Irán en llamas

Fuego y humo nublan Medio Oriente. El pueblo iraní salió a las calles a pedir libertad y el término del régimen teocrático de los ayatolás. Por cuarenta y siete años el régimen ha perseguido, torturado y ejecutado a un número aún indeterminado de ciudadanos que cometieron el error de pedir libertad. De entre las víctimas, un gran número son mujeres que, por el solo hecho de no llevar bien puesto el pañuelo en la cabeza, son detenidas por la “policía de la moral”, como le ocurrió a Mahsa Amini, de tan solo veintidós años, detenida por no llevar el hiyab bien puesto y que fue asesinada a golpes.Hoy las que lideran el movimiento que busca la libertad en Irán son mayoritariamente mujeres, que se hartaron de vivir bajo una tiranía religiosa y asesina. Valientes como pocas, han desafiado al régimen a pesar de que su vida corre peligro. Las que bailaban pidiendo igualdad y derechos para las mujeres. Las que, con el cuerpo pintarrajeado, nos aleccionaban en el feminismo, las que con flequillo en la frente nos enseñaban los derechos humanos. ¿Dónde están?Estas “feministas”, hoy ausentes, son las mismas que callaron el 7 de octubre de 2023. Ni una sola salió a defender a las mujeres israelíes que fueron violadas, secuestradas y asesinadas por Hamás. Son las mismas que se ausentaron para pedir por el retorno de sus congéneres enterradas en túneles por más de dos años. El #MeToo para ellas y las iraníes no aplica. El silencio mediático es abrumador. El mundo, con todas sus ONG y las instituciones internacionales, ha decidido guardar una vez más un silencio cómplice y repulsivo. Quizás el dinero proveniente desde Irán vale más que la moral.Greta y sus compinches, desaparecidos. Parece que una flotilla no es rentable si no hay judíos o israelíes a quien culpar. Los actores y periodistas, antes muy presentes en las redes, al parecer hoy están de vacaciones; los intelectuales que nos explicaban el contexto siguen silentes. Duele, cala demasiado el silencio de las feministas; el silencio ensordece el dolor, es injusto e inesperado, mientras en Irán siguen las llamas que son una ofrenda a la valentía.Las calles vacías, no hay banderas flameando, no hay coros gritando genocidas, no hay vergüenza. El mundo prefiere mirar hacia otro lado y criticar a quien alza la voz. Quizás es el momento de que el mundo diga ¡basta! Las últimas palabras de Fátima Baraghani (Táhirih), ejecutada en el siglo XIX por defender la emancipación de la mujer iraní, hoy se hacen vida: “Podéis matarme cuando queráis, pero nunca podréis detener la emancipación de las mujeres”. Una población silenciosa y conformista es una de las consecuencias duraderas de los totalitarismos.Nuestro pueblo conocedor de estos silencios cobardes se ha manifestado; el dolor de los manifestantes iraníes lo hacemos nuestro. Por tanto, reclamamos el término inmediato de la represión, la liberación de los presos políticos, la libertad de expresión y la autodeterminación del pueblo iraní. Pronto llegará el día en que Ciro el Grande se abrace con el rey David y juntos dirijan a sus pueblos por el camino de la paz.Las columnas de opinión reflejan exclusivamente el punto de vista de sus autores y no representannecesariamente la postura de La Palabra Israelita.

publicado hace 7 días

El régimen islámico de Irán se tambalea

Hace tres años y medio, esto es en septiembre de 2022, el régimen islámico de Irán se enfrentó a una masiva oleada de protestas ciudadanas, como resultado de la muerte de Mahsa Ahmini. Se trataba de una joven kurda, detenida por la llamada Policía de la Moral por no usar de forma correcta el velo, que apareció luego muerta bajo custodia policial. Ahora, desde fines de diciembre de 2025, se ha inaugurado una nueva ola de protestas, con al menos 2.000 muertos según cifras oficiales, que tiene como origen la fuerte crisis económica, que se manifiesta en la subida de precios, la devaluación de la moneda local y, por lo tanto, una cada vez más precaria situación económica para los habitantes del país. Estas manifestaciones, que son las más importantes desde las realizadas en 2022, han sido respondidas, al igual que hace tres años y medio, por la represión, el corte total de internet, y persecuciones en contra de los manifestantes. Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre las protestas de 2022 y las actuales, que dicen relación con el creciente agotamiento que ha tenido el régimen, lo cual obedece tanto a causas internas como externas.  Entre las causas internas, están la creciente represión que ha llevado a cabo el gobierno en contra de las mujeres, de los universitarios, de las minorías étnicas (especialmente los kurdos), del colectivo LGTBQ. Teherán ha sido condenado año tras año en la Asamblea General de las Naciones Unidas por sus reiteradas violaciones a los derechos humanos. A lo anterior, se suma el problema de la sucesión del Ayatolá Ali Jamenei, quien tiene 87 años, y su tensa relación, en cuanto jefe de Estado, con el jefe de Gobierno, en la figura del presidente Masoud Pezeshkian. En cuanto a causas externas, están las sanciones económicas a Irán, endurecidas durante la presidencia de Trump debido al programa nuclear iraní. Además, a partir de la guerra en Gaza, las cúpulas militares de los movimientos islamistas proiraníes Hezbolá en el Líbano y Hamás en Gaza han sido desmanteladas por Israel, en tanto que los rebeldes hutíes de Yemen han visto decrecer su capacidad ofensiva. También está la guerra de los 12 días, un enfrentamiento militar directo de Israel y Estados Unidos en contra de Irán, con el objetivo de destruir su programa nuclear iraní. Este conjunto de acontecimientos ha debilitado fuertemente el rol regional de Irán en el Medio Oriente. A ello hay que sumar que Rusia está ocupada en su guerra en Ucrania, por lo que no ha podido salir en defensa de su aliado.  Y, recientemente, Teherán ha perdido a otro socio importante, Venezuela, con la captura de Nicolás Maduro. En este contexto, las protestas que se dan actualmente en Irán son una oportunidad para socavar de manera más profunda los cimientos del sistema político, derrocando a uno de los regímenes más contrarios a Israel, y marcando el inicio de un cambio significativo que tenga impacto en toda la región del Medio Oriente. 

publicado hace 14 días

Mamdani y su progresismo

La protección de las minorías es un concepto central en el pensamiento democrático moderno. Desde sus comienzos, la teoría liberal reconoció que el gobierno de la mayoría por sí solo no era insuficiente, sino que era esencialmente antidemocrático. John Stuart Mill y posteriormente Alexis de Tocqueville advirtieron sobre la “tiranía de la mayoría”, argumentando que el poder social y político podría silenciar a los grupos impopulares o vulnerables con la misma ferocidad que cualquier dictador. La democracia, insistieron, requería derechos que protejan a individuos y minorías de la coacción.El modelo ideal (pero en última instancia poco realista) de la sociedad justa que John Rawls delinea en Una teoría de la justicia sería aquel en el que sus miembros optaran por opciones políticas sin ser conscientes de su propia posición social. Bajo este “velo de ignorancia”, los ciudadanos racionales insistirían en proteger a los más desfavorecidos, porque no pueden estar seguros de que no terminarían allí. Los derechos de las minorías, según esta visión, no son favores otorgados, sino un seguro institucional frente a la vulnerabilidad personal. Al mismo tiempo, en un mundo cada vez más globalizado, algunas sociedades multiculturales creían que el idioma y la cultura formaban parte de una estructura institucional que mantenía las desigualdades. Reconocer los derechos de todos los grupos se suponía que ofrecería una genuina igualdad. La protección de las minorías, entonces, surgió de dos momentos históricos: el momento liberal de la Ilustración, que pretendía reconocer al individuo, limitando el poder del Estado, y el consenso de posguerra que surgió de la experiencia de la Shoá durante la cual las minorías eran vistas como amenazas, enemigas y, eventualmente, sujetas a exterminio. El fracaso de la sociedad europea en reconocer y proteger a las minorías resultó ser catastrófico. Dicha experiencia hizo que los judíos fueran especialmente sensibles a los derechos de las minorías, lo que llevó a la cooperación y liderazgo en movimientos progresistas que reclamaban la protección de las minorías, incluyendo el movimiento por los derechos civiles de los afroamericanos, la liberación de las mujeres y los derechos LGBT. La protección de las minorías ha sido una piedra angular de la política progresista durante los últimos 250 años.Por eso la decisión de Zohran Mamdani de retirar su apoyo a la definición operativa de antisemitismo de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IHRA), en uno de sus primeros actos como alcalde de Nueva York, no es solamente preocupante, es contradictoria.La definición de la IHRA tiene como único propósito proporcionar a gobiernos e instituciones una herramienta práctica para identificar el antisemitismo, incluyendo aquellas expresiones que se confunden con conspiraciones, demonización, o culpas colectivas contra los judíos. En otras palabras, existe para proteger a una minoría cuya experiencia histórica demuestra lo rápido que la hostilidad puede escalar de la retórica a la exclusión, o peor.La postura de Mamdani, haciendo eco de políticos chilenos de todas las tendencias quienes durante años se han negado a adoptar la definición de la IHRA, refleja una actitud que los progresistas normalmente suelen rechazar: la idea de que la expresión de una minoría sobre su propia vulnerabilidad es menos creíble que la incomodidad política de la mayoría. Cuando el antisemitismo se trata como algo “debatible”, o como una dimensión aceptable de otras luchas políticas, la seguridad judía se vuelve condicional a la voluntad de la mayoría. Bajo estas condiciones, los judíos serían la única minoría cuya vulnerabilidad los progresistas actuales aceptan, y a veces incluso promocionan. Esta es la razón por la que los judíos de todo el mundo hoy se sienten inseguros. En el Reino Unido, el 61% de los judíos ha considerado abandonar el país. En Estados Unidos, según el American Jewish Committee, más de la mitad de los judíos se sienten inseguros. El 61% de los judíos franceses dice que hay motivos para sentir miedo. Parte de esto se debe a actos abiertamente antisemitas. Pero el sentimiento se multiplica por el abandono de quienes optan por aplicar selectivamente sus principios. Si la protección de las minorías es esencial para la justicia, debe aplicarse incluso cuando hacerlo resulte políticamente incómodo. 

