publicado hace 9 días

Parashat Ekev: Santificar la vida

Uno de los versículos más conocidos de la parashá Ekev afirma: “Comerás, te saciarás y bendecirás al Eterno tu Dios por la buena tierra que te ha dado” (Devarim 8:10). De aquí nace la mitzvá del Birkat Hamazón, pero nuestros sabios entendieron que este mandato es mucho más que una bendición después de comer. Es una manera de aprender a vivir.Comer es uno de los actos más instintivos del ser humano. Tenemos hambre y buscamos saciarnos. Compartimos ese impulso con todos los seres vivos. Sin embargo, la Torá introduce una pausa. Nos pide agradecer. Nos recuerda que incluso aquello que parece automático puede convertirse en un acto de conciencia.Esa es una de las grandes revoluciones del judaísmo: descubrir que lo sagrado no pertenece únicamente a la sinagoga o a las grandes fechas del calendario. También puede encontrarse alrededor de una mesa, en una palabra de gratitud, en un gesto de generosidad o en una decisión cotidiana.Esta semana nuestra comunidad despide con profundo cariño a José “Pepe” Codner. Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo sabemos que su legado no se construyó únicamente en las grandes obras que ayudó a levantar, entre ellas nuestro querido Mercaz. Se construyó, sobre todo, en miles de pequeños actos de bondad, compromiso y responsabilidad. Supo formar una familia hermosa, tender la mano con humildad y comprender que una vida significativa se edifica día tras día.Quizás esa sea la enseñanza más profunda de Ekev. La santidad no se alcanza solamente en los momentos extraordinarios. Se construye cuando elegimos vivir cada instante con gratitud, cada vínculo con amor y cada acción con responsabilidad. Así, poco a poco, toda una vida termina convirtiéndose en una verdadera bendición.

publicado hace 9 días

¿Qué elementos son determinantes para la continuidad judía?

Hay personas que enseñan a través de grandes discursos. Otras lo hacen con una frase dicha en el momento justo. Para mí, Pepe Codner fue una de esas personas.En 2012, mientras comenzaba el proceso para incorporarme al Círculo Israelita de Santiago, atravesaba una duda muy profunda: no sabía si Chile sería realmente mi destino. Había conversaciones sobre contratos, responsabilidades y aspectos administrativos, pero Pepe llevó la discusión a otro lugar. Recuerdo que dijo, en esencia: "Más que crearle cláusulas a Ari para que cumpla, tenemos que darle oportunidades para que sueñe. Si él sueña, y la institución acompaña ese sueño, entonces tendremos muchas más posibilidades de construir continuidad judía y proyección".No sé si él alcanzó a dimensionar el impacto de esas palabras. Yo sí. Fueron determinantes para mi decisión de elegir Chile. En ese instante comprendí que estaba frente a una institución que entendía que el judaísmo no se sostiene únicamente con reglamentos, cargos o estructuras, sino con personas inspiradas, capaces de soñar y de contagiar esos sueños a otros.Con el paso de los años descubrí que aquella frase no hablaba solamente de mí. Expresaba una filosofía de liderazgo. La continuidad judía no depende únicamente de programas o instituciones sólidas. Depende, sobre todo, de comunidades que sepan despertar vocaciones, confiar en las personas y acompañarlas para que desarrollen todo su potencial al servicio del pueblo judío.Cada vez que vuelvo a ese recuerdo entiendo que Pepe no me estaba ofreciendo simplemente un trabajo; me estaba invitando a construir un proyecto de vida. Esa confianza marcó mi camino, fortaleció mi convicción y me dio la certeza de que hacer judaísmo y vivir judaísmo no eran un detalle técnico, sino una manera de latir al unísono con una comunidad.Si hoy me preguntaran cuál es el elemento más determinante para la continuidad judía, respondería sin dudar: líderes capaces de inspirar sueños y comunidades capaces de sostenerlos. Yo elegí Chile por eso. Y esa es, quizás, la enseñanza más profunda que Pepe me dejó.

publicado 29 Mayo 2026

¿Cómo se adapta La Halajá al mundo moderno?

¿Puede un algoritmo supervisar la producción de alimentos kasher? ¿La fertilización in vitro cambia quién es la madre según la ley judía? ¿Está prohibido usar el celular en Shabat aunque no enciendas ninguna llama?Hay quienes imaginan la ley judía como un código de piedra, inmóvil y ajeno a la realidad. Nada más lejos de la verdad. La Halajá es, desde siempre, un organismo vivo. Su herramienta principal se llama she’elot u-teshuvot —preguntas y respuestas— y lleva siglos permitiendo que los grandes rabinos apliquen principios antiguos a situaciones que sus autores jamás imaginaron. El rabino que codificó las leyes del Shabat no conoció la electricidad. Y sin embargo, esos mismos principios generaron debates ricos y rigurosos sobre interruptores, sensores de movimiento y marcapasos.El método no cambia: se estudia el Talmud, se consultan los códigos medievales, se considera el contexto humano real. Lo que sí varía son las conclusiones, y eso también es parte de la tradición. Las corrientes asquenazí, sefaradí y jasídica frecuentemente no coinciden, y esa diversidad no es un defecto del sistema —es su riqueza.Un ejemplo concreto: el principio de pikuaj néfesh, que obliga a preservar la vida humana por encima de casi cualquier otra norma, permitió adaptar las reglas del ayuno de Yom Kipur para personas con diabetes o enfermedades cardíacas. La ley no ignoró la medicina. La incorporó. La Halajá no pretende detener el tiempo. Pretende algo más difícil y más hermoso: santificarlo.

publicado 29 Mayo 2026

Judíos en Chile: Cuatrocientos años de corrientes migratorias

Al conmemorar 120 años de vida judía institucionalizada en Chile, se hace necesario destacar la importancia de Günter Böhm en la investigación sobre la historia de los judíos en nuestro país: desde los Anusim (forzados) de la península ibérica en la Colonia hasta los inmigrantes alemanes del siglo XX.A mediados del siglo XX, este insigne historiador, llegado a Chile en 1939 huyendo del nazismo, fundaría el Centro de Estudios Judaicos de la Universidad de Chile y publicaría libros fundamentales sobre la vida judía en Chile. Colonia y Anusim. En “Los Judíos en Chile durante la Colonia”, rescató del silencio la historia de cientos de familias que habían vivido ocultando su fe para sobrevivir. Revisando minuciosamente archivos civiles y los expedientes del Santo Oficio, reveló que los judíos conversos o Anusim estuvieron presentes desde los primeros días de la Conquista, tras la expulsión de los judíos de España. Böhm documenta que muchos vieron en el Nuevo Mundo una oportunidad para escapar de la Inquisición, agregando que, el porcentaje de sangre judía presente en las familias chilenas pudo alcanzar o superar el 20 o 25 por ciento. Integrándose a la sociedad local participaron activamente en la construcción económica, social y cultural del naciente país. Para evitar al Tribunal de la Inquisición muchas veces terminaron asimilándose. De allí emerge la historia del médico Francisco Maldonado de Silva, quien fue arrestado por judaizante y condenado a morir en la hoguera; un testimonio imborrable de la resistencia espiritual judía en América.Inmigración alemana del siglo XIX. En otro de sus libros, “Inmigración de judíos de habla alemana a Chile y Perú durante el siglo XIX”, Böhm volvería a destacar la llegada de judíos: esta vez durante el siglo XIX y de origen alemán, quienes también contribuyeron de forma decisiva al desarrollo del país.La pequeña escala y enorme dispersión geográfica dificultaron la continuidad de la vida judía. Sin embargo, el historiador destaca a figuras como Pedro Herzl, uno de los primeros médicos alemanes establecidos en Chile; Salomón Goldenberg, quien ayudó a fortalecer los espacios culturales en Chillán; y Francisco Kaskel, quien trabajó codo a codo con los colonos del sur del país.  Formación del CREJ y vida comunitaria modernaEn el siglo XX, vendría el fortalecimiento de la vida comunitaria, y con ello, la necesidad de institucionalización.Ese cambio histórico definitivo tuvo un nombre: Comité Representativo de las Entidades Judías en Chile, el CREJ.La creación del CREJ, que se transformó en la Comunidad Judía de Chile (CJCh), marcó un antes y un después en nuestra historia. Por primera vez, los judíos en Chile dejaron de ser individuos dispersos y marcados por el recuerdo de la persecución para transformarse en una comunidad organizada, visible y orgullosa de su identidad.De allí surgieron sinagogas, colegios, cementerios y organizaciones comunitarias que consolidaron la vida judía chilena moderna. Tras siglos de caminar en la dispersión o el silencio, los judíos decidieron crear una institucionalidad que se ha fortalecido con los años.Los textos de Böhm son fundamentales para mostrar una etapa poco conocida de nuestra historia: la de aquellos inmigrantes pioneros que dejaron una huella silenciosa pero persistente y significativa en la formación del Chile moderno. Su obra evidencia que la historia judía en Chile no comenzó con las grandes inmigraciones del siglo XX, sino que sus raíces más profundas se pueden descubrir en registros oficiales, apellidos transformados, documentos familiares, lápidas antiguas y pequeños gestos de preservación religiosa.

publicado 15 Mayo 2026

Shavuot: La entrega de la Torá y su mensaje para el Chile de hoy

Esta semana celebramos Shavuot, la festividad que conmemora la entrega de la Torá en el Monte Sinaí. Para muchos es “la fiesta de los lácteos” y los cheesecakes. Pero en su raíz, Shavuot es mucho más: es el momento en que un pueblo aceptó una ley, un pacto y una responsabilidad que trascienden generaciones.Para una comunidad que valora la tradición, la familia y el orden moral, Shavuot tiene tres enseñanzas urgentes para el presente.1. La libertad necesita ley para no degenerar en caosEl Éxodo sacó a Israel de Egipto, pero sin la Torá en Sinaí, la libertad se habría convertido en anarquía. El mensaje es claro: no basta con liberarse de lo que oprime. Una sociedad libre necesita principios objetivos que ordenen la conducta, protejan al débil y pongan límites al poder.Hoy vemos el resultado cuando se confunde libertad con ausencia de normas. La Torá entregada en Shavuot no es imposición externa, sino un marco aceptado voluntariamente: “Haremos y escucharemos” [Éxodo 24:7]. Ese orden voluntario es lo que permite que una comunidad prospere sin depender de un Estado omnipresente.2. El valor del estudio y la transmisión intergeneracionalShavuot se celebra leyendo toda la noche y estudiando. No hay procesiones ni sacrificios: el acto central es el aprendizaje. El judaísmo entendió hace 3,300 años que una nación sin transmisión de su historia, sus valores y su ley, desaparece en dos generaciones.En una época de inmediatez y distracción digital, ese énfasis en el estudio es una corrección. La identidad no se hereda por inercia. Se transmite en la mesa del Shabat, en la conversación con los hijos, en el esfuerzo por entender por qué hacemos lo que hacemos. Las sociedades que abandonan esa transmisión terminan adoptando cualquier ideología de moda.3. Responsabilidad mutua y santidad de la vida cotidianaLa Torá no se entregó solo a los sacerdotes o a los eruditos. “Todo el pueblo respondió a una” [Éxodo 19:8]. La responsabilidad moral es colectiva. Leyes sobre el trato al empleado, al extranjero, al vecino y a la tierra muestran que la santidad no está solo en el templo, sino en el mercado, en el trabajo, en el hogar.Esa visión choca con la tendencia moderna a separar lo privado de lo público, lo religioso de lo cívico. Shavuot nos recuerda que no hay ámbito neutral: o elevamos lo cotidiano con exigencia ética, o lo dejamos degradarse. La familia, el trabajo honesto, el respeto a la palabra dada, son parte del mismo pacto.Una fiesta para hoyShavuot no es nostalgia. Es una invitación a renovar el compromiso con algo más grande que nosotros: una ley moral recibida, no inventada; una comunidad que se sostiene en la responsabilidad mutua; una cultura que se transmite con intención.En tiempos donde todo parece líquido, la entrega de la Torá nos dice que hay verdades que no cambian, y que una sociedad que las olvida, paga el precio. Que esta Shavuot sirva para volver a preguntarnos: ¿qué estamos transmitiendo a la próxima generación, y bajo qué principios queremos vivir como país?Jag Sameaj.

