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Eres un ocho

Hay una forma muy simple de saber si eres una persona religiosa.Si aceptas que más allá de todo lo que podamos descubrir a través de la ciencia, siempre habrá algo que no lograremos comprender del todo, entonces eres una persona religiosa. La persona religiosa acepta que realmente hay un misterio inexplicable que trasciende todo lo que podremos alguna vez descubrir. Aceptar esto es un acto de profunda humildad.Esta enseñanza se manifiesta en la parashá que leemos esta semana. La parashá lleva como título el número ocho. En hebreo se llama shminí. Pero, ¿qué tiene que ver el ocho con el misterio, la fe y la religión?Por un lado, uno de los aspectos que nos permite vivir la vida en forma pacífica es que la misma es relativamente predecible y rutinaria. Gracias a nuestro intelecto hemos podido descubrir el orden subyacente en el mundo y sabemos que podemos despertarnos tranquilos porque todo tiene una función.Sabemos que el delicado equilibrio cósmico nos dará mañana aire, sol, tierra, agua y alimentos. Todo lo conocido por nosotros tiene una estructura equilibrada en el nivel subatómico. Las leyes de la gravedad y la velocidad de la luz son constantes y predecibles. Detrás de la creación se encuentra el diseño y, por lo tanto, el propósito.Pero, por otro lado, uno de los aspectos que no nos permite vivir tranquilos a menos que aceptemos el misterio y lo incomprensible en la vida, es que justamente no todo es predecible. Bien lo hemos recordado en este último año y estas semanas en que las noticias de COVID19 hacen que nuestros días cambien de un momento a otro.Todo esto enseña que hay un ordenamiento manifiesto el cual es representado en nuestra tradición por el número siete. Siete es el número que representa una situación estable. Siete es el número de los días de la semana simbolizando una unidad. El sonido físico de este mundo vibraba en el arpa del rey David que tenía siete cuerdas. Lo predecible y rutinario, lo que podemos entender y controlar se manifiesta en este número.Pero el número ocho representa un cambio, un punto de inflexión y es un número sagrado para nuestra tradición. Es lo innombrable que produce el sonido de esa arpa en nosotros. El octavo día es un recomenzar en un nuevo nivel. No es un día más sino la representación elevada del ciclo que concluye una octava más aguda guiándonos hacia lo superior. Así, en el misterio de lo inexplicable, cada hijo es circuncidado en el octavo día, comenzando la segunda semana de su existencia como un nuevo miembro del pacto con D-s. El número ocho marca en esta parashá la dedicación del Mishkán, el primer lugar donde habita la presencia divina.Por esta razón nuestra parashá se titula “el octavo día”, el día en que los fenómenos imposibles del Mishkán se hicieron realidad. “Siete” dio paso a “ocho”, y todo el pueblo judío pudo presenciar milagro tras milagro. Aceptar el ocho en tu vida es aceptar el milagro de tu propia existencia. Es una invitación a verte a ti mismo más allá de un conjunto de músculos, tendones y huesos representados por el número siete. Es elevarte dentro del misterio que habita dentro tuyo. Tú también puedes lograr y vivir en tu ocho. Significa aprovechar tu alma. Aquello de lo divino inexplicable que vive en ti, dentro de tu Mishkán.

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¿Tiene sentido traer hijos al mundo?

¿Tiene sentido traer hijos al mundo? Algunos creen que no. El impacto de las crisis sociales, ambientales, políticas o económicas hace que muchos jóvenes decidan que, no solo no vale la pena hacerlo, sino que, traerlos a esta realidad es un acto de crueldad hacia los niños. Simplemente, no es justo.El judaísmo tiene mucho que decir al respecto. La primera mitzvá que D-s entrega al ser humano es “Pru urvú”, sean fructíferos y multiplíquense (Bereshit 1:28). El Talmud se preocupa de legislar esta orden divina. ¿Cuándo se puede dar por cumplida esta mitzvá? La idea general es cuando cada progenitor se reemplaza a sí mismo, es decir que cada pareja debería tener al menos dos hijos. Mientras Beit Shamai plantea que una pareja debe tener dos hijos varones, Beit Hilel considera que se cumple la mitzvá con un hijo y una hija (Yebamot 6:6). Algunas autoridades modernas, entre ellas el rabino Moshé Tuttnauer, proponen que, después de la Shoá, en la cual fue asesinada la tercera parte de nuestro pueblo, deberíamos tener tres hijos: dos para reemplazarnos a nosotros mismos y uno adicional para reemplazar a los fallecidos en ese horrendo período. La preservación de la especie y la supervivencia de nuestro pueblo son imperativos fundamentales.La Torá narra el nacimiento de Moshé diciendo que “un hombre de la tribu de Leví tomó a una mujer de la tribu de Leví” (Shemot 2:1) lo que parecería indicar que se trata de una pareja recién formada. Sin embargo, algunos versículos más adelante se nos cuenta que Miriam, la hija mayor del matrimonio, cuida la canasta en la cual espera que su pequeño hermano se salve. Y años más tarde, cuando Moshé vuelve a Egipto a liberar al pueblo hebreo, su hermano mayor, Aarón, sale a su encuentro para ayudarlo. El midrash (Sotá 12a) se hace cargo de la evidente contradicción explicando que, ante el decreto que exigía arrojar al Nilo a los varones hebreos recién nacidos, los hombres resolvieron separarse de sus mujeres para evitar tener más hijos. Sin embargo, las mujeres decidieron afrontar el riesgo y seducir nuevamente a sus esposos.Desde una mirada racional, podríamos tender a empatizar con los hombres. ¿Qué sentido tendría traer niños al mundo en esa situación? Los varones serían asesinados al nacer y, al no haber hombres hebreos, las niñas se casarían necesariamente con egipcios. Por eso el Talmud declara que la liberación de Egipto se debió al mérito de las mujeres justas de aquella generación (Sotá 12a) que apostaron por un futuro que, de tan incierto, parecía inexistente. No solo apostaron por la salvación, hicieron que la salvación fuera posible.El rito del Brit Milá tiene un simbolismo muy fuerte en este sentido: antes de su incorporación al Pacto de Abraham, el niño es colocado por unos instantes en la silla del profeta Eliahu. Según el Tanaj (II Reyes 2:11) Eliahu no murió, sino que fue llevado al cielo para que pueda anunciar, cuando llegue el momento, la venida del Mashíaj. Al poner a nuestros hijos en la silla de Eliahu, estamos tomando conciencia de que este niño podría llegar a ser el Mashíaj; y estamos expresando nuestro deseo, nuestra esperanza, de que pueda ser un agente de cambio que nos ayude a alcanzar un mundo mejor.Cada niño y cada niña que nace llega con un propósito: ayudar a los adultos que lo reciben a mejorar el mundo, unirse a ellos en la cadena de buenas acciones que aporten a la creación de una sociedad más justa y amigable. Negarse a que se sumen a la tarea es darla por perdida antes de comenzarla. Si Moshé no hubiera nacido, no habría habido éxodo de Egipto, no habría habido salvación. Si multiplicamos esta idea por todos los seres humanos, lograríamos ver a cada persona como una apuesta por el éxito de la misión de Tikún olam. Pirkei Avot 2:21 nos dice: “No estás obligado a concluir la tarea, pero no estás exento de la obligación de comenzarla”. Al focalizarnos en la magnitud de las falencias de nuestra sociedad, podríamos caer en el desánimo. Sin embargo, el judaísmo nos dice que el intento vale la pena.¿Da miedo el futuro? A veces sí. Como todos los miedos, el miedo al futuro nos ofrece dos caminos alternativos. Podemos rendirnos ante él, decidir que el mundo está irremediablemente perdido, bajar los brazos y dejar que la desesperanza se apodere de todo. Pero también existe la otra opción. Asumir que siempre persiste una chispa de esperanza, aun dentro de la desesperanza.No podemos darles a nuestros hijos un mundo perfecto, una sociedad ideal. Pero sí podemos hacerlos crecer dentro de una comunidad acogedora que les provea de un marco valórico cercano a esa sociedad ideal a la que aspiramos. Podemos enseñarles un estilo de vida acorde a estos valores. Como judíos, tenemos claro el camino. Podemos educar a nuestros hijos en una vida de mitzvot, donde cada acción esté imbuida de respeto hacia todos los seres humanos; una vida de tradiciones que nos recuerden que debemos plasmar esos valores en la vida cotidiana. Y, sin dejar de estar conectados con quienes son diferentes, podemos rodearnos de gente con la que compartamos valores y así unirnos en un proyecto comunitario que haga la tarea más fácil y más grata.Cada persona debe ser un agente de cambio para el bien. Cada niño que nace trae la esperanza de que la tarea es posible. El judaísmo nos impone la obligación de convertirnos en socios de D-s en la creación, aportando al proyecto de Tikún olam. Todos, tanto nosotros como nuestros hijos, debemos impulsar el cambio y ser un aporte fundamental en la dirección correcta.

