publicado hace dos días

¿Cuál es tu profecía?

Es un libro de sacrificios y leyes. Conlleva explicaciones de sacerdotes y el funcionamiento ritual de los hijos de Israel. Y es el profeta, al final de esta historia ya sin Templo, que predice: “yo los traeré a mi Santo Monte, y los alegraré en mi casa de oración. Sus korbanot –ofrendas- y sus sacrificios serán recibidos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos - Ishaia 56:7. El mensaje de reunificación conlleva esperanza, unión, aceptación y unidad de cielos y tierras. Pero hubo otro profeta que también habló de sacrificios, aunque resaltó la corrupción de las élites, la injusticia social y el ritualismo ajeno al compromiso de vida. El profeta Amos profetizó: “Aunque me traigan korbanot y sacrificios vegetales, no los aceptaré, ni prestaré atención (…) ¡Pero deja que fluya la justicia como el agua, y la honestidad como arroyo infinito! (5:21-24). Un D-s que nos espera en su eterna misericordia y un D-s impaciente por la inexactitud humana de mejorar su condición angelical. Un D-s que nos reunifica con Ishaia y un D-s que vela por tu actuar correcto y justo en Su mundo. Un encuentro, será con los tesoros en los cielos, esperando que D-s salga a nuestro encuentro. Otra inversión, será mejorando nuestra especie, nuestra condición y nuestra adaptabilidad. Sin Templos pero con experiencias, sin certezas pero con esperanza, escasos de argumentos pero en firmes convicciones, con dudas y con intenciones leemos Vaykrá. Nos acercamos a la intimidad del Santuario, porque Cielo y Tierra siempre se encuentran en el horizonte. Ahí reside la esperanza, ahí reside nuestra conexión con el Creador.

publicado hace 9 días

Más de lo mismo

Final de libro de Shmot, y también el final de la construcción del Tabernáculo. El pueblo aporta para la construcción y es Moshé quien debe poner un límite diciendo suficiente. A pesar de la legitimidad de Moshé como líder y administrador, decide rendir cuenta de lo recaudado y utilizado para la construcción del Mishkán. Los sacerdotes son vestidos y ungidos con sus prendas especiales. El Santuario comienza sus funciones. El pueblo celebra el acontecimiento y Moshé bendice por el suceso. "Y vio Moshé toda la obra, y he aquí que la habían hecho como D-s había mandado; y los bendijo" Shmot 39:43. Más de treinta capítulos detallan el proceso de construcción, con medidas, detalles y ornamentos. ¿Cuál sería la razón de no incorporar la literalidad en las palabras utilizadas de esta bendición?. Sin embargo la Torá no da indicios de qué atributos resaltó para bendecir al pueblo en este momento de inauguración. Así, los Rabinos imaginan esa bendición en el Midrash Tanjuma Pikudei 11: “Iehie ratzon shetishre shjina vemaase iedeijem", Sea tu Voluntad, que la fuerza de la Providencia Divina, esté presente en las acciones de sus manos. Lo lógico sería pedir que la Shejiná repose en la inauguración de un Santuario. Sin embargo, Moshé insiste que esa presencia divina debe regir el accionar de cada uno de los hijos de Israel. Parece que no hay santidad en la obra estática y consumada del Tabernáculo, por el contrario, cada acción singular y particular eleva en santidad la misión. Un Santuario no sería apto para la Shejiná donde no hubiera manos propensas a seguir incorporando sentido. En las manos afanosas que consagraron la construcción, bendice Moshé, allí continuarán manos construyendo santuarios. La santidad opera en manos que deciden traer santidad y no en objetos majestuosos. La santidad no quedó en el desierto, sino en la voluntad de manos deseosas de traer porciones de cielo a la tierra.

publicado hace 9 días

¿Ma nishtaná? ¿En qué se diferencia este séder del de otros años?

Este año Pésaj representará un enorme desafío. Más allá de que no tendremos servicios ni sedarim comunitarios, muchos no podremos reunirnos para compartir el séder en familia. Los nietos y los abuelos, que naturalmente compartimos la alegría del traspaso generacional, no podremos intercambiar las tradicionales preguntas y respuestas como siempre lo hemos hecho. Los que somos mayores, deberemos hacer nuestro séder entre las dos o tres personas que vivimos en la casa. Los adultos jóvenes, tendrán que dirigirlo ellos solos por primera vez. Lo primero que deberíamos intentar es poner la emergencia en perspectiva. Muchos de nuestros antepasados tuvieron experiencias peores: algunos pasaron varios años encerrados en guetos, o escondidos en sótanos o en buhardillas. No podemos dejar de valorar que, aun aislados por el coronavirus, tenemos nuestras casas, nuestra comida y nuestra libertad. Creo que esto no es menor. Entonces, sin quejarnos, tenemos que abocarnos a vivir un Pésaj enriquecedor y significativo. Este año, muchos jóvenes deberán asumir la responsabilidad de preparar la mesa con los símbolos tradicionales y dirigir la cena en su casa, capturando la atención y la imaginación de los niños, lo que siempre hicieron sus mayores. Y aunque probablemente han participado de sedarim familiares decenas de veces, esta vez serán ellos los adultos a cargo. Deberíamos aprovechar estas semanas de cuarentena para leer y estudiar, repasar nuestras Hagadot, repartir roles cuando esto sea posible y prepararnos para el desafío. Lo primero es familiarizarnos con la lógica interna del séder de Pésaj. Con sus 15 pasos, la Hagadá nos guía en un recorrido de la esclavitud a la libertad. Tenemos cuatro copas: una es para el kidush con el que comienza el séder; otra da inicio a la comida; con la tercera terminamos la comida, y con la cuarta finalizamos el séder. Al igual que en la cena de Shabat, nuestro séder parte con kidush y lavado de manos. Pero como no vamos a comer todavía, lo hacemos sin bendición. Ya antes de la comida haremos netilat iadaim y hamotzí, igual que todos los viernes. Entre el kidush y la comida compartimos los símbolos de la esclavitud: las hierbas amargas y el pan de la pobreza. Cuando los niños preguntan, les enseñamos la historia para renovar la conciencia. Y después de comer y rescatar el afikomán, bendecimos y alabamos a D-s, agradeciendo por la liberación. Pero lo importante del séder no son solo formas sino, más que nada, los contenidos. Sabemos que uno de los nombres de esta festividad es Jag Ha Aviv, Fiesta de la Primavera. No solo debemos rescatar el respeto por la naturaleza y la ecología, sino recordar que, a diferencia del ciclo natural, con estaciones fijas e inapelables, los seres humanos debemos tener el control. En momentos de crisis como el que estamos transitando, podemos deprimirnos o encontrar la oportunidad de florecer. Jag Ha Aviv, la fiesta de la primavera (que paradójicamente celebramos en otoño), nos trae el mensaje de encarar la vida con optimismo: aun en los inviernos más crudos podemos y debemos darnos la oportunidad de renacer, de ofrecer nuevas flores, de evocar en nosotros la magia de la primavera. El segundo nombre es Jag Ha Pésaj. La palabra Pésaj (del hebreo "pasaj" que significa "saltarse") nos remite necesariamente a las plagas de Egipto. Esta pandemia, ¿es una plaga? Y si lo fuera, ¿qué debemos aprender de ella? Deberíamos recordar las palabras de Rabí Akiva: Kol deavid Rajmana, le-tov avid – “Todo lo que hace el Misericordioso es para bien” (Berajot 60b). Pero la tarea de encontrar el bien dentro del mal no es de D´s, sino nuestra. Cuando el patriarca Jacob lucha contra el ángel (Bereshit 32) le exige una bendición antes de que se retire. Así, nosotros debemos arrancar una bendición a esta coyuntura y salir de ella fortalecidos. Jag Hamatzot nos regala el simbolismo de la matzá, esta masa simple hecha solo de harina y agua, sin leudantes, a la que la tradición asigna el título de Léjem Oni, el pan de la pobreza. Este año es diferente de otros, nos sentimos más vulnerables, nosotros que jugamos a ser omnipotentes. Dejemos la omnipotencia al Kadosh Baru Hu y aceptemos nuestra fragilidad. El rabino Baruj Plavnik dice que la amenaza del contagio nos confronta con una paradoja: el prójimo es mi amenaza y a la vez mi esperanza. Al compartir este año la matzá, sintamos que Pésaj debe hacernos más sensibles y solidarios que nunca. Finalmente, tenemos Zman Jeruteinu, el “tiempo de nuestra libertad”. Lo que más representa este valor dentro de nuestro séder son las preguntas. ¿Ma nishtaná? Este año Pésaj va a ser muy diferente y son muchas las preguntas que nos surgen. ¿Qué responsabilidad nos cabe como humanidad ante esta pandemia? ¿Hay algo que podamos o debamos hacer al respecto? Usando nuestra libertad debemos hallar las preguntas adecuadas, las actuales, las que necesitamos para nuestra vida. No por qué, sino para qué. No qué, sino cómo. No si actuar, sino cuándo. Preguntas que no nos paralicen, preguntas que nos impulsen a ser mejores personas, mejores judíos. Es así como potenciaremos nuestra libertad. Este año Pésaj será diferente. Que D´s nos conceda el privilegio de volver a tener un séder familiar con abuelos, hijos y nietos sentados a la misma mesa, abrazándose y compartiendo los mensajes de la libertad.