publicado 25 Diciembre 2025

Lápidas de Sarajevo

El pasado domingo 14 de diciembre mientras Chile celebraba con alegría de una gran jornada electoral, el pueblo judío iniciaba la festividad de Janucá que conmemora, con el encendido de un candelabro de 9 brazos, un milagro ocurrido hace 2.200 años. Entonces, como tantas veces en su historia, los habitantes de Judea estaban bajo ocupación, en este caso, del Imperio seléucida, y tras una exitosa rebelión recuperaban su independencia y purificaban el profanado Templo de Jerusalén. Janucá es por ello la fiesta en que la luz se enciende cuando la historia se oscurece. La fiesta que celebra la libertad y la obstinación de una llama frágil que resiste apagarse. Aquel domingo ese símbolo resonó con especial fuerza. El ataque terrorista que costó la vida de 15 civiles celebrando Janucá en la playa de Bondi en Sídney confirmó que el antisemitismo ha vuelto a cruzar fronteras. Ochenta años después del Holocausto, los judíos vuelven a descubrir que ningún lugar es definitivamente seguro. Lo ocurrido fue consecuencia de la persistente crítica política a Israel y su gobierno, mediante el uso de un lenguaje que los deshumaniza y deslegitima, liberando un odio tribal e identitario, aplaudido especialmente en sectores de extrema izquierda. El uso de consignas como “desde el rio hasta el mar Palestina será libre” o los llamados a una “intifada global” no han apuntado a una solución de dos estados para dos pueblos- uno árabe y otro judío- sino que, a exaltar el propósito genocida de destruir al Estado de Israel, aniquilar o expulsar a su población judía y atacar comunidades judías en todo el mundo. Esa reiterada conducta antisemita, también ha sido promovida y agitada en Chile por el presidente Gabriel Boric. Su vejatorio trato será recordado como el período más oscuro en la historia de la vida judía de nuestro país, la que se remonta a lejanos tiempos de la colonia. Por lo mismo, ahora que deja su cargo, haría bien en leer el cuento “En el cementerio judío de Sarajevo” de Ivo Andrić. En él, este describe un pequeño camposanto judío, silencioso y resistente, rodeado por una ciudad atravesada por siglos de violencia. Las lápidas, golpeadas por el tiempo y los imperios, permanecen en pie como testigos mudos de una presencia judía que nunca fue central ni poderosa, pero sí persistente. No desafían al mundo con estruendo; simplemente siguen allí. En palabras de Andric, “Aquí la estrella de seis puntas de Salomón esta dañada [..]Son el rastro de los ocupadores o ustachas, de su odio enfermizo y tenebrosa estupidez…”.Como las lápidas de Sarajevo, la luz de Janucá no domina el paisaje, pero lo realza. No niega la oscuridad que la rodea, pero la atraviesa. Nuestro candelabro encendido es una forma de memoria activa. Esa luz discreta y obstinada nos permite decir que ni atentados como el de Sídney, ni gobiernos antisemitas como el de Boric, podrán jamás apagar nuestra fe, borrar nuestra historia, ni someter nuestro futuro. Las columnas de opinión reflejan exclusivamente el punto de vista de sus autores y no representan necesariamente la postura de La Palabra Israelita.

publicado 19 Diciembre 2025

El 2025 desde la juventud judía

Se acaban dos años de construcción identitaria y comienza una nueva etapa de desarrollo comunitario. Durante este tiempo, la continuidad fue el eje esencial de cada proyecto: si no aseguraba un futuro, no había razón de hacerlo. Esa convicción, de construir algo que durara más que nosotros, fue la base del puente que empezamos a levantar. Hoy, tener jóvenes listos y dispuestos a tomar los cargos de la próxima FEJJ es la mejor prueba de que la juventud volvió a creer en su propio camino.Sin embargo, construir ese puente fue un trabajo lleno de obstáculos e incertidumbres. Desde el inicio fue difícil ver el final; a veces el camino se sintió demasiado largo, otras demasiado incierto. Pero avanzamos porque confíamos en que, incluso en tiempos de odio e indiferencia, aún sobrevivía el entendimiento, la empatía y la humanidad. Gracias a esa certeza surgieron iniciativas como el voluntariado en conjunto con Taglit y proyectos como Big FEJJ, donde acompañamos a quienes hoy son los líderes de esta nueva etapa. Sin embargo, el puente exigía algo más; abrirnos por completo. Por eso, confiando en nuestra lucha, nos paramos frente a cientos de representantes de la Pontificia Universidad Católica de Chile y presentamos la moción de diálogo, llevamos a cabo la visita universitaria al Museo Judío, salimos a La Alameda exigiendo la liberación de los secuestrados y nos paramos frente a La Moneda para el 7/10; iniciativas que marcaron un precedente de apertura y diálogo inimaginable. Todo el trabajo tomó más fuerza cuando, gracias al apoyo comunitario, llevamos a Israel a ocho líderes jóvenes no judíos, quienes vivieron lo que muchas veces nos cuesta poner en palabras. Fue el acercamiento más real y humano que la juventud chilena ha experimentado con nuestro pueblo, donde pudimos bajar por completo nuestra guardia y abrir las puertas del puente, siempre seguros de nuestra lucha. Es esa convicción la que nos demuestra que hoy la juventud judía no es espectadora: es el futuro que comienza a cruzar el puente que construimos juntos.

publicado 12 Diciembre 2025

La Ficción de la “Nueva Siria”

El 8 de diciembre de 2024 marcó el fin de una era. La caída del régimen de Bashar al-Assad, largamente pronosticada y finalmente ejecutada con una celeridad asombrosa, abrió una ventana de incertidumbre estratégica. Un año después, bajo la presidencia de transición del yihadista Ahmed al-Sharaa, Siria no ha encontrado la paz. Ha entrado, en cambio, en una fase peligrosa de “estabilidad de la inestabilidad”, un equilibrio precario que representa un desafío de seguridad más volátil e inmediato para Israel que la amenaza del Estado baazista que lo precedió.La comunidad internacional, y Washington en particular, ha apostado por la figura de al-Sharaa, como un intento de evitar el vacío de poder total y fomentar un diálogo con Israel que podría llevar a un acuerdo de seguridad en la frontera sur. No obstante, esta apuesta ignora la realidad material del nuevo liderazgo sirio.Al-Sharaa, líder de un régimen que aún lucha por consolidar su autoridad sobre una red de 130 milicias reempaquetadas como un “nuevo ejército sirio”, enfrenta enemigos letales, siendo el más peligroso el que reside en casa. La amenaza de golpe o asesinato contra Al-Sharaa es alta, según indican análisis de seguridad. Los elementos más extremistas dentro de su círculo, muchos de ellos con antecedentes yihadistas, consideran la apertura a Occidente y, crucialmente, las negociaciones de un acuerdo de seguridad con Israel bajo el auspicio de EE. UU. como una “bandera roja” ideológica inaceptable.El riesgo estratégico no es, por lo tanto, la intención de al-Sharaa, sino su potencial fracaso. Un golpe de Estado o un magnicidio detonaría el escenario más temido: el colapso, la desintegración y el caos total.En este “Día Después” del líder de transición, Siria se convertiría en un campo de batalla de todos contra todos, permitiendo el resurgimiento de grupos como ISIS y, lo que es directamente relevante para Jerusalén, la rápida revitalización de las infraestructuras terroristas pro-iraníes y palestinas como Hamas y la Yihad Islámica en el sur.La amenaza más sensible y compleja para Israel es, sin embargo, la humanitaria. La caída de la autoridad central en Damasco expondría a las minorías sirias a una ola de venganza sectaria y masacres. En particular, la población Drusa, concentrada en la región de Suwayda y en las laderas del Monte Hermón, se convertiría en un objetivo primordial para los grupos islamistas extremistas. Los incidentes de marzo y julio de 2025 contra las poblaciones alauita y drusa por parte de fuerzas del nuevo régimen sirvieron como una prueba de capacidad que podría escalar dramáticamente en el caos.El destino de los cerca de medio millón de drusos sirios es un imperativo ético y estratégico para Israel. El colapso obligaría al país a adoptar una política proactiva inmediata, que incluiría planes operativos para la defensa, la evacuación y la asistencia humanitaria, potencialmente requiriendo el control o la creación de zonas de seguridad en el lado sirio de la frontera. Esto, inevitablemente, aumentaría la fricción con las poblaciones civiles sunitas locales, algunas de las cuales ya ven con recelo las incursiones tácticas de las Fuerzas de Defensa de Israel en la zona fronteriza.La política de Israel desde la caída de Assad se ha centrado en dos pilares: la prevención del atrincheramiento terrorista y la consolidación de la zona fronteriza desmilitarizada a lo largo del Golán, con incursiones como la ocurrida en Beit Jinn el 27 de noviembre de 2025. Sin embargo, este enfoque se ve limitado por la diplomacia.La negociación de un acuerdo de seguridad bajo patrocinio estadounidense con Al-Sharaa es una limitación operacional. Israel está siendo disuadido de realizar el necesario “cortar el pasto” estratégico —es decir, ataques aéreos y operativos preventivos contra las células terroristas chiitas y palestinas restantes— por temor a desestabilizar a al-Sharaa, el único interlocutor viable. Esta contención táctica, dictada por la conveniencia diplomática de la Casa Blanca, corre el riesgo de permitir que los grupos hostiles refuercen sus plataformas de ataque, dejando a Israel más vulnerable el día que el régimen de al-Sharaa inevitablemente se fracture.Siria no se está curando. El país sigue sumido en una profunda crisis de gobernabilidad, economía colapsada y una fragmentación política sin precedentes. La comunidad internacional, al centrarse en la retórica de la “normalización” con al-Sharaa, está abrazando una ficción e Israel debe prepararse para la realidad: que la estabilidad siria es fugaz y que el caos, cuando llegue, exigirá una respuesta de defensa, rescate y contención coordinada, asumiendo los costes operacionales y diplomáticos de ser el garante final de la seguridad en la región. El reto ya no es sólo contener a Irán, sino gestionar el pandemónium en su puerta.

