publicado 26 Septiembre 2019

Cambio de planes

El esposo llegó de su Rabino y le dice: “Rab, no puedo más con mi mujer. Entiendo que está mal lo que digo, pero quiero se muera. Pero sabe… más me aterra que alguien sepa lo que pienso y me descubran. ¿Me puede ayudar?” El rabino le contestó, “claro que sí, pero tendrás que acercarte a ella y hacer las paces para que nadie desconfíe de ti cuando ella muera”. Insinuó el rabino, “debes cuidar de ella, ser paciente y agradecido, cariñoso, mostrarte menos egoísta, retribuir y escuchar más”. Luego de las explicaciones, el rabino le entregó un frasco con un polvo especial y le indicó que durante los siguientes treinta días agregue una cucharada en cada comida. Así, lentamente, comenzaría a morir. Pasados los treinta días, con angustia y prisa, volvió el hombre de su rabino. Le gritó: “Ya no quiero que muera. En verdad me di cuenta que la amo. ¿Cómo puedo frenar el efecto del veneno?”. Le respondió el rabino: “quédate tranquilo, lo que yo te di es polvo de arroz. Ella no va a morir, porque el único veneno que había estaba en ti”. El poder de la Teshuva nos invita a frenar deseos nocivos con el mundo. El Talmud ofrece siete ejemplos para analizar con introspección nuestros actos. El Cohen Hagadol (Gran Sacerdote) representaba las distintas categorías de la Teshuvá en el día de Iom Kipur. La Teshuvá trae santidad al mundo, enseña el camino hacia el trono divino, influye contra un mandamiento negativo, acerca la redención, transforma pecados en méritos, alarga la vida de las personas, puede convertirse en el inicio del perdón para todo el mundo. Maimónides describe que el hombre puede inclinarse al camino bueno y ser un justo tanto como inclinarse al camino malo y ser un malvado. Sólo el hombre en su entendimiento, en su pensamiento y experiencia hace lo que es su voluntad – Hiljot Teshuva 5:1. La Mishná propone una guía: mejor una hora de Teshuvá y buenas acciones en este mundo que toda la vida del mundo venidero - Tratado de Principios 4:17. Una buena acción adquiere un ángel defensor en los cielos, una acción errada adquiere un ángel acusador. Si alimentamos rencores, morimos de a poco. Si no ejercitamos la reflexión, nos volamos de este mundo. Si no hacemos Teshuvá, entonces la vida pierde efervescencia y sentido. No hay venenos para sembrar en otros ni polvos para dañarse uno mismo. Sólo la oportunidad de pensarnos para mejorar. En el inicio de este 5780, que tengamos la generosidad y aptitud para hacer las paces. Propongámonos este año no querer ganar siempre, ser servidos, sacar ventaja, explotar al otro. Que podamos tener la iniciativa de amar, de dar, de entregarnos, de servir. Que nuestras acciones hablen por nuestra defensa. Que brindemos por la oportunidad de reencontrarnos con quienes nos han ofendido e incluso hacer las paces con nosotros mismos. ¡LeShaná Tova Tikatevu veTejatemu!, Iehí ratzón shetejadesh uTitjadesh aleinu shaná mlea shel Shalom

publicado 26 Septiembre 2019

Rosh Hashaná: buscando verdad, justicia y paz.

Mientras nos acercamos a Rosh Hashaná, la Torá nos acompaña con lecturas que nos ayudan en el proceso de teshuvá. Una de las parshiot previas a los Iamim Noraim es Shoftim, que nos habla acerca de la justicia. “Shoftim veshotrim titén lejá”, jueces y policías te pondrás. El concepto de justicia es muy amplio porque podemos aplicarlo a diferentes ámbitos de la vida: a lo social, lo interpersonal, lo individual. Sabemos que, para Rabán Shimón ben Gamliel el mundo se sostiene sobre tres pilares, la verdad, la justicia y la paz (Pirkei Avot 1:18). Y la explicación tradicional es que cada valor es prerrequisito para alcanzar el siguiente. ¿Podemos aplicar esta conocida máxima talmúdica a nuestro proceso de teshuvá personal? ¿Podemos parafrasear a Rabán Shimón ben Gamliel y afirmar que nuestra salud espiritual se sostiene sobre estos conceptos fundamentales? Lo primero sería la búsqueda de la verdad. Acceder a la verdad en nuestro fuero más íntimo no siempre es fácil. Solemos ser los objetivos más inmediatos de nuestras propias mentiras. Recordemos lo que enseñó Adin Szteinsaltz en su visita a Chile: ¿A quién se puede engañar? A D´s no se lo puede engañar. La gente no es tonta, no se deja engañar. Por lo tanto, solo queda engañarse a uno mismo. Pero engañar a un tonto, no es ninguna gracia. Si nuestro ser se sostiene sobre los tres pilares de Rabán Shimón ben Gamliel, lo primero que debemos buscar en nosotros mismos es la verdad. ¿Somos lo suficientemente auténticos? ¿Cuál es nuestra verdad? ¿Qué es lo que somos en realidad? Buscar la verdad dentro de nosotros implica un trabajo de “investigación” profundo. Si fuéramos periodistas de un programa de televisión, ¿dónde miraríamos? ¿Qué preguntas haríamos? ¿En qué áreas mandaríamos un “agente encubierto” para que transparente lo que de verdad somos? En Rosh Hashaná debemos mirarnos en un espejo y ser honestos con nosotros mismos. Solamente así podremos avanzar a la siguiente etapa, la búsqueda de la justicia. ¿Qué significa la justicia cuando se trata de nuestro ser interior? Nuestra capacidad de juicio suele distorsionarse cuando la aplicamos a nosotros mismos, pues somos proclives a tender a los extremos. A veces somos demasiado estrictos y nos lapidamos por errores que no son tan graves. O somos demasiado indulgentes y justificamos actitudes que no dejaríamos pasar en otros. Parashat, Shoftim, nos dice “Tzédek, tzédek tirdof”, justicia, justicia perseguirás. Y la repetición de la palabra “justicia” se interpreta muchas maneras, entre ellas, las que dice que debemos perseguir la justicia cuando nos conviene y cuando no nos conviene. Cuando nos toca evaluarnos, muchas veces sentimos que no nos conviene ser justos. Cuando la pugna es de uno mismo contra uno mismo es muy difícil administrar justicia. Habernos acercado a la verdad ayuda, pero llegar a la justicia exige un esfuerzo adicional. La Torá nos ofrece otra idea para lograrlo: la declaración, enunciada dos veces, en Shemot 21:24-26 y en Vaikrá 24:19, que dice: “Ojo por ojo, diente por diente”. No se trata de la “ley del talión”, no se trata de venganza. Es la exigencia de una reparación justa y proporcional al daño. ¿Qué estamos haciendo mal y debemos reparar? Si debemos buscar la justicia, es imperativo que ponderemos correctamente nuestros errores y hagamos las reparaciones correspondientes, tanto hacia los demás como hacia nosotros mismos. Ni más, ni menos. Si somos capaces de encontrar la verdad y, en base a ese conocimiento íntimo, actuar de un modo que sea justo para con nosotros mismos, estaremos más cerca de alcanzar la paz interior. La paz es la sensación de estar haciendo lo correcto en el lugar correcto, en el momento correcto, con las personas correctas. Y es esa paz la que nos dará la tranquilidad necesaria para poder seguir buscando nuestras verdades. Es un círculo virtuoso. Parashat Shoftim nos pide que nos pongamos jueces y policías. Que seamos nuestros propios policías, nuestros propios reporteros en búsqueda de las llaves de la autenticidad. Y nuestros propios jueces, para juzgarnos con honestidad y también con misericordia. Durante todo el mes de Elul, cada día el shofar nos recordó que nos estábamos acercando a Iom Hadín, el día del juicio. En Rosh Hashaná, no debemos dejar pasar por alto esta oportunidad que nos ofrece nuestro calendario: un momento de autoevaluación, de una búsqueda sincera de nuestras verdades, de la consecución de un juicio justo que nos permita alcanzar, para este año que comienza, la tan necesaria y anhelada paz.

publicado 12 Septiembre 2019

¿Para qué rezamos?

