publicado 29 Mayo 2026

¿Cómo se adapta La Halajá al mundo moderno?

¿Puede un algoritmo supervisar la producción de alimentos kasher? ¿La fertilización in vitro cambia quién es la madre según la ley judía? ¿Está prohibido usar el celular en Shabat aunque no enciendas ninguna llama?Hay quienes imaginan la ley judía como un código de piedra, inmóvil y ajeno a la realidad. Nada más lejos de la verdad. La Halajá es, desde siempre, un organismo vivo. Su herramienta principal se llama she’elot u-teshuvot —preguntas y respuestas— y lleva siglos permitiendo que los grandes rabinos apliquen principios antiguos a situaciones que sus autores jamás imaginaron. El rabino que codificó las leyes del Shabat no conoció la electricidad. Y sin embargo, esos mismos principios generaron debates ricos y rigurosos sobre interruptores, sensores de movimiento y marcapasos.El método no cambia: se estudia el Talmud, se consultan los códigos medievales, se considera el contexto humano real. Lo que sí varía son las conclusiones, y eso también es parte de la tradición. Las corrientes asquenazí, sefaradí y jasídica frecuentemente no coinciden, y esa diversidad no es un defecto del sistema —es su riqueza.Un ejemplo concreto: el principio de pikuaj néfesh, que obliga a preservar la vida humana por encima de casi cualquier otra norma, permitió adaptar las reglas del ayuno de Yom Kipur para personas con diabetes o enfermedades cardíacas. La ley no ignoró la medicina. La incorporó. La Halajá no pretende detener el tiempo. Pretende algo más difícil y más hermoso: santificarlo.

publicado 29 Mayo 2026

Judíos en Chile: Cuatrocientos años de corrientes migratorias

Al conmemorar 120 años de vida judía institucionalizada en Chile, se hace necesario destacar la importancia de Günter Böhm en la investigación sobre la historia de los judíos en nuestro país: desde los Anusim (forzados) de la península ibérica en la Colonia hasta los inmigrantes alemanes del siglo XX.A mediados del siglo XX, este insigne historiador, llegado a Chile en 1939 huyendo del nazismo, fundaría el Centro de Estudios Judaicos de la Universidad de Chile y publicaría libros fundamentales sobre la vida judía en Chile. Colonia y Anusim. En “Los Judíos en Chile durante la Colonia”, rescató del silencio la historia de cientos de familias que habían vivido ocultando su fe para sobrevivir. Revisando minuciosamente archivos civiles y los expedientes del Santo Oficio, reveló que los judíos conversos o Anusim estuvieron presentes desde los primeros días de la Conquista, tras la expulsión de los judíos de España. Böhm documenta que muchos vieron en el Nuevo Mundo una oportunidad para escapar de la Inquisición, agregando que, el porcentaje de sangre judía presente en las familias chilenas pudo alcanzar o superar el 20 o 25 por ciento. Integrándose a la sociedad local participaron activamente en la construcción económica, social y cultural del naciente país. Para evitar al Tribunal de la Inquisición muchas veces terminaron asimilándose. De allí emerge la historia del médico Francisco Maldonado de Silva, quien fue arrestado por judaizante y condenado a morir en la hoguera; un testimonio imborrable de la resistencia espiritual judía en América.Inmigración alemana del siglo XIX. En otro de sus libros, “Inmigración de judíos de habla alemana a Chile y Perú durante el siglo XIX”, Böhm volvería a destacar la llegada de judíos: esta vez durante el siglo XIX y de origen alemán, quienes también contribuyeron de forma decisiva al desarrollo del país.La pequeña escala y enorme dispersión geográfica dificultaron la continuidad de la vida judía. Sin embargo, el historiador destaca a figuras como Pedro Herzl, uno de los primeros médicos alemanes establecidos en Chile; Salomón Goldenberg, quien ayudó a fortalecer los espacios culturales en Chillán; y Francisco Kaskel, quien trabajó codo a codo con los colonos del sur del país.  Formación del CREJ y vida comunitaria modernaEn el siglo XX, vendría el fortalecimiento de la vida comunitaria, y con ello, la necesidad de institucionalización.Ese cambio histórico definitivo tuvo un nombre: Comité Representativo de las Entidades Judías en Chile, el CREJ.La creación del CREJ, que se transformó en la Comunidad Judía de Chile (CJCh), marcó un antes y un después en nuestra historia. Por primera vez, los judíos en Chile dejaron de ser individuos dispersos y marcados por el recuerdo de la persecución para transformarse en una comunidad organizada, visible y orgullosa de su identidad.De allí surgieron sinagogas, colegios, cementerios y organizaciones comunitarias que consolidaron la vida judía chilena moderna. Tras siglos de caminar en la dispersión o el silencio, los judíos decidieron crear una institucionalidad que se ha fortalecido con los años.Los textos de Böhm son fundamentales para mostrar una etapa poco conocida de nuestra historia: la de aquellos inmigrantes pioneros que dejaron una huella silenciosa pero persistente y significativa en la formación del Chile moderno. Su obra evidencia que la historia judía en Chile no comenzó con las grandes inmigraciones del siglo XX, sino que sus raíces más profundas se pueden descubrir en registros oficiales, apellidos transformados, documentos familiares, lápidas antiguas y pequeños gestos de preservación religiosa.

publicado 15 Mayo 2026

Shavuot: La entrega de la Torá y su mensaje para el Chile de hoy

Esta semana celebramos Shavuot, la festividad que conmemora la entrega de la Torá en el Monte Sinaí. Para muchos es “la fiesta de los lácteos” y los cheesecakes. Pero en su raíz, Shavuot es mucho más: es el momento en que un pueblo aceptó una ley, un pacto y una responsabilidad que trascienden generaciones.Para una comunidad que valora la tradición, la familia y el orden moral, Shavuot tiene tres enseñanzas urgentes para el presente.1. La libertad necesita ley para no degenerar en caosEl Éxodo sacó a Israel de Egipto, pero sin la Torá en Sinaí, la libertad se habría convertido en anarquía. El mensaje es claro: no basta con liberarse de lo que oprime. Una sociedad libre necesita principios objetivos que ordenen la conducta, protejan al débil y pongan límites al poder.Hoy vemos el resultado cuando se confunde libertad con ausencia de normas. La Torá entregada en Shavuot no es imposición externa, sino un marco aceptado voluntariamente: “Haremos y escucharemos” [Éxodo 24:7]. Ese orden voluntario es lo que permite que una comunidad prospere sin depender de un Estado omnipresente.2. El valor del estudio y la transmisión intergeneracionalShavuot se celebra leyendo toda la noche y estudiando. No hay procesiones ni sacrificios: el acto central es el aprendizaje. El judaísmo entendió hace 3,300 años que una nación sin transmisión de su historia, sus valores y su ley, desaparece en dos generaciones.En una época de inmediatez y distracción digital, ese énfasis en el estudio es una corrección. La identidad no se hereda por inercia. Se transmite en la mesa del Shabat, en la conversación con los hijos, en el esfuerzo por entender por qué hacemos lo que hacemos. Las sociedades que abandonan esa transmisión terminan adoptando cualquier ideología de moda.3. Responsabilidad mutua y santidad de la vida cotidianaLa Torá no se entregó solo a los sacerdotes o a los eruditos. “Todo el pueblo respondió a una” [Éxodo 19:8]. La responsabilidad moral es colectiva. Leyes sobre el trato al empleado, al extranjero, al vecino y a la tierra muestran que la santidad no está solo en el templo, sino en el mercado, en el trabajo, en el hogar.Esa visión choca con la tendencia moderna a separar lo privado de lo público, lo religioso de lo cívico. Shavuot nos recuerda que no hay ámbito neutral: o elevamos lo cotidiano con exigencia ética, o lo dejamos degradarse. La familia, el trabajo honesto, el respeto a la palabra dada, son parte del mismo pacto.Una fiesta para hoyShavuot no es nostalgia. Es una invitación a renovar el compromiso con algo más grande que nosotros: una ley moral recibida, no inventada; una comunidad que se sostiene en la responsabilidad mutua; una cultura que se transmite con intención.En tiempos donde todo parece líquido, la entrega de la Torá nos dice que hay verdades que no cambian, y que una sociedad que las olvida, paga el precio. Que esta Shavuot sirva para volver a preguntarnos: ¿qué estamos transmitiendo a la próxima generación, y bajo qué principios queremos vivir como país?Jag Sameaj.

publicado 27 Marzo 2026

Pesaj kasher vesameaj

Pesaj es la fiesta de la libertad y, probablemente, la que más inunda nuestra memoria cuando pensamos en los recuerdos de infancia. Esas mesas largas, llenas de comida, con aromas increíbles, llenas de familia, de melodías, donde claramente la identidad judía se expresaba en su máxima dimensión. Pesaj tiene que ver también con el presente, con el esfuerzo que cada uno de nosotros hace para tener un seder maravilloso y significativo para su familia.Y Pesaj tiene que ver con la historia del pueblo judío, porque habla de una gesta de liberación, probablemente la primera documentada, de un grupo de esclavos que sale a la libertad. En Pesaj está la mano de D-os en todo momento, desde que escucha el ruego de los judíos desde que identifica a Moshé como el encargado de sacarlos de Egipto; D-os está en la apertura del Mar Rojo; D-os está en el maná del desierto, en la nube que los conduce de día y en la columna de fuego que los conduce durante la noche; y D-os está en la ansiedad de todo ser humano por conseguir la libertad. Probablemente la fiesta que más se celebra en el pueblo judío es Pesaj. Tiene que ver con las particularidades de la comida, con las prohibiciones del jametz, las proezas de construir, con los pocos elementos que son kasher le Pesaj, algo maravilloso como son los manjares de la celebración. Tiene que ver con aprenderse los relatos, recordarlos y hacerlos viables para nuestros propios hijos. Porque la esencia de la libertad está en que cada generación tiene que sentirse como si hubiese salido de la esclavitud. Y la esencia de la libertad es que cada generación mejore y perfeccione la forma de definir esa libertad.Por eso el mandato es “be higadeta lebinja”: y le narrarás a tus hijos. De ahí la Hagadá, “be higadeta"; y la Hagadá es el resumen de la interpretación de generaciones que, una tras otra, vivenciaron y sintieron que Pesaj es sustancial para la vida judía. A toda mi querida comunidad, a toda mi familia extendida, que tantos años hemos compartido cosas hermosas y también difíciles, pero que siempre hemos estado juntos, les deseo Pesaj kasher vesameaj. Un Pesaj donde podamos reencontrarnos con esa linda sensación de libertad que nos permite respirar profundo. Que podamos reencontrarnos con esos signos de identidad de las cuatro preguntas, de las cuatro copas, que podamos distinguir en esta celebración aquellas memorias tan ricas que tenemos y que no queremos olvidar jamás. En síntesis, que seamos libres y que disfrutemos de un hermoso Pesaj.

publicado 27 Marzo 2026

La música la mejor forma de conocernos: Isaac Frenkel.

