08 Agosto 2019, Santiago de Chile

Marina Rosenberg, nueva Embajadora de Israel en Chile: “Estoy feliz y orgullosa de ser la primera mujer embajadora acá, pero por otro lado me da lástima que no haya ocurrido antes”

POR LPI

La llegada de la nueva Embajadora de Israel en Chile, Marina Rosenberg, ha sido movida. No sólo porque al partir desde Israel su esposo tuvo que quedarse atrás y viajar cuatro días después, ya que su perro -la mascota de la familia- no pudo embarcarse en el mismo vuelo por problemas de calefacción de las bodegas del avión. También por el accidente de su madre, que la acompaña a esta misión, que al llegar al país se fracturó una cadera pero que por suerte ya está en recuperación. Y además porque, a menos de 15 días de haber arribado al país, un terremoto 6.8 con epicentro en Pichilemu la sorprendió en un piso alto, en una reunión con chilenos que -según el tweet que destacó El Mercurio el sábado 3 de agosto- “ni pestañearon”.
Nada de esto, sin embargo, debe ser considerado un augurio, porque -por el contrario- esta misión diplomática está cargada de buenas señales: es su primera destinación como embajadora, luego de desempeñarse como Directora del Departamento del Golfo Árabe en el Centro de Investigación Política del Ministerio de Relaciones Exteriores, siendo la primera embajadora mujer que representa a Israel en Chile, que será acompañada también por una Primera Secretaria. Y, además, concreta un sueño de infancia de Marina Rosenberg, que desde pequeña soñó con juntar “lo mejor de los dos mundos”, Latinoamérica e Israel, y qué mejor que hacerlo en el país con el que ya tiene un vínculo personal.

Usted es la primera mujer en ocupar el rol de Embajadora de Israel en Chile, y además esta es su primera misión como embajadora en su carrera diplomática. ¿Son muy altas sus expectativas para este desafío?
-Siempre el primer puesto como embajador o embajadora es especial, no importa el destino, porque es parte de nuestra carrera diplomática, pero un escalón mucho más alto, con mucha más responsabilidad. Yo elegí Chile y me eligieron a mí, teniendo en mente mi corta experiencia en el país por las visitas que hice en el pasado, y sabía de la existencia de los desafíos que hay acá. Realmente buscaba un lugar en el cual sentirme como en casa y, por otro lado, que el trabajo fuera interesante, con desafíos, con un lindo equipo detrás para hacer cosas juntos. Tengo muchas ideas, muchas energías y me alegro mucho de que mi primer puesto como embajadora sea acá, que además es mi primer puesto en América Latina desde que empecé la carrera diplomática. Entonces son varias primeras experiencias.
En los días de su llegada circuló un video en Redes Sociales en el que Usted se presenta, y habla de sus objetivos en esta misión. También es probable que Ud. sea la primera diplomática que usa esta plataforma para presentarse. Y en ese video relata que fue su mamá que la incentivó siempre a ocupar un puesto diplomático para Israel en América Latina.
-Mi mamá siempre me empujó a hacer lo que yo quisiera, a realizar mis sueños. Desde pequeña, como venía de Argentina, tenía una conexión con Latinoamérica y hablaba español en casa, tenía la idea de que el rol que me gustaría hacer en el futuro era algo que conectara a los dos mundos, y cuando me preguntaban qué quería ser, siempre decía que me gustaría ser Embajadora de Israel en América Latina. Seguí con ese sueño cuando fui a la universidad, estudié Ciencias Políticas y Estudios Latinoamericanos con la idea de seguir esta carrera. Antes de que me aceptaran en el Ministerio trabajé en la Sojnut, y estuve un año como shlijá en Argentina, haciendo trabajos comunitarios en la zona Sur de Buenos Aires. Entonces siempre, toda mi vida, tuve esta conexión con Latinoamérica y quería volver acá pero en un rol israelí.
Hace unos días se dio a conocer que la nueva Primera Secretaria de la Embajada de Israel, Fentay Alamu, también es una mujer. ¿Eso es coincidencia o corresponde a un cambio en la visión en el servicio diplomático israelí?
-Hay un cambio muy importante en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Ya hace varios años que entienden la necesidad de que haya más mujeres en el mundo diplomático y en el rol de embajadoras. Y se invierte mucho tiempo en pensar cómo hacerlo de la mejor manera. En el último curso de cadetes, que Fentay acaba de terminar, hubo más mujeres que hombres. Eso ya muestra un cambio muy importante, porque todavía, cuando vemos los números, el porcentaje de embajadoras israelíes hoy en día es de menos del 20%, así que todavía tenemos que dar un paso muy grande para llegar a la igualdad. Pero bueno, yo estoy feliz y orgullosa de ser la primera mujer embajadora acá, pero por otro lado me da lástima que no haya ocurrido antes.


