publicado hace 8 días

Raúl

Hoy es un día muy triste y diferente. Acabo de suspender un par de horas de consulta. Y me encuentro sentado en los últimos bancos de una iglesia. Para ser más preciso, vine acá porque están velando a un paciente que tuve durante los últimos ocho años, y quiero despedirme de él.Hay poca gente, no más de 40 personas, pero la verdad es que no me sorprende. Raúl está en su despedida final, al igual como lo estaba en su vida, algo solo.Raúl se transformó en mi paciente de una manera curiosa. En un encuentro social un amigo me lo presentó. Tenía unos 65 años, estaba postrado en una silla de ruedas y venía saliendo de la tercera operación producto de un cáncer. Llevaba años en una larga y desgastante batalla contra la enfermedad, que se notaba en la delgadez de su cuerpo; sin embargo, sus ojos daban cuenta de estar atento, conectado y sobre todo, de una gran fortaleza mental. De ese primer encuentro me quedé con la impresión de que se trataba de un hombre auténtico, con convicciones propias y definidas, pero también de alguien profundamente cansado, agobiado y deprimido.Un par de años después me llamó y me pidió una hora. Dijo que quería conversar conmigo para: “aclarar algunas dudas”. Desde ese momento lo atendí una vez por semana. Era viudo y vivía solo. Y lo que más me llamaba la atención era su gran sentido del humor. La ironía era un recurso que Raúl utilizaba hábilmente y al poco tiempo de terapia su ánimo mejoró. Dejó la silla de ruedas y comenzó a caminar con bastón, aunque lentamente y con cierta dificultad.Al cabo de un tiempo comprendí algunas cosas que para Raúl resultaban importantes, una de ellas era que tenía claro que no sabía cuánto tiempo más viviría. El cáncer no trepidaba. Y estaba muy solo. Sus hijos vivían fuera de Santiago, su vida social eran sólo un par de reuniones semanales con uno o dos amigos y el resto de la semana mucha lectura y música clásica. Supervisar sus negocios, que consistían principalmente en la administración de sus propiedades, no le tomaban más que una mañana a la semana.Raúl no fallaba nunca a sus citas. Llegaba todos los martes a las tres de la tarde, en punto. Con el transcurso del tiempo le fui tomando un profundo y sincero aprecio. Era un luchador y no estaba dispuesto a entregarse fácilmente. Nunca hablaba de sentir miedo.La semana pasada me llamó y me dijo que se sentía mal, que suspendía la sesión del martes y que nos viéramos la próxima semana. Pero ayer su hijo se comunicó conmigo y me contó que Raúl había fallecido. El “monstruo” se lo había llevado.En la iglesia no conozco a nadie y nadie me conoce. Empiezo a mirar con detención y reconozco a sus hijos, sus nietos y sus pocos cercanos. Distingo claramente a su hijo “solterón” y al que tiene dificultades económicas. A cada uno de sus amigos. Y recuerdo los secretos que cada uno de ellos lleva y carga. Todo encaja perfecto, tal cual como Raúl me había contado.Me presento y saludo a sus hijos, les doy el pésame, y les pido que me den un recuerdo de Raúl, algo que fuera preciado para él. Me subo al auto, tomo el camino de regreso a la consulta y reflexiono triste en torno al hecho de que en su despedida tuve la oportunidad de conocer por una única y última vez a personas que en cierto sentido ya conocía. Miro por el espejo retrovisor, queriendo dejar todo ese dolor y pena, pero me resisto y finalmente decido llevarme, en algún sentido, a Raúl conmigo. En los días siguientes sus hijos me enviarían su querido libro de poemas.

publicado hace 9 días

20 años no es nada, dice Gardel, pero no estoy de acuerdo en absoluto

Allá, por fines de junio de 2002, llegué a Chile desde mi Buenos Aires natal, y siendo un joven egresado del Seminario Rabínico. Dejé mi comunidad en Weitzman de Flores para cumplir nuevos sueños tras la cordillera. En estos 20 años, he leído la Meguilá de Purim con las paredes temblando por el terremoto del 2010; he caminado a la sinagoga con nieve hasta las rodillas durante la nevazón del 2017 y he rezado pensando en el bienestar del que ahora es mi país durante el Estallido Social del 2019. También he rezado en la sinagoga de la calle Serrano; en el salón del Caleuche mientras estaba la construcción; en el Salón Multiuso de Instituto Hebreo; en un CasaPiedra repleto de 3.500 almas, y ahora en la gran y querida sinagoga del Mercaz. He acompañado en sus ceremonias a Bnei Mitzvá de los que también participe en su Brit Milá, y he casado parejas que estudiaron conmigo para sus Bnei Mitzvá cuando tan solo eran niños de 12 y 13 años. Y me he emocionado, al cruzarlos en un lugar tan remoto como el supermercado, interrumpiendo sus compras familiares para fundirnos en un abrazo cómplice. He enseñado hebreo, tefilá y tradiciones de Am Israel a niños que hoy son morim y eso me llena de orgullo.A lo largo de estas dos décadas, siempre he y estoy intentando dar lo mejor de mí, entendiendo la importancia de ese momento para quien me tocó acompañar. No puedo no recordar cuando canté en aquella Jupá en la que aún estaba tan triste por el reciente fallecimiento de mi papá, o cuando me tocó acompañar y empatizar en duelos, en medio de mis mejores días, cuando recién habían nacido alguno de mis hijos. Imposible olvidar estos momentos, como cuando dirigí alguna tefilá en la bimá, con algún dolor de guata o de cabeza; recién operado de los ojos y con lentes oscuros (como en el 2012); en un Séder de Pesaj multitudinario o en la intimidad por pandemia; quedarme afónico para el Iom kipur del 2018, pero siempre ahí, firme y fiel a mi vocación por Am Israel. Alguna vez me enseñaron en una clase de canto que “cantar duele” y con los años lo he confirmado, porque cuando cantas desde el alma, con kavaná y profesionalismo, todo su ser y tus circunstancias se ven involucradas. Cantas para D-s, pero también cantas para tu ishuv, que comparte tus sentimientos y sensaciones. “Cantar te involucra”, porque es un acto que nace de lo más profundo de nuestro ser y que transmite más allá de nuestras experiencias personales. Duele en el buen sentido, te involucra porque llega al alma. Ser parte de esta hermosa comunidad me enorgullece. Siento que ambos hemos crecido mucho. Soy un agradecido al Kadosh Baruj Hu por todo lo que me da y especialmente por mi familia, mi esposa e hijos, que me aguantan en las ausencias físicas que me permiten dedicarme a esto, que también lo llevo en mi sangre.D-s me ha ayudado en mi vocación de Sheliaj Tzibur y me ha dado la oportunidad de rodearme de Rabanim que me han ayudado a ser mejor para poder ayudar a otros, así como de Directorios y comisiones directivas que me han dado la confianza y libertad para ejercer mi cargo. Y ni qué hablar de colegas jazanim de toda América Latina, que me han dado el honor de ser vicepresidente de la Asamblea.Mi querido Gardel, debo decirle que para mi 20 años son mucho; son todo. Me siento feliz por todo lo realizado y por todo lo que me permito proyectar que vendrá junto a mi bella comunidad. ¡Que vengan nuevos desafíos para vivir juntos, como siempre! 

publicado hace 15 días

Impactos económicos de la guerra entre Rusia y Ucrania

La guerra entre Rusia y Ucrania cumplió 100 días, y a pesar de que la cobertura mediática ha disminuido de forma importante en comparación al primer mes de conflicto, las implicancias humanitarias, sociales y políticas siguen presentes, con casi 7 millones de ucranianos que han debido abandonar el país y, según cifras de la ONU, más de 4.000 civiles fallecidos.En términos económicos y financieros, la guerra en Europa adquiere un carácter global, con consecuencias que se pueden sentir en cualquier país del mundo y que llegan en la forma de mayor inflación y menor crecimiento.Tanto Rusia como Ucrania tienen un rol importante en el suministro mundial de materias primas, ya sea para uso industrial o alimentario. Mientras el primero es uno de los principales productores de petróleo y gas, el segundo cuenta con maíz, trigo, fertilizantes, entre otros. Esto explica el alza de casi un 30% en el precio del crudo desde el 24 de febrero, y de más de un 20% en el valor del trigo, donde ambos casos responden a una fuerte disminución de la oferta, ya sea por las sanciones aplicadas por occidente a Rusia, o por la destrucción de campos y graneros en Ucrania. El aumento en los niveles de precios de los principales factores productivos ha tenido impactos relevantes en la inflación global, generando dudas sobre su persistencia y sobre el ritmo al que podría caer una vez alcanzado su peak. Incluso una resolución de la guerra en el corto plazo (situación muy poco probable), no provocaría un aumento en la oferta de forma inmediata, ya que las sanciones se mantendrían y la industria agrícola deberá enfrentar un largo camino de reconstrucción. Esto hace pensar que el precio general de los commodities podría permanecer elevado por un buen tiempo.Las implicancias políticas y sociales de la inflación son bien conocidas y es por esto por lo que los países se toman en serio la disminución del poder adquisitivo de sus monedas. Los Bancos Centrales han tenido que ser más activos en el retiro de los estímulos aplicados durante la pandemia, a través de alzas agresivas en las tasas de interés, que buscan frenar el exceso de consumo. Estas políticas contractivas tienen un efecto no deseado en la economía, situación que ya se puede ver reflejada en las expectativas de crecimiento para el mundo en 2022 y 2023. De acuerdo a cifras del Fondo Monetario Internacional, la economía global se expandirá 3,3% este año, 0,8 puntos porcentuales menos que lo proyectado en enero. Las mayores correcciones a la baja las registran la Zona Euro, con previsiones de 2,8% versus el 3,9% del informe anterior, y Rusia, que se contraería 8,5% en el presente año. La extensión y los daños que provocará la guerra siguen teniendo un componente de incertidumbre importante, por lo que nuevas correcciones a la baja en las expectativas de crecimiento global son posibles. Si bien una recesión mundial en el corto plazo no es parte del escenario central del consenso, las probabilidades han ido en aumento paulatino. La clave será observar los próximos movimientos de los principales Bancos Centrales del mundo, quienes tendrán que optar por hacer todo para bajar la inflación, o matizar sus objetivos con un ojo puesto en el crecimiento económico.

