publicado 26 Septiembre 2019

Cambio de planes

El esposo llegó de su Rabino y le dice: “Rab, no puedo más con mi mujer. Entiendo que está mal lo que digo, pero quiero se muera. Pero sabe… más me aterra que alguien sepa lo que pienso y me descubran. ¿Me puede ayudar?” El rabino le contestó, “claro que sí, pero tendrás que acercarte a ella y hacer las paces para que nadie desconfíe de ti cuando ella muera”. Insinuó el rabino, “debes cuidar de ella, ser paciente y agradecido, cariñoso, mostrarte menos egoísta, retribuir y escuchar más”. Luego de las explicaciones, el rabino le entregó un frasco con un polvo especial y le indicó que durante los siguientes treinta días agregue una cucharada en cada comida. Así, lentamente, comenzaría a morir. Pasados los treinta días, con angustia y prisa, volvió el hombre de su rabino. Le gritó: “Ya no quiero que muera. En verdad me di cuenta que la amo. ¿Cómo puedo frenar el efecto del veneno?”. Le respondió el rabino: “quédate tranquilo, lo que yo te di es polvo de arroz. Ella no va a morir, porque el único veneno que había estaba en ti”. El poder de la Teshuva nos invita a frenar deseos nocivos con el mundo. El Talmud ofrece siete ejemplos para analizar con introspección nuestros actos. El Cohen Hagadol (Gran Sacerdote) representaba las distintas categorías de la Teshuvá en el día de Iom Kipur. La Teshuvá trae santidad al mundo, enseña el camino hacia el trono divino, influye contra un mandamiento negativo, acerca la redención, transforma pecados en méritos, alarga la vida de las personas, puede convertirse en el inicio del perdón para todo el mundo. Maimónides describe que el hombre puede inclinarse al camino bueno y ser un justo tanto como inclinarse al camino malo y ser un malvado. Sólo el hombre en su entendimiento, en su pensamiento y experiencia hace lo que es su voluntad – Hiljot Teshuva 5:1. La Mishná propone una guía: mejor una hora de Teshuvá y buenas acciones en este mundo que toda la vida del mundo venidero - Tratado de Principios 4:17. Una buena acción adquiere un ángel defensor en los cielos, una acción errada adquiere un ángel acusador. Si alimentamos rencores, morimos de a poco. Si no ejercitamos la reflexión, nos volamos de este mundo. Si no hacemos Teshuvá, entonces la vida pierde efervescencia y sentido. No hay venenos para sembrar en otros ni polvos para dañarse uno mismo. Sólo la oportunidad de pensarnos para mejorar. En el inicio de este 5780, que tengamos la generosidad y aptitud para hacer las paces. Propongámonos este año no querer ganar siempre, ser servidos, sacar ventaja, explotar al otro. Que podamos tener la iniciativa de amar, de dar, de entregarnos, de servir. Que nuestras acciones hablen por nuestra defensa. Que brindemos por la oportunidad de reencontrarnos con quienes nos han ofendido e incluso hacer las paces con nosotros mismos. ¡LeShaná Tova Tikatevu veTejatemu!, Iehí ratzón shetejadesh uTitjadesh aleinu shaná mlea shel Shalom

publicado 26 Septiembre 2019

Rosh Hashaná: buscando verdad, justicia y paz.

Mientras nos acercamos a Rosh Hashaná, la Torá nos acompaña con lecturas que nos ayudan en el proceso de teshuvá. Una de las parshiot previas a los Iamim Noraim es Shoftim, que nos habla acerca de la justicia. “Shoftim veshotrim titén lejá”, jueces y policías te pondrás. El concepto de justicia es muy amplio porque podemos aplicarlo a diferentes ámbitos de la vida: a lo social, lo interpersonal, lo individual. Sabemos que, para Rabán Shimón ben Gamliel el mundo se sostiene sobre tres pilares, la verdad, la justicia y la paz (Pirkei Avot 1:18). Y la explicación tradicional es que cada valor es prerrequisito para alcanzar el siguiente. ¿Podemos aplicar esta conocida máxima talmúdica a nuestro proceso de teshuvá personal? ¿Podemos parafrasear a Rabán Shimón ben Gamliel y afirmar que nuestra salud espiritual se sostiene sobre estos conceptos fundamentales? Lo primero sería la búsqueda de la verdad. Acceder a la verdad en nuestro fuero más íntimo no siempre es fácil. Solemos ser los objetivos más inmediatos de nuestras propias mentiras. Recordemos lo que enseñó Adin Szteinsaltz en su visita a Chile: ¿A quién se puede engañar? A D´s no se lo puede engañar. La gente no es tonta, no se deja engañar. Por lo tanto, solo queda engañarse a uno mismo. Pero engañar a un tonto, no es ninguna gracia. Si nuestro ser se sostiene sobre los tres pilares de Rabán Shimón ben Gamliel, lo primero que debemos buscar en nosotros mismos es la verdad. ¿Somos lo suficientemente auténticos? ¿Cuál es nuestra verdad? ¿Qué es lo que somos en realidad? Buscar la verdad dentro de nosotros implica un trabajo de “investigación” profundo. Si fuéramos periodistas de un programa de televisión, ¿dónde miraríamos? ¿Qué preguntas haríamos? ¿En qué áreas mandaríamos un “agente encubierto” para que transparente lo que de verdad somos? En Rosh Hashaná debemos mirarnos en un espejo y ser honestos con nosotros mismos. Solamente así podremos avanzar a la siguiente etapa, la búsqueda de la justicia. ¿Qué significa la justicia cuando se trata de nuestro ser interior? Nuestra capacidad de juicio suele distorsionarse cuando la aplicamos a nosotros mismos, pues somos proclives a tender a los extremos. A veces somos demasiado estrictos y nos lapidamos por errores que no son tan graves. O somos demasiado indulgentes y justificamos actitudes que no dejaríamos pasar en otros. Parashat, Shoftim, nos dice “Tzédek, tzédek tirdof”, justicia, justicia perseguirás. Y la repetición de la palabra “justicia” se interpreta muchas maneras, entre ellas, las que dice que debemos perseguir la justicia cuando nos conviene y cuando no nos conviene. Cuando nos toca evaluarnos, muchas veces sentimos que no nos conviene ser justos. Cuando la pugna es de uno mismo contra uno mismo es muy difícil administrar justicia. Habernos acercado a la verdad ayuda, pero llegar a la justicia exige un esfuerzo adicional. La Torá nos ofrece otra idea para lograrlo: la declaración, enunciada dos veces, en Shemot 21:24-26 y en Vaikrá 24:19, que dice: “Ojo por ojo, diente por diente”. No se trata de la “ley del talión”, no se trata de venganza. Es la exigencia de una reparación justa y proporcional al daño. ¿Qué estamos haciendo mal y debemos reparar? Si debemos buscar la justicia, es imperativo que ponderemos correctamente nuestros errores y hagamos las reparaciones correspondientes, tanto hacia los demás como hacia nosotros mismos. Ni más, ni menos. Si somos capaces de encontrar la verdad y, en base a ese conocimiento íntimo, actuar de un modo que sea justo para con nosotros mismos, estaremos más cerca de alcanzar la paz interior. La paz es la sensación de estar haciendo lo correcto en el lugar correcto, en el momento correcto, con las personas correctas. Y es esa paz la que nos dará la tranquilidad necesaria para poder seguir buscando nuestras verdades. Es un círculo virtuoso. Parashat Shoftim nos pide que nos pongamos jueces y policías. Que seamos nuestros propios policías, nuestros propios reporteros en búsqueda de las llaves de la autenticidad. Y nuestros propios jueces, para juzgarnos con honestidad y también con misericordia. Durante todo el mes de Elul, cada día el shofar nos recordó que nos estábamos acercando a Iom Hadín, el día del juicio. En Rosh Hashaná, no debemos dejar pasar por alto esta oportunidad que nos ofrece nuestro calendario: un momento de autoevaluación, de una búsqueda sincera de nuestras verdades, de la consecución de un juicio justo que nos permita alcanzar, para este año que comienza, la tan necesaria y anhelada paz.

publicado 12 Septiembre 2019

¿Para qué rezamos?

