publicado hace 6 días

Vivir la película

Cuando ingresamos al cine y nos disponemos a ver una película de ciencia ficción, si buscamos disfrutar durante dos horas entre pochoclos y gaseosas, debemos desactivar por un tiempo nuestra mente crítica y racional. Si cuando vemos Superman vamos a estar todo el tiempo sosteniendo que es imposible que alguien vuele o cuando vemos los X-Men todo el tiempo pensamos que no tiene sentido que alguien saque fuego por sus ojos, no disfrutaremos ni un instante de la película. Aparte de ingresar al cine debemos meternos en el paradigma de la ciencia ficción para poder disfrutar. Lo mismo debe ocurrirnos cuando nos invitamos a descubrir o redescubrir el judaísmo, la Torá y las historias del Talmud. Cuando ingresamos a la sinagoga para hacer Tefilá, para disponernos a rezar, debemos dejar por unos minutos nuestra mente occidental y racional afuera para poder vivenciar una plegaria autentica. Para elevarnos con sus melodías o para conmovernos con su liturgia. Lo mismo ocurre cuando estudiamos Torá, si cada historia que leemos la miramos con la mente critica occidental todo nos parecerá una fantasía infantil y nos perderemos las maravillosas enseñanzas que la tradición de Israel nos legó. Si cada vez que escuchamos la historia de la apertura del mar de los juncos diremos “es imposible que las aguas se abran mágicamente”, nos perderemos el mensaje eterno en el cual Dios clama por la libertad del ser humano. Abraham Ioshua Heschel enseñaba que uno no puede juzgar a la cultura judía con la óptica heredada de la filosofía griega, para vivir el judaísmo debemos evaluarlo y experimentarlo por sus propios cánones. Tal como para disfrutar de una buena película debemos ingresar en los paradigmas que el director nos propone, para vivenciar un judaísmo significativo debemos disponernos a abandonar nuestros prejuicios, aunque sea por un rato, para poder disfrutar. Sin embargo, no es bueno vivir en un mundo de películas y fantasías, cuando salimos del cine podemos (y muchas veces debemos) reflexionar críticamente lo que acabamos de ver. Lo mismo ocurre con el judaísmo. En las aulas universitarias o durante los estudios avanzados podemos poner en duda los mitos y las historias “fantásticas” del Tanaj o del Talmud pero para poder vivenciarlo debemos sumergirnos en sus textos y en sus enseñanzas. Debemos vivir la película y no mirarla de afuera. El judaísmo puede ser la más hermosa de las películas, siempre y cuando nos atrevamos a vivirla. *Las opiniones de la editorial no necesariamente representan la opinión de La Palabra Israelita.

publicado hace 13 días

¿5780 o 2020? ¿La Torá es Verdad?

¿Por qué algunos judíos y judías consideran que la Torá es mentira? Quizás vos también ves cosas contrarias a la razón, como la creación del mundo en 7 días, una burra que habla, las 10 plagas o el cruce del Mar Rojo. Te quiero decir que la Torá no es un libro de historia, no es un texto racional ni nunca pretendió serlo. (Cómo nació el texto que hoy llamamos Torá, es un tema genial, podemos dejarlo para otro momento). Los judíos contamos 5780 años desde la creación del mundo. Si para ser judío yo tuviera que negar el Big Bang porque contradice a la Torá, sinceramente no me interesaría una cultura así. Por eso te quiero contar por qué amo ser judío. ¿Bereshit o Big Bang? Si piensas que el judaísmo afirma que esta es la edad del universo, presta atención a lo siguiente. En la Torá no aparece la fecha de la creación del mundo, ni tampoco en el Tanaj. Esta datación fue hecha en el siglo II e.c. por Rabi Yosi ben Jalafta en su libro Séder Olam Rabá (Gran Orden del Mundo). A principios de la Edad Media, una parte del pueblo judío empezó a usar como punto cero la creación del mundo. En el siglo XII Maimónides ordenó generalizar esta cuenta, pero recién en el siglo XVI Rabi David ben Zimra, logró su uso global. ¿Por qué contamos los años? Hay dos conceptos: Calendario y Cuenta de Años. Calendario es la herramienta humana que usamos para administrar el tiempo. Se basa en los ciclos de la naturaleza, como el Sol o la Luna. Sirve para establecer fechas, como tu nacimiento. La Cuenta de Años sirve para medir los tiempos en el calendario, por ejemplo, establecer tu Bar o Bat Mitzvá. Se basa en puntos de referencia compartidos, eventos tan importantes como para ser considerados “punto cero”. La importancia de una cuenta unificada ¿Cuándo hice mi Bar Mitzvá? En el año 23 desde el casamiento de mis papás. O en el año 9 de mi primer teclado, o el año 1 del segundo, que me acompaña hasta hoy. Estos momentos son importantes en mi vida, pero para nadie más. Mejor decir que mi Bar Mitzvá fue el 9 de marzo de 2002. Queda claro que es importante tener una cuenta de años en común, para poder entendernos. En cuanto a la elección del “punto cero”, todos tenemos fechas importantes en la vida. La Torá cuenta los años en relación con la salida de Egipto (Éxodo 19:1 “En el segundo año de la salida…). El Tanaj contará desde cada rey, como David o Salomón. Cuando Babilonia destruye el Primer Templo, perdemos la autonomía y pasamos a contar como los demás imperios (Daniel 7:4 con los persas). Alejandro Magno estableció una cuenta de años globalizada que los judíos adoptamos como propia por más de 2000 años: la Cuenta Seléucida, en hebreo “Minian Hashtarot” (Cuenta de los Documentos). Recién en 1550 el rabino Ben Zimra en Egipto ordenó que los judíos sefaradim y de países árabes dejaran de usarla. Los ashkenazim, no. La destrucción del Segundo Templo significó un golpe para nuestro pueblo, que seguimos llorando cada año en Tishá Beav. “Minian Hajurban”, la cuenta desde aquella tragedia, fue usada para asuntos comunitarios como casamientos o divorcios, mientras que en lo civil y comercial usábamos la Cuenta Seléucida. Los judíos yemenitas usaron Minian Hashtarot hasta su Aliá masiva a Israel en 1949. Curiosidades Hoy decimos que el Segundo Templo fue destruido por Roma en el 70 desde el nacimiento de Jesús. Para eso Jesús debió nacer en el año 1. Pero, si existiese, la “partida de nacimiento” de Jesús diría “25 de diciembre del año 753 desde la fundación de Roma”. ¡Sí, otro punto cero! Siglos después, Dionisio el Exiguo fechó este evento fundacional para el cristianismo, logrando “mover” el punto cero hacia ahí, “retro fechando” el nacimiento de Jesús y ubicándose a sí mismo en el año 525. Así es como tú y yo terminamos el 2019 y brindamos por el 2020. En todo caso, por más que el Vaticano impuso la cuenta en 525, recién en 731 se llegó a usar en toda Europa. ¿Escuchaste bien? Al principio los cristianos no contaban los años desde Jesús, aunque suene raro. Y los judíos tampoco contábamos desde la creación del mundo. De hecho, desde que usamos la Cuenta Seléucida o Minian Hashtarot, surgieron muchas cuentas paralelas según los liderazgos temporales: los Macabeos, Yojanan Hirkanus, el rey Herodes, los combatientes de Masada, la misma revuelta de Bar Kojba, entre otros. Sabemos esto por restos como monedas o inscripciones: “Año 2 de Bar Kojba”. Como has visto, la etiqueta “el judaísmo cree que el mundo tiene 5 mil años” es infantil para los judíos modernos como tú y como yo. ¡Gracias a Dios no es así! No hay motivo para creerlo, ya viste que no hace falta “cuestionar” la edad del mundo “según la Torá”, porque es indefendible conociendo la historia judía. Creo de corazón que dejar de pensar en esta frase como un dogma puede despertar en nosotros los jóvenes un reencuentro con la Torá, a la que muchas veces descartamos como “cuento de niños”. Entiendo el descreimiento de muchos y muchas por la Torá, si es que la ven así. Judaísmo Humanista Detalle importante: Los cristianos cuentan los años desde el nacimiento de su Salvador. Los musulmanes desde la Hégira, inicio del islam. Los judíos teníamos mucho para elegir, como Abraham o la salida de Egipto, y elegimos empezar a contar nuestro tiempo desde algo que es común para todos: la creación simbólica del primer ser humano. Amo ser judío, amo la Torá, porque el judaísmo me sorprende al descubrir esto y me interpela para compartir y ser cada día más pensante, más cuestionador, más humano y más feliz. Feliz año nuevo, para el mundo entero.

