publicado hace 5 días

Suspensión de la Asamblea General Anual de Socios de la Comunidad Israelita de Santiago

De acuerdo a los Estatutos Sociales, se citó a Asamblea General Ordinaria para el día 26 de Marzo de 2020 en Primera Citación y para el 20 de Abril de 2020 en Segunda Citación. Para ambas citaciones se realizaron las publicaciones que exige la ley. Dicha Asamblea no pudo llevarse a efecto en ninguna de las dos fechas de citación, atendida la contingencia sanitaria que afecta al país por la pandemia del COVID-19 y al estado excepcional actualmente vigente. Con el objeto de disminuir los riesgos de exposición de los socios y dar cumplimiento a las medidas restrictivas de aislamiento social impuestas por la autoridad sanitaria, el directorio de la Comunidad Israelita de Santiago ha decidido suspender la realización de la Asamblea Anual General de Socios de la Comunidad Israelita de Santiago hasta una nueva fecha que se informará oportunamente.

publicado hace 5 días

¿Cómo transitar esta crisis?

La cuarentena nos presenta un escenario inédito. Todo lo que ocupaba nuestro tiempo, hoy se ve limitado. Hasta hace unos meses, la vida era predecible, o al menos eso creíamos. Vivíamos corriendo de un lado a otro, el tiempo no alcanzaba, anhelábamos días de 25 horas para lograr hacer todo lo que nuestras agendas exigían. Pero eso cambió. Las redes sociales intentan suplir la falta de contacto físico. Plataformas como Zoom, que ya existían pero que nunca habíamos ocupado, se nos presentan como alternativa a todo tipo de reuniones. Libros, museos, cursos y conferencias online se nos ofrecen en abundancia. Sin embargo, debemos reconocer que la sensación de no poder salir de nuestras casas genera cierta angustia. El silencio de la cuarentena nos fuerza a contactarnos con lo bueno y lo malo de nosotros mismos. Esto puede ser desesperante o puede transformarse en un desafío. Viktor Frankl, fundador de la logoterapia, basa su método terapéutico sobre la pregunta de cómo hacer que la vida tenga sentido. En esa lógica, podríamos intentar descubrir cómo hacer que esta crisis tenga sentido, que valga la pena haberla transitado. Quizá, la característica central de esta crisis, que es la obligación de permanecer con nosotros mismos, nos dé una pista. Todos tenemos aspectos valiosos y fortalezas muchas veces ocultas, y tal vez este silencio pueda ser una excelente oportunidad para que esos recursos salgan a la luz. La crisis puede abrir la posibilidad de poner en orden nuestras prioridades para discernir entre lo esencial y lo accesorio. Por otra parte, conectarnos con nuestras debilidades puede ser una oportunidad para aprender a pedir ayuda, hacer frente a nuestros problemas e intentar sobrellevarlos descubriendo nuestro enorme potencial. Siempre fue obvio poder salir a la calle y reunirnos con nuestros cercanos. Y cuando esto deja de serlo, tenemos dos opciones: lamentarnos o tomar conciencia de lo afortunados que somos de tenerlos en nuestra vida. Nunca antes tuvo más sentido la metáfora de ver el vaso medio lleno o medio vacío. Quizás la gratitud sea la herramienta más poderosa que poseemos para encontrarle sentido a esto. Estamos frente a un escenario complejo que exige respuestas creativas. La sensación de encierro debe hacernos más conscientes y agradecidos de lo que somos y de todo lo que tenemos. Y debe darnos la oportunidad de reconocer nuestras falencias para que podamos enfrentarlas y aprender de ellas. Permanecer con nosotros mismos nos dará el tiempo necesario para pensar, para mirarnos con detenimiento y entender que el mejor refugio lo llevamos dentro. Así, cuando todo esto acabe, seremos más resilientes y más capaces de seguir proyectando el futuro.

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Nuestra solidaridad nuevamente puesta en marcha

El año pasado, el equipo Contigo del Voluntariado del Mercaz -que tiene como objetivo tener un vínculo cercano y dignificante con los vecinos de Lo Barnechea- organizó una Cena de Navidad para la gente de la calle. En el momento, como relata Daniela Roitstein, las voluntarias dijeron “Nosotros que no celebramos Navidad, como judíos, podemos dar una mano”. En el lugar conocieron a Camilo, un joven de 25 años, que era de Lo Barnechea y que sigue en contacto con los vecinos. También conocieron a los voluntarios solidarios de Lo Barnechea, que es otra agrupación, y entre todos, en esa oportunidad, le brindaron “una Navidad preciosa a la gente de la calle. Nos habíamos conseguido donaciones de comida, fue muy bonito y nos quedamos en contacto con Camilo”. Ahora, frente a la crisis, Camilo contactó nuevamente a las voluntarias del Mercaz, debido a crisis económica tremenda que deja el Corona virus. La escuela de Lenguaje, Santa Blanca, que está frente a la comisaría de Lo Barnechea, atiende a 77 familias, que en este contexto “estaban pasando literalmente hambre, se les estaba acabando la comida”, explica Daniela. Entonces nació la idea de hacer algo en conjunto. “Nuestro objetivo principal, en “Contigo”, es generar dentro de los vecinos la motivación, obtener la propia luz ellos tienen, ayudarles a conseguir trabajo, a desarrollarse en sus emprendimientos, mejorar la calidad de vida sacando lo mejor de ellos mismos. Pero, es cierto que en este momento sobre todo es necesaria la ayuda concreta en canasta familiares, y eso lo que hicimos. Esta campaña consistió, entonces, en juntar ya sea en dinero o en aportes en productos de alimentación e higiene personal para estas 77 familias. Por la urgencia, decidimos hacer una campaña flash de siete días, y la llamamos “El lenguaje del amor”. La gente colaboró muchísimo, se sensibilizó un montón, recibimos aportes en dinero y en productos, de gente de dentro y fuera de la comunidad. El grupo Mujeres Mercaz se portó increíble. Y como se declaró la Cuarentena General, tuvimos que acortar la campaña a tres días. Contra viento y marea, logramos en tres días reunir la ayuda y llegar a la meta”. El aporte fue entregado por las voluntarias del Mercaz el viernes 15 de mayo. “Fue una campaña virtuosa, porque fortalecemos los vínculos con nuestros queridos vecinos de Lo Barnechea. Nos gustó que Camilo, que nos conocía, nos tuviera como referente”, señala Daniel Roitstein, quien destaca además que dentro del equipo de Contigo, está Bazar Tañi, otro grupo de voluntarias que se encarga de juntar fondos que se destinan a apoyar a adultos con discapacidad mental. De la misma forma, la voluntaria destaca estos grupos se capacitan permanentemente, teniendo como uno de sus mentores a Mauricio Rosenbluth, de la Fundación para la Superación de la pobreza, “que nos viene capacitando generosamente desde hace bastante y ha sido un pilar fundamental. También tenemos con charlas con gente de fundaciones similares de Argentina, reuniones con diversos actores para nutrirnos permanentemente”, agrega.

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Innovación en tiempos de crisis, una visión de la nueva generación

Un éxito de convocatoria resultó la charla online “Escenario emprendedores post COVID-19. Panel de expertos”, que fue conducida por el Rabino del Círculo Israelita de Santiago, CIS, Ari Sigal, y tuvo como invitados a Roman Yosif, Director Ejecutivo Laboratorio de Gobierno y Director del CIS, y a Matías Muchnick, CEO y co-fundador de NotCo, la revolucionaria compañía de alimentación a base de plantas. Compartimos a continuación algunos extractos de la interesante conversación, que pueden ver en extenso en la página de Facebook del CIS, @CISraelita (https://www.facebook.com/CISraelita/videos/2671463046293533/?v=2671463046293533). Emprender: visión y resilencia Matías Muchnick: “Hay dos dimensiones muy marcadas de un emprendedor: una que es la convicción, y la segunda que es la ejecución, la capacidad de ejecutar objetivos y concretar una visión grande, en poco tiempo. Visión sin ejecución es un loco, y ejecución sin visión es un ejecutivo, y un emprendedor tiene ambas dos”. Roman Yosif: Para un emprendedor, “el tema de la convicción es fundamental, y también tener esa visión de cuál es la realidad que quiero cambiar y cómo la quiero cambiar. Creo ahí hay dos maneras para emprender frente a la crisis: una tiene que ver con adaptarse, la adaptación rápida, todos los emprendimientos que se están digitalizando, que están haciendo delivery. Y la otra tiene que ver con una mirada que más que adaptarse, trata de adelantarse, y decir ‘Bueno, en dos años más, cómo nos va a haber cambiado el Corona virus, y cuáles van a ser esos nuevos hábitos que van a generar nuevos paradigmas y que van a generar nuevos negocios’”. Sobre los cambios de hábitos de consumo, producto de la pandemia Matías: “Estamos presenciando un cambio de hábitos profundo, porque estamos viviendo cambios como sociedad. Hoy día vivimos y trabajamos en la casa, almorzamos y comemos con nuestras familias, privilegios que quizás antes no teníamos. Y eso hace que nos concentremos más en los hábitos de consumo, qué comemos, qué compartimos, qué cocinamos; antes no estaban esas incógnitas. Hoy día está la casa y algunos deliveries abiertos. Yo partí en esta senda de redefinir lo que comemos hace ocho años atrás, y fue un período en el que identifiqué que nuestra generación y la generación más joven, iban a empezar a hacer preguntas que no podíamos contestar”. “Los hábitos van cambiando según lo que nos toca vivir. Y puede que ésta sea la revolución más grande que nos toque vivir como generación y a nivel global. Lo que sí, nosotros estamos educando a nuestros abuelos y a nuestros papás sobre qué comer, y antiguamente era al revés. Estos cambios de hábitos y también la relación que tenemos con los alimentos se va a acercando. Existe una desconexión total entre lo que comemos y lo que creemos estar comiendo. Para mí, esta es una pausa para reconectarnos con todo lo que hacemos”. La naturaleza de la innovación, ¿es pública o es privada? Roman: “Creo que la naturaleza de la innovación es humana, da lo mismo si es pública o privada. Y creo que las barreras de lo público, lo privado y el tercer sector están cada vez más difusas, y por lo mismo estas crisis nos permiten pensar quién gestiona lo público, quién gestiona lo privado, se pueden hacer gestiones mucho más colaborativas. Soy un convencido de que eso es así”. Nueva realidad Matías: “El tema del trabajo, del teletrabajo, pasa a ser una de las principales maneras nuevas de trabajar. Creo que ahora en las casas en vez de una logia vamos a hacer un Home Office, para estar conectados todos. Entonces la oficina va a estar en la casa. Muchas compañías grandes han propuesto reducir los metros cuadrados de oficinas que tienen en todo el mundo. Yo estaba en contra del teletrabajo, para mí el teletrabajo podía arruinar la cultura de una compañía, que la gente se levantara a las 11 de la mañana o que “carreteara” el día anterior, entonces para mí estaba absolutamente vetado. Para mi sorpresa, el engagement que generó el teletrabajo fue algo sin precedentes en la compañía, por lo que el teletrabajo va a ser algo fundamental. Por consecuencia, todo lo que comemos, todo lo que vemos, cómo consumimos noticias, cómo consumimos financieramente, está cambiando y va a tender a exagerar en el futuro. Yo nunca había hecho una compra por Mercado Libre, y empecé a comprar. Nunca había hecho por Rappi un Rappifavor, y ahora lo estoy haciendo. Cosas que antes ni pensábamos están sucediendo”

