publicado 27 Marzo 2026

Pesaj kasher vesameaj

Pesaj es la fiesta de la libertad y, probablemente, la que más inunda nuestra memoria cuando pensamos en los recuerdos de infancia. Esas mesas largas, llenas de comida, con aromas increíbles, llenas de familia, de melodías, donde claramente la identidad judía se expresaba en su máxima dimensión. Pesaj tiene que ver también con el presente, con el esfuerzo que cada uno de nosotros hace para tener un seder maravilloso y significativo para su familia.Y Pesaj tiene que ver con la historia del pueblo judío, porque habla de una gesta de liberación, probablemente la primera documentada, de un grupo de esclavos que sale a la libertad. En Pesaj está la mano de D-os en todo momento, desde que escucha el ruego de los judíos desde que identifica a Moshé como el encargado de sacarlos de Egipto; D-os está en la apertura del Mar Rojo; D-os está en el maná del desierto, en la nube que los conduce de día y en la columna de fuego que los conduce durante la noche; y D-os está en la ansiedad de todo ser humano por conseguir la libertad. Probablemente la fiesta que más se celebra en el pueblo judío es Pesaj. Tiene que ver con las particularidades de la comida, con las prohibiciones del jametz, las proezas de construir, con los pocos elementos que son kasher le Pesaj, algo maravilloso como son los manjares de la celebración. Tiene que ver con aprenderse los relatos, recordarlos y hacerlos viables para nuestros propios hijos. Porque la esencia de la libertad está en que cada generación tiene que sentirse como si hubiese salido de la esclavitud. Y la esencia de la libertad es que cada generación mejore y perfeccione la forma de definir esa libertad.Por eso el mandato es “be higadeta lebinja”: y le narrarás a tus hijos. De ahí la Hagadá, “be higadeta"; y la Hagadá es el resumen de la interpretación de generaciones que, una tras otra, vivenciaron y sintieron que Pesaj es sustancial para la vida judía. A toda mi querida comunidad, a toda mi familia extendida, que tantos años hemos compartido cosas hermosas y también difíciles, pero que siempre hemos estado juntos, les deseo Pesaj kasher vesameaj. Un Pesaj donde podamos reencontrarnos con esa linda sensación de libertad que nos permite respirar profundo. Que podamos reencontrarnos con esos signos de identidad de las cuatro preguntas, de las cuatro copas, que podamos distinguir en esta celebración aquellas memorias tan ricas que tenemos y que no queremos olvidar jamás. En síntesis, que seamos libres y que disfrutemos de un hermoso Pesaj.

publicado 27 Marzo 2026

La música la mejor forma de conocernos: Isaac Frenkel.

En distintas épocas, hay personas que enriquecen nuestra relación con el pasado. Con ese espíritu recordamos hoy a Isaac Frenkel Rosenberg (1931–2024), cuya vida refleja un constante diálogo entre lo foráneo y el ethos local.Nacido en Chile e hijo de inmigrantes judíos ucranianos, Frenkel creció en un entorno donde la cultura, la comunidad y el compromiso social marcaron profundamente su formación. Desde joven mostró inquietudes tanto sociales como artísticas. Siendo estudiante del Instituto Nacional, participó en la organización de una de las primeras huelgas estudiantiles del establecimiento en 1949, lo que evidenció tempranamente su interés por la participación cívica y la defensa de sus convicciones.A los 12 años ya cantaba en actividades públicas y obtuvo reconocimiento como intérprete. Su vínculo con la música lo acompañó toda la vida. Desarrolló una profunda sensibilidad musical, influido tanto por la tradición judía como por la música popular presente en su entorno familiar.Uno de sus mayores aportes fue su rol como mecenas de la música en Chile. Desde la Fundación Beethoven, institución que llegó a dirigir, impulsó importantes iniciativas para acercar la música clásica a la comunidad. Entre ellas destaca la histórica visita de la Orquesta Filarmónica de Israel en 1995, un hito que no solo permitió al público acceder a una de las agrupaciones más prestigiosas del mundo, sino que también abrió espacios formativos para jóvenes músicos a través de clases magistrales gratuitas.Frenkel entendió la cultura como un puente de encuentro entre las personas. Su trabajo no estuvo motivado por el lucro, sino por la convicción de que el acceso a la música y a las artes debía ser amplio e inclusivo. En este sentido, promovió activamente la participación de estudiantes y las profesores, impulsando una visión democratizadora del arte. Su compromiso fue profundamente vital, basado en la convicción de la igualdad entre personas y en la necesidad de brindar oportunidades a quienes lo requieren.Entre sus contribuciones destaca también el rescate sonoro del salmo sinfónico El Rey David de Arthur Honegger, dirigido por Víctor Tevah y narrado por Roberto Parada en la década de 1950. Esta grabación, editada en 1998, se convirtió en el primer registro de valor histórico del Archivo Sonoro de la Universidad de Chile y fue concebida como un homenaje a los 50 años del Estado de Israel.En el ámbito comunitario, ocupó cargos relevantes a nivel internacional en organizaciones como B’nai B’rith, lo que le permitió establecer vínculos con importantes líderes políticos y culturales.Isaac Frenkel fue, en definitiva, un gestor cultural comprometido que impulsó proyectos de alto nivel y dejó una huella duradera en el desarrollo de la música en Chile. Su trayectoria demuestra que la pasión, la perseverancia y el sentido de comunidad pueden transformar el acceso a la cultura y enriquecer la vida de las personas. En 2020 como gesto final de coherencia con su vida y su compromiso con la memoria, donó en vida todo su legado documental al Archivo, donde hoy puede ser consultado por la sociedad. 

publicado 06 Marzo 2026

Celebramos un Purim increíble en nuestra Kehilá.

Celebramos un Purim en el Mercaz.Fue una tarde llena de movimiento donde grandes y chicos disfrutaron de las distintas estaciones: desde los pinta caritas para los más pequeños hasta un shuk con muchísima variedad.El momento central fue, por supuesto, la lectura de la Meguilat Ester, donde escuchamos juntos nuestra historia de valentía. Pero no todo fue escucha; también nos pusimos manos a la masa para preparar Oznei Hamán, compartiendo recetas y risas entre todas las edades.Además, durante la jornada también tuvimos la oportunidad de cumplir la mitzvá de Matanot LaEvionim, a través del stand de Fundación Contigo, transformando la alegría de Purim en un acto concreto de tzedaká y compromiso con quienes más lo necesitan.Queremos agradecer especialmente a las voluntarias de Sababa por su dedicación y compromiso, a toda nuestra comunidad por habernos acompañado en este encuentro. Reafirmamos una vez más que la mayor fuerza de nuestro pueblo es celebrar juntos nuestra identidad.      

publicado 29 Enero 2026

¿Por qué se asocia la costumbre de no silbar de noche con la Shoá?

La pregunta suena a superstición, pero su origen combina sensibilidad religiosa antigua y trauma moderno. Desde el punto de vista halájico, no existe ninguna prohibición explícita de silbar de noche. Ni el Shulján Aruj ni los grandes códigos normativos lo mencionan. Sin embargo, el judaísmo clásico sí atribuye a la noche un carácter particular: el Talmud Bavli (Berajot 3a) describe las horas nocturnas como un tiempo de mayor vulnerabilidad, donde se recomienda moderación en la conducta y el lenguaje. No se trata de miedo mágico, sino de una ética de cautela.La mística judía reforzó esta idea. Textos cabalísticos presentan la noche como un espacio donde se intensifican fuerzas desordenadas (dinim), y ciertos sonidos innecesarios podían ser vistos como perturbadores del equilibrio espiritual. De allí surgieron costumbres populares que desaconsejaban ruidos agudos o vacíos de intención, como el silbido. Costumbre, no ley.Pero la frase adquirió un peso mucho más fuerte tras la Shoá. Testimonios reales de sobrevivientes, archivados en Yad Vashem, relatan que guardias nazis solían silbar durante patrullajes nocturnos en guetos y campos. El sonido se volvió una señal anticipatoria del horror: redadas, castigos, selecciones. Para muchos, el silbido ligero e indiferente resultaba más aterrador que un grito.Así, en la posguerra, numerosas familias judías europeas transmitieron una consigna simple: “no silbes, especialmente de noche”. No como mandato religioso, sino como memoria corporal heredada. La halajá nunca lo prohibió mientras que la historia lo cargó de sentido.