publicado hace 20 días

Guerra civil en Libia

Libia es un país árabe, productor y exportador de petróleo, ubicado en el norte de África, perteneciente al Magreb, donde también se incluyen a Argelia, Marruecos, Túnez y Mauritania. De estos países, especialmente dos, Túnez y Libia, tuvieron cambios importantes durante la denominada Primavera Árabe registrada entre 2010 y 2012, y que también impactó a muchos otros Estados árabes, como Egipto, Siria y Yemen. En algunos casos, como en Egipto, Túnez y Yemen, se terminó con los gobiernos de Mubarak, Ben Ali y Saleh, respectivamente, los que llevaban décadas en el poder. En lo que respecta a Siria, se inició una guerra civil en contra del presidente Assad, la que aun continua vigente, y ha llevado a uno de los desplazamientos de migrantes más importantes desde la Segunda Guerra Mundial. Finalización/cambio de regímenes dictatoriales y/o guerras civiles ha sido por lo tanto la consecuencia más importante de la Primavera Árabe. En el caso de Libia, tenemos una situación muy particular: junto con darse término a un gobierno liderado por Muamar el Kadafi durante 42 años, se da inicio a una guerra civil, que se ha visto agravada desde abril de 2019, con la intervención explícita de potencias regionales y extra regionales. El desarrollo del Estado de Libia desde 1969 hasta 2011 estuvo fuertemente relacionado con el liderazgo de Kadafi, quien fuera reiteradamente acusado por los países occidentales de apoyar el terrorismo. Es emblemático el caso del avión Pan Am, en un itinerario de Frankfort a Detroit, derribado en la localidad británica de Lockerbie, el 21 de diciembre de 1988, provocando la muerte de más de 250 personas. Las investigaciones apuntaron a que el propio Kadafi estaba directamente involucrado en el atentado. La Primavera Árabe que se desarrolló desde principios del 2011, en Trípoli y otras ciudades libias, y que llevó a fuertes manifestaciones contrarias al régimen de Kadafi, fueron apoyadas por la comunidad internacional, especialmente por el mundo occidental, que recordaba el rol del líder libio en su apoyo al terrorismo. En marzo de 2011, el Consejo de Seguridad de la ONU estableció una zona de exclusión aérea que permitió una intervención de la OTAN contra objetivos militares libios defendidos por las tropas de Kadafi. Las operaciones militares duraron hasta octubre de 2011, cuando Kadafi fue capturado y ejecutado por los rebeldes libios. Tras la desaparición del legendario líder libio, las disputas internas se consolidaron, dando paso a una guerra civil que continúa hasta la actualidad. A pesar de la formación de un Consejo Nacional de Transición y de un Congreso General Nacional, no se logró formar una transición pacífica, sino que por el contrario emergieron diversos enfrentamientos entre grupos rivales, dando lugar a dos gobiernos. Uno, reconocido por la ONU con sede en Trípoli, encabezado por el presidente del gobierno de “unidad nacional”, Fayes al Sarraj. Otro, liderado por el general Jalifa Haftar, comandante del autoproclamado Ejército Nacional Libio, quien ha conducido un gobierno paralelo en la zona de Cirenaica, en el oeste del país. A partir de 2015 la situación empeoró con la llegada de milicias del Estado Islámico, las que fueron exitosamente combatidas por el comandante Haftar, de donde deriva parte de su “prestigio internacional”. En abril de 2019, el general Haftar se colocó como misión capturar Trípoli, lo que ha profundizado las divisiones y enfrentamientos entre las distintas milicias. El conflicto libio ha tenido fuertes implicancias en el mundo árabe, en Turquía y en las potencias mundiales. Uno de los países que ha dado un mayor apoyo al gobierno de Haftar ha sido Egipto, contribuyendo con equipamiento y asesores militares. El general libio ha recibido el respaldo directo del presidente egipcio Al Sisi, quien lo ha recibido en Cairo en varias oportunidades. El apoyo egipcio se explica, en gran parte, debido al fuerte combate que ha librado Haftar en contra de los grupos terroristas y, en especial, en contra de los Hermanos Musulmanes, con presencia en Libia, y que están proscritos en Egipto desde el golpe de Estado de 2013. Arabia Saudita es otro de los grandes países árabes que ha mostrado su firme respaldo al líder del Ejército Nacional Libio. De hecho, diversos informes señalan que los ataques realizados por las fuerzas leales a Haftar en Trípoli han sido financiados por Riad, al tiempo que Haftar era recibido por el rey Salman en el mes de abril de 2019. También los Emiratos Árabes Unidos han dado un fuerte respaldo al líder libio. Este apoyo árabe radica, como se ha señalado, en que se considera a Haftar como un hábil combatiente del Estado Islámico y de los Hermanos Musulmanes. Por el contrario, las potencias regionales que apoyan al gobierno de Sarraj son principalmente Turquía y Qatar. En el caso de Turquía, el gobierno de Erdogan, partidario del islam político, ha entregado un apoyo absoluto al régimen establecido en Trípoli, lo que incluye armamento, drones y aviones. En diciembre de 2019, Erdogan declaró que enviaría fuerzas militares en apoyo a Sarrai, basándose en que este tendría el reconocimiento internacional. Detrás del apoyo turco, está el acuerdo marítimo firmado con Libia, que permite a Ankara derechos marítimos sobre vastas zonas del Mediterráneo oriental, y que busca minimizar el acuerdo firmado por Grecia, Israel y Chipre, en diciembre de 2019. A la intervención de Turquía en Siria e Irak se suma ahora su presencia en Libia. También Qatar, que ha apoyado a los Hermanos Musulmanes libios, y que actualmente tiene un fuerte enfrentamiento político y diplomático con Arabia Saudita, ha sido un sostén del gobierno de Trípoli. En el ámbito extra-regional, algunas de las principales potencias se han inclinado hacia su apoyo a Haftar, aunque algunas de ellas oficialmente apoyen al régimen reconocido por la ONU. Desde julio de 2019, Estados Unidos, cambiando su tradicional postura neutral, ha dado su respaldo al comandante Haftar, debido al rol que éste ha tenido en la lucha contra el terrorismo y la protección de los recursos petroleros. El Gobierno francés, por su parte, ha reconocido haber entregado informaciones al comandante Haftar, al cual considera como un aliado importante en la lucha antiterrorista y antiyihadista. El apoyo a Haftar también ha provenido de Rusia, que ha evitado en la ONU cualquier resolución que limite su poder militar. Otro actor extra regional de considerable importancia es Italia, la antigua potencia colonial, la que ha mantenido su neutralidad debido a sus importantes intereses petroleros en Libia. En definitiva, un nuevo enfrentamiento se consolida a partir de la guerra civil en Libia, la de aquellos países que apoyan al régimen establecido, representados principalmente por Turquía y Qatar, y la de los que prefieren sostener al comandante de Cirenaica, como Egipto y Arabia Saudita, bajo el convencimiento de que aquel ha jugado un rol importantísimo en el combate a la Hermandad Musulmana y al Estado Islámico. Los grandes Estados occidentales y Rusia, a pesar de su reconocimiento oficial al régimen con base en Trípoli, crecientemente empiezan a manifestar su simpatía por el liderazgo de Haftar. Cualquiera sea el desenlace, parece que estamos en presencia de un conflicto que todavía tomara algún tiempo en resolverse.

publicado 26 Diciembre 2019

La historia de Januca y sus lecciones

Pese a que Januca tiene un sello más alegre y jovial que la mayoría de las festividades judías, no es menos cierto que de todas formas nos vincula con asuntos que desafían nuestra identidad. Porque sumergidos entre velas, janukiot y sevivonim, no debemos olvidar que el milagro de la liberación de Janucá se dio como respuesta a la dominación helenística, la cual trató de restringir la vida judía como tal. En otras palabras, hablamos, nuevamente, de antisemitismo, un flagelo que nos ha perseguido por siglos y que sigue vigente y en permanente evolución, incluso aquí en Chile. Por lo mismo, resulta indispensable actualizar la definición de antisemitismo a los tiempos que corren y enfrentar este fenómeno con los estándares actuales. En este contexto, resulta de gran utilidad la definición adoptada en 2015 por la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA, por sus siglas en inglés), la cual señala: “El antisemitismo es una cierta percepción de los judíos, que puede expresarse como odio hacia los judíos. Las manifestaciones retóricas y físicas del antisemitismo se dirigen hacia individuos judíos o no judíos y / o a sus propiedades, a las instituciones de la comunidad judía y a sus centros religiosos”. Cabe señalar que algunas actitudes o acciones antisemitas pueden estar dirigidas además al Estado de Israel, concebido como un colectivo judío. Bajo la definición del IRHA, algunos ejemplos de antisemitismo serían los siguientes: formular acusaciones falsas, deshumanizadas, perversas o estereotipadas sobre los judíos; propagar teorías sobre el poder de los judíos como colectivo, por ejemplo, el mito sobre la conspiración judía mundial o el control judío de los medios de comunicación; negar la ocurrencia de la Shoá, o acusar a los judíos como el pueblo responsable de un perjuicio, real o imaginario, cometido por un judío en particular. En la definición del IRHA, también se consideran los intentos de vincular malintencionadamente a los judíos con su patria histórica, Israel. En ese sentido, también se considera antisemitismo acusar a los ciudadanos judíos de ser más leales a Israel; establecer comparaciones entre la política israelí actual y la de los nazis; y considerar a los judíos como responsables de las acciones del Estado de Israel, atacar a los judíos por defender la legitimidad de Israel, entre otros ejemplos. Si bien es cierto que denunciar estas actitudes o conductas puede ser considerado exagerado por quienes no conocen las implicancias del antisemitismo, es indispensable sostener una posición firme y sólida en la defensa de nuestros derechos. En tal sentido, la memoria y la resiliencia han sido desde siempre los conceptos fundamentales para nuestra supervivencia como Pueblo. Sin embargo, y a propósito de las enseñanzas de Januca, pareciera que la memoria y la resiliencia requieren de un catalizador adicional: la unidad. En efecto, tras su victoria inicial, los hijos de Matitiahu el Maccabeo asumieron el liderazgo judío, pero con el correr del tiempo extraviaron el rumbo cayeron en disputas internas, lo que determinó el fracaso de su proyecto nacional. Por eso, en este fin de año, el mensaje que nos debe convocar es la unidad para la acción. Es que solo unidos y fieles a lo que somos, podremos enfrentar con éxito los grandes desafíos que tenemos como pueblo y concentrarnos en nuestra tarea de ser una luz para las naciones. *Las opiniones de la editorial no necesariamente representan la opinión de La Palabra Israelita.