¿Será que en los 70 años de existencia de Israel, la carrera diplomática recién se presenta como un espacio atractivo para el desarrollo profesional de mujeres?
-Yo creo que es más un tema de relaciones públicas, porque cuando mujeres jóvenes salen de la universidad y ven que hay embajadoras mujeres, que hay más mujeres en el Ministerio de Relaciones Exteriores, es mayor la motivación de postular a esa carrera. Porque es una carrera difícil para hombres y mujeres, que implica llevar toda la familia al exterior. Pero creo que para una mujer aún es más difícil, porque todavía los roles tradicionales de la mujer estás más asociados con la crianza de los niños y menos con ser una mujer de carrera que está más en la oficina que en casa; es más aceptado mundialmente, pero se hace más difícil para una mujer que para un hombre. Sin embargo, comparo mi situación y lo que mujeres embajadoras pasaron hace 25 años, y sin duda mi carrera fue mucho más fácil y sin grandes desafíos por ser mujer. Y eso ya es una gran cosa.
Quizás la visión de cómo se configura la política exterior, o la política en sí, es más masculina que femenina.
-Es que yo creo que en todas las profesiones hoy en día, y en especial en algún rol de importancia, el tema de género siempre sale a la luz. Cuando es una mujer la que ocupa un puesto, va a ser criticada de una forma muy diferente de que si fuera un hombre que hiciera lo mismo. Se ve con Ángela Merkel en Alemania y con otras alrededor del mundo. Muchas mujeres sienten que tienen que ser mucho mejores que un hombre para conseguir el mismo estatus o reconocimiento de la sociedad. Yo no lo siento personalmente, no en mi ministerio por lo menos, pero gracias a otras que abrieron camino antes que yo.
Una de sus experiencias anteriores como diplomática fue como Directora del Departamento de la Península Arábiga de Asuntos Exteriores. ¿Influyó esto en elegir Chile como destinación, considerando las numerosas comunidades árabes y palestinas en el país?

-Creo que me va a ayudar, porque más de la mitad de mi carrera diplomática trabajé en el mundo árabe y con el mundo árabe de Jerusalem. Y esa experiencia, de ver las cosas desde muy cerca, y tener la perspectiva y el entendimiento de lo que realmente ocurre, no lo que se muestra en la televisión, sino lo que los líderes árabes dicen a puertas cerradas, me da una información que creo que me va a ayudar acá también. Y sé que existe un desafío, que es que una gran parte de la sociedad chilena no entiende bien o no conoce bien lo que pasa en el Medio Oriente. Reciben información de los medios y de algunos activistas de la comunidad palestina de Chile, pero esa no es la realidad. Y especialmente en los últimos dos o tres años ha habido un cambio impresionante en el Medio Oriente. Muchísimos líderes de diferentes partes del mundo árabe, no sólo del Golfo Pérsico, sino de países como Marruecos y Tunisia, han cambiado totalmente de actitud hacia Israel. Y es muy notable, vimos a Netanyahu visitando Omán por primera vez, a ministros israelíes en Dubai y Abu Dhabi, a turistas israelíes que van todas las semanas a Marruecos. Creo que el ex Presidente Shimon Peres estaría feliz de ver lo que está pasando hoy en día con este cambio.
Usted llega a Chile poco después de la gira del Presidente Piñera a Israel, que fue evaluada muy positivamente y dejó ocho acuerdos firmados. ¿Qué tanto definen estos acuerdos los ejes de trabajo de su misión acá en Chile?
-Los temas de los acuerdos son los temas que queremos seguir tratando acá en la embajada, en conjunto con el Agregado Comercial, como los temas de innovación, de ciberseguridad y de salud digital, que son temas que muy importantes para Chile, en los que Israel tiene un gran aporte que hacer. Así que la firma de ocho acuerdos en la visita del Presidente Piñera es algo que me parece espectacular y, para mí, empezando mi tiempo en Chile, es un excelente primer paso. Pero ahora nuestro trabajo es ponerlos en contexto, por ejemplo, si es en el tema comercial, tener más delegaciones de Chile -políticas y comerciales- que vayan a Israel, o bien traer a nuestros expertos acá. Así que yo veo los acuerdos, por un lado, como un fin después de un trabajo muy duro que hicieron el embajador Eldad Hayet y el Primer Secretario Jonathan Bar El, pero también como un comienzo, no es que terminamos el trabajo y podemos descansar, al contrario, con esto tenemos que seguir. Aparte hay por lo menos tres o cuatro acuerdos que están en proceso desde ya hace varios meses, algunos varios años, y que también queremos que lleguen a un fin y firmarlos.