publicado 22 Enero 2026

27 de enero: Conmemoramos el fin del mayor genocidio de la historia

El 27 de enero de 1945 marca uno de los hitos más significativos del siglo XX: la liberación del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, por parte del Ejército Rojo soviético. Esta fecha no solo simboliza el fin de una de las etapas más oscuras de la Segunda Guerra Mundial, sino que ha sido oficialmente designada por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, para recordar a las millones de personas asesinadas por el nazismo y destacar la importancia de educar para prevenir este tipo de hechos.Durante el Holocausto, el régimen nazi asesinó a seis millones de judíos y a millones de personas pertenecientes a otros grupos perseguidos: el pueblo romaní, personas con discapacidad, minorías sexuales, opositores políticos y prisioneros de guerra. En total, cerca de 15 millones de seres humanos —hombres, mujeres, ancianos y niños— perdieron la vida. Por ello, este dolor es una herida histórica y universal.Con la designación de este día de recordación, el mundo asumió un imperativo ético y moral de luchar contra el antisemitismo, el racismo y toda forma de intolerancia.Auschwitz-Birkenau, ubicado en la Polonia ocupada por la Alemania nazi, fue el mayor complejo de campos de concentración y exterminio construido por el régimen de Adolf Hitler. Allí fueron asesinadas más de 1,1 millones de personas entre 1940 y 1945, la mayoría judías, muchas de ellas gaseadas poco después de llegar en tren. Marchas de la muerte y llegada del Ejército RojoA medida que el avance del Ejército Rojo soviético se aproximaba al este de Europa en enero de 1945, los nazis intentaron borrar las huellas de sus crímenes. Entre los días 17 y 21 de enero, obligaron a unos 60.000 prisioneros —aquellos que aún podían caminar— a marchar hacia el oeste en lo que se conoció como “marchas de la muerte”, una evacuación brutal que causó miles de muertes por agotamiento, frío extremo, hambre y ejecuciones sumarias.Cuando las tropas soviéticas finalmente entraron en el complejo de Auschwitz el 27 de enero de 1945, encontraron un escenario espeluznante: alrededor de 7.000 prisioneros, extremadamente débiles y enfermos, permanecían en los barracones, junto con evidencia física incontestable del genocidio perpetrado allí —montañas de ropa, zapatos, gafas y hasta toneladas de cabello humano que los nazis habían arrancado a sus víctimas y preparado para su venta o reutilización—. La gran mayoría de los demás prisioneros había sido evacuado o asesinado en los días previos a la llegada soviética. Para muchos de esos sobrevivientes, la llegada de los soldados soviéticos representó el fin de una pesadilla insoportable, aunque no el fin del sufrimiento: muchos morían poco después por desnutrición y enfermedades. Para los soldados y oficiales que llegaron, el horror fue igualmente impactante; algunos describieron su conmoción al ver a seres humanos reducidos prácticamente a esqueletos, rodeados de los restos materiales de millones de vidas destruidas. Cada 27 de enero, países de todo el mundo y organizaciones internacionales rinden homenaje a las víctimas del Holocausto. Las ceremonias incluyen discursos, exposiciones, marchas y actos educativos, convocando a gobiernos, sobrevivientes —cuyos números se reducen rápidamente con el paso de los años— y jóvenes generaciones comprometidas con mantener viva la memoria. En Chile también se realizará un acto conmemorativo.Chile y la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto Como parte de la misión de recordar, luchar contra el negacionismo y combatir el antisemitismo, surgió la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA, por sus siglas en inglés), una organización intergubernamental conformada por 35 países, que han adoptado una definición de antisemitismo como herramienta para identificarlo y combatirlo.Como país, Chile no debe estar ausente del imperativo de educar en respeto, tolerancia, no discriminación, inclusión y diversidad, ya que ahí es donde radica la construcción de sociedades más pluralistas, respetuosas de los derechos humanos y que garanticen el pleno desarrollo de todos sus habitantes.El nazismo asesinó a dos tercios de los judíos de Europa, una pérdida demográfica tan profunda que solo recientemente ha comenzado a ser revertida. Se trató de la expresión del mal absoluto, la demostración de adónde puede llegar la deshumanización sistemática. Por ello, sus lecciones deben llevar a la enseñanza de valores y a la condena del racismo y las ideas totalitarias. Ante el aumento de antisemitismo “Recordar” y “Nunca más” no deben ser solo un deseo, sino un compromiso activo frente a los discursos de odio actuales.

publicado 16 Enero 2026

Exitoso bingo de la Fundación Contigo Tzedaká

Desde 2014, el voluntariado Contigo Tzedaká —nacido al alero del Círculo Israelita— ha construido una relación profunda, basada en la cercanía y el cariño, con los vecinos de la comuna de Lo Barnechea.A partir de entonces, organiza diferentes proyectos que van en apoyo de las necesidades de adultos mayores, emprendedores, mujeres, niños, niñas y adolescentes, inspirándose en el valor del acompañamiento, la solidaridad y el Tikún Olam, la reparación del mundo.Desde hace tres años, un domingo al mes, la Fundación Contigo Tzedaká organiza Comedores Solidarios para entre 200 y 220 vecinos, lo que implica un esfuerzo significativo para los voluntarios, quienes reúnen y aportan aproximadamente $600.000 por encuentro.Para asegurar la continuidad de esta iniciativa y alivianar estos esfuerzos individuales, la Fundación organizó el primer Bingo Solidario en el Mercaz, que fue todo un éxito tanto por la alta convocatoria, el gran ambiente festivo, como por la cifra recaudada, que permitirá cubrir aproximadamente la mitad de los comedores proyectados para 2026.De esta forma, se mantendrá la tradición mensual de compartir un almuerzo nutritivo y sin costo con quienes deseen participar: no solo personas con dificultades económicas, sino también aquellos que buscan un espacio de descanso, compañía y encuentro comunitario.Allí, vecinos, organizaciones sociales y personas de distintas realidades comparten la mesa en un ambiente de respeto y cercanía, que además busca ser un espacio de intercambio cultural. En ese contexto, se transmite a los asistentes el significado de alguna festividad judía próxima, junto a una costumbre o alimento simbólico, como los sufganiot durante Janucá.El éxito del bingo permitirá que los comedores sigan siendo una práctica viva que refuerza el vínculo construido con los vecinos en torno a una mesa compartida.

publicado 25 Diciembre 2025

Renacer en casa: la Aliá de Ari Agosin, un acto de amor, coraje y pertenencia

Hacer Aliá nunca es solo mudarse de país. Es una decisión que nace del corazón, que se construye con renuncias y que se sostiene con convicción. La historia de Ari Agosin es una de esas Aliot que no siguen el manual, pero que encarnan el sentido más profundo de volver a casa.Durante años, Ari vivió en Chile, donde fundó Yad Experience, una empresa dedicada al transporte premium de niños y familias, además de turismo especializado y gestión de viajes personalizados, trabajando estrechamente con extranjeros judíos que visitan el país para matrimonios, celebraciones y experiencias comunitarias. Yad Experience sigue funcionando y Ari la continúa manejando a distancia, demostrando que la Aliá también puede dialogar con la continuidad laboral y el emprendimiento. Pero su vida no se definía solo por el trabajo: era, ante todo, padre de Yair, un niño de 11 años que estudió en el Colegio Hebreo y que es —en sus palabras— “un niño hermoso”.La vida de Ari cambió radicalmente cuando Yair se fue a vivir con su madre a Matanzas. Hasta entonces, había construido una rutina marcada por la presencia: llevarlo al colegio todos los días, compartir fines de semana alternos, jaguim y vacaciones. La distancia transformó ese vínculo en algo fragmentado y agotador: viajes cortos, encuentros cansados, despedidas demasiado frecuentes. “Finalmente entendí que así no podía ser”, dice. Y entonces tomó la decisión más importante de su vida: cumplir un sueño que llevaba años postergando y hacer Aliá, no solo por sí mismo, sino además para entregar esa experiencia a Yair.Yair vendrá dos veces al año, en vacaciones de invierno y verano. Ari, en cambio, decidió renacer en Israel.Aunque había visitado el país en su juventud, nunca había vivido la experiencia completa. En febrero de este año regresó gracias a Taglit, el voluntariado. Esa estadía fue decisiva. “La felicidad que sentí estando acá, en nuestra casa, fue indescriptible”, recuerda. Su llegada coincidió con un alto al fuego por la entrega de rehenes. También fue testigo directo de la historia reciente: estuvo en Kikar HaJatufim, la Plaza de los Secuestrados, durante una liberación, viviendo en carne propia la emoción colectiva, el silencio contenido, los abrazos y las lágrimas compartidas. Sin internet en el celular, caminó sin rumbo por las calles, observando rascacielos en construcción, grúas gigantes, el tren aéreo avanzando en plena guerra. Lloró. De emoción, de pertenencia, de verdad. Y también de incredulidad frente a las mentiras: “El apartheid no existe. Vi gente de todos los colores, de todas las culturas, viviendo juntos”.Ari hizo Aliá el 4 de septiembre. Lo hizo solo, sin red, sin Mercaz Klitá. No por elección ideológica, sino por realidad económica y cultural. Pasó por Haifa, por hostales, por días difíciles, por fiestas importantes en soledad —Rosh Hashaná, Yom Kipur, incluso su cumpleaños—, sosteniéndose con fe y determinación. Buscó trabajo sin dirección fija, sin hebreo fluido, sin garantías.Y entonces, como suele pasar en Israel, apareció la vida. Una conversación casual, una recomendación, una oportunidad inesperada. Hoy Ari trabaja en un gan, rodeado de niños, aprendiendo otra cultura, otro ritmo, otra forma de educar y de vivir. No fue fácil. Fue intenso. Fue real.Israel también le regaló algo inesperado: el amor. Ari conoció a Emmanuel, su pololo. “Otra de las razones por las que me vine es que acá el mundo gay es mucho más amplio, con más posibilidades”. Se conocieron a través de una aplicación, poco después de Yom Kipur. Emmanuel, de 26 años, es licenciado en lenguaje, habla cerca de diez idiomas. La relación creció con naturalidad, hasta que Ari fue invitado a pasar Shabat con su familia.Emmanuel ha sido un apoyo clave en su proceso de arriendo y asentamiento, una compañía amorosa que marcó su experiencia reciente.Actualmente está a punto de firmar por su propio departamento: pequeño, en un sótano, pero suyo. A una cuadra del trabajo. Un comienzo humilde y profundamente significativo.“La Aliá está pensada de manera inteligente”, reflexiona, “pero para seguirla como está diseñada se necesitan recursos que muchos no tenemos”. Su historia es distinta. No idealizada. No cómoda. Pero profundamente verdadera.La Aliá de Ari Agosin no es solo un cambio de país. Es un acto de amor por su hijo, un compromiso con su identidad y una declaración silenciosa pero firme: incluso en la dificultad, Israel sigue siendo casa.