Cuenta un relato que D´s no sabía dónde esconderse para que las personas no lo encontraran y finalmente se escondió dentro del ser humano. Simbolizamos esto cuando decimos el Shemá Israel: cerramos los ojos para no buscar a D´s afuera, sino adentro de nosotros mismos. Y es que D´s está donde lo dejamos entrar, puede y debe habitar en nuestro corazón. Pero ojo: tenemos la chispa divina, pero no somos D´s. Según Rabí Israel Salanter, la frase: “Hu Eloheinu, ein od” no debe leerse: “Él es nuestro D´s, no hay otro”, sino “Él es nuestro D´s, no hay otra cosa más que Él”. Todo es D´s y no hay nada fuera de Él. Rabí Israel pone como ejemplo los muñecos de barro. Puedo jugar a que este es un niño y esta una niña, esta es la casa y este es el perro, pero, a fin de cuentas, no son más que barro. La idea es preciosa, pero corre el riesgo de caer en el panteísmo, donde D´s es exactamente lo mismo que el universo, donde la naturaleza y todo lo que hay, es D´s. En la visión judía, D´s aparece como un Ser que es externo al mundo, pero que tras haberlo creado permanece involucrado en él, interviene en la Historia y la supervisa constantemente. Los teólogos actuales hablan de panenteísmo, una visión donde D´s existe e interpenetra cada parte de la naturaleza, pero se extiende más allá de ella. Así, D´s participa de la naturaleza y sin embargo también la trasciende; la naturaleza, entonces, es tanto una manifestación como un producto de la actividad divina. La metáfora del artista calza bien: el artista expresa su actividad creativa en su producto; luego se aparta de él, lo evalúa y se vuelve a acercar para remodelarlo y trata de mejorarlo siguiendo la evolución de su idea. Abraham Yoshúa Heschel escribió dos libros, uno es “El Hombre no está solo” y otro, “D´s en busca del Hombre”. La idea es que el ser humano necesita a D´s tanto como D´s necesita al ser humano. Un rey sin súbditos no es rey, pero la caída de un árbol en la selva no trasciende si no hay un oído que escuche el estruendo. La necesidad es mutua y la plegaria es lo que nos une con el Creador. Cuando pedimos a D´s, sabemos que no vamos a cambiar Su voluntad, por más que lo intentemos. Ignorar eso sería volver al pensamiento mágico, cosa que hemos superado desde la Edad Media. No podemos sobornar a D´s para que cambie Sus decisiones. Sin embargo, rezamos y Le pedimos en nuestros momentos de angustia, porque así nos sentimos menos solos. Rezar es poder sentir que debe haber un propósito en lo que nos sucede, porque es ese propósito lo que da sentido a nuestra vida: D´s es el Oído que escucha. Como hemos visto en algún momento, Heschel analiza el tema de la tefilá y propone que existen dos tipos de plegaria: la plegaria como un acto de expresión y la plegaria como un acto de empatía. La primera es la que sucede cuando el alma ansía la comunicación con D´s. Se trata de algo íntimo y personal que no admite tiempos ni lugares preestablecidos. El estado de ánimo propicio para la oración viene primero; las palabras, llegan después. La segunda, la plegaria de empatía, comienza cuando abrimos el sidur y leemos los textos de la liturgia, Al principio, el significado de las palabras puede resultarnos ajeno. Pero la experiencia de la plegaria no viene de repente, sino que crece ante la palabra escrita que nos ilumina con su riqueza, su firmeza, su misterio. Si verdaderamente estamos buscando su significado, gradualmente nos elevamos a la grandeza de la plegaria. Acá las palabras vienen primero, el sentimiento viene después. Aunque la plegaria de expresión es un fenómeno universal, no es el más frecuente. De hecho, el tipo más común de plegaria es el acto de empatía. No es necesario un estado de ánimo especial para que empecemos a rezar; se llega a la plegaria a través del acto de leer y sentir las palabras del libro de oraciones, a través de la empatía con las ideas que impregnan las palabras. Los momentos en los cuales la plegaria surge del alma como un acto de expresión son valiosos, pero escasos. La plegaria de empatía siempre está disponible. Por eso la tefilá tiene un rito: palabras, conductas, tiempos preestablecidos, que sirven para dar un marco a los sentimientos. Rezar de una manera predeterminada puede ayudar a que nos concentremos mejor en la difícil tarea de contactarnos con lo trascendente. Podemos rezar con las palabras correctas y que la tefilá sea genuina; o podemos rezar con las palabras correctas y que la tefilá sea una repetición mecánica, es decir, que no logre alcanzar el estado de plegaria como acto de empatía. Pero es un hecho que las melodías y conductas aprendidas ayudan al momento de rezar. Hay una búsqueda mutua: D´s nos busca a través de la Torá; nosotros Lo buscamos a través de la tefilá. Estamos acercándonos a los Iamim Noraim. Con su liturgia tan especial, las Altas Fiestas nos proveen del ambiente propicio para alcanzar la tefilá por empatía participando de los rezos, escuchando el shofar, compartiendo con nuestros seres queridos y con nuestra comunidad. Solemos aprovechar la instancia para pedir a D´s un año bueno. Mejor que eso, es agradecer por el año que ha pasado. Agradecer implica, no solo tomar conciencia de lo positivo, sino buscar la manera de capitalizar lo que sentimos como negativo. Ahí puede estar la llave para tener un año realmente bueno.

publicado 12 Septiembre 2019

Un cerco para Tu jardín

Una de las 613 mitzot consiste en poner un Maaké alrededor de nuestros balcones y terrazas. Tenemos la obligación según la Torá de prevenir cualquier accidente. Este Maaké también puede ser puesto alrededor de nosotros mismos para cuidarnos y prevenir accidentes. “Cuando edifiques casa nueva, harás balcón a tu terrado, para que no eches culpa de sangre sobre tu casa, si de él cayere alguno” – Dvarim 22:8. Rambam s.XII dice al respecto, “de manera similar en relación a cualquier obstáculo que amenaza la vida, hay una mitzva positiva de remover ese objeto y estar atento al mismo… si uno no remueve ese objeto peligroso está trasgrediendo una mitzva. Porque está escrito: Te cuidarás a ti y cuidaras tu alma” - Mishne Tora, Hiljot Rotzeaj 11:4. Rambam define que previo a construir el cerco, se debe pronunciar la bendición “Asher Kidshanu Bimitzvotav Vitzivanu Laasot Maakeh” - Brajot 11:8 Este principio halájico permite definir también que, si sabemos que no podemos controlar alguna situación, mejor poner un maaké al comienzo y decidir entonces no acercarnos. El concepto se extiende en un nivel de Torá para ser “extremadamente cuidadosos” y evitar todas las situaciones peligrosas: “Jamira Sacanta Meisura” –más estrictos por el peligro de algo prohibido-. La Torá nos invita a separar lo que podemos cambiar de lo que no, ser conscientes de lo importantes que son los pequeños gestos y muy especialmente, aprender a cuidarnos. Debemos construir los límites frente al peligro, anticiparnos a consecuencias indeseadas y ser consistentes en el cuidado del cerco.

publicado 05 Septiembre 2019

No es un árbol, es la Actitud

“Cuando sities a alguna ciudad, peleando contra ella muchos días para tomarla, no destruirás sus árboles metiendo hacha en ellos, porque de ellos podrás comer; y no los talarás, porque el árbol del campo no es hombre para venir contra ti en el sitio” – Dvarim 20:19. Parece una simple orden contra la destrucción de árboles frutales, incluso en tiempos de guerra, cuando la vida y las extremidades dependen de destruir todo lo que se cruza en el camino. Sin embargo, su comprensión de unas pocas palabras en la Torá, se “derivó” en algo mucho más profundo que la lectura literal. A partir de esta prohibición de talar árboles, la tradición judía desarrolló un precepto llamado Bal Tashjit, que significa “No destruir”. Por ejemplo, en el Talmud, este principio rige para evitar el desperdicio de aceite de la lámpara, el desgarro de la ropa, el corte de muebles para leña o la matanza de animales – M. Shabbath 67b. El Sefer HaJinuj explica que la raíz de la mitzvá de bal tashjit es bien conocida: educar a nuestras almas a amar el bien y lo que esto implica y apegarse a ello. Al hacerlo nos apegamos al bien y nos alejamos de cualquier cosa mala y de cualquier clase de destrucción. Éste es el camino de los jasidim -personas especialmente piadosas- y de aquellos con buenos actos, quienes aman la paz y buscan el bienestar de los demás, acercándolos a la Torá. Ellos nunca derrochan nada, ni siquiera un grano de mostaza y les provoca dolor ver cualquier destrucción. Si son capaces de evitarla, dedicarán todos sus esfuerzos para evitar que algo sea destruido - Parashat Shoftim, Mitzvá 529. No sólo hablamos de destruir jardines de flores, dañar objetos de arte, arrancar páginas de un libro. Bal Tashjit como mitzvá, pide ideales nobles. La creación es un proceso continuo, y los humanos en todo momento han sido socios de D-s para salvaguardar su potencial. El mundo es un regalo de D-s para nosotros; Lo que hacemos con él es nuestro regalo a D-s.

publicado 29 Agosto 2019

No te cortes solo

“Ustedes son hijos de Hashem su D-s; no se cortarán ni se rasurarán la frente a causa de un muerto” Dvarim 14:1. Rashi sXI comenta que la práctica de infligirse una herida por el dolor derivado de la pérdida de un pariente era frecuente entre los Emoritas. Sin embargo, la frase “no se cortarán”, fue aplicada imaginativamente por los sabios a las divisiones dentro de la comunidad - T. Yevamot 14a. Por eso, una sola ciudad no debe tener dos o más tribunales religiosos que dicten fallos diferentes. Es decir, está prohibido fragmentar la sociedad judía mediante la adopción de diversos y diferentes rituales y costumbres. El T. en Pesajim 50b ilustra este concepto. En la Mishna discuten el caso de una persona que viaja desde un pueblo cuya costumbre es no trabajar en Erev Pesaj a un pueblo cuya costumbre es trabajar. Allí la Mishna, afirma que esa persona, debe adherirse a las restricciones de ambos lugares. Concluye diciendo que no debe cambiar la costumbre de ningún lugar, para no causar argumentos y contra argumentos. Rambam en Hiljot Avoda Zara 12 afirma que el enunciado está destinado a detener el disgusto social y la disidencia. Permitir prácticas halájicas individuales indudablemente generarían desunión y confrontación. No cortarte significa evitar el disgusto y la segregación creyendo que eres la medida de la justicia. La invitación es a ser parte y entender que hay otras versiones y realidades más allá de lo que crees o supones. Somos artífices de un pueblo, con un único D-s, con una sola Torá. En esa unidad debemos inspirarnos hacia el respeto y el conjunto.