En mismo video que circulo con su llegada al país, Usted habla de beneficios que Israel podría obtener de Chile, ¿cuáles cree que serían estos?
-Primero que hay muchos productos chilenos que llegan a Israel pero que me gustaría que lleguen en mayor cantidad, y para eso vamos a colaborar con la Embajada de Chile en Israel, con la que tengo buena relación. También en el turismo mutuo, que más israelíes lleguen acá y más chilenos a Israel. Pero en los temas que toqué antes, por ejemplo, en innovación, no es que solamente Israel venga a enseñarle a Chile, hay todo un mundo de high tech acá, y el tema es colaborar y aprender el uno del otro. Porque hay muchísimo en común entre Chile e Israel, los dos somos miembros de la OCDE y nos vemos como pares e iguales.
Tengo varias ideas, también, de temas de innovación, de cómo traer a expertos israelíes que junto con expertos chilenos traten de encontrar soluciones a los problemas que tenemos en común, y especialmente respecto de innovación social, en proyectos o servicios que ayudan a la gente.
En el video también menciona algunos puntos en común entre los dos países, por ejemplo, la valoración de la democracia y libertades cívicas. Sin embargo, esos puntos que son tan evidentes para nosotros, como judíos chilenos, no lo son para la opinión pública, que se identifica más con los palestinos que con Israel. Y eso se traduce en apoyo al boicot y a la campaña de BDS. Pero sin embargo, siempre se plantea el dilema de si visibilizar o no el BDS, para no darle una publicidad que no tiene.

-Tengo bien claro que en mis primeros meses tengo que aprender y escuchar. Vengo de afuera, es mi primera vez viviendo acá, y siempre uno tiene una idea de las cosas desde afuera, pero llegas a un país y vives la realidad, aprendes cosas nuevas. Obviamente ya estoy en contacto con la Comunidad Judía de Chile, CJCh, y este en específico es un tema en el que es muy importante la colaboración. No creo que la embajada puede caminar sola y enfrentarlo sola, primero que todo porque necesitamos el apoyo y segundo porque siempre tenemos que tener en mente qué piensa y siente la comunidad judía.

Ahora, estoy totalmente de acuerdo en que tenemos que encontrar un camino en el medio. No podemos ser como los tres monos: no veo, no escucho, no digo nada, y si estamos así en silencio se va a pasar, porque la realidad es que no pasó. Y, por otro lado, no hacer demasiado ruido para no darle casi un apoyo al boicot, porque me imagino que si ahora salimos a la calle y le preguntamos a un ciudadano común que es BDS, no va a saber de lo que estamos hablando. Entonces, es un tema que hay que estudiar y hay que tratar con cuidado, pero creo que tenemos que tener nuestros límites y nuestras líneas rojas, hay ciertas cosas que no podemos aceptar; el boicot y el antisemitismo no los podemos aceptar. Y la solución no es, acá ni en ningún otro lado del mundo, quedarse en silencio y bajar la cabeza.
Hoy en día es muy claro, lo digo en voz alta: la base de BDS mundial es antisemita, no se fundó como una organización social para ayudar al pueblo palestino, o juntar dinero y hacer proyectos que los ayuden. Se fundó como una organización anti israelí y anti sionista, que no reconoce el derecho del Pueblo Judío de tener su propio estado. Esas cosas no se pueden aceptar. Y no creo que yo como embajadora de Israel tenga que quedarme callada. Así que vamos a trabajar juntos y ver si ese camino del medio lo encontramos, para juntos poner límites bien claros, y tratar de avanzar con el Gobierno de Chile para poner límites al antisemitismo.

