publicado 29 Mayo 2026

¿Cómo se adapta La Halajá al mundo moderno?

¿Puede un algoritmo supervisar la producción de alimentos kasher? ¿La fertilización in vitro cambia quién es la madre según la ley judía? ¿Está prohibido usar el celular en Shabat aunque no enciendas ninguna llama?Hay quienes imaginan la ley judía como un código de piedra, inmóvil y ajeno a la realidad. Nada más lejos de la verdad. La Halajá es, desde siempre, un organismo vivo. Su herramienta principal se llama she’elot u-teshuvot —preguntas y respuestas— y lleva siglos permitiendo que los grandes rabinos apliquen principios antiguos a situaciones que sus autores jamás imaginaron. El rabino que codificó las leyes del Shabat no conoció la electricidad. Y sin embargo, esos mismos principios generaron debates ricos y rigurosos sobre interruptores, sensores de movimiento y marcapasos.El método no cambia: se estudia el Talmud, se consultan los códigos medievales, se considera el contexto humano real. Lo que sí varía son las conclusiones, y eso también es parte de la tradición. Las corrientes asquenazí, sefaradí y jasídica frecuentemente no coinciden, y esa diversidad no es un defecto del sistema —es su riqueza.Un ejemplo concreto: el principio de pikuaj néfesh, que obliga a preservar la vida humana por encima de casi cualquier otra norma, permitió adaptar las reglas del ayuno de Yom Kipur para personas con diabetes o enfermedades cardíacas. La ley no ignoró la medicina. La incorporó. La Halajá no pretende detener el tiempo. Pretende algo más difícil y más hermoso: santificarlo.

publicado 29 Mayo 2026

Judíos en Chile: Cuatrocientos años de corrientes migratorias

Al conmemorar 120 años de vida judía institucionalizada en Chile, se hace necesario destacar la importancia de Günter Böhm en la investigación sobre la historia de los judíos en nuestro país: desde los Anusim (forzados) de la península ibérica en la Colonia hasta los inmigrantes alemanes del siglo XX.A mediados del siglo XX, este insigne historiador, llegado a Chile en 1939 huyendo del nazismo, fundaría el Centro de Estudios Judaicos de la Universidad de Chile y publicaría libros fundamentales sobre la vida judía en Chile. Colonia y Anusim. En “Los Judíos en Chile durante la Colonia”, rescató del silencio la historia de cientos de familias que habían vivido ocultando su fe para sobrevivir. Revisando minuciosamente archivos civiles y los expedientes del Santo Oficio, reveló que los judíos conversos o Anusim estuvieron presentes desde los primeros días de la Conquista, tras la expulsión de los judíos de España. Böhm documenta que muchos vieron en el Nuevo Mundo una oportunidad para escapar de la Inquisición, agregando que, el porcentaje de sangre judía presente en las familias chilenas pudo alcanzar o superar el 20 o 25 por ciento. Integrándose a la sociedad local participaron activamente en la construcción económica, social y cultural del naciente país. Para evitar al Tribunal de la Inquisición muchas veces terminaron asimilándose. De allí emerge la historia del médico Francisco Maldonado de Silva, quien fue arrestado por judaizante y condenado a morir en la hoguera; un testimonio imborrable de la resistencia espiritual judía en América.Inmigración alemana del siglo XIX. En otro de sus libros, “Inmigración de judíos de habla alemana a Chile y Perú durante el siglo XIX”, Böhm volvería a destacar la llegada de judíos: esta vez durante el siglo XIX y de origen alemán, quienes también contribuyeron de forma decisiva al desarrollo del país.La pequeña escala y enorme dispersión geográfica dificultaron la continuidad de la vida judía. Sin embargo, el historiador destaca a figuras como Pedro Herzl, uno de los primeros médicos alemanes establecidos en Chile; Salomón Goldenberg, quien ayudó a fortalecer los espacios culturales en Chillán; y Francisco Kaskel, quien trabajó codo a codo con los colonos del sur del país.  Formación del CREJ y vida comunitaria modernaEn el siglo XX, vendría el fortalecimiento de la vida comunitaria, y con ello, la necesidad de institucionalización.Ese cambio histórico definitivo tuvo un nombre: Comité Representativo de las Entidades Judías en Chile, el CREJ.La creación del CREJ, que se transformó en la Comunidad Judía de Chile (CJCh), marcó un antes y un después en nuestra historia. Por primera vez, los judíos en Chile dejaron de ser individuos dispersos y marcados por el recuerdo de la persecución para transformarse en una comunidad organizada, visible y orgullosa de su identidad.De allí surgieron sinagogas, colegios, cementerios y organizaciones comunitarias que consolidaron la vida judía chilena moderna. Tras siglos de caminar en la dispersión o el silencio, los judíos decidieron crear una institucionalidad que se ha fortalecido con los años.Los textos de Böhm son fundamentales para mostrar una etapa poco conocida de nuestra historia: la de aquellos inmigrantes pioneros que dejaron una huella silenciosa pero persistente y significativa en la formación del Chile moderno. Su obra evidencia que la historia judía en Chile no comenzó con las grandes inmigraciones del siglo XX, sino que sus raíces más profundas se pueden descubrir en registros oficiales, apellidos transformados, documentos familiares, lápidas antiguas y pequeños gestos de preservación religiosa.

publicado 15 Mayo 2026

Shavuot: La entrega de la Torá y su mensaje para el Chile de hoy

Esta semana celebramos Shavuot, la festividad que conmemora la entrega de la Torá en el Monte Sinaí. Para muchos es “la fiesta de los lácteos” y los cheesecakes. Pero en su raíz, Shavuot es mucho más: es el momento en que un pueblo aceptó una ley, un pacto y una responsabilidad que trascienden generaciones.Para una comunidad que valora la tradición, la familia y el orden moral, Shavuot tiene tres enseñanzas urgentes para el presente.1. La libertad necesita ley para no degenerar en caosEl Éxodo sacó a Israel de Egipto, pero sin la Torá en Sinaí, la libertad se habría convertido en anarquía. El mensaje es claro: no basta con liberarse de lo que oprime. Una sociedad libre necesita principios objetivos que ordenen la conducta, protejan al débil y pongan límites al poder.Hoy vemos el resultado cuando se confunde libertad con ausencia de normas. La Torá entregada en Shavuot no es imposición externa, sino un marco aceptado voluntariamente: “Haremos y escucharemos” [Éxodo 24:7]. Ese orden voluntario es lo que permite que una comunidad prospere sin depender de un Estado omnipresente.2. El valor del estudio y la transmisión intergeneracionalShavuot se celebra leyendo toda la noche y estudiando. No hay procesiones ni sacrificios: el acto central es el aprendizaje. El judaísmo entendió hace 3,300 años que una nación sin transmisión de su historia, sus valores y su ley, desaparece en dos generaciones.En una época de inmediatez y distracción digital, ese énfasis en el estudio es una corrección. La identidad no se hereda por inercia. Se transmite en la mesa del Shabat, en la conversación con los hijos, en el esfuerzo por entender por qué hacemos lo que hacemos. Las sociedades que abandonan esa transmisión terminan adoptando cualquier ideología de moda.3. Responsabilidad mutua y santidad de la vida cotidianaLa Torá no se entregó solo a los sacerdotes o a los eruditos. “Todo el pueblo respondió a una” [Éxodo 19:8]. La responsabilidad moral es colectiva. Leyes sobre el trato al empleado, al extranjero, al vecino y a la tierra muestran que la santidad no está solo en el templo, sino en el mercado, en el trabajo, en el hogar.Esa visión choca con la tendencia moderna a separar lo privado de lo público, lo religioso de lo cívico. Shavuot nos recuerda que no hay ámbito neutral: o elevamos lo cotidiano con exigencia ética, o lo dejamos degradarse. La familia, el trabajo honesto, el respeto a la palabra dada, son parte del mismo pacto.Una fiesta para hoyShavuot no es nostalgia. Es una invitación a renovar el compromiso con algo más grande que nosotros: una ley moral recibida, no inventada; una comunidad que se sostiene en la responsabilidad mutua; una cultura que se transmite con intención.En tiempos donde todo parece líquido, la entrega de la Torá nos dice que hay verdades que no cambian, y que una sociedad que las olvida, paga el precio. Que esta Shavuot sirva para volver a preguntarnos: ¿qué estamos transmitiendo a la próxima generación, y bajo qué principios queremos vivir como país?Jag Sameaj.

publicado 27 Marzo 2026

Pesaj kasher vesameaj

Pesaj es la fiesta de la libertad y, probablemente, la que más inunda nuestra memoria cuando pensamos en los recuerdos de infancia. Esas mesas largas, llenas de comida, con aromas increíbles, llenas de familia, de melodías, donde claramente la identidad judía se expresaba en su máxima dimensión. Pesaj tiene que ver también con el presente, con el esfuerzo que cada uno de nosotros hace para tener un seder maravilloso y significativo para su familia.Y Pesaj tiene que ver con la historia del pueblo judío, porque habla de una gesta de liberación, probablemente la primera documentada, de un grupo de esclavos que sale a la libertad. En Pesaj está la mano de D-os en todo momento, desde que escucha el ruego de los judíos desde que identifica a Moshé como el encargado de sacarlos de Egipto; D-os está en la apertura del Mar Rojo; D-os está en el maná del desierto, en la nube que los conduce de día y en la columna de fuego que los conduce durante la noche; y D-os está en la ansiedad de todo ser humano por conseguir la libertad. Probablemente la fiesta que más se celebra en el pueblo judío es Pesaj. Tiene que ver con las particularidades de la comida, con las prohibiciones del jametz, las proezas de construir, con los pocos elementos que son kasher le Pesaj, algo maravilloso como son los manjares de la celebración. Tiene que ver con aprenderse los relatos, recordarlos y hacerlos viables para nuestros propios hijos. Porque la esencia de la libertad está en que cada generación tiene que sentirse como si hubiese salido de la esclavitud. Y la esencia de la libertad es que cada generación mejore y perfeccione la forma de definir esa libertad.Por eso el mandato es “be higadeta lebinja”: y le narrarás a tus hijos. De ahí la Hagadá, “be higadeta"; y la Hagadá es el resumen de la interpretación de generaciones que, una tras otra, vivenciaron y sintieron que Pesaj es sustancial para la vida judía. A toda mi querida comunidad, a toda mi familia extendida, que tantos años hemos compartido cosas hermosas y también difíciles, pero que siempre hemos estado juntos, les deseo Pesaj kasher vesameaj. Un Pesaj donde podamos reencontrarnos con esa linda sensación de libertad que nos permite respirar profundo. Que podamos reencontrarnos con esos signos de identidad de las cuatro preguntas, de las cuatro copas, que podamos distinguir en esta celebración aquellas memorias tan ricas que tenemos y que no queremos olvidar jamás. En síntesis, que seamos libres y que disfrutemos de un hermoso Pesaj.

publicado 27 Marzo 2026

La música la mejor forma de conocernos: Isaac Frenkel.