publicado 22 Agosto 2019

La historia de Fentay Alamu, nueva vice Embajadora israelí en Chile

Fentay llegó a la Cancillería tras una carrera de más de 10 años en el área de Dirección de Procesos Organizativos y de un muy buen puesto en RAFAEL, la Autoridad de Desarrollo de Medios de Combate de Israel, donde era asesora en ese mismo ámbito. Tiene un primer título B.A. en Recursos Humanos. Fentay, has tenido trabajos de mucha responsabilidad en marcos muy destacados, como Rafael, el último en el que trabajaste antes de ir a la Cancillería. ¿Qué dirías que te ha empujado siempre para ir avanzando en las cosas que decidías? -Quizás la base sea mi concepción de mundo, mi actitud ante la vida. Yo jamás habría concebido firmar seguro de paro, por ejemplo. Siempre hice varias cosas al mismo tiempo. Lo aprendí de mis padres. Vine de un mundo y una familia que llegó a Israel entendiendo que uno tiene lo que va creando por sí mismo. Para mi alegría, lo capté rápidamente. Una buena educación indudablemente. -Así es. Mi madre nos educó así, a no esperar que nos den las cosas sino a trabajar para conseguirlas. Me alegra que menciones a tu familia, porque apuesto a que en tu caso, el esfuerzo por llegar a Israel ya fue toda una travesía… -Así es. El viaje cruzando Sudán desde Etiopía duró un año y medio. Tuvimos muertos en el camino. No hay ninguna familia judía etíope que haya llegado a Israel sin haber perdido a alguien. Es un milagro haber sobrevivido. ¿Qué pasó con tu familia? -Yo tenía dos hermanas mayores que fallecieron ya antes de mi nacimiento y mis padres tenían el gran temor que yo no logre llegar con vida a Israel. Desde que llegamos al país vivimos en Carmiel. Aquí nacieron mis 6 hermanos, 5 varones y una mujer. Nos fuimos integrando de a poco a la ciudad, a los estudios, el trabajo…no fue sencillo. Fue una guerra diaria para hacernos un lugar. Y estoy segura que el enfoque de mis padres fue lo que determinó que mi realidad de vida sea la que fue. Muchos no recibieron las oportunidades necesarias. Yo no esperé. Me las hice sola. Me parece que el país es muy joven, la situación es difícil y a la gente le costó mucho la integración. Todavía estamos luchando para darnos nuestro lugar. Y hoy tienes la responsabilidad de mostrar el camino a tus propios hijos… -Así es. Estoy casada con Samuel , que es ingeniero mecánico y también llegó de Etiopía, cuando tenía 10 años. Tenemos 3 hijos: Dvir,de 8 años, Klil de 6 y Hadara de 1 año y 9 meses. Somos una familia tradicionalista. Vivimos en una localidad comunitaria en el norte, cerca de Misgav, que se llama Mijvanim. Somos unas 100 familias, una gran experiencia. Reciben a la gente tal cual uno es. Con tres niños chicos no habrá sido fácil hacer el curso medio año, intenso, en Jerusalem. -Así es. Veía a mi familia únicamente durante el fin de semana. No fue sencillo. ¿Tú personalmente te has topado con muchos techos que tuviste que luchar para romper? De origen etíope, mujer… -Creo profundamente que en cada techo había cosas por las que luchar. Pero yo no caigo ante las dificultades. No pierdo el tiempo. Siempre hay otro camino que abrir. Si aquí está cerrado, avancemos por otro lado, al final uno llega a gente con cabeza abierta de la que también se puede aprender….Ese encare me ayudó mucho. Y uno irradia lo que siente, lo cual permite que otros te vean por lo que vales, no por un posible prejuicio inicial. -Por supuesto. Cuando yo era niña, el papá de una amiga me decía “cuando crezcas vamos a abrir juntos un negocio”. Siempre creyó en mí y eso me dio mucha fuerza. Hasta ahora se aconseja conmigo. Y yo siempre busqué ejemplos de los que aprender.

publicado 22 Agosto 2019

El Keren Hayesod renueva su compromiso con Israel y la comunidad

El pasado martes 13 de agosto, el salón de eventos del Círculo Israelita de Santiago, en el Mercaz, lucía blanco y celeste en honor a la bandera de Israel y con motivo de la Cena Anual del Keren Hayesod, que tuvo como invitado especial al comediante argentino Roberto Moldavsky. Con la presencia de la Embajada de Israel en Chile, Marina Rosenberg; la Primera Secretaria de la Embajada, Fentay Alamu; el Director para América Latina de la organización, Yoel Embón, y el Presidente de la Comunidad Judía de Chile, Gerardo Gorodicher, se realizó un homenaje a Eduardo Avayú, quien después de 11 años en el liderazgo de la organización pasó la posta a Jaco Leopold, presentado en el evento como nuevo presidente del Keren Hayesod. En la cena también se presentó a quien asumió la presidencia de la División Femenina. Se trata de Karen Pupkin, quien sucedió a Ioná Pollak en el cargo. Pollak, quien nació en Israel, señaló “estoy en el Oeste, pero mi corazón está en el Oriente”, y se comprometió a continuar apoyando el trabajo de la organización. Conversamos con Eduardo Avayú y Jaco Leopold para conocer su evaluación del trabajo ya realizado y el que está por venir, en momentos en que el Keren Hayesod se encuentra en un momento especial de su historia en la comunidad judía chilena. Entrevista a Eduardo Avayú: “Trabajando en el Keren Hayesod me di cuenta de todo lo que uno puede hacer para ayudar a las generaciones futuras” Fue después de un viaja a Polonia e Israel que Eduardo Avayú aceptó la propuesta de presidir el Keren Hayesod. La experiencia de conocer los campos de concentración y pensar cuál habría sido el destino de los judíos de Europa de haber existido Israel en la época de la Segunda Guerra Mundial, lo motivó a liderar el capítulo chileno de la organización más importante para la Aliá y fundamental para la continuidad de Israel. Luego de 11 exitosos años en esta posición, Eduardo dio un paso al costado para dar paso a un voluntario que asume la presidencia, Jaco Leopold, pero sólo cambia de rol no de motivación, ya que continuará apoyando la labor de la Keren Hayesod. ¿Cómo llegó a colaborar en el Keren Hayesod? -Andrés y Rodolfo me invitaron a colaborar en el 3G, cuando estaban empezando el programa, con Eduardo Waingortin. Y a través de ellos llegué al Keren Hayesod. 3G es un programa fundamental para construir una generación de recambio, hay muchos de los que ya participaron que están ocupando cargos en directorios de instituciones comunitarias. Estoy muy contento con eso. Empecé a trabajar en el Keren Hayesod porque llegué a un momento de mi vida en que necesitaba entregar, cuando uno ha tenido suerte en la vida, es bueno devolver ala comunidad, y en particular a la comunidad a la que uno pertenece. Entonces se me presentó la oportunidad, José Codner me dijo que fuera a trabajar con él y lo hice. No es que haya buscado la oportunidad, son cosas que llegan, de repente todos se alinea y pasa. Y trabajando en el Keren Hayesod me di cuenta de todo lo que uno puede hacer para ayudar a las generaciones futuras. Esa es nuestra responsabilidad, hacer que este mundo sea mejor para sus hijos. ¿Qué lo hizo permanecer 11 años en la presidencia del Keren Hayesod? -Bueno, porque no se lograba encontrar otra persona que quisiera asumir la presidencia. Trabajé durante años a la par con el Sheliaj, nos juntábamos una vez a la semana a revisar todos los temas. Por suerte con el tiempo aparecieron Andrés Tursky, Daniel Kohn y Rodolfo Bortzusky, con ellos empecé a armar equipo y se ofrecieron a ayudarme en esta labor, invitamos a varias personas, necesitábamos un buen abogado y Álvaro Rosenblut, que es un gran dirigente comunitario, se integró a este grupo, lo que permitió llegar a tener un equipo joven, de la generación que me sigue, pero con ellos se logró llevar esto adelante. Y me di cuenta de que era un buen equipo con el que eventualmente podíamos llegar a una persona que pudiera sucederme. Si tuviera que hacer un resumen de estos 11 años, ¿qué destacaría? -Hubo muchos momentos difíciles para Israel en estos 11 años, en que tuvimos que hacer campañas de emergencia. Cuando asumí la presidencia venía llegando de un viaje a Polonia e Israel con motivo de los 60 años de Israel, y cuando estuve en Auschwitz me di cuenta de que lo importante que es que haya un Pueblo Judío en la Diáspora que apoye a Israel, porque llevándolo a los tiempos actuales, si te das cuenta de cómo ha aumentado el antisemitismo disfrazado de antisionismo, es imprescindible que los judíos estemos alerta y apoyando en todas las situaciones a Israel. Es una lástima que sea así, es una lástima que el mundo no sea hermanable, pero es la realidad que vivimos. El Keren Hayesod pasó recientemente por un proceso muy relevante de formalización, y al mismo tiempo lanzo un fondo de proyectos concursable, ¿nos puede contar de eso? -El mérito de la fundación es de Jorge Stern, el anterior Sheliaj, más que otra persona, y Álvaro Rosenblut que dio su apoyo. Pero habíamos intentado ya varias veces formalizar y nos habían dicho que no era posible, hasta que se encontró la forma de hacerlo. Creo que el mundo de hoy día obliga a que todas instituciones funcionen de forma transparente. Y no hay mejor forma que tener una institución que cumpla con todas las normas legales, en regla y que rinda cuentas. Antiguamente las cosas se hacían de otra forma. Y los fondos concursables son mérito del Directorio que me acompañó. Ahora que deja la presidencia, ¿va a seguir colaborando con el Keren Hayesod desde otro cargo? -Voy a seguir apoyando, especialmente a Jaco en todo lo que me pida, y por supuesto seguiré haciendo mi lista. ¿Cuáles cree que son los desafíos que va a enfrentar Jaco en este período? -El desafío es que la comunidad chilena tiene también muchas necesidades. Las instituciones comunitarias hacen sus campañas de recaudación todas juntas, al mismo tiempo y pidiéndole siempre a las mismas personas. A pesar de que en el Keren Hayesod tenemos una profundidad bastante buena en la comunidad judía chilena, es una de las campañas que llega a más gente o que más recauda per cápita. En segundo lugar, siempre va a ser un desafío encontrar y formar un sucesor, entonces una de las sugerencias que le puedo hacer es que empiece desde ya, y que sea una persona que entienda el funcionamiento del Keren Hayesod y que esté motivado. Jaco Leopold, nuevo presidente del Keren Hayesod: “Generaremos un círculo virtuoso en el que, con los años, podremos aportar cada vez más a nuestra comunidad” Cuando Dany Kaplan, sheliaj de Keren Hayesod, contó cómo fue que le propuso a Jaco Leopoldo tomar la posta de Eduardo Avayú liderando la organización, dijo que su respuesta fue: “Es la propuesta más emocionante que me han hecho”. El entusiasmo con el que el joven ingeniero comercial (tiene 40 años de edad) aceptó el desafío se dejó entrever en el discurso que pronunció en la Cena Anual realizada martes 13 de agosto en el Mercaz, en la que relató el emotivo momento en que se había comprometido con la labor de la organización: cuando en el viaje de estudios del Instituto Hebreo llevaron a su generación a recibir a olim jadashim de Etiopía al aeropuerto Ben Gurión. Jaco, en la Cena Anual del Keren Hayesod contaste qué te había motivado para asumir la presidencia. Con esa motivación, ¿cuáles serán los focos o ejes que tendrá tu gestión? -En los últimos 12 a 24 meses se ha generado mucha inercia positiva en el Keren Hayesod. Tenemos un directorio muy dinámico y comprometido. Con ellos trabajaremos en varios frentes que nos ayudarán a acercarnos a las personas de diferentes edades. Por ejemplo, pondremos mucho foco en la juventud, buscando educar y transmitir como la organización fue y sigue siendo parte fundamental en la vida de los judíos de Israel y la diáspora. En el otro lado del ciclo de la vida, trabajaremos con los más adultos. Buscando con ellos la fórmula para apoyarlos en transmitir a sus hijos, adultos también, la importancia de ser contribuyentes y/o voluntarios. Todo ese foco y esfuerzo queremos canalizarlo en parte reforzando nuestra relación con las comunidades, que al día de hoy es muy buena, pero queremos acercarnos aún más. Hay grandes proyectos en la comunidad y vienen otros. Creemos que tenemos mucho que aportar y estamos convencidos que trabajando en conjunto podemos lograr más y mejores cosas. Asumes la presidencia en momentos en que el Keren Hayesod se ha constituido como fundación y ha lanzado una convocatoria abierta al ishuv para participar en un fondo para proyectos concursables. -Si bien hay ciertos aportes permanentes, la idea de lanzar fondos concursables busca sacar lo mejor de todos nosotros y que nos esforcemos cada día más en generar ideas y proyectos de alto impacto. Esperamos poder apoyar proyectos alineados con los objetivos y misión del Keren Hayesod y que idealmente beneficien a la mayor cantidad de personas posible. No tengo duda que con esto generaremos un círculo virtuoso en el que, con los años, Keren Hayesod podrá aportar cada vez más a nuestra comunidad y, poniendo todo el optimismo por delante, ojalá poder a portar a muchos y grandes proyectos cada año. Ahora, respecto de Israel, ¿cuáles son los compromisos y desafíos? -Los compromisos que Keren Hayesod tiene con Israel no cambian mucho año a año. El mandato es claro y tiene como objetivo apoyar las aliyot, la absorción, proyectos de educación en tecnología y proyectos educativos de nivelación social. En este marco hay cientos de iniciativas diferentes a las cuales aportamos. En algunas participamos desde el anonimato y en otras plasmando el nombre de alguna división (Dor Emshej, Dor Ajshav, División Femenina o Campaña General). Este año, estamos apoyando fuertemente, a través de la División Femenina liderada por Karen Pupkin, la aldea Juvenil Ben Yakir en Israel. Un centro en el que viven y estudian más de 100 jóvenes en riesgo social y para el cual estamos financiando la construcción de la nueva escuela tecnológica. Para este caso estamos buscando aportes especiales dirigidos al proyecto y trabajando en difusión para que sea un proyecto apoyado por toda la comunidad de Chile. Cada vez que Keren Hayesod Chile se enfoca en un objetivo como este, alienando a nuestra comunidad en torno a él, los resultados sobrepasan lo esperado y el impacto logrado realmente aporta a mejorar la vida de miles de judíos. Finalmente, ¿crees que por tu edad tengas una mayor llegada hacia los jóvenes de la comunidad? Y si es así, ¿cuál sería la convocatoria para ellos, por qué debieran apoyar al Keren Hayesod? -Mi edad podría ayudar aunque tenemos varias personas menores a mi enfocadas en la juventud. Sin embargo, como mencioné antes, debemos trabajar en que los más jóvenes entiendan que Israel es un regalo que nuestras generaciones han recibido. Debe cuidarse y pasa a ser responsabilidad de nosotros lo que ocurra hacia adelante.

