publicado hace 4 días

Todo lo que necesitas saber

Este año será especial, todos ya lo sabemos. Por eso, para este Iom Kipur hemos trabajado arduamente para cumplir con todos los protocolos de seguridad que nos sugirió la OSC, y -por otro lado- encontrar una manera fácil y amigable. Sabemos que es una modalidad nueva, que si bien es cierto llegó para quedarse, no todos están familiarizados con las plataformas virtuales. Por eso iniciamos el proceso de registro de la gente, en el que se solicitó completar unos campos con sus datos, de manera muy sencilla, luego clickear y registrarse; con eso se validaba inscripción y luego se le mandaría a cada uno sus accesos. Pero claramente el porcentaje de gente inscrita era muy bajo, lo que nos obligó a nosotros mismos hacer el registro para agilizar el proceso y que nadie se quedara sin poder conectar. Dicho esto, todos podrán tener su ID y contraseña para conectarse y juntos, como una gran Comunidad que somos, vivir con kabaná y solemnidad Iom Kipur. Nuestras recomendaciones para este día son las que venimos mencionado reiteradamente: ojalá encender sus equipos antes de la hora de inicio del servicio, mantenerlos prendidos y buscar un lugar cómodo de la casa. Hemos enviado material de todo tipo para que la gente pueda acompañar en la Tefilá: majzor, fonéticas, cuentos y las diferentes formas de seguir el Séder. Lo más importante es estar en familia, y seguir a nuestro equipo de Rabinato en las Tefilot. Además, hemos intentado pensar en todo, por lo que adcional a nuestra servicio central -que obviamente será completamente en directo y cumpliendo con la Halajá, además de las normas sanitarias impuestas por la autoridad en lo que se refiere a aforos físicos- tendremos un servicio para los más jóvenes y chicos, vale decir Kipur Kef, en donde se podrá acceder también con una ID distinto y sin contraseña. Será un servicio hermoso, con cuentos de aprendizaje enfocados en dicho segmento. Por otra parte, durante el receso, tendremos distintas clases de estudio, que se dictarán -entre otros- por nuestro querido Director del Colegio Hebreo, Sergio Herskovits, y por Gachi Waingortin. Vale decir, no hay motivo alguno para no vivenciar un Iom Kipur con solemnidad, profundidad y un encuentro con lo más profundo de uno mismo. Sin duda, en un año normal teníamos tres Sinagogas en nuestro Mercaz, con nuestros distintos Rabinos, en donde nuestros socios en particular y Comunidad en general buscaba su opción. Por razones que todos conocemos, este año será un Iom Kipur virtual, y -en esa línea- todos nuestros Rabinos, junto a nuestro Jazán, estarán en el púlpito oficiando. El Rabino Eduardo Waingortin ya ha organizado y distribuido los espacios y momentos para que cada Rabino pueda tener participación. Ttenemos un equipo de Rabinato de lujo, y estamos convencidos que será un servicio hermoso y de mucha profundidad. Cada festividad en nuestro judaísmo tiene una historia, un sentido y un mensaje, pero claramente Iamim Noraim es algo especial, en donde todos nos miramos al espejo y reflexionamos en silencio ante la mirada de Adonai sobre nuestro comportamiento, y es un momento único en donde -en silencio y ante los ojos de D-s- pedimos perdón por los malos actos que pudimos haber cometido. Mi mensaje a nuestra amada Comunidad es que vivamos este Iom Kipur haciendo un recuento del año que se nos va, duro, difícil, con pérdidas irreparables, pero por otro lado que nuestras plegarias sirvan para comenzar un año esperanzador, de unión de la familia, de acercarnos más a nuestro hermoso judaísmo, de participar más estrechamente en nuestra Comunidad. Quiero aprovechar esta instancia para agradecer profundamente a todos nuestros socios y Comunidad por la respuesta masiva de participación en estos Iamim Noraim. Emociona ver cómo escucharon nuestro llamado a participar, pero no nos sorprende, porque siempre están al lado de la Comunidad. Sin duda esta manera de vivir estos Iamim Noraim ha sido especial, pero quedamos impresionados de la cantidad de gente que se conectó y participó de Rosh Hashaná. Sabemos y esperamos que para Iom Kipur estaremos todos juntos y unidos como la gran familia que es el Círculo Israelita de Santiago. ¡Shaná Tová Umetuká!

publicado hace 11 días

Shaná tová para la Comunidad del CIS, nuestra Gran Familia

Estamos cerrando un nuevo año en nuestra vida judía, uno que en los últimos meses ha sido atemorizante, desafiante, pero al mismo tiempo lleno de oportunidades. Así lo señala Miguel Infeld, Presidente del CIS, quien en esta entrevista se refiere al año que termina y al nuevo año judío que comienza, deseando a todos y todas en nuestra Comunidad un sincero y sentido ¡Shaná Tová! Miguel, ¿cuál es tu balance para el año 5.780, en términos de lo que ha vivido la Comunidad del CIS? -Convivir con una pandemia, estar “encuarentenados” y aislados de la familia -tanto nuclear y, por cierto, extendida de nuestra familia CIS- ha sido un gran desafío. Desafío que, todos unidos, hemos cumplido, y muy lejos de aislarnos, nos ha acercado a cada uno, colaborando, participando, activando y reafirmando nuestro compromiso y continuidad con nuestra Comunidad con toda convicción, fuerza y entusiasmo. ¿Cómo crees que la pandemia ha afectado a la Comunidad? ¿Se puede decir que hemos salido fortalecidos? -Ciertamente saldremos fortalecidos. En un escenario pandémico, donde nos invaden emociones de miedo e incertidumbre, participar de nuestra Comunidad nos sumerge en las energías opuestas, de amor y afecto. Nos vuelve hacia las afectividades cercanas, el hogar, la familia y la Comunidad como nuestra Gran Familia. Es en este contexto, de este año tan complejo, de pérdidas y temores, donde decidimos acompañarnos y estar más juntos que nunca, cambiando lo anterior por un lenguaje que crea esta nueva realidad de oportunidad, desafío, aprendizaje, unión y continuidad. ¿Cómo se tuvo que adaptar el CIS para enfrentar estos desafiantes tiempos del Corona virus? -En una súbita expansión de un virus y confinamiento sin precedentes, nuestra institución por cierto ha tenido que adaptarse. La tecnología se hace un imprescindible para desenvolvernos en este escenario. El uso de todas las plataformas que la tecnología nos ofrece ha permitido que todos participemos de las más diversas actividades -culto, entretención, conversación distendida y de los más diversos temas- por lo que la digitalización ha sido un potencial sin precedentes que nos ha brindado la grandiosa oportunidad de cercanía y acompañamiento, con un ritmo de adaptación que emociona. ¿Cuáles crees que son los desafío que crees deberá enfrentar la Comunidad del CIS en este nuevo año judío? -La continuidad y pervivencia de nuestra Comunidad en este año, así como los anteriores y los que vendrán, es el gran desafío de todos los que participamos de esta familia. Como comunidad debemos ser previsores y pro activos, capaces de ajustarnos y adaptarnos a los tiempos; flexibilizar, reorganizar, acoger y contener, reasignar recursos, comunicaciones regulares y seguir comprometidos con todos y cada uno, con toda fuerza y convicción, estamos enfocados en cada día ser mejores y poder brindarles -a nuestros socios en particular y a la Comunidad en general- respuestas oportunas y eficientes a sus requerimientos. ¿Cuáles son tus deseos para el año 5.781 y qué mensaje le enviarías a la Comunidad en Rosh Hashaná? -Shaná Tová con mucho cariño y deseando un año con mucha salud, más dulzura, amor, aprendizaje y unión. Después de este año, que ha sido complejo y desafiante, donde el miedo, penas, perdidas e incertidumbre nos han invadido, nos recargamos de energía para surgir, unirnos, crecer, reflexionar y agradecer por la vida.

publicado hace 11 días

“Cambio el contexto pero no el compromiso; fue muy fuerte el compromiso de los voluntarios”