En distintas épocas, hay personas que enriquecen nuestra relación con el pasado. Con ese espíritu recordamos hoy a Isaac Frenkel Rosenberg (1931–2024), cuya vida refleja un constante diálogo entre lo foráneo y el ethos local.Nacido en Chile e hijo de inmigrantes judíos ucranianos, Frenkel creció en un entorno donde la cultura, la comunidad y el compromiso social marcaron profundamente su formación. Desde joven mostró inquietudes tanto sociales como artísticas. Siendo estudiante del Instituto Nacional, participó en la organización de una de las primeras huelgas estudiantiles del establecimiento en 1949, lo que evidenció tempranamente su interés por la participación cívica y la defensa de sus convicciones.A los 12 años ya cantaba en actividades públicas y obtuvo reconocimiento como intérprete. Su vínculo con la música lo acompañó toda la vida. Desarrolló una profunda sensibilidad musical, influido tanto por la tradición judía como por la música popular presente en su entorno familiar.Uno de sus mayores aportes fue su rol como mecenas de la música en Chile. Desde la Fundación Beethoven, institución que llegó a dirigir, impulsó importantes iniciativas para acercar la música clásica a la comunidad. Entre ellas destaca la histórica visita de la Orquesta Filarmónica de Israel en 1995, un hito que no solo permitió al público acceder a una de las agrupaciones más prestigiosas del mundo, sino que también abrió espacios formativos para jóvenes músicos a través de clases magistrales gratuitas.Frenkel entendió la cultura como un puente de encuentro entre las personas. Su trabajo no estuvo motivado por el lucro, sino por la convicción de que el acceso a la música y a las artes debía ser amplio e inclusivo. En este sentido, promovió activamente la participación de estudiantes y las profesores, impulsando una visión democratizadora del arte. Su compromiso fue profundamente vital, basado en la convicción de la igualdad entre personas y en la necesidad de brindar oportunidades a quienes lo requieren.Entre sus contribuciones destaca también el rescate sonoro del salmo sinfónico El Rey David de Arthur Honegger, dirigido por Víctor Tevah y narrado por Roberto Parada en la década de 1950. Esta grabación, editada en 1998, se convirtió en el primer registro de valor histórico del Archivo Sonoro de la Universidad de Chile y fue concebida como un homenaje a los 50 años del Estado de Israel.En el ámbito comunitario, ocupó cargos relevantes a nivel internacional en organizaciones como B’nai B’rith, lo que le permitió establecer vínculos con importantes líderes políticos y culturales.Isaac Frenkel fue, en definitiva, un gestor cultural comprometido que impulsó proyectos de alto nivel y dejó una huella duradera en el desarrollo de la música en Chile. Su trayectoria demuestra que la pasión, la perseverancia y el sentido de comunidad pueden transformar el acceso a la cultura y enriquecer la vida de las personas. En 2020 como gesto final de coherencia con su vida y su compromiso con la memoria, donó en vida todo su legado documental al Archivo, donde hoy puede ser consultado por la sociedad. 

publicado 06 Marzo 2026

Celebramos un Purim increíble en nuestra Kehilá.

Celebramos un Purim en el Mercaz.Fue una tarde llena de movimiento donde grandes y chicos disfrutaron de las distintas estaciones: desde los pinta caritas para los más pequeños hasta un shuk con muchísima variedad.El momento central fue, por supuesto, la lectura de la Meguilat Ester, donde escuchamos juntos nuestra historia de valentía. Pero no todo fue escucha; también nos pusimos manos a la masa para preparar Oznei Hamán, compartiendo recetas y risas entre todas las edades.Además, durante la jornada también tuvimos la oportunidad de cumplir la mitzvá de Matanot LaEvionim, a través del stand de Fundación Contigo, transformando la alegría de Purim en un acto concreto de tzedaká y compromiso con quienes más lo necesitan.Queremos agradecer especialmente a las voluntarias de Sababa por su dedicación y compromiso, a toda nuestra comunidad por habernos acompañado en este encuentro. Reafirmamos una vez más que la mayor fuerza de nuestro pueblo es celebrar juntos nuestra identidad.      

publicado 29 Enero 2026

¿Por qué se asocia la costumbre de no silbar de noche con la Shoá?

La pregunta suena a superstición, pero su origen combina sensibilidad religiosa antigua y trauma moderno. Desde el punto de vista halájico, no existe ninguna prohibición explícita de silbar de noche. Ni el Shulján Aruj ni los grandes códigos normativos lo mencionan. Sin embargo, el judaísmo clásico sí atribuye a la noche un carácter particular: el Talmud Bavli (Berajot 3a) describe las horas nocturnas como un tiempo de mayor vulnerabilidad, donde se recomienda moderación en la conducta y el lenguaje. No se trata de miedo mágico, sino de una ética de cautela.La mística judía reforzó esta idea. Textos cabalísticos presentan la noche como un espacio donde se intensifican fuerzas desordenadas (dinim), y ciertos sonidos innecesarios podían ser vistos como perturbadores del equilibrio espiritual. De allí surgieron costumbres populares que desaconsejaban ruidos agudos o vacíos de intención, como el silbido. Costumbre, no ley.Pero la frase adquirió un peso mucho más fuerte tras la Shoá. Testimonios reales de sobrevivientes, archivados en Yad Vashem, relatan que guardias nazis solían silbar durante patrullajes nocturnos en guetos y campos. El sonido se volvió una señal anticipatoria del horror: redadas, castigos, selecciones. Para muchos, el silbido ligero e indiferente resultaba más aterrador que un grito.Así, en la posguerra, numerosas familias judías europeas transmitieron una consigna simple: “no silbes, especialmente de noche”. No como mandato religioso, sino como memoria corporal heredada. La halajá nunca lo prohibió mientras que la historia lo cargó de sentido.

publicado 22 Enero 2026

27 de enero: Conmemoramos el fin del mayor genocidio de la historia

El 27 de enero de 1945 marca uno de los hitos más significativos del siglo XX: la liberación del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, por parte del Ejército Rojo soviético. Esta fecha no solo simboliza el fin de una de las etapas más oscuras de la Segunda Guerra Mundial, sino que ha sido oficialmente designada por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, para recordar a las millones de personas asesinadas por el nazismo y destacar la importancia de educar para prevenir este tipo de hechos.Durante el Holocausto, el régimen nazi asesinó a seis millones de judíos y a millones de personas pertenecientes a otros grupos perseguidos: el pueblo romaní, personas con discapacidad, minorías sexuales, opositores políticos y prisioneros de guerra. En total, cerca de 15 millones de seres humanos —hombres, mujeres, ancianos y niños— perdieron la vida. Por ello, este dolor es una herida histórica y universal.Con la designación de este día de recordación, el mundo asumió un imperativo ético y moral de luchar contra el antisemitismo, el racismo y toda forma de intolerancia.Auschwitz-Birkenau, ubicado en la Polonia ocupada por la Alemania nazi, fue el mayor complejo de campos de concentración y exterminio construido por el régimen de Adolf Hitler. Allí fueron asesinadas más de 1,1 millones de personas entre 1940 y 1945, la mayoría judías, muchas de ellas gaseadas poco después de llegar en tren. Marchas de la muerte y llegada del Ejército RojoA medida que el avance del Ejército Rojo soviético se aproximaba al este de Europa en enero de 1945, los nazis intentaron borrar las huellas de sus crímenes. Entre los días 17 y 21 de enero, obligaron a unos 60.000 prisioneros —aquellos que aún podían caminar— a marchar hacia el oeste en lo que se conoció como “marchas de la muerte”, una evacuación brutal que causó miles de muertes por agotamiento, frío extremo, hambre y ejecuciones sumarias.Cuando las tropas soviéticas finalmente entraron en el complejo de Auschwitz el 27 de enero de 1945, encontraron un escenario espeluznante: alrededor de 7.000 prisioneros, extremadamente débiles y enfermos, permanecían en los barracones, junto con evidencia física incontestable del genocidio perpetrado allí —montañas de ropa, zapatos, gafas y hasta toneladas de cabello humano que los nazis habían arrancado a sus víctimas y preparado para su venta o reutilización—. La gran mayoría de los demás prisioneros había sido evacuado o asesinado en los días previos a la llegada soviética. Para muchos de esos sobrevivientes, la llegada de los soldados soviéticos representó el fin de una pesadilla insoportable, aunque no el fin del sufrimiento: muchos morían poco después por desnutrición y enfermedades. Para los soldados y oficiales que llegaron, el horror fue igualmente impactante; algunos describieron su conmoción al ver a seres humanos reducidos prácticamente a esqueletos, rodeados de los restos materiales de millones de vidas destruidas. Cada 27 de enero, países de todo el mundo y organizaciones internacionales rinden homenaje a las víctimas del Holocausto. Las ceremonias incluyen discursos, exposiciones, marchas y actos educativos, convocando a gobiernos, sobrevivientes —cuyos números se reducen rápidamente con el paso de los años— y jóvenes generaciones comprometidas con mantener viva la memoria. En Chile también se realizará un acto conmemorativo.Chile y la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto Como parte de la misión de recordar, luchar contra el negacionismo y combatir el antisemitismo, surgió la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA, por sus siglas en inglés), una organización intergubernamental conformada por 35 países, que han adoptado una definición de antisemitismo como herramienta para identificarlo y combatirlo.Como país, Chile no debe estar ausente del imperativo de educar en respeto, tolerancia, no discriminación, inclusión y diversidad, ya que ahí es donde radica la construcción de sociedades más pluralistas, respetuosas de los derechos humanos y que garanticen el pleno desarrollo de todos sus habitantes.El nazismo asesinó a dos tercios de los judíos de Europa, una pérdida demográfica tan profunda que solo recientemente ha comenzado a ser revertida. Se trató de la expresión del mal absoluto, la demostración de adónde puede llegar la deshumanización sistemática. Por ello, sus lecciones deben llevar a la enseñanza de valores y a la condena del racismo y las ideas totalitarias. Ante el aumento de antisemitismo “Recordar” y “Nunca más” no deben ser solo un deseo, sino un compromiso activo frente a los discursos de odio actuales.

publicado 16 Enero 2026

Exitoso bingo de la Fundación Contigo Tzedaká

Desde 2014, el voluntariado Contigo Tzedaká —nacido al alero del Círculo Israelita— ha construido una relación profunda, basada en la cercanía y el cariño, con los vecinos de la comuna de Lo Barnechea.A partir de entonces, organiza diferentes proyectos que van en apoyo de las necesidades de adultos mayores, emprendedores, mujeres, niños, niñas y adolescentes, inspirándose en el valor del acompañamiento, la solidaridad y el Tikún Olam, la reparación del mundo.Desde hace tres años, un domingo al mes, la Fundación Contigo Tzedaká organiza Comedores Solidarios para entre 200 y 220 vecinos, lo que implica un esfuerzo significativo para los voluntarios, quienes reúnen y aportan aproximadamente $600.000 por encuentro.Para asegurar la continuidad de esta iniciativa y alivianar estos esfuerzos individuales, la Fundación organizó el primer Bingo Solidario en el Mercaz, que fue todo un éxito tanto por la alta convocatoria, el gran ambiente festivo, como por la cifra recaudada, que permitirá cubrir aproximadamente la mitad de los comedores proyectados para 2026.De esta forma, se mantendrá la tradición mensual de compartir un almuerzo nutritivo y sin costo con quienes deseen participar: no solo personas con dificultades económicas, sino también aquellos que buscan un espacio de descanso, compañía y encuentro comunitario.Allí, vecinos, organizaciones sociales y personas de distintas realidades comparten la mesa en un ambiente de respeto y cercanía, que además busca ser un espacio de intercambio cultural. En ese contexto, se transmite a los asistentes el significado de alguna festividad judía próxima, junto a una costumbre o alimento simbólico, como los sufganiot durante Janucá.El éxito del bingo permitirá que los comedores sigan siendo una práctica viva que refuerza el vínculo construido con los vecinos en torno a una mesa compartida.

