publicado 26 Septiembre 2019

Cambio de planes

El esposo llegó de su Rabino y le dice: “Rab, no puedo más con mi mujer. Entiendo que está mal lo que digo, pero quiero se muera. Pero sabe… más me aterra que alguien sepa lo que pienso y me descubran. ¿Me puede ayudar?” El rabino le contestó, “claro que sí, pero tendrás que acercarte a ella y hacer las paces para que nadie desconfíe de ti cuando ella muera”. Insinuó el rabino, “debes cuidar de ella, ser paciente y agradecido, cariñoso, mostrarte menos egoísta, retribuir y escuchar más”. Luego de las explicaciones, el rabino le entregó un frasco con un polvo especial y le indicó que durante los siguientes treinta días agregue una cucharada en cada comida. Así, lentamente, comenzaría a morir. Pasados los treinta días, con angustia y prisa, volvió el hombre de su rabino. Le gritó: “Ya no quiero que muera. En verdad me di cuenta que la amo. ¿Cómo puedo frenar el efecto del veneno?”. Le respondió el rabino: “quédate tranquilo, lo que yo te di es polvo de arroz. Ella no va a morir, porque el único veneno que había estaba en ti”. El poder de la Teshuva nos invita a frenar deseos nocivos con el mundo. El Talmud ofrece siete ejemplos para analizar con introspección nuestros actos. El Cohen Hagadol (Gran Sacerdote) representaba las distintas categorías de la Teshuvá en el día de Iom Kipur. La Teshuvá trae santidad al mundo, enseña el camino hacia el trono divino, influye contra un mandamiento negativo, acerca la redención, transforma pecados en méritos, alarga la vida de las personas, puede convertirse en el inicio del perdón para todo el mundo. Maimónides describe que el hombre puede inclinarse al camino bueno y ser un justo tanto como inclinarse al camino malo y ser un malvado. Sólo el hombre en su entendimiento, en su pensamiento y experiencia hace lo que es su voluntad – Hiljot Teshuva 5:1. La Mishná propone una guía: mejor una hora de Teshuvá y buenas acciones en este mundo que toda la vida del mundo venidero - Tratado de Principios 4:17. Una buena acción adquiere un ángel defensor en los cielos, una acción errada adquiere un ángel acusador. Si alimentamos rencores, morimos de a poco. Si no ejercitamos la reflexión, nos volamos de este mundo. Si no hacemos Teshuvá, entonces la vida pierde efervescencia y sentido. No hay venenos para sembrar en otros ni polvos para dañarse uno mismo. Sólo la oportunidad de pensarnos para mejorar. En el inicio de este 5780, que tengamos la generosidad y aptitud para hacer las paces. Propongámonos este año no querer ganar siempre, ser servidos, sacar ventaja, explotar al otro. Que podamos tener la iniciativa de amar, de dar, de entregarnos, de servir. Que nuestras acciones hablen por nuestra defensa. Que brindemos por la oportunidad de reencontrarnos con quienes nos han ofendido e incluso hacer las paces con nosotros mismos. ¡LeShaná Tova Tikatevu veTejatemu!, Iehí ratzón shetejadesh uTitjadesh aleinu shaná mlea shel Shalom

publicado 26 Septiembre 2019

Rosh Hashaná: buscando verdad, justicia y paz.

Mientras nos acercamos a Rosh Hashaná, la Torá nos acompaña con lecturas que nos ayudan en el proceso de teshuvá. Una de las parshiot previas a los Iamim Noraim es Shoftim, que nos habla acerca de la justicia. “Shoftim veshotrim titén lejá”, jueces y policías te pondrás. El concepto de justicia es muy amplio porque podemos aplicarlo a diferentes ámbitos de la vida: a lo social, lo interpersonal, lo individual. Sabemos que, para Rabán Shimón ben Gamliel el mundo se sostiene sobre tres pilares, la verdad, la justicia y la paz (Pirkei Avot 1:18). Y la explicación tradicional es que cada valor es prerrequisito para alcanzar el siguiente. ¿Podemos aplicar esta conocida máxima talmúdica a nuestro proceso de teshuvá personal? ¿Podemos parafrasear a Rabán Shimón ben Gamliel y afirmar que nuestra salud espiritual se sostiene sobre estos conceptos fundamentales? Lo primero sería la búsqueda de la verdad. Acceder a la verdad en nuestro fuero más íntimo no siempre es fácil. Solemos ser los objetivos más inmediatos de nuestras propias mentiras. Recordemos lo que enseñó Adin Szteinsaltz en su visita a Chile: ¿A quién se puede engañar? A D´s no se lo puede engañar. La gente no es tonta, no se deja engañar. Por lo tanto, solo queda engañarse a uno mismo. Pero engañar a un tonto, no es ninguna gracia. Si nuestro ser se sostiene sobre los tres pilares de Rabán Shimón ben Gamliel, lo primero que debemos buscar en nosotros mismos es la verdad. ¿Somos lo suficientemente auténticos? ¿Cuál es nuestra verdad? ¿Qué es lo que somos en realidad? Buscar la verdad dentro de nosotros implica un trabajo de “investigación” profundo. Si fuéramos periodistas de un programa de televisión, ¿dónde miraríamos? ¿Qué preguntas haríamos? ¿En qué áreas mandaríamos un “agente encubierto” para que transparente lo que de verdad somos? En Rosh Hashaná debemos mirarnos en un espejo y ser honestos con nosotros mismos. Solamente así podremos avanzar a la siguiente etapa, la búsqueda de la justicia. ¿Qué significa la justicia cuando se trata de nuestro ser interior? Nuestra capacidad de juicio suele distorsionarse cuando la aplicamos a nosotros mismos, pues somos proclives a tender a los extremos. A veces somos demasiado estrictos y nos lapidamos por errores que no son tan graves. O somos demasiado indulgentes y justificamos actitudes que no dejaríamos pasar en otros. Parashat, Shoftim, nos dice “Tzédek, tzédek tirdof”, justicia, justicia perseguirás. Y la repetición de la palabra “justicia” se interpreta muchas maneras, entre ellas, las que dice que debemos perseguir la justicia cuando nos conviene y cuando no nos conviene. Cuando nos toca evaluarnos, muchas veces sentimos que no nos conviene ser justos. Cuando la pugna es de uno mismo contra uno mismo es muy difícil administrar justicia. Habernos acercado a la verdad ayuda, pero llegar a la justicia exige un esfuerzo adicional. La Torá nos ofrece otra idea para lograrlo: la declaración, enunciada dos veces, en Shemot 21:24-26 y en Vaikrá 24:19, que dice: “Ojo por ojo, diente por diente”. No se trata de la “ley del talión”, no se trata de venganza. Es la exigencia de una reparación justa y proporcional al daño. ¿Qué estamos haciendo mal y debemos reparar? Si debemos buscar la justicia, es imperativo que ponderemos correctamente nuestros errores y hagamos las reparaciones correspondientes, tanto hacia los demás como hacia nosotros mismos. Ni más, ni menos. Si somos capaces de encontrar la verdad y, en base a ese conocimiento íntimo, actuar de un modo que sea justo para con nosotros mismos, estaremos más cerca de alcanzar la paz interior. La paz es la sensación de estar haciendo lo correcto en el lugar correcto, en el momento correcto, con las personas correctas. Y es esa paz la que nos dará la tranquilidad necesaria para poder seguir buscando nuestras verdades. Es un círculo virtuoso. Parashat Shoftim nos pide que nos pongamos jueces y policías. Que seamos nuestros propios policías, nuestros propios reporteros en búsqueda de las llaves de la autenticidad. Y nuestros propios jueces, para juzgarnos con honestidad y también con misericordia. Durante todo el mes de Elul, cada día el shofar nos recordó que nos estábamos acercando a Iom Hadín, el día del juicio. En Rosh Hashaná, no debemos dejar pasar por alto esta oportunidad que nos ofrece nuestro calendario: un momento de autoevaluación, de una búsqueda sincera de nuestras verdades, de la consecución de un juicio justo que nos permita alcanzar, para este año que comienza, la tan necesaria y anhelada paz.

publicado 12 Septiembre 2019

¿Para qué rezamos?

