publicado 26 Septiembre 2019

Cambio de planes

El esposo llegó de su Rabino y le dice: “Rab, no puedo más con mi mujer. Entiendo que está mal lo que digo, pero quiero se muera. Pero sabe… más me aterra que alguien sepa lo que pienso y me descubran. ¿Me puede ayudar?” El rabino le contestó, “claro que sí, pero tendrás que acercarte a ella y hacer las paces para que nadie desconfíe de ti cuando ella muera”. Insinuó el rabino, “debes cuidar de ella, ser paciente y agradecido, cariñoso, mostrarte menos egoísta, retribuir y escuchar más”. Luego de las explicaciones, el rabino le entregó un frasco con un polvo especial y le indicó que durante los siguientes treinta días agregue una cucharada en cada comida. Así, lentamente, comenzaría a morir. Pasados los treinta días, con angustia y prisa, volvió el hombre de su rabino. Le gritó: “Ya no quiero que muera. En verdad me di cuenta que la amo. ¿Cómo puedo frenar el efecto del veneno?”. Le respondió el rabino: “quédate tranquilo, lo que yo te di es polvo de arroz. Ella no va a morir, porque el único veneno que había estaba en ti”. El poder de la Teshuva nos invita a frenar deseos nocivos con el mundo. El Talmud ofrece siete ejemplos para analizar con introspección nuestros actos. El Cohen Hagadol (Gran Sacerdote) representaba las distintas categorías de la Teshuvá en el día de Iom Kipur. La Teshuvá trae santidad al mundo, enseña el camino hacia el trono divino, influye contra un mandamiento negativo, acerca la redención, transforma pecados en méritos, alarga la vida de las personas, puede convertirse en el inicio del perdón para todo el mundo. Maimónides describe que el hombre puede inclinarse al camino bueno y ser un justo tanto como inclinarse al camino malo y ser un malvado. Sólo el hombre en su entendimiento, en su pensamiento y experiencia hace lo que es su voluntad – Hiljot Teshuva 5:1. La Mishná propone una guía: mejor una hora de Teshuvá y buenas acciones en este mundo que toda la vida del mundo venidero - Tratado de Principios 4:17. Una buena acción adquiere un ángel defensor en los cielos, una acción errada adquiere un ángel acusador. Si alimentamos rencores, morimos de a poco. Si no ejercitamos la reflexión, nos volamos de este mundo. Si no hacemos Teshuvá, entonces la vida pierde efervescencia y sentido. No hay venenos para sembrar en otros ni polvos para dañarse uno mismo. Sólo la oportunidad de pensarnos para mejorar. En el inicio de este 5780, que tengamos la generosidad y aptitud para hacer las paces. Propongámonos este año no querer ganar siempre, ser servidos, sacar ventaja, explotar al otro. Que podamos tener la iniciativa de amar, de dar, de entregarnos, de servir. Que nuestras acciones hablen por nuestra defensa. Que brindemos por la oportunidad de reencontrarnos con quienes nos han ofendido e incluso hacer las paces con nosotros mismos. ¡LeShaná Tova Tikatevu veTejatemu!, Iehí ratzón shetejadesh uTitjadesh aleinu shaná mlea shel Shalom

publicado 26 Septiembre 2019

Rosh Hashaná: buscando verdad, justicia y paz.

Mientras nos acercamos a Rosh Hashaná, la Torá nos acompaña con lecturas que nos ayudan en el proceso de teshuvá. Una de las parshiot previas a los Iamim Noraim es Shoftim, que nos habla acerca de la justicia. “Shoftim veshotrim titén lejá”, jueces y policías te pondrás. El concepto de justicia es muy amplio porque podemos aplicarlo a diferentes ámbitos de la vida: a lo social, lo interpersonal, lo individual. Sabemos que, para Rabán Shimón ben Gamliel el mundo se sostiene sobre tres pilares, la verdad, la justicia y la paz (Pirkei Avot 1:18). Y la explicación tradicional es que cada valor es prerrequisito para alcanzar el siguiente. ¿Podemos aplicar esta conocida máxima talmúdica a nuestro proceso de teshuvá personal? ¿Podemos parafrasear a Rabán Shimón ben Gamliel y afirmar que nuestra salud espiritual se sostiene sobre estos conceptos fundamentales? Lo primero sería la búsqueda de la verdad. Acceder a la verdad en nuestro fuero más íntimo no siempre es fácil. Solemos ser los objetivos más inmediatos de nuestras propias mentiras. Recordemos lo que enseñó Adin Szteinsaltz en su visita a Chile: ¿A quién se puede engañar? A D´s no se lo puede engañar. La gente no es tonta, no se deja engañar. Por lo tanto, solo queda engañarse a uno mismo. Pero engañar a un tonto, no es ninguna gracia. Si nuestro ser se sostiene sobre los tres pilares de Rabán Shimón ben Gamliel, lo primero que debemos buscar en nosotros mismos es la verdad. ¿Somos lo suficientemente auténticos? ¿Cuál es nuestra verdad? ¿Qué es lo que somos en realidad? Buscar la verdad dentro de nosotros implica un trabajo de “investigación” profundo. Si fuéramos periodistas de un programa de televisión, ¿dónde miraríamos? ¿Qué preguntas haríamos? ¿En qué áreas mandaríamos un “agente encubierto” para que transparente lo que de verdad somos? En Rosh Hashaná debemos mirarnos en un espejo y ser honestos con nosotros mismos. Solamente así podremos avanzar a la siguiente etapa, la búsqueda de la justicia. ¿Qué significa la justicia cuando se trata de nuestro ser interior? Nuestra capacidad de juicio suele distorsionarse cuando la aplicamos a nosotros mismos, pues somos proclives a tender a los extremos. A veces somos demasiado estrictos y nos lapidamos por errores que no son tan graves. O somos demasiado indulgentes y justificamos actitudes que no dejaríamos pasar en otros. Parashat, Shoftim, nos dice “Tzédek, tzédek tirdof”, justicia, justicia perseguirás. Y la repetición de la palabra “justicia” se interpreta muchas maneras, entre ellas, las que dice que debemos perseguir la justicia cuando nos conviene y cuando no nos conviene. Cuando nos toca evaluarnos, muchas veces sentimos que no nos conviene ser justos. Cuando la pugna es de uno mismo contra uno mismo es muy difícil administrar justicia. Habernos acercado a la verdad ayuda, pero llegar a la justicia exige un esfuerzo adicional. La Torá nos ofrece otra idea para lograrlo: la declaración, enunciada dos veces, en Shemot 21:24-26 y en Vaikrá 24:19, que dice: “Ojo por ojo, diente por diente”. No se trata de la “ley del talión”, no se trata de venganza. Es la exigencia de una reparación justa y proporcional al daño. ¿Qué estamos haciendo mal y debemos reparar? Si debemos buscar la justicia, es imperativo que ponderemos correctamente nuestros errores y hagamos las reparaciones correspondientes, tanto hacia los demás como hacia nosotros mismos. Ni más, ni menos. Si somos capaces de encontrar la verdad y, en base a ese conocimiento íntimo, actuar de un modo que sea justo para con nosotros mismos, estaremos más cerca de alcanzar la paz interior. La paz es la sensación de estar haciendo lo correcto en el lugar correcto, en el momento correcto, con las personas correctas. Y es esa paz la que nos dará la tranquilidad necesaria para poder seguir buscando nuestras verdades. Es un círculo virtuoso. Parashat Shoftim nos pide que nos pongamos jueces y policías. Que seamos nuestros propios policías, nuestros propios reporteros en búsqueda de las llaves de la autenticidad. Y nuestros propios jueces, para juzgarnos con honestidad y también con misericordia. Durante todo el mes de Elul, cada día el shofar nos recordó que nos estábamos acercando a Iom Hadín, el día del juicio. En Rosh Hashaná, no debemos dejar pasar por alto esta oportunidad que nos ofrece nuestro calendario: un momento de autoevaluación, de una búsqueda sincera de nuestras verdades, de la consecución de un juicio justo que nos permita alcanzar, para este año que comienza, la tan necesaria y anhelada paz.

publicado 12 Septiembre 2019

¿Para qué rezamos?