publicado 25 Diciembre 2025

Renacer en casa: la Aliá de Ari Agosin, un acto de amor, coraje y pertenencia

Hacer Aliá nunca es solo mudarse de país. Es una decisión que nace del corazón, que se construye con renuncias y que se sostiene con convicción. La historia de Ari Agosin es una de esas Aliot que no siguen el manual, pero que encarnan el sentido más profundo de volver a casa.Durante años, Ari vivió en Chile, donde fundó Yad Experience, una empresa dedicada al transporte premium de niños y familias, además de turismo especializado y gestión de viajes personalizados, trabajando estrechamente con extranjeros judíos que visitan el país para matrimonios, celebraciones y experiencias comunitarias. Yad Experience sigue funcionando y Ari la continúa manejando a distancia, demostrando que la Aliá también puede dialogar con la continuidad laboral y el emprendimiento. Pero su vida no se definía solo por el trabajo: era, ante todo, padre de Yair, un niño de 11 años que estudió en el Colegio Hebreo y que es —en sus palabras— “un niño hermoso”.La vida de Ari cambió radicalmente cuando Yair se fue a vivir con su madre a Matanzas. Hasta entonces, había construido una rutina marcada por la presencia: llevarlo al colegio todos los días, compartir fines de semana alternos, jaguim y vacaciones. La distancia transformó ese vínculo en algo fragmentado y agotador: viajes cortos, encuentros cansados, despedidas demasiado frecuentes. “Finalmente entendí que así no podía ser”, dice. Y entonces tomó la decisión más importante de su vida: cumplir un sueño que llevaba años postergando y hacer Aliá, no solo por sí mismo, sino además para entregar esa experiencia a Yair.Yair vendrá dos veces al año, en vacaciones de invierno y verano. Ari, en cambio, decidió renacer en Israel.Aunque había visitado el país en su juventud, nunca había vivido la experiencia completa. En febrero de este año regresó gracias a Taglit, el voluntariado. Esa estadía fue decisiva. “La felicidad que sentí estando acá, en nuestra casa, fue indescriptible”, recuerda. Su llegada coincidió con un alto al fuego por la entrega de rehenes. También fue testigo directo de la historia reciente: estuvo en Kikar HaJatufim, la Plaza de los Secuestrados, durante una liberación, viviendo en carne propia la emoción colectiva, el silencio contenido, los abrazos y las lágrimas compartidas. Sin internet en el celular, caminó sin rumbo por las calles, observando rascacielos en construcción, grúas gigantes, el tren aéreo avanzando en plena guerra. Lloró. De emoción, de pertenencia, de verdad. Y también de incredulidad frente a las mentiras: “El apartheid no existe. Vi gente de todos los colores, de todas las culturas, viviendo juntos”.Ari hizo Aliá el 4 de septiembre. Lo hizo solo, sin red, sin Mercaz Klitá. No por elección ideológica, sino por realidad económica y cultural. Pasó por Haifa, por hostales, por días difíciles, por fiestas importantes en soledad —Rosh Hashaná, Yom Kipur, incluso su cumpleaños—, sosteniéndose con fe y determinación. Buscó trabajo sin dirección fija, sin hebreo fluido, sin garantías.Y entonces, como suele pasar en Israel, apareció la vida. Una conversación casual, una recomendación, una oportunidad inesperada. Hoy Ari trabaja en un gan, rodeado de niños, aprendiendo otra cultura, otro ritmo, otra forma de educar y de vivir. No fue fácil. Fue intenso. Fue real.Israel también le regaló algo inesperado: el amor. Ari conoció a Emmanuel, su pololo. “Otra de las razones por las que me vine es que acá el mundo gay es mucho más amplio, con más posibilidades”. Se conocieron a través de una aplicación, poco después de Yom Kipur. Emmanuel, de 26 años, es licenciado en lenguaje, habla cerca de diez idiomas. La relación creció con naturalidad, hasta que Ari fue invitado a pasar Shabat con su familia.Emmanuel ha sido un apoyo clave en su proceso de arriendo y asentamiento, una compañía amorosa que marcó su experiencia reciente.Actualmente está a punto de firmar por su propio departamento: pequeño, en un sótano, pero suyo. A una cuadra del trabajo. Un comienzo humilde y profundamente significativo.“La Aliá está pensada de manera inteligente”, reflexiona, “pero para seguirla como está diseñada se necesitan recursos que muchos no tenemos”. Su historia es distinta. No idealizada. No cómoda. Pero profundamente verdadera.La Aliá de Ari Agosin no es solo un cambio de país. Es un acto de amor por su hijo, un compromiso con su identidad y una declaración silenciosa pero firme: incluso en la dificultad, Israel sigue siendo casa.

Mundial de Fútbol y el recuerdo de la Shoá: "No Fue un Juego": El fútbol como espejo de la tragedia

Cada cuatro años, la Copa Mundial de Fútbol paraliza al planeta. Es una fiesta de banderas y hermandad ajena a los dolores del mundo. Sin embargo, el deporte nunca es neutral; está indisolublemente ligado al devenir de la humanidad, y el fútbol tiene una memoria oculta que no debe ser olvidada.Bajo esta premisa la muestra "No Fue un Juego: el fútbol durante el Holocausto", presentada por el Museo Judío de Chile en el Centro Cultural Carabineros hasta el próximo 26 de julio, recuerda -precisamente cuando todas las miradas se dirigen al Mundial de Fútbol- que la exclusión, los prejuicios y el antisemitismo lograron permear este deporte de las formas más inimaginables.Una investigación de alcance internacionalIdeada por el periodista argentino Leonardo Albajari, la muestra revela la perversa utilización del deporte como una eficaz herramienta de propaganda nazi, y por otro lado, revela que el fútbol fue un espacio de resistencia espiritual a la vez que una dramática cuestión de vida o muerte.La propuesta cuenta con un indiscutible valor educativo que ha sido reconocido y premiado internacionalmente.El camino de la segregación: De las canchas a la exclusiónUno de los hitos documentados en la muestra aborda la velocidad con la que el nazismo contaminó el tejido deportivo germano. Corría el año 1933 cuando, mediante la tristemente célebre Declaración de Stuttgart, los principales clubes alemanes decidieron, por iniciativa propia y antes de que las leyes del Estado los obligaran formalmente, excluir a todos sus jugadores, entrenadores y comisiones directivas de origen judío.La población judía solo podría practicar este deporte dentro de sus propios clubes comunitarios y ligas segregadas, como la Maccabi o la Schild. Este último bastión de identidad deportiva sirvió como refugio frente a la hostilidad exterior, hasta que en 1938 las autoridades del Tercer Reich prohibieron definitivamente cualquier tipo de actividad deportiva judía, completando el ciclo de aislamiento social previo a las deportaciones masivas.La frágil línea de la supervivencia en los camposQuizás el aspecto más estremecedor del proyecto de Albajari radica en retratar el fútbol en las fronteras de la muerte. En campos de concentración y exterminio como Auschwitz, existieron campos de juego improvisados o deliberadamente construidos a escasos metros de las cámaras de gas y los crematorios, donde los oficiales de las SS obligaban a los prisioneros a disputar partidos para su propio entretenimiento dominical.En ese entorno, las habilidades con el balón trazaban una frontera invisible pero real entre la vida y la ejecución inmediata. Un guardameta ágil o un delantero habilidoso que lograba impresionar a los guardias podía conseguir pequeñas raciones extra de sopa, un trozo de pan adicional o ser reubicado en trabajos menos desgastantes. Aquellos minutos ganados en el campo de juego no eran deporte; eran una tragedia de resistencia física y mental donde el balón se transformaba en una herramienta para intentar sobrevivir.Un llamado al presenteEn momentos donde los discursos de odio, el racismo y la xenofobia reaparecen con fuerza inusitada, "No Fue un Juego" propone mirar el pasado no solo con dolor, sino como una advertencia para el presente. Nos insta a cuidar el deporte como un espacio sagrado de inclusión, resiliencia e identidad.Porque recordar lo ocurrido durante la Shoá a través del fútbol nos enseña que el deporte nunca está verdaderamente aislado de los peligros del extremismo. La exposición alienta a combatir los prejuicios tanto dentro como fuera de la cancha, recordándonos que, incluso en sus momentos más oscuros, el fútbol fue muchísimo más que un juego.

EL APORTE DE LAS BOMBAS “ISRAEL” DE ÑUÑOA Y VALPARAÍSO: 120 años de vida judía institucionalizada en Chile

Cada 30 de junio celebramos el Día del Bombero para honrar su labor, valentía y entrega. Es por eso que hoy queremos destacar que la institucionalidad judía en Chile ha aportado con cuarteles de bomberos en Ñuñoa y Valparaíso. La participación en la creación o funcionamiento de instituciones civiles que nada tienen de religioso, es un orgullo para nuestra comunidad.Ñuñoa, 1954: la pioneraLa primera y más antigua es la Quinta Compañía de Bomberos de Ñuñoa, conocida desde su origen como Bomba Israel. El 5 de agosto de 1954, un grupo de voluntarios —entre ellos León Kleinkopf, Oscar Klein y Adolfo Waissbluth— renunció a la Cuarta Compañía, que había adoptado el nombre de Bomba Árabe, para fundar una compañía propia de la colonia judía. Tras superar los exámenes exigidos por la Comandancia, la Quinta fue reconocida oficialmente el 17 de marzo de 1955 y se incorporó en pleno al Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa el 17 de abril de ese año.Desde entonces, la compañía ha llevado el lema "Superación" y ha hecho del Tikún Olam —la reparación del mundo— su principio de servicio. En 1967 dio un paso pionero en el país: creó la Brigada Juvenil Bomba Israel, la primera de su tipo en Chile, modelo que luego se replicó en decenas de compañías a nivel nacional. Valparaíso, de brigada forestal a Bomba IsraelLa historia de la Decimoquinta Compañía de Valparaíso sigue un camino distinto. Nació en 1971 en el cerro Rodelillo como Brigada N°5. El vínculo con la colectividad judía llegó más de tres décadas después de su fundación. Valparaíso había firmado un convenio de hermandad con la ciudad israelí de Bat Yam, y en 2005 el entonces embajador de Israel en Chile, Josef Regev, visitó la compañía invitado por el alcalde porteño. De ese acercamiento surgió la propuesta de adoptar el pabellón y el nombre de Bomba Israel, decisión que la compañía tomó por consenso, incorporando además el himno y la historia de Israel a su identidad.  Ambas compañías atienden emergencias en sus comunas y las aledañas pero, además, se suman a combatir incendios de gran magnitud como los ocurridos en las regiones de Maule y Valparaíso durante las últimas temporadas.Una misma vocación de servicioÑuñoa y Valparaíso demuestran que la presencia judía en Chile no se sostiene en un solo tipo de institución, sino en una red diversa que se adapta a cada ciudad y época para aportar a una sociedad mejor haciendo eco del Talmud: "Quien salva una vida, salva al mundo entero".