Cuenta un relato que D´s no sabía dónde esconderse para que las personas no lo encontraran y finalmente se escondió dentro del ser humano. Simbolizamos esto cuando decimos el Shemá Israel: cerramos los ojos para no buscar a D´s afuera, sino adentro de nosotros mismos. Y es que D´s está donde lo dejamos entrar, puede y debe habitar en nuestro corazón. Pero ojo: tenemos la chispa divina, pero no somos D´s. Según Rabí Israel Salanter, la frase: “Hu Eloheinu, ein od” no debe leerse: “Él es nuestro D´s, no hay otro”, sino “Él es nuestro D´s, no hay otra cosa más que Él”. Todo es D´s y no hay nada fuera de Él. Rabí Israel pone como ejemplo los muñecos de barro. Puedo jugar a que este es un niño y esta una niña, esta es la casa y este es el perro, pero, a fin de cuentas, no son más que barro. La idea es preciosa, pero corre el riesgo de caer en el panteísmo, donde D´s es exactamente lo mismo que el universo, donde la naturaleza y todo lo que hay, es D´s. En la visión judía, D´s aparece como un Ser que es externo al mundo, pero que tras haberlo creado permanece involucrado en él, interviene en la Historia y la supervisa constantemente. Los teólogos actuales hablan de panenteísmo, una visión donde D´s existe e interpenetra cada parte de la naturaleza, pero se extiende más allá de ella. Así, D´s participa de la naturaleza y sin embargo también la trasciende; la naturaleza, entonces, es tanto una manifestación como un producto de la actividad divina. La metáfora del artista calza bien: el artista expresa su actividad creativa en su producto; luego se aparta de él, lo evalúa y se vuelve a acercar para remodelarlo y trata de mejorarlo siguiendo la evolución de su idea. Abraham Yoshúa Heschel escribió dos libros, uno es “El Hombre no está solo” y otro, “D´s en busca del Hombre”. La idea es que el ser humano necesita a D´s tanto como D´s necesita al ser humano. Un rey sin súbditos no es rey, pero la caída de un árbol en la selva no trasciende si no hay un oído que escuche el estruendo. La necesidad es mutua y la plegaria es lo que nos une con el Creador. Cuando pedimos a D´s, sabemos que no vamos a cambiar Su voluntad, por más que lo intentemos. Ignorar eso sería volver al pensamiento mágico, cosa que hemos superado desde la Edad Media. No podemos sobornar a D´s para que cambie Sus decisiones. Sin embargo, rezamos y Le pedimos en nuestros momentos de angustia, porque así nos sentimos menos solos. Rezar es poder sentir que debe haber un propósito en lo que nos sucede, porque es ese propósito lo que da sentido a nuestra vida: D´s es el Oído que escucha. Como hemos visto en algún momento, Heschel analiza el tema de la tefilá y propone que existen dos tipos de plegaria: la plegaria como un acto de expresión y la plegaria como un acto de empatía. La primera es la que sucede cuando el alma ansía la comunicación con D´s. Se trata de algo íntimo y personal que no admite tiempos ni lugares preestablecidos. El estado de ánimo propicio para la oración viene primero; las palabras, llegan después. La segunda, la plegaria de empatía, comienza cuando abrimos el sidur y leemos los textos de la liturgia, Al principio, el significado de las palabras puede resultarnos ajeno. Pero la experiencia de la plegaria no viene de repente, sino que crece ante la palabra escrita que nos ilumina con su riqueza, su firmeza, su misterio. Si verdaderamente estamos buscando su significado, gradualmente nos elevamos a la grandeza de la plegaria. Acá las palabras vienen primero, el sentimiento viene después. Aunque la plegaria de expresión es un fenómeno universal, no es el más frecuente. De hecho, el tipo más común de plegaria es el acto de empatía. No es necesario un estado de ánimo especial para que empecemos a rezar; se llega a la plegaria a través del acto de leer y sentir las palabras del libro de oraciones, a través de la empatía con las ideas que impregnan las palabras. Los momentos en los cuales la plegaria surge del alma como un acto de expresión son valiosos, pero escasos. La plegaria de empatía siempre está disponible. Por eso la tefilá tiene un rito: palabras, conductas, tiempos preestablecidos, que sirven para dar un marco a los sentimientos. Rezar de una manera predeterminada puede ayudar a que nos concentremos mejor en la difícil tarea de contactarnos con lo trascendente. Podemos rezar con las palabras correctas y que la tefilá sea genuina; o podemos rezar con las palabras correctas y que la tefilá sea una repetición mecánica, es decir, que no logre alcanzar el estado de plegaria como acto de empatía. Pero es un hecho que las melodías y conductas aprendidas ayudan al momento de rezar. Hay una búsqueda mutua: D´s nos busca a través de la Torá; nosotros Lo buscamos a través de la tefilá. Estamos acercándonos a los Iamim Noraim. Con su liturgia tan especial, las Altas Fiestas nos proveen del ambiente propicio para alcanzar la tefilá por empatía participando de los rezos, escuchando el shofar, compartiendo con nuestros seres queridos y con nuestra comunidad. Solemos aprovechar la instancia para pedir a D´s un año bueno. Mejor que eso, es agradecer por el año que ha pasado. Agradecer implica, no solo tomar conciencia de lo positivo, sino buscar la manera de capitalizar lo que sentimos como negativo. Ahí puede estar la llave para tener un año realmente bueno.

publicado 12 Septiembre 2019

Un cerco para Tu jardín

Una de las 613 mitzot consiste en poner un Maaké alrededor de nuestros balcones y terrazas. Tenemos la obligación según la Torá de prevenir cualquier accidente. Este Maaké también puede ser puesto alrededor de nosotros mismos para cuidarnos y prevenir accidentes. “Cuando edifiques casa nueva, harás balcón a tu terrado, para que no eches culpa de sangre sobre tu casa, si de él cayere alguno” – Dvarim 22:8. Rambam s.XII dice al respecto, “de manera similar en relación a cualquier obstáculo que amenaza la vida, hay una mitzva positiva de remover ese objeto y estar atento al mismo… si uno no remueve ese objeto peligroso está trasgrediendo una mitzva. Porque está escrito: Te cuidarás a ti y cuidaras tu alma” - Mishne Tora, Hiljot Rotzeaj 11:4. Rambam define que previo a construir el cerco, se debe pronunciar la bendición “Asher Kidshanu Bimitzvotav Vitzivanu Laasot Maakeh” - Brajot 11:8 Este principio halájico permite definir también que, si sabemos que no podemos controlar alguna situación, mejor poner un maaké al comienzo y decidir entonces no acercarnos. El concepto se extiende en un nivel de Torá para ser “extremadamente cuidadosos” y evitar todas las situaciones peligrosas: “Jamira Sacanta Meisura” –más estrictos por el peligro de algo prohibido-. La Torá nos invita a separar lo que podemos cambiar de lo que no, ser conscientes de lo importantes que son los pequeños gestos y muy especialmente, aprender a cuidarnos. Debemos construir los límites frente al peligro, anticiparnos a consecuencias indeseadas y ser consistentes en el cuidado del cerco.

publicado 05 Septiembre 2019

No es un árbol, es la Actitud

“Cuando sities a alguna ciudad, peleando contra ella muchos días para tomarla, no destruirás sus árboles metiendo hacha en ellos, porque de ellos podrás comer; y no los talarás, porque el árbol del campo no es hombre para venir contra ti en el sitio” – Dvarim 20:19. Parece una simple orden contra la destrucción de árboles frutales, incluso en tiempos de guerra, cuando la vida y las extremidades dependen de destruir todo lo que se cruza en el camino. Sin embargo, su comprensión de unas pocas palabras en la Torá, se “derivó” en algo mucho más profundo que la lectura literal. A partir de esta prohibición de talar árboles, la tradición judía desarrolló un precepto llamado Bal Tashjit, que significa “No destruir”. Por ejemplo, en el Talmud, este principio rige para evitar el desperdicio de aceite de la lámpara, el desgarro de la ropa, el corte de muebles para leña o la matanza de animales – M. Shabbath 67b. El Sefer HaJinuj explica que la raíz de la mitzvá de bal tashjit es bien conocida: educar a nuestras almas a amar el bien y lo que esto implica y apegarse a ello. Al hacerlo nos apegamos al bien y nos alejamos de cualquier cosa mala y de cualquier clase de destrucción. Éste es el camino de los jasidim -personas especialmente piadosas- y de aquellos con buenos actos, quienes aman la paz y buscan el bienestar de los demás, acercándolos a la Torá. Ellos nunca derrochan nada, ni siquiera un grano de mostaza y les provoca dolor ver cualquier destrucción. Si son capaces de evitarla, dedicarán todos sus esfuerzos para evitar que algo sea destruido - Parashat Shoftim, Mitzvá 529. No sólo hablamos de destruir jardines de flores, dañar objetos de arte, arrancar páginas de un libro. Bal Tashjit como mitzvá, pide ideales nobles. La creación es un proceso continuo, y los humanos en todo momento han sido socios de D-s para salvaguardar su potencial. El mundo es un regalo de D-s para nosotros; Lo que hacemos con él es nuestro regalo a D-s.