publicado hace 13 días

Cómo sobrellevar la educación en casa y no morir en el intento

El “Homeschooling”, también conocido como Educación en el Hogar o Educación en Familia, es el proceso de enseñanza escolar fuera de los establecimientos formales. En Chile, la cifra más reciente data del año 2018 y señala que, para esa fecha, 1.200 niños y niñas en edad escolar estudiaban en colegios online y 300 familias habían optado por la educación en casa. Actualmente, como consecuencia de la crisis sanitaria derivada del Corona virus, se estima que 4 millones de niños se encuentran estudiando online. Y según estimaciones de la Organización de Naciones Unidas, ONU, a nivel mundial 1.500 millones de niños en edad escolar se encuentran fuera de las salas de clases como consecuencia del COVID-19. Pero lo que quizás para muchos era un panorama idílico se ha transformado en un dolor de cabeza. Porque entre la educación remota de los hijos, el teletrabajo de los padres y el estrés que provoca la situación de pandemia, el “Homeschooling” se ha vuelto un gran desafío tanto para los chicos como para los más grandes. Por eso conversamos con dos especialistas y dos familias para conocer sus opiniones y experiencias, de manera de entregar datos útiles que permitan hacer este proceso más efectivo y llevadero para todos. Recomendaciones especializadas “Es difícil, en época de pandemia, hacer un juicio arbitrario respecto a si es o no efectivo el “Homeschooling” como método educativo”, señala la psicopedagoga de adolescentes, Michelle Levy. “Si nos ponemos en el caso ideal, en el que los padres tienen muy buen manejo en lo referido a educar como tal, no deben hacer teletrabajo, se cuenta con una buena conexión y los hijos/estudiantes no están sometidos al estrés del encierro y distancia social, claro, es efectivo. Pero sabemos que ese mundo perfecto e ideal en rarísimos casos puede darse”, señala, agregando que “es fundamental entender que en estos momentos, lo más importante no es que nuestros niños se mantengan al día en sus conocimientos escolares, sino ayudarlos con el fortalecimiento de habilidades para la vida, sobretodo las socioemocionales”. Para la psicopedagoga Emma Finkelstein, especialista en trastornos del aprendizaje y dificultades académicas, el “Homeschooling” puede ser un proceso exitoso para el gran porcentaje de los niños si hay colegios y padres organizados. “De Primero a Cuarto Básico, ojalá que los colegios manden las rutinas prácticamente hechas, porque la mayoría de los papás no tienen la experiencia en esto”. Además, cree que para los niños que no sufren de trastornos de aprendizaje, “que tienen la capacidad de organizarse en el espacio, en el ambiente y en la estructura, la pantalla es un anexo, es una forma distinta de aprendizaje”. Pero, para los estudiantes que tienen alguna dificultad, es caótico. En esos casos, los padres han tenido que asumir el rol de educadores. “Pero yo diría que para el mayor porcentaje de los niños, si son capaces de estructurarse y tener una rutina, no sé si van a aprender lo mismo que en una sala de clases, pero sí tienen la capacidad de poder aprender”, señala. Por eso, su principal recomendación es contar con una buena rutina, diaria o semanal, que considere horarios, tiempos de estudio, de juego y de descanso. “El tema de la rutina les arregla la vida, que los niños sepan cuándo parte esto, cuándo termina, que los ayuden a ver las horas y los días de la semana, también los desangustia y los ayuda a manejar a frustración”. Emma recomienda también que los educadores y padres recurran a herramientas gráficas y audiovisuales, que son recursos “súper ricos, que los ayudan a concentrarse y a poder aprender”. Sin embargo, cree que frente a la situación actual “el sistema se va a tener que modificar por completo, los sistemas de evaluaciones y los currículums. Los colegios particulares tienen currículums súper exigentes, y -en esta realidad- estos no se van a poder llevar a cabo”. Para Michelle Levy, es evidente que la mayor carga en este proceso de educación a distancia se la llevan las madres. “De las mamás, efectivamente, se espera que estemos a cargo de las tareas de los niños, cocina, aseo, contención emocional y encargada del entretenimiento en casa. Sin embargo, con todo lo que hemos avanzado en la igualdad de género, cada vez más vemos a los padres involucrados tanto en la crianza como en las tareas del hogar. En estas circunstancias en que tanto madres como padres deben teletrabajar, he podido ver como se las ingenian para repartir las tareas de forma bastante igualitaria. La recomendación es a establecer también rutinas al respecto, con tareas que cada uno deba realizar, ¡siempre invitando a los niños a participar!”. ¿Qué pasa con el cumplimiento de currículums y objetivos? Para Levy, “esta es una situación rarísima y extremadamente estresante para los niños. Hemos visto cómo han aumentado los cuadros de ansiedad y angustia. Si pensamos en la prevalencia de las dificultades de aprendizaje que tenemos hoy en día en los establecimientos educacionales, es una utopía pensar que todos los niños pueden aprender desde la pantalla de un computador, sin recibir mediación ni acompañamiento de cada uno de los procesos por unidad de aprendizaje”. Por eso, cree que “debemos bajar la vara. Mi recomendación es a lograr una actividad diaria hasta Cuarto Básico, dos hasta Octavo y la totalidad hasta Cuarto Medio. La salud mental es fundamental, no olvidemos que nuestros niños y niñas deberán, eventualmente, volver al mundo y enfrentar la “nueva normalidad”, y queremos que lo hagan bien, tranquilos y contentos, no presionados ni atemorizados por los resultados o aprendizajes no adquiridos”. Por su parte, Emma considera que no se puede esperar que este año se logre todo, “ y yo creo que este año no van a volver al colegio, por lo que el próximo año va a tener que ser casi un 2x1, porque no es justo que repitan por algo que no es culpa de ellos y tampoco es justo que esperen aprender todo en la casa con un sistema al que todos se están recién acostumbrando”. Testimonios Ariela Mendel y Gerardo Weinstein tienen tres hijos: Gabriel de 4, Yair de 10 e Igal de 12, todos alumnos del Instituto Hebreo. “Con todos ellos se ha dado una dinámica distinta”, señala Ariela, quien trabaja en el rubro de la computación y pudo contar con un computador extra, de manera que cada uno puede conectarse a su propio dispositivo. Sus tres hijos se han conducido de diferente manera frente a la actual situación, relata. Igal, el hijo mayor, “ha estado súper independiente, atento a los horarios y clases por Zoom. Le ha ido incluso mejor que en las clases presenciales, le encanta lo remoto y maneja la tecnología la maneja al revés y al derecho. Ha sido una experiencia muy positiva para él”. Su hijo del medio también ha mostrado una gran responsabilidad, pero no maneja la tecnología tan bien, entonces por eso le ha costado un poco lograr “cosas básicas con las que uno está acostumbrado, pero que para un niño es súper distinto, como traspasar de un PDF a un Word, o bien sacar una foto con el teléfono y enviártela por mail”. Para ellos, ésta es una oportunidad para enseñarle herramientas tecnológicas. Y él se lo ha tomado así también. Pero requiere más apoyo de los papás. Con Gabriel, el más chico, “hay que estar súper encima y hay que enseñarle de otra manera”, porque no maneja la tecnología y le cuesta seguir instrucciones. Cree que es el más afectado por la falta de interacción y estímulo. Los dos más grandes siguen comunicándose con sus amigos, pero él se está perdiendo todo eso. Con los más grandes la rutina resulta más llevadera, no así con el menor. Déborah Lewin y Marcelo Hilsenrad, en tanto, tienen dos hijas: Denise y Dominique, de 13 y 15 años, también alumnas del Instituto Hebreo. “Al principio les costó un poco agarrar el ritmo”, cuenta Déborah, pero en general “mantienen una rutina, y siento que están ocupadas, que están entretenidas, tienen hartas tareas y se organizan bien”. Ellas mismas administran sus tiempos y tareas, tienen sus horarios de descanso también, “y les ha dado por cocinar, cosa que no hacían”. No han salido prácticamente en los dos meses desde que cerró el colegio y echan de menos juntarse con los amigos, “pero dentro de todo lo terrible que ha sido esto, ha sido bastante llevadero”, comenta la mamá.

publicado hace 13 días

Un viaje al interior del Movimiento Masortí

Con una conversación sobre “D-s y Tefilá” -con la participación de los Rabinos Eduardo Waingortin, del Círculo Israelita de Santiago, CIS, y Leonel Levy, de la Comunidad Bet El de Ciudad de México, y la moderación del Rabino Lucas “Pato” Lejderman, del CIS- se dio inicio al ciclo de charlas titulado “Nosotros desde adentro. Todo sobre ideología Masortí-Mishnateinu”, que contempla cuatro sesiones semanales, hasta el 2 de junio próximo. Como comenta el Rabino Lejderman, “la idea es, quizás por la primera vez en la historia, tener un debate profundo sobre la ideología, que sea accesible a todo el público. Entonces tomamos los seis pilares del movimiento masortí, que están contenidos en el documento que llamamos “Mishnateinu”, y en torno a ellos se organizaron cuatro encuentros con los cuatro rabanim de la casa, del CIS, y con rabanim de las comunidades Sefaradí de Santiago y la de Viña del Mar, y rabanim de comunidades latinoamericanas -Brasil, Argentina y México. La idea es analizar los distintos temas y cómo aplicarlos en el marco concreto del cotidiano, de manera que sea relevante para nuestras vidas”. El ciclo de charlas está abierto a todos quienes quieran participar, sin embargo -como señala Lejderman- se extendió una invitación especial a quienes se consideran futuros líderes de la comunidad, “para que entiendan qué significa ser una comunidad masortí, para que el futuro Director y líder comunitario sepa quiénes somos”. El ciclo de charlas sobre la ideología masortí es una continuación de las dos actividades realizadas en el año 2019, primero con el encuentro de rabinos y miembros de los Directorios de las comunidades masortim de Chile, sostenido en los primeros días de octubre en el Mercaz y que contó con la participación del CEO y Rector del Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall Meyer, Rabino Ariel Stofenmacher. Y luego, el seminario realizado los días 23 y 24 de noviembre, en dependencias de la Comunidad NBI, con el formato de capacitación y pensamiento estratégico. “A la luz de esos encuentros se planteó que nuestra gente necesita entender a qué comunidad pertenece. Se vio la necesidad de que sepamos quiénes somos”, señala el Rabino Lucas Lejderman.