publicado 12 Diciembre 2025

Janucá: se acerca la Fiesta de las Luminarias

Janucá es la Fiesta de las Luminarias, por un lado, por la historia del cántaro encontrado en un templo profanado, un pequeño cántaro que alcanzaba para un día, pero duró para ocho días, permitiendo que se fabrique nuevo aceite para que la luz eterna pueda estar encendida.Según otras fuentes, se debe a que ocho lanzas fueron encendidas y colocadas en el Templo oscuro al momento de su reconquista. Pero más allá de ello, Janucá es la Fiesta de las Luminarias porque la luz de esta historia trasciende a la anécdota histórica y se transforma en un paradigma de la respuesta judía frente a la crisis.Cuando analizamos Janucá, tenemos que verlo desde varias ópticas.Por un lado, el intento del pueblo judío por tener su autonomía religiosa e ideológica. Por otro, el aspecto militar, que relata cómo un pueblo se levanta en armas bajo el liderazgo de Matitiahu, y de sus cinco hijos.Pero Janucá también representa un ascenso espiritual.Hay una discusión en el Talmud, en Masejet Shabbat, donde se pregunta “¿Qué es Janucá?”, y la respuesta recuerda el milagro, y no la gesta militar. En el párrafo siguiente se describe una discusión entre las casas de Hillel y Shamai sobre cómo debía encenderse la Janukía. Shamai planteaba que la sorpresa mayor del milagro se daba en el primer día, por lo tanto, en el primer día debían encenderse ocho velas e ir disminuyendo hasta llegar a una el último día. Hillel en cambio, decía, “maalim vakodesh ve lo moridim”, se crece en santidad y no se debe decrecer. Esa idea - no sé si la más lógica pero sí la con mayor sentido- es la que prosperó y llegó hasta nuestros días. Por eso en el primer día encendemos una vela y así sucesivamente hasta que en el último encendemos la Janukía completa. Entonces Janucá representa no solamente una anécdota en la historia del pueblo judío, que tiene varias fuentes, como el libro de los “Macabeos”, “Antigüedades Judías”, e incluso “La Guerra de los Judíos” de Flavio Josefo, sino que simboliza un arquetipo que se repite en la historia del pueblo judío. Ante una crisis, la respuesta judía es el atrevimiento. Así como los Macabeos se atrevieron a encender una luz, sabiendo que no era suficiente el aceite, y después se produjo el milagro, así el pueblo de Israel sigue creando milagros. Como decía David Ben-Gurión: "En Israel, para ser realista, debes creer en los milagros". Y así se estableció el Estado de Israel. Cuando se declaró la independencia no había suficiente “aceite” como para resguardar las fronteras y crear un Estado. Sin embargo, cuando se tomó la iniciativa, se produjo el milagro.No siempre el milagro fue fácil de alcanzar.En los guetos, el milagro consistía en salvaguardar la honra del pueblo judío. Así, los héroes de las revueltas, de guetos y campos de exterminio quedaron en la memoria colectiva como un antecedente vital de que la sangre de Israel no debe fluir como el agua. En síntesis, la Fiesta de las Luminarias —Jag Urim— así se la denomina en hebreo (de muchos “or”, de muchas luces), tiene distintas facetas y acá describimos solamente una parte de ellas.El resto aparecerá durante la historia de nuestro pueblo. Que siempre sean para bendición, para resguardar la identidad judía, para preservar nuestra particularidad y para que la honra de Israel sea eterna.Jag Urim Sameaj. Una hermosa y significativa celebración de Janucá para toda nuestra comunidad y para todo el pueblo de Israel.

publicado 05 Diciembre 2025

Eric Kandel, Premio Nobel de Medicina

Eric Kandel nació en Viena el 7 de noviembre de 1929, antes de la Segunda Guerra Mundial. Sus padres eran comerciantes y se aseguraron de que recibiera una sólida educación primaria. A medida que la influencia nazi crecía, también lo hacía la persecución de la población judía de Austria, que entonces incluía a muchos líderes en ciencia y medicina. Su familia se mudó a los Estados Unidos justo después de la anexión nazi. Asistió a la Yeshiva de Flatbush y se hizo fluente en hebreo y Jumash, además de una educación secular de primera clase. A lo largo de su vida, atribuyó esto como la base de su curiosidad intelectual. Kandel se sintió atraído por la Historia, y obtuvo su primer título en la Universidad de Harvard con una disertación sobre la actitud ante el nacional socialismo de tres escritores alemanes: Carl Auckmayer, Hans Carossa y Ernst Jünger. Bajo la influencia de una compañera de estudios y de los padres de ella, ambos psicoanalistas, Kandel se interesó por la biología de la motivación y por los procesos conscientes e inconscientes de la memoria. Luego fue a la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York. Tenía la intención de practicar psicoanálisis, pero su carrera dio un giro cuando se inscribió en un laboratorio que trabajaba en neurociencia celular. Luego fue al NIH, a las universidades de Nueva York y Columbia, investigando la base biológica del aprendizaje y la memoria. Se dio cuenta de que para hacerlo necesitaba el modelo animal más simple y básico y eligió el caracol marino Aplysia Su formación posterior se repartió entre la Neurofisiología y la Psiquiatría en las universidades de Massachusetts, Harvard y París. En 1965 fue nombrado director del Centro de Neurobiología de la Universidad Columbia, en cuyo laboratorio concentró su actividad investigadora sobre neurotransmisores.El cerebro está compuesto por numerosas células nerviosas que se comunican entre sí mediante el envío de señales eléctricas y químicas, las que controlan nuestro cuerpo y nuestro comportamiento. Eric Kandel estudió cómo se almacenan los recuerdos en estas células nerviosas. Su descubrimiento más importante se produjo en 1970, mientras estudiaba el Aplysia, con un sistema nervioso simple, en que, a medida que el caracol aprendía, las señales químicas modificaba la estructura de las sinapsis, donde se envían y reciben dichas señales. Posteriormente, demostró que la memoria a corto y largo plazo se forma mediante señales diferentes. Esto se cumple en todos los animales que aprenden, desde los moluscos hasta el ser humano. Kandel relaciona algunos de sus hallazgos con las ideas básicas acerca del conocimiento propuestas por el empirismo y por el racionalismo durante el siglo XVII. Así, mientras Locke sostenía que no había conocimiento innato y que todo se debía al aprendizaje, Kant sostenía que nacemos con ciertos esquemas innatos. La realidad les da la razón en parte a los dos. La anatomía del circuito neural es un ejemplo sencillo del conocimiento a priori kantiano, mientras que las modificaciones de las conexiones particulares dentro de ese circuito reflejan la influencia de la experiencia.Miembro de numerosas academias, Kandel recibió el Premio Nobel de Medicina el año 2000. A lo largo de su carrera, identificó su experiencia con el antisemitismo y su educación judía como un componente formativo de su vida. De 96 años, está casado con Denise y tienen dos hijos.

publicado 05 Diciembre 2025

Jánuca en la Municipalidad de Lo Barnechea

Lo Barnechea es una comuna caracterizada por su diversidad y por la convivencia armoniosa de distintas tradiciones religiosas. En sus calles conviven sinagogas, iglesias y templos de distintas denominaciones, todos acompañados por una municipalidad que promueve activamente la libertad de culto y el respeto entre comunidades.Con este espíritu nació la Oficina Municipal de Asuntos Religiosos (OMAR), encargada de gestionar y fortalecer las políticas comunales en materia religiosa, brindando asesoría técnica para la obtención de personalidad jurídica, acompañando a líderes comunitarios, orientando postulaciones a fondos concursables y actuando como puente entre las entidades religiosas locales y la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos. También lidera y apoya la realización de celebraciones y eventos religiosos que requieren coordinación con el municipio, espacios públicos u otras instituciones del Estado.La OMAR de Lo Barnechea es la única en el país dirigida por una persona de la comunidad judía, lo que ha permitido fortalecer el diálogo interreligioso. Este año se han realizado dos desayunos de encuentro, encabezados por el alcalde Felipe Alessandri y representantes de todas las religiones, incluidos rabinos del Círculo Israelita y de Aish HaTorá.En este contexto, se celebrará por segunda vez Jánuca en Lo Barnechea, una festividad que convoca tanto a vecinos judíos como no judíos en un gesto de luz, encuentro y comunidad. Este evento refleja el compromiso permanente del municipio, de la OMAR y del alcalde con crear las condiciones necesarias para que cada vecino pueda vivir su fe con tranquilidad, respeto y plena libertad, avanzando en temas prácticos como el uso del espacio público, estacionamientos y otras gestiones que mejoran la vida religiosa de todos.Invitamos a toda la comunidad a participar en esta ceremonia para compartir y encender juntos la luz de la diversidad y la amistad.Jueves 18 de diciembre a las 18:30 hrs.

La Flotilla Sumud: provocación con pasaporte chileno

Publicado por El Líbero. 5 de mayo de 2026La semana pasada, siete ciudadanos chilenos participaron en la llamada Flotilla Sumud, presentada ante la opinión pública como un gesto humanitario hacia Gaza. Pero la realidad es muy distinta, y los chilenos merecen conocerla.Comencemos por lo más básico: los barcos no iban cargados con ayuda, sino con activistas que denigran la labor humanitaria, porque pretenden ser una solución a algo que ya está resuelto.Desde octubre de 2025, más de 1,5 millones de toneladas de ayuda humanitaria han ingresado a Gaza a través de los canales legítimos establecidos por la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU. La mercadería entra, los medicamentos entran. Por tanto, lo que esta flotilla intentaba no era alimentar a nadie, sino violar ilegalmente un bloqueo naval reconocido por el derecho internacional. Para tales efectos, tenían un guion preparado de antemano y cientos de actores para interpretarlo. De hecho, los activistas tenían grabados previamente videos con sus reacciones, como quien escribe una noticia antes de que los hechos se produzcan.Los siete chilenos que participaron no son voluntarios ingenuos. Son activistas profesionales que sabían exactamente a dónde iban y qué iba a ocurrir. Eligieron este escenario conscientemente, a sabiendas de que serían interceptados y devueltos a sus países de origen.En este punto, cabe hacerse una pregunta simple: si mañana un grupo de activistas extranjeros intentara ingresar ilegalmente a las costas chilenas, desafiando deliberadamente la soberanía y las leyes del país, ¿qué esperaría la ciudadanía que hiciera su gobierno? Israel, como Chile y como cualquier estado soberano, defendería sus fronteras.Un asunto que no se ha abordado mayormente en este episodio es quién financia esta flotilla. Organizar algo de esta envergadura, con decenas de embarcaciones, logística internacional y una maquinaria de comunicaciones bien aceitada, cuesta millones de dólares. No es una colecta de vecinos, es una operación que despilfarra recursos significativos en relaciones públicas, en vez de destinarlos a ayuda humanitaria real. ¿De dónde viene ese dinero? ¿Con qué agenda?Ya basta de odio. Israel no es el enemigo de nadie en esta región, y menos de Chile, con quien nos unen lazos profundos de amistad y cooperación.Por eso, resulta lamentable que estos chilenos que dicen apoyar la causa palestina pongan sus esfuerzos en campañas de propaganda antiisraelí y no en proyectos o iniciativas que realmente puedan promover la paz en la región.Hoy hago un llamado público a estos siete ciudadanos chilenos que participaron en la flotilla. Los invito a dialogar, a escucharnos, y a hablar de paz. Porque la paz no se construye con provocaciones en alta mar, se construye con conversaciones honestas, en tierra firme.

