publicado hace 15 días

Parashat Ekev: Santificar la vida

Uno de los versículos más conocidos de la parashá Ekev afirma: “Comerás, te saciarás y bendecirás al Eterno tu Dios por la buena tierra que te ha dado” (Devarim 8:10). De aquí nace la mitzvá del Birkat Hamazón, pero nuestros sabios entendieron que este mandato es mucho más que una bendición después de comer. Es una manera de aprender a vivir.Comer es uno de los actos más instintivos del ser humano. Tenemos hambre y buscamos saciarnos. Compartimos ese impulso con todos los seres vivos. Sin embargo, la Torá introduce una pausa. Nos pide agradecer. Nos recuerda que incluso aquello que parece automático puede convertirse en un acto de conciencia.Esa es una de las grandes revoluciones del judaísmo: descubrir que lo sagrado no pertenece únicamente a la sinagoga o a las grandes fechas del calendario. También puede encontrarse alrededor de una mesa, en una palabra de gratitud, en un gesto de generosidad o en una decisión cotidiana.Esta semana nuestra comunidad despide con profundo cariño a José “Pepe” Codner. Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo sabemos que su legado no se construyó únicamente en las grandes obras que ayudó a levantar, entre ellas nuestro querido Mercaz. Se construyó, sobre todo, en miles de pequeños actos de bondad, compromiso y responsabilidad. Supo formar una familia hermosa, tender la mano con humildad y comprender que una vida significativa se edifica día tras día.Quizás esa sea la enseñanza más profunda de Ekev. La santidad no se alcanza solamente en los momentos extraordinarios. Se construye cuando elegimos vivir cada instante con gratitud, cada vínculo con amor y cada acción con responsabilidad. Así, poco a poco, toda una vida termina convirtiéndose en una verdadera bendición.

publicado hace 15 días

¿Qué elementos son determinantes para la continuidad judía?

Hay personas que enseñan a través de grandes discursos. Otras lo hacen con una frase dicha en el momento justo. Para mí, Pepe Codner fue una de esas personas.En 2012, mientras comenzaba el proceso para incorporarme al Círculo Israelita de Santiago, atravesaba una duda muy profunda: no sabía si Chile sería realmente mi destino. Había conversaciones sobre contratos, responsabilidades y aspectos administrativos, pero Pepe llevó la discusión a otro lugar. Recuerdo que dijo, en esencia: "Más que crearle cláusulas a Ari para que cumpla, tenemos que darle oportunidades para que sueñe. Si él sueña, y la institución acompaña ese sueño, entonces tendremos muchas más posibilidades de construir continuidad judía y proyección".No sé si él alcanzó a dimensionar el impacto de esas palabras. Yo sí. Fueron determinantes para mi decisión de elegir Chile. En ese instante comprendí que estaba frente a una institución que entendía que el judaísmo no se sostiene únicamente con reglamentos, cargos o estructuras, sino con personas inspiradas, capaces de soñar y de contagiar esos sueños a otros.Con el paso de los años descubrí que aquella frase no hablaba solamente de mí. Expresaba una filosofía de liderazgo. La continuidad judía no depende únicamente de programas o instituciones sólidas. Depende, sobre todo, de comunidades que sepan despertar vocaciones, confiar en las personas y acompañarlas para que desarrollen todo su potencial al servicio del pueblo judío.Cada vez que vuelvo a ese recuerdo entiendo que Pepe no me estaba ofreciendo simplemente un trabajo; me estaba invitando a construir un proyecto de vida. Esa confianza marcó mi camino, fortaleció mi convicción y me dio la certeza de que hacer judaísmo y vivir judaísmo no eran un detalle técnico, sino una manera de latir al unísono con una comunidad.Si hoy me preguntaran cuál es el elemento más determinante para la continuidad judía, respondería sin dudar: líderes capaces de inspirar sueños y comunidades capaces de sostenerlos. Yo elegí Chile por eso. Y esa es, quizás, la enseñanza más profunda que Pepe me dejó.

publicado 29 Mayo 2026

¿Cómo se adapta La Halajá al mundo moderno?

¿Puede un algoritmo supervisar la producción de alimentos kasher? ¿La fertilización in vitro cambia quién es la madre según la ley judía? ¿Está prohibido usar el celular en Shabat aunque no enciendas ninguna llama?Hay quienes imaginan la ley judía como un código de piedra, inmóvil y ajeno a la realidad. Nada más lejos de la verdad. La Halajá es, desde siempre, un organismo vivo. Su herramienta principal se llama she’elot u-teshuvot —preguntas y respuestas— y lleva siglos permitiendo que los grandes rabinos apliquen principios antiguos a situaciones que sus autores jamás imaginaron. El rabino que codificó las leyes del Shabat no conoció la electricidad. Y sin embargo, esos mismos principios generaron debates ricos y rigurosos sobre interruptores, sensores de movimiento y marcapasos.El método no cambia: se estudia el Talmud, se consultan los códigos medievales, se considera el contexto humano real. Lo que sí varía son las conclusiones, y eso también es parte de la tradición. Las corrientes asquenazí, sefaradí y jasídica frecuentemente no coinciden, y esa diversidad no es un defecto del sistema —es su riqueza.Un ejemplo concreto: el principio de pikuaj néfesh, que obliga a preservar la vida humana por encima de casi cualquier otra norma, permitió adaptar las reglas del ayuno de Yom Kipur para personas con diabetes o enfermedades cardíacas. La ley no ignoró la medicina. La incorporó. La Halajá no pretende detener el tiempo. Pretende algo más difícil y más hermoso: santificarlo.

publicado 29 Mayo 2026

Judíos en Chile: Cuatrocientos años de corrientes migratorias

Al conmemorar 120 años de vida judía institucionalizada en Chile, se hace necesario destacar la importancia de Günter Böhm en la investigación sobre la historia de los judíos en nuestro país: desde los Anusim (forzados) de la península ibérica en la Colonia hasta los inmigrantes alemanes del siglo XX.A mediados del siglo XX, este insigne historiador, llegado a Chile en 1939 huyendo del nazismo, fundaría el Centro de Estudios Judaicos de la Universidad de Chile y publicaría libros fundamentales sobre la vida judía en Chile. Colonia y Anusim. En “Los Judíos en Chile durante la Colonia”, rescató del silencio la historia de cientos de familias que habían vivido ocultando su fe para sobrevivir. Revisando minuciosamente archivos civiles y los expedientes del Santo Oficio, reveló que los judíos conversos o Anusim estuvieron presentes desde los primeros días de la Conquista, tras la expulsión de los judíos de España. Böhm documenta que muchos vieron en el Nuevo Mundo una oportunidad para escapar de la Inquisición, agregando que, el porcentaje de sangre judía presente en las familias chilenas pudo alcanzar o superar el 20 o 25 por ciento. Integrándose a la sociedad local participaron activamente en la construcción económica, social y cultural del naciente país. Para evitar al Tribunal de la Inquisición muchas veces terminaron asimilándose. De allí emerge la historia del médico Francisco Maldonado de Silva, quien fue arrestado por judaizante y condenado a morir en la hoguera; un testimonio imborrable de la resistencia espiritual judía en América.Inmigración alemana del siglo XIX. En otro de sus libros, “Inmigración de judíos de habla alemana a Chile y Perú durante el siglo XIX”, Böhm volvería a destacar la llegada de judíos: esta vez durante el siglo XIX y de origen alemán, quienes también contribuyeron de forma decisiva al desarrollo del país.La pequeña escala y enorme dispersión geográfica dificultaron la continuidad de la vida judía. Sin embargo, el historiador destaca a figuras como Pedro Herzl, uno de los primeros médicos alemanes establecidos en Chile; Salomón Goldenberg, quien ayudó a fortalecer los espacios culturales en Chillán; y Francisco Kaskel, quien trabajó codo a codo con los colonos del sur del país.  Formación del CREJ y vida comunitaria modernaEn el siglo XX, vendría el fortalecimiento de la vida comunitaria, y con ello, la necesidad de institucionalización.Ese cambio histórico definitivo tuvo un nombre: Comité Representativo de las Entidades Judías en Chile, el CREJ.La creación del CREJ, que se transformó en la Comunidad Judía de Chile (CJCh), marcó un antes y un después en nuestra historia. Por primera vez, los judíos en Chile dejaron de ser individuos dispersos y marcados por el recuerdo de la persecución para transformarse en una comunidad organizada, visible y orgullosa de su identidad.De allí surgieron sinagogas, colegios, cementerios y organizaciones comunitarias que consolidaron la vida judía chilena moderna. Tras siglos de caminar en la dispersión o el silencio, los judíos decidieron crear una institucionalidad que se ha fortalecido con los años.Los textos de Böhm son fundamentales para mostrar una etapa poco conocida de nuestra historia: la de aquellos inmigrantes pioneros que dejaron una huella silenciosa pero persistente y significativa en la formación del Chile moderno. Su obra evidencia que la historia judía en Chile no comenzó con las grandes inmigraciones del siglo XX, sino que sus raíces más profundas se pueden descubrir en registros oficiales, apellidos transformados, documentos familiares, lápidas antiguas y pequeños gestos de preservación religiosa.

publicado 15 Mayo 2026

Shavuot: La entrega de la Torá y su mensaje para el Chile de hoy

Esta semana celebramos Shavuot, la festividad que conmemora la entrega de la Torá en el Monte Sinaí. Para muchos es “la fiesta de los lácteos” y los cheesecakes. Pero en su raíz, Shavuot es mucho más: es el momento en que un pueblo aceptó una ley, un pacto y una responsabilidad que trascienden generaciones.Para una comunidad que valora la tradición, la familia y el orden moral, Shavuot tiene tres enseñanzas urgentes para el presente.1. La libertad necesita ley para no degenerar en caosEl Éxodo sacó a Israel de Egipto, pero sin la Torá en Sinaí, la libertad se habría convertido en anarquía. El mensaje es claro: no basta con liberarse de lo que oprime. Una sociedad libre necesita principios objetivos que ordenen la conducta, protejan al débil y pongan límites al poder.Hoy vemos el resultado cuando se confunde libertad con ausencia de normas. La Torá entregada en Shavuot no es imposición externa, sino un marco aceptado voluntariamente: “Haremos y escucharemos” [Éxodo 24:7]. Ese orden voluntario es lo que permite que una comunidad prospere sin depender de un Estado omnipresente.2. El valor del estudio y la transmisión intergeneracionalShavuot se celebra leyendo toda la noche y estudiando. No hay procesiones ni sacrificios: el acto central es el aprendizaje. El judaísmo entendió hace 3,300 años que una nación sin transmisión de su historia, sus valores y su ley, desaparece en dos generaciones.En una época de inmediatez y distracción digital, ese énfasis en el estudio es una corrección. La identidad no se hereda por inercia. Se transmite en la mesa del Shabat, en la conversación con los hijos, en el esfuerzo por entender por qué hacemos lo que hacemos. Las sociedades que abandonan esa transmisión terminan adoptando cualquier ideología de moda.3. Responsabilidad mutua y santidad de la vida cotidianaLa Torá no se entregó solo a los sacerdotes o a los eruditos. “Todo el pueblo respondió a una” [Éxodo 19:8]. La responsabilidad moral es colectiva. Leyes sobre el trato al empleado, al extranjero, al vecino y a la tierra muestran que la santidad no está solo en el templo, sino en el mercado, en el trabajo, en el hogar.Esa visión choca con la tendencia moderna a separar lo privado de lo público, lo religioso de lo cívico. Shavuot nos recuerda que no hay ámbito neutral: o elevamos lo cotidiano con exigencia ética, o lo dejamos degradarse. La familia, el trabajo honesto, el respeto a la palabra dada, son parte del mismo pacto.Una fiesta para hoyShavuot no es nostalgia. Es una invitación a renovar el compromiso con algo más grande que nosotros: una ley moral recibida, no inventada; una comunidad que se sostiene en la responsabilidad mutua; una cultura que se transmite con intención.En tiempos donde todo parece líquido, la entrega de la Torá nos dice que hay verdades que no cambian, y que una sociedad que las olvida, paga el precio. Que esta Shavuot sirva para volver a preguntarnos: ¿qué estamos transmitiendo a la próxima generación, y bajo qué principios queremos vivir como país?Jag Sameaj.

publicado 27 Marzo 2026

Pesaj kasher vesameaj

Pesaj es la fiesta de la libertad y, probablemente, la que más inunda nuestra memoria cuando pensamos en los recuerdos de infancia. Esas mesas largas, llenas de comida, con aromas increíbles, llenas de familia, de melodías, donde claramente la identidad judía se expresaba en su máxima dimensión. Pesaj tiene que ver también con el presente, con el esfuerzo que cada uno de nosotros hace para tener un seder maravilloso y significativo para su familia.Y Pesaj tiene que ver con la historia del pueblo judío, porque habla de una gesta de liberación, probablemente la primera documentada, de un grupo de esclavos que sale a la libertad. En Pesaj está la mano de D-os en todo momento, desde que escucha el ruego de los judíos desde que identifica a Moshé como el encargado de sacarlos de Egipto; D-os está en la apertura del Mar Rojo; D-os está en el maná del desierto, en la nube que los conduce de día y en la columna de fuego que los conduce durante la noche; y D-os está en la ansiedad de todo ser humano por conseguir la libertad. Probablemente la fiesta que más se celebra en el pueblo judío es Pesaj. Tiene que ver con las particularidades de la comida, con las prohibiciones del jametz, las proezas de construir, con los pocos elementos que son kasher le Pesaj, algo maravilloso como son los manjares de la celebración. Tiene que ver con aprenderse los relatos, recordarlos y hacerlos viables para nuestros propios hijos. Porque la esencia de la libertad está en que cada generación tiene que sentirse como si hubiese salido de la esclavitud. Y la esencia de la libertad es que cada generación mejore y perfeccione la forma de definir esa libertad.Por eso el mandato es “be higadeta lebinja”: y le narrarás a tus hijos. De ahí la Hagadá, “be higadeta"; y la Hagadá es el resumen de la interpretación de generaciones que, una tras otra, vivenciaron y sintieron que Pesaj es sustancial para la vida judía. A toda mi querida comunidad, a toda mi familia extendida, que tantos años hemos compartido cosas hermosas y también difíciles, pero que siempre hemos estado juntos, les deseo Pesaj kasher vesameaj. Un Pesaj donde podamos reencontrarnos con esa linda sensación de libertad que nos permite respirar profundo. Que podamos reencontrarnos con esos signos de identidad de las cuatro preguntas, de las cuatro copas, que podamos distinguir en esta celebración aquellas memorias tan ricas que tenemos y que no queremos olvidar jamás. En síntesis, que seamos libres y que disfrutemos de un hermoso Pesaj.

publicado 27 Marzo 2026

La música la mejor forma de conocernos: Isaac Frenkel.