publicado hace 17 días

El fuego quema, pero construye

Cualquier episodio contiene carga positiva y negativa. Toda experiencia conlleva agrado y amarguras. Las variables que nos influyen, tienen la capacidad de construir o destruir. Sin embargo, los únicos que tienen la vitalidad para consagrar la vida y elevarla, son los seres humanos. Es decir, todo elemento y aún en su aspecto negativo, tiene el potencial de hallar santidad si quien lo utiliza encuentra las palabras correctas y el sentido oportuno. Un Midrash en Shmot Rabá 48:5, señaló que Israel pecó con fuego al hacer el Becerro de Oro, como dice Shmot 32:24: “Y lo eché en el fuego, y salió este becerro”. Y entonces Betzalel vino y sanó la herida. A través de la construcción del Tabernáculo hizo expiación por los pecados de la gente al hacer el Becerro de Oro. El Midrash comparó el hecho con las palabras del profeta Ishaiah 54:16: “He aquí, he creado al herrero que sopla el fuego de las brasas”. El Midrash enseñó que Betzalel era el herrero que D’s había creado para enfrentar el fuego. Y el Midrash, lo comparó con el caso de un discípulo de un médico, que aplicó un yeso a una herida y la curó. Cuando la gente comenzó a alabarlo, su maestro, el médico, dijo que deberían alabar al médico, porque él le enseñó al discípulo. De manera similar, cuando todos dijeron que Betzalel había construido el Tabernáculo a través de su conocimiento y comprensión, D’s dijo que fue Él mismo quien lo creó y lo enseñó, como dice: “He aquí, yo he creado al herrero” ídem. Así Moshé dijo en Shmot 35:30, “mira, el Señor ha llamado por nombre Betzalel”. Betzalel es instruido y ejercitado para no caer en la instigación del fuego. Ese fuego supo llevar a los hijos de Israel a la calamidad del desierto. Pero Betzalel ahora, entrenado y advertido, permite que ese fuego sea el recurso para la morada de D’s. No es un fuego arbitrario de donde nacen figuras caprichosas de manera instantánea. Es un fuego de artesano, en donde se soplan las brasas para darle la forma precisa a lo que se busca. Es Betzalel, que encuentre que el mismo medio que antes causó pánico y dolor, ahora construye Santidad.

publicado hace 17 días

Si la Torá es divina, ¿por qué no habríamos de leerla literalmente?

Vivimos en una época de extremos. Vemos muchos blancos y negros pero muy pocos grises. Nos falta paciencia para todo, no sólo en lo material sino también en lo espiritual. Quisiéramos saber ya, ahora mismo, lo que tenemos que hacer. Reflexionar toma tiempo y sentimos que debemos utilizar ese escaso recurso para resolver lo que es urgente, más que lo importante. Somos muchos los que creemos que, como individuos y como sociedad, nos hace falta más religiosidad, Pero, como tantas otras cosas, la religión también está devaluada. Una razón para ello es que muchas instituciones religiosas han fallado a sus fieles en temas valóricos, que es exactamente lo que deberían haber resguardado. Pero, además, porque hay muchos que, en nombre de la religión, se transforman en personas más intransigentes, sembrando más odio que amor, lo cual es, nuevamente, lo que deberían haber resguardado. ¿El problema es de la religión o de los seres humanos que adhieren a ella? Nos falta entender mejor qué es (y qué no es) la religión. La religión bien entendida debería ser una fuente de sentido para la vida y de unión para la humanidad. Nuestra religión monoteísta debería hacernos entender que, siendo D´s uno, la humanidad también es una. La religión mal entendida, en cambio, olvida que el imperativo religioso de amar al prójimo como a uno mismo implica tratar al otro como quisiera ser tratado: con honra, con respeto, con aceptación. Olvida, quizás, que para que el otro sea un “otro” debe, necesariamente, ser diferente (si fuera igual, sería un “nosotros”). Una de las principales causas de esta distorsión es la tendencia a hacer una lectura literal de los textos sagrados. Desde muy antiguo, nuestros sabios han insistido en que la Torá no debe leerse literalmente. Es esta la causa de la existencia del Talmud: si solo se tratara de “llegar y leer”, la idea de crear todo un cuerpo de discusión acerca de los significados e implicancias del texto sería subestimar la comprensión lectora del pueblo judío como un todo. Si se estudia, se lee, se discute, se sacan conclusiones, es porque el texto es más de lo que el texto muestra. La Torá es el registro del diálogo entre D´s y el ser humano, entre D´s y el pueblo judío. Los judíos creemos en la existencia de un Creador que se mantiene en contacto con Su creación, le entrega directrices éticas y Le importa que se cumplan. Describir esto en palabras es difícil, por no decir imposible, porque D´s está más allá del limitado lenguaje humano. Cualquier expresión que pudiéramos emitir acerca de D´s o de su relación con el mundo, no solo queda corta, sino que lo limita. La única forma de hablar de D´s es a través de metáforas. ¿Qué es una metáfora? La metáfora es el instrumento que permite al lenguaje representar aquello para lo cual no existen palabras, para intentar hablar de lo inefable. Cuando el lenguaje se declara incompetente, la metáfora es la única herramienta disponible. En literatura, se define la metáfora como una comparación a la cual se le ha quitado la palabra “como”. Tomemos, por ejemplo, la frase: “Tus dientes son como perlas”. Es una comparación que sugiere dientes nacarados, lisos, brillantes, curvos y hermosos. Al sacar “como”, queda una metáfora: “Tus dientes son perlas”. ¿Cuáles serían las consecuencias de leer una metáfora de manera literal? Supongamos que un hombre envía una rosa a su esposa con la tarjeta: “Una flor para otra flor. Te amo”. El repartidor puede entender la metáfora y llegar a emocionarse al entregar el regalo. O puede leer la tarjeta literalmente y decidir que, si está enamorado de una flor, el hombre debe estar rematadamente loco, por lo que de ninguna manera va a entregar el despacho. Hay dos consecuencias posibles de entender la Torá literalmente. Algunos concluyen que el texto es una suma de cuentos infantiles, son puras imaginaciones. El pan no cae del cielo, los mares no se abren, las zarzas que arden siempre se consumen. El aparato digestivo de los leones está adaptado para el consumo de carne, jamás el lobo pastará junto con el cordero. Si la narración no es más que una fantasía, todos sus mensajes también lo son. Dentro de la misma línea, pero con consecuencias opuestas, están los que encuentran en el texto bíblico verdades históricas, científicas o valóricas literales. El mundo fue creado en seis días, los dinosaurios no existen. La física cuántica es una apariencia, es D´s quien mueve los electrones. Los milagros ocurrirán siempre que los pidamos con la suficiente intención. Maimónides enfatiza que la Torá habla en lenguaje metafórico. Dentro de su época, la Edad Media, Maimónides es un hombre racional. Acepta la lógica aristotélica que afirma la causalidad de todas las cosas y cree en un D´s intangible que trasciende a la naturaleza. Demostrar que la Torá habla en lenguaje metafórico es para él una necesidad urgente, pues de otra manera, debería aceptar lo inaceptable: que D´s camina por el Jardín del Edén, tiene manos, boca, rostro y espalda. Aceptar que D´s es incorpóreo exige una de dos actitudes: o bien la Torá está equivocada, o bien se trata de una metáfora. Y Maimónides no pondera siquiera la primera opción. Muchos de nosotros compartimos con el Rambam su racionalidad y su apego a nuestras tradiciones. No aceptamos la validez del pensamiento mágico, valoramos las ciencias positivas, somos pluralistas y respetuosos de las diferencias. Y a la vez, creemos que llevar una vida judía tradicional, cumpliendo las mitzvot éticas y rituales, ofrece una dimensión única de sentido. La Torá puede ofrecernos mensajes valóricos indispensables para enfrentar los desafíos de la modernidad. Una vida apegada a la religión bien entendida podría significar un retorno a lo mejor de cada uno, podría ayudarnos a comprender más y mejor a los demás.

publicado 24 Enero 2020

¿Tiene sentido traer hijos al mundo?