Flotilla: participación chilena, interceptación y reacciones en Chile

La misión de la Flotilla es “romper el bloqueo naval israelí sobre la Franja de Gaza para entregar ayuda humanitaria urgente”. Sin embargo, no hay coordinación con agencias internacionales como la Cruz Roja y, por lo tanto, se sabe que la “carga” no llegará a destino.Los protagonistas: un perfil político claroLa delegación chilena no está integrada por personas con experiencia en ayuda humanitaria, sino por figuras de marcado perfil activista:Víctor Chanfreau: exdirigente estudiantil que ganó notoriedad por su rol en el boicot a las pruebas de acceso universitario y las evasiones del metro en 2019. Durante la intercepción de la flotilla, realizó transmisiones en vivo denunciando una "emboscada" y calificando el actuar de Israel como un genocidio.Dauno Tótoro: anunció su participación, pero finalmente no se embarcó. Ha estado organizando movilizaciones desde Santiago. Es dirigente del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR). Durante el estallido social estuvo a favor de la violencia. Dijo públicamente que esperaba la "caída de Piñera", lo que le valió una demanda por "incitación a la subversión" por parte del Estado.Macarena Chahuán: figura central de la delegación chilena. Previo a su detención, reconoció en redes que el objetivo principal de la misión era la visibilización política más que la entrega de ayuda. Dejó un video grabado para publicar una vez que fuera interceptada: “Si están viendo este video es porque las fuerzas de ocupación israelí acaban de secuestrarme”.La travesía llegaba a un punto decisivo: la controversia internacional se había desatado. Mientras desde el gobierno israelí se insistió en que se trató de un procedimiento conforme a sus políticas de seguridad, los organizadores de la Flotilla denunciaron un uso desproporcionado de la fuerza.Reacciones en ChileDesde la Cancillería se informó que se estableció contacto con la ciudadana chilena involucrada, activando los protocolos consulares para resguardar sus derechos y monitorear su situación.La Comunidad Palestina en Chile calificó la respuesta del gobierno como “insuficiente”, exigiendo una postura más firme frente a Israel y denunciando lo que consideran una violación al derecho internacional. Desde este sector se enfatizó la gravedad del incidente y la necesidad de una condena más explícita.Por su parte, la Embajada de Israel en Chile defendió la actuación de su país. El embajador Peleg Lewi señaló que los participantes de la Flotilla sabían a lo que se exponían, subrayando que estas iniciativas no son consideradas acciones humanitarias legítimas, sino intentos de provocación política. Además, se insistió en que el bloqueo tiene fundamentos de seguridad, particularmente en el contexto del conflicto con Hamas.La comunidad chilena en Israel aclaró algo fundamental: “La ayuda hacia Gaza se canaliza actualmente a través de mecanismos establecidos y de gran escala, con el ingreso diario de cientos de camiones con alimentos, medicamentos y suministros esenciales. En ese contexto, el aporte material de una flotilla civil resulta insignificante frente a los flujos ya existentes”.Ayuda humanitaria realEs importante detenerse en este punto. En 2025, las 42 embarcaciones transportaron apenas 2 toneladas de ayuda, mientras un solo camión humanitario carga 20 toneladas. Estos son distribuidos por COGAT (el enlace del gobierno israelí con la población palestina). Los números son contundentes: entre 600 y 800 camiones diarios ingresaron a Gaza hasta octubre de 2025, sumando 111.540 camiones. Hoy siguen haciéndolo. El puerto de Ashdod está habilitado desde 2024 y abierto para coordinar la entrada de ayuda en un trabajo serio de Naciones Unidas, la Cruz Roja, UNICEF, entre otros.Si quisieran hacerlo por tierra, está el paso Kerem Shalom, y si prefieren hacerlo desde Egipto, pueden ingresar por Rafah.Pero nada de esto importa a la Flotilla.Es contradictorio: voluntarios se necesitan en todas partes, en Chile o en otros países con conflictos aún mayores como Ucrania, Nigeria, Sudán, Irán y Myanmar, pero ellos “no ameritan” flotillas.Secuestro y torturaTras ser liberada y trasladada desde Grecia, Macarena Chahuán declaró que fue víctima de torturas durante su detención. “Era un barco muy grande; parecía un campo de concentración”, aseguró en un recurso de inversión histórica propia de los propagandistas más siniestros de la historia.El caso también ha tenido repercusiones en el ámbito universitario, político y en los medios.Contra intuitivamente, el plan falló con la opinión pública porque, no solo en Chile, sino en todo el mundo, los internautas reaccionaron con un insospechado rechazo, entendiendo el verdadero propósito de la iniciativa.El término agitprop (contracción de agitación y propaganda), estrategia política de comunicación para movilizar a las masas, originada en la Unión Soviética en 1920, ha sido adaptado por estas personas y organizaciones, que buscan solo exportar un conflicto que es en sí mismo doloroso, además de polarizar a las sociedades.En ello ha sido esencial el rol de las redes sociales, que permiten viralizar imágenes y testimonios en tiempo real: tecnología moderna para una estrategia soviética de hace un siglo.Los datos demuestran que las flotillas (que datan de 2008) no han contribuido ni al bienestar de la población que sufre, ni a la paz.

“La fortaleza de una sociedad se construye en el bienestar de sus madres y en el futuro de sus hijos.”

En el Día de la Madre, hay algo que atraviesa profundamente a toda madre judía: la capacidad de sostener la vida, la identidad y la esperanza, incluso en los momentos más desafiantes.Es una herencia silenciosa, tejida a lo largo de generaciones, donde el amor y la fortaleza se entrelazan como una forma de trascendencia.Este día especial no es solo una celebración, sino una pausa necesaria. Un momento para visibilizar aquello que muchas veces ocurre en silencio: la entrega constante, la presencia incondicional y la capacidad de sostener a otros, aun en medio de las propias dificultades.Ser madre no es solo un rol; es una forma de entregar, educar, cuidar, transmitir y construir futuro.Porque su impacto no siempre se mide en lo visible, pero es profundamente determinante en la vida de los hijos, en la solidez y unidad de la familia y en la continuidad de las comunidades.Es un reconocimiento a ese amor que no descansa y a esa fortaleza que, muchas veces, no se nombra ni se valora. Este reconocimiento aunque se exprese en este día, nos invita a sostenerlo de manera permanente y a profundizarlo en la vida cotidiana.Allí, en medio de las exigencias y desafíos de la vida diaria, las madres no solo cuidan; también sostienen, protegen y contienen, acompañando a sus familias incluso cuando ellas mismas enfrentan sus propias dificultades.“Madres que, sin necesidad de palabras, transmiten día a día que la vida se cuida, se defiende y se proyecta hacia el futuro.”La resiliencia de las madres, en la adversidad y tiempos de guerra, se transforma en un acto de profunda humanidad: seguir criando con amor en medio del miedo, transmitir valores cuando el entorno parece quebrarse y sostener la dignidad cuando todo alrededor tambalea.Mujeres judías que, incluso en tiempos difíciles, siguen siendo puente hacia el futuro.Desde WIZO, esta realidad se reconoce y se acompaña, entendiendo que detrás de cada proceso de crecimiento, de cada historia de superación, hay muchas veces una madre que sostuvo, guio y no soltó.Hoy, más que nunca, reafirmamos nuestro compromiso de estar junto a ellas:“Porque todas somos parte de una misma comunidad, de una red de mujeres que se sostiene, se acompaña y se fortalece mutuamente, transformando la experiencia individual en una verdadera fraternidad.”Reafirmando que en cada Madre hay una historia de coraje.“Y que en cada madre judía, además, vive un legado que, una y otra vez, elige la vida, resguardando y transmitiendo el valor de la familia como pilar esencial.”En este Día de la Madre, celebramos, agradecemos y reconocemos profundamente a cada una de ellas.¡Feliz Día de las Madres!

Comunidad activa: Embajadores y voluntarios de Fundación Fobeju

En toda comunidad que aspira a proyectarse en el tiempo, hay pilares silenciosos pero fundamentales que sostienen su continuidad. En nuestro caso, uno de ellos —y quizás el más importante— es la educación judía.Como Fundación Fobeju, estamos orgullosos de contribuir a este propósito, velando por las becas que permiten a cientos de alumnos mantenerse en el Instituto Hebreo y así preservar nuestra identidad.Lograrlo es un desafío enorme que solo puede sostenerse con el compromiso de muchos: familias, voluntarios, estudiantes, exalumnos y toda una comunidad que entiende que el futuro se construye hoy.Además de nuestros Amigos Fobeju, que contribuyen económicamente al fondo de becas, valoramos profundamente la red de voluntarios que hemos ido construyendo en el tiempo, quienes cumplen un rol clave en nuestra labor.Los Embajadores Fobeju son un puente vivo dentro de la comunidad: conectan a las familias del colegio, a sus egresados y a la comunidad judía en general. Transmiten información, motivan, inspiran y movilizan, fortaleciendo así el sentido de unidad, pertenencia y propósito compartido de preservar la educación judía en Chile.Este 2026, como cada año, la red de Embajadores se enriquece con la incorporación de más de 60 madres y padres de todos los niveles del Instituto Hebreo, quienes se han sumado con un compromiso ejemplar. Comprenden que su rol es fundamental para reducir la brecha existente en el financiamiento de becas para la generación de sus hijos, y actúan con una mirada generosa: pensando no solo en sus propios niños, sino también en sus compañeros.El reciente encuentro de Embajadores fue reflejo de este espíritu. Una jornada marcada por la emoción, la energía compartida y la convicción de que, trabajando juntos, es posible generar un impacto real y significativo.Esta red la conforman también voluntarios que, sin ser parte de la comunidad escolar del Instituto Hebreo, han decidido involucrarse activamente con la Fundación. Personas que aportan su tiempo, ideas, gestión y acción, y que, aún sin un vínculo directo con el colegio, se sienten profundamente parte de la misión de Fobeju. Su compromiso nos enriquece a todos, recordándonos que esta causa trasciende los límites de una institución y nos convoca a todos.Y es que cuando hablamos de becas, no hablamos solo de apoyo económico. Hablamos de oportunidades, de identidad, de pertenencia y de futuro. Hablamos de una educación judía que se preserva y se fortalece “de generación en generación” gracias al compromiso colectivo.Los Embajadores y voluntarios de Fundación Fobeju son, en esencia, la expresión viva de una comunidad activa: una comunidad que no solo cree en su misión, sino que trabaja día a día para hacerla realidad.Estamos profundamente agradecidos por cada uno de ellos. Su compromiso, generosidad y dedicación hacen posible que sigamos avanzando con fuerza y propósito. Gracias a ellos y a nuestros Amigos Fobeju podemos seguir asegurando que todos los niños que lo necesitan tengan la oportunidad de continuar su educación en el Instituto Hebreo, fortaleciendo así el presente y el futuro de toda nuestra comunidad.