publicado 05 Diciembre 2025

Impacto económico de la inteligencia artificial: una historia en desarrollo

Qué duda cabe, la inteligencia artificial irá haciéndose notar en la economía con cada vez mayor fuerza, entendiendo que hace eficiente la resolución problemas complejos, pero también apunta a la operatoria de procesos. La historia nos muestra que cambios disruptivos como el que se está configurando, impulsa a las economías, lo que se manifestará con nitidez en las próximas décadas. El primer gran salto en crecimiento en la historia moderna se reconoce a fines de 1700 con la revolución industrial, que cambió definitivamente la economía mundial. En 1882, con la invención del motor eléctrico, las fuentes de energía se multiplicaron, llevando a incrementos importantes de productividad. En los 90s, el desarrollo de internet y las comunicaciones digitales revolucionaron la forma de relacionarnos, llevando a un nuevo impulso en el crecimiento.La evidencia muestra que la adopción de tecnologías toma tiempo, aunque los plazos se acortan cada vez más. La máquina a vapor, que marcó la revolución industrial, tardó más de 100 años en extenderse globalmente. El motor eléctrico lo hizo en 50 años e internet en solo cinco. De cualquier manera, la velocidad con la que se adoptan los cambios en cada país depende de sus características y cuestiones culturales. Destaca la flexibilidad, los incentivos a la innovación, el hambre por buscar nuevas formas de hacer las cosas y, por cierto, la educación.Algunas estimaciones respecto al impacto de la inteligencia artificial plantean un alza entre 1 y 2% en la productividad, y aún más alto en el caso de economías bien preparadas. Pero lo cierto es que se trata de un fenómeno en desarrollo y cualquier estimación tiene hoy una enorme dosis de incertidumbre. Se trata de una cuarta revolución industrial que cambiará procesos y formas de enfrentar los desafíos prácticos, llevando a caminos aún por descubrir. Algunos se quedan con la percepción de que eliminará los trabajos y procesos fáciles de automatizar, lo que causa algún temor. Pero lo cierto es que el impulso en el crecimiento, tal como muestran experiencias equivalentes del pasado, generará nuevos empleos, potenciando aquellos en que el uso de la nueva herramienta es esencial.Entender los alcances de este fenómeno y prepararnos para su uso es una urgencia. Como lo muestra el ranking recién publicado por Capital Economics para medir la capacidad de adaptación de nuevas tecnologías, EEUU, que encabeza el ranking con una nota 70 en una escala de 1 a 100, mientras Israel da cuenta de valores cercanos a 52. Los países europeos reconocen cifras en torno a 40, en tanto América Latina cierra el ranking con una pobre puntuación de 15. Mirando a Chile, se advierte que la educación no está preparando a las nuevas generaciones como el panorama exige. La capacitación en las empresas es extremadamente limitada como para disponer de trabajadores que lidien con las nuevas herramientas y le saquen el debido provecho. La cultura pro-innovación es aún insuficiente, a pesar de que se han ido creando espacios a través de ecosistemas que apoyan el emprendimiento. Si no nos ponemos en acción para abordar los enormes desafíos que se levantan frente a nuestros ojos, las brechas que vemos con las economías mejor preparadas, con visión de largo plazo, se incrementarán. Es probable, además, que las diferencias de ingreso por segmento social se amplíen si no llevamos esta nueva cultura a cada rincón del país y capacitamos a todos para su uso. El reloj avanza rápido.

publicado 27 Noviembre 2025

Una historia con dos caminos

El 29 de noviembre de 1947 las Naciones Unidas votaron a favor de reconocer el derecho del pueblo judío a restablecer un Estado en la Tierra de Israel. La Resolución 181 de la ONU, conocida como el Plan de Partición, ofreció a judíos y árabes un camino hacia la autodeterminación. La parte judía reconoció el plan como una propuesta innovadora y un reconocimiento del derecho del pueblo judío a tener un estado independiente en su patria histórica. La parte árabe rechazó de plano el Plan de Partición, optando por la vía de la confrontación.La comunidad judía que residía en la Tierra de Israel, pequeña y vulnerable en aquel entonces, aprovechó la oportunidad con sentido de urgencia y determinación. El moderno Estado de Israel se convirtió en una democracia próspera, un centro global de innovación, ciencia y arte, y una nación que fomenta la cooperación internacional y entrega ayuda humanitaria en todo el mundo.El mundo árabe, en cambio, respondió a la misma encrucijada histórica negándose a transigir y avanzar. El rechazo árabe al Plan de Partición no condujo a la consecución de un Estado palestino, sino a guerras, el desplazamiento de judíos y árabes, y décadas de oportunidades perdidas. En 1947, los palestinos podrían haber levantado un Estado propio junto a Israel. En su lugar, optaron por la guerra. Las consecuencias se han sentido desde entonces. Los líderes palestinos dedicaron décadas y enormes recursos a atacar a Israel, en lugar de fomentar la coexistencia.La historia de Israel desde 1947 se sustenta en un desarrollo exitoso, basado en la resiliencia y la perseverancia, prueba de que la claridad moral y el compromiso pragmático pueden coexistir. Israel ha declarado y demostrado constantemente su voluntad de vivir en paz con sus vecinos árabes, buscando acuerdos y alianzas con quienes estén dispuestos a seguir un camino similar. Así se ha logrado firmar la paz con Egipto y Jordania, y se han normalizado relaciones diplomáticas con Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Marruecos.Hoy, el contraste es marcado. Israel, más pequeño que muchos de sus vecinos, se erige como un centro tecnológico, una economía abierta y una sociedad pluralista. Mientras tanto, muchos de los regímenes que en su día declararon que destruirían a Israel se han enfrentado a agitación política, pobreza y conflictos internos. Esta situación es especialmente evidente en la Franja de Gaza, donde Hamás ha instalado una ideología yihadista que se compromete explícitamente con la destrucción de Israel. Esto representa una amenaza existencial no solo para la población civil israelí, sino también para cualquier esperanza de coexistencia pacífica. El rechazo de Hamás a los acuerdos, su glorificación de la violencia y su explotación de la población palestina han perpetuado el sufrimiento y obstaculizado todo intento de construir un futuro en paz. Sus acciones reflejan la versión más extrema de la misma corriente que en 1947 enarboló la negativa a aceptar la legitimidad del Estado de Israel.El legado del 29 de noviembre debe recordar al mundo, y en particular a Medio Oriente, que el futuro se forja con decisiones. El pueblo judío eligió la aceptación, el acuerdo y la construcción. Los líderes palestinos eligieron el rechazo, la negación y la destrucción. Setenta y ocho años después, los resultados de esos dos caminos están a la vista de todos.La existencia de Israel hoy no es solo un hecho político; es una victoria moral, un testimonio del poder de la fe, la resiliencia y el derecho perdurable del pueblo originario a tener su estado en la Tierra de Israel. Pese a todo, persiste la esperanza de que, algún día, nuestros vecinos palestinos tomen la misma decisión que Israel tomó en 1947: aceptar la legitimidad del otro y construir un futuro digno de compartir.