A pesar de las dificultades que presentan estos tiempos de pandemia, el voluntariado del CIS, TuComunidad, ha estado más activo que nunca, demostrando que su compromiso es a toda prueba, como nos cuenta la coordinadora de esta área, Vivi Kremer. ¿Cómo ha sido este año tan especial para el voluntariado de TuComunidad? -La verdad es que uno se da cuenta, cuando hay un contexto diferente, de la fuerza de la misión y del compromiso del voluntariado. Hubo mucha disposición de los voluntarios para seguir con las acciones en las cuales estaban. Eso es lo que más me impresionó. Lo que se notó es que cambió contexto pero no el compromiso. Tuvimos una reunión con la Doctora Zubieta, que es la fundadora de “Nuestros Hijos”, con quien venimos trabajando desde hace tiempo con el proyecto del Carrito en el Hospital Exequiel González Cortés. Y ella nos dijo que quiere formalizar esta alianza, porque nosotros le demostramos este deseo de ayudar a pesar de la realidad, ya que -aunque no podíamos llevarle desayuno a los papás- los contactamos, preguntamos cómo podíamos seguir ayudando y aportando, llevamos regalos para el Día del Niño y ahora hicimos una canasta para el 18. Ella nos dijo: “Acá ay un compromiso más allá de la adversidad”. Y yo podría destacar que en cada voluntariado se repitió eso, se estableció una especie de patrón que habla del privilegio que tenemos de contar con estas personas en el voluntariado de la comunidad. Porque la verdad es que la mayoría de los voluntariados se reinventaron. Por ejemplo, 70+ no podía llegar al Hogar Beit Israel, entonces comenzó a llevarle comida a los auxiliares y a jalot a los adultos mayores. El equipo de la Shivá ya no pudo participar presencialmente, entonces comenzó a mandar comida para los avelim y jalot. Todos fueron buscando la manera de seguir cerca. Hubo una perseverancia y eso es lo que lo valoro muchísimo. ¿Se abrieron, además, otras oportunidades de voluntariado, como la de las jalot para las ollas comunes de Lo Barnechea? -Lo que pasa es que nosotros habíamos iniciado una relación con la Dirección de Desarrollo Comunitario, DIDECO, de Lo Barnechea, que se formalizó con una actividad presencial en el mes de diciembre. Nos reunimos con ellos y, a partir de ahí, habíamos definido tres ejes de trabajo conjunto: el programa de 4 a 7, el de adultos mayores y el de emprendedores. Y la verdad es que se abrieron nuevas oportunidades, porque cuando empezó la pandemia ellos se tuvieron que reinventar y nosotros junto con ellos. Uno de los programas, en este contexto, que también creció un montón, fue el acompañamiento del adulto mayor, que comenzó siendo vía telefónica dos veces por semana, y algunos ya fueron a conocer a los adultos mayores. Estamos al pie del cañón y en contacto con la asistente social de Lo Barnechea. Así como el de las jalot, este es un equipo muy importante que se abrió, que es de Contigo, se llama “Años Dorados” y lo dirige la Ely Rothfeld. Y lo de las ollas comunes, que ha sido lo más conocido y que nos ha permitido ayudar a los vecinos desde las iniciativas que ellos han tenido. Por eso les agradecemos poder ser parte, porque eso abrió la oportunidad a mucha gente, que no participaba del voluntariado, a ser parte de nuestra entrega. También, en este período, se activó el voluntariado joven. -Sí, este es un grupo que se abrió a partir de Contigo, porque querían participar, y comenzaron trabajando en la misma línea en la comuna, pero va a tener sus propias características. En términos generales, ¿fue un año positivo a pesar de la adversidad? -Fue un año complejo, y el voluntariado hizo de esto una oportunidad para crecer, para potenciar este compromiso que lo caracteriza y para reinventarse en cada contexto de una manera diferente.

publicado 14 Agosto 2020

Tres familias judías frente a la pandemia

Puede sonar cliché, pero es innegable que las vidas de todas las familias judías chilenas han sido impactadas por la crisis sanitaria derivada del COVID19. No sólo en lo que se refiere a la salud, a las finanzas y a la imposibilidad de desplazarse, sino también en lo que tiene que ver con su vida y su práctica judaica. Quisimos conocer de cerca la experiencia de tres parejas de nuestra comunidad, para saber cómo han sobrellevado este período y qué conclusiones -positivas o negativas- pueden sacar del mismo. Y para nuestra sorpresa, todas ellas han encontrado que, a pesar de las dificultades, ha habido efectos positivos para la vida familiar judía y la actividad comunitaria en estos tiempos de Corona virus.

publicado 07 Agosto 2020

Comunicado

Queridos socios en particular y Comunidad en general, Qué duda cabe de que estamos viviendo momentos difíciles, de incertidumbre y -por qué no decirlo- en ocasiones de desesperación. Sabemos cuándo comenzó esta tragedia de la pandemia, pero ni el más experto en la materia puede predecir cuándo terminará. Vemos rebrotes en diferentes países del mundo y observamos con preocupación el actuar en nuestro país, es un sinfín de inquietudes sin respuestas certeras por ahora. De lo que sí estamos seguros, es que estamos más cerca que nunca de ustedes: nuestra Comunidad ha liderado el contacto virtual de diferentes maneras para acogerlos, contenerlos, dales esperanza y fe. Comunidad es estar juntos a cada momento, sea cual sea el medio. Es estar juntos en los momentos de celebración, en los momentos de enfermedad y en los momentos de dolor ante pérdidas importantes. Sin duda alguna añoramos el vernos y abrazarnos; extrañamos compartir una mesa de Shabat con la familia y amigos; el rezar todos juntos, en nuestra sinagoga, al parecer aún está lejano. Pero debemos seguir siendo Comunidad. Nuestro pueblo sí que sabe de tragedias, sí que sabe de peregrinajes, y siempre se ha mantenido unido, como una sola Comunidad. Se nos acerca la fecha más importante en nuestro judaísmo, los Iamim Noraim, y una vez más estaremos todos juntos. Nada y nadie nos podrá separar. De la manera que sea, pero estaremos todos juntos, sorteando una vez más todos los obstáculos que el pueblo judío ha debido sortear una y otra vez. Participaremos de las tefilot, de los mensajes enriquecedores de nuestros rabinos, que reconfortan el alma, y estoy cierto que -al terminar- saldremos con nuestro corazón erguido, una vez más, sabiendo que estaremos todos juntos como Comunidad. Nuestra Comunidad lidera diversas campañas de ayuda social, tanto internas como externas, y en estos momentos de aflicción, hemos redoblado nuestros esfuerzos para ir en ayuda de los más necesitados. Queridos amigos, los invito a participar y a contribuir más que nunca en estos Iamim Noraim tan especiales, tan distintos. Nadie sobra, muy por el contrario: queremos ser más almas que nunca juntas, vibrando intensamente nuestra fecha más importante, de la manera que sea, pero siempre juntos. Miguel Infeld Presidente Círculo Israelita de Santiago Para mayor información de Iamim Noraim: +5622-2405000, poly@cis.cl