publicado hace 15 días

30 años de progresismo judío

En medio del retorno a la democracia, en 1991, como respuesta colectiva a los años de oscuridad a la libre expresión y la persecución vivida, nace Centro Progresista Judío, con la convicción que el camino judío hacia la reconciliación sigue la firme consigna “Tzedek tzedek tirdof” “Justicia, Justicia perseguirás” (Dvarim 16:20).Centro Progresista Judío es una entidad cuya misión es ser el hogar y voz de la identidad judía progresista en Chile. De aquellos dentro de la comunidad judía que anhelan ver Chile e Israel con mayor cohesión social y diversidad. Basados en la justicia social y la necesidad de vivir en armonía con sus vecinos, mediante la cooperación.Pese a haber surgido el año 1991, CPJ viene a continuar la senda de otras organizaciones pasadas surgidas con la misma convicción en el pasado, como el Frente de Izquierda Sionista (FIS) y la actualmente vigente tnuá Hashomer Hatzair y tantas otras iniciativas que el tiempo ha olvidado.Desde el CPJ hemos venido estrechando lazos intracomunitarios, realizando actividades y sosteniendo diálogos con la Comunidad Judía de Chile, B’nai B’rith, el Archivo Judío de Chile y la Embajada de Israel, entre otras instituciones. A nivel extra comunitario, destaca la exposición realizada por miembros de CPJ ante la comisión de Derechos Humanos de la Convención Constitucional, explicitando su compromiso por un Chile más justo; la urgencia de un marco normativo que sancione la incitación a la violencia, de modo de poder denunciar dichos o actos antisemitas, y la premura de la ley contra el negacionismo, considerando discursos de odio existentes en Chile que tienden a negar la dictadura en Chile, la Shoá y violación de DD.HH. por parte de regímenes autoritarios.Sumado a ello, destacan los vínculos con espacios de memoria, como Sitio de la Memoria Parque Por La Paz Villa Grimaldi, donde ha sido costumbre realizar un acto de recordación a la memoria de todas las víctimas de la dictadura, especialmente las víctimas judías, como gesto de justicia por el escaso reconocimiento que se les ha dado en el espacio comunitario.Este año inauguramos nuestro calendario de actividades externas en un significativo acto en las dependencias de Museo de la Memoria y los DD.HH., realizado en conjunto con B’nai B’rith y la Embajada de Israel en Chile, destinado a estrenar el documental “Moshé Tov: Podemos y Debemos”, sobre el Embajador de Israel en Chile en funciones entre 1971 y 1975, en cuyo periodo asiló y entregó visas diplomáticas a cientos de chilenos cuya vida corría peligro ante la llegada de la dictadura en 1973.

publicado hace 15 días

Javier

Hace varios meses que Javier apaga la luz y cuando se dispone a dormir, siente que algo se interpone y no logra tener tranquilidad. Él es ingeniero, ocupa un cargo de gerencia en una multinacional. Viene hace un año, pero de manera irregular, porque su agenda está siempre copada.La primera vez que consultó fue por la sensación de no encontrarle sentido a nada de lo que hace, y una angustia leve. Él me aseguraba- y aún cree- que le ha ido muy bien en la vida, que ha sido exitoso, debido en gran medida a que nada le importa demasiado.Javier se casó a poco de salir de la universidad. Su señora es atractiva y pertenece a su mismo círculo social. Sus cuatro hijos están en el colegio, en uno privado. Tiene muchos bienes materiales, como una casa en la playa, un refugio en la nieve y vacaciones familiares en el extranjero. Todo estaría bien- dice- si no fuera por esa inasible y vaga sensación de vacío que lo invade, por la angustia leve que lo acompaña durante todo el día y que se hace más potente de noche.Dice que fue con Beatriz a la playa, ella no es su señora sino una mujer con la que está saliendo y que es 15 años menor; la llama “mi último modelo full equipo”. Esa noche, después de tener un momento placentero, se quedó dormido y despertó de repente con un ruido estruendoso. “Me levanté asustado y me puse algo de ropa. La Bea también se vistió y bajamos al hall del hotel para ver qué pasaba”, me cuenta Javier y continúa diciendo que el administrador explicó que fue una explosión por acumulación de gas, que los bomberos tenían que detectar dónde era la fuga y que era necesario abandonar el lindo hotel boutique. Entre los pasajeros- me dice- había una pareja de viejos que les costaba caminar y avanzaban lento hacia la calle, Javier pensó brevemente en ayudarlos, pero pasó de largo y salió rápido a resguardarse.“Con la Bea nos sentamos en la vereda sobre un cartón a esperar. Nos abrazamos para cubrirnos del frío, en eso una mujer que se veía pobre, vecina del lugar, nos ofreció una frazada. Entonces me acordé de la pareja de viejos del hotel y me sentí mal con mi indiferencia. Por otro lado me vi sentado en la calle y me pregunté qué cresta hacía ahí”.Luego Javier hizo una relación interesante, dijo que cada vez que cada vez que era infiel, le pasaba lo mismo que con esa pareja de ancianos. “Me doy cuenta de lo que voy hacer, pero no me importa y sigo de largo”, explica.Mientras habla, pienso que él es de las personas que necesitan de una experiencia extrema para tomar contacto con los aspectos de su persona que lo tienen mal. Javier padece de narcisismo y eso lo convierte en alguien frío, autocentrado y egoísta. Incapaz de empatizar con los demás. La experiencia en Valparaíso le permitió mirar una imagen de sí mismo pobre, llena de pequeñeces. Me pregunté cuánto tiempo podría retener esa experiencia y si le alcanzará para cambiar de conducta.A Javier no le va bien como cree, lleva una vida carente de sentido. Y curiosamente, sus síntomas de angustia y de sensación de vacío son lo más auténtico que tiene y, a la vez, es lo que lo lleva a pedir tratamiento.Javier me pide una psicoterapia que lo ayude a suprimir ese malestar para verse a sí mismo como alguien grandioso y admirable. Pero se equivoca, yo no lo voy a ayudar en eso, sino más bien en la dirección contraria, voy a procurar que se vea como alguien solo y vacío, para que desde ahí, pueda reconstruirse y tener una vida auténtica y con sentido.

publicado 03 Junio 2022

Nicole

“El fin de semana fui con unas amigas al bar Duke's del Hyatt y conocía un tipo de 45 años, muy simpático y caballero. Tuvimos harta onda, conversamos mucho y al final nos fuimos a mi departamento”.La escucho con atención, con facilidad y tedio, puedo adivinar cómo va a seguir su relato; apuesto a que el tipo era separado, divertido y algo fanfarrón y que de seguro la relación sexual fue rápida y fría, sin cariños. Como diría un colega mío: una relación “evacuativa”Mi paciente probablemente no lo paso bien. Nicole tiene dificultades en la esfera de losexual; para ser más preciso, le cuesta tener orgasmos.Y puedo seguir adivinando cómo continuó la historia: después del encuentro a élEmpezó a incomodarle la cercanía física, el cuerpo y la desnudez de mi paciente y enPocos minutos el ambiente cambió. El tipo inventó una excusa, como que al día siguiente iba a ir a esquiar temprano, entonces se vistió rápido y se fue- Seguramente, él se olvidará de Nicole antes de que el ascensor llegue y nunca la llamará ni volverán a verse.A medida que sigue hablando, las palabras de ella confirman todo aquello que con un enunciado pude adivinar. Me explica que quedó decepcionada porque en algún momento quiso acurrucarse con él y él fue esquivo. “¿Qué hice mal de nuevo?”, ¿por qué nunca me llaman y siempre es lo mismo?, me pregunta.Nicoles va a llorar a mi consulta, a quejarse. Me ventila sus sentimientos menoscabo y de humillación y lo hace poniéndose sutilmente en un rol de víctima. Culpa de lo que le pasa a todo el género masculino y lo que yo echo de menos es una autoevaluación sincera sobre lo que hace para que las cosas siempre le sucedan así. Pero no, culpa a la suerte o al azar y no es capaz de poner los problemas en ella.Este guion se ha repetido muchas veces los martes; ha llegado a instalar la misma escena en mi consulta con matices- claro., circunstancias distintas y diferentes personajes, pero su rol y el desenlace es siempre igual. Freud llamó este fenómeno “compulsión a la repetición”.Nicole es una mujer de cuarenta y pocos años, su soledad y tristeza la tienen mal. El principal problema, a mi modo de ver, es su actitud de estar dispuesta a hacer cualquier sacrificio con tal de conseguir una pareja, de estar acompañada. Ese es el nombre de la enfermedad, su masoquismo mendigante de afecto, la daña y espanta a cualquiera.Y aquí estoy yo, escuchando una vez más sus lamentos y desgracia de sus fines de semana, su desconcierto ante la gente, su vacío y su soledad. Soy un testigo mudo de cómo ella está anclada en las viejas historias de su sufrida infancia, donde su padre solía emborracharse y también gorreaba a su madre.Freud nos dejó el concepto de ¡reelaboración!, que sugiere revisar en sesión- cuantas veces sea necesario- todos los ángulos de una determinada conducta. Esto es lo que me sirve y me guía en el pesimismo que tiende a invadirme con pacientes como Nicole. Así me sobrepongo al aburrimiento y la decepción que este tipo de personas me provocan, me enfoco en interpretar una y otra vez su búsqueda frenética de amor, como necesidad compulsiva de dañarse y maltratarse. Es estos casos se me plantea una especie de problema técnico: si le demuestro preocupación y que la quiero ayudar, ella no me valorará. Debo hacer ver que ella es cómplice de tener relaciones donde resulta maltratada porque eso le produce algún tipo de satisfacción.El trabajo con Nicole ha sido y seguirá siendo agotador y complejo, porque ella se mueve entre dos posiciones: maltrata a quien la valora y valora a quien no la aprecia.