publicado 14 Noviembre 2025

Mamdani y los judíos estadounidenses

La comunidad tiene la necesidad de repensar cómo está enfrentando una situación que quizás no mejore tras el antisemitismo desatado estos últimos años en las calles de NY.Notable la victoria electoral de Zohran Mamdani, aunque no sorpresiva, ya que era previsible desde su triunfo en las primarias. Una mayoría absoluta lo convirtió en alcalde, y la derrota es conjunta de republicanos, el centro político y de los demócratas más moderados. Y a pesar de que no figuraba en la papeleta, hasta Trump fue derrotado, ya que terminó asumiendo un innecesario protagonismo plebiscitario.La lista de perdedores también incluye a una comunidad históricamente ligada a los demócratas como lo es la comunidad judía, y dado el rechazo de Mamdani a todo lo que Israel representa, esta columna se referirá a los judíos estadounidenses.En EEUU la comunidad judía es la más numerosa fuera de Israel, y hasta la guerra iniciada por Hamas el 7 de octubre de 2023 y el estallido de judeofobia a través del mundo, cuando se hablaba de la comunidad estadounidense usualmente se hacía referencia a su poder e importancia, exactamente lo que hoy parece cuestionado, toda vez que después de las multitudinarias manifestaciones en contra de Israel, somos quizás testigos de un cambio de época en relación al tradicional apoyo bipartidista que acostumbraba a existir.La población judía representa hoy alrededor del 2,4% del total en EEUU, aunque según estadísticas del FBI concentra en los últimos años el mayor nivel de ataques por razones de odio contra cualquier religión o minoría. “Los judíos no se distribuyen solo religiosamente, sino que están concentrados en ciudades grandes, con Nueva York disputándole a Tel Aviv y Jerusalén el cetro de la urbe judía más poblada”, por lo que a su interior, se reproducen las distintas divisiones del pueblo judío entre laicos y religiosos, así como en cada uno de estos grupos están representadas las distintas ramas no solo religiosas entre corrientes reformista, conservadora y ortodoxa, sino que también entre laicos, ateos y solo agnósticos, como también en uno y otro, distintas posiciones políticas e ideológicas. A ello se agregan las tradicionales divisiones entre asquenazíes (mayoritaria en NY), como también sefardíes y mizrajim.La Página Judía publica el 13 de mayo de 2024 una encuesta realizada por la Federación UJA de Nueva York, según la cual 1,4 millones de judíos residirían en la ciudad de Nueva York y sus alrededores, lo que incluye los cinco distritos neoyorquinos (Manhattan, Brooklyn, Queens, el Bronx y Staten Island), así como el condado de Westchester y Long Island, información que cifra en 37% la tasa de matrimonios mixtos y en 13 000 los sobrevivientes del Holocausto, residiendo la mayoría en Brooklyn.Es una comunidad de gran diversidad, con diferentes orígenes nacionales (incluyendo israelíes) entre quienes no han nacido en EEUU, diversidad que impide ponerlos a todos en un mismo saco, y que desmiente la afirmación antisemita de que los judíos actúan en grupo y en forma muy similar unos y otros. Más aún, una de las sorpresas para analistas, comentaristas y medios de comunicación, fue encontrarse con algo que ha dado mucho de qué hablar como lo fue la cantidad de judíos que aparecieron votando por Mamdani, lo que tiene una explicación.La cobertura del comportamiento de los judíos a veces se distorsiona por culpa de los propios judíos, ya que, al no ser una religión proselitista, el debate público está influenciado por visiones no siempre certeras, a veces hechas por admiradores y personas de buena voluntad hacia los judíos, como es el caso de la Historia de los Judíos de Paul Johnson, que, por ejemplo, le dedica poca cantidad de páginas a un hecho tan importante en la historia judía como lo fue la expulsión de España.Además, la cobertura de esta última guerra y las manifestaciones antisemitas posteriores a través de Occidente han sufrido no solo del problema de cuánta información distorsionadora proviene de Hamas, como también que, en la actual prensa internacional, viejos mensajes de odio sobre Israel y los judíos han sido maquillados en nuevo formato.Dicho lo anterior, no deja de llamar la atención el comportamiento electoral judío en Nueva York, aunque no del todo sorpresivo, por mucho que se sitúe el apoyo al ganador en alrededor de un tercio de los judíos que acudieron a votar. Es legítimo dejar planteado el tema, ya que los que apoyaron a Mamdani actuaron en forma parecida a esos latinoamericanos que también lo respaldaron, ya que quienes desde allí vinieron conocen con exactitud del repetido fracaso al que conducen esas atractivas ofertas de gratuidad generalizada.De hecho, la historia de Israel refleja episodios semejantes en cuanto a comportamiento electoral, en el caso de aquellos judíos religiosos y antisionistas que consideran un error histórico la creación del Israel moderno ya que esperan al Mesías, y la propia aparición del Estado no solo acarrea negociaciones entre las distintas corrientes sionistas que en 1948, poco después de la Declaración de Independencia, pudieron haberse enfrentado hasta por las armas en el caso del barco Altalena, como también hubo una negociación entre Ben Gurión y los religiosos. Más aún, existe un componente instrumental que lleva aún hoy a partidos religiosos a apoyar gobiernos de derecha como el actual de Netanyahu por las prebendas que se entregan a cambio de esos votos en el parlamento o en el caso de aquellos gobiernos de izquierda que han hecho tradicionalmente concesiones a los kibutzim.Hay, por lo tanto, un tema de clientelismo que también se ha visto tradicionalmente en el voto judío en NY, sobre todo en comunidades de alta concentración y en que la sugerencia de los líderes tiene gran influencia en cómo se vota, tal como ocurre con ciertas comunidades ortodoxas y que ha favorecido repetidamente a los demócratas. En Israel se agrega el importante número de legisladores de la Lista Árabe Unida, quienes participan en muchas negociaciones y votaciones.Es decir, en su comportamiento electoral tanto Israel como NY son lugares de especial diversidad, lo que se notó en esta elección, donde el voto judío a Mamdani en forma resumida provino de juventud judía como también de grupos religiosos antisionistas, que en algunos casos extremos han tenido en Israel contactos con los ayatolás iraníes, con el antiguo Ministerio de Asuntos Judíos de la OLP de Arafat y han participado en las conferencias mundiales organizadas por la ONU y que han buscado deslegitimar a Israel como ocurrió con Ginebra en 1978, Durban en 2001 y la conmemoración de su 20 aniversario en 2021, como también en la votación de los 70, donde la Asamblea General hizo equivalencia de Sionismo y Racismo, en forma tan injusta que se vieron obligados a cambiar de opinión posteriormente.¿Me gusta lo que pasó en esta elección de Nueva York? No, no me gusta, como tampoco me agradó el antisemitismo desatado estos últimos años en las calles de NY o en las universidades de la Ivy League, entre ellas, algunas de las más prestigiosas del mundo. Para mi persona, la comunidad judía de EEUU era el estándar mundial para los judíos fuera de Israel. Siempre lo destacaba, pero ya no más. “Creo que lo que ocurrió estos últimos años fue tan inesperado, que me dio la impresión de que hubo un shock de tal entidad, que fue difícil asimilarlo en toda su magnitud, y todo indica que no estaba preparada ni ella ni sus líderes para tan gigantesca manifestación de odio, como tampoco lo estaba yo”.Pero ya ha pasado suficiente tiempo, y creo que la autocrítica es necesaria, toda vez que tanto en la elección como en el antisemitismo desatado en calles y universidades, me hubiese gustado ver más presencia, más adaptación a una nueva realidad donde todo puede empeorar en vez de mejorar, por lo que es necesaria una constante revisión de si las tácticas que fueron tan adecuadas en el pasado lo siguen siendo en esta nueva realidad.Me preocupa que esté ocurriendo en EEUU, ya que si ocurre aquí y la comunidad no reacciona con la fuerza que podría hacerlo en un país cuya estructura jurídica y legal se lo permite, ¿dónde entonces fuera de Israel podrían hacerlo los judíos con éxito?, además que hoy tendría apoyo abierto del actual gobierno de Donald Trump. Una razón adicional por la que se debiera actuar con la mayor determinación posible es que en la historia judía hay dos tragedias muy grandes, precisamente cuando se sentían contentos, valorados e integrados, no solo en Alemania con el Holocausto nazi, sino también en la España de 1492, con la expulsión ordenada vía Edicto por los reyes católicos, hasta el día de hoy recordada con emoción y amor por los judíos sefardíes.La verdad es que me hubiese gustado que la comunidad hubiese hecho más de lo que hizo para enfrentar el vendaval antisemita de los últimos años, elementos que trato en detalle en un libro de reciente aparición (“En Defensa de Israel”, 461 pp., Amazon libros) como también me hubiese gustado ver que se formara un amplio frente que atrajera a los más diferentes sectores que estén disponibles para enfrentar la judeofobia, al igual que para abordar los cambios que están experimentando, tanto EEUU como el partido Demócrata en relación a los judíos e Israel, donde el resultado electoral que motiva esta columna va a tener amplia influencia en quienes piensan igual al alcalde electo, toda vez que se inaugura un periodo de primarias para definir candidatos a gobernadores, representantes, senadores para las elecciones de medio término que tendrán lugar en 2026.Del mismo modo, es imprescindible revisar los procesos internos que están teniendo lugar al interior de la comunidad. Al respecto, me hubiese gustado que a nivel local y al más alto nivel nacional, en primerísimo lugar, se abordaran procesos como el preocupante giro crítico de Israel que está teniendo lugar entre los jóvenes de la comunidad, en cierto modo, réplica de lo que está ocurriendo con otros jóvenes estadounidenses. En sentido parecido, también me gustaría que se atacara el tema que se hizo público para todos del “fuego amigo” de quienes por razones político-ideológicas o solo religiosas acudieron a esas manifestaciones anti-Israel, permitiéndole a quienes odian decir que no era cierto que estaban contra los judíos, ya que solo eran contrarios al “sionismo”, lo cual era y es mentira.Creo que la comunidad, además de estudiar el cambio de tácticas y estrategias que no están dando resultado en esta nueva y deteriorada realidad, debiera abordar el problema de quienes tal como ocurrió en la reciente elección de NY, dicen representar a los judíos hablando contra Israel, algunas o muchas veces sin vida comunitaria, y solo apareciendo como tales por una especial vestimenta identificatoria o algún distante apellido, para hacer ver que esas personas solo se representan a sí mismas, como también trabajar muy activamente en un frente muy amplio de defensa del derecho a ser diferente, sobre todo, si la tradición por la cual se lucha, tiene una continuidad de miles de años que nadie más puede exhibir.Me gustarían dos cosas, dos ejemplos a ser seguidos. El primero es el del Reino Unido, donde el partido Laborista ya pasó por la experiencia que su similar, el partido Demócrata está iniciando en EEUU. Me parece destacable lo que hizo la comunidad judía en el otro lado del Atlántico, donde hubo una resistencia al hecho que el partido Laborista fuera tomado por un liderazgo antisemita encabezado por un experimentado político como Jeremy Corbyn. Fue una reacción exitosa a distintos niveles, denunciando la situación a los organismos del Estado que vigilaban comportamientos contrarios a la ley, acción en los medios de comunicación que hicieron inelegibles a los laboristas mientras perduró el antisemitismo, accionar de gran visibilidad de los miembros judíos del parlamento, cuyo resultado final fue la sanción judicial y administrativa al laborismo y el reemplazo de Corbyn, lo que permitió el triunfo laborista en la última elección general, el año pasado.Nada semejante se aprecia en EEUU ni por parte de la comunidad judía a nivel nacional como tampoco de aquellos miembros judíos del partido Demócrata que aparecen como arrinconados, por la acción de quienes conforman el squad dentro de ese partido, grupo que crece al igual que el éxito del discurso de quienes piensan igual a Mamdani.El segundo ejemplo es para mí el de la comunidad afroamericana, ya que han sido los únicos a los que les he escuchado una gran verdad, que a pesar del racismo que han sufrido, hoy a ellos no les habría pasado lo que les ocurrió a los judíos en las universidades y en las calles de Nueva York. Pienso que la comunidad judía hoy debiera imitarlos, sobre todo, en el automatismo y la unidad con la que se reacciona con consecuencias inmediatas para quienes tienen actitudes racistas que violan la ley. Por lo demás, sería una vuelta de mano a lo que Martin Luther King decía en los 60, que en su lucha aspiraba a lograr el mismo estatus que habían alcanzado los judíos, a quienes siempre dio las gracias por su apoyo a la lucha por los derechos civiles, además de tener palabras amables para Israel y el sionismo.Todo esto es necesario, ya que la comunidad judía ha sufrido un retroceso medible en pérdida de disuasión, toda vez que lo que ha pasado los últimos años ha derribado muchos mitos sobre el “poder” judío en universidades, empresas, medios de comunicación, Hollywood, etc., ya que este sinceramiento no es necesariamente bueno, toda vez que esa situación perjudica lo que con anterioridad existía, cuando aquellos que odiaban a los judíos, se autolimitaban por esa visión del poder judío, que hoy se ha demostrado, si no equivocada, al menos mucho menor de lo que se suponía.Hay una serpiente que ha abandonado el nido, se despliega por todas partes, y necesita una actitud diferente frente a lo que seguirá pasando, toda vez que se ha normalizado el ataque a judíos en las calles y en el sistema educativo, además de los medios de comunicación. Al respecto, los judíos pueden estar cumpliendo su antiguo rol de canario en la mina, ya que lo que a ellos les pasa puede anticipar situaciones similares para la sociedad entera y el país en su conjunto.Después de la victoria de Mamdani, lo que ocurra entre los Demócratas es importantísimo, ya que de ello depende si estas manifestaciones de antisemitismo giran hacia la marginalidad o siguen alimentando la corriente principal, toda vez que también influyen otros procesos, tales como que hemos presenciado una manifestación de arrogancia fatal, cuando tantos votantes piensan que algo que ha fracasado reiteradamente en otras partes, como la idea de almacenes de propiedad estatal o municipal va a tener éxito solo porque ahora lo intentarían habitantes de Nueva York, otra evidencia de la latinoamericanización de la política que ha tenido lugar en este país. Quizás lo vivido en NY es otro ejemplo de una característica de nuestra época, la ilusión del conocimiento, donde influyen la internet y las redes sociales, desde el momento que se ha instalado la ilusión de creer que para tomar buenas decisiones simplemente bastaría con haber leído 10 líneas en el celular, idea contra la que ya alertó Umberto Eco a fines del siglo pasado.A la votación para alcalde de NY se le aplica la doble regla de la democracia, en el sentido que si las votaciones son limpias y legítimas como lo fue la del 5 de noviembre, el resultado siempre se respeta, guste o no. Sin embargo, del mismo modo, los votantes deben siempre hacerse responsables de sus decisiones.Es en este contexto que la comunidad judía tiene la necesidad de repensar cómo está enfrentando una situación que quizás no mejore. No tengo la respuesta, más allá de que se necesita una adecuación, una revisión de cuán bien o mal se sigue funcionando en el nuevo contexto que se vive, en el sentido que existe toda una estructura de instituciones que relacionan a la comunidad con la sociedad que la rodea en EEUU, que sin duda prestó inmensos servicios que se transformaron en ejemplo para otros países, pero la realidad que le servía de sustento ha sido cambiada hasta hacerse irreconocible.Estoy convencido de que en relación con la judeofobia la situación es tan mala que puede empeorar, por lo que se deben acabar todos los complejos, para así aprovechar lo mejor que ofrece EEUU, un sistema judicial de derechos, reflejados en la constitución y las leyes.No es solo un problema de recursos, lo es también de voluntad para revisar lo que se está haciendo, para así tener la seguridad de que se pueden buscar respaldos y apoyos, con más ruido y mayor presión pública. En otras palabras, la situación es lo suficientemente dramática para concluir que solos no se puede, ya que se puede estar ingresando a la etapa de la rana hervida, aquel cuento donde la moraleja es que, si la rana es hervida en agua caliente, reacciona y salta fuera de la olla, pero si se comienza a hervir en agua helada, se adormece y así, casi sin darse cuenta termina siendo cocinada.Lo que a mí me indica que podríamos estar ingresando a esta etapa, es cuando el mismo Mamdani que hizo un discurso de aceptación tan desafiante que me hizo recordar a Chávez jurando en Caracas sobre “una Constitución moribunda”, poco después invitaba a algo tan poco creíble como “acabar con la lacra del antisemitismo”, el mismo que lo normalizó a un nivel desconocido para ser alcalde de la principal ciudad del mundo, que tanto contribuyó a la creación del capitalismo moderno junto a la revolución industrial inglesa. En su campaña, se dedicó a resaltar solo los defectos y abusos de EEUU, no sus aportes y grandezas, al mismo tiempo de tener un profundo rechazo a la idea misma de Occidente y en la práctica, homenajear al subdesarrollo.*Reproducción autorizada por el autor. Publicada en Infobae (09-11-2025)comunidad tiene la necesidad de repensar cómo está enfrentando una situación que quizás no mejore tras el antisemitismo desatado estos últimos años en las calles de NY