¿Qué espera de su relación con la comunidad judía durante esta misión diplomática?
-Lo tengo bien claro y para mí es punto crucial: tenemos que trabajar juntos en todo. Sé que no siempre vamos a estar en el mismo punto, porque al final la comunidad es la comunidad, y son chilenos, y yo soy israelí representando a Israel y no a Chile. Pero ya desde el último año que me estuve preparando para este rol estuve en contacto con la CJCh, y nos encontramos en Israel y aquí, hablando de los diferentes temas, y todos tenemos muy claro que es mejor colaborar y trabajar coordinados.

Y me gustaría también formar parte de la comunidad, como tengo familia acá en Chile y vengo con mis hijos y con mi mamá, tenemos plan de realmente participar, no sólo visitar las diferentes organizaciones, sino formar parte activa de ellas. También me gustaría apoyar proyectos sociales, no sólo de la comunidad, sino que sean desarrollados junto con la comunidad para la sociedad chilena, para que conozcan mejor la comunidad judía, porque -en cierto países, por lo menos- hay situaciones en que la sociedad en general no conoce lo que es el judaísmo, hay gente que nunca se encontró con un judío, y especialmente acá que la comunidad es pequeña pero hace unos proyectos hermosos. Me encantaría colaborar en eso, para que la comunidad se haga escuchar y en la sociedad chilena vean qué proyectos lindos se hacen. Así que los invito a trabajar realmente juntos, siempre estoy dispuesta a escuchar nuevas ideas, diferentes opiniones y espero también contribuir a la comunidad y no sólo al Estado de Israel.

Instan a la FIFA a garantizar que hinchas israelíes puedan ir a ver el Mundial

Con miras al Mundial de fútbol de 2022, la organización judía internacional StandWithUs alertó, en un comunicado, que «Israel no está incluido en la lista de casi 250 nacionalidades y territorios elegibles para una visa de ingreso» al país organizador, ya que «como la mayoría de los Estados árabes (con la excepción de Egipto y Jordania, que tienen tratados de paz) Qatar no (lo) reconoce y prohíbe la entrada» de sus ciudadanos. Por ello, la entidad «insta al Comité de Ética de la FIFA (sigla en francés de la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol) a investigar y juzgar la conducta del Gobierno en este asunto, para garantizar que todos los fanáticos puedan participar en la Copa». «Si se permite a Qatar prohibirles la entrada a los hinchas israelíes, ello se reflejará negativamente» en la imagen de un ente rector que «ha hecho de la inclusión un principal sello distintivo de su espíritu», advirtió el director y cofundador de StandWithUs, Roz Rothstein. El artículo 22° del Código de Ética de la FIFA prohíbe expresamente «ofender la dignidad o integridad de un país, persona privada o grupo de individuos a través de palabras o acciones despectivas, discriminatorias o denigratorias por motivos de raza, color de piel, etnicidad, nacionalidad, origen social, sexo, discapacidad, idioma, religión, opinión política o de cualquier otro tipo, capacidad económica, nacimiento, estado, orientación sexual o cualquier otra razón».