publicado 31 Julio 2020

El Instituto Hebreo en pleno proceso de Admisión 2021

Debido a la crisis sanitaria, el Instituto Hebreo se encuentra recibiendo a las familias postulantes con un nuevo formato de admisión online. Pero no por eso, menos emotivo y repleto de expectativas como siempre. Sergio Herskovits, Director General, y Deborah Miranda, Coordinadora del Departamento de Admisión, nos cuentan cómo el Hebreo se ha posicionado a nivel nacional como uno de los mejores colegios del país, tras un primer puesto en la PSU 2019 y cómo ha logrado adaptarse cómodamente a un escenario digital, conteniendo emocionalmente a toda su comunidad educativa. ¿Cómo el colegio se había preparado para este escenario de enseñanza online? Sergio Herskovits: Hace más de diez años nuestro colegio desarrolló un departamento especializado con el objetivo de que dialoguen las nuevas tecnologías con los contenidos académicos. Si bien, durante esta emergencia sanitaria, tuvimos que hacer adaptaciones y aprender a operar en lo específico, nuestros estudiantes ya estaban familiarizados con muchas de las plataformas educativas que hoy, gracias a la pandemia, han cobrado mayor popularidad: por ejemplo, Google Classroom. Creo que estábamos muy bien parados desde el punto de vista metodológico. Actualmente, los talmidim tienen a su servicio una plataforma educativa que les permite seguir aprendiendo y encontrar en el colegio apoyo socio emocional. Sabemos que este cambio de paradigma recién empieza, por eso hay que estar muy atentos. ¿Otros colegios están pidiendo asesoría del IH para aprender y a funcionar en este sistema online? SH: Ha sido muy emocionante recibir mensajes de otras instituciones para que les contemos cómo estamos llevando adelante el proceso educativo en este contexto. Nos han consultado colegios de Santiago, de provincia e inclusive del exterior. Todos tenemos mucho por aprender. En situaciones de normalidad, este proceso de transformación digital hubiera durado probablemente décadas. La realidad nos impuso cambiar y todos somos conscientes de ello. ¿Cómo ha sido y cuál fue la respuesta de los distintos actores de la comunidad? SH: En un principio todos tuvimos que aprender a operar en estas nuevas circunstancias. Los estudiantes, los apoderados y los profesores han hecho un esfuerzo increíble. Y lo han hecho muy bien. Descubrimos que somos una comunidad educativa que pudo sacar de sí misma recursos para seguir aprendiendo y cuidándonos. Aun en las circunstancias más desafiantes. Uno de los hallazgos más potentes fue ver cómo cada uno de los actores educativos tuvo que readaptar su rol. Los profesores, trabajando horas interminables y entregando todo su cariño y profesionalismo. Los padres y madres, transformándose en ayudantes de la educación para apoyar a sus hijos. Y aquí quiero destacar especialmente a los que tienen niños pequeños. Éstos carecen de autonomía y por lo tanto la dependencia y la dedicación que deben dar los padres y madres es intensa y duradera. En cuanto a los estudiantes, han reaccionado con autonomía y responsabilidad. Uno de los grandes legados que dejará esta pandemia será el imperativo de cuidar esas dos actitudes que ellos han ganado y que nos enriquecen a todos. Me refiero a que hoy nuestros chicos se han hecho cargo de su aprendizaje. Muchos apoderados me cuentan que niños muy pequeños se levantan por la mañana, se acercan al computador y asisten a sus clases sin que nadie se los tenga que indicar. Otra dimensión que es fundamental mencionar es el cuidado emocional de toda la comunidad: niños, morim, funcionarios y padres. A lo largo de este período, nos dimos cuenta de que nuestro rol no era sólo académico, sino que se trataba de un proceso humano y que debíamos acompañar a las familias del Hebreo en todas sus necesidades. El apoyo psicológico, los talleres o comunicaciones que el colegio envía periódicamente para apoyar a los padres en su nueva labor coeducativa, o la preocupación por los morim y funcionarios a través de encuestas o consultas socioemocionales, fueron grandes herramientas para transitar juntos este particular escenario. ¿Están cumpliendo con los objetivos curriculares establecidos por el Mineduc? SH: No solamente los estamos cumpliendo, sino que los superaremos cómodamente. Somos conscientes que la modalidad implementada durante esta emergencia sanitaria tendrá impacto en los aprendizajes de nuestros estudiantes. Por ello, de regreso haremos evaluaciones diagnósticas para compensar pérdidas que puedan haber ocurrido. Cuando comenzó la emergencia sanitaria, nos impusimos tres objetivos a los que todas nuestras acciones deberían responder: formar a nuestros talmidim académicamente en este escenario, contener a las familias emocionalmente y cuidar a todos los que trabajan en el colegio. Hoy somos protagonistas en esta época de cambio. Quizás la más desafiante que nos ha tocado vivir como humanidad, en estos últimos dos siglos. Cuando dentro de unos años nos pregunten qué estábamos haciendo a quienes conformamos la comunidad del Hebreo - estudiantes, padres y madres y profesores- podremos contestar al unísono: estábamos trabajando para mejorar el mundo. Admisión 2021 Deborah, ¿cómo está resultando el proceso de admisión online? Deborah Miranda: Para comenzar el proceso de postulación 2021, debimos adaptarnos a la necesidad de conocer a las familias, y especialmente a los niños, de forma distinta. Diseñamos un proceso online amigable y compatible con la realidad de estos momentos. En el caso de los niños más grandes del Gan (Guimel, PreKinder y Kinder) debimos diseñar una novedosa metodología y pusimos nuestro énfasis en cuidar a los más pequeños y no enfrentarlos a una situación de stress, ni tampoco fría frente a la pantalla. Para eso, diseñamos un nuevo protocolo con actividades para hacer en casa, que finalmente son filmadas por los padres y enviadas a nuestro equipo de psicólogas y psicopedagogas. Todo esto con el fin de conocer un poco más a los niños que van a ser parte de nuestra gran familia a partir del próximo año. ¿Cuál ha sido la respuesta de la comunidad ante el proceso de admisión 2021, teniendo en cuenta el actual escenario? DM: Las nuevas familias han recibido de forma muy positiva y activa todo este proceso. Han llevado a cabo el proceso de postulación al Gan de forma rápida y con el mismo nivel de interés y demanda que años anteriores. ¿Han postulado nuevos alumnos para los ciclos de Básica y Media? DM: Sí, hemos recibido en forma aún más temprana que años anteriores las nuevas postulaciones para cupos en niveles de Básica y Media. Los niños que postulan a estos ciclos generalmente son de colegio ingleses. También tenemos algunas postulaciones de alumnos de regiones y otros que provienen del extranjero, pero la gran mayoría son de colegios de Santiago donde también se estudia en inglés. ¿A qué creen que se debe este fenómeno? DM: El colegio se ha posicionado como una institución judía de excelencia académica, donde se respira un buen clima escolar, y en donde se desarrollan valores que se impregnan en la identidad judía pluralista de los alumnos. Esto sumado a que somos un colegio trilingüe, que se ha posicionado a nivel nacional como uno de los mejores y, como es de general conocimiento, ha realizado un muy buen trabajo en este escenario de aprendizaje online. Por todo esto, creemos que más familias, que comenzaron su vida escolar en otros colegios, deciden hacer un cambio y eligen nuestra propuesta educativa. En el Gan, ¿hay problemas de cupo para el próximo año? DM: Los cupos en el Gan siempre son escasos. Nuestra demanda, muchas veces, supera la capacidad que tenemos para recibir a todos los niños que postulan y que quisiéramos ver correr por los pasillos del Gan. Cada año resulta más relevante que las familias postulen, por lo menos, con un año de anticipación, para adquirir ese cupo y estar tranquilas que ya son parte del Hebreo.

publicado 31 Julio 2020

¿Cómo llegamos aquí?

Mucho tiempo atrás, en el famoso relato de Sodoma y Gomorra, fue Abraham quien intervino pidiendo una congregación de 10 justos para que salven a las ciudades. Sin embargo, los 10 justos no aparecieron y tanto Abraham como Lot conservaron sus tfilot beiajid –rezos de manera individual-. La búsqueda de Abraham era un acto heroico para sostener una asamblea terrenal digna. Los elegidos tendrían la capacidad de revertir el mal, la perversión y el daño pero sobre todo, traer de regreso la presencia divina. El coronavirus nos hizo revivir este relato. Todo lo malo ocurriendo ahí fuera, y cada cuál desde su hogar, presumiendo encontrar aún lo positivo y la esperanza. Pretendimos que nuestras plegarias fueran colectivas, aún en la complejidad y la distancia. Tanto como hizo Abraham, desafiamos la realidad procurando encontrar justos. Hemos consumido horas de Zoom, Hang Out, Whatsapp y Facebook Live simulando construir comunidades en medios digitales. Todas las plataformas y dinámicas han sido novedad, pero la gran novedad, fue reconocer la infinita sabiduría que existe Comunidad más allá de los espacios físicos. Comunidades digitales Nada puede separarnos del contacto físico, del minián tangible de 10, del abrazo para el deudo y la mirada clavada en los pasos de la Torá al ser extraída del Arca. La Kehilá se gesta en el saludo previo de la llegada al evento y en la sonrisa cómplice de pertenecer a un pueblo de identidad milenaria. Pero también, hay Comunidad en la comida sencilla posterior, donde con café o copa en mano celebramos la vida y el instante sagrado. Es el preciso instante donde el leikaj o la jalá cobran protagonismo y dan absoluta vida al pueblo judío. Aprendimos la técnica de silenciar micrófonos, cuando sólo deseamos que otros sepan que estamos para acompañarlos. Aprendimos a activar nuestros micrófonos, porque entendimos que nuestras palabras y emociones podían acariciar, incluso en la distancia. Aprendimos a enfocar una cámara, para regalar nuestra sonrisa o nuestra cara de preocupación ante los hechos. Aprendimos que nuestra casa, nuestro computador, Tablet o celular puede traernos “mikdash meat” –una porción de santuario- y conectar con nuestras almas. Aprendimos a querernos porque así reconocemos que también un prójimo nos necesita. Aprendimos que esta crisis no es el final del pueblo judío sino la oportunidad de tener mayor autonomía en nuestros rituales y religiosidad. No nos definen los pixeles, no nos definen los viewers, no nos definen los likes, no nos definen los followers, no nos define el HD y tampoco nos define el ancho de banda. Algunos prefieren ver esta crisis, como la destrucción misma del Templo de Jerusalem que trasladada a nuestros días, es el fin de la Comunidad como modelo de supervivencia judía. Es cierto que, técnicamente y a través de Internet, no podemos cantar al unísono. También reconocemos que el Amén que se responde al Kadish de un deudo siempre llega tarde. Pero al mismo tiempo, nunca hemos democratizado tanto los espacios, los estudios y las oportunidades para conectar con lo más sagrado de nuestras vidas. Una nueva ventana El Talmud en Bendiciones 6a, insiste que D-s forma parte y asiste al quorum de 10 y los define como asamblea. La ley judía, O.J. 55:14 define el caso de alguien que se pare detrás de una sinagoga y exista una ventana como separación entre esa persona y la sinagoga, incluso de varios pisos de altura y metros de ancho: si su cara es vista por los demás, es válido para ser parte del minián y ser contado entre los 10. Cada judío está obligado a rezar, y puede hacerlo solo, sin un minián. Pero las congregaciones también pueden establecer un vínculo con la oración comunitaria sin minián presencial y omitir la recitación de “devarim shebikdushah” -no barjú, kedushah o kaddish-. Aunque técnicamente no hay una repetición de la Amidah –plegaria central- en ausencia de un minián, el “sheliaj tzibur” –quien dirige- puede elegir recitar la Amidah lo suficientemente fuerte como para que otros la escuchen, omitiendo kedushah, pero alentando el canto congregacional. Existen fallos suficientes para alentar en época de crisis a constituir minián digital. Aunque la invitación más poderosa, es a demostrarnos la fortaleza espiritual de la comunidad y la de un pueblo obstinado, que se niega aceptar la individualidad y soledad como valores conductuales. No hay destrucción de Jerusalem, aunque tal vez estemos en un exilio como el de Babilonia. Pero estamos abriendo ventanas, para que nuestras caras se vean. Estamos detrás las sinagogas, para que nuestras familias sigan siendo parte de este entramado dorado. Estamos activos y con sueños, sabiendo que -en nuevos paradigmas- las huellas de nuestro pueblo permanecerán juntas y unidas en la historia de la Humanidad.