En distintas épocas, hay personas que enriquecen nuestra relación con el pasado. Con ese espíritu recordamos hoy a Isaac Frenkel Rosenberg (1931–2024), cuya vida refleja un constante diálogo entre lo foráneo y el ethos local.Nacido en Chile e hijo de inmigrantes judíos ucranianos, Frenkel creció en un entorno donde la cultura, la comunidad y el compromiso social marcaron profundamente su formación. Desde joven mostró inquietudes tanto sociales como artísticas. Siendo estudiante del Instituto Nacional, participó en la organización de una de las primeras huelgas estudiantiles del establecimiento en 1949, lo que evidenció tempranamente su interés por la participación cívica y la defensa de sus convicciones.A los 12 años ya cantaba en actividades públicas y obtuvo reconocimiento como intérprete. Su vínculo con la música lo acompañó toda la vida. Desarrolló una profunda sensibilidad musical, influido tanto por la tradición judía como por la música popular presente en su entorno familiar.Uno de sus mayores aportes fue su rol como mecenas de la música en Chile. Desde la Fundación Beethoven, institución que llegó a dirigir, impulsó importantes iniciativas para acercar la música clásica a la comunidad. Entre ellas destaca la histórica visita de la Orquesta Filarmónica de Israel en 1995, un hito que no solo permitió al público acceder a una de las agrupaciones más prestigiosas del mundo, sino que también abrió espacios formativos para jóvenes músicos a través de clases magistrales gratuitas.Frenkel entendió la cultura como un puente de encuentro entre las personas. Su trabajo no estuvo motivado por el lucro, sino por la convicción de que el acceso a la música y a las artes debía ser amplio e inclusivo. En este sentido, promovió activamente la participación de estudiantes y las profesores, impulsando una visión democratizadora del arte. Su compromiso fue profundamente vital, basado en la convicción de la igualdad entre personas y en la necesidad de brindar oportunidades a quienes lo requieren.Entre sus contribuciones destaca también el rescate sonoro del salmo sinfónico El Rey David de Arthur Honegger, dirigido por Víctor Tevah y narrado por Roberto Parada en la década de 1950. Esta grabación, editada en 1998, se convirtió en el primer registro de valor histórico del Archivo Sonoro de la Universidad de Chile y fue concebida como un homenaje a los 50 años del Estado de Israel.En el ámbito comunitario, ocupó cargos relevantes a nivel internacional en organizaciones como B’nai B’rith, lo que le permitió establecer vínculos con importantes líderes políticos y culturales.Isaac Frenkel fue, en definitiva, un gestor cultural comprometido que impulsó proyectos de alto nivel y dejó una huella duradera en el desarrollo de la música en Chile. Su trayectoria demuestra que la pasión, la perseverancia y el sentido de comunidad pueden transformar el acceso a la cultura y enriquecer la vida de las personas. En 2020 como gesto final de coherencia con su vida y su compromiso con la memoria, donó en vida todo su legado documental al Archivo, donde hoy puede ser consultado por la sociedad. 

publicado 06 Marzo 2026

Celebramos un Purim increíble en nuestra Kehilá.

Celebramos un Purim en el Mercaz.Fue una tarde llena de movimiento donde grandes y chicos disfrutaron de las distintas estaciones: desde los pinta caritas para los más pequeños hasta un shuk con muchísima variedad.El momento central fue, por supuesto, la lectura de la Meguilat Ester, donde escuchamos juntos nuestra historia de valentía. Pero no todo fue escucha; también nos pusimos manos a la masa para preparar Oznei Hamán, compartiendo recetas y risas entre todas las edades.Además, durante la jornada también tuvimos la oportunidad de cumplir la mitzvá de Matanot LaEvionim, a través del stand de Fundación Contigo, transformando la alegría de Purim en un acto concreto de tzedaká y compromiso con quienes más lo necesitan.Queremos agradecer especialmente a las voluntarias de Sababa por su dedicación y compromiso, a toda nuestra comunidad por habernos acompañado en este encuentro. Reafirmamos una vez más que la mayor fuerza de nuestro pueblo es celebrar juntos nuestra identidad.      

publicado 29 Enero 2026

¿Por qué se asocia la costumbre de no silbar de noche con la Shoá?

La pregunta suena a superstición, pero su origen combina sensibilidad religiosa antigua y trauma moderno. Desde el punto de vista halájico, no existe ninguna prohibición explícita de silbar de noche. Ni el Shulján Aruj ni los grandes códigos normativos lo mencionan. Sin embargo, el judaísmo clásico sí atribuye a la noche un carácter particular: el Talmud Bavli (Berajot 3a) describe las horas nocturnas como un tiempo de mayor vulnerabilidad, donde se recomienda moderación en la conducta y el lenguaje. No se trata de miedo mágico, sino de una ética de cautela.La mística judía reforzó esta idea. Textos cabalísticos presentan la noche como un espacio donde se intensifican fuerzas desordenadas (dinim), y ciertos sonidos innecesarios podían ser vistos como perturbadores del equilibrio espiritual. De allí surgieron costumbres populares que desaconsejaban ruidos agudos o vacíos de intención, como el silbido. Costumbre, no ley.Pero la frase adquirió un peso mucho más fuerte tras la Shoá. Testimonios reales de sobrevivientes, archivados en Yad Vashem, relatan que guardias nazis solían silbar durante patrullajes nocturnos en guetos y campos. El sonido se volvió una señal anticipatoria del horror: redadas, castigos, selecciones. Para muchos, el silbido ligero e indiferente resultaba más aterrador que un grito.Así, en la posguerra, numerosas familias judías europeas transmitieron una consigna simple: “no silbes, especialmente de noche”. No como mandato religioso, sino como memoria corporal heredada. La halajá nunca lo prohibió mientras que la historia lo cargó de sentido.

publicado 22 Enero 2026

27 de enero: Conmemoramos el fin del mayor genocidio de la historia

El 27 de enero de 1945 marca uno de los hitos más significativos del siglo XX: la liberación del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, por parte del Ejército Rojo soviético. Esta fecha no solo simboliza el fin de una de las etapas más oscuras de la Segunda Guerra Mundial, sino que ha sido oficialmente designada por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, para recordar a las millones de personas asesinadas por el nazismo y destacar la importancia de educar para prevenir este tipo de hechos.Durante el Holocausto, el régimen nazi asesinó a seis millones de judíos y a millones de personas pertenecientes a otros grupos perseguidos: el pueblo romaní, personas con discapacidad, minorías sexuales, opositores políticos y prisioneros de guerra. En total, cerca de 15 millones de seres humanos —hombres, mujeres, ancianos y niños— perdieron la vida. Por ello, este dolor es una herida histórica y universal.Con la designación de este día de recordación, el mundo asumió un imperativo ético y moral de luchar contra el antisemitismo, el racismo y toda forma de intolerancia.Auschwitz-Birkenau, ubicado en la Polonia ocupada por la Alemania nazi, fue el mayor complejo de campos de concentración y exterminio construido por el régimen de Adolf Hitler. Allí fueron asesinadas más de 1,1 millones de personas entre 1940 y 1945, la mayoría judías, muchas de ellas gaseadas poco después de llegar en tren. Marchas de la muerte y llegada del Ejército RojoA medida que el avance del Ejército Rojo soviético se aproximaba al este de Europa en enero de 1945, los nazis intentaron borrar las huellas de sus crímenes. Entre los días 17 y 21 de enero, obligaron a unos 60.000 prisioneros —aquellos que aún podían caminar— a marchar hacia el oeste en lo que se conoció como “marchas de la muerte”, una evacuación brutal que causó miles de muertes por agotamiento, frío extremo, hambre y ejecuciones sumarias.Cuando las tropas soviéticas finalmente entraron en el complejo de Auschwitz el 27 de enero de 1945, encontraron un escenario espeluznante: alrededor de 7.000 prisioneros, extremadamente débiles y enfermos, permanecían en los barracones, junto con evidencia física incontestable del genocidio perpetrado allí —montañas de ropa, zapatos, gafas y hasta toneladas de cabello humano que los nazis habían arrancado a sus víctimas y preparado para su venta o reutilización—. La gran mayoría de los demás prisioneros había sido evacuado o asesinado en los días previos a la llegada soviética. Para muchos de esos sobrevivientes, la llegada de los soldados soviéticos representó el fin de una pesadilla insoportable, aunque no el fin del sufrimiento: muchos morían poco después por desnutrición y enfermedades. Para los soldados y oficiales que llegaron, el horror fue igualmente impactante; algunos describieron su conmoción al ver a seres humanos reducidos prácticamente a esqueletos, rodeados de los restos materiales de millones de vidas destruidas. Cada 27 de enero, países de todo el mundo y organizaciones internacionales rinden homenaje a las víctimas del Holocausto. Las ceremonias incluyen discursos, exposiciones, marchas y actos educativos, convocando a gobiernos, sobrevivientes —cuyos números se reducen rápidamente con el paso de los años— y jóvenes generaciones comprometidas con mantener viva la memoria. En Chile también se realizará un acto conmemorativo.Chile y la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto Como parte de la misión de recordar, luchar contra el negacionismo y combatir el antisemitismo, surgió la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA, por sus siglas en inglés), una organización intergubernamental conformada por 35 países, que han adoptado una definición de antisemitismo como herramienta para identificarlo y combatirlo.Como país, Chile no debe estar ausente del imperativo de educar en respeto, tolerancia, no discriminación, inclusión y diversidad, ya que ahí es donde radica la construcción de sociedades más pluralistas, respetuosas de los derechos humanos y que garanticen el pleno desarrollo de todos sus habitantes.El nazismo asesinó a dos tercios de los judíos de Europa, una pérdida demográfica tan profunda que solo recientemente ha comenzado a ser revertida. Se trató de la expresión del mal absoluto, la demostración de adónde puede llegar la deshumanización sistemática. Por ello, sus lecciones deben llevar a la enseñanza de valores y a la condena del racismo y las ideas totalitarias. Ante el aumento de antisemitismo “Recordar” y “Nunca más” no deben ser solo un deseo, sino un compromiso activo frente a los discursos de odio actuales.