El vínculo judío y sionista con el Mago de Oz

Se cumplieron 80 años del estreno de la película El Mago de Oz, un clásico que traspasó las pantallas del cine, y el director Eyal Boers conversó con Ynet sobre el vínculo entre esa historia de fantasía con el contexto del judaísmo en vísperas de la Segunda Guerra Mundial. Harold Arlene y Yep Harburg son dos compositores mundialmente reconocidos por la musicalización de la película y especialmente por la canción “Over the Rainbow” (tras el arcoíris), a criterio de Boers el principal nexo entre El Mago de Oz, el judaísmo y el sionismo. Arlene y Harburg eran judíos, inmigrantes de ultraortodoxos de Europa del Este y hablaban idish, por lo que Boers elaboró una teoría alrededor de esos orígenes: “La tierra más allá del arco puede no ser la tierra de Oz, sino la tierra de Israel a la que los judíos europeos de esa época querían escapar”, afirmó en relación a un momento histórico en el que todavía no se había iniciado la etapa más sangrienta del Holocausto, pero sí comenzaban a cerrarse las fronteras y las posibilidades para el judaísmo europeo. Además, Bours destacó que 124 personas enanas participaron del film, y que la mayoría de ellos eran inmigrantes austríacos y alemanes que llegaron a Estados Unidos después de la Primera Guerra Mundial. “Si se hubieran quedado allá probablemente los hubieran ejecutado, así que indirectamente la película, producida por tres judíos, salvó a 124 personas del holocausto”, analizó al respecto.

Trump dice que canceló las conversaciones de paz con los talibanes

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el sábado que canceló las conversaciones de paz con los líderes talibanes de Afganistán después de que el grupo insurgente dijo que estaba detrás de un ataque en Kabul que mató a un soldado estadounidense y a otras 11 personas. “Si no pueden aceptar un alto el fuego durante estas conversaciones de paz muy importantes, e incluso matarían a 12 personas inocentes, entonces probablemente no tengan el poder de negociar un acuerdo significativo de todos modos”, dijo Trump en Twitter, diciendo que había estado planeando para reunirse con los líderes talibanes el domingo. “Sin que lo supieran casi todos, los principales líderes talibanes y, por separado, el presidente de Afganistán, se reunirían conmigo en secreto en Camp David el domingo”, dijo Trump en un tuit. “Desafortunadamente, para construir una influencia falsa, admitieron un ataque en Kabul que mató a uno de nuestros grandes grandes soldados y a otras 11 personas. Inmediatamente cancelé la reunión y suspendí las negociaciones de paz”. Kabul se ha visto afectado por un aumento de la violencia mortal incluso después de que Estados Unidos y los insurgentes llegaron a un acuerdo “en principio” que vería a Estados Unidos retirar miles de tropas de Afganistán a cambio de varias promesas de seguridad talibanes.

La “técnica única” que preservó uno de los Rollos del Mar Muerto más extensos

El documento más extenso de los milenarios Rollos del Mar Muerto y uno de los mejor conservados preservó su calidad por la “técnica excepcional” con la que se produjo y una variedad de sales y minerales atípicos que lo hacen único y cuestionan su procedencia original. Según reveló un estudio publicado en la revista Science Advances, el Rollo del Templo, de ocho metros, que destaca por su forma, color y texto más bien limpios en comparación al resto de pergaminos, tiene una “delgadez y brillante coloración marfil” que lo hace “excepcional”. “Su superficie está cubierta con una capa de minerales cuyos ingredientes exactos son atípicos de la región del Mar Muerto”, uno de los elementos que justifican su “alta calidad”, cuenta Jonathan Ben-Tov, profesor de la Universidad de Haifa y experto en estos manuscritos compuestos de ocho rollos, descubiertos por beduinos en 1947 en las cuevas de Qumrán, en las orillas del mar. El artículo, firmado por investigadores del Instituto Weizmann de Ciencias de Israel, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), la Universidad de Harvard y otros centros de investigación alemanes, remarca que el pergamino “tiene una estructura en capas formado por una base de material de colágeno y una capa inorgánica atípica”.

“Con el calentamiento global el pronóstico es más difícil porque todo es más extremo”