publicado 29 Agosto 2019

No te cortes solo

“Ustedes son hijos de Hashem su D-s; no se cortarán ni se rasurarán la frente a causa de un muerto” Dvarim 14:1. Rashi sXI comenta que la práctica de infligirse una herida por el dolor derivado de la pérdida de un pariente era frecuente entre los Emoritas. Sin embargo, la frase “no se cortarán”, fue aplicada imaginativamente por los sabios a las divisiones dentro de la comunidad - T. Yevamot 14a. Por eso, una sola ciudad no debe tener dos o más tribunales religiosos que dicten fallos diferentes. Es decir, está prohibido fragmentar la sociedad judía mediante la adopción de diversos y diferentes rituales y costumbres. El T. en Pesajim 50b ilustra este concepto. En la Mishna discuten el caso de una persona que viaja desde un pueblo cuya costumbre es no trabajar en Erev Pesaj a un pueblo cuya costumbre es trabajar. Allí la Mishna, afirma que esa persona, debe adherirse a las restricciones de ambos lugares. Concluye diciendo que no debe cambiar la costumbre de ningún lugar, para no causar argumentos y contra argumentos. Rambam en Hiljot Avoda Zara 12 afirma que el enunciado está destinado a detener el disgusto social y la disidencia. Permitir prácticas halájicas individuales indudablemente generarían desunión y confrontación. No cortarte significa evitar el disgusto y la segregación creyendo que eres la medida de la justicia. La invitación es a ser parte y entender que hay otras versiones y realidades más allá de lo que crees o supones. Somos artífices de un pueblo, con un único D-s, con una sola Torá. En esa unidad debemos inspirarnos hacia el respeto y el conjunto.

publicado 22 Agosto 2019

La historia de Fentay Alamu, nueva vice Embajadora israelí en Chile

Fentay llegó a la Cancillería tras una carrera de más de 10 años en el área de Dirección de Procesos Organizativos y de un muy buen puesto en RAFAEL, la Autoridad de Desarrollo de Medios de Combate de Israel, donde era asesora en ese mismo ámbito. Tiene un primer título B.A. en Recursos Humanos. Fentay, has tenido trabajos de mucha responsabilidad en marcos muy destacados, como Rafael, el último en el que trabajaste antes de ir a la Cancillería. ¿Qué dirías que te ha empujado siempre para ir avanzando en las cosas que decidías? -Quizás la base sea mi concepción de mundo, mi actitud ante la vida. Yo jamás habría concebido firmar seguro de paro, por ejemplo. Siempre hice varias cosas al mismo tiempo. Lo aprendí de mis padres. Vine de un mundo y una familia que llegó a Israel entendiendo que uno tiene lo que va creando por sí mismo. Para mi alegría, lo capté rápidamente. Una buena educación indudablemente. -Así es. Mi madre nos educó así, a no esperar que nos den las cosas sino a trabajar para conseguirlas. Me alegra que menciones a tu familia, porque apuesto a que en tu caso, el esfuerzo por llegar a Israel ya fue toda una travesía… -Así es. El viaje cruzando Sudán desde Etiopía duró un año y medio. Tuvimos muertos en el camino. No hay ninguna familia judía etíope que haya llegado a Israel sin haber perdido a alguien. Es un milagro haber sobrevivido. ¿Qué pasó con tu familia? -Yo tenía dos hermanas mayores que fallecieron ya antes de mi nacimiento y mis padres tenían el gran temor que yo no logre llegar con vida a Israel. Desde que llegamos al país vivimos en Carmiel. Aquí nacieron mis 6 hermanos, 5 varones y una mujer. Nos fuimos integrando de a poco a la ciudad, a los estudios, el trabajo…no fue sencillo. Fue una guerra diaria para hacernos un lugar. Y estoy segura que el enfoque de mis padres fue lo que determinó que mi realidad de vida sea la que fue. Muchos no recibieron las oportunidades necesarias. Yo no esperé. Me las hice sola. Me parece que el país es muy joven, la situación es difícil y a la gente le costó mucho la integración. Todavía estamos luchando para darnos nuestro lugar. Y hoy tienes la responsabilidad de mostrar el camino a tus propios hijos… -Así es. Estoy casada con Samuel , que es ingeniero mecánico y también llegó de Etiopía, cuando tenía 10 años. Tenemos 3 hijos: Dvir,de 8 años, Klil de 6 y Hadara de 1 año y 9 meses. Somos una familia tradicionalista. Vivimos en una localidad comunitaria en el norte, cerca de Misgav, que se llama Mijvanim. Somos unas 100 familias, una gran experiencia. Reciben a la gente tal cual uno es. Con tres niños chicos no habrá sido fácil hacer el curso medio año, intenso, en Jerusalem. -Así es. Veía a mi familia únicamente durante el fin de semana. No fue sencillo. ¿Tú personalmente te has topado con muchos techos que tuviste que luchar para romper? De origen etíope, mujer… -Creo profundamente que en cada techo había cosas por las que luchar. Pero yo no caigo ante las dificultades. No pierdo el tiempo. Siempre hay otro camino que abrir. Si aquí está cerrado, avancemos por otro lado, al final uno llega a gente con cabeza abierta de la que también se puede aprender….Ese encare me ayudó mucho. Y uno irradia lo que siente, lo cual permite que otros te vean por lo que vales, no por un posible prejuicio inicial. -Por supuesto. Cuando yo era niña, el papá de una amiga me decía “cuando crezcas vamos a abrir juntos un negocio”. Siempre creyó en mí y eso me dio mucha fuerza. Hasta ahora se aconseja conmigo. Y yo siempre busqué ejemplos de los que aprender.