publicado 19 Diciembre 2019

Una nueva arquitectura internacional

El mundo vive la paradoja que su arquitectura internacional corresponde a otra época. En efecto, hoy vivimos la globalización mientras que la mayoría de los organismos que gobiernan el planeta fueron creados al fin de la segunda guerra mundial y la posterior guerra fría. Es lo que ocurre con las propias Naciones Unidas y sus organismos territoriales (ejemplo, la CEPAL) y temáticos (Cultura, Agricultura, otros). La misma composición de su Asamblea General ha variado enormemente desde su primera reunión. En ese entonces, eran pocos los países africanos independientes, cuando hoy son 54. Su Consejo de Seguridad que es la institución de mayor poder, tiene el anacronismo que aquellas potencias con derecho a veto representan a los ganadores de la segunda guerra, lo que explica que ni Alemania ni Japón lo integren. El propio poder de veto lleva a que las grandes potencias se lo salten con frecuencia. La situación anterior también se refleja en organizaciones que agrupan países por afinidad o región. Es el caso de la Organización de Estados Americanos, OEA (1948), la Unión Africana, la Liga Árabe, y la actual Unión Europea, cuyos orígenes se remontan a los 50’s. Las Naciones Unidas no solo tienen un componente político, sino también uno económico, ya que aún antes que terminara la segunda guerra se dio el punto de partida al Banco Mundial y al FMI, que surgieron como instituciones a las cuales acudían los países, pero que han perdido protagonismo en un mundo en que los capitales se mueven con velocidad apretando la tecla de un computador. Evidencia que refleja otra época está en sus estatutos, donde todavía aparece Bélgica con mayores derechos accionarios que la muy potente China. Por último, lo anterior también se aplica a alianzas militares como la OTAN que nació para enfrentar a un país que ya no existe como lo fue la desaparecida URSS, y que desde su derrumbe busca sin encontrarlo un sentido a su objetivo militar. De hecho, como organización tiene pocas respuestas para el mundo de hoy. En efecto, ¿a qué guerra irían juntos Francia, Turquía y Estados Unidos? El resultado es en general irrelevancia y muchas críticas a una burocracia excesiva, costosa y en general ineficiente. A lo anterior, hay que agregar el sesgo creciente en instituciones que debieran carecer de él como la UNESCO y sobre todo la vinculada al tema de los Derechos Humanos, que concentra su atención en forma obsesiva en Israel y no en violadores sistemáticos de estos derechos universales. Además, su Consejo ha estado integrado por países como Pakistán, la Libia de Gaddafy, la Siria de Assad, Arabia Saudita, Cuba o Venezuela. Esta burocracia que estuvo muy contenida durante la guerra fría se ha convertido en una alternativa de poder, que en general no rinde cuentas a sus mandantes (los países), y que ha dado muestras de buscar imponer una visión casi única de los valores bajo los cuales debiera organizarse el mundo. De hecho, la crítica a esta arquitectura internacional es un elemento común en este fenómeno de líderes políticos que han sido electos con la promesa de poner a sus países “primero”. No solo Trump o Bolsonaro, sino también Hungría, Polonia, Filipinas, y por cierto, el muy poderoso Putin. Lo anterior es un reflejo más que la caída del Muro de Berlín no fue el “fin de la historia” como lo postuló equivocadamente Fukuyama, sino el origen de una nueva etapa, donde la política se hace presente como siempre lo ha hecho bajo la forma de selección entre alternativas. En resumen, la arquitectura de las organizaciones internacionales no es adecuada al mundo del s XXI. Es un sistema ineficiente y obsoleto y se necesita una nueva institucionalidad que refleje en lo económico y en lo político, la actual diversidad. ¿Se puede hacer? Ahí se complica el panorama, ya que solo un país todavía está en condiciones de hacerlo, además de seguir siendo su financista: el que lo originó, es Estados Unidos, pero como tantas otras veces, su debate presidencial está enfocado en disputas internas, y dada la actual polarización en nada están de acuerdo demócratas y republicanos, por lo que tampoco se puede obtener el apoyo de otros dos actores claves del mundo de hoy, China y Rusia.

publicado 12 Diciembre 2019

Kislev: mes de lluvias, luces y arqueros

El jueves 28 de noviembre comenzamos el mes de Kislev. Kislev (noviembre-diciembre), según la cronología bíblica, sería el noveno mes del calendario comenzando en Nisán (actualmente es el tercer mes si comenzamos la cuenta en Tishrei). Su nombre, como el de todos los meses del calendario hebreo, proviene del acadio: “kislimu” (hinchado o engrosado por las intensas lluvias que comienzan a caer en la tierra de Israel a finales del mes de Marjeshvan y durante el mes de Kislev). Tan es así que si para Rosh Jodesh Kislev aún no caían lluvias en la tierra de Israel las plegarias públicas y los ayunos se intensificaban (m. Taanit 1:5) Existe también una etimología más popular y rabínica que conecta el término Kislev con la término Kesel que significa “esperanza”. Algunos incluso la conectan con Ksil, término bíblico (ej: Job 9:9) para hacer referencia a la constelación de Orión que es especialmente visible en la época invernal en el hemisferio Norte (sólo para sumar un dato de color: ksil es orión, pero también tonto en hebreo). Kislimu, Kesel, Ksil. Algo de todo esto es el mes de Kislev. Intentemos darle un poco más de sentido a todas estas palabras. En el Tanaj (Biblia hebrea) en los libros pre-exílicos este mes es simplemente llamado “el noveno mes” (Jer. 36:9). Luego del exilio de Babilonia, donde los judíos adoptan los nombres de los meses del acadio, este mes comienza a ser llamado Kislev. Por ejemplo, en el libro de Zejaría (7:1) D-s comienza a hablarle a este profeta al cuarto día del mes de Kislev, le habla sobre la futura redención de Jerusalem y reconstrucción del Templo. En el libro de Ezra (10:9) durante el mes de Kislev, bajo intensas lluvias, Ezra lidera el divorcio masivo de los israelitas de las mujeres gentiles que habían tomado en Babilonia. Kislev, sin embargo, comienza a tener un rol más prótagonico en el año judío, y es especialmente conocido, por ser el mes de la festividad de Janucá. La festividad de las luces y de la victoria de los macabeos contra los griegos (167 a 164 a.e.c). Según el libro I Macabeos dos grandes provocaciones de desatan la rebelión macabea contra los helenos. Ambas suceden en Kislev. Durante el año 167 a.e.c, el 15 del mes de Kislev Antiocos Epifanes IV ordenó la colocación de “una abominación” sobre el altar del Templo (I Macabeos 1:54) y el 25 de aquel mes ofrecieron un sacrificio pagano en el altar (Ibíd, 59). Es por esta razón que tres años después, el día 25 del mes de Kislev del 164 a.e.c, cuando los macabeos derrotaron y expulsaron a los helenos de Judea que eligeron este día para la re-innaguración (lit. Janucá). El mismo día que fue profanado fue purificado. Más allá de Janucá, la principal “atracción” del mes de Kislev, encontramos un pasaje muy interesante en el Sefer HaYetzirá: “Produjó la letra Samaj, predominante en sueño, coronó, combinó y formó sagitario en el mundo, y Kislev en el año, y el estómago en el hombre” (cáp. 5). Sefer HaYetzirá es una de las obras más antiguas de esoterismo judío (siglo II-II e.c.?) y enseña, como luego el Arizal profundizará, que cada uno de los meses del año tiene una esencia y corresponde a uno de los signos del zodiaco (entre otras cosas). Presten atención que interesante ya que los rabinos conectan a el mes de Kislev con la constelación de Orión cuya figura es un cazador mientras que la constelación de Sagitario es un arquero que según la astrología protégé a Orión. Será quizás por esa razón, o quizás por otro motivo, que los rabinos identifican también al mes de Kislev con la tribu de Biniamim (Benjamín). Según diversas fuentes rabínicas cada uno de los meses del calendario hebreo no solo corresponde con un signo del zodiaco sino también con una de las doce tribus de Israel. Y a Kislev le corresponde la tribu más pequeña de todas, la de Benjamín. ¿Y por qué? Porque Benjamín es representado como un hábil arquero (¡recuerden las formas de las constelaciones de Sagitario y Orión ambas conteniendo un arco!). Más allá de la relación astrólogica la identificación de Benjamín con Kislev bien puede estar relacionada con los macabeos siendo estos también, como la tribu de Benjamín, conocidos por ser grandes y hábiles guerreros y ¡arqueros! (II Cronicas 14:7). Por otro lado, Jánuca es la festividad más conectada con Jerusalem y con el Templo en particular y la misma estaba ubicada en el territorio asignado a la tribu de Benjamín. Estamos prontos a comenzar el mes de Kislev. Mes de lluvias, mes de arcos y flechas, mes de los macabeos, mes de sagitario, mes de la constelación de Orión, mes de la luz y de la esperanza. ¡Que pueda este nuevo mes llenarnos a todos de luz y esperanza! (Artículo original para Ynet Español 25.11.2019: https://www.ynetespanol.com/actualidad/judaismo/article/HkuVjDK2r)

publicado 05 Diciembre 2019

Se nos olvidó que somos seres humanos

La pregunta constante que he recibido de amigos, familiares y colegas en los últimos días de conmoción social es: ¿Qué está pasando en Chile? Por supuesto que la explicación es multifactorial y las causas de larga data. La situación social en Chile no se puede expresar solamente por factores como el alza en 30 pesos del transporte, la inequidad en el acceso a la educación, la mala calidad de la salud pública, el precio excesivo de los medicamentos, las escuálidas pensiones, o el costo en general de la vida en nuestro país. Tampoco involucra exclusivamente a las desafortunadas declaraciones de los ministros en las últimas semanas. Hay una respuesta adicional y que atraviesa las demás: se nos olvidó que somos seres humanos. Escribo esta columna desde la comodidad de mi escritorio. Tengo el privilegio de que no me falte nada y de que una de mis máximas preocupaciones es llegar a mi casa para pasear a mi perro. Vivo en una burbuja, y como probablemente muchos otros más de nosotros, siento estabilidad y seguridad en mi vida. En muchos modos, pertenezco a la élite de este país, y por lo mismo una de mis tareas es redistribuir ese privilegio. El profesor canadiense Fred H. Knelman hablaba en 1981 de la ‘miopía social’ que la vida moderna –¡en ese entonces!– estaba generando, explayándose en un canon sociológico abordado por Marx, Weber y Durkheim, la ‘miopía política’: los tomadores de decisiones se alejan físicamente de los grupos sociales menos privilegiados dado el contexto natural de sus vidas. Con ello, se pierde la visión de los problemas que afectan a la ciudadanía y se percibe la realidad como si la viéramos a través de un monóculo. Para resolver esto, contamos con mecanismos en casi todas las democracias que ayudan a mantener ese vínculo: la posibilidad de contratar asesores que se mantengan en contacto con las personas, la imposibilidad de reelegirse indefinidamente, plataformas de participación ciudadana, o sistemas de inteligencia interna, por ejemplo. No obstante, como cualquier enfermo que no ve, es preciso tener un diagnóstico para poder mejorar. El dolor que siente Chile en estos días es porque nuestro país miope no quiere ir al oculista. Vivimos muy pendientes de cuándo se lanza el nuevo teléfono de moda, de conseguir como sea las nuevas zapatillas de marca, de mandar a nuestros hijos al colegio en el cerro más encumbrado de la cordillera, de reservar pasajes de avión en el próximo cyberday a un destino lo más exótico posible, y de la fecha de la preventa en blanco de las entradas a Lollapalooza. Mientras, dejamos de preguntarnos cómo se llama el vecino, de saludar en el ascensor, de darle las gracias a quien nos ayuda a estacionar, de considerar que si un empleado o empleada llega tarde es debido a que debe cruzar la ciudad completa para llegar a trabajar, de agradecerle a la secretaria por preocuparse de los detalles. Lo que hoy está pasando en Chile, esta ‘revuelta social’, no es más que los síntomas de una miopía social aguda que está reclamando por ir al doctor. En una de las noches de protesta, se proyectó la palabra ‘Dignidad’ sobre uno de los lados del edificio Telefónica en Plaza Italia. No era un llamado por más dinero, ni a convertirse en Robbin Hood, ni a comenzar la revolución. Era un clamor por un simple trato justo, un grito a no olvidar que el homo económicus es también un ser humano. Si queremos sanar, y construir una sociedad mejor, debemos empezar por observar con atención a quienes nos rodean.