Cuenta un relato que D´s no sabía dónde esconderse para que las personas no lo encontraran y finalmente se escondió dentro del ser humano. Simbolizamos esto cuando decimos el Shemá Israel: cerramos los ojos para no buscar a D´s afuera, sino adentro de nosotros mismos. Y es que D´s está donde lo dejamos entrar, puede y debe habitar en nuestro corazón. Pero ojo: tenemos la chispa divina, pero no somos D´s. Según Rabí Israel Salanter, la frase: “Hu Eloheinu, ein od” no debe leerse: “Él es nuestro D´s, no hay otro”, sino “Él es nuestro D´s, no hay otra cosa más que Él”. Todo es D´s y no hay nada fuera de Él. Rabí Israel pone como ejemplo los muñecos de barro. Puedo jugar a que este es un niño y esta una niña, esta es la casa y este es el perro, pero, a fin de cuentas, no son más que barro. La idea es preciosa, pero corre el riesgo de caer en el panteísmo, donde D´s es exactamente lo mismo que el universo, donde la naturaleza y todo lo que hay, es D´s. En la visión judía, D´s aparece como un Ser que es externo al mundo, pero que tras haberlo creado permanece involucrado en él, interviene en la Historia y la supervisa constantemente. Los teólogos actuales hablan de panenteísmo, una visión donde D´s existe e interpenetra cada parte de la naturaleza, pero se extiende más allá de ella. Así, D´s participa de la naturaleza y sin embargo también la trasciende; la naturaleza, entonces, es tanto una manifestación como un producto de la actividad divina. La metáfora del artista calza bien: el artista expresa su actividad creativa en su producto; luego se aparta de él, lo evalúa y se vuelve a acercar para remodelarlo y trata de mejorarlo siguiendo la evolución de su idea. Abraham Yoshúa Heschel escribió dos libros, uno es “El Hombre no está solo” y otro, “D´s en busca del Hombre”. La idea es que el ser humano necesita a D´s tanto como D´s necesita al ser humano. Un rey sin súbditos no es rey, pero la caída de un árbol en la selva no trasciende si no hay un oído que escuche el estruendo. La necesidad es mutua y la plegaria es lo que nos une con el Creador. Cuando pedimos a D´s, sabemos que no vamos a cambiar Su voluntad, por más que lo intentemos. Ignorar eso sería volver al pensamiento mágico, cosa que hemos superado desde la Edad Media. No podemos sobornar a D´s para que cambie Sus decisiones. Sin embargo, rezamos y Le pedimos en nuestros momentos de angustia, porque así nos sentimos menos solos. Rezar es poder sentir que debe haber un propósito en lo que nos sucede, porque es ese propósito lo que da sentido a nuestra vida: D´s es el Oído que escucha. Como hemos visto en algún momento, Heschel analiza el tema de la tefilá y propone que existen dos tipos de plegaria: la plegaria como un acto de expresión y la plegaria como un acto de empatía. La primera es la que sucede cuando el alma ansía la comunicación con D´s. Se trata de algo íntimo y personal que no admite tiempos ni lugares preestablecidos. El estado de ánimo propicio para la oración viene primero; las palabras, llegan después. La segunda, la plegaria de empatía, comienza cuando abrimos el sidur y leemos los textos de la liturgia, Al principio, el significado de las palabras puede resultarnos ajeno. Pero la experiencia de la plegaria no viene de repente, sino que crece ante la palabra escrita que nos ilumina con su riqueza, su firmeza, su misterio. Si verdaderamente estamos buscando su significado, gradualmente nos elevamos a la grandeza de la plegaria. Acá las palabras vienen primero, el sentimiento viene después. Aunque la plegaria de expresión es un fenómeno universal, no es el más frecuente. De hecho, el tipo más común de plegaria es el acto de empatía. No es necesario un estado de ánimo especial para que empecemos a rezar; se llega a la plegaria a través del acto de leer y sentir las palabras del libro de oraciones, a través de la empatía con las ideas que impregnan las palabras. Los momentos en los cuales la plegaria surge del alma como un acto de expresión son valiosos, pero escasos. La plegaria de empatía siempre está disponible. Por eso la tefilá tiene un rito: palabras, conductas, tiempos preestablecidos, que sirven para dar un marco a los sentimientos. Rezar de una manera predeterminada puede ayudar a que nos concentremos mejor en la difícil tarea de contactarnos con lo trascendente. Podemos rezar con las palabras correctas y que la tefilá sea genuina; o podemos rezar con las palabras correctas y que la tefilá sea una repetición mecánica, es decir, que no logre alcanzar el estado de plegaria como acto de empatía. Pero es un hecho que las melodías y conductas aprendidas ayudan al momento de rezar. Hay una búsqueda mutua: D´s nos busca a través de la Torá; nosotros Lo buscamos a través de la tefilá. Estamos acercándonos a los Iamim Noraim. Con su liturgia tan especial, las Altas Fiestas nos proveen del ambiente propicio para alcanzar la tefilá por empatía participando de los rezos, escuchando el shofar, compartiendo con nuestros seres queridos y con nuestra comunidad. Solemos aprovechar la instancia para pedir a D´s un año bueno. Mejor que eso, es agradecer por el año que ha pasado. Agradecer implica, no solo tomar conciencia de lo positivo, sino buscar la manera de capitalizar lo que sentimos como negativo. Ahí puede estar la llave para tener un año realmente bueno.

publicado 12 Septiembre 2019

Un cerco para Tu jardín

Una de las 613 mitzot consiste en poner un Maaké alrededor de nuestros balcones y terrazas. Tenemos la obligación según la Torá de prevenir cualquier accidente. Este Maaké también puede ser puesto alrededor de nosotros mismos para cuidarnos y prevenir accidentes. “Cuando edifiques casa nueva, harás balcón a tu terrado, para que no eches culpa de sangre sobre tu casa, si de él cayere alguno” – Dvarim 22:8. Rambam s.XII dice al respecto, “de manera similar en relación a cualquier obstáculo que amenaza la vida, hay una mitzva positiva de remover ese objeto y estar atento al mismo… si uno no remueve ese objeto peligroso está trasgrediendo una mitzva. Porque está escrito: Te cuidarás a ti y cuidaras tu alma” - Mishne Tora, Hiljot Rotzeaj 11:4. Rambam define que previo a construir el cerco, se debe pronunciar la bendición “Asher Kidshanu Bimitzvotav Vitzivanu Laasot Maakeh” - Brajot 11:8 Este principio halájico permite definir también que, si sabemos que no podemos controlar alguna situación, mejor poner un maaké al comienzo y decidir entonces no acercarnos. El concepto se extiende en un nivel de Torá para ser “extremadamente cuidadosos” y evitar todas las situaciones peligrosas: “Jamira Sacanta Meisura” –más estrictos por el peligro de algo prohibido-. La Torá nos invita a separar lo que podemos cambiar de lo que no, ser conscientes de lo importantes que son los pequeños gestos y muy especialmente, aprender a cuidarnos. Debemos construir los límites frente al peligro, anticiparnos a consecuencias indeseadas y ser consistentes en el cuidado del cerco.

publicado 05 Septiembre 2019

No es un árbol, es la Actitud

“Cuando sities a alguna ciudad, peleando contra ella muchos días para tomarla, no destruirás sus árboles metiendo hacha en ellos, porque de ellos podrás comer; y no los talarás, porque el árbol del campo no es hombre para venir contra ti en el sitio” – Dvarim 20:19. Parece una simple orden contra la destrucción de árboles frutales, incluso en tiempos de guerra, cuando la vida y las extremidades dependen de destruir todo lo que se cruza en el camino. Sin embargo, su comprensión de unas pocas palabras en la Torá, se “derivó” en algo mucho más profundo que la lectura literal. A partir de esta prohibición de talar árboles, la tradición judía desarrolló un precepto llamado Bal Tashjit, que significa “No destruir”. Por ejemplo, en el Talmud, este principio rige para evitar el desperdicio de aceite de la lámpara, el desgarro de la ropa, el corte de muebles para leña o la matanza de animales – M. Shabbath 67b. El Sefer HaJinuj explica que la raíz de la mitzvá de bal tashjit es bien conocida: educar a nuestras almas a amar el bien y lo que esto implica y apegarse a ello. Al hacerlo nos apegamos al bien y nos alejamos de cualquier cosa mala y de cualquier clase de destrucción. Éste es el camino de los jasidim -personas especialmente piadosas- y de aquellos con buenos actos, quienes aman la paz y buscan el bienestar de los demás, acercándolos a la Torá. Ellos nunca derrochan nada, ni siquiera un grano de mostaza y les provoca dolor ver cualquier destrucción. Si son capaces de evitarla, dedicarán todos sus esfuerzos para evitar que algo sea destruido - Parashat Shoftim, Mitzvá 529. No sólo hablamos de destruir jardines de flores, dañar objetos de arte, arrancar páginas de un libro. Bal Tashjit como mitzvá, pide ideales nobles. La creación es un proceso continuo, y los humanos en todo momento han sido socios de D-s para salvaguardar su potencial. El mundo es un regalo de D-s para nosotros; Lo que hacemos con él es nuestro regalo a D-s.

publicado 29 Agosto 2019

No te cortes solo

“Ustedes son hijos de Hashem su D-s; no se cortarán ni se rasurarán la frente a causa de un muerto” Dvarim 14:1. Rashi sXI comenta que la práctica de infligirse una herida por el dolor derivado de la pérdida de un pariente era frecuente entre los Emoritas. Sin embargo, la frase “no se cortarán”, fue aplicada imaginativamente por los sabios a las divisiones dentro de la comunidad - T. Yevamot 14a. Por eso, una sola ciudad no debe tener dos o más tribunales religiosos que dicten fallos diferentes. Es decir, está prohibido fragmentar la sociedad judía mediante la adopción de diversos y diferentes rituales y costumbres. El T. en Pesajim 50b ilustra este concepto. En la Mishna discuten el caso de una persona que viaja desde un pueblo cuya costumbre es no trabajar en Erev Pesaj a un pueblo cuya costumbre es trabajar. Allí la Mishna, afirma que esa persona, debe adherirse a las restricciones de ambos lugares. Concluye diciendo que no debe cambiar la costumbre de ningún lugar, para no causar argumentos y contra argumentos. Rambam en Hiljot Avoda Zara 12 afirma que el enunciado está destinado a detener el disgusto social y la disidencia. Permitir prácticas halájicas individuales indudablemente generarían desunión y confrontación. No cortarte significa evitar el disgusto y la segregación creyendo que eres la medida de la justicia. La invitación es a ser parte y entender que hay otras versiones y realidades más allá de lo que crees o supones. Somos artífices de un pueblo, con un único D-s, con una sola Torá. En esa unidad debemos inspirarnos hacia el respeto y el conjunto.