publicado 27 Marzo 2026

Pesaj kasher vesameaj

Pesaj es la fiesta de la libertad y, probablemente, la que más inunda nuestra memoria cuando pensamos en los recuerdos de infancia. Esas mesas largas, llenas de comida, con aromas increíbles, llenas de familia, de melodías, donde claramente la identidad judía se expresaba en su máxima dimensión. Pesaj tiene que ver también con el presente, con el esfuerzo que cada uno de nosotros hace para tener un seder maravilloso y significativo para su familia.Y Pesaj tiene que ver con la historia del pueblo judío, porque habla de una gesta de liberación, probablemente la primera documentada, de un grupo de esclavos que sale a la libertad. En Pesaj está la mano de D-os en todo momento, desde que escucha el ruego de los judíos desde que identifica a Moshé como el encargado de sacarlos de Egipto; D-os está en la apertura del Mar Rojo; D-os está en el maná del desierto, en la nube que los conduce de día y en la columna de fuego que los conduce durante la noche; y D-os está en la ansiedad de todo ser humano por conseguir la libertad. Probablemente la fiesta que más se celebra en el pueblo judío es Pesaj. Tiene que ver con las particularidades de la comida, con las prohibiciones del jametz, las proezas de construir, con los pocos elementos que son kasher le Pesaj, algo maravilloso como son los manjares de la celebración. Tiene que ver con aprenderse los relatos, recordarlos y hacerlos viables para nuestros propios hijos. Porque la esencia de la libertad está en que cada generación tiene que sentirse como si hubiese salido de la esclavitud. Y la esencia de la libertad es que cada generación mejore y perfeccione la forma de definir esa libertad.Por eso el mandato es “be higadeta lebinja”: y le narrarás a tus hijos. De ahí la Hagadá, “be higadeta"; y la Hagadá es el resumen de la interpretación de generaciones que, una tras otra, vivenciaron y sintieron que Pesaj es sustancial para la vida judía. A toda mi querida comunidad, a toda mi familia extendida, que tantos años hemos compartido cosas hermosas y también difíciles, pero que siempre hemos estado juntos, les deseo Pesaj kasher vesameaj. Un Pesaj donde podamos reencontrarnos con esa linda sensación de libertad que nos permite respirar profundo. Que podamos reencontrarnos con esos signos de identidad de las cuatro preguntas, de las cuatro copas, que podamos distinguir en esta celebración aquellas memorias tan ricas que tenemos y que no queremos olvidar jamás. En síntesis, que seamos libres y que disfrutemos de un hermoso Pesaj.

publicado 27 Marzo 2026

La música la mejor forma de conocernos: Isaac Frenkel.

En distintas épocas, hay personas que enriquecen nuestra relación con el pasado. Con ese espíritu recordamos hoy a Isaac Frenkel Rosenberg (1931–2024), cuya vida refleja un constante diálogo entre lo foráneo y el ethos local.Nacido en Chile e hijo de inmigrantes judíos ucranianos, Frenkel creció en un entorno donde la cultura, la comunidad y el compromiso social marcaron profundamente su formación. Desde joven mostró inquietudes tanto sociales como artísticas. Siendo estudiante del Instituto Nacional, participó en la organización de una de las primeras huelgas estudiantiles del establecimiento en 1949, lo que evidenció tempranamente su interés por la participación cívica y la defensa de sus convicciones.A los 12 años ya cantaba en actividades públicas y obtuvo reconocimiento como intérprete. Su vínculo con la música lo acompañó toda la vida. Desarrolló una profunda sensibilidad musical, influido tanto por la tradición judía como por la música popular presente en su entorno familiar.Uno de sus mayores aportes fue su rol como mecenas de la música en Chile. Desde la Fundación Beethoven, institución que llegó a dirigir, impulsó importantes iniciativas para acercar la música clásica a la comunidad. Entre ellas destaca la histórica visita de la Orquesta Filarmónica de Israel en 1995, un hito que no solo permitió al público acceder a una de las agrupaciones más prestigiosas del mundo, sino que también abrió espacios formativos para jóvenes músicos a través de clases magistrales gratuitas.Frenkel entendió la cultura como un puente de encuentro entre las personas. Su trabajo no estuvo motivado por el lucro, sino por la convicción de que el acceso a la música y a las artes debía ser amplio e inclusivo. En este sentido, promovió activamente la participación de estudiantes y las profesores, impulsando una visión democratizadora del arte. Su compromiso fue profundamente vital, basado en la convicción de la igualdad entre personas y en la necesidad de brindar oportunidades a quienes lo requieren.Entre sus contribuciones destaca también el rescate sonoro del salmo sinfónico El Rey David de Arthur Honegger, dirigido por Víctor Tevah y narrado por Roberto Parada en la década de 1950. Esta grabación, editada en 1998, se convirtió en el primer registro de valor histórico del Archivo Sonoro de la Universidad de Chile y fue concebida como un homenaje a los 50 años del Estado de Israel.En el ámbito comunitario, ocupó cargos relevantes a nivel internacional en organizaciones como B’nai B’rith, lo que le permitió establecer vínculos con importantes líderes políticos y culturales.Isaac Frenkel fue, en definitiva, un gestor cultural comprometido que impulsó proyectos de alto nivel y dejó una huella duradera en el desarrollo de la música en Chile. Su trayectoria demuestra que la pasión, la perseverancia y el sentido de comunidad pueden transformar el acceso a la cultura y enriquecer la vida de las personas. En 2020 como gesto final de coherencia con su vida y su compromiso con la memoria, donó en vida todo su legado documental al Archivo, donde hoy puede ser consultado por la sociedad. 

publicado 06 Marzo 2026

Celebramos un Purim increíble en nuestra Kehilá.

Celebramos un Purim en el Mercaz.Fue una tarde llena de movimiento donde grandes y chicos disfrutaron de las distintas estaciones: desde los pinta caritas para los más pequeños hasta un shuk con muchísima variedad.El momento central fue, por supuesto, la lectura de la Meguilat Ester, donde escuchamos juntos nuestra historia de valentía. Pero no todo fue escucha; también nos pusimos manos a la masa para preparar Oznei Hamán, compartiendo recetas y risas entre todas las edades.Además, durante la jornada también tuvimos la oportunidad de cumplir la mitzvá de Matanot LaEvionim, a través del stand de Fundación Contigo, transformando la alegría de Purim en un acto concreto de tzedaká y compromiso con quienes más lo necesitan.Queremos agradecer especialmente a las voluntarias de Sababa por su dedicación y compromiso, a toda nuestra comunidad por habernos acompañado en este encuentro. Reafirmamos una vez más que la mayor fuerza de nuestro pueblo es celebrar juntos nuestra identidad.      

publicado 29 Enero 2026

¿Por qué se asocia la costumbre de no silbar de noche con la Shoá?

La pregunta suena a superstición, pero su origen combina sensibilidad religiosa antigua y trauma moderno. Desde el punto de vista halájico, no existe ninguna prohibición explícita de silbar de noche. Ni el Shulján Aruj ni los grandes códigos normativos lo mencionan. Sin embargo, el judaísmo clásico sí atribuye a la noche un carácter particular: el Talmud Bavli (Berajot 3a) describe las horas nocturnas como un tiempo de mayor vulnerabilidad, donde se recomienda moderación en la conducta y el lenguaje. No se trata de miedo mágico, sino de una ética de cautela.La mística judía reforzó esta idea. Textos cabalísticos presentan la noche como un espacio donde se intensifican fuerzas desordenadas (dinim), y ciertos sonidos innecesarios podían ser vistos como perturbadores del equilibrio espiritual. De allí surgieron costumbres populares que desaconsejaban ruidos agudos o vacíos de intención, como el silbido. Costumbre, no ley.Pero la frase adquirió un peso mucho más fuerte tras la Shoá. Testimonios reales de sobrevivientes, archivados en Yad Vashem, relatan que guardias nazis solían silbar durante patrullajes nocturnos en guetos y campos. El sonido se volvió una señal anticipatoria del horror: redadas, castigos, selecciones. Para muchos, el silbido ligero e indiferente resultaba más aterrador que un grito.Así, en la posguerra, numerosas familias judías europeas transmitieron una consigna simple: “no silbes, especialmente de noche”. No como mandato religioso, sino como memoria corporal heredada. La halajá nunca lo prohibió mientras que la historia lo cargó de sentido.

publicado 22 Enero 2026

27 de enero: Conmemoramos el fin del mayor genocidio de la historia

El 27 de enero de 1945 marca uno de los hitos más significativos del siglo XX: la liberación del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, por parte del Ejército Rojo soviético. Esta fecha no solo simboliza el fin de una de las etapas más oscuras de la Segunda Guerra Mundial, sino que ha sido oficialmente designada por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, para recordar a las millones de personas asesinadas por el nazismo y destacar la importancia de educar para prevenir este tipo de hechos.Durante el Holocausto, el régimen nazi asesinó a seis millones de judíos y a millones de personas pertenecientes a otros grupos perseguidos: el pueblo romaní, personas con discapacidad, minorías sexuales, opositores políticos y prisioneros de guerra. En total, cerca de 15 millones de seres humanos —hombres, mujeres, ancianos y niños— perdieron la vida. Por ello, este dolor es una herida histórica y universal.Con la designación de este día de recordación, el mundo asumió un imperativo ético y moral de luchar contra el antisemitismo, el racismo y toda forma de intolerancia.Auschwitz-Birkenau, ubicado en la Polonia ocupada por la Alemania nazi, fue el mayor complejo de campos de concentración y exterminio construido por el régimen de Adolf Hitler. Allí fueron asesinadas más de 1,1 millones de personas entre 1940 y 1945, la mayoría judías, muchas de ellas gaseadas poco después de llegar en tren. Marchas de la muerte y llegada del Ejército RojoA medida que el avance del Ejército Rojo soviético se aproximaba al este de Europa en enero de 1945, los nazis intentaron borrar las huellas de sus crímenes. Entre los días 17 y 21 de enero, obligaron a unos 60.000 prisioneros —aquellos que aún podían caminar— a marchar hacia el oeste en lo que se conoció como “marchas de la muerte”, una evacuación brutal que causó miles de muertes por agotamiento, frío extremo, hambre y ejecuciones sumarias.Cuando las tropas soviéticas finalmente entraron en el complejo de Auschwitz el 27 de enero de 1945, encontraron un escenario espeluznante: alrededor de 7.000 prisioneros, extremadamente débiles y enfermos, permanecían en los barracones, junto con evidencia física incontestable del genocidio perpetrado allí —montañas de ropa, zapatos, gafas y hasta toneladas de cabello humano que los nazis habían arrancado a sus víctimas y preparado para su venta o reutilización—. La gran mayoría de los demás prisioneros había sido evacuado o asesinado en los días previos a la llegada soviética. Para muchos de esos sobrevivientes, la llegada de los soldados soviéticos representó el fin de una pesadilla insoportable, aunque no el fin del sufrimiento: muchos morían poco después por desnutrición y enfermedades. Para los soldados y oficiales que llegaron, el horror fue igualmente impactante; algunos describieron su conmoción al ver a seres humanos reducidos prácticamente a esqueletos, rodeados de los restos materiales de millones de vidas destruidas. Cada 27 de enero, países de todo el mundo y organizaciones internacionales rinden homenaje a las víctimas del Holocausto. Las ceremonias incluyen discursos, exposiciones, marchas y actos educativos, convocando a gobiernos, sobrevivientes —cuyos números se reducen rápidamente con el paso de los años— y jóvenes generaciones comprometidas con mantener viva la memoria. En Chile también se realizará un acto conmemorativo.Chile y la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto Como parte de la misión de recordar, luchar contra el negacionismo y combatir el antisemitismo, surgió la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA, por sus siglas en inglés), una organización intergubernamental conformada por 35 países, que han adoptado una definición de antisemitismo como herramienta para identificarlo y combatirlo.Como país, Chile no debe estar ausente del imperativo de educar en respeto, tolerancia, no discriminación, inclusión y diversidad, ya que ahí es donde radica la construcción de sociedades más pluralistas, respetuosas de los derechos humanos y que garanticen el pleno desarrollo de todos sus habitantes.El nazismo asesinó a dos tercios de los judíos de Europa, una pérdida demográfica tan profunda que solo recientemente ha comenzado a ser revertida. Se trató de la expresión del mal absoluto, la demostración de adónde puede llegar la deshumanización sistemática. Por ello, sus lecciones deben llevar a la enseñanza de valores y a la condena del racismo y las ideas totalitarias. Ante el aumento de antisemitismo “Recordar” y “Nunca más” no deben ser solo un deseo, sino un compromiso activo frente a los discursos de odio actuales.