publicado 21 Noviembre 2019

Noticias viejas

La actualidad israelí es tal cual el chiste de Roberto Moldavsky: si no leíste el diario de ayer no entendiste lo que está pasando hoy. El viernes 15 comenzó Shabat en medio de una gran tensión y escalada de violencia en Gaza y el domingo 17 amanecimos con que eso “ya no era noticia” y nuevamente los titulares hablaban de las tratativas de acuerdo electoral, midiendo el agua a las protestas en Irán y otros conflictos en política interna. Nada de los más de 500 misiles que cayeron en los últimos días. Escalada no menor. Un conflicto con la Jihad Islámica en Gaza que pasó absolutamente desapercibido para Chile producto que todos estábamos atentos al estallido social, pero que durante largas noches puso en amenaza, como hacía muchos años no se veía a la gran mayoría de los ciudadanos de Israel, con misiles atacando la zona de Tel Aviv y largos días de civiles refugiados en piezas antimisiles. Es verdad, en Chile la mente estaba en otra parte, pero en el mundo tampoco pareció importar, principalmente por esa “terrible eficacia” que tiene Israel de proteger a su población: si no hay muertos no es noticia. La empatía del mundo se detiene cuando se refiere al Estado de Israel ultimando recursos por proteger a su población civil. El doble estándar sobre Derechos Humanos en su máxima expresión. Parece historia conocida, la violencia en Gaza reaparece cada cierto tiempo, pero no debe dejar de ser preocupante, quizás lo distintivo de esta escalada es que durante gran parte del conflicto Israel no responsabilizó a Hamás como controlador del territorio y, de esa forma, su respuesta fue solo contra objetivos de la Jihad. No es primera vez que terroristas de Jihad son los que comienzan con los ataques, pero antes la respuesta era a toda la infraestructura terrorista, esta vez Hamás gran parte del tiempo, fue sólo un observador (con todas las conclusiones que se puedan sacar de eso…). Pero como siempre esto no se resolvió “por las buenas voluntades de las partes”, las revueltas en Irán por mayores aperturas y mejores condiciones de vida hicieron cambiar el foco y que el régimen iraní se concentrara en su tema interno. Bajando la tensión en Gaza. Israel también volvió a lo interno y su tema más importante: Evitar las terceras elecciones. Tanto Netanyahu como Gantz volvieron con todo a concentrarse en las discusiones políticas diarias y -como tantas otras veces- los cientos de misiles, las noches de terror de muchos ciudadanos, las escenas de estrés de niños y escuelas ante el sonido de las alarmas pararon a ser otra anécdota y a guardarse en el cajón con las fotos viejas, pues la vida debe seguir, aunque suene trágico.

publicado 14 Noviembre 2019

El Medio Oriente también protesta: los casos de Irak y Líbano

Desde mediados de octubre de 2019, Chile ha entrado en una crisis social y política de dimensiones, la más importante desde el regreso a la democracia. Este no es un fenómeno aislado; por el contrario, se da en un contexto regional e internacional caracterizado por fuertes movilizaciones. A nivel latinoamericano, podemos mencionar los casos de Perú, Ecuador y Bolivia, en donde se han registrado fuertes protestas sociales, que se han visto profundizadas en los dos últimos meses. En Europa, el tema de los “chalecos amarillos” de Francia, la cuestión catalana en España o las manifestaciones de Polonia y Hungría son sólo algunos ejemplos. El Medio Oriente no ha sido ajeno a las protestas sociales y políticas enraizadas en un descontento generalizado. La Primavera Árabe de 2011 fue un movimiento casi simultáneo impulsado en diferentes capitales árabes por una ciudadanía descontenta y cansada de los problemas económicos, políticos y demográficos de sus respectivas sociedades. Desde Cairo a Túnez, desde Riad a Trípoli, este gran movimiento ciudadano terminó con grandes líderes históricos, todos ellos cuestionados por su carácter autocrático: Mubarak en Egipto, Kadaffi en Libia, Ben Ali en Túnez. Sin embargo, lo que vino después de la Primavera Árabe no fue un proceso de mayor apertura política o mejores oportunidades económicas. Por el contrario, trajo como resultado guerras civiles, como las de Siria y Libia, o gobiernos tan autoritarios como los previamente existentes, tal es el caso de Egipto. En definitiva, no resolvió los grandes problemas estructurales e históricos que motivaron las protestas. Ahora, desde octubre de 2019 han sido enigmáticas las protestas de Irak y Líbano, siendo de tal magnitud que nos hacen pensar en una nueva Primavera Árabe o más bien Otoño Árabe. En Irak, solo en las primeras semanas de octubre de este año murieron, según la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, más de 150 personas, muchos de ellos en la ciudad de Basora, al sur del país, de mayoría chiita. Las protestas han sido motivadas por el alto costo de la vida, el desempleo y la corrupción en uno de los países más ricos en petróleo del mundo. El gobierno ha dispuesto el toque de queda en varias ciudades del país, así como un paquete de medidas económicas y sociales. Sin embargo, una segunda oleada de manifestaciones ha continuado desde fines de octubre, sumando otros 100 muertos. Una misión de la ONU visitó el país, constatando que muchas muertes fueron causadas por balas y granadas de gas. Estas manifestaciones, las más grandes desde la era de Sadam Hussein, se dan en un fuerte contexto de división política y religiosa. El presidente Barham Salih es de origen kurdo, en tanto que el primer ministro Adel Abdel Mahdi es chiita. Las protestas han sido fuertemente reprimidas por los aparatos de seguridad, donde están integradas milicias chiitas, lo que ha promovido aun más las demostraciones, apoyadas por autoridades religiosas. Con todo, las protestas iraquíes, más que obedecer a enfrentamientos inter confesionales, parecen darse principalmente dentro de corrientes chiitas, algunas más cercanas a Irán y otras contrarias a la potencia persa. En el caso del Líbano, las protestas también comenzaron en octubre de 2019. El detonante fue el anuncio de cobrar impuestos por las llamadas de WhatsApp por lo cual se conoce como “la revolución del WhatsApp”. Al cabo de unos días, se extendieron para incorporar también la crisis económica y la corrupción de la clase política. Como resultado, el primer ministro Saad al Hariri, cristiano, renunció a su cargo, terminando con un gobierno de coalición con el grupo político chiita proiraní Hezbollah, considerado como terrorista por Estados Unidos, varios países europeos y Argentina, entre otros. Cabe señalar que, para resguardar la representatividad de los tres principales grupos religiosos del país, cristianos maronitas, chiitas y sunita, la constitución establece ciertos principios fundamentales. El presidente de la República debe ser maronita, el primer ministro sunita y el presidente del Parlamento un chiita. A pesar de estas leyes, Líbano ha estado embarcado en importantes enfrentamientos inter confesionales, siendo el más grave la guerra civil de 1975 a 1980. Además, por diversas razones, otras potencias del Medio Oriente, como Siria e Israel, han tenido intervención en el Líbano. Líbano e Irak no han sido los únicos focos de protesta en el Medio Oriente. En Egipto, en septiembre de 2019, a pesar de las fuertes restricciones existentes, hubo manifestaciones en contra del presidente Al Sisi. En Jordania, en marzo de 2019, las expresiones de descontento amenazaban con desestabilizar al régimen. En Argelia, desde inicios de año, se han llevado a cabo protestas por mejores condiciones de vida y lucha en contra de la corrupción. La lista suma y sigue, e incluye a Marruecos, Túnez, Irán, la franja de Gaza y otros territorios y países del Medio Oriente. En suma, se protesta en contra del autoritarismo de los regímenes del Medio Oriente, que ha llevado a una restricción continua de los derechos humanos. También en contra de la corrupción de los respectivos gobiernos, de las deficientes condiciones de vida en las grandes capitales y ciudades de la región, caracterizadas por la explosión demográfica, la violencia interconfesional, la crisis económica, todo lo cual está en el origen de un descontento generalizado.

publicado 07 Noviembre 2019

El Gran Despertar

Cuando explotan las crisis en el mundo, sean de origen social, económico, o desastre natural, los que estamos lejos comenzamos a recibir una lluvia de información a través de las redes sociales. Primero la primicia, el “extra”, con la información “calentita”, captan nuestra atención, queremos seguir leyendo para saber los detalles de lo que pasó y poder hacerle seguimiento a esa noticia “recién salida del horno”. Poco a poco van saliendo más y más titulares, con detalles que nos van dando una imagen de lo sucedido, comienzan las fotos, videos, testimonios. Pero un momento, este se contradice con el otro, lo que leí acá no es lo mismo que lo que leí allá, ¡Qué confusión! Pero seguimos conectados para poder entender lo sucedido. Durante las últimas dos semanas Chile dio un giro (¿esperado?) las redes sociales lo calificaban como un gran despertar. Desde Israel comenzamos a recibir información primaria sobre evasiones en el metro por parte de los estudiantes, pero los acontecimientos fueron creciendo a pasos de gigante y el twitter se actualizaba más rápido de lo que yo lo podía seguir. Estaba pasando algo grande. Y empezó el bombardeo mediático. Era muy confuso y agotador hacerle un seguimiento riguroso a los hechos. Todo explotó de forma tan intensa, como cuando no sabemos si un temblor se convierte en terremoto y en un segundo nos vemos ahí, corriendo a buscar un lugar seguro. La lluvia de imágenes, testimonios, fotos era impactante. A la distancia es más difícil poner las cosas en proporción, entonces uno quiere investigar cada vez más para poder estar lo más actualizado posible. Y aparecieron los fake news (noticias falsas) y aquellos que las desmentían, y los que las volvían a publicar. Pero lo que más me emocionaba al recibir toda la infomación es cómo la gente que salía a manifestar de forma pacífica se unió sin importar colores ni barrios. También me entristecía mucho ver como al mismo tiempo había destrucción y saqueos. ¿Se estaban acercando al caos total? ¿Realmente está todo “patas para arriba”? ¿Qué significaba Estado de Emergencia?¿Qué conllevaba a dar la orden de que los militares salieran a las calles?¿Cuáles serían las consecuencias? Tengo clarísimo de que ya era hora de que los chilenos exigieran reformas sociales y económicas para una sociedad más justa. Todos desde acá lo sentimos así. Los chilenos en Israel no podían quedarse callados revisando redes sociales, había que hacer algo. El 25 de octubre hubo una manifestación de apoyo el en la plaza Rabin en Tel Aviv, más de 70 personas de todo el país llegaron con banderas y carteles a dar su apoyo a la distancia. Dos días después, se estaba entregando una carta de la Comunidad Chilena de Israel en manos de la Cónsul, también para manifestar su apoyo a esta nueva revolución, este gran despertar. Lo que está pasando hoy ya no tiene vuelta atrás. Las autoridades y quienes legislan tienen que empezar a escuchar. Los cambios no pueden ser de un día para otro, pero es un comienzo. Es el principio de una nueva página en la historia, donde Chile se unió, despertó y salió a las calles, todos bajo la misma bandera. Por las próximas generaciones, por la paz, y una mejor sociedad.