Paul Greengard, Premio Nobel de Medicina

Paul Greengard nació en Nueva York, hijo de Pearl Meister y Benjamín Greengard, un comediante de vodevil. Los padres eran judíos, pero al fallecer su madre su madrastra era episcopaliana, por lo que fue criado en la tradición cristiana. Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió en la Armada como técnico electrónico en el MIT, donde trabajó en un sistema de alerta temprana contra aviones kamikaze japoneses. Tras la guerra, estudió en el Hamilton College, donde se graduó en 1948 con una licenciatura en matemáticas y física. Decidió no cursar estudios de posgrado en física porque la mayor parte de la investigación en física de la posguerra se centraba en las armas nucleares, y en su lugar se interesó por la biofísica. Comenzó sus estudios de posgrado en la universidad Johns Hopkins donde trabajó en la función molecular y celular de las neuronas. Recibió su doctorado en 1953 y comenzó su trabajo postdoctoral en las universidades de Londres, Cambridge y de Amsterdam. Posteriormente, fue director del departamento de Bioquímica en los Laboratorios de Investigación Geigy. Tras dejar Geigy en 1967, trabajó brevemente en el Albert Einstein College de Medicina de la universidad Yeshiva y en la universidad Vanderbilt antes de incorporarse como profesor del departamento de Farmacología de la Universidad de Yale. En 1983 se unió al profesorado de la Universidad Rockefeller. Greengard fue miembro del Consejo de Gobernadores Científicos del Instituto de Investigación Scripps.Cuando Greengard comenzó su carrera de investigador en la década de 1950, los científicos creían que la transmisión nerviosa era puramente eléctrica, ya que se pensaba que las células nerviosas se comunicaban exclusivamente a través de neurotransmisores que provocaban impulsos eléctricos. En contra de sus colegas, Greengard decidió investigar los mecanismos moleculares subyacentes a la comunicación neuronal. A lo largo de 15 años, Greengard demostró que este método de señalización alternativo, ahora conocido como transmisión sináptica lenta, es de hecho el medio predominante por el cual las neuronas se comunican entre sí, y lo que le llevó a conseguir el Nobel. Greengard describió cómo las células reaccionan a la dopamina, un importante neurotransmisor en el cerebro relacionado con el placer y nuestros sentimientos felices. Su trabajo proporcionó la ciencia que sería la base para muchos fármacos antisicóticos, que modulan las señales químicas en el cerebro. “Paul era un científico icónico cuya extraordinaria carrera de siete décadas transformó nuestra comprensión de la neurociencia”, ha afirmado el presidente de Rockefeller. “Sus descubrimientos establecieron un nuevo paradigma que requiere la comprensión de la bioquímica de las células nerviosas en lugar de simplemente sus actividades eléctricas. Este trabajo ha tenido un gran impacto. Hoy en día, se reconoce que las anomalías en la señalización entre las neuronas son la base de muchos trastornos neurológicos y psiquiátricos, como la enfermedad de Parkinson, la esquizofrenia, la depresión, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad y el abuso de sustancias”, sentencia. En 1985, Greengard se casó con la escultora Ursula von Rydingsvard, con quien tuvo dos hijos. Murió el 13 de abril de 2019. No se le conoce haber practicado activamente el judaísmo ni por haber hecho del tema religioso un aspecto central de su vida pública o de su carrera científica. Su legado estuvo centrado en la neurociencia y en el estudio de la señalización neuronal. 

Palabras del Presidente del Vaad Hajinuj

Inicio estas líneas abordando dos ideas que atraviesan, de manera transversal, nuestra experiencia como Vaad Hajinuj.La primera es que quienes pasamos por el Hebreo —en cualquier cargo o rol— nos sumamos a una parte muy acotada de un camino largo, que se construye sobre lo que otros han avanzado antes que nosotros. Creo firmemente que parte de lo que nos hace exitosos como institución es contar con una estructura diseñada para que los progresos sean graduales, de modo que, con el trabajo de todos, exista evolución y nunca revolución.La segunda es que entiendo la tarea que nos corresponde como un constante ejercicio de balance entre el proyecto educativo institucional de nuestro Colegio y la realidad cotidiana de nuestra comunidad educativa.Desde esta mirada, trabajamos para combinar una identidad judeo-sionista profunda con el respeto por las diversas formas de vivir el judaísmo. Esto resulta, probablemente, más evidente para quienes somos orgullosos ex alumnos y, a la vez, apoderados del Hebreo: si nos remontamos 20, 30 o 40 años atrás, muchos de los elementos que hoy forman parte de nuestro día a día en el Colegio eran, sencillamente, inimaginables.Construimos una identidad que se profundiza sobre la base del pluralismo. Hoy contamos con mayor y mejor contenido judaico; nuestros talmidim tienen más instancias judaicas a lo largo de la semana y viven muchos más hitos judaicos durante su paso por el IH. Nuestro Colegio es reconocido globalmente por su liderazgo en educación judeo-sionista plural, y hacemos cada vez mayores esfuerzos por involucrar a los apoderados en el desarrollo de la identidad judía de sus hijos.Junto con lo anterior, buscamos combinar excelencia académica con vocación de inclusión. Desde hace ya algunos años, con variaciones menores, todos compartimos el orgullo comunitario de ver al IH en lo más alto del ranking PAES, fruto de un trabajo sistemático y riguroso liderado por nuestra Directora Académica, Rosita Medina.Pero esa excelencia académica ha avanzado hasta volverse absolutamente transversal en nuestro Colegio: desde el fuerte impulso al bilingüismo que comienza en Gan, hasta la implementación del programa IGCSE de la Universidad de Cambridge, reconocido internacionalmente por su excelencia.Sabemos que este esfuerzo colectivo por dar un salto de calidad genera nuevas exigencias para todos: profesores, alumnos y apoderados. Sin embargo, estamos plenamente convencidos de que, en el corto plazo, todos cosecharemos los frutos de lo que hoy estamos sembrando.También entendemos que la inclusión educativa no es solo un desafío propio de nuestra institución, sino un eje transversal a la educación de hoy en todo el mundo: exige poner la mirada en la personalización del proceso pedagógico, ofreciendo a cada talmid las oportunidades concretas para avanzar en sus propios aprendizajes, y requiere que la institución misma se flexibilice para alojar a todos en sus diferencias. Por ello hemos desplegado, de manera rigurosa, diversas estrategias de acompañamiento, reforzamiento y apoyos específicos, diseñadas institucionalmente para cada nivel. Confiamos en que el trabajo sistemático de nuestras morot y morim, sumado al compromiso de los estudiantes y de sus familias, es el camino para avanzar juntos hacia un mejor Colegio para todos.Desde hace ya algunos años, la apertura al mundo encaminando el proyecto más allá de las salas y el deporte se han convertido en nuevos pilares de nuestra institución. El IH participa con éxito en diversas competencias deportivas, concursos de inglés y olimpiadas de matemáticas y robótica. A esto se suman alianzas con el EIM y el Club de Golf, que permiten ampliar de forma importante la oferta deportiva para nuestros talmidim.Gracias al impulso de nuestra Rectora y al compromiso de algunos apoderados, hoy contamos también con programas de acercamiento al mundo del trabajo y al emprendimiento. En el ámbito artístico, el Music Kef del IH y Musical ya son citas imperdibles en nuestro calendario.Como Vaad Hajinuj, tenemos la convicción de contar con el mejor equipo directivo del país, liderado por nuestra Rectora, Ariela Judkovski, un equipo comprometido con la excelencia y la mejora continua. Estamos orgullosos de lo alcanzado y, a su vez, plenamente conscientes de que debemos seguir siempre avanzando, revisando y perfeccionando nuestro quehacer. Es por ello que hemos generado nuevas instancias para escuchar a los apoderados, que se suman al extraordinario trabajo que realiza el CGP para canalizar inquietudes e iniciativas.Reconocemos especialmente la labor de FOBEJU, organización que continúa moviendo las fronteras en cuanto a su apoyo para abrir oportunidades, acercar nuevas familias y permitir que más niños puedan ser parte de nuestro proyecto educativo. De esta manera, FOBEJU contribuye de forma concreta a construir una comunidad más fuerte, inclusiva y comprometida con su futuro. Quisiera concluir agradeciendo profundamente la labor y el compromiso de cada una de nuestras morot, morim, funcionarios, directivos y colaboradores del IH en general, que dedican su tiempo, esfuerzo y energía a formar talmidim capaces de llegar al máximo de su potencial: desarrollándose plenamente en el ámbito que decidan, siendo personas íntegras, judíos orgullosos de su identidad y un aporte a la sociedad.

Generación del Cambio: una huella que permanece

Cuando pienso en la Generación 2025, me viene inmediatamente a la mente el nombre con el que ellos mismos decidieron identificarse: la Generación del Cambio. Lo que comenzó como una consigna terminó convirtiéndose en una definición precisa de quienes fueron y de la huella que dejaron en el Instituto Hebreo.A lo largo de su trayectoria escolar, y especialmente durante sus últimos años, estos jóvenes demostraron una capacidad poco común para cuestionar aquello que parecía establecido, proponer nuevas formas de hacer las cosas y asumir el desafío de liderar transformaciones con responsabilidad. Comprendieron que cambiar no significa romper con la tradición, sino fortalecerla y proyectarla hacia el futuro.Con esta generación comenzaron iniciativas que hoy forman parte de la vida institucional del colegio. Fueron los primeros en participar del Programa de Aproximación al Mundo Laboral, una experiencia que permitió a los estudiantes conocer espacios reales de trabajo, dialogar con profesionales y comenzar a construir, desde la experiencia, sus propios proyectos de vida. Lo que nació como una innovación hoy se ha consolidado como una parte fundamental de la formación de nuestros estudiantes.También fueron protagonistas de la renovación de nuestro proyecto de emprendimiento. Lo que comenzó como una experiencia extracurricular impulsada por su entusiasmo y compromiso se transformó posteriormente en una asignatura electiva, incorporando al currículo una formación orientada a la creatividad, la innovación, la resolución de problemas y el trabajo colaborativo. En un mundo que exige iniciativa y capacidad de adaptación, esta generación ayudó a abrir un camino que seguirá beneficiando a quienes vengan después.Su liderazgo también se expresó en el fortalecimiento de la participación estudiantil. Promovieron nuevas formas de representación, impulsaron vínculos con organizaciones juveniles de la comunidad judía y contribuyeron a construir puentes entre la experiencia escolar y los desafíos que encontrarán en la vida universitaria y profesional. Entendieron que el liderazgo no consiste únicamente en ocupar espacios de representación, sino en generar oportunidades para otros.Quizás uno de sus aportes más significativos haya sido la manera en que comenzaron a transformar algunas prácticas culturales profundamente arraigadas en la vida escolar. Se atrevieron a revisar tradiciones, a preguntarse si seguían representando los valores que queremos transmitir y a proponer formas más respetuosas, conscientes y coherentes de construir comunidad. Demostraron que es posible honrar la historia sin dejar de mejorarla.Pero la Generación 2025 no será recordada únicamente por los cambios que impulsó. Será recordada por la forma en que los llevó adelante: con resiliencia, sensibilidad, compromiso y un profundo sentido de pertenencia. Supieron enfrentar momentos complejos, convivieron con desafíos que exigieron madurez y aprendieron que toda transformación significativa requiere diálogo, perseverancia y valentía.Este año también nos permitió reafirmar una convicción central para nuestro proyecto educativo. Vivimos tiempos de grandes transformaciones sociales, culturales y tecnológicas, y el desafío de la educación es preparar a nuestros jóvenes para desenvolverse en un mundo cada vez más complejo sin perder de vista quiénes son. Nuestra misión sigue siendo formar personas académicamente preparadas, profundamente conectadas con sus raíces judías, comprometidas con Medinat Israel, guiadas por valores sólidos y capaces de aportar positivamente a la sociedad.Al momento de leer estas páginas, muchos de los 92 estudiantes que egresaron en diciembre de 2025 ya estarán transitando nuevas etapas: algunos en Israel, otros iniciando estudios superiores o incorporándose a distintos proyectos personales y profesionales. Todos ellos llevan consigo una parte de esta comunidad que los acompañó durante años y que forma parte de su identidad.Existe una idea que me acompañó durante todo este año. Las comunidades perduran cuando logran transmitir su historia de generación en generación. Los colegios son uno de los espacios donde esa transmisión ocurre de manera más profunda. Cada estudiante que egresa del Instituto Hebreo se convierte en un nuevo eslabón de una cadena que comenzó mucho antes de nosotros y que continuará mucho después. Algunos de nuestros egresados representan la cuarta generación de sus familias en esta institución; otros son la primera. Todos, sin excepción, forman parte de una misma historia compartida.La Generación del Cambio deja un legado que trasciende sus años escolares. Deja nuevas tradiciones, nuevas oportunidades y nuevas formas de pensar el liderazgo y la vida comunitaria. Pero, por sobre todo, deja una enseñanza: que el cambio verdadero nace cuando las personas se animan a hacerse responsables del futuro que quieren construir.Felicitaciones, Generación 2025. Gracias por abrir caminos. Su huella permanecerá en la historia del Instituto Hebreo por muchos años más.Este año también quedará en nuestra memoria por la partida de nuestro querido Maxi Nagel Hirsch z”l, un acontecimiento que conmovió profundamente a toda la comunidad del Instituto Hebreo. Su ausencia nos enfrentó al dolor, pero también nos recordó la fortaleza que nace cuando una comunidad se reúne para acompañar, sostener y cuidar a quienes más lo necesitan. En medio de la tristeza, vimos desplegarse lo mejor de nuestros valores: la empatía, la solidaridad, el sentido de pertenencia y la responsabilidad mutua. Como educadores y como comunidad, aprendimos una vez más que la escuela es mucho más que un lugar de aprendizaje académico; es un espacio donde construimos vínculos significativos, donde encontramos contención en los momentos difíciles y donde aprendemos, juntos, a dar sentido incluso a las experiencias más dolorosas. El recuerdo de Maxi permanecerá siempre entre nosotros, como parte de la historia y del corazón de nuestra comunidad.Al mirar este año en perspectiva, queda la certeza de que una comunidad se construye tanto en los momentos de celebración como en aquellos que ponen a prueba nuestra fortaleza. La Generación 2025 deja un legado de liderazgo, iniciativa y capacidad de transformar la realidad, pero también nos deja el ejemplo de una generación que aprendió a acompañarse, a sostenerse y a crecer en comunidad.Cada estudiante que egresa del Instituto Hebreo se lleva una parte de esta historia, y al mismo tiempo deja una parte de sí para quienes vendrán después. Así se construye la continuidad: generación tras generación, persona tras persona, experiencia tras experiencia.Gracias, Generación del Cambio, por los caminos que abrieron, por las preguntas que se atrevieron a formular y por la huella que dejan en nuestra comunidad. Que los valores, aprendizajes y vínculos construidos en estos años los acompañen siempre. El futuro los espera; el Instituto Hebreo será para siempre parte de su historia, y ustedes serán para siempre parte de la nuestra.