publicado 03 Junio 2022

La infelicidad en los tiempos de hoy

No hace mucho salió a la luz una noticia que nos deja perplejos. Chile es un país con altos índices de infelicidad. Mi reflexión al respecto es que, si bien hemos estado viviendo momentos muy difíciles en pandemia -o más bien, como bien dicen, sindemia- lo que ha sucedido es una crisis tras otra. Sin duda son vientos de cambio, pero algo sucede en nuestro país que aún conservamos los indicadores más altos de depresión. Me pregunto cuán agradecidos podemos ser. Cuánto podemos disfrutar de pequeños acontecimientos diariamente. ¿Será que el valor de una sonrisa, un gesto, una palabra de amabilidad aún es un bien escaso? Como bien se ha señalado, de la crisis surgen oportunidades, nuevas maneras de ver la realidad, de reinventarse y de surgir. Si hiciéramos el esfuerzo de agradecer con humildad cada gesto, cada palabra amable, si dejamos pasar a un peatón o si nos cambiamos de pista con facilidad (sin que acelere quien está atrás) generaremos en detalles como estos una cultura de mayor colaboración y de apoyo mutuo. Somos un hermoso país, que ante los momentos difíciles somos muy solidarios. La invitación, entonces, es a seguir con esa dinámica y agradecer, por todo, pese a las dificultades, agradecer el milagro de la vida.

publicado 03 Junio 2022

Momento constitucional

Según la tradición judía, siete semanas después de haber arrancado de Egipto, Israel recibe, a manos de Moisés, la Torá. ¿Qué exactamente ocurrió en Sinaí? Según la arqueología, nada. Pero según la política, todo. Shavuot es uno de los momentos más políticamente significativos para Israel, pues es su momento constitucional. Por lo tanto, nos ofrece algunas lecciones para los tiempos actuales.La palabra hebrea para legislador, mejokek, tiene sus orígenes en la palabra para grabar o cincelar. Pero no recordamos Moisés como alguien que simplemente grabó unas palabras en tabletas de piedra, sino que Moisés el Mejokek es el legislador, el que entrega la ley. Pero el proceso en Sinaí tiene cierta particularidad. La ley no es impuesta. Es producto de una negociación, un contrato social.D-s le dice a Moisés que si el Pueblo de Israel cumple con las leyes de la Torá, Él se compromete a sino que llegan a aun acuerdo con Israel: cada cual tenía que cumplir con su parte. Podría parecer innecesario que D-s, todopoderoso, se tuviera que comprometer a mantener su parte del trato, del Brit, pero era extremadamente necesario. La bidireccionalidad del contrato social de otorga algo fundamental, la legitimidad. Como hemos aprendido en Chile en los últimos años, una Constitución impuesta tarde o temprano se caerá por su propio peso, porque no cuenta con la legitimidad del pueblo. Para que un régimen sea legítimo, requiere del consentimiento de la población.Antes de la ley, Israel seguía siendo un conjunto de ex esclavos. Con la ley, se podría transformar en nación. Pero no cualquier nación. Como observó el ex gran rabino del Reino Unido, Lord Jonathan Sacks, el hecho que la ley venía desde D-s le quitaba el protagonismo político a los líderes, los reyes y profetas. La fuente de la soberanía nacional en Egipto radicaba en una sola persona, el Faraón. La fuente de la soberanía de la nueva nación de Israel radicaría en algo por encima del profeta o el rey. Y se transmitiría y se regularía a través de una serie de normas y leyes, la Torá. La Torá no establece una democracia, pero sí establece el concepto de estado de derecho, porque la ley estaba por encima del proceso político. Lo anterior es especialmente notorio en los primeros tres mandamientos, que difieren de lo que sigue. La mayoría de los mandamientos entregan instrucciones a cómo comportarse – respetar a los padres, no matar, etc. Pero los primeros tres mandamientos, según el Rabino Sacks, establecen los límites del accionar, las demarcaciones no solamente a la voluntad individual, sino al poder. En una época en que el máximo poder político se radicaba en algún individuo, un rey, donde en muchos casos éstos eran considerado como dioses, y donde su poder se simbolizaba a través de estatuas gigantes, Moisés introduce un concepto novedoso. No habrá dioses ajenos, ni imágenes ni semejanzas de ellos. En otras palabras, se introducen por primera vez dos conceptos que serán claves para el desarrollo de la democracia. Primero, la fuente del poder viene de la legitimidad que le otorga el pueblo a las leyes y a los gobernantes. Y segundo, que el poder de los gobernantes no es absoluto. En la sociedad occidental, ambos conceptos no reaparecerían hasta la ilustración en el Siglo XVII.Shavuot entonces, nos entrega algunas pistas acerca de cómo abordar los bruscos cambios que vive el país. Deja en evidencia la importancia de asegurar que los arreglos políticos tengan la impronta de la legitimidad. Aunque muchos puedan cuestionar la necesidad de realizar cambios constitucionales, dado el incuestionable éxito que ha vivido Chile bajo el alero de la Constitución firmada por el Presidente Lagos en 2005, tampoco se puede dudar de los problemas de legitimidad que esta ha ido adquiriendo en el transcurso del tiempo.A la vez, es bueno recordar que la democracia liberal, al igual que los Diez Mandamientos, implica un límite al poder tanto de los gobernantes como de la voluntad popular. Desde Montesquieu en adelante, pasando por Madison y otros pensadores norteamericanos, las democracias modernas han recogido el concepto que ya Moisés entendió. Ni el poder absoluto del rey, ni la voluntad absoluta de la masa, llevan a una verdadera democracia.  

publicado 27 Mayo 2022

Judaísmo después de la tnuá

Para todos quienes pertenecimos a una tnuá, sabemos que hay un antes y un después del día que dejamos nuestros movimientos. Un lugar que fue tan importante y significativo en nuestra infancia y adolescencia, se convierte en parte de nuestro pasado. Aquel lugar que dedicamos tanto tiempo de un día para el otro pasa a ser historia. Después de la tnuá, no frecuentamos más la comunidad si no es para Iom Kipur. No escuchamos más a un rabino, si no es en el Bar o Bat Mitzvá de familiares, matrimonios de amigos y amigas, o si vamos a un funeral en el cementerio judío. No participamos activamente hasta nuestros propios matrimonios, asumiendo que nos casamos y que lo hacemos bajo la Jupá. ¿Qué nos pasó después de la tnuá?Primero, vale la pena reflexionar qué nos pasó durante la tnuá. El movimiento juvenil judío es un lugar preciado que tenemos como comunidad. Da lo mismo cual sea la tnuá, los movimientos son el hogar y origen de nuestra identidad judía. Pero más importante, es un factor protector de nuestra infancia y adolescencia. En edades críticas durante nuestra adolescencia, en una etapa de diferenciación de nuestras familias de origen y clave en el desarrollo de nuestra identidad, nos recibe un madrij quien está encargado de dirigir nuestra kvutzá y ser nuestro ejemplo. Si nos ponemos a pensar, ese madrij es un adolescente igual que nosotros, quien está pasando por los mismos desafíos emocionales, y que nos puede guiar en nuestro desarrollo con una justa combinación de perspectiva y cercanía de edad. Es este vínculo que establecemos con nuestros madrijim, el que nos permite desarrollarnos en un ambiente sano y seguro.Luego, nos convertimos en ese madrij y nos toca a nosotros “Devolver aquello que me dieron mis madrijim”. La canción “Entregándote a ti”, que tradicionalmente se escucha en las graduaciones de madrijim de Bet-El, dice en su cuarta estrofa: “A mí me cobijó Bet-El / sin querer recibir / Pero ahora me toca a mí / entregar mi Torá”. En una actividad de madrijim de Bet-El, en la cual participé el pasado 11 de mayo, les pregunté: “¿Qué es “Aquello que les dieron sus madrijim”? ¿Qué dirían si tuvieran que describirlo?”. Una madrijá me respondió: “Mis madrijim me ayudaron a desarrollar mi identidad como en ningún otro lugar (…) Podría decir que cerca del 50% de mi identidad se debe a lo que mis madrijim hicieron conmigo y con mi kvutzá”. Ese mismo vínculo que fue crucial para nosotros, nos toca ahora devolverlo a otros janijim. Y no necesariamente estamos preparados, porque aún tenemos 17 años, pero igualmente nos toca asumir la responsabilidad de una kvutzá. Luego, pasan los años, y llegamos a nuestro último año como madrij y nos toca dejar la tnuá.Dejar la tnuá es necesario. Al igual como nuestro movimiento fue importante en una etapa clave de nuestras vidas, también es importante poder dejarlo. En este momento, es donde ocurren dos consecuencias que son sumamente perjudiciales. Primero, nos vamos del movimiento con un agotamiento extremo, algunos incluso cercanos al burn out. Enfrentar el burn out es un evento crítico en la vida, el cual puede tener consecuencias fatales para nuestra identidad y motivación. Para muchos, dejar la tnuá no es así de grave, pero sí se produce un sentimiento generalizado de que “Ya entregué todo lo que tenía que entregar”. Segundo, ocurre una diferenciación temporal en la cual pasamos de ser “cabros chicos” a ser “grandes”. Decimos que “Cuando estaba en la tnuá hacia cosas de cabros chicos y ahora quiero hacer cosas de grandes”. Esto produce una desvalorización de nuestro pasado y de los esfuerzos que otros continuamos haciendo por la comunidad. Esta situación, produce que no volvamos a participar activamente en la comunidad.Ahora sí, dejamos la tnuá. Ya tenemos 22 años, somos más grandes, tenemos la madurez para tomar decisiones más seguras y saludables. Ese mismo año es cuando, por ejemplo: nos involucramos en cursos de yoga, aprendemos a tatuar, nos interesamos por el baile, incursionamos en la cocina, empezamos a jugar más ligas de fútbol, o nos sumamos a otros voluntariados sociales. Queremos conocer a otras personas, queremos contribuir no solo a la comunidad sino que a la sociedad y al mundo entero. En ese contexto, todo se vuelve interesante, menos el judaísmo y la comunidad. Hasta que unos años más adelante -a los 26 años o al leer esta columna- empezamos a reflexionar compasivamente sobre nuestro pasado en la tnuá. Este es el momento que volvemos a escuchar a un rabino, pero esta vez es en nuestra Jupá. O que hacemos el Brit Milá o Simjat Bat de nuestro hijo o hija, o que la inscribimos en el Instituto Hebreo. Esto, asumiendo que nos casamos y formamos una familia. Es esta edad, entre los 22 y 30 años, que los jóvenes judíos mundialmente dejamos de participar como lo hacíamos antes en la comunidad. Hay una parte natural y una parte perjudicial. Hace sentido, como también es contradictorio. Lo necesitamos, pero a su vez nos hace falta. Algo debemos hacer para que el cambio y la transición, no sea tan brusco como lo es actualmente. Como director del CIS (y el más joven, con 26 años), me toca reflexionar sobre esta etapa clave que vivimos como juventud. La comunidad, habiendo sido tan importante en nuestro desarrollo y sabiendo que va a ser igual de importante para nuestros hijos e hijas, de un día para el otro no sabe más de nosotros. Tenemos que ser capaces de resignificar nuestro pasado, interesarnos en la gobernanza de nuestras organizaciones y movilizarnos para mejorar nuestras vidas y las de los demás. Tenemos que ser capaces de liderar la comunidad, de renovar y oxigenar los cargos de liderazgo comunitarios. Tenemos que ser capaces de trabajar hacia una mejor comunidad, una comunidad que sea de beneficencia pero también de excelencia, hacia una comunidad del Siglo XXI.