¿Tiene sentido traer hijos al mundo? Algunos creen que no. El impacto de las crisis sociales, ambientales, políticas o económicas hace que muchos jóvenes decidan que, no solo no vale la pena hacerlo, sino que, traerlos a esta realidad es un acto de crueldad hacia los niños. Simplemente, no es justo. El judaísmo tiene mucho que decir al respecto. La primera mitzvá que D´s entrega al ser humano es “Pru urvú”, sean fructíferos y multiplíquense (Bereshit 1:28). El Talmud se preocupa de legislar esta orden divina. ¿Cuándo se puede dar por cumplida esta mitzvá? La idea general es cuando cada progenitor se reemplaza a sí mismo, es decir que cada pareja debería tener al menos dos hijos. Mientras Beit Shamai plantea que una pareja debe tener dos hijos varones, Beit Hilel considera que se cumple la mitzvá con un hijo y una hija (Yebamot 6:6). Algunas autoridades modernas, entre ellas el rabino Moshé Tuttnauer, proponen que, después de la Shoá, en la cual fue asesinada la tercera parte de nuestro pueblo, deberíamos tener tres hijos: dos para reemplazarnos a nosotros mismos y uno adicional para reemplazar a los fallecidos en ese horrendo período. La preservación de la especie y la supervivencia de nuestro pueblo son imperativos fundamentales. La Torá narra el nacimiento de Moshé diciendo que “un hombre de la tribu de Leví tomó a una mujer de la tribu de Leví” (Shemot 2:1) lo que parecería indicar que se trata de una pareja recién formada. Sin embargo, algunos versículos más adelante se nos cuenta que Miriam, la hija mayor del matrimonio, cuida la canasta en la cual espera que su pequeño hermano se salve. Y años más tarde, cuando Moshé vuelve a Egipto a liberar al pueblo hebreo, su hermano mayor, Aarón, sale a su encuentro para ayudarlo. El midrash (Sotá 12a) se hace cargo de la evidente contradicción explicando que, ante el decreto que exigía arrojar al Nilo a los varones hebreos recién nacidos, los hombres resolvieron separarse de sus mujeres para evitar tener más hijos. Sin embargo, las mujeres decidieron afrontar el riesgo y seducir nuevamente a sus esposos. Desde una mirada racional, podríamos tender a empatizar con los hombres. ¿Qué sentido tendría traer niños al mundo en esa situación? Los varones serían asesinados al nacer y, al no haber hombres hebreos, las niñas se casarían necesariamente con egipcios. Por eso el Talmud declara que la liberación de Egipto se debió al mérito de las mujeres justas de aquella generación (Sotá 12a) que apostaron por un futuro que, de tan incierto, parecía inexistente. No solo apostaron por la salvación, hicieron que la salvación fuera posible. El rito del Brit Milá tiene un simbolismo muy fuerte en este sentido: antes de su incorporación al Pacto de Abraham, el niño es colocado por unos instantes en la silla del profeta Eliahu. Según el Tanaj (II Reyes 2:11) Eliahu no murió, sino que fue llevado al cielo para que pueda anunciar, cuando llegue el momento, la venida del Mashíaj. Al poner a nuestros hijos en la silla de Eliahu, estamos tomando conciencia de que este niño podría llegar a ser el Mashíaj; y estamos expresando nuestro deseo, nuestra esperanza, de que pueda ser un agente de cambio que nos ayude a alcanzar un mundo mejor. Cada niño y cada niña que nace llega con un propósito: ayudar a los adultos que lo reciben a mejorar el mundo, unirse a ellos en la cadena de buenas acciones que aporten a la creación de una sociedad más justa y amigable. Negarse a que se sumen a la tarea es darla por perdida antes de comenzarla. Si Moshé no hubiera nacido, no habría habido éxodo de Egipto, no habría habido salvación. Si multiplicamos esta idea por todos los seres humanos, lograríamos ver a cada persona como una apuesta por el éxito de la misión de tikún olam. Pirkei Avot 2:21 nos dice: “No estás obligado a concluir la tarea, pero no estás exento de la obligación de comenzarla”. Al focalizarnos en la magnitud de las falencias de nuestra sociedad, podríamos caer en el desánimo. Sin embargo, el judaísmo nos dice que el intento vale la pena. ¿Da miedo el futuro? A veces sí. Como todos los miedos, el miedo al futuro nos ofrece dos caminos alternativos. Podemos rendirnos ante él, decidir que el mundo está irremediablemente perdido, bajar los brazos y dejar que la desesperanza se apodere de todo. Pero también existe la otra opción. Asumir que siempre persiste una chispa de esperanza, aun dentro de la desesperanza. No podemos darles a nuestros hijos un mundo perfecto, una sociedad ideal. Pero sí podemos hacerlos crecer dentro de una comunidad acogedora que les provea de un marco valórico cercano a esa sociedad ideal a la que aspiramos. Podemos enseñarles un estilo de vida acorde a estos valores. Como judíos, tenemos claro el camino. Podemos educar a nuestros hijos en una vida de mitzvot, donde cada acción esté imbuida de respeto hacia todos los seres humanos; una vida de tradiciones que nos recuerden que debemos plasmar esos valores en la vida cotidiana. Y, sin dejar de estar conectados con quienes son diferentes, podemos rodearnos de gente con la que compartamos valores y así unirnos en un proyecto comunitario que haga la tarea más fácil y más grata. Cada persona debe ser un agente de cambio para el bien. Cada niño que nace trae la esperanza de que la tarea es posible. El judaísmo nos impone la obligación de convertirnos en socios de D´s en la creación, aportando al proyecto de tikún olam. Todos, tanto nosotros como nuestros hijos, debemos impulsar el cambio y ser un aporte fundamental en la dirección correcta.

WIZO distinguió a dos Premios Nacionales de Ciencias

En el Día Internacional de la Mujer y en el marco de un desayuno comunitario, la organización femenina sionista WIZO-Chile distinguió a las Premios Nacionales de Ciencias Exactas, Dras. Dora Altbir y María Teresa Ruiz. Ofreció la distinción, la Presidenta de WIZO Chile, Yael Hassón quien dijo que con este reconocimiento “queremos mostrar nuestro deseo de avanzar en fomentar la presencia de las mujeres en las discusiones académicas y paneles especializados, priorizar el diseño de políticas públicas que apoyen a la mujer, combatir los estereotipos de género y fomentar la inversión en startups fundadas por mujeres”. En la misma ocasión, intervino el Presidente de la Comunidad Judía, Gerardo Gorodischer quien expresó que las dos homenajeadas “ son mujeres que rompieron barrera, se destacaron en un mundo que se considera como masculino, y que finalmente soñaron en grande alcanzando literalmente las estrellas”. Junto con destacar su “inmenso aporte a la sociedad” relevó el “empoderamiento constante “de ambas en rol de la mujer y su trabajo “en la construcción de un mundo más solidario”. Durante la ceremonia también usó de la palabra la embajadora de Israel, Marina Rosenberg y la Premio Nacional, Dora Altbir.