Cuenta un relato que D´s no sabía dónde esconderse para que las personas no lo encontraran y finalmente se escondió dentro del ser humano. Simbolizamos esto cuando decimos el Shemá Israel: cerramos los ojos para no buscar a D´s afuera, sino adentro de nosotros mismos. Y es que D´s está donde lo dejamos entrar, puede y debe habitar en nuestro corazón. Pero ojo: tenemos la chispa divina, pero no somos D´s. Según Rabí Israel Salanter, la frase: “Hu Eloheinu, ein od” no debe leerse: “Él es nuestro D´s, no hay otro”, sino “Él es nuestro D´s, no hay otra cosa más que Él”. Todo es D´s y no hay nada fuera de Él. Rabí Israel pone como ejemplo los muñecos de barro. Puedo jugar a que este es un niño y esta una niña, esta es la casa y este es el perro, pero, a fin de cuentas, no son más que barro. La idea es preciosa, pero corre el riesgo de caer en el panteísmo, donde D´s es exactamente lo mismo que el universo, donde la naturaleza y todo lo que hay, es D´s. En la visión judía, D´s aparece como un Ser que es externo al mundo, pero que tras haberlo creado permanece involucrado en él, interviene en la Historia y la supervisa constantemente. Los teólogos actuales hablan de panenteísmo, una visión donde D´s existe e interpenetra cada parte de la naturaleza, pero se extiende más allá de ella. Así, D´s participa de la naturaleza y sin embargo también la trasciende; la naturaleza, entonces, es tanto una manifestación como un producto de la actividad divina. La metáfora del artista calza bien: el artista expresa su actividad creativa en su producto; luego se aparta de él, lo evalúa y se vuelve a acercar para remodelarlo y trata de mejorarlo siguiendo la evolución de su idea. Abraham Yoshúa Heschel escribió dos libros, uno es “El Hombre no está solo” y otro, “D´s en busca del Hombre”. La idea es que el ser humano necesita a D´s tanto como D´s necesita al ser humano. Un rey sin súbditos no es rey, pero la caída de un árbol en la selva no trasciende si no hay un oído que escuche el estruendo. La necesidad es mutua y la plegaria es lo que nos une con el Creador. Cuando pedimos a D´s, sabemos que no vamos a cambiar Su voluntad, por más que lo intentemos. Ignorar eso sería volver al pensamiento mágico, cosa que hemos superado desde la Edad Media. No podemos sobornar a D´s para que cambie Sus decisiones. Sin embargo, rezamos y Le pedimos en nuestros momentos de angustia, porque así nos sentimos menos solos. Rezar es poder sentir que debe haber un propósito en lo que nos sucede, porque es ese propósito lo que da sentido a nuestra vida: D´s es el Oído que escucha. Como hemos visto en algún momento, Heschel analiza el tema de la tefilá y propone que existen dos tipos de plegaria: la plegaria como un acto de expresión y la plegaria como un acto de empatía. La primera es la que sucede cuando el alma ansía la comunicación con D´s. Se trata de algo íntimo y personal que no admite tiempos ni lugares preestablecidos. El estado de ánimo propicio para la oración viene primero; las palabras, llegan después. La segunda, la plegaria de empatía, comienza cuando abrimos el sidur y leemos los textos de la liturgia, Al principio, el significado de las palabras puede resultarnos ajeno. Pero la experiencia de la plegaria no viene de repente, sino que crece ante la palabra escrita que nos ilumina con su riqueza, su firmeza, su misterio. Si verdaderamente estamos buscando su significado, gradualmente nos elevamos a la grandeza de la plegaria. Acá las palabras vienen primero, el sentimiento viene después. Aunque la plegaria de expresión es un fenómeno universal, no es el más frecuente. De hecho, el tipo más común de plegaria es el acto de empatía. No es necesario un estado de ánimo especial para que empecemos a rezar; se llega a la plegaria a través del acto de leer y sentir las palabras del libro de oraciones, a través de la empatía con las ideas que impregnan las palabras. Los momentos en los cuales la plegaria surge del alma como un acto de expresión son valiosos, pero escasos. La plegaria de empatía siempre está disponible. Por eso la tefilá tiene un rito: palabras, conductas, tiempos preestablecidos, que sirven para dar un marco a los sentimientos. Rezar de una manera predeterminada puede ayudar a que nos concentremos mejor en la difícil tarea de contactarnos con lo trascendente. Podemos rezar con las palabras correctas y que la tefilá sea genuina; o podemos rezar con las palabras correctas y que la tefilá sea una repetición mecánica, es decir, que no logre alcanzar el estado de plegaria como acto de empatía. Pero es un hecho que las melodías y conductas aprendidas ayudan al momento de rezar. Hay una búsqueda mutua: D´s nos busca a través de la Torá; nosotros Lo buscamos a través de la tefilá. Estamos acercándonos a los Iamim Noraim. Con su liturgia tan especial, las Altas Fiestas nos proveen del ambiente propicio para alcanzar la tefilá por empatía participando de los rezos, escuchando el shofar, compartiendo con nuestros seres queridos y con nuestra comunidad. Solemos aprovechar la instancia para pedir a D´s un año bueno. Mejor que eso, es agradecer por el año que ha pasado. Agradecer implica, no solo tomar conciencia de lo positivo, sino buscar la manera de capitalizar lo que sentimos como negativo. Ahí puede estar la llave para tener un año realmente bueno.

publicado 12 Septiembre 2019

Un cerco para Tu jardín

Una de las 613 mitzot consiste en poner un Maaké alrededor de nuestros balcones y terrazas. Tenemos la obligación según la Torá de prevenir cualquier accidente. Este Maaké también puede ser puesto alrededor de nosotros mismos para cuidarnos y prevenir accidentes. “Cuando edifiques casa nueva, harás balcón a tu terrado, para que no eches culpa de sangre sobre tu casa, si de él cayere alguno” – Dvarim 22:8. Rambam s.XII dice al respecto, “de manera similar en relación a cualquier obstáculo que amenaza la vida, hay una mitzva positiva de remover ese objeto y estar atento al mismo… si uno no remueve ese objeto peligroso está trasgrediendo una mitzva. Porque está escrito: Te cuidarás a ti y cuidaras tu alma” - Mishne Tora, Hiljot Rotzeaj 11:4. Rambam define que previo a construir el cerco, se debe pronunciar la bendición “Asher Kidshanu Bimitzvotav Vitzivanu Laasot Maakeh” - Brajot 11:8 Este principio halájico permite definir también que, si sabemos que no podemos controlar alguna situación, mejor poner un maaké al comienzo y decidir entonces no acercarnos. El concepto se extiende en un nivel de Torá para ser “extremadamente cuidadosos” y evitar todas las situaciones peligrosas: “Jamira Sacanta Meisura” –más estrictos por el peligro de algo prohibido-. La Torá nos invita a separar lo que podemos cambiar de lo que no, ser conscientes de lo importantes que son los pequeños gestos y muy especialmente, aprender a cuidarnos. Debemos construir los límites frente al peligro, anticiparnos a consecuencias indeseadas y ser consistentes en el cuidado del cerco.

publicado 05 Septiembre 2019

No es un árbol, es la Actitud

“Cuando sities a alguna ciudad, peleando contra ella muchos días para tomarla, no destruirás sus árboles metiendo hacha en ellos, porque de ellos podrás comer; y no los talarás, porque el árbol del campo no es hombre para venir contra ti en el sitio” – Dvarim 20:19. Parece una simple orden contra la destrucción de árboles frutales, incluso en tiempos de guerra, cuando la vida y las extremidades dependen de destruir todo lo que se cruza en el camino. Sin embargo, su comprensión de unas pocas palabras en la Torá, se “derivó” en algo mucho más profundo que la lectura literal. A partir de esta prohibición de talar árboles, la tradición judía desarrolló un precepto llamado Bal Tashjit, que significa “No destruir”. Por ejemplo, en el Talmud, este principio rige para evitar el desperdicio de aceite de la lámpara, el desgarro de la ropa, el corte de muebles para leña o la matanza de animales – M. Shabbath 67b. El Sefer HaJinuj explica que la raíz de la mitzvá de bal tashjit es bien conocida: educar a nuestras almas a amar el bien y lo que esto implica y apegarse a ello. Al hacerlo nos apegamos al bien y nos alejamos de cualquier cosa mala y de cualquier clase de destrucción. Éste es el camino de los jasidim -personas especialmente piadosas- y de aquellos con buenos actos, quienes aman la paz y buscan el bienestar de los demás, acercándolos a la Torá. Ellos nunca derrochan nada, ni siquiera un grano de mostaza y les provoca dolor ver cualquier destrucción. Si son capaces de evitarla, dedicarán todos sus esfuerzos para evitar que algo sea destruido - Parashat Shoftim, Mitzvá 529. No sólo hablamos de destruir jardines de flores, dañar objetos de arte, arrancar páginas de un libro. Bal Tashjit como mitzvá, pide ideales nobles. La creación es un proceso continuo, y los humanos en todo momento han sido socios de D-s para salvaguardar su potencial. El mundo es un regalo de D-s para nosotros; Lo que hacemos con él es nuestro regalo a D-s.

publicado 29 Agosto 2019

No te cortes solo

“Ustedes son hijos de Hashem su D-s; no se cortarán ni se rasurarán la frente a causa de un muerto” Dvarim 14:1. Rashi sXI comenta que la práctica de infligirse una herida por el dolor derivado de la pérdida de un pariente era frecuente entre los Emoritas. Sin embargo, la frase “no se cortarán”, fue aplicada imaginativamente por los sabios a las divisiones dentro de la comunidad - T. Yevamot 14a. Por eso, una sola ciudad no debe tener dos o más tribunales religiosos que dicten fallos diferentes. Es decir, está prohibido fragmentar la sociedad judía mediante la adopción de diversos y diferentes rituales y costumbres. El T. en Pesajim 50b ilustra este concepto. En la Mishna discuten el caso de una persona que viaja desde un pueblo cuya costumbre es no trabajar en Erev Pesaj a un pueblo cuya costumbre es trabajar. Allí la Mishna, afirma que esa persona, debe adherirse a las restricciones de ambos lugares. Concluye diciendo que no debe cambiar la costumbre de ningún lugar, para no causar argumentos y contra argumentos. Rambam en Hiljot Avoda Zara 12 afirma que el enunciado está destinado a detener el disgusto social y la disidencia. Permitir prácticas halájicas individuales indudablemente generarían desunión y confrontación. No cortarte significa evitar el disgusto y la segregación creyendo que eres la medida de la justicia. La invitación es a ser parte y entender que hay otras versiones y realidades más allá de lo que crees o supones. Somos artífices de un pueblo, con un único D-s, con una sola Torá. En esa unidad debemos inspirarnos hacia el respeto y el conjunto.

publicado 22 Agosto 2019

La historia de Fentay Alamu, nueva vice Embajadora israelí en Chile

Fentay llegó a la Cancillería tras una carrera de más de 10 años en el área de Dirección de Procesos Organizativos y de un muy buen puesto en RAFAEL, la Autoridad de Desarrollo de Medios de Combate de Israel, donde era asesora en ese mismo ámbito. Tiene un primer título B.A. en Recursos Humanos. Fentay, has tenido trabajos de mucha responsabilidad en marcos muy destacados, como Rafael, el último en el que trabajaste antes de ir a la Cancillería. ¿Qué dirías que te ha empujado siempre para ir avanzando en las cosas que decidías? -Quizás la base sea mi concepción de mundo, mi actitud ante la vida. Yo jamás habría concebido firmar seguro de paro, por ejemplo. Siempre hice varias cosas al mismo tiempo. Lo aprendí de mis padres. Vine de un mundo y una familia que llegó a Israel entendiendo que uno tiene lo que va creando por sí mismo. Para mi alegría, lo capté rápidamente. Una buena educación indudablemente. -Así es. Mi madre nos educó así, a no esperar que nos den las cosas sino a trabajar para conseguirlas. Me alegra que menciones a tu familia, porque apuesto a que en tu caso, el esfuerzo por llegar a Israel ya fue toda una travesía… -Así es. El viaje cruzando Sudán desde Etiopía duró un año y medio. Tuvimos muertos en el camino. No hay ninguna familia judía etíope que haya llegado a Israel sin haber perdido a alguien. Es un milagro haber sobrevivido. ¿Qué pasó con tu familia? -Yo tenía dos hermanas mayores que fallecieron ya antes de mi nacimiento y mis padres tenían el gran temor que yo no logre llegar con vida a Israel. Desde que llegamos al país vivimos en Carmiel. Aquí nacieron mis 6 hermanos, 5 varones y una mujer. Nos fuimos integrando de a poco a la ciudad, a los estudios, el trabajo…no fue sencillo. Fue una guerra diaria para hacernos un lugar. Y estoy segura que el enfoque de mis padres fue lo que determinó que mi realidad de vida sea la que fue. Muchos no recibieron las oportunidades necesarias. Yo no esperé. Me las hice sola. Me parece que el país es muy joven, la situación es difícil y a la gente le costó mucho la integración. Todavía estamos luchando para darnos nuestro lugar. Y hoy tienes la responsabilidad de mostrar el camino a tus propios hijos… -Así es. Estoy casada con Samuel , que es ingeniero mecánico y también llegó de Etiopía, cuando tenía 10 años. Tenemos 3 hijos: Dvir,de 8 años, Klil de 6 y Hadara de 1 año y 9 meses. Somos una familia tradicionalista. Vivimos en una localidad comunitaria en el norte, cerca de Misgav, que se llama Mijvanim. Somos unas 100 familias, una gran experiencia. Reciben a la gente tal cual uno es. Con tres niños chicos no habrá sido fácil hacer el curso medio año, intenso, en Jerusalem. -Así es. Veía a mi familia únicamente durante el fin de semana. No fue sencillo. ¿Tú personalmente te has topado con muchos techos que tuviste que luchar para romper? De origen etíope, mujer… -Creo profundamente que en cada techo había cosas por las que luchar. Pero yo no caigo ante las dificultades. No pierdo el tiempo. Siempre hay otro camino que abrir. Si aquí está cerrado, avancemos por otro lado, al final uno llega a gente con cabeza abierta de la que también se puede aprender….Ese encare me ayudó mucho. Y uno irradia lo que siente, lo cual permite que otros te vean por lo que vales, no por un posible prejuicio inicial. -Por supuesto. Cuando yo era niña, el papá de una amiga me decía “cuando crezcas vamos a abrir juntos un negocio”. Siempre creyó en mí y eso me dio mucha fuerza. Hasta ahora se aconseja conmigo. Y yo siempre busqué ejemplos de los que aprender.