publicado 22 Agosto 2019

La historia de Fentay Alamu, nueva vice Embajadora israelí en Chile

Fentay llegó a la Cancillería tras una carrera de más de 10 años en el área de Dirección de Procesos Organizativos y de un muy buen puesto en RAFAEL, la Autoridad de Desarrollo de Medios de Combate de Israel, donde era asesora en ese mismo ámbito. Tiene un primer título B.A. en Recursos Humanos. Fentay, has tenido trabajos de mucha responsabilidad en marcos muy destacados, como Rafael, el último en el que trabajaste antes de ir a la Cancillería. ¿Qué dirías que te ha empujado siempre para ir avanzando en las cosas que decidías? -Quizás la base sea mi concepción de mundo, mi actitud ante la vida. Yo jamás habría concebido firmar seguro de paro, por ejemplo. Siempre hice varias cosas al mismo tiempo. Lo aprendí de mis padres. Vine de un mundo y una familia que llegó a Israel entendiendo que uno tiene lo que va creando por sí mismo. Para mi alegría, lo capté rápidamente. Una buena educación indudablemente. -Así es. Mi madre nos educó así, a no esperar que nos den las cosas sino a trabajar para conseguirlas. Me alegra que menciones a tu familia, porque apuesto a que en tu caso, el esfuerzo por llegar a Israel ya fue toda una travesía… -Así es. El viaje cruzando Sudán desde Etiopía duró un año y medio. Tuvimos muertos en el camino. No hay ninguna familia judía etíope que haya llegado a Israel sin haber perdido a alguien. Es un milagro haber sobrevivido. ¿Qué pasó con tu familia? -Yo tenía dos hermanas mayores que fallecieron ya antes de mi nacimiento y mis padres tenían el gran temor que yo no logre llegar con vida a Israel. Desde que llegamos al país vivimos en Carmiel. Aquí nacieron mis 6 hermanos, 5 varones y una mujer. Nos fuimos integrando de a poco a la ciudad, a los estudios, el trabajo…no fue sencillo. Fue una guerra diaria para hacernos un lugar. Y estoy segura que el enfoque de mis padres fue lo que determinó que mi realidad de vida sea la que fue. Muchos no recibieron las oportunidades necesarias. Yo no esperé. Me las hice sola. Me parece que el país es muy joven, la situación es difícil y a la gente le costó mucho la integración. Todavía estamos luchando para darnos nuestro lugar. Y hoy tienes la responsabilidad de mostrar el camino a tus propios hijos… -Así es. Estoy casada con Samuel , que es ingeniero mecánico y también llegó de Etiopía, cuando tenía 10 años. Tenemos 3 hijos: Dvir,de 8 años, Klil de 6 y Hadara de 1 año y 9 meses. Somos una familia tradicionalista. Vivimos en una localidad comunitaria en el norte, cerca de Misgav, que se llama Mijvanim. Somos unas 100 familias, una gran experiencia. Reciben a la gente tal cual uno es. Con tres niños chicos no habrá sido fácil hacer el curso medio año, intenso, en Jerusalem. -Así es. Veía a mi familia únicamente durante el fin de semana. No fue sencillo. ¿Tú personalmente te has topado con muchos techos que tuviste que luchar para romper? De origen etíope, mujer… -Creo profundamente que en cada techo había cosas por las que luchar. Pero yo no caigo ante las dificultades. No pierdo el tiempo. Siempre hay otro camino que abrir. Si aquí está cerrado, avancemos por otro lado, al final uno llega a gente con cabeza abierta de la que también se puede aprender….Ese encare me ayudó mucho. Y uno irradia lo que siente, lo cual permite que otros te vean por lo que vales, no por un posible prejuicio inicial. -Por supuesto. Cuando yo era niña, el papá de una amiga me decía “cuando crezcas vamos a abrir juntos un negocio”. Siempre creyó en mí y eso me dio mucha fuerza. Hasta ahora se aconseja conmigo. Y yo siempre busqué ejemplos de los que aprender.

publicado 22 Agosto 2019

El Keren Hayesod renueva su compromiso con Israel y la comunidad

El pasado martes 13 de agosto, el salón de eventos del Círculo Israelita de Santiago, en el Mercaz, lucía blanco y celeste en honor a la bandera de Israel y con motivo de la Cena Anual del Keren Hayesod, que tuvo como invitado especial al comediante argentino Roberto Moldavsky. Con la presencia de la Embajada de Israel en Chile, Marina Rosenberg; la Primera Secretaria de la Embajada, Fentay Alamu; el Director para América Latina de la organización, Yoel Embón, y el Presidente de la Comunidad Judía de Chile, Gerardo Gorodicher, se realizó un homenaje a Eduardo Avayú, quien después de 11 años en el liderazgo de la organización pasó la posta a Jaco Leopold, presentado en el evento como nuevo presidente del Keren Hayesod. En la cena también se presentó a quien asumió la presidencia de la División Femenina. Se trata de Karen Pupkin, quien sucedió a Ioná Pollak en el cargo. Pollak, quien nació en Israel, señaló “estoy en el Oeste, pero mi corazón está en el Oriente”, y se comprometió a continuar apoyando el trabajo de la organización. Conversamos con Eduardo Avayú y Jaco Leopold para conocer su evaluación del trabajo ya realizado y el que está por venir, en momentos en que el Keren Hayesod se encuentra en un momento especial de su historia en la comunidad judía chilena. Entrevista a Eduardo Avayú: “Trabajando en el Keren Hayesod me di cuenta de todo lo que uno puede hacer para ayudar a las generaciones futuras” Fue después de un viaja a Polonia e Israel que Eduardo Avayú aceptó la propuesta de presidir el Keren Hayesod. La experiencia de conocer los campos de concentración y pensar cuál habría sido el destino de los judíos de Europa de haber existido Israel en la época de la Segunda Guerra Mundial, lo motivó a liderar el capítulo chileno de la organización más importante para la Aliá y fundamental para la continuidad de Israel. Luego de 11 exitosos años en esta posición, Eduardo dio un paso al costado para dar paso a un voluntario que asume la presidencia, Jaco Leopold, pero sólo cambia de rol no de motivación, ya que continuará apoyando la labor de la Keren Hayesod. ¿Cómo llegó a colaborar en el Keren Hayesod? -Andrés y Rodolfo me invitaron a colaborar en el 3G, cuando estaban empezando el programa, con Eduardo Waingortin. Y a través de ellos llegué al Keren Hayesod. 3G es un programa fundamental para construir una generación de recambio, hay muchos de los que ya participaron que están ocupando cargos en directorios de instituciones comunitarias. Estoy muy contento con eso. Empecé a trabajar en el Keren Hayesod porque llegué a un momento de mi vida en que necesitaba entregar, cuando uno ha tenido suerte en la vida, es bueno devolver ala comunidad, y en particular a la comunidad a la que uno pertenece. Entonces se me presentó la oportunidad, José Codner me dijo que fuera a trabajar con él y lo hice. No es que haya buscado la oportunidad, son cosas que llegan, de repente todos se alinea y pasa. Y trabajando en el Keren Hayesod me di cuenta de todo lo que uno puede hacer para ayudar a las generaciones futuras. Esa es nuestra responsabilidad, hacer que este mundo sea mejor para sus hijos. ¿Qué lo hizo permanecer 11 años en la presidencia del Keren Hayesod? -Bueno, porque no se lograba encontrar otra persona que quisiera asumir la presidencia. Trabajé durante años a la par con el Sheliaj, nos juntábamos una vez a la semana a revisar todos los temas. Por suerte con el tiempo aparecieron Andrés Tursky, Daniel Kohn y Rodolfo Bortzusky, con ellos empecé a armar equipo y se ofrecieron a ayudarme en esta labor, invitamos a varias personas, necesitábamos un buen abogado y Álvaro Rosenblut, que es un gran dirigente comunitario, se integró a este grupo, lo que permitió llegar a tener un equipo joven, de la generación que me sigue, pero con ellos se logró llevar esto adelante. Y me di cuenta de que era un buen equipo con el que eventualmente podíamos llegar a una persona que pudiera sucederme. Si tuviera que hacer un resumen de estos 11 años, ¿qué destacaría? -Hubo muchos momentos difíciles para Israel en estos 11 años, en que tuvimos que hacer campañas de emergencia. Cuando asumí la presidencia venía llegando de un viaje a Polonia e Israel con motivo de los 60 años de Israel, y cuando estuve en Auschwitz me di cuenta de que lo importante que es que haya un Pueblo Judío en la Diáspora que apoye a Israel, porque llevándolo a los tiempos actuales, si te das cuenta de cómo ha aumentado el antisemitismo disfrazado de antisionismo, es imprescindible que los judíos estemos alerta y apoyando en todas las situaciones a Israel. Es una lástima que sea así, es una lástima que el mundo no sea hermanable, pero es la realidad que vivimos. El Keren Hayesod pasó recientemente por un proceso muy relevante de formalización, y al mismo tiempo lanzo un fondo de proyectos concursable, ¿nos puede contar de eso? -El mérito de la fundación es de Jorge Stern, el anterior Sheliaj, más que otra persona, y Álvaro Rosenblut que dio su apoyo. Pero habíamos intentado ya varias veces formalizar y nos habían dicho que no era posible, hasta que se encontró la forma de hacerlo. Creo que el mundo de hoy día obliga a que todas instituciones funcionen de forma transparente. Y no hay mejor forma que tener una institución que cumpla con todas las normas legales, en regla y que rinda cuentas. Antiguamente las cosas se hacían de otra forma. Y los fondos concursables son mérito del Directorio que me acompañó. Ahora que deja la presidencia, ¿va a seguir colaborando con el Keren Hayesod desde otro cargo? -Voy a seguir apoyando, especialmente a Jaco en todo lo que me pida, y por supuesto seguiré haciendo mi lista. ¿Cuáles cree que son los desafíos que va a enfrentar Jaco en este período? -El desafío es que la comunidad chilena tiene también muchas necesidades. Las instituciones comunitarias hacen sus campañas de recaudación todas juntas, al mismo tiempo y pidiéndole siempre a las mismas personas. A pesar de que en el Keren Hayesod tenemos una profundidad bastante buena en la comunidad judía chilena, es una de las campañas que llega a más gente o que más recauda per cápita. En segundo lugar, siempre va a ser un desafío encontrar y formar un sucesor, entonces una de las sugerencias que le puedo hacer es que empiece desde ya, y que sea una persona que entienda el funcionamiento del Keren Hayesod y que esté motivado. Jaco Leopold, nuevo presidente del Keren Hayesod: “Generaremos un círculo virtuoso en el que, con los años, podremos aportar cada vez más a nuestra comunidad” Cuando Dany Kaplan, sheliaj de Keren Hayesod, contó cómo fue que le propuso a Jaco Leopoldo tomar la posta de Eduardo Avayú liderando la organización, dijo que su respuesta fue: “Es la propuesta más emocionante que me han hecho”. El entusiasmo con el que el joven ingeniero comercial (tiene 40 años de edad) aceptó el desafío se dejó entrever en el discurso que pronunció en la Cena Anual realizada martes 13 de agosto en el Mercaz, en la que relató el emotivo momento en que se había comprometido con la labor de la organización: cuando en el viaje de estudios del Instituto Hebreo llevaron a su generación a recibir a olim jadashim de Etiopía al aeropuerto Ben Gurión. Jaco, en la Cena Anual del Keren Hayesod contaste qué te había motivado para asumir la presidencia. Con esa motivación, ¿cuáles serán los focos o ejes que tendrá tu gestión? -En los últimos 12 a 24 meses se ha generado mucha inercia positiva en el Keren Hayesod. Tenemos un directorio muy dinámico y comprometido. Con ellos trabajaremos en varios frentes que nos ayudarán a acercarnos a las personas de diferentes edades. Por ejemplo, pondremos mucho foco en la juventud, buscando educar y transmitir como la organización fue y sigue siendo parte fundamental en la vida de los judíos de Israel y la diáspora. En el otro lado del ciclo de la vida, trabajaremos con los más adultos. Buscando con ellos la fórmula para apoyarlos en transmitir a sus hijos, adultos también, la importancia de ser contribuyentes y/o voluntarios. Todo ese foco y esfuerzo queremos canalizarlo en parte reforzando nuestra relación con las comunidades, que al día de hoy es muy buena, pero queremos acercarnos aún más. Hay grandes proyectos en la comunidad y vienen otros. Creemos que tenemos mucho que aportar y estamos convencidos que trabajando en conjunto podemos lograr más y mejores cosas. Asumes la presidencia en momentos en que el Keren Hayesod se ha constituido como fundación y ha lanzado una convocatoria abierta al ishuv para participar en un fondo para proyectos concursables. -Si bien hay ciertos aportes permanentes, la idea de lanzar fondos concursables busca sacar lo mejor de todos nosotros y que nos esforcemos cada día más en generar ideas y proyectos de alto impacto. Esperamos poder apoyar proyectos alineados con los objetivos y misión del Keren Hayesod y que idealmente beneficien a la mayor cantidad de personas posible. No tengo duda que con esto generaremos un círculo virtuoso en el que, con los años, Keren Hayesod podrá aportar cada vez más a nuestra comunidad y, poniendo todo el optimismo por delante, ojalá poder a portar a muchos y grandes proyectos cada año. Ahora, respecto de Israel, ¿cuáles son los compromisos y desafíos? -Los compromisos que Keren Hayesod tiene con Israel no cambian mucho año a año. El mandato es claro y tiene como objetivo apoyar las aliyot, la absorción, proyectos de educación en tecnología y proyectos educativos de nivelación social. En este marco hay cientos de iniciativas diferentes a las cuales aportamos. En algunas participamos desde el anonimato y en otras plasmando el nombre de alguna división (Dor Emshej, Dor Ajshav, División Femenina o Campaña General). Este año, estamos apoyando fuertemente, a través de la División Femenina liderada por Karen Pupkin, la aldea Juvenil Ben Yakir en Israel. Un centro en el que viven y estudian más de 100 jóvenes en riesgo social y para el cual estamos financiando la construcción de la nueva escuela tecnológica. Para este caso estamos buscando aportes especiales dirigidos al proyecto y trabajando en difusión para que sea un proyecto apoyado por toda la comunidad de Chile. Cada vez que Keren Hayesod Chile se enfoca en un objetivo como este, alienando a nuestra comunidad en torno a él, los resultados sobrepasan lo esperado y el impacto logrado realmente aporta a mejorar la vida de miles de judíos. Finalmente, ¿crees que por tu edad tengas una mayor llegada hacia los jóvenes de la comunidad? Y si es así, ¿cuál sería la convocatoria para ellos, por qué debieran apoyar al Keren Hayesod? -Mi edad podría ayudar aunque tenemos varias personas menores a mi enfocadas en la juventud. Sin embargo, como mencioné antes, debemos trabajar en que los más jóvenes entiendan que Israel es un regalo que nuestras generaciones han recibido. Debe cuidarse y pasa a ser responsabilidad de nosotros lo que ocurra hacia adelante.