publicado hace 20 días

Nuevo Fondo Kadima, un ejemplo de generosidad proactiva

A veces, los momentos de crisis sacan lo mejor de cada uno. Es el caso de Moshe Yudelevich y su esposa Gabriela Roizblatt y Samuel Yudelevich y su esposa Rosa Clein. Moshe y Samuel son primos y han recibido de sus padres el ejemplo indeleble de una generosidad silenciosa y constante. Gaby y Rosita, más que primas políticas, son amigas entrañables y comparten una vocación de servicio que traen desde la cuna. Gaby, quien el año pasado fue elegida Mujer Destacada Wizo, es Asistente Social y colaboró desde muy joven con el Centro de Damas del Círculo Israelita, el Policlínico Israelita Golda Meir y el Hogar de Niños Bnei Brith. Además, fue una de las fundadoras de la primera bolsa de trabajo de la Bnei Brith, que sigue ayudando a encontrar trabajo a quienes lo requieren hasta el día de hoy. Junto a Moshe, el amor de su vida, tienen 2 hijas y 8 nietos, el mayor de 18 años. Rosita, por su parte, comparte con su prima esta profunda e innata bondad. Como Enfermera Universitaria, ha dedicado su vida a entregar amor a los necesitados de manera silenciosa y positiva. Acompaña a los enfermos no solo en el área estrictamente profesional, sino transmitiéndoles cariño y ayudándolos en todo lo que pudieran necesitar, mucho más allá de sus patologías. Samuel y Rosita tienen dos hijos, Mónica que vive en Chile y Nano que vive en Estados Unidos. Ambos matrimonios comparten un judaísmo de acción. Para ellos, la Tzedaká es más que una mitzvá, es una forma de vida. Y dada esta maravillosa generosidad, no es de extrañar que la crisis sanitaria que ha paralizado al mundo, a ellos los haya movilizado. Por eso, entre los cuatro acaban de establecer el Fondo Solidario Kadima, destinado a ofrecer ayuda económica a nuestros socios en caso de cesantía. Kadima significa “Adelante”. La idea del proyecto no se limita a ofrecer apoyo monetario, sino también espiritual. Apoyar, acoger, escuchar, es parte importante del objetivo. La crisis que se avecina será profunda y ellos están convencidos de que, como comunidad, el Círculo Israelita debe adelantarse a las necesidades de sus socios y estar preparado para ayudar. El Fondo Kadima es un hermoso ejemplo de solidaridad y compromiso y está abierto a seguir recibiendo donaciones. La crisis nos afectará a todos, en mayor o menor medida. Debemos estar unidos y atentos a las necesidades de los demás. Así, cuando la crisis termine, saldremos de ella, no solo menos dañados, sino también más fortalecidos. El Círculo Israelita de Santiago agradece profundamente la generosidad de ambos matrimonios.

publicado hace 20 días

El desafío de vivir una experiencia beteliana desde las casas

Desde el domingo 5 de abril, Bet El comenzó su programa de actividades online, que reemplaza a las tradicionales actividades presenciales que debieran haber partido el sábado 21 de marzo, pero que dada la situación provocada por el Corona virus, no pudieron realizarse. Sin embargo, este paso al mundo digital de movimiento juvenil del Círculo Israelita de Santiago, CIS, no ha afectado para nada la participación y entusiasmo de janijim y madrijim, como nos cuenta el Rosh de la tnuá, Javier Calderón. Estudiante de segundo año de Ingeniería Civil de la Pontificia Universidad Católica de Chile, PUC, Javier está en Bet El desde muy pequeño. Como recuerda, fue a la edad de cinco años que comenzó a participar de las actividades del movimiento, y esto fue también siguiendo la tradición de su madre, Nurit Pollak, que fue parte de la generación fundadora de la tnuá. “Ella era madrijá de Maccabi Hatzair y fue el Rabino Eduardo Waingortin que la invitó a participar de Bet El, y por la buena impresión con la que quedó, nos llevó -a mí y mis hermanos- a participar del movimiento también”. Javier es parte de la Kvutzá Ruaj y este es su cuarto año como madrijim. “Somos 12 personas en la kvutzá y hoy por hoy creo que están mis mejores amigos en este grupo” señala. Fue en el segundo semestre del año pasado que se formó la actual Hanalá que dirige el movimiento, y en el desarme del campamento de este año, al que asisten sólo los madrijim, se oficializa a esta directiva en sus cargos. Sobre su nombramiento como Rosh, dice que lo primero fue formar el grupo que iba a asumir la Hanalá y que luego, entre ellos, decidieron quién asumiría el liderazgo, que recayó en él. “Vimos qué cargos eran los más óptimos para que Bet El funcione de la mejor manera, evaluando las fortalezas y debilidades de cada uno”, comenta Javier. ¿Qué lo motivó a aceptar el cargo? “La responsabilidad me motivaba, el hecho de mover a tanta gente y hacer algo bueno por la comunidad, además de aportar y devolver lo que me dieron a mí cuando niño, siempre sentí que era una forma de terminar mi ciclo en Bet El, me había planteado estar en la Hanalá. Creo que hay muchas cosas que podemos hacer por el movimiento, el grupo de trabajo de la Hanalá, tanto como el tzevet de madrijim de este año, tienen mucho potencial, y me sentía capaz de cumplir los objetivos que nos planteáramos a futuro”. Te toca dirigir la tnuá en un momento muy especial, con la cierre de las instituciones comunitarias, entre ellas el Mercaz, y la cuarentena. ¿Cómo han vivido esto? -Claramente el año que teníamos planificado en marzo no es el mismo que estamos viviendo, teníamos muchos proyectos para el año del sábado a sábado presencial. El Corona virus justo nos tocó cuando estábamos viviendo nuestro seminario de madrijim, que fue el sábado 14 de marzo, y que duraba hasta el día domingo, pero tuvimos que acortarla por la contingencia. Nuestros objetivos cambiaron drásticamente por el ambiente y el contexto nacional y mundial, pero creo que -a grandes rasgos- pudimos adaptarnos rápido al cambio, plantearnos nuevos objetivos y buscar nuevas plataformas para lograr llevar Bet El en modo de cuarentena, desde la casa. ¿Cómo les ha funcionado hasta ahora este ”Bet El online”? -Para serte sincero, mucho mejor de lo que teníamos planificado, cuando se nos planteó el problema veíamos imposible llevar Bet El desde un computador. Creo que para cada edad es un desafío distinto, no es lo mismo hacerle juegos desde un computador a un niño de 7 años que a uno de 15, pero a grandes rasgos nos hemos sabido adaptar bien a las plataformas online, en especial a Instagram y a Facebook, y hemos podido hacer las actividades de la manera lo más “normal” posible para todos. ¿Cómo se organizaron con el curso de madrijim? ¿Están teniendo las clases online? -Sí, durante un año normal el Majón LeMadrijim tiene clases todos los martes, y ahora están teniendo esas clases vía Zoom, por videos que les mandan los profesores y por tareas que también les mandan los mismos madrijim que les hacen clases a las escuelas. Sobre lo que viene, Javier dice que tratan “de no mirar tan adelante, por toda la incertidumbre que existe, y que tratan de plantearse un futuro de semana a semana, pero en ese futuro buscamos perfeccionar los domingos online. Un gran cambio que hicimos fue cambiar a las actividades de los sábados al domingo (para no usar electricidad y romper el Shabat), y nuestro gran objetivo es que se cree una cercanía entre el madrij y el janij vía online, cada vez más estrecha. Obviamente que las relaciones a través de una pantalla son mucho más difíciles que presencialmente, pero nuestro objetivo es disminuir esa brecha lo más posible, para lograr que los janijim puedan sentir y vivir igualmente una experiencia beteliana desde sus casas”

publicado 30 Abril 2020

El "Mercaz online", una comunidad viva y más unida que nunca

Y no sólo eso, comenzó a desarrollarse un amplísimo programa de actividades online, que ha tenido récord de participación y asistencia, en algunos casos superando incluso a las mismas actividades en sus versiones presenciales. Toda la actividad de regular de culto pasó al ambiente virtual, y se celebró Pésaj, se conmemoraron Iom Hashoá y Iom Hazikarón, y se festejó Iom Haatzmaut en comunidad. Gracias a esto, la familia del Mercaz está más unida que nunca, y eso es resultado de un enorme esfuerzo de staff y voluntarios, liderados por el Directorio y el Director General del CIS, Mario Kiblisky, quien nos cuenta acá sobre esta experiencia. ¿Cómo ha sido este período de “Mercaz online”, si lo pudiéramos llamar así, y cómo se organizó el CIS para seguir haciendo comunidad en este ciclo de cuarentena? -No fue fácil, desde que decidimos cerrar nuestra Comunidad por instrucciones de la CJCh, priorizando la salud de nuestra gente y de nuestros socios, inmediatamente habilitamos un equipo de teletrabajo, hicimos protocolos en Cementerios, habilitamos las plataformas digitales, y buscamos todos los mecanismos para dar respuesta rápida y eficiente a nuestros socios. La respuesta y predisposición de nuestro staff fue muy buena y profesional ¿Cuál ha sido el resultado de las actividades online que se han hecho, en cuanto a la acogida de los socios y participantes no socios? -Ha sido excelente, estamos con una diversa y variada parrilla de propuestas, mantenemos todos nuestros cursos, como también el Talmud Torá online, charlas, debates, clases, etc. Hace algunos días enviamos a nuestros socios y Comunidad una encuesta para evaluar nuestro servicio digital ante la contingencia, y la respuesta no sólo fue masiva, si no que muy positiva a todo lo que estamos brindando. Sin duda es una experiencia nueva, y tenemos mucho que mejorar aún. ¿Cómo se organizan estas actividades? ¿Cómo eligen los temas? -Tenemos varios equipos de trabajo en paralelo creando las actividades, nos coordinamos y vamos planificando en conjunto. Hay un voluntariado trabajando arduamente en la creación de temáticas, a los cuales aprovecho de agradecer mucho, además de un equipo comunicacional muy profesional. Recogemos ideas de nuestro staff, el cual aporta mucho, y por supuesto de nuestros Rabanim, que incluyen la religiosidad. Estamos muy bien organizados y coordinados, intentamos trabajar en forma anticipada y no por reacción. ¿Cómo están funcionando las distintas áreas? ¿Se mantiene la programación tradicional del CIS, sus grupos y distintos proyectos? -Absolutamente, todos los cursos y las áreas han seguido funcionando, obviamente con otra dinámica y no presenciales, pero hemos ido buscando los espacios para llegar a todos nuestros segmentos de la mejor manera y con la frecuencia de siempre. Estamos muy enfocados en la contención, en nuestros adultos mayores, en las familias, etc., en esto nuestros Rabanim han trabajado mucho con nuestra gente. Y nuestros proyectos continúan, hay algunos que requieren un paréntesis por razones obvias. ¿Cómo funciona Talmud Torá y la preparación de parejas para matrimonios? ¿Y qué pasa con los Bat y Bar Mitzvot y los matrimonios, se reagendaron? -Efectivamente Talmud Torá se comenzó a reagendar para a partir de junio, tanto en sábado por la mañana y tarde, y domingo. Todos tendrán su fecha para hacer sus ceremonias, tal cual lo planificaron. Todo el equipo de morot, junto a la Coordinadora, a partir de los cambios de fechas, se pusieron a trabajar para que les llegue a los talmidim y a sus familias todo el material de estudio y lo necesario. Se han cambiado las Parashiot y dispusimos de tutorías de los Rabinos para ayudar en esta nueva etapa. Todas las clases las estamos haciendo en forma virtual. En cuanto a las Jupot, intentamos junto a las parejas, en forma virtual, que aborden la vida matrimonial según la Halajá. A pesar de no tener el evento que habían soñado, seguimos abordando la contención, el estudio y el significado del vínculo. No obstante, los detalles que nos conducían al evento de la Jupá, decidimos dejarlos de lado hasta que se den las condiciones. ¿Y los servicios religiosos? Por ejemplo, ¿el Kabalat Shabat? -El contacto con nuestro ishuv a través de las tefilot ha sido conmovedor, no sólo nos acerca entre nosotros, como solíamos hacerlo en la Sinagoga, sino que nos permite tener sensación de comunicación con el Creador de manera virtual. Para Kabalat Shabat, alrededor de las 17 hrs., antes de su comienzo para cumplir con la Halajá, tenemos nuestra Hajaná (preparación) por Facebook Live, que nos permite ver reflexiones de la parashá, compartir melodías o tefilot cantadas, y nos da la oportunidad de entrar a los hogares con un espíritu de Comunidad. Al terminar Shabat, nos juntamos por Zoom para compartir la Havdalá, donde -con vela trenzada en la mano- nos decimos Shavúa Tov y realizamos la ceremonia en un abrazo comunitario virtual. Además, tenemos nuestros rezos de Shajarit, lunes y jueves a las 8 hrs., junto a nuestro Minián permanente y a muchos más que se suman por Zoom y Facebook Live. ¿Cómo funciona el voluntariado en este contexto online? -Los distintos grupos de TuComunidad buscaron cómo arreglarse para continuar. Por ejemplo, el grupo de Bicur Joilim creó una tarjeta virtual, aunque el valor de lo presencial no se puede equiparar. Antes de Pésaj, con la Fundación Avayú, se envió un pequeño obsequio a las personas que están enfermas. También para celebrar los nacimientos se creó una tarjeta virtual. En el grupo de 45 y +, así como todas las clases y cursos, los encuentros pasaron a ser virtuales, pero pasó que casi se duplicó por Zoom la gente participa en relación a la que venía presencialmente. Travesía también ha tenido sus reuniones vía Zoom y comenzamos con el curso de Religiones Comparadas, con Rodrigo Garrido, que tiene un récord de 50 personas inscritas. Y ahora empieza un nuevo programa, de innovación en incertidumbre, que comienza en el mes de mayo y que está abierto para inscripciones. Los grupos de Tikún Olam, Contigo y Tañi, están trabajando a full. Se está trabajando en tres proyectos con la DIDECO (Dirección de Desarrollo Comunitario) de la Municipalidad de Lo Barnechea, apoyando a los adultos mayores en situación, y también en la capacitación de mentores para apoyar a Pymes, y en el programa de 4 a 7, que es el programa para la mujer. Por ejemplo, se canalizó la donación de 33 tablets al programa de 4 a 7, ya que tenemos la posibilidad de ser nexos y dirigir la ayuda. Las Tañi, a su vez, están divididas en estos proyectos, pero a su vez están contactando a sus beneficiarios para apoyarlos. Por otra parte, todos los grupos de rikudim -Harkadá, Rikudim para la Familia y Urban Teens- siguen funcionando pero de manera virtual. Y a eso se suma un equipo que llama telefónicamente a los adultos mayores, que es un equipo de voluntarias de lujo, que es gente que está corriendo pero también quiere ayudar. Es gente que tiene ganas de hacer acciones solidarias. Mario, ¿cómo han logrado sortear la cuarentena para continuar con la operación del cementerio y la realización de funerales? -Este ha sido un asunto muy triste y complejo de abordar, hemos tenido que hacer protocolos muy estrictos y de acuerdo a las instrucciones de la Seremi de Salud, lo que implica aplicar todas las medidas de protección, mascarillas, guantes, distanciamiento, alcohol gel, etc. Sin embargo, lo más triste ha sido limitar la cantidad de gente en el acompañamiento a los deudos en un momento de tanto dolor; somos muy estrictos en el cumplimiento de dichas normas, como así también cuando se realiza la Taará.