José Codner, presidente del Comité de Construcción (discurso en ceremonia de primera piedra, 26 octubre 2007) "Esta es una piedra generacional"

"Esta es una piedra generacional"Contento, pero con la sensación de haber asumido una nueva responsabilidad, se mostró José Codner, presidente del Comité de Construcción, luego de la colocación de la primera piedra del nuevo Mercaz Kehilatí.A continuación su discurso:«Frente a un hecho que se puede dar cada cincuenta o cien años, hoy tenemos la suerte de proceder a la colocación simbólica de la primera piedra del Nuevo Centro de Eventos Mercaz Kehilatí, la nueva casa de la Comunidad Israelita de Santiago.Tal como lo manifesté en el servicio de Neilá en el último Iom Kipur, yo acepté la invitación para encabezar este proyecto pues en términos absolutos, y sin entrar a detalles, era para mí un proyecto de continuidad judía, y en términos relativos, además, una manera muy importante de poder proyectarnos con nuestra cultura y tradiciones como un centro de extensión hacia la Comuna de Lo Barnechea, en particular, y a la sociedad chilena toda.Dentro de lo que es la tradición de colocar una primera piedra, podemos mirar dicho evento de dos maneras: o es una piedra fundacional o es una piedra generacional. Yo me quedo con la segunda frase: es una piedra generacional.El Pueblo Judío existe hace más de 3.800 años. Las generaciones de este Pueblo que han pasado a través del tiempo nos han dejado grandes responsabilidades frente a la humanidad: sí, fuimos el primer pueblo en adoptar una religión monoteísta libremente, somos el Pueblo del Libro, y en este acto de algún modo estamos reafirmando nuestra fe, una forma de ver la vida y de ayudar al prójimo, de estudiar y difundir las expresiones de la cultura, del arte y de nuestras tradiciones.Es decir, hoy se está realizando un cambio generacional, y tengo la sensación de que esto no es algo nuevo, sino que es la continuidad de lo que otras generaciones ya hicieron.Esto es asumir nuestra responsabilidad: «am Israel jai ve kaiam», lo cual significa: «El pueblo judío vive y perdura para la eternidad».Esta primera piedra fue traída desde Jerusalén, nuestra Ciudad Santa y jamás olvidada por el Pueblo de Israel. Jerusalén está con nosotros en este acto.Quisiera aprovechar de señalar algunos conceptos fundamentales de este proyecto: No es sólo una sinagoga, es un centro cultural y comunitario, donde queremos que el espíritu judío esté presente, abierto a cada uno de los miembros de nuestro pueblo y a la comunidad toda, en especial a esta comuna de Lo Barnechea, que nos ha cobijado ya por tantos años.Tenemos un acuerdo para que funcione acá una sede oriente del Centro de Estudios Judaicos de la Universidad de Chile, donde se darán cursos y charlas del más alto nivel académico en esa materia, lo cual esperamos conformará junto a expresiones de la música, el teatro y las artes plásticas, un centro cultural y de eventos de alto nivel.Les daré una muy sintética descripción del Nuevo Mercaz Kehilatí: A la manera de un parque, con jardines y plazas simbólicas que conviven entre sí, se distinguen cuatro edificios bien delimitados: Un edificio de Culto, con dos sinagogas, una mikveh y también una sala de tahará para dignificar los momentos de la partida de nuestros difuntos. Un edificio de la Cultura, con 11 salas de clases, una moderna biblioteca, una cafetería para 80 personas, y las dependencias administrativas.Un gran salón de fiestas para 450 personas sentadas cenando, adaptable a una configuración del tipo de conferencias con capacidad para 850 personas. Y un «parking», con 224 estacionamientos cubiertos en un solo nivel.Estos cuatro edificios se articulan por medio de La Plaza de la Vida, el corazón de todo el conjunto.El próximo viernes 26 de octubre terminaremos la tercera ronda de licitaciones con las empresas constructoras, y en los próximos 30 días anunciaremos oficialmente la adjudicación de la obra e iniciaremos la construcción propiamente tal en noviembre de 2007. Espero que esta magnífica obra sea entregada a la comunidad en el último trimestre de 2008.Amigos míos, ustedes saben lo que en el Judaísmo significa la palabra Tzedaká y que es uno de los cuatro pilares de nuestra religión. Por eso, desde el fondo de mi corazón les pido vuestra ayuda, sólo nos falta lograr donaciones por el 10% del costo total del proyecto para estar totalmente financiados y así efectuar en el 100% la construcción y alhajamiento de la obra.Vuestra ayuda es muy importante, y si ya ayudasteis, vuelvan a cooperar. Si no lo han hecho, contacten nuestra administración (fono 2405000 o en sus oficinas del Instituto Hebreo) o directamente a mí o a Sergio Jodorkovsky.Vuestra ayuda es esperada por vuestra comunidad.»

Entrevista a José Codner a 15 años de la Inauguración del Mercaz

¿Qué desafíos tuvo que enfrentar entre la compra del terreno y el comienzo de la construcción?-“Yo me acerque al Proyecto “Mercaz Kehilatí” en el año 2005, en un momento cuando ya habían pasado algunos años de la compra del ex casino “El Caleuche” y en que el Arquitecto Abraham Senerman y su ayudante Joshua Bernstein, ya habían delineado parcialmente un anteproyecto para la construcción de un Edificio en base a la cual yo pude empezar a soñar con la realidad  que tenemos y que denominare a secas: “Mercaz”.El primer desafío fue pedir la renuncia a la tarea del Anteproyecto Abraham Senerman y conseguir un nuevo equipo de arquitectura, distinción que me toco en elegir para tal efecto a “Bendersky y Asociados” y se estimó según la oficina del ITO un costo determinado.Este anteproyecto fue presentado a una Asamblea de Socios de la Comunidad Israelita de Santiago y aprobado en primera instancia alrededor de agosto del año 2006. Este fue el gran primer error en la evaluación del costo del proyecto, trabajamos con estimar los ingresos en dólares norteamericanos y la verdad era que la evaluación fue en UF, relación que nos perjudicó en el periodo de construcción.El Directorio aprobó la inversión y nos fijó un eventual déficit a ser financiado en EL  sistema bancario. Además, se aprobó la venta de la antigua Sinagoga de Serrano, que aportó una cifra significativa”.-¿En algún momento se elevó el costo de la construcción, cómo se logró conseguir los recursos adicionales para completar la obra? -“Al entrar en la etapa de terminaciones - alrededor de un 60 % del costo total de la obra - ya teníamos claro que era imposible bajar la inversión o paralizar la obra terminando el Edificio del Culto o bien asumir el mayor costo pasando “el platillo” de las donaciones por tercera vez. La solución era una mezcla de los dos factores antes mencionados.El resultado de esta nueva ronda de donaciones a mediano plazo y efectuando algunas rebajas en el costo total de la obra nos permitió financiar la obra y asumir un crédito de largo plazo con el Banco Santander por un déficit determinado. Fue de gran apoyo en el financiamiento el apoyo de algunas instituciones judías de beneficencia”.-En lo personal, ¿Qué ha significado para usted, ser el artífice del nuevo Mercaz a 15 años de su apertura, ha cumplido sus expectativas y cómo podría seguir mejorando? -“Para mí, el haber dirigido como máximo responsable la construcción del Mercaz, significó quizás la tarea más importante que haya que tenido que afrontar en mi vida y cuando lo miro retrospectivamente, me parece un sueño. Debo destacar que desde diciembre de 2010 el Mercaz ha estado desarrollando su Plan de Continuidad Judía.Creo sinceramente que la labor de su Directorio, sumado a los voluntarios del Mercaz, han permitido en estos 15 años mantener a esta maravillosa comunidad en un constante crecimiento”.

Douglas Osheroff, Premio Nobel de Física

Douglas Osheroff nació el 1 de agosto de 1945 en Aberdeen, Washington. Su padre, William Osheroff, era hijo de inmigrantes judíos que habían emigrado de Rusia . Su madre, Bessie Anne Ondov, enfermera, era hija de inmigrantes eslovacos cuyo padre era pastor luterano. Osheroff fue confirmado en la Iglesia Luterana, pero tuvo la oportunidad de elegir y decidió no seguir asistiendo. El declaró: “Supongo que, a nivel emocional, acepto la idea de Dios, pero no sé cómo se manifestaría”. Obtuvo su licenciatura en 1967 en Caltech, donde asistió a clases y realizó investigaciones de pregrado. Osheroff se unió al Laboratorio de Física Atómica y del Estado Sólido de la Universidad de Cornell como estudiante de posgrado, donde realizó investigaciones en física de bajas temperaturas para investigar el comportamiento del helio-3 (3He), isótopo del más abundante He-4 (4He), a temperaturas cercanas al cero absoluto. Osheroff descubrió efectos inesperados en sus mediciones, del 3He que se explicaron como transiciones a una fase superfluida. Cuando ciertas sustancias se enfrían a temperaturas extremadamente bajas, se vuelven superfluidas. La superfluidez es un estado de la materia caracterizado por una viscosidad exactamente igual a cero. A diferencia de los líquidos comunes, estos fluidos se desplazan sin fricción interna y pueden fluir interminablemente, llegando incluso a ascender por las paredes de sus recipientes. Recibió compartido el Premio Nobel de Física en 1996 por este descubrimiento. Osheroff se doctoró en la Universidad de Cornell en 1973. Posteriormente trabajó durante 15 años en los Laboratorios Bell en New Jersey, donde continuó investigando fenómenos a bajas temperaturas en 3He. En 1987 se incorporó a los Departamentos de Física y Física Aplicada de la Universidad de Stanford, donde también fue jefe de departamento entre 1993 y 1996. Actualmente, Osheroff es profesor emérito de  la Universidad de Stanford, y su investigación se centra en fenómenos que ocurren a temperaturas extremadamente bajas. El descubrimiento de la superfluidez en el 3He permitió a los científicos estudiar directamente en sistemas macroscópicos, o visibles, los efectos mecánicos cuánticos que anteriormente solo se habían estudiado indirectamente en moléculas, átomos y partículas subatómicas.Osheroff fue seleccionado para formar parte del panel de investigación del transbordador espacial Columbia. Actualmente forma parte del consejo asesor de Scientists and Engineers for America, una organización centrada en promover la ciencia rigurosa en el gobierno estadounidense. Osheroff es zurdo y suele atribuir a ello algunas de sus peculiaridades y excentricidades. También es un fotógrafo aficionado; además, ha impartido en varias ocasiones el curso introductorio de física de Stanford sobre electricidad y magnetismo, así como laboratorios de pregrado sobre física de bajas temperaturas. Entre sus actividades de divulgación de la física, Osheroff participó en los festivales de ciencia para estudiantes de secundaria y preparatoria, y es invitado de honor oficial en el Torneo Internacional de Jóvenes Físicos. En 1970 se casó con la bioquímica Phyllis Liu. Osheroff es uno de los 20 estadounidenses galardonados con el Premio Nobel de Física que firmaron una carta dirigida al presidente George W. Bush, instándolo a revertir el daño causado a la investigación científica básica en el proyecto de ley de asignaciones generales del año 2008, solicitando fondos de emergencia adicionales.  Douglas Osheroff tiene una relación con el judaísmo principalmente por la ascendencia familiar de su padre, no porque sea conocido como una figura religiosa judía.