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De la minoría al liderazgo

En muchas ciudades, en los tiempos anteriores a la guerra (en Kalisz, por ejemplo), los grupos sionistas ocupaban, en el mejor de los casos, una posición secundaria detrás de otras organizaciones políticas judías con diferentes orientaciones y metas, tales como el partido bundista socialista o el partido tradicionalista Agudath Israel, el cual representaba a la gran población judía ortodoxa. Sin embargo, durante toda la guerra, miembros de movimientos de jóvenes sionistas adoptaron posiciones de liderazgo en organizaciones de resistencia en ghettos y de lucha de partisanos.A comienzos de la guerra, en septiembre de 1939, la mayoría de los líderes oficiales judío-polacos huyeron de Varsovia y de las otras ciudades importantes de Polonia rumbo a la Unión Soviética o al extranjero, o fueron capturados, encarcelados y ejecutados. Algunos de los líderes que sí se quedaron durante la guerra fueron obligados a participar en el Judenrat (consejo judío) de sus ciudades y pueblos durante ese período. Sin embargo, después del inicio de la guerra, una cantidad de líderes de la juventud sionista que habían logrado huir hacia el Este decidieron regresar a la Polonia bajo ocupación. Este fue el caso de los líderes del movimiento juvenil de Varsovia, muchos de los cuales habían huido hacia Vilna para escapar de la invasión nazi en Septiembre de 1939. Los líderes juveniles de movimientos (como Hashomer Hatzair, Dror, Betar y He-Halutz), tales como Mordechai Anilewicz , Zivia Lubetkin, Yitzhak Zuckerman, Josef Kaplan, Frumka Plotnicka, Tosia Altman y Samuel Breslaw, eligieron regresar voluntariamente después de varios meses en Rusia y Lituania. Los que regresaron a Varsovia estaban motivados por un sentido de la responsabilidad como líderes locales, no solo con sus jóvenes chanichim (miembros del movimiento) sino con la comunidad judía en su totalidad.Bajo la ocupación alemana, la juventud sionista organizada trabajó para comprender mejor las necesidades de la comunidad judía en un sentido más amplio. Mientras que, antes de la guerra, sus actividades se habían concentrado en la “elite” de la juventud judía que se capacitaba para la aliyah hacia Palestina, durante ella, su sentido de la responsabilidad y el alcance de sus actividades se ampliaron. Como parte de su esfuerzo educativo, los movimientos de jóvenes sionistas establecieron kibutz y escuelas clandestinas en los ghettos. A través de la actividad continua durante la guerra, la comunicación entre ghettos y la creación de una prensa clandestina, los grupos de jóvenes sionistas mantenían una mejor organización de sus movimientos que otros grupos políticos (los cuales cayeron o fueron seriamente debilitados por el peso de la persecución alemana y las políticas de exterminio). Tosia Altman, por ejemplo, pasó la primera mitad de 1940 viajando a diversas ramas de Hashomer Hatzair en el Generalgouvernement y Galicia para asistir en la organización del movimiento.A su vez, estos líderes de movimientos juveniles se convirtieron en los líderes de la resistencia de los ghettos y tomaron la iniciativa de determinar la acción política y social en la clandestinidad. Antes de la guerra, los movimientos juveniles dependían en gran parte de los shlichim (emisarios) de Palestina para decidir sobre la creación de políticas. Sin embargo, durante la guerra, al estar mayormente incomunicados con el mundo exterior y ser mucho más independientes y autónomos que antes, los movimientos juveniles funcionaron como fuente de información del mundo exterior y surgieron como alternativa de organización de líderes aparte del Judenrat. Puesto que los líderes de los movimientos juveniles eran mucho más jóvenes que los demás líderes políticos, no se enfrentaron con la tarea extremadamente difícil de formar parte del Judenrat. No obstante, los movimientos juveniles comenzaron rápidamente a criticar mucho al Judenrat y a la policía judía y, a menudo, los convertían en los primeros blancos de sus ataques políticos y físicos en la vida clandestina dentro de los ghettos. En muchos casos, los movimientos juveniles fueron los primeros que evaluaron las primeras masacres judías como parte de un programa exhaustivo y, por lo tanto, fueron decisivos para la organización inicial de la resistencia. La movilidad de los líderes de los movimientos juveniles también les permitió hacer públicas las primeras noticias de las atrocidades en Lituania, como en el caso del regreso de Tosia Altman desde Vilna a Varsovia a fines de 1941. Aún así, muchos miembros de los grupos juveniles fueron muy autocríticos después de la guerra por no haber reconocido el peligro ni haber organizado la resistencia antes. A pesar de esa autocrítica, sus acciones durante el período de ocupación alemana colocaron a los movimientos juveniles en una excelente posición para asumir el liderazgo después de la guerra, tanto desde su propio punto de vista como del de otros sobrevivientes.

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“Me motiva la pregunta eterna de a dónde pertenezco, ¿en dónde está mi hogar?”

En esta ocasión Manuel Férez, profesor de Medio Oriente y Cáucaso e integrante del equipo de Oriente Medio News, entrevistó a Carol Isaacs/The Surreal McCoy, autora del libro “The Wolf of Baghdad” (“El lobo de Bagdad”) novela gráfica publicada en 2020 por la editorial Myriad Editions (www.myriadeditions.com) y que relata la vida judía iraquí así como su violento final. “El lobo de Bagdad” nos permite abordar la experiencia judía en el Medio Oriente de manera más amplia, utilizando para ello testimonios personales atesorados por aquellos que vivieron y experimentaron la expulsión y que han sido transmitidos intergeneracionalmente lo que ha dado forma a una memoria e identidad colectiva entre sus descendientes. La vida judía del mundo árabe en general, así como el proceso de expulsión judía en particular, no son aún conocidos de manera amplia ni recogidos por la academia latinoamericana. Obras como la de Carol Isaacs ayudan a paliar esta falta de información sobre esta parte de la historia judía y del Medio Oriente, y abren nuevas perspectivas tanto intelectuales como metodológicas para aproximarnos al judaísmo medio oriental. “The Wolf of Baghdad” (“El lobo de Bagdad”) es un libro que gira entorno a la destrucción de la comunidad judía de Irak. ¿Podrías platicarnos sobre la vida judía en Irak antes de 1940? -La población judía en Irak, para 1940, se estimaba en 150 mil personas y componía más de un tercio de la población total de Baghdad para ese momento. La presencia judía en tierras del actual Irak puede trazarse al 586 AC, cuando Nabucodonosor llevó a 40 mil judíos cautivos a Babilonia desde el Reino de Judea. Los judíos iraquíes constituyen una de las comunidades judías más antiguas y culturalmente significativas del mundo. Después de la conquista musulmana, del año 762 DCc, su fortuna dependería de quién gobernaba. Sin embargo, los judíos iraquíes florecieron bajo el Imperio Otomano desde el Siglo XIV hasta principios del XX, y durante el subsiguiente  Mandato Británico la población judía  jugó un papel importante en los primeros días de la independencia de Irak en la cual los judíos también fueron centrales en la vida cívica y cultural. Por ejemplo, en la década de 1930, músicos judíos escribieron algunas de las canciones clásicas más famosas de la época que todavía son populares, a pesar de que Saddam Hussein borró sus nombres como compositores, reclasificando la música como "tradicional".La reciente muerte de un médico judío en Bagdad deja el número de judíos restantes en Irak en tres personas. ¿Cuál fue tu motivación principal para escribir e ilustrar este libro?-Principalmente, me motiva la pregunta eterna de a dónde pertenezco, ¿en dónde está mi hogar? He vivido en dos mundos toda mi vida, uno en el que nací y crecí y otro del que mi familia vino y sobre el cual a veces hablaba. Quería saber más y contar la historia poco conocida de ese otro mundo a través de sus memorias y recuerdos.Bajo el seudónimo The Surreal McCoy has publicado viñetas en varios medios como New Yorker y Spectator, ¿hay algún vínculo entre tu trabajo como viñetista y “The Wolf of Baghdad”?-Son dos facetas diferentes, así que no hay más vínculo que el ser publicadas por la misma persona. “El Lobo de Bagdad” es mi primera experiencia en el arte gráfico secuencial de forma larga, pues por lo general mi trabajo es un gag de un solo panel. Así que además de ser una experiencia personal única, “El Lobo de Bagdad” también fue un desafío profesional. La primera vez que leí/contemplé visualmente “El Lobo de Bagdad” me recordó a Persépolis, el famoso libro de Marjane Satrapi sobre su experiencia como niña en una República Islámica de Irán recién fundada. ¿Cuáles son las similitudes y diferencias entre ambos libros, que tienen un formato parecido?-Tengo una confesión que hacer: ¡nunca he leído Persépolis! Pero por lo que me han platicado sobre el libro de Satrapi, una gran diferencia es que ella describe su vida como niña en Irán mientras que yo nunca he puesto un pie en Irak más allá de mi imaginación guiada por los recuerdos de mis familiares.El final de la vida judía en El Medio Oriente es un evento traumático, "un homeland perdido", como dice el subtítulo de tu libro. ¿Es posible recuperar la vida judía en el mundo árabe? Hay varios proyectos culturales y arquitectónicos, pero ¿cómo recuperar la vida judía más allá de museos, libros, conferencias y películas?-Ahora hay un gran interés en algunos iraquíes sobre quiénes eran los judíos que habitaron su país y se están haciendo algunas preguntas difíciles sobre por qué abandonaron Irak. Si eso significa que alguna vez habrá una oportunidad o invitación formal para regresar, es aún una incógnita. Algunos de los miembros mayores de mi familia que experimentaron el trauma de perder sus hogares ciertamente no están interesados en regresar a un país que esencialmente se volvió contra ellos y los obligó a salir. Pero tal vez las generaciones más jóvenes podrían estar más dispuestas a algún tipo de reconciliación, sólo el tiempo lo dirá.Incluso a mí me han invitado a visitar Irak y si no hubiera sido por la situación de inseguridad que prevalence allí y las complicaciones de la pandemia, ya habría ido. Pero sólo habría sido para contar la historia de mi familia a aquellos iraquíes que quieran escucharla. Lamentablemente ya no queda nada material de su pasado para visitar. ¿Arabes judíos o judíos del mundo árabe? El concepto “mizrají” es poderoso y controversial. En tú opinion, ¿cuál es el significado y sentido de ser una judía mizrají?-El término “judío mizrají” ha sido recientemente reclamado de manera positiva  por los judíos de los países árabes e Irán, ya que durante muchos años solía ser un término bastante peyorativo. Por lo demás a mí me gusta el término “judío babilónico” pues implica una larga historia en el país que es fácticamente correcta.Háblanos del “Mito del lobo” y otros aspectos que te ayudaron a crear y recrear la atmósfera social, política y cultural del Bagdad  antes, durante y después de la violencia contra los judíos.-Me encontré con un libro que fue escrito por David Sassoon en 1917 llamado "Una historia de los judíos en Bagdad". En el capítulo sobre mitos y supersticiones (¡de los cuales había muchos!) escribió que algunos judíos creían que mantener un lobo en el sótano del hogar protegería a la familia, especialmente a los niños pequeños, contra los malos espíritus.Un viejo amuleto que encontré entre las pertenencias de mi difunta madre resultó estar hecho de un diente de lobo. Tradicionalmente estaría fijado a la cuna de un bebé para su protección. Cuando viajé recientemente a Jordania hablé con algunos beduinos locales sobre esta superstición y descubrí que también creen en lo mismo. Parece que en Oriente Medio un lobo es considerado como un protector en lugar de un agresor como se ve en el resto del mundo.¿Cuál fue el motivador principal de la violencia contra la comunidad judía de Irak? En América Latina no se habla mucho del tema, ni en los medios de comunicación ni en la academia. -En el siglo pasado, la violencia experimentada por los judíos que condujo a su expulsión fue una mezcla tóxica entre el nacionalismo árabe y la influencia de la ideología nazi. Por ejemplo, en 1932 se publicaron en periódicos árabes, en forma de entregas semanales, el “Mein Kampf” mismo que ya había sido traducido al árabe. Radio Berlín comenzó las emisiones árabes el mismo año y en 1939 el sistema escolar de Irak comenzó a seguir un modelo educativo nazi. Lo anterior, junto con el acoso sistémico, la violencia y los asesinatos, llevó a los judíos a sentirse muy inseguros. En 1941, durante el vacío de poder de dos días que siguió a un Golpe de Estado pro-nazi, muchos judíos fueron asesinados y sus casas y negocios fueron saqueados y destruidos. Esto se conoció como el “Farhud” (palabra árabe para pogrom) y para muchos judíos significó el principio del fin de sus vidas en Irak.Cuéntanos sobre la reacción del mundo literario, académio y en las comunidades judías a la publicación de “El lobo de Bagdad”. -La reacción ha sido abrumadoramente positiva y alentadora. Ha habido mucho interés en nuestra historia porque es tan poco conocida, incluso entre los judíos de ascendencia europea. La partida de los judíos de Irak era conocida como el "Éxodo silencioso" porque se fueron con poco alboroto, pasando a reconstruir silenciosamente sus vidas en otros lugares. He sido entrevistada por muchos académicos que no solo están interesados en la historia, sino en el método de contarla como una memoria gráfica desde la perspectiva de una familia y a través de sus propias palabras.Una universidad en Irak ha pedido recientemente que el Lobo de Bagdad sea añadido a su plan de estudios de cuarto año de pregrado inglés y me invitaron a dar una conferencia en línea a sus estudiantes. El libro no sólo fue elegido para el Club de Lectura “Jewish Women's Archive 2021” en Estados Unidos, sino también para el Club de Libros “New Arab” en inglés, la publicación hermana del sitio web árabe Al-Araby al-Jadeed.Muchas gracias Carol por platicar con nosotro, pues uno de los objetivos principales de Oriente Medio News es dar a conocer trabajos como el tuyo, que nos invitan a abordar Medio Oriente y el Cáucaso desde diferentes perspectivas. “El lobo de Bagdad” es una gran referencia para aquellos interesados no solo en la historia del judaísmo en la zona sino para quienes que busquen llevar a la luz eventos ignorados y marginados por la academia tradicional.