publicado 22 Agosto 2019

El Keren Hayesod renueva su compromiso con Israel y la comunidad

El pasado martes 13 de agosto, el salón de eventos del Círculo Israelita de Santiago, en el Mercaz, lucía blanco y celeste en honor a la bandera de Israel y con motivo de la Cena Anual del Keren Hayesod, que tuvo como invitado especial al comediante argentino Roberto Moldavsky. Con la presencia de la Embajada de Israel en Chile, Marina Rosenberg; la Primera Secretaria de la Embajada, Fentay Alamu; el Director para América Latina de la organización, Yoel Embón, y el Presidente de la Comunidad Judía de Chile, Gerardo Gorodicher, se realizó un homenaje a Eduardo Avayú, quien después de 11 años en el liderazgo de la organización pasó la posta a Jaco Leopold, presentado en el evento como nuevo presidente del Keren Hayesod. En la cena también se presentó a quien asumió la presidencia de la División Femenina. Se trata de Karen Pupkin, quien sucedió a Ioná Pollak en el cargo. Pollak, quien nació en Israel, señaló “estoy en el Oeste, pero mi corazón está en el Oriente”, y se comprometió a continuar apoyando el trabajo de la organización. Conversamos con Eduardo Avayú y Jaco Leopold para conocer su evaluación del trabajo ya realizado y el que está por venir, en momentos en que el Keren Hayesod se encuentra en un momento especial de su historia en la comunidad judía chilena. Entrevista a Eduardo Avayú: “Trabajando en el Keren Hayesod me di cuenta de todo lo que uno puede hacer para ayudar a las generaciones futuras” Fue después de un viaja a Polonia e Israel que Eduardo Avayú aceptó la propuesta de presidir el Keren Hayesod. La experiencia de conocer los campos de concentración y pensar cuál habría sido el destino de los judíos de Europa de haber existido Israel en la época de la Segunda Guerra Mundial, lo motivó a liderar el capítulo chileno de la organización más importante para la Aliá y fundamental para la continuidad de Israel. Luego de 11 exitosos años en esta posición, Eduardo dio un paso al costado para dar paso a un voluntario que asume la presidencia, Jaco Leopold, pero sólo cambia de rol no de motivación, ya que continuará apoyando la labor de la Keren Hayesod. ¿Cómo llegó a colaborar en el Keren Hayesod? -Andrés y Rodolfo me invitaron a colaborar en el 3G, cuando estaban empezando el programa, con Eduardo Waingortin. Y a través de ellos llegué al Keren Hayesod. 3G es un programa fundamental para construir una generación de recambio, hay muchos de los que ya participaron que están ocupando cargos en directorios de instituciones comunitarias. Estoy muy contento con eso. Empecé a trabajar en el Keren Hayesod porque llegué a un momento de mi vida en que necesitaba entregar, cuando uno ha tenido suerte en la vida, es bueno devolver ala comunidad, y en particular a la comunidad a la que uno pertenece. Entonces se me presentó la oportunidad, José Codner me dijo que fuera a trabajar con él y lo hice. No es que haya buscado la oportunidad, son cosas que llegan, de repente todos se alinea y pasa. Y trabajando en el Keren Hayesod me di cuenta de todo lo que uno puede hacer para ayudar a las generaciones futuras. Esa es nuestra responsabilidad, hacer que este mundo sea mejor para sus hijos. ¿Qué lo hizo permanecer 11 años en la presidencia del Keren Hayesod? -Bueno, porque no se lograba encontrar otra persona que quisiera asumir la presidencia. Trabajé durante años a la par con el Sheliaj, nos juntábamos una vez a la semana a revisar todos los temas. Por suerte con el tiempo aparecieron Andrés Tursky, Daniel Kohn y Rodolfo Bortzusky, con ellos empecé a armar equipo y se ofrecieron a ayudarme en esta labor, invitamos a varias personas, necesitábamos un buen abogado y Álvaro Rosenblut, que es un gran dirigente comunitario, se integró a este grupo, lo que permitió llegar a tener un equipo joven, de la generación que me sigue, pero con ellos se logró llevar esto adelante. Y me di cuenta de que era un buen equipo con el que eventualmente podíamos llegar a una persona que pudiera sucederme. Si tuviera que hacer un resumen de estos 11 años, ¿qué destacaría? -Hubo muchos momentos difíciles para Israel en estos 11 años, en que tuvimos que hacer campañas de emergencia. Cuando asumí la presidencia venía llegando de un viaje a Polonia e Israel con motivo de los 60 años de Israel, y cuando estuve en Auschwitz me di cuenta de que lo importante que es que haya un Pueblo Judío en la Diáspora que apoye a Israel, porque llevándolo a los tiempos actuales, si te das cuenta de cómo ha aumentado el antisemitismo disfrazado de antisionismo, es imprescindible que los judíos estemos alerta y apoyando en todas las situaciones a Israel. Es una lástima que sea así, es una lástima que el mundo no sea hermanable, pero es la realidad que vivimos. El Keren Hayesod pasó recientemente por un proceso muy relevante de formalización, y al mismo tiempo lanzo un fondo de proyectos concursable, ¿nos puede contar de eso? -El mérito de la fundación es de Jorge Stern, el anterior Sheliaj, más que otra persona, y Álvaro Rosenblut que dio su apoyo. Pero habíamos intentado ya varias veces formalizar y nos habían dicho que no era posible, hasta que se encontró la forma de hacerlo. Creo que el mundo de hoy día obliga a que todas instituciones funcionen de forma transparente. Y no hay mejor forma que tener una institución que cumpla con todas las normas legales, en regla y que rinda cuentas. Antiguamente las cosas se hacían de otra forma. Y los fondos concursables son mérito del Directorio que me acompañó. Ahora que deja la presidencia, ¿va a seguir colaborando con el Keren Hayesod desde otro cargo? -Voy a seguir apoyando, especialmente a Jaco en todo lo que me pida, y por supuesto seguiré haciendo mi lista. ¿Cuáles cree que son los desafíos que va a enfrentar Jaco en este período? -El desafío es que la comunidad chilena tiene también muchas necesidades. Las instituciones comunitarias hacen sus campañas de recaudación todas juntas, al mismo tiempo y pidiéndole siempre a las mismas personas. A pesar de que en el Keren Hayesod tenemos una profundidad bastante buena en la comunidad judía chilena, es una de las campañas que llega a más gente o que más recauda per cápita. En segundo lugar, siempre va a ser un desafío encontrar y formar un sucesor, entonces una de las sugerencias que le puedo hacer es que empiece desde ya, y que sea una persona que entienda el funcionamiento del Keren Hayesod y que esté motivado. Jaco Leopold, nuevo presidente del Keren Hayesod: “Generaremos un círculo virtuoso en el que, con los años, podremos aportar cada vez más a nuestra comunidad” Cuando Dany Kaplan, sheliaj de Keren Hayesod, contó cómo fue que le propuso a Jaco Leopoldo tomar la posta de Eduardo Avayú liderando la organización, dijo que su respuesta fue: “Es la propuesta más emocionante que me han hecho”. El entusiasmo con el que el joven ingeniero comercial (tiene 40 años de edad) aceptó el desafío se dejó entrever en el discurso que pronunció en la Cena Anual realizada martes 13 de agosto en el Mercaz, en la que relató el emotivo momento en que se había comprometido con la labor de la organización: cuando en el viaje de estudios del Instituto Hebreo llevaron a su generación a recibir a olim jadashim de Etiopía al aeropuerto Ben Gurión. Jaco, en la Cena Anual del Keren Hayesod contaste qué te había motivado para asumir la presidencia. Con esa motivación, ¿cuáles serán los focos o ejes que tendrá tu gestión? -En los últimos 12 a 24 meses se ha generado mucha inercia positiva en el Keren Hayesod. Tenemos un directorio muy dinámico y comprometido. Con ellos trabajaremos en varios frentes que nos ayudarán a acercarnos a las personas de diferentes edades. Por ejemplo, pondremos mucho foco en la juventud, buscando educar y transmitir como la organización fue y sigue siendo parte fundamental en la vida de los judíos de Israel y la diáspora. En el otro lado del ciclo de la vida, trabajaremos con los más adultos. Buscando con ellos la fórmula para apoyarlos en transmitir a sus hijos, adultos también, la importancia de ser contribuyentes y/o voluntarios. Todo ese foco y esfuerzo queremos canalizarlo en parte reforzando nuestra relación con las comunidades, que al día de hoy es muy buena, pero queremos acercarnos aún más. Hay grandes proyectos en la comunidad y vienen otros. Creemos que tenemos mucho que aportar y estamos convencidos que trabajando en conjunto podemos lograr más y mejores cosas. Asumes la presidencia en momentos en que el Keren Hayesod se ha constituido como fundación y ha lanzado una convocatoria abierta al ishuv para participar en un fondo para proyectos concursables. -Si bien hay ciertos aportes permanentes, la idea de lanzar fondos concursables busca sacar lo mejor de todos nosotros y que nos esforcemos cada día más en generar ideas y proyectos de alto impacto. Esperamos poder apoyar proyectos alineados con los objetivos y misión del Keren Hayesod y que idealmente beneficien a la mayor cantidad de personas posible. No tengo duda que con esto generaremos un círculo virtuoso en el que, con los años, Keren Hayesod podrá aportar cada vez más a nuestra comunidad y, poniendo todo el optimismo por delante, ojalá poder a portar a muchos y grandes proyectos cada año. Ahora, respecto de Israel, ¿cuáles son los compromisos y desafíos? -Los compromisos que Keren Hayesod tiene con Israel no cambian mucho año a año. El mandato es claro y tiene como objetivo apoyar las aliyot, la absorción, proyectos de educación en tecnología y proyectos educativos de nivelación social. En este marco hay cientos de iniciativas diferentes a las cuales aportamos. En algunas participamos desde el anonimato y en otras plasmando el nombre de alguna división (Dor Emshej, Dor Ajshav, División Femenina o Campaña General). Este año, estamos apoyando fuertemente, a través de la División Femenina liderada por Karen Pupkin, la aldea Juvenil Ben Yakir en Israel. Un centro en el que viven y estudian más de 100 jóvenes en riesgo social y para el cual estamos financiando la construcción de la nueva escuela tecnológica. Para este caso estamos buscando aportes especiales dirigidos al proyecto y trabajando en difusión para que sea un proyecto apoyado por toda la comunidad de Chile. Cada vez que Keren Hayesod Chile se enfoca en un objetivo como este, alienando a nuestra comunidad en torno a él, los resultados sobrepasan lo esperado y el impacto logrado realmente aporta a mejorar la vida de miles de judíos. Finalmente, ¿crees que por tu edad tengas una mayor llegada hacia los jóvenes de la comunidad? Y si es así, ¿cuál sería la convocatoria para ellos, por qué debieran apoyar al Keren Hayesod? -Mi edad podría ayudar aunque tenemos varias personas menores a mi enfocadas en la juventud. Sin embargo, como mencioné antes, debemos trabajar en que los más jóvenes entiendan que Israel es un regalo que nuestras generaciones han recibido. Debe cuidarse y pasa a ser responsabilidad de nosotros lo que ocurra hacia adelante.