Colegio Hebreo de Viña del Mar, de Viaje de Estudios en Israel

Ni el retraso del vuelo de regreso a Chile, debido a la cancelación de viajes aéreos producto de la crisis global producida por el Corona Virus, empañó la emocionante experiencia que tuvieron los alumnos de Cuarto Medio del Colegio Hebreo Jaim Weitzman de Viña del Mar, que fueron parte del primer Viaje de Estudios a Israel realizado en este establecimiento educacional judío de la Región de Valparaíso. “Nunca se había hecho un viaje con estas características en el colegio, generalmente los Viajes de Estudio, y después con el tiempo -y dependiendo también de los recursos que se podrían conseguir de parte de las familias de los alumnos- se iba a Brasil, a Isla de Pascua, etc., pero esta idea es la primera vez que se hace y pueden viajar absolutamente todos, judíos y no judíos”, nos cuenta el Rabino de la Comunidad Israelita de Viña del Mar y profesor del colegio, Yonatan Szwekis. ¿Cómo nació la idea de hacer un viaje de estudios del Instituto Hebreo de Viña a Israel? -Esta idea nació del Ejecutivo de nuestro colegio con la rectora, al darnos cuenta de que nuestros alumnos, cada vez que llegaba el momento de hacer Viaje de Estudios, elegían lugares que de estudios -como dice el nombre- no tenían nada. Y se empezó a soñar con esta idea de que todos pudieran conocer Israel, teniendo en consideración que la mayoría de nuestros alumnos son judíos y vimos ahí un potencial de crear nuevos embajadores de Israel a través de nuestros alumnos. Entonces, esa fue la manera como nació la idea, era un sueño, lo veíamos muy lejano, pero a veces a pesar de la lejanía y la utopía, los sueños se pueden volver realidad. ¿Cuántos alumnos viajaron y cuántos adultos? -En esta oportunidad viajaron 18 alumnos, que son la actual generación de Cuarto Medio, y dos profesores, yo fui uno de ellos -como rabino de la comunidad y profesor del colegio- y también lal profesora jefa de este curso. ¿Cuál es el programa que tuvieron en el viaje? ¿Qué lugares y ciudades recorrieron? -El programa que tuvimos lo armamos con la empresa Infotour, de Israel, una empresa con la cual el Rabino Ari Sigal (del Círculo Israelita de Santiago) ya ha trabajado en otras oportunidades. El plan fue , en 12 días, intentar recorrer la mayor cantidad de lugares en Israel, estuvimos aproximadamente una semana en Jerusalem, visitando todo lo que es la ciudad y sus alrededores; estuvimos un día en el Neguev, en una carpa de beduinos, que fue una experiencia muy linda; después estuvimos dos noches en Haifa y dos noches en Acco, y finalmente nos quedamos en Tel Aviv hasta el termino del viaje. Estuvimos también en Beer Sheva, en el Mar Muerto, en Masada, en Safed, entre otras. ¿Cómo fue la experiencia para los alumnos no judíos del colegio? -La particularidad de este viaje es que fueron todos los alumnos, conseguimos una gran donación de un miembro de nuestra comunidad cuyo objetivo principal era que las personas no judías del colegio conocieran Israel, y eso se unió con el objetivo que teníamos como colegios. Si vemos la realidad de nuestro colegio, un 23% de los alumnos son judíos, y en este curso en particular un tercio son judíos, de manera que unos 12 alumnos de este curso, que no son judíos, conocieron Israel. Es un gran orgullo poder decir esto. ¿Qué impresión viste en los alumnos en general al conocer Israel? -La verdad es que todos los alumnos han quedado maravillados con Israel, con su cultura, con su educación y, sobre todas las cosas, llegan con una visión absolutamente diferente a la que tenían. Lo que han aprendido en clases, todos los años que han visto todos estos años en el colegio, verlo ahora estando en Israel cambió totalmente su perspectiva. La experiencia fue maravillosa. ¿Cuál fue el objetivo que pensaron al momento de decidir hacer un viaje de estudios a Israel? ¿Crees que se cumplió? -El objetivo era justamente hacer un viaje de estudios que fuera significativo y que tuviera que ver con el colegio. Y creemos que se cumplió, nuestro objetivo era hacer un viaje absolutamente educativo y creemos que sí, se cumplió. Vale recalcar que con toda la situación del Corona virus tuvimos que extender el viaje y eso también nos sirvió para conocer otra realidad. Y por otro lado, creo que esto a ellos, como grupo curso, los ha unido muchísimo.

Una historia personal de cómo la Teletón cambia la vida

Tammy y su esposo, Daniel Stern, se conocieron gracias a Taglit. Ella viajó el año 2008 y en el mismo grupo suyo viajó la hermana de Dani. “Durante todo el viaje, ella estuvo diciendo “Tienes que conocer a mi hermano, es bacán”. En el fondo vendió a su hermano todo el viaje”, comenta. Al regreso, Tammy tenía el matrimonio de unas de sus mejores amigas del colegio, no tenía acompañante y se acordó de Dani. Lo llamó, lo invitó al matrimonio, pero no sin antes pedirle que se conocieran antes. Se juntaron, se llevaron bien y empezaron a salir. Al año siguiente, decidieron vivir juntos. Y se casaron en abril de 2011. Un año más tarde, Tammy recibió la noticia de que estaba embarazada de su primer hijo, Alan, que nació en marzo de 2013. “El embarazo fue súper bueno, sin ningún problema, nunca me sentí mal”, recuerda. No hubo ninguna señal, durante el embarazo, de que Alan tuviera una afección. Sin embargo, a la semana 39, Tammy rompió la bolsa y descubrieron que su hijo había aspirado meconio, que es la primera deposición de un bebé. “De alguna manera, tuvo una pequeña insuficiencia respiratoria cuando nació”. Fueron sometidos a una cesárea de urgencia y pasaron 28 días en la clinica después del parto. En ese período le hicieron una serie de exámenes y todos los resultados fueron normales, sin embargo los médicos observaron que tenía síntomas de niño prematuro, como la falta de instinto de deglución, de succión, la no regulación de temperatura. El diagnóstico fue hipotonía muscular, es decir, Alan no contaba con la musculatura suficiente. Les dieron el alta y les recomendaron seguir una terapia de rehabilitación. Le dejaron una sonda nasogástrica para poder alimentarlo, que le pudieron sacar al mes de vida. Y a los tres meses lo llevaron a un control con un neurólogo, que mantuvo el diagnóstico de hipotonía muscular. Esta afección podía ser superada con el paso del tiempo y la realización de terapias, que Alan recibió en el centro Amancay de kinesiólogos, fonoaudiólogos y una terapeuta ocupacional. “La hipotonía trae consecuencias, por ejemplo, Alan tiene estrabismo porque la musculatura de sus ojos no funciona bien, cuando se resfriaba le daban muchas bronco neumonías, porque no tiene la capacidad de expandir los pulmones lo suficiente, entonces no tosía y las secreciones se le quedaban en el pulmón. Tuvimos un primer año bien complicado, con mucha hospitalización”, recuerda la mamá. En el segundo año pudieron manejar mejor la rutina, siguieron con sus controles. Y cuando llegaron al tercer año, no se puede mantener el diagnóstico de hipotonía, pues esta, en un niño sin otros problemas debe ser superada a esa edad. Alan había mejorado y avanzado en muchas cosas pero se mantenía dentro de los parámetros de una hipotonía, por lo que clínicamente fue diagnosticado con parálisis cerebral. Con ese diagnóstico pudo ser derivado al Instituto Teletón. Tammy relata que para recibir atención de la Teletón se les pide presentar una serie de documentos y someterse a una evaluación, luego de lo cual se les informa si es un potencial paciente del instituto. Luego el menor es sometido a una evaluación integral, desde una asistente social a un fisiatra, “te evalúan todas las áreas relacionadas a la rehabilitación de tú hijo en la Teletón”, dice Tammy. De acuerdo a esa evaluación, el menor es asignado a un tipo de ¨clínica¨ o grupo, que tiene una ponderación de cuán recurrentemente tiene que asistir a la Teletón. Y a continuación es llamado a medida que se abren los cupos en ese tipo de grupo, y le van avisando qué tipo de terapia le toca. Una rehabilitación integral Hasta entonces, ¿qué conocían Uds. de la Teletón? -Conocíamos la Teletón como la conoce la mayoría de los chilenos. Llegar para allá es muy impresionante, se parte el corazón. Recuerdo que en un momento le dije a la fisiatra que yo creía que Alan estaba bien y no quería que usara un cupo de niños que lo necesitaban más que mi hijo. Y ella nos dijo “Escúchame, la Teletón es para todos, da lo mismo de donde vengas, quien eres y los contactos que tengas, aquí el personaje principal es Alan y a tu hijo es a quien vamos a atender, no nos importa nada más”. ¿Qué tipo de terapia ha recibido Alan, hasta el momento, en la Teletón? -Hasta ahora, lo ha visto la dentista -imagínate, se preocupan hasta de eso- y tiene una fisiatra, que lo ve dos veces al año. Ha tenido, además, kinesiología, fonoaudiología, terapia ocupacional, y en el proceso de buscar colegios también te atiende una especialista en educación, que lo evalúa y te orienta. Alan fue al jardín infantil Happy Day y luego entró al Lincoln International Academy. Tammy explica que como Alan tiene una parálisis cerebral con displejia espástica, esto no afecta su parte cognitiva, sí su parte motora. “Es un niño muy inteligente, aprende igual que todos los niños, pero tiene dificultades en su parte motora”. Por eso, con la asesoría de Teletón, los orientaron a buscar un colegio que tuviera una adaptación curricular. Por ejemplo, si Alan no tiene la fuerza para agarrar un lápiz, puede usar un iPad y puede seguir aprendiendo. Así llegaron al Lincoln. Este colegio tiene un programa llamado “Special needs” que se adecúa al nivel de necesidades especiales de los niños, de acuerdo a lo que ellos necesitan. Gracias a este programa, también, el colegio contacta cada comienzo de año a las terapeutas de Alan y en conjunto generan un programa especial de evaluaciones para él. Tammy comenta que el colegio que eligieron tiene dos cupos para niños con necesidades especiales por curso. “Vas al colegio y ves a niños con discapacidad, ves a niños andando en burrito, con órtesis, con corset, con problemas en sus manos, entonces de alguna manera lo que nos gustó es que Alan no iba a ser el único, el diferente al resto, la comunidad entera está acostumbrada a estos niños y no los miran con cara rara. Es un ambiente bastante contenedor en ese sentido”. Este año, Alan cursa Kinder y este es su tercer año en el colegio. En una rutina semanal, ¿cuántas veces va Alan a atenderse a Teletón? -Es que la Teletón funciona así: la fisiatra le hace un plan, con tantas sesiones en kinesiología, tantas en fonoaudiología, y cuando en esas áreas se van abriendo cupos, nos van llamando. Te dicen “Tenemos una sesión de 17 cupos de kinesiología, por tres semanas, a las 15 hrs.”. Y tú dices la tomo, y organizas tu calendario para que todos los días, a las tres de la tarde, esté el Alan en la Teletón, en su kinesiología. ¿Y como se arreglan Dani y tú? -Bueno, yo soy arquitecto y trabajo en para Accor Hoteles, y Dani es Ingeniero Comercial y trabaja en Kaufmann. Yo tengo contrato con Artículo 22 (que es flexible respecto del horario presencial de trabajo) y mi marido tiene la suerte de que en todos sus trabajos ha podido salir cuando tiene que acompañar a Alan.. La verdad es que cuando dices “Tengo que llevar a mi hijo a la Teletón” nunca nadie te pone mala cara, se entiende que es una situación súper especial. ¿Cómo evalúas la experiencia que han tenido en la Teletón como familia? -Primero es gente que sabe mucho, por la cantidad de pacientes que han atendido, tienen un amor por los niños impresionante, es otro nivel, y te dan un apoyo súper grande, es otro acercamiento. ¿Y cómo ha sido el progreso de Alan en la Teletón? -Para nosotros ha sido fundamental la Teletón y no sólo por las terapias, sino porque gracias a la Teletón tu accedes a muchas cosas que de forma particular, ya sea por precio o porque simplemente no están las máquinas disponibles en el sistema particular. Por ejemplo, una vez nos llamaron para hacer el Laboratorio de Marcha y esto es una sala que está llena de cámara, que le ponen unos elementos en las piernas, y lo hacen caminar y estas cámaras toman la información del movimiento al caminar, hacen un diagrama y te dicen cómo esas piernas están funcionando en relación a su cuerpo, si es que esa forma de caminar le puede generar un problema a las caderas, si es que camina mejor con órtesis o sin órtesis. Y todo ese examen tiene un valor en el sistema privado inalcanzable . Para nosotros no hay ninguna manera de hacerlo sin la ayuda de la Teletón. Como nosotros hemos tenido la posibilidad de pagarle terapias particulares, que nos permite mantener una constante en la rehabilitación de Alan, lo que nos ha entregado la Teletón es la accesibilidad a cosas que no hay en otras partes. El próximo 3 y 4 de abril es la Teletón, que llega en esta contingencia sanitaria. ¿Qué le dirías a la gente en la comunidad para que se sume a esta campaña? -Yo creo que lo que aclararía, que es la típica polémica que se instala cuando se hace a campaña de la Teletón, que es que por qué no se hace cargo el Estado, por qué tienen que ser empresas privadas. Y aquí, cuando eres un usuario de la Teletón, te da lo mismo quién es el que pone el capital para rehabilitar a tu hijo. Yo no sé, porque es especulación, si es que la Teletón estuviera en manos del Estado funcionaría igual de increíble como funciona ahora. Pero, independiente de eso, y de dónde vengan los fondos, lo que hacen es maravilloso. Les dan una oportunidad a niños que, sin la Teletón, no podrían rehabilitarse. Que los niños tengan esa posibilidad de rehabilitación y que se las entreguen sin que uno tenga que poner un peso, vale todo. Vale oro para todas esas familias y para todos esos niños. Ahora más que nunca los niños van a necesitar a la Teletón, la emergencia sanitaria, y obviamente y por el bien de los niños, ha hecho que los centros se cierren y solo atiendan a pacientes que necesitas rehabilitación post-operatoria que no se pueden posponer, pero el detener la rehabilitación de los niños en muchos casos hace que retrocedan, por lo tanto al volver a la normalidad, se va a tener que retomar todo este trabajo. Personalmente lo que les queremos transmitir como familia es que para Alan y para muchos niños la Teletón hace un mundo de diferencia.