publicado hace 8 días

Mensaje de Pésaj

Durante la noche del Séder de Pésaj leemos una de las frases centrales de la Hagadá que comienza diciendo “Bejol dor vador”... El texto completo nos recuerda que “en cada generación una persona está obligada a verse a sí misma como si ella hubiese salido de Egipto”. El mensaje es claro: esta historia es mi historia. Esta liberación no le pasó al pueblo judío sino a mí.Más allá del mensaje de pertenencia, hay otra lectura posible de este mismo texto que emerge si ponemos el punto en otra parte de la oración. Podemos leerlo así, “en cada generación una persona está obligada a verse a sí misma”. Esta es la semana en la que debemos hacer una introspección diferente, mirarnos a nosotros mismos. Para que esta invitación no sea simplemente teórica, la tradición nos obliga a renunciar al jametz por unos días.Es importante entender que la diferencia entre el alimento que es jametz y el que es matzá, entre lo prohibido y lo permitido, es muy sútil. Ambos son lo mismo, agua y harina, con una diferencia central: el tiempo de leudado entre ambos. Ese tiempo mide en nuestra tradición el ensanchamiento de la combinación de los mismos productos. Para nuestros maestros, lo que se ensancha y se infla representa al ego. Nosotros somos exactamente el mismo producto que puede puede vivir una vida de humildad altruista o ensanchamiento egoísta. Darle tiempo a que los productos leuden es darle a nuestro “yo” demasiado tiempo e importancia para que se ponga por encima de todo lo demás haciendo estragos.Cuando evitamos leudar brota la dimensión más poderosa para una vida plena de sentido: la humildad. Desde ese lugar lo único que podemos hacer es agradecer. Entender que todo lo que comemos, bebemos, bendecimos y compartimos no nos pertenece. Pasa a través nuestro y nosotros debemos ser el prisma que refleja esa abundancia. Pero si es tan importante la experiencia de la matzá por encima del jametz, ¿por qué no comemos solamente matzá todo el año?La matzá que representa la humildad, en exceso puede llevarnos a la auto-negación de nuestro propio valor. Confundirnos al punto tal de creer que no somos nada. Necesitamos algo del ego que nos permita crear, levantarnos cada mañana con un sentido de misión y propósito, de buscar nuestros logros y alcanzar nuestras metas. De hecho, la tradición en su sabiduría nos permite comer matzá todo el año si queremos, pero nos obliga a detener totalmente el jametz por una semana para reubicar la brújula de nuestra existencia. Pese a que podemos ser humildes todo el año, sabemos que la inclinación más natural es comer más jametz, es ser más egoístas. Esa es la razón por la cual estamos obligados a nutrirnos una semana entera de humildad.Que pueda esta dieta de jametz no solo alinearnos esta semana, sino que pueda su espíritu acompañarnos todos los días. ¡Moadim Lesimja!

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Pésaj 2021: “El año que viene… SI”

Las características de las celebraciones familiares actuales en nuestra tradición, muestran valor, transformación, creatividad y riqueza, las cuales se utilizan para fortalecer la identidad de las familias judías. En su momento, el judaísmo sin Templo colocó a la familia como nuevo centro de su vida cultural y encontró en el complemento entre sinagoga y hogar, el secreto para sobrevivir.“Este año estamos esclavizados, el próximo año seremos libres…” enunciábamos en Pésaj 2020, pensando en que íbamos a ganarle pronto a una nueva plaga en el siglo XXI.  Pero nos encontramos de nuevo cara a cara con los residentes de la casa, y/o rostros deseosos de observar y hablar, en un computador. Otra vez la fiesta de peregrinaje, de libertad y primavera, se celebró aislados de nuestros seres queridos, o restringidos en nuestros encuentros. Si hay algo que identifica el hogar judío es la mesa, el altar del Templo. La comida adquiere una connotación ritual, y nos invita a compartir nuestra historia y anécdotas de generaciones pasadas que empapan nuestro pensamiento y celebramos como memorias vivas. Nuestra mesa habitualmente nos invitaba a ser hospitalarios y pensar en el otro.Hace unos días atrás, cuando varias comunas de Santiago retrocedimos a cuarentena, se registró una cifra récord de permisos temporales. Según reportes entregados por las autoridades en las últimas semanas (marzo 2021) se habrían solicitado el máximo de desplazamientos contabilizados (por fin de semana) desde que se comenzó con este sistema de permisos para moverse fuera del hogar. De igual forma los contagios aumentaron, de modo que hoy tenemos más acotados todavía, nuestras posibilidades de traslado. Y es que somos seres sociales por naturaleza. Necesitamos vernos, hablarnos y abrazarnos, en un encuentro real. Aproximadamente un año después, evaluamos las secuelas y ponemos más atención en lo emocional, pensando en los síntomas que deja el aislamiento, por preservar la salud física. Hace un tiempo ya, que pudimos reconocer que necesitamos también, otro tipo de bienestar, y que refleja nuestra composición como seres humanos. Los estudios revelan lo que nos sucede y reviven la definición de salud de la OMS: «un estado de completo de bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». Quienes piensan que, no socializar, o tener impedimentos para ello -pese a la cantidad de recursos que existen hoy en día- provocan un encierro en uno mismo. Esto podría complicar la empatía, la solidaridad, la escucha. En fin, nuestros elementales e inapelables vínculos. El Talmud en Pesajim nos recuerda que la historia de Pésaj comienza con oprobio y vergüenza pero termina en alabanza y gratitud. Que esa, sea la linealidad de nuestras vidas y los aprendizajes. Seamos optimistas. Hoy tenemos muchas vacunas. Muchas. Seguras. Efectivas. La confianza en las vacunas aumenta, así como los nuevos tratamientos frente a casos graves. Y la pandemia a nivel mundial decrece. Seamos agradecidos. El año que viene… SI. ¡El año que viene juntos!

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Las tnuot en las vidas de los jóvenes

Las tnuot son parte importante del día a día de muchos de los jóvenes de nuestra comunidad, en ellas se comparte con los amigos, se aprende de manera no formal sobre diversos temas, se genera un sentido de pertenencia al judaísmo y, por supuesto, se forman líderes.Yo pertenezco a Tzeirei-Ami, pero -más allá de mis preferencias personales- soy una persona pro tnuot, ya que creo que son un lugar donde uno puede ser uno mismo y hacer realmente lo que se te dé la gana, por mas feo que suene. Las tnuot son lugares donde los sueños se hacen realidad.El otro día, en conversación con el more/rab Pato, me dijo algo de lo que nunca antes me dado había dado cuenta: “Las tnuot son un lugar donde tú hasta los 13/14 años vas a consumir y recibir entretenimiento y aprendizaje, pero al entrar a escuela de madrijim o curs hadrajá uno ya no va a recibir, sino que va a entregar”. Menciono esto ya que me pareció interesante su punto de vista, porque yo siempre lo había visto de la forma de que uno va a pasarlo bien y aprender, incluso cuando eres madrij/a, pero por otro lado siempre he pensado que es un gran sacrificio de parte de l@s madrijim/ot, ya que para organizar las actividades de un sábado o domingo (dependiendo del movimiento) primero se tienen que juntar para organizar el programa y -más importante- las peulot. Después, motivar a los janijim para que vayan (sobretodo cuando son kvutzot de niñ@s mas chi@s) y, por último, ejecutar todo lo que organizaron, sumandolé los imprevistos que puedan ocasionarse, como que se escapen los janijim.De algo que aún no hemos hablado es de las peulot. Las peulot son un momento de aprendizaje relativamente express dentro del sábado, las cuales cuando era chico odiaba y de hecho me escapaba para no participar, porque las encontraba el momento aburrido del sábado. Pero, en tercero básico, mi madrij, Alexander Roizman, me enseñó el esfuerzo que ponían los madrijim en las peulot, y con el tiempo las comencé a valorar gracias a él. Hoy en día las peulot son para mí la parte más importante del sábado, porque me di cuenta que en ellas aprendo cosas que muchas veces no aprendo en lugares de educación formal como el colegio y me gusta más esta modalidad.Quiero dejarles un par de testimonios de madrijim de distintas tnuot sobre el valor de ellas en sus vidas.“Para mi Tzeirei es como un mundo paralelo, o una familia gigante. Requiere mucho tiempo y energía, pero te entrega tanto que da ganas de usar tu tiempo en eso.Te da una muy buena base de judaísmo y sionismo, y por sobre todo un sentido de pertenencia y relaciones únicas”. Sandra Roizman, madrijá curs hadrajá Tzeirei-Ami.“Para mí la tnuá significa un espacio en el que podemos vivir y entregar experiencias, valores y emociones capaces de generar un cambio profundo y significativo en los janijim y madrijim del movimiento. La tnuaá nos da la posibilidad de ser quien nosotros queramos cada sábado e, incluso, cumplir sueños que nos hacen desarrollarnos día a día como líderes comunitarios, como judíos y más importante que todo, como personas”. Mauricio Camhi, Rosh Shijvá de Maccabi Hatzair. Para finalizar quiero motivarlos a ir a tnuot o, si tienen hijos, hacer que vayan, da lo mismo a cuál, lo importante es que vayan porque van a aprender y disfrutar como en ningún otro lugar. Generando amistades para toda la vida y un sentido de pertenencia único.