Sydney Altman, Premio Nobel de Química

Sydney Altman nació el 7 de mayo de 1939 en Montreal. Su madre, trabajadora textil, provenía de Polonia, y pertenecía a una familia con gran tradición religiosa, en la que su abuelo era un estudioso del Talmud; su padre era originario de Ucrania, trabajó en granjas colectivas en Canadá y posteriormente fue propietario de una pequeña tienda de comestibles. Se licenció en el MIT antes de comenzar su posgrado en física en la Universidad de Columbia. Abandonó dicho programa tras 18 meses y posteriormente se matriculó en el Centro Médico de la Universidad de Colorado para estudiar biofísica. Tras trabajar en la Universidad de Vanderbilt y en la Universidad de Harvard, Altman se trasladó al Laboratorio de Biología Molecular del MRC en Cambridge, Inglaterra, para realizar una estancia postdoctoral. Luego consiguió un puesto de profesor en la Universidad de Yale en 1971, donde permaneció el resto de su vida. Fue jefe de departamento y decano de Yale College. En Yale, Altman continuó sus estudios sobre la ribonucleasa P, demostrando que la subunidad de ARN de la enzima era responsable de su actividad enzimática. Fue la primera ribozima conocida, y la idea resultó algo controvertida. Las enzimas son sustancias que aceleran los procesos químicos en las células de los organismos sin consumirse. Durante mucho tiempo se creyó que todas las enzimas eran proteínas. Sidney Altman y Thomas Cech demostraron que el ARN también puede funcionar como enzima. Altman estudió una enzima con la capacidad de escindir el ARN. Esta enzima era una combinación de proteína y ARN. Altman descubrió que la enzima perdía su capacidad de escisión si se eliminaba el ARN de la proteína. Posteriormente, también logró demostrar que el ARN por sí solo tenía la misma capacidad de escisión que la enzima. Altman escribió que “muchos de los experimentos que realizamos fueron sencillos desde un punto de vista bioquímico. Lo que no pude aprender de nadie fue la amplia gama de reacciones ante una idea novedosa: una enzima con una subunidad catalítica de ARN”. No obstante, su investigación en Yale le valió a Altman el Premio Nobel de 1989, que compartió con Thomas CechAdemás del Premio Nobel, Altman recibió el Premio Rosenstiel de la Universidad de Brandeis y la Medalla de Oro Lomonosov de la Academia Rusa de Ciencias. Fue elegido miembro de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias y fue miembro tanto de la Academia Nacional de Ciencias como de la Sociedad Filosófica Estadounidense. En 2014, Yale lo nombró profesor emérito de biología molecular, celular y del desarrollo. Aunque se había jubilado oficialmente, el laboratorio de Altman continuó su investigación hasta 2021.Si bien Sidney Altman desarrolló una carrera científica laica y universal, su conexión con el judaísmo trascendió lo cultural y se hizo presente en momentos históricos cruciales. En la Segunda Guerra Mundial, mientras se desempeñaba como oficial en la Marina, Altman organizó y dirigió servicios religiosos de Rosh Hashanah supliendo la falta de rabinos militares. A lo largo de su vida, fue un defensor activo de la libertad académica y científica, expresando su postura en contra de boicots internacionales dirigidos a instituciones académicas de Israel. Viudo de su esposa Ann, falleció el 5 de abril 2022. A Altman le sobreviven sus dos hijos, Daniel y Leah, y cuatro nietos. 

El linaje oculto de Runway: El tejido judío que sostiene el imperio de Miranda Priestly

En el imaginario colectivo, The Devil Wears Prada (2006) es una oda al exceso, la alta costura y la tiranía estética. Sin embargo, para quienes conocen la urdimbre de Manhattan, la película es, en esencia, una narrativa profundamente judía que ha permanecido oculta bajo capas de seda y satén. Con el anuncio de una esperada secuela, la industria vuelve la mirada hacia el origen de este universo que no nació en las pasarelas de París, sino en las raíces de una comunidad que transformó el Garment District en el epicentro del mundo.El génesis de la ficciónLa arquitectura de la historia se apoya en dos pilares de nuestra herencia. Primero, su autora, Lauren Weisberger, quien creció en una familia de firmes valores en Scranton y Allentown antes de graduarse en Cornell. Weisberger no solo aportó su experiencia como asistente de Anna Wintour, sino que inyectó en el personaje de Andy Sachs la clásica lucha de la joven intelectual que debe navegar un entorno que parece rechazar su esencia.Pero el vínculo más fascinante reside en el guion. Aline Brosh McKenna, hija de sobrevivientes del Holocausto e inmigrantes israelíes, fue la encargada de traducir la novela a la pantalla. En una reciente reflexión para el podcast The Mash-Up Americans, Brosh McKenna confesó la verdad que el cine de la época no se atrevía a explicitar: "Andy Sachs es ciertamente judía. Sachs es el nombre de mi abuela... Es una historia sobre una mujer judía, pero eso nunca se mencionaba hace doce años".Miranda Priestly: El secreto de Miriam PrinchekAunque la cultura popular asocia a Miranda Priestly exclusivamente con Wintour, el canon literario de Weisberger revela una verdad mucho más compleja y simbólica. En la novela original, la mujer más poderosa de la moda nació como Miriam Princhek, en el seno de una humilde familia judía ortodoxa.La historia de Miranda es la historia del ascenso y la asimilación: una mujer que debió "limar" sus raíces para conquistar una industria que, históricamente, ha tenido una relación ambivalente con la identidad externa. Miranda no es solo una villana; es el reflejo de la resiliencia y la reinvención necesaria para liderar un mundo donde el apellido y la procedencia solían dictar el límite del éxito.El Manhattan que cosieron nuestros abuelosNo se puede entender el éxito de la revista Runway sin reconocer que la industria editorial y de confección en Nueva York fue levantada por manos judías. Desde los sastres que llegaron de Europa del Este a finales del siglo XIX hasta los grandes magnates de la actualidad, la moda neoyorquina es, por definición, un legado de nuestra diáspora.La participación judía en esta industria no es tangencial; es estructural. Como señaló la Dra. Lorynn Divita en una reciente conferencia sobre el espíritu de la época en la moda: "La necesidad de autenticidad implica un toque humano, empatía y verdad", elementos que la comunidad ha aportado al negocio desde la época de los talleres de costura en el Lower East Side hasta las juntas directivas de los grandes conglomerados de lujo actuales.Hoy, mientras esperamos el regreso de estos personajes a la pantalla grande, la industria ya no oculta sus nombres. La historia detrás de El Diablo viste de Prada nos recuerda que, debajo del cerúleo y las pieles, late el corazón de una cultura que no solo viste a Nueva York, sino que la diseñó desde sus cimientos. La secuela no solo traerá nuevas tendencias, sino que enfrentará a un mundo que, finalmente, parece listo para reconocer quiénes son los verdaderos arquitectos del estilo.

Después del Memorándum, hay más perdedores que ganadores

En las relaciones internacionales, más que promesa moral hay un cálculo continuo, que produce ajustes cuando los costos superan los beneficios o interfieren con los objetivos. En el caso de una potencia, se comete un error cuando se ignora la presencia del cálculo, error que también cometen quienes confunden lo que es solo una fase con algo permanente.Es lo que está hoy pasando con las relaciones entre EE. UU. e Israel que aparece con problemas, por algo que hemos insistido en esta columna, la presión ejercida por una elección, la de medio término en noviembre, que hoy la Casa Blanca está perdiendo y que tendría consecuencias tales como un juicio político al presidente y el adelantamiento de la campaña presidencial del 2028.No creo que haya habido traición, sino que operó una situación donde en periodo electoral Washington es notoriamente infiel, y a Israel y en particular, a Netanyahu le pasó algo similar a lo que tuvo lugar cuando Biden los detuvo en las puertas de la ciudad de Rafah en Gaza, motivado por una campaña presidencial que de todas maneras perdió, solo que ahora, con Trump, fue a una escala mayor, y sobre todo, inesperado, por la relación que se había establecido, un costo también ocasionado por la indebida personalización de una alianza entre Estados.No hay duda de que el Memorándum de Entendimiento es entre malo y muy malo para Israel, cuyas demandas de seguridad no aparecen mencionadas, pero equivocadamente en Jerusalén se confundió una etapa con lo permanente. Sin embargo, creo que se va a encontrar como otras veces un acomodo, y, para que este mal momento quede atrás, hay que esperar el resultado de las elecciones que tendrán lugar en ambos países, octubre en Israel y noviembre en EE. UU.