Irwin Rose, Premio Nobel de Química

Irwin Rose nació en Nueva York el 16 de julio de 1926 en el seno de una familia judía laica. Sus padres fueron Ella Greenwald, de una familia proveniente de Hungría y Harry Royze, de Rusia. Asistió a una escuela hebrea, pero se convirtió en un laico convencido a los 10 años. Durante los veranos trabajaba en el hospital local ayudando en las clínicas siquiátrcas. Estudió en el Washington State College, interrumpidos por la Segunda Guerra Mundial en la que sirvió en la Marina como técnico de radio. Completó su licenciatura en 1949 en la Universidad de Chicago gracias a la Ley de Derechos de los Veteranos y posteriormente obtuvo su doctorado en bioquímica en la misma universidad. Fue profesor en el departamento de bioquímica en la Facultad de Medicina de Yale de 1954 a 1963. En 1963, se convirtió en miembro sénior del Cancer Center en Filadelfia, donde permaneció hasta su jubilación en 1995. Se incorporó a la Universidad de Pensilvania en la década de 1970 y se desempeñó como profesor de Bioquímica Física.  Fue un distinguido profesor residente en el Departamento de Fisiología y Biofísica de la Facultad de Medicina de la Universidad de California, Irvine, en el momento en que se anunció su Premio Nobel en 2004.Rose desarrolló un extenso trabajo en el campo de la enzimología clásica. En colaboración con los biólogos israelíes Aarón Ciechanover y Avram Hershko, estudió la ubiquitina, una pequeña proteína que aparece de forma natural en las células eucariotas. Por este descubrimiento en 2004 fue galardonado, junto con sus colaboradores, con el Premio Nobel de Química. La ubiquitina es una pequeña proteína reguladora (76 aminoácidos) presente en todas las células eucariotas que actúa como una etiqueta para marcar proteínas dañadas, viejas o innecesarias para su destrucción. Mediante un proceso llamado ubiquitinación, dirige estas proteínas al proteasoma para su reciclaje, siendo crucial para el equilibrio celular, la división celular y la reparación del ADN.  Este logro ha abierto la puerta a nuevas vías para el desarrollo de fármacos capaces de combatir enfermedades como el cáncer, la fibrosis quística, el Alzheimer y el Parkinson, mejorando y prolongando así la vida de muchas personas.Fue miembro de la Academia Nacional de Ciencias y de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias. Irwin Rose estuvo casado con Zelda Budenstein y tuvo cuatro hijos. Rose y su esposa vivían en el condado de Orange, participaban activamente en el grupo de Ciudadanos Preocupados de la comunidad de jubilados y, según él, expresaban su identidad judía principalmente a través de sus vínculos con Israel .El 2 de junio de 2015, Irwin Rose falleció plácidamente mientras dormía a los 88 años, tras una larga y fructífera vida dedicada a desentrañar los secretos de la vida a nivel molecular. Los grandes científicos son mucho más que la suma de sus publicaciones y premios. Esto es especialmente cierto en el caso de Rose, quien, al enterarse de que había sido galardonado con el Premio Nobel de Química, se preguntó en voz alta si realmente necesitaba ir a Suecia para recibir tal honor. Si bien asistió a la ceremonia y pareció disfrutar enormemente del proceso, su mirada siempre estuvo puesta en el mayor premio de todos: comprender cómo funciona la naturaleza.

Francisca Castaño: “La obra se completa en quien la observa”

Hay artistas que construyen obra; otros, procesos. En el caso de Francisca Castaño, ambas dimensiones se entrelazan en un recorrido que no reconoce pausas ni puntos finales. Su formación comenzó en la Universidad de Chile, en la Escuela de Artes Aplicadas, y se extendió —como una práctica casi vital— a talleres, academias y cursos de extensión en la Universidad Católica. Pero más que una trayectoria académica, lo suyo ha sido una insistencia: aprender sin término.“Siempre he estado en ese tránsito”, dice, como si el aprendizaje fuese menos una etapa que una forma de habitar el mundo.Su más reciente exposición nace desde ese mismo espíritu, pero también desde un gesto concreto de confianza. La ceramista y escultora Ruth Krauskopf, fundadora del taller Huara Huara —donde Castaño se ha formado—, fue clave en impulsar este proyecto. Para la artista, ese respaldo no solo es significativo: es parte del origen mismo de la muestra.El eje de la exposición es, en apariencia, simple: una serie de cabezas. Sin embargo, rápidamente se vuelve claro que aquí no hay retrato ni representación clásica. La cabeza, en su trabajo, es otra cosa.“Es un núcleo, un sistema, un contenedor de información”, explica. Y es ahí donde ocurre el desplazamiento fundamental: la obra no está cerrada. El espectador no observa pasivamente, sino que interviene, interpreta, completa.“Todo está ahí”, afirma. Pero ese “todo” no está dado: se activa en quien mira.El proceso creativo de Castaño responde a una lógica que mezcla decisión e incertidumbre. Parte por el material —elegido en función de una idea— y avanza hacia la construcción de estructura y forma. Pero en ese recorrido aparece un momento clave, casi inevitable, que ella define como “el caos”.Es ahí donde la obra parece perder control. Y es justamente desde ese desorden donde emerge su forma definitiva.“Ordenar el caos”, lo llama.En ese gesto hay también una conexión profunda con sus intereses de investigación. Su obra dialoga con el mundo andino y, en particular, con la cultura Paracas (700 a.C. – 200 d.C.), cuyos cráneos alargados y prácticas como la trepanación han sido una fuente constante de fascinación. Estas referencias no operan como citas literales, sino como capas de sentido que se filtran en las formas.Pero si hay un motor silencioso en su trabajo, es la intuición. “De ahí emergen imágenes y recuerdos guardados ‘sin tiempo’”, dice. Un archivo interior que no responde a la lógica lineal, sino a una especie de memoria latente que se activa en el hacer. La creatividad, en su caso, no es un acto deliberado, sino una aparición. Y a veces —solo a veces— el significado llega después.Actualmente, su exploración se abre hacia nuevos territorios: el mundo de los insectos, sus estructuras, su diversidad. Un interés que, lejos de lo meramente biológico, se cruza con otra dimensión que también la inquieta: la tecnología y las formas posibles del futuro.Esa tensión entre lo ancestral y lo que viene es, quizás, uno de los puntos más sugerentes de su trabajo. Aun así, Castaño evita cualquier intento de dirigir la interpretación. Rechaza la retórica y desconfía de la idea de “explicar” la obra. “La obra habla por sí sola”, dice, con una convicción que no busca convencer a nadie.La exposición, presentada en el Mercaz, tiene para ella un valor especial. No solo por el espacio —que describe como “increíblemente bello”—, sino por la oportunidad misma de mostrar su trabajo. “Me causa gran orgullo”, reconoce, agradeciendo explícitamente la confianza depositada en su propuesta.Hoy, se encuentra en una etapa fértil: nuevas ideas, nuevos proyectos, nuevas direcciones. Pero si hay algo que permanece, es la intención de provocar algo en el otro.No una respuesta, sino una incomodidad. “Espero hacer pensar, descubrir, descolocar… y cuestionarlo todo”.En ese gesto final, su obra vuelve a su punto de partida: no como objeto, sino como experiencia. Una que no se cierra en la sala, sino que continúa —inevitablemente— en quien la atraviesa.

Dormir alerta: Crónica de una normalidad interrumpida

Todo cambió el 28 de febrero. Lo recuerdo perfectamente porque era el cumpleaños de Dan, mi marido. Habíamos salido hacia el norte buscando un respiro, un fin de semana distinto en Naharía, pero la realidad nos despertó de golpe. Una alarma en la mañana, el aviso de un ataque desde Irán y, de repente, la incertidumbre total. Nuestros planes de descanso se esfumaron en segundos. Desayunamos a toda prisa y subimos al auto; el objetivo era llegar a Tel Aviv lo antes posible para no quedar atrapados por las alarmas en plena autopista.Al principio, en medio del caos y la confusión de los primeros días, no volvimos directamente a nuestra soledad. Estuvimos viviendo un tiempo con amigos, compartiendo el mismo techo y la misma angustia. Esa convivencia forzada por la emergencia terminó siendo nuestro primer refugio emocional; el hecho de no estar solos, de compartir una cena o una mirada de apoyo mientras las noticias se sucedían sin tregua, nos permitió procesar el impacto inicial de una forma más humana.Desde ese día, nuestra vida se mide en segundos y tramos de escaleras. Vivimos en un cuarto piso y el refugio está en el nivel -1. Cada vez que suena la alerta, bajamos esos cinco pisos caminando. En el refugio esperamos el aviso de que ya podemos salir, lo que demora alrededor de unos 15 ó 20 minutos.Mis hijas de 9 y 11 años actúan con calma y madurez, siguen las instrucciones de seguridad sin cuestionarlas y saben que el refugio es un lugar seguro. Lo más difícil es tener que despertarlas en medio de la noche por las alarmas. Están cansadas y aburridas, muy parecido a la época del Coronavirus. Durante el día he preferido llevarlas en auto a sitios cercanos, como sus clases de batería o algunos amigos que viven muy cerca, actividades que normalmente hacen en forma independiente caminando, lo que ha sido un cambio para ellas.A este agotamiento físico se suma el desafío de mantener la mente activa en lo profesional. Mi trabajo sigue ahí, frente a la pantalla, pero la concentración es un lujo que hoy no siempre me puedo permitir. Intento cumplir con mis tareas y reuniones de manera remota, pero muchas veces son interrumpidas con esa notificación de "lanzamiento hacia el centro". Producir en medio de la alerta es un acto de voluntad pura. Por otro lado, seguir trabajando y haciendo actividades cotidianas es lo que ayuda a no pensar en la guerra ni estar pendientes de las noticias todo el tiempo, lo que ayuda a la sensación de normalidad y rutina.La guerra también silenció mi música. Tenía varios shows programados para Purim, encuentros que para mí son vitales porque el escenario es mi espacio de libertad. Ver cómo cada uno de esos compromisos se cancelaba o se posponía fue un golpe duro. No es solo el trabajo artístico, es la sensación de que el arte y la alegría quedan en pausa, suspendidos en un paréntesis de incertidumbre mientras el país se enfoca únicamente en sobrevivir. Además, yo tengo mis dos trabajos, pero para muchos, la música o el arte es su única entrada y es complejo ver lo comprimida que está el área.Dada la situación, cada vez que nos llega el aviso previo que se llama Atrahá en hebreo, nosotros nos levantamos y bajamos; no esperamos a ver si hay o no hay alarma. Ese estrés constante te agota. Sin embargo, al bajar, veo a mis vecinos y me doy cuenta de que mi situación, dentro de todo, es llevadera. Veo a la gente mayor, a quienes caminan con bastón o tienen dificultades de movilidad. Para ellos, bajar y subir esos pisos no es solo cansador, es una odisea física. Llevamos desde finales de febrero durmiendo mal, viviendo entre mensajes de texto y refugios subterráneos. Es una rutina que nadie elige, pero que enfrentamos juntos. Como Olim, nos toca aprender a procesar este miedo mientras intentamos que, para nuestras hijas, la vida siga teniendo algo de esa normalidad que vinimos a buscar. Estamos cansados, sí, pero aquí seguimos, de pie, bajando y subiendo esas escaleras las veces que sea necesario.