En distintas épocas, hay personas que enriquecen nuestra relación con el pasado. Con ese espíritu recordamos hoy a Isaac Frenkel Rosenberg (1931–2024), cuya vida refleja un constante diálogo entre lo foráneo y el ethos local.Nacido en Chile e hijo de inmigrantes judíos ucranianos, Frenkel creció en un entorno donde la cultura, la comunidad y el compromiso social marcaron profundamente su formación. Desde joven mostró inquietudes tanto sociales como artísticas. Siendo estudiante del Instituto Nacional, participó en la organización de una de las primeras huelgas estudiantiles del establecimiento en 1949, lo que evidenció tempranamente su interés por la participación cívica y la defensa de sus convicciones.A los 12 años ya cantaba en actividades públicas y obtuvo reconocimiento como intérprete. Su vínculo con la música lo acompañó toda la vida. Desarrolló una profunda sensibilidad musical, influido tanto por la tradición judía como por la música popular presente en su entorno familiar.Uno de sus mayores aportes fue su rol como mecenas de la música en Chile. Desde la Fundación Beethoven, institución que llegó a dirigir, impulsó importantes iniciativas para acercar la música clásica a la comunidad. Entre ellas destaca la histórica visita de la Orquesta Filarmónica de Israel en 1995, un hito que no solo permitió al público acceder a una de las agrupaciones más prestigiosas del mundo, sino que también abrió espacios formativos para jóvenes músicos a través de clases magistrales gratuitas.Frenkel entendió la cultura como un puente de encuentro entre las personas. Su trabajo no estuvo motivado por el lucro, sino por la convicción de que el acceso a la música y a las artes debía ser amplio e inclusivo. En este sentido, promovió activamente la participación de estudiantes y las profesores, impulsando una visión democratizadora del arte. Su compromiso fue profundamente vital, basado en la convicción de la igualdad entre personas y en la necesidad de brindar oportunidades a quienes lo requieren.Entre sus contribuciones destaca también el rescate sonoro del salmo sinfónico El Rey David de Arthur Honegger, dirigido por Víctor Tevah y narrado por Roberto Parada en la década de 1950. Esta grabación, editada en 1998, se convirtió en el primer registro de valor histórico del Archivo Sonoro de la Universidad de Chile y fue concebida como un homenaje a los 50 años del Estado de Israel.En el ámbito comunitario, ocupó cargos relevantes a nivel internacional en organizaciones como B’nai B’rith, lo que le permitió establecer vínculos con importantes líderes políticos y culturales.Isaac Frenkel fue, en definitiva, un gestor cultural comprometido que impulsó proyectos de alto nivel y dejó una huella duradera en el desarrollo de la música en Chile. Su trayectoria demuestra que la pasión, la perseverancia y el sentido de comunidad pueden transformar el acceso a la cultura y enriquecer la vida de las personas. En 2020 como gesto final de coherencia con su vida y su compromiso con la memoria, donó en vida todo su legado documental al Archivo, donde hoy puede ser consultado por la sociedad. 

publicado 06 Marzo 2026

Celebramos un Purim increíble en nuestra Kehilá.

Celebramos un Purim en el Mercaz.Fue una tarde llena de movimiento donde grandes y chicos disfrutaron de las distintas estaciones: desde los pinta caritas para los más pequeños hasta un shuk con muchísima variedad.El momento central fue, por supuesto, la lectura de la Meguilat Ester, donde escuchamos juntos nuestra historia de valentía. Pero no todo fue escucha; también nos pusimos manos a la masa para preparar Oznei Hamán, compartiendo recetas y risas entre todas las edades.Además, durante la jornada también tuvimos la oportunidad de cumplir la mitzvá de Matanot LaEvionim, a través del stand de Fundación Contigo, transformando la alegría de Purim en un acto concreto de tzedaká y compromiso con quienes más lo necesitan.Queremos agradecer especialmente a las voluntarias de Sababa por su dedicación y compromiso, a toda nuestra comunidad por habernos acompañado en este encuentro. Reafirmamos una vez más que la mayor fuerza de nuestro pueblo es celebrar juntos nuestra identidad.      

publicado 29 Enero 2026

¿Por qué se asocia la costumbre de no silbar de noche con la Shoá?

La pregunta suena a superstición, pero su origen combina sensibilidad religiosa antigua y trauma moderno. Desde el punto de vista halájico, no existe ninguna prohibición explícita de silbar de noche. Ni el Shulján Aruj ni los grandes códigos normativos lo mencionan. Sin embargo, el judaísmo clásico sí atribuye a la noche un carácter particular: el Talmud Bavli (Berajot 3a) describe las horas nocturnas como un tiempo de mayor vulnerabilidad, donde se recomienda moderación en la conducta y el lenguaje. No se trata de miedo mágico, sino de una ética de cautela.La mística judía reforzó esta idea. Textos cabalísticos presentan la noche como un espacio donde se intensifican fuerzas desordenadas (dinim), y ciertos sonidos innecesarios podían ser vistos como perturbadores del equilibrio espiritual. De allí surgieron costumbres populares que desaconsejaban ruidos agudos o vacíos de intención, como el silbido. Costumbre, no ley.Pero la frase adquirió un peso mucho más fuerte tras la Shoá. Testimonios reales de sobrevivientes, archivados en Yad Vashem, relatan que guardias nazis solían silbar durante patrullajes nocturnos en guetos y campos. El sonido se volvió una señal anticipatoria del horror: redadas, castigos, selecciones. Para muchos, el silbido ligero e indiferente resultaba más aterrador que un grito.Así, en la posguerra, numerosas familias judías europeas transmitieron una consigna simple: “no silbes, especialmente de noche”. No como mandato religioso, sino como memoria corporal heredada. La halajá nunca lo prohibió mientras que la historia lo cargó de sentido.

publicado 22 Enero 2026

27 de enero: Conmemoramos el fin del mayor genocidio de la historia

El 27 de enero de 1945 marca uno de los hitos más significativos del siglo XX: la liberación del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, por parte del Ejército Rojo soviético. Esta fecha no solo simboliza el fin de una de las etapas más oscuras de la Segunda Guerra Mundial, sino que ha sido oficialmente designada por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, para recordar a las millones de personas asesinadas por el nazismo y destacar la importancia de educar para prevenir este tipo de hechos.Durante el Holocausto, el régimen nazi asesinó a seis millones de judíos y a millones de personas pertenecientes a otros grupos perseguidos: el pueblo romaní, personas con discapacidad, minorías sexuales, opositores políticos y prisioneros de guerra. En total, cerca de 15 millones de seres humanos —hombres, mujeres, ancianos y niños— perdieron la vida. Por ello, este dolor es una herida histórica y universal.Con la designación de este día de recordación, el mundo asumió un imperativo ético y moral de luchar contra el antisemitismo, el racismo y toda forma de intolerancia.Auschwitz-Birkenau, ubicado en la Polonia ocupada por la Alemania nazi, fue el mayor complejo de campos de concentración y exterminio construido por el régimen de Adolf Hitler. Allí fueron asesinadas más de 1,1 millones de personas entre 1940 y 1945, la mayoría judías, muchas de ellas gaseadas poco después de llegar en tren. Marchas de la muerte y llegada del Ejército RojoA medida que el avance del Ejército Rojo soviético se aproximaba al este de Europa en enero de 1945, los nazis intentaron borrar las huellas de sus crímenes. Entre los días 17 y 21 de enero, obligaron a unos 60.000 prisioneros —aquellos que aún podían caminar— a marchar hacia el oeste en lo que se conoció como “marchas de la muerte”, una evacuación brutal que causó miles de muertes por agotamiento, frío extremo, hambre y ejecuciones sumarias.Cuando las tropas soviéticas finalmente entraron en el complejo de Auschwitz el 27 de enero de 1945, encontraron un escenario espeluznante: alrededor de 7.000 prisioneros, extremadamente débiles y enfermos, permanecían en los barracones, junto con evidencia física incontestable del genocidio perpetrado allí —montañas de ropa, zapatos, gafas y hasta toneladas de cabello humano que los nazis habían arrancado a sus víctimas y preparado para su venta o reutilización—. La gran mayoría de los demás prisioneros había sido evacuado o asesinado en los días previos a la llegada soviética. Para muchos de esos sobrevivientes, la llegada de los soldados soviéticos representó el fin de una pesadilla insoportable, aunque no el fin del sufrimiento: muchos morían poco después por desnutrición y enfermedades. Para los soldados y oficiales que llegaron, el horror fue igualmente impactante; algunos describieron su conmoción al ver a seres humanos reducidos prácticamente a esqueletos, rodeados de los restos materiales de millones de vidas destruidas. Cada 27 de enero, países de todo el mundo y organizaciones internacionales rinden homenaje a las víctimas del Holocausto. Las ceremonias incluyen discursos, exposiciones, marchas y actos educativos, convocando a gobiernos, sobrevivientes —cuyos números se reducen rápidamente con el paso de los años— y jóvenes generaciones comprometidas con mantener viva la memoria. En Chile también se realizará un acto conmemorativo.Chile y la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto Como parte de la misión de recordar, luchar contra el negacionismo y combatir el antisemitismo, surgió la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA, por sus siglas en inglés), una organización intergubernamental conformada por 35 países, que han adoptado una definición de antisemitismo como herramienta para identificarlo y combatirlo.Como país, Chile no debe estar ausente del imperativo de educar en respeto, tolerancia, no discriminación, inclusión y diversidad, ya que ahí es donde radica la construcción de sociedades más pluralistas, respetuosas de los derechos humanos y que garanticen el pleno desarrollo de todos sus habitantes.El nazismo asesinó a dos tercios de los judíos de Europa, una pérdida demográfica tan profunda que solo recientemente ha comenzado a ser revertida. Se trató de la expresión del mal absoluto, la demostración de adónde puede llegar la deshumanización sistemática. Por ello, sus lecciones deben llevar a la enseñanza de valores y a la condena del racismo y las ideas totalitarias. Ante el aumento de antisemitismo “Recordar” y “Nunca más” no deben ser solo un deseo, sino un compromiso activo frente a los discursos de odio actuales.