El milagro del agua israelí se presenta en el Congreso del Futuro

Invitada por la Comunidad Judía de Chile y la Embajada de Israel, la ingeniera senior de la empresa nacional de agua de Israel, Mekorot, Galit Sassón, llegó a Chile en el marco de la realización del Congreso del Futuro, en el que se presentó el miércoles 15 de enero, en el panel “Valorar”, en el que expuso sobre la experiencia de Israel en tecnologías y cuidado del agua, lo que popularmente se ha llamado “El milagro israelí del agua”. Relatando cómo un país tan pequeño, ubicado en una zona tan desértica y con tan sólo 71 años de historia, se había convertido en el líder mundial de la reutilización del agua de desecho, había desarrollado tecnologías como la desalinización y el riego por goteo, y era considerado a nivel mundial un ejemplo en el manejo de la crisis del agua, en especial cuando las condiciones medioambientales arrastran año a año a países que -como Chile-sufren los estragos de la sequía, esta especialista dio algunas clave de cómo el uso eficiente de los recursos ya existente permiten superar la crisis de la falta del recurso hídrico. En el marco de esta visita -la segunda que realiza a Chile, luego de que el año 2018 llegara a la región de Antofagasta a presentar una conferencia magistral en el lanzamiento de un proyecto pionero en la reutilización de aguas de desecho en el país- Sassón conversó con La Palabra Israelita sobre la experiencia de Israel y de cómo esta expertise se transmite en el mundo para llevar a los países a optimizar su y reuso del agua. ¿Puede describirnos cuál es el trabajo que realiza en la empresa Mekorot? -Vengo del mundo del tratamiento de aguas, entonces he trabajado con muchos tipos de plantas de tratamiento de aguas en mi carrera, tratamiento de agua de desechos, reuso, operación, diseño, supervisión, etc. Hoy también trabajo en el área de desalinización. En una entrevista que concedió en su anterior visita a Chile, dijo que el primer paso para la solución de una crisis del agua era identificar que se tenía una crisis… -Por supuesto. En Chile estos días circuló la información de que el país es parte de la lista de los 10 países con los mayores índices de crisis del agua, o sea, es indudable que estamos frente a una crisis. -Bueno, revisé el informe de la Organización de Naciones Unidas, ONU, y vi que el mapa de Chile, estando coloreado con distintos colores, en que ciertos colores representan la falta de agua, y vi que el país tiene un problema. Desconozco cuál es el origen de ese problema, pero sé hay un problema, y vine a escuchar cuál es el problema y ver cómo podemos ayudar. Quizás con soluciones rápidas, quizás con algunos cambios en el sistema vigente. Luego de que se identifica que hay un problema con el agua, ¿cuál es el paso a seguir? -Una de las fórmulas principales usadas por Israel para superar su problema con el agua fue exactamente el buscar fuentes de agua alternativas, artificiales, quizás. Y una de ellas de la desalinización, que es tomar agua salada y acondicionarla para el uso doméstico, a través de un sistema de osmosis revertido, y la segunda fórmula fue a través de la reutilización masiva del agua de desecho. Actualmente reutilizamos el 87% del agua que se desecha, y esto junto con la desalinización nos permitió superar nuestro problema de escasez de agua. Al hablar de tecnologías del agua, como desalinización y la reutilización de aguas, una de las piedras de tope es el costo elevado de éstas. ¿Es esa una realidad o una excusa? -La desalinización es un proceso intenso en términos de energía, esa es la realidad, pero se puede hacer realmente eficiente, depende directamente de cómo se opera el sistema. Lo que he visto cuando me ha tocado recorrer distintos países del mundo es que la desalinización es operada de una manera tan ineficiente, que puedes ahorrar casi 50% el del costo haciéndolo eficiente. No va a ser barato, pero va a ser mucho mejor. De la misma forma, depende del costo de la energía de cada país. La desalinización, además, es muy accesible, es verdad que es una tecnología intensiva en uso de energía, pero es factible de hacer que no sea tan costosa como parece. Y respecto de la reutilización del agua de desecho, creo que eso incluso en Chile está regulado, el agua tiene que tener cierta calidad al ser desechada, entonces sólo tienes que elevar su calidad para ser reutilizada en riego, etc. Ese es un proceso relativamente económico, entonces el tema presupuestario es significativo, pero es algo manejable. Qué hay de las políticas públicas, ¿cuánto deben comprometerse los gobiernos en el uso de estas tecnologías? -No es fácil que los gobiernos inviertan en tecnología del agua. Un paso crucial que Israel tomó para invertir en infraestructura fue cambiar las tarifas del agua, hacia un sistema cerrado de agua, de manera que la gente tuvo que pagar más por el agua, es un agua cara la de Israel, pero eso hace que sea un buen incentivo cuidar el agua. Y en segundo lugar, todos los ingresos que llegan a través de este sistema, se reinvierten en infraestructura. No hay subsidios y es un sistema muy estable. Y qué hay de la educación, para algunos expertos la solución está en la educación a las nuevas generaciones respecto del uso del agua. -Eso es definitivamente real, es algo muy arraigado en nosotros, porque desde que Israel fue fundado, se estableció en la Ley Básica del Agua que se debe conservar y cuidar el agua. Y nosotros crecimos con eso. Y mis hijos crecen con eso. Está muy internalizado. Nosotros cerramos la llave si no estamos usando el agua. Y eso se puede ver en la cantidad de agua que consumen las personas en Israel, es mucho más bajo que el promedio mundial.

“Hay que repensar que la cultura chilena no es única, forma parte de un proceso diverso y heterogéneo”