publicado 27 Mayo 2022

Catalina

Catalina viene por primera vez a mi consulta. Es de los pacientes que llega a la hora, no tarde ni -peor aún- anticipada. Es una mujer de 40 años, tiene el pelo castaño y los ojos pardos, es de facciones delicadas. Se le ve tensa y algo incómoda.Se sienta, no habla y eso me permite oír su respiración agitada, está buscando algo en la cartera. De repente saca el celular, me mira aliviada y dice que lo va a apagar por seguridad. Le pido que me hable de ella y me cuenta que es una profesional exitosa, que está casada y que tiene dos hijas preadolescentes.Le pregunto de la forma más empática posible qué es lo que la trae a mi consulta. Catalina comienza a hablar en voz baja, apenas la oigo, y sé que se prepara para compartir un secreto: “Vengo para que me ayude, sospecho que mi marido tiene otra mujer. Hace poco más de un año algo se interpuso entre nosotros, él ya no me llama de la oficina, no me toma la mano cuando caminamos y sexualmente no me busca. No solo está distante, sino que además está lleno de proyectos, pero todos son personales y yo no estoy considerada. Yo lo amo y estoy muy triste, siento que nuestra relación cambió y que ya nunca nada volverá a ser como antes”.Él ha sido el único hombre con que Catalina ha estado. Lo conoció a los 17 años. Me explica que su marido viaja mucho por trabajo y que, cada vez que se va, ella tiene la esperanza de que vuelva siendo el de antes.“Esta situación me ha afectado mucho. Hace dos años sentía que lo tenía todo, dos hijas preciosas y sanas, un buen trabajo, un marido exitoso, una casa linda. Éramos felices y los problemas nunca nos tocaban, de hecho, ahora me doy cuenta de que tenía cierta insensibilidad frente a las separaciones y los problemas económicos del resto”.Mientras Catalina habla, recuerdo a otros pacientes con problemas similares, donde la mayoría de las veces se terminó confirmando la infidelidad de la pareja. Esto me hace recordar un dicho que un colega modificó: Ojos que no ven, corazón que sí siente.“Estoy tan triste, doctor. No entender lo que está pasando me ha hecho perder la seguridad, me siento fea, duermo mal y lo peor es que ni siquiera sé si quiero saber si existe otra mujer”. Quedan cinco minutos de consulta. Me conmueve su situación y me siento presionado a decirle algo que pudiera aliviarla. Ella no quiere saber lo que en cierto modo ya sabe y que involuntariamente ha decidido no ver. Ha preferido deprimirse con tal de no aceptar la realidad, una parte de ella quiere mantener todo como está y la otra llegó aquí a pedirme que la ayude a mirar lo que está frente a sus ojos.Ella debe andar su propio camino. Y, en cualquier caso, yo no podría dar por cierto lo que no me consta, aunque todo apunte en esa dirección. Necesito saber más de ella, de sus padres, de su marido, de su biografía. ¿Por qué se demoró tanto en consultar? Debo ser cuidadoso para ayudarla a vencer sus miedos y a descubrir la verdad. Debo prepararla para que pueda aceptar y luego sobreponerse a la realidad, cualquiera que esta sea.La sesión se acaba. Le indico un medicamento para que duerma mejor y recupere algo de energía. Le explico que la voy a ayudar, pero que necesitará tiempo para entender lo que pasa. La veo irse algo más tranquila de lo que llegó. Cierro la puerta y me quedo pensando en que a esta mujer posiblemente la voy a conocer mucho durante el próximo tiempo. Ella está comenzando un camino largo y sufrido, pero hay algo en lo que Catalina no se equivoca y es que en su vida ya nada volverá a ser como antes.—-El diario de un psicoanalista, la realidad vista desde los ojos de un terapeutaTodas las semanas del año 2015, en el suplemento “Viernes” de La Segunda,se publicó la columna del psicoanalista. El Dr. Lev abría la puerta a la intimidad de su consulta y permitía adentrarse en las vicisitudes de su ejercicio como terapeuta. Dramas personales, historias íntimas, experiencias familiares, romances prohibidos y más.  Historias de personas ficticias pero basadas en relatos reales. Gracias a la gentileza del diario La Segunda, y del Dr. Lev, nombre de ficción utilizado por el psiquiatra Gabriel Dukes, tenemos la valiosa oportunidad de re-publicar estas columnas para que sean disfrutadas por nuestra audiencia. El doctor Dukes publicará en Septiembre la novela “MalaMente” en la editorial Forja.

La importancia de hacer comunidad

Tuve la oportunidad y la suerte de ser Directora del Círculo Israelita de Santiago entre los años 2010 y 2018, cuando recién nos cambiamos a Comandante Malbec y un gran sueño se hacía realidad. Cuando digo suerte, lo digo porque esta experiencia ha sido de las más importantes y lindas que he vivido. No solo fue una gran vivencia profesional, sino que también una instancia para profundizar y asentar mi judaísmo, y lo más importante, sentirme parte de una comunidad… “mi comunidad”; algo que nunca había sentido antes. La verdad es que las horas que pasaba en el CIS, planificando, organizando y coordinando actividades y eventos culturales, me hacían sentirme en casa, al igual que el grupo humano que conocí y con el que trabajé y creé lazos de amistad. Me tocó junto a un gran equipo armar el área de Extensión Cultural y ver nacer un espacio  que llenó nuestro Mercaz de música, danza, cine, exposiciones, teatro, charlas, cocina y mucho más. Cuando fui invitada a ser parte de este proyecto, el desafío era enorme y había mucho por hacer. El objetivo de esta área era entregar un espacio a través de la cultura para hacer comunidad y facilitar un lugar de encuentro. ¡Había tanta gente judía que sentía que no pertenecía a ninguna parte, que no se sentía acogida, que se sentía sola, que no sabía cómo acercarse…! ¿Y por qué no hacerlo a través de las actividades culturales en este gran lugar que podía acogernos a todos? La idea era lograr que las familias judías, niños, jóvenes, adultos y adultos mayores pudiesen juntarse, acompañarse y encontrarse en la cultura, con un lindo concierto, un domingo de cine, una exposición de arte o de fotografía o una obra de teatro para sentirse en familia. Donde nadie se sintiera solo, donde todos tuvieran un espacio familiar que los acogiera. Un espacio que los quiera y que los invite a vivir su judaísmo. A la vez, este espacio cultural también buscaba abrir nuestra maravillosa comunidad a la comunidad de Lo Barnechea y a nuestro país. Es por eso que hicimos tantas actividades con la comuna donde el CIS estaba inserto, y eso nos permitió compartir con nuestros vecinos, dar a conocer nuestra cultura a través de grandes artistas israelíes y también ser un espacio para mostrar artistas de nuestro país e incluso de nuestra comuna, como cuando las orquestas juveniles de Lo Barnechea tocaron para nuestros adultos mayores del CEA. En estos seis años vimos cómo mucha gente se encontraba en la sinagoga en torno a las hermosas melodías de un piano o un violín, a las canciones de un entretenido festival de jazanim o a las melodías del klezmer en Jánuca. Vimos cómo  distintas generaciones cantaron  y bailaron juntos, y cómo personas ajenas al judaísmo nos conocieron y se maravillaron de nuestra preciosa sinagoga y conocieron un poco sobre nuestra cultura y religión. Como CIS ser parte de nuestra comunidad, nuestra comuna y nuestro país es muy importante.  Le da sentido a nuestra tarea diaria, a la continuidad de nuestra vida judía y a nuestra identidad. Volver al Directorio del Círculo después de seis años es un privilegio y otro gran desafío que he decidido tomar. Después de la pandemia y de estar encerrados durante dos años, me di cuenta de lo importante que es vivir en comunidad, de cómo nos necesitamos unos a otros, y que el encuentro virtual no basta. Estar cerca, encontrarnos frente a frente, abrazarnos, jugar, reír, llorar, conversar…… y qué mejor que hacerlo en nuestro querido Mercaz, siendo parte de la gran tarea de hacer comunidad. Los invito a  todos a sumarse!!  