publicado 16 Enero 2026

Exitoso bingo de la Fundación Contigo Tzedaká

Desde 2014, el voluntariado Contigo Tzedaká —nacido al alero del Círculo Israelita— ha construido una relación profunda, basada en la cercanía y el cariño, con los vecinos de la comuna de Lo Barnechea.A partir de entonces, organiza diferentes proyectos que van en apoyo de las necesidades de adultos mayores, emprendedores, mujeres, niños, niñas y adolescentes, inspirándose en el valor del acompañamiento, la solidaridad y el Tikún Olam, la reparación del mundo.Desde hace tres años, un domingo al mes, la Fundación Contigo Tzedaká organiza Comedores Solidarios para entre 200 y 220 vecinos, lo que implica un esfuerzo significativo para los voluntarios, quienes reúnen y aportan aproximadamente $600.000 por encuentro.Para asegurar la continuidad de esta iniciativa y alivianar estos esfuerzos individuales, la Fundación organizó el primer Bingo Solidario en el Mercaz, que fue todo un éxito tanto por la alta convocatoria, el gran ambiente festivo, como por la cifra recaudada, que permitirá cubrir aproximadamente la mitad de los comedores proyectados para 2026.De esta forma, se mantendrá la tradición mensual de compartir un almuerzo nutritivo y sin costo con quienes deseen participar: no solo personas con dificultades económicas, sino también aquellos que buscan un espacio de descanso, compañía y encuentro comunitario.Allí, vecinos, organizaciones sociales y personas de distintas realidades comparten la mesa en un ambiente de respeto y cercanía, que además busca ser un espacio de intercambio cultural. En ese contexto, se transmite a los asistentes el significado de alguna festividad judía próxima, junto a una costumbre o alimento simbólico, como los sufganiot durante Janucá.El éxito del bingo permitirá que los comedores sigan siendo una práctica viva que refuerza el vínculo construido con los vecinos en torno a una mesa compartida.

publicado 25 Diciembre 2025

Renacer en casa: la Aliá de Ari Agosin, un acto de amor, coraje y pertenencia

Hacer Aliá nunca es solo mudarse de país. Es una decisión que nace del corazón, que se construye con renuncias y que se sostiene con convicción. La historia de Ari Agosin es una de esas Aliot que no siguen el manual, pero que encarnan el sentido más profundo de volver a casa.Durante años, Ari vivió en Chile, donde fundó Yad Experience, una empresa dedicada al transporte premium de niños y familias, además de turismo especializado y gestión de viajes personalizados, trabajando estrechamente con extranjeros judíos que visitan el país para matrimonios, celebraciones y experiencias comunitarias. Yad Experience sigue funcionando y Ari la continúa manejando a distancia, demostrando que la Aliá también puede dialogar con la continuidad laboral y el emprendimiento. Pero su vida no se definía solo por el trabajo: era, ante todo, padre de Yair, un niño de 11 años que estudió en el Colegio Hebreo y que es —en sus palabras— “un niño hermoso”.La vida de Ari cambió radicalmente cuando Yair se fue a vivir con su madre a Matanzas. Hasta entonces, había construido una rutina marcada por la presencia: llevarlo al colegio todos los días, compartir fines de semana alternos, jaguim y vacaciones. La distancia transformó ese vínculo en algo fragmentado y agotador: viajes cortos, encuentros cansados, despedidas demasiado frecuentes. “Finalmente entendí que así no podía ser”, dice. Y entonces tomó la decisión más importante de su vida: cumplir un sueño que llevaba años postergando y hacer Aliá, no solo por sí mismo, sino además para entregar esa experiencia a Yair.Yair vendrá dos veces al año, en vacaciones de invierno y verano. Ari, en cambio, decidió renacer en Israel.Aunque había visitado el país en su juventud, nunca había vivido la experiencia completa. En febrero de este año regresó gracias a Taglit, el voluntariado. Esa estadía fue decisiva. “La felicidad que sentí estando acá, en nuestra casa, fue indescriptible”, recuerda. Su llegada coincidió con un alto al fuego por la entrega de rehenes. También fue testigo directo de la historia reciente: estuvo en Kikar HaJatufim, la Plaza de los Secuestrados, durante una liberación, viviendo en carne propia la emoción colectiva, el silencio contenido, los abrazos y las lágrimas compartidas. Sin internet en el celular, caminó sin rumbo por las calles, observando rascacielos en construcción, grúas gigantes, el tren aéreo avanzando en plena guerra. Lloró. De emoción, de pertenencia, de verdad. Y también de incredulidad frente a las mentiras: “El apartheid no existe. Vi gente de todos los colores, de todas las culturas, viviendo juntos”.Ari hizo Aliá el 4 de septiembre. Lo hizo solo, sin red, sin Mercaz Klitá. No por elección ideológica, sino por realidad económica y cultural. Pasó por Haifa, por hostales, por días difíciles, por fiestas importantes en soledad —Rosh Hashaná, Yom Kipur, incluso su cumpleaños—, sosteniéndose con fe y determinación. Buscó trabajo sin dirección fija, sin hebreo fluido, sin garantías.Y entonces, como suele pasar en Israel, apareció la vida. Una conversación casual, una recomendación, una oportunidad inesperada. Hoy Ari trabaja en un gan, rodeado de niños, aprendiendo otra cultura, otro ritmo, otra forma de educar y de vivir. No fue fácil. Fue intenso. Fue real.Israel también le regaló algo inesperado: el amor. Ari conoció a Emmanuel, su pololo. “Otra de las razones por las que me vine es que acá el mundo gay es mucho más amplio, con más posibilidades”. Se conocieron a través de una aplicación, poco después de Yom Kipur. Emmanuel, de 26 años, es licenciado en lenguaje, habla cerca de diez idiomas. La relación creció con naturalidad, hasta que Ari fue invitado a pasar Shabat con su familia.Emmanuel ha sido un apoyo clave en su proceso de arriendo y asentamiento, una compañía amorosa que marcó su experiencia reciente.Actualmente está a punto de firmar por su propio departamento: pequeño, en un sótano, pero suyo. A una cuadra del trabajo. Un comienzo humilde y profundamente significativo.“La Aliá está pensada de manera inteligente”, reflexiona, “pero para seguirla como está diseñada se necesitan recursos que muchos no tenemos”. Su historia es distinta. No idealizada. No cómoda. Pero profundamente verdadera.La Aliá de Ari Agosin no es solo un cambio de país. Es un acto de amor por su hijo, un compromiso con su identidad y una declaración silenciosa pero firme: incluso en la dificultad, Israel sigue siendo casa.