publicado 22 Agosto 2019

Noventa y Dos

“Será si seguramente escuchas (shamoa tishme’u)... - Dvarim 11:13”. Noventa y dos veces aparece el verbo SH-M-A –escucha-. La reiteración del verbo, denota la magnitud de la tarea. Cierta vez, el rey Salomón soñó con la presencia de D-s. Allí, le preguntó el Rey, qué obsequio le gustaría recibir. La respuesta en Melajim 3:9 es “lev Shomea”, literalmente “un corazón que escucha”. Salomón basó sus juicios en la capacidad para escuchar, entender emociones detrás de palabras y sentir lo que se decía u omitía. Escuchar es la clave virtuosa de una vida religiosa. D-s siempre habla, pero el desafío es estar atentos a la escucha para percibir esa voz. La Torá propone reaccionar frente al grito aplacado de los angustiados, pobres, débiles, vulnerados. El ser religioso es recuperar la escucha frente a las personas con dolor existencial. El judaísmo trazó su destino hacia un monoteísmo puro, en donde no hay lugar para lo visual. En tanto, potenció la escucha como el factor de conexión entre el Creador y sus creados. La escucha activa, es la clave para comunicarse con los demás. Ser receptivos sin distracción, evitar prejuicios por sobre la resolución, la escucha con interés por sobre los detalles. Asertividad en la escucha es ser honestos vinculando los sentimientos y emociones que se generan. Moshé, una vez más insta a escuchar: el grito tácito de los demás y la voz suave y apacible de D-s.

publicado 22 Agosto 2019

Acabamos de vivir Tishá beAv

Acabamos de vivir Tishá beAv, el día más triste del calendario hebreo. En él lloramos, entre muchas tragedias que aquejaron a nuestro pueblo, la destrucción de ambos templos de Jerusalem y la consecuente pérdida de la independencia nacional. El texto central de esta conmemoración es Meguilat Eijá, las “Lamentaciones de Jeremías”. Leer Meguilat Eijá supone un ejercicio tremendo de fortaleza. Las descripciones de la destrucción del primer templo son escalofriantes. No se trata solo de la destrucción de un edificio, es la destrucción de una nación. Se trata del asesinato de los habitantes de la ciudad, se trata de niños, jóvenes y ancianos muriendo de hambre o heridos de muerte en las calles, se trata de madres comiendo a sus hijos. Leer Meguilat Eijá nos recuerda de manera horrorosa lo que hemos vivido en la Shoah. Cuando leemos Meguilat Eijá solemos creer que el relato de Jeremías es una descripción de lo que él está viendo con sus propios ojos. Sin embargo, el rabino Shai Piron nos ofrece un análisis diferente. En un artículo publicado en el sitio de internet “929” dedicado al estudio bíblico, Shai Piron explica que Meguilat Eijá, lejos de ser una descripción en tiempo presente, fue escrito por el profeta Jeremías diecisiete años antes de la destrucción de Jerusalem. Cita como prueba el capítulo 36 del libro de Jeremías, que comienza estableciendo la fecha de la profecía en el año cuarto del reinado de Joaquim ben Joshiahu, rey de Yehudá. El texto relata que, en esa fecha, el profeta Jeremías recibe una revelación de D´s en la cual se le ordena tomar un pergamino y escribir las palabras que D´s habría de dictarle. D´s justifica su decisión diciendo: “Quizás oiga la casa de Yehudá todo el mal que podría acontecerles y retorne cada uno de su mal camino y yo podría perdonar su maldad y su pecado” (versículo 3). Jeremías le pide a su amanuense, Baruj ben Neria, que escriba lo que él habría de dictarle. El texto no lo aclara pero, dadas las reacciones que genera, es perfectamente plausible que se trate del Libro de las Lamentaciones. Jeremías, quien estaba escondido del rey, pide a Baruj ben Neria que vaya al Templo y lea el texto recién escrito delante del pueblo. Entre las personas que escuchan hay alguien que, al tener acceso a algunos círculos de poder, informa a los príncipes más cercanos al rey, quienes citan a Baruj ben Neria para oír de su boca las palabras del profeta. Leemos en el versículo 16: “Y fue que, al escuchar todas aquellas palabras, cada uno se volvió espantado a su compañero y dijeron a Baruj: sin duda urge contarle al rey todas estas palabras”. Envían, pues, un emisario para hacerlo. El rey lo recibe en su casa de invierno, junto a un brasero que ardía frente a él. Y antes de que el emisario hubiera leído tres o cuatro columnas, el rey rasgó con un cuchillo el pergamino y lo echó al fuego hasta que todo el rollo se consumió (versículo 23). Lo que sucede después es que el rey manda a apresar a Baruj ben Neria y a Jeremías, D´s los protege y vuelve a dictarles el libro que el rey había quemado. Todo el libro de Jeremías, y de hecho todos los libros proféticos, son súplicas de D´s al pueblo instándolo al arrepentimiento. Los profetas piden una conducta ética: cuidar la sociedad, no abandonar a los pobres, a la viuda, al huérfano, al extranjero. Ser correctos, tanto en el comercio como en las relaciones humanas. Abandonar la violencia, no abusar de los más vulnerables. Porque transgredir estos principios no puede más que generar destrucción. A lo largo de todo su libro, Jeremías repite una y otra vez que, si el pueblo no cambia su conducta, la ciudad de Jerusalem será destruida. Pero pensar que el texto de Eijá, con esa descripción tan cruda de lo que habría de suceder, llegó a oídos de quienes tenían el poder político para evitarlo y no lo hicieron, es escalofriante. El rabino Shai Piron hace un análisis sobre este texto diciendo que muchas veces los políticos, aun sabiendo que están llevando a su pueblo a la destrucción, se niegan a modificar sus decisiones cuando hacerlo pone en riesgo su estabilidad en el poder. Pero podríamos encontrar otras enseñanzas. ¿Cuántas veces no escuchamos consejos bien intencionados, palabras que tratan de hacernos el bien? En una hermosa clase, el rabino Ari Sigal nos planteaba que la única manera de escuchar un consejo es tener certeza del cariño y de las buenas intenciones de quien nos lo da. Pero muchas veces, aun sabiendo que el otro quiere nuestro bien, somos como el rey que rompe y quema los consejos porque no los quiere escuchar. Leemos en Levítico 19:17, justo antes de la indicación de amar al prójimo como a uno mismo, la orden de advertir a nuestro hermano cuando vemos que se está equivocando. Esta debe ser una de las mitzvot más difíciles, básicamente porque nunca estaremos seguros de si tenemos derecho a hacerlo, si vamos a quedar mal, si vamos a dañar la relación. Y, sin embargo, cuando vemos a alguien que nos importa cometiendo algún error grave, es bueno recordar que intervenir (con tacto, con delicadeza, con criterio) es nuestra obligación. A su vez, cuando recibimos consejos, cuando alguien nos dice (con ese mismo cariño) que no lo estamos haciendo bien, quizás sea bueno tener presente que está tratando de cumplir con su deber. Y no olvidar las terribles consecuencias de la actitud de Joaquim rey de Yehudá, cuando quema la descripción de lo que sucederá a su reino, una destrucción acerca de la cual no quiere escuchar.