publicado 22 Agosto 2019

El Keren Hayesod renueva su compromiso con Israel y la comunidad

El pasado martes 13 de agosto, el salón de eventos del Círculo Israelita de Santiago, en el Mercaz, lucía blanco y celeste en honor a la bandera de Israel y con motivo de la Cena Anual del Keren Hayesod, que tuvo como invitado especial al comediante argentino Roberto Moldavsky. Con la presencia de la Embajada de Israel en Chile, Marina Rosenberg; la Primera Secretaria de la Embajada, Fentay Alamu; el Director para América Latina de la organización, Yoel Embón, y el Presidente de la Comunidad Judía de Chile, Gerardo Gorodicher, se realizó un homenaje a Eduardo Avayú, quien después de 11 años en el liderazgo de la organización pasó la posta a Jaco Leopold, presentado en el evento como nuevo presidente del Keren Hayesod. En la cena también se presentó a quien asumió la presidencia de la División Femenina. Se trata de Karen Pupkin, quien sucedió a Ioná Pollak en el cargo. Pollak, quien nació en Israel, señaló “estoy en el Oeste, pero mi corazón está en el Oriente”, y se comprometió a continuar apoyando el trabajo de la organización. Conversamos con Eduardo Avayú y Jaco Leopold para conocer su evaluación del trabajo ya realizado y el que está por venir, en momentos en que el Keren Hayesod se encuentra en un momento especial de su historia en la comunidad judía chilena. Entrevista a Eduardo Avayú: “Trabajando en el Keren Hayesod me di cuenta de todo lo que uno puede hacer para ayudar a las generaciones futuras” Fue después de un viaja a Polonia e Israel que Eduardo Avayú aceptó la propuesta de presidir el Keren Hayesod. La experiencia de conocer los campos de concentración y pensar cuál habría sido el destino de los judíos de Europa de haber existido Israel en la época de la Segunda Guerra Mundial, lo motivó a liderar el capítulo chileno de la organización más importante para la Aliá y fundamental para la continuidad de Israel. Luego de 11 exitosos años en esta posición, Eduardo dio un paso al costado para dar paso a un voluntario que asume la presidencia, Jaco Leopold, pero sólo cambia de rol no de motivación, ya que continuará apoyando la labor de la Keren Hayesod. ¿Cómo llegó a colaborar en el Keren Hayesod? -Andrés y Rodolfo me invitaron a colaborar en el 3G, cuando estaban empezando el programa, con Eduardo Waingortin. Y a través de ellos llegué al Keren Hayesod. 3G es un programa fundamental para construir una generación de recambio, hay muchos de los que ya participaron que están ocupando cargos en directorios de instituciones comunitarias. Estoy muy contento con eso. Empecé a trabajar en el Keren Hayesod porque llegué a un momento de mi vida en que necesitaba entregar, cuando uno ha tenido suerte en la vida, es bueno devolver ala comunidad, y en particular a la comunidad a la que uno pertenece. Entonces se me presentó la oportunidad, José Codner me dijo que fuera a trabajar con él y lo hice. No es que haya buscado la oportunidad, son cosas que llegan, de repente todos se alinea y pasa. Y trabajando en el Keren Hayesod me di cuenta de todo lo que uno puede hacer para ayudar a las generaciones futuras. Esa es nuestra responsabilidad, hacer que este mundo sea mejor para sus hijos. ¿Qué lo hizo permanecer 11 años en la presidencia del Keren Hayesod? -Bueno, porque no se lograba encontrar otra persona que quisiera asumir la presidencia. Trabajé durante años a la par con el Sheliaj, nos juntábamos una vez a la semana a revisar todos los temas. Por suerte con el tiempo aparecieron Andrés Tursky, Daniel Kohn y Rodolfo Bortzusky, con ellos empecé a armar equipo y se ofrecieron a ayudarme en esta labor, invitamos a varias personas, necesitábamos un buen abogado y Álvaro Rosenblut, que es un gran dirigente comunitario, se integró a este grupo, lo que permitió llegar a tener un equipo joven, de la generación que me sigue, pero con ellos se logró llevar esto adelante. Y me di cuenta de que era un buen equipo con el que eventualmente podíamos llegar a una persona que pudiera sucederme. Si tuviera que hacer un resumen de estos 11 años, ¿qué destacaría? -Hubo muchos momentos difíciles para Israel en estos 11 años, en que tuvimos que hacer campañas de emergencia. Cuando asumí la presidencia venía llegando de un viaje a Polonia e Israel con motivo de los 60 años de Israel, y cuando estuve en Auschwitz me di cuenta de que lo importante que es que haya un Pueblo Judío en la Diáspora que apoye a Israel, porque llevándolo a los tiempos actuales, si te das cuenta de cómo ha aumentado el antisemitismo disfrazado de antisionismo, es imprescindible que los judíos estemos alerta y apoyando en todas las situaciones a Israel. Es una lástima que sea así, es una lástima que el mundo no sea hermanable, pero es la realidad que vivimos. El Keren Hayesod pasó recientemente por un proceso muy relevante de formalización, y al mismo tiempo lanzo un fondo de proyectos concursable, ¿nos puede contar de eso? -El mérito de la fundación es de Jorge Stern, el anterior Sheliaj, más que otra persona, y Álvaro Rosenblut que dio su apoyo. Pero habíamos intentado ya varias veces formalizar y nos habían dicho que no era posible, hasta que se encontró la forma de hacerlo. Creo que el mundo de hoy día obliga a que todas instituciones funcionen de forma transparente. Y no hay mejor forma que tener una institución que cumpla con todas las normas legales, en regla y que rinda cuentas. Antiguamente las cosas se hacían de otra forma. Y los fondos concursables son mérito del Directorio que me acompañó. Ahora que deja la presidencia, ¿va a seguir colaborando con el Keren Hayesod desde otro cargo? -Voy a seguir apoyando, especialmente a Jaco en todo lo que me pida, y por supuesto seguiré haciendo mi lista. ¿Cuáles cree que son los desafíos que va a enfrentar Jaco en este período? -El desafío es que la comunidad chilena tiene también muchas necesidades. Las instituciones comunitarias hacen sus campañas de recaudación todas juntas, al mismo tiempo y pidiéndole siempre a las mismas personas. A pesar de que en el Keren Hayesod tenemos una profundidad bastante buena en la comunidad judía chilena, es una de las campañas que llega a más gente o que más recauda per cápita. En segundo lugar, siempre va a ser un desafío encontrar y formar un sucesor, entonces una de las sugerencias que le puedo hacer es que empiece desde ya, y que sea una persona que entienda el funcionamiento del Keren Hayesod y que esté motivado. Jaco Leopold, nuevo presidente del Keren Hayesod: “Generaremos un círculo virtuoso en el que, con los años, podremos aportar cada vez más a nuestra comunidad” Cuando Dany Kaplan, sheliaj de Keren Hayesod, contó cómo fue que le propuso a Jaco Leopoldo tomar la posta de Eduardo Avayú liderando la organización, dijo que su respuesta fue: “Es la propuesta más emocionante que me han hecho”. El entusiasmo con el que el joven ingeniero comercial (tiene 40 años de edad) aceptó el desafío se dejó entrever en el discurso que pronunció en la Cena Anual realizada martes 13 de agosto en el Mercaz, en la que relató el emotivo momento en que se había comprometido con la labor de la organización: cuando en el viaje de estudios del Instituto Hebreo llevaron a su generación a recibir a olim jadashim de Etiopía al aeropuerto Ben Gurión. Jaco, en la Cena Anual del Keren Hayesod contaste qué te había motivado para asumir la presidencia. Con esa motivación, ¿cuáles serán los focos o ejes que tendrá tu gestión? -En los últimos 12 a 24 meses se ha generado mucha inercia positiva en el Keren Hayesod. Tenemos un directorio muy dinámico y comprometido. Con ellos trabajaremos en varios frentes que nos ayudarán a acercarnos a las personas de diferentes edades. Por ejemplo, pondremos mucho foco en la juventud, buscando educar y transmitir como la organización fue y sigue siendo parte fundamental en la vida de los judíos de Israel y la diáspora. En el otro lado del ciclo de la vida, trabajaremos con los más adultos. Buscando con ellos la fórmula para apoyarlos en transmitir a sus hijos, adultos también, la importancia de ser contribuyentes y/o voluntarios. Todo ese foco y esfuerzo queremos canalizarlo en parte reforzando nuestra relación con las comunidades, que al día de hoy es muy buena, pero queremos acercarnos aún más. Hay grandes proyectos en la comunidad y vienen otros. Creemos que tenemos mucho que aportar y estamos convencidos que trabajando en conjunto podemos lograr más y mejores cosas. Asumes la presidencia en momentos en que el Keren Hayesod se ha constituido como fundación y ha lanzado una convocatoria abierta al ishuv para participar en un fondo para proyectos concursables. -Si bien hay ciertos aportes permanentes, la idea de lanzar fondos concursables busca sacar lo mejor de todos nosotros y que nos esforcemos cada día más en generar ideas y proyectos de alto impacto. Esperamos poder apoyar proyectos alineados con los objetivos y misión del Keren Hayesod y que idealmente beneficien a la mayor cantidad de personas posible. No tengo duda que con esto generaremos un círculo virtuoso en el que, con los años, Keren Hayesod podrá aportar cada vez más a nuestra comunidad y, poniendo todo el optimismo por delante, ojalá poder a portar a muchos y grandes proyectos cada año. Ahora, respecto de Israel, ¿cuáles son los compromisos y desafíos? -Los compromisos que Keren Hayesod tiene con Israel no cambian mucho año a año. El mandato es claro y tiene como objetivo apoyar las aliyot, la absorción, proyectos de educación en tecnología y proyectos educativos de nivelación social. En este marco hay cientos de iniciativas diferentes a las cuales aportamos. En algunas participamos desde el anonimato y en otras plasmando el nombre de alguna división (Dor Emshej, Dor Ajshav, División Femenina o Campaña General). Este año, estamos apoyando fuertemente, a través de la División Femenina liderada por Karen Pupkin, la aldea Juvenil Ben Yakir en Israel. Un centro en el que viven y estudian más de 100 jóvenes en riesgo social y para el cual estamos financiando la construcción de la nueva escuela tecnológica. Para este caso estamos buscando aportes especiales dirigidos al proyecto y trabajando en difusión para que sea un proyecto apoyado por toda la comunidad de Chile. Cada vez que Keren Hayesod Chile se enfoca en un objetivo como este, alienando a nuestra comunidad en torno a él, los resultados sobrepasan lo esperado y el impacto logrado realmente aporta a mejorar la vida de miles de judíos. Finalmente, ¿crees que por tu edad tengas una mayor llegada hacia los jóvenes de la comunidad? Y si es así, ¿cuál sería la convocatoria para ellos, por qué debieran apoyar al Keren Hayesod? -Mi edad podría ayudar aunque tenemos varias personas menores a mi enfocadas en la juventud. Sin embargo, como mencioné antes, debemos trabajar en que los más jóvenes entiendan que Israel es un regalo que nuestras generaciones han recibido. Debe cuidarse y pasa a ser responsabilidad de nosotros lo que ocurra hacia adelante.