WIZO CEFI: Israel al servicio de la educación chilena

Invitadas por la Embajada de Israel en Chile para conocer de primera mano la realidad del país y compartir experiencias, María Jesús Ponce, exdirectora de la Escuela Israel de Santiago, y Ruth Dini Valenzuela, directora de la Escuela República de Israel de Arica —ambas de la red WIZO - CEFI—, recorrieron universidades, centros de innovación, sitios históricos y comunidades. A su regreso, coinciden: el país sorprende por sus avances tecnológicos, pero sobre todo por la fortaleza humana que sustenta su desarrollo.En apenas unos kilómetros conviven la espiritualidad de Jerusalem, la energía de Tel Aviv, la vanguardia científica y comunidades que intentan reconstruirse tras la tragedia del 7 de octubre de 2023. La ruta de las educadoras incluyó el Instituto Weizmann, el Technion, el Centro Peres para la Paz y la Innovación, el kibutz Nir Oz y el sitio del festival Nova, además de reuniones con la Cancillería israelí.Entre la historia y el futuroUno de los aspectos que más impactó a ambas fue el contraste entre la profundidad histórica de Jerusalem y el dinamismo de Tel Aviv. Para María Jesús Ponce, recorrer Jerusalem significó encontrarse con escenarios que solo habitaban en los relatos bíblicos que estudió desde niña. "Caminar por las calles donde ocurrieron hechos fundamentales de la historia espiritual de la humanidad fue un hito inolvidable", señala, destacando la capacidad del país para proyectarse al futuro sin renunciar a sus raíces.Ruth Dini describe la experiencia desde la clásica máxima local: "En Jerusalem se reza; en Tel Aviv se disfruta; en Haifa se trabaja". Una convivencia con maticesEl viaje derribó visiones simplificadas sobre la zona. Ponce recuerda especialmente una conversación en Jerusalem con ciudadanos palestinos. Una frase quedó grabada en su memoria: "Esto no es Israel contra Palestina; es Israel contra un grupo terrorista". Este encuentro le permitió entender los matices de una realidad que se muestra en blanco y negro.Asimismo, Ruth Dini observó que la convivencia cotidiana se da con total naturalidad en universidades, centros de investigación y en las calles, donde personas de diferentes orígenes comparten el mismo espacio urbano.Lecciones para las aulas chilenasComo líderes educativas, la observación del sistema escolar y académico fue prioritaria. María Jesús Ponce destaca la articulación entre el mundo académico, el sector privado y el Estado. "La innovación no depende únicamente de la tecnología; depende de una actitud frente al error y al aprendizaje", afirma. Su meta ahora es promover en Chile el pensamiento crítico y una cultura escolar orientada a la investigación desde edades tempranas.Ruth Dini subraya el énfasis que Israel otorga a la formación ciudadana, la responsabilidad comunitaria y el pensamiento crítico. A su regreso, asegura que buscará reforzar en su establecimiento de Arica valores como el respeto, la resiliencia y la libertad, además de apuntalar las áreas de lectura, matemáticas y ciencias.Trascendencia y gratitudAl sintetizar la experiencia, Ponce elige la palabra "trascendencia" y evoca la imagen de una calle donde conviven la piedra milenaria y la tecnología del mañana. Dini se queda con la sensación de haber descubierto algo inalcanzable desde la distancia: "Ningún video o película retrata la belleza del país".Ponce concluye con un profundo agradecimiento a WIZO por abrirles esta oportunidad estratégica con la embajada: "Esta experiencia transformó mi perspectiva personal y profesional. Regresé con la mente colmada de ideas innovadoras y el firme compromiso de honrar esta oportunidad a través de una gestión educativa con sentido de trascendencia, que enriquezca el futuro de los estudiantes en la comunidad que me toque liderar".Entrevista a Evelyn Schatloff G., presidenta WIZO Chile¿Qué es lo que más destaca de la red “Escuelas República de Israel”?Se trata de uno de los proyectos más significativos que WIZO Chile ha desarrollado a lo largo de su historia con cerca de seis mil alumnos en la actualidad. WIZO - CEFI (PASI), creada en 1974, ha permitido a nuestra institución amadrinar 14 establecimientos educacionales ubicados desde Arica hasta Traiguén, construyendo un vínculo permanente entre Chile e Israel a través de la educación.  ¿Qué programas podría destacar?Desde hace más de dos décadas, WIZO - CEFI (1974-2026) desarrolla el Seminario ‘Sembrando Educación’, Rene Cogan Z"L, que reúne anualmente a directivos y docentes de la Red, promoviendo la innovación pedagógica, el liderazgo educativo y el intercambio de experiencias. Además, estos tres últimos años comenzamos el programa de WIZO - CEFI, LEGO Challenge – SparkTalents, que busca acercar a los estudiantes de las Escuelas República de Israel al mundo de la educación STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) mediante una metodología práctica, creativa y colaborativa basada en la robótica educativa con LEGO.  ¿Cómo surge este viaje? Este viaje surge de la Embajada de Israel en Chile y WIZO CEFI, que cumple un rol importante en promover una visión amplia y auténtica de Israel, basada en el diálogo y la educación.Premiar a estas dos directoras refleja el espíritu que inspira a WIZO Chile: construir puentes, promover la educación y contribuir a un mundo mejor para las futuras generaciones, realizando Tikun Olam. 

Zhores Alferov, Premio Nobel de Física

Zhores Alferov nació el 15 de marzo de 1930 en Vítebsk, de la Unión Soviética; era hijo de Ivan Karpovich Alferov y de su madre judía Anna Vladimirovna Rosenblum. En 1952, Alferov se graduó del Instituto Electrotécnico Ulyanov de Leningrado. Al año siguiente, se incorporó al personal del Instituto Ioffe, del que se convirtió en director en 1987. Obtuvo el Doctorado en Ciencias Físicas y Matemáticas en 1970, ambos del Instituto Ioffe. Fue elegido miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de la Unión Soviética en 1972 y miembro de pleno derecho en 1979. Desde 1989, fue vicepresidente de la Academia de Ciencias de la URSS y presidente de su Centro Científico de San Petersburgo. Alferov trabajó en transistores y en diodos de germanio para su uso como rectificadores. Los transistores de heterounión permitieron un uso de frecuencia más alta que sus predecesores de homounión, y esta capacidad juega un papel clave en las comunicaciones modernas de telefonía móvil y satélital. Un enfoque particular fue el uso de heterouniones para crear láseres semiconductores capaces de emitir láser a temperatura ambiente. Fue por este trabajo que Alferov recibió el Premio Nobel de Física de 2000 "por el desarrollo de heteroestructuras semiconductoras utilizadas en la electrónica de alta velocidad y la optoelectrónica". El desarrollo de las heteroestructuras semiconductoras revolucionó el diseño de semiconductores y tuvo una serie de aplicaciones comerciales inmediatas, incluyendo LED, lectores de códigos de barras y CD. Según la Real Academia Sueca de Ciencias “Sin Alferov, no sería posible transferir toda la información de los satélites a la Tierra ni tener tantas líneas telefónicas entre ciudades”. En 1989, Alferov fue presidente del Centro Científico de Leningrado, una organización general que comprende 70 instituciones, organizaciones, empresas y sociedades científicas. En la década del 2000, a través de su papel en la administración académica y en el parlamento, Alferov abogó por el avance del sector de la nanotecnología en Rusia y trabajó para impulsarlo. Recibió numerosos premios y membrecías de academias, tanto rusas como internacionales.Alferov fue elegido diputado del Parlamento ruso, en 1995 por el partido político Nuestro Hogar – Rusia , generalmente considerado afín a las políticas del presidente Boris Yeltsin. En 1999, fue reelegido, esta vez en la lista del Partido Comunista. Fue reelegido en 2003 y nuevamente en 2007. Alferov era ateo y expresó objeciones a la educación religiosa. Fue uno de los firmantes de la carta abierta al presidente Vladimir Putin de miembros de la Academia Rusa de Ciencias contra la clericalización de Rusia. Desde noviembre de 2018, Alferov padecía una crisis hipertensiva . Falleció el 1 de marzo de 2019 en San Petersburgo a la edad de 88 años. Su esposa fue Tamara Darskaya. Juntos tuvieron un hijo, Ivan, y una hija, Olga. Su madre provenía de una familia judía. Su padre, era bielorruso de origen ortodoxo. Por tanto, Alferov tenía ascendencia judía por línea materna. Sin embargo, Alferov no practicaba el judaísmo. En entrevistas y biografías se describió como ateo. Desde el punto de vista de la ley religiosa judía tradicional (halajá), una persona nacida de madre judía es considerada judía, independientemente de si practica la religión. No obstante, en términos de creencias personales, Alferov se identificaba como ateo y no como practicante del judaísmo. 

Israel también juega este Mundial: la tecnología que hace posible el espectáculo

Mientras las mejores selecciones del mundo disputan el Mundial de 2026 en Estados Unidos, Canadá y México, Israel también forma parte del torneo, aunque no figure en el fixture. Su influencia se despliega lejos del césped, en una red de tecnologías que hoy resulta indispensable para que el campeonato funcione con los estándares que exige un evento seguido por miles de millones de personas.La ausencia de la selección israelí contrasta con el protagonismo alcanzado por las empresas del país en áreas tan diversas como la inteligencia artificial, la ciberseguridad, el análisis de datos, la producción audiovisual y la accesibilidad. En el fútbol moderno, la innovación también gana partidos.Tecnología al servicio del mayor Mundial de la historiaEl torneo más grande organizado por la FIFA, con 48 selecciones participantes, depende de soluciones capaces de procesar enormes volúmenes de información en tiempo real y de garantizar la seguridad de millones de espectadores.En ese escenario destaca Sentrycs, compañía nacida en Tel Aviv que aporta sistemas para detectar, rastrear y neutralizar drones no autorizados mediante tecnología Cyber-over-RF, una herramienta que protege estadios y zonas de aficionados sin interferir con las comunicaciones ni las transmisiones televisivas.La experiencia de quienes siguen el Mundial desde cualquier parte del planeta también lleva sello israelí. WSC Sports, una de las empresas líderes del ecosistema tecnológico del país, utiliza inteligencia artificial para generar automáticamente resúmenes, clips personalizados y contenido para redes sociales apenas ocurren las jugadas más importantes, revolucionando la forma en que los fanáticos consumen fútbol.A ello se suma LSports, responsable de suministrar estadísticas y datos en vivo a medios de comunicación, plataformas digitales y operadores especializados, mientras SeatPick facilita la búsqueda y comparación de entradas para reducir fraudes y mejorar la experiencia de los aficionados.El compromiso con una competencia más inclusiva también tiene origen israelí. Por cuarto Mundial consecutivo, Sign Now ofrece interpretación en lengua de señas para los partidos, permitiendo que millones de personas sordas puedan seguir el torneo con mayor accesibilidad.Una historia de innovación que cambió el fútbolLa presencia israelí en el deporte no comenzó con esta Copa del Mundo. Desde principios de la década de 2010, Israel se consolidó como uno de los polos mundiales del sports-tech, impulsando desarrollos que hoy forman parte del fútbol profesional.Empresas como Pixellot revolucionaron las transmisiones mediante cámaras automatizadas con inteligencia artificial; Replay Technologies, posteriormente adquirida por Intel, llevó las repeticiones en 360 grados a las principales competiciones internacionales; y PlaySight desarrolló sistemas de análisis de rendimiento y revisión de jugadas que acercaron herramientas similares al VAR a ligas y academias de todo el mundo.Este crecimiento responde a un ecosistema de innovación que combina inteligencia artificial, visión computacional, sensores y ciberseguridad. Con un mercado interno reducido, las startups israelíes nacen con una vocación global, lo que explica su rápida inserción en ligas, federaciones y grandes eventos deportivos.Hoy, cuando el Mundial entra en su fase decisiva, Israel sigue sin estar entre los equipos que buscan levantar la copa. Sin embargo, está presente en cada transmisión, en cada estadística, en la seguridad de los estadios y en buena parte de las herramientas que hacen posible el espectáculo. Porque en el fútbol del siglo XXI, la influencia ya no se mide únicamente por los goles: también se mide por la capacidad de innovar.