El niño que burló a la muerte: Joseph Schleifstein, símbolo de resistencia infantil

La historia de Joseph Schleifstein comienza en Sandomierz, Polonia, donde nació en marzo de 1941. En 1942, su familia fue trasladada al gueto de Częstochowa. Ante la amenaza de que los niños eran considerados “inútiles” y enviados directamente a la muerte, sus padres lo ocultaron en sótanos húmedos, enseñándole a permanecer en silencio para evitar ser descubierto. En 1943 fueron deportados al campo de Buchenwald, donde las autoridades separaban a los prisioneros: los aptos para trabajar iban a la derecha y los niños pequeños a la izquierda, destinados a las cámaras de gas. En ese momento crítico, su padre encontró una gran bolsa, lo colocó dentro, advirtiéndole que guardara silencio. Así logró introducirlo inadvertidamente al campo, junto con sus herramientas de trabajo.Con ayuda de prisioneros antifascistas, lo mantuvieron oculto. Eventualmente fue descubierto por los guardias de las SS, quienes conmovidos lo adoptaron como una suerte de "mascota del campo". Le confeccionaron un uniforme infantil y lo hicieron participar en el apel matutino, donde debía declarar: “Todos los prisioneros están contabilizados”.Cuando llegaban inspecciones de altos mandos, Schleifstein era nuevamente ocultado, ya que los niños no debían aparecer. En una ocasión estuvo a punto de ser ejecutado, hasta que su padre volvió a intervenir. A pesar de todo, enfermó gravemente y fue internado en el hospital del campo, donde permaneció hasta que finalmente fue liberado.El 12 de abril de 1945, tropas estadounidenses liberaron Buchenwald. Schleifstein, entonces de cuatro años, fue fotografiado sentado en el escalón de un camión del UNRRA—una imagen que se convirtió en símbolo del horror infantil sobreviviente. Posteriormente, junto con su padre, fue llevado a Suiza para recuperarse. Más tarde lograron reencontrar a su madre en Dachau y en 1948 emigraron a Estados Unidos gracias al apoyo del Comité Judío Americano.Años después Schneiderstein, ya como adulto y habiendo trabajado en AT&T, emergió nuevamente en los medios. Su historia cobró visibilidad tras el estreno de la película La vida es bella (1997), ya que era una historia real que reflejaba lo mostrado en la pantalla. Llegó a ser entrevistado y testificó en el juicio de Buchenwald ante un tribunal militar estadounidense, donde varios oficiales del campo fueron condenados.El caso de Joseph Schleifstein es un testimonio excepcional: sobrevivir siendo el prisionero más joven en Buchenwald es casi un milagro. Su relato ilumina una de las facetas más estremecedoras del Holocausto: la infancia arrancada, el ingenio del amor paternal y la llamativa contradicción de una humanidad puntual en medio de la barbarie.Fuentes: • auschwitz.dk • Jugend im KZ (Buchenwald Memorial) • Aurora-Israel (Marcela Oviedo) 

Los hutíes de Yemen:De la guerra civil a una amenaza regional

La guerra civil en Yemen es un conflicto armado que lleva más de 12 años, que enfrenta al grupo rebelde de los hutíes con las fuerzas gubernamentales yemeníes. Más concretamente, tuvo un punto de inflexión en 2014 cuando los rebeldes tomaron Saná, la capital del país. Una de las principales particularidades de este conflicto radica en que los hutíes han sido apoyados por Irán, mientras que las fuerzas gubernamentales han recibido el sustento de Arabia Saudita. De este modo, al igual que en otros países árabes como Irak, Líbano y Siria, en Yemen existe un conflicto que refleja la pugna geopolítica y religiosa entre las dos ramas principales del islam: la chiita (representada por los hutíes y respaldada por Teherán) y la sunnita (gubernamental y respaldada por Riad). Esta confrontación se ha entrelazado con intereses hegemónicos regionales, transformando el mapa local en un escenario de guerra en el que ambos centros de poder se disputan el liderazgo de Medio Oriente. Con la guerra en Gaza, desde octubre de 2023, los hutíes volvieron a cobrar importancia. En señal de respaldo a la organización terrorista Hamás, el grupo rebelde yemení perpetró diversos ataques empleando drones y misiles contra territorio israelí. Asimismo, implementó un bloqueo en el Mar Rojo al tránsito de embarcaciones comerciales ligadas a intereses de Occidente e Israel, lo que motivó una reacción militar de Estados Unidos y el Reino Unido en contra de las fuerzas rebeldes.A partir de la guerra de Estados Unidos e Israel en contra de Irán, iniciada el 28 de febrero de 2026, los hutíes han entregado su firme respaldo a Teherán. Rompiendo un cese al fuego de cuatro años con Arabia Saudita, los rebeldes yemeníes declararon en julio del presente año un bloqueo marítimo en contra de Riad en el estrecho de Bab el-Mandeb, ubicado en el mar Rojo. De este modo, se amenazaba la provisión de petróleo y la libre navegación en momentos de fuerte volatilidad marítima por el cierre del estrecho de Ormuz. La rearticulación del grupo yemení ocurre en momentos en que otros importantes proxys y aliados de Irán han experimentado un significativo debilitamiento. Cabe mencionar los enfrentamientos militares de Israel con el movimiento islamista Hezbolá en el Líbano; las operaciones aéreas por las fuerzas de Estados Unidos en contra de milicias chiitas en Irak; y, el derrocamiento del gobierno de Bashar al-Assad en Siria en 2024, aliado estratégico de Teherán. Todo esto ha implicado un deterioro de la influencia iraní en el "Eje de la Resistencia", empujando a los hutíes a asumir un rol de mayor beligerancia en el teatro de operaciones regional. En definitiva, lo que inició como una guerra civil y una disputa por la hegemonía religiosa entre el chiísmo respaldado por Irán y el sunismo respaldado por Arabia Saudita, se ha consolidado como un factor que puede impactar en la seguridad israelí, en el comercio de Medio Oriente y en la estabilidad de toda la región. 

Jessica Landes, la voz de Chile en la iniciativa del presidente Herzog: "Creamos un programa para pensar la continuidad del pueblo judío y de la comunidad judía"

A la luz de la creciente polarización entre y dentro de las comunidades judías y del debilitamiento general de la identidad judía, en abril de 2023, el presidente de Israel, S.E. Isaac Herzog, anunció el lanzamiento de Voice of the People (VoP), en español “La Voz del Pueblo” que busca asegurar un futuro judío compartido. Entre más de 10.000 postulantes de todo el mundo, la Rebbetzin Jessica Landes fue una de las 150 personas elegidas para integrar la primera cohorte 2025-2026 — y la única en representar a Chile.Voice of the People trabaja para identificar, debatir y abordar de manera creativa los desafíos más urgentes que enfrenta el pueblo judío. Sus miembros se organizan en diez equipos temáticos que dedican dos años a investigar, analizar y desarrollar soluciones concretas; en marzo de 2025 el grupo completo se reunió en una convención presencial de cuatro días en Israel, con la participación del propio Herzog. Los eventos del 7 de octubre de 2023 le dieron a la iniciativa una relevancia adicional, en momentos en que el antisemitismo crece, las batallas se libran también en el terreno digital y una nueva generación se pregunta qué significa hoy la identidad judía.Jessica Landes, quien posee una maestría en educación de la Universidad Hebrea de Jerusalén y una en estudios judaicos de la Universidad Hebraica de México, es una figura reconocida en la comunidad tanto por su trabajo en el Instituto Hebreo como en el Círculo Israelita de Santiago, donde creó el programa "Travesías" —viajes de identidad judía a Polonia, España y Monastir-Salónica— además de programas de estudio para adultos.El primer informe de VoP "Jewish Landscape Report", identificó al antisemitismo como la mayor preocupación global entre las comunidades judías (76% de los encuestados). Este fenómeno genera un profundo impacto emocional pero, al mismo tiempo, ha fortalecido la solidaridad comunitaria, la conexión con Israel y el orgullo por la herencia judía. De La Voz del Pueblo a un programa propioDentro de VoP, Jessica integró el equipo temático dedicado justamente a la polarización, junto a otros 14 miembros del consejo. Fue ahí donde surgió, junto al brasileño Salomão Ioschpe, The Joint Leadership Learning Initiative (JLLI): un programa de formación para líderes comunitarios de Brasil, Chile, México, Argentina, del cual la Comunidad Judía de Chile (CJCh) es parte activa. "Es súper potente porque dentro de mi grupo de Voice of the People estamos avanzando con este programa de liderazgos locales. La idea es generar las discusiones y conversaciones necesarias para formar líderes en función de los desafíos del pueblo judío", cuenta Jessica.La pregunta que guía al programa es cómo sostener las diferencias que históricamente han sido fuente de resiliencia judía, sin perder el sentido de un propósito compartido. En lugar de buscar soluciones inmediatas a la polarización, JLLI invierte en quienes tienen la capacidad de moldear las conversaciones dentro de las comunidades: sus líderes. Más que un curso convencional, funciona como un laboratorio de aprendizaje colaborativo, donde los propios participantes evalúan y perfeccionan el modelo para su futura expansión a otras comunidades de la región.Precisamente esta semana se encuentra liderando el curso de la primera cohorte, lo que Jessica explica así: “Se trata de cinco encuentros con Marc J. Rosenstein, un rabino estadounidense que escribió el libro “Turning Points in Jewish History”; allí estudiamos los dilemas del pueblo judío hoy. Han sido jornadas muy potentes, con muchas discusiones impresionantes”.Para Jessica, el objetivo trasciende el aula: se trata de construir una red latinoamericana —y, con el tiempo, global— de líderes capaces de pensar colectivamente los desafíos del pueblo judío desde realidades diversas. “El objetivo es formar comunidad con la convicción de que el desacuerdo no tiene por qué paralizar a un pueblo que, durante más de tres mil años, nunca pensó igual y que, precisamente por eso, siguió construyendo junto”, concluye la única representante de Chile ante la Voz del Pueblo.    ------------------------------------¿Qué es Voice of the People? • Lanzamiento: abril de 2023, por el presidente de Israel, Isaac Herzog. • Estructura: consejo de 150 miembros — 50 de Israel, 50 de Estados Unidos y Canadá, y 50 del resto del mundo — con mandatos de dos años, más un programa de fellowship con 10 becarios. • Organización: diez equipos temáticos, cada uno con un facilitador asignado. • Cronograma: lanzamiento virtual a comienzos de 2025; convención presencial de cuatro días en Israel en marzo de 2025; luego dos años de trabajo por equipos, desde la investigación hasta el desarrollo y prueba de soluciones. • Socios: la Presidencia de Israel, la Organización Sionista Mundial y la Agencia Judía para Israel, con el respaldo filantrópico de la Fundación Azrieli, las Fundaciones de la Familia Wilf y la Fundación Patrick y Lina Drahi.