El secreto para una vida plena

¿Cuál es la diferencia entre la alegría y la felicidad? La alegría es situacional, la felicidad es un estado. La alegría es dependiente. La felicidad es independiente. Entender esta diferencia es el secreto para una vida plena. Por eso es fundamental aprender a reconocer esta diferencia y la parasha de esta semana puede ayudarnos.En la parashá Behaalotejá la generación del desierto se queja ante Moshe: “en Egipto al menos comíamos gratis”. Extrañan las delicias de la tierra de la esclavitud mientras que el camino hacia la tierra prometida no ofrece más que un desierto hinóspito comiendo todos los días el maná. El absurdo de estas quejas y la imposibilidad de ver la bendición no sería tal si no fuera por el hecho que aún perduran en nuestro tiempo.La generación que vio el milagro de las plagas, sintió la liberación de la esclavitud, la partición del mar, la entrega de la Torá, la nube divina para protegerlos del sol del desierto durante el día y la columna de fuego para alumbrarse durante la noche; la misma que no tenía que preocuparse por la comida del día siguiente porque caía desde el cielo todos los días el maná y en porción doble en Shabat, termina siendo la generación más infeliz. ¿Por qué? Porque quiere satisfacer el momento sin entender que no se trata de estar alegre sino de ser feliz.De igual forma que esa generación del desierto, muchos de nosotros tenemos la bendición de tener nuestras necesidades básicas más que satisfechas. Pero pensamos que “nos falta algo” para ser felices. Sin embargo, la felicidad puede ser experimentada aquí y ahora más allá de estar viviendo un momento alegre, más allá de estar satisfaciendo nuestros deseos físicos. La felicidad es la decisión de vivir en gratitud simplemente por el hecho de existir y estar vivo. Esto fue lo que no pudo ver la generación que termina deambulando perdida en el desierto. Leemos su historia para recordarnos a nosotros mismos qué es lo más importante. Sí, la felicidad es lo más importante. Más allá de que consigamos lo que pensamos que nos falta, o logremos resolver el próximo problema que se nos presenta, eso no nos dará felicidad sino una momentánea alegría. La felicidad llega cuando entendemos que no tenemos que “hacer algo” para ser felices ni depende de nada externo a nuestra interioridad espiritual. La decisión de ser feliz es independiente a todo. Es un estado. Es el secreto para una vida plena.    

Un siglo de atención médica para Santiago Poniente

El pasado sábado 4 de junio, en su centenaria sede de calle Nataniel Cox 1558, representantes de la Comunidad Judía de Chile, incluyendo a su Presidente, Gerardo Gorodischer, y a la Directora Ejecutiva, Dafne Englander; ex Presidentes y Directores del Centro Médico Israelita (CMI); miembros de la comunidad judía y parte del staff del CMI, liderados por su Gerenta General, Natalia Clavería, se encontraron para celebrar 100 años de vida del “Policlínico”, como se le conoce comúnmente en el ishuv, y para conmemorar en conjunto los primeros cien años de la que es la más antigua y, junto a la Quinta Compañía de Bomberos de Nuñoa Bomba Israel, la obra social más importante de la comunidad judía nacional para la sociedad chilena en general.El Policlínico Israelita, como fue nombrado en sus inicios, o “Poli”, como le llamaban con cariño quienes fueron parte de él, incluido el Dr. Natalio Berman, ex Diputado, fue fundado en 1922 por un grupo de jóvenes médicos y dentistas que buscaban retribuir a la comunidad chilena por la acogida que le habían dado a ellos y sus familias al llegar a asentarse en este país. Desde entonces la filosofía ha sido entregar la mejor atención médica al menor costo posible. Hoy, el CMI ofrece servicios médicos y dentales a más de 50.000 personas cada año. A cargo del staff que realiza estas prestaciones médicas se encuentra Natalia Clavería, quien en la celebración de aniversario agradeció a los presentes por su asistencia, ya que “habla del cariño que le tienen al Centro Médico. No cualquier institución cumple 100 años, hay mucha historia acá. Siéntanse orgullosos como comunidad de seguir con esta obra que partió con unos jóvenes idealistas, con valores y la única motivación de ayudar a la gente”.Por su parte, Arie Roizman, Presidente del Directorio del CMI, señalo que “es muy emocionante estar acá. Hace cuatro años que asumí como Presidente del Directorio, integrándome al CMI donde ya estaba mi padre, Bernardo Roizman, quien también fue presidente. Y estando acá me di cuenta de que antes lo veía como muy lejano, porque efectivamente en su origen el policlínico era el centro neurálgico de la comunidad, pero para las personas de mi generación o más jóvenes se ve como algo ajeno. Pero rápidamente, al integrarme, me di cuenta de la mística, de la historia y del objetivo que hay acá. Con el paso del tiempo, cuando me tocó ya tomar un rol más importante, tuve la suerte de contar con un grupo de amigos que se sumaron desde el primer día”.Roizman comentó que pensaron en hacer de los 100 años un hito importante, porque no es común que una institución en Chile cumpla un siglo de vida, menos de la comunidad judía. El CMI había pasado por una fuerte reestructuración para hacer frente a la crisis económica que estaban viviendo, que se incrementó primero con el Estallido Social y luego con la pandemia. Llegaron a pensar en cerrar el Centro Médico. Afortunadamente, dice Arie, la reestructuración dio resultados. “Superamos ese problema y nos encontramos ahora con el dilema de qué hacemos para los próximos 100 años. No es una pregunta fácil, porque en 100 años probablemente tengamos un país distinto al que tenemos ahora. Lo que entendimos es que tenemos que generar impacto social, que tenemos que dejar huella y que como comunidad judía tenemos que hacernos cargo de hacerlo”. En este contexto, el CMI ha desarrollado convenios con instituciones internacionales, como el Hospital Hadassah en Jerusalem y la Embajada de Israel en Chile. Y prepara, para conmemorar este primer siglo, un libro con su historia, a cargo del escritor e investigador Hernán Rodríguez Fisse. También presente en la ceremonia, el Doctor Mario Mitnik expresó: “Le tengo mucho cariño a esta institución porque yo nací gracias a ella, mis padres se conocieron en uno de los tradicionales bailes del “Poli”, que se hacían muchos años atrás”. Hace unos años atrás el Dr. Mitnik dejó la práctica privada y se vino a trabajar al CMI, donde cuenta que actualmente se atiende a “muchos extranjeros, como éramos nosotros. Es impresionante ver cómo los niños ayudan a sus padres, las mamás haitianas, por ejemplo, no saben castellano, y los hijos vienen con ellas y les hacen de traductores. Es emocionante ver eso. El estar aquí me ha dado vuelo para seguir haciendo cosas, para seguir viviendo”.Finalmente, Gerardo Gorodischer, Presidente de la CJCH, expresó: “En representación de la Comunidad Judía de Chile, es un orgullo estar acá, pero también por dos personas que sí tienen una relación directa conmigo, mi abuelo, Enrique Testa, que es uno de los fundadores, y mi madre, que está acá también, que fueron parte del “Poli”.“El Poli y la Bomba Israel son los dos últimos bastiones comunitarios que están al servicio de la sociedad chilena, fuera de la comunidad, y eso es muy importante. Y no solo es fundamental para la comunidad en términos de imagen, sino porque el mundo es cíclico, y cuando llegaron los fundadores del “Poli” eran migrantes y ahora el CMI se encuentra con el desafío de atender a migrantes. Ojalá que sigamos en la misma senda. Este es uno de los grandes milagros que tiene la comunidad”. 

Un espacio de amistad y estudio en pareja

Desde hace 10 años ya que el Rabino Gustavo Kelmeszes guía espiritualmente a las parejas que conforman los grupos de “Zugot”, un proyecto del Círculo Israelita de Santiago, CIS, que busca generar un espacio comunitario, pero por fuera de la estructura de la kehilá y de las tefilot, para que parejas se reúnan con otras parejas a conversar, estudiar y compartir un agradable momento en torno al judaísmo. Como nos explica el Rab Gustavo, Zugot es parte del Plan de Continuidad judía y convoca a parejas entre los 25 y 50 años. “Surgió como una necesidad de complementar lo que había hasta el momento, básicamente varios grupos de parejas que se reunían con Rabino Eduardo (Waingortin)”, nos explica el Rabino Kelmeszes. Como nos comenta, cada grupo tiene su propia dinámica, tanto en su convocatoria como en su funcionamiento. Por una parte, los grupos se van conformando a través de las parejas que ya son parte e invitan a amigos y amigas, como también por medio de las parejas que son parte de las familias de Bet El, de Talmud Torá y de diferentes proyectos o segmentos del CIS. Luego, cada uno de los grupos define su dinámica de funcionamiento y la periodicidad de sus reuniones, pero en general eligen encontrarse en el Mercaz o bien en casas de las mismas parejas del grupo. En esas reuniones, los acompaña el Rabino Gustavo, quien guía la conversación que se da entre los participantes de los grupos. “Los temas que se tratan tiene que ver con problemáticas judaicas diferentes, con temas muy contigentes, al día y desde una perspectiva de la tradición judía, de discusión, de reflexión, de profundización, y además como un espacio social de conocimiento”.“El objetivo de Zugot”, señala el Rab Gustavo, “es que nuestra comunidad sea una kehilá lomedet, que estudia, que se encuentra, que tiene espacio más allá de las tefilot y de la actividad institucional, para poder profundizar acerca de los temas que nos interesan”. Para quienes quieran recibir más información sobre cómo participar en Zugot, recomendamos escribir a Patricia Labarca, al correo electrónico patricia@cis.cl. 