publicado 22 Agosto 2019

Noventa y Dos

“Será si seguramente escuchas (shamoa tishme’u)... - Dvarim 11:13”. Noventa y dos veces aparece el verbo SH-M-A –escucha-. La reiteración del verbo, denota la magnitud de la tarea. Cierta vez, el rey Salomón soñó con la presencia de D-s. Allí, le preguntó el Rey, qué obsequio le gustaría recibir. La respuesta en Melajim 3:9 es “lev Shomea”, literalmente “un corazón que escucha”. Salomón basó sus juicios en la capacidad para escuchar, entender emociones detrás de palabras y sentir lo que se decía u omitía. Escuchar es la clave virtuosa de una vida religiosa. D-s siempre habla, pero el desafío es estar atentos a la escucha para percibir esa voz. La Torá propone reaccionar frente al grito aplacado de los angustiados, pobres, débiles, vulnerados. El ser religioso es recuperar la escucha frente a las personas con dolor existencial. El judaísmo trazó su destino hacia un monoteísmo puro, en donde no hay lugar para lo visual. En tanto, potenció la escucha como el factor de conexión entre el Creador y sus creados. La escucha activa, es la clave para comunicarse con los demás. Ser receptivos sin distracción, evitar prejuicios por sobre la resolución, la escucha con interés por sobre los detalles. Asertividad en la escucha es ser honestos vinculando los sentimientos y emociones que se generan. Moshé, una vez más insta a escuchar: el grito tácito de los demás y la voz suave y apacible de D-s.

publicado 22 Agosto 2019

Acabamos de vivir Tishá beAv

Acabamos de vivir Tishá beAv, el día más triste del calendario hebreo. En él lloramos, entre muchas tragedias que aquejaron a nuestro pueblo, la destrucción de ambos templos de Jerusalem y la consecuente pérdida de la independencia nacional. El texto central de esta conmemoración es Meguilat Eijá, las “Lamentaciones de Jeremías”. Leer Meguilat Eijá supone un ejercicio tremendo de fortaleza. Las descripciones de la destrucción del primer templo son escalofriantes. No se trata solo de la destrucción de un edificio, es la destrucción de una nación. Se trata del asesinato de los habitantes de la ciudad, se trata de niños, jóvenes y ancianos muriendo de hambre o heridos de muerte en las calles, se trata de madres comiendo a sus hijos. Leer Meguilat Eijá nos recuerda de manera horrorosa lo que hemos vivido en la Shoah. Cuando leemos Meguilat Eijá solemos creer que el relato de Jeremías es una descripción de lo que él está viendo con sus propios ojos. Sin embargo, el rabino Shai Piron nos ofrece un análisis diferente. En un artículo publicado en el sitio de internet “929” dedicado al estudio bíblico, Shai Piron explica que Meguilat Eijá, lejos de ser una descripción en tiempo presente, fue escrito por el profeta Jeremías diecisiete años antes de la destrucción de Jerusalem. Cita como prueba el capítulo 36 del libro de Jeremías, que comienza estableciendo la fecha de la profecía en el año cuarto del reinado de Joaquim ben Joshiahu, rey de Yehudá. El texto relata que, en esa fecha, el profeta Jeremías recibe una revelación de D´s en la cual se le ordena tomar un pergamino y escribir las palabras que D´s habría de dictarle. D´s justifica su decisión diciendo: “Quizás oiga la casa de Yehudá todo el mal que podría acontecerles y retorne cada uno de su mal camino y yo podría perdonar su maldad y su pecado” (versículo 3). Jeremías le pide a su amanuense, Baruj ben Neria, que escriba lo que él habría de dictarle. El texto no lo aclara pero, dadas las reacciones que genera, es perfectamente plausible que se trate del Libro de las Lamentaciones. Jeremías, quien estaba escondido del rey, pide a Baruj ben Neria que vaya al Templo y lea el texto recién escrito delante del pueblo. Entre las personas que escuchan hay alguien que, al tener acceso a algunos círculos de poder, informa a los príncipes más cercanos al rey, quienes citan a Baruj ben Neria para oír de su boca las palabras del profeta. Leemos en el versículo 16: “Y fue que, al escuchar todas aquellas palabras, cada uno se volvió espantado a su compañero y dijeron a Baruj: sin duda urge contarle al rey todas estas palabras”. Envían, pues, un emisario para hacerlo. El rey lo recibe en su casa de invierno, junto a un brasero que ardía frente a él. Y antes de que el emisario hubiera leído tres o cuatro columnas, el rey rasgó con un cuchillo el pergamino y lo echó al fuego hasta que todo el rollo se consumió (versículo 23). Lo que sucede después es que el rey manda a apresar a Baruj ben Neria y a Jeremías, D´s los protege y vuelve a dictarles el libro que el rey había quemado. Todo el libro de Jeremías, y de hecho todos los libros proféticos, son súplicas de D´s al pueblo instándolo al arrepentimiento. Los profetas piden una conducta ética: cuidar la sociedad, no abandonar a los pobres, a la viuda, al huérfano, al extranjero. Ser correctos, tanto en el comercio como en las relaciones humanas. Abandonar la violencia, no abusar de los más vulnerables. Porque transgredir estos principios no puede más que generar destrucción. A lo largo de todo su libro, Jeremías repite una y otra vez que, si el pueblo no cambia su conducta, la ciudad de Jerusalem será destruida. Pero pensar que el texto de Eijá, con esa descripción tan cruda de lo que habría de suceder, llegó a oídos de quienes tenían el poder político para evitarlo y no lo hicieron, es escalofriante. El rabino Shai Piron hace un análisis sobre este texto diciendo que muchas veces los políticos, aun sabiendo que están llevando a su pueblo a la destrucción, se niegan a modificar sus decisiones cuando hacerlo pone en riesgo su estabilidad en el poder. Pero podríamos encontrar otras enseñanzas. ¿Cuántas veces no escuchamos consejos bien intencionados, palabras que tratan de hacernos el bien? En una hermosa clase, el rabino Ari Sigal nos planteaba que la única manera de escuchar un consejo es tener certeza del cariño y de las buenas intenciones de quien nos lo da. Pero muchas veces, aun sabiendo que el otro quiere nuestro bien, somos como el rey que rompe y quema los consejos porque no los quiere escuchar. Leemos en Levítico 19:17, justo antes de la indicación de amar al prójimo como a uno mismo, la orden de advertir a nuestro hermano cuando vemos que se está equivocando. Esta debe ser una de las mitzvot más difíciles, básicamente porque nunca estaremos seguros de si tenemos derecho a hacerlo, si vamos a quedar mal, si vamos a dañar la relación. Y, sin embargo, cuando vemos a alguien que nos importa cometiendo algún error grave, es bueno recordar que intervenir (con tacto, con delicadeza, con criterio) es nuestra obligación. A su vez, cuando recibimos consejos, cuando alguien nos dice (con ese mismo cariño) que no lo estamos haciendo bien, quizás sea bueno tener presente que está tratando de cumplir con su deber. Y no olvidar las terribles consecuencias de la actitud de Joaquim rey de Yehudá, cuando quema la descripción de lo que sucederá a su reino, una destrucción acerca de la cual no quiere escuchar.

Un hombre grande, en su vida y en su legado

Así comenzaba la columna titulada “Fragilidad”, la última publicada por Tiberio Yosif Klein Z.L., publicada en su perfil de Facebook el pasado 31 de octubre. Tito, como lo conocían sus cercanos era un prolífico ensayista y columnista, a pesar de que su formación profesional era la de arquitecto. Aquejado por un cáncer, falleció el miércoles 13 de noviembre de 2019, a la edad de 75 años. Comprometido dirigente comunitario, fue parte del Directorio de diversas instituciones, entre ellas la Federación Sionista de Chile y el Keren Kayemet Le Israel. Llevaba el sionismo en la sangre, y había sido voluntario en Israel durante la Guerra de los Seis Días, en 1967. Tiberio fue además el primer Presidente en Chile de la Organización Internacional Mensa, una asociación de personas de alto coeficiente intelectual (CI), fundada en Inglaterra en el año 1946. Escritor y dramaturgo de oficio, fue autor de las novelas “Los Peones” (2010) y “¿Dónde está Rita?” (s/a), y mención Honrosa en la Sociedad de Autores Teatrales de Chile. Tiberio Yosif cultivaba una visión crítica e integradora de la comunidad y la vida judía en Chile. Fue parte, hasta su fallecimiento, de Comité Editorial de La Palabra Israelita. Lo recordaremos eternamente por su compromiso kehilatí, su caballerosidad, opinión ilustrada y pluma virtuosa.