Una experiencia de vida en la multicultural Sarajevo

Gracias a las posibilidades que otorga Internet y las aplicaciones móviles, tuvimos la oportunidad de conversar con el Teniente Coronel Alejandro Pliscoff, quien actualmente se encuentra destinado en Sarajevo, Bosnia Herzegovina. Desde ese remoto lugar, desconocido para muchos de nosotros, relató a La Palabra Israelita cómo es la vida diaria y cuál la riqueza cultural bosnia, además de la fuerte raigambre sefaradí de la comunidad judía local. Alejandro, ¿cuándo empezó tu carrera militar y en qué cargos te has desempeñado? -Mi carrera militar empezó el año 1992, estaba cursando Tercero Medio en el HB y decidí realizar el servicio militar para estudiantes. Luego de ello decidí postular a la Escuela Militar, ingresando inmediatamente, en 1993. Mis principales cargos han sido ser comandante del grupo Bueras, de la Escuela de Caballería Blindada, los años 2011 y 2012, luego el Regimiento Logístico Tocopilla, el año 2018, y actualmente Comandante de la Misión Chilena en Bosnia. En el extranjero, he realizado cursos en Estados Unidos, Inglaterra y Colombia, y anteriormente también me tocó desempeñarme en Bosnia Herzegovina, entre los años 2007 y 2008. ¿Cuál es tu cargo actual en el Ejército y desde cuándo estás destinado en Bosnia (y en qué ciudad)? -Actualmente soy Teniente Coronel y fui designado como Comandante de la Misión Chilena en Bosnia, Chilfor 32. Paralelamente me desempeñó como Asesor de Estado Mayor y Jefe de Departamento J2 Producción, en el Cuartel General de EUFOR en la operación ALTHEA en Sarajevo NHQ. Asumí mis funciones en octubre de 2019. ¿Cómo ha sido, para ti, el acercamiento la cultura bosnia y la experiencia de vivir en este país? -La cultura de Bosnia es muy ecléctica y cosmopolita. Acá existieron reinos, estuvieron conquistados por el Imperio Turco-Otomano, el Imperio Astro-Húngaro, los nazis y constituyó la capital de la ex Yugoeslavia. Sarajevo tiene un patrimonio histórico y cultural increíble, mucho más allá de la funesta guerra civil de 1992-1995. Cuando me tocó vivir entre los años 2007 y 2008, mi familia me acompaño por tres meses viviendo en la ciudad de Banja Luka. Actualmente -dada la situación internacional, especialmente el COVID-19 y su incidencia en Europa- sólo pudieron venir de vacaciones antes que comenzase la crisis mundial por el virus. Afortunadamente, mi familia alcanzó a regresar a chile antes del cierre de fronteras e instauración de los distintos estados de excepción constitucional que cada país ha adoptado. ¿Qué diferencias, que puedas mencionar, ves con respecto a la cultura chilena? ¿Comidas raras a las que haya que acostumbrarse, costumbres distintas a las chilenas, por ejemplo? -La gente, acá -pese a la raigambre de la guerra- es muy amable, honrada y respetuosa. Dadas las leyes de Libertad de Culto instauradas por el sultán durante su dominación, Sarajevo es una ciudad donde judíos, cristianos ortodoxos, católicos y musulmanes conviven en paz y armonía, encontrándose la antigua sinagoga, principal mezquita y catedral a pocos metros una de otra en la parte antigua de la ciudad, sin existir incidente alguno, como en otras capitales europeas. Las distintas dominaciones dejaron su legado cultural y también culinario, acá como plato típico está el chevapi, que son unos tubos de carne mezclada de cordero-vacuno y algo de cerdo, en una pita con cebolla cruda; el burek, que es una especie de lasaña en masa filo rellena de queso feta, verduras o carne de cordero, y también los dulces árabes y delicias turcas, donde se puede encontrar el mejor Kinafe con pistachos, incluso que en Turquía o el Medio Oriente. ¿Cómo ha sido tu relación con la comunidad judía local? ¿Hay particularidades en cómo se vive el judaísmo en Bosnia? -La comunidad judía local es muy pequeña y, lamentablemente, fueron diezmados por la ocupación nazi. En la frontera con Croacia hubo dos campos de concentración tristemente célebres, Stara gradiska y Jesenivac. Sin embargo, existe en Sarajevo uno de los cementerios judíos más antiguos del mundo, la sinagoga antigua -de la era otomana, actual museo de la colectividad- y una sinagoga más “nueva”, de raigambre astro húngara, la que fue reconstruida luego de la guerra civil del ’92. Ahí es donde, actualmente, concurre la colectividad. Llaman la atención la raigambre sefaradí de quienes llegaron a Sarajevo: algunos de los rezos son el ladino y en Shabat ponen huevos negros (cocidos en té). Es muy impresionante, son gente muy cálida y acogedora.