publicado 23 Julio 2020

Divino (y activo) tesoro

Nuestros jóvenes, desde sus primeras edades a sus años después del egreso de los estudios universitarios, son un pilar fundamental de las actividades del Círculo Israelita de Santiago (CIS). Y en este contexto de pandemia y cuarentena, han mantenido y diversificado sus reuniones, programas y proyectos, como nos cuenta en esta entrevista el Rabino Ari Sigal, del CIS. ¿Cuál es la oferta de programas y proyectos del CIS para los jóvenes, y qué segmentos etáreos abarcan? -Las ofertas de programas y proyectos del CIS para los jóvenes se mantienen en formato digital, tanto para los pequeños con Kef, a través de Instagram, como con Bet El con clases, espacios y peulot durante los días domingo, lo cual ha sido un éxito durante este primer semestre. En el caso de universitarios, a través de Arkavá por plataforma Zoom y -por supuesto- también en lo que es Kesher y Kivún en adolescentes, a través de distintas dinámicas, por ejemplo Instagram, Zoom y plataformas que permiten juegos digitales con ellos, en los que tienen que elegir cartas, jugar, dibujar, y sobre todo sentir que están interactuando como se hace de manera presencial. Seguimos ofreciendo actividades y construcción de comunidad y sentido, a pesar de la cuarentena, desde las edades tempranas de un año, hasta los 35 años en lo que respecta a los jóvenes. Es decir, todo lo que ofrece de manera presencial el CIS, lo sigue ofreciendo de manera digital. Pero sumado a todo ello, lo que hemos incorporado son llamadas más puntuales, más extensas a los jóvenes. Era algo que no lo hacíamos previo al Corona virus, pero sí lo hemos incorporado para darle profundidad al vínculo y a la relación. Una de las desventajas es que el espacio de encuentro presencial era una posibilidad de intercambio social que ahora desaparece. Y por eso las llamadas telefónicas o entrevistas vía Zoom, como -por ejemplo- almuerzos con jóvenes, nos permiten conocer en qué andan, cuáles son sus preocupaciones, motivaciones e ilusiones o avances en sus vidas. ¿Cuál es el objetivo de esta parrilla de programas? En el fondo, ¿cuál es la propuesta que el CIS hace a los jóvenes a través de esta oferta? -El objetivo, por supuesto sigue siendo el mismo: fomentar la continuidad y crecer en espiritualidad y práctica judía. La propuesta del CIS, a través de esta oferta, es que sigan ligados a temas que vuelvan a conectar su alma con un propósito de elevación y de santidad, que puedan incorporar mitzvot a su agenda y que sientan que el judaísmo les ofrece algo superador, de trascendencia y construcción de sentido en sus vidas, además de crear el marco social entre ellos mismos para discutir temáticas que en la vorágine del día a día, con su universidad, sus estudios y sus compromisos, a veces no afloran sus visiones judaicas. Por eso es que el objetivo de la parrilla es acercarnos, desde todos los puntos de vista, a una experiencia diferente para ellos, que sea exclusivamente judía. Y lo último, ¿cómo crees que los jóvenes reciben esta propuesta y cómo se involucran en la comunidad? -Sorprendentemente, es la generación que nació en la tecnología y en Internet. Al inicio, fueron los más motivados para poder acercarse a Zoom, pero con el correr de las semanas y de los meses de aislamiento, éste se volvió lo más tedioso, porque era la misma plataforma durante horas y horas, debido a que la universidad también la utiliza. Ahí tuvimos que innovar y mostrarnos más flexibles respecto de qué era lo que pasaba en nuestro Zoom, y por supuesto no podíamos competir con una clase formal en esta plataforma, sino que intentamos trasladarnos hacia una conversación amena. Probamos otras plataformas y dinámicas, e incluso armamos – en vez de experiencias masivas, grupales- reuniones más pequeñas, de a dos o tres personas, para que los temas emocionales pudieran aflorar y así ir en profundidad, con grupos más pequeños, donde tal vez era más fácil exponer temas individuales. Ciertamente, en grupos de más de 10 personas vía Zoom, es complejo -y más desde la casa- abrirse a temas individuales, personales, y por eso los grupos más pequeños nos ayudaron a seguir enfrentando la pandemia. Hoy en día tenemos grupos masivos, grupos reducidos, almuerzos con jóvenes, llamadas telefónicas personales y sobretodo buscamos una exclusividad del vínculo y del diálogo.

“Soy una mujer profundamente judía, en eso nunca me he confundido”