Desde hace casi dos años los pronósticos del TvTiempo, de TVN, tienen un rostro familiar para la comunidad. Se trata de la meteoróloga Yael Szewkis Zilberberg, quien luego de trabajar cuatro años en la Dirección Meteorológica, dependiente de la Dirección General de Aeronáutica Civil, participó de un casting y se integró al equipo del canal estatal. Sobre la experiencia del trabajo en televisión, la precisión de los pronósticos meteorológicos y los cambios climáticos a consecuencia del calentamiento global, conversó con La Palabra Israelita. ¿En qué consiste tu trabajo en TvTiempo, en TVN? -Mi trabajo consiste en hacer el pronóstico del tiempo para el TvTiempo. Independiente de quien lo conduzca, el pronóstico que sale al aire es el que hago yo. En general mi trabajo es detrás de cámara, sin embargo hay veces que me toca conducir el TvTiempo y salir en vivo cuando hay algún fenómeno meteorológico importante. ¿Cómo llegaste a trabajar en televisión? ¿Cómo ha sido la experiencia hasta ahora? -Entré a TVN porque me invitaron a participar de un casting, ya que necesitaban un meteorólogo más. La experiencia ha sido increíble, me gusta mucho lo que hago y además estoy gratamente sorprendida de la buena onda de la gente del canal con la que trabajo. ¿Cómo es trabajar con Iván Torres, que ya es un ícono en el Tiempo de TVN? -Con Iván nos llevamos excelente. Él trabaja por las mañanas y yo por las tardes, así que no nos vemos siempre, pero sí conversamos los pronósticos para que siempre sean de una sola línea. Es una persona muy divertida, aunque en la tele se vea más serio es muy chistoso. Ha sido un siete conmigo y le tengo mucho cariño. Siempre “suben al columpio” a los metereólogos en televisión porque “no aciertan” con los pronósticos o bien se producen cambios que hacen que el tiempo sea distinto a lo que anunciaron. ¿Con qué precisión pueden pronosticar el tiempo y con qué anticipación? -La meteorología no es una ciencia exacta y las condiciones cambian mucho y de forma muy rápida. Por eso puede ocurrir que el pronóstico a veces no sea lo que esperábamos. Pero los aciertos superan el 90%. Los pronósticos más certeros son a cinco días, como mucho una semana. Más allá de eso, tienen mucho margen de error y por eso siempre tratamos de evitar responder cuando nos preguntan qué va a pasar a más largo plazo, porque es incierto y los pronósticos pueden variar mucho. Pasa mucho que la gente alega sobre el pronóstico sin haber visto el pronóstico que anunciamos. O a veces las personas se basan en el pronóstico del celular que no tienen ningún análisis por detrás. ¿Y cuánto afecta el cambio climático en estos cambios en el tiempo? -Con el calentamiento global el pronóstico es más difícil porque todo es más extremo: las lluvias son más fuertes o precipita donde no debiese, como lo que ha pasado en el Norte. Hay sequías, las temperaturas son mucho más altas en verano. Hemos llegado a temperaturas impensables para Santiago, con un récord de sobre los 38 grados, y a 32° en Porvenir. Ha sido muy extremo.