Resultados de la postulación al Programa ProBecas de B’nai B’rith

Tras tres meses de recepción y evaluación de postulaciones al Programa ProBecas, período 2020, la Comisión de Becas terminó el análisis y selección de postulantes para el presente año, cuyas cifras son: Alumnos que renuevan: 38 Postulaciones nuevas: 16 Postulantes nuevos aceptados: 8 Total becados en 2020: 46 En cuanto a estudiantes egresados, seis fueron los becados que obtuvieron exitósamente su titulación al término de 2019: dos en Ingeniería Civil, dos en Ingeniería Comercial, uno en Medicina y uno en Técnico en Enfermería. Es importante señalar que los resultados académicos de cierre del año 2019, se obtuvieron tardíamente en un 45% de becados, producto de la coyuntura social que afectó al país desde el 18 de octubre. En estos casos, el término del 2° semestre se efectuó a fines de enero e inicios de marzo. Asimismo, la rendición y resultados de la PSU, los plazos y entrega de información acerca de becas y CAE del MINEDUC, de los nuevos postulantes, también estuvieron afectados de postergaciones. Por lo mismo, sólo después del 10 de marzo, la Comisión pudo dar por finalizada la etapa de selección de becados renovantes y nuevos becados 2020.

Nuevas soluciones, mismos humanos

Hemos leído, escuchado, visto y pensado de todo en estos últimos días. El mundo entero está frente a uno de sus colapsos más evidentes desde hace mucho tiempo, y se hace cada minuto más inminente la necesidad de replantearnos cómo hemos llevado adelante nuestra manera de vivir y convivir como humanidad. Lo primero que amerita analizarse es cómo debemos enfrentar este desafío llamado COVID19. Para esto, creo que la reciente columna de Yuval Harari en el Financial Times da en el clavo respecto a las dos tensiones que tenemos a nivel mundial. Primero, relacionado a desde donde se enfrenta una crisis de esta naturaleza: desde el control puramente del Estado, tipo “Gran hermano”, o -por otro lado- desde potenciar el “civic engagement” y las posibilidades que nos dan las democracias en estos escenarios. Y segundo, tenemos el dilema las relaciones internacionales: colaboración global o aislamiento de cada país. Frente a estos dos dilemas, creo que aparece como evidente que ninguna postura radical sirve, ya que hay tantos factores nuevos en esta emergencia y sencillamente no controlamos varios, que extremar posiciones no parece prudente. En cambio, sí parece interesante que, dado el “experimento global” del cual todos estamos siendo parte, se abren múltiples y exponenciales espacios de innovación en todos los ámbitos de la vida humana, lo cual implica estar abierto a todas las posibilidad de como ir enfrentando el Coronavirus. Si es que algo bueno puede traer una emergencia sanitaria de estas magnitudes, es que nos obliga a romper muchísimos paradigmas que -sin una crisis de este tamaño- nos habríamos demorado años en romper. La implementación de la transformación digital del Estado, la masificación de la economía circular, la instalación del teletrabajo como estándar, la generación de nuevos modelos de logística y colaboración entre grande y pequeñas empresas, el establecimiento de nuevos modelos de educación, entre muchos otros. Pero quizás los que más van a sufrir cambios radicales son nuestros sistemas de salud, que claramente no están preparados para un enemigo de este nivel. Emociona ver como innovaciones locales, como la mascarilla con cobre que se imprime en 3D, se viralizan por el planeta, y este no será un caso aislado, es la punta del iceberg de un fenómeno extraordinario de desmonetización y democratización del conocimiento con fines públicos. Finalmente, si nos vamos al plano de lo que viene después de punto clímax de esta bien llamada “tormenta perfecta”, es como preguntarnos qué mundo queremos construir hacia adelante, qué tipo de sociedades emergerán, cómo serán las relaciones personales y profesionales, y -por sobre todas las cosas- qué habremos aprendido. En esa mirada de mediano y largo plazo, seguramente este virus nos habrá cambiado la manera de entender las cosas y, por ende, la manera de hacer. Y eso es lo que -profundamente- implica la innovación: más allá del tipo de soluciones que emerjan, tener la voluntad de mirar el mundo con un lente distinto, desafiando los status quo. Es claro para mí que ese “nuevo mundo” que nacerá cuando pase la pandemia, será un mundo donde tendremos que mirar con mayor coraje los desafíos estructurales que tenemos: Cambio climático, envejecimiento de la población, automatización y pérdida de empleos, entre los más relevantes. El pueblo judío sabe mucho de desafíos, crisis, guerras y caos. Es por eso que, como comunidad, debemos ser pioneros y sentirnos responsables de innovar en la construcción de ese futuro que se está generando todos los días, donde la combinación entre la ciencia y la solidaridad serán claves. Seamos responsables, seamos audaces y, por sobre todas, las cosas seamos muy humanos al enfrentar lo que viene.

Mantener costos bajos y controlar la caja, dos consejos para administrar la crisis en las empresas

Tomás Bercovich trabajó de mozo, de vendedor y de DJ antes de ser un empresario. Su primera empresa formal la creó estando en la universidad, mientras estudiaba Ingeniería Civil en la PUC. Esta empresa vendía el servicio de rotulado de autos para publicidad, antes de que salieran otras empresas a vender lo mismo, pero no lograron vender un solo contrato. “Fue un fracaso, en teoría, pero aprendimos antes”, comenta. Después de eso vino Zhetapricing, una empresa de revenue management para la empresa del cine. “Cuando compras un pasaje, que el precio cambia, depende de la anticipación, y todo eso, bueno, detrás de eso hay softwares con algoritmos matemáticos, que revisan demanda y optimizan cuántos cupos ofrecer a cada tarifa con el fin de maximizar los ingresos. Y nosotros fuimos los primeros del mundo en ofrecerlo a la industria del cine. Hicimos un piloto en Hoyts, no fue súper bien, fuimos enrolando a todas las cadenas de Chile y luego logramos hacer un contrato con Cinépolis, en México, que es una de las cadenas más grandes del mundo, y nos fue tan bien que nos copiaron el sistema. Nos sacaron de México y a los seis meses después Cinépolis compró Hoyts en Chile, y por ende nos terminaron sacando de Chile”. En medio de todo esto, y dentro de Zhetapricing, nació Cuponatic, “y tomó vida propia, fue un Spinoff”. El modelo de negocios de la venta de descuentos online había sido inventado en Estados Unidos. En Zhetapricing, ellos buscaban optimizar capacidad ociosa, y lo que hicieron entonces fue mezclar los descuentos con el revenue management, “y empezamos a hacer descuentos diferenciados dependiendo del día y la hora en la que ibas a los restaurantes o a los centros de estética”. Fue una mezcla de los dos modelos de negocios. “Se dice que la tercera es la vencida, uno emprende una vez y puede que a la primera no te vaya tan bien, a la segunda tampoco y, ya con esa experiencia, puedes tener más suerte”, reflexiona Tomás. Y en su caso, está claro que fue un camino de aprendizajes el que lo llevó a alcanzar el éxito. Junto a Christian Real y David Furman, abrieron mercado para Cuponatic en Perú y Colombia, y unos años más tarde -a través de una participación de una empresa sueca, que tenía medios de comunicación en México- llegaron al mercado mexicano. “Nosotros fuimos los segundos en Chile, y después aparecieron montones, todos los grupos de medios, había cientos en cada país. Y hoy día, en la práctica, quedan dos relevantes en América Latina -Cuponatic uno de ellos- muchos murieron, nosotros compramos tres operaciones: Agrupémonos a Copesa, Urbania a unos emprendedores y en Perú le compramos Ofertop al Grupo El Comercio”, relata Bercovich. ¿Cuál fue la fórmula para permanecer liderando este mercado? “Yo te diría que son diferentes cosas, no solo una, pero claramente es que logramos tener una estructura de costos viables para el negocio, tuvimos una estructura de bajo costo que muchos players que creyeron que esto era la fiebre del oro y se pusieron a contratar y contratar gente, tenían equipos gigantes e invertían decenas de millones en publicidad y marketing, y en captación de clientes. Fuimos un poco más conservadores y tratamos de cuidar harto la plata, teniendo una estructura que hiciera sentido al negocio”. Ese es su consejo para emprendedores, en especial en estos momentos difíciles: “El escenario actual es muy complicado para la gran mayoría de las empresas, al margen de las que son contracíclicas, que no sé si es la palabra, porque este no es un ciclo, es una contingencia, pero evidentemente son muy pocas las empresas que se ven beneficiadas, como las de consumo masivo, como los supermercados. Todo el resto, está muy complicado, retail, restaurantes, aerolíneas, hasta el kiosco de la esquina. Me atrevería a decir que el 90% de las empresas lo están pasando muy mal. Por eso, lo primero es cuidar la caja, las empresas quiebran por caja, no por un chaparrón. Y dedicarse a las cosas que generan caja, tratar de tener los costos los más bajos posibles y aprovechar algunas de las herramientas que está sacando el Gobierno para poder reducir los compromisos financieros. Mi consejo, en general, es tener costos fijos los más bajos posibles, y ser súper eficientes y tener súper controlada la caja”.