Andrés Nahmías y la Travesía Monastir Salónica

Las “Travesías” del Círculo Israelita de Santiago son viajes de inmersión cultural que han incluido destinos como España, Polonia e Israel. En junio se realizó la Travesía Monastir–Salónica, en colaboración con la Comunidad Sefaradí. Andrés Nahmías, quien propuso la ruta, nos contó detalles de la planificación y de su experiencia.¿Cómo surgió esta Travesía inédita?Todo se gestó cuando fui por primera vez a un viaje a Polonia, en el que sentimos la experiencia de nuestros antepasados que estuvieron y sufrieron en la Segunda Guerra Mundial. Ahí conocí a Jessica y le planteé: "¿Por qué no hacemos una travesía a Monastir?".  Ella misma contactó a su amigo uruguayo, Manu, quien vive en Israel y conocía la ruta. Así empezamos a planificar los tres. Manu y Jessi con su experiencia armaron el grueso del viaje y yo aporté con lugares que tienen mucho significado para las familias que llegaron de esa región, como el lago Ohrid. Muchos teníamos parientes que escaparon justo un día antes de la deportación en Monastir, donde se llevaron al 98% de la población judía; ese es el caso de una tía abuela mía y otros judíos sefaradíes que están en Chile, como las familias Cohen y Pardo Telias, cuya madre también escapó por ahí. Era fundamental conocer ese punto.Luego, abrimos las inscripciones y en la noche de degustación sefaradí, que es en noviembre, anuncié este viaje: al día siguiente, ya había 26 inscritos solo por el lado sefaradí, más otros 14 o 15 que venían del Mercaz. Finalmente viajamos 47 personas, un éxito total para esta primera Travesía.¿Cómo fueron las reacciones del grupo ante esta experiencia compartida?Si bien era un grupo muy diverso de varias edades, la experiencia para todos fue fantástica y, hasta el día de hoy, están súper motivados. Quiero destacar a dos personas muy importantes: a Manu, nuestro guía, y al Rabino Ari. Ambos, además de relatar en cada punto la importancia histórica del lugar, nos hicieron sentir con mucho sentimiento esos espacios que visitamos.¿Qué significó esta vivencia a nivel personal, especialmente al visitar los lugares de origen de sus familias?Fue muy emocionante. Cuando estábamos en Monastir recorriendo las calles, de repente, parábamos frente a una casa y nos decían: "Esta es la casa de la familia Pardo", por ejemplo. Caminábamos otro par de cuadras y señalaban: "Esta es la casa de la familia Levy", y finalmente llegamos a la casa de mi familia, la familia Nahmias.Fue tremendamente emocionante conocer el lugar donde nació mi papá, mis tíos y mis abuelos. También logramos permiso para ingresar, y hubo momentos muy conmovedores que, como dije, emocionaron a muchos de los que asistimos a este viaje.

El escenario económico en medio de un frágil acuerdo para poner fin a la guerra

A dos semanas de haberse firmado el memorándum de entendimiento entre EEUU e Irán, el flujo de buques a través del estrecho de Ormuz comienza a normalizarse de forma gradual. De todos modos, se reconoce un acuerdo en extremo frágil, en medio de ataques esporádicos de Irán y la respuesta consecuente de EEUU. Por lo mismo, se anticipa que la volatilidad y ansiedad de los mercados financieros se mantendrá hacia los próximos meses. De cualquier forma, se reconoce un fuerte retroceso en el precio del petróleo, ubicándose en lo último en torno a 74 US$/b, tras superar los 110 US$/b en marzo pasado, cuando comenzaba la guerra. A pesar de los vaivenes, los mercados incorporan que hacia los próximos meses las presiones inflacionarias irán cediendo. Las preocupaciones en torno a una inflación muy persistente, que hasta hace poco se leía, ha dado paso a una mirada más favorable, lo que se ha reflejado en tasas de interés más bajas a nivel global.Es importante consignar que la dinámica del lado de la actividad económica en medio de la guerra no se vio mayormente afectada, contrario a lo que se podría haber considerado. En primer término, porque se asumía que la acción bélica era transitoria, producto de los incentivos que existían hacia todos los lados involucrados. En segundo término, porque hoy la inteligencia artificial (IA) ha comenzado a jugar un rol fundamental a nivel global, pero especialmente en EEUU. En la primera economía del mundo sus efectos se leen desde dos ángulos principales. En primer lugar, la inversión crece con fuerza, muy concentrada en las nuevas tecnologías que se han desarrollado: Centros de Datos, sistemas vinculados a la IA, insumos tecnológicos y nuevas herramientas. Estos factores determinan que en la actualidad en torno al 80% de la dinámica de crecimiento de EEUU viene desde esta dimensión. Desde el lado de los factores productivos que explican la actividad económica, se advierte un aporte relevante de la productividad, reconociendo los efectos de la IA sobre la eficiencia y modernización de procesos. En menor medida, esto se ha visto también en otras economías, llevando al mundo a una posición relativamente robusta, a pesar de la incertidumbre y la tensión que provocó la guerra.En el caso de Israel, las nuevas tecnologías también juegan un rol clave. Bien sabemos de sus enormes potencialidades y desarrollos de punta, lo que, sumado a un país resiliente y bien preparado para enfrentar las tensiones de la guerra, ha llevado a contener de buena manera los enormes impactos sobre su economía. Si bien el crecimiento de su producto se ha recortado algo más de 1% para este año, sigue apuntando a una dinámica positiva, con un crecimiento cercano a 3,5% y sobre 4% el próximo año. Para esos efectos, el mayor gasto público derivado de la guerra y las políticas de apoyo desde el Estado han jugado un rol importante. El Banco Central de Israel, además, recogiendo que la inflación irá descendiendo, derivado del retroceso en el precio de combustibles, ha rebajado la tasa de interés de política monetaria, de forma de dar mayor fuerza a la recuperación.En Chile, en tanto, vemos que la economía ha tenido un muy débil comienzo de año, marcado por caídas en la producción de minería y una desaceleración relevante en comercio y servicios. Hacia el segundo semestre se espera un repunte, reconociendo algunos factores transitorios detrás de ese pobre desempeño. Las menores presiones inflacionarias que comienzan a verse, de la mano con el retroceso de precios de combustibles, contribuye a esa mirada más favorable. En caso de que se avance en reformas estructurales, en donde la Megarreforma que impulsa el Gobierno juega un rol clave, esa perspectiva positiva se fortalece, llevando a que hacia los próximos años el crecimiento se acerque a cifras en torno a 3%.

Myriam Telias en Travesía Monastir: UN VIAJE AL ORIGEN: GRECIA Y MACEDONIA

Los viajes educativos del Círculo Israelita de Santiago han logrado que decenas de participantes comprendan la historia judía, y su propia historia, reconectando con sus raíces. La Travesía Monastir–Salónica, que se realizó en colaboración con la Comunidad Sefaradí por primera vez en junio de 2026, trajo un nuevo punto de partida para muchas familias que llegaron a Chile provenientes de esa región.Myriam Telias Pardo nos contó en primera persona de esta Travesía, que realizó junto a sus hermanas Ketty y Mónica.¿Qué la motivó a sumarse al viaje?Todo empezó con una llamada de mi hermana Ketty, contándome que el Mercaz organizaba un viaje a Grecia y Macedonia. Desde el primer momento la idea me entusiasmó: nuestra madre, Tina Pardo, había nacido en Monastir (hoy Bitola) en 1934, y un día antes de que los nazis llegaran para deportar a la comunidad judía hacia los campos de exterminio de Treblinka, había logrado escapar a Albania junto a nuestros abuelos y otros parientes.Pronto se sumaron mi otra hermana, Mónica, y algunos descendientes de aquel grupo de once personas que protagonizó la huida. Creíamos estar preparados para esta aventura, pero nunca imaginamos que sería un antes y un después en nuestras vidas.¿Hay algún lugar que la haya emocionado especialmente? A medida que nos acercábamos a Monastir, la emoción crecía. Al llegar visitamos el cementerio judío, hoy completamente abandonado: la maleza devora las lápidas de nuestros antepasados, y el deterioro nos hace estremecer. Nos hablaron de un proyecto de reconstrucción: “El Parque de la Vida”, que por ahora quedó solo en eso: un proyecto.Recorrer las calles de Monastir, cruzar el puente sobre el río Dragor —el mismo que mencionaba nuestra madre en su libro—, caminar por el viejo bazar y respirar ese aire cargado de historia fue una experiencia que excede cualquier descripción. Dos guías locales excepcionales nos llevaron además al Archivo Judío de Monastir, donde se conservan carpetas del censo de 1930. Ver los nombres, las fotografías, los documentos —incluso el cuaderno de notas de la hermana de nuestro abuelo— fue uno de los momentos más conmovedores del viaje. Entre esos papeles encontramos también las direcciones de las casas familiares, que pudimos visitar y fotografiar, reconectándonos una vez más con nuestra historia.¿Cuál es el lugar con mayor significado que visitaron? Nos alojamos junto al lago Ohrid, donde nuestra madre solía pasar los veranos y guardaba hermosos recuerdos en familia, hasta que el 10 de marzo de 1943 -ese invierno-, fue distinto: desde esas orillas partieron en dos botes once personas, enfrentando el frío, el miedo y la persecución, para escapar hacia Albania. Estar en ese mismo lugar y contemplar ese lago tan bello y sereno, tantos años después, resultó casi surreal.¿Cuál es el mayor sentimiento que despertó ese lugar?Día a día crecía en nosotros la necesidad de honrar la memoria de nuestra madre, y el viaje nos enseñó, una vez más, la fortaleza de nuestro pueblo. Nos acompañó el Rab Ari Sigal, cuya entrega y palabras profundas fueron una guía espiritual constante, y Manu, nuestro guía principal, que con enorme sensibilidad le dio sentido y emoción a cada paso de la memoria histórica.¿Cómo evalúa el itinerario, las visitas, los guías y el viaje en general?El viaje fue maravilloso en todos los sentidos: la organización, el itinerario, los temas abordados, los lugares visitados y los guías. Todo fue mágico y estuvo profundamente bien pensado. Un viaje con sentido, que permanecerá en nuestros corazones para siempre.