El diario a diario

Un señor toma un tranvía después de comprar el diario y ponérselo bajo el brazo. Media hora más tarde desciende con el mismo diario bajo el mismo brazo. Pero ya no es el mismo diario, ahora es un montón de hojas impresas que el señor abandona en un banco de la plaza. Apenas queda solo en el banco, el montón de hojas impresas se convierte otra vez en un diario, hasta que un muchacho lo ve, lo lee, y lo deja convertido en un montón de hojas impresas. Apenas queda solo en el banco, el montón de hojas impresas se convierte otra vez en un diario, hasta que una anciana lo encuentra, lo lee, y lo deja convertido en un montón de hojas impresas. Luego lo lleva a su casa y en el camino lo usa para empaquetar medio kilo de acelgas, que es para lo que sirven los diarios después de estas excitantes metamorfosis.FIN

Novedades Biblioteca CIS

Las golondrinas de Kabul, por Yasmina KhadraUn carcelero amargado que se deja llevar por la desgracia familiar, un universitario sin empleo, atrapado por la violencia retórica de los mulás, y dos mujeres a las que la realidad condena a una desesperada frustración, forman un fondo cuadrangular psicológico y literario desde el que Yasmina Khadra se adentra en el drama del integrismo islámico. En el Afganistán de los talibanes, en el que ya no se oye a las golondrinas sino sólo los graznidos de los cuervos y los aullidos de los lobos entre las ruinas de un Kabul lleno de mendigos y mutilados, dos parejas nadan entre el amor y el desamor; en parte marcado por la represión social y religiosa, pero también por las miserias, mezquindades, cobardías y desencantos vitales de unos y otros que les impide sobreponerse al destino.Pese al marco en el que se desarrolla la trama, Las golondrinas de Kabul es una novela con clara vocación universal, que rehúye los estereotipos en los que puede incurrir incluso alguien que, como Yasmina Khadra, ha padecido en primera persona la irracionalidad del integrismo islámico. Todas las cuestiones clave de la opresión se dan cita en Las golondrinas de Kabul; desde la banalización del mal hasta el poder aterrador del sacrificio, pasando por la histeria de las masas, las humillaciones, las ejecuciones crueles en forma de lapidación, la sombra de la muerte y, sobre todo, la soledad cuando sobreviene la tragedia. Pero siempre dejando un fleco a la esperanza y al ingenio humano capaz de utilizar los aditamentos de esa sociedad represiva para escapar de ella. 

Vuelve “Fauda”, la serie israelí más vista en Netflix

¡Buenas noticias para los fans de Fauda! El programa de televisión israelí, aclamado por la crítica que conquistó el mundo, reveló que la nueva temporada se estrenará en Israel el 13 de julio.La cuenta oficial de Fauda en Twitter anunció que la cuarta temporada se estrenará en Yes TV de Israel antes de ser lanzada para el mundo vía Netflix.“A nuestros fanáticos israelíes. ¡Preguntaron, preguntaron y preguntaron! A nuestros fanáticos internacionales, sean pacientes, luego les llegará a ustedes”, tuiteó el community manager de Fauda.La serie de televisión ​que analiza en profundidad y de forma inesperada el conflicto palestino-israelí, es una sensación internacional desde que se estrenó en 2015 en Netflix.Creado por Avi Issacharoff y Lior Raz, que alguna trabajó como guardaespaldas de Arnold Schwarzenegger, ya ganó numerosos premios.La nueva temporada comenzó a grabarse en Ucrania, pero se trasladó a Budapest, Hungría. En diciembre pasado se lanzó un tráiler del programa y la filmación terminó en abril.En esta nueva temporada, que se compone de 10 episodios, la unidad antiterrorista liderada por Doron Cabilio (Lior Raz) enfrentará disturbios en dos frentes simultáneamente.Los miembros del elenco que vuelven en esta cuarta temporada, además de Lior Raz, son Itzik Cohen (Capitán Ayub), Rona-Lee Shimon (Nurit), Idan Amedi (Sagi), Doron Ben-David (Steve), Yaakov ZadaDaniel (Eli) y Meirav Shirom (Dana).Los nuevos miembros del reparto incluyen a Inbar Lavi (Lucifer, Imposters) Mark Ivanir (Away, Barry, Homeland) Amir Boutrous (The Crown, Aladdin), Lucy Ayoub (mejor conocida como presentadora de televisión) y Loai Nofi (The Good Cop, Tyrant).

Una granja de 2.100 años de antigüedad fue hallada intacta

El mes pasado arqueólogos locales hallaron en el norte de Israel una granja que estuvo “congelada en el tiempo” durante 2.100 años.Los expertos indicaron que los habitantes de ese sitio habrían huido de allí a toda prisa solo llevando con ellos algunos elementos esenciales pero dejando atrás un tesoro de artículos cotidianos.Entre los objetos recuperados había decenas de pesas de telar utilizadas para tejer prendas, grandes recipientes para almacenar cerámica, herramientas agrícolas de hierro -incluidos picos y guadañas- y monedas que datan de la segunda mitad del siglo II AC.Los arqueólogos se toparon con los restos de la granja en el poblado Horvat Assad, junto a Nahal Arbel, en el este de la Galilea durante las excavaciones para un proyecto para transferir agua desalinizada al Lago Kineret (Mar de Galilea).“Tuvimos mucha suerte de descubrir una cápsula del tiempo congelada en la que los hallazgos permanecieron tal cual los dejaron los ocupantes del sitio. Todo indica que se fueron de forma apresurada ante un peligro inminente, como la posible amenaza de un ataque militar”, afirmó la doctora Amani Abu-Hamid, director de la excavación en nombre de la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA).Hamid reveló que las pesas del telar todavía estaban en sus estantes y los recipientes de almacenamiento estaban intactos. “Sabemos por las fuentes históricas que en este período, el Reino Hasmoneo de Judea se expandió hacia la Galilea y es posible que la granja fuera abandonada a raíz de estos eventos. Se requiere más investigación para determinar la identidad de los habitantes del sitio”, añadió.Este descubrimiento ofrece más información sobre la actividad poco conocida en el área en el período hasmoneo pero el misterio es todavía poder saber quién vivía en la granja o qué provocó su repentina partida.La excavación fue financiada en parte por Mekorot, la compañía nacional de agua de Israel, que trabaja en el proyecto Northern Carrier de 910 millones de shekels -unos 265 millones de dólares- para bombear agua desalinizada al Kineret (el lago desempeña un papel fundamental en el suministro del recurso).Eli Eskosido, director general de IAA, explicó que el “interesante y significativo hallazgo salió a la luz en el curso de la excavación realizada antes de la implementación del proyecto de agua de Mekorot”.Hoy, Mekorot y la IAA trabajan juntos para preservar la granja, ya sea en el sitio mismo o en algún lugar cercano.Por su parte, Avi Malul, vicepresidente del departamento de desarrollo y clientes de Mekorot, afirmó que el trabajo de desarrollo en coordinación con la IAA ya estaba en la etapa de planificación general. “Las tareas de la Autoridad de Antigüedades en el sitio son para el proyecto estratégico que significará el transporte de excedentes de agua desde las plantas desalinizadoras en el centro de Israel hacia el norte y Kineret”, expresó.

¿Para qué cumplimos las mitzvot?

El monoteísmo judío implica más que la creencia en un solo Dios. No se trata de que sean uno, dos, tres o muchos. Se trata de retirar a Dios de la naturaleza y colocarlo fuera de ella. Las religiones nórdicas creían firmemente que, cuando el sol desaparecía durante el solsticio de invierno, eran sus rituales los que lograban revertir la situación. El verano era el triunfo de la voluntad humana sobre la divina. Un conmovedor midrash describe a Adán en su primer día de vida. El primer ser humano fue creado en la tarde del sexto día de la Creación. ¿Cuál es su primera experiencia? La noche. El sol comienza a descender y se oculta tras el horizonte, la realidad se sume en la oscuridad y todo desaparece. La primera reacción de Adán es culparse a sí mismo: “D-s me está castigando por mis pecados”. Adán hace lo que surge de su corazón: reza, pide perdón, suplica a D-s que el sol vuelva a brillar, que la luz regrese a su vida. Reza toda la noche, hasta que, finalmente, el sol vuelve a aparecer en el horizonte. Leyendo el midrash, esperaríamos que Adán exclamara algo así como: “¡Gracias, D-s mío, por cambiar Tu decreto en respuesta a mis plegarias!”. Pero eso significaría que el ser humano tiene poder sobre D-s. El Midrash pone la siguiente exclamación en boca de Adán: “Ahora entiendo, así es como funciona la naturaleza”. El mensaje central del monoteísmo es que el poder pertenece a D-s, no al ser humano. Lo notable de este midrash es que da la sensación de haber sido escrito por agnósticos o por ateos. Pero lo escriben nuestros rabinos, gente creyente. ¿Qué quisieron decirnos? Aceptar que amaneció porque así es la naturaleza, ¿no es quitar a D-s del escenario? ¿Si D-s es idéntico a la naturaleza, para qué lo queremos? Robert G. Edwards, el premio Nobel de Medicina creador de la fertilización in vitro, dijo: “Yo quería saber si era D-s o los científicos los que estábamos a cargo. Éramos nosotros”. ¡Perfectamente él podría haber escrito este midrash! Algunos definen a D-s como un ser sobrenatural que realiza actos sobrenaturales. Creo que eso es disminuir a D-s, pues todo lo que parece sobrenatural puede, más tarde o más temprano, ser explicado racionalmente. Y, si D-s interviene para hacer que suceda lo que igual sucedería por las leyes de la física, ¿cuál es su relevancia? La tecnología complica más la situación porque, si lo que hace D-s puede ser replicado por el ser humano, la función de D-s es totalmente subsidiaria. La fe en D-s da una dimensión especial a la experiencia vital. Como judíos religiosos, sentimos que somos parte de un plan que trasciende nuestra vida. Sentimos que, cumpliendo mitzvot, estamos haciendo lo que intuimos que D-s quiere de nosotros. Y una hermosa definición de felicidad es la sensación de saber que estamos haciendo lo correcto, en el momento correcto, con las personas correctas. Cuando cumplimos las mitzvot, ¿por qué lo hacemos? Algunos lo hacen para que D-s los cuide, les conceda todo lo que necesitan. Si D-s no concede los pedidos es, o bien porque pedimos poco, o bien porque pedimos mal (la película “Ushpizín” muestra este planteo teológico con mucha claridad). Muchos judíos no estamos de acuerdo. Sabemos que D-s tiene razones que nuestra razón no comprende. Sabemos que D-s no es nuestro secretario, ni nuestro empleado. Pedimos a D-s sabiendo que D-s siempre escucha nuestras plegarias, pero a veces responde que no. Por eso, más que pedir, preferimos agradecer. Y sentimos que nuestro cumplimiento de mitzvot es un canal para ese agradecimiento. Si no rezamos, ni cumplimos mitzvot para que D-s sea bueno con nosotros, ¿para qué, entonces? Personalmente, cumplo mitzvot porque es lo que, intuyo, D-s quiere de mí. Porque me une a otros judíos de diferentes latitudes que, con todas las diferencias culturales, de estilo o de matices, intentan vivir de la misma manera. Porque me une a los judíos de todas la épocas con los que puedo tener un sentimiento de pertenencia histórica. Y porque todo eso me permite hacerme parte de una cadena con la cual, en el tiempo y en el espacio, compartimos la intención común de dejar una huella tras nuestro paso. La vida humana es demasiado efímera, demasiado intrascendente, como para vivirla en soledad. La sensación de trascendencia es lo único que puede aliviar la angustia existencial. Sin esa sensación de ser relevantes nos invade la irrelevancia, que, hoy más que nunca, es la mayor amenaza para la humanidad. El salmo 147 describe a D-s como “harofé lishburei leb”, el que sana las trizaduras del corazón, el que sana los corazones desgarrados. Si D-s no evita que se desgarre tu corazón, sí te ayuda a sanarlo. Más allá de todos los problemas que podemos tener, y que son muchos, es la sensación de irrelevancia lo que, universalmente, más desgarra nuestro corazón y lo que D-s puede remediar. Una vida judía puede ayudarnos a que nuestro corazón no se desgarre o a repararlo si eso ya ha ocurrido. 