Con sorpresa y profunda emoción recibió Miryam Singer -Arquitecta, Cantante Lírica, Académica y régisseur del Teatro Municipal, su casa artística junto al CEAC de la Universidad de Chile durante 25 años- la noticia de que le había sido otorgado el Premio Nacional de Artes año 2020. Formada en Chile, Israel y Estados Unidos, la postulación de Miryam -que es también parte del Directorio del Consejo Chile Israel para la Ciencia, Innovación Tecnología, y las Humanidades- al premio había sido propuesta por sus pares en la artes, y reconoce una trayectoria de vida de promoción de la música, la ópera y la cultura. ¿Qué estabas haciendo cuando recibiste la noticia de que se te había otorgado el Premio Nacional de Artes? -Estaba, como todos los días a esa hora, trabajando. Soy la Directora de Artes y Cultura de la Universidad Católica y cada día está lleno de afanes. No hemos dejado de trabajar; los días están llenos de decenas de pequeñas o grandes cosas que hacer. Solo atiné a correr sollozando donde estaba mi esposo, que estaba haciendo clases en ese momento y arrimarme a él, porque no podía yo sola con la noticia. Por suerte estaban en casa mi hija con su esposo y mis dos nietos adorados, lo cual también fue como un buen colchón. Inmediatamente me comuniqué con mi familia, mis hermanos, mi madre, ¡que no entendían nada! ¿Cómo recibiste la noticia, te la esperabas? -Fue una sorpresa muy grande. Nunca estuvo en mi radar la idea de presentarme a este premio porque lo consideraba tan fuera de mis posibilidades como subir al Everest. Pero después que salió en El Mercurio un reportaje con las candidaturas de varias personas muy eminentes, todos varones, las mujeres se empezaron a molestar y algunas amigas me hicieron presente que alguien debía llevar la bandera femenina en esta oportunidad. Por supuesto, me opuse y lo descarté totalmente, pero la presión fue muy fuerte, y en el último minuto accedí a que presentaran mi nombre. No acepté que se buscara otro apoyo que el del Rector de la Universidad Católica, y fue él quien me presentó. Pensé que si mi trabajo no hablaba por sí solo, era inútil buscar la ayuda de terceros para una postulación que, según yo, no tenía destino. Pero el jurado pensó otra cosa; jamás imaginé el desenlace de esta historia. La segunda sorpresa fue la reacción de la gente. Recibí centenares de cartas y mensajes de Whatsapp que tenían como tenor la idea de que “se había hecho justicia”. Y yo me siento muy contenta de ese concepto. Creo que represento un sentir muy intenso de la comunidad artística chilena, y sobre todo de esa mitad de la población que se ha visto postergada por miles de años. Esto fue un mensaje muy claro y categórico: las mujeres estamos empezando a contar. ¿Puedes contarnos cómo es que llegaste de la arquitectura a la ópera? -La verdad es que en mi vida personal fueron intereses que nacieron en paralelo. El año 1972 entré a estudiar Arquitectura en la Universidad de Chile y también entré a estudiar Canto en el Conservatorio. Pero en ese momento, hacer las dos carreras en paralelo se tornó imposible por diversas razones, todas de la más variada índole, y renuncié a Canto. Después del Golpe me fui a Israel, donde viví cuatro años. En la Universidad de Tel Aviv quise entrar a la carrera de Canto, pero no resultó. En cambio entré a estudiar Historia del Arte y Filosofía, ambas disciplinas que se han constituido en pilares fundamentales de mi desarrollo profesional. A mi regreso a Chile volví a la Escuela de Arquitectura y comencé a estudiar Canto. Al término del título de Arquitecto partí de Chile acompañado a mi marido a sus estudios de post grado, primero a Estados Unidos y después a Suiza. No alcancé a avanzar en los estudios formales en el Conservatorio, de modo que tuve que seguir formándome en EE.UU. y Europa con maestros privados, a quienes tengo mucho que agradecer. A mi regreso a Chile trabajé como arquitecto y seguí estudiando canto, hasta que mi carrera de cantante despegó y dejé la arquitectura un poco de lado. Ud. dijo sentirse responsable de seguir liderando iniciativas culturales que lleguen a niños y jóvenes. ¿Cómo se logra eso, especialmente en estos tiempos en que las jornadas están ocupadas por las pantallas y clases online? -Entre otras cosas, preparándose para cuando se acabe la pandemia y regresemos a la normalidad. Por ejemplo, tengo en preparación varios proyectos que necesitan desarrollarse y madurar. Por cierto, es habitual que sólo resulte un pequeño porcentaje de los proyectos, pero no por eso uno debe desencantarse. Al contrario, uno trabaja con más ahínco sabiendo que hay que esforzarse 10 para que resulte uno. Tengo mucha fe en un proyecto de ópera con niños, que ya hice una vez y que quiero re-editar. Ojalá resulte; ojalá encuentre los fondos para hacerlo y los directores de colegios se entusiasmen. ¡Sería maravilloso hacerlo en el Instituto Hebreo! Estoy segura que Sergio Herskovits estaría feliz de acoger un proyecto así, ¿te imaginas a los niños del colegio cantando La Flauta Mágica de Mozart? Sergio es un hombre que ama la cultura, ¡sin duda recibiría esta idea como maná del cielo! ¿Cómo fue para usted dedicarse a la música viniendo de una formación profesional distinta? -Creo que la música y la arquitectura se cruzan en muchos niveles. No por nada ambos saberes formaban parte de lo que los griegos denominaban el quatrivium, la base de la formación superior de los jóvenes y la que les proveía del conocimiento y la actitud de profunda curiosidad frente al mundo que les rodeaba. Ambas disciplinas son muy cercanas en lo estructural. La sensibilidad que se necesita para un gesto arquitectónico se aloja en un lugar muy cercano a la que se necesita para describir el gesto musical. ¿Y cómo ha sido su experiencia en la academia de la PUC? -La Universidad Católica ha sido una institución en la cual he podido desarrollarme y crecer de una manera como jamás podría haberlo hecho en otra casa de estudios. No puedo imaginar un lugar más benigno y acogedor para mí. Como judía, como mujer, como artista, solo he encontrado personas maravillosas que me apoyaron en todo y me permitieron entregar lo mejor de mí a la comunidad. Estoy tan agradecida de la vida que me puso en las puertas de esa institución y se me abrieron de par en par para que pusiera a trabajar toda mi inspiración, toda mi creatividad y capacidad. En la UC siempre se reconoció mi condición de judía, y eso es lo que yo más valoro; porque soy una mujer profundamente judía, en eso nunca me he confundido. Si tuviera que definirla, ¿cómo definiría su carrera en torno a las artes y la música docta? -Como una vida de mucho esfuerzo, estudio, focalización, sentido del objetivo, humildad ante el fracaso y alegría ante el trabajo bien logrado. Por supuesto no ha sido un lecho de rosas. También ha habido mucho dolor y muchas renuncias, pero ¿quién se acuerda de eso ahora?

Caladoo, un nuevo emprendimiento para ayudar a emprendedores

“Caladoo.cl es una idea de apoyo a la comunidad en tiempos de COVID, sin fines de lucro. No es mi nuevo proyecto empresarial, ya que hoy estoy dedicado a apoyar en la visión a un Contact Center en el que soy socio y a los dueños de un par de startups medianas de base tecnológica en etapa de escalamiento”, aclara de entrada el empresario Roberto Camhi, fundador de Mapcity y autor de “Piensa al revés” (https://www.amazon.com/-/es/Roberto-Camhi-ebook/dp/B07SC4ZVNJ), con quien conversamos sobre este nuevo proyecto que ocupa parte de su tiempo en estos días de pandemia. Roberto. ¿cómo nació la idea de Caladoo y cómo funciona la plataforma? -Desde que estaba en Mapcity (terminé de vender la participación que me quedaba junto a mis socios en julio pasado y dejé la empresa el 31 de ese mes) siempre he estado vinculado al mundo del emprendimiento y buscando soluciones que los apoyen. Durante el estallido social, invité a Corfo y la Asociación de Emprendedores de Chile, ASECH, a participar de un proyecto para darle visibilidad a las Pymes afectadas por el estallido social. Logramos que más de 8 mil empresas se inscribieran en la plataforma. Después, a inicios del COVID, hicimos algo parecido en Chile, Perú y Ecuador. Al dejar la empresa, pensé en los miles de emprendedores que estaban comenzando a vender productos para subsistir, porque habían perdido el trabajo o necesitaban más ingresos. Convoque a un par de personas que quisieran arremangarse y colaborar, y partimos con Caladoo. ¿Cuál ha sido la respuesta que han tenido hasta ahora? -Las primeras dos semanas fueron por invitación y luego la abrimos a todo público. En un mes llevamos más de 160 emprendedores inscritos, que ya están subiendo sus productos y comenzando a vender. Creo que ha sido una muy buena respuesta, porque es una tracción creciente y estable. ¿Crees que puede convertirse en un market place que llegó para quedarse? -Esto es un proyecto más social, que tiene sentido ahora más que nunca, al que le dedico tiempo parcial, ya que estoy con varias otras cosas y proyectos. Ha habido empresas interesadas en hacer cosas con Caladoo que podrían darle un giro y aceleración importante, como el Banco BCI y una marca de tarjetas de crédito, pero no sé qué rumbo tomará. Me gustaría más adelante que lo tome alguien más para seguir desarrollándola y expandiéndola. Tú también has sido voluntario en el grupo de empresarios que está apoyando a otros, a Pymes y emprendedores de la comunidad en esta contingencia, ¿cómo ha sido esa experiencia? -Efectivamente, siempre estoy disponible para apoyar a los emprendedores y obviamente lo he estado en las crisis para la comunidad. Y desde tu experiencia de emprendedor en serie, ¿qué recomendarías a los emprendedores en estos momentos para aguantar este chaparrón y seguir adelante? -No me gusta hablar de emprendedor serial. Prefiero hablar del espíritu emprendedor, que es un alma inquieta. Recomendaría observar los cambios de conducta de las personas, nuevas necesidades y cambios en el consumo, que generan oportunidades que en otros casos serían impensables. Estar atentos, aprovechar estos tiempos para capacitarse y desarrollar habilidades digitales, hacer redes y networking. Es en ese contexto donde surgen las ideas y se descubren oportunidades.