publicado 22 Agosto 2019

Noventa y Dos

“Será si seguramente escuchas (shamoa tishme’u)... - Dvarim 11:13”. Noventa y dos veces aparece el verbo SH-M-A –escucha-. La reiteración del verbo, denota la magnitud de la tarea. Cierta vez, el rey Salomón soñó con la presencia de D-s. Allí, le preguntó el Rey, qué obsequio le gustaría recibir. La respuesta en Melajim 3:9 es “lev Shomea”, literalmente “un corazón que escucha”. Salomón basó sus juicios en la capacidad para escuchar, entender emociones detrás de palabras y sentir lo que se decía u omitía. Escuchar es la clave virtuosa de una vida religiosa. D-s siempre habla, pero el desafío es estar atentos a la escucha para percibir esa voz. La Torá propone reaccionar frente al grito aplacado de los angustiados, pobres, débiles, vulnerados. El ser religioso es recuperar la escucha frente a las personas con dolor existencial. El judaísmo trazó su destino hacia un monoteísmo puro, en donde no hay lugar para lo visual. En tanto, potenció la escucha como el factor de conexión entre el Creador y sus creados. La escucha activa, es la clave para comunicarse con los demás. Ser receptivos sin distracción, evitar prejuicios por sobre la resolución, la escucha con interés por sobre los detalles. Asertividad en la escucha es ser honestos vinculando los sentimientos y emociones que se generan. Moshé, una vez más insta a escuchar: el grito tácito de los demás y la voz suave y apacible de D-s.

Mantener la memoria de los sobrevivientes y de la Shoá, nuestro deber

Como todos los años, desde que el año 2005 la Organización de Naciones Unidas, ONU, estableciera el 27 de enero como el Día Internacional de Recordación del Holocausto, en recuerdo de la liberación del campo de concentración de Auschwitz, sucedido en esa fecha, el Ministerio de Relaciones Exteriores del Gobierno de Chile, la Comunidad Judía de Chile y B’nai B’rith Chile, con el apoyo de la Fundación Memoria Viva, el Museo Interactivo Judío y el Archivo del Judaísmo Chileno, realizaron la ceremonia en recuerdo de los seis millones de víctimas de la máquina de exterminio nazi, en el genocidio acaecido durante la Segunda Guerra Mundial. Encabezó la ceremonia de este año, que además marcó el 75° Aniversario de la liberación de Auschwitz por parte de los Aliados, el Ministro de RR.EE., Teodoro Ribera, que en su discurso señaló: Hoy recordamos los guetos, el trabajo forzado y los campos de concentración y de exterminio; a las más de seis millones de personas a quienes les fue cruelmente arrebatada la vida, entre ellos, a cerca de un millón de niños. Rememoramos, también, a aquellos hombres y mujeres que muchas veces, de manera anónima, estuvieron dispuestos a arriesgar su propia vida para salvar la de los demás", aseguró el Canciller Ribera. Recordó entonces a los chilenos María Edwards McClure y Samuel del Campo, "reconocidos como 'Justos entre las naciones', quienes con excepcional valentía y desinteresadamente salvaron tantas vidas inocentes". En tanto, el Presidente de la CJCh, Gerardo Gorodischer, hizo un homenaje a Elie Alevy, Z.L., y David Feuerstein, Z.L., sobrevivientes de la Shoá fallecidos en el último año. Además, planteó que debemos “asumir la responsabilidad colectiva de educar y fortalecer la resiliencia contra las ideologías del odio. Recordar también es transmitir. Pensar en el pasado es proteger el futuro. La historia es algo que debe contarse siempre. La cadena nunca debe romperse. Nuestros hijos y nietos deberán guardar en lo más profundo de su corazón la conciencia de ocurrido. Somos la última generación que podrá escuchar el testimonio en vida de los sobrevivientes y la primera generación que deberá educar sin ellos (…) Es necesario enseñar, reflexionar, aprender, trabajar con la conciencia social y la responsabilidad civil, aprender a convivir y a resolver situaciones sin apelar a la violencia”. Luego del encendido de las seis velas en honor a los seis millones de víctimas judías del Holocausto, se encendió una séptima luminaria en memoria de los grupos étnicos y minorías que también fueron víctima de los nazis, como masones, gitanos y diversidades sexuales, y los rabinos Gustavo Kelmeszes, del Círculo Israelita de Santiago; Daniel Zang, de la Comunidad Israelita Sefaradí, y Pablo Gabe, de la Comunidad NBI, pronunciaron la tefilá El Maalé Rajamim. A continuación, se escuchó el testimonio de Marta Neuwirth, sobreviviente de Auschwitz y Bergen-Belsen. Con sentidas palabras, Marta recordó la traumática vivencia de los campos de concentración, el trabajo asignado, la pérdida de su madre y hermano, y la liberación y posterior llegada a Chile. Luego de la liberación, relató, “me enfermé y me llevaron al hospital. Cuando desperté, una enfermera con una gran capa me atendía en mi cama, una cama con sábanas. Hablaba un idioma que no conocía, hoy sé que es inglés. Me entrego un huevo, en ese momento pensé que era el manjar más grande que había comido en vida. Completamente sola, me llevaron en un barco de la Cruz Roja a Suecia. Desnuda, cubierta de una frazada y cubierta en un grueso polvo blanco. Nos atendieron y cuidaron. Por primera vez en mucho tiempo fui al colegio, me alimenté de a poco, hice amistades. Hasta que un día dos hombres de una organización judía, pasaron recopilando nombres de familiares que alguna de nosotras tuviese en algún país del mundo para poder contactar. Fue así como en una radio chilena leyeron el nombre de un tío mío que había emigrado muchos años antes para acá. Mi tío se convirtió en un nuevo padre para mí, y Chile en mi nuevo país. Un país que me recibió con los brazos abiertos, y que me permitió construir una vida y una familia”. Al finalizar la ceremonia, se entregó el Premio Luz y Memoria al actor y director teatral, Nissim Sharim, fundador de la compañía Teatro ICTUS, en virtud de su trabajo por la cultura y los Derechos Humanos, en especial durante los oscuros días del régimen militar en Chile. “Esto honra e ilumina mi existencia”, señaló Sharim, emocionado, y destacó la inspiración profundamente judía de su carrera en las artes escénicas.

Casi 1.000 personas disfrutaron del “Bustán Sefaradí”

Con una asistencia de 420 personas en la primera noche y 450 en la segunda, se presentó la obra “Bustán Sefaradí”, de Yitzjak Navón, los días 15 y 16 de enero, en la Sinagoga Maguén David de la Comunidad Israelita Sefaradí de Santiago. La obra más representada de la historia del teatro en Israel volvió a presentarse en Chile, después de 12 años desde su primer estreno en el país. Si bien las funciones estaban originalmente programadas para el mes de noviembre, en el marco de la Semana Sefaradí, la contigencia nacional obligó a cancelar la actividad y reagendar la presentación de la obra. En esta pieza del renombrado dramaturgo israelí, relata la historia de Mushón y su regreso a Jerusalem, específicamente a su barrio sefaradí de la infancia, después de muchos años de lejanía. Este regreso marca el reencuentro con las historias de su familia, vecinos, amigos, las kantikas, pero sobre todo con un cruel secreto enterrado hace muchos años. En el montaje realizado por la Comunidad Sefaradí de Chile, el elenco estuvo compuesto por actores que son miembros de la kehilá y del ishuv, que deslumbraron con su talento, y se ganaron los aplausos y las felicitaciones del público.

Año Nuevo de los Árboles, con la naturaleza y en camaradería

Hasta el lunes 3 de febrero están abiertas las inscripciones para ser parte de la celebración de Tu BiShvat comunitario, en el que participan las comunidades Sefaradí, Israelita de Viña del Mar, NBI y el Círculo Israelita de Santiago, y que se llevará a cabo el domingo 9 de febrero, desde las 9.30 hrs. La actividad se desarrollará en el Estadio Israelita de Reñaca, para lo cual partirán buses climatizados desde la Comunidad Sefaradí, que trasladarán a destino a los asistentes que podrán participar de una jornada de charlas y otras entretenciones, además de contar con la posibilidad de disfrutar de un almuerzo buffet y, por supuesto, disfrutar la naturaleza en este Tu BiShvat, Año Nuevo de los Árboles. Para más informaciones y consultas sobre valores, escribir al correo electrónico asistente@sefaradies.cl.