publicado hace 15 días

Los símbolos de Pésaj

La festividad de Pésaj, que nos recuerda cómo D-s nos sacó de Egipto para hacernos libres y llevarnos a Su Tierra Prometida, es una fiesta del calendario judío que está cargada de símbolos. No solo porque, también, en Israel se celebra el comienzo de la primavera y los primeros brotes, sino porque nos recuerda -generación tras generación- nuestras fortalezas como pueblo, lo fundamental del valor de la libertad y nuestro lazo inquebrantable con D-s. Estamos ad portas de comenzar el segundo Pésaj en el contexto de la pandemia desatada por el virus del COVID19 y en cuarentena. No podremos celebrar esos grandes sedarim, con toda la familia, con largas mesas y numerosos invitados, sino que leeremos la Hagadá en la privacidad de nuestros hogares, con nuestro núcleo más cercano. Algunos estarán solos. Otros podrán conectarse a sus seres queridos gracias a las facilidades que da el Internet y todo lo que hemos aprendido sobre Zoom en los últimos meses. Pero todos tendremos oportunidad de reflexionar sobre los valores que le dan sentido a esta fecha, y que también nos permiten reflexionar sobre el tiempo, el presente y el futuro, y como de todas las adversidades hemos salido siempre fortalecidos. Para inspirar, reflexionar y celebrar este Pésaj con corazón abierto, les pedimos a los rabinos y el jazán del Círculo Israelita de Santiago, CIS, que escogieran libremente alguno de los símbolos de esta festividad y nos compartieran un mensaje sobre su significado y sobre cómo nos puede inspirar en estos tiempos. El Rabino Eduardo Waingortin, por ejemplo, nos señaló que “en la Keará de Pésaj encontramos símbolos que nos relacionan con el dolor, como es el Jaroset y el Maror, y también símbolos que nos hablan del culto en el Templo, como son el Zroa (hueso) y Beitzá (huevo)”.   “Zroa hebreo significa brazo -nos dijo el Rabino Eduardo- y se relaciona con el versículo bíblico que plantea que D-s nos sacó con mano poderosa y un brazo extendido. Y eso referencia a que D-s, en cada generación, está con nosotros para protegernos".También el Rabino Gustavo Kelmeszes se refirió a Zroa y Beitzá, y nos dijo: “Quiero tomar dos elementos, por una parte, Beitzá, que es el huevo duro asado que simboliza el sacrificio ofrecido en las festividades, y que en este caso también representa la dureza y la resiliencia. Tiene que ver con esa persistencia y esa resiliencia del Pueblo Judío en circunstancias difíciles, y también en esta circunstancia de la pandemia, en esta posibilidad de tener esta dureza necesaria para afrontar los desafíos tan importante que nos ha traído la pandemia”.“Y, por último, me gustaría hablar del Zroa, que es cualquier hueso asado que simboliza la ofrenda del cordero de Pésaj y -como señaló el Rabino Eduardo- es el brazo extendido de D-s que nos liberó de Egipto. En este caso, por qué lo planteo, porque la ofrenda del cordero de Pésaj, en la noche de la salida de Egipto, era una ofrenda que no se tenía que comer cada familia individualmente sino que se compartía con otros. Y creo que el mejor antídoto contra el COVID19, la soledad y el encierro es la posibilidad de compartir con otros nuestras esperanzas, nuestros miedos y nuestras expectativas”. Por su parte, el Rabino Lucas “Pato” Lejderman profundizó sobre el Zroa y los cuatro verbos, explicando que “El Zroa tiene que ver con “Zroa netuyam”, “Con brazo fuerte te saqué de Egipto”, que también está vinculado a los cuatro verbos: te saqué, te salvé, te redimí, y te tomaré. Todos ellos tienen que ver con diferentes símbolos de la salvación, la salvación física, de sacar de la esclavitud, pero también de una esclavitud mental. Después, el verbo “redimir” es porque “Te redimí porque te di la Torá”, y después “Tomo con mi brazo”. Entonces, “Zroa netuyá” es el símbolo de este pacto del Pueblo Judío y D-s, que  nos sacó con Su brazo”.En tanto, el Rabino Ari Sigal quiso reflexionar sobre el Karpas, “una verdura de la primavera, para sembrar la curiosidad en los comensales. En Pésaj nos volvemos a contar nuestra historia y lo hacemos desde el inicio. Incluimos que el tercer patriarca, Iaakov, diferenció a uno de sus hijos por sobre el resto. Ese Iosef, es quien será arrojado a un pozo, declarado muerto mientras sus hermanos ensucian con sangre animal su túnica de Karpás, lana. Es así como el pueblo llega a Egipto y terminan esclavizados”.“Pero los pequeños no merecen que seamos tan explícitos y enterarse que los hermanos y las familias, como núcleo del amor, a veces están dispuestas a odiarse. En todo caso, ese sería el mensaje anti-Pésaj. Con el Karpas, retomamos el concepto de preguntar sin dejar detalles por sabidos, porque la pregunta es el germen de la libertad: incomoda, no tiene límites y atraviesa cualquier estatus. La pregunta es la perspectiva de la innovación, del cambio, del rechazo a la monotonía. La pregunta rompe el esquema del sentido común, y se anima a cuestionar hasta lo incuestionable. La pregunta enfrenta terrenos concretos y el materialismo, al tiempo que los deseos que no nos pertenecen y aquellos que perturban nuestra mundo posible y real”.A pesar de lo amargo, para el Rabino Diego Edelberg el Maror da cuenta de que nuestra tradición es optimista. “La copa de Eliahu nos recuerda siempre que lo mejor está por llegar. Pero ese optimismo no es ingenuo ni naive. Es realista. Nuestra milenaria historia nos recuerda que la totalidad de la experiencia humana compromete momentos alegres y tristes, fáciles y difíciles. Eso es la vida misma. Los judíos reconocemos y honramos ese sentimiento de dolor inevitable. Pero no nos asentamos eternamente ahí. El dolor representa una parte de la vida y no la totalidad de la misma. Por eso el Maror, las hierbas amargas, se mezclan con el dulce sabor del Jaroset, recordándonos lo agridulce y real. Siempre a la oscuridad continúa el día”.“Sobre esta idea, el Sfat Emet (Rab Yehuda Aryeh Leib de Ger) enseña en nombre de su abuelo que en la noche del Séder siempre recordaba la bendición de sentir el sabor de la amargura. Decía, “sentir la amargura del Maror es señal de redención. El mero sabor de esa tristeza e incomodidad ya es el destello de luz hacia la libertad. De hecho, la peor esclavitud es cuando estamos tan acostumbrados a ese sabor que ya no lo distinguimos y nos acomodamos en él”.Finalmente, para Jazán Ariel Foigel el elemento que más le “gusta, me sorprende y me parece el más significativo de la Hagadá es el número cuatro. Esto parte de los cuatro verbos que se utilizan en Bereshit capítulo 6, y que tiene que ver con las cuatro acciones que hizo D-s para liberar al Pueblo Judío, y repetimos y replicamos -en el número cuatro- en varias oportunidades. Por ejemplo, las cuatro copas, los cuatro hijos o las cuatro preguntas”. “Así, el número cuatro formas la centralidad de la Hagadá, del libro central de Pésaj, y de todo el Séder en sí, en base a estos cuatro verbos que D-s hace con el pueblo de Israel, que tiene que ver con sacarlos de Egipto, con elegirlos como pueblo y empoderarlos en esta sensación de libertad y de liberación de la esclavitud”. “Con respecto al número cuatro en sí, levantar cada una de las cuatro copas y hacer la bendición correspondiente, es maravilloso; sentar a los niños en la mesa, y que hagan estas cuatro preguntas que en forma didáctica les enseñan de la festividad, como cantando el “Manishtaná” es hermoso; hacer el análisis, cada año diferente, sobre los cuatro hijos y cuáles serían esas características suyas, también es algo muy bueno. Así que, para mí, lo especial de la Hagadá tiene que ver con el número cuatro”.