El milagro del agua israelí se presenta en el Congreso del Futuro

Invitada por la Comunidad Judía de Chile y la Embajada de Israel, la ingeniera senior de la empresa nacional de agua de Israel, Mekorot, Galit Sassón, llegó a Chile en el marco de la realización del Congreso del Futuro, en el que se presentó el miércoles 15 de enero, en el panel “Valorar”, en el que expuso sobre la experiencia de Israel en tecnologías y cuidado del agua, lo que popularmente se ha llamado “El milagro israelí del agua”. Relatando cómo un país tan pequeño, ubicado en una zona tan desértica y con tan sólo 71 años de historia, se había convertido en el líder mundial de la reutilización del agua de desecho, había desarrollado tecnologías como la desalinización y el riego por goteo, y era considerado a nivel mundial un ejemplo en el manejo de la crisis del agua, en especial cuando las condiciones medioambientales arrastran año a año a países que -como Chile-sufren los estragos de la sequía, esta especialista dio algunas clave de cómo el uso eficiente de los recursos ya existente permiten superar la crisis de la falta del recurso hídrico. En el marco de esta visita -la segunda que realiza a Chile, luego de que el año 2018 llegara a la región de Antofagasta a presentar una conferencia magistral en el lanzamiento de un proyecto pionero en la reutilización de aguas de desecho en el país- Sassón conversó con La Palabra Israelita sobre la experiencia de Israel y de cómo esta expertise se transmite en el mundo para llevar a los países a optimizar su y reuso del agua. ¿Puede describirnos cuál es el trabajo que realiza en la empresa Mekorot? -Vengo del mundo del tratamiento de aguas, entonces he trabajado con muchos tipos de plantas de tratamiento de aguas en mi carrera, tratamiento de agua de desechos, reuso, operación, diseño, supervisión, etc. Hoy también trabajo en el área de desalinización. En una entrevista que concedió en su anterior visita a Chile, dijo que el primer paso para la solución de una crisis del agua era identificar que se tenía una crisis… -Por supuesto. En Chile estos días circuló la información de que el país es parte de la lista de los 10 países con los mayores índices de crisis del agua, o sea, es indudable que estamos frente a una crisis. -Bueno, revisé el informe de la Organización de Naciones Unidas, ONU, y vi que el mapa de Chile, estando coloreado con distintos colores, en que ciertos colores representan la falta de agua, y vi que el país tiene un problema. Desconozco cuál es el origen de ese problema, pero sé hay un problema, y vine a escuchar cuál es el problema y ver cómo podemos ayudar. Quizás con soluciones rápidas, quizás con algunos cambios en el sistema vigente. Luego de que se identifica que hay un problema con el agua, ¿cuál es el paso a seguir? -Una de las fórmulas principales usadas por Israel para superar su problema con el agua fue exactamente el buscar fuentes de agua alternativas, artificiales, quizás. Y una de ellas de la desalinización, que es tomar agua salada y acondicionarla para el uso doméstico, a través de un sistema de osmosis revertido, y la segunda fórmula fue a través de la reutilización masiva del agua de desecho. Actualmente reutilizamos el 87% del agua que se desecha, y esto junto con la desalinización nos permitió superar nuestro problema de escasez de agua. Al hablar de tecnologías del agua, como desalinización y la reutilización de aguas, una de las piedras de tope es el costo elevado de éstas. ¿Es esa una realidad o una excusa? -La desalinización es un proceso intenso en términos de energía, esa es la realidad, pero se puede hacer realmente eficiente, depende directamente de cómo se opera el sistema. Lo que he visto cuando me ha tocado recorrer distintos países del mundo es que la desalinización es operada de una manera tan ineficiente, que puedes ahorrar casi 50% el del costo haciéndolo eficiente. No va a ser barato, pero va a ser mucho mejor. De la misma forma, depende del costo de la energía de cada país. La desalinización, además, es muy accesible, es verdad que es una tecnología intensiva en uso de energía, pero es factible de hacer que no sea tan costosa como parece. Y respecto de la reutilización del agua de desecho, creo que eso incluso en Chile está regulado, el agua tiene que tener cierta calidad al ser desechada, entonces sólo tienes que elevar su calidad para ser reutilizada en riego, etc. Ese es un proceso relativamente económico, entonces el tema presupuestario es significativo, pero es algo manejable. Qué hay de las políticas públicas, ¿cuánto deben comprometerse los gobiernos en el uso de estas tecnologías? -No es fácil que los gobiernos inviertan en tecnología del agua. Un paso crucial que Israel tomó para invertir en infraestructura fue cambiar las tarifas del agua, hacia un sistema cerrado de agua, de manera que la gente tuvo que pagar más por el agua, es un agua cara la de Israel, pero eso hace que sea un buen incentivo cuidar el agua. Y en segundo lugar, todos los ingresos que llegan a través de este sistema, se reinvierten en infraestructura. No hay subsidios y es un sistema muy estable. Y qué hay de la educación, para algunos expertos la solución está en la educación a las nuevas generaciones respecto del uso del agua. -Eso es definitivamente real, es algo muy arraigado en nosotros, porque desde que Israel fue fundado, se estableció en la Ley Básica del Agua que se debe conservar y cuidar el agua. Y nosotros crecimos con eso. Y mis hijos crecen con eso. Está muy internalizado. Nosotros cerramos la llave si no estamos usando el agua. Y eso se puede ver en la cantidad de agua que consumen las personas en Israel, es mucho más bajo que el promedio mundial.

“Hay que repensar que la cultura chilena no es única, forma parte de un proceso diverso y heterogéneo”

Porteño de nacimiento, se licenció en Castellano de la Universidad Católica de Valparaíso, luego se doctoró en Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra (España). Actualmente es profesor de neurolingüística, docente de la Universidad Andrés Bello, miembro del Consejo Nacional de las Culturas, las Artes y el Patrimonio en representación de comunidades migrantes y es director de la Sociedad Israelita de Cultura de Viña del Mar y Valparaíso. El profesor Augusto Sarrocchi accedió dar una entrevista exclusiva a LPI para hablarnos de su trayectoria profesional y del porqué se convirtió al judaísmo por una convicción personal. -¿Cómo fue crecer en Valparaíso? ¿Y cómo lo compararía con el Valparaíso de hoy? -Yo crecí en un Valparaíso muy diferente al actual, tanto en la realidad como ciudad como en el Valparaíso interior que se replicaba en mí. Mi infancia y juventud la pasé en la calle Rodríguez, en pleno centro de Valparaíso, vivía a dos cuadras de mi colegio que amaba profundamente, los Padres Franceses, que se ubicaba en la calle Independencia. Era una ciudad limpia, donde vivía rodeado de personas agradables, la gran mayoría de mis compañeros de colegio vivían al igual que yo, en los alrededores del mismo. Ahí transcurría mi infancia protegida y luego mi juventud en la Universidad Católica de Valparaíso donde se prolongaba la vida escolar. Una vida bastante idílica, un mundo de cristal donde todos nos conocíamos, ahora comprendo que había en Valparaíso una pobreza soterrada que yo no veía por mi incapacidad de verla como hijo de la clase media acomodada de la época, o bien porque la gente de menores recursos vivía en otros barrios y no bajaba al plan. Tiempo después me fui dando cuenta de las consecuencias del desaparecimientos de las fábricas (Costa, Hucke, Chilena de Tabacos) y de los problemas en el puerto con la llegada de las grandes grúas y la tecnología que dejaba a miles de personas cesantes. Ahora, observando el estallido social y las consecuencias en la ciudad, creo que esa vida que gocé es parte de la discriminación de las clases bajas, no verlas y no palpar las injusticias sociales, son parte del estallido que ha llevado a la ciudad al deterioro ruinoso en que se encuentra hoy. ¿Qué vio en el judaísmo que lo hizo convertirse ya hace un poco más de dos décadas? -Vi la posibilidad de vivir en una filosofía de construcción de mi vida mejorando el mundo en que me tocó vivir; la posibilidad maravillosa de discutirlo todo y repensarlo todo; alejarme de la sacralización para quedarme con la humanización; sentir que no se puede amar a Dios sin antes amar al ser humano; incorporarme a una comunidad de seres muy pensantes que pueden analizar las escrituras desde los más diversos puntos de vista; tener rabinos sabios y estudiosos que tienen esposa e hijos y que viven la realidad diaria de compartir la vida con esas personas, y asumir las responsabilidades que ello conlleva. Yo escribí sobre mi proceso de conversión en la novela que lleva de título: “De La Cruz a la Estrella”. Usted tiene ascendencia italiana y española. ¿Cómo marca eso en su vida? -De ambos heredé el amor por la reflexión, por buscar las causas y los efectos, el agrado por participar en grupos y colectividades y la sensibilidad social que se despertó en mí ya avanzada la juventud. ¿Por qué decide estudiar Filosofía y Letras en la Universidad de Navarra? ¿Qué le llamó la atención de dicha institución? -Nunca pensé en estudiar en la Universidad de Navarra, fue algo fortuito. Cuando me correspondía salir a doctorarme como parte de un programa de la Universidad Católica para especializar a sus docentes jóvenes, el Vicerrector Académico de la universidad, don Raúl Bertelsen Repetto, miembro del Opus Dei y destacado ex alumno de la Universidad de Navarra, me mandó a llamar para ofrecerme que estudiara en esa universidad que yo desconocía totalmente, y me habló maravillas de la vida universitaria en esa institución. Le dije que lo pensaría. Al mes fue nombrado Rector de la universidad y me insistió en el interés que tenía la universidad de enviar a sus académicos a Navarra. Así llegué a Pamplona acompañado de mi esposa, mi hijo y mi madre. Cultura - ¿Cómo ha sido su experiencia de formar parte del Consejo Nacional de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, en representación de comunidades migrantes? -Desde todo punto de vista ha sido enriquecedora, he aprendido mucho de todos los miembros del Consejo, de la exquisita cultura de todos ellos, de la diversidad, profunda preocupación, respeto y afán por desarrollar las diferentes manifestaciones culturales que tenemos hoy en nuestro país. La situación por la que estamos viviendo nos ha obligado a todos a repensar la realidad cultural de Chile, ya no como una única “cultura chilena”, sino como un proceso cultural diverso, en constante evolución, y de gran riqueza, en la que los migrantes tienen un rol muy importante que vivenciamos constantemente en el uso del lenguaje, la variedad y riqueza gastronómica, la práctica de nuevos deportes; aporte de nuevas visiones académicas; diversidad religiosa; aportes a la danza y la música, tanto folclórica como clásica; nuevas visiones de la realidad plasmadas en el quehacer diario, etc. Usted también es director de Cultura de la Sociedad Israelita de Valparaíso y Viña del Mar. ¿Cómo ha sido su experiencia? -Una experiencia de orgullo, trabajo y preocupación. Orgullo por cuanto una comunidad tan pequeña como la nuestra trabaja constantemente para desarrollar la cultura, principalmente judía, a costa de mucho esfuerzo. Tenemos un colegio hebreo, sin duda motor en el desarrollo del judaísmo. Semanalmente editamos un boletín informativo que llamamos Kol, que contiene información comunitaria pero también notas sobre literatura judía y grandes personajes de la historia cultural de los judíos, obviamente que también con artículos sobre religión y mensajes de nuestro rabino; el año pasado adquirimos una “Torá ilustrada”, la primera de Sudamérica, que hemos puesto al servicio de los estudiantes de la región y de todos los que vengan a nuestra comunidad a leerla; tenemos un grupo de cine que presenta un cine foro una vez al mes; durante el año programamos diversas conferencias, y tenemos una temporada de verano que se caracteriza por la reflexión profunda sobre problemáticas judías. Educación - ¿Cuál es el principal problema que enfrentamos los chilenos hoy en día en el tema educacional? ¿Usted cómo pedagogo cómo lo observa? Considero que en todo el sistema educacional chileno desde el pre-escolar hasta el universitario enfrentamos diversos problemas que podemos resumir en políticas educacionales mercantilistas; se ha desarrollado la educación como un negocio, y ello ha acentuado las diferencias sociales, y problemas valóricos como la falta de empatía, la segregación social y racial, y un empobrecimiento cultural y profesional a todo nivel. Además, prácticas pedagógicas que no están a la altura de los tiempos en términos tanto tecnológicos como de planes y programas de estudios, notándose un empobrecimiento cultural y mínimo desarrollo de pensamiento crítico. A esto se agrega una formación deficiente de profesionales de la educación y sistemas escolares que pretenden seguir haciendo lo mismo en jornadas repetitivas, desechando actividades al aire libre, o más originales y creativas. Los intentos individuales o de algunas instituciones, no bastan, es necesario un compromiso del estado para cambiar la situación, realizando nuevos y representativos aportes económicos para efectuar modificaciones substanciales en todo el espectro educacional. Además, obviamente, de un cambio radical en la filosofía educacional, señalándola como un derecho de todos los individuos e individuas y no un privilegio de algunos. Tener claro que mejorar la educación es la única manera de sacar adelante nuestro país y tener la voluntad y generar las acciones para hacerlo. Así como la creación de un sistema de protección de la infancia y la juventud en sectores de riesgo social, que les aseguré una manutención digna y la posibilidad real de acceder a la educación tanto formal como informal.