Una invitación a cruzar “La puerta azul”

Se ubica el pueblo Lo Barnechea, donde hay espacios para distintos talleres, todos con la particularidad de tener las puertas pintadas de azul. Así es el lugar donde la artista argentina Mercedes Pérez San Martín imparte clases desde hace cinco años a sus alumnas, las que por primera vez expondrán sus trabajos en la muestra colectiva que se presentará de manera virtual en el Círculo Israelita de Santiago, organizada por el Departamento de Extensión Cultural del CIS.“Muchas de mis alumnas han llegado sin saber usar un pincel y han logrado cosas muy impactantes”, comenta Mercedes vía Zoom, “lo que demuestra que si uno encuentra la veta, puede conseguir cosas súper lindas”. En su taller, que trabaja con grupos pequeños, no hay pautas generales ni instrucciones, “porque no hay una sola manera de hacer arte”. Lo que ella busca es “meterse en la cabeza” de las alumnas y “tratar de encontrar lo que cada uno puede y quiere dar”. Sobre las obras que componen esta exposición, Mercedes San Martín dice que muestran un muy buen nivel “y conviven muy bien entre sí. Cuando uno trabaja con otras personas, no solo convive con ellas sino que también con sus obras, y eso se ve en esta exposición. Hay una comunidad que se fue gestando a lo largo de los años y eso se percibe, además que influye un montón en el resultado”.“Es la primera vez que exponen y es un ejercicio súper importante mostrar las obras al público. Miran un poco para atrás las obras que han hecho y que van a presentar, y tiene que pensar qué les evoca, titularlas, definir un eje curatorial y eso es un ejercicio que sirve un montón para lo posterior. Además, que en el ejercicio de exponerse al público, uno siempre gana”.La exposición virtual se presentará desde el 20 de junio al 29 de julio a través del sitio web www.cis.cl y de la aplicación móvil Artsteps.

Deben reimponerse todas las sanciones nucleares del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Irán

El canciller israelí Yair Lapid pidió que se implementen las sanciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas contra Irán por su programa nuclear, informó The Times of Israel.“Hemos llegado al punto en el que el problema nuclear iraní debe regresar al Consejo de Seguridad de la ONU y todas las sanciones deben reactivarse”, dijo Lapid este miércoles en una plática con periodistas israelíes e internacionales que destacó los logros diplomáticos del gobierno que él encabeza con Naftali Bennett desde hace un año.Según el acuerdo nuclear de 2015 entre Irán y las potencias mundiales, las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU podrían volver a imponerse a Irán, sin que Rusia o China puedan vetar, si una de las partes del acuerdo presenta una queja.Israel espera que el problema nuclear de Irán sea transferido del Organismo Internacional de Energía Atómica al Consejo de Seguridad. La semana pasada, un alto funcionario israelí dijo que la creciente presión diplomática sobre Irán por parte de un Occidente frustrado podría resultar en que el tema sea remitido al organismo de la ONU, un resultado que Israel agradecería.“Este es el próximo paso en la lucha diplomática contra el programa nuclear iraní”, dijo Lapid. “Los pasos anteriores fallaron, y la decisión del OIEA dice que fallaron”.

El fundador de Whatsapp se convirtió en uno de los mayores donantes del mundo para causas judías

Los combates en Ucrania fueron calificados como "una guerra de WhatsApp", debido a la amplia dependencia de las aplicaciones de mensajería por parte soldados y civiles, y a su papel central en la difusión de propaganda.Mientras tanto, el creador de WhatsApp, un judío nacido en Ucrania cuyo invento lo convirtió en una de las personas más ricas del mundo, guardo un llamativo silencio durante el conflicto. Jan Koum, que controla una fundación benéfica de miles de millones de dólares, no pronuncio ni una sola palabra en público, a diferencia de muchos otros ucranianos y rusos ricos que anuncian sus donaciones para los esfuerzos de ayuda humanitaria.Sin embargo, según un examen de las declaraciones de impuestos presentadas por la fundación de Koum antes de la guerra, el tímido fundador de WhatsApp, está más vinculado de lo que parece a los acontecimientos que sacuden al país que dejó atrás cuando tenía 16 años. Sus donaciones, de las que sólo se informó previamente, incluyen decenas de millones de dólares a organizaciones judías que ahora participan en misiones en Europa del Este.Por ejemplo, entre 2019 y 2020, el último año del que hay declaración de impuestos, la Fundación de la Familia Koum donó unos 17 millones de dólares a la Asociación Judía Europea, organización con sede en Bruselas que lanzó en marzo una campaña para proporcionar alojamiento, comida y ropa a los refugiados de la guerra.Con 10,6 millones de dólares en donaciones durante ese mismo periodo, la fundación de Koum es también uno de los donantes más importantes de otro grupo que participa en ayuda humanitaria: la Federación de Comunidades Judías de la CEI.

Comienza juicio histórico contra la cúpula del partido neonazi Amanecer Dorado

El juicio es seguido por una multitud de griegos que se movilizaron contra el fascismo.Un año y medio después de ser condenada a más de una década de prisión por organizar una banda criminal, la cúpula del partido neonazi griego Amanecer Dorado se sienta este miércoles nuevamente en el banquillo, esta vez en el juicio de apelación solicitado por su defensa.La primera sesión comenzó con horas de retraso debido a que algunos abogados no lograron llegar a tiempo al tribunal a causa de una multitudinaria manifestación antifascista que había colapsado el tráfico en toda la zona.Miles de ciudadanos se congregaron ante las puertas de la Sala de Apelaciones en una protesta convocada por grupos antifascistas, sindicatos y partidos extraparlamentarios con el objetivo de mostrar «presencia» y «ayudar a que los criminales de la organización nazi Amanecer Dorado continúen en prisión».Una de las convocantes de la protesta era Magda Fyssas, la madre del rapero Pavlos Fyssas, asesinado en 2013 por Pavlos Rupakiás, un seguidor de Amanecer Dorado, cuyo caso desencadenó el juicio y el único que fue condenado a cadena perpetua.Tras un juicio que se prolongó más de cinco años, el Tribunal de Atenas dictaminó en octubre de 2020 que Amanecer Dorado es una organización criminal y dictó penas de 13 años de prisión para la mayoría de la cúpula, quedándose dos años por debajo de la máxima.En una sentencia calificada en Grecia de hito para la democracia, los magistrados consideraron probado que los delitos cometidos por miembros del partido neonazi -asesinato, intento de asesinato, agresión y posesión de armas- no eran acciones de individuos que actuaban por iniciativa propia, sino directamente planeados y ordenados por la dirección del partido.

Investigadores avanzan con un tratamiento genético para el SIDA

A través de ingeniería genética, el equipo del Dr. Adi Barzel analiza la posibilidad de ofrecer un nuevo tratamiento para la enfermedad.Un nuevo estudio de la Universidad de Tel Aviv ofrece un tratamiento nuevo y único para el SIDA que puede convertirse en una vacuna o en un tratamiento único para pacientes con VIH. El estudio fue dirigido por el Dr. Adi Barzel y el estudiante de doctorado Alessio Nehmad, ambos de la Facultad de Neurobiología, Bioquímica y Biofísica de la Facultad de Ciencias de la Vida George S. Wise y el Centro Dotan de Terapias Avanzadas en colaboración con el Centro Médico Sourasky. (Íchilov). Se realizó en colaboración con investigadores adicionales de Israel y los EE. UU. El estudio fue publicado en la prestigiosa revista Nature.Durante las últimas dos décadas, la vida de muchos pacientes con SIDA ha mejorado como resultado de la administración de tratamientos que cambian la enfermedad de letal a crónica. Sin embargo, todavía tenemos un largo camino por recorrer antes de encontrar un tratamiento que proporcione a los pacientes una cura permanente. Una forma posible de hacerlo, con una inyección única, se desarrolló por primera vez en el laboratorio del Dr. Barzel. La técnica desarrollada en su laboratorio utiliza glóbulos blancos tipo B que serían modificados genéticamente dentro del cuerpo del paciente para secretar anticuerpos neutralizantes contra el virus del VIH que causa la enfermedad.