Discurso Kakidsh a José Codner Z"L

Les doy las gracias a cada uno de ustedes por acompañarnos en medio de este temporal.  Haré mi mejor esfuerzo por transmitir todo lo que mi papá nos entregó y la huella que dejó en muchos de nosotros.En un rato rezaremos el Kadish de duelo. Para quienes no lo sepan, este es uno de los rezos más importantes del judaísmo, y se reza durante el año que sigue a la partida del ser querido.  El Kadish de duelo no menciona la muerte ni el sufrimiento de los fallecidos, sino que, más bien, es un inspirador agradecimiento por la vida de quienes fallecieron.Con este espíritu, quiero dar las gracias por las virtudes y la vida vivida de mi papá, José Codner, Pepito para mi mamá, Pepe para los amigos y Yosef Ben Mordejai, José, hijo de Marcos en hebreo. Con el espíritu del kadish de duelo quiero dar las gracias por lo que mi papá le entregó a la familia, a Chile, a la comunidad judía y a las personas que trabajaron con él. Sobre todo, como nos marcó a tantos de los que tuvimos la suerte de compartir con él.Doy las gracias porque mis abuelos llegaron a Chile en el año 39, un mes antes del inicio de la guerra. Doy las gracias porque Chile los recibió. Ellos fueron una familia de inmigrantes que hablaba ruso e yidish, que primero llegó a Santiago y después se fue a Rancagua. Al parecer, en Rancagua había más oportunidades, ya que allí existía una importante comunidad rusa.Mi papá nació en 1941, dos años después de que la familia Codner Chijner llegó a Chile. Unos años después, la familia se trasladó a Santiago y mi abuelo compró una farmacia, la Farmacia Santo Domingo. Según mi papá, él no tuvo infancia, porque trabajaba como bodeguero y organizaba la mercadería en la farmacia familiar.José, o Pepe, ingresó al Instituto Nacional en la época gloriosa del colegio.  Nadie diría que el alumno al que le costó tanto aprender a leer y escribir, y que después recibió duras sanciones por su gusto por jugar al billar al otro lado de la Alameda, llegaría a hacer tantas cosas en su vida.  Por estos años del Instituto Nacional, a los 16 años atendiendo el mostrador de la Farmacia Santo Domingo, conoció a mi mamá, Perla Dujovne, ZL.  Mi papá tuvo buen ojo, se enamoró bien, encontró una mujer que fue excelente compañera y que fue su partner toda la vida; además, alegre y un pilar de la familia. Creo que fue una verdadera historia de amor y que él nunca pudo recuperarse de su pérdida.Posterior al Instituto Nacional, mi papá y su hermana, la Tía Sabina, ZL, sin ninguna posibilidad de pataleo, entraron a estudiar química y farmacia a la Universidad de Chile, donde hicieron amistades que duraron muchos años. Así, junto a la Tía Clari, se convirtieron en los primeros profesionales de la familia.Quiero destacar algunas virtudes de mi papá que merecen mencionarse.   Todos conocemos su liderazgo y generosidad en la comunidad judía.  Como logró sacar adelante varios proyectos de importancia, el Mercaz no existiría hoy si no fuera por los años dedicados a este trabajo.  Este mismo tesón lo ponía en marcha cuando organizaba los viajes familiares, de los que tanto las hijas, yernos y nietos tenemos un recuerdo maravilloso. Mi mamá daba la idea, y él organizaba todo. ¡Sólo agradecer!Otra virtud que me gustaría recalcar es que era un excelente consejero y muy comprometido cuando alguien tenía problemas.  ¿Cuántos de los amigos y familiares le fuimos a pedir consejo? Él tenía una mente visionaria y, en esos momentos pensaba con mucha claridad.  Creo que siempre me acordaré cuando dos amigos de mis papás tuvieron hijos enfermos. ¡Cómo él y mi mamá se preocuparon y los acompañaron!  ¡Cuántas veces me pidió consejos médicos sobre personas que yo no conocía y que trabajaban con él en la farmacia! Todo esto demostraba su gran corazón.Otra virtud que quiero destacar es algo en lo que pocos piensan.  Cuánto lo querían las personas que trabajaban en el mostrador, en las cajas, en la bodega y el personal de la casa.  Aún veo a personas que trabajaron con él y me lo comentan. Sólo agradecer que dio trabajo a tanta gente.Todos sabemos de su esfuerzo, y perseverancia en el trabajo, pero una virtud que acrecentaba las anteriores era lo visionario que era. Tenía ese espíritu creativo, innovador, que veía el futuro.  Era increíble cómo hizo avances tecnológicos y de formato para las farmacias que fueron muy pioneras. Hasta el año 2010, trabajó incansablemente. Apasionadamente.  Con verdadero espíritu empresarial. Aún me acuerdo de cuando tenía aproximadamente 60 años, decidió expandir las farmacias a México; yo me preguntaba: ¿Cuál es la necesidad?, Pero el espíritu empresarial ve cosas que los demás no vemos, especialmente un médico como yo.También nos acordamos de cuando, en 1969, se abrió la primera Farmacia Ahumada, ubicada en la esquina de Ahumada y Huérfanos. Los que son de esa generación se acordarán de lo importante que fue este local. Mis papas tenían 28 y 26 años cuando lograron sacar adelante este proyecto.  En ese momento, la Denise y yo fuimos a conocer el local con la abuelita Mañe, de pelo 100% blanco, que llevaba un ramo de gladiolos, que era lo que se usaba en la época. Creo que nos hace bien acordarnos del hombre joven, con amigos que viajaba, pescaba, jugaba golf y esquiaba.  La vejez es dura y no quiero que se me olviden los años en que estaba lleno de vida.Pero, a pesar de ser un gran empresario, fue un hombre muy de familia.  Para él, la familia, con sus hijas, yernos y nietos, fue central en su vida. Incluyó a los sobrinos, cuñados y primos en la familia y en las fiestas judías. Por lo mismo, si hay algo que agradezco de mi papá es el modelo de familia y matrimonio que nos legó, y que esperamos se mantenga en las generaciones que lo sucederán.A nosotros nos quedan el inmenso cariño que nos diste; y tu ejemplo como núcleo de esta familia. Formaste una linda familia y mucha gente se queda con lindos recuerdos tuyos. Te vamos a querer y recordar siempre.

No es posible imaginar un Mercaz sin Don José (Z”L).

Es difícil caminar por estos pasillos sin pensar en la pasión, el liderazgo y el tiempo que dedicó para hacer realidad esta obra extraordinaria. El Mercaz fue mucho más que un proyecto para él. Fue una causa. Un sueño que abrazó con una convicción pocas veces vista y al que entregó generosamente su inteligencia, su experiencia y su corazón. Por eso, su ausencia se siente tanto entre estas paredes.Tuve el privilegio de compartir innumerables reuniones con Don José. Llegábamos con presentaciones preparadas, presupuestos, cuadros comparativos y proyecciones. Sin embargo, muy pronto uno entendía que ningún documento alcanzaba a seguir el ritmo de su pensamiento.Su cabeza brillante iba siempre varios pasos por delante. Mientras nosotros recorríamos una planilla, él ya estaba relacionando esos números con informes de meses anteriores, recordando porcentajes, detectando diferencias o proyectando escenarios que, con el tiempo, casi siempre terminaban confirmándose. No era solamente una memoria extraordinaria. Era una inteligencia excepcional, acompañada de una experiencia que le permitía mirar mucho más lejos que el resto.Pero sería injusto recordar únicamente esa capacidad analítica. Porque detrás del empresario y del dirigente había un hombre profundamente comprometido con la comunidad.Nunca hizo falta levantar el teléfono para pedirle ayuda. Especialmente cuando se acercaban Izkor o Iom Kipur, era él quien se adelantaba. Con la sencillez que lo caracterizaba, me invitaba a su oficina para expresar su voluntad de colaborar. Lo hacía con una naturalidad admirable, sin esperar reconocimientos, sin discursos y sin convertir la generosidad en un gesto público. Entendía que sostener una comunidad también era una responsabilidad personal, asumida con discreción y coherencia.Sin embargo, los recuerdos que más atesoro no ocurrieron alrededor de una mesa de reuniones. Me gustaba acompañarlo desde su oficina o desde el Mercaz hasta el automóvil después de cada encuentro. Eran apenas unos minutos, pero muchas veces allí aparecía el verdadero Don José.Dejábamos atrás balances, proyectos y presupuestos para hablar de la familia, de la vida, de las preocupaciones cotidianas. Siempre encontraba tiempo para preguntar cómo estábamos, cómo iban las cosas y qué necesitábamos. Ese interés genuino por las personas fue, probablemente, una de las razones por las que tantos lo admiraron y quisieron.Hubo además una dimensión muy íntima de su vida que siempre me conmovió profundamente. Su amor por Perlita. Pocas veces vi un vínculo tan profundo entre dos personas. Después de su partida, era imposible no advertir que una parte de él también se había ido con ella. Nunca hizo de ese dolor un discurso. Lo llevó con la misma dignidad y serenidad con la que enfrentó tantos desafíos de su vida. Y, justamente por eso, ese amor silencioso decía mucho más que cualquier palabra.Don José deja una obra inmensa. La vemos en este Mercaz, en las instituciones que ayudó a fortalecer y en las generaciones que seguirán beneficiándose de su visión. Pero quienes tuvimos la fortuna de conocerlo de cerca sabemos que su legado más importante no está solamente en lo que construyó, sino en la manera en que lo hizo: con rigor, con generosidad, con humildad y con un profundo sentido de responsabilidad hacia el pueblo judío.Extrañaremos sus preguntas, su lucidez, su consejo oportuno y esa tranquilidad que transmitía saber que, frente a cualquier desafío, siempre estaba dispuesto a pensar un paso más adelante.Ese es el Don José que permanecerá vivo entre nosotros. No solo en la memoria, sino también en cada rincón de este Mercaz que ayudó a soñar y a construir.

Gabriel Zaliasnik entregó sus Cartas Credenciales como embajador de Chile en Israel subrayando su compromiso con la cooperación bilateral

El presidente de Israel, Isaac Herzog, recibió el pasado lunes las Cartas Credenciales de Gabriel Zaliasnik, nuevo embajador de Chile ante el Estado de Israel. La ceremonia - realizada en la Residencia Presidencial de Jerusalén- marcó el regreso de un representante diplomático chileno a Tel Aviv después de más de dos años con el cargo vacante, tras la salida de Jorge Carvajal San Martín, quien en octubre de 2023 fue llamado a consultas a Santiago por el gobierno de Gabriel Boric en medio de tensiones por la guerra en Gaza.Su designación fue anunciada oficialmente el 4 de junio por el Ministerio de Relaciones Exteriores, luego de que el presidente José Antonio Kast se reuniera con Herzog durante el cambio de mando en Costa Rica y le adelantara el pronto retorno de un embajador chileno.Zaliasnik es abogado de la Universidad de Chile y magíster en Artes Liberales por la Universidad Adolfo Ibáñez. Fundó el estudio AZ Abogados junto a Rodrigo Albagli y presidió la Comunidad Judía de Chile entre 2006 y 2010. Tras conocerse su nombramiento, agradeció la confianza del presidente Kast a través de sus redes sociales, comprometiéndose a “cuidar la relación bilateral estratégica de más de 70 años" entre ambos países.En la ceremonia de entrega de Credenciales, además de Chile, también presentaron las suyas los nuevos embajadores de Sri Lanka, Georgia, Alemania y Honduras. Este último, al igual que Chile, también mantuvo una larga vacancia.El presidente Herzog valoró el regreso del embajador de Chile: “Su llegada representa un hito en las relaciones entre Israel y Chile, y he tenido el gran honor de formar parte de este proceso”, expresó.Tras la ceremonia Zaliasnik dijo que: “Fue un momento único, que tiene un sentido de propósito y misión muy especial. Lo atesoraré toda mi vida. Sentí un enorme orgullo al escuchar el himno nacional y la bandera de Chile flameando orgullosa en Jerusalén”Una agenda bilateral en marchaEn conversación con La Palabra Israelita, el embajador de Chile destacó la intensa agenda de reuniones desde su arribo a Israel. "Junto al canciller israelí, Gideon Sa'ar, abordamos la agenda bilateral y la cooperación política entre ambos países. Hace algunos días nos reunimos con Roey Fisher, comisionado de Comercio de Israel, y Noa Heinemann, directora para América del Norte y Latinoamérica y encargada de ciberseguridad. Al día siguiente de la entrega de las Cartas Credenciales, sostuvimos un encuentro con Stanley Morais, de EL AL Israel Airlines, para avanzar en una conexión vía Buenos Aires que acerque Chile e Israel y facilite viajes, turismo, negocios y comercio".Zaliasnik también está trabajando para retomar la relación con los más de 10.000 chilenos residentes en Israel (la mayor cantidad de todo el Medio Oriente y África). "Ellos han resentido la ausencia de su embajador; han dicho que se sintieron abandonados cuando en 2023 el entonces embajador no regresó tras ser llamado a consulta por el gobierno. Por eso, después de dos años, una de las cosas más importantes es llenar este vacío y hacerles sentir nuevamente la conexión con nuestro país".Como dijo el Canciller, Francisco Pérez Mackenna, la relación entre ambos países debe entenderse como una política de Estado de largo plazo que recupere su histórica cooperación. En esa línea, explica el nuevo embajador: "Estamos dedicándonos a recomponer el vínculo bilateral para que ambos países se vean beneficiados".Puedes seguir la cuenta de la Embajada de Chile en Israel en todas las redes sociales.