publicado 22 Agosto 2019

Noventa y Dos

“Será si seguramente escuchas (shamoa tishme’u)... - Dvarim 11:13”. Noventa y dos veces aparece el verbo SH-M-A –escucha-. La reiteración del verbo, denota la magnitud de la tarea. Cierta vez, el rey Salomón soñó con la presencia de D-s. Allí, le preguntó el Rey, qué obsequio le gustaría recibir. La respuesta en Melajim 3:9 es “lev Shomea”, literalmente “un corazón que escucha”. Salomón basó sus juicios en la capacidad para escuchar, entender emociones detrás de palabras y sentir lo que se decía u omitía. Escuchar es la clave virtuosa de una vida religiosa. D-s siempre habla, pero el desafío es estar atentos a la escucha para percibir esa voz. La Torá propone reaccionar frente al grito aplacado de los angustiados, pobres, débiles, vulnerados. El ser religioso es recuperar la escucha frente a las personas con dolor existencial. El judaísmo trazó su destino hacia un monoteísmo puro, en donde no hay lugar para lo visual. En tanto, potenció la escucha como el factor de conexión entre el Creador y sus creados. La escucha activa, es la clave para comunicarse con los demás. Ser receptivos sin distracción, evitar prejuicios por sobre la resolución, la escucha con interés por sobre los detalles. Asertividad en la escucha es ser honestos vinculando los sentimientos y emociones que se generan. Moshé, una vez más insta a escuchar: el grito tácito de los demás y la voz suave y apacible de D-s.

publicado 22 Agosto 2019

Acabamos de vivir Tishá beAv

Acabamos de vivir Tishá beAv, el día más triste del calendario hebreo. En él lloramos, entre muchas tragedias que aquejaron a nuestro pueblo, la destrucción de ambos templos de Jerusalem y la consecuente pérdida de la independencia nacional. El texto central de esta conmemoración es Meguilat Eijá, las “Lamentaciones de Jeremías”. Leer Meguilat Eijá supone un ejercicio tremendo de fortaleza. Las descripciones de la destrucción del primer templo son escalofriantes. No se trata solo de la destrucción de un edificio, es la destrucción de una nación. Se trata del asesinato de los habitantes de la ciudad, se trata de niños, jóvenes y ancianos muriendo de hambre o heridos de muerte en las calles, se trata de madres comiendo a sus hijos. Leer Meguilat Eijá nos recuerda de manera horrorosa lo que hemos vivido en la Shoah. Cuando leemos Meguilat Eijá solemos creer que el relato de Jeremías es una descripción de lo que él está viendo con sus propios ojos. Sin embargo, el rabino Shai Piron nos ofrece un análisis diferente. En un artículo publicado en el sitio de internet “929” dedicado al estudio bíblico, Shai Piron explica que Meguilat Eijá, lejos de ser una descripción en tiempo presente, fue escrito por el profeta Jeremías diecisiete años antes de la destrucción de Jerusalem. Cita como prueba el capítulo 36 del libro de Jeremías, que comienza estableciendo la fecha de la profecía en el año cuarto del reinado de Joaquim ben Joshiahu, rey de Yehudá. El texto relata que, en esa fecha, el profeta Jeremías recibe una revelación de D´s en la cual se le ordena tomar un pergamino y escribir las palabras que D´s habría de dictarle. D´s justifica su decisión diciendo: “Quizás oiga la casa de Yehudá todo el mal que podría acontecerles y retorne cada uno de su mal camino y yo podría perdonar su maldad y su pecado” (versículo 3). Jeremías le pide a su amanuense, Baruj ben Neria, que escriba lo que él habría de dictarle. El texto no lo aclara pero, dadas las reacciones que genera, es perfectamente plausible que se trate del Libro de las Lamentaciones. Jeremías, quien estaba escondido del rey, pide a Baruj ben Neria que vaya al Templo y lea el texto recién escrito delante del pueblo. Entre las personas que escuchan hay alguien que, al tener acceso a algunos círculos de poder, informa a los príncipes más cercanos al rey, quienes citan a Baruj ben Neria para oír de su boca las palabras del profeta. Leemos en el versículo 16: “Y fue que, al escuchar todas aquellas palabras, cada uno se volvió espantado a su compañero y dijeron a Baruj: sin duda urge contarle al rey todas estas palabras”. Envían, pues, un emisario para hacerlo. El rey lo recibe en su casa de invierno, junto a un brasero que ardía frente a él. Y antes de que el emisario hubiera leído tres o cuatro columnas, el rey rasgó con un cuchillo el pergamino y lo echó al fuego hasta que todo el rollo se consumió (versículo 23). Lo que sucede después es que el rey manda a apresar a Baruj ben Neria y a Jeremías, D´s los protege y vuelve a dictarles el libro que el rey había quemado. Todo el libro de Jeremías, y de hecho todos los libros proféticos, son súplicas de D´s al pueblo instándolo al arrepentimiento. Los profetas piden una conducta ética: cuidar la sociedad, no abandonar a los pobres, a la viuda, al huérfano, al extranjero. Ser correctos, tanto en el comercio como en las relaciones humanas. Abandonar la violencia, no abusar de los más vulnerables. Porque transgredir estos principios no puede más que generar destrucción. A lo largo de todo su libro, Jeremías repite una y otra vez que, si el pueblo no cambia su conducta, la ciudad de Jerusalem será destruida. Pero pensar que el texto de Eijá, con esa descripción tan cruda de lo que habría de suceder, llegó a oídos de quienes tenían el poder político para evitarlo y no lo hicieron, es escalofriante. El rabino Shai Piron hace un análisis sobre este texto diciendo que muchas veces los políticos, aun sabiendo que están llevando a su pueblo a la destrucción, se niegan a modificar sus decisiones cuando hacerlo pone en riesgo su estabilidad en el poder. Pero podríamos encontrar otras enseñanzas. ¿Cuántas veces no escuchamos consejos bien intencionados, palabras que tratan de hacernos el bien? En una hermosa clase, el rabino Ari Sigal nos planteaba que la única manera de escuchar un consejo es tener certeza del cariño y de las buenas intenciones de quien nos lo da. Pero muchas veces, aun sabiendo que el otro quiere nuestro bien, somos como el rey que rompe y quema los consejos porque no los quiere escuchar. Leemos en Levítico 19:17, justo antes de la indicación de amar al prójimo como a uno mismo, la orden de advertir a nuestro hermano cuando vemos que se está equivocando. Esta debe ser una de las mitzvot más difíciles, básicamente porque nunca estaremos seguros de si tenemos derecho a hacerlo, si vamos a quedar mal, si vamos a dañar la relación. Y, sin embargo, cuando vemos a alguien que nos importa cometiendo algún error grave, es bueno recordar que intervenir (con tacto, con delicadeza, con criterio) es nuestra obligación. A su vez, cuando recibimos consejos, cuando alguien nos dice (con ese mismo cariño) que no lo estamos haciendo bien, quizás sea bueno tener presente que está tratando de cumplir con su deber. Y no olvidar las terribles consecuencias de la actitud de Joaquim rey de Yehudá, cuando quema la descripción de lo que sucederá a su reino, una destrucción acerca de la cual no quiere escuchar.

