“Israel no es un lugar más, aquí está el hogar”: el viaje del Dr. Eitan Dines de Chile al Hospital Carmel
Con motivo del 78.º Día de la Independencia, nos reunimos con el Dr. Eitan Dines, nuevo inmigrante y residente de cirugía en el Hospital Carmel, para conversar sobre el recorrido que hizo desde el cómodo Santiago hasta el departamento de cirugía del Hospital Carmel. “A veces, quienes nacieron aquí no valoran cuán especial es este país. Desde afuera, Israel no es algo obvio: es una elección”, dice el Dr. Dines.En el 78.º Día de la Independencia del Estado de Israel, mientras las parrillas están encendidas y los aviones sobrevuelan Haifa, el Dr. Eitan Dines siente, quizá por primera vez en su vida, que está exactamente en el lugar donde debe estar. Para la mayoría de nosotros, el Día de la Independencia es un día libre y de ceremonias, pero para Eitan (30), casado con Miriam y padre de Naomi y Tzvi, se trata de un hito de una elección consciente y cotidiana de vivir aquí.El Dr. Eitan, actualmente residente de cirugía general (Cirugía A) en el Hospital Carmel, no llegó aquí por dificultades económicas ni por falta de oportunidades. Al contrario, dejó atrás Chile, un país donde disfrutaba de una vida estable, una cálida comunidad judía en Santiago y una carrera médica que ya comenzaba a despegar. “Dejé atrás una vida excelente”, admite con sinceridad. “Trabajé como médico de urgencias en el hospital más grande de Chile, y me ofrecieron financiar mi especialización en cirugía allí. Dejarlo todo y emigrar a Israel es una decisión de gran peso”.Entre Santiago y Tiberíades: el camino hacia la identidadEitan nació en Venezuela, se trasladó a Bolivia y creció en Santiago de Chile. A pesar de la comodidad económica, su corazón siempre estuvo en otro lugar. “Mi identidad principal siempre fue judía”, cuenta. “Crecí en una familia sionista, e Israel siempre fue visto como el hogar natural. Comenzó leyendo sobre la historia del pueblo, continuó con visitas anuales a mis abuelos en Tiberíades y maduró hasta una conclusión clara: como judíos, nuestro lugar está aquí, en Israel”.El trasfondo de la inmigración no fue solo idealista, sino también resultado de una realidad cambiante. En Chile vive la comunidad palestina más grande fuera de Medio Oriente, y su influencia política y académica es notable. Aunque Eitan señala que se podía caminar con kipá por la calle, el discurso antiisraelí que se intensificó tras los acontecimientos del 7 de octubre se volvió mucho más perceptible.El momento en que todo se vuelve realUno de los momentos más conmovedores en la historia de Eitan es el de la despedida de su antiguo hogar. “Recuerdo que estábamos sentados en el suelo del departamento vacío en Santiago, después de haber desmontado todo”, relata con emoción. “Nos miramos, mi esposa Miriam y yo, y entendimos que era definitivo. Era real. Por un lado, era la realización de un sueño; por otro, un dolor enorme dejar a la familia y a los amigos, saber que los niños crecerán lejos de los abuelos”.La llegada profesional al país no fue sencilla. “Llegar como médico inmigrante es un enorme desafío. Hay una barrera idiomática y nadie te conoce. Tienes que demostrarte desde cero”. Su hogar profesional lo encontró en el Departamento de Cirugía A del Hospital Carmel, bajo la dirección del Dr. Arie Bitterman. “Estoy muy agradecido con el Dr. Bitterman por haberme aceptado en el departamento. Es un lugar con un ambiente muy familiar, y eso marcó toda la diferencia en mi proceso de integración”.El encuentro con la “jutzpá” israelíComo alguien que trató pacientes en Chile, el encuentro con el paciente israelí fue para él “una cultura completamente distinta”. En Chile, explica, el paciente suele aceptar la palabra del médico como definitiva. ¿Y en Israel? “El israelí pregunta, verifica, discute y quiere entender todo. Al principio es desafiante, especialmente por la franqueza israelí, pero hoy lo valoro. Es un paciente involucrado, que se preocupa. Me exige como médico ser no solo más preciso, sino también mucho más humano”.Dos años de perspectiva y un llamado a la unidadHoy, mientras celebra el Día de la Independencia en su nuevo hogar en Haifa, el Dr. Eitan tiene un mensaje claro para el público israelí: “A veces, quienes nacieron aquí no valoran cuán especial es este país. Desde afuera, Israel no es algo obvio: es una elección. Vivir aquí no es solo una decisión personal, es parte de algo mucho más grande al que todos estamos conectados”.El Dr. Eitan Dines no es solo un nuevo inmigrante, sino parte de una generación de profesionales que eligieron renunciar a la comodidad personal por un sentido de misión nacional. En el departamento de cirugía del Carmel no solo opera cuerpos, sino que también construye un puente entre la diáspora e Israel, una nueva página en la historia de independencia de todos nosotros.“¿Haifa es hoy nuestro hogar?”, pregunta y responde de inmediato: “Definitivamente sí. El Hospital Carmel, y especialmente Cirugía A, son el corazón de este hogar. No ocurrió en un día, pero hoy lo sé: vale la pena estar aquí, ser parte de la construcción de algo real y no solo espectadores”.