El gran gestor de “Anajnu”

David Abodovsky Guiser, Z.L., no era periodista -era publicista- sin embargo entendía muy bien cuál era el rol de un medio de comunicación, y en especial uno comunitario. Desde el sitio web de Anajnu, www.anajnu.cl, fundado en el año 2005, David buscaba propiciar un intercambio de ideas, que estimulara “a las personas a comprometerse con su ser judío e idealmente a participar en alguna de las vertientes del judaísmo con la que se sientan identificadas, fomentando a su vez el conocimiento, la solidaridad y la empatía con Eretz Israel”, como se señalaba en su sitio web. David tenía una idea transversal e inclusiva de cómo debía ser la comunidad judía de Chile, y a través del medio de comunicación que creó y dirigió, intentó impulsar y compartir esa visión. Falleció en la madrugada del sábado 9 de noviembre, a la edad de 73 años, afectado por una grave enfermedad. Fue, como lo calificó la Comunidad Judía de Chile en un comunicado, “un trabajador incansable y un férreo defensor del pueblo judío y el Estado de Israel”.

Directora israelí integrará jurado del Festival Internacional de Cine

La cineasta y actriz israelí Hadas Ben-Aroya integrará el jurado de la 34ª edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. El filme “People that are not me”, dirigido y protagonizado por Ben-Aroya, había ganado el premio mayor (Astor de Oro) del Festival en 2016. Ben-Aroya nació en 1988 en Israel. Se graduó de la Escuela de Cine Steve Tisch en la Universidad de Tel Aviv. Ganó el «Mejor Cortometraje» en el Shanghai Film Festival con «Sex Doll» (2013). Su primer largometraje «People That Are Not Me» (2016) se estrenó en el Festival de Locarno y ganó la competencia internacional a mejor película en el Festival de Mar del Plata. Hadas participó en los Berlinale Talents 2016 y en el Master Class del Festival de Cine de Zúrich. «Nymphie», su segundo proyecto de largometraje, fue seleccionado para participar en el laboratorio de guionistas de Sundance 2017. El Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2019 se realizará del 9 al 18 de noviembre y es organizado por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).

Censuran libros del israelí Yuval Noah Harari

La liga de editores de Teherán decidió vetar la compra y venta en su territorio de los libros del célebre escritor israelí Yuval Noah Harari. De acuerdo a información de la agencia estatal iraní IRNA recogida por la agencia de noticias AP, la liga incluso busca una “posible” toma de acciones legales contra la venta de los libros. Entre los libros vetados se encuentran De animales a dioses: Breve historia de la humanidad, Homo deus: Breve historia del mañana, 21 lecciones para el siglo 21 y Dinero. En mayo pasado, el Ministerio de Cultura de Irán anunció el veto a la publicación de los libros de Harari en el territorio iraní. Como sus argumentos para la decisión, señaló que estos promueven la teoría de la evolución y falsifican la historia. Asimismo, las autoridades iraníes expresaron su temor de que los libros de Harari, al que llaman “un sionista”, pudieran difundir ideas occidentales entre sus ciudadanos.

Musulmanes y judíos de Bosnia conmemoran siglos de buena convivencia

Con motivo del bicentenario de este acontecimiento, las dos comunidades organizaron en Sarajevo una conferencia y exhibición para recordar y destacar que la convivencia pacífica entre las dos religiones es posible en estas tierras desde hace unos 500 años. Todo ello, en medio de crecientes sentimientos antisemitas y islamófobos, no solo en Europa sino en gran parte del mundo. Tras la expulsión de los sefardíes de España en 1492 decenas de miles de judíos llegaron al Imperio Otomano, y con ello también a lo que hoy es Bosnia Herzegovina. "Estas dos comunidades son un luminoso ejemplo de cómo dos religiones diferentes pueden cooperar. Los dos pueblos muestran que la tolerancia es la clave del éxito", aseguró Jakob Finci, histórico líder de la comunidad judía de Sarajevo. "Lo que desconcierta a este mundo dividido por todo tipo de conflictos es cómo los musulmanes y judíos de Bosnia viven juntos, comparten el bien y el mal", agregó el ex político durante la conferencia celebrada el pasado jueves. LA COMUNIDAD JUDÍA, DIEZMADA POR EL HOLOCAUSTO La comunidad judía de Sarajevo -con hoy solo entre 700 y 800 personas, en su mayoría de origen español (sefardí)- contaba hasta la Segunda Guerra Mundial con más de 12.000 personas, casi una cuarta parte de la población de la ciudad entonces. Sin embargo, gran mayoría de los judíos bosnios fueron asesinados durante la ocupación nazi y el Holocausto. Los musulmanes conforman la principal de las tres grandes comunidades étnica-religiosas de Bosnia, junto a los serbios y croatas, que se enfrentaron durante la sangrienta guerra civil de 1992-1995. En Sarajevo, un 80 % de la población es musulmana actualmente. El líder de la comunidad islámica bosnia, Husein Kavazovic, expresó durante la conferencia su esperanza de que conmemoraciones conjuntas de este tipo vayan a "fortalecer la unidad" entre ambas comunidades, pero también con otros grupos en el país balcánico, que sigue traumatizado por la guerra civil hace un cuarto de siglo. UNA REBELIÓN MUSULMANA DA ORIGEN A UNA FIESTA JUDÍA El motivo concreto de la conmemoración esta semana es el 200 aniversario de una rebelión de los musulmanes sarajevitas contra el gobernador otomano Mehmed Ruzdi Pasha. Éste había encarcelado al rabino local Moshe Danon y a otros diez prestigiosos judíos de la ciudad, exigiendo un elevado rescate a la comunidad hebrea a cambio de sus vidas. Unos 3.000 musulmanes se alzaron en armas para protestar ante la sede del gobernador. Lograron no solo salvar a sus vecinos judíos sino también forzar la destitución y expulsión del administrador. El historiador bosnio Eli Tauber destacó la importancia de este evento para los judíos sarajevitas, que desde entonces festejan cada otoño lo que llama en ladino (judeoespañol) el "Purim di Saray". Hacen alusión así a la fiesta judía de Purim, que se celebra cada febrero o marzo (dependiendo del calendario judío) para conmemorar la salvación de los judíos en Persia hace 2.500 años cuando un ministro del Rey propuso aniquilar a todos los hebreos. La salvación sarajevita de 1819 hace pensar de alguna forma en la historia de Purim, expuesta en el Libro de Ester (Meguilat Ester, en hebreo) que se lee cada año y desde hace siglos en las sinagogas de todo el mundo. "Purim es una celebración de la libertad. Esta es la primera vez que salimos del marco de nuestra propia comunidad. La comunidad Islámica ha aceptado celebrarla con nosotros", concluyó Tauber.

Para recordar la Kristallnacht

El histórico equipo brasilero Corinthians ha dado a conocer a través de sus redes sociales que, durante esta semana portarán tanto en su camiseta, como en las butacas de su estadio una Estrella de David para recordar la Kristallnacht, más conocida como la noche de los cristales rotos. El fútbol puede ser mucho más que un resultado. Y en Corinthians, uno de los clubes más populares del mundo, van a encargarse de dejarlo claro. Es por esto que el club usará su camiseta para mantener viva la memoria sobre un episodio funesto la Noche de los Cristales Rotos, uno de los episodios emblemáticos de la persecución a los judíos en la Alemania nazi. El club paulista contó en un video brillante y conmovedor la idea del homenaje que se realizará el 9 de noviembre, cuando se cumplan 81 años del día en que comenzó una serie de linchamientos acompañada por la destrucción de instituciones judías. Corinthians recordará esa tragedia en un partido clave: el choque por la 31° fecha del Brasileirao ante Palmeiras, su clásico rival. Como bien explica el video que se difundió a través de los canales oficiales del equipo dejó de usar estrellas en sus camisetas en 2012, año en que obtuvo su primera Copa Libertadores y su segundo Mundial de Clubes. “Corinthians no vive de títulos. Vive de Corinthians (…) Y a pesar de no usar más estrellas, sabemos que nuestros títulos jamás serán olvidados. Pero existe una historia que debe ser recordada. Una historia que también es representada por una estrella. La estrella del Holocausto, explica el locutor en off del emocionante video, mientras se aprecian las imágenes de los refugiados judíos durante los años del horror nazi. En una publicación en su cuenta de Twitter, el club de fútbol anunció que desde el 6 de noviembre y durante esta semana, su equipo lucirá en su camiseta una Estrella de David amarilla, como las que los Judíos fueron obligados a utilizar :“Cortinthians rendirá homenaje a una fecha dolorosa que ha marcado a generaciones de personas”, publicaron.

El vivo legado de Sefarad

El Instituto de Estudios Sefaradíes fue fundado en 1975. Sus objetivos son el estudio, la preservación y la difusión del Patrimonio y valores culturales, históricos y sociales de los judíos que vivieron en la Península Ibérica por más de mil años, hasta su expulsión en 1492. La mayoría se fue hacia países en torno al Mediterráneo, en especial al entonces Imperio Otomano. El Instituto creó el “Coro Sefarad” a principio de los años ochenta, dedicado a la difusión del Romancero Judeoespañol y canciones folclóricas y litúrgicas sefaradíes, en forma polifónica y folclórica con acompañamiento musical. También se desdobla en un grupo amateur de teatro musical que, a través de sus interpretaciones, testimonia las costumbres del quehacer sefaradí. Colabora regularmente con los Departamentos de Culto y de Cultura de la Comunidad Sefaradí. En 1994, se inaugura el “Museo Histórico Sefaradí de Chile” y el “Museo Bibliográfico del Judeoespañol”. Estos se encuentran en el atrio de la Sinagoga Maguen David de la Comunidad Israelita Sefaradí. Se pueden visitar con guía y, cada año, centenares de personas, entre los cuales los alumnos de varias escuelas de Santiago, seminaristas, turistas, etc., los visitan. El Instituto mantiene también un Archivo General con importante material informativo. Ofrece permanente orientación a estudiantes y estudiosos en la investigación del acervo Sefaradí. Su directora actual -y desde hace años- es Raquel Gateño Palombo.