¿Puede haber paz duradera entre el Líbano e Israel mientras Hezbollah no se desarme?

Se viven días de optimismo. Con EE. UU. como facilitador, Israel y el Líbano ya se han reunido dos veces a nivel de enviados y embajadores, en negociaciones directas y en preparación de una reunión entre Netanyahu y el presidente Aoun en un futuro cercano. El jueves 23 de abril, Donald Trump anunció que el alto al fuego se extendería por otras tres semanas, un cese de hostilidades que no “alcanza al 100 %”, se apresuró en aclarar el embajador israelí en la ONU, lo cual es cierto, considerando que cada misil, ataque o provocación de Hezbollah tiene una inmediata respuesta israelí, a veces devastadora.Salvo por grupos como este, ambos países, vecinos y fronterizos, deberían haber tenido mejores relaciones, incluso estrechas, pero demasiado ha influido en el Líbano la interferencia extranjera, ya que factores internacionales han sido determinantes. El conflicto se inicia en 1948, al día siguiente de la Declaración de Independencia de Israel, cuando El Líbano es uno de los 5 países árabes cuyos ejércitos invaden. El Líbano había sido creado desgajando territorio de la gran Siria donde Francia reemplazó al imperio otomano, fundamentalmente para que la minoría cristiana tuviera protección a través de un complicado arreglo político-confesional.Después del cese del fuego, la frontera común fue por años una zona relativamente tranquila, pero todo cambió cuando las milicias palestinas fueron expulsadas de Jordania en 1970 tras el septiembre negro, instalándose en el sur de El Líbano para atacar a Israel desde ese territorio. Lo hecho por la OLP, el FLP y otros grupos menores, va a tener como consecuencia invasiones de Israel en 1978 y 1982. Esta segunda genera la expulsión de Arafat y sus cercanos, de Beirut a Túnez. A partir de 1975, la radicalización y la interferencia de Siria llevan a una guerra civil entre musulmanes y cristianos, acabando con el estatus de El Líbano como “el París del Medio Oriente”.

Entrevista a Fernando Lottenberg, confirmado por la OEA para combatir el antisemitismo en las Américas.

Tras la elección de Albert Ramdin como nuevo Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Fernando Lottenberg fue confirmado en su cargo, ahora bajo la denominación de Special Advisor para el Monitoreo y la Lucha contra el Antisemitismo en las Américas. Conversamos con quien asume por segunda vez este desafío.Después de un periodo habiendo sido Comisionado, ¿cuál es el balance que hace de su gestión? ¿Cuál era la situación al llegar, sus principales logros y su evaluación final?Creo que la sola creación de esta posición representa una declaración de la OEA: existe una preocupación real de la organización por el antisemitismo en nuestro continente.Este combate no debe recaer únicamente en las comunidades judías. Se inserta en un movimiento global de diplomacia pública —visto en Europa y otros organismos— que entiende que el antisemitismo es una señal de alerta para la democracia y los derechos humanos. Cuando el antisemitismo prospera, es señal de que algo no está bien en esa sociedad.Nuestro balance incluye haber aumentado el "awareness" (conciencia) en la región. Hemos recorrido el continente dando charlas y entrevistas para alertar sobre el tema. Un logro concreto es el impulso de la definición de la IHRA (Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto). No es una panacea, pero es un instrumento útil. Cuando asumí, solo cuatro países la adoptaban; hoy son ocho, sumando a Colombia, Guatemala, Panamá y Costa Rica. Esto ayuda a jueces y fiscales a identificar cuándo un acto es efectivamente antisemita.Chile no es parte de la red de países que adscriben a la definición de la IHRA y, a diferencia de Argentina, parece estar más desprotegido legalmente. ¿Es Chile una prioridad para su gestión como Special Advisor?Sí, he estado en Chile en varias ocasiones y nos hemos reunido con autoridades de los gobiernos de los presidentes Piñera y Boric. Nuestra intención es reanudar los contactos con la actual administración.En el caso particular de Chile, es necesario tener claro que, si un país no tiene una ley específica, puede utilizar otros instrumentos. Por ejemplo, adherir a la definición de la IHRA proporciona una base para tomar decisiones. Otro camino es la Convención Interamericana contra el Racismo y la Discriminación. Recientemente conversé con el director de Chile en Nueva York sobre esto; quizás sea un camino menos politizado o conflictivo que una ley de antidiscriminación nacional, permitiendo avanzar en la protección de minorías.Por otra parte, aunque la definición de la IHRA no es vinculante legalmente, ayuda a llenar el vacío entre la ley y la sanción efectiva. Ayuda al juez a distinguir entre libertad de expresión, crítica política y antisemitismo.Para que un país la adopte, se requiere voluntad política, usualmente desde las carteras de Relaciones Exteriores, Justicia o Derechos Humanos. Estoy dispuesto a conversar con quien sea necesario en Chile para impulsar estas medidas.Se dice que otro camino es recurrir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) bajo el principio de complementariedad si la justicia local falla. ¿Qué países están utilizando bien estos instrumentos y cuál es su estrategia actual?El sistema interamericano permite buscar justicia cuando las instancias internas fallan, como ocurrió con la condena al Estado argentino por el caso AMIA.Respecto a los buenos ejemplos, Argentina y Uruguay son referentes. En Brasil, el gobierno creó un grupo de trabajo para diseñar una estrategia nacional de combate al antisemitismo, similar a lo que hacen Europa o EE. UU. Mi plan de trabajo para este nuevo mandato busca que los países tengan planes nacionales que incluyan educación, prevención y entrenamiento para maestros, fiscales y policías. Las leyes son importantes, pero no bastan por sí solas; la capacitación es clave para enfrentar la discriminación cuando se presenta.¿Cómo se debe entender el antisemitismo hoy, especialmente en el contexto posterior al 7 de octubre?El mundo post 7 de octubre es otro. No es que el conflicto en Medio Oriente haga aumentar el antisemitismo, sino que los antisemitas aprovechan el conflicto para destilar su odio. Utilizan a Gaza, al Líbano o a Irán como excusa para atacar a los judíos como colectivo.Vemos cómo se traslada fácilmente una crítica política a Israel —que podría ser legítima— hacia un acoso directo a ciudadanos judíos que no tienen influencia sobre las decisiones del gobierno israelí. Se les responsabiliza colectivamente. Hemos visto casos de violencia en Australia o EE. UU. donde agresores atacan a jóvenes judíos "por Gaza". Es necesario explicar y separar la crítica política del odio racial y religioso.¿Es el antisemitismo en Latinoamérica distinto al del resto del mundo?Hay matices. No vivimos la Segunda Guerra Mundial de cerca, nuestra región se desarrolló bajo la Contrarreforma y la influencia de la Inquisición —que tuvo tribunales, por ejemplo, en Perú y Colombia y visitaciones en Brasil. Eso sigue presente. Incluso en el lenguaje cotidiano, con verbos como "judiar" (tratar mal a alguien).Sin embargo, afortunadamente no hemos visto en Latinoamérica la violencia física extrema que se ha dado en otros países, pero nuestro deber es mantener a nuestra región lejos de esa ola de violencia física.¿Existe un riesgo real por la presencia de grupos terroristas en LATAM que puedan traer antisemitismo violento a la región?La información disponible indica que ha existido una relación estrecha de Venezuela con Irán y Hezbolá. En la Triple Frontera hay individuos vinculados a Hezbolá, principalmente en temas de financiación y reclutamiento. ¿Hay riesgo de que se repitan horrores como el de la AMIA? Sí, el riesgo existe. Aunque creo que hoy Hezbolá tiene otras prioridades de supervivencia en Oriente Medio, no se puede descartar que una "célula dormida" o un individuo radicalizado decida actuar por iniciativa propia. La cooperación policial es nuestra mayor defensa.¿Por qué en el Cono Sur tienen tanto eco teorías conspirativas como el "Plan Andina"? Esas teorías suelen reciclar tropos antisemitas tradicionales para nuevas circunstancias. Lo más preocupante es ver a sectores de izquierda utilizando argumentos conspirativos que antes eran propios de la extrema derecha y viceversa. Se presenta a los judíos como agentes del mal que controlan las finanzas, la prensa y ahora el medio ambiente. No hay una explicación racional para creer esto, por lo que nuestra tarea es combatir este prejuicio con argumentos, educación y mucha racionalidad.Fernando Lottenberg está retomando los desafíos de su primera gestión, con un matiz distinto, que es el mundo post 7 de octubre, que requiere abordar el antisemitismo de otra forma, reforzando el aspecto educativo, aliado a la aplicación de nuevos instrumentos jurídicos.