Israel mira desde afuera la negociación que puede redefinir Medio Oriente

La escena resume una realidad incómoda para Israel. Después de una operación conjunta con Estados Unidos destinada a golpear decisivamente al régimen iraní, ese mismo régimen aparece ahora sentado en una negociación internacional. Israel, en cambio, mira desde afuera.Un diagnóstico duro viene de Danny Citrinowicz, investigador senior sobre Irán en el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel. En declaraciones a Reuters, describió el acuerdo como una “catástrofe” estratégica para Israel: “Fuimos a derrocar al régimen con respaldo de Estados Unidos y terminamos con Washington dándole legitimidad y fortaleciendo al mismo régimen que queríamos derribar”.El problema es que Irán ha demostrado durante décadas una notable capacidad para convertir la presión internacional en tiempo, concesiones y margen de maniobra. La pregunta israelí, por lo tanto, no es solo qué firmará Teherán, sino quién verificará su cumplimiento y qué ocurrirá si vuelve a incumplir.La preocupación no es solo israelí. Michael Ratney, exembajador estadounidense en Arabia Saudita y analista de CSIS, advirtió que “los iraníes son muy buenos haciendo que las negociaciones sobre su expediente nuclear duren tanto como ellos quieren que duren”. Para Jerusalén, esa es precisamente la sospecha de fondo: que el plazo de 60 días termine convertido en otra forma de comprar tiempo.En concreto, el memorando abre una ventana de 60 días para avanzar hacia un acuerdo final. En ese plazo se discutirán los puntos centrales: el uranio enriquecido, las inspecciones internacionales, el programa nuclear, los misiles, el alivio de sanciones y la estabilidad de los frentes regionales. El vicepresidente JD Vance afirmó que se había establecido una “buena base” para un acuerdo exitoso. Pero esa frase, recibida con optimismo en Washington, suena mucho más ambigua desde Israel.El motivo es simple: para Israel, el expediente iraní nunca ha sido solo nuclear. Irán no amenaza únicamente desde sus instalaciones atómicas, sino también desde la red de milicias, aliados y proxies que ha construido en el Líbano, Siria, Irak, Yemen y Gaza. Por eso, cuando Washington habla de proteger al mismo tiempo “la seguridad de Israel” y “la soberanía del Líbano”, como dijo Vance en Suiza, en Jerusalén aparece una pregunta inmediata: ¿hasta dónde puede ser soberano el Líbano mientras Hezbolá mantenga un poder militar que escapa al control del Estado?Netanyahu lo expresó en términos militares al afirmar que los combatientes israelíes en el sur del Líbano tienen “completa libertad de acción” para frustrar amenazas contra ellos o contra los residentes del norte de Israel. Esa frase resume una doctrina compartida por gran parte del establishment de seguridad israelí, más allá del gobierno de turno: Israel no aceptará quedar atado por un marco diplomático que le impida actuar frente a amenazas inmediatas.Las tensiones que marcan la política interna Israel se encamina hacia elecciones en los próximos meses y el debate sobre Irán se convertirá inevitablemente en una cuestión electoral. Las encuestas recientes muestran al Likud aún competitivo, pero con un bloque oficialista debilitado; al mismo tiempo, figuras como Gadi Eisenkot y Naftali Bennett aparecen como posibles articuladores de una alternativa.La clave no será solamente quién obtiene más escaños, sino quién puede formar gobierno. Bennett conserva una ventaja política particular: es de derecha, tiene credenciales en seguridad y podría resultar más aceptable para votantes que rechazan a Netanyahu pero no quieren un giro ideológico hacia la izquierda. Eisenkot, por su parte, aporta prestigio militar. Lapid sigue siendo un actor central del campo opositor, aunque con menor capacidad de penetrar en sectores de derecha. Sin Netanyahu, un gobierno encabezado por Bennett, Eisenkot u otra figura de centro-derecha intentaría probablemente recomponer la coordinación institucional con Washington, reducir tensiones personales y reconstruir confianza con sectores tanto del Partido Republicano como del Partido Demócrata, además de Europa. El estilo sería distinto; los objetivos, no tanto. Cualquier gobierno israelí exigirá que Irán no obtenga armas nucleares, que las inspecciones sean reales y que Israel conserve libertad de acción frente a Hezbolá y otros brazos iraníes. El tablero internacionalAunque la negociación nuclear con Irán y la expansión de los Acuerdos de Abraham no son lo mismo, Trump ha intentado vincular ambos procesos políticamente: según Reuters, el 25 de mayo pidió a Arabia Saudita, Qatar, Pakistán y Turquía, entre otros, sumarse en bloque a los acuerdos de normalización con Israel, como parte de su esfuerzo por cerrar la guerra con Irán. Allí la pieza central es Arabia Saudita. Una normalización entre Riad y Jerusalén podría reordenar Medio Oriente en favor de un bloque más pragmático, sunita y alineado con Estados Unidos, frente al eje revolucionario liderado por Irán.No es casual que documentos de Hamás revelados en Israel indiquen que uno de los objetivos del ataque del 7 de octubre era impedir la normalización entre Israel y Arabia Saudita. Para Hamás y para Irán, un acuerdo saudí-israelí no sería solo un gesto diplomático: sería una amenaza estratégica, porque consolidaría una región menos dependiente de la lógica de las milicias y más orientada a la cooperación económica, tecnológica y de seguridad.Neil Quilliam, investigador asociado de Chatham House, advirtió en una pieza de Reuters que Arabia Saudita estuvo “casi a bordo de la normalización” hace algunos años, pero que hoy está “lejos de eso”. Para Israel, la oportunidad saudí sigue siendo estratégica; para Riad, en cambio, el costo político de acercarse a Jerusalén sigue siendo alto mientras Gaza y la cuestión palestina dominen la conversación regional.Qatar ocupa un lugar distinto. Es aliado cercano de Estados Unidos, mediador y actor diplomático con canales abiertos hacia múltiples bandos. Pero en Israel su imagen está marcada porque durante años albergó a líderes de Hamás y mantuvo vínculos financieros y políticos con la organización. Por eso, no debe ser presentado como un candidato natural a los Acuerdos de Abraham. Su papel no es el de socio estratégico de normalización, sino el de mediador útil, influyente y, para muchos israelíes, problemático.Con Europa, la tensión ha sido persistente en los últimos años. Un nuevo gobierno israelí podría mejorar el tono, abrir canales y reducir parte de la desconfianza, especialmente si no depende de figuras que Europa considera extremas. Pero las diferencias de fondo no desaparecerían. Gaza, Cisjordania, asentamientos, ayuda humanitaria, Líbano, Irán y el uso de la fuerza seguirían marcando la agenda.Para Israel, Europa es importante en comercio, tecnología, legitimidad diplomática y cooperación regional. Pero también es vista, muchas veces, como un actor que exige moderación sin ofrecer garantías de seguridad equivalentes. Una coalición más pragmática podría administrar mejor esa tensión, pero difícilmente podría eliminarla.¿Qué podría ocurrir al término de las negociaciones?Si Irán no entrega el uranio, bloquea inspecciones o incumple sus compromisos, Washington tendría varias opciones: extender las negociaciones, endurecer sanciones o restaurar una amenaza militar creíble, entre otras. Para Jerusalén, el peor escenario sería una diplomacia sin consecuencias: un proceso que frene a Israel y alivie a Irán.Netanyahu ha dicho que, “con acuerdo o sin acuerdo”, Irán no tendrá armas nucleares mientras él sea primer ministro. Pero esa frase podría ser pronunciada por casi cualquier líder israelí viable. La diferencia no está en el objetivo final, sino en la forma de alcanzarlo: confrontación directa o presión internacional.Así, el régimen que muchos creían que debía ser neutralizado vuelve a negociar. Sus aliados regionales siguen activos. Arabia Saudita calcula, Qatar media, Europa presiona y Estados Unidos decide. Israel, mientras tanto, mira desde afuera una mesa que puede definir su seguridad, su política exterior y quizás también su próximo gobierno.

La Cosmogonía Visual y el Retorno de Mauricio Avayú

Hay una voz interna que guía la mano de Mauricio Avayú, un mandato que trasciende la técnica y se sumerge en las profundidades de la mística judía. Para este artista visual, cada lienzo es una exégesis, una forma de corregir errores históricos y una búsqueda incansable de la excelencia. "Donde la mano no trabaja con el alma en conjunto, no hay arte", suele decir citando a Da Vinci, pero en su caso, esa alma está impregnada de la sabiduría milenaria del Tanaj y la Cábala. Su vínculo con el arte sagrado comenzó mucho antes de los grandes formatos y las exposiciones internacionales, ya en el Instituto Hebreo, dibujó a Abraham destruyendo los ídolos de su padre, una imagen potente que terminó en el anuario escolar y que marcaría su primer contacto con el dibujo bíblico. Sin embargo, el camino hacia la consagración no fue lineal. Avayú se formó como diseñador industrial, una carrera que hoy se manifiesta en la lógica estructural de su obra. "Yo hago una armadura y tiene los pernos y los remaches en los lugares que tiene que estar", explica, subrayando que en su obra el realismo no es solamente visual, sino también conceptual y espiritual.El Rigor de la Línea y el Hemisferio DerechoLa verdadera transformación de Mauricio ocurrió bajo la tutela de Hernán Valdovinos, un maestro de disciplina extrema. Tras años de búsqueda, el encuentro se produjo de manera casi providencial en las afueras de Santiago. Valdovinos lo sometió a seis meses de tirar únicamente líneas rectas. "Lo que hace es que alineas tu mano perfecta con tu ojo", relata Mauricio, pero el trasfondo era mayor: se trataba de silenciar el hemisferio izquierdo —el del ego, el hambre y el miedo— para abrir el derecho, donde reside la intuición y la conexión con el alma. Este proceso dio paso a lo que él llama "errores divinos", uno de los conceptos más importantes dentro de su lenguaje artístico. En su obra sobre la Escalera de Jacob, actualmente en Taiwán, pintó el viento en direcciones opuestas entre el cielo y la tierra sin darse cuenta. Al percatarse, estuvo a punto de borrarlo, hasta que comprendió la profundidad del error: en los cielos la energía es puro Jésed (bondad, derecha), mientras que en el mundo material la energía fluye distinto. "Estaba perfecto. Si lo hubiera pensado, jamás se me hubiera ocurrido", confiesa, contando que su obra es a menudo una co-creación con una energía superior. Corrigiendo a los Gigantes: El Mural de la ToráLa ambición de Mauricio se cristalizó al observar las imprecisiones teológicas en las grandes obras del Renacimiento. Al ver la Capilla Sixtina, notó que Miguel Ángel, aunque genio de la anatomía, desconocía los detalles de la Torá. "Están cambiando la historia", pensó al ver representaciones que no se ajustaban al texto sagrado. Así nació su proyecto de vida: el Mural de la Torá, una obra monumental de 50 metros de largo. Cada uno de sus paneles responde a la proporción matemática de 2,5 por 1,5, basada en las medidas que, según la Torá, Dios entregó a Moshé para la construcción del Arca de la Alianza. Sus lienzos replican esta geometría sagrada, permitiendo que el espectador, al observar los 40 paneles, recorra los ciclos espirituales necesarios para recibir la revelación. Es un trabajo donde la libertad nace de la limitación: "Cuando tú tienes tantas limitaciones, es cuando más libre eres". Para pintar el árbol del conocimiento, por ejemplo, Avayú no apela a la fantasía, sino a los textos que sugieren que era una higuera, basándose en que Adán y Eva se cubrieron con sus hojas. Un Embajador del Arte Judío en el MundoDesde su galería en Aventura, Florida —una zona con una de las mayores concentraciones de vida judía fuera de Israel—, Mauricio ha llevado su mensaje a las más altas esferas. Sus obras han sido recibidas por líderes como Benjamín Netanyahu, Javier Milei, Michelle Bachelet, Vicente Fox; la Vicepresidencia de Taiwán, Hsiao Bi-khim; el Alcalde de Jerusalem, Moshe Lion; el ex Rabino en Jefe de Israel, Meir Lau y el animador chileno Mario Krrutzberger.  El Papa Francisco, León XIV, al recibir una imagen de Abraham albergando a los ángeles, destacó la transparencia de los ojos, un detalle que el artista considera vital porque "es lo que le da vida a un cuadro". Pero más allá de los mandatarios, es el impacto en el espectador común lo que define su éxito. Mauricio recuerda a un prominente abogado chileno llorando frente a uno de sus cuadros, o a una familia en el Museo Rivera de México que se detuvo en silencio absoluto, conmovida por la conexión emocional de la obra. "El arte tiene esa capacidad que va más allá... te humaniza", reflexiona frente al avance de la inteligencia artificial. El Retorno al MercazEl próximo 30 de junio, el Mercaz del Círculo Israelita se convertirá en el epicentro de este reencuentro. Para Mauricio, este espacio representa su origen: él mismo diseñó la estructura que hoy permite exhibir arte en el Hall de las Sinagogas. En esta ocasión, traerá una propuesta variada que incluye Originales y "Prints" intervenidos: Reproducciones en tela sobre las que el artista vuelve a pintar para darles un carácter único. Impresiones en seda: Obras que adquieren un brillo y una intensidad de color excepcional, entregadas recientemente a alcaldes en Florida y Jerusalem. Esculturas de corazones: Piezas tridimensionales que incorporan el nombre de Shadai, funcionando como códigos de protección y guardianes de las puertas de Israel y, Simbología viva: El León de Judá y retratos como "El escriba a través del espejo", donde el espectador debe usar un reflejo para leer correctamente el texto, simbolizando la conexión entre el mundo material y el espiritual. La exposición no será solo una muestra pasiva. Mauricio estará presente para dialogar con los asistentes y revelar las múltiples capas de significado ocultas en cada composición. "Es una exposición de arte que se explica y se aprende mucho de Torá", afirma. Cada piedra en el piso de sus paisajes, cada dirección del viento y cada tono de color cuenta una historia de nuestra sabiduría. Es una invitación a buscar sentido en un mundo que a menudo parece haberlo perdido, un viaje desde el pincel de un hombre hacia el corazón de un pueblo. -------------------------------------El Escriba a Través del EspejoEn esta obra, Mauricio Avayú representa a un sofer escribiendo un Sefer Torá en el instante inicial del Bereshit. El personaje posee una inquietante particularidad: al caminar frente a la pintura, el escriba no solo sigue al espectador con la mirada, sino también con el movimiento completo de su cabeza, generando una presencia casi viva.El secreto espiritual de la obra se revela a través del espejo. El texto hebreo del Sefer Torá fue escrito deliberadamente al revés, de izquierda a derecha. Solo al reflejarlo puede leerse correctamente. En ese instante ocurre una transformación simbólica: el escriba, originalmente diestro, pasa a verse como zurdo. Para Avayú, esto representa la activación del hemisferio derecho, asociado a la intuición, las emociones y la dimensión espiritual del ser humano.La composición guarda además un detalle oculto: la pluma del escriba apunta exactamente hacia la palabra “Or”, que en hebreo significa “Luz”, aludiendo al primer acto de la creación y a la idea de que toda revelación espiritual comienza iluminando aquello que permanece oculto.Am Israel ChaiLa obra “Am Israel Chai” de Mauricio Avayú presenta al León de Yehudá emergiendo con fuerza y solemnidad desde una estructura de piedra ancestral, rodeado por el Shema Israel flotando a su alrededor como un campo espiritual de protección sobre el pueblo judío. El león representa a Yehudá, origen del nombre Yehudim, recordándonos que la identidad judía nace de esa tribu y de su conexión directa con la fuerza espiritual y la continuidad de Israel.En la parte superior de la obra aparece una secuencia aparentemente simple de ladrillos: cinco, cuatro y uno. Sin embargo, detrás de esta composición se esconde un complejo código místico. El número 541 corresponde a la gematría de la palabra Israel, situada justo debajo de los bloques. A su vez, el cinco representa la letra Hei, el cuatro representa la letra Dalet —Delet, “puerta” en hebreo— y el uno simboliza a Dios. La composición revela entonces una idea central: la Hei se transforma en la puerta hacia lo divino.La simbología se profundiza aún más al observar el nombre Yehudá. Si a Yehudá se le retira la letra Dalet, la “puerta”, permanece el Nombre Sagrado: Yud Kei Vav Kei. De este modo, la obra plantea que Yehudá contiene en sí mismo el acceso espiritual hacia Dios.Pero quizás uno de los secretos más ocultos de la pintura aparece cuando el espectador contempla la estructura completa: el marco de piedra y ladrillos que rodea al león forma discretamente la silueta de un ojo de cerradura. Entonces todo cobra sentido. El León de Yehudá no es solamente un símbolo de fuerza y supervivencia; es también la llave espiritual capaz de abrir la puerta hacia la luz, la identidad y la conexión divina.El Toro de JerusalemEl Toro simboliza el peso y la fuerza de las tradiciones del pueblo judío. Su armadura desgastada representa las innumerables batallas, persecuciones y desafíos que han debido superarse a lo largo de la historia, mientras que sobre ella se encuentra grabado el versículo del Salmo 137:«Si me olvidare de ti, oh Jerusalén, que mi diestra pierda su destreza».Las piedras del suelo forman la secuencia 7-5-7-7, cuya suma es 26, el valor numérico del Nombre Divino, y las ocho piedras del Kotel que aparecen al fondo evocan la eternidad y la alianza inquebrantable entre Dios y Su pueblo.Más que un símbolo de poder, esta obra es un homenaje a la fe, la memoria, la resiliencia y la esperanza de un pueblo cuya historia continúa viva.