“Queremos nivelar la cancha hacia arriba y que ningún niño se quede atrás”

A comienzos del mes de septiembre de 2019, con motivo de la realización del 15° Encuentro Anual de Endeavor Chile, la red internacional de emprendedores eligió a cinco nuevos miembros para su Directorio, entre ellos a Ariel Gringaus. Ariel es egresado del Instituto Hebreo y de Ingeniería Civil Industrial de la Universidad de Chile, y tiene estudios de educación ejecutiva en administración e innovación en IESE (España), Wharton (EE.UU.) y CEIBS (China). Fue Rosh Tnuá de Tikva, co-fundador de la Asociación de Emprendedores de Chile, ASECH, y es fundador y CEO de Colegium, la empresa que provee soluciones tecnológicas para la educación, creada en Chile y ya presente en seis países de Latinoamérica y en España. Creado en el año 2000, Colegium nació con el objetivo de mejorar la gestión global y el desempeño de los colegios, desarrollando herramientas tecnológicas diseñadas para mejorar el trabajo de los profesores y el equipo administrativo; mejorar la supervisión del colegio por parte de los directivos, y mejorar la comunicación entre el colegio y las familias. Desde el año 2009, es parte de Endeavor, que como explica Ariel “es una organización sin fines de lucro, fundada en Nueva York con la idea de agrupar a países que están en vías de desarrollo y ayudarlos desarrollarse a través de emprendimientos de alto impacto, que generen buenas condiciones para el país, empleos y relaciones con clientes y proveedores de calidad, y que sean escalables, que puedan estar en muchos países”. “Lo que hace”, agrega, “es ayudar, a través de mentorías, a que los emprendedores se puedan desarrollar mejor. Pero no cualquier emprendedor, en este caso emprendedores de alto impacto que pasan por un proceso de selección súper difícil. En 20 años han seleccionado, en unos 25 países, a unas 2.000 personas, y a esas personas los ayudan a que se desarrollen y tengan mejor resultado sus emprendimientos, y así le va mejor a los países. Cada país tiene un directorio que, en general, es formado por parte de los principales empresarios del país. Son los mismos emprendedores los que votan y pueden elegir miembros nuevos para el Directorio, y me votaron”. Es, para ti, una actividad honorem, tal como es la misión de la organización. -Es como en la comunidad, el tiempo que uno le dedica es parte del tiempo personal, en que uno deja de hacer otra cosa, deja de trabajar o deja de hacer algo con su familia por ayudar a esta misión, que -sobre todo en estos momentos, en esta situación complicada en que la gente se ve medio agobiada- busca ver cómo ayudamos a que Chile sea un mejor país para vivir. Necesitamos trabajar, que haya trabajo de calidad, que la gente se puede desarrollar profesionalmente y que pueda pensar globalmente, y que pueda generar riqueza para Chile. Eso es súper interesante y eso es lo que hace Endeavor. ¿Les ha tocado analizar cómo se siguen desarrollando estas empresas en esta contingencia y cómo va a impactar? -Para Chile va a ser súper difícil, pero no imposible salir adelante. Pero sí va a ser algo súper duro. Nosotros decidimos ser parte de la solución, entonces estamos conversando con gente, tuvimos una ronda de conversaciones con senadores y diputados. No queremos conversar sólo entre nosotros mismos, los emprendedores. Y estamos viendo varias cosas relacionadas con buenas prácticas, no solamente con temas salariales, sino de calidad de trabajo, de Home Office, para entre todos ver cómo manejar esta situación tan difícil para mucha gente. A veces uno no se da cuenta, pero si una persona se demoraba 25 minutos o media hora en llegar a trabajar, ahora llega después de dos horas de viaje, ya llega al trabajo cansada. Y ahí tenemos que ver cómo lo recibimos, cómo le damos cariño, cómo los ayudamos, porque más encima está preocupado de que los niños no están en el colegio, de lo que está pasando en su casa. Esto tiene distintos focos, antes sólo tenía el foco en trabajo y después se iba a una vida organizada, y se desorganizó todo. La gente que trabaja con nosotros en otros países también está súper preocupada, porque ven en la tele los saqueos, ellos saben que nuestra oficina está cerca de Plaza Italia y está súper asustados. Mucha de la gente que está fuera pregunta qué pasa con ustedes, con el manejo de crisis y esta situación especial, y la verdad que no ha sido difícil para nosotros, porque le hemos dedicado tiempo a cada persona y todo el equipo ha estado súper unidos. “Más tiempo para educar” Ariel Gringaus sabe que una de las áreas más conocida de Colegium es Schoolnet, pero comenta que ésta es parte de una idea mayor, que es “tratar de resolver los problemas de los colegios a través de tecnología e innovación. Nosotros motivamos a que los profesores se dediquen a lo que importa, que es enseñar, les sacamos todo el tema de atrás, qué son las calificaciones, la asistencia, etc. También tenemos un área que ve las recaudaciones de los colegios y además tenemos un sistema de comunicaciones, que en estos días ha sido súper útil. Tenemos, también, una parte de orientación, de seguimiento de talentos, y otra de biblioteca de recursos digitales. Entonces, es un sistema que de alguna manera transforma digitalmente el colegio, y lo más importante es que el profesor tenga ese tiempo, que es el que puede estar haciendo tareas rutinarias, que tenga más tiempo para para estar con los alumnos”. El CEO de Colegium comenta que “ahora, además, tenemos ciertas herramientas de diagnóstico para ayudar a que los niños aprendan mejor matemáticas y lenguaje. Hace unos años se decía siempre que los chilenos no entienden lo que leen y es verdad, entonces dijimos “Bueno, cómo vamos a ser un país desarrollado si los niños no entienden”. Nosotros tenemos un grupo de niños afortunados que van a colegios espectaculares, como el Instituto Hebreo o el Maimónides, que tienen un nivel de profesores y directores espectacular, pero hay muchos niños que están en un colegio público, por ejemplo, que muchas veces el niño pasó del curso pero tiene una carencia en lectura. Pasa de segundo a tercero Básico y el profesor de tercero parte con la materia de ese año, no está preocupado de ayudarlo. Y después ese niño pasa a cuarto, a quinto, y de pronto ese niño tiene que empezar a estudiar de manera autónoma, leyendo un libro de ciencia y no entiende nada. Entonces, estamos trabajando en todos estos temas para que los niños lean bien, queremos nivelar la cancha hacia arriba y que ningún niño se quede atrás por un tema de lectura, porque eso al final a ese niño lo va a perjudicar para siempre, le va a ir peor en la universidad, va a tener un peor empleo. Es algo de muy largo plazo, pero creemos que por ahí va. Los países desarrollados lo han hecho, tú lo ves en Finlandia, en Singapur, en Estados Unidos”. ¿Qué te motivó a trabajar desarrollando tecnologías para la educación? -20 años atrás yo estaba estudiando ingeniería en la Universidad de Chile y, en esa época, te formaban no para ser un emprendedor, sino ser un ejecutivo, ojalá de alguna empresa destacada. En ese momento decidimos, con mi socio, emprender y era muy raro, nos decían “Por qué quieren emprender si tienen un título, si son ingenieros, pueden tener un trabajo digno, un buen sueldo”. Nosotros creíamos que el emprendimiento en una forma de vida que nos gustaba. Empezamos a buscar un negocio, una idea, justo era el boom de las .com. Y yo me di cuenta de que los colegios estaban en ese proceso de digitalización, tenían registro de la información pero no le comunicaban a los papás, ellos estaban fuera de los procesos educativos de sus hijos. Dije “Hay una oportunidad de conectar a colegio con los papás, ese papá debiera estar dentro el proceso educativo, no fuera”. Pensé en hacer Schoolnet y vi que habían colegios que ya tenían un sistema que se llamaba School track, entre ellos el Instituto Hebreo. Fui a ver el creador, lo encontré genial y nos asociamos. ¿Tienes una idea de cuántos son los colegios que están trabajando con ustedes actualmente? -Son miles, miles, no te puedo decir, y todos los días hay más colegios. ¿Están trabajando en alguna línea nueva de desarrollo? -Nosotros estamos todo el tiempo inventando cosas, y ahora estamos muy enfocados en el tema calidad, que en el fondo es cómo ayudar a que los alumnos a que realmente aprendan. Lo que pasa es que hay una diferencia generacional super importante, tú tienes los libros de texto y la forma en que enseñan los profesores, como nos enseñaron a nosotros, a nuestros papás, a nuestros abuelos, etc. Pero los niños ahora aprenden distinto, entonces nosotros tenemos que hacer la interfaz que ayude a que un niño que nació en el Siglo 21 pueda aprender mejor. El problema es que los profesores son espectaculares, pero un niño tiene conversaciones simultáneas entre el Instagram, el Whatsapp, la abuela, la polola… Tiene problemas de lectura, no sabe leer bien y tiene mala nota en comunicación, pero el niño se puede comunicar con un montón de gente simultáneamente, se coordina hasta para ir a una manifestación. Pero llega la prueba de lenguaje ¡y no se saben comunicar! Entonces algo está pasando entre la forma en que estamos enseñando y como ellos reciben lo que estamos enseñando. Nuestra misión es ahora es ayudar a acortar ese gap. Y está todo el tema de cómo hacer las tareas en línea. Entonces estamos pensando en un sistema que sea fácil, para que el profesor pueda corregir, así ayudar a la calidad de vida del profe y sobre todo al aprendizaje de los alumnos. Estamos tratando de apuntar ahí.

“Iguales a uno” de Juan Pablo Iglesias ya circula en Estados Unidos e Israel

Fue gracias a un azar relacionado con los libros que Juan Pablo Iglesias pudo conocer al ensayista y traductor mexicano Ilan Stavans. Invitado a la Feria Internacional del Libro de Santiago, FILSA, en el año 2017, Stavans e Iglesias se conocieron gracias a que el segundo estaba a cargo del stand que la Comunidad Judía de Chile, CJCh, tenía en el evento cultural. Entonces, Juan Pablo tuvo oportunidad de hablarle de su libro, “Iguales a 1”, una obra de literatura infantil e ilustración que había lanzado el año anterior. El libro cuenta la historia de Daniel e Ismael, que no se conocen, pero comparten más semejanzas de las que cualquiera pueda imaginar. Ambos se encuentran en el parque, y la pelota comienza a rodar, y de esta manera protagonizan el juego más grande de todos, aquel donde el marcador deja de importar. Superando sus diferencias, Daniel que es judío y Ismael árabe, se dan cuenta que es más lo que los acerca que lo que los separa, y dejan de lado los prejuicios que los adultos les quieren imponer. Con el apoyo del Fondo del Libro, “Iguales a 1” fue publicado por el sello SM. Y ahora, gracias a la gestión de Ilan Stavans con la editorial Restless Books, fue publicado en una versión trilingüe hebreo, árabe e inglés, que ya está en los escaparates de las librerías de Israel y se puede adquirir online a través de Amazon y Book Depository.