Grupo Interparlamentario Chile Israel: cooperación entre dos países amigos

La semana pasada, como es costumbre al inicio de un nuevo período legislativo, se constituyó el Grupo Interparlamentario Chile–Israel, conformado por 52 diputadas y diputados, lo que equivale a un tercio de la Cámara.Este espacio representa una oportunidad para profundizar el diálogo, la cooperación y el entendimiento entre ambos países, impulsando una relación basada en los valores democráticos y el respeto mutuo.El Grupo Interparlamentario, de carácter transversal, se ha consolidado como una instancia de diplomacia entre ambas naciones, promoviendo vínculos que trascienden lo político para abarcar ámbitos estratégicos como la tecnología, la seguridad, la energía y la agricultura.A nivel local, se relaciona con la Comunidad Judía de Chile, que hace llegar ayuda solidaria a lugares donde se producen emergencias como los incendios en el sur o las inundaciones en la zona central.Diplomacia parlamentaria y cooperación estratégicaEl trabajo del Grupo se inserta en una relación histórica entre Chile e Israel, caracterizada por acuerdos bilaterales y una colaboración sostenida en múltiples sectores.No se trata solo de gestos políticos; estos grupos cumplen una función concreta en la promoción de cooperación bilateral en áreas clave:• Tecnología y recursos hídricos: intercambio en desalinización, manejo del agua y agricultura tecnificada.• Seguridad: colaboración en ciberseguridad y desarrollo tecnológico.• Energía: impulso a proyectos en energías renovables.• Innovación médica: transferencia de conocimiento y experiencias en salud.También es necesario destacar el rol que tuvo al promover el apoyo a la comunidad chilena residente en Israel en momentos de tensión diplomática con nuestro país.Combate al antisemitismoTrasladar el conflicto de Medio Oriente al debate interno en Chile ha afectado la convivencia y las relaciones entre personas, incluso ajenas a las comunidades judía y palestina, por asuntos meramente ideológicos, generando tensiones y vulnerando a una minoría judía que ha sufrido discriminación y violencia.En este sentido, el Grupo también mantiene diálogo con la Comunidad Judía en Chile que, ya sea por desconocimiento o antisemitismo, se ve afectada por conflictos y decisiones que ocurren a más de 10.000 km de distancia. De hecho, el exdiputado -y hoy senador- Miguel Ángel Calisto presentó un proyecto para la designación de un enviado especial para monitorear y combatir el antisemitismo en nuestro país, el que fue apoyado por la mayoría de la Sala.Un puente entre sociedadesEn un contexto global desafiante, en donde la diplomacia parlamentaria emerge como un canal complementario al trabajo del Ejecutivo, este Grupo permitirá mantener puentes de diálogo, cooperación y entendimiento.Su labor, en primer término, se vincula con la responsabilidad de nuestro país con los chilenos residentes en Israel, reforzando un vínculo humano que va más allá de los acuerdos formales. La próxima semana estaremos informando sobre la conformación del Grupo de Amistad del Senado, que refleja el interés transversal por fortalecer la relación bilateral.Tanto en la Cámara como en el Senado, buscarán generar puentes para apoyar la política exterior y promover el encuentro entre sociedades que buscan colaboración, intercambio y respeto mutuo.

Israel al descubierto: Una guía moderna para entender lo

En el vasto catálogo de literatura sobre el Medio Oriente, es poco frecuente encontrar una obra que combine el rigor histórico con el dinamismo de una conversación entre amigos. Noa Tishby, actriz y productora israelí, logra este equilibrio en su libro "Imposible: El manual del usuario de Israel", una pieza que se ha convertido en un referente para quienes buscan descifrar la complejidad de eretz Israel, sin naufragar en textos académicos densos. El libro -que en Chile se encuentra en BuscaLibre.cl-, nace de una necesidad contemporánea: la de explicar a Israel en un lenguaje que resuene con las generaciones actuales, especialmente en un entorno digital saturado de desinformación. Tishby no se presenta como una historiadora tradicional, sino como una narradora que recorre la genealogía de la tierra desde tiempos bíblicos hasta la creación del Estado de Israel en 1948, utilizando un tono directo, fresco y, por momentos, cargado de un humor necesario.Uno de los mayores aciertos de la obra es su estructura. Tishby organiza el contenido de manera que el lector pueda navegar por los hitos del sionismo, la resiliencia cultural y las paradojas de una democracia vibrante en una región convulsa. A diferencia de otros textos que se centran exclusivamente en el conflicto geopolítico, este "manual" dedica un espacio significativo a la identidad. Explora qué significa ser judío hoy, la diversidad de la población israelí —que incluye desde comunidades ortodoxas hasta la vanguardia tecnológica de Tel Aviv— y los valores que permiten a una nación pequeña liderar índices mundiales de innovación.La autora aborda temas espinosos con una honestidad refrescante. No elude las críticas ni las controversias, pero las sitúa en un contexto histórico que a menudo se omite en los debates rápidos de redes sociales. Al hacerlo, dota al lector de herramientas argumentativas para comprender que la existencia de Israel no es un accidente de la historia, sino el resultado de un anhelo milenario de autodeterminación."Imposible" funciona como una puerta de entrada. Es un libro diseñado para quienes sienten curiosidad por el judaísmo y el Estado de Israel, pero temen perderse en la terminología técnica o en los sesgos ideológicos extremos. Noa Tishby logra humanizar las cifras y los mapas, convirtiendo la historia de una nación en una crónica vibrante sobre la supervivencia y la identidad. En definitiva, es una lectura esencial para entender por qué Israel es, tal como sugiere el título, un experimento que desafía todas las probabilidades estadísticas de la historia.

Howard Martin Temin, Premio Nobel de Medicina

Howard Martin Temin nació el 10 de diciembre de 1934  en Filadelfia, de padres judíos progresistas, Annette Lehman,  activista, y Henry Temin, abogado. Ellos criaron a su familia con valores asociados con la justicia social y el pensamiento independiente. Para su bar mitzvah, la familia donó el dinero que se habría gastado en la fiesta a un campamento para personas sin recursos.. Como estudiante de secundaria en el Central High School participó en el Programa de Estudiantes de Verano del Laboratorio Jackson en Maine. El director les dijo a sus padres que Temin era "sin duda el mejor científico de los cincuenta y siete estudiantes que han asistido al programa desde el principio. No puedo evitar sentir que este niño está destinado a convertirse en un gran hombre en el campo de la ciencia”; Temin también fue el mejor alumno de su clase. Tras terminar el bachillerato, Temin ingresó en el Swarthmore College, donde se especializó en biología. En 1955 realizó estudios de doctorado en el Instituto Tecnológico de California. Aunque inicialmente estudió biología, se interesó más por la virología animal. Su tesis doctoral versó sobre el trabajo con el virus del sarcoma de Rous (VSR). Tras su doctorado. en 1959, permaneció un año más en el laboratorio como investigador postdoctoral. Durante ese tiempo, desarrolló su teoría del provirus, que planteaba la hipótesis de que el VSR y otros virus de ARN entraban en la célula y luego replicaban su ADN antes de integrarse en el genoma del huésped.En 1960, le ofrecieron un puesto de profesor asistente en la Universidad de Wisconsin. Durante los siguientes cuatro años realizó los experimentos que demostraron su teoría del provirus, publicando sus resultados en 1964, y en 1975 obtuvo el Premio Nobel de Medicina por sus descubrimientos sobre la interacción entre los virus tumorales y el material genético de la célula. En la recepción por su Nobel, se la pasó reprendiendo a los presentes por fumar mientras él estaba tratando de curar el cáncer; irónicamente, murió de cáncer de pulmón, a pesar de ser no fumador. Temin obtuvo el Premio Nobel por el descubrimiento de la transcriptasa inversa, la enzima que hace posible el intercambio de información entre el ARN y el ADN. La transcriptasa inversa pronto jugaría un papel crucial en la identificación del virus del SIDA y se convertiría en un elemento clave de la industria biotecnológica. El premio de Temin llegó luego de una solitaria batalla para superar las críticas despreciativas de los científicos que se negaban a creer en su teoría, sobre la que se basan las vacunas de Pfizer y Moderna contra el Covid19, de que algunos virus llevan su información genética en forma de ARN, que luego se copia en el ADN de las células infectadas. Esa teoría desafiaba lo que entonces era el “dogma central” de la biología: que el ADN siempre transmite información al.ARN y nunca al revés. La idea de que el ARN pudiera “producir” ADN se consideraba ridícula. Temin participó activamente en la campaña de ayuda para que los científicos de la Unión Soviética, muchos de ellos judíos, que estaban siendo perseguidos y aislados por la KGB pudieran sobrevivir financieramente y mantenerse al día con la investigación internacional. Casado con Rayla Temin, tuvo dos hijas. Falleció en Wisconsin el 9 de febrero de 1994.

Los Acuerdos de Isaac: Un nuevo eje de valores y progreso para el Cono Sur

La reciente firma de los Acuerdos de Isaac entre el presidente argentino Javier Milei y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu en Jerusalén no es solo un evento diplomático más; es un cambio de paradigma para nuestra región. Estos acuerdos, bautizados con una clara carga simbólica, ya los comparan con los Acuerdos de Abraham de 2020. Sin embargo, la diferencia es fundamental: mientras que aquellos acuerdos en Medio Oriente hoy enfrentan la fragilidad de una región convulsa y el vaivén de las prioridades de las potencias, los Acuerdos de Isaac nacen de una convicción ideológica y de valores compartidos que buscan una estabilidad mucho más profunda y menos dependiente de la coyuntura del momento. Israel, sabiamente, está poniendo los ojos sobre una región que en las últimas décadas solamente ha sido una prioridad económica para China e India.Para nosotros, este evento redefine el equilibrio de fuerzas en el Cono Sur. A diferencia de los Acuerdos de Abraham, que se centraban en una normalización pragmática entre antiguos rivales, los Acuerdos de Isaac se fundamentan en una alianza estratégica de seguridad y alta tecnología. El pacto incluye memorándums en inteligencia artificial, ciberseguridad y una coordinación directa para frenar la expansión de redes de influencia externas que han operado en América Latina por décadas. El traslado de la embajada argentina a Jerusalén y los nuevos vuelos directos son solo el inicio de una conexión física que busca integrar a Israel en el corazón de nuestra geografía política.Esta alianza representa una oportunidad histórica para América Latina. Al alinearse con la “Start-up Nation”, la región tiene la posibilidad de dar un salto cualitativo: dejar de ser solo una exportadora de materias primas para convertirse en socios en la economía del conocimiento. El acceso a tecnología punta para la gestión hídrica —una urgencia absoluta frente a la sequía en Chile—, la modernización agrícola y la protección de infraestructuras críticas ofrece un camino de desarrollo real. Es, en esencia, la creación de un nuevo bloque que defiende los valores de la democracia liberal frente al autoritarismo global.Sin embargo, este avance no estará exento de turbulencias. Es muy previsible que los partidos de izquierda radical, junto con los movimientos de la cultura “woke” y el BDS, reaccionen con una hostilidad feroz. Veremos intentos de encuadrar esta alianza bajo narrativas de “militarización” o “imperialismo”, buscando aislar políticamente a quienes promueven este acercamiento. Esta presión pondrá a prueba la madurez de nuestras democracias y la capacidad para defender un vínculo que beneficia a todo el continente, más allá de los ruidos ideológicos que suelen distorsionar la realidad de Israel en nuestros países.El camino hacia adelante se ve positivo: los próximos pasos incluirán la creación de fondos de inversión para ciencia y el fomento de intercambios académicos masivos que conecten a nuestros jóvenes con el ecosistema de innovación israelí. Los Acuerdos de Isaac son una señal de esperanza que nos recuerdan que los lazos entre Israel y América Latina están entrando en una fase de profundidad inédita que, lejos de las inestabilidades de otras latitudes, promete transformar nuestro futuro regional.