Porteño de nacimiento, se licenció en Castellano de la Universidad Católica de Valparaíso, luego se doctoró en Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra (España). Actualmente es profesor de neurolingüística, docente de la Universidad Andrés Bello, miembro del Consejo Nacional de las Culturas, las Artes y el Patrimonio en representación de comunidades migrantes y es director de la Sociedad Israelita de Cultura de Viña del Mar y Valparaíso. El profesor Augusto Sarrocchi accedió dar una entrevista exclusiva a LPI para hablarnos de su trayectoria profesional y del porqué se convirtió al judaísmo por una convicción personal. -¿Cómo fue crecer en Valparaíso? ¿Y cómo lo compararía con el Valparaíso de hoy? -Yo crecí en un Valparaíso muy diferente al actual, tanto en la realidad como ciudad como en el Valparaíso interior que se replicaba en mí. Mi infancia y juventud la pasé en la calle Rodríguez, en pleno centro de Valparaíso, vivía a dos cuadras de mi colegio que amaba profundamente, los Padres Franceses, que se ubicaba en la calle Independencia. Era una ciudad limpia, donde vivía rodeado de personas agradables, la gran mayoría de mis compañeros de colegio vivían al igual que yo, en los alrededores del mismo. Ahí transcurría mi infancia protegida y luego mi juventud en la Universidad Católica de Valparaíso donde se prolongaba la vida escolar. Una vida bastante idílica, un mundo de cristal donde todos nos conocíamos, ahora comprendo que había en Valparaíso una pobreza soterrada que yo no veía por mi incapacidad de verla como hijo de la clase media acomodada de la época, o bien porque la gente de menores recursos vivía en otros barrios y no bajaba al plan. Tiempo después me fui dando cuenta de las consecuencias del desaparecimientos de las fábricas (Costa, Hucke, Chilena de Tabacos) y de los problemas en el puerto con la llegada de las grandes grúas y la tecnología que dejaba a miles de personas cesantes. Ahora, observando el estallido social y las consecuencias en la ciudad, creo que esa vida que gocé es parte de la discriminación de las clases bajas, no verlas y no palpar las injusticias sociales, son parte del estallido que ha llevado a la ciudad al deterioro ruinoso en que se encuentra hoy. ¿Qué vio en el judaísmo que lo hizo convertirse ya hace un poco más de dos décadas? -Vi la posibilidad de vivir en una filosofía de construcción de mi vida mejorando el mundo en que me tocó vivir; la posibilidad maravillosa de discutirlo todo y repensarlo todo; alejarme de la sacralización para quedarme con la humanización; sentir que no se puede amar a Dios sin antes amar al ser humano; incorporarme a una comunidad de seres muy pensantes que pueden analizar las escrituras desde los más diversos puntos de vista; tener rabinos sabios y estudiosos que tienen esposa e hijos y que viven la realidad diaria de compartir la vida con esas personas, y asumir las responsabilidades que ello conlleva. Yo escribí sobre mi proceso de conversión en la novela que lleva de título: “De La Cruz a la Estrella”. Usted tiene ascendencia italiana y española. ¿Cómo marca eso en su vida? -De ambos heredé el amor por la reflexión, por buscar las causas y los efectos, el agrado por participar en grupos y colectividades y la sensibilidad social que se despertó en mí ya avanzada la juventud. ¿Por qué decide estudiar Filosofía y Letras en la Universidad de Navarra? ¿Qué le llamó la atención de dicha institución? -Nunca pensé en estudiar en la Universidad de Navarra, fue algo fortuito. Cuando me correspondía salir a doctorarme como parte de un programa de la Universidad Católica para especializar a sus docentes jóvenes, el Vicerrector Académico de la universidad, don Raúl Bertelsen Repetto, miembro del Opus Dei y destacado ex alumno de la Universidad de Navarra, me mandó a llamar para ofrecerme que estudiara en esa universidad que yo desconocía totalmente, y me habló maravillas de la vida universitaria en esa institución. Le dije que lo pensaría. Al mes fue nombrado Rector de la universidad y me insistió en el interés que tenía la universidad de enviar a sus académicos a Navarra. Así llegué a Pamplona acompañado de mi esposa, mi hijo y mi madre. Cultura - ¿Cómo ha sido su experiencia de formar parte del Consejo Nacional de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, en representación de comunidades migrantes? -Desde todo punto de vista ha sido enriquecedora, he aprendido mucho de todos los miembros del Consejo, de la exquisita cultura de todos ellos, de la diversidad, profunda preocupación, respeto y afán por desarrollar las diferentes manifestaciones culturales que tenemos hoy en nuestro país. La situación por la que estamos viviendo nos ha obligado a todos a repensar la realidad cultural de Chile, ya no como una única “cultura chilena”, sino como un proceso cultural diverso, en constante evolución, y de gran riqueza, en la que los migrantes tienen un rol muy importante que vivenciamos constantemente en el uso del lenguaje, la variedad y riqueza gastronómica, la práctica de nuevos deportes; aporte de nuevas visiones académicas; diversidad religiosa; aportes a la danza y la música, tanto folclórica como clásica; nuevas visiones de la realidad plasmadas en el quehacer diario, etc. Usted también es director de Cultura de la Sociedad Israelita de Valparaíso y Viña del Mar. ¿Cómo ha sido su experiencia? -Una experiencia de orgullo, trabajo y preocupación. Orgullo por cuanto una comunidad tan pequeña como la nuestra trabaja constantemente para desarrollar la cultura, principalmente judía, a costa de mucho esfuerzo. Tenemos un colegio hebreo, sin duda motor en el desarrollo del judaísmo. Semanalmente editamos un boletín informativo que llamamos Kol, que contiene información comunitaria pero también notas sobre literatura judía y grandes personajes de la historia cultural de los judíos, obviamente que también con artículos sobre religión y mensajes de nuestro rabino; el año pasado adquirimos una “Torá ilustrada”, la primera de Sudamérica, que hemos puesto al servicio de los estudiantes de la región y de todos los que vengan a nuestra comunidad a leerla; tenemos un grupo de cine que presenta un cine foro una vez al mes; durante el año programamos diversas conferencias, y tenemos una temporada de verano que se caracteriza por la reflexión profunda sobre problemáticas judías. Educación - ¿Cuál es el principal problema que enfrentamos los chilenos hoy en día en el tema educacional? ¿Usted cómo pedagogo cómo lo observa? Considero que en todo el sistema educacional chileno desde el pre-escolar hasta el universitario enfrentamos diversos problemas que podemos resumir en políticas educacionales mercantilistas; se ha desarrollado la educación como un negocio, y ello ha acentuado las diferencias sociales, y problemas valóricos como la falta de empatía, la segregación social y racial, y un empobrecimiento cultural y profesional a todo nivel. Además, prácticas pedagógicas que no están a la altura de los tiempos en términos tanto tecnológicos como de planes y programas de estudios, notándose un empobrecimiento cultural y mínimo desarrollo de pensamiento crítico. A esto se agrega una formación deficiente de profesionales de la educación y sistemas escolares que pretenden seguir haciendo lo mismo en jornadas repetitivas, desechando actividades al aire libre, o más originales y creativas. Los intentos individuales o de algunas instituciones, no bastan, es necesario un compromiso del estado para cambiar la situación, realizando nuevos y representativos aportes económicos para efectuar modificaciones substanciales en todo el espectro educacional. Además, obviamente, de un cambio radical en la filosofía educacional, señalándola como un derecho de todos los individuos e individuas y no un privilegio de algunos. Tener claro que mejorar la educación es la única manera de sacar adelante nuestro país y tener la voluntad y generar las acciones para hacerlo. Así como la creación de un sistema de protección de la infancia y la juventud en sectores de riesgo social, que les aseguré una manutención digna y la posibilidad real de acceder a la educación tanto formal como informal.

Un llamado a la memoria

El 27 de enero se conmemora el Día Internacional de Recordación de las Víctimas del Holocausto, establecido por la Organización de Naciones Unidas, ONU, en el año 2005 y que recuerda la fecha de la liberación del campo de concentración de Auschwitz, en 1945. Este año, con la conmemoración de los 75 años de la liberación, el Congreso Judío Mundial ha convocado a las comunidades judías en el mundo a plegarse a la campaña en Internet y Redes Sociales #WeRemember, a través de la cual personas alrededor del mundo publican imágenes con esta leyenda, en memoria de los seis millones de judíos asesinados en la Shoá. La Comunidad Judía de Chile, CJCh, como en años anteriores, ha decidido sumarse a la campaña internacional del WJC #WeRemember #NosotrosRecordamos, invitando a todos quienes deseen plegarse a subir a las redes sociales una fotografía con el cartel en la imagen. En especial, en los 75 años de liberación de Auschwitz, el llamado es a mantener la llama de la memoria viva en honor de las víctimas de la Shoá.

El viaje de Alberto Fernández a Israel

Luego de la repercusión que se dio por la potencial no participación de la Argentina en el “Foro internacional de líderes en conmemoración del día internacional de recordación del Holocausto y la lucha contra el antisemitismo”, el presidente, Alberto Fernández, en una sensata decisión confirmó su participación en el encuentro, donde aprovechará para encontrarse con los principales líderes mundiales. El próximo jueves 23 de enero en Jerusalem en las ceremonias de recordación posará junto a más de 40 mandatarios para las fotos de ocasión. Una decisión acertada cuando parecía extraña su no comparecencia tomando en cuenta la oportunidad, el marco y que la Argentina participa de la alianza internacional para la rememoración de la Shoá desde sus orígenes en el año 2000. Líderes como el presidente ruso Vladimir Putin y el francés Emmanuel Macron se encontrarán presentes en la reunión. Incluso a última hora podría confirmar su asistencia el presidente norteamericano Donald Trump. El foro tendrá lugar en Yad Vashem, el memorial israelí que recuerda a las víctimas de la Shoá y donde cada mandatario que llega al país realiza un habitual homenaje. La visita de Fernández, se da en medio de los resquemores que produce la vuelta de la ex presidenta Cristina Kirchner al poder, quien durante su mandato impulsó el Memorándum de entendimiento con Irán y tuvo una serie de odiosas e inéditas expresiones contra Israel y la dirigencia de la comunidad Judía. El actual presidente expresó de manera categórica su oposición al Memorándum de entendimiento con Irán y fue sumamente crítico de la política exterior de su actual socia política. Fernández tendrá una oportunidad magnífica para reafirmar lo expresado y mostrar su independencia política respecto a lo obrado durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Tradicionalmente, los gobiernos peronistas mantuvieron muy buenas relaciones con el estado de Israel. Los israelíes declararon su independencia en 1948 y la Argentina reconoció rápidamente al nuevo estado y tardó tan solo un año en enviar a Pablo Manguel, un hombre cercano a Perón, como su primer embajador. La Fundación Eva Perón envió ropas, alimentos y medicamentos para los inmigrantes que llegaban a Israel. El gobierno argentino recientemente asumido tendrá que superar la desconfianza que produce su pasado reciente en el vínculo bilateral con Israel que tuvo momentos de alta tensión. La relación se reencausó durante el mandato de Macri que tuvo un acercamiento muy intenso con el Estado Judío y que incluso logró que por vez primera visitara el país un primer ministro de Israel en funciones. Fernández estará acompañado por el nuevo embajador de la Argentina en Israel, Sergio Uribarri, ex gobernador de Entre Ríos y muy cercano a la ex presidenta.

Computadora desarrollada por Israel puede descifrar textos en hebreo antiguo en segundos

“Apresúrate al Shoko”, instó la computadora. “La boca pidió fumar”, reflexionó en otra ocasión. Luego declaró: “Para alegrar a Jesús, Dios”. Las frases crípticas causaron sonrisas y satisfacción a los gerentes del laboratorio digital de humanidades de la Universidad de Haifa. Uno es profesor de Talmud y Midrash y el otro profesor de sistemas de información. La plataforma, llamada Kraken, está dando sus primeros pasos tentativos al intentar descifrar el antiguo hebreo. La esperanza es que en un futuro no muy lejano, después de completar sus estudios, Kraken pueda leer cualquier texto hebreo, incluso si el manuscrito está distorsionado, es ilegible o difícil de descifrar. Es parte de una disciplina llamada humanidades digitales, que utiliza tecnología avanzada para mejorar los estudios de historia, la Biblia y la literatura. Al igual que los niños que se encuentran con textos religiosos hebreos en la escuela primaria por primera vez, Kraken también necesita práctica para familiarizarse con el material. Se suponía que el “shoko” era “shoket” – comedero. La boca quería “tratar con la Torá”, no fumar, mientras que Jesús, Dios no lo quiera, no tiene nada que ver con la tercera frase, que originalmente era “el Señor se regocijará nuevamente”. Moshe Lavee, veterano de Inteligencia Militar, profesor titular de Talmud y Midrash en el departamento de historia judía de la universidad en la Universidad de Haifa. Es el director y fundador de eLijah-Lab, la casa de Kraken y uno de los dos investigadores que dirigen el laboratorio. Esta semana habló con entusiasmo contagioso sobre la revolución digital, que está destinada a salvar varios campos de investigación del olvido. Pronunció expresiones que aparecen a años luz de sus áreas de investigación “anticuadas”: “aprendizaje profundo”, “visión remota”, visión por computadora, “minería de datos” y “redes neuronales artificiales”. En un monitor, mostró una sección escaneada de Midrash Tanhuma, tres colecciones de Pentateuch aggadot (homilías) del final de la historia antigua. El guión es difícil de leer, pero la computadora no se rinde. Kraken, desarrollado por el profesor Daniel Stoekel Ben-Ezra de la Ecole Pratique des Hautes Etudes en París, logra leerlo y luego lo presenta al investigador como un simple archivo de texto. Esto abre nuevas posibilidades de investigación que encienden la imaginación, en primer lugar buscando y analizando información en grandes alcances y tipos de textos que hasta ahora incluso el investigador más experto no podía llevar a cabo solo. “Nuestra visión es hacer que todos los guiones hebraicos sean accesibles“, dice Lavee. “Convertiremos el legado judío y hebraico en textos accesibles para la búsqueda por computadora y para estudiar y guardar un enorme tesoro de conocimiento y tradiciones judías“.