Democráticos y confiables, pero con tareas pendientes a nivel local

Estamos ad portas de las Fiesta Patrias, que este año –además- vienen con un feriado tamaño XL. Y mientras llega el tiempo de celebrar nuestra chilenidad, quisimos conversar con expertos del mundo de los vinos para conocer cuáles son las preferencias de chilenos y extranjeros a la hora de elegir el mosto nacional. Pero primero, algunas cifras sobre la industria del vino en el país. Chile es el cuarto país exportador de vinos a nivel mundial. Tiene 212.000 hectáreas de vides. 70,2% de las uvas producidas por Chile son destinadas a vino, y un 26% a uvas de mesa; el resto (3,9%) se destina a uvas pasas. China, Inglaterra, Estados Unidos y Brasil, son algunos de los principales mercados a los que se exporta el vino nacional. Felipe Kaumann, de JJ Importadora, que comercializa vinos de todo el mundo -chileno, francés, español, portugués, alemán y norteamericano, entre otros- en Chile y Brasil, comenta que el vino nacional es conocido en el mundo “como un Volkswagen Golf. Es un vino confiable, que puede agradar a todos, que entrega satisfacción y alegría, y se puede maridar con prácticamente todas las comidas”. Es –además- un vino económico, de USD $ 10 o $ 12 la botella, y es difícil vender a un precio más caro que ese. Y agrega: “Hoy en día la gente espera de un vino chileno que sea fácil de tomar, que sea agradable”. Por su parte, Sven Bruchfeld, de Polkura Wines, da cuenta de cómo el vino ha posicionado la marca “Chile” en el mundo. “Chile está firmemente establecido como un actor clave en la escena vitivinícola mundial. En la mayoría de las tiendas de vino del mundo hay una sección “Chile” y no es raro ver banderitas chilenas o mapas con la ubicación de los viñedos. A uno se le hincha un poco el pecho. Definitivamente no hay ningún otro producto chileno que pueda ostentar algo así. El vino chileno es “el” embajador de Chile en términos de imagen país. Si bien el salmón o la fruta también tienen su espacio, no hay como el vino en ese sentido”. Sin embargo, el enólogo coincide con Kaufmann en el diagnóstico de que “Chile fue y sigue siendo “Bueno, bonito y barato”. “Cheap and cheerful”. Buena relación precio calidad. Desde el punto de vista comercial eso no es necesariamente una mala cosa, pero limita. Argentina en ese sentido lo ha hecho diferente, promocionando afuera especialmente los vinos de mayor valor. No es raro llegar a una tienda a ofrecer vinos chilenos relativamente caros y que te respondan que para vino chileno el cliente busca un menor precio. “Rico tu vino pero demasiado caro para Chile”. Eso independiente de la calidad que es reconocidamente de nivel mundial”. Kaufmann afirma que, en términos de preferencias, los vinos chilenos que son preferidos en el extranjero son “el Carmenere y también el Cabernet Sauvignon, con su carga de pimentón, que la gente puede compartir en una cena y no gastar tanto”. Para Bruchfeld, de Polkura, no es tan fácil determinar una preferencia. “Yo no sé realmente si existe un vino preferido de chilenos o extranjeros, pero cerca del 30% del viñedo chileno es Cabernet Sauvignon. Si ese número se ha mantenido es porque se trata de nuestra cepa más exitosa. El Syrah o El Carmenere no alcanzan el 10% cada uno”, señala. Y eso que la viña de la que es socio fundador –y que actualmente produce del orden de 100.000 botellas al año- se ha especializado en Syrah. “Soy fanático del Syrah. Tuve la suerte de trabajar con Syrah desde que llegó a Chile y luego en Australia y Francia me tocó también ver la cepa con otros ojos. Lo bonito del vino es que no hay una sola preferencia. Si bien existen tendencias, hay una audiencia para todo. Es uno de los productos más democráticos en ese sentido”. No obstante, es crítico de los hábitos de consumo que hay en Chile: “Mucha Coca Cola en las mesas y poco vino. En Chile el consumo per cápita es de 14 litros al año. De todos los países productores de vino, es por lejos la cifra más baja. En Chile se toman vinos baratos, sin ser necesariamente el motivo los eventuales problemas de poder adquisitivo. La mayoría de gente cree que un vino de $ 7.000 es caro y siente que no vale la pena pagar más. Pero al mismo tiempo gastan mucho en otros bienes. Nada de malo con eso. La responsabilidad es nuestra. Es nuestra labor educar el paladar”.

La primera pareja judía en Chile

Si bien fue Rodrigo de Orgoñoz el primer converso llegado al país en 1535 junto a las tropas de Diego de Almagro, la primera pareja de judíos conversos compuesta por el doctor Henríquez de Fonseca y Leonor de Andrade, lo hizo un siglo más tarde. Por lo que la hija de ambos, nacida hacia fines de 1665, se convirtió en el primer descendiente de padre y madre judíos conocido en Chile. El doctor Henríquez de Fonseca, quien obtuvo su título profesional en España, apenas llegó a Santiago adquirió un terreno con casa donde vivir. Efectuó la compra un 7 de junio de 1665 pero meses más tarde, un 3 de enero 1666, procedió a venderlo. En el documento de traspaso cometió la imprudencia de firmar con su verdadero nombre – Doctor don Rodrigo Henríquez o Dr. Rodrigo Henríquez Sotelo, Médico- lo que facilitó su identificación por el comisario del Santo Oficio que lo detuvo por orden de la Inquisición. Lo llevaron a Lima junto a su hermano y esposa donde cumplió una condena de dos años de cárcel. Tras recibir tormentos por parte de sus opresores, confesó la práctica de costumbres judaicas tanto en España como en el Nuevo Mundo. La cárcel y el destierro perpetuos, su final, sentencia dada a conocer en Auto Público en la Plaza Mayor de Lima. La hija de la pareja , en tanto , “ se entregó a su madre después que salió fenecida su causa” y el hermano de Henríquez de Fonseca una vez que hubo confesado ser “observante de la Ley de Moisés”, y tal como lo expresan los Inquisidores de Lima en una carta despachada al Consejo de Madrid, “se mató a si mesmo con la sangría”, según consigna el investigador Gunther Böhm en su estudio sobre los Cripto-Judíos y Judeo-Conversos en los Tiempos de la Inquisición en Chile.