Presidente Comunidad Judía de Chile

Cuando en 2005 la Asamblea General de las Naciones Unidas, designó al día 27 de enero como Día Internacional de Recordación de las Víctimas del Holocausto, estableció el imperativo ético y moral para todas las naciones del mundo de luchar contra el antisemitismo, el racismo y toda forma de intolerancia. El día no fue escogido al azar, sino que un 27 de enero de 1945, las tropas soviéticas lograron liberar el campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau. Hoy se conmemoran 75 años de esa fecha histórica, significativa y conmovedora, que abrió una puerta de esperanza en medio de las horas más oscuras de la humanidad. Recordar es un deber porque con memoria construimos futuro, y perpetuar la memoria permite asegurar ese mismo futuro. En este Día Internacional se honra a los más de 15 millones de hombres, mujeres, ancianos, jóvenes y niños asesinados, porque no sólo fueron 6 millones de judíos masacrados, sino también millones de gitanos, minorías sexuales, discapacitados, entre muchos otros considerados en aquel entonces una lacra para el régimen nazi. Por todos ellos es que este dolor es histórico y universal. Quienes sobrevivieron al Holocausto y dedicaron su vida a transmitir los horrores vividos, nos recuerdan que es en los jardines más oscuros donde se siembran las semillas más brillantes de la esperanza. Como país no podemos estar ausente del debate mundial en torno al aumento de los actos de odio, discriminación y el resurgimiento del antisemitismo. Si queremos ser un modelo para el continente y un faro de luz, debemos ser parte de la construcción de sociedades más respetuosas y tolerantes. Nos hubiese gustado que nuestro país haya sido miembro del International Holocaust Remembrance Alliance (IHRA), para haber estado presente en Jerusalem donde más de 50 líderes mundiales se dieron cita en el V Foro Mundial del Holocausto - un hecho sin precedentes en la historia de Israel - desde el Presidente de Rusia, Francia, Alemania, Grecia, hasta los Reyes de España, Holanda, el príncipe Carlos y Presidentes latinoamericanos se reunieron con la promesa de recordar, la lucha contra la negación del holocausto y combatir el odio. En la misma línea, el 22 de enero recién pasado, el concejo de Ministros de IHRA conformado por 35 países, firmó en Bruselas una declaración para comprometerse a luchar contra la distorsión del Holocausto, el antisemitismo y otras formas de discriminación. El Holocausto determinó la pauta del mal absoluto, por tanto, pertenece al legado universal de todos los seres civilizados. Las lecciones históricas del Holocausto debieran convertirse en un código cultural que promueva la enseñanza de valores humanísticos, la democracia, los derechos humanos, la tolerancia, la condena al racismo y las ideas totalitarias. Como dijo el Rey Felipe VI de España esta semana desde Israel “nadie está a salvo, no podemos mirar hacia otro lado”. *Columna publicada en Cooperativa.cl el 24 de enero de 2020.

Una molécula logra destruir células malignas

Una pequeña molécula llamada PJ34 puede hacer que las células cancerosas se autodestruyan. Así lo afirma un estudio realizado en Israel por científicos de la Universidad de Tel Aviv y publicado recientemente en la revista biomédica Oncotarget. La profesora Malka Cohen-Armon y su equipo de la Facultad de Medicina Sackler experimentaron con el uso de xenoinjertos: trasplantaron cáncer de páncreas humano en ratones. El sistema inmunitario de los ratones estaba comprometido para que sus cuerpos no rechazaran las células trasplantadas. Durante dos semanas, y junto al equipo de la doctora Talia Golan del Centro de Investigación del Cáncer del Centro Médico Sheba, los científicos inyectaron la molécula PJ34 en los roedores. Originalmente, la PJ34 fue desarrollada para tratar accidentes cerebrovasculares pero luego pronto se descubrió que teñía un poderoso efecto sobre las células cancerígenas humanas. Es que la molécula genera errores durante la duplicación celular, lo que lleva a la muerte rápida de las células malignas. «En una investigación publicada en 2017, descubrimos un mecanismo que causa la autodestrucción de las células cancerosas humanas durante su duplicación (lo que se conoce como mitosis), sin afectar a las normales», explicó Cohen-Armon. Y añadió: «Ahora aprovechamos esta información para erradicar con eficiencia las células de cáncer de páncreas humano en xenoinjertos». Un mes después de que la molécula fue inyectada a los ratones, los científicos hallaron que la cantidad de células cancerígenas en los tumores de los roedores se había reducido entre un 80 y un 90 por ciento. Incluso hubo casos en que el tumor desapareció por completo. Cohen-Armon señaló que los ratones tratados no sufrieron efectos adversos tras recibir la molécula PJ34 ni experimentaron cambios en su peso o comportamiento. También fue significativo que la molécula interrumpiese exclusivamente la duplicación de células cancerosas humanas dejando vivas solo a las sanas. Profesora Malka Cohen-Armon (izquierda), de la Universidad de Tel Aviv, y doctora Talia Golan del Centro Médico Sheba. Foto cortesía de la Universidad de Tel Aviv. Aunque PJ34 podría funcionar contra otros tipos de células cancerosas, el cáncer de páncreas es algo apremiante. Es el duodécimo cáncer más común del mundo y el cuarto entre los más mortales. Es que este tipo de la enfermedad es, a menudo, resistente a los tratamientos existentes. Diagnosticar de forma temprana el cáncer de páncreas es algo difícil porque no suele haber síntomas. De esta forma, cerca del 80 por ciento de los pacientes son diagnosticados en la etapa metastásica. Lo más grave es que menos del tres por ciento de los pacientes en esa fase sobreviven más de cinco años después de ser diagnosticados. La investigación tiene potencial para desarrollar un nuevo tratamiento contra este cáncer tan agresivo en los humanos. Y también podría resultar eficaz contra cánceres de mama, pulmón, cerebro y ovarios. Por estos días, la molécula PJ34 ahora se está probando en ensayos preclínicos de acuerdo con las regulaciones de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). Pronto llegarán las pruebas en animales más grandes y luego se podrá comenzar los exámenes clínicos en humanos. En junio pasado, un estudio de investigación internacional dirigido por Golan demostró la efectividad del nuevo régimen de medicamentos para el cáncer de páncreas en personas con Mutaciones BRCA.

“Me gustaría poder decir que los alemanes hemos entendido el Holocausto”

El presidente de Alemania confesó en un importante discurso el miércoles que no estaba convencido de que su país hubiera captado las lecciones del Holocausto. Hablando en una sesión del Bundestag, el parlamento federal de Alemania, para conmemorar el 75 aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz, Frank-Walter Steinmeier advirtió que “los espíritus malignos del pasado ahora aparecen con un nuevo disfraz“, informó The Algemeiner. Entre los asistentes al evento del Bundestag se encontraba el presidente israelí, Reuven Rivlin. Al reconocer la presencia de Rivlin en la audiencia, Steinmeier comentó: “Me gustaría poder decir hoy con convicción, especialmente frente a nuestro invitado de Israel: los alemanes lo hemos entendido“. Continuó: “Pero, ¿cómo puedo decir esto cuando el odio y la agitación se están extendiendo, cuando el veneno del nacionalismo se está filtrando nuevamente en los debates, incluso en nuestro país?“ Steinmeier luego recurrió al fuerte aumento de los ultrajes antisemitas en Alemania durante el año pasado. “¿Cómo puedo decir esto cuando usar la kipá se convierte en un riesgo personal, o cuando los judíos retiran su menorá cuando llega el lector del medidor de electricidad?“, comentó un emotivo Steinmeier. “¡¿Cómo puedo decir esto cuando un terrorista de derecha en Halle en Yom Kipur asesina a dos personas y la pesada puerta de madera de la sinagoga sola evita una masacre de hombres, mujeres y niños judíos?!“ Al igual que con Steinmeier, Rivlin enfatizó la importancia del pasado como guía para el presente, destacando la amenaza que representa Irán para Israel. “Los iraníes tienen la aspiración de destruir la existencia del Estado de Israel, nuestra destrucción es para ellos un objetivo político y estratégico“, dijo Rivlin a los parlamentarios alemanes. En cuanto al tema del antisemitismo persistente en Alemania, mientras tanto, Rivlin fue igualmente directo. “Alemania no debe fallar aquí“, dijo. En ese sentido, Rivlin declaró: “Estoy aquí para decirles que el Estado de Israel y Alemania son socios verdaderos“.