Moscú podría liberar a la mochilera israelí de cara a la visita de Putin a Jerusalén

El presidente ruso, Vladimir Putin, podría otorgar el perdón a Naama Issachar, la mochilera estadounidense-israelí, de 26 años, que fue detenida en el Aeropuerto de Moscú con 9,5 gramos de cannabis, cuando se encontraba de tránsito, en el vuelo desde la India a Tel Aviv. Fuentes del Kremlin citadas por el diario ruso Kommersant indicaron que Putin podría liberar a Issachar en vísperas de su visita a Israel, el 23 de enero próximo. Horas antes, el primer ministro en funciones, Benjamín Netanyahu, había manifestado que se lograron avances sobre la cuestión durante una llamada telefónica con el líder ruso. El periódico ruso añadió que las autoridades moscovitas estaban “decepcionadas e irritadas” porque Israel continuó con el proceso de extradición de Alexei Burkov, arrestado en Tel Aviv por presuntos cargos de fraudes a través de la red de internet en Estados Unidos. Naama Issachar fue condenada a 7,5 años de cárcel por un tribunal de la capital rusa tras encontrarse en su equipaje 9,5 gramos de cannabis cuando viajaba desde la India a Tel Aviv vía Moscú. Issachar apeló infructuosamente la sentencia, alegando que no sabía que llevaba narcóticos, y sugirió que alguien pudo haberle plantado la droga. También arguyó que fue interrogada sin un traductor y obligada a firmar una confesión en ruso, un idioma que desconoce. La familia Issachar amenazó con estorbar la visita de Putin a Israel. Netanyahu prometió traer a Issachar de regreso a Israel y recalcó que era optimista en cuanto a la posibilidad de lograr su pronta liberación.

Si D´s es bueno, ¿por qué ocurren cosas malas?

Varias veces al día, en diferentes momentos de nuestras tefilot, recitamos el versículo 38 del salmo 78: “Vehú rajum iejaper avón velo iashjit, vehirbá lehashiv apó, veló iair kol jamató”: Y Él es misericordioso, absuelve nuestros errores y no nos extermina, contiene Su ira y no desata toda Su furia. La primera vez que leí esta traducción (la que ofrece el rabino Edery en nuestro sidur es un poco más suave) quedé pasmada. ¿Es así como los judíos percibimos a D´s, como un ser iracundo que nos exterminaría si no fuera porque se contiene…a veces? ¿Es verdad que creemos en un D´s tan cruel como algunos dicen? ¿Por qué nuestros sabios eligieron este versículo, entre tantos otros, para formar parte de nuestras oraciones diarias? Lo primero que debemos hacer es analizar el salmo en su totalidad para ver este versículo en su contexto. El salmo 78 describe la relación de D´s con el pueblo de Israel: múltiples actos de rebeldía del pueblo e igualmente múltiples muestras de paciencia divina. El mensaje parecería ser que no importa cuántas veces nos equivoquemos, D´s siempre estará dispuesto a darnos una segunda y una tercera oportunidad. Es bueno recordarlo, como pueblo y como individuos. Debemos intentar ser mejores, evitar lo más posible el error. Pero somos humanos. La perfección no es nuestro atributo, aunque a veces nos exigimos eso y mucho más. Recordar que el perdón de D´s es más accesible de lo que creemos puede ayudarnos a aceptar que somos falibles, a perdonar y perdonarnos. Podemos intentar otra respuesta comprendiendo la visión de mundo del monoteísmo judío. A veces la realidad espanta. Más allá de las guerras, ciertas enfermedades y el hambre, que son responsabilidad humana, hay volcanes, terremotos, tsunamis, huracanes, toda suerte de calamidades. ¿Cómo debemos interpretarlas? ¿Cómo entra en esta ecuación la idea de un D´s misericordioso? Algunos concluyen que el mundo es un caos. No hay ley ni orden. Esto nos exime a los seres humanos de toda responsabilidad sobre nuestros actos. Las cosas suceden porque sí, todo depende de la suerte, somos simples espectadores. Si la realidad carece de sentido, nada lo tiene. No hay nada que uno pueda hacer al respecto, solamente tratar de pasarlo lo mejor posible. Nada más. Como judíos no podemos tomar una actitud así. El concepto de tikún olam se opone a una visión nihilista de la vida. Otros piensan que, si bien D´s es bueno, la fuerza del Maligno actúa no solo sobre la naturaleza, sino también sobre las conductas de las personas. Esta idea resuelve la existencia del mal, tanto humano como divino. Podemos recurrir a D´s como fuente de toda la bondad y circunscribir la maldad a un ámbito acotado de la realidad. Pero esta perspectiva lesiona fuertemente el concepto del D´s único. El mundo estaría regido por dos fuerzas, una responsable de toda la bondad y la otra de toda la maldad. Los judíos no podemos aceptar esto. Equivaldría a pensar que la ocurrencia de cosas malas se debe a que, en el equilibrio de fuerzas, D´s salió derrotado. La única solución que podemos encontrar desde el judaísmo es que el ser humano tiene libre albedrío y D´s, siendo esencialmente bueno, es el único responsable de toda la realidad. En Isaías 45:7 D´s se define a Sí mismo como “Yotzer or uboré jóshej; osé shalom uboré et hará”. El que “forma la luz y crea las tinieblas; el que hace la paz y crea el mal”. Nuestros sabios colocaron este versículo en un lugar central de nuestras tefilot: como iniciación de la lectura del Shemá Israel de la mañana que, no casualmente, es la proclamación de nuestro monoteísmo. Pero con una leve modificación. Decimos: “Yotzer or uboré joshej; osé shalom uboré et hakol”. “Forma la luz y crea las tinieblas; hace la paz y lo crea todo”. Queda más suave, sin modificar el mensaje: si D´s es el creador de todo, lo es también de lo malo. Suena duro, pero es la única manera de comprender la existencia del mal sin tener que resignarnos al caos ni introducir un “antidios”. ¿Qué puede hacer D´s cuando, utilizando nuestro libre albedrío, fallamos a los principios éticos que Él nos ordena? En el Talmud (Shabat 104a) Reish Lakish plantea que D´s no interviene cuando nos decidimos a hacer el mal, pero nos ayuda cuando decidimos hacer el bien. Como pueblo, hacemos esto aun sin ser conscientes de ello. No culpamos a D´s por la esclavitud en Egipto, pero agradecemos que nos haya sacado de allí. Como individuos tenemos las dos opciones, y a veces nos confundimos. A veces culpamos a D´s por nuestras dificultades, pero eso no nos ayuda a evitarlas, por el contrario, nos deja solos y desamparados. La otra opción, agradecer por las redes de contención, por el cariño y la solidaridad que hallamos en nuestro camino y por la fortaleza que D´s puede entregarnos si se Lo permitimos, nos ayuda a enfrentar los desafíos. D´s lo crea todo, pero nos ayuda a sobrellevar las dificultades. Debemos ser conscientes de que las cosas siempre podrían estar peor. No es obvio vivir en un país en paz, no es obvio tener salud o sustento. Si no valoramos, no agradeceremos mientras dure lo bueno. Yo nunca había valorado que los bancos o las farmacias tuvieran vitrinas acristaladas, era algo obvio. Ahora me doy cuenta de que lo di por sentado y no lo agradecí. ¿De qué puede servirnos tener en mente el versículo 38 del salmo 78? Para recordar que D´s nos tiene mucha paciencia y, por lo tanto, debemos ser pacientes con los errores de los demás y con nuestras propias falencias. Y porque al recordar que todo podría ser peor, tomaremos conciencia de que todo está mejor, aun cuando la realidad diste mucho de ser perfecta. Nos quejaremos menos, exigiremos menos, esperaremos menos de la vida, agradeceremos más y podremos sorprendernos por cada pequeña cosa buena que veamos a nuestro alrededor.

¿Dónde estuvo D-s?

Hay Pueblo porque hay un Éxodo. Pero entonces si hay un éxodo, es porque se superó una crisis trágica de dolor. Un rey nuevo desconoce la gracia de Iosef y sus hallazgos económicos para sobrevenir a la hambruna. El pueblo soportará los embates de la esclavitud. D-s entonces, permanece inmutable frente al devenir Su pueblo. Y la pregunta subyace, ¿cómo lo permite?. Imagina el Midrash, Mejilta Pisha 14: en lugar donde Israel fue esclavizado, la Shjina (Providencia Divina) fue esclavizada con ellos. Como está dicho: “y vieron al D-s de Israel; y había debajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando está sereno” – Shmot 24:10. Pero después que fueron redimidos, ¿que fue dicho? “tan claro como el mismo cielo” – ídem. Y está escrito: “En todas sus angustias Él fue afligido” – Ishaia 63:9 y es agregado: “tu pueblo que redimiste para ti de Egipto, de naciones y de sus dioses” - Shmuel II 7:23. D-s parece estar en los pies de los esclavos, en la representación máxima del símbolo de la esclavitud. Si el pueblo sufre, entonces D-s también sufre. Si el pueblo es redimido, entonces D-s es parte de la redención. Explica Rabi Meir: “La redención es Mia y Tuya. Así es como sucedió, fui redimido junto contigo” - Shmot Rabbah 15:12. D-s no es pasivo, remoto o ajeno, sino que sufre la opresión y se ubica junto a los débiles. D-s retorna cuando el pueblo retorna. Si aparece la idea melancólica de pérdida y desgracia, entonces el Midrash recomienda no pensar en por qué D-s lo provoca, sino en creer que D-s entiende la magnitud del dolor y la tribulación. Los infortunios son parte del crecimiento y de las nuevas oportunidades. D-s no está fomentando la caída pero sí el reconfortante abrazo y la palabra de aliento para continuar. El midrash insinúa que D-s no está en el látigo del opresor, sino en el piso que sostiene el pie abatido del esclavo. D-s no fomenta la caída, sino que trae la esperanza y la confianza del nuevo amanecer.