publicado 07 Noviembre 2025

Cristales

La noche cae sobre Alemania y Austria, de entre las sombras una horda de camisas pardas y negras asaltan las propiedades de los judíos. La violencia es extrema. Casas y negocios son saqueados, las sinagogas y los colegios comunitarios son incendiados. 90 judíos son asesinados y miles son internados en el campo de Dachau. La noche del 9 de noviembre de 1938 será recordada como el último pogromo antes del camino sin retorno al exterminio. La orden de Goebbels era clara, los judíos deben pagar por todos los crímenes, reales o imaginarios, que cometieron contra el pueblo alemán. La ignominia debía ser total, por lo que se les obligó a las víctimas a pagar los daños que sufrieron las propiedades públicas y la de los alemanes arios. El primer día el mundo se horrorizó. Al segundo día el mundo protestó. Al tercer día el mundo olvidó. Nadie quiso recibir a los que buscaban refugio, quizás se merecían el castigo, nada nuevo en la historia de los judíos en Europa. El continente donde nació la democracia una vez más miró para otro lado. Tímidas voces protestaron, pero no fueron escuchados. El ruido de los cristales al ser pisoteados ensordecía la súplica de las víctimas. La señal era clara, a nadie les importan los judíos.Lo que parecía que no volvería a ocurrir, ocurrió. Esta vez no eran camisas pardas y negras, esta vez fueron pañuelos y cintillos. Nuevamente Europa abandonó a los judíos, nuevamente los judíos quedaron solos. Esta vez los judíos decidimos defendernos, ya no creemos en la bondad del mundo, ya no confiamos. Nuestra defensa fue formidable, alzamos la espada para decir basta. El pueblo se unió como en la época de David. Quienes nos quieren gritaron en nuestro favor. Nuestra defensa incluyó a todos los que antes no pudieron hacerlo. No más cristales rotos.La Kristallnacht debe servir de ejemplo para alertar como el odio es capaz de generar violencia. Cuando una sociedad acepta discursos extremistas y xenófobos se vuelve cómplice. Los judíos de esta generación debemos estar alertas ante estos discursos. Debemos ser la voz de los que no la tienen o no la han tenido. Nuestro pueblo ha sido víctima de muchos cristales rotos y es por eso por lo que nuestro deber es denunciar a los nuevos odiadores. 10 de noviembre de 1938, los cristales están por todas las calles. Es imposible no pisarlos. Como sonoros testigos le claman al mundo solidaridad y justicia. Cada pedazo de cristal es una lágrima. Cada brillo que salga de sus entrañas es el recordatorio de nuestra resiliencia. Como la luz del templo, el brillo jamás se apagará.