El mayor riesgo de coronavirus del que no se habla

Las personas que están en mayor riesgo de enfermar severamente de Covid-19 tienen en común enfermedades relacionadas con la alimentación, según nuevo estudio de endocrinóloga israelí. Se sabe que el Covid-19 afecta más gravemente a las personas que no estaban saludables del todo antes de contraerlo. Ahora queda claro que además de la edad avanzada, un alto riesgo lo corren personas obesas, con diabetes, tensión alta y enfermedades cardíacas. “Y lo que es evidente y casi nadie señala es que la mayoría de esas dolencias están relacionadas con lo que esas personas comen”, indica la doctora Mariela Glandt, quien decidió compilar su conocimiento e investigaciones cuando le quedó claro lo siguiente: “La alimentación es el mayor riesgo de coronavirus y nadie está hablando de ello”. Glandt, endocrinóloga y especialista en diabetes, acaba de publicar “Cómo comer en los tiempos del Covid-19”, recién traducido al español, y dice que a lo largo de los años ha trabajado con pacientes con enfermedades relacionadas a la alimentación y que no imaginaba que su conocimiento fuera relevante durante una pandemia. “Pero creo que la alimentación es la mejor manera de preparar a nuestros cuerpos para luchar contra este virus, la superposición entre la disfunción metabólica y vulnerabilidad frente al Covid-19 es imposible de ignorar”, explicó. ¿Qué es la disfunción metabólica? El metabolismo es el proceso que usa el organismo para obtener o producir energía por medio de los alimentos que ingiere. La comida está formada por proteínas, carbohidratos y grasas. El cuerpo descompone los alimentos en azúcares y ácidos y el organismo puede utilizar esta energía de inmediato o almacenarla en tejidos corporales, como el hígado, los músculos y la grasa corporal. Un trastorno metabólico ocurre cuando hay reacciones químicas anormales en el cuerpo que interrumpen este proceso. Cuando esto pasa, es posible que el cuerpo tenga demasiadas o muy pocas sustancias que necesita para mantenerse saludable. Un ejemplo de trastorno es la diabetes. Con respecto al virus, aún se están investigando todos los elementos en juego, pero que lo que es seguro es que la resistencia a la insulina y la obesidad son grandes destructores del sistema inmune, según señaló la endocrinóloga. Las personas con alguna de estas características son más vulnerables a la enfermedad y si se contagian, el coronavirus les hace más daño que a otras. “Las buenas noticias son que estas disfunciones se pueden modificar rápidamente”, indicó. La alimentación, clave de la dolencia y también de su cura Las enfermedades relacionadas con la alimentación requieren soluciones relacionadas con la alimentación también. “Las enfermedades metabólicas se caracterizan primordialmente por un exceso en la ingesta de azúcar, carbohidratos y aceites vegetales”. Todos ellos provocan un rápido aumento de la hormona insulina y podrían conducir por ello a una resistencia a la insulina y a otros desequilibrios hormonales. La doctora señala que la comida rápida como el gran culpable de las malas costumbres alimenticias de tantos países occidentales, que ven aumentar la obesidad en su población, como es Israel. La comida basura sin nutrientes, comida procesada llena de azúcar y aceites vegetales, las sodas y zumos de fruta (también los naturales), deberían sustituirse por comidas que no destruyen el metabolismo. Un ejemplo de ellas, son las que componen la dieta ketogénica, muy baja en carbohidratos, con muy poca fruta y sin arroz ni legumbres. “Evitar los carbohidratos es el mejor modo de romper el ciclo de subidas de insulina y resistencia a la insulina”, señala la endocrinóloga. La médica indica que sus pacientes disfrutan de vegetales, pollo, pescado, huevos, carne, aceite de oliva y lácteos en abundancia, que pierden peso y que su metabolismo se recupera en poco tiempo y recuerda que en tiempo de pandemia la dieta adecuada debe ser la prioridad.

Estado de avance del Proyecto ATID

Desde hace más de cuatro años, un equipo de líderes comunitarios viene trabajando en el “Proyecto ATID”. Impulsado y liderado por el Vaad Hajinuj y una comisión de trabajo dedicada al proyecto que tiene por objetivo la creación de una nueva sede el Instituto Hebreo en parte del terreno actual del Estadio Israelita Maccabi, y la creación de un endowment (fondo) para ayudar a financiar futuras becas de estudio para alumnos del Instituto Hebreo. Haciendo un poco de memoria, recordamos que a través de un Kinus (asamblea extraordinaria) celebrado en Julio de 2018, la Comunidad dio luz verde a este proyecto anhelado por décadas. Estamos convencidos que hoy en día este proyecto es más relevante que nunca. Muchas familias están atravesando momentos durísimos y las dificultades económicas son un factor de preocupación constante en nuestra Comunidad. En momentos donde el estallido social y la pandemia ponen a prueba nuestra capacidad de balancear entre lo inmediato y la mirada de mediano y largo plazo, queremos compartir con todos Ustedes el avance del Proyecto ATID, que a pesar de todas las dificultades de estos casi doce meses tan duros que nos tocan vivir, ha logrado avances relevantes, por lo que tenemos muy buenas noticias que compartir con ustedes. El proyecto ATID tiene tres frentes de trabajo principales: La creación de la nueva sede; la preparación de la sede actual para una futura venta, y la creación del endowment y la estructura legal para resguardar el patrimonio institucional. El diseño de la nueva sede está a cargo de la oficina de arquitectos ASL, quien ganó el Concurso de Arquitectura y ha trabajado sin pausa desde principios del año pasado. Al día de hoy podemos informar que el anteproyecto de arquitectura y el EISTU (Estudio de Impacto Sobre el Sistema de Transporte Urbano) ya han sido aprobados por la Dirección de Obras de la Municipalidad de Las Condes, pasos fundamentales para confirmar la factibilidad del proyecto en el terreno del estadio. El proyecto de arquitectura del nuevo colegio, área de canchas, y nuevas instalaciones que el estadio desarrollará como parte del proyecto, ha sido completado y se está trabajando en el detalle de todas las especialidades. Durante más de un año trabajaron en forma conjunta los arquitectos de ASL, especialistas, el equipo de trabajo ATID y el equipo directivo del colegio. La participación de la directiva del Instituto Hebreo, morim, y el personal administrativo fue fundamental para complementar las mejores prácticas internacionales en materia de diseño de colegios, con las particularidades, estilo y alma de nuestro Instituto Hebreo. Esperamos tener terminado y aprobado por la Municipalidad el proyecto definitivo durante los primeros meses del próximo año. “Es un verdadero privilegio participar del gran sueño de diseñar el espacio en que nuestros estudiantes vivirán la experiencia de aprender en el Hebreo. Emociona estar preparando el colegio en el que estudiarán niños y adolescentes que aún no han nacido. Somos parte de la construcción del futuro del pueblo judío en Chile”, Sergio Herscovits, Director del Instituto Hebreo. En paralelo al desarrollo de la nueva sede, se avanzó en planificar y preparar la futura venta del terreno actual. Estamos conscientes que actualmente puede no ser un buen momento para licitar la venta del terreno. Tampoco es necesario hacerlo aún. Sin embargo, hay pasos que dar para prepararse para cuando las condiciones sean más favorables en términos generales e inmobiliarios en particular. La principal novedad aquí es la aprobación de los anteproyectos de subdivisión del terreno actual en cuatro macro lotes. Esta subdivisión permitirá a futuro tener la posibilidad de vender, no un gran terreno, sino cuatro lotes de aproximadamente 10.000 m2 cada uno. Todos juntos o separados, pero todos con condiciones muy atractivas dado su potencial inmobiliario. Esto permitirá mayor flexibilidad al momento de licitar y creemos que también maximizará el valor total vía mayor participación en la licitación. La fecha y la empresa a contratar para licitar la venta no se han definido aún. A mediados del próximo año esperamos tener aprobados todos los permisos definitivos y, en ese momento, evaluaremos la situación económica general y la conveniencia de licitar la venta o posponerla para un momento más adecuado. Mientras tanto seguimos trabajando en el proceso de aprobación del proyecto de urbanización del terreno, requisito para la subdivisión mencionada. El tercer frente de trabajo, y además uno de los objetivos principales del Proyecto, consiste en la creación del endowment. Para ello, el Vaad Hajinuj constituirá una Fundación (Fundación Educacional ATID) con el fin de que se dedique exclusivamente a invertir y administrar los fondos que se destinarán a fomentar la educación judía en Chile. Dicha Fundación se regirá por los estándares y mejores prácticas recomendados por prestigiosas empresas que han asesorado al Comité de trabajo ATID y al Vaad, tales como PwC e IM Trust. La Fundación contará con un Directorio con probada experiencia en gestión de patrimonio, un comité de inversiones, así como un comité externo de vigilancia, además de una rendición de cuentas anual. La Fundación tendrá objetivos inmediatos y de largo plazo; en lo inmediato se dedicará exclusivamente a la venta del terreno actual del Instituto Hebreo, y a utilizar el patrimonio conformado por el precio percibido por dicha venta para la construcción y mantención del nuevo Instituto Hebreo en parte del terreno actual del EIM, e invertir y administrar el patrimonio restante con el objetivo principal de fomentar y sustentar el acceso a la educación judía del Instituto Hebreo, mediante la creación de un fondo permanente para el otorgamiento de becas. Con el fin de aprobar la creación de la Fundación antes mencionada, así como sus estatutos, el Vaad Hajinuj ha citado a un Kinus (Asamblea) extraordinario para el día 14 de octubre. “El Kinus permitirá la creación de una estructura que vele y resguarde el futuro del patrimonio de nuestro colegio, a través de la Fundacion ATID, para asegurar la educación judía de las próximas generaciones. Por esto es fundamental una alta participación de los apoderados del Instituto Hebreo, y de las Comunidades que hacen parte de nuestra Kehilá. Con dicho objetivo implementaremos un sistema para que puedan delegar su voto en forma previa o votar directamente desde sus casas, el cual será comunicado con la debida antelación. Los invito a ser parte de este proceso histórico a través del Kinus”, Claudio Perek, Presidente Vaad Hajinuj. Este tipo de proyectos son de largo aliento. Duran años y son complejos por naturaleza. Como pueden ver, seguimos avanzando a pesar de las dificultades propias de este tipo de iniciativas y a las que particularmente nos afectan a todos en este año tan complicado. El criterio adoptado durante estos meses tan particulares ha sido de avanzar en todo lo que se pueda, pero siendo muy conscientes y cuidadosos con los gastos y compromisos. Faltan aun varios años para que este Proyecto sea una realidad, por lo que los invitamos a seguir apoyando al Vaad Hajinuj, al Colegio, y a la Fundación Fobeju en su trabajo por constantemente recaudar fondos para que todos los niños que quieran estudiar en nuestro querido Instituto Hebreo puedan hacerlo, tengan o no los medios económicos suficientes. Compartimos con ustedes las primeras imágenes del anteproyecto aprobado de la nueva sede, donde se puede apreciar el nuevo edificio, el área de canchas que compartirán el colegio y el estadio, y las nuevas instalaciones del EIM.