publicado hace 15 días

La razón para la decisión

Cada año recordamos que comemos matzá porque nuestros antepasados tuvieron que salir rápidamente de Egipto y no tuvieron tiempo para esperar a que la levadura creciera. Sin embargo, el Rab Aryeh ben David se pregunta: ¿Cuál era la prisa? ¿Acaso D-s no podía seguir mandando más plagas y darnos más tiempo para prepararnos para la salida?Así enseña que, efectivamente, el cómo salimos es más importante de cuándo salimos. Salimos rápidamente. La matzá es el "medio" para recordarnos que decidimos dejar atrás nuestra situación de esclavitud en un momento de inspiración, en un instante fugaz. Ese instante de prontitud, de sentido de urgencia impostergable es el llamado espiritual más profundo. En hebreo se lo conoce como “jipazón” que se traduce como precipitación o prisa. ¿Qué sucede durante un momento de jipazón?Es el momento en que sabemos que ya no podemos postergar las cosas ni pensar demasiado en el tema. En un abrir y cerrar de ojos, todos damos el paso juntos. Todos nos arriesgamos, nos atrevemos y encontramos el coraje para irnos. Comemos matzá para recordarnos el destello caótico de tomar riesgos atrevidos, de elegir ser parte del viaje del pueblo judío sin saber cómo lo haremos y a dónde nos llevará.Pero hagamos un esfuerzo más e imaginemos lo que sería estar realmente en Egipto en ese momento. Miles de personas corriendo, luchando, gritando y asustados. Un caos total mientras el pueblo judío está a punto de salir de Egipto. Imaginemos un ruido ensordecedor, una ansiedad desenfrenada y una anticipación estimulante.Entre medio de todo eso vemos a nuestro mejor amigo totalmente paralizado. Nos mira y nos dice “No sé qué hacer, no estoy seguro de querer irme... Una parte de mí quiere quedarse aquí, me da miedo cambiar, estoy paralizado". Solo tenemos 30 segundos para hacer algo por esta persona. ¡¿Qué podemos decirle o hacer?!En ese segundo que intentas dar una respuesta todo se aquieta. Por un momento mágico, no hay ruido externo o interno. Escuchas el puro silencio. Y en este silencio, milagrosamente como si fuera una película, eres transportado en el tiempo al momento presente, antes de Pésaj 2021 que comienza este sábado por la noche.Miras a tu alrededor buscando algo para darle a esta persona para ayudarla a decidir. Puedes seleccionar un objeto judío del año 2021 y al regresar en el tiempo dárselo a esta persona, para ayudarlo a unirse al Pueblo Judío y salir de Egipto. De pronto, estás de regreso en Egipto.Imagina la mirada de asombro en el rostro de esta persona cuando le diste el objeto que trajiste del 2021. En un destello de claridad gracias a ti y ese objeto, sabe ahora que tiene que salir de Egipto contigo.¿Qué objeto elegiste? ¿Qué le darías a esta persona para ayudarla a decidir salir de Egipto y viajar contigo a la Tierra Prometida?

publicado hace 15 días

Una pandemia que nos endurece y fortalece

La celebración de Pésaj cae, en esta oportunidad, en una situación de pandemia que angustia por la incertidumbre que genera, que nos llena de dolor por tanta gente fallecida y enferma, y también nos llena de esperanza por el avance de las vacunas y la exitosa inoculación que se da en Chile. Nuestra festividad de Pésaj no está ausente a estas circunstancias y, justamente, el fin de semana de los dos sedarim estaremos todos en cuarentena, sin posibilidad de contacto físico, salvo con los que residen en nuestro hogar.De todas formas, estaremos juntos, porque aprendimos -durante miles de años- que ninguna montaña es suficientemente alta, ningún río es suficientemente ancho y ninguna situación es suficientemente fuerte como para evitar que el Pueblo Judío traspase las barreras y podamos, pese a la separación física, lograr un encuentro de corazones.Aunque las resulte difícil entenderlo, siempre fuimos así. Siempre pudimos superar las barreras y estar juntos en los momentos de celebración. Tal vez, el símbolo de Pesaj del huevo duro, beitzá, que en la mayor parte de las celebraciones comienza nuestra cena del Séder y está en nuestra Keará, que mientras más se le somete al fuego, más duro se pone, es el Pueblo Judío. Mientras más desafíos afrontamos, mayor es nuestra resistencia.Estamos en Pésaj, la Fiesta de la Alegría y de la Libertad. Alegría porque en el hemisferio Norte comienza la primavera y todos vuelve a nacer, y nace con fuerza. Y de alguna manera, eso refleja la idea de libertad, porque renace hasta de las cenizas y porque la gesta histórica que se dio en Egipto se transforma en paradigma de la historia de nuestro pueblo para las generaciones. Así, la imagen de haber salido de la esclavitud a la libertad, se repite en la destrucción el Primer Templo junto a la salida a Babilonia; se repite en la expulsión de los judíos de Israel después de las revueltas contra Roma, y en el retorno que el sionismo realiza a la tierra de nuestros antepasados.En Pésaj comienza la gesta del Pueblo Judío, porque los patriarcas formaron clanes nómades que se asientan en Egipto por el hambre de Canaán y que después son esclavizados. Pero el pueblo comienza amalgamándose por el duro trabajo, porque aparece una condición común y, junto a ella, una esperanza común. Y si somos pueblo hoy es porque seguimos compartiendo un pasado glorioso, doloroso y una esperanza de una redención final que tiene sus primeros retoños en Medinat Israel. “Reishit Smijat Gueulateino”, principio de renacimiento y redención del Pueblo Judío.Pésaj es también la fiesta que evoca el pasado, pero habla de nuestra libertad presente y futura. Hay una canción que todos conocemos y es “Dayenu”. La cantamos en el Séder en el quinto de los pasos. Y significa que “no es suficiente”. Esta canción nos trae una enseñanza fundamental, y es que si queremos ser libres, tenemos que saborear la sensación de que las cosas deben ser suficientes. El deseo patológico, que no tiene fin, la actitud insaciable, nos produce esclavitud. “Nunca será suficiente” es la base que forja toda esclavitud. Tomar conciencia de que me es suficiente, es la base de cualquier libertad.Y por último, acá tenemos un gran ausente y es Moshé, que es el artífice y el enviado de D-s para liberar al Pueblo Judío, no figura en la Hagadá de Pésaj, Y esa es una enseñanza maravillosa que nos dice que la verdadera libertad puede ser marcada por otros como un camino, pero tiene que ser transitada por uno mismo. Entonces, nuestra historia le da un espacio gigantesco a Moshé, pero el Pésaj de cada año, que marca nuestro presente y futuro, lo deja de lado y nos pide que transitemos nosotros nuestro camino de libertad.Amigos y amigas, es el segundo año de la pandemia que pareciera afectar la celebración de Pésaj, pero en realidad, como miembros del Pueblo Judío, lo que hace esto -como en el huevo de la keará- es fortalecer el deseo y la convicción, junto a la esperanza, de que todo va a mejorar y de que el año próximo estaremos todos juntos, si no en Yerushalaim, en nuestras casas y con nuestras queridas familias.Pésaj Kasher ve Sameaj. 

Nueva Directiva asume la CJCh

En Asamblea realizada el pasado viernes 19 de marzo, los Presidentes de las instituciones comunitarias que son miembro de la CJCh, eligieron la directiva que liderará durante 2021 y 2022. En la Presidencia, Vicepresidencia de Asuntos Internos y Tesorería, fueron reelectos Gerardo Gorodischer, Jacqueline Rosenberg y Alexis Rozowski, respectivamente. A su vez, asumieron como Directora de Asuntos Externos, la abogada Ariela Agosin y como Directora de Comunicaciones y Relaciones Públicas, la periodista Andrea Froimovich. Por su parte, el Plan de Emergencia Comunitario (PEC) continuará bajo el liderazgo de Roberto Minzer y como Director de Seguridad (OSC), Ariel Schapiro.

Les presentamos la nueva Yeshivá “VeZot Hatorá”