Robert Horvitz, Premio Nobel de Medicina

Robert Horvitz nació en Chicago de padres judíos, hijo de Mary Savit, maestra de escuela, y Oscar Freedom Horvitz, contador. Sus abuelos maternos y paternos eran inmigrantes judíos de Galitzia, Rusia y Bielorrusia. Se especializó en matemáticas en el MIT. Durante su último año de carrera, Horvitz cursó sus primeras asignaturas de biología y sus profesores lo animaron a continuar sus estudios de biología en el posgrado, a pesar de su limitada formación en la materia. Tras finalizar el pregrado en 1968, se matriculó en un posgrado de biología en Harvard, obteniendo su doctorado en 1974.  Ese año, Horvitz aceptó un puesto postdoctoral en el Laboratorio de Biología Molecular (LMB) en Cambridge, Inglaterra, donde estudió la genética y el linaje celular de C. elegans, una especie de gusano muy usado para estudios genéticos. En 1978, a Horvitz se le ofreció un puesto docente en el MIT, donde actualmente es Profesor de Biología y miembro del Instituto para la Investigación Cerebral. También es Investigador del Instituto Médico Howard Hughes. Horvitz preside el consejo de administración de la Society for Science & the Public y es miembro del consejo asesor del USA Science and Engineering Festival.En sus primeros trabajos en el MIT, Horvitz continuó su investigación sobre el linaje y el destino celular, utilizando C. elegans para determinar si existía un programa genético que controlara la muerte celular o apoptosis. Al comienzo de la vida de un organismo, el número de células que contiene aumenta rápidamente. Se forman nuevas células a lo largo de su vida, pero también mueren para mantener el equilibrio celular. Este proceso está regulado por genes y se denomina muerte celular programada. En 1986, Horvitz, mediante sus estudios del nematodo C. elegans, identificó dos de los genes necesarios para que se produzca la muerte celular programada. Posteriormente, demostró que otro gen protege contra la muerte celular y también identificó genes que regulan la eliminación de las células muertas.La investigación posterior de Horvitz continuó utilizando C. elegans para analizar el control genético del desarrollo y el comportamiento animal, así como para vincular los descubrimientos en el nematodo con enfermedades humanas, particularmente el cáncer y enfermedades neurodegenerativas como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Realizó nuevos avances en la definición de la vía molecular de la muerte celular programada e identificó varios componentes clave. Horvitz ha colaborado en un proyecto para caracterizar el conjunto completo de los más de 100 microARN en el genoma de C. elegans.Estos descubrimientos le han llevado al otorgamiento del Premio Nobel de Medicina de 2002. Horvitz cuenta en su haber con varios premios y honores de distintas universidades e instituciones y es miembro honorario de la Academia de Ciencias de Estados Unidos desde 1991. Ha recibido los premios Espencer en Neurobiología en 1986, Charles A. Dana en 1995, Fundación de General Motor para la Investigación del Cáncer en 1998 y la Medalla de la Sociedad Genética de Estados Unidos, también en 2001, entre otros muchos. Horvitz tiene más de 255 publicaciones, y ha sido citado más de 49 mil veces. Está casado con Martha Constantine-Paton y tienen una hija; además, él es padrastro de dos hijos de un matrimonio anterior de ella. Su identidad judía es cultural e histórica, no religiosa.

EE. UU. e Irán acuerdan el fin de la guerra con el abierto rechazo de Israel

El pasado domingo 14 de junio se dio a conocer que Estados Unidos e Irán, tras una intensa mediación diplomática liderada por Pakistán y Catar, alcanzaron un acuerdo marco para detener el conflicto armado y normalizar el tránsito marítimo clave para el suministro energético mundial.El anuncio formal fue realizado en conjunto por el presidente estadounidense, Donald Trump, y el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif. "El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está cerrado. ¡Que fluya el petróleo!", celebró Trump a través de Truth Social. Aunque no se ahondó en la letra chica, se confirmó el cese inmediato de las hostilidades, el fin del bloqueo naval norteamericano y la reapertura al libre tránsito comercial de la zona.El anuncio coincidió con la cumbre del G7 en Évian, Francia, donde los gobiernos europeos reaccionaron con un optimismo cauteloso ante la oportunidad de mitigar la crisis inflacionaria, aunque persisten serias dudas sobre el futuro del programa nuclear.EconomíaLa perspectiva de poner fin a casi cuatro meses de guerra y levantar el bloqueo naval en Ormuz generó optimismo en las bolsas y la promesa de un alivio inflacionario. El impacto más claro se sintió en las materias primas: el precio del crudo Brent cayó casi un 5%, estabilizándose en torno a los 83 dólares por barril.Especialistas sostienen que la caída de los combustibles podría aliviar parte de la presión política interna sobre Trump, que busca una victoria antes de las elecciones parlamentarias.Los cuestionamientos de IsraelMientras para Teherán el fin de los combates en suelo libanés es central, el gobierno israelí aseguró que no detendrá sus ataques contra Hezbolá y criticó la decisión apresurada de Washington.La fragilidad de la tregua quedó en evidencia horas antes de su divulgación. Un masivo bombardeo israelí sobre Beirut estuvo a punto de hacer colapsar los canales diplomáticos. La acción desató la furia de Trump, quien dijo a Fox News: "Israel ha estado luchando contra Hezbolá demasiado tiempo y se está matando a demasiada gente; que Siria se ocupe de esto".Esta declaración recibió una dura réplica de Mosab Hassan Yousef, hijo de uno de los fundadores de Hamás y exmiembro del grupo, que se transformó en un crítico acérrimo del movimiento terrorista. Yousef respondió al mandatario en redes sociales:"Cada vez que Israel tenía el impulso, usted intervino y los detuvo en el peor momento. Cambió el plan original y transformó una victoria estratégica en una derrota. Usted no puede sabotear la campaña militar y luego culpar a Israel".En la noche de ese mismo martes, el primer ministro Benjamín Netanyahu aseguró en conferencia de prensa: “Con acuerdo, sin acuerdo: Irán no tendrá armas nucleares. Ni hoy, ni mañana. Mientras yo sea primer ministro de Israel, esto no sucederá”. Junto con detallar los logros militares, afirmó: “Hemos alejado de nosotros la amenaza de aniquilación inmediata”, agregando que la lucha no ha terminado y que deben seguir vigilantes para defenderse no solo de Irán, sino de sus proxies (milicias aliadas).Una investigación de The Jerusalem Post detalló que los puntos más controvertidos del borrador son la exclusión de Israel y los límites del pacto, el cual contempla la descongelación de miles de millones de dólares para Teherán. Además, existiría un acuerdo para que capitales privados globales inviertan en la energía y el transporte regional de manera independiente.Netanyahu, quien en febrero prometió destruir la República Islámica, hoy enfrenta duras recriminaciones de la oposición. Yair Lapid, líder del partido centrista Yesh Atid, calificó el acuerdo como “uno de los fracasos más escandalosos de la política exterior y de seguridad de Israel”. Estas tensiones sin duda marcarán las próximas elecciones israelíes.ConclusiónPara el editor internacional de BBC News, Jeremy Bowen, el acuerdo marca el final de lo que considera "el peor error de política exterior de Trump hasta ahora".  Analistas como Anthony Zurcher (BBC) recuerdan que un memorando de intenciones no ofrece certezas de desarme en Teherán. Katrin Bennhold y Lara Jakes, de The New York Times, coinciden en que la esencia real del pacto consiste únicamente en un alto el fuego extendido por 60 días, postergando los debates más complejos y dejando vacíos peligrosos.En marzo de 2026, inspectores internacionales advirtieron que Irán poseía aproximadamente 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60% de pureza, cantidad suficiente para fabricar 10 armas nucleares. Los expertos y críticos apuntan precisamente a los vacíos para enfrentar esta amenaza nuclear. Concluido el miércoles 17 de junio de 2026. Noticia en desarrollo.