27 de enero: Conmemoramos el fin del mayor genocidio de la historia

El 27 de enero de 1945 marca uno de los hitos más significativos del siglo XX: la liberación del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, por parte del Ejército Rojo soviético. Esta fecha no solo simboliza el fin de una de las etapas más oscuras de la Segunda Guerra Mundial, sino que ha sido oficialmente designada por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, para recordar a las millones de personas asesinadas por el nazismo y destacar la importancia de educar para prevenir este tipo de hechos.Durante el Holocausto, el régimen nazi asesinó a seis millones de judíos y a millones de personas pertenecientes a otros grupos perseguidos: el pueblo romaní, personas con discapacidad, minorías sexuales, opositores políticos y prisioneros de guerra. En total, cerca de 15 millones de seres humanos —hombres, mujeres, ancianos y niños— perdieron la vida. Por ello, este dolor es una herida histórica y universal.Con la designación de este día de recordación, el mundo asumió un imperativo ético y moral de luchar contra el antisemitismo, el racismo y toda forma de intolerancia.Auschwitz-Birkenau, ubicado en la Polonia ocupada por la Alemania nazi, fue el mayor complejo de campos de concentración y exterminio construido por el régimen de Adolf Hitler. Allí fueron asesinadas más de 1,1 millones de personas entre 1940 y 1945, la mayoría judías, muchas de ellas gaseadas poco después de llegar en tren. Marchas de la muerte y llegada del Ejército RojoA medida que el avance del Ejército Rojo soviético se aproximaba al este de Europa en enero de 1945, los nazis intentaron borrar las huellas de sus crímenes. Entre los días 17 y 21 de enero, obligaron a unos 60.000 prisioneros —aquellos que aún podían caminar— a marchar hacia el oeste en lo que se conoció como “marchas de la muerte”, una evacuación brutal que causó miles de muertes por agotamiento, frío extremo, hambre y ejecuciones sumarias.Cuando las tropas soviéticas finalmente entraron en el complejo de Auschwitz el 27 de enero de 1945, encontraron un escenario espeluznante: alrededor de 7.000 prisioneros, extremadamente débiles y enfermos, permanecían en los barracones, junto con evidencia física incontestable del genocidio perpetrado allí —montañas de ropa, zapatos, gafas y hasta toneladas de cabello humano que los nazis habían arrancado a sus víctimas y preparado para su venta o reutilización—. La gran mayoría de los demás prisioneros había sido evacuado o asesinado en los días previos a la llegada soviética. Para muchos de esos sobrevivientes, la llegada de los soldados soviéticos representó el fin de una pesadilla insoportable, aunque no el fin del sufrimiento: muchos morían poco después por desnutrición y enfermedades. Para los soldados y oficiales que llegaron, el horror fue igualmente impactante; algunos describieron su conmoción al ver a seres humanos reducidos prácticamente a esqueletos, rodeados de los restos materiales de millones de vidas destruidas. Cada 27 de enero, países de todo el mundo y organizaciones internacionales rinden homenaje a las víctimas del Holocausto. Las ceremonias incluyen discursos, exposiciones, marchas y actos educativos, convocando a gobiernos, sobrevivientes —cuyos números se reducen rápidamente con el paso de los años— y jóvenes generaciones comprometidas con mantener viva la memoria. En Chile también se realizará un acto conmemorativo.Chile y la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto Como parte de la misión de recordar, luchar contra el negacionismo y combatir el antisemitismo, surgió la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA, por sus siglas en inglés), una organización intergubernamental conformada por 35 países, que han adoptado una definición de antisemitismo como herramienta para identificarlo y combatirlo.Como país, Chile no debe estar ausente del imperativo de educar en respeto, tolerancia, no discriminación, inclusión y diversidad, ya que ahí es donde radica la construcción de sociedades más pluralistas, respetuosas de los derechos humanos y que garanticen el pleno desarrollo de todos sus habitantes.El nazismo asesinó a dos tercios de los judíos de Europa, una pérdida demográfica tan profunda que solo recientemente ha comenzado a ser revertida. Se trató de la expresión del mal absoluto, la demostración de adónde puede llegar la deshumanización sistemática. Por ello, sus lecciones deben llevar a la enseñanza de valores y a la condena del racismo y las ideas totalitarias. Ante el aumento de antisemitismo “Recordar” y “Nunca más” no deben ser solo un deseo, sino un compromiso activo frente a los discursos de odio actuales.

David Politzer, Premio Nobel de Física

Hugh David Politzer nació en Nueva York el 31 de agosto de 1949 en una familia de origen judío. Sus padres, ambos inmigrantes judíos húngaros, emigraron hacia los Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial. Politzer mostró desde joven una fuerte inclinación por las matemáticas y las ciencias. Estudió en la Universidad de Míchigan, donde obtuvo su licenciatura en 1969, y posteriormente realizó su doctorado en Física en la Universidad de Harvard, completándolo en 1974 bajo la supervisión de una de las figuras centrales de la física teórica moderna. Durante su etapa doctoral, Politzer abordó el problema del comportamiento de las interacciones fuertes a altas energías.  En su primer artículo, publicado en 1973, Politzer describió el fenómeno de la libertad asintótica: cuanto más próximos estén los quarks (partículas elementales y  componentes fundamentales de la materia), menor es la interacción fuerte entre ellos;  cuando los quarks están extremadamente próximos la interacción nuclear entre ellos es tan débil que se comportan casi como partículas libres. La libertad asintótica, fue importante para el descubrimiento de la cromodinámica cuántica, la teoría de las interacciones nucleares fuertes. Este resultado aportó una base teórica que consolidó uno de los pilares fundamentales del Modelo Estándar de la física de partículas. y ofreció explicación al fenómeno complementario del confinamiento de quarks a bajas energías. Con Thomas Appelquist, Politzer jugó un rol importante al predecir la existencia del charmonium, una partícula elemental compuesta de un quark encanto (charm) y su antiencanto. Su tesis doctoral, concluida en 1974, se inscribe así en uno de los momentos de mayor transformación conceptual de la física de partículas del siglo XX. Tras completar el doctorado, Politzer se incorporó al California Institute of Technology (Caltech), institución en la que ha desarrollado la totalidad de su carrera académica y donde ha ocupado diversos cargos docentes y de investigación. Su labor combina investigación teórica, formación de estudiantes de posgrado y participación activa en la comunidad internacional de físicos de altas energías. A lo largo de su trayectoria, Politzer ha contribuido también a debates metodológicos y epistemológicos en torno a la teoría cuántica de campos, manteniendo una producción académica centrada en problemas conceptuales de la física fundamental. En 1977 obtuvo una beca de la Fundación Alfred P. Sloan, En 1986 obtuvo el Premio J. J. Sakurai de la Sociedad Estadounidense de Física, Obtuvo una beca de la Fundación Guggenheim en 1997 en física, en 2003 obtuvo el Premio de física de partículas y alta energía de la Sociedad Europea de Física, en 2004 le fue otorgado el Premio Nobel de Física “por el descubrimiento de la libertad asintótica en la Teoría de las Interacciones Fuertes”, y en 2011 fue elegido miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias.  Entre sus intereses y facetas menos conocidas, cabe mencionar que Politzer también ha mostrado interés por la cultura y las artes, e incluso realizó una breve aparición cinematográfica en la serie “The Big Bang Theory”, reflejando su cercanía con la comunidad científica popular; trabajó como actor secundario en la película Fat Man and Little Boy en el rol de un físico del Proyecto Manhattan, toca el banjo y ha explorado la física del instrumento; lideró una banda llamada “Professor Politzer and the Rho Mesons”.

Volver a casa: La Aliá como acto de valentía y pertenencia

La aliá no siempre comienza con una convicción absoluta. A veces nace del cansancio, del quiebre de certezas, o de un mundo que deja de sentirse seguro. Para Sharon Pollack, su llegada a Israel el 27 de enero de 2022 fue justamente eso: una decisión tomada en medio del ruido de la pandemia, del estallido social en Chile y de una pregunta que se volvió inevitable para muchas familias judías: ¿dónde empezar de nuevo?Casada con Marcelo Schwarc y madre de cuatro hijos —hoy de 23, 20, 18 y 16 años—, Sharon vive actualmente en Nahariya, al norte de Israel. Su aliá fue, en muchos sentidos, empujada por el contexto, pero sostenida por algo mucho más profundo: la familia y el sentido de pertenencia. Sus padres y su hermano mayor ya habían hecho aliá, y fue su madre quien le dijo una frase que terminó marcándolo todo: “Si van a empezar de cero, empiecen de cero acá”.Ella lo reconoce con honestidad: no quería irse de Chile. Fue Marcelo quien tomó las riendas del proceso. “Yo no hice nada”, dice, casi con humor. Mientras él se encargaba de trámites, papeles y gestiones, ella solo acompañó a sus hijos a sacarse la foto del pasaporte. Pero aun sin quererlo del todo, Sharon ya estaba cruzando un umbral.El proceso fue complejo. Hacer aliá en pandemia significó mudanzas, esperas eternas, incertidumbre y cuarentenas. Pero una vez en Israel, algo comenzó a acomodarse. No fue inmediato ni fácil, pero fue real.Lo que más la ha marcado desde su llegada es la gente. El israelí, dice, “es duro por fuera”, pero absolutamente confiable. No hay máscaras ni clases sociales, no hay distancia artificial. Si alguien necesita ayuda, aparece. Siempre. Esa honestidad brutal —a veces incómoda— terminó siendo un refugio.Ver a sus hijos crecer en Israel es, para Sharon, la mayor recompensa. La independencia que han desarrollado no tiene comparación. Se mueven por el país con seguridad, trabajan, sirven en el ejército. La mayor ya terminó su servicio, la segunda lo está haciendo ahora. “Esa independencia es impagable”, afirma. Siente que ellos han crecido más que nadie, y con ellos, también ella.Los desafíos existen y no se esconden. El idioma fue —y sigue siendo— uno de los más grandes. Llegó sin saber hebreo y, aun después de cuatro años, siente que le falta mucho. Cambiar de trabajo, reinventarse profesionalmente después de los 50, adaptarse a una comida que no siente propia, convivir con una cultura poco amiga del reciclaje. Todo eso ha sido parte del camino.Pero nada de eso eclipsa la certeza que hoy la sostiene: Israel es su casa. Aquí no se es minoría. Aquí la identidad no se explica, se vive. “Este es nuestro país”, dice Sharon. “Y acá es donde debemos estar”.Su mensaje para quienes piensan en hacer aliá es claro y honesto: prepararse, aprender hebreo, trabajar la paciencia y asumir que la guerra —como los temblores— puede ocurrir. Pero también entender que pedir ayuda no es debilidad, y que Israel, con toda su crudeza y belleza, recibe a quienes llegan dispuestos a adaptarse.La aliá de Sharon Pollack no es una historia idealizada. Es real, compleja, imperfecta. Y justamente por eso, profundamente verdadera.