¿Cómo nos preparamos para las fiestas?

Estamos iniciando un nuevo año en el calendario judío y en CISROCO nos hemos propuesto comenzar de la mejor manera este 5781. Los días previos a Rosh Hashaná, preparamos diferentes instancias para sentir nuestras tradiciones y el sentido de los Iamim Noraim. Literalmente con las manos en la masa se encontraban nuestras residentes gracias al maravilloso taller de jala agulá con nuestra queridísima Sarah Russo, con quién -vía Zoom- recordaron sus recetas y tuvieron un espacio de conectarse con algo tan propio de nuestras tradiciones como es la cocina. Nos encanta cuando podemos juntar a dos generaciones en base a un tema que siempre tendremos en común: las tradiciones culinarias. En palabras de una de nuestras residentes: “Fue una actividad muy agradable, que me ayudó a participar con otras personas y donde pudimos hacer algo que a mí me encanta, como es la cocina, además la persona que dio el taller fue muy clara y amable con nosotros”. Este año y debido a las distancias físicas, las tarjetas de saludo de Rosh Hashaná tuvieron una importancia mayor a lo cotiadiano. Con nuestros amigos de Beit Israel, nos intercambiamos tarjetas de saludos, ¡fue muy lindo! Desde el estacionamiento hasta el último piso se escuchó el sonido del shofar, gracias a la visita del rabino Pablo Gabe de NBI, quien desde diferentes sectores de nuestros jardines tocó el shofar para nosotros. ¡Y cumplimos la miztvah! Comimos una fruta nueva, escuchamos el shofar el día domingo, vía Zoom, gracias a la comunidad del Mercaz. Como siempre, estuvieron presentes nuestras queridas voluntarias, que nos alegran la vida, nos regalan su tiempo y dedicación. Estos días estuvieron más cercanas que nunca, por medio de llamadas telefónicas y saludos, además del envío de los tradicionales presentes de manzana y miel. El grupo de voluntarias Bereshit, coordinó un espacio musical con Simón Keller desde nuestra terraza y posterior a eso, un saludo de nuestros rabinos así como de las voluntarias por medio de Zoom. Esta fue una actividad ampliamente valorada, especialmente la música de Simón, con canciones tradicionales de estas festividades y de nuestro pueblo. ¡Qué lindo momento! ¿Y cómo recibimos Rosh Hashaná? Como en casa, nosotros mismos elegimos el menú que queríamos para la cena, que es lo mismo que siempre comimos en nuestras cenas de Rosh Hashaná. Eso es lo mejor, poder sentirte en casa, los mismos olores, los mismos sabores. Esperando que se abran los cielos para todos nosotros y tengamos un año dulce, mucha salud y amor y que logremos ser nuestra mejor versión de nosotros mismos. ¡Shaná Tová Umetuká!

El descuido

Cuentan: El rabí Elimelekl estaba cenando con sus discípulos. El criado le trajo un plato de sopa. El rabí lo volvió y la sopa se derramó sobre la mesa. El joven Mendel, que sería rabí de Rimanov, exclamó: -Rabí, ¿qué has hecho? Nos mandarán a todos a la cárcel. Los otros discípulos sonrieron y se hubieran reído abiertamente, pero la presencia del maestro los contuvo. Éste, sin embargo, no sonrió. Movió afirmativamente la cabeza y dijo a Mendel: -No temas, hijo mío. Algún tiempo después se supo que en aquel día un edicto dirigido contra los judíos de todo el país había sido presentado al emperador para que lo firmara. Repetidas veces el emperador había tomado la pluma, pero algo siempre lo interrumpía. Finalmente firmó. Extendió la mano hacia la arena de secar, pero tomó por error el tintero y lo volcó sobre el papel. Entonces lo rompió y prohibió que se lo trajeran de nuevo.

Una delegación israelí partió a Bahrein para ultimar detalles del acuerdo de paz

Durante la madrugada del miércoles, una aeronave de la aerolínea Israir despegó en secreto hacia Manama y se le permitió cruzar el espacio aéreo de Arabia Saudita. Es la primera vez en la historia que un avión de pasajeros de Israel realiza un vuelo directo a Bahrein. La misión planea regresar esta noche al Estado judío. Una delegación de funcionarios israelíes partió hacia Bahrein el miércoles por la mañana para ultimar los detalles del acuerdo de normalización, firmado entre los países durante una ceremonia en la Casa Blanca la semana pasada. Israel firmó un acuerdo de paz con Emiratos Árabes Unidos y una “declaración de paz” con Bahrein la semana pasada en la capital de Estados Unidos, Washington, bajo la supervisión del presidente Donald Trump. La aerolínea israeli Israir Airlines fue la elegida para llevar a cabo el histórico primer vuelo directo de Tel Aviv a Manama. La aeronave despegó a las 8 de la mañana (hora de Israel), y al igual que con el viaje de funcionarios israelíes a Emiratos Árabes Unidos el mes pasado, al avión se le permitió cruzar el espacio aéreo de Arabia Saudita. La delegación incluye funcionarios que eventualmente formarán parte de múltiples equipos que formularán varios aspectos del acuerdo de paz, similar al esquema del acuerdo firmado con Emiratos. Entre los funcionarios a bordo del Airbus A320 de Israir Airlines con destino a Manama se encuentran el director general interino de la Oficina del Primer Ministro, Ronen Peretz, y el director general del Ministerio de Relaciones Exteriores, Alon Ushpiz, así como los representantes del Consejo de Seguridad Nacional.

Convertido en el mayor centro Coronavirus de Israel

Mientras Israel lidia con los malos números de la pandemia, con el constante aumento diario de la cantidad de nuevos infectados y las advertencias de diversos hospitales sobre la inminencia de un desastre, el Centro Médico Rambam de la ciudad norteña de Haifa inauguró este jueves el mayor centro de tratamiento de Coronavirus del país. Tiene la singularidad de hallarse en las instalaciones especiales del Hospital Fortificado de Emergencia que se terminó de construir en el 2014 a más de 16 metros bajo tierra. La Directora del nuevo centro y de todo el sistema Coronavirus es la Doctora Haitam Hussein, experta en infectología en el Rambam que meses atrás fue nombrada directora de los departamentos “Keter”, o sea Corona. Haitam, de 45 años, es originaria de la aldea árabe israelí Rame en la Galilea. Se graduó de médica en Hadassah en Jerusalem, vivió en Haifa y hoy en día reside en Carmiel con su esposo y sus dos hijas de 8 y 10 años. En el 2011 fue nombrada Coordinadora de Control de Infecciones en el Rambam y en el 2014 pasó a ser la Directora. Es experta en Medicina interna, Epidemiología y Prevención de Infecciones del Centro Médico Rambam.

Con evento virtual a 4 años de su muerte

El Centro Peres para la Paz y la Innovación con sede en Tel Aviv, conmemoró el cuarto aniversario de la muerte del noveno presidente de Israel, Shimón Peres con una ceremonia virtual a la que asistieron líderes israelíes e internacionales que acompañaron a la familia de Peres. Entre los participantes se encontraban el presidente de Israel, Reuven Rivlin, el primer ministro Benjamín Netanyahu, su homólogo de la India, Narendra Modi, el presidente de Ruanda, Paul Kagame, el príncipe Hassan de Jordania, el exprimer ministro de Reino Unido, Tony Blair, el expresidente de Francia, Nicolás Sarkozy, la exsecretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, las actrices Sharon Stone y Barbra Streisand, informó The Jerusalem Post. “Su legado es de integridad y decencia, un legado que representa una cultura de cumplir promesas y respeto a los demás, dondequiera que esté. Un legado de tolerancia y conversación inclusiva en oposición a la separación y la agresión. Conversaciones de paz que deben arraigarse en el interior de cada uno de nosotros”, expresó la hija de Peres, la profesora Tzvia Walden. Hemi Peres imaginó lo emocionado que estaría su padre al ver la evolución y el desarrollo de su visión del “Nuevo Medio Oriente”. Dirigiéndose a Peres por su nombre, Rivlin señaló que si él estuviera aquí, seguramente tendría algunas ideas de cómo superar la crisis actual. “Las estadísticas no son nada sin que estén acompañadas de sueños”, agregó.