Conociendo y compartiendo la realidad de las personas en situación de calle

Desde el año pasado, los jóvenes voluntarios de CADENA se han sumado a la labor que realiza el Hogar de Cristo en los recorridos nocturnos en los que visita y acompaña a personas en situación de calle en la Región Metropolitana. Primero se integraron a recorridos ya programados y luego comenzaron a realizar sus propios recorridos, acompañados y guiados por miembros de la organización de beneficencia fundada por el Padre Alberto Hurtado. Como comenta Benjamín Caro, voluntario de CADENA, son “cuatro horas en las que se busca personas en situación de calle para darles algo de comer y cosas que necesiten, pero lo más importante es darles compañía. Esta es gente que, generalmente, es marginada de la sociedad y sólo comparte con otras personas en situación de calle, por eso lo que más agradecen de los recorridos es que uno converse con ellos y comparta un café; están acostumbrados a que la gente ni si quiera cruce miradas con ellos cuando pasa por su lado”. Son unos 15 a 25 voluntarios de CADENA que participan en la ruta que se realiza cada 15 días. Van cargados de comida, sándwiches, té y café. “Además de llevarles comida, llevamos también ropa, como frazadas en la época de invierno. Pero la verdad la comida y la ropa son como un detalle, lo que hacemos es bajarnos a conversar con ellos. Nos cuentan sus historias y nosotros les preguntamos cómo han estado, si necesitan algo”, agrega Déborah Gómez, también voluntaria de CADENA y encargada de los recorridos nocturnos con el Hogar de Cristo. La conversación y contacto directo con las personas a las que visitan en los recorridos les ha permitido a estos jóvenes, como indica Benjamín, identificar a adultos mayores y personas con VIH en situación de calle, que necesitan mayor ayuda. “Uno sale con tantas historias, con lo que te hablan, con las cosas que cuentan, que al final te sientes feliz, ellos arman y viven su vida ahí, tienen sus “rucos”, que son las pequeñas casas que se hacen, tienen sus cosas y las cuidan. Uno se imagina que participar de esto es algo muy terrible, que va a salir casi llorando o con frustración, pero no es así. Obviamente la gente está en una situación horrible y pasa frío. Y a pesar de que uno tiene una opinión muy formada de cómo es la gente en la calle, se encuentra con una realidad distinta de lo que pensaba. Es una experiencia que te deja una sensación muy buena, porque permite saber que al menos son ayudados por el Hogar de Cristo y otras fundaciones que hemos visto cuando salimos”, explica Déborah. ¿Por qué es actividad relevante para CADENA, que es una organización que se fundó para asistir en caso de desastres naturales? La respuesta la da Benjamín, quien indica que “CADENA se fundó para reaccionar en situaciones de emergencia y desastres naturales, es una organización que busca ayudar a la sociedad ante crisis, más allá de la comunidad judía. Si bien estas actividades no son situación de emergencia, si son de gran importancia y nos ayudan a generar lazos con ONG’s amigas, con las que -ante una situación de emergencia- trabajaremos mano a mano. Además, esto genera una red de voluntarios activos: durante este año hemos sido más de 70 voluntarios en las salidas, los cuales ahora forman parte de la red de CADENA y están dispuestos a ayudar en lo que se necesite”.

El nuevo formato para escuchar historias

Un podcast es una pieza de audio que se emite con una periodicidad definida y continuidad, que se puede descargar en Internet o bien se puede escuchar en línea, desde un teléfono inteligente o dispositivo. El origen del nombre de este formato viene del iPod, el dispositivo de Apple para reproducir música, y el término “broadcast”, que en inglés significa transmitir. En los últimos años, los podcasts se han popularizado, hay diversas aplicaciones disponibles para teléfonos y web tanto para escucharlos como para construirlos, y la gran mayoría de los medios de comunicación (en Chile, por ejemplo, El Mercurio, La Tercera y Canal 13) generan contenido en esta modalidad. Si aún no conocen este formato, les recomendamos acá tres podcasters que les podrían interesar. Karen Codner, desde el celular https://www.karencodner.com/blog/category/Podcast La escritora Karen Codner, autora de “Respirar bajo el agua” (2016) y creadora de la Fundación Memoria Viva, lanzó recientemente un complemento a su Blog (https://www.karencodner.com/) en formato podcast, titulado “Celular: un llamado a la creatividad”. Con dos capítulos ya online, Codner extiende su pasión por las letras a un formato de conversación, dialogando con la escritora chilena Andrea Jeftanovic y reseñando dos libros de la italiana Natalia Ginzburg. Nicole Senerman, la voz experimentada https://lavidadelosotros.subela.cl/ La experiencia en las artes y el mundo audiovisual de Nicole Senerman es tan amplia como su creación en formato radial y, desde hace unos 10 años, como podcasts. Directora de fotografía, profesora universitaria, creadora de contenido multimedia, asistente de la compañía de Teatro Ictus y conductora radial, Nicole empezó en el formato de voz para Internet con un programa web que llamó “Repostera del crimen” (que lamentablemente se encontraba en la plataforma Podcaster.cl, cerrada en el 2013). Actualmente, en la radio online subela.cl, tiene el radio show “La vida de los otros” (en el link), mientras desarrolla un proyecto para llevar a formato podcast la obra de dramaturgos chilenos contemporáneos, como Pablo Paredes, Emilia Noguera y Manuela Infante. Maccabeo escucha https://open.spotify.com/show/4dJZsnCRxAT64ui4xB8yCk Nacido como un proyecto de hasbará, “Maccabeo escucha” fue una iniciativa que se desarrolló durante el año 2018, liderada por Ariel Kauderer y llevada a cabo por madrijim de Maccabi Hatzair Chile, contó con 15 capítulos. Disponibles en Spotify, las entregas radiales online abordaron temáticas como actualidad israelí y mundial, actualidad nacional, ciencia y tecnología israelí e historias, todos muy contingentes de escuchar. De acuerdo a cifras de los propios realizadores, estos podcasts han sido escuchados por más de 10.000 personas.

Celebración comunitaria de Rosh Hashaná en el “Seder malón”

En un maravilloso encuentro y con una impresionante asistencia se celebró en el Mercaz la segunda noche de Rosh Hashaná, en una novedosa actividad que se llamó “Seder malón” y que consistió en comer y compartir juntos una seudá de este jag. Se bailó Hora y cantamos junto al Jazán del Círculo Israelita de Santiago, Ariel Foigel, hermosas canciones en hebreo e idish. Nos acompañaron los Rabinos Eduardo Waingortin, Gustavo Kelmeszes y Ari Sigal. Comimos un rico buffet, gracias a la comida que trajeron todos los asistentes que se quedaron después de la Segunda Tefilá Nocturna. Fue una maravillosa noche para el recuerdo en el comienzo de este nuevo 5.780. Gracias a cada uno de los que lo hizo posible.

Escritora polaca que criticó el antisemitismoen su país ganó el Premio Nobel 2018

Olga Tokarczuk, escritora de «Los libros de Jacob» aclamados por la Academia Sueca como una «obra maestra», ganó el premio nobel de literatura de 2018. La novelista polaca Olga Tokarczuk y el escritor austriaco Peter Handke ganaron los premios Nobel de literatura 2018 y 2019. Tokarczuk es la 15va mujer en ganar el premio Nobel de literatura en más de 100 años. De los 11 premios Nobel otorgados en lo que va de la semana, todos los otros galardonados fueron hombres. Tokarczuk, de 57 años, es una de las autoras más conocidas de Polonia. Los conservadores polacos la criticaron y recibió amenazas de muerte por criticar aspectos del pasado del país, incluidos sus episodios de antisemitismo. Ella critica duramente al gobierno de derecha de Polonia. Su novela «Vuelos» ganó el Premio Internacional Booker en 2018 con historias de viajes modernos. «Los libros de Jacob», que la Academia sueca aclamó como «obra maestra», abarca siete países, tres religiones y cinco idiomas, y traza la historia poco conocida del franquismo, una secta mesiánica judía que surgió en Polonia en el siglo XVIII. Lanzado en 2014, sus páginas están numeradas al revés al estilo de los libros hebreos. Se convirtió en un éxito de ventas galardonado y en el blanco de duras críticas de los círculos nacionalistas en Polonia. El ministro de Cultura de Polonia, Piotr Glinski, tuiteó sus felicitaciones y dijo que se sentía obligado a leer sus libros.

¿Por qué Netanyahu no devuelve el mandato?