José Codner, presidente del Comité de Construcción (discurso en ceremonia de primera piedra, 26 octubre 2007) "Esta es una piedra generacional"

"Esta es una piedra generacional"Contento, pero con la sensación de haber asumido una nueva responsabilidad, se mostró José Codner, presidente del Comité de Construcción, luego de la colocación de la primera piedra del nuevo Mercaz Kehilatí.A continuación su discurso:«Frente a un hecho que se puede dar cada cincuenta o cien años, hoy tenemos la suerte de proceder a la colocación simbólica de la primera piedra del Nuevo Centro de Eventos Mercaz Kehilatí, la nueva casa de la Comunidad Israelita de Santiago.Tal como lo manifesté en el servicio de Neilá en el último Iom Kipur, yo acepté la invitación para encabezar este proyecto pues en términos absolutos, y sin entrar a detalles, era para mí un proyecto de continuidad judía, y en términos relativos, además, una manera muy importante de poder proyectarnos con nuestra cultura y tradiciones como un centro de extensión hacia la Comuna de Lo Barnechea, en particular, y a la sociedad chilena toda.Dentro de lo que es la tradición de colocar una primera piedra, podemos mirar dicho evento de dos maneras: o es una piedra fundacional o es una piedra generacional. Yo me quedo con la segunda frase: es una piedra generacional.El Pueblo Judío existe hace más de 3.800 años. Las generaciones de este Pueblo que han pasado a través del tiempo nos han dejado grandes responsabilidades frente a la humanidad: sí, fuimos el primer pueblo en adoptar una religión monoteísta libremente, somos el Pueblo del Libro, y en este acto de algún modo estamos reafirmando nuestra fe, una forma de ver la vida y de ayudar al prójimo, de estudiar y difundir las expresiones de la cultura, del arte y de nuestras tradiciones.Es decir, hoy se está realizando un cambio generacional, y tengo la sensación de que esto no es algo nuevo, sino que es la continuidad de lo que otras generaciones ya hicieron.Esto es asumir nuestra responsabilidad: «am Israel jai ve kaiam», lo cual significa: «El pueblo judío vive y perdura para la eternidad».Esta primera piedra fue traída desde Jerusalén, nuestra Ciudad Santa y jamás olvidada por el Pueblo de Israel. Jerusalén está con nosotros en este acto.Quisiera aprovechar de señalar algunos conceptos fundamentales de este proyecto: No es sólo una sinagoga, es un centro cultural y comunitario, donde queremos que el espíritu judío esté presente, abierto a cada uno de los miembros de nuestro pueblo y a la comunidad toda, en especial a esta comuna de Lo Barnechea, que nos ha cobijado ya por tantos años.Tenemos un acuerdo para que funcione acá una sede oriente del Centro de Estudios Judaicos de la Universidad de Chile, donde se darán cursos y charlas del más alto nivel académico en esa materia, lo cual esperamos conformará junto a expresiones de la música, el teatro y las artes plásticas, un centro cultural y de eventos de alto nivel.Les daré una muy sintética descripción del Nuevo Mercaz Kehilatí: A la manera de un parque, con jardines y plazas simbólicas que conviven entre sí, se distinguen cuatro edificios bien delimitados: Un edificio de Culto, con dos sinagogas, una mikveh y también una sala de tahará para dignificar los momentos de la partida de nuestros difuntos. Un edificio de la Cultura, con 11 salas de clases, una moderna biblioteca, una cafetería para 80 personas, y las dependencias administrativas.Un gran salón de fiestas para 450 personas sentadas cenando, adaptable a una configuración del tipo de conferencias con capacidad para 850 personas. Y un «parking», con 224 estacionamientos cubiertos en un solo nivel.Estos cuatro edificios se articulan por medio de La Plaza de la Vida, el corazón de todo el conjunto.El próximo viernes 26 de octubre terminaremos la tercera ronda de licitaciones con las empresas constructoras, y en los próximos 30 días anunciaremos oficialmente la adjudicación de la obra e iniciaremos la construcción propiamente tal en noviembre de 2007. Espero que esta magnífica obra sea entregada a la comunidad en el último trimestre de 2008.Amigos míos, ustedes saben lo que en el Judaísmo significa la palabra Tzedaká y que es uno de los cuatro pilares de nuestra religión. Por eso, desde el fondo de mi corazón les pido vuestra ayuda, sólo nos falta lograr donaciones por el 10% del costo total del proyecto para estar totalmente financiados y así efectuar en el 100% la construcción y alhajamiento de la obra.Vuestra ayuda es muy importante, y si ya ayudasteis, vuelvan a cooperar. Si no lo han hecho, contacten nuestra administración (fono 2405000 o en sus oficinas del Instituto Hebreo) o directamente a mí o a Sergio Jodorkovsky.Vuestra ayuda es esperada por vuestra comunidad.»

Entrevista a José Codner a 15 años de la Inauguración del Mercaz

¿Qué desafíos tuvo que enfrentar entre la compra del terreno y el comienzo de la construcción?-“Yo me acerque al Proyecto “Mercaz Kehilatí” en el año 2005, en un momento cuando ya habían pasado algunos años de la compra del ex casino “El Caleuche” y en que el Arquitecto Abraham Senerman y su ayudante Joshua Bernstein, ya habían delineado parcialmente un anteproyecto para la construcción de un Edificio en base a la cual yo pude empezar a soñar con la realidad  que tenemos y que denominare a secas: “Mercaz”.El primer desafío fue pedir la renuncia a la tarea del Anteproyecto Abraham Senerman y conseguir un nuevo equipo de arquitectura, distinción que me toco en elegir para tal efecto a “Bendersky y Asociados” y se estimó según la oficina del ITO un costo determinado.Este anteproyecto fue presentado a una Asamblea de Socios de la Comunidad Israelita de Santiago y aprobado en primera instancia alrededor de agosto del año 2006. Este fue el gran primer error en la evaluación del costo del proyecto, trabajamos con estimar los ingresos en dólares norteamericanos y la verdad era que la evaluación fue en UF, relación que nos perjudicó en el periodo de construcción.El Directorio aprobó la inversión y nos fijó un eventual déficit a ser financiado en EL  sistema bancario. Además, se aprobó la venta de la antigua Sinagoga de Serrano, que aportó una cifra significativa”.-¿En algún momento se elevó el costo de la construcción, cómo se logró conseguir los recursos adicionales para completar la obra? -“Al entrar en la etapa de terminaciones - alrededor de un 60 % del costo total de la obra - ya teníamos claro que era imposible bajar la inversión o paralizar la obra terminando el Edificio del Culto o bien asumir el mayor costo pasando “el platillo” de las donaciones por tercera vez. La solución era una mezcla de los dos factores antes mencionados.El resultado de esta nueva ronda de donaciones a mediano plazo y efectuando algunas rebajas en el costo total de la obra nos permitió financiar la obra y asumir un crédito de largo plazo con el Banco Santander por un déficit determinado. Fue de gran apoyo en el financiamiento el apoyo de algunas instituciones judías de beneficencia”.-En lo personal, ¿Qué ha significado para usted, ser el artífice del nuevo Mercaz a 15 años de su apertura, ha cumplido sus expectativas y cómo podría seguir mejorando? -“Para mí, el haber dirigido como máximo responsable la construcción del Mercaz, significó quizás la tarea más importante que haya que tenido que afrontar en mi vida y cuando lo miro retrospectivamente, me parece un sueño. Debo destacar que desde diciembre de 2010 el Mercaz ha estado desarrollando su Plan de Continuidad Judía.Creo sinceramente que la labor de su Directorio, sumado a los voluntarios del Mercaz, han permitido en estos 15 años mantener a esta maravillosa comunidad en un constante crecimiento”.

Douglas Osheroff, Premio Nobel de Física

Douglas Osheroff nació el 1 de agosto de 1945 en Aberdeen, Washington. Su padre, William Osheroff, era hijo de inmigrantes judíos que habían emigrado de Rusia . Su madre, Bessie Anne Ondov, enfermera, era hija de inmigrantes eslovacos cuyo padre era pastor luterano. Osheroff fue confirmado en la Iglesia Luterana, pero tuvo la oportunidad de elegir y decidió no seguir asistiendo. El declaró: “Supongo que, a nivel emocional, acepto la idea de Dios, pero no sé cómo se manifestaría”. Obtuvo su licenciatura en 1967 en Caltech, donde asistió a clases y realizó investigaciones de pregrado. Osheroff se unió al Laboratorio de Física Atómica y del Estado Sólido de la Universidad de Cornell como estudiante de posgrado, donde realizó investigaciones en física de bajas temperaturas para investigar el comportamiento del helio-3 (3He), isótopo del más abundante He-4 (4He), a temperaturas cercanas al cero absoluto. Osheroff descubrió efectos inesperados en sus mediciones, del 3He que se explicaron como transiciones a una fase superfluida. Cuando ciertas sustancias se enfrían a temperaturas extremadamente bajas, se vuelven superfluidas. La superfluidez es un estado de la materia caracterizado por una viscosidad exactamente igual a cero. A diferencia de los líquidos comunes, estos fluidos se desplazan sin fricción interna y pueden fluir interminablemente, llegando incluso a ascender por las paredes de sus recipientes. Recibió compartido el Premio Nobel de Física en 1996 por este descubrimiento. Osheroff se doctoró en la Universidad de Cornell en 1973. Posteriormente trabajó durante 15 años en los Laboratorios Bell en New Jersey, donde continuó investigando fenómenos a bajas temperaturas en 3He. En 1987 se incorporó a los Departamentos de Física y Física Aplicada de la Universidad de Stanford, donde también fue jefe de departamento entre 1993 y 1996. Actualmente, Osheroff es profesor emérito de  la Universidad de Stanford, y su investigación se centra en fenómenos que ocurren a temperaturas extremadamente bajas. El descubrimiento de la superfluidez en el 3He permitió a los científicos estudiar directamente en sistemas macroscópicos, o visibles, los efectos mecánicos cuánticos que anteriormente solo se habían estudiado indirectamente en moléculas, átomos y partículas subatómicas.Osheroff fue seleccionado para formar parte del panel de investigación del transbordador espacial Columbia. Actualmente forma parte del consejo asesor de Scientists and Engineers for America, una organización centrada en promover la ciencia rigurosa en el gobierno estadounidense. Osheroff es zurdo y suele atribuir a ello algunas de sus peculiaridades y excentricidades. También es un fotógrafo aficionado; además, ha impartido en varias ocasiones el curso introductorio de física de Stanford sobre electricidad y magnetismo, así como laboratorios de pregrado sobre física de bajas temperaturas. Entre sus actividades de divulgación de la física, Osheroff participó en los festivales de ciencia para estudiantes de secundaria y preparatoria, y es invitado de honor oficial en el Torneo Internacional de Jóvenes Físicos. En 1970 se casó con la bioquímica Phyllis Liu. Osheroff es uno de los 20 estadounidenses galardonados con el Premio Nobel de Física que firmaron una carta dirigida al presidente George W. Bush, instándolo a revertir el daño causado a la investigación científica básica en el proyecto de ley de asignaciones generales del año 2008, solicitando fondos de emergencia adicionales.  Douglas Osheroff tiene una relación con el judaísmo principalmente por la ascendencia familiar de su padre, no porque sea conocido como una figura religiosa judía.

Discurso Kakidsh a José Codner Z"L

Les doy las gracias a cada uno de ustedes por acompañarnos en medio de este temporal.  Haré mi mejor esfuerzo por transmitir todo lo que mi papá nos entregó y la huella que dejó en muchos de nosotros.En un rato rezaremos el Kadish de duelo. Para quienes no lo sepan, este es uno de los rezos más importantes del judaísmo, y se reza durante el año que sigue a la partida del ser querido.  El Kadish de duelo no menciona la muerte ni el sufrimiento de los fallecidos, sino que, más bien, es un inspirador agradecimiento por la vida de quienes fallecieron.Con este espíritu, quiero dar las gracias por las virtudes y la vida vivida de mi papá, José Codner, Pepito para mi mamá, Pepe para los amigos y Yosef Ben Mordejai, José, hijo de Marcos en hebreo. Con el espíritu del kadish de duelo quiero dar las gracias por lo que mi papá le entregó a la familia, a Chile, a la comunidad judía y a las personas que trabajaron con él. Sobre todo, como nos marcó a tantos de los que tuvimos la suerte de compartir con él.Doy las gracias porque mis abuelos llegaron a Chile en el año 39, un mes antes del inicio de la guerra. Doy las gracias porque Chile los recibió. Ellos fueron una familia de inmigrantes que hablaba ruso e yidish, que primero llegó a Santiago y después se fue a Rancagua. Al parecer, en Rancagua había más oportunidades, ya que allí existía una importante comunidad rusa.Mi papá nació en 1941, dos años después de que la familia Codner Chijner llegó a Chile. Unos años después, la familia se trasladó a Santiago y mi abuelo compró una farmacia, la Farmacia Santo Domingo. Según mi papá, él no tuvo infancia, porque trabajaba como bodeguero y organizaba la mercadería en la farmacia familiar.José, o Pepe, ingresó al Instituto Nacional en la época gloriosa del colegio.  Nadie diría que el alumno al que le costó tanto aprender a leer y escribir, y que después recibió duras sanciones por su gusto por jugar al billar al otro lado de la Alameda, llegaría a hacer tantas cosas en su vida.  Por estos años del Instituto Nacional, a los 16 años atendiendo el mostrador de la Farmacia Santo Domingo, conoció a mi mamá, Perla Dujovne, ZL.  Mi papá tuvo buen ojo, se enamoró bien, encontró una mujer que fue excelente compañera y que fue su partner toda la vida; además, alegre y un pilar de la familia. Creo que fue una verdadera historia de amor y que él nunca pudo recuperarse de su pérdida.Posterior al Instituto Nacional, mi papá y su hermana, la Tía Sabina, ZL, sin ninguna posibilidad de pataleo, entraron a estudiar química y farmacia a la Universidad de Chile, donde hicieron amistades que duraron muchos años. Así, junto a la Tía Clari, se convirtieron en los primeros profesionales de la familia.Quiero destacar algunas virtudes de mi papá que merecen mencionarse.   Todos conocemos su liderazgo y generosidad en la comunidad judía.  Como logró sacar adelante varios proyectos de importancia, el Mercaz no existiría hoy si no fuera por los años dedicados a este trabajo.  Este mismo tesón lo ponía en marcha cuando organizaba los viajes familiares, de los que tanto las hijas, yernos y nietos tenemos un recuerdo maravilloso. Mi mamá daba la idea, y él organizaba todo. ¡Sólo agradecer!Otra virtud que me gustaría recalcar es que era un excelente consejero y muy comprometido cuando alguien tenía problemas.  ¿Cuántos de los amigos y familiares le fuimos a pedir consejo? Él tenía una mente visionaria y, en esos momentos pensaba con mucha claridad.  Creo que siempre me acordaré cuando dos amigos de mis papás tuvieron hijos enfermos. ¡Cómo él y mi mamá se preocuparon y los acompañaron!  ¡Cuántas veces me pidió consejos médicos sobre personas que yo no conocía y que trabajaban con él en la farmacia! Todo esto demostraba su gran corazón.Otra virtud que quiero destacar es algo en lo que pocos piensan.  Cuánto lo querían las personas que trabajaban en el mostrador, en las cajas, en la bodega y el personal de la casa.  Aún veo a personas que trabajaron con él y me lo comentan. Sólo agradecer que dio trabajo a tanta gente.Todos sabemos de su esfuerzo, y perseverancia en el trabajo, pero una virtud que acrecentaba las anteriores era lo visionario que era. Tenía ese espíritu creativo, innovador, que veía el futuro.  Era increíble cómo hizo avances tecnológicos y de formato para las farmacias que fueron muy pioneras. Hasta el año 2010, trabajó incansablemente. Apasionadamente.  Con verdadero espíritu empresarial. Aún me acuerdo de cuando tenía aproximadamente 60 años, decidió expandir las farmacias a México; yo me preguntaba: ¿Cuál es la necesidad?, Pero el espíritu empresarial ve cosas que los demás no vemos, especialmente un médico como yo.También nos acordamos de cuando, en 1969, se abrió la primera Farmacia Ahumada, ubicada en la esquina de Ahumada y Huérfanos. Los que son de esa generación se acordarán de lo importante que fue este local. Mis papas tenían 28 y 26 años cuando lograron sacar adelante este proyecto.  En ese momento, la Denise y yo fuimos a conocer el local con la abuelita Mañe, de pelo 100% blanco, que llevaba un ramo de gladiolos, que era lo que se usaba en la época. Creo que nos hace bien acordarnos del hombre joven, con amigos que viajaba, pescaba, jugaba golf y esquiaba.  La vejez es dura y no quiero que se me olviden los años en que estaba lleno de vida.Pero, a pesar de ser un gran empresario, fue un hombre muy de familia.  Para él, la familia, con sus hijas, yernos y nietos, fue central en su vida. Incluyó a los sobrinos, cuñados y primos en la familia y en las fiestas judías. Por lo mismo, si hay algo que agradezco de mi papá es el modelo de familia y matrimonio que nos legó, y que esperamos se mantenga en las generaciones que lo sucederán.A nosotros nos quedan el inmenso cariño que nos diste; y tu ejemplo como núcleo de esta familia. Formaste una linda familia y mucha gente se queda con lindos recuerdos tuyos. Te vamos a querer y recordar siempre.