Roger Myerson, Premio Nobel de Economía

Roger Myerson nació el 29 de marzo de 1951 en Boston en el seno de una familia judía. Estudió en la Universidad de Harvard , donde obtuvo su licenciatura summa cum laude , y su maestría en matemáticas aplicadas en 1973. Completó su doctorado en matemáticas aplicadas en la Universidad de Harvard en 1976. Su tesis doctoral se tituló “Una teoría de los juegos cooperativos”. De 1976 a 2001, Myerson fue profesor de economía en la Kellogg School of Management de la Universidad Northwestern, donde realizó gran parte de su investigación galardonada con el Premio Nobel. De 1978 a 1979, fue investigador visitante en la Universidad de Bielefeld . Fue profesor visitante de economía en la Universidad de Chicago de 1985 a 1986 y de 2000 a 2001. Se convirtió en profesor de economía en Chicago en 2001. Actualmente, es el primer Profesor Distinguido David L. Pearson de Estudios de Conflictos Globales en la Universidad de Chicago.  Myerson fue uno de los tres ganadores del Premio Nobel de Economía de 2007   por sus contribuciones a la teoría del diseño de mecanismos. Myerson realizó una contribución pionera a la teoría del diseño de mecanismos al descubrir una conexión fundamental entre la asignación que se debía implementar y las transferencias monetarias necesarias para inducir a los agentes informados a revelar su información con veracidad. La teoría del diseño de mecanismos permite distinguir entre las situaciones en las que los mercados funcionan bien y aquellas en las que no. Esta teoría ha ayudado a los economistas a identificar mecanismos de negociación, esquemas de regulación y procedimientos de votación eficientes. Hoy en día, la teoría desempeña un papel central en muchas áreas de la economía y en algunos campos de la ciencia política. En 1991 escribió un libro de texto general sobre teoría de juegos, y también ha escrito sobre la historia de la teoría de juegos, incluyendo su revisión de los orígenes y la importancia de la teoría de juegos no cooperativos. Hay tres conceptos que llevan su nombre: Teorema de Myerson-Satterthwaite, Mecanismo de Myerson, y Planchado de Myerson.Myerson es miembro de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias, la Academia Nacional de Ciencias, el Consejo de Relaciones Exteriores y la Sociedad Filosófica Estadounidense. Es miembro de la Sociedad de Teoría de Juegos, y forma parte del consejo asesor del International Journal of Game Theory. Myerson recibió un doctorado honoris causa de la Universidad de Basilea en 2002 y el Premio Jean-Jacques Laffont en 2009. También formó parte del jurado de Ciencias Sociales del Premio Infosys en 2016. En 1980, Myerson se casó con Regina Weber y la pareja tuvo dos hijos, Daniel y Rebecca. Su hija, Rebecca es economista de la salud en la Universidad de Wisconsin-Madison. En junio de 2024, 16 premios Nobel de Economía , entre ellos Myerson, firmaron una carta abierta argumentando que las políticas fiscales y comerciales de Donald Trump, junto con los esfuerzos por limitar la independencia de la Reserva Federal, reactivarían la inflación en Estados Unidos. A nivel académico y personal, mantiene una conexión activa con la comunidad y el mundo académico judío. Ha colaborado estrechamente con centros de investigación en instituciones clave de Israel, como el Center for Rationality de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Una travesía inspiradora: Monastir y Salónica

Hace algunos años nuestra comunidad comenzó a organizar viajes con contenido histórico y cultural. Primero fue Polonia, luego Sefarad y, recientemente, Monastir y Salónica. Hace unas semanas tuve la oportunidad de participar en esta última travesía junto a un grupo de 47 personas, muchas de ellas descendientes de familias originarias de esa región.Antes de partir recibimos una preparación que nos permitió comprender mejor la vida judía en estas ciudades y la magnitud de una Shoá mucho menos conocida que la ocurrida en Europa Central. Ya en terreno, las cifras cobraron vida: en Salónica, donde los judíos representaban cerca del 60% de la población, sobrevivió apenas el 2%; en Monastir, ninguno de los 3.276 deportados regresó.Lo que más me impactó no fueron los números, sino los silencios. Sinagogas vacías, libros, Sifrei Torá y objetos que aún permanecen como testigos mudos de comunidades que alguna vez fueron vibrantes. En Salónica sobrevivió una sola de las 60 sinagogas que existían; en Monastir no quedó ninguna.Para mí, el momento más emotivo fue recorrer las calles donde nacieron mis padres y mis abuelos. Escuchar durante años sus historias en ladino y luego caminar por esos mismos lugares fue una experiencia difícil de describir. Por momentos sentí que el tiempo se había detenido.También me impresionó el abandono de antiguos cementerios judíos, especialmente el de Monastir, fundado en 1497. Sin una comunidad que los cuide, estos lugares corren el riesgo de desaparecer. Esto me llevó a pensar en Temuco, ciudad que acogió a cerca de mil inmigrantes provenientes de Monastir (un tercio de los deportados en 1943) y donde se levantó la primera sinagoga de Chile, un lugar donde solo quedan algunas decenas de judíos que luchan por preservar y cuidar este legado para las futuras generaciones.Regresé con una mezcla de tristeza, orgullo y gratitud. Tristeza por todo lo que se perdió, orgullo por la riqueza de la vida judía que floreció en estas tierras y gratitud por haber podido conectar con una parte tan importante de mi historia familiar. Fue sin duda, una travesía inspiradora.

Claudio Khon: El experto hídrico israelí que volvió para desafiar la forma en que Chile piensa el agua