Según la Enciclopedia Judaica, una Yeshivá es un centro de estudio talmúdico. Según el nuevo proyecto de Yeshivá del Círculo Israelita de Santiago, CIS, “VeZot Hatorá”, una yeshivá es -además- un lugar inclusivo, de estudio de fuentes judías diversas, en donde todos quienes quieran adentrarse en la riqueza del estudio del judaísmo puedan hacerlo, de manera enriquecedora y con una dinámica de aprendizaje constante. De esto se trata el nuevo y ambicioso proyecto liderado por el staff espiritual del CIS, liderado por el Rabino Eduardo Waingortin, quien es además el precursor de la idea que ahora da vida a esta yeshivá. Según nos relata, “buscamos que sea un centro de extensión, para que el estudio no quede solo en la sinagoga sino que se extienda a los hogares, y que el conocimiento del judaísmo pueda estar en la sociedad. Estas eran aspiraciones que teníamos hace mucho tiempo, pero nunca las pudimos canalizar porque no estaban estructuradas. Entonces, surge una estructura que pueda contenerla, para la que nos pareció que el concepto Yeshivá, el nombre, era muy sustantivo en el aprendizaje y transmisión de la herencia judía. Entonces quisimos recuperar ese nombre que es tradicional, con un formato tanto tradicional como moderno”. El Rabino Eduardo nos explica que la yeshivá es algo amplio, “que abarca todas las etapas de la vida. No vamos a ser exclusivos, sino inclusivos. Quien quiera participar y estudiar en la Yeshivá “VeZot Hatorá” va a ser aceptado con todo gusto.  Y el sello masortí está en la inclusión, acá no van a haber temas prohibidos, acá se discute y se habla sobre todo; acá las fuentes pueden ser absolutamente heterodoxas y pueden provenir de las ciencias, del pensamiento universal y judío contemporáneo. Esa es esencialmente la marca de esta yeshivá. Es el judaísmo insertado en las necesidades del hombre y la mujer de hoy”. Igualdad de género y diversidad de fuentes: características de una yeshivá masortitQuisimos profundizar un poco más respecto a las características e implicancias de este nuevo proyecto del CIS, y conversamos con el Rabino Ariel Sigal para conocer cómo funcionará la Yeshivá “VeZot Hatorá” en la práctica y quiénes podrán participar, así como cuáles son las particularidades de una yeshivá patrocinada por la corriente judía masortí. Rab Ari, ¿puedes comentarnos qué motivó la creación de la Yeshivá “VeZot Hatorá” y cuál es el objetivo del proyecto?-Hay una linda metáfora que nos permite comprender este modelo. Es probable que a muchos nos gusta el mar y existen dos maneras de disfrutarlo. La mayoría del tiempo tiene que ver con entrar, nadar y flotar en la superficie. También hay momentos en donde queremos aventurarnos para conocer más y bajamos a las profundidades para bucear y comprender esa maravilla desde una perspectiva distinta. Este es el espíritu de la yeshivá, bucear en las profundidades judías encontrando poderosas razones auténticas que le dan sustento a lo que hacemos, creemos y practicamos. El objetivo de este proyecto es involucrar a todos aquellos que están buscando un estudio sistemático, programado y abarcador. En la metáfora, hacer parte a aquellos que quieren descender a las profundidades y buscar segundas y terceras lecturas.Muchos se podrán preguntar “¿Una yeshivá masortí? ¿No es esa una exclusividad de la ortodoxia?”. ¿Qué responderías? ¿Es este proyecto una respuesta también a esas preguntas? -La palabra “Yeshivá” se refiere a sentarse a estudiar. Y aunque es cierto que conocemos más las yeshivot ortodoxas, estudiar es una obligación y un privilegio de todo Am Israel. Las características distintivas de una yeshivá masortit son esencialmente dos. La primera es la igualdad de género. En una yeshivá masortit estudiamos hombres y mujeres, y lo hacemos juntos, entendiendo que los diferentes enfoques no pueden sino enriquecer la experiencia. En segundo lugar, la variedad de textos abordados, que incluyen, además de Sifrei Kodesh (literatura sagrada como la Torá, Talmud, Midrash y Zohar) los aportes de la filosofía y de todo el espectro del pensamiento judío. Este proyecto intenta enamorar a todos y a todas del conocimiento de nuestras fuentes inagotables.¿Para quiénes está dirigida la yeshivá? ¿Y qué se busca de los talmidim?-Es un público muy particular, que debe tener el tiempo semanal para estudiar “one on one” y el coraje para enfrentarse con el texto, que a veces se presenta con enigmas y enunciados atemporales. No solamente hablamos de arameo, hebreo o inglés como una barrera, sino también la perspectiva para abordar pensamientos que tienen más de 2.000 años. Se busca que los talmidim tengan el desafío personal de someterse una dinámica de estudio constante y se animen enunciados que traen la Torá de Moshé MiSinai.El movimiento conservador está haciendo un trabajo muy relevante en cuando a la práctica judía igualitaria. En ese sentido, ¿cómo pueden participar las mujeres en este proyecto?-De todas maneras, es el punto alto de este proyecto. Las mujeres tienen exactamente el mismo lugar que hombres frente a la Torá y el judaísmo. Las invitamos a que se sumen y participen. No se trata de forzar textos o Halajá -ley judía- para justificar un lugar preestablecido para ellas. Las mujeres son bienvenidas y será uno de los focos en donde este proyecto se propone ser relevante.¿Cuáles son las dinámicas de estudio de la Yeshivá: horarios, sesiones, trabajos, lecturas, etc.?-El estudio puede ser vía Zoom, pero siempre el tiempo real de estudio es el compartido durante la jevruta -método de estudio en Yeshivá- y no hay tareas extras. Eso significa que el tiempo comprometido al estudio es el tiempo en el que se avanza, tanto para comprender el texto como para formular las preguntas. Proponemos encuentros semanales y si bien no hay un plazo para finalizar las unidades de estudio, a medida construimos una hoja de ruta que nos de la pauta que vamos avanzando. Semestralmente, construimos una pequeña publicación tanto escrita como audiovisual en donde damos cuenta las huellas transitadas por los distintos talmidim. Además de eso, VeZot Hatorá, ofrecerá publicaciones mensuales de tinte académico y la lectura transversal y anual de un mismo libro para toda la comunidad, Séfer beYajad.¿Qué contenidos se van a abordar?-Hay tres maslulim de estudio: Mesorati, que abarca textos clásicos desde la Biblia, Talmud y exégetas clásicos; Sijli, traducido como racional o cognitivo, en donde el poder del nominalismo atraviesa distintos libros que traen explicaciones consistentes encadenadas que pueden ser comprendidas por la mente humana (por ejemplo, Hiljot Mamrim, Emunot veDeot, Perek Jelek, Shmona Prakim), y, el último, Rujani, en donde se intenta abordar el misticismo, las metáforas y los relatos que componen las leyendas judías a través de la mística y el esencialismo (como Derej H, Mesilat Yesharim y Zohar). Proponemos lecturas de libros completos en formato físico, que puedan ser atesorados en la biblioteca judía de cada talmid.¿Cómo se pueden inscribir quienes estén interesados en participar y qué compromiso se espera de los talmidim?-A los interesados, los invitamos a que escriban a rabinato@cis.cl para tener una reunión y poder programar el estudio. Vale aclarar que el formato de Yeshivá no reemplaza un grupo de estudio clásico donde participa algún congregante, sino que es un compromiso complementario. Les sugerimos que estén muy atentos para enterarse de las próximas novedades y siguientes pasos.

Apoyando a través de la Red de Alimentos

A  pesar de las dificultades derivadas de la crisis sanitaria que vivimos a causa del COVID19, los y las voluntarias de TuComunidad, del Círculo Israelita de Santiago, CIS, no han cesado en su trabajo en apoyo a las familias más vulnerables de la comuna de Lo Barnechea. Como nos comenta Vivi Kremer, Coordinadora de Tu Comunidad, aun cuando las ollas comunes suspendieron la entrega de raciones de comida, las líderes o referentes de esas agrupaciones sociales han continuado apoyando a las familias que lo necesitan y, en este esfuerzo, cuentan con la colaboración del voluntariado del CIS y, a través de ellos, de la Red de Alimentos. La Red de Alimentos, a la que TuComunidad está adscrita, es una organización sin fines de lucro que beneficia a más de 200.000 personas en nuestro país y une empresas con organizaciones sociales.También, para la Pascua de Resurrección, el voluntariado coordinó con las referentas la entrega de huevitos de chocolates para los niños. Y de la misma forma, continúa con el apoyo a la Escuela de Lenguaje Santa Blanca y a las familias de sus alumnos. Vivi nos señala que prontamente también retomarán el amasado comunitario de jalot, aunque en menor cantidad que el año pasado, ya que se distribuirá una menor cantidad de raciones de comida. Esperamos pronto poder compartirles más detalles de esta actividad, que el año pasado convocó a muchos miembros de nuestra comunidad, unidos por un emotivo esfuerzo solidario de significado profundamente judaico. 

Israel podría reabrirse por completo el próximo mes

El jefe del Gabinete de Coronavirus de Israel, Nachman Ash, afirmó hoy que el Estado hebreo podría reabrirse por completo el próximo mes si la morbilidad no aumenta.En declaraciones al Canal 13 de la televisión israelí, Ash destacó que el Ministerio de Salud está retrasando la apertura del sistema educativo como precaución contra los casos de infección de los niños, ya que no están siendo vacunados como la población adulta.“Queremos que regresar a la escuela no cause un exceso de morbilidad. Es solo cuestión de unas pocas semanas, si la tendencia de morbilidad continúa así”, explicó Ash. El jefe del Gabinete de Coronavirus agregó que “por el momento no hay necesidad de actualizar la vacuna. Estamos monitoreando a las personas que han sido vacunadas contra infecciones, para determinar que la vacuna es efectiva, esperamos poder detener cualquier mutación que ponga en peligro el funcionamiento de la vacuna”.En las últimas 24 horas se detectaron 274 nuevos casos, sobre un total de 53.755 tests realizados, por lo que la tasa de positividad se situó en 0,5% y el ritmo reproductivo básico de la enfermedad en 0,76, según el Ministerio de Salud de Israel.La importante disminución de los casos diarios y de las internaciones de gravedad se da gracias a la importante campaña de vacunación masiva que lleva adelante el país y por la cual 5.295.082 israelíes ya se dieron la primera dosis de la Pfizer y 4.894.124 ambas dosis necesarias para adquirir la inmunidad.

Las cruces del Santo Sepulcro fueron grabadas por albañiles medievales

Durante mucho tiempo se asumió que las cruces grabadas a lo largo de las paredes de la iglesia más sagrada del cristianismo eran graffitis, pero pueden haber sido obra de albañiles medievales a quienes los peregrinos les pagaron para tallarlas, sugiere una investigación.Venerada en la tradición cristiana como el lugar de la crucifixión y el entierro de Jesús, la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalem suele estar repleta de fieles y clérigos. Eso ha dificultado el estudio de las marcas sagradas. Pero las renovaciones en 2018 en una de sus capillas con miles de cruces apiladas y grabadas a mano dieron a la Autoridad de Antigüedades de Israel y al Colegio Académico Hadassah de Jerusalem una oportunidad para la investigación.En coordinación con la Iglesia Ortodoxa Armenia, que controla la capilla, los eruditos utilizaron cámaras digitales e imágenes tridimensionales para trazar, comparar y fechar las cruces.“Este fenómeno único siempre nos desconcertó: ¿son graffitis de los peregrinos o algo más?”, dijo Amit Re’em, arqueólogo regional de Jerusalem de la Autoridad de Antigüedades. “Vimos que todas [las cruces] tienen la misma profundidad e incluso la marca del albañil”, expresó, fechándolas provisionalmente en el siglo XV. 

Esto es lo que Israel responderá a la Corte Penal Internacional

Israel dirá a la Corte Penal Internacional que no tiene autoridad para investigar la presunta comisión de crímenes de guerra por israelíes y terroristas palestinos.En su respuesta formal a la decisión del tribunal con sede en La Haya, Israel sostendrá que no cooperará en forma alguna con la investigación, según un comunicado emitido este jueves por la Oficina del Primer Ministro.“En la carta, también se notará que Israel rechaza completamente las afirmaciones de que está cometiendo crímenes de guerra”, dijo el comunicado.La Oficina del Primer Ministro dijo que la postura de Israel ha sido dada a conocer a la Corte Penal Internacional por “países centrales y expertos de renombre mundial” y enfatizó que el Estado judío está “comprometido con el Estado de derecho” y es capaz de investigar delitos presuntamente cometidos por sus ciudadanos.La decisión sobre cómo responder se reveló después de dos días de conversaciones mantenidas por el primer ministro Benjamín Netanyahu, el ministro de Defensa, Benny Gantz, el ministro de Asuntos Exteriores, Gabi Ashkenazi, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, Aviv Kohavi, el fiscal general, Avijai Mandelblit y otros altos funcionarios.

Por primera vez las comunidades judías del Golfo se reúnen para Iom HaShoá

La reciente normalización de las relaciones entre Israel y países del Golfo Pérsico sigue generando momentos emotivos. Este año, por primera vez, la Asociación de Comunidades Judías del Golfo (AGJC) organizó un acto conjunto para recordar a las seis millones de víctimas del genocidio nazi.El acto se transmitió en Qatar, Bahréin, Arabia Saudí, Omán, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos. La AGJC representa a las comunidades en las naciones del Golfo y busca estrechar lazos entre el mundo judío.El acto virtual giró alrededor de la primera visita a Yad Vashem de jóvenes árabes y un debate sobre “cómo los judíos y los musulmanes pueden trabajar en conjunto por un nuevo Medio Oriente”.Por otra parte, las comunidades judías de Bahréin y EAU también realizaron sus propios homenajes. Sin ninguna duda, un hecho histórico que marca un cambio paradigmático en la relación del pueblo judío con los países árabes.