No es posible imaginar un Mercaz sin Don José (Z”L).

Es difícil caminar por estos pasillos sin pensar en la pasión, el liderazgo y el tiempo que dedicó para hacer realidad esta obra extraordinaria. El Mercaz fue mucho más que un proyecto para él. Fue una causa. Un sueño que abrazó con una convicción pocas veces vista y al que entregó generosamente su inteligencia, su experiencia y su corazón. Por eso, su ausencia se siente tanto entre estas paredes.Tuve el privilegio de compartir innumerables reuniones con Don José. Llegábamos con presentaciones preparadas, presupuestos, cuadros comparativos y proyecciones. Sin embargo, muy pronto uno entendía que ningún documento alcanzaba a seguir el ritmo de su pensamiento.Su cabeza brillante iba siempre varios pasos por delante. Mientras nosotros recorríamos una planilla, él ya estaba relacionando esos números con informes de meses anteriores, recordando porcentajes, detectando diferencias o proyectando escenarios que, con el tiempo, casi siempre terminaban confirmándose. No era solamente una memoria extraordinaria. Era una inteligencia excepcional, acompañada de una experiencia que le permitía mirar mucho más lejos que el resto.Pero sería injusto recordar únicamente esa capacidad analítica. Porque detrás del empresario y del dirigente había un hombre profundamente comprometido con la comunidad.Nunca hizo falta levantar el teléfono para pedirle ayuda. Especialmente cuando se acercaban Izkor o Iom Kipur, era él quien se adelantaba. Con la sencillez que lo caracterizaba, me invitaba a su oficina para expresar su voluntad de colaborar. Lo hacía con una naturalidad admirable, sin esperar reconocimientos, sin discursos y sin convertir la generosidad en un gesto público. Entendía que sostener una comunidad también era una responsabilidad personal, asumida con discreción y coherencia.Sin embargo, los recuerdos que más atesoro no ocurrieron alrededor de una mesa de reuniones. Me gustaba acompañarlo desde su oficina o desde el Mercaz hasta el automóvil después de cada encuentro. Eran apenas unos minutos, pero muchas veces allí aparecía el verdadero Don José.Dejábamos atrás balances, proyectos y presupuestos para hablar de la familia, de la vida, de las preocupaciones cotidianas. Siempre encontraba tiempo para preguntar cómo estábamos, cómo iban las cosas y qué necesitábamos. Ese interés genuino por las personas fue, probablemente, una de las razones por las que tantos lo admiraron y quisieron.Hubo además una dimensión muy íntima de su vida que siempre me conmovió profundamente. Su amor por Perlita. Pocas veces vi un vínculo tan profundo entre dos personas. Después de su partida, era imposible no advertir que una parte de él también se había ido con ella. Nunca hizo de ese dolor un discurso. Lo llevó con la misma dignidad y serenidad con la que enfrentó tantos desafíos de su vida. Y, justamente por eso, ese amor silencioso decía mucho más que cualquier palabra.Don José deja una obra inmensa. La vemos en este Mercaz, en las instituciones que ayudó a fortalecer y en las generaciones que seguirán beneficiándose de su visión. Pero quienes tuvimos la fortuna de conocerlo de cerca sabemos que su legado más importante no está solamente en lo que construyó, sino en la manera en que lo hizo: con rigor, con generosidad, con humildad y con un profundo sentido de responsabilidad hacia el pueblo judío.Extrañaremos sus preguntas, su lucidez, su consejo oportuno y esa tranquilidad que transmitía saber que, frente a cualquier desafío, siempre estaba dispuesto a pensar un paso más adelante.Ese es el Don José que permanecerá vivo entre nosotros. No solo en la memoria, sino también en cada rincón de este Mercaz que ayudó a soñar y a construir.

Gabriel Zaliasnik entregó sus Cartas Credenciales como embajador de Chile en Israel subrayando su compromiso con la cooperación bilateral

El presidente de Israel, Isaac Herzog, recibió el pasado lunes las Cartas Credenciales de Gabriel Zaliasnik, nuevo embajador de Chile ante el Estado de Israel. La ceremonia - realizada en la Residencia Presidencial de Jerusalén- marcó el regreso de un representante diplomático chileno a Tel Aviv después de más de dos años con el cargo vacante, tras la salida de Jorge Carvajal San Martín, quien en octubre de 2023 fue llamado a consultas a Santiago por el gobierno de Gabriel Boric en medio de tensiones por la guerra en Gaza.Su designación fue anunciada oficialmente el 4 de junio por el Ministerio de Relaciones Exteriores, luego de que el presidente José Antonio Kast se reuniera con Herzog durante el cambio de mando en Costa Rica y le adelantara el pronto retorno de un embajador chileno.Zaliasnik es abogado de la Universidad de Chile y magíster en Artes Liberales por la Universidad Adolfo Ibáñez. Fundó el estudio AZ Abogados junto a Rodrigo Albagli y presidió la Comunidad Judía de Chile entre 2006 y 2010. Tras conocerse su nombramiento, agradeció la confianza del presidente Kast a través de sus redes sociales, comprometiéndose a “cuidar la relación bilateral estratégica de más de 70 años" entre ambos países.En la ceremonia de entrega de Credenciales, además de Chile, también presentaron las suyas los nuevos embajadores de Sri Lanka, Georgia, Alemania y Honduras. Este último, al igual que Chile, también mantuvo una larga vacancia.El presidente Herzog valoró el regreso del embajador de Chile: “Su llegada representa un hito en las relaciones entre Israel y Chile, y he tenido el gran honor de formar parte de este proceso”, expresó.Tras la ceremonia Zaliasnik dijo que: “Fue un momento único, que tiene un sentido de propósito y misión muy especial. Lo atesoraré toda mi vida. Sentí un enorme orgullo al escuchar el himno nacional y la bandera de Chile flameando orgullosa en Jerusalén”Una agenda bilateral en marchaEn conversación con La Palabra Israelita, el embajador de Chile destacó la intensa agenda de reuniones desde su arribo a Israel. "Junto al canciller israelí, Gideon Sa'ar, abordamos la agenda bilateral y la cooperación política entre ambos países. Hace algunos días nos reunimos con Roey Fisher, comisionado de Comercio de Israel, y Noa Heinemann, directora para América del Norte y Latinoamérica y encargada de ciberseguridad. Al día siguiente de la entrega de las Cartas Credenciales, sostuvimos un encuentro con Stanley Morais, de EL AL Israel Airlines, para avanzar en una conexión vía Buenos Aires que acerque Chile e Israel y facilite viajes, turismo, negocios y comercio".Zaliasnik también está trabajando para retomar la relación con los más de 10.000 chilenos residentes en Israel (la mayor cantidad de todo el Medio Oriente y África). "Ellos han resentido la ausencia de su embajador; han dicho que se sintieron abandonados cuando en 2023 el entonces embajador no regresó tras ser llamado a consulta por el gobierno. Por eso, después de dos años, una de las cosas más importantes es llenar este vacío y hacerles sentir nuevamente la conexión con nuestro país".Como dijo el Canciller, Francisco Pérez Mackenna, la relación entre ambos países debe entenderse como una política de Estado de largo plazo que recupere su histórica cooperación. En esa línea, explica el nuevo embajador: "Estamos dedicándonos a recomponer el vínculo bilateral para que ambos países se vean beneficiados".Puedes seguir la cuenta de la Embajada de Chile en Israel en todas las redes sociales.