publicado 17 Abril 2020

Una línea de tiempo

-1909: Se conforma la primera institución judía organizada del país: Unión Israelita en Chile, para así, poder asegurar una vida comunitaria judía. -1911: Se crea otra institución llamada Filarmónica Rusa, un centro de reunión social, que en ese mismo año, cambia de nombre a Centro Comercial de Beneficencia (que obtiene personalidad jurídica en 1912). - 1914: Se fusionan Unión y Centro bajo el nombre del Centro (Centro Comercial de Beneficencia). - 1916: Se funda una segunda institución con un carácter mas religioso, con el nombre de Congregación Israelita y Talmud Torá. En 1917, la Congregación, compra una casa para la institución en San Diego 1130, un segundo piso, que tenía un salón central donde se realizaban las labores religiosas. - 1918: El Centro pasa a llamarse: Centro Israelita. - 1920: El Centro Israelita y la Congregación, celebran una asamblea mixta y acuerdan fusionarse en una sola institución, dando lugar al Círculo Israelita de Santiago, el 2 de diciembre de 1920. Primer presidente Naum Trumper. El Círculo, abarca las actividades de ambas instituciones fusionadas y San Diego 1130 continúa siendo la sede de la nueva institución, en las que se concentran las funciones tanto religiosas, como sociales y culturales. Esta sede fue el centro de la vida judía en Santiago por más de 10 años. El Círculo, hogar de la colectividad israelita de Santiago, de él surgirán muchas instituciones judías, que partieron como secciones de él y que se desenvolvieron como entidades independientes, así como otras varias instituciones se crearon por iniciativa del CIS. Con el tiempo, la sede heredada por el Círculo de la Congregación, se hizo pequeña… -1927: Bajo la presidencia de Gregorio Melnick es adquirida una propiedad en Serrano y Tarapacá, para construir un edificio más apropiado para la comunidad y que pudiera concentrar todas las actividades comunitarias. -1928: Se instala primera piedra y se inaugura el 10 de mayo de 1930, bajo la presidencia de Adolfo Crenovich. -1953 (2 de abril): Es instalada la primera piedra de la Gran Sinagoga de calle Serrano (Serrano 214), por el entonces ministro de Relaciones Exteriores de Israel, don Moshé Sharett. La construcción termina a fines de los años 50´, cuyo arquitecto fue José Dvoredsky. -1997: Es adquirida la propiedad de Comandante Malbec 13210, actual sede de la comunidad. -2007: Se instala primera piedra del Mercaz, la que fue traída de Jerusalem. -2009: La obra es entregada al Directorio del CIS. -2010: La nueva sede se inaugura oficialmente.

“Israel está entrando en una nueva normalidad”

Oscar Embón, médico israelí, brindó un panorama acerca de cómo está la situación con el COVID19 en aquel país. Embón señaló que “estamos viendo que las últimas semanas la curva va disminuyendo y el número de enfermos afectados y la mortalidad también” e hizo hincapié en que “tenemos una letalidad del virus de solamente 1,6%”. El médico comparó las cifras de Israel y Argentina: “El número de pacientes afectados por coronavirus en Israel es el doble que en Argentina, pero tenemos menor cantidad de muertes aquí que en el país sudamericano”. Embón explicó que “este virus es muy difícil de entender, no se sabe si va a desaparecer. Quizás cuando comience el otoño o el invierno vuelva y nos ataque con la gripe” y subrayó: “En Israel paulatinamente están volviendo los chicos a los colegios y ya se decidió que la semana que viene van a abrir los bares”. El médico hizo hincapié en que “las medidas que tomaron en Israel fueron muy severas y ahora tenemos más de un millón de desempleados con una población total de nueve millones” y enfatizó: “Hay mucha gente que está sufriendo, son tres meses sin ingresos o con sueldos muy bajos. Ahora tenemos que luchar en el asunto económico y social”. “En Israel no se tomaron riesgos con respecto a la salud y sí tomo un riesgo muy grande el términos económicos”, argumentó Embón.

Inventores israelíes crean una mascarilla que permite comer en restaurantes de forma segura

Los inventores israelíes han desarrollado una máscara de coronavirus con una abertura a control remoto que permite a los comensales comer sin tener que quitársela, un dispositivo que dicen que podría hacer menos arriesgada una visita a un restaurante. Al apretar una palanca, se abre una ranura en la parte delantera de la máscara, lo que permite ingresar el alimento sin tener que levantarla o bajarla, lo que reduciría la exposición a partículas de aire. «La máscara se abrirá mecánicamente por control remoto manual o automáticamente cuando el tenedor llegue cerca del rostro», dijo el lunes Asaf Gitelis (foto), vicepresidente de Patentes e Invenciones de Avtipus, mientras hacía una demostración del dispositivo en sus oficinas cerca de Tel Aviv. «Entonces puedes comer, disfrutar, beber y sacas el tenedor y se cerrará, y estarás protegido contra el virus», explicó. La compañía dijo que planea comenzar a fabricar la máscara en pocos meses y que ya había presentado una patente. Dijo que probablemente se vendería al costo de 3 a 10 shekel (0,85 a 2,85 dólares), ligeramente por encima del precio de las sencillas máscaras quirúrgicas de color azul. Israel ha reabierto en gran medida su economía después de una significativa caída en los casos del novedoso coronavirus. Los restaurantes están abiertos sólo para la comida para llevar por el momento.

El 70% de los casos de coronavirus en Israel provienen de Estados Unidos

Según un nuevo estudio de la Universidad de Tel Aviv, más del 70 por ciento de los pacientes con coronavirus COVID-19 en Israel fueron infectados por una cepa que se originó en los Estados Unidos. El estudio publicado el lunes muestra que el resto de las infecciones en Israel se importaron de Bélgica (8%), Francia (6%), Inglaterra (5%), España (3%), seguido de Italia, Filipinas y Rusia. El Dr. Adi Stern, de la Facultad de Biología Celular Molecular y Biotecnología de la Universidad de Tel Aviv, manifestó que los israelíes que regresaron de los Estados Unidos crearon “cadenas de transmisión”. Los investigadores llegaron a esta conclusión después de comparar secuencias genómicas de pacientes israelíes con 4.700 secuencias genómicas de diferentes áreas del mundo. Israel no tuvo ninguna infección importada de China, Corea del Sur o Singapur. El país comenzó a suspender vuelos desde Europa y otras naciones entre el 26 de febrero y el 4 de marzo. Sin embargo, las fronteras de Israel no se cerraron completamente hasta el 9 de marzo. El estudio también mostró que los “súper difusores”, personas que desobedecieron las pautas del Ministerio de Salud y asistieron a “eventos de súper difusión, como fiestas grandes u otras reuniones sociales”, contribuyeron a infecciones masivas, según el informe. En marzo, un grupo de 65 miembros del movimiento ortodoxo Jabad llegó de Nueva York después de un año de estudios en Crown Heights, y luego de confirmarse que habían sido infectados por COVID-19, fueron aislados en un hotel de Jerusalem. El Al comunicó que no sabían que había sospechosos portadores del virus entre sus pasajeros y que su avión no estaba preparado para esa eventualidad.

Nuevos descubrimientos arqueológicos

En la semana de Yom Yerushalaim, la Autoridad de Antigüedades de Israel y la Fundación del Patrimonio del Muro de los Lamentos han revelado nuevos e impresionantes descubrimientos arqueológicos descubiertos bajo el vestíbulo de los Túneles del Muro de los Lamentos. Según los arqueólogos: “Esta es la primera vez que se descubre un sistema de este tipo cerca del Muro de los Lamentos”. Este sistema, el primero de su tipo descubierto en el área del Muro de Los Lamentos, fue expuesto en excavaciones realizadas por la Autoridad de Antigüedades de Israel en el complejo “Beit Strauss”, debajo del vestíbulo de entrada a los Túneles del Muro Occidental. Las excavaciones en el sitio, renovadas hace aproximadamente un año, se están llevando a cabo como parte del trabajo para prepararse para un recorrido nuevo y fascinante, además del recorrido clásico de los Túneles del Muro de los Lamentos dirigido por la Fundación del Patrimonio de la Pared Occidental. Los investigadores suponen que el complejo fue utilizado por los residentes de Jerusalén durante el período romano temprano, antes de la destrucción de Jerusalén y el Segundo Templo. El sistema fue sellado debajo del piso de una estructura grande e impresionante del período bizantino, esperando que se descubrieran unos 2.000 años. El sistema de corte de roca estaba completamente cubierto por un piso de mosaico blanco liso de una estructura pública monumental y extremadamente impresionante construida al final del período bizantino hace aproximadamente 1.400 años, renovada durante el período Abasí hace aproximadamente 1.250 años.

“Soy una persona muy práctica, y encuentro que la crítica vacía hacia mi país es contraproducente y daña nuestro proceso democrático y desarrollo. No así la crítica constructiva”.