Una semana después del día de las elecciones, como parte de la ronda de consultas del presidente Rivlin entre los diferentes partidos, y le manifestó lo obvio: "Benjamín Netanyahu es nuestro candidato para el próximo gobierno". Tras una conversación de aproximadamente 40 minutos, Rivlin preguntó: "¿Si su candidato falla en su intento de formar gobierno devolverá el mandato?". Yariv Levin, uno de los líderes del equipo de negociación del Likud, sin dudas ni dilaciones respondió afirmativamente. Desde entonces en el entorno de Netanyahu insistieron en que no tenían intención de desperdiciar tiempo en caso de encontrarse en un callejón sin salida, y que si eso ocurría demorarían entre dos y tres días en devolver el mandato a Rivlin. Pero los días se convirtieron en semanas y el actual primer ministro, aunque está claro que por el momento no hay gobierno posible, sigue sin devolver el mandato. Supuestamente, antes de perder la iniciativa en el juego político, fueron tres los factores que retrasaron la devolución del mandato. Antes Netanyahu se aseguró el fortalecimiento y la fidelidad del bloque que conformó con la derecha y sectores ortodoxos, neutralizó la posibilidad de que alguien de su propio partido se posicione para reemplazarlo, y esperó una propuesta de Avigdor Liberman que ya fue difundida durante la última semana. Los tres frentes ya fueron resueltos y por eso Netanyahu ya no puede evitar el llamado al presidente para notificarle que no pudo formar una coalición de gobierno. Pero el primer ministro sigue dilatando la situación. Algunos afirman que la devolución del mandato le haría perder el control político del armado del próximo gobierno. Otros aseguran que esta es una manera de preparar el terreno para una tercera vuelta electoral en febrero de 2020. Según funcionarios políticos el panorama político es complejo no solamente por la imposibilidad de formar un gobierno, sino que tanto Netanyahu como Benny Gantz (Kajol Labán) se enfrentan a intereses ocultos dentro de sus propios partidos que obstaculizan la tarea. "La gran dificultad siempre está adentro y no afuera", asegura un alto funcionario. En ese sentido, la interna en un Likud debilitado está relacionada a la posibilidad de que muchos de sus miembros se queden sin cargos políticos importantes. En la vereda de Kajol Labán, la mira está puesta en Iair Lapid, quien es señalado desde el Likud por entorpecer los esfuerzos de un gobierno de unidad y con el cargo de primer ministro rotativo entre Gantz y Netanyahu, lo que afianzaría a su compañero de fórmula como líder del bloque de centroizquierda y dejaría a Lapid en un segundo plano. El cronograma electoral todavía tiene dos meses y medio de margen para salvar a los ciudadanos israelíes de una nueva convocatoria a elecciones. Aunque no haya una salida a la vista, algunos involucrados aseguran que en el último minuto puede ocurrir un milagro. Pero incluso si esto es cierto y se forma un gobierno, el futuro de esa coalición tampoco asoma brillante.

Hay relación entre los extremistas de Europa y Estados Unidos

La Liga Anti-Difamación expresó su preocupación por una tendencia que parece conectar a extremistas de extrema derecha en todo el mundo. ADL se expresó así un día después de que una sinagoga en la ciudad alemana de Halle fuera atacada por un hombre armado inspirado en ideologías supremacistas y antisemitas. “Si bien todavía estamos aprendiendo sobre los motivos del tirador en Halle, el ataque debe entenderse dentro del contexto de la creciente internacionalización de la supremacía blanca y la radicalización en línea“, dijo el CEO de ADL, Jonathan A. Greenblatt. “Halle, Christchurch, Poway y Pittsburgh no ocurrieron en el vacío, y estos ataques comparten elementos importantes, no solo en la ideología que los inspiró, sino también en los métodos y el lenguaje de los perpetradores“, agregó. En un informe recientemente publicado dedicado a la internacionalización del movimiento supremacista blanco, la organización estadounidense anti-odio establecida hace más de un siglo destacó algunas de las características de esta tendencia. Entre ellos, el uso de plataformas de redes sociales, tanto convencionales como relativamente oscuras, para compartir contenido odioso y promover las acciones perpetradas, y el sentimiento de empoderamiento debido a la capacidad de influir en el clima político y llegar a “los blancos descontentos“. Según ADL, Alemania tiene una larga tradición de intercambio con extremistas de extrema derecha de Estados Unidos, y durante las últimas dos décadas, han asistido a los eventos mutuos. Además, las estrategias empleadas por primera vez por la “derecha alternativa” estadounidense, como el uso político de memes y trolling, han inspirado a los extremistas alemanes: por ejemplo, un grupo de activistas ha sido probado para promover el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania utilizando memes.

La puerta "milagrosa" que evitó una masacre en la sinagoga en Alemania

El ataque del pasado miércoles contra una sinagoga en la localidad de Halle en Alemania durante las oraciones de Yom Kipur, el día más sagrado para el judaísmo, podía haber terminado mucho peor. El terrorista neo-nazi intentó irrumpir en la sinagoga e incluso disparó varias veces contra la puerta de la misma para entrar, pero no lo logró. El jefe de la comunidad judía de Halle, Max Privorozki, dijo en una entrevista con una corresponsal del canal estatal israelí Kan que lo que había ocurrido fue realmente un milagro. "No había visto los resultados de estos tiros y ahora los veo.. Realmente le rezo a Dios que hizo esta puerta tan fuerte. No puedo creerlo. (El atacante) disparó con un arma muy poderosa y es realmente un milagro que esta puerta resistió esto". Privorozki agregó que "el terrorista, un neo-nazi alemán de 27 años, documentó todo el evento en vivo y lo circuló a través de Amazon en todo el mundo. En el impactante video, se puede ver cómo intenta entrar en la sinagoga y cuando no lo logra, dispara contra un peatón". Mientras el terrorista intentaba entrar, la sinagoga estaba repleta de judíos en la oración de Yom Kipur. Cuando escucharon los disparos, los presentes adentro de la sinagoga corrieron hacia el segundo piso en la cocina. Se escondieron ahí por varios minutos y después de que se calmaron las cosas bajaron y siguieron rezando. Al no lograr entrar a la sinagoga, el terrorista asesinó a dos personas que estaban en las inmediaciones.

Feriados intercambiables para las Altas Fiestas judías

En la víspera de Iom Kipur, el pasado martes 8 de octubre, el Diputado Gabriel Silber (DC) presentó una propuesta para que se incorporen feriados intercambiables para los ciudadanos chilenos judíos. Esto permitiría tener libres las fechas de Iom Kipur y Rosh Hashaná en cambio de días feriados correspondientes a festividades religiosas de otros credos, como la Asunción de la Virgen o San Pedro y San Pablo. Según se plantea en el proyecto, para poder acceder a esta opción, los interesados deberán presentar un escrito firmado por la autoridad religiosa de la sinagoga a la que asistan. Tras la presentación del proyecto, Silber señaló que “para el judaísmo, las festividades más sagradas e importantes son el año nuevo judío, Rosh Hashaná y el Día del Perdón, Iom Kipur, los que son conmemorados en fechas móviles aproximadamente a fines de septiembre y comienzos de octubre e implican distintos ritos, oración, ayuno y otras tradiciones”. “Dada la importancia de estas fechas para el judaísmo, en varios países del mundo, quienes profesan esa religión disponen de días feriados para poder realizar todas celebraciones que su fe les señala, pero en nuestro país ello no ocurre, a pesar de que la ley sobre Iglesias y Organizaciones Religiosas señala expresamente que el estado garantiza que las personas desarrollen libremente sus actividades religiosas”, agregó. Asimismo, el Diputado Gabriel Silber sostuvo que esta iniciativa permitiría adecuar y modernizar la legislación vigente, “para que las personas que profesan la religión judía puedan en forma libre y abierta conmemorar sus festividades, celebrar sus ritos y observar sus descansos religiosos, como lo ordena la Ley de Culto vigente”. Según consignaron medios de comunicación nacionales, desde la Comunidad Judía en Chile se respaldó la idea del parlamentario y se planteó que el Estado debe "garantizar el libre desarrollo de la religión estableciendo el derecho a celebrar las festividades". Esto, independiente de que -tal como lo informó La Palabra Israelita en su edición del 11 de octubre de 2019- una propuesta similar fue presentada, por parte de la misma CJCh, en el marco de la mesa interreligiosa de trabajo para la reforma a la Ley de Culto.

El arte en movimiento de Gaad Baytelman

La mezcla ashkenazí y sefaradí del escultor Gaad Baytelman (http://baytelman.com/) se evidencia en su carácter emprendedor, versátil y creativo. Algunas de sus obras honran su ascendencia, que impregna su trayectoria profesional y su quehacer artístico. Antes de abocarse por completo al arte, Gaad Baytelman era ya conocido en el mundo del cine y la publicidad como pionero fundacional de los efectos especiales. Sus asombrosas soluciones estéticas, físicas y mecánicas le trajeron fama entre cineastas de Chile y Latinoamérica, quienes lo buscaban ávidamente para resolver problemas complejos frente a las cámaras. Paulatinamente, comenzó a recibir invitaciones para desarrollar otro tipo de proyectos. En 1994 por ejemplo, fue convocado para crear algunos de los juegos interactivos del recién creado Museo MIM, a lo que pronto se sumaron encargos como director artístico de comerciales y colaboraciones con destacados pintores y escultores chilenos. En efecto, el espíritu colaborativo de Gaad Baytelman no es algo nuevo, pues ha realizado trabajos junto a prestigiosos creadores del ámbito de la plástica como Patricia Israel, Gustavo Poblete, Keka Ruiz-Tagle, Conchita Balmes, Lotty Rosenfeld y Matilde Huidobro. Su trayectoria le ha permitido además obtener dos importantes fondos del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, el primero de ellos para la intervención urbana colaborativa “Gran Dominó del Puerto” que cerró el Festival Puerto de Ideas 2016 en Valparaíso, y el más reciente para la escultura monumental “Mecánica de Plumas y Viento” que se ubica en la explanada principal del Parque Cultural de Valparaíso. Con sus 10 metros de altura, la pieza cinética de acero inoxidable es una de sus intervenciones más impresionantes, y fue inaugurada como antesala de la XX Bienal de Arquitectura y Urbanismo de Chile en 2017. Única en su tipo con estas dimensiones en el país, los visitantes se fascinan con el el sutil movimiento de sus gigantescas piezas superiores, que parecen ballenas o dinosaurios meciéndose suavemente con el viento. Entre máquina y ser vivo, “Mecánica de Plumas y Viento” oscila por el solo juego de equilibrios de sus componentes. "Para lograr ese movimiento, de algún modo me inspiré en el permanente vaivén de las conversaciones que sostenían los sabios judíos", asegura Baytelman. Sin programación computacional ni motores, la escultura “evidencia el renovado atractivo de la física real, luego del predominio de la creatividad comandada por el joystick y el mouse. En efecto, artistas como Theo Janssen y Anthony Howe –creador del espectacular pebetero en las Olimpíadas de Río 2016- demuestran que la materialidad vuelve al mundo del arte en gloria y majestad”, señala el catálogo del artista. Su manejo del equilibrio y el movimiento ha consagrado a Baytelman como uno de los creadores chilenos de mayor proyección, con obras de hipnótica y singular belleza que han concitado el interés de galerías y festivales en Chile y el mundo. A "Mecánica de Plumas y Viento” se agregan ahora piezas pequeñas y medianas que tal como su escultura de gran formato, conjugan las matemáticas y el estudio del entorno. Han sido encargadas por instituciones y coleccionistas privados que aportan sus temáticas y gusto estético, pues a Baytelman le resulta particularmente inspirador el trabajo para personas o contextos específicos. “Me interesa enormemente sumar a mi producción de diseño cinético las sugerencias del futuro propietario de la escultura, quien se incorpora así al proceso creativo, convirtiéndose en coautor de la obra”.