Hay historias que parecen cerrar un círculo.La de Claudio Kohn es una de ellas.Nacido en Chile, hizo Aliá junto a su familia cuando era adolescente, Kohn regresó este mes al país para participar en Exponor 2026 y sostener reuniones con especialistas y autoridades vinculadas a la infraestructura y la gestión del agua. Lo hizo convertido en una voz reconocida internacionalmente en materia hídrica, con una carrera construida entre Israel y Australia, dos países que han debido aprender a convivir con la escasez de agua y transformar ese desafío en una oportunidad de innovación.Su visita fue organizada por la consultora Softpower Connections, cuya labor consiste en acercar a Chile experiencias, tecnologías y expertos de clase mundial. “Lo que hacemos es ayudar a ampliar la conciencia sobre los desafíos del futuro, trayendo tecnologías y personas que nos permiten entender hacia dónde van las tendencias mundiales y las mejores prácticas”, explicó su CEO, Jennyfer Salvo al referirse a la invitación realizada a Claudio.La presencia del especialista tuvo dos hitos principales: una exposición en Exponor, la tercera feria minera más importante del mundo, realizada en Antofagasta, y una mesa técnica en Santiago junto al Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), reconocido centro de estudios que asesora al Estado en materias de planificación estratégica.Pero detrás del experto existe también una historia personal de crecimiento. Kohn recordó que su experiencia escolar en el país estuvo lejos de ser sencilla. Incluso llegó a ser expulsado de su colegio. Sin embargo, el cambio de vida que significó emigrar a Israel transformó completamente su trayectoria.Allí encontró oportunidades, desarrolló una carrera científica y profesional de alto nivel y terminó convirtiéndose en un referente internacional en tratamiento de aguas, reutilización hídrica y tecnologías de ósmosis inversa. Actualmente es candidato a doctorado en la Universidad Tecnológica de Sídney (UTS), en Australia, además de poseer un Máster en Ciencias Ambientales de la Universidad Hebrea de Jerusalem.Lo que Australia puede enseñarle a ChileEn Exponor, Kohn centró gran parte de su presentación en las similitudes entre Chile y Australia.Ambos países dependen fuertemente de la minería, poseen extensas zonas áridas y enfrentan crecientes restricciones hídricas. Sin embargo, explicó que Australia ha desarrollado herramientas de planificación que permiten administrar mejor sus recursos. “Australia tiene una muy buena administración de aguas”, señaló durante una entrevista realizada en el marco de su visita.Uno de los elementos que destacó fue el manejo de las cuencas hidrográficas. “Allá se administra la cuenca completa. No importa dónde están los límites políticos o municipales. Primero se determina cuánta agua necesita el ecosistema para sobrevivir, después cuánto requiere la población y recién entonces se asigna lo demás a la agricultura o la industria”, explicó.También destacó que los derechos de agua australianos son dinámicos y pueden ajustarse según las condiciones reales de disponibilidad hídrica. “Los modelos que existen hoy son muchísimo mejores que los de hace cincuenta años. El problema es que los ríos cambian y la realidad climática varía también”, sostuvo.La comparación con Chile surgió de manera natural. “El río ya no entrega la misma cantidad de agua que antes, pero los derechos de agua siguen siendo los mismos. Ese es uno de los mayores desafíos que enfrenta Chile”, comentó.Israel: convertir la escasez en una fortalezaSi Australia representa un modelo de gobernanza, Israel encarna para Kohn el ejemplo más notable de innovación tecnológica aplicada al agua.“Israel se basa en una estrategia totalmente diferente. Es tremendamente agresivo en tecnología”, afirmó.Recordó que las políticas de reutilización de aguas nacieron por una necesidad urgente. “Simplemente no había suficiente agua para todos”, relató.Según explicó, el reciclaje de aguas residuales comenzó hace décadas enfrentando una fuerte resistencia cultural. “La mayoría de los agricultores no quería usar agua reciclada. Hoy la piden y pagan por ella porque es agua de excelente calidad”, señaló.Israel complementó esa estrategia con la construcción de grandes plantas desalinizadoras. “Llegó un momento en que no quedó otra opción”, explicó.Actualmente, la combinación entre reutilización, desalinización y eficiencia tecnológica ha convertido al país en una referencia global en seguridad hídrica.Tecnología, minería y futuroLa exposición en Exponor también abordó uno de los temas que más interés generó entre los asistentes: la incorporación de nuevas tecnologías a la industria minera.Kohn presentó casos australianos donde la automatización ya es parte de la operación diaria. “Hay minas donde los camiones son operados desde centros de control ubicados a cientos de kilómetros de distancia”, explicó.También mostró avances en robótica, inteligencia artificial y sistemas de monitoreo remoto. “Lo que estamos viendo es una transformación completa de la minería”, afirmó.Uno de los conceptos que más llamó la atención fue el de los llamados “gemelos digitales”, modelos virtuales que replican procesos reales para anticipar problemas y optimizar operaciones. “Tú puedes simular lo que ocurrirá en el futuro antes de que ocurra en la planta real”, contó.Asimismo, destacó el potencial de la inteligencia artificial para optimizar el uso del agua, mejorar procesos industriales y aumentar la eficiencia operacional.Debate estratégico para ChileTras su paso por Antofagasta, Kohn viajó a Santiago para participar en una mesa técnica organizada junto al Consejo de Políticas de Infraestructura, CPI.En la reunión participaron representantes del mundo público, privado y académico, como Juan Carlos Latorre, Estefanía Rodríguez, Felipe Garrido, Reinaldo Fuentealba, Rachel Bernardin, Pamela Libedinsky y Patricio Poblete, quienes analizaron experiencias internacionales aplicables a la realidad chilena.La conversación se centró en cómo adaptar experiencias internacionales a la realidad chilena. Uno de los principales focos fue el fortalecimiento de los Sistemas Sanitarios Rurales (SSR), antiguos APR, considerados una prioridad para garantizar acceso seguro al agua en distintas zonas del país.Durante el encuentro, Kohn compartió experiencias desarrolladas en Australia e Israel y planteó la necesidad de pensar el agua como una política de Estado.Kohn presentó modelos australianos de gestión de cuencas y también la experiencia israelí en tratamiento centralizado de aguas residuales, planteando que el agua debe ser entendida como un activo estratégico nacional y no únicamente como un recurso disponible y sostuvo la necesidad de “pensar el agua como una política de Estado”.Un regreso con significadoAl finalizar su agenda, Claudio Kohn valoró especialmente la posibilidad de contribuir al debate chileno sobre agua, minería e innovación. También destacó el rol de quienes hicieron posible el encuentro. “Jennyfer Salvo fue un puente estratégico para conectar experiencias globales con las necesidades reales de Chile”, señaló.Más allá de las conferencias y reuniones, su visita tuvo un componente simbólico difícil de ignorar.Décadas después de dejar Chile siendo un adolescente, regresó convertido en un especialista reconocido internacionalmente. Un profesional formado en Israel, consolidado en Australia y hoy dedicado a investigar cómo asegurar el acceso al agua en un mundo cada vez más exigente.Y en un país donde la sequía, el crecimiento de la minería y el cambio climático obligan a tomar decisiones de largo plazo, su mensaje fue claro: las soluciones existen, pero requieren visión, innovación y la capacidad de aprender de quienes ya enfrentaron los mismos desafíos.

Mundial de Fútbol y el recuerdo de la Shoá: "No Fue un Juego": El fútbol como espejo de la tragedia

Cada cuatro años, la Copa Mundial de Fútbol paraliza al planeta. Es una fiesta de banderas y hermandad ajena a los dolores del mundo. Sin embargo, el deporte nunca es neutral; está indisolublemente ligado al devenir de la humanidad, y el fútbol tiene una memoria oculta que no debe ser olvidada.Bajo esta premisa la muestra "No Fue un Juego: el fútbol durante el Holocausto", presentada por el Museo Judío de Chile en el Centro Cultural Carabineros hasta el próximo 26 de julio, recuerda -precisamente cuando todas las miradas se dirigen al Mundial de Fútbol- que la exclusión, los prejuicios y el antisemitismo lograron permear este deporte de las formas más inimaginables.Una investigación de alcance internacionalIdeada por el periodista argentino Leonardo Albajari, la muestra revela la perversa utilización del deporte como una eficaz herramienta de propaganda nazi, y por otro lado, revela que el fútbol fue un espacio de resistencia espiritual a la vez que una dramática cuestión de vida o muerte.La propuesta cuenta con un indiscutible valor educativo que ha sido reconocido y premiado internacionalmente.El camino de la segregación: De las canchas a la exclusiónUno de los hitos documentados en la muestra aborda la velocidad con la que el nazismo contaminó el tejido deportivo germano. Corría el año 1933 cuando, mediante la tristemente célebre Declaración de Stuttgart, los principales clubes alemanes decidieron, por iniciativa propia y antes de que las leyes del Estado los obligaran formalmente, excluir a todos sus jugadores, entrenadores y comisiones directivas de origen judío.La población judía solo podría practicar este deporte dentro de sus propios clubes comunitarios y ligas segregadas, como la Maccabi o la Schild. Este último bastión de identidad deportiva sirvió como refugio frente a la hostilidad exterior, hasta que en 1938 las autoridades del Tercer Reich prohibieron definitivamente cualquier tipo de actividad deportiva judía, completando el ciclo de aislamiento social previo a las deportaciones masivas.La frágil línea de la supervivencia en los camposQuizás el aspecto más estremecedor del proyecto de Albajari radica en retratar el fútbol en las fronteras de la muerte. En campos de concentración y exterminio como Auschwitz, existieron campos de juego improvisados o deliberadamente construidos a escasos metros de las cámaras de gas y los crematorios, donde los oficiales de las SS obligaban a los prisioneros a disputar partidos para su propio entretenimiento dominical.En ese entorno, las habilidades con el balón trazaban una frontera invisible pero real entre la vida y la ejecución inmediata. Un guardameta ágil o un delantero habilidoso que lograba impresionar a los guardias podía conseguir pequeñas raciones extra de sopa, un trozo de pan adicional o ser reubicado en trabajos menos desgastantes. Aquellos minutos ganados en el campo de juego no eran deporte; eran una tragedia de resistencia física y mental donde el balón se transformaba en una herramienta para intentar sobrevivir.Un llamado al presenteEn momentos donde los discursos de odio, el racismo y la xenofobia reaparecen con fuerza inusitada, "No Fue un Juego" propone mirar el pasado no solo con dolor, sino como una advertencia para el presente. Nos insta a cuidar el deporte como un espacio sagrado de inclusión, resiliencia e identidad.Porque recordar lo ocurrido durante la Shoá a través del fútbol nos enseña que el deporte nunca está verdaderamente aislado de los peligros del extremismo. La exposición alienta a combatir los prejuicios tanto dentro como fuera de la cancha, recordándonos que, incluso en sus momentos más oscuros, el fútbol fue muchísimo más que un juego.

EL APORTE DE LAS BOMBAS “ISRAEL” DE ÑUÑOA Y VALPARAÍSO: 120 años de vida judía institucionalizada en Chile

Cada 30 de junio celebramos el Día del Bombero para honrar su labor, valentía y entrega. Es por eso que hoy queremos destacar que la institucionalidad judía en Chile ha aportado con cuarteles de bomberos en Ñuñoa y Valparaíso. La participación en la creación o funcionamiento de instituciones civiles que nada tienen de religioso, es un orgullo para nuestra comunidad.Ñuñoa, 1954: la pioneraLa primera y más antigua es la Quinta Compañía de Bomberos de Ñuñoa, conocida desde su origen como Bomba Israel. El 5 de agosto de 1954, un grupo de voluntarios —entre ellos León Kleinkopf, Oscar Klein y Adolfo Waissbluth— renunció a la Cuarta Compañía, que había adoptado el nombre de Bomba Árabe, para fundar una compañía propia de la colonia judía. Tras superar los exámenes exigidos por la Comandancia, la Quinta fue reconocida oficialmente el 17 de marzo de 1955 y se incorporó en pleno al Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa el 17 de abril de ese año.Desde entonces, la compañía ha llevado el lema "Superación" y ha hecho del Tikún Olam —la reparación del mundo— su principio de servicio. En 1967 dio un paso pionero en el país: creó la Brigada Juvenil Bomba Israel, la primera de su tipo en Chile, modelo que luego se replicó en decenas de compañías a nivel nacional. Valparaíso, de brigada forestal a Bomba IsraelLa historia de la Decimoquinta Compañía de Valparaíso sigue un camino distinto. Nació en 1971 en el cerro Rodelillo como Brigada N°5. El vínculo con la colectividad judía llegó más de tres décadas después de su fundación. Valparaíso había firmado un convenio de hermandad con la ciudad israelí de Bat Yam, y en 2005 el entonces embajador de Israel en Chile, Josef Regev, visitó la compañía invitado por el alcalde porteño. De ese acercamiento surgió la propuesta de adoptar el pabellón y el nombre de Bomba Israel, decisión que la compañía tomó por consenso, incorporando además el himno y la historia de Israel a su identidad.  Ambas compañías atienden emergencias en sus comunas y las aledañas pero, además, se suman a combatir incendios de gran magnitud como los ocurridos en las regiones de Maule y Valparaíso durante las últimas temporadas.Una misma vocación de servicioÑuñoa y Valparaíso demuestran que la presencia judía en Chile no se sostiene en un solo tipo de institución, sino en una red diversa que se adapta a cada ciudad y época para aportar a una sociedad mejor haciendo eco del Talmud: "Quien salva una vida, salva al mundo entero".