José Codner Z"L: el hombre que convirtió un sueño en legado

Hay personas cuya obra puede medirse en metros cuadrados. La de José Codner Z"L, en cambio, se mide en vidas, en comunidad y en futuro. El Mercaz, uno de los proyectos más trascendentes del Círculo Israelita de Santiago, fue para él mucho más que una construcción: representó la materialización de una visión compartida, el convencimiento de que la educación, la cultura y el encuentro judío necesitaban un hogar capaz de proyectarse hacia las próximas generaciones.Quienes tuvieron el privilegio de trabajar a su lado coinciden en describir a un hombre de extraordinaria capacidad, pero, sobre todo, de una calidad humana excepcional. En las siguientes páginas, quienes compartieron con él la planificación, el diseño y la construcción del Mercaz —desde dirigentes y profesionales hasta miembros de la comisión que hizo posible este anhelo— evocan al líder, al compañero y al amigo. Sus recuerdos conforman un retrato íntimo y colectivo de un hombre cuyo legado permanecerá vivo no solo en los muros del Mercaz, sino también en la memoria y el corazón de toda nuestra comunidad.Sergio Jodorkovsky Director ejecutivo del CIS en la épocaJose Codner Z”L  sin duda, un personaje. Marcó mi larga trayectoria como director comunitario, permitiéndome llevar a la práctica todos los conceptos aprendidos durante muchas capacitaciones y seminarios. Uno de ellos es que “un voluntario deja de serlo desde el momento que adquiere el compromiso de un cargo en la Comunidad”. Esto no es muy común.Pepe fue uno de los pocos que actúan con esa consecuencia. Desde que aceptó liderar el proyecto de la construcción del Mercaz, el nuevo centro comunitario, lo hizo profesionalmente siendo un voluntario; se dedicó con alma y espíritu a conseguir el mayor objetivo comunitario después de 50 años desde que se había construido el Gran Templo del Círculo Israelita de calle Serrano, que había quedado lejos de donde vivía la mayoría de la población judía de Santiago.Pero su consecuencia fue mucho más lejos, además de dedicarle 24 horas al día los 7 días de la semana al proyecto, fue por lejos el principal filántropo de este, lo que permitió, con su ejemplo, que otros se sumaran para que se lograra el objetivo.Tuve la suerte de poder trabajar con él durante los 5 años que duró el proceso, años muy difíciles, compartimos momentos de satisfacciones y otros muy duros donde trabas de índole técnico y financiero hacían parecer que el proyecto iba a fracasar, pero su entereza, su persistencia y su poder de convencimiento logró que hoy nuestra comunidad pueda contar con un lugar moderno, atractivo y práctico para satisfacer las necesidades para lo cual fue creado.Más allá de las características mencionadas de Pepe, no puedo dejar de destacarlo como hombre de bien, íntegro, de buenos sentimientos.Siempre apoyando a todos los que trabajamos con él. Un Mench.Te recordaremos siempre querido Pepe Z.L.Salo RozowskiVicepresidente comisión de construcción Mercaz Pepe Z”L. Me cuesta resumir mis recuerdos de mi relación con Pepe, pero creo que hay una palabra muy usada en nuestras tradiciones que representa exactamente y que se ajusta a quién era Pepe: “Mench”.  Nos conocíamos muchos años, pero no habíamos tenido ocasión de trabajar juntos y el proyecto Mercaz hizo que afrontáramos este desafío. Muchas reuniones a lo largo de casi cinco años y siempre con una mirada de futuro comunitario. Me asombró su capacidad de trabajo a pesar de sinsabores que se iban presentando. La tarea tenía muchas dificultades como temas municipales, económicos, relación con la empresa que eligiéramos para realizar el proyecto y uno de los grandes aciertos de Pepe fue solicitar al directorio una completa independencia en cuanto a definiciones ya que de otra forma sería imposible la toma de decisiones, afortunadamente así lo entendió el directorio. Vitales fueron la estrecha relación con nuestro Rabino Waingortin y Sergio Jodorkovsky quienes aportaron la claridad de las necesidades de la comunidad. Piezas fundamentales fueron nuestro Arquitecto Gabriel Bendersky e Isaac Kuperman director de construcción. Este resumen sería muy incompleto sin referirme a Pepe como persona siempre muy clara en los objetivos y con un tremendo empuje, me asombraba su capacidad de resolución de problemas y claridad en la búsqueda del objetivo final. Su capacidad de afrontar problemas sin perder el objetivo final a pesar de situaciones personales. En mi vida he tenido relaciones con múltiples personas tanto de trabajo como personales, pero mi capacidad de asombro fue tremendamente sorprendida por su personalidad, su capacidad para afrontar situaciones complicadas (que no fueron pocas). Pienso que para Pepe el mayor logro fue poder ver el resultado de su gestión con la concreción de un Mercaz lleno de vida comunitaria y con múltiples actividades religiosas, estudio, cultura, juventud y celebraciones entre otras.Isaac KupermanIntegrante comisión de construcción del Mercaz  Estimado José Z”L, Don José, así es como las personas se relacionaban con él, un hombre muy especial, con una capacidad única para abordar cada uno de los proyectos en su vida. Tuve el privilegio de participar en uno directamente con él, y ahí pude entender la verdadera dimensión de José, quien tenía una visión y potencial único, ya que sabía llevar las ideas a la realidad, armando los mejores equipos, y por sobre todo y para mi ese es el mayor mérito de un emprendedor nato, de saber cómo abordar las eventualidades, que son parte de nuestro diario vivir, y él era un artista en ello. No tengo duda, que toda esa fuerza, se debe a que todo lo hacía de corazón, y cuando uno hace las cosas de corazón, llegan al corazón de los demás. Debo agradecer a Di-s la oportunidad que me dio de conocerlo, de compartir   muchas reuniones en diversas áreas del proyecto, en la que incansable y tenazmente su mente y objetivo estaba en terminar su anhelado Círculo Israelita.  Me imagino, que tenía muy claro, la importancia de la educación y continuidad del pueblo judío, por lo que el Círculo Israelita fue uno de sus grandes Proyectos, en pos de las futuras generaciones. Una persona que siempre trabajó por la unidad de las distintas Instituciones y comunidades judías, donde me imagino que tenía muy claro la importancia de que cada judío debe cumplir con la mitzva de “amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Di-s le dio muchas dotes, para ser un gran administrador de él en este mundo, y pienso que lo hizo de una manera maravillosa. José, no tengo duda que dejaste en cada una de las personas que les tocó relacionarse contigo, grandes lecciones de vida.Tomás Guendelman Ingeniero calculista del proyecto de construcción del MercazPepe Codner Z”L era casi dos años menor que yo. Pudimos haber compartido más a lo largo de la vida, pero las circunstancias no lo permitieron: la diferencia de edad en la infancia suele ser una distancia que solo se diluye con el paso de los años. Destaco, sin embargo, valiosos puntos de contacto. El primero de ellos fue nuestro paso por el Instituto Nacional, en su momento un emblema de excelencia que lamentablemente hoy muestra signos de decadencia.¡Qué pena! Pero el vínculo más entrañable fue haber contraído matrimonio con dos grandes amigas inseparables que casualmente compartían el mismo nombre: Perla Dujovne, la esposa de Pepe, y Perla Katanella, la mía. Su amistad se había forjado durante los años que compartieron en el Liceo Nº1 de Niñas, donde cariñosamente las llamaban “las perlas”, en un guiño tanto a sus nombres como al brillo propio que irradiaban.Sabemos que la vida no es eterna, pero para Perla Dujovne fue más breve de lo que merecía. Su partida en 2022 dejó a Pepe sumido en una profunda desolación que lo acompañó el resto de sus días; no se borran de un plumazo cerca de sesenta años de vida en común. Mi esposa, la otra Perla, me ha acompañado ya durante 63 años, y confío en que este camino continúe un buen tiempo más, hasta que la mano divina decida bajar el telón definitivo.Aunque frecuentamos poco el ámbito social, el proyecto del edificio del Mercaz nos acercó durante un período prolongado. Se me convocó para participar en el diseño estructural en calidad de revisor de cálculo, con especial énfasis en la protección sísmica. Asumí este trabajo a través de mi empresa bajo dos condiciones indispensables: la primera, que mis servicios profesionales serían ad honorem, como una donación a la comunidad; y la segunda, que mis observaciones técnicas se aplicarían estrictamente, sin dar cabida a consideraciones ajenas al rigor que exige la edificación en un país expuesto a sismos de alta frecuencia e intensidad.Las reuniones de trabajo se llevaban a cabo en la oficina de Pepe y contaban con la asistencia del Comité comunitario, al que me integraba junto a Gabriel Bendersky, arquitecto del proyecto, y Enzo Valladares, ingeniero calculista. En su rol de director, Pepe asumía la conducción con notable autoridad, rigor y profesionalismo. Frente a su computador y a una pantalla gigante, proyectaba la planilla Excel sobre la que operaba directamente, aplicando al instante los ajustes que iban surgiendo. Era admirable observar la destreza con la que trabajaba, reflejo directo de una inteligencia superior y de una visión empresarial innata. Tales virtudes le fueron reconocidas ampliamente en vida en cada uno de losemprendimientos que lideró o integró, donde siempre tuvo la capacidad de aportar ideas originales de un valor indiscutible.Gabriel Bendersky AssaelArquitecto de Mercaz En estos momentos de recuerdo, en los que intento echar el tiempo atrás y buscar las primeras resonancias de José “Pepe” Codner (Z”L) en mi memoria, estas aparecen temprano, probablemente al final de mi niñez. Pepe era el único hijo varón de Sara Chijner de Codner (Z”L), “la Sarita”. La Sarita era muy buena amiga de mi abuela materna, Jenny Camhi de Assael (Z”L), “la Nona”. Ambas señoras, ya viudas, se acompañaban fraternalmente en viajes por su Europa natal.A fines de los años 70 y comienzos de los 80, sin conocerla personalmente, yo escuchaba fantásticas historias y anécdotas de la Sarita, contadas por mis hermanos mayores que habían tenido la suerte de compartir con ellas en alguno de esos viajes. Hablaban de una mujer grande, divertida sin pretenderlo, pícara y graciosa, muy hábil y muy querible. Por esos tiempos, “Pepito”, como ella le decía, era su ángel guardián. Y Pepe ya era un respetado empresario.A fines de los 80, cuando cursaba quinto año de Arquitectura, tuve la ocasión de ser acogido en casa de Pepe y su esposa Perlita. Ahí conocí al hombre del que tanto había oído. Constaté su sentido de familia, inquebrantable y amoroso. Advertí su pasión por los viajes, por las ciudades antiguas y los destinos cultos. También por la Excelencia, la Belleza y la Calidad en las cosas. Conmigo le gustaba conversar de esquí, pasión que detectó en mí y que él, por supuesto, practicaba. Orgulloso me decía: “Gabriel, ¿tú sabes que yo tengo unos Lacroix?”. Daba a entender que usaba esquíes fabricados a mano, algo muy exclusivo en aquella época.El tiempo nos volvió a juntar. A mediados de los 2000, a pocos años de mi regreso a Chile tras mis estudios de postgrado afuera, y nuevamente a cargo de la oficina de arquitectura de mi padre, Jaime Bendersky Smuclir (ZL), con quien Pepe compartía afectos mutuos, recibí una llamada para asistir a una reunión en Alonso de Córdova 2600, segundo piso. Ese sería el lugar donde tendría el primero de muchos encuentros fascinantes para mí.Pepe se había hecho cargo de gestionar el financiamiento y el posterior proceso de construcción del nuevo Mercaz. El comité que él presidía contaba con un anteproyecto arquitectónico confeccionado por otro arquitecto, y me llamaban para empujar y dirigir su desarrollo en un cargo rimbombante que nunca acepté: “Gerente de Arquitectura”. Mi formación y mi naturaleza me lo impedían. Les ofrecí, en cambio, hacerles un proyecto nuevo, manteniendo las superficies aprobadas municipalmente. Yo sería el autor, pero el otro arquitecto lo firmaría. Pedí tres meses para ilustrarme, estudiar y diseñar un anteproyecto desde cero. No era lo que esperaban como respuesta, pero Pepe confió en mí y aceptaron la propuesta.Transcurrido ese tiempo les presenté un proyecto mucho más ambicioso de lo que todos imaginaban. Sentíamos que, por su significado y trascendencia para la comunidad, este debía ser un proyecto memorable, de gran nobleza. Pepe lo entendió y lo hizo suyo de inmediato. Para él este sería un reto mayor, más difícil, más trabajoso y más desafiante. Y eso sintonizaba con su naturaleza.Desde ese día, y por cuatro años seguidos, Pepe se abocó con todo su ser, su alma y su intelecto a hacer realidad este sueño. Yo también me entregué por entero a este proyecto, dejando aspectos de mi vida personal a un lado. Tuve la fortuna y la dicha de acompañarlo codo a codo por ese camino pedregoso y accidentado. Nos conectamos emocionalmente. Había en él una pasión desbordante y cautivadora. No había horarios que detuvieran el intercambio de ideas entre ambos. Un llamado de Pepe a las dos de la madrugada: “Gabriel, se me ocurrió una idea, estuve trabajando en la planilla, dale una mirada y la comentamos”, era un clásico. Trabajaba de sol a sol, con una garra y una convicción que resultaban magnéticas.Pepe era exigente y se involucraba en todos los temas, aunque no fuesen de su competencia, pero sobre todo tenía la virtud de ser muy respetuoso con todos quienes tuviéramos algo interesante que aportar desde nuestras disciplinas. Detrás de esa exigencia había humildad y mucha sabiduría.Llegar a Alonso de Córdova, segundo piso, me alegraba el espíritu. Al entrar a su sala de reuniones, Pepe te recibía con un brillo en sus ojos. Ese brillo simbolizaba una complicidad tácita. Así partían largas jornadas de trabajo intenso. Transpiró, sufrió, pero también gozó cada detalle que hoy está materializado en el Mercaz.Pepe fue un soñador, un apasionado, un luchador. También era duro, súper exigente, retaba a todos. Pero era valiente, era sincero y era de verdad.Lo llevo en mi corazón desde hace años, y lo seguiré llevando por siempre.Nicolás Tagle SwettAbogadoJosé Codner Chijner: una fuerza que no se deteníaHace algunas semanas partió José "Pepe" Codner Z”L, y con él se fue una de las energías más singulares que he conocido. Fui su abogado durante más de veinticinco años, testigo privilegiado de una vida dedicada a construir, ayudar y no rendirse jamás.Pepe fue un empresario exitoso, pero reducirlo a esa palabra sería injusto. Era, ante todo, un motor. Tenía una capacidad de liderazgo casi salvaje, una fuerza extraordinaria que lo llevaba a impulsar proyecto tras proyecto, muchas veces más rápido de lo que el tiempo le permitía terminar. Le faltó tiempo, sí, porque su cabeza siempre estaba varios pasos adelante, imaginando la siguiente obra, el siguiente desafío.Cuando alguien le pedía ayuda, Pepe no se limitaba a dar un consejo. Se hacía cargo. Buscaba la solución con la misma insistencia con que revisaba, computador y planilla Excel en mano, cada número y cada idea. Esa imagen —Pepe frente a su pantalla, analizando, proponiendo, discutiendo— es quizás la que mejor lo resume: un hombre que pensaba con rigor y actuaba con pasión.Fue un hombre correcto y honesto, y un padre extraordinario. Junto a su esposa Perla formó una familia con tres hijas maravillosas, y ese amor por los suyos se extendía, de una manera muy particular, a toda la comunidad. Fue un gran promotor y protector del judaísmo en Chile y en Israel, siempre preocupado no solo de crear obras, sino de asegurar cómo se sostendrían y financiarían en el tiempo. No le interesaba inaugurar algo para la foto: quería que perdurara.Ayudó a muchos sin que se supiera. Tuve el privilegio de acompañarlo en la implementación de varias de esas ayudas anónimas, entregadas sin pedir nada a cambio, muchas veces sin que el beneficiario supiera siquiera de dónde venía la mano que lo sostenía.Trabajar con él, junto a su amigo Salo y tantos otros, en la construcción del Mercaz, fue una de las experiencias más intensas de mi vida profesional. Era una obra que parecía imposible, y que se materializó gracias a su obstinación y su espíritu emprendedor. No olvidaré esas reuniones eternas, que no terminaban hasta encontrar una buena solución, ni la tenacidad con que Pepe se negaba a aceptar un "no se puede".Era exigente, y de él aprendí que hay que trabajar duro, no darse por vencido, y buscar siempre a la persona detrás del problema. Podía enojarse con alguien en una reunión, pero al día siguiente, sin falta, llamaba para disculparse y explicar su punto de vista. Esa honestidad emocional, esa capacidad de reconocer y reparar, decía tanto de él como sus logros empresariales.No le gustaban los cargos ni los títulos. Pepe ejecutaba: ideas, proyectos, negocios. Ese fue siempre su lenguaje.Tuve el honor de formar parte de su historia, y él de la mía, doy gracias a Dios por aquello. Chile, la Comunidad Judía y quienes tuvimos el privilegio de conocerlo, le debemos mucho. Descansa en paz, Pepe.Pabla GaínzaAbogadoJosé Codner, Z"L: el soñador que no aceptaba un no por respuestaUn homenaje personalCuando conocí a Jose Codner, para comenzar a trabajar en el proyecto del Mercaz Kehilati, asistí a una reunión en la que estaba él junto a otros miembros del directorio de la Comunidad Israelita de Santiago de esos años. Me hizo muchísimas preguntas con un tono de voz socarrona, tratándome de “pillar” con una actitud desconfiada y despectiva, yo con calma y respeto respondí todas sus preguntas y le aclaré varios conceptos errados y confusos, en especial en materia urbanística. Al poco andar, me llamaron de la CIS y me dijeron que don José quería que formara parte de su equipo.Llegué a una primera reunión y luego de las presentaciones de rigor me dijo, ¿sabe cuál es el mayor logro de un judío? No, le respondí…me dijo, “tener un nieto judío”, luego me dijo siéntese, que yo le voy a explicar el por qué… me habló de la cultura, la religión, la tradición, y esa persona que me hablaba era tan distinta a la de la reunión con otros empresarios y directores, habló de un sueño de construir una gran sinagoga con un salón de eventos, una sinagoga pequeña para uso diario, salas de clases para impartir clases de cultura, religión, un centro de encuentro para la juventud judía con cafetería, piscina, con un gran estacionamiento subterráneo y seguro. Soñaba con algo grande, luminoso y moderno, el proyecto era enorme se veía imposible pues había que financiarlo con donaciones y me invitó a ser parte de un equipo para hacerlo realidad. Fue tal su convicción y pasión al describir su proyecto que rápidamente me convencí, y como soy también soñadora, y me encantan los grandes desafíos, acepté. Fue ahí cuando conocí a este gran hombre, que no aceptaba un no por respuesta, de carácter difícil, de ritmos intensos, cuando llegaba a mi oficina en la mañana ya tenía 8 correos de José Codner solicitando contratos, informes, pidiendo reuniones, si bien porqué estaba en otro país con diferencia horaria o porque no había dormido pensando en el Mercaz Kehilati. En el largo proceso de sacar adelante el proyecto, las peleas con la autoridad, los problemas con la constructora, el difícil financiamiento, etc. etc. Me hablaba de su amada Perlita, su señora, su compañera de vida, lo maravillosas que eran sus hijas, lo “listos” que le habían salido los nietos y así se generó una amistad, respetuosa, con el cariño y la lealtad de las personas que comparten un desafío, una meta, el amor por los hijos, la familia, el trabajo bien hecho, y el enfrentar los desafíos con pasión.El empresario de difícil trato, a quienes muchos le temían, amaba y se sentía orgulloso de ser judío y quería dejar un legado, y ayudar a su comunidad, siempre pensaba en las generaciones futuras, sus nietos y los niños judíos eran su motivación, buscaba que tuviesen un lugar de encuentro, moderno, amplio y seguro. El Mercaz sería ese lugar, soñaba con verlo lleno de niños y jóvenes haciéndolo propio.Con él trabajé también en otros proyectos que no tuvieron un final feliz como el Mercaz, como intentar mejorar el cementerio Judío, cambiar el uso de suelo para vivienda social, para lograr financiamiento, mejorarlo y modernizarlo; partimos soñando un Instituto Hebreo moderno, unido a un hogar de acogida de ancianos, donde abuelos y nietos vivieran sus costumbres y religión en un lugar de acceso fluido, con consultas médicas, áreas de deportes y restaurant de comidas típicas judías, donde los niños pudiesen ir a ver a sus abuelos sin salir del lugar, donde la sinergia de las edades hiciera una comunidad férrea y unida.Cuando su señora se enfermó me convocó para construir una ciudad para enfermos de alzhéimer, buscaba 20 hectáreas, para replicar en chile un proyecto similar al existente en Amsterdam que tenía mucho éxito, implicaba por la dimensión, hacer una ciudad con viviendas y negocios, salas de clases para doctorandos e investigación, residencias médicas, laboratorios, por la superficie tendría que estar en las afueras de Santiago, encontró un lugar en Nos, cerca del Metrotrén, sería lo más moderno y lo más grande de Latino América, requería el patrocinio de una universidad, pero los médicos y profesores con quien quiso trabajar no lo acompañaron ni en el sueño ni en el desafío, y este sueño que buscaba entregar un tratamiento a cientos de personas, se fue diluyendo y al final, enterró su proyecto, me dijo tengo los medios para darle lo mejor a mi señora, no necesito convencer a otros, sin ella como mi apoyo, ya no tengo la energía de convencer a nadie para grandes proyectos.La última vez que lo vi, estaba muy complicado de salud, había enviudado y me dijo que la pérdida de su señora había implicado que se le había acabado el motor que le daba fuerzas para vivir. Conversamos de todos los proyectos que no pudo hacer, me dijo, “sé que soy un viejo fregado Pabla, gracias por aguantarme de manera tan profesional, pero al menos hicimos el Mercaz”, le comenté que era un tremendo proyecto y le dije que debía estar orgulloso de haberlo terminado con éxito…. Se produjo un silencio entre nosotros y le dije Pepe usted debe estar orgulloso, porque tiene nietos judíos…, se rio recordando la primera lección que me dio cuando nos conocimos…. Me paré, le di un abrazo y me fui caminando y pensando en lo afortunada que fui al haber conocido un gran hombre no solo del CIS, sino que del país.José Codner deja un legado que trasciende el hormigón y los planos: el Mercaz Kehilati, hoy en pie, es testimonio de la convicción de un hombre que soñaba en grande para su comunidad y para las generaciones que vendrían.Zijrono Libraja — que su memoria sea una bendición.