Archivo Judío de Chile es declarado Monumento Nacional

El Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, a través de la Ministra Julieta Brodsky Hernández, declaró Monumento Nacional, en la categoría de Monumento Histórico, según Decreto N°026 del 20/04/2022, al Archivo Judío de Chile y su colección de 28 objetos. El Archivo Judío de Chile, creado en el año 2016 por la Fundación para la Preservación de la Memoria del Judaísmo Chileno, proyecto de la Logia Pacífico de B’nai B’rith, es una institución profesional que cumple con condiciones que aseguran la integridad y autenticidad de los bienes además de exhibir un plan de protección y manejo que asegura la salvaguardia de sus fondos documentales, constituyendo un “centro de memoria” que abarca el período entre los años 1857 y  2019, reguardando manuscritos, cartas, fotografías, documentos administrativos,  memorias institucionales y una colección de objetos vinculada a esta variada documentación. Su valor patrimonial radica no solo en custodiar documentos y objetos notables, sino que nos inscribe en trayectorias mayores, testimoniales de proceso políticos e históricos de alcance global, y de importancia actual. Por ejemplo, nos presenta las relaciones que cultivó el Estado chileno y sus funcionarios con la comunidad judía, y las políticas inmigratorias y los discursos con relación al racismo y la discriminación que se articularon en torno a ellas.Los documentos y colecciones que preserva el archivo permiten reconocer la diversidad de la comunidad judía en sus raíces culturales rumanas, búlgaras, alemanas, austriacas, polacas, turcas, entre otras, que se hicieron parte de procesos sociales, políticos y económicos de Chile, dedicándose a distintas esferas de la vida profesional, pública, artística y política y muestra que no se trata de una comunidad aislada, sino de una comunidad que se encuentra inserta en una cadena histórica más grande y determinante en la configuración del Siglo XX.De esta forma, el Archivo ha significado un enorme aporte para la generación de nuevos conocimientos en el país en diversas temáticas que se inscriben en campos como los estudios culturales, migración, derechos humanos, sociología de la religión, entre otros.¿Qué significa ser Monumento Histórico?Ser un Monumento Histórico significa que el archivo pasa a formar parte del patrimonio que, por su importancia, queda bajo la tuición y protección del Estado. (Art 1° de la Ley de Monumentos Nacionales 17.288, actualizada el 2019) lo que significa que no puede ser destruido ni vendido, debe asegurar su preservación y conservación, entre otros.Para la arquitecta urbanista y experta en institucionalidad patrimonial Miriam Erlij, la declaratoria implica “que el Estado decide y valora que el Archivo Judío de Chile es un aporte a la historia y cultura del país. Por tanto, lo protege como Monumento Histórico y eso significa que no puede ser destruido, no puede ser vendido y que el Estado tiene que asegurarse que se preserve y se conserve, así como cualquier otro patrimonio cultural del país”. Como parte de los equipos de gobierno que desarrollaron la política de patrimonio cultural, Miriam conoció de cerca -tanto en el Ministerio de Vivienda como en el Obras Públicas- el proceso que implicó generar el marco legal para proteger tanto el patrimonio inmueble -las edificaciones y construcciones- como el patrimonio mueble -el patrimonio intangible- de Chile. Esta política, iniciada durante el gobierno del Presidente Ricardo Lagos, fue un esfuerzo de largo aliento, y -para la especialista- tuvo un efecto positivo también en la ciudadanía, que entendió y apreció la puesta en valor del patrimonio nacional, como queda en evidencia en la multitudinaria participación en la celebración anual, cada último domingo del mes de mayo, del Día del Patrimonio Cultural. Sin embargo, como parte de la comunidad judía chilena, Miriam tiene un sentimiento especial hacia la declaratoria del Archivo Judío de Chile en particular. “Estoy muy emocionada, muy contenta, porque es un hito importante. El que el archivo esté reconocido por el Estado expresa que este es un aporte indiscutible a la historia y cultura del país, y eso refleja algo muy potente, que es que el Estado nos reconoce, nos valora y nos siente parte del país. Y eso es una fortaleza inmedible”.Cómo fue el proceso Judith Riquelme, Directora Ejecutiva del Archivo Judío de Chile, nos comenta que la iniciativa de abrir el expediente para solicitar la declaratoria de Monumento Histórico se explica en que “la fundación que ampara el Archivo Judío de Chile en el afán de proteger los bienes culturales que custodia y tenido presente anteriores experiencias de transferencia de documentos a otros países, toma medidas para reforzar la protección y conservación del patrimonio que resguarda. Este reconocimiento releva y reconoce el aporte del Archivo y la comunidad a la que represente en la historia y la cultura del país”.El proceso para el Archivo Judío comenzó en marzo de 2020. “Fue un trabajo arduo”, nos comenta Judith, “un equipo de expertos lo valoro como un bien excepcional testimonio de una tradición cultural, ejemplo de etapas importantes de la historia mundial y local, incluyendo registros de forma de vida cotidiana”. ¿Qué posibilidades de nuevas alianzas, nuevos proyectos, nacen por esta declaratoria?-El Archivo Judío de Chile es una institución profesional que cumple con condiciones que aseguran la integridad y autenticidad de los bienes, además de exhibir un plan de protección y manejo que asegura la salvaguardia de sus fondos documentales. Entonces, cuando el Estado de Chile se enfrenta a temas documentales relacionados al judaísmo nos llaman, como lo ocurrió en 2017 con la desclasificación del Archivo del Departamento 50 de la Policía de Investigaciones (PDI), donde trabajamos en conjunto con el Archivo Nacional en la restauración de los expedientes.En cuanto a nuevas alianzas, desde hace ya algún tiempo apoyamos a la Comunidad Judía de Colombia en la recuperación local de documentación. Recientemente, hemos establecido nexo con la Liga Chilena Alemana, con quienes tendremos una exposición de artistas judías en septiembre. Además, nos ha pedido asesoraría para al futuro Archivo Sirio. Y siempre buscamos fortalecer las redes con las instituciones culturales judías nacionales.  ¿Qué implica para el archivo, como institución judía, ser reconocido como patrimonio nacional?-El valor patrimonial del Archivo Judío radica no sólo en custodiar documentos y objetos notables, sino que nos inscribe en trayectorias mayores, testimoniales de proceso políticos e históricos de alcance global, y de importancia actual. Además, nos permite reconocer la diversidad de la comunidad judía en sus raíces culturales y desde las diversas nacionalidades que se hicieron parte de procesos sociales, políticos y económicos de Chile, dedicándose a distintas esferas de la vida profesional, pública, artística y política. Eso muestra que no se trata de una comunidad aislada, sino de una comunidad que se encuentra inserta en una cadena histórica más grande y determinante en la configuración del siglo XX.Por esto, el archivo ha significado un enorme aporte para la generación de nuevos conocimientos en el país en diversas temáticas que se inscriben en campos como los estudios culturales, migración, derechos humanos, sociología de la religión, entre otros.--Emma de Ramón, Directora del Archivo Nacional de Chile:“El Archivo Judío es único y los documentos que contiene son absolutamente únicos”En su oficina del Archivo Nacional, en el edificio patrimonial en que su ubica también la Biblioteca Nacional, en Miraflores con la Alameda, Emma de Ramón explica que no hace muchos años se comenzaron a declara archivos documentales como Monumento Histórico. Son pocos, comenta, “el propio Archivo Nacional se reconoce como un patrimonio, se han declarado documentos del Ministerio de Obras Públicas, MOP; documentos que son relativos a Derechos Humanos, como los de la Vicaría de la Solidaridad y los de Colonia Dignidad, y los documentos de la ex ENACAR en Lota”.Fue el Archivo Judío que se acercó a la Directora del Archivo Nacional a proponerle la idea de declarar al primero patrimonio nacional, lo que De Ramón recibió de muy buena forma. “ Es una muy buena manera de poder proteger la integridad de un fondo documental o archivo”, señala, “ya que la ley deja al monumento protegido en varios sentidos. Por ejemplo, si se produce un robo, no es un delito simple, sino uno agravado. Lo segundo es la obligación del dueño de este grupo de documentos de mantener ciertas condiciones de protección sobre el acervo, de temperatura, humedad y en la forma de almacenamiento, de manera que no sufran daños. También se resguarda el lugar donde esos documentos están, estos no se pueden llegar y mover, sino que tiene que haber un plan de manejo, que es supervisado por el Archivo Nacional”.Para Emma De Ramón, el valor de la declaratoria de Monumento Histórico del Archivo Judío está en que “el estar declarados como monumento los pone en una situación prioritaria respecto de otros archivos” y le permite al archivo postular a fondos que asigna el Estado para Monumentos Nacionales, entre otros aspectos. “En general, la historia de Chile se ha escrito a partir de la memoria del Estado, porque es el Archivo Nacional el que recibe toda la documentación y la recibe de manera permanente. Entonces, cuando algún investigador quiere investigar algún tema, fundamentalmente se privilegian los temas que tiene relación con la historia política, la económica y la militar, y otros aspectos que son muy destacados en la historiografía chilena. Pero no se hace historiografía sobre temas cotidianos, como la llegada de personas a refugiarse a Chile, a buscar una nueva vida, a criar a su familia y a sus hijos, a vivir a hacer bueno a este país, no es algo que esté recogido en estos documentos. De tal manera que tener un lugar donde se resguarde la memoria de este pueblo en Diáspora, que vino acá en condiciones tan terribles, y su cotidiano, su vivir, las personas que lo componen, que cuentan sus memorias, que comparten sus cosas personales, es algo que para nosotros como Archivo Nacional, como quienes resguardamos la historia del país, es muy importante de proteger. El Archivo Judío es único y los documentos que contiene son absolutamente únicos”.