La deslumbrante y trágica historia del espía Eli Cohen

Corrían los primeros años de la década del ’60, cuando Eliahu Cohen, un funcionario administrativo de la tienda por departamentos Mashbir, originario de Egipto y residente de Bat Yam, era convocado por el Mossad para infiltrarse como espía israelí en Siria. Cohen, que llegaría a ser Viceministro de Defensa sirio, llevando adelante la misión de espionaje más osada en la historia de Israel. Terminó sus días de manera trágica, siendo descubierto y desenmascarado por agentes del Gobierno de Siria. La deslumbrante historia de su preparación y desempeño como agente de inteligencia es magistralmente reflejada en la serie recién estrenada por Netflix, titulada “El espía” y protagonizada por el célebre actor inglés -especialmente conocido por su trayectoria en comedia- Sasha Barón Cohen. En ella, también se recoge el enorme costo personal y familiar que tuvo que asumir, teniendo que mentir a su esposa y familia para resguardar la confidencialidad de su misión. Barón Cohen, que se aleja de su trayectoria en el humor para encarnar al espía israelí más grande de todos los tiempos logra una interpretación notable, creíble y muy humana de un judío israelí misrají que -como se deja traslucir al comienzo de los seis capítulos que componen la producción televisiva- que ante todo quería ser un orgullo para su país y para su familia. Eli Cohen fue fundamental para la inteligencia militar en la década del ’60, consiguiendo -gracias a la información que obtuvo en su misión encubierta- frustrar ataques militares sirios y actividad terrorista pro palestina contra Israel. Fue tal el valor de su información, como se destaca al final de la serie el “El Espía”, que gracias a ella Israel pudo conquistar los Altos del Golán en la Guerra de los Seis Días de 1967. Cohen -quien en Siria utilizaba la identidad de Kamel Amin Thaabet- fue descubierto por agentes de Gobierno sirio, quienes sospechaban de la existencia de espías en el país. Juzgado por alta traición, fue condenado a muerte y ejecutado en la plaza central de Damasco, donde su cuerpo colgó durante seis horas a la vista de todo el mundo. Sus restos nunca fueron devueltos a su familia en Israel. La serie “El espía” es obra y arte del gigante de las series de TV israelíes, Gideon Raff, guionista de “Hatufim” (Israel, 2009) y de su versión norteamericana, “Homeland” (Estados Unidos, 2011), quien en esta oportunidad escribe, produce y dirige. Raff había estrenado unas pocas semanas antes, en la misma plataforma de streaming, la película “Operación hermanos” (2019) que narra la historia de un resort en el Mar Rojo que se utiliza de pantalla para llevar a Israel a judíos etíopes.

Apertura de postulaciones al Coro Voces de Israel

El Coro “Voces de Israel” invita a todos los amantes de la música que quieran ser parte de su formación a postular para integrarse a la agrupación. Se buscan contraltos, bajos, tenores y otros, con o sin experiencia previa. Sólo hace falta tener buen oído musical. Fundado oficialmente el 24 de julio de 2007, el coro nace como herencia del “Coro Carmel”, conjunto vastamente conocido en el medio coral chileno por su dedicación a estudiar y ejecutar principalmente la música de origen judío o relacionada, tanto docta (religiosa y profana) como de carácter popular y folclórico, interpretando temas en hebreo, yidish, castellano y ladino. Junto con ello, cantan además temas del repertorio universal. Aunque los integrantes solamente son aficionados del canto coral, han logrado convertirse en uno de los principales referentes de la música y la cultura judía en general. Para postulaciones y mayor información, comunicarse con Susy Priever, al teléfono +569-96992097.