Hen Mazzig es un escritor y conferencista israelí. Viaja (o viajaba) por el mundo hablando de Israel y de su identidad como un joven israelí de origen mizrají. Para Mazzig, su origen familiar, junto con su experiencia en las Fuerzas de Defensa de Israel, FDI, y su identidad sexual, no son asuntos meramente personales, sino que políticos. Como menciona en esta entrevista, un férreo defensor de Israel, progresista, gay y orgullosamente mizrají, es algo que lo ubica por fuera del mainstream político. La izquierda lo critica y la derecha no lo acepta. Da la impresión de que así le gusta. Has tenido algunas experiencias bastante incómodas con manifestantes en tus charlas, como el incidente en University College London (UCL). Tal vez ha habido otras. Los estudiantes chilenos judíos han enfrentado incidentes parecidos, con manifestantes del BDS tratando de avanzar con su agenda en Chile. ¿Cómo enfrentas esa oposición, desde un punto de vista personal y argumentativo? -Siempre divido a mi público en tres: aquellos que me apoyan a mí y a Israel (un 20%), los que se oponen a mí y a Israel (otro 20%), y los que están indecisos (60%). Siempre trato de apuntar hacia ese último grupo, tratar de convencerlos. Los dos primeros grupos probablemente no cambiarán de opinión (¡aunque a veces sí!), por lo que siempre trato de recordar que la gente indecisa juzga todo lo que hago y digo. Cuando uno de los grupos es más grande (como los 300 manifestantes en UCL), trato de hacer lo mejor de la situación. Es así como fui invitado de nuevo después del incidente por el presidente de la universidad para participar en otro evento, se tomaron medidas en contra de los manifestantes, y al final fui presentado como el que quiso dialogar y no ser violento. Creo que esta es una estrategia que todos debemos tomar. Es lo que mejor funciona para hacer un impacto positivo para Israel y los judíos. La historia de tu familia claramente ha contribuido a tu deseo de contar la historia mizrají, y a diferenciar entre las tradiciones mizrají y sefardí (para qué hablar de los ashkenazim). ¿Por qué es tan importante para ti personalmente y del punto de vista político? -Mi identidad mizrají influye en todo lo que hago. Junto con una resurgente política de identidad en el Occidente, ha habido una inclinación por enmarcar el conflicto israelí-palestino en términos raciales. Según esta narrativa, Israel fue establecido como un refugio para los judíos europeos blancos oprimidos, que después se convirtieron en los opresores de personas de color, los palestinos. Como israelí, hijo de una madre judía-irakí y un padre judío del Norte de África, es desgarrador ver este giro. Soy mizrají, como lo es hoy en día la mayoría de los judíos en Israel. Venimos del Medio Oriente y del norte de África. Solamente un 30% de los judíos en Israel son ashkenazí. No entiendo por qué los medios convencionales y los políticos en todo el mundo ignoran o tergiversan estos hechos y la historia mizrají. Tal vez es porque nuestra historia rompe los estereotipos sobre mi país y mi pueblo. Para muchos judíos en el occidente, el mundo judío esta centrado en Norteamérica, con sus orígenes en Europa. Ven a Israel y Jerusalem como su patria, pero presentan a la comunidad judía como perteneciente al Occidente, como si fueran los únicos que importaran. Mi historia, y la historia de casi un millón de judíos del Medio Oriente y el Norte de África, a menudo es ignorada o mirada en menos, de una forma que imita el enfoque post-colonial. Aunque algunos académicos han comenzado a darse cuenta de la diversidad de nuestra comunidad judía global, las voces principales, y la mayoría de las ideas señaladas por judíos anglófonos, se centran en la hegemonía europea-norteamericana. Los discursos sobre el significado del judaísmo, el pueblo judío, Israel y el Medio Oriente parecieran venir naturalmente de un punto de vista superior, el occidental, como si el conocimiento sobre las comunidades del Medio Oriente y África estuvieran siendo generadas no desde los hechos sino desde el paternalismo. Los arquetipos preconcebidos ven a los judíos del Oriente como todos parecidos los unos a los otros, y desconocidos a la comunidad occidental judía. Aunque difiero con mucho de la obra de Edward Said, sus descripciones de “orientalistas” siguen siendo válidas. Según Said, éstas serían personas que estudian el Oriente, no solamente como académicos que buscan entender otras culturas, porque mezclados con sus intereses académicos existen prejuicios políticos interesados que socavan las necesidades de las comunidades que estudian. El Orientalismo convirtió al “Oriente” en un campo legítimo de estudio, pero sobre el cual el Occidente inventó hechos. Según Said, el interés real de estos académicos es político. A través de sus discusiones sobre el Medio Oriente, se auto-nombraron representantes del Oriente. Tergiversaron el Medio Oriente y sus pueblos, creando estereotipos y perpetuando características falsas. La comunidad judía es diversa y multicultural. Solamente en Israel, casi un 60% somos descendientes de judíos del Medio Oriente y el norte de África. Sean cual sean nuestros orígenes, debemos estar unidos en la lucha por la igualdad y en contra del antisemitismo. Pero, también recordar que el mundo judío esta centrado en el Oriente. Esto cambiaría la conversación sobre Israel y sería un paso positivo en la lucha en contra del antisemitismo. Leyendo tus columnas o tu cuenta de Twitter, queda claro que eres un acérrimo defensor y, a la vez, crítico de Israel. Es una mezcla muy israelí, ¿pero es difícil mantener el equilibrio cuando sabes que enfrentas un público hostil? Por ejemplo, has criticado la política de Israel hacia los palestinos, lo que te ubicaría en el lado progresista. Pero también criticas la narrativa que presenta a Israel como un proyecto blanco, europeo y colonial, y rechazas la noción que muchos progresistas han presentado de “pinkwashing”, la idea que Israel utiliza su celebración de la diversidad sexual para desviar otras críticas. ¿Te sientes como un outsider político? -Efectivamente lo encuentro difícil. Soy un judío gay mizrají que apoya a Israel. Pero la izquierda me odia. Es una ironía. Soy la encarnación de la interseccionalidad. Soy hijo de una madre iraquí y un padre bereber-amaziguí. Crecí en una comunidad pobre, un niño gay del clóset que se convirtió en un hombre abiertamente gay. Me identifico como judío pero secular. Uno creería que como un judío de color gay y de orígenes humildes, la izquierda sería el lugar natural para mí. Pero desde el punto de vista de la izquierda estadounidense e israelí, hay un pecado que me mantiene excluido. Adicionalmente, serví en las FDI como un oficial humanitario. Creo firmemente en el derecho de Israel a existir. Soy un conferencista y escritor israelí, pero no concentro todo mi activismo en la crítica hacia mi país. No tengo otra nacionalidad, y no tengo intenciones de postular a la nacionalidad iraquí o tunecina. Como consecuencia, encuentro que la seguridad y futura existencia de mi país es algo crucial. Y, soy una persona muy práctica, y encuentro que la crítica vacía hacia mi país es contraproducente y daña nuestro proceso democrático y desarrollo. No así la crítica constructiva. Esto hace que sea intolerable para la izquierda. Aunque haya trabajado por varios años promoviendo los Derechos Humanos palestinos y aunque sea crítico del actual gobierno de derecha, y apoyo una solución de dos estados y aunque creo que deberíamos estar trabajando para encontrar un status permanente para los que piden asilo en Israel, oponiéndome a su deportación, si le preguntas a los activistas de izquierda en Norteamérica qué piensan de mi, dirán que soy un activista de hasbará de derecha y un progresista falso. Y, por supuesto que en la derecha tampoco me aceptan. Como progresista, mis valores no se alinean con los suyos. Activistas de derecha me critican por usar la palabra “ocupación”, aunque el control militar de una región es, por definición y por derecho, una ocupación. Y, por supuesto, esta la parte gay. Un activista de derecha me criticó por apoyar la marcha de orgullo en Jerusalem. O sea, soy alguien que nadie quiere que exista. Ser gay, mizrají y pro-Israel significa no tener hogar político. Y esa es la amenaza que represento. Como un judío gay mizrají los obligo a mirarse a sí mismos, increpo su enfoque singular sobre Israel. Cuando estos activistas u organizaciones dicen que no soy progresista, están proyectando cuestiones internas que ellos no pueden reconciliar. Sus creencias e identidades políticas son inherentemente contradictorias hacia todo lo que supuestamente apoyan. Como alguien tan difícil de precisar o identificar políticamente, ¿cómo describirías la política israelí hoy en día? ¿Eres optimista? -Soy muy optimista. Creo que el mundo está haciendo un giro hacia la derecha y se hace más nacionalista, e Israel no está inmune. Pero conozco a muchos activistas, una generación de israelíes jóvenes, que están comprometidos con hacer una diferencia. Soy uno de ellos, y no me voy a ningún lado.

Tributo para un genio de la comedia

De los estelares de TV, a los teatros de Broadway, a las sitcoms de los ’90 y al cine de Hollywood. Son pocos los comediantes que como Jerry Stiller (1927-2020), Z.L., han logrado tener éxito en todos los escenarios disponibles para la comedia, y además formar un sucesor tan potente como actor, director y productor, como su hijo Ben Stiller (1965-). Nacido en el seno de una familia judía en Broolyn, Nueva York, Gerald Isaac Stiller debutó en las pantallas en el año 1956, en la serie Studio One. Luego, se consagraría en la comedia formando un dúo con su esposa Anne Meara (fallecida en el año 2015), “Stiller and Meara”, en el famoso programa de Ed Sullivan, ícono de la televisión estadounidense. Luego de convertirse en un ícono de la comedia, Stiller participaría de diversas producciones cinematográficas, acompañando a actores de la talla de Charston Heston, Kevin Dillon, Jeff Bridges, Kim Bassinger y Elizabeth Hurley. Esta prolífica carrera en el cine lo llevaría a integrar elencos con su propio hijo, Ben, como el desopilante manager en la primera parte de “Zoolander” (2001), o como el deslenguado padre del protagonista de “The heartbreak kid” (2007). Pero sin embargo, fue en la década de los ’90 en que Jerry Stiller interpretó el papel cómico que, para muchos, es el más hilarante de su carrera: el del padre de George Costanza, Frank Costanza, una figura paterna incorrecta, delirante, deschavetada y un tanto histérica, causa relevante de la neurosis del mejor amigo de Jerry Seinfeld en la serie “Seinfeld”, que se transmitió entre 1993 y 1998. Haciendo gala de su falta de tacto, el Frank Costanza de Jerry Stiller no trepidaba en hostigar, humillar y poner a su hijo en las situaciones más incómodas y graciosas que se hayan visto en una serie de televisión, construyendo una figura de padre con todo lo cómico y políticamente incorrecto que se podía imaginar. “Lamento informar que mi padre, Jerry Stiller, murió de causas naturales”, escribió Ben en un tuit, el pasado 11 de mayo. “Era un gran padre y abuelo, y fue el esposo más dedicado para Anne por unos 62 años (…) Serás muy extrañado. Te amo, papá”. Así se despidió al actor titulado de la carrera de drama en la Universidad de Syracuse, que sirvió en la Segunda Guerra Mundial y que lanzó su carrera en la ciudad de Nueva York.