La esencia del acuerdo es la supervivencia de la República Islámica: los errores de la administración Trump

El canciller de Irán aseguró que “nunca habían estado tan cerca”, en forma similar el primer ministro de Pakistán hablo del “texto definitivo”, toda vez que el Memorándum de Islamabad contemplaba 14 puntos fijándose un plazo de 60 días para la negociación del programa nuclear iraní, lo que confirma que Trump decía la verdad cuando aludía a una negociación, a pesar de los desmentidos que salían de la Guardia Revolucionaria (GR).Por su parte, un alto funcionario, con la debida autorización de Trump revelaba detalles a medios de comunicación escogidos que incluían a INFOBAE, donde se cifraba en un 85% la probabilidad de firmar un acuerdo “en los próximos días” y donde la Casa Blanca resaltaba cinco ejes: primero, la reapertura de Ormuz y el levantamiento del bloqueo estadounidense a los puertos iraníes, segundo, el desmantelamiento del programa nuclear, tercero, la destrucción y posterior retiro del uranio enriquecido por parte de Washington, cuarto, el compromiso que Irán cesaría el apoyo a milicias proxis, y quinto, un régimen de inspección que garantizara el cumplimiento.Este desenlace confirma cuánta razón tenía el más destacado teórico de la guerra, Carl von Clausewitz (1780-1831) cuando definía a la guerra como “la continuación de la política por otros medios”. De concretarse la firma. por ahora se va a poner fin a una rotativa de declaraciones confusas, donde Trump un día hablaba de tomar miliarmente la isla de Jark y al siguiente dejaba sin efecto la amenaza, situación que se repitió más de una vez, dándole la razón al bengalí Premio Nobel de Literatura Rabindranath Tagore (1861-1941) cuando escribía que “cambiar constantemente de opinión no es decisión, sino que se transforma en indecisión”.El problema es que lo acordado no es un tratado como tampoco un acuerdo definitivo, sino que solo es un Memorándum que fija los temas y criterios a ser discutidos durante 60 días, un paso aplaudible hacia la paz, pero por lo mismo podría conducir a error sobre la base de falsas esperanzas. La verdad es que se ingresó a un nuevo terreno, donde lo seguro, es que en todo escenario que no sea el bélico, sobrevive la República Islámica (RI).

Ellos ya dieron el ejemplo. Ahora nos toca a nosotros.

Al concluir el primer semestre del año escolar, como Fobeju nos llenamos de alegría de saber que gracias al fondo de becas, niños y jóvenes de nuestra comunidad han podido continuar su educación judía en el Instituto Hebreo.Es un logro que nos llena de orgullo, y que solo es posible gracias a nuestros Amigos Fobeju, dentro de los cuales hay un grupo muy especial, que nos demuestra que aunque muchas veces pensamos que somos los adultos quienes estamos educando, terminan siendo ellos quienes más nos enseñan.De marzo a junio los alumnos de 3° a 7° Básico del Instituto Hebreo participaron en una campaña muy especial impulsada por Fobeju, donde cada uno recibió una alcancía con la misión de ayudar a financiar las becas que permiten que sus compañeros puedan continuar en el colegio. Durante meses ahorraron y organizaron pequeñas acciones para aportar a una causa que los trasciende.Verlos con su entusiasmo y alegría al ayudar nos deja una enseñanza profunda.Muchas veces hablamos de la importancia de la continuidad judía como un desafío comunitario, pero fueron precisamente los niños quienes nos recordaron que no se trata de una idea abstracta: es una responsabilidad concreta que recae sobre cada uno de nosotros.Entendieron que el bienestar de otro niño judío también es su responsabilidad y que cada acción, por pequeña que parezca, puede marcar una diferencia significativa en la vida de alguien más.Si nuestros niños son capaces de asumir este compromiso con tanta generosidad, ¿qué nos corresponde hacer a nosotros como adultos?Asegurar que ningún niño judío quede fuera de nuestra comunidad por razones económicas debe ser una misión colectiva, pero también debemos tomarlo como una responsabilidad individual.Los niños ya dieron el primer paso y nos mostraron que la solidaridad no tiene edad. Ahora nos toca a nosotros seguir su ejemplo, asumir nuestro rol de guardianes unos de otros y trabajar juntos para que cada niño que necesite apoyo pueda continuar creciendo, aprendiendo y construyendo su futuro dentro de nuestra comunidad.Queremos agradecer a todos los estudiantes, a sus familias y a quienes hicieron posible esta iniciativa, y también invitar a quienes aún no son Amigos Fobeju a sumarse hoy con una donación mensual… Hoy porque es ahora cuando tenemos que movilizarnos juntos para seguir construyendo oportunidades que cambian vidas. Pueden hacerlo a través de www.fobeju.cl

EL FRÁGIL CESE AL FUEGO QUE MANTIENE EN VILO A MEDIO ORIENTE

Esta semana se cumplieron dos meses desde la entrada en vigor del cese al fuego que buscaba pausar la guerra abierta entre Estados Unidos, Israel e Irán. La tregua, acordada en abril tras cuarenta días de combates, nunca logró consolidar una detención completa de las hostilidades. Más bien funcionó como una pausa inestable: suficiente para abrir negociaciones, insuficiente para disipar la amenaza de una nueva escalada regional.La guerra había comenzado el 28 de febrero, con una operación militar coordinada entre Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní. En su primera jornada, los ataques alcanzaron el corazón del poder en Teherán: el entonces líder supremo, Alí Jameneí, murió junto a decenas de altos funcionarios y miembros del aparato político y de seguridad iraní. Washington y Jerusalén presentaron la ofensiva como un intento de desarticular las capacidades estratégicas del régimen, pero la caída de Jameneí no significó el colapso de la República Islámica. Por el contrario, Irán logró reordenar su mando interno y sostener una guerra de desgaste que pronto se expandió más allá de su territorio.El cese al fuego de abril nació, precisamente, de esa realidad: ninguna de las partes había conseguido imponer una victoria definitiva, pero todas enfrentaban costos crecientes. La administración del presidente Donald Trump, que había iniciado la operación junto a Israel, pasó luego a encabezar una negociación con los líderes del mismo régimen iraní que buscaba debilitar. El objetivo declarado era transformar una tregua temporal en un acuerdo de más largo alcance.El principal asunto en disputa es el programa nuclear de Irán y, en particular, el destino de su stock de uranio enriquecido al 60%, estimado en más de 400 kilos por reportes internacionales. Aunque ese nivel de enriquecimiento no equivale todavía a material de grado militar, reduce drásticamente el tiempo necesario para alcanzar el umbral de una bomba atómica. Para Israel, esa cifra no es un detalle técnico, sino una amenaza estratégica. Para Irán representa la posibilidad de fortalecer su capacidad de disuación, y ahora mismo es una carta de negociación de enorme valor.Un segundo enclave es la red de organizaciones armadas financiadas, entrenadas y respaldadas por la República Islámica en la región. Hezbolá en el Líbano ocupa el lugar central de esa discusión. Desde el sur libanés, la organización chiita ha seguido disparando misiles y drones explosivos contra el norte de Israel, al mismo tiempo que Israel mantiene operaciones militares contra su infraestructura, no sólo cerca de la frontera, sino también más al norte del río Litani e incluso en Beirut. En la práctica, el frente libanés se ha convertido en el principal obstáculo para estabilizar el cese al fuego con Irán.El “cese al fuego” según TrumpHace pocos días, Trump resumió la fragilidad del momento con una frase tan provocadora como reveladora. Consultado por la situación regional, afirmó que en Medio Oriente un cese al fuego significa que las partes simplemente “disparan de manera más moderada”. La frase, más allá de su tono, describe con crudeza la realidad actual: no se trata de calma ni mucho menos de paz, sino de una contención parcial.Esa contención volvió a quebrarse este domingo 7 de junio. Tras ataques israelíes contra objetivos de Hezbolá en Beirut, Irán lanzó una nueva ofensiva directa contra Israel, la primera de ese tipo desde el cese al fuego de abril. Varias oleadas de misiles balísticos fueron disparadas hacia el norte del país. En la madrugada del lunes, las alarmas también se extendieron a la zona central, incluyendo Jerusalén y sectores del área metropolitana. Según reportes internacionales, la mayoría de los proyectiles fueron interceptados o cayeron en zonas no pobladas, sin causar víctimas fatales.Israel respondió con ataques aéreos contra objetivos militares e infraestructura estratégica dentro de Irán. Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que atacaron sistemas de defensa aérea iraníes que, según el ejército, habían sido reconstruidos y desplegados durante la tregua para restaurar las capacidades defensivas dañadas en operaciones anteriores. La respuesta israelí tensionó de inmediato la relación con Washington, que intentaba evitar una nueva guerra abierta mientras mantenía conversaciones con Teherán.Trump pidió públicamente a ambas partes que dejaran de disparar y presionó a Israel para no ampliar la ofensiva. Según diversos reportes, Netanyahu aceptó contener los ataques contra Irán, aunque dejó claro que Israel no renunciará a operar contra Hezbolá en el Líbano. Esa distinción es clave: mientras Washington busca preservar el espacio diplomático necesario para avanzar hacia un acuerdo con Teherán, Jerusalén separa esa negociación del frente libanés, donde considera que la amenaza de Hezbolá es inmediata y no puede quedar congelada por una tregua con Irán.Nuevas ofensivasIrán, por su parte, anunció que detenía sus operaciones ofensivas contra Israel, pero advirtió que respondería si continuaban los ataques israelíes en el Líbano. Con esa declaración, Teherán dejó en evidencia el corazón del problema: para la República Islámica, el frente libanés no es un conflicto separado, sino una extensión directa de su estrategia regional. Para Israel, Hezbolá no puede ser tratado como un actor político autónomo cuando actúa como fuerza militar al servicio de Irán.Tras la nueva pausa, Netanyahu advirtió que, si Irán vuelve a atacar, Israel responderá “con contundencia”. Así, si bien aceptó evitar una escalada inmediata por presión estadounidense, no considera cerrado el capítulo militar.Tregua, negociaciones y políticaLa crisis de esta semana muestra que el cese al fuego de abril no resolvió las causas de la guerra; apenas las contuvo. Irán conserva sus capacidades nucleares, mantiene su red de proxies y sigue dispuesto a usar el territorio de otros países como plataforma de presión regional. Israel, por su parte, no está dispuesto a aceptar una nueva normalidad en la que sus comunidades del norte vivan bajo amenaza constante de misiles y drones.La pregunta, entonces, no es solo si el cese al fuego sigue vigente en términos formales, sino cómo se administra una tregua sometida a negociaciones nucleares, cálculos políticos, presiones estadounidenses, ataques de Hezbolá y decisiones militares que muchas veces se toman en cuestión de horas.En Medio Oriente, a veces la diferencia entre tregua y guerra no se mide por la ausencia o presencia de disparos, sino por la intensidad con que vuelven a escucharse.----------------------Elecciones bajo la sombra de IránIsrael se acerca a una posible elección anticipada en medio de una nueva escalada contra el régimen iraní. La Knéset aprobó en primera lectura un proyecto de ley para disolver el Parlamento, con 106 votos a favor, pero la medida aún debe pasar segunda y tercera lectura para convertirse en ley. La fecha original de las elecciones era el 27 de octubre, aunque ahora se discute una ventana entre el 8 de septiembre y el 20 de octubre.La crisis política nace del debate por el reclutamiento de los ultraortodoxos. Durante décadas, muchos estudiantes de yeshivot recibieron aplazamientos o exenciones del servicio militar, un sistema cada vez más cuestionado tras el 7 de octubre por la carga sobre soldados y reservistas. Los partidos ultraortodoxos exigen proteger esas exenciones, mientras otros sectores de la derecha piden mayor igualdad en el servicio.En este escenario, Netanyahu sigue siendo el principal candidato desde el Likud, aunque enfrenta el desgaste de la guerra. Sus principales rivales son la alianza Bennett-Lapid, Gadi Eisenkot, Avigdor Liberman y Yair Golan. Según la última encuesta de Maariv, el Likud lidera con 25 escaños, seguido por Bennett-Lapid con 23 y Yashar, de Eisenkot, con 17.