Construyeron respirador artificial en 24 horas

En 24 horas, trabajando día y noche, con la sola meta de idear algo que ayude a salvar vidas, el israelí Giora Kornblau (47) y sus alumnos de robótica de Biniamina, lograron desarrollar un respirador que se puede armar en minutos, cuesta no más de 100 dólares por aparato y sirve como emergencia para salvar vidas. “Este es el sentido de lo que hacemos, lograr desarrollos tecnológicos que aporten a la sociedad, a la humanidad, para mejorar el mundo. Es una gran satisfacción”, nos dice Giora en una entrevista telefónica pocas horas después de confirmarse que la carrera maratónica desde que recibió el encargo, arrojó el resultado buscado. Hay varios elementos singulares en esta historia. El primero es que quien lanzó el desafío de desarrollar un respirador en un trabajo amateur, fue la unidad 108 de la Fuerza Aérea israelí. Uno podría preguntarse qué tiene que ver la Fuerza Aérea con algo así, pero es propio del eco-sistema de Israel, en el que diferentes partes de la sociedad aúnan esfuerzos y cooperan ante una necesidad de emergencia. Pues la unidad en cuestión lanzó el desafío entre grupos destacados de Robótica, uno de los cuales es el de Giora Kornblau, en el que junto a él hay otros mentores mucho más jóvenes y los alumnos mismos, que son todos de los dos últimos años de secundaria. “Decidimos intentar y tomamos el desafío. En 24 horas lo planificamos, programamos y logramos concretarlo”, nos dice Giora, aclarando que no se trata de un aparato desarrollado como un instrumento médico de fábrica sino como una ayuda a la que se puede recurrir cuando faltan los respiradores comunes de alto nivel.

El pueblo quiere un gobierno, no importa cuál

Gantz lamenta no haber aceptado las propuestas de Netanyahu antes de las últimas elecciones. Si las hubiera aceptado, sería ahora primer ministro. Por eso no confía más en los consejos de Lapid. Él decidió que el mantra «solamente no a Bibi Netanyahu» no va funcionar en estos tiempos de coronavirus, cuando el pueblo quiere un gobierno, no importa cual, y otras elecciones no son una opción. Si él fuera responsable de otras elecciones, va perder y en grande. Desde el momento que Orli Levi traicionó a su electorado y los dos miembros de Kajol-Lavan – Hendel y Hauser (más conocidos ahora como Hanzel y Gretel) negaron toda posibilidad de un Gobierno de minoría apoyado por los árabes, no había ni siquiera la posibilidad de amenazar a Bibi con remplazarlo. La única posibilidad serían otras elecciones que, en la situación actual, el pueblo no habría aceptado. Ahora tendremos que ver si Netanyahu va a cumplir con su palabra y dejar el gobierno después de un año y medio. Mientras tanto, él aceptó de Ganz dar la mitad del gobierno, aunque tiene solamente 15 o 16 miembros del parlamento. Desde el punto de vista de Bibi, es una enorme concesión. Concesión que vale por quedarse con el gobierno. Yair Lapid va a ser ahora el líder de la oposición y va a tratar de fortificar su posición como el único líder que lucha de verdad en contra de Netanyahu y por la democracia, esperando ser el próximo premier en cuanto Bibi traicione a Gantz. Lo que más me perturbó políticamente fue el rechazo del Presidente de la Kneset a aceptar un mandato de la Corte Suprema. Esto simboliza más que todo la política de los tiempos de Bibi, que pone en peligro le democracia y el dominio de la ley en Israel. Finalmente, hay que tomar en cuenta que todo esto pasa en tiempos de coronavirus, cuando de todos lados se grita que los políticos deben dejar sus pequeños y egoístas cálculos y peleas, y dar al pueblo un gobierno estable. Pienso que esto afectó mucho a Gantz a aceptar la única solución viable por el momento de formar un gobierno. Pienso que en otras circunstancias no lo hubiera aceptado.

Cientos mueren envenenados en Irán creyendo que el metanol cura el virus

De pie junto al cuerpo inmóvil de un niño intubado de 5 años con apenas un pañal de plástico, un trabajador de la sanidad iraní con un traje y una máscara de materiales peligrosos suplicó al público una sola cosa: dejar de beber alcohol industrial por temor al nuevo coronavirus. El niño, ahora ciego después de que sus padres le dieron metanol tóxico en la creencia errónea de que protege contra el virus, es solo una de las cientos de víctimas de una epidemia dentro de la pandemia que ahora afecta a Irán. Los medios iraníes informan que casi 300 personas han muerto y más de 1,000 enfermaron hasta el momento en toda la República Islámica por ingerir metanol, en un país en el está prohibido beber alcohol y donde hay quienes confían en contrabandistas. Los remedios falsos se extienden por las redes sociales en Irán, donde la gente sigue sospechando profundamente del gobierno que minimizó la crisis durante días antes de que esta abrumara al país, según publicación en The Times of Israel. “El virus se está propagando y la gente se está muriendo, y creo que son aún menos conscientes del hecho de que existen otros peligros”, dijo el Dr. Knut Erik Hovda, toxicólogo clínico en Oslo que estudia el envenenamiento por metanol y teme que el brote en Irán podría ser incluso peor de lo informado. “Cuando sigan bebiendo esto, habrá más personas envenenadas”.

Empresas israelíes emplean alta tecnología

El seguimiento de geolocalización por móvil de donde han estado los infectados con coronavirus no ha sido el único uso que ha dado Israel a su industria tecnológica en la lucha contra la pandemia, a la que ha sumado también productos que detectan el COVID-19 en segundos o que permiten analizar la sangre de pacientes contagiados en cuarentena. Israel, conocido por ser el país con más empresas emergentes per cápita del mundo, no es la excepción, con múltiples de sus compañías abocadas a contribuir de una forma u otra a la detención de la propagación del virus. Una de ellas es RADLogics, que desarrolló un software que utiliza inteligencia artificial para detectar y cuantificar inflamaciones pulmonares causadas por el coronavirus y que, mediante el análisis de tomografías computadas, ha alcanzado un 98 % de éxito en el diagnóstico de la enfermedad, según explicó su CEO, Moshe Becker, quien señaló además que el sistema ya está siendo utilizado en hospitales de Italia, Rusia y China. Otro caso de una empresa que ha adaptado su tecnología a la lucha contra la pandemia es Vocalis Health, que ha empleado sus algoritmos de análisis de voz al estudio de pacientes contagiados, que mediante el envío de un simple mensaje de voz podrán ser monitoreados a distancia y permanecer en sus casas, para evitar colapsar los hospitales.