Heredando silencios

Hace algunos días atrás comencé a escuchar un nuevo podcast que me recomendaron, llamado “De eso no se habla”, el cual narra distintas historias sobre silencios individuales y colectivos, y cómo romperlos. Después de escuchar y digerir un par de capítulos, me quedé pensando en mi propia historia. En mi historia, como mujer, madre, hija, nieta y como tercera generación de sobrevivientes de la Shoá.  Coincidentemente, hace algunos días atrás me escribió una amiga, ex compañera del magíster que realicé hace ya varios años, para pedirme si le podía enviar mi Tesis de Grado (“Transmisión transgeneracional del trauma en nietos de sobrevivientes del Holocausto”) porque estaba atendiendo en la consulta a un chiquitito de 8 años, cuarta generación de sobrevivientes. Me contaba que estuvieron conversando sobre las diferencias entre generaciones y los desafíos que le toca enfrentar a cada una de ellas. Entonces, sentí que la vida me estaba mostrando una temática de la que era necesario hablar, escribir y contar. Y bueno… aquí estoy en esa hazaña. El convertirme en madre me ha hecho enfrentarme permanentemente a la pregunta sobre cómo me gustaría criar a mi hijo. Qué cosas me gustaría que pasaran en nuestra dinámica familiar. Qué valores son relevantes para mí transmitir. Y he llegado a la conclusión de que cada mujer y cada familia encontrará sus propias prioridades e intereses, entendiendo que cada sistema familiar se constituye y funciona de una manera diversa, subjetiva y única, con sus propios recursos y necesidades. Desde allí que lo que para mí sea prioridad en mi crianza, puede ser muy diferente a lo que piense y sienta mi compañera del lado. Pero hay algo que me parece transversal y que creo que es nuestro desafío como parte del colectivo de la tercera generación de sobrevivientes: el recuperar y comunicar memorias que no han podido tener un espacio en nuestras dinámicas familiares cotidianas. Está estudiado que el silencio fue protagonista de las interacciones entre la primera y segunda generación de sobrevivientes. Era demasiado doloroso para los padres narrar y revivir una experiencia devastadora, plagada de trauma y sufrimiento. Y era demasiado angustioso para los hijos preguntar y enfrentarse a un rostro marcado por el dolor y la pérdida. Entonces, nuestros padres y madres crecieron en familias donde lo no dicho deambulaba permanentemente. El silencio era un miembro más del árbol genealógico, y se sabía que había cuestiones de las que no se tenía permiso para hablar. Y llegamos nosotros, los nietos, 60 años después, cargados de dudas, de fantasmas y con ganas de saber y de entender. Pienso que, al estar generacionalmente más distanciados de la experiencia de trauma, se nos hace más fácil atrevernos a preguntar por nuestra historia y por nuestras raíces. Desde ese lugar es que quienes, estamos actualmente criando, tenemos el desafío de ofrecer a la cuarta generación un espacio donde estemos emocionalmente disponibles para hacernos preguntas entre todos, para saber cómo nos sentimos, grandes y chicos, chicos y grandes.  Implica cambiar el mecanismo de esconder lo displacentero debajo de la alfombra, por una manera diferente, que permita ir deshaciendo los silencios e incorporando el dolor como parte inherente de la experiencia vital. Un ambiente familiar en el cual se puede hablar, sin juicios ni presiones, de cómo se siente cada uno nos hace sentir acogidos y reconocidos en nuestra vivencia emocional. Un niño, que puede hacer preguntas que son respondidas, tendrá más herramientas para ir construyendo su sentido de sí mismo con mayor coherencia, al comprender que su relato tiene continuidad y sentido con la historia de quienes generacionalmente lo anteceden. Destapar silencios cuesta, duele y asusta… pero también sana y nutre. Por mi parte, aún soy una mamá en pañales, con solo 18 meses de práctica, y probablemente el cómo vaya llevando mi crianza se irá dando un poco sobre la marcha, como buen proceso humano, dinámico e incierto. Pero de lo que sí estoy clara es que quiero que mi casa sea un lugar donde nos podamos sentir cómodos de callar cuando lo sintamos necesario, pero también sentirnos libres de pensar e integrar los ecos de nuestra historia, de ofrecerles un espacio real a las sombras y a los silencios que todas las familias cargamos, para que no queden rondando a puertas cerradas. * Recomiendo el documental israelí “The flat”, de Arnon Goldfinger. 

Jugando al tenis siempre gano 6/0 y 6/0

Corría el mes de julio de 2019. Nos íbamos a las Maccabiadas de México; en mi caso, “por fútbol”, entre comillas porque mis desgarros me llevaban casi como aguatero. Estábamos jugándonos el pase al tercer lugar contra Estados Unidos (y era primera vez que el fútbol adulto de Chile podía postular a una medalla) cuando el DT me dice que me toca entrar… Les juro que entré, no pasaron más de siete minutos y mi isquitibial me llamó y me dijo: “Nene, aquí termina el fútbol para ti”. Salí amargado y también boté una que otra lágrima. La impotencia y frustración a veces nos muestran que no somos tan fuertes como creemos.Llegando a Santiago, y luego de un mes de recuperación, un fui a buscar a mis hijos a sus entrenamientos en el Estadio Israelita. Me senté en el casino y me pregunto: “¿Qué voy a inventar para hacer deporte?”. En esos días de orfandad deportiva, mi cuñado y gran amigo Alan Tunik (presidente de la rama de tenis) me invitó a jugar tenis y me motivó a intentarlo.Jugué unas seis a siete clases, me sentí Boris Becker (por lo rubio) o Marin Cilic (por lo alto) y preparado para ingresar a la rama de tenis.Reconozco que estaba nervioso, nunca había competido en un deporte individual que era, además, muy nuevo para mí. Fue ahí cuando, con un poco de susto o vergüenza de perder 6/0-6/0, me dije que de igual forma lo iba a intentar. Y le pedí a Alan que me metiera al chat de escalerilla de la rama de tenis del EIM. Cuando ingresé a este, un chat con casi 200 personas, tuve alguna cordialidad y una que otra talla con respecto a mi pasado futbolista. Sin entender la dinámica, pregunté si alguien quería jugar conmigo y nadie contestó. A la semana siguiente volví a preguntar y de nuevo no hubo respuesta. En ese momento me puse a pensar que tenía que cambiar la estrategia, comprendí que tenía que ser yo el que debía desordenar un poco ese chat y fue ahí cuando se me ocurrió invitar a toda la rama a un asado. Increíblemente todos respondieron, se hizo el asado y yo por fin tuve con quien jugar.En este chat hay gente de la Tercera Edad y gente muy joven, se utiliza para desafiar a rivales por utilizar su ranking en la escalerilla y así poder ir avanzando lugares en el escalafón. Obviamente, yo partí último, mi puesto era el 94.Fueron pasando los meses y los resultados en contra, y me fui dando cuenta de que este chat de escalerilla es mucho más que solo tenis. Nos tocó llegar a esta fatídica pandemia, el encierro, la soledad y -por qué no decirlo- la amargura. Y ahí empezó a florecer lo mejor de nosotros, del chat de tenis, que tan competitivo es. Nos dimos cuenta que el chat no solo era para organizar partidos por el escalafón, que no solo había personas queriendo ganarte, sino que también estábamos para apoyarnos cuando más se necesita. El poder anunciar algún producto que un cercano está vendiendo, de poder hacer Tikún Olam con nuestro equipo de cancheros y peloteros, de ayudar a nuestros compañeros de rama que tampoco lo estaban pasando bien y, también, de hacer sentirnos cerca (aunque sea por Whatsaap) cuando realmente estamos lejos.Cuando se acabó el primer encierro, volvimos todos como niños chicos a jugar en la arcilla. La risa se contagiaba por el solo hecho de estar ahí, de tocar una raqueta, de sentir el sonido al abrir un tarro de pelotas… Es ahí cuando nos damos cuenta lo poco que necesitamos para ser felices (aunque sea por un ratito).En una de estas tantas palizas que me dieron, y como soy un poco distraído, un día, en la mitad de un partido, desde la cancha de al lado, un caballero mayor de nuestra rama me dice: “Mira hijo, mientras estemos viéndonos aquí, con el sudor y el sol en la cara, no podemos estar tan mal”. Sus palabras me tocaron muy en lo profundo de mi alma y, acompañado de que estamos en momentos donde todo nos emociona y nos llega más fuerte, decidí en ese momento hacer un cambio de switch y tratar de disfrutar de lo simple de la vida y, sobre todo, de estar en una cancha de tenis.Cada vez que juego un partido converso con mi rival, me gusta conocerlos, aprender y sobre todo escuchar sus vivencias y opiniones. No siempre tenemos la oportunidad de jugar en una escalerilla tan heterogénea y con gente tan valiosa que nos pueda entregar tanto.Hoy en la rama de tenis somos más de 200 personas, el fanatismo y la sana competencia solo ha hecho que en este chat se conozca más gente, se logre ayudar a los más necesitados, y se luche contra la asimilación en un entorno judío y deportivo.Agradezco infinitamente pertenecer a una institución deportiva y judía como el EIM, donde a nuestros hijos se le inculca el compañerismo y el esfuerzo, pero más agradezco pertenecer a un chat con 199 amigos.Para terminar, decir que el solo hecho de vestirme, agarrar mi bolsa y raquetas, partir al estadio, jugar y hacer deporte me hacen sentir que gane 6/0-6/0 ¡incluso cuando me ganan por paliza!