José Codner Z"L: el hombre que convirtió un sueño en legado

Hay personas cuya obra puede medirse en metros cuadrados. La de José Codner Z"L, en cambio, se mide en vidas, en comunidad y en futuro. El Mercaz, uno de los proyectos más trascendentes del Círculo Israelita de Santiago, fue para él mucho más que una construcción: representó la materialización de una visión compartida, el convencimiento de que la educación, la cultura y el encuentro judío necesitaban un hogar capaz de proyectarse hacia las próximas generaciones.Quienes tuvieron el privilegio de trabajar a su lado coinciden en describir a un hombre de extraordinaria capacidad, pero, sobre todo, de una calidad humana excepcional. En las siguientes páginas, quienes compartieron con él la planificación, el diseño y la construcción del Mercaz —desde dirigentes y profesionales hasta miembros de la comisión que hizo posible este anhelo— evocan al líder, al compañero y al amigo. Sus recuerdos conforman un retrato íntimo y colectivo de un hombre cuyo legado permanecerá vivo no solo en los muros del Mercaz, sino también en la memoria y el corazón de toda nuestra comunidad.Sergio Jodorkovsky Director ejecutivo del CIS en la épocaJose Codner Z”L  sin duda, un personaje. Marcó mi larga trayectoria como director comunitario, permitiéndome llevar a la práctica todos los conceptos aprendidos durante muchas capacitaciones y seminarios. Uno de ellos es que “un voluntario deja de serlo desde el momento que adquiere el compromiso de un cargo en la Comunidad”. Esto no es muy común.Pepe fue uno de los pocos que actúan con esa consecuencia. Desde que aceptó liderar el proyecto de la construcción del Mercaz, el nuevo centro comunitario, lo hizo profesionalmente siendo un voluntario; se dedicó con alma y espíritu a conseguir el mayor objetivo comunitario después de 50 años desde que se había construido el Gran Templo del Círculo Israelita de calle Serrano, que había quedado lejos de donde vivía la mayoría de la población judía de Santiago.Pero su consecuencia fue mucho más lejos, además de dedicarle 24 horas al día los 7 días de la semana al proyecto, fue por lejos el principal filántropo de este, lo que permitió, con su ejemplo, que otros se sumaran para que se lograra el objetivo.Tuve la suerte de poder trabajar con él durante los 5 años que duró el proceso, años muy difíciles, compartimos momentos de satisfacciones y otros muy duros donde trabas de índole técnico y financiero hacían parecer que el proyecto iba a fracasar, pero su entereza, su persistencia y su poder de convencimiento logró que hoy nuestra comunidad pueda contar con un lugar moderno, atractivo y práctico para satisfacer las necesidades para lo cual fue creado.Más allá de las características mencionadas de Pepe, no puedo dejar de destacarlo como hombre de bien, íntegro, de buenos sentimientos.Siempre apoyando a todos los que trabajamos con él. Un Mench.Te recordaremos siempre querido Pepe Z.L.Salo RozowskiVicepresidente comisión de construcción Mercaz Pepe Z”L. Me cuesta resumir mis recuerdos de mi relación con Pepe, pero creo que hay una palabra muy usada en nuestras tradiciones que representa exactamente y que se ajusta a quién era Pepe: “Mench”.  Nos conocíamos muchos años, pero no habíamos tenido ocasión de trabajar juntos y el proyecto Mercaz hizo que afrontáramos este desafío. Muchas reuniones a lo largo de casi cinco años y siempre con una mirada de futuro comunitario. Me asombró su capacidad de trabajo a pesar de sinsabores que se iban presentando. La tarea tenía muchas dificultades como temas municipales, económicos, relación con la empresa que eligiéramos para realizar el proyecto y uno de los grandes aciertos de Pepe fue solicitar al directorio una completa independencia en cuanto a definiciones ya que de otra forma sería imposible la toma de decisiones, afortunadamente así lo entendió el directorio. Vitales fueron la estrecha relación con nuestro Rabino Waingortin y Sergio Jodorkovsky quienes aportaron la claridad de las necesidades de la comunidad. Piezas fundamentales fueron nuestro Arquitecto Gabriel Bendersky e Isaac Kuperman director de construcción. Este resumen sería muy incompleto sin referirme a Pepe como persona siempre muy clara en los objetivos y con un tremendo empuje, me asombraba su capacidad de resolución de problemas y claridad en la búsqueda del objetivo final. Su capacidad de afrontar problemas sin perder el objetivo final a pesar de situaciones personales. En mi vida he tenido relaciones con múltiples personas tanto de trabajo como personales, pero mi capacidad de asombro fue tremendamente sorprendida por su personalidad, su capacidad para afrontar situaciones complicadas (que no fueron pocas). Pienso que para Pepe el mayor logro fue poder ver el resultado de su gestión con la concreción de un Mercaz lleno de vida comunitaria y con múltiples actividades religiosas, estudio, cultura, juventud y celebraciones entre otras.Isaac KupermanIntegrante comisión de construcción del Mercaz  Estimado José Z”L, Don José, así es como las personas se relacionaban con él, un hombre muy especial, con una capacidad única para abordar cada uno de los proyectos en su vida. Tuve el privilegio de participar en uno directamente con él, y ahí pude entender la verdadera dimensión de José, quien tenía una visión y potencial único, ya que sabía llevar las ideas a la realidad, armando los mejores equipos, y por sobre todo y para mi ese es el mayor mérito de un emprendedor nato, de saber cómo abordar las eventualidades, que son parte de nuestro diario vivir, y él era un artista en ello. No tengo duda, que toda esa fuerza, se debe a que todo lo hacía de corazón, y cuando uno hace las cosas de corazón, llegan al corazón de los demás. Debo agradecer a Di-s la oportunidad que me dio de conocerlo, de compartir   muchas reuniones en diversas áreas del proyecto, en la que incansable y tenazmente su mente y objetivo estaba en terminar su anhelado Círculo Israelita.  Me imagino, que tenía muy claro, la importancia de la educación y continuidad del pueblo judío, por lo que el Círculo Israelita fue uno de sus grandes Proyectos, en pos de las futuras generaciones. Una persona que siempre trabajó por la unidad de las distintas Instituciones y comunidades judías, donde me imagino que tenía muy claro la importancia de que cada judío debe cumplir con la mitzva de “amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Di-s le dio muchas dotes, para ser un gran administrador de él en este mundo, y pienso que lo hizo de una manera maravillosa. José, no tengo duda que dejaste en cada una de las personas que les tocó relacionarse contigo, grandes lecciones de vida.Tomás Guendelman Ingeniero calculista del proyecto de construcción del MercazPepe Codner Z”L era casi dos años menor que yo. Pudimos haber compartido más a lo largo de la vida, pero las circunstancias no lo permitieron: la diferencia de edad en la infancia suele ser una distancia que solo se diluye con el paso de los años. Destaco, sin embargo, valiosos puntos de contacto. El primero de ellos fue nuestro paso por el Instituto Nacional, en su momento un emblema de excelencia que lamentablemente hoy muestra signos de decadencia.¡Qué pena! Pero el vínculo más entrañable fue haber contraído matrimonio con dos grandes amigas inseparables que casualmente compartían el mismo nombre: Perla Dujovne, la esposa de Pepe, y Perla Katanella, la mía. Su amistad se había forjado durante los años que compartieron en el Liceo Nº1 de Niñas, donde cariñosamente las llamaban “las perlas”, en un guiño tanto a sus nombres como al brillo propio que irradiaban.Sabemos que la vida no es eterna, pero para Perla Dujovne fue más breve de lo que merecía. Su partida en 2022 dejó a Pepe sumido en una profunda desolación que lo acompañó el resto de sus días; no se borran de un plumazo cerca de sesenta años de vida en común. Mi esposa, la otra Perla, me ha acompañado ya durante 63 años, y confío en que este camino continúe un buen tiempo más, hasta que la mano divina decida bajar el telón definitivo.Aunque frecuentamos poco el ámbito social, el proyecto del edificio del Mercaz nos acercó durante un período prolongado. Se me convocó para participar en el diseño estructural en calidad de revisor de cálculo, con especial énfasis en la protección sísmica. Asumí este trabajo a través de mi empresa bajo dos condiciones indispensables: la primera, que mis servicios profesionales serían ad honorem, como una donación a la comunidad; y la segunda, que mis observaciones técnicas se aplicarían estrictamente, sin dar cabida a consideraciones ajenas al rigor que exige la edificación en un país expuesto a sismos de alta frecuencia e intensidad.Las reuniones de trabajo se llevaban a cabo en la oficina de Pepe y contaban con la asistencia del Comité comunitario, al que me integraba junto a Gabriel Bendersky, arquitecto del proyecto, y Enzo Valladares, ingeniero calculista. En su rol de director, Pepe asumía la conducción con notable autoridad, rigor y profesionalismo. Frente a su computador y a una pantalla gigante, proyectaba la planilla Excel sobre la que operaba directamente, aplicando al instante los ajustes que iban surgiendo. Era admirable observar la destreza con la que trabajaba, reflejo directo de una inteligencia superior y de una visión empresarial innata. Tales virtudes le fueron reconocidas ampliamente en vida en cada uno de losemprendimientos que lideró o integró, donde siempre tuvo la capacidad de aportar ideas originales de un valor indiscutible.Gabriel Bendersky AssaelArquitecto de Mercaz En estos momentos de recuerdo, en los que intento echar el tiempo atrás y buscar las primeras resonancias de José “Pepe” Codner (Z”L) en mi memoria, estas aparecen temprano, probablemente al final de mi niñez. Pepe era el único hijo varón de Sara Chijner de Codner (Z”L), “la Sarita”. La Sarita era muy buena amiga de mi abuela materna, Jenny Camhi de Assael (Z”L), “la Nona”. Ambas señoras, ya viudas, se acompañaban fraternalmente en viajes por su Europa natal.A fines de los años 70 y comienzos de los 80, sin conocerla personalmente, yo escuchaba fantásticas historias y anécdotas de la Sarita, contadas por mis hermanos mayores que habían tenido la suerte de compartir con ellas en alguno de esos viajes. Hablaban de una mujer grande, divertida sin pretenderlo, pícara y graciosa, muy hábil y muy querible. Por esos tiempos, “Pepito”, como ella le decía, era su ángel guardián. Y Pepe ya era un respetado empresario.A fines de los 80, cuando cursaba quinto año de Arquitectura, tuve la ocasión de ser acogido en casa de Pepe y su esposa Perlita. Ahí conocí al hombre del que tanto había oído. Constaté su sentido de familia, inquebrantable y amoroso. Advertí su pasión por los viajes, por las ciudades antiguas y los destinos cultos. También por la Excelencia, la Belleza y la Calidad en las cosas. Conmigo le gustaba conversar de esquí, pasión que detectó en mí y que él, por supuesto, practicaba. Orgulloso me decía: “Gabriel, ¿tú sabes que yo tengo unos Lacroix?”. Daba a entender que usaba esquíes fabricados a mano, algo muy exclusivo en aquella época.El tiempo nos volvió a juntar. A mediados de los 2000, a pocos años de mi regreso a Chile tras mis estudios de postgrado afuera, y nuevamente a cargo de la oficina de arquitectura de mi padre, Jaime Bendersky Smuclir (ZL), con quien Pepe compartía afectos mutuos, recibí una llamada para asistir a una reunión en Alonso de Córdova 2600, segundo piso. Ese sería el lugar donde tendría el primero de muchos encuentros fascinantes para mí.Pepe se había hecho cargo de gestionar el financiamiento y el posterior proceso de construcción del nuevo Mercaz. El comité que él presidía contaba con un anteproyecto arquitectónico confeccionado por otro arquitecto, y me llamaban para empujar y dirigir su desarrollo en un cargo rimbombante que nunca acepté: “Gerente de Arquitectura”. Mi formación y mi naturaleza me lo impedían. Les ofrecí, en cambio, hacerles un proyecto nuevo, manteniendo las superficies aprobadas municipalmente. Yo sería el autor, pero el otro arquitecto lo firmaría. Pedí tres meses para ilustrarme, estudiar y diseñar un anteproyecto desde cero. No era lo que esperaban como respuesta, pero Pepe confió en mí y aceptaron la propuesta.Transcurrido ese tiempo les presenté un proyecto mucho más ambicioso de lo que todos imaginaban. Sentíamos que, por su significado y trascendencia para la comunidad, este debía ser un proyecto memorable, de gran nobleza. Pepe lo entendió y lo hizo suyo de inmediato. Para él este sería un reto mayor, más difícil, más trabajoso y más desafiante. Y eso sintonizaba con su naturaleza.Desde ese día, y por cuatro años seguidos, Pepe se abocó con todo su ser, su alma y su intelecto a hacer realidad este sueño. Yo también me entregué por entero a este proyecto, dejando aspectos de mi vida personal a un lado. Tuve la fortuna y la dicha de acompañarlo codo a codo por ese camino pedregoso y accidentado. Nos conectamos emocionalmente. Había en él una pasión desbordante y cautivadora. No había horarios que detuvieran el intercambio de ideas entre ambos. Un llamado de Pepe a las dos de la madrugada: “Gabriel, se me ocurrió una idea, estuve trabajando en la planilla, dale una mirada y la comentamos”, era un clásico. Trabajaba de sol a sol, con una garra y una convicción que resultaban magnéticas.Pepe era exigente y se involucraba en todos los temas, aunque no fuesen de su competencia, pero sobre todo tenía la virtud de ser muy respetuoso con todos quienes tuviéramos algo interesante que aportar desde nuestras disciplinas. Detrás de esa exigencia había humildad y mucha sabiduría.Llegar a Alonso de Córdova, segundo piso, me alegraba el espíritu. Al entrar a su sala de reuniones, Pepe te recibía con un brillo en sus ojos. Ese brillo simbolizaba una complicidad tácita. Así partían largas jornadas de trabajo intenso. Transpiró, sufrió, pero también gozó cada detalle que hoy está materializado en el Mercaz.Pepe fue un soñador, un apasionado, un luchador. También era duro, súper exigente, retaba a todos. Pero era valiente, era sincero y era de verdad.Lo llevo en mi corazón desde hace años, y lo seguiré llevando por siempre.Nicolás Tagle SwettAbogadoJosé Codner Chijner: una fuerza que no se deteníaHace algunas semanas partió José "Pepe" Codner Z”L, y con él se fue una de las energías más singulares que he conocido. Fui su abogado durante más de veinticinco años, testigo privilegiado de una vida dedicada a construir, ayudar y no rendirse jamás.Pepe fue un empresario exitoso, pero reducirlo a esa palabra sería injusto. Era, ante todo, un motor. Tenía una capacidad de liderazgo casi salvaje, una fuerza extraordinaria que lo llevaba a impulsar proyecto tras proyecto, muchas veces más rápido de lo que el tiempo le permitía terminar. Le faltó tiempo, sí, porque su cabeza siempre estaba varios pasos adelante, imaginando la siguiente obra, el siguiente desafío.Cuando alguien le pedía ayuda, Pepe no se limitaba a dar un consejo. Se hacía cargo. Buscaba la solución con la misma insistencia con que revisaba, computador y planilla Excel en mano, cada número y cada idea. Esa imagen —Pepe frente a su pantalla, analizando, proponiendo, discutiendo— es quizás la que mejor lo resume: un hombre que pensaba con rigor y actuaba con pasión.Fue un hombre correcto y honesto, y un padre extraordinario. Junto a su esposa Perla formó una familia con tres hijas maravillosas, y ese amor por los suyos se extendía, de una manera muy particular, a toda la comunidad. Fue un gran promotor y protector del judaísmo en Chile y en Israel, siempre preocupado no solo de crear obras, sino de asegurar cómo se sostendrían y financiarían en el tiempo. No le interesaba inaugurar algo para la foto: quería que perdurara.Ayudó a muchos sin que se supiera. Tuve el privilegio de acompañarlo en la implementación de varias de esas ayudas anónimas, entregadas sin pedir nada a cambio, muchas veces sin que el beneficiario supiera siquiera de dónde venía la mano que lo sostenía.Trabajar con él, junto a su amigo Salo y tantos otros, en la construcción del Mercaz, fue una de las experiencias más intensas de mi vida profesional. Era una obra que parecía imposible, y que se materializó gracias a su obstinación y su espíritu emprendedor. No olvidaré esas reuniones eternas, que no terminaban hasta encontrar una buena solución, ni la tenacidad con que Pepe se negaba a aceptar un "no se puede".Era exigente, y de él aprendí que hay que trabajar duro, no darse por vencido, y buscar siempre a la persona detrás del problema. Podía enojarse con alguien en una reunión, pero al día siguiente, sin falta, llamaba para disculparse y explicar su punto de vista. Esa honestidad emocional, esa capacidad de reconocer y reparar, decía tanto de él como sus logros empresariales.No le gustaban los cargos ni los títulos. Pepe ejecutaba: ideas, proyectos, negocios. Ese fue siempre su lenguaje.Tuve el honor de formar parte de su historia, y él de la mía, doy gracias a Dios por aquello. Chile, la Comunidad Judía y quienes tuvimos el privilegio de conocerlo, le debemos mucho. Descansa en paz, Pepe.Pabla GaínzaAbogadoJosé Codner, Z"L: el soñador que no aceptaba un no por respuestaUn homenaje personalCuando conocí a Jose Codner, para comenzar a trabajar en el proyecto del Mercaz Kehilati, asistí a una reunión en la que estaba él junto a otros miembros del directorio de la Comunidad Israelita de Santiago de esos años. Me hizo muchísimas preguntas con un tono de voz socarrona, tratándome de “pillar” con una actitud desconfiada y despectiva, yo con calma y respeto respondí todas sus preguntas y le aclaré varios conceptos errados y confusos, en especial en materia urbanística. Al poco andar, me llamaron de la CIS y me dijeron que don José quería que formara parte de su equipo.Llegué a una primera reunión y luego de las presentaciones de rigor me dijo, ¿sabe cuál es el mayor logro de un judío? No, le respondí…me dijo, “tener un nieto judío”, luego me dijo siéntese, que yo le voy a explicar el por qué… me habló de la cultura, la religión, la tradición, y esa persona que me hablaba era tan distinta a la de la reunión con otros empresarios y directores, habló de un sueño de construir una gran sinagoga con un salón de eventos, una sinagoga pequeña para uso diario, salas de clases para impartir clases de cultura, religión, un centro de encuentro para la juventud judía con cafetería, piscina, con un gran estacionamiento subterráneo y seguro. Soñaba con algo grande, luminoso y moderno, el proyecto era enorme se veía imposible pues había que financiarlo con donaciones y me invitó a ser parte de un equipo para hacerlo realidad. Fue tal su convicción y pasión al describir su proyecto que rápidamente me convencí, y como soy también soñadora, y me encantan los grandes desafíos, acepté. Fue ahí cuando conocí a este gran hombre, que no aceptaba un no por respuesta, de carácter difícil, de ritmos intensos, cuando llegaba a mi oficina en la mañana ya tenía 8 correos de José Codner solicitando contratos, informes, pidiendo reuniones, si bien porqué estaba en otro país con diferencia horaria o porque no había dormido pensando en el Mercaz Kehilati. En el largo proceso de sacar adelante el proyecto, las peleas con la autoridad, los problemas con la constructora, el difícil financiamiento, etc. etc. Me hablaba de su amada Perlita, su señora, su compañera de vida, lo maravillosas que eran sus hijas, lo “listos” que le habían salido los nietos y así se generó una amistad, respetuosa, con el cariño y la lealtad de las personas que comparten un desafío, una meta, el amor por los hijos, la familia, el trabajo bien hecho, y el enfrentar los desafíos con pasión.El empresario de difícil trato, a quienes muchos le temían, amaba y se sentía orgulloso de ser judío y quería dejar un legado, y ayudar a su comunidad, siempre pensaba en las generaciones futuras, sus nietos y los niños judíos eran su motivación, buscaba que tuviesen un lugar de encuentro, moderno, amplio y seguro. El Mercaz sería ese lugar, soñaba con verlo lleno de niños y jóvenes haciéndolo propio.Con él trabajé también en otros proyectos que no tuvieron un final feliz como el Mercaz, como intentar mejorar el cementerio Judío, cambiar el uso de suelo para vivienda social, para lograr financiamiento, mejorarlo y modernizarlo; partimos soñando un Instituto Hebreo moderno, unido a un hogar de acogida de ancianos, donde abuelos y nietos vivieran sus costumbres y religión en un lugar de acceso fluido, con consultas médicas, áreas de deportes y restaurant de comidas típicas judías, donde los niños pudiesen ir a ver a sus abuelos sin salir del lugar, donde la sinergia de las edades hiciera una comunidad férrea y unida.Cuando su señora se enfermó me convocó para construir una ciudad para enfermos de alzhéimer, buscaba 20 hectáreas, para replicar en chile un proyecto similar al existente en Amsterdam que tenía mucho éxito, implicaba por la dimensión, hacer una ciudad con viviendas y negocios, salas de clases para doctorandos e investigación, residencias médicas, laboratorios, por la superficie tendría que estar en las afueras de Santiago, encontró un lugar en Nos, cerca del Metrotrén, sería lo más moderno y lo más grande de Latino América, requería el patrocinio de una universidad, pero los médicos y profesores con quien quiso trabajar no lo acompañaron ni en el sueño ni en el desafío, y este sueño que buscaba entregar un tratamiento a cientos de personas, se fue diluyendo y al final, enterró su proyecto, me dijo tengo los medios para darle lo mejor a mi señora, no necesito convencer a otros, sin ella como mi apoyo, ya no tengo la energía de convencer a nadie para grandes proyectos.La última vez que lo vi, estaba muy complicado de salud, había enviudado y me dijo que la pérdida de su señora había implicado que se le había acabado el motor que le daba fuerzas para vivir. Conversamos de todos los proyectos que no pudo hacer, me dijo, “sé que soy un viejo fregado Pabla, gracias por aguantarme de manera tan profesional, pero al menos hicimos el Mercaz”, le comenté que era un tremendo proyecto y le dije que debía estar orgulloso de haberlo terminado con éxito…. Se produjo un silencio entre nosotros y le dije Pepe usted debe estar orgulloso, porque tiene nietos judíos…, se rio recordando la primera lección que me dio cuando nos conocimos…. Me paré, le di un abrazo y me fui caminando y pensando en lo afortunada que fui al haber conocido un gran hombre no solo del CIS, sino que del país.José Codner deja un legado que trasciende el hormigón y los planos: el Mercaz Kehilati, hoy en pie, es testimonio de la convicción de un hombre que soñaba en grande para su comunidad y para las generaciones que vendrían.Zijrono Libraja — que su memoria sea una bendición.