5 pintorescos lugares para visitar en Israel

La variedad de hermosos paisajes en el pequeño Estado de Israel puede ser un algo abrumadora si no sobra el tiempo para viajar. Es que en este país se puede ver de todo. La Autoridad de Naturaleza y Parques de Israel, que supervisa cerca de 70 parques nacionales, sitios arqueológicos y patrimoniales, sugiere centrarse en unos pocos puntos por visita a Israel. Así, en su cuenta de Facebook el organismo recomienda los lugares “obligatorios” para visitar en Tierra Santa, con hermosas fotos y videos curados por Oren Gavish, encargado de los contenidos digitales de la autoridad. Entre estos sitios se destacan la rugiente cascada de Banias (la más grande de Israel), el oasis mágico de Ein Gedi cerca del Mar Muerto, la impresionante arqueología de Masada y de Beit She’an. y la magnífica ciudad antigua de Cesárea. «Estos son apenas algunos de los mejores y más impresionantes destinos para los nuevos visitantes de Israel”, dijo Gavish acerca de esta breve lista. A continuación, una descripción de cada una de estas maravillas visuales: Reserva natural de Banias Además de la cascada, que cae en una hermosa piscina rodeada de vegetación, la Reserva Natural de Banias también incluye un sendero colgante de 100 metros; el Santuario y Cueva de Pan, donde se pueden ver restos de un templo construido por el rey Herodes para el dios Pan; y otras piezas de arqueología romana y cruzada. Reserva natural de Ein Gedi Otro lugar imperdible es la cascada de David en el arroyo homónimo, llamado de esta manera porque fue allí donde, según la Biblia, el rey David encontró refugio del vengativo rey Saúl. Hoy no hay persecuciones de la antigua nobleza y caminar por el sendero alrededor de la cascada es un paseo tranquilo y hermoso para toda la familia. Otros puntos de interés allí son el arroyo Arugot, la Cascada Oculta, el manantial Ein Gedi , la caverna Dudim, las ruinas de un templo de 5.000 años de antigüedad, el Cañón Seco y un sistema de cinco senderos empinados que suben desde el oasis de Ein Gedi hasta la meseta del desierto de Judea. Parque Nacional de Masada En los días de la Gran Revuelta del siglo I, los últimos rebeldes judíos contra Roma se atrincheraron en la cima de la fortaleza de Masada, cerca del Mar Muerto. Su legendaria y desesperada resistencia, que se cree que terminó en un suicidio masivo, se ha convertido en un símbolo de la lucha por la libertad. El nuevo y fabuloso espectáculo de luz y sonido «Masada from Dusk to Dawn»(Masada del atardecer hasta el amanecer) se presenta todos los martes y jueves por la noche. Parque Nacional Beit She’an Beit She’an es una de las ciudades más antiguas de Israel y tiene un gran parque arqueológico donde se pueden ver restos de ciudades cananeas, egipcias y romanas. En la época del Imperio romano, Beit She’an era el hogar de cerca de 40.000 personas. A quien lo visite, la recomendación es quedarse hasta después de la puesta del sol para disfrutar de las espectaculares Noches de She’an, un show de luz y sonido presentado de lunes a jueves en el anfiteatro. Parque Nacional Cesárea La antigua ciudad portuaria de Cesárea, a medio camino entre Tel Aviv y Haifa, es uno de los principales destinos turísticos de Israel. Fue aquí cuando entre los años 25 y 13 antes de Cristo, Herodes el Grande construyó el primer puerto de este tipo en Oriente Medio para servir a las embarcaciones comerciales que navegaban entre Egipto y Roma. La novedad de la época era que los muelles se sumergían en el mar en balsas de madera. También se construyeron un faro y un rompeolas. Más tarde, Cesárea se convirtió en una importante ciudad cruzada. Hoy, la región del puerto alrededor del cual se construyó la localidad cristiana es un animado complejo de entretenimiento y gastronomía. La playa del acueducto de Cesárea es considerada una de las mejores de Israel. A lo largo del paseo marítimo, es posible admirar la antigua ingeniería del lugar ya que se conserva en muy buen estado.

Egipto inaugura una antigua sinagoga, pero los diplomáticos israelíes no fueron invitados

Más de 20 embajadores extranjeros asistirán al acto de inauguración, incluidos también representantes de la pequeña comunidad judía local. Sin embargo, delegados de la Embajada de Israel en Egipto no participarán del evento. Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores egipcio señalaron que "la embajada de Israel en El Cairo asistirá a la ceremonia de inauguración que se realizará en una fecha posterior". La sinagoga, ubicada en el centro de Alejandría, es considerada el monumento judío más importante de toda la región, y es la más antigua del país. Fue fundada en 1850 sobre los restos de un antiguo templo de 1354, que había sido destruido en el siglo XVIII por orden de Napoleón. La estructura edilicia estaba en malas condiciones debido al tiempo y la infiltración de agua. La sinagoga cerró durante su restauración, que llevó tres años y fue financiada por el gobierno egipcio, que realizó una inversión de cuatro millones de dólares. El edificio tiene lugar para 700 personas. Alrededor de 20 judíos viven en Alejandría, la mayoría de ellos son mujeres. En el siglo XIX, eran 4.000 los habitantes de la ciudad portuaria que profesaban la religión, y este número fue en ascenso durante el siglo XX. Luego del establecimiento del Estado de Israel en 1948, la mayoría de los judíos de Egipto partieron hacia Israel.

“No necesito que Rabbani diga que lo mataron “, dijo Presidente de la DAIA

El presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), Jorge Knoblovits, salió hoy al cruce de las declaraciones del ex agregado de la embajada de Irán en Buenos Aires y uno de los principales acusados por la voladura de la AMIA, Mohsen Rabbani, y sostuvo que «no» necesita que ex funcionario iraní diga que al fiscal Alberto Nisman lo mataron tras denunciar a la actual vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. «Yo no necesito que Rabbani diga que a Nisman lo mataron», respondió en forma tajante el titular del brazo político de la comunidad judía argentina en declaraciones a la Agencia de Noticias AJN. Asimismo, Knoblovits afirmó: «No le creo ni hipótesis ni doy certeza de lo que diga un terrorista imputado por la muerte de 85 hermanos», en referencia a la acusación que pesa sobre el ex funcionario iraní, quien aún tiene pedido de captura de Interpol por su participación en la voladura de la institución comunitaria. «Me sorprende que alguien tenga interés en declarar en los medios de comunicación y que no ponga el mismo enfásis en declarar ante la justicia argentina», aseveró el dirigente comunitario. Siempre en diálogo con AJN, Knoblovits subrayó que «Rabbani tiene que declarar como imputado en la Justicia argentina no en la radio». Rabbani, afirmó hoy que al fiscal Alberto Nisman “lo mataron para que nadie se pudieran enterar de que tenía las manos vacías”. “¿Por qué cuando quería testimoniar este hombre Nisman o aclarar a los diputados, que iban a hacer preguntas muy precisas, por qué lo mataron? ¿Quién mató a Nisman? ¿Por qué ocultan la verdad? ¿Por qué quieren llevar a la cárcel a D’Elía porque viajó a Irán?”, expresó con tono interrogativo. “Ellos no quieren esclarecer este tema porque cuando en el gobierno de Cristina (Fernández de Kirchner) hicieron un tratado, deberían haber apoyado eso (…) ¿Qué podemos hacer? Es un grupo que no quiere escuchar las pruebas. Solamente mentiras”, añadió. En una entrevista con Radio 10 de Buenos Aires, Rabbani, quien fue señalado como una de las piezas fundamentales en el atentado a la AMIA que dejó 85 muertos en 1994, estimó que es “probable que lo hayan inducido a Nisman a que se mate porque no tenía nada de pruebas”. “Creo que a Nisman lo mataron para que nadie se pudieran enterar de que tenía las manos vacías”. “No lo dejaron declarar, no dejaron que la gente conociera la realidad; cuando Nisman quiso ir a la asamblea nacional argentina, la noche anterior dijeron que había fallecido, que había muerto… ¿Quién lo mató?”, insistió.

Regresa la serie de los 90 "La Niñera" (“The Nanny”)

La emblemática serie de los 90 "La Niñera" regresará este año con un musical en Broadway en el que la protagonista y creadora, Fran Drescher, forma parte del equipo de producción del proyecto, del que todavía no se conoce el reparto. La producción estuvo al aire durante seis temporadas entre 1993 y 1999 y contaba la vida de Fran Fine, una joven judía del barrio de Queens, Nueva York, que al ser despedida de la tienda donde trabajaba encuentra un empleo como niñera en casa de un millonario productor de Broadway que vive solo con sus tres hijos. Aunque el proyecto aún se encuentra en fase inicial y no hay fecha de estreno, será dirigido por Marc Bruni, que ya se hizo cargo del musical sobre la vida de la artista Carole King, y estará producido por Brian y Scott Zeilinger, que han trabajado en series como "Mean Girls". La música correrá a cargo de Rachel Bloom, creadora y protagonista de otra aclamada serie, más actual, como "Crazy Ex-Girlfriend". "Estamos muy emocionados de trabajar en el musical de Broadway y de que Rachel Bloom escriba la letra y la música", dijo Drescher a la web Deadline. Además, Drescher descartó protagonizar la nueva obra aunque dijo que "le encantaría" hacerlo pero que en ese caso habría que cambiarle el título a la obra para que en vez de "La Niñera" fuese "La abuela", ironizó. "Nadie ha sido seleccionado aún para el papel, pero confiamos en encontrar a una fabulosa actriz que sea divertida, encantadora y con una buena voz", apuntó Drescher. Por su parte, Bloom señaló que la serie fue una parte "fundamental" de su infancia porque fue la primera vez que vio a una mujer abiertamente judía protagonizando una serie de televisión. "La historia de Fran Fine es una historia universal que ha llegado al corazón a gente de todas las razas, religiones y orientaciones. Estoy muy orgullosa de poder usar los personajes de La Niñera para contar una nueva historia sobre el camino que emprende una mujer para sentirse orgullosa de quién es", expresó la encargada de la música. A lo largo de su vida televisiva en los 90, "La Niñera" contó con 12 nominaciones a los Emmy's, se emitió en alrededor de 100 países y se tradujo a más de 30 idiomas.