Marruecos alaba el plan de paz de Trump

El gobierno de Marruecos alabó hoy el plan de paz del presidente estadounidense Donald Trump para el conflicto palestino por ser "convergente" con su visión del conflicto israelí-palestino, y añadió que "aprecia los esfuerzos constructivos por la paz de la Administración Trump". La opinión del gobierno marroquí fue expresada en una declaración del ministro de Exteriores Naser Burita, que se suma así a mensajes similares de otros países árabes como Egipto, Arabia Saudita o Emiratos Árabes Unidos, en contraste con la opinión de Turquía, que calificó el plan de "inaceptable". El gobierno de Rabat asegura que el plan de Trump incluye "elementos de convergencia con los principios que (Marruecos) siempre ha defendido", y cita concretamente la idea de una solución de dos estados, la defensa del diálogo entre las dos partes (israelíes y palestinos) y la dimensión política y económica del plan. Marruecos añade que un proceso de paz constructivo debe incluir una solución "realista, aplicable, equitativa y duradera" y debe "satisfacer los derechos legítimos del pueblo palestino a un estado viable y soberano con Jerusalén Este como capital", pese a que el plan excluye este último detalle y deja a Jerusalén como "capital indivisible de Israel". Mientras tanto, la clase política marroquí -tradicionalmente pro palestina- ha guardado silencio, y solamente el grupo islamista de Justicia y Caridad, ilegal pero tolerado, condenó el plan de Trump argumentando que equivale a "una nueva agresión contra Palestina, que consolida la ocupación sionista".

Putin otorgó el perdón a la joven israelí encarcelada en Rusia

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, otorgó hoy el perdón a la joven israelí encarcelada en su país, Naama Issachar, según informó la agencia de noticias rusa Interfax. Issachar, de 27 años, fue sentenciada por Rusia a 7,5 años de prisión después de que se encontraron casi 10 gramos de marihuana en su equipaje durante una escala en un aeropuerto de Moscú en abril. Ella negó el contrabando de drogas, señalando que no había intentado ingresar a Rusia durante la escala en su camino a Israel desde la India, y no tuvo acceso a su equipaje durante su breve estadía en el aeropuerto ruso. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, voló a Moscú hoy, en un viaje sin previo aviso, luego de su reunión en la Casa Blanca con Donald Trump, por lo que ya se especulaba con la posibilidad de la liberación de Issachar. El martes, el gobernador regional de Moscú, Andrei Vorobyev, firmó su solicitud de indulto, el último paso necesario antes de que Putin pudiera abordar el asunto.

La enseñanza del Holocausto en la era post moderna

El 27 de enero de 1945 el Ejército Rojo liberó a los últimos 7.000 prisioneros que quedaban en el campo de concentración y exterminio de Auschwitz. Los alemanes sabían que estaban por perder la guerra, por lo que justo antes de su huida, hicieron estallar las cámaras de gas y los crematorios que seguían funcionando. Quienes sobrevivieron a Auschwitz, el campo que resumió la maldad nazi, se transformaron en la voz de aquellos que no tuvieron la misma suerte. A medida que el fenómeno de la post modernidad se hace más evidente y se comienza la era “sin sobrevivientes”, la educación sobre el Holocausto y la lucha contra todo tipo de discriminación se volverá una tarea más difícil. En ese contexto, los museos aparecen como una herramienta eficaz para complementar la enseñanza formal. De hecho, un estudio recientemente publicado por el centro de investigación estadounidense Pew Research reveló que los adultos que habían visitado un monumento o museo del Holocausto (el 27% de los 10.971 encuestados) respondieron correctamente 2,9 de las cuatro preguntas de opción múltiple planteadas sobre el tema. En comparación, aquellos que nunca habían visitado un monumento o museo del Holocausto respondieron correctamente a solo 2 preguntas en promedio. Respondiendo a esta evidencia y al creciente interés por conocer sobre estos temas y vincularlos con la formación ciudadana, el Museo Interactivo Judío de Chile (MIJ) está desarrollando una nueva muestra sobre el Holocausto. El proyecto, que honra tanto a las víctimas como a los sobrevivientes y héroes de este periodo, contempla agregar 80 metros cuadrados de una exhibición permanente al memorial actual, la que contendrá documentos, objetos de la época y testimonios de los sobrevivientes que llegaron a Chile después de la Segunda Guerra Mundial. Es un proyecto ambicioso que permitirá incrementar el número de visitas al recorrido del Holocausto y que responde a la misión del MIJ de llegar a la sociedad chilena con un mensaje de respeto por los Derechos Humanos y la valoración de la diversidad. En tiempos donde los únicos testimonios de los sobrevivientes estarán en los museos y en los libros de historia, el deber de los educadores y de los museos es encontrar nuevos métodos para transmitir a las futuras generaciones los horrores del Holocausto, los peligros del racismo y de los discursos de odio. Y justamente en Chile el MIJ es uno de los más importantes aliados en esta tarea al poner a disposición diversos recursos educativos que aprovechan la tecnología para aprender las lecciones del pasado. Fijar una fecha para la conmemoración también es una ayuda para universalizar ciertos valores, como el respeto por la democracia y los Derechos Humanos, pero además responde a que los países pertenecientes a la ONU adhieran al esfuerzo de transmitir el “Nunca más” por todos los medios posibles.

5 AÑOS SIN NISMAN: REFLEXIONES DESPUÉS DEL DOCUMENTAL

Algunas reflexiones después de ver el documental sobre la muerte de Alberto Nisman en Netflix, a cinco años del crimen. La primera es que, después de haberlo visto, sigue siendo obvio que lo asesinaron, que fue la víctima 86 del atentado a la AMIA, que se politizó el homicidio en lugar de investigarlo, y que la discusión del suicidio es una “discusión argentina”, que no resistiría el menor análisis en ninguna otra parte del mundo. Sin embargo, el documental, para alegría de Cristina, que lo ha elogiado emocionada, legitima la discusión: suicidio u homicidio. Esa (y no quién lo mató ni por qué) es la cuestión. Como mucho, se habló de “suicidio inducido”, pero eso es también homicidio: no constituye la resolución del caso, sino una hipótesis inicial. Si fue inducido, la pregunta sigue siendo quién lo indujo, y se debe investigar. En lugar de eso, se concluye en el documental que hay “tres teorías”: suicidio, suicidio inducido, homicidio. La primera tranquiliza; las otras dos interpelan, desafían, dan miedo. En ningún programa de TV reflejado allí se hace la pregunta obvia: si fue asesinado, ¿quién fue? Si no fueron los K, si “les tiraron un muerto”, ¿quién se los tiró? Parrilli es el único que va más allá en el análisis (bueno, no tanto más allá): el mayor perjudicado, dijo, es el gobierno de Cristina. Ponele, pero ¿entonces? Conclusión: no sabemos si fueron los K o los anti-K, y tampoco sabremos nunca si Lagomarsino fue asesino, cómplice o fusible, porque nadie parece tener fuerza (ni, parece, voluntad política) contra aquellos a los que les conviene que no se resuelva. Segunda reflexión: no se investiga, como no se investiga el atentado a la AMIA, porque cualquiera que se meta, sabe que alguien (los K, los Stiuso, “el poder” o el que sea) lo tendrá agarrado de los huevos. Y los que agarren huevos, estarán a su vez agarrados por otros. Es la ley de la selva, literal. O, mejor dicho, la ley de los carpetazos. El próximo crimen sin resolver está a la vuelta de la esquina. Las organizaciones terroristas que han penetrado en América Latina, comenzando por Hezbollah y sus amos iraníes, lo saben bien. La “mano de obra desocupada” en la Argentina, también. Es debido a este festival de impunidad, precisamente, que la Argentina sigue siendo blanco potencial y fácil del terrorismo internacional. Tercera reflexión: ¿De verdad pusieron a una funcionaria judicial como Viviana Fein al frente del caso? ¿En qué estaban pensando? ¿Esos son los detectives que hay en la Argentina? ¿Cómo puede funcionar una justicia penal donde los jueces son los detectives, y donde su investigación consiste en citar testigos o expertos a declarar? ¿Cómo puede ser que sea una fiscal la que entra a la escena del crimen y la dirige (y la contamina) como si fuera el detective Starsky o una científica forense de CSI? ¿Cómo puede ser que diga: “el que dice que fue asesinato que traiga pruebas”? ¿Para qué la mandaron a usted, entonces, señora? ¿Cómo puede decir que “los que dicen que contaminé la escena no vieron que primero se filmó y fotografió todo”? ¿Ese es el nivel? Descubrió decenas de llamadas extrañas entre agentes de inteligencia durante toda la jornada previa al asesinato. ¡Muy bien! ¿Y? Dele, siga. Pero no: “no hay suficientes pruebas de homicidio” y punto. Ahí se quedó lo más tranquila la buena funcionaria. O alguien la “tranquilizó”. Sobre todo, funcionarios o jueces, ¿no deberían actuar en el tribunal, en base a las evidencias recogidas por detectives y forenses? Si jueces o fiscales son los que investigan, ¿a qué se dedica la policía? Un juez o un fiscal que investiga, ¿no se transforma en parte, en lugar de estar por encima, en lugar de ser neutral a la hora de juzgar? Y ser parte, en la Argentina, además de viciar el juicio, ¿no lo hace sujeto a presiones y sobornos? Galeano fue posible porque era “juez investigador”, un invento absurdo. ¿Quién diseñó el aparato de justicia penal en la Argentina? Me dirán, como siempre: no entendés. Es cierto, es tan absurdo que es incomprensible. Además, como lo dijo un entrevistado de la CIA: “Nos encontramos con un aproach según el cual primero hay una hipótesis y después se buscan evidencias que las sostengan, en lugar de ver qué evidencias hay, y luego trazar hipótesis”. Ah, pero lo dice alguien de la CIA, entonces no sirve. Sepan disculpar. Y la última: la Argentina se ha convertido, a fuerza de grieta, en el país donde la justicia no existe, donde las evidencias nunca son tales, porque depende de quién las encargue, de quién las presente y de quién las reciba, las escuche y las vea. Es un país donde después de que investigan jueces, fiscales, la SIDE, hay que traer también a la Gendarmería, porque la Argentina es un Estado enfermo. Es un país donde Maldonado fue “desaparecido y asesinado” porque lo dicen algunos, aunque se pruebe en quince peritajes que murió ahogado, en lugar de llorar su muerte cuando protestaba por una causa justa (flaco favor se le hace así a la causa justa); y donde un fiscal que estaba por presentar la acusación de su vida y aparece muerto unas horas antes, en realidad “se suicidó”. Muy parejo ese sentido común. Todo eso, en lugar de reclamar la verdad y hacerse cargo de ella, como gente adulta. Incluso los K, que dicen “nos tiraron un muerto” (sin siquiera advertir que eso contradice la infantilidad del “suicidio”), debían haber sido los primeros, precisamente por eso, en impulsar, ordenar, ¡imponer! la resolución del caso a la semana de ocurrido. En fin, suerte con eso. El documental de Netflix es la ilustración de un país en el que no hay justicia, en el que la verdad siempre es relativa, en el que nadie confía ya en nadie, un país irreconciliable, un país desquiciado. Un país que da miedo.