Sydney Altman, Premio Nobel de Química

Sydney Altman nació el 7 de mayo de 1939 en Montreal. Su madre, trabajadora textil, provenía de Polonia, y pertenecía a una familia con gran tradición religiosa, en la que su abuelo era un estudioso del Talmud; su padre era originario de Ucrania, trabajó en granjas colectivas en Canadá y posteriormente fue propietario de una pequeña tienda de comestibles. Se licenció en el MIT antes de comenzar su posgrado en física en la Universidad de Columbia. Abandonó dicho programa tras 18 meses y posteriormente se matriculó en el Centro Médico de la Universidad de Colorado para estudiar biofísica. Tras trabajar en la Universidad de Vanderbilt y en la Universidad de Harvard, Altman se trasladó al Laboratorio de Biología Molecular del MRC en Cambridge, Inglaterra, para realizar una estancia postdoctoral. Luego consiguió un puesto de profesor en la Universidad de Yale en 1971, donde permaneció el resto de su vida. Fue jefe de departamento y decano de Yale College. En Yale, Altman continuó sus estudios sobre la ribonucleasa P, demostrando que la subunidad de ARN de la enzima era responsable de su actividad enzimática. Fue la primera ribozima conocida, y la idea resultó algo controvertida. Las enzimas son sustancias que aceleran los procesos químicos en las células de los organismos sin consumirse. Durante mucho tiempo se creyó que todas las enzimas eran proteínas. Sidney Altman y Thomas Cech demostraron que el ARN también puede funcionar como enzima. Altman estudió una enzima con la capacidad de escindir el ARN. Esta enzima era una combinación de proteína y ARN. Altman descubrió que la enzima perdía su capacidad de escisión si se eliminaba el ARN de la proteína. Posteriormente, también logró demostrar que el ARN por sí solo tenía la misma capacidad de escisión que la enzima. Altman escribió que “muchos de los experimentos que realizamos fueron sencillos desde un punto de vista bioquímico. Lo que no pude aprender de nadie fue la amplia gama de reacciones ante una idea novedosa: una enzima con una subunidad catalítica de ARN”. No obstante, su investigación en Yale le valió a Altman el Premio Nobel de 1989, que compartió con Thomas CechAdemás del Premio Nobel, Altman recibió el Premio Rosenstiel de la Universidad de Brandeis y la Medalla de Oro Lomonosov de la Academia Rusa de Ciencias. Fue elegido miembro de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias y fue miembro tanto de la Academia Nacional de Ciencias como de la Sociedad Filosófica Estadounidense. En 2014, Yale lo nombró profesor emérito de biología molecular, celular y del desarrollo. Aunque se había jubilado oficialmente, el laboratorio de Altman continuó su investigación hasta 2021.Si bien Sidney Altman desarrolló una carrera científica laica y universal, su conexión con el judaísmo trascendió lo cultural y se hizo presente en momentos históricos cruciales. En la Segunda Guerra Mundial, mientras se desempeñaba como oficial en la Marina, Altman organizó y dirigió servicios religiosos de Rosh Hashanah supliendo la falta de rabinos militares. A lo largo de su vida, fue un defensor activo de la libertad académica y científica, expresando su postura en contra de boicots internacionales dirigidos a instituciones académicas de Israel. Viudo de su esposa Ann, falleció el 5 de abril 2022. A Altman le sobreviven sus dos hijos, Daniel y Leah, y cuatro nietos. 

El linaje oculto de Runway: El tejido judío que sostiene el imperio de Miranda Priestly

En el imaginario colectivo, The Devil Wears Prada (2006) es una oda al exceso, la alta costura y la tiranía estética. Sin embargo, para quienes conocen la urdimbre de Manhattan, la película es, en esencia, una narrativa profundamente judía que ha permanecido oculta bajo capas de seda y satén. Con el anuncio de una esperada secuela, la industria vuelve la mirada hacia el origen de este universo que no nació en las pasarelas de París, sino en las raíces de una comunidad que transformó el Garment District en el epicentro del mundo.El génesis de la ficciónLa arquitectura de la historia se apoya en dos pilares de nuestra herencia. Primero, su autora, Lauren Weisberger, quien creció en una familia de firmes valores en Scranton y Allentown antes de graduarse en Cornell. Weisberger no solo aportó su experiencia como asistente de Anna Wintour, sino que inyectó en el personaje de Andy Sachs la clásica lucha de la joven intelectual que debe navegar un entorno que parece rechazar su esencia.Pero el vínculo más fascinante reside en el guion. Aline Brosh McKenna, hija de sobrevivientes del Holocausto e inmigrantes israelíes, fue la encargada de traducir la novela a la pantalla. En una reciente reflexión para el podcast The Mash-Up Americans, Brosh McKenna confesó la verdad que el cine de la época no se atrevía a explicitar: "Andy Sachs es ciertamente judía. Sachs es el nombre de mi abuela... Es una historia sobre una mujer judía, pero eso nunca se mencionaba hace doce años".Miranda Priestly: El secreto de Miriam PrinchekAunque la cultura popular asocia a Miranda Priestly exclusivamente con Wintour, el canon literario de Weisberger revela una verdad mucho más compleja y simbólica. En la novela original, la mujer más poderosa de la moda nació como Miriam Princhek, en el seno de una humilde familia judía ortodoxa.La historia de Miranda es la historia del ascenso y la asimilación: una mujer que debió "limar" sus raíces para conquistar una industria que, históricamente, ha tenido una relación ambivalente con la identidad externa. Miranda no es solo una villana; es el reflejo de la resiliencia y la reinvención necesaria para liderar un mundo donde el apellido y la procedencia solían dictar el límite del éxito.El Manhattan que cosieron nuestros abuelosNo se puede entender el éxito de la revista Runway sin reconocer que la industria editorial y de confección en Nueva York fue levantada por manos judías. Desde los sastres que llegaron de Europa del Este a finales del siglo XIX hasta los grandes magnates de la actualidad, la moda neoyorquina es, por definición, un legado de nuestra diáspora.La participación judía en esta industria no es tangencial; es estructural. Como señaló la Dra. Lorynn Divita en una reciente conferencia sobre el espíritu de la época en la moda: "La necesidad de autenticidad implica un toque humano, empatía y verdad", elementos que la comunidad ha aportado al negocio desde la época de los talleres de costura en el Lower East Side hasta las juntas directivas de los grandes conglomerados de lujo actuales.Hoy, mientras esperamos el regreso de estos personajes a la pantalla grande, la industria ya no oculta sus nombres. La historia detrás de El Diablo viste de Prada nos recuerda que, debajo del cerúleo y las pieles, late el corazón de una cultura que no solo viste a Nueva York, sino que la diseñó desde sus cimientos. La secuela no solo traerá nuevas tendencias, sino que enfrentará a un mundo que, finalmente, parece listo para reconocer quiénes son los verdaderos arquitectos del estilo.

Después del Memorándum, hay más perdedores que ganadores

En las relaciones internacionales, más que promesa moral hay un cálculo continuo, que produce ajustes cuando los costos superan los beneficios o interfieren con los objetivos. En el caso de una potencia, se comete un error cuando se ignora la presencia del cálculo, error que también cometen quienes confunden lo que es solo una fase con algo permanente.Es lo que está hoy pasando con las relaciones entre EE. UU. e Israel que aparece con problemas, por algo que hemos insistido en esta columna, la presión ejercida por una elección, la de medio término en noviembre, que hoy la Casa Blanca está perdiendo y que tendría consecuencias tales como un juicio político al presidente y el adelantamiento de la campaña presidencial del 2028.No creo que haya habido traición, sino que operó una situación donde en periodo electoral Washington es notoriamente infiel, y a Israel y en particular, a Netanyahu le pasó algo similar a lo que tuvo lugar cuando Biden los detuvo en las puertas de la ciudad de Rafah en Gaza, motivado por una campaña presidencial que de todas maneras perdió, solo que ahora, con Trump, fue a una escala mayor, y sobre todo, inesperado, por la relación que se había establecido, un costo también ocasionado por la indebida personalización de una alianza entre Estados.No hay duda de que el Memorándum de Entendimiento es entre malo y muy malo para Israel, cuyas demandas de seguridad no aparecen mencionadas, pero equivocadamente en Jerusalén se confundió una etapa con lo permanente. Sin embargo, creo que se va a encontrar como otras veces un acomodo, y, para que este mal momento quede atrás, hay que esperar el resultado de las elecciones que tendrán lugar en ambos países, octubre en Israel y noviembre en EE. UU.