La super industria cinematográfica de Israel llega a Chile

No hay duda de que el cine y la TV en Israel son industrias creativas crecientes, que se proyectan a todo el mundo. No por nada el trabajo de guionistas, productores y directores israelíes está disponible en todas las plataformas de streaming y ocupa el horario prime de importantes cadenas de televisión internacionales. Por citar ejemplos recientes, la serie “Our boys” (2019) fue realizada por la cadena de TV israelí Keshet para HBO, y generó una amplia polémica por el tratamiento que dio a los hechos que precedieron a la operación Margen Protector, del 2014. Otro caso es la recién estrenada serie documental de Netflix “El diablo de al lado” (2019), que aborda el caso de John Demjanjuk, y que fue dirigida por Daniel Sivan y Yossi Bloch, y realizada en conjunto con Yes Studios, productora de televisión israelí. En Israel, además, existe una amplia oferta de institutos y universidades que ofrecen programas de estudios relacionados con el cine y televisión. De hecho, en agosto de este año, la prestigiosa revista sobre cine y espectáculos “The Hollywood reporter” publicó una nota en la que destacó a la Escuela de Cine y Televisión Sam Spiegel, de Jerusalem, como una de las 15 mejores escuelas de cine del mundo. Con todos estos antecedentes, no es de extrañar- entonces- que una propuesta como la de Seret, Festival Internacional de Cine Israelí, se haya consolidado en la cartelera cultural de nuestro país. Es así que entre el 12 y el 18 de diciembre próximos, en el Cine Hoyts del Parque Arauco, se realizará la cuarta versión de este evento cultural cinematográfico, que en esta ocasión ofrece una selección de 11 películas a través de las cuales se puede tener una muestra precisa de la diversidad de temáticas, estilos y géneros de la producción más reciente del cine israelí. Ad portas de la nueva realización de Seret en Chile, conversamos con Patty Hochmann, quien junto a Odelia Haroush y Anat Koren, es fundadora y gestora de este festival que ha hecho del cine un embajador de la cultura y el arte de Israel. Esta es la cuarta versión de Seret en Chile, ¿lo interpreta como la consagración del festival dentro de la cartelera cultural chilena? -Odelia, Anat y yo estamos muy contentas de que este año, otra vez, pudimos hacer el festival en Chile, ya que no está fácil, pero llegar a este país es muy importante. Este festival se hace en varios países del mundo, el más lejano es Chile, pero para mí es el más importante porque es el lugar donde nací. ¿Qué novedades trae esta versión de Seret? -Como siempre, en Seret hay una variedad de películas muy diversas, de muchos temas, que permiten ver lo mejor del arte israelí del último año. Todas las películas son del 2019, son películas que recibieron premios en festivales del mundo. Para mí es un honor que el cine de Israel, que últimamente ha sido bien conocido en todo el mundo, llegue a Chile también. ¿Cómo se seleccionan las películas que integran cada versión del festival? -Yo soy miembro de la Academia Israelí de Cine y Televisión, veo todas las películas que salen al momento del estreno y estoy atenta, durante el año, a las películas que van recibiendo premios en festivales israelíes y de todo el mundo. Así elegimos cuáles son las mejores películas que han sido premiadas, que nos han gustado y que representan la diversidad cultural de Israel. Se nota, en las distintas versiones del festival que ya se han realizado en Chile, un especial cuidado en la selección de películas, que muestran una diversidad de temáticas, estilos y géneros. ¿Es esto intencionado por parte de uds.? -Sí, nuestra idea es que sea diverso, que muestre de todo lo que existe en Israel, la diversidad de temas. Y lo más importante, que una a todas las mejores películas israelíes. Queremos mostrar que Israel es tan diverso, la gente viene de tantos lugares distintos del mundo y la cultura es tan variada, y cómo eso se ve también en el arte. Gracias a las películas que seleccionan, el público se puede hacer una idea bastante clara de lo que es la sociedad israelí, con población ortodoxa, laica, palestina, etíope… -¡Y tenemos mujeres! Tenemos tres películas que son hechas por directoras mujeres. Por ejemplo, la película “Mujer ejecutiva” (Michal Aviad, 2019) ha recibido muchos premios en el mundo, y la actriz principal también ha recibido reconocimientos por su papel. La película “Árbol de higos” (Aalam-Warqe Davidian), por otra parte, es la primera película hecha por una directora etíope y ya fue reconocida en todo el mundo. Para el público chileno, las películas de Seret permiten acercarse a la sociedad israelí, a lo que es el día a día en Israel y comparar, porque hay realidades sociales que les son comunes. Esto genera cercanía. -Exacto. Muestran que Israel es un país con cualquier otro, aunque crean que es algo muy distinto; como muchos países del mundo tiene los mismos problemas. Por ejemplo, la película “Familia en transición” (Ofir Trainin, 2018) habla sobre género. La película “Mujer ejecutiva” habla del #MeToo, que ha sido un fenómeno en todo el mundo y estoy segura que de que en Chile tienen el mismo. Al ser uds. tres mujeres las fundadoras y organizadoras del festival, ¿hay un sello especial? -Bueno, ¡mujeres para mujeres! Nos importa eso, somos mujeres y nosotras hacemos el festival. Este año que es nuestro noveno año en el mundo, el próximo va a ser nuestro décimo, y sólo en 2019 hemos hecho el festival en 16 ciudades distintas, en cuatro países del mundo. Somos “el” festival internacional de cine israelí, porque hay más festivales pero de cine judío. ¿Qué invitación le haría a nuestros lectores, para que vayan a ver las películas de esta cuarta versión de Seret? -A mí me gustaría mucho que todo el mundo venga a ver al Cine Hoyts del Parque Arauco las películas fabulosas que tenemos este año, una maravillosa diversidad. A cualquiera que vayan les va a gustar mucho, porque hay temas para todo el mundo, y estoy segura de que van a gozar con las películas, entonces espero verlos a todos allá.

La Bomba Israel nos necesita en la búsqueda de nuevos jóvenes voluntarios

La 5ª Compañía de Bomberos de Ñuñoa, “BOMBA ISRAEL” trabaja día a día, incansablemente, por proveer un servicio de auxilio a la comunidad y a la sociedad chilena. Sin embargo, desde el pasado 18 de octubre, su trabajo ha tenido la particularidad de verse afectado -como el de todo el Cuerpo de Bomberos, por lo demás- por los eventos sucedidos en el país, a nivel político y social. Ese día, lo que parecía ser una jornada común, terminó en una guardia preventiva grado tres, que -como explican el Director Miguel Jacard, el Capitán David Schueftan y el Teniente Nicolás Pinto- da cuenta de un alto nivel de complejidad, previo al acuartelamiento general. Ese día, cerca de las 21 horas, se decretó la medida excepcional. Como recuerda Nicolás, eran diez los voluntarios que estaban en ese momento en el cuartel – el número de voluntarios que pernocta de manera regular- y era él que estaba a cargo de compañía. David estaba fuera del país. “Empezamos a llamar gente altiro, para que se viniera el cuartel, no sabíamos ni lo que iba a durar ni el trasfondo que iba a tener todo esto. Esa noche nos quedamos 22 personas a dormir acá más, y salimos cuatro veces seguidas por distintos actos creados por la gente que estaba haciendo desmanes”. Esto duró todo el fin de semana y hasta el martes con distintas alarmas e incendios. Como explica Nicolás, si en un día normal salen tres a cuatro veces en total, en esa contingencia fueron más de ocho. “Básicamente, lo que más nos tocó era producto de los saqueos a los establecimientos”, agrega, y comenta que a medida que pasaba el tiempo, “la gente le fue tomando el peso a lo que estaba pasando, que era completamente desconocido para todos, sobre todo para los más chicos mi edad”. Por eso, valoraron que voluntarios antiguos se sumaran a la guardia, incluido uno con 56 años de servicio que estaba activo cuando fue el Golpe de Estado de 1973. Por su parte, David comenta que, al llegar a Chile, le entregaron en el aeropuerto un salvoconducto que le permitió regresar a su hogar. “En ese momento, no tenía ninguna herramienta que me señalara como bombero más que mi placa”, comenta, “entonces si me paraban los militares tampoco me podía identificar bien. Al día siguiente vi que estaba todo bien en mi casa y listo, me vine para acá”. ¿A qué corresponde la guardia grado tres? Como explica el Capitán, “la institución define niveles de acuartelamiento, qué tienen que ver esencialmente con factores externos, por ejemplo, cualquiera que pudiera requerir la acción de bomberos o que impidan el normal desplazamiento de bomberos, dígase un temporal, un terremoto, problemas sociales -como el 29 de marzo, Día del Joven Combatiente, o el 11 de septiembre- y en este caso va subiendo la intensidad en la medida que hay ya más o menos posibilidades de problemas. Como la situación estaba muy violenta, se partió con grado 3 en la noche del viernes. Y luego al día siguiente fue grado dos. Y así hasta la semana pasada. Y a pesar del caos de los primeros días, en que hubo enfrentamiento con uniformados y también agresiones a bomberos, para el Director de la Bomba Israel “en este estallido de crisis social, toda la gente tiene súper claro que acá los bomberos son voluntarios, todo el mundo sabe que uno para ir a apagar incendios tiene que pagar cuotas. Que El Estado no cubre todas las necesidades de bomberos, entonces, de alguna manera, también entienden que con todo el enojo que puede haber, no se pude descargar con una institución que no tiene nada que ver con política ni economía”. Miguel Jacard recuerda que el sábado 19 de octubre hubo un enorme desplazamiento de gente por Avenida Grecia, mayor al que se produce con un partido de fútbol o un recital, “y la gente pasaba por acá, prendieron barricadas al frente del cuartel, pero a nadie se le ocurrió ni rayar una pared. Le gritaban a los Carabineros, le gritaban los militares, pero cuando alguno de nosotros se asomaba por la puerta del cuartel, la gente de la calle aplaudía. Las personas entienden que nosotros acá no tenemos, como institución global, nada que ver en esto. Entonces todos los que conocen bomberos saben que para ir a apagar a un incendio es a costa del tiempo con su familia, s amigos, parejas y pasatiempos... ... El único acto de vandalismo que sufrieron en el cuartel, como acota David Schueftan, fue un grafitti que decía “Bomberos chicos buenos”. Para Miguel, en tanto, lo más importante para apoyar el trabajo de la Bomba Israel, junto con el aporte de recursos es que “la comunidad judía entienda, tenga súper claro y no desde la boca hacia afuera, que esta bomba ejerce dos labores. Una es una labor social, desde un punto de vista de ayuda al prójimo. Pero también ejerce una labor de representación, del Estado de Israel y de la Ccomunidad Judía de Chile. La gente en la calle dice “los judíos me apagaron la casa”, “Los israelitas me sacaron del auto”, David y yo llevamos escuchando esto desde hace hartos años cuando éramos veinteañeros... , que es lo que nos decían cuando nos veían llegar con la bandera de Israel. Y eso traía como consecuencia que también decían “Ah, no sabía que los judíos eran buenas personas”. Dicho esto, nuestra labor de antidifamación que tiene tanto la comunidad judía de chile y el Estado de Israel, está en la primera línea y de esta forma, ayudamos a contrarrestar este odio que la gente nos tiene por que sí no más”. Por esto, es que para el Voluntario y Director de la Bomba Israel “es muy importante que, para que esto siga, necesitamos una palabra llamada CONTINUIDAD. Nuestra comunidad debe entender que cuando hacemos llamados para que los jóvenes judíos se integren a la bomba, tienen que ayudarnos más en esto, a motivando a que sus hijos y sobrinos y nietos a ser menos cómodos, y a hacer algo por el resto. Trabajar en los proyectos que se hacen para dentro de la comunidad es súper entretenido, pero finalmente no estamos haciendo que la gente a nivel país vea a la comunidad judía de Chile de forma distinta. Por eso necesitamos que tanto la comunidad y los dirigentes de sus instituciones, como los que son papás, tíos y abuelitos de jóvenes, se metan en el chip de que tienen que motivar a sus hijos, nietos y sobrinos a participar de actividades como ésta, y dar un poquito más de sí”.