“En Chile no hay una persecución contra los judíos y verlo desde ese prisma es una cosa bastante poco objetiva”

El salto del Diputado Gonzalo Fuenzalida a la vida pública fue a raíz de un incidente traumático. Un violento asalto contra su domicilio, en el año 2006, hizo que este abogado de la Pontificia Universidad Católica asumiera un rol de activista social por la seguridad, liderando en movimiento “Víctimas de la delincuencia”. De ahí a la política sólo tuvo que recorrer un corto tramo. Fichó por Renovación Nacional y en el año 2009 fue candidato a Diputado por el Distrito 54, de la Región de los Ríos, pero no resultó electo. Formó parte, luego, del Directorio de Correos de Chile y de la Subsecretaría de Prevención del Delito, dependiente del Ministerio del Interior. En el año 2013 volvió a ser candidato, siendo elegido Diputado para el mismo distrito por el que había competido cuatro años antes. Actualmente, se encuentra en su segundo período parlamentario y ha presidido -por dos años y hasta diciembre de este año- el Comité Interparlamentario Chileno-Israelí. Lo sucederá en el cargo la Diputada María José Hofmann (UDI). Fuenzalida dice que su trabajo parlamentario se centra en temas que podrían ser catalogados como “ciudadanos”, que afectan el día a día de las personas. Por ejemplo, los portonazos, que dieron pie a un Proyecto de Ley basado en varias iniciativas que él había presentado; la situación que afecta a los dueños de propiedades que tienen arrendatarios morosos, ya que no existen suficientes resguardos legales que les ayuden hacer cumplir sus derechos; la violencia en el pololeo, que no está tipificada en la ley que sanciona los femicidios, y el que llama “el abuso” de las Isapres para con sus afiliados. “La gente se siente abusada, por eso creo que hay que hacer una política menos de trinchera y más transversal, más preocupada de los temas que afectan a los ciudadanos”, afirma. Diputado, Ud. asumió como Presidente del Comité Interparlamentario Chileno-Israelí en marzo del año pasado. ¿Cómo ha sido el trabajo hasta ahora? -No ha sido fácil, pero -en términos generales- no ha estado malo tampoco, en el sentido de que el grupo se ha mantenido, hay muchos parlamentarios que participan, hubo una reciente gira del Presidente de la República a Israel en la que se llegó a una serie de acuerdos, se firmó -a fines de 2017- un acuerdo aduanero, y se creó además un grupo interparlamentario en el Senado, que preside el Senador Manuel José Ossandón (RN). Dentro de las malas noticias que ha habido, también ha habido estas buenas noticias, y -a pesar de los conflictos- el tema avanza. ¿Qué es lo que lo motivó a asumir este cargo? -Más que nada la amistad. No hay que olvidarse nunca, y ese es uno de los temas que a veces se olvida, que este es un grupo de amistad. La gran mayoría de los que estamos, salvo Gabriel Silber (DC), Tomás Hirsch (Frente Amplio) y -de manera indirecta- Carmen Hertz (PC), no tenemos ninguna ascendencia ni familia judía. No son los voceros de la comunidad ni de Israel en el Congreso. -No, yo creo que si se busca eso hay una equivocación. Porque esto está basado en la amistad, y uno fundamentalmente defiende a los amigos. Pero cuesta entender cuando alguien que está en el comité vota alguna iniciativa en contra de Israel, como ha pasado con el Diputado Tomás Hirsch. -Pero Tomás dijo sus razones en una comida que tuvimos hace un tiempo. ¿Le ha tocado enfrentar o tener algún intercambio con diputados que no estén en el comité? -No. Para nada. Yo creo que la clave, cuando hay un conflicto internacional, es no traerlo al país. Nosotros no tenemos por qué tener un conflicto internacional en Chile, las comunidades que tienen un origen distinto -por sangre- son totalmente legítimas, pero son todas chilenas. La comunidad judía de Chile es chilena, y este es el país donde vive, donde se desarrolla, donde paga sus impuestos, donde trabaja, el país donde ha nacido y ha vivido. Hace un tiempo atrás fui a una conversación con alumnos del Instituto Hebreo, y claro, allá surgieron voces que dijeron que tenían miedo de participar en política porque podían ser discriminados. Yo les dije, la verdad, que todo lo contrario. Esa es la posición más cómoda. Ustedes son chilenos y tienen que hacerse cargo de este país, y es maravilloso que lo hagan desde la visión judía, porque tienen un aporte importante que hacer, como lo ha hecho Gabriel Silber, como lo hizo Daniel Farcas, como lo está haciendo Tomás Hirsch. Y desde distintas posiciones, da lo mismo el partido, yo no vengo a vender un partido, yo vengo a decirles es que no sean flojos ni cómodos. Que porque son judíos, porque los pueden mirar mal o porque los pueden discriminar, entonces mejor no se involucran y se dedican a sus vidas privadas. Sí, está bien, esa es una opción. Pero también hay que hacerse cargo de un país que tiene necesidades, que tiene faltas de igualdad, que tiene faltas de libertad, que tiene injusticias, y bueno, ustedes son privilegiados porque son parte de una élite. Hay un diagnóstico que se repite cada vez que uno conversa con políticos nacionales, y que es que los judíos chilenos hemos abandonado el espacio público. -Claro, o sea, es una opción libre, nadie está obligado a participar, y ha habido personas judías que han participado en lo público, algunas recientes como Rodrigo Hinzpeter, Karen Poniachik y Eduardo Bitrán. Pero creo que hay mucho miedo y ese miedo lo único que hace es paralizarte. En Chile no hay una persecución contra los judíos y verlo desde ese prisma es una cosa bastante poco objetiva. El otro día conversaba respecto del intento de atentado contra Rodrigo Hinzpeter, que fue algo muy grave, porque iba con nombre y apellido. Pero no iba dirigido a Rodrigo por ser judío, era en su calidad de ex ministro, y es que en Chile los parlamentarios y los empresarios no andamos con guardaespaldas ni auto blindado. Este es un país -todavía y espero que siga así- en que no vivimos bajo amenaza los que tenemos algún grado de poder o de riqueza. Entonces, por lo mismo, tener miedo por ser de una determinada raza u origen lo encuentro totalmente ridículo. Una cosa es la discriminación, que acá en Chile creo que hay cada vez menos, porque hemos avanzado justamente en que haya igualdad ante la ley y libertades de todo tipo. Puede ser que hace 20 años atrás no haya sido así, pero hoy día ese es el camino para donde va el país; este país va, justamente, encaminado a ser un país sin discriminación. Un país inclusivo. Totalmente. ¿Incluso con los inmigrantes? -Es que el tema migratorio no tiene nada que ver con eso, tiene que ver con que como país decimos “Bienvenida la migración”, pero legal, cumpliendo las normas que nosotros mismos hemos construido para ser justos con el inmigrante que es legal, que entró a Chile, que se regularizó y que paga sus impuestos, y con el nacional, con el chileno. Entonces es muy injusto que ese inmigrante, que cumple con todas las reglas, sea perjudicado por el inmigrante que no está legal. El problema con la inmigración ilegal es que tiene que ser legal, y para eso tiene que cumplir con ciertos requisitos que el país ha definido, porque si no lo único que generamos con una frontera abierta es un rechazo hacia el inmigrante. Pero, insisto, este no es el caso de los judíos. Puede haberlo sido hace 50 años, como también lo fue con los inmigrantes árabes, pero eso lo tenemos superado hace mucho rato. ¿Cree que la migración desregulada provocó un sentimiento de rechazo de parte de los ciudadanos chileno hacia los inmigrantes? -Sí, obviamente, y ese fue el Gobierno pasado, ellos fueron los responsables, porque se hizo la vista gorda sobre muchas cosas. El Gobierno actual, del Presidente Piñera, lo que ha hecho es ordenar. Y lo ha hecho bien, porque se modernizó la ley, que está en el Senado; se cancelaron una serie de empresas que traían haitianos de manera ilegal; se establecieron filtros y normas en la PDI, porque la verdad es que tampoco se hacía un control; se establecieron ciertas reglas, como que se haga el cambio del estatus el inmigrante fuera del país y no dentro; se establecieron visas para algunos países. Ahora, en Chile hay 1.300.000 extranjeros, en Santiago el 10% de la población es extranjera. Y yo no tengo problema con eso en la medida que eso sea legal. Eso es lo que le hace bien a un país. Cuando la migración es ilegal, perjudica a todos los que están cumpliendo la ley. Cuando yo digo esto, salen del otro lado y dicen “Pero tú estás en contra de los inmigrantes”, “Tú los discriminas”. Pero no, no los discrimino, por el contrario, este es un país construido por inmigrantes.