Eric Maskin, Premio Nobel de Economía

Eric Maskin nació en Nueva York el 12 de diciembre de 1950 en el seno de una familia judía. Se graduó de la escuela secundaria Tenafly en 1968. En 1972 se graduó de Harvard con una licenciatura en matemáticas. En 1974 obtuvo una maestría en matemáticas aplicadas y en 1976 obtuvo un doctorado en matemáticas aplicadas, ambos en Harvard. En 1975-76, fue estudiante visitante en la Universidad de Cambridge. En 1976, tras obtener su doctorado, fue investigador asociado en la Universidad de Cambridge. Al año siguiente, se unió al profesorado del MIT. En 1985 regresó a Harvard como Profesor de Economía, donde permaneció hasta 2000. Durante la década de 1990 asesoró al Banco de Italia sobre el funcionamiento de sus subastas de bonos. En 2000 se trasladó al Instituto de Estudios Avanzados en Princeton. En 2010, recibió un doctorado honoris causa en economía de la Universidad de Camboya. En 2011, Maskin regresó a Harvard como profesor de economía y matemáticas.  Fue galardonado con el Premio Nobel de Economía de 2007 “por haber sentado las bases de la teoría del diseño de mecanismos”. Maskin ha trabajado en diversas áreas de la teoría económica, como la teoría de juegos, la economía de los incentivos y la teoría de contratos. Es especialmente conocido por sus artículos sobre diseño e implementación de mecanismos y juegos dinámicos. Sus proyectos de investigación incluyen la comparación de diferentes reglas electorales, el análisis de las causas de la desigualdad y el estudio de la formación de coaliciones. Es miembro de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias, la Sociedad Econométrica, la Asociación Económica Europea, y miembro correspondiente de la Academia Británica. Fue presidente de la Sociedad Econométrica en 2003. En 2014, fue nombrado profesor visitante en la Universidad Covenant de Nigeria. En 2017, recibió el título de Profesor Honoris Causa de HEC Paris. Además, es presidente del consejo asesor de la Olimpiada Internacional de Economía. En 2026 se convirtió en presidente de la Asociación Económica Internacional. Maskin ha propuesto el uso del método de votación "Total Vote Runoff", como una forma de solucionar los problemas  de la segunda vuelta instantánea en las jurisdicciones estadounidenses que lo utilizan, asegurando el apoyo mayoritario del ganador y eligiendo candidatos más ampliamente aceptables. En 2024, 16 premios Nobel de Economía, entre ellos Maskin, firmaron una carta abierta argumentando que las políticas fiscales y comerciales de Donald Trump, junto con los esfuerzos por limitar la independencia de la Reserva Federal, reactivarían la inflación en Estados Unidos. Maskin sugirió que las patentes de software inhiben la innovación en lugar de estimular el progreso. Argumentó que las industrias del software, los semiconductores y la informática han sido innovadoras a pesar de la histórica debilidad de la protección de patentes. La innovación en estas industrias ha sido secuencial y complementaria, por lo que la competencia puede aumentar las ganancias futuras de las empresas. En una industria tan dinámica, "la protección de patentes puede reducir la innovación general y el bienestar social". Maskin es de origen judío y participa en algunas instituciones académicas vinculadas a Israel, como la Escuela de Verano de Teoría Económica en Jerusalém. No hay evidencia pública de que sea un judío observante ni de que haya hecho declaraciones detalladas sobre sus creencias religiosas personales. Está casado con Gayle Sklaren, con quien tiene un hijo.

Pepe Codner: un constructor de comunidad

Hay personas cuya huella no se mide por los cargos que ocuparon, sino por el futuro que ayudaron a construir. José "Pepe" Codner fue una de ellas.Su compromiso con el judaísmo organizado trascendió cualquier responsabilidad institucional. Allí donde había un desafío para fortalecer la vida judía, allí estaba él, aportando su tiempo, su experiencia, su capacidad de convocar y, sobre todo, su profunda convicción de que las comunidades no se heredan: se construyen cada día.Tuve el privilegio de compartir con Pepe muchos años de trabajo, de conversaciones, de proyectos y también de decisiones difíciles. Siempre encontré en él a un dirigente que sabía escuchar, que respetaba las distintas miradas y que nunca perdía de vista el objetivo superior: asegurar la continuidad y el crecimiento del Círculo Israelita de Santiago y de la vida judía en nuestro país.Su nombre quedará unido para siempre a uno de los hitos más trascendentes de nuestra historia institucional: la construcción del Mercaz. Muchos podrán admirar la belleza del edificio, pero quienes conocimos ese proceso sabemos cuánto esfuerzo, perseverancia, responsabilidad y visión fueron necesarios para hacerlo realidad. Pepe comprendió que levantar una sinagoga era mucho más que construir un espacio físico; era crear un hogar donde generaciones enteras pudieran rezar, estudiar, celebrar, educarse y encontrarse como pueblo.Cuando instalamos el Sefer Torá dedicado en reconocimiento a su trayectoria y a su labor, compartí una reflexión que hoy cobra todavía más sentido. Dije entonces que los milagros no ocurren por sí solos. Los milagros necesitan personas que se animen a empujarlos, que crean en ellos antes de que existan y que trabajen incansablemente hasta convertirlos en realidad. Pepe fue una de esas personas.Su compromiso con la tarea judía no conoció límites institucionales. Supo colaborar, tender puentes y comprender que, por encima de las diferencias, existe una responsabilidad común hacia el pueblo judío. Nunca buscó protagonismo personal; encontraba su mayor satisfacción en ver crecer las instituciones y en saber que contribuía a un futuro mejor para las próximas generaciones.En lo personal, siempre agradeceré su amistad, su lealtad y la confianza con la que acompañó mi labor rabínica. Compartimos alegrías y también momentos complejos, y en todos ellos encontré a un hombre íntegro, respetuoso y profundamente comprometido con aquello en lo que creía.Nuestros Sabios enseñan que la verdadera grandeza de una persona se reconoce por las obras que continúan dando fruto aun después de su partida. Basta recorrer hoy nuestro Mercaz, ver a los niños en Bet El y en Talmud Torá, a las familias reunidas en Shabat, a las parejas que construyen allí su hogar judío y a tantas personas que encuentran en nuestra comunidad un espacio de pertenencia, para comprender que el legado de Pepe sigue vivo.Las generaciones futuras quizás no conozcan todas las decisiones que él tomó ni las incontables horas de trabajo silencioso que dedicó a nuestra comunidad. Pero disfrutarán de los frutos de su visión. Y esa es, probablemente, la forma más elevada de trascendencia.Que el recuerdo de José "Pepe" Codner sea siempre una bendición para su querida familia y para toda la comunidad judía de Chile. Que el ejemplo de su vida nos inspire a seguir construyendo, con la misma generosidad, responsabilidad y amor por nuestro pueblo.