Vivir la película

Cuando ingresamos al cine y nos disponemos a ver una película de ciencia ficción, si buscamos disfrutar durante dos horas entre pochoclos y gaseosas, debemos desactivar por un tiempo nuestra mente crítica y racional. Si cuando vemos Superman vamos a estar todo el tiempo sosteniendo que es imposible que alguien vuele o cuando vemos los X-Men todo el tiempo pensamos que no tiene sentido que alguien saque fuego por sus ojos, no disfrutaremos ni un instante de la película. Aparte de ingresar al cine debemos meternos en el paradigma de la ciencia ficción para poder disfrutar. Lo mismo debe ocurrirnos cuando nos invitamos a descubrir o redescubrir el judaísmo, la Torá y las historias del Talmud. Cuando ingresamos a la sinagoga para hacer Tefilá, para disponernos a rezar, debemos dejar por unos minutos nuestra mente occidental y racional afuera para poder vivenciar una plegaria autentica. Para elevarnos con sus melodías o para conmovernos con su liturgia. Lo mismo ocurre cuando estudiamos Torá, si cada historia que leemos la miramos con la mente critica occidental todo nos parecerá una fantasía infantil y nos perderemos las maravillosas enseñanzas que la tradición de Israel nos legó. Si cada vez que escuchamos la historia de la apertura del mar de los juncos diremos “es imposible que las aguas se abran mágicamente”, nos perderemos el mensaje eterno en el cual Dios clama por la libertad del ser humano. Abraham Ioshua Heschel enseñaba que uno no puede juzgar a la cultura judía con la óptica heredada de la filosofía griega, para vivir el judaísmo debemos evaluarlo y experimentarlo por sus propios cánones. Tal como para disfrutar de una buena película debemos ingresar en los paradigmas que el director nos propone, para vivenciar un judaísmo significativo debemos disponernos a abandonar nuestros prejuicios, aunque sea por un rato, para poder disfrutar. Sin embargo, no es bueno vivir en un mundo de películas y fantasías, cuando salimos del cine podemos (y muchas veces debemos) reflexionar críticamente lo que acabamos de ver. Lo mismo ocurre con el judaísmo. En las aulas universitarias o durante los estudios avanzados podemos poner en duda los mitos y las historias “fantásticas” del Tanaj o del Talmud pero para poder vivenciarlo debemos sumergirnos en sus textos y en sus enseñanzas. Debemos vivir la película y no mirarla de afuera. El judaísmo puede ser la más hermosa de las películas, siempre y cuando nos atrevamos a vivirla. *Las opiniones de la editorial no necesariamente representan la opinión de La Palabra Israelita.

Un llamado a la memoria

El 27 de enero se conmemora el Día Internacional de Recordación de las Víctimas del Holocausto, establecido por la Organización de Naciones Unidas, ONU, en el año 2005 y que recuerda la fecha de la liberación del campo de concentración de Auschwitz, en 1945. Este año, con la conmemoración de los 75 años de la liberación, el Congreso Judío Mundial ha convocado a las comunidades judías en el mundo a plegarse a la campaña en Internet y Redes Sociales #WeRemember, a través de la cual personas alrededor del mundo publican imágenes con esta leyenda, en memoria de los seis millones de judíos asesinados en la Shoá. La Comunidad Judía de Chile, CJCh, como en años anteriores, ha decidido sumarse a la campaña internacional del WJC #WeRemember #NosotrosRecordamos, invitando a todos quienes deseen plegarse a subir a las redes sociales una fotografía con el cartel en la imagen. En especial, en los 75 años de liberación de Auschwitz, el llamado es a mantener la llama de la memoria viva en honor de las víctimas de la Shoá.

El viaje de Alberto Fernández a Israel

Luego de la repercusión que se dio por la potencial no participación de la Argentina en el “Foro internacional de líderes en conmemoración del día internacional de recordación del Holocausto y la lucha contra el antisemitismo”, el presidente, Alberto Fernández, en una sensata decisión confirmó su participación en el encuentro, donde aprovechará para encontrarse con los principales líderes mundiales. El próximo jueves 23 de enero en Jerusalem en las ceremonias de recordación posará junto a más de 40 mandatarios para las fotos de ocasión. Una decisión acertada cuando parecía extraña su no comparecencia tomando en cuenta la oportunidad, el marco y que la Argentina participa de la alianza internacional para la rememoración de la Shoá desde sus orígenes en el año 2000. Líderes como el presidente ruso Vladimir Putin y el francés Emmanuel Macron se encontrarán presentes en la reunión. Incluso a última hora podría confirmar su asistencia el presidente norteamericano Donald Trump. El foro tendrá lugar en Yad Vashem, el memorial israelí que recuerda a las víctimas de la Shoá y donde cada mandatario que llega al país realiza un habitual homenaje. La visita de Fernández, se da en medio de los resquemores que produce la vuelta de la ex presidenta Cristina Kirchner al poder, quien durante su mandato impulsó el Memorándum de entendimiento con Irán y tuvo una serie de odiosas e inéditas expresiones contra Israel y la dirigencia de la comunidad Judía. El actual presidente expresó de manera categórica su oposición al Memorándum de entendimiento con Irán y fue sumamente crítico de la política exterior de su actual socia política. Fernández tendrá una oportunidad magnífica para reafirmar lo expresado y mostrar su independencia política respecto a lo obrado durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Tradicionalmente, los gobiernos peronistas mantuvieron muy buenas relaciones con el estado de Israel. Los israelíes declararon su independencia en 1948 y la Argentina reconoció rápidamente al nuevo estado y tardó tan solo un año en enviar a Pablo Manguel, un hombre cercano a Perón, como su primer embajador. La Fundación Eva Perón envió ropas, alimentos y medicamentos para los inmigrantes que llegaban a Israel. El gobierno argentino recientemente asumido tendrá que superar la desconfianza que produce su pasado reciente en el vínculo bilateral con Israel que tuvo momentos de alta tensión. La relación se reencausó durante el mandato de Macri que tuvo un acercamiento muy intenso con el Estado Judío y que incluso logró que por vez primera visitara el país un primer ministro de Israel en funciones. Fernández estará acompañado por el nuevo embajador de la Argentina en Israel, Sergio Uribarri, ex gobernador de Entre Ríos y muy cercano a la ex presidenta.