Periodistas chilenos visitan Israel en programa de B‘nai B’rith Internacional

Entre el 21 y el 27 de septiembre de 2019, 15 periodistas latinoamericanos participaron de un programa organizado por el World Center Jerusalem de B’nai B’rith Internacional, con foco actualidad política y social de Israel. Los comunicadores de Argentina, Brasil, Chile, Panamá y Uruguay tuvieron oportunidad de asistir a una amplia gama de reuniones informativas a cargo de destacados académicos, políticos, diplomáticos y figuras públicas israelíes, además de visitas a lugares de interés en el país (Jerusalem, Tel Aviv, Sderot, Altos del Golán, Peduel y Mar de Galilea). De la misma forma, durante el programa pudieron reportear y desarrollar su trabajo periodístico e interactuar con periodistas internacionales basados en Israel, favoreciendo el intercambio profesional entre pares. Como parte de la delegación participaron los periodistas chilenos Yasna Lewin, de Radio Universidad de Chile; Roberto Cox, de Chilevisión, y Pablo Rodillo, de La Segunda, quienes fueron contactados e invitados por B’nai B’rith D. 27.

El arte como forma de supervivencia

La historia parece sacada de una película de Hollywood. Pero no es ficción. El campo de concentración de Terezinn (Theresienstadt, en alemán) establecido por las SS en el Protectorado de Bohemia y Moldavia, era un lugar de paso hacia los campos de exterminio. Su objetivo era, como el de toda la máquina de exterminio nazi, el genocidio de los judíos. Sin embargo, una particularidad lo hizo pasar a la historia por una razón distinta. A diferencia de los otros campos de concentración del Tercer Reich, éste no tenía una prohibición sobre la música. Pasó a la historia como un “campo musical”, donde se concentraron una importante cantidad de compositores y músicos judíos -al punto de tener su propia banda de jazz, “Ghetto swingers”- y en donde la música fue parte central de la vida de los prisioneros. Como se señala en el sitio web “La música y el Holocausto” (http://holocaustmusic.ort.org/es), un proyecto de ORT, “una gran cantidad de artistas judíos e intelectuales estaban encerrados allí porque el campo cumplía la función de "gueto antiguo" y de "campo de espectáculos". Además, las autoridades del campo, después de una breve prohibición inicial, oficialmente les permitieron a los prisioneros que tuvieran instrumentos musicales y así dieron lugar a una gran variedad de actividades culturales, musicales y artísticas. Si bien en el análisis final quedó evidente que esto ocurría con fines propagandísticos, les dio a los reclusos la extraordinaria posibilidad de que crearan cultura para sí mismos”. Invitado por el Museo Interactivo Judío, MIJ, el Director de la Terezin Music Foundation, Mark Ludwig, ofreció una charla el pasado 25 de septiembre en el Círculo Israelita sobre la música en Terezin, y cómo ésta expresaba las penurias y las vivencias de los prisioneros del campo. Se refirió, también, al valor artístico que tienen las composiciones que se realizaron en el lugar y que, contra todas las expectativas, se conservaron después del término de la Segunda Guerra Mundial. Pareciera ser mientras para los judíos la música era una forma de supervivencia, para los nazis era un instrumento para disfrazar o maquillar el exterminio. -Los nazis cooptaron la música como una herramienta de propaganda. Para los compositores, los músicos y también para los otros prisioneros la música fue una forma de supervivencia, una expresión de resistencia y de esperanza, y también creo que en algunos casos fue utilizado para expresar sus experiencias y vivencias, desde un punto de vista emocional. E hicieron lo que grandes compositores han hecho, encontraron en la música una expresión de sus almas y como una ventana hacia sus vidas. ¿Cuál es la labor de la Fundación Terezin, que Ud. dirige? -Es una organización sin fines de lucro que tiene como misión preservar la música de los artistas que perecieron en el Holocausto, y eso lo hacemos a través de conciertos, charlas y publicaciones, y también a través de programas educacionales. Realizamos esto principalmente en Estados Unidos y Europa, pero ocasionalmente tenemos actividades en América Latina. Y creemos que el poder de la música es que nos permite darnos cuenta de cuán importante son las artes y también cómo nos desafían a mirar el mundo en el que estamos viviendo, en términos de la censura y los Derechos Humanos. Entonces hay lecciones que aprender y que explorar. ¿Cómo pudieron conservarse las partituras y la música durante el Holocausto, en medio de toda esa destrucción? -Algunas fueron destruidas, otras se perdieron, pero hay un corpus de trabajo que se conservó porque se escondió; si los compositores hubieran llevado con ellos su música a Auschwitz, tampoco habría sobrevivido. Ud. ha tenido la oportunidad de interpretar esta música, ¿cree que las notas de estas piezas musicales contienen parte del espíritu de los músicos que las crearon? -La música transporta el espíritu, pero también cuando interpretas esas piezas desarrollas una relación con ellas, y también con los compositores y la historia de cómo fue compuesta esta música. Entonces te llega en muchos niveles, puede causar dolor y también puede ser muy inspirador.

Antisemitismo en Yom Kipur

En esta columna pensaba hablar de mi experiencia en Iom Kipur fuera de Chile, pero rehice todo a partir del ataque en Halle, Alemania. De todas maneras, quisiera decir que las Altas Fiestas las pasé en Adas Israel Congregation (Washington D.C.), cuya misión me cautivó: “Fomentar la alegría a través del judaísmo”. Primera sorpresa en erev Rosh Hashaná: detector de metales, además de presencia policial en toda la zona. Sentí la diferencia y se me hizo patente que vengo de otro lugar. Dentro de la sinagoga sentí el espíritu festivo definido en su misión. Dos rabinas y una jazanit sobre la bimá, muchas mujeres con kipá, todo tipo de vestimenta, todo tipo de personas; una combinación fantástica que representa la diversidad del judaísmo. Me presentaron a la rabina, quien me invitó a asistir a Iom Kipur. No logré llegar a Kol Nidrei, sin embargo, al día siguiente fui a Izkor, como lo hago sagradamente desde hace 19 años para rezar por mi padre. En la noche, la salida de la Neilá me demostró que la sinagoga estaba más llena de lo que parecía. Cientos de personas avanzaban por una calle pequeña, custodiada por dos autos y un furgón de policía. Fue en ese preciso momento en que me pregunté qué estaría pasando en otros lugares del mundo y qué podía pasar allí donde yo estaba. Sentí miedo porque todos los que caminábamos hacia la avenida principal estábamos expuestos; incluso pensé en todas las posibilidades de un ataque en ese momento. Ese miedo me perturbó, sobre todo después de una instancia tan profundamente espiritual. Sin saber aún del atentado en Alemania, pensé en los 11 asesinados en Pittsburgh hace justo un año. Pensé que en 2018 en Nueva York hubo un aumento del 83% en delitos de odio, de los cuales el 59% fue dirigido a judíos (World Jewish Congress). El antisemitismo latente en las sociedades nos pone en peligro, pero también el desconocimiento y la ignorancia. Esta ignorancia se aprecia en la encuesta de Claims Conference de 2018, que da cuenta de que, en EE.UU., dos tercios de los millennials no saben qué es Auschwitz. Lo mismo con el 41% de adultos. Este dato no dista mucho de algo quizás más grave. En Europa, en donde se desarrolló la Segunda Guerra, uno de cada tres europeos no ha oído hablar del Holocausto (encuesta CNN en siete países de Europa). Se mantiene la ignorancia en donde es inaceptable que esto ocurra. Entonces, sigo aseverando que la ignorancia y el antisemitismo tradicional hacen que, por ejemplo, en Francia se produjeran 541 atentados antisemitas en 2018, lo que significa un aumento de 74% con respecto a las 311 agresiones del año anterior (Agencia para los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, FRA). Pero, aunque parezca difícil de creer, el récord de ataques en Europa se produjo en Alemania: 1.646 actos antisemitas, un aumento de 9,4% en relación a 2017, según estudio solicitado por el Parlamento. Parece increíble, pero Alemania muestra el nivel más elevado de crímenes antisemitas de los últimos diez años, y no puedo dejar de conmocionarme. Allí, en donde se dictaron las Leyes de Nuremberg, donde se arrebataron los derechos civiles a los judíos, en donde se quemaron sus libros y destruyeron sus casas y tiendas, en donde se construyeron campos de muerte para asesinar a seis millones de judíos y a tantos otros millones de comunistas, eslavos, homosexuales y discapacitados. Precisamente allí. Es algo que no logro entender. Algo que no logro aceptar. Quizás el ataque en Halle no debería sorprendernos tanto. Sólo confirma una tendencia incomprensible. A propósito de este terrible ataque, el diario El País de España aseguró que: “Europa se enfrenta a un peligroso repunte del antisemitismo”, y hace la precisión de que ya no es sólo el antisemitismo neonazi de ultraderecha, sino también aquel inspirado por el yihadismo. Latinoamérica no está exenta, de hecho Argentina sufrió el sangriento ataque a la AMIA. Antes había sido la Embajada de Israel en Buenos Aires. Más recientemente y para sorpresa de muchos, un un hombre convertido al islam asesinó de David Fremd en la tranquila localidad de Paysandú, Uruguay. Cuando recuerdo que Félix Klein, comisionado alemán contra el antisemitismo, desaconsejó el uso de la kipá, me doy cuenta de lo difícil que puede resultar ser judío. Cuando se canta “el próximo año en Jerusalem”, hay un deseo de estar en nuestra tierra milenaria, pero aquellos que estamos en la Diáspora también tenemos un deseo de estar seguros en la práctica de nuestra fe. Yo, por ahora, tengo claro que en el primer aniversario del ataque de Pittsburgh participaré en el llamado del AJC Washington #ShowUpForShabbat (Ven a Shabat), que busca “expresar nuestra voz colectiva por un mundo libre de antisemitismo, odio e intolerancia”. Jatimá tová y que a partir de este año podamos disfrutar de nuestras tradiciones sin temor. Instagram: @graceenwashington