Roger Penrose, Premio Nobel de Física

Roger Penrose nació el 8 de agosto de 1931 en Inglaterra.  Sus padres, Lionel  Penrose y Margaret Leathes, eran médicos.  En 1939 la familia viajó a los Estados Unidos, pero con el advenimiento de la guerra, decidieron no regresar.  Roger fue a la escuela en Ontario, donde empezó a interesarse por las matemáticas, estimulado por su familia. En 1945, al terminar la segunda guerra mundial, los Penrose regresaron a Inglaterra. Roger asistió a la University College School; donde desarrolló su interés por las matemáticas. Penrose ingresó en el University College de Londres, donde obtuvo la licenciatura con Honores de Primera Clase en Matemáticas, y luego fue a Cambridge para investigar matemáticas puras.  Obtuvo su doctorado en 1957, cuando ya sentía mucho interés por la física.En 1956-57 fue asistente en matemáticas en el Bedford College, de Londres, e  investigador en el St John's College de  Cambridge. Le otorgaron una beca de investigación de la OTAN, que le permitió pasar los años 1959-61 en los Estados Unidos, en las Universidades de Princeton y de Syracuse. De vuelta en Inglaterra, Penrose pasó los años 1961-63 como investigador asociado en el King's College, de Londres, antes de regresar a los Estados Unidos como profesor visitante asociado en la Universidad de Texas en Austin.En 1964 Penrose fue lector en el Birkbeck College de Londres y dos años después fue profesor de matemáticas aplicadas. En 1973 fue nombrado profesor de matemáticas en la Universidad de Oxford hasta su emeritazgo en 1998.  En 1965, demostró que la materia que colapsa bajo una gravedad extrema inevitablemente formará un punto de densidad infinita, consolidando así la base teórica de los agujeros negros. Demostró que estos son una consecuencia natural de la teoría general de la relatividad de Einstein. Colaboró con Stephen Hawking para demostrar que el universo  comenzó con el Big Bang. Descubrió un conjunto especial de formas geométricas que pueden recubrir completamente un plano bidimensional, pero con un patrón no repetitivo. Esto revolucionó la cristalografía cuando posteriormente se descubrieron los cuasicristales. Ideó la Teoría del Twistor en 1967 como una forma de unir la relatividad general de Einstein con la mecánica cuántica, traduciendo la geometría del espacio-tiempo a números complejos. Fue co-creador de una teoría controvertida que propone que la conciencia humana se origina a partir de procesos cuánticos que ocurren en las neuronas. A partir de 1959, Penrose publicó una serie de trabajos sobre cosmología. En uno de ellos da una elegante y detallada exposición matemática de la teoría de la gravitación. En 1965, demostró que, bajo ciertas condiciones, el espacio-tiempo no puede continuar y la relatividad general clásica fracasa. Penrose es quizá mejor conocido por sus libros “La nueva mente del emperador” por el que obtuvo el premio Rhone-Poulenc.y “Las sombras de la mente”; con Hawking publicó “La naturaleza del espacio y el tiempo”.Penrose ha recibido muchos reconocimientos. En 2020, fue galardonado con el Premio Nobel de Física por el descubrimiento de que la formación de agujeros negros es una predicción sólida de la teoría general de la relatividad. Aún vive, se casó dos veces y tiene cuatro hijos. No practica el judaísmo y se considera ateo o agnóstico. Sin embargo, posee herencia y ascendencia judía por parte de su madre: su abuela materna, Sonia Marie Nathanson, inmigrante judía que dejó Rusia a finales del siglo XIX.  

Visible, coordinada y sin disculpas sionista

Les escribo desde Nueva York, pocas horas antes del Día de Israel en la Quinta Avenida.Este año, el ambiente es notablemente diferente. La seguridad es estricta, el clima político es tenso y la ausencia del alcalde de Nueva York en una de las expresiones de solidaridad con Israel más importantes de la ciudad, no es una simple cuestión de protocolo. Refleja un cambio más profundo y preocupante en el espacio público en el que ahora deben desenvolverse las comunidades judías y los simpatizantes de Israel.En este contexto, la presencia no es simbólica. Es estratégica.Llegué a Nueva York como parte de la delegación de la Organización Sionista Mundial y como Presidente de WIZO Mundial, un movimiento internacional arraigado en la sociedad civil, la responsabilidad social y el fortalecimiento de las relaciones entre Israel y la Diáspora.Nuestro papel dentro del liderazgo sionista global no se limita a asistir a eventos, sino que implica influir en las decisiones, empoderar a las comunidades y contribuir a forjar el futuro del pueblo judío. Cuando nos relacionamos con comunidades de todo el mundo, se nos percibe no solo como WIZO, sino como pilares de la responsabilidad sionista global. Este es el legado que cada uno de ustedes lleva en sus respectivas ciudades: son líderes con un deber más amplio hacia Israel y el mundo judío.Pero no venimos con eslóganes. Venimos con hechos.WIZO representa una parte tangible y fundamental de la sociedad civil israelí. Ya sea interviniendo en la ONU, el Congreso Judío Mundial o en comunidades judías de todo el mundo, llevamos la prueba diaria del sionismo traducido en acción: educación, bienestar, resiliencia y protección.Esta profunda responsabilidad marcó mi reciente viaje de Buenos Aires a Ginebra, y ahora a Nueva York.En Buenos Aires, me uní a WIZO Argentina para las celebraciones de su centenario. Fue una poderosa demostración de la infraestructura sionista a largo plazo: un movimiento que entiende que el compromiso con Israel requiere instituciones, relaciones y legitimidad pública. Allí, tuve el gran honor de recibir el reconocimiento oficial de la Asamblea Legislativa de la Ciudad de Buenos Aires como Invitado de Honor. WIZO fue reconocida como una fuerza formidable de diplomacia blanda sionista, que ha forjado el respeto público hacia Israel a través de décadas de acción cívica significativa.Estar en el monumento a la AMIA dio a este reconocimiento una resonancia aún más profunda. La memoria judía debe servir como marco para la responsabilidad. Es un crudo recordatorio de que nuestras comunidades necesitan más que compasión después de una tragedia. Necesitan instituciones sólidas y la seguridad de que el mundo judío permanece organizado, presente y alerta.Desde Argentina, viajé a Ginebra para el 90.º aniversario del Congreso Judío Mundial. Este hito puso de relieve la vital necesidad de las instituciones judías globales: consolidar su influencia, defender a nuestras comunidades y brindar una respuesta unificada cuando la seguridad judía se vea amenazada. La Declaración de Ginebra resultante reflejó un principio crucial: la seguridad y la continuidad judías no pueden basarse únicamente en el sentimiento. Requieren coordinación, fortaleza institucional y valentía política.Como Vicepresidenta del Congreso Judío Mundial en nombre de WIZO, enfaticé la urgente necesidad de pasar de la mera presencia a la influencia activa. El mundo judío no puede combatir la desinformación y la campaña internacional contra Israel mediante esfuerzos fragmentados. Las atrocidades del 7 de octubre exigen una estrategia global cohesionada que combine testimonios, defensa y presión diplomática.En Ginebra, también me reuní con miembros de WIZO Ginebra junto al Embajador de Israel, lo que demostró la capacidad única de WIZO para conectar la diplomacia israelí, el liderazgo judío internacional y las comunidades locales en una poderosa red de confianza e influencia.Y ahora, Nueva York.«Orgullosos estadounidenses, orgullosos sionistas», el mensaje del Día de Israel en la Quinta Avenida, no es un simple eslogan. Es una declaración política y comunitaria vital. Aquí participaré en el desfile y me dirigiré a la Conferencia Anual del Jerusalem Post y a la Conferencia de Jerusalén de Besheva. Estas son plataformas esenciales donde se está forjando el discurso de la responsabilidad judía.El contraste entre estas ciudades es revelador. Buenos Aires demostró el poder de la diplomacia cívica. Ginebra evidenció la necesidad de una acción coordinada. Nueva York subraya la urgencia de una visibilidad judía sin complejos en espacios conflictivos. Juntas, definen nuestra realidad estratégica actual.WIZO se fundó sobre el principio de que el sionismo es la construcción de una sociedad funcional y resiliente. Por eso debemos estar presentes en estos escenarios globales, no como símbolos históricos, sino como un movimiento con un mandato claro y una responsabilidad inquebrantable.Décadas después de la creación de nuestras instituciones fundacionales, el desafío persiste: ¿posee el liderazgo judío actual la disciplina y la confianza estratégica necesarias para impulsar el sionismo?Dedico este boletín a dos líderes excepcionales: Amalia Polack, Presidenta Honoraria de WIZO Argentina, y la Dra. Hava Bogayer, Presidenta Honoraria de WIZO Austria. Recientemente tuve el privilegio de entregarles el Certificado de Liderazgo Sionista en nombre de nuestra querida Raya Jaglom.Son mis mentores en liderazgo. Aunque viven en mundos muy distintos, comparten el ADN de WIZO: un liderazgo que tiende puentes, fortalece la posición de Israel y transforma el amor por el pueblo judío en una influencia global duradera.Este es el liderazgo que necesitamos hoy: visible, serio, coordinado y abiertamente sionista.

Natalicio de Ana Frank: La joven escritora cuya única obra se transformó en un documento de valor universal

Imagina a una niña de trece años que recibe un cuaderno de cuadros rojos y blancos. No es solo un regalo; es una pequeña ventana a sus sueños, un espacio de libertad. Para Ana Frank, escribir no era solo un pasatiempo, era un acto de resistencia y esperanza.Mientras el mundo exterior se sumía en la oscuridad, ella habitaba un universo de palabras en el anexo secreto donde permanencia escondida junto a su familia. Desde allí miraba la belleza de los castaños de Ámsterdam a los que dedicó muchas páginas de su diario. Aquellos árboles eran una promesa de vida.Nacida como Annelies Marie Frank el miércoles 12 de junio 1929 (4 de Siván de 5689).Ana Frank logró, a través de su diario, convertirse en la narradora de su propia historia. Ella logró “archivar” su cotidianidad, sus miedos y sus esperanzas en un contexto donde el mundo intentaba borrar su rastro.Ana no solo escribió sobre la guerra; escribió sobre su primer beso, sobre las discusiones con su madre y sobre su deseo inquebrantable de ser escritora y “ser útil a la humanidad”. Hoy, al releerla, no vemos a una víctima lejana, sino a una joven vibrante cuya vida fue interrumpida, dejando tras de sí un vacío que solo sus palabras han podido llenar.En Chile, este diario ha tenido ecos profundos. Instituciones como el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, Villa Grimaldi y el Archivo Judío de Chile han desarrollado programas que conectan la experiencia de Ana con la historia local, utilizando el diario como una herramienta para hablar de los derechos del niño y la importancia de la tolerancia en nuestra propia sociedad. El legado de Ana en tierras chilenas nos recuerda que el olvido es una amenaza persistente, pero que la educación a través del documento es nuestra mejor defensa.En 2009, el manuscrito original del Diario de Ana Frank fue inscrito por la UNESCO en el Registro Memoria del Mundo. Este reconocimiento destaca que Ana Frank es una escritora cuya única obra se transformó en un documento de valor universal.