40 obras que hablan del cuerpo y el lugar

El jurado estuvo compuesto por destacadas y reconocidas figuras dentro del mundo del arte tales como: Francisco Brugnoli, destacado Artista Nacional y Director del Museo de Arte Contemporáneo, MAC quien fue el presidente del jurado; Alex Chellew, Presidente de la Asociación de Pintores y Escultores de Chile, APECH; Simón Pérez, Coordinador del Área Nuevos Medios del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, y Marco Farías, Director APECH. Los resultados fueron: Primer lugar: Premio: Pasaje a Berlín con un viatico de US $ 1.000. Christian Correa Serey. "La Cábala concreta N°1 (13+13+13)". Técnica mixta, acrílico y óleo sobre tela. Segundo lugar: Premio: Mini Ipad. Alejandra López Riffo. "Revestimientos del paraíso". Técnica Mixta. Tercer lugar: Premio: Ipad. Mara Santibáñez Artigas. "Ventanas". Óleo sobre tela. 1ª mención honrosa: Nora Unda Palma. "Duopardo". Escultura en técnica mixta. 2ª mención honrosa: David Corvalán Camilo. "Refugio I". Fotografía intervenida. 3ª mención honrosa: Mariana Soto Fernández . "Cuerpo-té". Técnica Mixta. 4ª mención honrosa: Víctor García Guillén. "Mente abierta". Achurado sobre papel de acuarela. Cada año se suman nuevos artistas y este concurso se posiciona aún más dentro del ámbito de la cultura en Chile, siendo un concurso de gran categoría, con un jurado conformado por personas reconocidas, admiradas y sobresalientes en el ámbito del arte. Este proyecto de Fundación Fobeju esta acogido a los beneficios tributarios establecidos por la Ley de Donaciones Culturales. La muestra permanecerá abierta al público hasta el 13 de noviembre, en el hall de la sinagoga del Circulo Israelita de Santiago.

Miguel Toimaher, Z.L.

Miguel Toimaher, además de ejercer cumplir su importante función como Presidente del Consejo Directivo del Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall T. Meyer, fue miembro del Consejo Ejecutivo de Masortí Olamí, el Movimiento Conservador Mundial. En el seminario había asumido en julio de 2015 y durante este año se lo había mencionado como posible candidato a encabezar una de las listas para las próximas elecciones de la AMIA. Con un gran dolor, nos tocó despedirlo. Falleció el pasado 4 de noviembre, en el Instituto Fleming de la calle Cramer, en el barrio de Belgrano, Buenos Aires, luego de varios meses de internación producto del cáncer que lo aquejaba. El dirigente comunitario era constantemente visitado por compañeros y amigos, además de su esposa y sus cuatro hijos. Una de las últimas personas que pudo conversar con él el viernes anterior a su fallecimeinto fue el presidente del Vaad Hakehilot, Eliahu Hamra. Sus restos fueron velados en una casa velatoria del Barrio de Belgrano. Luego del velatorio se realizó el funeral en el cementerio argentino de La Tablada.

El Medio Oriente también protesta: los casos de Irak y Líbano

Desde mediados de octubre de 2019, Chile ha entrado en una crisis social y política de dimensiones, la más importante desde el regreso a la democracia. Este no es un fenómeno aislado; por el contrario, se da en un contexto regional e internacional caracterizado por fuertes movilizaciones. A nivel latinoamericano, podemos mencionar los casos de Perú, Ecuador y Bolivia, en donde se han registrado fuertes protestas sociales, que se han visto profundizadas en los dos últimos meses. En Europa, el tema de los “chalecos amarillos” de Francia, la cuestión catalana en España o las manifestaciones de Polonia y Hungría son sólo algunos ejemplos. El Medio Oriente no ha sido ajeno a las protestas sociales y políticas enraizadas en un descontento generalizado. La Primavera Árabe de 2011 fue un movimiento casi simultáneo impulsado en diferentes capitales árabes por una ciudadanía descontenta y cansada de los problemas económicos, políticos y demográficos de sus respectivas sociedades. Desde Cairo a Túnez, desde Riad a Trípoli, este gran movimiento ciudadano terminó con grandes líderes históricos, todos ellos cuestionados por su carácter autocrático: Mubarak en Egipto, Kadaffi en Libia, Ben Ali en Túnez. Sin embargo, lo que vino después de la Primavera Árabe no fue un proceso de mayor apertura política o mejores oportunidades económicas. Por el contrario, trajo como resultado guerras civiles, como las de Siria y Libia, o gobiernos tan autoritarios como los previamente existentes, tal es el caso de Egipto. En definitiva, no resolvió los grandes problemas estructurales e históricos que motivaron las protestas. Ahora, desde octubre de 2019 han sido enigmáticas las protestas de Irak y Líbano, siendo de tal magnitud que nos hacen pensar en una nueva Primavera Árabe o más bien Otoño Árabe. En Irak, solo en las primeras semanas de octubre de este año murieron, según la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, más de 150 personas, muchos de ellos en la ciudad de Basora, al sur del país, de mayoría chiita. Las protestas han sido motivadas por el alto costo de la vida, el desempleo y la corrupción en uno de los países más ricos en petróleo del mundo. El gobierno ha dispuesto el toque de queda en varias ciudades del país, así como un paquete de medidas económicas y sociales. Sin embargo, una segunda oleada de manifestaciones ha continuado desde fines de octubre, sumando otros 100 muertos. Una misión de la ONU visitó el país, constatando que muchas muertes fueron causadas por balas y granadas de gas. Estas manifestaciones, las más grandes desde la era de Sadam Hussein, se dan en un fuerte contexto de división política y religiosa. El presidente Barham Salih es de origen kurdo, en tanto que el primer ministro Adel Abdel Mahdi es chiita. Las protestas han sido fuertemente reprimidas por los aparatos de seguridad, donde están integradas milicias chiitas, lo que ha promovido aun más las demostraciones, apoyadas por autoridades religiosas. Con todo, las protestas iraquíes, más que obedecer a enfrentamientos inter confesionales, parecen darse principalmente dentro de corrientes chiitas, algunas más cercanas a Irán y otras contrarias a la potencia persa. En el caso del Líbano, las protestas también comenzaron en octubre de 2019. El detonante fue el anuncio de cobrar impuestos por las llamadas de WhatsApp por lo cual se conoce como “la revolución del WhatsApp”. Al cabo de unos días, se extendieron para incorporar también la crisis económica y la corrupción de la clase política. Como resultado, el primer ministro Saad al Hariri, cristiano, renunció a su cargo, terminando con un gobierno de coalición con el grupo político chiita proiraní Hezbollah, considerado como terrorista por Estados Unidos, varios países europeos y Argentina, entre otros. Cabe señalar que, para resguardar la representatividad de los tres principales grupos religiosos del país, cristianos maronitas, chiitas y sunita, la constitución establece ciertos principios fundamentales. El presidente de la República debe ser maronita, el primer ministro sunita y el presidente del Parlamento un chiita. A pesar de estas leyes, Líbano ha estado embarcado en importantes enfrentamientos inter confesionales, siendo el más grave la guerra civil de 1975 a 1980. Además, por diversas razones, otras potencias del Medio Oriente, como Siria e Israel, han tenido intervención en el Líbano. Líbano e Irak no han sido los únicos focos de protesta en el Medio Oriente. En Egipto, en septiembre de 2019, a pesar de las fuertes restricciones existentes, hubo manifestaciones en contra del presidente Al Sisi. En Jordania, en marzo de 2019, las expresiones de descontento amenazaban con desestabilizar al régimen. En Argelia, desde inicios de año, se han llevado a cabo protestas por mejores condiciones de vida y lucha en contra de la corrupción. La lista suma y sigue, e incluye a Marruecos, Túnez, Irán, la franja de Gaza y otros territorios y países del Medio Oriente. En suma, se protesta en contra del autoritarismo de los regímenes del Medio Oriente, que ha llevado a una restricción continua de los derechos humanos. También en contra de la corrupción de los respectivos gobiernos, de las deficientes condiciones de vida en las grandes capitales y ciudades de la región, caracterizadas por la explosión demográfica, la violencia interconfesional, la crisis económica, todo lo cual está en el origen de un descontento generalizado.