Historias de Jerusalem en primera persona

El 28 de Iyar se celebra, en el calendario judío, Iom Yerushalaim, el Día de Jerusalem. Esta fecha, celebra la reunificación de la ciudad en 1967, dividida después de la partición de la ONU de 1947 y conquistada para ser la capital reunificada del Estado de Israel en la Guerra de los Seis Días.. Jerusalem es el centro y corazón del judaísmo, y también es central para las religiones monoteístas, católica y musulmana, así como para otros credos y naciones. La piedra amarilla con la que reglamentariamente deben levantarse sus construcciones hace que, al chocar en sol a ciertas horas del día, se vea color de oro, de ahí su apodo de “Ciudad dorada”. La rodean siete colinas, y sus calles y recovecos relatan miles de años de historia. Además dicen que Jerusalem tiene una vibración especial, que transmite una energía particular, cosa que podrán testificar quienes la han visitado. Por eso le pedimos a cuatro judíos chilenos que viven o han vivido en la capital Israel que nos contaran por qué esta ciudad enamora, y cuáles son los espacios y lugares que hacen a los visitantes cautivarse. David Arias, rabino: “Vivir en Jerusalem es una bendición tremenda” David vivió en Jerusalem entre el 2014 y 2019, durante casi seis años. Llegó a Israel a la edad de 24 e hizo Aliá directo a la capital de Israel. Es músico de profesión y mientras cursó su Máster en Estudios Judaicos y los estudios rabínicos, trabajó como coordinador del programa de Shnat Hajshará, en el Majón LeMadrijim. “Viví, desde que hice Aliá hasta que me fui de Jerusalem, en el mismo barrio, no siempre en la misma casa porque llegué directo al Centro de Absorción, al Mercaz Klitá, que queda en Talpiot Mizraj, en el barrio Harmon HaNatziv. Básicamente me quedé en el mismo barrio durante muchos años porque fui parte de la Comunidad Eshet Abraham, ubicada en ese sector, y para mí era muy importante estar cerca de la kehilá. Y la oficina de Marom, donde trabajaba, también estaba ahí”. “Mi lugar favorito de la ciudad está también en el barrio donde yo viví, en Talpiot, que es la famosa Taleyet, que es uno de los miradores que tiene Jerusalem y que está ubicado en la parte Sur de la ciudad. Mira hacia la Ciudad Vieja y desde ahí se puede ver perfectamente la estructura de la ciudad, la parte nueva y la vieja, se puede apreciar el Mount Scopus -llamado en hebreo Har HaTzofim-, en los días de más visibilidad se pueden incluso ver las montañas de Jordania y desde algunos puntos del barrio se puede ver el Mar Muerto. Ese es mi lugar favorito, un lugar que se puede caminar, donde se puede hacer picnic, rezar, pasear, que inspira mucho, en el que desgraciadamente hace tres años hubo un atentado con un atropello y eso marcó la vida del barrio, pero es un lugar maravilloso que simboliza también la vida moderna de Jerusalem”. “Uno de los lugares pocos conocidos y que cuenta muy buen la historia de la renovación de Jerusalem y la salida de las murallas es la antigua estación de trenes, que está también ubicada cerca del barrio de Mishenot Sha’ananim (el primer barrio judío construido fuera de la Ciudad Vieja) y todavía guarda parte de las vías originales de trenes que construyeron los otomanos en el Siglo XIX. Hoy en día esa antigua estación se transformó en un lugar de restaurantes, hay un centro cultural y se hacen conciertos, hay mucha actividad, y creo que relata muy bien la historia de Jerusalem y el encuentro entre lo antiguo y lo nuevo”. “Me parece que lo que hace especial a Jerusalem es lo que representa para la historia, la cultura y la tradición del pueblo judío, la conexión con su tierra histórica, el lugar donde fue el sacrificio de Itzjak, donde estuvieron el Primer y el Segundo Templo, donde -de acuerdo a la tradición- D-s tomó tierra para crear al primer hombre. Es un lugar con mucho simbolismo y es un lugar con mucha modernidad. Y es una ciudad que genera mucha expectativa en lo político, estamos totalmente pendientes de lo que pasa, que se mueve una piedrita y ya se pueden escribir una decena de artículos en los diarios. Desde niños, en el Séder de Pésaj terminamos diciendo “El próximo año en Jerusalem reconstruida”, rezamos mirando hacia Jerusalem. Entonces, cuando finalmente podemos llegar y vivir ahí es una bendición tremenda”. Nicole Bitrán, guía de turismo: “Me encanta la Ciudad Vieja, sus recovecos y sus cosas escondidas” Aunque actualmente vive en Haifa, Nicole -hermana del Presidente de la Comunidad Judía de La Serena, Roger Bitrán- vivió en Jerusalem en dos períodos: entre el año 2005 y el 2008, y hace dos años atrás. Cuando hizo Aliá junto a otros 10 chilenos -entre ellos Mauricio Tassara (actualmente el rabino Mijael Even-David), Rocío Mendoza y Claudia Herrara- se instalaron en el Ulpán Etzión, que estaba en Jerusalem. Más adelante, Mauricio, Claudia y ella decidieron arrendar un departamento juntos en Jerusalem. “Me acuerdo que cuando vivíamos en el Ulpán no teníamos auto, y en Jerusalem no hay buses ni transporte en Shabat, entonces salíamos a caminar y nos íbamos a perder a la Ciudad Vieja. Eso era muy choro”. “A mí me encanta la Ciudad Vieja, me encantan sus recovecos y esas cosas que tiene escondidas. Hay un lugar que se llama el Hospicio Austriaco, y que es parte de la Vía Dolorosa, está justo en ese camino. Está al lado de un lugar donde ponen la basura, entonces nadie le presta atención. Pero si tocas el timbre, te abren. Y detrás de esta puerta se esconde lo que antiguamente era un hospital y hoy es un hostal para peregrinos, y que tiene en su terraza, en el techo del hostal, una de las mejores vistas de Jerusalem, donde se ve el Santo Sepulcro, la Cúpula dorada del Domo de la Roca, y todos los barrios: el cristiano, el judío, el musulmán. Para mí es una de las vistas más lindas y tiene ese secreto de que si no vas con alguien que sabe, no te imaginarías jamás lo que se esconde detrás de esa puerta”. “Ahora vivo en Haifa, y ésta es una de las ciudades más tolerantes y pro coexistencia que hay en Israel. El árabe de Haifa no es el árabe de Jerusalem. La sociedad judía de esta ciudad es distinta, y también los árabes de Jerusalem son distintos. Es una ciudad muy tensionada, primero a nivel laico y ultraortodoxo, y tensionada a nivel político, con el conflicto palestino-israelí, que yo creo que se siente en la calle esa tensión”. Ella participó y participa en el movimiento pro derechos de las minorías sexuales, LGBTQ+, y también cree que en Jerusalem este movimiento -que también desarrolla una marcha anual, el Gay Parade- es mucho más político que el de Tel Aviv, que es más festivo, reproduciendo la tensión que ella identifica en otros sectores de la sociedad. Andrés Meyer, ex Presidente del Consejo Chileno Israelí: “Es una ciudad incomparable” Andrés llegó a vivir a Israel a los 23 años, y permaneció en esta ciudad entre los años 2003 a 2007. Era Periodista y fue a estudiar su Máster en Ciencias Políticas en la Universidad Hebrea de Jerusalem. Vivió en Talpiot y Baka, “barrios preciosos, y llegué ahí pues estudié en Ulpan Etzión que quedaba en esa zona y me encantó, así que me quedé ahí por los cinco años que viví en Yerushalaim”. Luego de sus estudios, asumió como encargado del desk para América Latina en WUJS (World Union of Jewish Students). ¿Qué lugar es su favorito? “Emek Refaim. Es una calle llena de vida y colores, con restaurantes, centros culturales, etc. Nos quedaba cerca, por lo que íbamos mucho y la caminábamos entera. Premio para el campus de Har Hatzofim, que es realmente impresionante”. “Jerusalem es un centro, pues en una ciudad pequeña se ve una diversidad como en ningún lugar del mundo. Uno camina pocas cuadras y puede pasar de barrios religiosos, a barrios árabes, donde los rusos, la Tajaná Merkazit, todo con distintos colores, aromas, tradiciones y gente e historia. Eso la hace una ciudad incomparable”. Jaia Sara Rovner, enamorada de Jerusalem a primera vista “Después de que me convertí al judaísmo, me vine a estudiar acá a un seminario para mujeres que están haciendo Teshuvá (haciéndose ortodoxas) o que ya son ortodoxas”, nos cuenta Jaia Sara, casada con Yoram Rovner y madre de cinco hijos. “Y me acuerdo que cuando iba en el taxi, entrando a Jerusalem, pensé: “Yo no me muevo de aquí nunca más”. Volví a Chile a casarme, en diciembre de 2005, y después me vine a Jerusalem; hicimos Aliá en marzo de 2006. Nos instalamos acá porque, logísticamente, era mucho más fácil para nosotros, teníamos amigos y el Mercaz Klitá al que llegamos tenía el Ulpán en mismo lugar. Fue una buena decisión”. Actualmente vive en el barrio de Arnoff, pero -como los otros chilenos con los que conversamos- también llegó a Talpiot Mizraj. Le gustaba del barrio que era muy diverso y la convivencia era buena. Y en el Mercaz Klitá, que hoy es un albergue que recibe a jóvenes que hacen Aliá y quieren perfeccionar su hebreo para estudiar, habían familias de distintas nacionalidades, “rusas, iraníes, francesas, de todo. Fue bien interesante”. “Me acuerdo que lo primero que vi de Jerusalem fue el paisaje, se veía todo blanco porque las casas son de la misma piedra. Creo que la ciudad tiene una energía especial también, yo no siento lo mismo en otros lugares, y harta gente que ha venido acá, que no necesariamente es gente religiosa, siente lo mismo. Como estaba en la Midrashá, me llevaron a muchos tiulim dentro de Jerusalem para conocer la historia de la ciudad, lo que también me atrajo, porque siento que es el centro, la raíz judía. Y eso fue lo que me enamoró un poco y me hizo quedarme acá”. “Primero, me encanta la Ciudad Vieja, porque tiene un valor histórico. Podría ir 20 veces al mismo tour y seguro que voy a descubrir algo nuevo. Me encanta ir a los túneles y me gusta ir a la Ciudadela de David (donde se encontraba el palacio del Rey David). Y bueno, Yoram y yo somos bastante sibaritas, nos encanta ir a comer a restaurantes y tenemos algunos preferidos. Yo soy muy carnívora, eso no se me quitó después de la conversión, nada que hacer (bromea). Nací y crecí en Osorno, así que amo la carne. Pero acá descubrimos un restaurante “gringo”, muy especial, que se llama “Crave” y que hace unos sándwiches excelentes. Nosotros comemos kasher y yo nunca más comí un churrasco queso; ahí hacen esas cosas, todo kasher, y tiene cervezas caseras, es muy entretenido el lugar. Otro lugar que es bonito y que está cerca de la Ciudad Vieja es Mamila, también me gustan los museos y mi favorito es el Museo de Israel, me encanta la parte de las maquetas de distintas Batei Knesset (sinagogas) del mundo. Mi barrio es muy fome, es residencial, pero en el centro hay miles de cosas que ver, barrios para conocer, lugares históricos”.