¿Tiene sentido traer hijos al mundo?

¿Tiene sentido traer hijos al mundo? Algunos creen que no. El impacto de las crisis sociales, ambientales, políticas o económicas hace que muchos jóvenes decidan que, no solo no vale la pena hacerlo, sino que, traerlos a esta realidad es un acto de crueldad hacia los niños. Simplemente, no es justo. El judaísmo tiene mucho que decir al respecto. La primera mitzvá que D´s entrega al ser humano es “Pru urvú”, sean fructíferos y multiplíquense (Bereshit 1:28). El Talmud se preocupa de legislar esta orden divina. ¿Cuándo se puede dar por cumplida esta mitzvá? La idea general es cuando cada progenitor se reemplaza a sí mismo, es decir que cada pareja debería tener al menos dos hijos. Mientras Beit Shamai plantea que una pareja debe tener dos hijos varones, Beit Hilel considera que se cumple la mitzvá con un hijo y una hija (Yebamot 6:6). Algunas autoridades modernas, entre ellas el rabino Moshé Tuttnauer, proponen que, después de la Shoá, en la cual fue asesinada la tercera parte de nuestro pueblo, deberíamos tener tres hijos: dos para reemplazarnos a nosotros mismos y uno adicional para reemplazar a los fallecidos en ese horrendo período. La preservación de la especie y la supervivencia de nuestro pueblo son imperativos fundamentales. La Torá narra el nacimiento de Moshé diciendo que “un hombre de la tribu de Leví tomó a una mujer de la tribu de Leví” (Shemot 2:1) lo que parecería indicar que se trata de una pareja recién formada. Sin embargo, algunos versículos más adelante se nos cuenta que Miriam, la hija mayor del matrimonio, cuida la canasta en la cual espera que su pequeño hermano se salve. Y años más tarde, cuando Moshé vuelve a Egipto a liberar al pueblo hebreo, su hermano mayor, Aarón, sale a su encuentro para ayudarlo. El midrash (Sotá 12a) se hace cargo de la evidente contradicción explicando que, ante el decreto que exigía arrojar al Nilo a los varones hebreos recién nacidos, los hombres resolvieron separarse de sus mujeres para evitar tener más hijos. Sin embargo, las mujeres decidieron afrontar el riesgo y seducir nuevamente a sus esposos. Desde una mirada racional, podríamos tender a empatizar con los hombres. ¿Qué sentido tendría traer niños al mundo en esa situación? Los varones serían asesinados al nacer y, al no haber hombres hebreos, las niñas se casarían necesariamente con egipcios. Por eso el Talmud declara que la liberación de Egipto se debió al mérito de las mujeres justas de aquella generación (Sotá 12a) que apostaron por un futuro que, de tan incierto, parecía inexistente. No solo apostaron por la salvación, hicieron que la salvación fuera posible. El rito del Brit Milá tiene un simbolismo muy fuerte en este sentido: antes de su incorporación al Pacto de Abraham, el niño es colocado por unos instantes en la silla del profeta Eliahu. Según el Tanaj (II Reyes 2:11) Eliahu no murió, sino que fue llevado al cielo para que pueda anunciar, cuando llegue el momento, la venida del Mashíaj. Al poner a nuestros hijos en la silla de Eliahu, estamos tomando conciencia de que este niño podría llegar a ser el Mashíaj; y estamos expresando nuestro deseo, nuestra esperanza, de que pueda ser un agente de cambio que nos ayude a alcanzar un mundo mejor. Cada niño y cada niña que nace llega con un propósito: ayudar a los adultos que lo reciben a mejorar el mundo, unirse a ellos en la cadena de buenas acciones que aporten a la creación de una sociedad más justa y amigable. Negarse a que se sumen a la tarea es darla por perdida antes de comenzarla. Si Moshé no hubiera nacido, no habría habido éxodo de Egipto, no habría habido salvación. Si multiplicamos esta idea por todos los seres humanos, lograríamos ver a cada persona como una apuesta por el éxito de la misión de tikún olam. Pirkei Avot 2:21 nos dice: “No estás obligado a concluir la tarea, pero no estás exento de la obligación de comenzarla”. Al focalizarnos en la magnitud de las falencias de nuestra sociedad, podríamos caer en el desánimo. Sin embargo, el judaísmo nos dice que el intento vale la pena. ¿Da miedo el futuro? A veces sí. Como todos los miedos, el miedo al futuro nos ofrece dos caminos alternativos. Podemos rendirnos ante él, decidir que el mundo está irremediablemente perdido, bajar los brazos y dejar que la desesperanza se apodere de todo. Pero también existe la otra opción. Asumir que siempre persiste una chispa de esperanza, aun dentro de la desesperanza. No podemos darles a nuestros hijos un mundo perfecto, una sociedad ideal. Pero sí podemos hacerlos crecer dentro de una comunidad acogedora que les provea de un marco valórico cercano a esa sociedad ideal a la que aspiramos. Podemos enseñarles un estilo de vida acorde a estos valores. Como judíos, tenemos claro el camino. Podemos educar a nuestros hijos en una vida de mitzvot, donde cada acción esté imbuida de respeto hacia todos los seres humanos; una vida de tradiciones que nos recuerden que debemos plasmar esos valores en la vida cotidiana. Y, sin dejar de estar conectados con quienes son diferentes, podemos rodearnos de gente con la que compartamos valores y así unirnos en un proyecto comunitario que haga la tarea más fácil y más grata. Cada persona debe ser un agente de cambio para el bien. Cada niño que nace trae la esperanza de que la tarea es posible. El judaísmo nos impone la obligación de convertirnos en socios de D´s en la creación, aportando al proyecto de tikún olam. Todos, tanto nosotros como nuestros hijos, debemos impulsar el cambio y ser un aporte fundamental en la dirección correcta.