Israel se acerca a los 7.000 contagios diarios y debate endurecer el cierre

Israel alcanzó un nuevo máximo de casos positivos de coronavirus con los 6.861 que se registraron ayer, mientras el Gobierno debate endurecer el confinamiento, en vigor desde el pasado viernes pero lleno de excepciones. La alta cifra de contagios (el país se había planteado un nuevo confinamiento de llegar a los 2.000 diarios y ayer casi cuatriplicó esa cifra), va en paralelo también con un aumento de los test realizados, con 60.000 ayer, y tiene lugar mientras el país vive algunas de las festividades judías más importantes del año, como Año Nuevo (Rosh Hashaná), el Día del Perdón (Yom Kipur) y los Tabernáculos (Sucot). El coordinador nacional para la pandemia, Roni Gamzu, se quejó de que la población, cansada y hastiada de lo que consideran una pésima gestión, no está colaborando ni cumpliendo las normas de distanciamiento y precauciones. Además de las infecciones, aumentaron también las muertes, con 24 registradas en un solo día, que elevaron el total de fallecidos a 1.309, en un país de unos nueve millones de habitantes, de los que cerca de 200.000 han sido infectados por el virus. De marzo a agosto, el país registró 100.000 contagios, una cifra que se ha doblado en un mes. En estos momentos, un 11,6% de la población que es testada da positivo. Respecto a los enfermos, hay 631 en estado grave, de ellos 163 conectados a respiradores, pero la situación en los hospitales se va agravando paulatinamente y algunos han anunciado ya que no tienen capacidad para acoger pacientes de COVID-19. Hay en el país más de cuatro mil sanitarios en cuarentena.

Camino a los Oscar

Pacto de fuga, la película de David Albala que retrata el escape desde la Cárcel Pública de Santiago en 1990 de presos militantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), firmó importantes acuerdos para su distribución a nivel internacional, todo con miras a la carrera por obtener una nominación al Oscar. Así lo dio a conocer Variety, medio que informó que la cinta firmó un acuerdo con las compañías Movement Pictures y Av-Jet International Media, para ser exhibida en Corea del Sur y Taiwán, respectivamente. Además, la producción ha recibido ofertas de China, Canadá, Francia e India, entre otros países. A esto se suma el reciente lanzamiento del pasado 28 de agosto del filme en Amazon Prime Video, lo que la convirtió en una película exclusiva de Amazon para EE.UU. y Latinoamérica. “Estamos muy contentos de que la película la esté viendo una enorme cantidad de personas en EE.UU. y Latam a través de Amazon, especialmente porque sirve mucho si es que somos la película que represente a Chile en la próxima edición de los Oscar“, comentó el productor ejecutivo de la película, Carlos Núñez. Además, destacó que “estamos felices, por cierto, del gran interés que la película ha generado en mercados internacionales y de las ventas exitosas que hemos concretado en diferentes territorios como América, Europa y Asia hasta ahora”. La ficción estrenada internacionalmente en el Festival Internacional de Cine de Shanghai 2020 está protagonizada por un gran elenco encabezado por Benjamín Vicuña, Roberto Farías, Francisca Gavilán, Amparo Noguera, Víctor Montero, Diego Ruiz, Catalina Martín y Eusebio Arenas. Pacto de fuga se estrenó en Chile en enero del 2020 y juntó a 230 mil espectadores en salas de cine. La postulación de películas chilenas para representar al país y obtener una nominación en los Oscar, en la categoría de Mejor película de habla no inglesa, está abierta hasta el 4 de octubre.

Bajar el cielo a la Tierra

La tradición de Israel nos pide que hagamos un trabajo serio para lograr vidas equilibradas. A qué me refiero: si se fijan en los símbolos de la mesa de Shabat, es un recordatorio constante de que el equilibrio es la base del buen vivir. Ahí tenemos la copa de Kidush que representa el goce, tenemos las jalot que representan el sustento y tenemos las velas encendidas, que siempre miran hacia arriba, simbolizando la espiritualidad. Los tres elementos, espiritualidad, sustento y goce, son -en pocas palabras- lo que mueve nuestro tiempo. Pero ese tiempo es un regalo de D-s y hay que dar cuenta por él. Las Altas Fiestas, justamente, nos piden que estemos frente a D-s, al Creador, al que os regala el tiempo -que es la vida- para decirle cómo hemos usado este tiempo. Hay quien puso demasiado énfasis en uno de los tres elementos y dejó de lado el otro, y en esa vida no hay equilibrio. Recuerdo una hermosa anécdota de Rabi Shimshon Rafael Hirsch, creador de la neo-ortodoxia, que quiso conocer Los Alpes, y algunos colegas le dijeron si no era una pérdida de tiempo dedicarse a cosas vanas. A lo que contestó: “Cuando llegue al cielo, D-s me hará muchas preguntas, y una de ellas será ‘Conociste mis Alpes?’”. El goce es parte de la Creación y, en la medida que no tenga excesos, no es algo de lo que debemos huir. No es malo, el extremo es malo: tanto en hacer del goce algo absolutamente egoísta como el no vivirlo. Hay quien destina mucho tiempo al sustento, y la misma Torá nos dice: “Lo al halejem levadó ijié haadam”. Y eso es “No solo de pan vivirá el Hombre”, aludiendo a que la espiritualidad debe tener un espacio sustancial en nuestras vidas. Pero tampoco el escapismo espiritual es adecuado. “Al trifrosh min hatzibur”, no te separes de la comunidad. Eso es tanto para quienes rehúyen de la vida comunitaria como para aquellos, que para lograr mayor espiritualidad, se retraen de lo mundano y creen que se puede desarrollar más el alma en la soledad. Eso no es judaísmo. Judaísmo no es subir al cielo, sino bajar el cielo a la Tierra. Abundan ejemplos que hablan de alejarse de los extremos. “Lo tosif…”, no agregues hasta el infinito y no quites hasta el infinito de lo que D-s y el entendimiento de las generaciones establecieron como bases de conducta. El mismo Maimónides (1135-1204) decía “Iargil haAdam lalejet baderej haemtzaí”, que el hombre se acostumbre a conducirse por la línea media”. Estamos terminando los Iamim Noraim con el próximo Iom Kipur. Y para que sea un proceso transformador y no meramente folklórico, debemos poner en la balanza no solo nuestras acciones, nuestros éxitos y fracasos, sino que -con mucha humildad- permitir que D-s haga su tarea de juzgarnos. Pero, a su vez, debemos mirar en qué empleamos nuestra energía y en qué utilizamos el tiempo, la vida. Uno de mis maestros, el rabino Avidor Hacohen, Z.L., nos decía que el proyecto de D-s era crear a un “mentsch” -o como dicen los sefaradim, a un “benadam”- y que toda la tarea del hombre es llegar a cumplir la expectativa que D-s tiene que nosotros. Como hoy se acostumbra a decir, ser la mejor versión de nosotros mismos; achicar la distancia entre esa expectativa y nuestra realidad, es la tarea obligatoria de cada uno. Estos Iamim Noraim tienen que ser la oportunidad para poder revisar nuestras vidas, rectificando errores con humildad, con honestidad, no con autoindulgencia. Quiera D-s que el shofar de la conclusión de Iom Kipur nos deje con fuerzas para enfrentar todo un año donde, sin lugar a dudas, seguiremos avanzando en el camino correcto. Shaná tová, jatimá tová.

No sólo para astrónomos

“Escuchad, cielos, y hablaré; Y oiga la tierra los dichos de mi boca” - Dvarim 32:1. Los hombres miramos al cielo, como testigo de la palabra divina. El agua caracterizada en la llovizna gotea enseñanza y florece la brizna del campo. “Él es la Roca, cuya obra es perfecta” - Ídem 32:4. De la roca que te creó, la roca de la salvación, hay roca de ellos y roca nuestra, roca de refugio. Parece mucha repetición, pero exactamente en 7 instancias, la roca toma protagonism o. Entre la roca y el agua, entre el cielo y la tierra, el 7 en la mística puede dar alguna respuesta. Un apéndice del Zohar tiene la clara intención de acercarnos a la Providencia Divina –Shjina- a partir de 70 comentarios. La explicación 40 nos vincula al poder del agua y también a la roca. El famoso Rabí Akiva era pastor. Un hombre simple, de buenas cualidades, pero no había tenido nunca la posibilidad de estudiar. A los cuarenta años se paró frente a una fuente de agua, vio el agua correr y se preguntó: «¿Quién talló la piedra que está aquí?» Le contestaron: «El agua que cae constantemente sobre ella todos los días». Pensó entonces Rabí Akiva: «¿Acaso el corazón es más duro que una piedra? - ¡Quiero comenzar a aprender!» - Tikunei Zohar 40a. Tanto Él o su revelación de la Torá caracterizadas en la roca pueden ser moldeados por el agua. Rabí Akiva nos enseña que no hay edad para tallar minuciosamente y con delicadeza de artesano el conocimiento y el apego a la divinidad. El corazón es más tierno que la piedra y D-s en su inmensa misericordia aun nos espera. Nuestra disciplina guía la erudición. Consigamos hacer florecer nuestro mundo.