Cuando el escenario se apaga: El costo humano de ser artista judío en tiempos de odio

Para muchos artistas, la música, la actuación o la escritura son espacios de libertad. Pero cuando se trata de ser judío o de mostrar solidaridad con Israel, ese escenario se transforma en un lugar peligroso. Lo vivió Gal Gadot, la estrella de Wonder Woman. Tras el ataque del 7 de octubre, escribió un mensaje de condolencia a las víctimas. De inmediato, llegaron insultos, amenazas y protestas en su propia ceremonia en el Paseo de la Fama de Hollywood. Lo que debería haber sido un momento de orgullo se convirtió en un recordatorio del precio que pagan quienes no callan.La cantautora Regina Spektor pasó por algo similar. En un concierto, un grupo de asistentes levantó consignas políticas en su contra. Ella respiró hondo y dijo: “Soy una persona real que vine aquí a tocar música. Shalom Aleichem”. No gritó, no atacó: respondió con dignidad. Pero detrás de esa calma, quedó claro lo difícil que es sentirse atacada en un escenario que debería ser un refugio.Voces señaladasEl comediante Adam Sandler confesó que publicar su apoyo a Israel fue un acto consciente de riesgo: “Sabía que me lloverían críticas, pero no podía quedarme en silencio”. Otros como Jerry Seinfeld, Jamie Lee Curtis y Madonna se unieron a cartas públicas para pedir empatía con las víctimas del terrorismo. Y lo pagaron con miles de mensajes de odio.El miedo no es abstracto. Muchos artistas reportan no dormir bien, cancelar giras o cambiar de número de teléfono por la avalancha de amenazas. “Es como si te arrancaran el derecho a existir en paz”, comentó un actor israelí en conversación con medios comunitarios en Nueva York.Esther Lev, una comediante y fotógrafa judía de Costa Rica cuenta que el antisemitismo ha impactado directamente en el desarrollo de su carrera artística. Con más de 25 años de carrera “comencé a darme cuenta que la gente ya no me llamaba más”, cuenta. Cancelaciones digitales y listas negrasEl medio Aish Latino reveló una reciente publicación viral en X llevó este tema al extremo. La usuaria, Amina, creó una hoja de cálculo titulada "¿Es tu autor favorito un sionista? que describe cinco categorías, siendo la peor "Pro-Israel/Sionista", marcada en rojo. Para los escritores en esta categoría, dice Amina, "se sugiere que no les des dinero (comprando sus libros, transmitiendo sus programas/películas) ni promociones su trabajo en ninguna plataforma social".La autora Edie Jarolim escribió: "Esta lista de censura —porque eso es lo que es— me estremece hasta los huesos. He estado tratando de decirle a la gente cómo es el mundo para los escritores judíos en estos días. Aparentemente, expresar cualquier cosa menos que un llamado a la destrucción de Israel te pone en la lista de 'escritores que no debes leer'". Talia Carner, que escribe ficción histórica de temática judía y cuyo nombre aparece en la lista en rojo, escribió: "Esto es el equivalente a quemar libros en Berlín a finales de la década de 1930. Por otro lado, tal vez sería una buena idea que todos los autores judíos añadieran sus nombres en resaltado rojo con orgullo". La autora Danielle Solzman comparte: "He sido víctima de abusos y acosos antisemitas por firmar la carta abierta denunciando el discurso del Oscar de Jonathan Glazer. También he perdido lectores, lo que ha tenido un impacto desafortunado en mis ingresos".En redes sociales circulan listas negras con fotos de escritores y músicos acompañadas de la palabra “sionista”. Entre los señalados aparecen autoras como Talia Carner y Danielle Solzman, víctimas de campañas de difamación masiva. Estas publicaciones no solo buscan avergonzar: generan miedo real. Varias de ellas recibieron mensajes privados con amenazas explícitas. "Zionists in Publishing" es otra cuenta de X que publica nombres y fotos de autores superpuestos con la palabra "sionista". En el mundo de la música, páginas como Zionists in Music llaman al boicot de artistas judíos y hasta incluyen a celebridades internacionales como Justin Bieber por haber expresado empatía con Israel. El objetivo no es discutir, sino intimidar.Escenarios que se apaganEl cantante Matisyahu sabe lo que significa que te cierren las puertas. Hace años fue expulsado de un festival en España por negarse a condenar a Israel. Hoy, vuelve a enfrentar el mismo odio disfrazado de “boicot cultural”.La joven Eden Golan, representante israelí en Eurovisión 2024, vivió semanas de protestas y amenazas simplemente por subirse al escenario en nombre de su país. En medio del certamen, confesó que temía por su seguridad. “Solo quiero cantar”, dijo entre lágrimas a un medio israelí. Su experiencia refleja el clima asfixiante en que artistas israelíes deben trabajar hoy.Yuval Raphael, en Eurovisión 2025 cantó “New Day Will Rise”. Como superviviente del atentado de Hamás del 7 de octubre de 2023, Raphael tenía el objetivo de "difundir todo el amor que pueda y enorgullecer a mi país" a través de su participación. Pese a su determinación, Raphael también confesó que a veces los incidentes y las protestas la hacían sentir miedo e incomodidad, aunque esto reforzaba su propósito. Fue la de mayor apoyo por parte del televoto, obteniendo el segundo lugar en el certamen. Pese a ello, su participación fue controvertida debido a la situación en la guerra de Gaza, lo que llevó a protestas, incidentes, abucheos, mensajes de odio y de apoyo a Palestina, incluso por parte de algunas cadenas de televisión como RTVE. Fauda, símbolo de resilienciaIncluso producciones exitosas como Fauda, la serie israelí que conquistó al mundo, sufren las consecuencias. Sus creadores debieron cancelar la grabación en Francia por motivos de seguridad, temiendo protestas y ataques. La ficción, que narra historias de dolor y complejidad en el conflicto, fue acusada de “propaganda”, ignorando el esfuerzo de sus creadores por mostrar la realidad en toda su crudeza.Escritores en la miraLa novelista Jamie Brenner vio cómo reseñas negativas coordinadas inundaban sus libros en Amazon después de declarar su identidad judía. La escritora Deborah Feldman, autora de Unorthodox, reconoció en una entrevista en Berlín que “vivir como judía visible hoy en Europa es más difícil de lo que imaginé cuando escribí mi libro”. El costo emocional de ser quien uno es se multiplica.Una herida que dueleDetrás de cada cancelación hay miedo: miedo a perder el trabajo, miedo a no ser invitado a un festival, miedo a caminar solo por la calle. Para muchos, lo más doloroso no son las críticas políticas, sino la sensación de ser rechazados por existir.Aun así, artistas como Gadot, Spektor, Sandler, Matisyahu y Golan eligen hablar. No lo hacen porque no teman, sino porque sienten que el silencio sería aún peor. “Si me callo, me borro a mí misma”, dijo Eden Golan tras Eurovisión.Resistencia desde la culturaEl antisemitismo moderno busca aislar y callar. Pero cada concierto, cada película, cada libro publicado por un artista judío es un acto de resistencia. La cultura se convierte en un grito de vida frente al odio.Y quizás esa sea la verdadera lección de estos tiempos: cuando el escenario se apaga por miedo, la valentía consiste en encenderlo de nuevo, aunque tiemblen las manos y la voz.En tiempos en que el odio se disfraza de activismo, el desafío de nuestra generación es no permitir que el silencio gane. Porque lo que está en juego no es solo la libertad de expresión, sino la memoria y el futuro del pueblo judío en todas sus formas de vida y cultura.Claro. Aquí tienes un epílogo actualizado, pensado para integrarse de manera orgánica al final de tu nota, manteniendo el tono periodístico, emotivo y firme de La Palabra Israelita, sin repetir lo ya dicho y aportando una capa nueva de lectura:Cuando el silencio también es una toma de posiciónMeses después de que estas historias comenzaran a repetirse, el escenario no se ha vuelto más seguro para los artistas judíos. Por el contrario, el antisemitismo ha dejado de esconderse detrás de eufemismos y hoy se expresa con una crudeza inquietante. Ya no siempre llega en forma de insulto directo, sino como una exclusión silenciosa: invitaciones que no llegan, proyectos que se caen sin explicación, festivales que prefieren “evitar polémicas” antes que defender la diversidad que dicen promover.En este nuevo clima, el silencio de muchos colegas, productores e instituciones culturales pesa tanto como los ataques explícitos. No firmar una carta, no levantar la voz, no incomodarse. Para quienes viven esta hostilidad en carne propia, esa ausencia de respaldo duele más que cualquier consigna gritada desde la platea. Porque el mensaje es claro: el costo de defender a un judío hoy parece demasiado alto para muchos.El término “sionista”, convertido en insulto y marca de exclusión, se ha consolidado como una herramienta para deshumanizar. No se utiliza para abrir debates políticos, sino para cerrar puertas. Basta con existir, con tener un apellido, con no renegar públicamente de la propia identidad. En ese contexto, muchos artistas han optado por protegerse: esconder símbolos, moderar palabras, medir cada publicación. No por cobardía, sino por cansancio. Por supervivencia.Y sin embargo, algo persiste. A pesar del miedo, hay quienes siguen subiendo al escenario, publicando libros, estrenando películas. No porque no teman, sino porque entienden que el silencio también es una forma de borrarse. Cada obra creada en este contexto es un gesto de resistencia. Cada nota cantada, cada página escrita, cada personaje interpretado, es una afirmación: estamos aquí.La cultura siempre ha sido un termómetro de su tiempo. Y lo que revela hoy es incómodo: una sociedad que se dice plural, pero que vacila cuando el judío pide el mismo derecho a existir sin condiciones. La pregunta ya no es solo qué les está pasando a los artistas judíos, sino qué nos está pasando como comunidad cultural cuando aceptamos que el odio se disfrace de activismo y el silencio de neutralidad.Porque cuando el escenario se apaga por miedo, no solo pierde el artista. Perdemos todos.