Eric Maskin, Premio Nobel de Economía

Eric Maskin nació en Nueva York el 12 de diciembre de 1950 en el seno de una familia judía. Se graduó de la escuela secundaria Tenafly en 1968. En 1972 se graduó de Harvard con una licenciatura en matemáticas. En 1974 obtuvo una maestría en matemáticas aplicadas y en 1976 obtuvo un doctorado en matemáticas aplicadas, ambos en Harvard. En 1975-76, fue estudiante visitante en la Universidad de Cambridge. En 1976, tras obtener su doctorado, fue investigador asociado en la Universidad de Cambridge. Al año siguiente, se unió al profesorado del MIT. En 1985 regresó a Harvard como Profesor de Economía, donde permaneció hasta 2000. Durante la década de 1990 asesoró al Banco de Italia sobre el funcionamiento de sus subastas de bonos. En 2000 se trasladó al Instituto de Estudios Avanzados en Princeton. En 2010, recibió un doctorado honoris causa en economía de la Universidad de Camboya. En 2011, Maskin regresó a Harvard como profesor de economía y matemáticas.  Fue galardonado con el Premio Nobel de Economía de 2007 “por haber sentado las bases de la teoría del diseño de mecanismos”. Maskin ha trabajado en diversas áreas de la teoría económica, como la teoría de juegos, la economía de los incentivos y la teoría de contratos. Es especialmente conocido por sus artículos sobre diseño e implementación de mecanismos y juegos dinámicos. Sus proyectos de investigación incluyen la comparación de diferentes reglas electorales, el análisis de las causas de la desigualdad y el estudio de la formación de coaliciones. Es miembro de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias, la Sociedad Econométrica, la Asociación Económica Europea, y miembro correspondiente de la Academia Británica. Fue presidente de la Sociedad Econométrica en 2003. En 2014, fue nombrado profesor visitante en la Universidad Covenant de Nigeria. En 2017, recibió el título de Profesor Honoris Causa de HEC Paris. Además, es presidente del consejo asesor de la Olimpiada Internacional de Economía. En 2026 se convirtió en presidente de la Asociación Económica Internacional. Maskin ha propuesto el uso del método de votación "Total Vote Runoff", como una forma de solucionar los problemas  de la segunda vuelta instantánea en las jurisdicciones estadounidenses que lo utilizan, asegurando el apoyo mayoritario del ganador y eligiendo candidatos más ampliamente aceptables. En 2024, 16 premios Nobel de Economía, entre ellos Maskin, firmaron una carta abierta argumentando que las políticas fiscales y comerciales de Donald Trump, junto con los esfuerzos por limitar la independencia de la Reserva Federal, reactivarían la inflación en Estados Unidos. Maskin sugirió que las patentes de software inhiben la innovación en lugar de estimular el progreso. Argumentó que las industrias del software, los semiconductores y la informática han sido innovadoras a pesar de la histórica debilidad de la protección de patentes. La innovación en estas industrias ha sido secuencial y complementaria, por lo que la competencia puede aumentar las ganancias futuras de las empresas. En una industria tan dinámica, "la protección de patentes puede reducir la innovación general y el bienestar social". Maskin es de origen judío y participa en algunas instituciones académicas vinculadas a Israel, como la Escuela de Verano de Teoría Económica en Jerusalém. No hay evidencia pública de que sea un judío observante ni de que haya hecho declaraciones detalladas sobre sus creencias religiosas personales. Está casado con Gayle Sklaren, con quien tiene un hijo.