En medio de la incertidumbre regional y reconfiguraciones diplomáticas: ISRAEL CUMPLE 78 AÑOS DE INDEPENDENCIA

Hace 78 años, David Ben-Gurión proclamó la independencia del Estado de Israel en una modesta ceremonia en el Museo de Arte de Tel Aviv. Horas después, ejércitos de países árabes vecinos invadieron el naciente Estado judío, dando inicio a la guerra de independencia. Desde entonces, la historia de Israel ha estado definida por amenazas externas y una extraordinaria capacidad de construir, adaptarse y convertir la adversidad en motor de innovación y desarrollo.Hoy, más de siete décadas después, ese proceso de construcción se refleja tanto en su dimensión demográfica como en su desarrollo económico. Israel es un país de más de 10,2 millones de habitantes, según la Oficina Central de Estadísticas, una cifra que multiplica por más de doce la población original de aproximadamente 800.000 personas en 1948. El crecimiento anual —alrededor de un 1,4%— se mantiene entre los más altos del mundo occidental.Este crecimiento no es solo cuantitativo, sino también diverso. La composición demográfica refleja tanto continuidad como pluralidad: un 76% de la población es judía, mientras que el 21% es árabe, y el 3% restante incluye cristianos, beduinos y otras minorías. En un contexto regional donde muchas comunidades cristianas disminuyen, Israel destaca por ser uno de los pocos países del Medio Oriente donde esta población continúa creciendo.En paralelo a esta evolución social, el país ha consolidado un modelo de desarrollo singular. El vertiginoso crecimiento económico y tecnológico en las últimas décadas lo ha posicionado como un actor global en innovación, investigación y defensa.Sin embargo, este desarrollo no ocurre en el vacío, sino en estrecha relación con su entorno de seguridad. En esa línea, la reciente aprobación del presupuesto nacional —que además evitó elecciones anticipadas— da luces sobre las prioridades actuales. El plan es el de mayor volumen en la historia del país: 850 mil millones de shekels (unos 271 mil millones de dólares), y destaca un fuerte aumento del gasto en defensa (142 mil millones de shekels), destinado a enfrentar las amenazas regionales.Este vínculo entre desarrollo y seguridad también se refleja en la dimensión simbólica del calendario nacional. Como cada año, la celebración de la independencia está precedida por Yom Hazikarón, el Día del Recuerdo de los soldados caídos y víctimas del terrorismo. Las cifras oficiales hablan de 25.648 soldados caídos y 5.313 víctimas del terrorismo desde la creación del Estado. Durante estas jornadas, el contraste es evidente. Primero, el país se detiene. Sirenas paralizan la vida cotidiana en un ritual cívico que refuerza la conciencia de que la independencia israelí sigue estando íntimamente ligada al costo humano de su defensa.Luego, es en ese cruce entre memoria y proyección de futuro donde comienzan las celebraciones. En su mensaje a los ciudadanos, el presidente Herzog destacó que  “el Estado de Israel es una potencia de desarrollo y progreso: agricultura de vanguardia, tecnologías que cambian vidas y sistemas de defensa avanzados que contribuyen a la seguridad y estabilidad”.Tensión regionalEl aniversario número 78 llega en un momento particularmente delicado en el plano geopolítico. El Primer Ministro Netanyahu declaró, al dirigirse a la nación, que “actuamos con valentía para eliminar amenazas existenciales, de armas nucleares y miles de misiles apuntando a nuestras ciudades”. Además, agregó que “la epidemia del antisemitismo está desatada en muchos países, pero Israel es más fuerte que nunca. Podemos luchar contra nuestros enemigos. La creación de Israel no eliminó el antisemitismo, pero sí nos dio el poder físico para responder a los ataques”.La confrontación tras la operación conjunta entre Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní continúa marcando la agenda regional.Tras 40 días de hostilidades, un cese al fuego anunciado entre Estados Unidos e Irán ha abierto una ventana diplomática, aunque cargada de incertidumbre. Las negociaciones, que comenzaron en Islamabad, Pakistán, no han logrado aún resultados concretos, y el futuro de una segunda ronda permanece indefinido.Antes de que el plazo de dos semanas de cese al fuego expirara, el presidente Trump anunció este martes: “Con base en el hecho de que el Gobierno de Irán está seriamente fracturado. Se nos ha pedido que detengamos nuestro ataque contra el país de Irán hasta que sus líderes y representantes puedan presentar una propuesta unificada. En consecuencia, extenderé el alto el fuego hasta que dicha propuesta sea presentada y las discusiones concluyan, de una forma u otra.”En paralelo, otros frentes muestran movimientos significativos. Las conversaciones entre Israel y Líbano en Washington D.C., un hito que no ocurría hace más de 30 años, evidencian una convergencia frente a un enemigo común. Según declaraciones del embajador israelí en Estados Unidos, ambas partes comparten el interés de “liberar a Líbano de un poder ocupante dominado por Irán”, en referencia a la organización terrorista Hezbolá.Estos desarrollos reflejan una tendencia más amplia: la reconfiguración de alianzas en Medio Oriente y las oportunidades que aparecen en momentos de tensión regional. América Latina: un nuevo eje en construcciónEn el escenario global, este año América Latina emerge como un espacio de creciente relevancia diplomática para Israel. La región está experimentando un giro gradual hacia liderazgos de centroderecha que están redefiniendo las prioridades de política exterior. En el caso chileno, el gobierno de José Antonio Kast supone un cambio en las relaciones con Israel. La señal más reciente fue la conversación telefónica que mantuvo el ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, con su par de Chile, Francisco Pérez Mackenna, en la que el israelí aseguró haber expresado su “admiración por el pueblo chileno y su éxito económico”, además de agradecerle por retirarse del “Grupo de la Haya”, una coalición de países del sur global liderado por Colombia y Sudáfrica dedicado a impulsar medidas legales y diplomáticas contra Israel.Entre las señales emergentes de este realineamiento hacia Israel también se encuentran la restauración de relaciones con Bolivia, cambios en la orientación política de Ecuador, la visita del presidente electo de Honduras, Tito Asfura, a Israel, y el creciente protagonismo regional de la líder opositora venezolana María Corina Machado, laureada con el Premio Nobel de la Paz, quien se reunió este año con el ministro de Relaciones Exteriores de Israel en Estados Unidos.Este escenario en evolución también incluye procesos ya consolidados. Además del caso de Paraguay, cuyo presidente Santiago Peña ya ha visitado Israel, se siguen profundizando los vínculos con Argentina bajo el presidente Javier Milei. En su reciente visita —la tercera desde el inicio de su mandato— además de presentarse un vuelo directo entre Tel Aviv y Buenos Aires operado por El Al, se anunciaron los “Acuerdos de Isaac”.En una declaración conjunta entre los gobiernos de Argentina e Israel, se explica que el lanzamiento del acuerdo es para “fortalecer la cooperación entre Argentina, Israel y socios afines en el Hemisferio Occidental, los descendientes de Isaac y las naciones de tradición judeocristiana, en defensa de la libertad y la democracia, y en la lucha contra el terrorismo, el antisemitismo y el narcotráfico.”Las próximas elecciones en Brasil y Colombia —que, junto con Chile, representaron a los gobiernos más críticos de Israel en América Latina durante la reciente guerra— también serán determinantes para el mapa diplomático regional.Estos giros sugieren que Israel no solo enfrenta desafíos en su entorno inmediato, sino que también está activamente redefiniendo su red de alianzas a nivel global.

David Gross, Premio Nobel de Física

David Gross nació en Washington el 19 de febrero de 1941 en el seno de una familia judía proveniente del imperio Austro Húngaro. Sus padres fueron Nora (Faine) y Bertram Myron Gross. Estudió en la escuela secundaria de la Universidad Hebrea de Jerusalén, donde recibió su licenciatura y maestría en 1962, y su doctorado en física en la Universidad de California en 1966. Fue becario junior en la Universidad de Harvard (1966–69) y profesor de Física en la Universidad de Princeton hasta 1997, cuando comenzó a ejercer por sus contribuciones a la física cuántica y el estudio de los orígenes del universo. Es Profesor Emérito de Física Matemática en Princeton. Ha recibido numerosos honores, entre ellos una beca de la Fundación MacArthur en 1987 y la Medalla Dirac en 1988.Gross es catedrático titular de Física Teórica en el Instituto Kavli de Física Teórica (KITP) de la Universidad de California, y anteriormente fue director del KITP y titular de la Cátedra Frederick W. Gluck de Física Teórica. También es miembro del Departamento de Física de la Universidad de California y está afiliado al Instituto de Estudios Cuánticos de la Universidad Chapman en California. Es miembro extranjero de la Academia China de Ciencias.En 1973, trabajando con su primer estudiante de posgrado en la Universidad de Princeton, descubrió la libertad asintótica, lo que los llevó a la formulación de la cromodinámica cuántica (QCD), la teoría de la fuerza nuclear fuerte. La libertad asintótica es un fenómeno en el que la fuerza nuclear se debilita a distancias cortas, lo que explica por qué los experimentos a energías muy altas pueden entenderse como si las partículas nucleares estuvieran formadas por quarks que no interactúan entre sí. Por lo tanto, cuanto más cerca están los quarks entre sí, menor es la interacción fuerte entre ellos; cuando los quarks están extremadamente próximos, la fuerza nuclear entre ellos es tan débil que se comportan casi como partículas libres. La contrapartida de la libertad asintótica es que la fuerza entre los quarks se vuelve más fuerte a medida que se intenta separarlos. Esta es la razón por la que el núcleo de un átomo nunca puede dividirse en sus quarks constituyentes. La cromodinámica cuántica (QCD) completó el Modelo Estándar, que detalla las tres fuerzas básicas de la física de partículas: la fuerza electromagnética, la fuerza débil y la fuerza fuerte. Gross recibió el Premio Nobel de Física de 2004 por este descubrimiento. Gross también formuló la teoría de la cuerda heterótica. En 2015, Gross firmó la Declaración de Mainau 2015 sobre el Cambio Climático el último día de la 65.ª Reunión de Premios Nobel de Lindau. La declaración fue firmada por un total de 76 premios Nobel y entregada al entonces presidente de la República Francesa, François Hollande, como parte de la exitosa Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2015 celebrada en París. Aunque su enfoque principal ha sido la ciencia, su contexto se enmarca en una herencia judía dentro del ámbito académico de alto nivel. Gross se identifica como parte de la tradición judía, caracterizada en muchos casos por la curiosidad y el cuestionamiento, lo que influyó en su búsqueda científica a través de la física teórica. Su primera esposa fue Shulamith Toaff, y tuvieron dos hijos. También tiene una hijastra de su segunda esposa, Jacquelyn Savani.