Computadora desarrollada por Israel puede descifrar textos en hebreo antiguo en segundos

“Apresúrate al Shoko”, instó la computadora. “La boca pidió fumar”, reflexionó en otra ocasión. Luego declaró: “Para alegrar a Jesús, Dios”. Las frases crípticas causaron sonrisas y satisfacción a los gerentes del laboratorio digital de humanidades de la Universidad de Haifa. Uno es profesor de Talmud y Midrash y el otro profesor de sistemas de información. La plataforma, llamada Kraken, está dando sus primeros pasos tentativos al intentar descifrar el antiguo hebreo. La esperanza es que en un futuro no muy lejano, después de completar sus estudios, Kraken pueda leer cualquier texto hebreo, incluso si el manuscrito está distorsionado, es ilegible o difícil de descifrar. Es parte de una disciplina llamada humanidades digitales, que utiliza tecnología avanzada para mejorar los estudios de historia, la Biblia y la literatura. Al igual que los niños que se encuentran con textos religiosos hebreos en la escuela primaria por primera vez, Kraken también necesita práctica para familiarizarse con el material. Se suponía que el “shoko” era “shoket” – comedero. La boca quería “tratar con la Torá”, no fumar, mientras que Jesús, Dios no lo quiera, no tiene nada que ver con la tercera frase, que originalmente era “el Señor se regocijará nuevamente”. Moshe Lavee, veterano de Inteligencia Militar, profesor titular de Talmud y Midrash en el departamento de historia judía de la universidad en la Universidad de Haifa. Es el director y fundador de eLijah-Lab, la casa de Kraken y uno de los dos investigadores que dirigen el laboratorio. Esta semana habló con entusiasmo contagioso sobre la revolución digital, que está destinada a salvar varios campos de investigación del olvido. Pronunció expresiones que aparecen a años luz de sus áreas de investigación “anticuadas”: “aprendizaje profundo”, “visión remota”, visión por computadora, “minería de datos” y “redes neuronales artificiales”. En un monitor, mostró una sección escaneada de Midrash Tanhuma, tres colecciones de Pentateuch aggadot (homilías) del final de la historia antigua. El guión es difícil de leer, pero la computadora no se rinde. Kraken, desarrollado por el profesor Daniel Stoekel Ben-Ezra de la Ecole Pratique des Hautes Etudes en París, logra leerlo y luego lo presenta al investigador como un simple archivo de texto. Esto abre nuevas posibilidades de investigación que encienden la imaginación, en primer lugar buscando y analizando información en grandes alcances y tipos de textos que hasta ahora incluso el investigador más experto no podía llevar a cabo solo. “Nuestra visión es hacer que todos los guiones hebraicos sean accesibles“, dice Lavee. “Convertiremos el legado judío y hebraico en textos accesibles para la búsqueda por computadora y para estudiar y guardar un enorme tesoro de conocimiento y tradiciones judías“.

Moscú podría liberar a la mochilera israelí de cara a la visita de Putin a Jerusalén

El presidente ruso, Vladimir Putin, podría otorgar el perdón a Naama Issachar, la mochilera estadounidense-israelí, de 26 años, que fue detenida en el Aeropuerto de Moscú con 9,5 gramos de cannabis, cuando se encontraba de tránsito, en el vuelo desde la India a Tel Aviv. Fuentes del Kremlin citadas por el diario ruso Kommersant indicaron que Putin podría liberar a Issachar en vísperas de su visita a Israel, el 23 de enero próximo. Horas antes, el primer ministro en funciones, Benjamín Netanyahu, había manifestado que se lograron avances sobre la cuestión durante una llamada telefónica con el líder ruso. El periódico ruso añadió que las autoridades moscovitas estaban “decepcionadas e irritadas” porque Israel continuó con el proceso de extradición de Alexei Burkov, arrestado en Tel Aviv por presuntos cargos de fraudes a través de la red de internet en Estados Unidos. Naama Issachar fue condenada a 7,5 años de cárcel por un tribunal de la capital rusa tras encontrarse en su equipaje 9,5 gramos de cannabis cuando viajaba desde la India a Tel Aviv vía Moscú. Issachar apeló infructuosamente la sentencia, alegando que no sabía que llevaba narcóticos, y sugirió que alguien pudo haberle plantado la droga. También arguyó que fue interrogada sin un traductor y obligada a firmar una confesión en ruso, un idioma que desconoce. La familia Issachar amenazó con estorbar la visita de Putin a Israel. Netanyahu prometió traer a Issachar de regreso a Israel y recalcó que era optimista en cuanto a la posibilidad de lograr su pronta liberación.

Si D´s es bueno, ¿por qué ocurren cosas malas?

Varias veces al día, en diferentes momentos de nuestras tefilot, recitamos el versículo 38 del salmo 78: “Vehú rajum iejaper avón velo iashjit, vehirbá lehashiv apó, veló iair kol jamató”: Y Él es misericordioso, absuelve nuestros errores y no nos extermina, contiene Su ira y no desata toda Su furia. La primera vez que leí esta traducción (la que ofrece el rabino Edery en nuestro sidur es un poco más suave) quedé pasmada. ¿Es así como los judíos percibimos a D´s, como un ser iracundo que nos exterminaría si no fuera porque se contiene…a veces? ¿Es verdad que creemos en un D´s tan cruel como algunos dicen? ¿Por qué nuestros sabios eligieron este versículo, entre tantos otros, para formar parte de nuestras oraciones diarias? Lo primero que debemos hacer es analizar el salmo en su totalidad para ver este versículo en su contexto. El salmo 78 describe la relación de D´s con el pueblo de Israel: múltiples actos de rebeldía del pueblo e igualmente múltiples muestras de paciencia divina. El mensaje parecería ser que no importa cuántas veces nos equivoquemos, D´s siempre estará dispuesto a darnos una segunda y una tercera oportunidad. Es bueno recordarlo, como pueblo y como individuos. Debemos intentar ser mejores, evitar lo más posible el error. Pero somos humanos. La perfección no es nuestro atributo, aunque a veces nos exigimos eso y mucho más. Recordar que el perdón de D´s es más accesible de lo que creemos puede ayudarnos a aceptar que somos falibles, a perdonar y perdonarnos. Podemos intentar otra respuesta comprendiendo la visión de mundo del monoteísmo judío. A veces la realidad espanta. Más allá de las guerras, ciertas enfermedades y el hambre, que son responsabilidad humana, hay volcanes, terremotos, tsunamis, huracanes, toda suerte de calamidades. ¿Cómo debemos interpretarlas? ¿Cómo entra en esta ecuación la idea de un D´s misericordioso? Algunos concluyen que el mundo es un caos. No hay ley ni orden. Esto nos exime a los seres humanos de toda responsabilidad sobre nuestros actos. Las cosas suceden porque sí, todo depende de la suerte, somos simples espectadores. Si la realidad carece de sentido, nada lo tiene. No hay nada que uno pueda hacer al respecto, solamente tratar de pasarlo lo mejor posible. Nada más. Como judíos no podemos tomar una actitud así. El concepto de tikún olam se opone a una visión nihilista de la vida. Otros piensan que, si bien D´s es bueno, la fuerza del Maligno actúa no solo sobre la naturaleza, sino también sobre las conductas de las personas. Esta idea resuelve la existencia del mal, tanto humano como divino. Podemos recurrir a D´s como fuente de toda la bondad y circunscribir la maldad a un ámbito acotado de la realidad. Pero esta perspectiva lesiona fuertemente el concepto del D´s único. El mundo estaría regido por dos fuerzas, una responsable de toda la bondad y la otra de toda la maldad. Los judíos no podemos aceptar esto. Equivaldría a pensar que la ocurrencia de cosas malas se debe a que, en el equilibrio de fuerzas, D´s salió derrotado. La única solución que podemos encontrar desde el judaísmo es que el ser humano tiene libre albedrío y D´s, siendo esencialmente bueno, es el único responsable de toda la realidad. En Isaías 45:7 D´s se define a Sí mismo como “Yotzer or uboré jóshej; osé shalom uboré et hará”. El que “forma la luz y crea las tinieblas; el que hace la paz y crea el mal”. Nuestros sabios colocaron este versículo en un lugar central de nuestras tefilot: como iniciación de la lectura del Shemá Israel de la mañana que, no casualmente, es la proclamación de nuestro monoteísmo. Pero con una leve modificación. Decimos: “Yotzer or uboré joshej; osé shalom uboré et hakol”. “Forma la luz y crea las tinieblas; hace la paz y lo crea todo”. Queda más suave, sin modificar el mensaje: si D´s es el creador de todo, lo es también de lo malo. Suena duro, pero es la única manera de comprender la existencia del mal sin tener que resignarnos al caos ni introducir un “antidios”. ¿Qué puede hacer D´s cuando, utilizando nuestro libre albedrío, fallamos a los principios éticos que Él nos ordena? En el Talmud (Shabat 104a) Reish Lakish plantea que D´s no interviene cuando nos decidimos a hacer el mal, pero nos ayuda cuando decidimos hacer el bien. Como pueblo, hacemos esto aun sin ser conscientes de ello. No culpamos a D´s por la esclavitud en Egipto, pero agradecemos que nos haya sacado de allí. Como individuos tenemos las dos opciones, y a veces nos confundimos. A veces culpamos a D´s por nuestras dificultades, pero eso no nos ayuda a evitarlas, por el contrario, nos deja solos y desamparados. La otra opción, agradecer por las redes de contención, por el cariño y la solidaridad que hallamos en nuestro camino y por la fortaleza que D´s puede entregarnos si se Lo permitimos, nos ayuda a enfrentar los desafíos. D´s lo crea todo, pero nos ayuda a sobrellevar las dificultades. Debemos ser conscientes de que las cosas siempre podrían estar peor. No es obvio vivir en un país en paz, no es obvio tener salud o sustento. Si no valoramos, no agradeceremos mientras dure lo bueno. Yo nunca había valorado que los bancos o las farmacias tuvieran vitrinas acristaladas, era algo obvio. Ahora me doy cuenta de que lo di por sentado y no lo agradecí. ¿De qué puede servirnos tener en mente el versículo 38 del salmo 78? Para recordar que D´s nos tiene mucha paciencia y, por lo tanto, debemos ser pacientes con los errores de los demás y con nuestras propias falencias. Y porque al recordar que todo podría ser peor, tomaremos conciencia de que todo está mejor, aun cuando la realidad diste mucho de ser perfecta. Nos quejaremos menos, exigiremos menos, esperaremos menos de la vida, agradeceremos más y podremos sorprendernos por cada pequeña cosa buena que veamos a nuestro alrededor.