Pepe Codner: un constructor de comunidad

Hay personas cuya huella no se mide por los cargos que ocuparon, sino por el futuro que ayudaron a construir. José "Pepe" Codner fue una de ellas.Su compromiso con el judaísmo organizado trascendió cualquier responsabilidad institucional. Allí donde había un desafío para fortalecer la vida judía, allí estaba él, aportando su tiempo, su experiencia, su capacidad de convocar y, sobre todo, su profunda convicción de que las comunidades no se heredan: se construyen cada día.Tuve el privilegio de compartir con Pepe muchos años de trabajo, de conversaciones, de proyectos y también de decisiones difíciles. Siempre encontré en él a un dirigente que sabía escuchar, que respetaba las distintas miradas y que nunca perdía de vista el objetivo superior: asegurar la continuidad y el crecimiento del Círculo Israelita de Santiago y de la vida judía en nuestro país.Su nombre quedará unido para siempre a uno de los hitos más trascendentes de nuestra historia institucional: la construcción del Mercaz. Muchos podrán admirar la belleza del edificio, pero quienes conocimos ese proceso sabemos cuánto esfuerzo, perseverancia, responsabilidad y visión fueron necesarios para hacerlo realidad. Pepe comprendió que levantar una sinagoga era mucho más que construir un espacio físico; era crear un hogar donde generaciones enteras pudieran rezar, estudiar, celebrar, educarse y encontrarse como pueblo.Cuando instalamos el Sefer Torá dedicado en reconocimiento a su trayectoria y a su labor, compartí una reflexión que hoy cobra todavía más sentido. Dije entonces que los milagros no ocurren por sí solos. Los milagros necesitan personas que se animen a empujarlos, que crean en ellos antes de que existan y que trabajen incansablemente hasta convertirlos en realidad. Pepe fue una de esas personas.Su compromiso con la tarea judía no conoció límites institucionales. Supo colaborar, tender puentes y comprender que, por encima de las diferencias, existe una responsabilidad común hacia el pueblo judío. Nunca buscó protagonismo personal; encontraba su mayor satisfacción en ver crecer las instituciones y en saber que contribuía a un futuro mejor para las próximas generaciones.En lo personal, siempre agradeceré su amistad, su lealtad y la confianza con la que acompañó mi labor rabínica. Compartimos alegrías y también momentos complejos, y en todos ellos encontré a un hombre íntegro, respetuoso y profundamente comprometido con aquello en lo que creía.Nuestros Sabios enseñan que la verdadera grandeza de una persona se reconoce por las obras que continúan dando fruto aun después de su partida. Basta recorrer hoy nuestro Mercaz, ver a los niños en Bet El y en Talmud Torá, a las familias reunidas en Shabat, a las parejas que construyen allí su hogar judío y a tantas personas que encuentran en nuestra comunidad un espacio de pertenencia, para comprender que el legado de Pepe sigue vivo.Las generaciones futuras quizás no conozcan todas las decisiones que él tomó ni las incontables horas de trabajo silencioso que dedicó a nuestra comunidad. Pero disfrutarán de los frutos de su visión. Y esa es, probablemente, la forma más elevada de trascendencia.Que el recuerdo de José "Pepe" Codner sea siempre una bendición para su querida familia y para toda la comunidad judía de Chile. Que el ejemplo de su vida nos inspire a seguir construyendo, con la misma generosidad, responsabilidad y amor por nuestro pueblo.

José “Pepe” Codner Z.L.: Un legado de innovación, vida judía y tzedaká para la comunidad

Hay vidas que se leen en tres actos: la del hombre que soñó y construyó una empresa innovadora; la del padre y abuelo que sostuvo y enseñó; y la de líder comunitario que donó su tiempo, su prestigio y sus recursos para que otros pudieran crecer. La vida de nuestro querido José Codner Chijner, que hoy recordamos con infinito cariño en el mes de su partida, fue exactamente eso: una trilogía tejida con rigor empresarial, calor familiar y un compromiso judío profundo que dejó huella en generaciones enteras.Codner será recordado por muchos como el fundador de Farmacias Ahumada, una historia de emprendimiento que transformó el comercio farmacéutico en Chile y marcó una pauta en la modernización del rubro en la región. Su nombre aparece hoy asociado a la expansión y profesionalización de un negocio que llegó a tocar la vida cotidiana de millones de personas, y su legado innovador quedó consignado en la historia empresarial chilena y de Latinoamérica. Más allá de balances y cifras, su sello fue la mezcla de visión comercial y una ética del trabajo que impulsó equipos, abrió espacios y dejó una empresa con arraigo nacional y regional.Quienes lo conocieron en confianza hablan de un hombre de familia que supo equilibrar la intensidad del negocio con la paciencia del afecto. No es extraño, en los homenajes, encontrar imágenes de un padre que dialogaba con sus hijos y nietos con la misma lucidez con que debatía una estrategia corporativa: curiosidad por aprender, respeto por las ideas ajenas y un humor cálido que desarmaba cualquier solemnidad. Esas anécdotas, contadas por familiares y amigos, dibujan a alguien cuya grandeza pública nunca borró la ternura privada; un hombre que celebraba los logros con los suyos y que enseñó, con el ejemplo, la responsabilidad y la lealtad.Si su huella en la economía es notoria, su compromiso con la vida judía en Chile fue igual de potente y profunda. Pepe mantuvo un vínculo incondicional con el Círculo Israelita de Santiago y asumió un rol activo en iniciativas que fortalecieron las instituciones comunitarias en general. Fue impulsor y líder en proyectos comunitarios significativos como el Gan Chile durante su presidencia de Keren Hayesod o la modernización de FOBEJU, también bajo su liderazgo. Con una generosidad que no se limitó a la filantropía discreta sino que se tradujo en acciones concretas: donaciones, liderazgo en campañas y la convicción de que invertir en infraestructura comunitaria es invertir en futuro. Su paso dejó marcas físicas y simbólicas; entre ellas, su liderazgo en la construcción de la sede del Mercaz junto con la generación del Plan de Continuidad Judía del CIS, que siguen impactando hasta la fecha como la mayor inversión en educación, juventud y continuidad judía en las últimas décadas.Hablar del legado de Pepe es hablar de transmisión: del respeto por la tradición combinado con la apertura al diálogo moderno. Su compromiso con el judaísmo conservador y con el sionismo no fue retórico; fue práctico y orientado a las próximas generaciones. Por eso puso recursos y energía en escuelas, espacios comunitarios y proyectos culturales que aseguran que la identidad no sea sólo memoria, sino también proyecto. En su visión, sostener una comunidad era también renovar su capacidad de adaptarse y aportar a la sociedad más amplia.Las mejores biografías no están hechas sólo de hitos públicos sino de momentos pequeños. En los recuerdos que circulan, aparece la imagen de un hombre que recibía a jóvenes emprendedores en su oficina con la misma disposición con que escuchaba a un dirigente comunitario o a un nieto que quería contarle un descubrimiento. Puedo dar fé de aquello, ya que durante 5 años tuve el privilegio de ir bastante seguido a su oficina a revisar el avance de un ambicioso portafolio de proyectos del ciclo de vida llamado “Plan de Continuidad Judía”, y pude ver cómo se fijaba hasta en el más mínimo detalle, cómo revisaba de manera rigurosa la evolución de las cifras de niños estudiando en Talmud Torá o cuando universitarios habíamos mandado a capacitarse a Israel en un periodo versus el otro. Recuerdo bien que siempre preguntaba por la familia y descubrimos que conocía bien a mi abuelo Martín. Y me marcó mucho que siempre preguntaba genuinamente por como estaba uno a nivel profesional, y como yo justo tenía un startup con varios socios, me daba consejos al respecto.Hoy, al recordar a José Codner Chijner, no sólo evocamos al empresario que marcó una era en la farmacia chilena ni al donante que levantó instituciones: honramos a un hombre que entendió que crear significa también custodiar —custodiar la memoria familiar, custodiar las instituciones que nutren la identidad y custodiar las futuras voces de una comunidad viva. Su nombre descansa ya en el recuerdo colectivo y en lugares concretos donde su liderazgo quedó materializado, pero su influencia se multiplicará en cada sala de clase, en cada reunión comunitaria y en cada empresa que decida poner a las personas al centro.Que su ejemplo inspire a las nuevas generaciones a combinar ambición con servicio, negocio con comunidad, tradición con renovación. Así como levantó muros que hoy resguardan la convivencia, su verdadero edificio —el de las relaciones, la enseñanza y la entrega— permanecerá, firme y luminoso, en quienes siguieron su huella. En ese legado está la eternidad de su obra: un testimonio vivo de que cuando el éxito se acompaña de generosidad, la vida de una persona se convierte en patrimonio común.

David Baltimore, Premio Nobel de Medicina

David Baltimore nació el 7 de marzo de 1938 en Nueva York, hijo de Gertrude Lipschitz y Richard Baltimore. Su padre fue criado como judío ortodoxo y su madre era atea; Baltimore observaba las festividades judías y asistía a la sinagoga con su padre hasta su Bar Mitzvah. Se graduó de la escuela secundaria Great Neck North en 1956 y atribuyó su interés por la biología al Programa de Estudiantes de Verano del Laboratorio Jackson en Maine. Fue en este programa donde conoció a Howard Temin, con quien más tarde compartiría el Premio Nobel. Baltimore obtuvo su licenciatura en química con honores en el Swarthmore College en 1960.  El futuro prometedor de Baltimore se hizo evidente cuando ingresó al programa de posgrado en biología del MIT en 1960. Su interés inicial en la genética de fagos pronto dio paso a una pasión por los virus animales. Se trasladó a la Universidad Rockefeller para completar su investigación doctoral sobre virología animal. Allí realizó descubrimientos fundamentales sobre la replicación viral y su efecto en el metabolismo celular, incluyendo la primera descripción de una replicasa de ARN, terminando su doctorado en solo dos años. Después de su doctorado, Baltimore regresó al MIT para realizar una investigación postdoctoral en 1963. Continuó su trabajo sobre la replicación viral utilizando el poliovirus y se formó en enzimología en el Albert Einstein College of Medicine en 1964. En 1965, Baltimore se fue al Instituto Salk de Estudios Biológicos en La Jolla. Ahí conoció a su futura esposa, Alice Huang. Juntos, llevaron a cabo experimentos clave sobre partículas defectuosas interferentes y pseudotipos virales. En 1968, llegó al departamento de biología del MIT como profesor asociado de microbiología.  Alice también se trasladó al MIT para continuar su investigación; se convirtieron en pareja y se casaron en octubre de 1968. Baltimore descubrió la transcriptasa inversa, la enzima que polimeriza el ADN a partir del ARN. Al hacerlo, descubrió una clase distinta de virus, llamados retrovirus, que utilizan al ARN para catalizar la síntesis de ADN viral. Esto cambió la versión simplificada del dogma central de la biología molecular que establecía que la información genética fluye unidireccionalmente del ADN al ARN y a las proteínas. La transcriptasa inversa es esencial para la reproducción de los retrovirus, permitiendo que estos virus conviertan las cadenas de ARN viral en cadenas de ADN viral. Los virus que entran en esta categoría incluyen el virus del sida. El descubrimiento de la transcriptasa inversa, fue realizado simultáneamente con Howard Temin. Este descubrimiento facilitó el aislamiento y la reproducción de genes individuales, y fue aclamado como evidencia de que los enfoques moleculares y virológicos para comprender el cáncer darían lugar a nuevos tratamientos oncológicos. En 1972, a los 34 años, Baltimore obtuvo la titularidad como profesor de biología en el MIT, cargo que ocupó hasta 1997. Recibió el Premio Nobel de Medicina de 1975 a los 37 años, "por sus descubrimientos sobre la interacción entre los virus tumorales y el material genético de la célula". David Baltimore tuvo una conexión cultural y espiritual con el judaísmo a través de su familia, aunque se identificó personalmente como secular; celebró festividades judías en su infancia y asistió a la escuela hebrea. Murió de cáncer el 6 de septiembre de 2025, a los 87 años.

106 años de WIZO Mundial: Un sueño que continúa caminando

“106 años de un sueño que continúa caminando”.Con profunda gratitud y orgullo, este mes de Julio conmemoramos los 106 años de WIZO Mundial (Women's International Zionist Organization), una organización nacida de la visión de mujeres extraordinarias que comprendieron que contribuir a la construcción de la sociedad en la Tierra de Israel era una responsabilidad compartida de todo el pueblo judío.El legado de nuestras pionerasEn 1920, en Londres, un grupo de mujeres visionarias preocupadas por el bienestar de la mujer y la infancia, encabezadas por Rebecca Sieff, Vera Weizmann, Edith Eder y Romana Goodman, transformó esa convicción en una realidad que, más de un siglo después, continúa cambiando vidas.Ellas comprendieron que construir el futuro significaba invertir en las personas: en la educación, la salud, el desarrollo social y el fortalecimiento del liderazgo femenino.Bajo el liderazgo de Rebeca Sieff, quien presidió WIZO Mundial entre 1949 y 1963, la organización impulsó la creación de las primeras guarderías infantiles, centros de capacitación para mujeres y programas de bienestar familiar. Desde la época del Mandato Británico hasta el desarrollo del Estado de Israel, su visión combinó el ideal sionista con un profundo compromiso por la justicia social y el voluntariado.“Educar, apoyar y empoderar a las mujeres y a la infancia es construir el futuro de una nación.” (Rebecca Sieff)De la historia global al corazón de WIZO Chile“Los grandes legados no se construyen en un solo momento, se construyen generación tras generación.”Hace solo un año celebrábamos con emoción el Centenario de WIZO Chile. Hoy, con el mismo orgullo, nos unimos a WIZO Mundial para honrar 106 años de liderazgo, servicio y entrega, reafirmando que somos parte de un movimiento global dinámico y transformador.Este legado vive en miles de voluntarias que, en decenas de países, continúan sembrando esperanza a través del servicio y la solidaridad cotidiana.En WIZO Chile nos sentimos profundamente orgullosas de ser parte de esta historia. Honramos a quienes nos precedieron y renovamos nuestro compromiso de seguir trabajando con los mismos pilares que inspiraron a nuestras fundadoras: solidaridad, liderazgo, educación, voluntariado, responsabilidad y un profundo amor por Israel y el pueblo judío.El mayor homenaje a nuestras fundadoras no es recordar su historia, es continuar su obra.Al celebrar estos 106 años, rendimos homenaje a todas las mujeres que hicieron posible este camino y renovamos nuestra convicción de seguir construyendo un futuro más fuerte, inclusivo y solidario para las próximas generaciones.¡Mazal Tov a WIZO Mundial por sus 106 años de liderazgo, servicio y compromiso!