Importante donación kits de higiene y mascarillas en campamento de Maipú

55 kits de higiene y 322 mascarillas fueron entregados por voluntarios de CADENA al campamento Vicente Reyes de Maipú, el pasado jueves 14 de mayo. Esto, con el motivo de apoyarlos en su preparación para enfrentar la pandemia del Coronavirus. “La misión nació de un contacto que realizamos a través de Techo como una misión piloto con la idea de seguir realizándola en otros campamentos en Santiago”, dijo Nicole Rezepka, encargada de la misión. La donación beneficiará directamente a 39 familias, lo que equivale a 161 personas. Indirectamente, 483 personas recibirán la ayuda. Adicionalmente, los cuatro voluntarios de CADENA que asistieron al campamento entregaron consejos sobre los cuidados y las precauciones necesarias para prevenir los contagios del Covid-19. “Al escuchar a las personas en terreno compruebas la profundidad de sus necesidades y preocupaciones y cómo estas pequeñas acciones pueden generar un cambio muy grande en la vida de cada familia”, dijo Rezepka. “Esperamos seguir con esta iniciativa y poder ayudar a más campamentos y comunidades a enfrentar la situación de emergencia que hoy nos afecta, en especial ahora cuando más se necesita”. CADENA Chile agradece a la empresa Virutex por aportar con los kits de higiene para los vecinos del campamento Vicente Reyes de Maipú. Para más información sobre campañas y misiones de CADENA, Chile inscríbete en el newsletter: https://bit.ly/boletinCADENA

Nuestros adultos mayores, nuestro compromiso y responsabilidad

El Coronavirus representa una especial amenaza para los adultos mayores y, por eso, desde el cierre de las instituciones comunitarias, a mediados del mes de marzo, las residencias CISROCO Y Beit Israel impusieron el cierre estricto de sus instalaciones para evitar, de la mejor manera posible, que se presentaran casos de COVID-19 entre sus residentes. Este plan ha implicado un sacrificio por parte de los residentes, que no han podido recibir visitas de sus familiares, y también un gran compromiso del personal de ambos hogares ya que cumplen turnos de siete o catorce días como internos, alejándose de su entorno personal y de sus propias familias. Conversamos con David Rozowski y Andrés Belfus, presidentes de los Directorios de CISROCO y Beit Israel, para conocer cuáles son las medidas que han adoptado y a qué se destinarán los fondos de la campaña conjunta que lanzaron con el apoyo de la Comunidad Judía de Chile, CJCh. ¿Cuál es el objetivo de la campaña que están realizando los hogares Beit Israel y CISROCO? David Rozowski: Nos vimos en la necesidad de invertir fondos especiales para prevenir, en la mayor medida posible, el ingreso del Coronavirus en los hogares. Y esto significó salir a buscar mayores recursos sólo para esto. El costo adicional para cada residencia es de $ 20 millones de pesos mensuales, debido a la contingencia que exige, entre otros, el pago de horas extras y alimentación del personal. En cada hogar tenemos entre 40 y 50 personas que están trabajando con turnos semanales, durmiendo en los hogares. Andrés Belfus: Como nunca antes vemos a ambos hogares comunitarios trabajando en conjunto, en una sola campaña, con el objetivo de obtener los recursos necesarios para controlar los contagios de COVID-19, en todos los ámbitos: insumos, horas de salud, especialistas y otros, que implican una gran cantidad de recursos extra. La meta total de la campaña es de $ 250 millones para ambos hogares para un periodo de seis meses. Contamos con el apoyo de la CJCh y, como líder de campaña, con Tomás Münzer, a quien le agradezco su apoyo y liderazgo. Estamos todos juntos comprometidos en esta campaña, que no busca otra cosa que salvar vidas. ¿Cómo ha afectado el Corona virus el funcionamiento diario de sus respectivos hogares? AB: Estamos funcionando con turnos de 7 días trabajados, por 14 días libres, pero teniendo al personal viviendo esos siete días de turno en el hogar. Esto implica habilitar dormitorios (camas, ropa de cama, etc.) que permitan mantener distancia entre los trabajadores y, además, tener trazabilidad, por lo que duermen en los mismos pisos en los que trabajan. Tener a los trabajadores viviendo en el hogar ha aumentado también los gastos en alimentación y en los servicios básicos. DR: En CISROCO hemos tenido que contratar mayor dotación de personal para poder dar este servicio y poder seguir con los estándares que exige, por un lado, el Ministerio de Salud, como también lo que nos hemos impuesto nosotros, basados en recomendaciones de expertos nacionales e internacionales. ¿Qué medidas especiales están tomando para proteger a los residentes? AB: Hemos tomado medidas basadas en las recomendaciones del gobierno y en la experiencia internacional. Prohibimos las visitas y el delivery y los apoderados no pueden llevar alimentos a los residentes, como acostumbraban a hacerlo. Habilitamos un ala del hogar como zona de aislamiento donde reubicamos a algunos residentes de mayor riesgo, para cumplir con todos los requerimientos de las normas vigentes. Hemos cambiado la forma de vida dentro del hogar, evitando aglomeraciones, al punto de no tener más de dos personas dentro del ascensor. Las actividades se restringen a no más de cinco residentes y las clases de gimnasia se realizan en el comedor principal porque es muy espacioso y ya no se ocupa para comer. Las peluqueras no van al hogar y esta atención la está cubriendo el personal de enfermería para mantener lindos y cuidados a nuestros residentes. Con el fin de resguardar el abastecimiento, mantenemos stock para dos meses en farmacia, enfermería, cocina y aseo. El personal trabaja con elementos de protección, tales como mascarillas, guantes y otros, que, tal como se ha mostrado en los noticiarios, han aumento sus precios en hasta 10 veces. Por otro lado, las comidas de los residentes y trabajadores se hacen con artículos desechables, por lo que estamos gastando gran cantidad de recursos en vasos, platos y cubiertos desechables. Nos estamos preocupando de lo técnico, pero también de lo humano, contener a los adultos mayores es fundamental para su salud mental, buscamos la forma de entretenerlos pese al evidente encierro y la precaución constante por la amenaza del virus. DR: Desde que comenzaron las medidas sanitarias impuestas por la autoridad en marzo pasado, implementamos medidas extremas en el hogar, con altos estándares, incluso mayores a los exigidos por el Ministerio de Salud, asesorados por expertos nacionales e internacionales. Además, contamos con el apoyo permanente de un equipo médico que trabaja con nosotros. El hogar está sellado para toda persona que no sea parte del personal autorizado. El personal, tal como lo mencioné, está viviendo en el hogar, algunos incluso pasan sus días libres en la residencia. El compromiso y el cariño de todos ellos es a toda prueba. En términos de implementos, se utilizan escudos faciales, mascarillas, delantales y guantes, entre otros. Cada vez que una persona sale de una habitación todo se desecha y se cambia por artículos nuevos. Estamos usando vasos, platos y cubiertos desechables. Hemos hecho una sanitización completa del hogar en dos ocasiones, tomando todos los resguardos necesarios para los residentes, además de una limpieza permanente de pasillos, manillas, pasamanos y de todo lo que esté expuesto y se toca. Todas estas medidas requieren un enorme sacrificio de todos y, sobre todo, de los residentes, que han tenido que cambiar sus rutinas, dejar de verse y mantenerse en sus piezas, con todo lo que significa el aislamiento. Por eso estamos siempre buscando la forma de distraerlos, regalonearlos y entretenerlos. ¿Qué invitación harían a la comunidad para que apoyara esta campaña? AB: Creo que, como nunca, el mensaje es uno solo: Estamos buscando salvar vidas y, en esto, estoy seguro que toda la comunidad nos apoya. Si bien hemos visto una buena campaña, que empezó a fines de abril, aún nos falta bastante para llegar a nuestra meta. DR: Todas las comunidades están cerradas físicamente, trabajando remotamente, haciendo telecomunidad. Nosotros somos los únicos que seguimos trabajando en su máxima capacidad para cuidar a nuestros adultos mayores, gracias a quienes tenemos la comunidad judía que hoy conocemos. Creemos que los hogares van a estar cerrados al menos hasta septiembre. Invitamos a toda la comunidad a seguir apoyando a nuestros adultos mayores, que hoy dependen de todos nosotros. Cuidarlos es responsabilidad de toda la comunidad.

“La vida está llena de sorpresas”

Fue una oportunidad única y muy emotiva en el contexto que estamos viviendo. Desde su residencia en San Diego, California, la Doctora en Psicología y sobreviviente de Auschwitz, Edith Eger, a sus 97 años, relató con claridad y sensibilidad su vivencia en los campos de concentración, desde que fuera deportada -como una adolescente húngara- junto a sus hermanas y sus padres, a los que vio por última vez al bajar de los trenes, al llegar al campo. Esta traumática y horrorífica experiencia, que cuenta en su libro “La bailarina de Auschwitz” (publicado en inglés bajo el título de “The choice”, en el año 2017), fue parte del testimonio que compartió el martes 19 de mayo, vía Zoom y Facebook Live, gracias a la actividad organizada por el Círculo Israelita de Santiago, CIS; la Fundación León Avayú Beresi, y B’nai B’rith. Más de 600 personas se conectaron remotamente en ambas plataformas y pudieron conocer de primera fuente la historia de supervivencia y resiliencia de esta noble mujer. Por ejemplo, cómo el hecho de haber estudiado danza la llevó a salvarse de la muerte segura en los campos de exterminios nazis, gracias a que un día, mientras Joseph Mengele visitaba las barracas de los prisioneros, pidió que lo entretuvieran. Y ella bailó. También, como cada día que pasaba pensaba que no sobreviviría a esa experiencia, pero que la idea de permanecer con vida, cuidar a su hermana mayor y volver a ver a su novio, Eric, la mantenían con fuerza. “Nunca olvidaré tus manos y tus ojos”, le había dicho él al despedirse, y eso la hacía pensar que si lograba salir con vida de esa horrible experiencia, podrían volver a reunirse y concretar sus planes de hacer Aliá a lo que entonces todavía era la Palestina Británica. Pero Eric no lo logró: como relató Edith en la charla, fue acribillado un día antes de la liberación. “Nunca pudieron matar mi espíritu”, dijo la sicóloga y Best Seller -su libro ha sido recomendado por Bill Gates y fue entrevistada por Oprah Winfrey- desde su escritorio, en San Diego, agregando que “No puedo es algo que no está en mi vocabulario”, y que incluso el hecho de que su madre la molestara diciendo que por suerte tenía inteligencia, porque no era guapa, la hizo aprovechar su capacidad intelectual para llegar a ser una mujer con un alto nivel de formación académica. En la charla online, Edith Eger relató también cómo llego a conocer al sicólogo, creador de la logoterapia y también sobreviviente de la Shoá Viktor Frankl, autor de la obra fundamental “El hombre en busca de sentido”, en que relata su vivencia en campos de concentración y luego realiza un profundo análisis sicológico del comportamiento humano en contextos de sufrimiento. Ella sintió, al leer ese libro, que podía agregar 10 páginas más cada capítulo, y decidió escribir una carta a Frankl, que -para su sorpresa- le contestó. Y de la misma forma, la autora y sobreviviente quiso transmitir a su audiencia en la charla organizada por el CIS que toda su experiencia y formación la ha llevado a “haber hecho y a hacer todo lo que esté en mi poder para eliminar el odio”, recordando que el antisemitismo es un fenómeno vivo. “Sean ciudadosos, no corran, no peleen, pero enfrenten esta situación”, dijo, agregando que quería transmitir esa juzpá, esa actitud desafiante, que la había llevado a ella a la supervivencia. Y de la misma forma, habló del amor, de formar una familia y de la compasión, porque -como señaló- cuando ella pensaba en los guardias del campo, pensaba que “ellos eran los prisioneros, no yo, porque mi conciencia estaba libre. Mataban a niños, a mujeres embarazadas, cómo se puede vivir con eso. Por eso transformé el odio en lástima”. Con humor, señaló que atribuye el éxito de su libro en español al cambio de título de “La elección” a “La bailarina de Auchwitz”, y anunció la publicación de una nueva obra para septiembre de este año, que se titulará “The gift” (“El regalo”). Para el rabino del CIS Lucas “Pato” Lejderman, quien fue el encargado de presentar la charla, es destacable que “alguien a sus 93 años pueda seguir soñando y seguir pensando por qué pasan las cosas malas en su vida, y ahora que pasaron qué voy a hacer, cómo voy a seguir superando los obstáculos para seguir soñando y seguir realizando mis sueños. Creo que es alguien que estuvo en Auschwitz, luego enfrentó la enfermedad de un hijo y finalmente decidió no estar buscando las razones, sino pensando qué hacer para seguir adelante. Ella misma dijo, en una frase que me llamó mucho la atención, que los nazis la victimizaron, pero ella no es una víctima; eso quedó en el pasado. En este sentido, en el presente, ella es quien quiere ser. Eso es importantísimo: elegimos qué poner en nuestras cabezas, y eso es cómo vamos a construir y ver nuestra realidad”. Ciertamente, fue una hora y fracción en que Edith Eger nos dejó grandes lecciones para enfrentar el sufrimiento y la adversidad, realmente un honor.