La vacuna de coronavirus protege también a quien no se inocula

El objetivo mundial es lograr la inmunidad grupal contra el Covid-19 y un nuevo estudio israelí respalda fuertemente esta ambición al mostrar que los vacunados en realidad también protegen a aquellos que no quieren o no pueden vacunarse.La investigación, que aún no ha sido revisada por pares, fue realizada por el laboratorio del profesor Roy Kishony, en el Instituto Tecnológico Technion, en colaboración con el centro de salud Maccabi.“Quisimos investigar qué pasa en los infrecuentes casos en los que alguien vacunado se contagia”, dijo el doctor Idan Yalin, coautor del estudio. “Y para lograrlo, no podíamos solo ver si eran positivos o negativos, sino que entramos a ver el número de partículas virales que tenían”.Yalin indicó que la carga viral está influida por diversos elementos, incluyendo el período de contagio, la edad del paciente y el sexo, por ejemplo. Y los vacunados que se contagiaban con el virus presentaban una carga viral cuatro veces menor que aquellos que no fueron inoculados, según el estudio, publicado en la revista científica Nature Medicine.Importantes inferenciasLos contagios en Israel han disminuido importantemente en las últimas semanas, y los investigadores apuntan a que no es sorprendente, ya que está demostrado que quien se vacuna (en este caso con Pfizer-BioNTech) es muy improbable que enferme de coronavirus, y hasta ahora, más de la mitad de la población israelí ha sido vacunada.Los científicos han percibido que las personas que se contagiaron con Covid-19 después de haber recibido una dosis de la vacuna tienen carga viral menor y por tanto menos posibilidades de transmitir el virus, sin embargo, aún no está claro cómo esto se manifiesta en la vida real ni si realmente los no vacunados están más a salvo del virus cuando quienes les rodean están inoculados.Esto es relevante porque, aunque se espera que se apruebe el uso de vacunas para mayores de 12 años, los menores de esa edad quedarán sin vacunar por ahora. Además de los adultos que no pueden o no quieren hacerlo.El estudio analizó los datos médicos de niños, que aún no pueden ser inoculados, en unas 223 comunidades israelíes, y descubrió que cuanto más extendida la vacunación entre adultos, menos probable es que los niños den positivo.Protección cruzada“Estos resultados ofrecen pruebas observacionales de que la vacuna no solo protege al individuo sino también ‘protección cruzada’ a los no vacunados en la comunidad”, escribieron los investigadores del Instituto de Tecnología israelí Technion y de los servicios de salud Maccabi.Si sucede el mismo tipo de protección probada con niños en adultos no vacunados, Israel estaría camino a la inmunidad grupal, al igual que otras sociedades con gran parte de la población vacunada.El estudio, que se encuentra online, examinó la ratio de vacunación en adultos con intervalos de tres semanas en relación con datos de test de Covid de niños locales 35 días después. Encontraron una clara correlación entre la cantidad de adultos inmunizados y la bajada de resultados positivos en niños. Es decir, que con cada 20 puntos de aumento de adultos vacunados en una comunidad, el riesgo de que los menores den positivo se reduce a la mitad.La inmunidad grupal, que había sido discutida con cautela por los médicos del mundo por la escasez de datos sobre la capacidad de la vacuna de prevenir el contagio, vuelve a ser relevante.

Una nueva serie estará inspirada en la historia de un soldado israelí

La historia de vida de Ziv Shilon, un soldado israelí que fue gravemente herido y tiempo después se convirtió en un empresario exitoso, será el punto de partida de una nueva serie televisiva internacional.Shilon fue víctima de un ataque terrorista en 2012, en su último día de servicio en el ejército de Israel, después de un operativo al sur de la Franja de Gaza. Un explosivo se detonó directamente en su cuerpo y provocó la pérdida de su mano izquierda, además de graves heridas en la derecha que le exigieron una reconstrucción y una extensa etapa de rehabilitación.A los 32 años, Shilon ganó popularidad al destacarse como maratonista y luego en un exitoso hombre de negocios en el campo de la alta tecnología y las inversiones. Además, el año pasado participó de un reality show que mostró durante una semana la convivencia con sus hijos, en ausencia de su esposa Adi.La serie será dirigida por Shahar Segal y Oren Yaakoby, en colaboración con la guionista iraní Nagar Jawadi. Shilon, el protagonista, trabajará en la producción como asesor artístico.

Nos cuidamos en cuarentena

¿Sabían ustedes que en cuarentena no podemos recibir nuevos residentes? Así es, las disposiciones sanitarias del Ministerio de Salud prohíben el ingreso de residentes a establecimientos de larga estadía para adultos mayores (ELEAM) de comunas en cuarentena.Sin embargo, en CISROCO tenemos una mirada esperanzadora y sabemos que esto va a pasar. Por eso, en la residencia nos seguimos cuidando y cuidamos con cariño y atención a cada residente, para que prontamente podamos esperar con los brazos abiertos a otros adultos mayores que quieren hacer de nuestra casa su casa.Por lo mismo, seguimos recibiendo llamados de personas mayores y sus familias que quieren conocer nuestros servicios, instalaciones y a la familia CISROCO, que -en cuanto sea seguro para todos- podrán conocernos presencialmente.Por eso, los invitamos a visitar mientras tanto nuestra página web, seguir nuestras redes sociales y contactarse con nosotros, que cordialmente les ayudaremos en el proceso de ingreso y acogida.

Honrando con la vida, la memoria de los muertos

Al señalar el pueblo judío -y junto a nosotros también todos aquellos ciudadanos del mundo, de distintas religiones, que rechazan el odio y el antisemitismo- un nuevo Iom HaShoá, recordamos. Pero eso no es todo.El recuerdo es importante, merecido, ineludible. Las oraciones por los muertos. Las ceremonias solemnes. Las velas recordatorias. Pero lo central es la apuesta por la vida de todos aquellos que lograron sobrevivir y que dedicaron los años posteriores a aquel horror, a formar nuevas familias, a seguir adelante, sin buscar venganza sino normalidad. Es imposible resumir en pocas líneas lo que aquello significó. Y más difícil aún nos resulta entender plenamente cómo es que habiendo salido de allí, pudieron seguir viviendo. Eso no es mera suerte ni casualidad. Lo es quizás la supervivencia física. Pero luego, el seguir adelante, el apostar por la vida, es una elección que imagino los sobrevivientes habrán tenido que tomar día a día, una y otra vez.Y pienso en Ana Vinocur, de bendita memoria, que enseñó a recordar sin odiar y fue hasta condecorada por ello por la Embajada de Polonia en Uruguay. Porque enseñó con ejemplo, sin rencor, pero con digna firmeza.Y en Frida Kovo de Medina, oriunda de Salónica, que en su departamento de Tel Aviv nos contó hace muchos años cómo le explicaron, cuando buscaba a sus padres en Auschwitz, que “tus padres, los de todos, salieron por esa chimenea”. Y mientras esa señora mayor hablaba y se le caían las lágrimas recordando “a papá y mamá, a los que ya no volví a ver”, estaba rodeada de fotos de sus nietos en su comedor. Vivió hasta los 92 años. Al cumplir 90 tenía a su alrededor una gran familia y numerosos amigos.Y pienso en Moshé Haelion, al que entrevisté años atrás cuando estaba por cumplir 90 y ya tiene varios más y disfruta de sus hijos, nietos y bisnietos y sigue siendo un símbolo. Este judío griego hoy residente en Bat Yam en Israel, traductor de grandes obras clásicas del griego al hebreo, oyó en aquellos oscuros años de la Shoá, de boca de un amigo, que su madre y su hermana habían sido asesinadas y pensó que había enloquecido. Pero siguió adelante.Y recuerdo a Lidia Vago, nacida en 1924, que logró llegar a Israel después de la Shoá, contándome hace muchos años sobre las clases de literatura que intentaban organizar en el campo de concentración “para que no maten nuestro espíritu”.Y en Mijael Goldman, que pasó la Shoá en Polonia, llegó luego de la guerra a Israel, fue alto oficial de policía y participó en el equipo de investigación en el juicio a Adolf Eichmann condenado a la pena capital. Y en Abraham Grant, ex entrenador de la Selección Nacional de fútbol de Israel, que contó en un programa de radio sobre su padre, sobreviviente de la Shoá, que gritaba por las noches en forma desgarradora, pero en los días intentaba siempre irradiar alegría en el seno de la familia.Y en Rita Weiss, que perdió a más de 70 miembros de su familia, pero creó una nueva en Israel, y habló a nuestro micrófono sonriente, abrazada con su nieta Limor, su única venganza posible.Y tantos, tantos, tantos más…                      Recordemos a los que fueron asesinados y siguen vivos en la memoria nacional del Pueblo Judío. Y seamos conscientes del impresionante ejemplo de los sobrevivientes que pasaron lo peor y dedicaron su tiempo a vivir, crear y construir.

Un Camino

Yo hacía por segunda vez el mismo camino. Ahora  era más fácil. Ya conocía su sentido del humor  y casi lo compartía.    En  la playa , una energía extraña transportada por aguas salobres,  hacía romper olas  enormes  que llenaban de espuma la orilla  mientras en  lo alto, nubes algodonosas  vestían de blanco todo el paisaje.   El viento quiso acompañarme. Una tormenta doblaba unas  palmeras derramando hojas y arena.   Caminé   rodeada por las hilachas de un pasado que hablaban  en una lengua que  no entendí  lo que  me impedían  despertar recuerdos guardados en tiempos sin tiempo. La tormenta empezó por  desordenar mis cabellos y mis dudas.   Muerte, dije entonces al algoritmo que me acompañaba   Muerte,¿ Cómo te gustaría morir?

La administración Biden adoptó los términos de Trump sobre Israel y luego aclaró

En el informe anual del Departamento de Estado de EE. UU., Israel fue definido como” Israel, Cisjordania y Gaza “, similar a años anteriores en los que sirvió la administración Trump. A modo de comparación, en el informe anual de derechos humanos de 2016 bajo el mandato de Barack Obama, Israel apareció bajo el nombre de “Israel y los Territorios Ocupados”.El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Ned Price, se vio obligado a dejar en claro que el informe publicado por la administración Biden “incluye el término “ocupación” en el contexto del estado actual de Cisjordania”. En el primer informe anual de derechos humanos publicado por el nuevo gobierno, adoptó los términos utilizados por la administración Trump en sus informes recientes. Sin embargo, el prefacio del documento establece que “el lenguaje del informe no tiene la intención de transmitir una posición sobre el estado final de las cuestiones sobre las que las partes en el conflicto deben negociar, incluidos los límites de la soberanía israelí en Jerusalén o las fronteras entre Israel y un futuro estado palestino “.La jefa del Departamento de Estado de Derechos Humanos en la administración de Biden, Lisa Patterson, agregó que el informe generalmente usa nombres geográficos y dijo que el uso de los términos “Israel, Cisjordania y Gaza” podría facilitar las cosas a los lectores. Los Altos del Golán, sobre los que Trump declaró la soberanía israelí en 2019, apenas se mencionan en el informe publicado por la administración Biden, y en los casos en los que tampoco se agregó el término “ocupado”.