Debbie Koifman y “Filipendulina”: El arte de conectar lo improbable

Hay hallazgos que ocurren por azar y terminan explicando una forma de entender la vida. Eso le sucedió a Debbie Koifman con una palabra desconocida: Filipendulina. El nombre de una flor terminó convirtiéndose en el título de la exposición que desde el 30 de julio estará en el Hall de las Sinagogas del Mercaz, una invitación a recorrer un universo construido a partir de papeles, texturas, colores y pequeños elementos que, unidos, adquieren un significado completamente nuevo.La exhibición reúne una selección de collages realizados durante los últimos años, donde la artista transforma recortes cotidianos en composiciones llenas de movimiento, color y sensibilidad. El recorrido culminará con una visita guiada el sábado 23 de agosto, instancia en la que compartirá con el público los secretos de su trabajo y el diálogo que cada creación establece con quien la observa.Diseñadora gráfica de formación, Koifman descubrió hace más de dos décadas que el collage era el lenguaje que mejor representaba su necesidad de crear con las manos. "Lo que más me atrae del collage es la idea de tomar algo que ya existe y darle otro contexto. Un fragmento, un recorte de papel, trae consigo una historia, una textura, un color o una intención original. Pero, al sacarlo de su contexto, puede adquirir un sentido completamente distinto", explica.Cada una de sus piezas nace de un trabajo completamente manual. Papeles, imágenes y materiales diversos son intervenidos posteriormente con pintura acrílica hasta encontrar el equilibrio buscado. "Es un proceso que exige destreza manual, técnica, oficio, paciencia y dedicación; o sea, concentración total. Eso me encanta", cuenta.El título de la exposición resume, de alguna manera, esa forma de crear. "Me pasó con la palabra 'Filipendulina' —que es el nombre de una flor— algo muy parecido a lo que me ocurre con los recortes. La escuché por casualidad y de inmediato me llamó la atención. La capturé tal como capturo un pedacito de papel. El título funciona como una extensión de mi proceso creativo: encontrar algo, mirarlo desde otro lugar y darle una nueva vida".Sin proponérselo, sus composiciones también reflejan una manera muy personal de relacionarse con el mundo. "Mi trabajo habla de una forma de observar: rescatar aquello que me conmueve y encontrar un orden sensible dentro de un aparente caos", dice.En ese camino ha sido fundamental la guía de la artista María Elena Naveillán confiesa la artista, nos cuenta que “uno de sus mayores aportes ha sido enseñarme a mirar de verdad: detenerme, observar con paciencia y escuchar lo que la obra pide. Me ha ayudado a confiar más en el proceso, a conocer nuevos referentes y a encontrar en su maravilloso taller un espacio de crecimiento sostenido”.Su identidad judía también aparece de forma natural entre las capas de papel y color. "Creo que en mi trabajo hay una necesidad de recoger, conservar y transformar. En ese gesto puede haber una relación con algo muy propio del judaísmo: la memoria no entendida como nostalgia, sino como una fuerza viva que se transmite, se reinterpreta y vuelve a tomar sentido en cada generación".Presentar esta colección en Mercaz tiene para ella un significado especial. "Me da mucha alegría. Es un contexto familiar y cercano, y sé que muchas de las personas que vendrán son conocidos, amigos o parte de una comunidad con la que comparto una historia. Eso hace que la experiencia sea mucho más íntima".Más que entregar respuestas, Koifman espera despertar curiosidad. "Me interesa que las personas sientan intriga, sorpresa y ganas de mirar más de cerca. Cada uno puede descubrir algo diferente en una misma pieza, y eso me parece muy valioso".Esa conversación continuará durante la visita guiada del 23 de agosto, una instancia que la artista espera con especial entusiasmo. "No solo quiero compartir cómo nacen estas creaciones; también me interesa escuchar lo que otros descubren. Muchas veces aparecen relaciones o detalles que yo misma no había visto, y esa interacción termina siendo parte de la experiencia".Porque, al final, esa parece ser la esencia de Filipendulina: demostrar que incluso aquello que parece disperso puede encontrar un lugar donde cobrar una nueva vida.

¿En qué va la guerra de Irán? Ya hay una novedad: el conflicto futuro es Israel vs Turquía

Regresaron los bombardeos norteamericanos a Irán, después que se firmara un Memorándum de Entendimiento, el cual ya había generado un distanciamiento con Israel. La decisión de negociar fue motivada por la cercanía con las elecciones de medio término, que tendrán lugar en noviembre de este año, con encuestas que favorecen a los demócratas, por lo que se buscó una salida que estabilizara el mercado del petróleo, reabriendo el estrecho de Ormuz, acuerdo que fue casi inmediatamente violado por Teherán, donde para paralizar ese estrecho, más que una marina de guerra solo necesita del funcionamiento habitual de los seguros, ya que basta cualquier incidente o la simple amenaza, para que se paralice la cobertura, tal como ocurriera en años anteriores con los Hutíes en el mar Rojo.En todo caso, la negociación y su posterior fracaso demostró el insuficiente conocimiento que tiene EE. UU. de la región a pesar de su ya larga presencia, toda vez que victoria y derrota no significan lo mismo que en occidente, y Washington simplemente se equivocó al suponer que la superioridad militar y económica se traduciría en una ventaja diplomática o negociadora, y por ello, fue superado en la mesa de negociación por un país mucho más débil, lo que se notó desde la forma como se impuso el estilo iraní, aun antes que empezaran las negociaciones en Ginebra. Sus términos fueron los de la cultura del bazar que es mucho más que una tradición comercial, representando toda una escuela de negociación, paciente, compleja, atenta a las señales psicológicas de la contraparte, incluyendo el lenguaje no verbal. EE. UU. ingresó con objetivos claros y un cronograma, demostrando que mucha información tiene, pero como otras veces, su fracaso se debe no a la falta de datos sino lo que significan, la falta de comprensión de esa cultura, que especial atención le prestó al calendario electoral.Al final se debió reconocer el fracaso, que lo registrado en el papel nada significaba para Teherán, la razón que se ha repetido por 47 años, que no son interlocutores confiables. Este cambio en EE. UU. ha tenido consecuencias, ya que los distintos actores se adaptaron al nuevo escenario de distintas formas, por lo que ha habido modificaciones en su posición hacia Irán, tanto en los países árabes como en el propio EEUU. Es decir, como los vacíos de poder no se mantienen en la realidad geopolítica del mundo, ante el hecho que Irán se ha debilitado y ya no produce el temor que generaba en la región como tampoco dispone de la red de proxis que había creado en varios países, salvo Hezbolá y los Hutíes, es Turquía quien se ha fortalecido para llenar ese vacío en representación del islamismo, por lo que Israel ya ha comenzado a prepararse para un escenario de creciente probabilidad.

Limud Chile 2026 entra en la cuenta regresiva: una jornada para aprender, debatir y reencontrarse

El calendario comunitario tiene una fecha marcada con especial fuerza: el domingo 2 de agosto. Ese día se realizará la novena edición de Iom Limud Chile, una jornada que, desde hace una década, se ha consolidado como uno de los principales espacios de aprendizaje, reflexión y encuentro de la comunidad judía del país.Más que un ciclo de conferencias, Limud propone una experiencia en la que cada participante diseña su propio recorrido entre decenas de charlas, paneles y talleres sobre Israel, actualidad, historia, pensamiento judío, cultura, arte, música, gastronomía y espiritualidad.Esa diversidad también se refleja en las personas a las que convoca. Según Eduardo Weinstein, presidente de Limud Chile, el objetivo es que el encuentro se transforme en un verdadero Festival de Cultura Judía: donde la diversidad judía se encuentra; donde un joven dialoga con una persona mayor; donde quien posee una vasta trayectoria continúa aprendiendo y donde alguien que pensaba que no tenía nada que enseñar descubra que su propia historia también tiene valor. "En tiempos en que el mundo parece empujarnos a separarnos, a etiquetarnos y a encerrarnos en nuestras propias certezas, Limud propone algo muy judío: sentarnos alrededor de una misma mesa, hacernos preguntas y escucharnos"."Todos tenemos algo que enseñar y todos tenemos algo que aprender", resume Eduardo al explicar el espíritu que inspira este encuentro internacional presente en más de 80 ciudades del mundo. En Chile, la iniciativa comenzó en 2015 gracias al trabajo de voluntarios y, desde entonces, ha crecido hasta transformarse en una verdadera celebración de cultura judía compartida. Para Weinstein, el momento que vive el pueblo judío hace que instancias como esta sean especialmente necesarias. "No podemos construir Limud 2026 como si nuestra comunidad estuviera viviendo tiempos normales. Israel ocupa hoy un lugar muy sensible en nuestras conversaciones y emociones; muchas personas enfrentan preguntas sobre identidad, pertenencia, antisemitismo, seguridad, memoria y futuro", afirma. En ese contexto, sostiene que el propósito del encuentro no es entregar respuestas únicas ni borrar las diferencias, sino ofrecer "un espacio seguro y respetuoso donde podamos aprender, escuchar distintas perspectivas y convertir ese día, en un espacio de encuentro comunitario". A su juicio, esa mirada forma parte de la tradición judía. "Nuestra tradición no teme al desacuerdo; lo que nos enseña es a discutir sin romper el vínculo".La edición 2026 contará con una programación especialmente atractiva gracias a la presencia del embajador de Israel en Chile, Peleg Lewi e invitados nacionales e internacionales.Desde Argentina llegará además el Rabino Alejandro Avruj de la comunidad AMIJAI, una de las voces más reconocidas del judaísmo latinoamericano, quien participará acompañado por sus cantantes en una de las actividades más esperadas de la jornada.Recibirán también a Fanny Ribak, representante de Hadassah Internacional, quien presentará un proyecto educativo desarrollado tras la masacre del 7 de octubre, para ayudar a educadores y familias a explicar la guerra a sus niños pequeños desde una perspectiva adecuada para su edad.Otro de los paneles que promete generar gran interés será el del profesor de historia y columnista de opinión Rodrigo Ojeda, quien abordará el impacto del 7 de octubre y el aumento del antisemitismo en Chile, analizando cómo el conflicto de Medio Oriente ha influido en el debate público nacional. A ellos se sumarán el economista Sergio Lehmann; los rabinos Pato Lejderman y Mike Bengio, además del psicoanalista Juan Flores, entre otros expositores.La diversidad de la programación responde a una convicción que Weinstein considera central: cada asistente debe poder construir su propia experiencia. "Lo más importante no cabe en una parrilla de actividades: queremos que cada persona que llegue, sienta que Limud también le pertenece".Detrás de esta jornada hay un trabajo silencioso que pocas veces se ve: el de decenas de voluntarios que durante meses donan su tiempo, energía y dedicación para cuidar cada detalle y hacer posible Limud. Eduardo no duda en reconocer que son el verdadero corazón del encuentro y agradece profundamente su compromiso. "Hay nervios, cansancio, desafíos de último minuto, ansiedad por el inicio y deseos de que todo resulte perfecto. Pero también hay una energía muy especial: decenas de personas regalando su tiempo para que otros puedan aprender, encontrarse y disfrutar". Horas después, cuando comienzan a llegar las familias al Instituto Hebreo (que ha sido nuestra casa desde el primer año), los jóvenes, los expositores y las personas mayores, ese esfuerzo cobra sentido. "Los espacios se llenan de voces y uno ve cómo algo que durante meses existió solamente en reuniones, planillas y conversaciones empieza a cobrar vida. Ese instante demuestra que cuando una comunidad trabaja unida puede transformar una idea en un lugar de pertenencia".Para quienes aún no conocen Limud, Eduardo insiste en que no se requieren conocimientos previos ni pertenecer a una institución determinada. "Vengan como son. A vivir un judaísmo activo. Porque todos formamos parte de Limud".Con una oferta de contenidos pensada para distintas edades e intereses, la organización espera volver a reunir a cientos de personas en una jornada donde el aprendizaje se convierte también en una oportunidad para fortalecer los vínculos comunitarios. La invitación ya está hecha y el tiempo corre: el próximo domingo 2 de agosto, Limud Chile volverá a abrir sus puertas para ofrecer un día de ideas, conversaciones y encuentros que difícilmente encuentran un espacio similar en el calendario comunitario. Como resume su presidente, el verdadero propósito del encuentro va mucho más allá de las conferencias: lograr que cada persona que cruce la puerta sienta que ha llegado al Festival de Cultura Judía, 9na versión de  Limud Chile.