¿Dónde estuvo D-s?

Hay Pueblo porque hay un Éxodo. Pero entonces si hay un éxodo, es porque se superó una crisis trágica de dolor. Un rey nuevo desconoce la gracia de Iosef y sus hallazgos económicos para sobrevenir a la hambruna. El pueblo soportará los embates de la esclavitud. D-s entonces, permanece inmutable frente al devenir Su pueblo. Y la pregunta subyace, ¿cómo lo permite?. Imagina el Midrash, Mejilta Pisha 14: en lugar donde Israel fue esclavizado, la Shjina (Providencia Divina) fue esclavizada con ellos. Como está dicho: “y vieron al D-s de Israel; y había debajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando está sereno” – Shmot 24:10. Pero después que fueron redimidos, ¿que fue dicho? “tan claro como el mismo cielo” – ídem. Y está escrito: “En todas sus angustias Él fue afligido” – Ishaia 63:9 y es agregado: “tu pueblo que redimiste para ti de Egipto, de naciones y de sus dioses” - Shmuel II 7:23. D-s parece estar en los pies de los esclavos, en la representación máxima del símbolo de la esclavitud. Si el pueblo sufre, entonces D-s también sufre. Si el pueblo es redimido, entonces D-s es parte de la redención. Explica Rabi Meir: “La redención es Mia y Tuya. Así es como sucedió, fui redimido junto contigo” - Shmot Rabbah 15:12. D-s no es pasivo, remoto o ajeno, sino que sufre la opresión y se ubica junto a los débiles. D-s retorna cuando el pueblo retorna. Si aparece la idea melancólica de pérdida y desgracia, entonces el Midrash recomienda no pensar en por qué D-s lo provoca, sino en creer que D-s entiende la magnitud del dolor y la tribulación. Los infortunios son parte del crecimiento y de las nuevas oportunidades. D-s no está fomentando la caída pero sí el reconfortante abrazo y la palabra de aliento para continuar. El midrash insinúa que D-s no está en el látigo del opresor, sino en el piso que sostiene el pie abatido del esclavo. D-s no fomenta la caída, sino que trae la esperanza y la confianza del nuevo amanecer.

5 pintorescos lugares para visitar en Israel

La variedad de hermosos paisajes en el pequeño Estado de Israel puede ser un algo abrumadora si no sobra el tiempo para viajar. Es que en este país se puede ver de todo. La Autoridad de Naturaleza y Parques de Israel, que supervisa cerca de 70 parques nacionales, sitios arqueológicos y patrimoniales, sugiere centrarse en unos pocos puntos por visita a Israel. Así, en su cuenta de Facebook el organismo recomienda los lugares “obligatorios” para visitar en Tierra Santa, con hermosas fotos y videos curados por Oren Gavish, encargado de los contenidos digitales de la autoridad. Entre estos sitios se destacan la rugiente cascada de Banias (la más grande de Israel), el oasis mágico de Ein Gedi cerca del Mar Muerto, la impresionante arqueología de Masada y de Beit She’an. y la magnífica ciudad antigua de Cesárea. «Estos son apenas algunos de los mejores y más impresionantes destinos para los nuevos visitantes de Israel”, dijo Gavish acerca de esta breve lista. A continuación, una descripción de cada una de estas maravillas visuales: Reserva natural de Banias Además de la cascada, que cae en una hermosa piscina rodeada de vegetación, la Reserva Natural de Banias también incluye un sendero colgante de 100 metros; el Santuario y Cueva de Pan, donde se pueden ver restos de un templo construido por el rey Herodes para el dios Pan; y otras piezas de arqueología romana y cruzada. Reserva natural de Ein Gedi Otro lugar imperdible es la cascada de David en el arroyo homónimo, llamado de esta manera porque fue allí donde, según la Biblia, el rey David encontró refugio del vengativo rey Saúl. Hoy no hay persecuciones de la antigua nobleza y caminar por el sendero alrededor de la cascada es un paseo tranquilo y hermoso para toda la familia. Otros puntos de interés allí son el arroyo Arugot, la Cascada Oculta, el manantial Ein Gedi , la caverna Dudim, las ruinas de un templo de 5.000 años de antigüedad, el Cañón Seco y un sistema de cinco senderos empinados que suben desde el oasis de Ein Gedi hasta la meseta del desierto de Judea. Parque Nacional de Masada En los días de la Gran Revuelta del siglo I, los últimos rebeldes judíos contra Roma se atrincheraron en la cima de la fortaleza de Masada, cerca del Mar Muerto. Su legendaria y desesperada resistencia, que se cree que terminó en un suicidio masivo, se ha convertido en un símbolo de la lucha por la libertad. El nuevo y fabuloso espectáculo de luz y sonido «Masada from Dusk to Dawn»(Masada del atardecer hasta el amanecer) se presenta todos los martes y jueves por la noche. Parque Nacional Beit She’an Beit She’an es una de las ciudades más antiguas de Israel y tiene un gran parque arqueológico donde se pueden ver restos de ciudades cananeas, egipcias y romanas. En la época del Imperio romano, Beit She’an era el hogar de cerca de 40.000 personas. A quien lo visite, la recomendación es quedarse hasta después de la puesta del sol para disfrutar de las espectaculares Noches de She’an, un show de luz y sonido presentado de lunes a jueves en el anfiteatro. Parque Nacional Cesárea La antigua ciudad portuaria de Cesárea, a medio camino entre Tel Aviv y Haifa, es uno de los principales destinos turísticos de Israel. Fue aquí cuando entre los años 25 y 13 antes de Cristo, Herodes el Grande construyó el primer puerto de este tipo en Oriente Medio para servir a las embarcaciones comerciales que navegaban entre Egipto y Roma. La novedad de la época era que los muelles se sumergían en el mar en balsas de madera. También se construyeron un faro y un rompeolas. Más tarde, Cesárea se convirtió en una importante ciudad cruzada. Hoy, la región del puerto alrededor del cual se construyó la localidad cristiana es un animado complejo de entretenimiento y gastronomía. La playa del acueducto de Cesárea es considerada una de las mejores de Israel. A lo largo del paseo marítimo, es posible admirar la antigua ingeniería del lugar ya que se conserva en muy buen estado.

Egipto inaugura una antigua sinagoga, pero los diplomáticos israelíes no fueron invitados

Más de 20 embajadores extranjeros asistirán al acto de inauguración, incluidos también representantes de la pequeña comunidad judía local. Sin embargo, delegados de la Embajada de Israel en Egipto no participarán del evento. Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores egipcio señalaron que "la embajada de Israel en El Cairo asistirá a la ceremonia de inauguración que se realizará en una fecha posterior". La sinagoga, ubicada en el centro de Alejandría, es considerada el monumento judío más importante de toda la región, y es la más antigua del país. Fue fundada en 1850 sobre los restos de un antiguo templo de 1354, que había sido destruido en el siglo XVIII por orden de Napoleón. La estructura edilicia estaba en malas condiciones debido al tiempo y la infiltración de agua. La sinagoga cerró durante su restauración, que llevó tres años y fue financiada por el gobierno egipcio, que realizó una inversión de cuatro millones de dólares. El edificio tiene lugar para 700 personas. Alrededor de 20 judíos viven en Alejandría, la mayoría de ellos son mujeres. En el siglo XIX, eran 4.000 los habitantes de la ciudad portuaria que profesaban la religión, y este número fue en ascenso durante el siglo XX. Luego del establecimiento del Estado de Israel en 1948, la mayoría de los judíos de Egipto partieron hacia Israel.

“No necesito que Rabbani diga que lo mataron “, dijo Presidente de la DAIA

El presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), Jorge Knoblovits, salió hoy al cruce de las declaraciones del ex agregado de la embajada de Irán en Buenos Aires y uno de los principales acusados por la voladura de la AMIA, Mohsen Rabbani, y sostuvo que «no» necesita que ex funcionario iraní diga que al fiscal Alberto Nisman lo mataron tras denunciar a la actual vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. «Yo no necesito que Rabbani diga que a Nisman lo mataron», respondió en forma tajante el titular del brazo político de la comunidad judía argentina en declaraciones a la Agencia de Noticias AJN. Asimismo, Knoblovits afirmó: «No le creo ni hipótesis ni doy certeza de lo que diga un terrorista imputado por la muerte de 85 hermanos», en referencia a la acusación que pesa sobre el ex funcionario iraní, quien aún tiene pedido de captura de Interpol por su participación en la voladura de la institución comunitaria. «Me sorprende que alguien tenga interés en declarar en los medios de comunicación y que no ponga el mismo enfásis en declarar ante la justicia argentina», aseveró el dirigente comunitario. Siempre en diálogo con AJN, Knoblovits subrayó que «Rabbani tiene que declarar como imputado en la Justicia argentina no en la radio». Rabbani, afirmó hoy que al fiscal Alberto Nisman “lo mataron para que nadie se pudieran enterar de que tenía las manos vacías”. “¿Por qué cuando quería testimoniar este hombre Nisman o aclarar a los diputados, que iban a hacer preguntas muy precisas, por qué lo mataron? ¿Quién mató a Nisman? ¿Por qué ocultan la verdad? ¿Por qué quieren llevar a la cárcel a D’Elía porque viajó a Irán?”, expresó con tono interrogativo. “Ellos no quieren esclarecer este tema porque cuando en el gobierno de Cristina (Fernández de Kirchner) hicieron un tratado, deberían haber apoyado eso (…) ¿Qué podemos hacer? Es un grupo que no quiere escuchar las pruebas. Solamente mentiras”, añadió. En una entrevista con Radio 10 de Buenos Aires, Rabbani, quien fue señalado como una de las piezas fundamentales en el atentado a la AMIA que dejó 85 muertos en 1994, estimó que es “probable que lo hayan inducido a Nisman a que se mate porque no tenía nada de pruebas”. “Creo que a Nisman lo mataron para que nadie se pudieran enterar de que tenía las manos vacías”. “No lo dejaron declarar, no dejaron que la gente conociera la realidad; cuando Nisman quiso ir a la asamblea nacional argentina, la noche anterior dijeron que había fallecido, que había muerto… ¿Quién lo mató?”, insistió.