Una super mujer en la batalla contra el bullying escolar

Fue la experiencia de sus hijas al tener que enfrentar el bullying, y el recuerdo de su propia vivencia cuando niña, que hizo a la modelo y empresaria de la moda, Roberta Melo do Santos, emprender una iniciativa personal en contra de este mal que abunda en los entornos escolares. Con 17 años en Chile, casada con Marcos Infeld y madre de tres hijos, relata que su origen es una familia muy tradicional de Sao Paulo, con un padre médico pero dedicado a la política -fue alcalde de la Prefectura de Braganca Paulista- y una profunda enseñanza en pro de los Derechos Humanos. “El estallido social me dio la fuerza y creo que también abrió la tribuna para hablar de temas de los que antes no se podía hablar. Como buena judía, soy humanista. Y también me motiva hacer un cambio en la comunidad. Yo todavía creo en el ser humano, en los cambios, en plantear las semillitas y verlas germinar”, señala. “Vengo de una familia con profunda conciencia social y empecé a darme cuenta de que estaba en un país que era totalmente consumista, individualista, competitivo y que esas eran cosas que yo no quería para mí, y que no quería para mis hijos. Buscaba y veía cositas, pequeñas cositas que se van viralizando y que no me gustaban. Entonces pensé en esta idea del libro para darle herramientas a mis hijas para que tengan una conciencia social y para que fueran empáticas con los demás. Yo sufrí bullying, y el miedo de que le pasar a mis hijas lo mismo que me pasó a mí, me impulsó a la búsqueda de las herramientas”. En su caso, el motivo fue un déficit atencional que la afectó de niña y que la hizo ser objeto de burlas. Eso le generó una inseguridad que, dice, acarrea hasta el día de hoy, y por ejemplo percibe cuando se pone nerviosa al leer en público. “El bullying deja marcas que llevas toda tu vida, son cicatrices que no te puedes borrar”. Tal como cuando ella era niña, pensó en abordar el tema con sus hijos a través de libros, y fue a buscar uno que cumpliera con los objetivos que ella quería. Y no encontró nada para la niñez, había para bebés y para adolescentes. Y se dijo “Entonces lo escribo yo”. Lo comentó con la profesora de sus hijos y le gustó la idea. Habló, entonces, con la rebetzin Gachi Waingortin, y le envió el libro, pidiéndole sugerencias sobre el contenido judaico que se podía integrar. En un lapso de minutos, Gachi le respondió con el contenido preciso para cada capítulo del texto. Así nació “Bimbo”, una historia de un tigre diferente. Se trata del primer libro escrito en Chile de auto ayuda sobre acoso escolar, que además dio pie a la campaña “No te dejes llevar por el bullying”, que tuvo -hasta la crisis sanitaria- a Roberta visitando colegios públicos y privados ofreciendo charlas sobre los conceptos y herramientas que se deben inculcar para el respeto entre pares, y que sumó a numerosas figuras públicas y del espectáculo en su apoyo. “Mi tarea es transformar lo malo en positivo, y crear conciencia y cambiar lo que no está bien sin apuntar con el dedo, porque apuntar con el dedo también es una falta de empatía tremenda. Se puede transmitir un mensaje pisando huevos y sin quebrar ninguno. Cuando yo hablo, cuando doy un mensaje, hablo en plural, hablo de nosotros, que tenemos, yo no soy dueña de la verdad y también me equivoco”, señala Roberta. ¿Cuál es su objetivo final? “Qué aprendamos a convivir con las diferencias”. Suena tan simple, pero al mismo tiempo es una tarea titánica a la que, con fuerza, iniciativa y convicción se ha abocado esta super mujer. Para conocer más de la campaña “No te dejes llevar por el bullying”, sigue a Roberta en Facebook (https://www.facebook.com/Notedejesllevarporelbullying/) e Instagram (@robertamelodossantos).

El sistema de salud israelí se prepara para el peor escenario

A medida que el número de infectados supera la marca de los 500, el Ministerio de Salud instruye a los hospitales del país a prepararse para miles de pacientes enfermos. Con más de 500 casos confirmados de coronavirus, Israel comenzó el jueves a prepararse para el peor de los escenarios, emitiendo un comunicado del Ministerio de Salud que ordena a los hospitales del país que planifiquen recibir a miles de pacientes en estado grave y que se adapten en consecuencia. El Ministerio de Salud anunció el jueves que otros 96 pacientes han dado positivo por el nuevo coronavirus desde el miércoles por la noche, lo que eleva el número total de pacientes de Israel a 529. Todos los hospitales ahora deben prepararse para acoger a unos 30 pacientes en una sala de cuidados intensivos. El Centro Médico Sheba, el hospital más grande de Israel, se preparará para recibir a unos 50 pacientes. Cada uno contará con un respirador personal en caso de que su condición empeore. Si el número de pacientes supera los 1.000, las salas internas se cerrarán y todas las demás actividades médicas no esenciales se detendrán en conformidad. Los hospitales ya han recibido instrucciones de preparar salas especializadas para pacientes con coronavirus. Si el número llegara a superar los 1.400, los hospitales proporcionarán espacio para 420 pacientes con coronavirus y que presenten síntomas más leves que no requieren supervisión médica cercana pero que aún deben ser hospitalizados. De los 420, 350 pacientes serán tratados en el Centro Geriátrico en Rishon Lezion y 70 serán transferidos al Hospital Shmuel Harofeh en Beer Yaakov, ambos en el centro del país. Si el número de ciudadanos contagiados supera los 1.800, todas las cirugías en hospitales privados en Tel Aviv, Haifa y Herzilya se suspenderán, y recibirán pacientes provenientes de los hospitales públicos. En caso de que haya más de 2.000 infectados, los hoteles cercanos a la zona central de Israel recibirán a todos los pacientes con coronavirus y cuyos síntomas síntomas sean más leves, por lo tanto no necesiten hospitalización. Su cuidado cercano será manejado por el servicio de salud privado, cuyos equipos serán entrenados e instruidos en consecuencia.

Congreso Judío Latinoamericano aplica con comunidades judías protocolos de gestión de crisis

El Congreso Judío Latinoamericano (CJL) desarrolla junto a las comunidades de la región los equipos y protocolos que ha capacitado para enfrentar situaciones de crisis que, ante la coyuntura, son aplicados al coronavirus. Danilo Gelman, quien es el responsable de Gestión de Crisis explicó que en los últimos días, a partir de la propagación del COVID-19, equipos de gestión de crisis revisaron el plan de acción desarrollado junto al CJL, lo ejecutaron y comunicaron profesionalmente con el principal objetivo de proteger y llevar calma a las comunidades. “La experiencia ha demostrado que estar preparados es un factor crucial en la gestión de crisis”, destacó Gelman, que trabajó con distintas instituciones de la región en sus planes de preparación para situaciones de riesgo. “El virus y las acciones que se están tomando para contenerlo impactaran en la rutina de la vida de las comunidades. Los próximos días serán cruciales para contener la pandemia. Mientras mejor estemos preparados, más pronto nos recuperaremos”, destacó. Gelman explicó, “trabajamos con las comunidades para que estén mejor preparadas para tomar decisiones en momentos de crisis. Estos planes sirven para casos de emergencias naturales, epidemias, terrorismo o accidentes”. La comunidad judía de Paraguay, entre otras, ya hizo uso de estos protocolos durante la última semana, “uno siempre piensa en la comunidad judía puede pensar en términos de crisis respecto a situaciones relacionadas con el terrorismo o la seguridad, pero esta pandemia nos ha demostrado en la práctica, que tener protocolos, especialistas de área y habernos ejercitado nos ha puesto en algún lugar de ventaja para dar respuesta a la comunidad a diferencia de otros grupos de la sociedad civil”, explicó Mariano Mirelman, director ejecutivo de la Comunidad Judía de Paraguay. La Sociedad Hebraica Argentina activó esta semana el Equipo de Gestión de Crisis y los protocolos trabajados durante el año pasado con el Congreso Judío Latinoamericano. Sobre cómo enfrentaron la situación, Diego Levy, coordinador del equipo de gestión de crisis resaltó, “un plan de crisis no solo significa atacar la contingencia actual sino poder mirar más allá de la situación inmediata y sobreponernos en tiempo real. Desde Hebraica argentina comprendimos que era necesario actuar ya, no solo para prevenir sino para generar nuevas propuestas creativas para nuestra gente y la comunidad toda. En el día de hoy, hace un par de horas, reabrimos nuestras puertas de manera virtual y realizamos la primera capacitación online para todo nuestro Tzevet de Madrijim, junto a dirigentes, cuerpo médico, voluntarios y profesionales poniendo en marcha nuestro Campus Virtual”, concluyó.