¿Qué significa Matán Torá en tiempos de Coronavirus?

Estamos en un momento en el cual sentimos que todo lo que aprendimos de la tradición judía nos debe permitir ser más sabios. Cada uno de los días de Sfirat HaOmer recreamos nuestras cualidades humanas, nuestras midot, para llegar de la mejor manera a Matán Torá, la recepción de la Torá. Y la pregunta es: ¿qué significa este año, en medio de la pandemia, recibir nuestra Torá? Pésaj significó la libertad física y, a partir de esa libertad física, nos dirigimos al momento cúlmine de la fundación de nuestro pueblo, que es la recepción de los Diez Mandamientos. Pésaj es incompleto y es insuficiente sin la festividad de Shavuot. Pésaj es el comienzo y Shavuot es la meta. El objetivo de esa libertad es la ley. Una ley que nos permite desarrollar de una manera mucho más clara y contundente la libertad. Esta dicotomía entre libertad y responsabilidad está resuelta en la tradición judía. Este orden moral establecido en el Sinaí, nos permitió avanzar en diferentes momentos históricos de nuestra historia y de la Humanidad, sabiendo que tenemos una responsabilidad con el mundo. Y este tipo de sociedad que se estableció inicialmente en el Monte Sinaí, nos permite entender mucho mejor los desafíos que atravesamos en este tiempo de pandemia y de Coronavirus. Si algo entendimos de todo lo que nos está pasando, es que cuando ejercemos la responsabilidad de cuidar y cuidarnos, entonces la ley nos permite vivir de una manera mucho más equilibrada con nuestros prójimos. Por eso vivir y recibir la Torá en época de pandemia, significa tener la conciencia de que pertenezco a un núcleo, a una sociedad que quiere que ejerza libremente mi responsabilidad con los otros. El momento es ahora y es crucial. Pensar la libertad sin ley nos puede llevar las peores crisis. Esta crisis es una oportunidad de ejercer libremente nuestra responsabilidad con nuestros prójimos. Las sociedades democráticas tienen que conjugar continuamente la libertad individual con normas que nos permitan procesar la peor crisis que le ha tocado a nuestra generación. Nuestra responsabilidad como judíos, que habitamos un mundo global es: libremente acatar las normas de convivencia que nos van a permitir poder salir de esta crisis. Ejercemos nuestra libertad, para sujetarnos a una ley y esa ley es la que nos va a permitir en el futuro tener más márgenes de libertad. Cuando no internalizamos la ley, lo que estamos haciendo es justamente lo contrario al mensaje de Matán Torá. Matán Torá deberá ser el eje de todo nuestro pensamiento y su mensaje perdura hasta el día de hoy.

Desconcertados

Vamos a planificar el camino del punto A hacia el B. Estamos en la etapa X del proceso y vamos a la etapa Y. Pololeamos y nos vamos a casar. Estamos educando a nuestros hijos y serán profesionales. Trabajamos y compraremos aquello que queremos. Somos sociables y siempre estarán los amigos presentes. Soy deportista sano y viviré largamente. Planificamos nuestras finanzas y no tendremos necesidades. Salgo de Egipto y entro a la Tierra Prometida. Sin embargo, todo eso que te ocurre entre medio, se llama desierto. Una escritora contemporánea, Avivah Zornberg, define en su libro Bewilderments la dificultad que plantean los mientras tanto en la vida. Dice el profeta Oshea 2:16 “Por lo tanto, he aquí, la seduciré, y la llevaré al desierto, y le hablaré tiernamente”. La interpretación ejemplifica: en lugar de convertirla en un ejemplo público de lo incorrecto, la toma en privado, habla y razona con ella. En la intimidad abre una puerta de esperanza y reconciliación, potencia la fe como un acto soberbio del deseo. El camino directo era de la esclavitud hacia la tierra que mana leche y miel. Sin embargo, ese mientras tanto, se estableció como realidad de cuarenta años. El desierto para el pueblo de Israel representa gritos, rebeldías, susurros, rabia y lamentos que vuelan por el aire, en una cacofonía que D-s describe como producto de la falta de fe. El desierto se transforma en la resistencia, la ambivalencia y el autoengaño. El desierto asusta a todos nuestros viejos fantasmas, porque nos deja a mitad de camino entre el trauma del pasado y la ilusión del futuro. El desierto se camina plasmando huellas en la arena, que pueden ser borradas por la brisa de la noche. Pero el desierto se asume, más allá de la indiferencia. Cambia una generación en ese desierto, ideas quedan sepultadas en arenas hostiles. Sólo quienes aún desean otra realidad, logran transformar el paisaje.

Lag Baómer: La fiesta de la diversidad

La semana pasada hemos vivido la festividad de Lag Baómer, el día 33 de la cuenta de 49 días que separan Pésaj de Shavuot. Sefirat Haómer es una escalera ascendente entre ambas festividades. Pésaj, la fiesta de la libertad, consagra la capacidad del ser humano de modificar su realidad. El ejemplo de un pueblo de esclavos que se libera de su opresor genera un paradigma de por sí liberador: no estamos condenados a repetir errores ni a eternizar angustias. Pésaj nos enseña que el mundo puede mejorar. Así, al decir de Irving Greenberg, Pésaj se convierte en el motor filosófico del judaísmo. Si quienes nacieron esclavos pueden alcanzar la libertad, entonces, por extensión, todo lo que está mal se puede corregir. El concepto de Tikún Olam, la necesidad y la posibilidad de mejorar el mundo, nace de la festividad de Pésaj. Pero la libertad de Pésaj es una libertad sin límites. Nos liberamos de la opresión del Faraón, pero nos quedamos en el desierto. Los esclavos recién liberados necesitan esta libertad absoluta, sin limitaciones. Que nadie les diga lo que deben hacer. Las siete semanas del Ómer simbolizan el tiempo que aporta la madurez necesaria para percibir la necesidad de una ley que enmarque esa libertad. Sin ese período de transición, la ley podría sentirse como una imposición que oprime y cercena la libertad. Estas siete semanas sirven para que la ley se convierta en algo compatible con la vida en sociedad. Por eso contamos, día a día, como los presos que cuentan el tiempo que falta para su liberación: la verdadera libertad solo tiene sentido cuando la ley la regula. Pésaj es impensable sin Shavuot. Shavuot no tiene sentido sin Pésaj. La cuenta del Ómer es una escalera ascendente, pero es también un período de semiduelo. La causa: la muerte de los 12.000 pares de alumnos de Rabi Akiva durante la revuelta contra Roma quienes, según el Talmud, fueron diezmados por una plaga. El carácter festivo de Lag Baómer se debe, por una parte, a que en ese día cesó la mortandad. Pero hay otra razón: el místico Rabí Shimon bar Yojai murió ese día y la tradición afirma que pidió ser recordado con alegría y no con llanto, idea que todos deberíamos sopesar muy seriamente. La Mishná se desarrolla a la sombra de la destrucción del Segundo Templo. En un intento por preservar el orden cósmico, nuestros sabios establecen que todo lo que sucede debe, necesariamente, ser voluntad divina, y las tragedias que nos ocurren son el castigo por nuestros pecados. Sentir que si modificamos nuestra conducta la situación se podría revertir, otorga una cierta sensación de control. Así, la Mishná asigna una causa a cada tragedia: el Primer Templo fue destruido como castigo por el pecado de idolatría; el Segundo Templo, por el odio gratuito entre hermanos. Los alumnos de Rabí Akiva murieron por no respetarse entre ellos. (Hay que aclarar que esta teología de retribución ha sido revisada por el pensamiento judío y no es la única explicación a las tragedias de la vida). Es notable la razón que establece la Mishná para la muerte de los 12.000 pares de estudiosos. Según Bereshit Rabá 24:7 Rabí Akiva afirma que la mitzvá “Ama a tu prójimo como a ti mismo” (Levítico 19:18) es “Klal gadol baTorá”, la regla principal de la Torá. ¿Cómo se explica, entonces, que justamente los discípulos de Rabí Akiva no se hayan respetado entre ellos? Aprendí una vez que la dificultad no estuvo en “ama a tu prójimo” (eso lo entendieron) sino en “como a ti mismo”: creyeron que amar al prójimo como a uno mismo significa pretender que el otro sea como uno mismo. Una concepción así olvida que cada persona es única, no solo en su aspecto físico, sino en su manera de interpretar la realidad. Al negar esto, cada discípulo de Rabí Akiva sentía que sus 23.999 compañeros estaban equivocados. La falta de respeto mutuo se debió a que ignoraron la importancia de la diversidad. En cuanto a Rabí Shimon bar Yojai, según la leyenda narrada por el Talmud (Shabat 33 b) fue condenado a muerte por la administración romana y salvó la vida escondido en una cueva. Allí vivió junto a su hijo por 12 años. Durante su encierro, alimentado milagrosamente por un arroyo y un algarrobo, Rabí Shimon bar Yojai escribió el Zohar (aunque académicamente se sabe que éste fue escrito por Moisés de León en el siglo XIII). La leyenda afirma que Eliahu Hanaví le anunció que había muerto el emperador que lo perseguía. Pero, al salir de la cueva en un extraordinario estado de elevación mística, no pudo aceptar que hubiera judíos dedicados a la agricultura, a la vida mundana. Y tal fue su ira que sus ojos quemaban todo aquello donde se posaban. D´s, entonces, lo condenó a volver a la cueva por 12 meses adicionales, hasta que fue capaz de aceptar que hay diferentes maneras de honrar a D´s. Logró entender que se puede alabar a D´s no solo a través de la mística sino también mediante el trabajo cotidiano, la tefilá sincera, las mitzvot, la vida simple y honrada. Estamos en presencia de dos historias aparentemente desconectadas entre sí, salvo por el detalle no menor de que Rabí Shimon bar Yojai era uno de los discípulos de Raví Akiva. Uno que comienza sintiendo que solo su propio y personal acercamiento al judaísmo es el adecuado, pero que finalmente logra aceptar que hay diferentes formas y todas pueden ser válidas. Lag Baómer se transforma así en la fiesta de la diversidad, del respeto mutuo, de la exaltación de las diferencias y la riqueza de la pluralidad. Un judaísmo monolítico jamás habría generado el Talmud ni la creatividad y adaptabilidad que nos caracterizan. El judaísmo siempre ha sido evolutivo y diverso. Lag Baómer nos enseña que así debe seguir siendo.

WIZO celebró Iom Haatzmaut con entretenidas actividades online

Con una serie de programaciones vía WIZOOM que concitaron gran interés entre las socias y la Comunidad en general, WIZO celebró los 72 años del Estado de Israel. Si bien el Corona virus ha impuesto severas reglas de distanciamiento social, tanto en Israel como en las comunidades judías del mundo entero, eso no fue impedimento para conmemorar esta fecha con gran alegría y profundo orgullo por los logros de nuestro querido Estado.