Douglas Warren Diamond, Premio Nobel de Economía

Douglas Warren Diamond nació en Chicago el 25 de octubre de 1953 en el seno de una familia judía. Cuando era adolescente, Diamond originalmente tenía la intención de estudiar biología molecular, pero, después de asistir a un curso sobre Historia monetaria de los Estados Unidos de Milton Friedman y Anna Schwartz, decidió estudiar Economía. Se graduó de la Universidad de Brown con una licenciatura en economía en 1976, al año siguiente obtuvo una maestría y, finalmente, un doctorado en economía en 1980 de la Universidad de Yale. Actualmente es Profesor de Finanzas del Servicio Distinguido en la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago . Se especializa en el estudio de intermediarios financieros, crisis financieras y liquidez . Fue presidente de la Asociación Financiera Estadounidense y de la Asociación Financiera Occidental. Junto con Ben Bernanke y Philip H. Dybvig, fue galardonado con el Premio Nobel de Ciencias Económicas en 2022. Diamond es conocido por su trabajo sobre crisis financieras y pánicos bancarios, particularmente por el influyente modelo Diamond-Dybvig publicado en 1983.  Introducido por primera vez en el “Journal of Political Economy”, sigue siendo uno de los marcos más influyentes de la teoría bancaria moderna. El modelo demuestra cómo los bancos transforman la liquidez utilizando los depósitos a corto plazo de los ahorradores para financiar sus actividades de préstamo a largo plazo. Este desfase de vencimientos hace que los bancos sean vulnerables a las corridas bancarias si un gran número de depositantes demanda simultáneamente sus fondos. Diamond y Dybvig demuestran que el seguro de depósitos proporcionado por el gobierno puede prevenir las corridas bancarias autocumplidas al garantizar a los depositantes la seguridad de sus fondos. El modelo se ha convertido en una herramienta fundamental para la investigación académica en la banca, macroeconomía y estabilidad financiera. Sus hallazgos han influido significativamente en las políticas gubernamentales y de los bancos centrales, en particular en el diseño y la justificación de los sistemas de seguro de depósitos y las regulaciones de liquidez en todo el mundo. Tras la crisis financiera mundial de 2008, el marco brindó respaldo teórico a los mecanismos de liquidez, las líneas de crédito de emergencia y una supervisión más estricta de los balances bancarios.  En 2016, fue galardonado con el Premio CME Group - MSRI en Aplicaciones Cuantitativas Innovadoras, ha sido profesor invitado en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong, la Escuela de Administración Sloan del MIT y la Universidad de Bonn. Además de estas experiencias, Diamond también pasó tiempo enseñando en la Universidad de Yale. Es miembro de la Sociedad Econométrica, de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, de la  Asociación Financiera Estadounidense, de la Sociedad para el Avance de la Teoría Económica, y de la Academia Nacional de Ciencias. Ha obtenido, además del Premio Nobel, el premio  Morgan Stanley-American Finance Association a la excelencia en finanzas, el premio CME Group-MSRI en Aplicaciones Cuantitativas Innovadoras, el premio Onassis en Finanzas, obtuvo la Medalla Cruz Wilbur, y es Doctor honoris causa de la Universidad de Zúrich.Douglas Diamond es judío, y su identidad judía influye en su visión del mundo y quizás en su ética profesional, pero no es el tema central de sus investigaciones. Está casado con Elizabeth Cammack y tienen dos hijos, entre ellos la economista Rebecca Diamond.

Justicia para Nisman: ¿cuándo?

Han pasado once años desde la muerte del fiscal argentino Alberto Nisman, un crimen que sacudió a la sociedad y a la política de su país, y de todo Latinoamérica. El 18 de enero de 2015, Nisman fue encontrado muerto en su departamento, pocas horas antes de presentarse ante el Congreso para presentar una denuncia contra la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, su canciller Héctor Timerman y otros funcionarios, por presunto encubrimiento en el atentado a la AMIA de 1994.Desde el principio la investigación estuvo marcada por controversias, irregularidades y cambios de rumbo. La exfiscal Viviana Fein trató la causa como un posible suicidio, una decisión que hoy la tiene imputada por presunta negligencia en la preservación de la escena del crimen. No se protegió adecuadamente el departamento de Nisman, se permitió la manipulación de pruebas y no se amplió la investigación más allá del interior de la vivienda.Asumir el suicidio de manera prematura, sin evidencia concluyente, resultó un grave error que hizo prácticamente imposible reconstruir el crimen.Tras un análisis detallado de la trayectoria del disparo, la posición del cuerpo y otros indicios, la Justicia concluyó que se trataba de un homicidio. Sin embargo, once años después, los avances concretos son mínimos. La Justicia federal sigue investigando posibles encubrimientos, sin embargo, desde este lado de la Cordillera, vemos con impotencia cómo, tras once años, no hay avances concretos.En tanto, la denuncia que presentó Nisman contra la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros funcionarios por presunto encubrimiento en el atentado a la AMIA sigue siendo un tema central en la opinión pública. Cabe recordar que la expresidenta hoy cumple una condena de 6 años bajo arresto domiciliario por corrupción.Esta causa se entrelaza con otra dolorosa realidad: la impunidad del propio atentado, que en 1994 dejó 85 muertos y más de 300 heridos. Décadas después, se lograron condenas a algunos funcionarios judiciales y de inteligencia que desviaron la investigación. Sin embargo, los autores materiales, iraníes y miembros de Hezbola, permanecen fuera del alcance de la Justicia internacional, protegidos por el régimen de los Ayatollas.AMIA y el caso Nisman siguen siendo una herida a la democracia argentina y un atentado a la soberanía en nuestro continente.Cada 18 de enero se reaviva el debate sobre las circunstancias que rodearon este crimen y continúan los interrogantes, pero sobre todo, el clamor por verdad y justicia.

Exitoso bingo de la Fundación Contigo Tzedaká

Desde 2014, el voluntariado Contigo Tzedaká —nacido al alero del Círculo Israelita— ha construido una relación profunda, basada en la cercanía y el cariño, con los vecinos de la comuna de Lo Barnechea.A partir de entonces, organiza diferentes proyectos que van en apoyo de las necesidades de adultos mayores, emprendedores, mujeres, niños, niñas y adolescentes, inspirándose en el valor del acompañamiento, la solidaridad y el Tikún Olam, la reparación del mundo.Desde hace tres años, un domingo al mes, la Fundación Contigo Tzedaká organiza Comedores Solidarios para entre 200 y 220 vecinos, lo que implica un esfuerzo significativo para los voluntarios, quienes reúnen y aportan aproximadamente $600.000 por encuentro.Para asegurar la continuidad de esta iniciativa y alivianar estos esfuerzos individuales, la Fundación organizó el primer Bingo Solidario en el Mercaz, que fue todo un éxito tanto por la alta convocatoria, el gran ambiente festivo, como por la cifra recaudada, que permitirá cubrir aproximadamente la mitad de los comedores proyectados para 2026.De esta forma, se mantendrá la tradición mensual de compartir un almuerzo nutritivo y sin costo con quienes deseen participar: no solo personas con dificultades económicas, sino también aquellos que buscan un espacio de descanso, compañía y encuentro comunitario.Allí, vecinos, organizaciones sociales y personas de distintas realidades comparten la mesa en un ambiente de respeto y cercanía, que además busca ser un espacio de intercambio cultural. En ese contexto, se transmite a los asistentes el significado de alguna festividad judía próxima, junto a una costumbre o alimento simbólico, como los sufganiot durante Janucá.El éxito del bingo permitirá que los comedores sigan siendo una práctica viva que refuerza el vínculo construido con los vecinos en torno a una mesa compartida.

Israel en viaje: Cuando la experiencia desarma los prejuicios

Llegaron con expectativas distintas, historias personales diversas y miradas formadas desde Chile. Se fueron con algo en común: la convicción de que Israel no se entiende desde lejos. Durante una intensa semana, Rodrigo Ojeda, José Ignacio Concha y Marjorie Salazar participaron de un viaje organizado por la Embajada de Israel que buscó, deliberadamente, ir más allá del turismo y mostrar las múltiples capas de un país complejo, diverso y profundamente humano.La invitación fue clara desde el inicio: ver Israel en sus distintas dimensiones, sin esquivar el dolor ni las discrepancias, pero también sin reducirlo al conflicto. El programa incluyó ciencia, salud, educación, innovación, espiritualidad, memoria, convivencia interreligiosa y encuentros con la comunidad chilena residente en Israel.Seguridad, pluralismo y vida cotidianaEl primer impacto fue Tel Aviv. Para Rodrigo Ojeda, uno de los prejuicios que más rápido se desmoronó fue el de la inseguridad permanente. “Uno llega pensando que va a estar rodeado de controles, de militares, de tensión constante. Nada de eso fue así”, relata. Lo que encontró fue una ciudad viva, abierta, cosmopolita, donde la seguridad existe, pero no paraliza ni militariza la vida diaria.Marjorie Salazar coincide. Llegaron en Shabat y se sorprendió por la tranquilidad de una ciudad que, aun siendo moderna y vibrante, sabe detenerse. “Me impactó la convivencia: un hotel a una cuadra de una mezquita, personas haciendo deporte a cualquier hora, respeto por los ritmos de cada uno”, recuerda. La pluralidad no es un discurso, es una práctica cotidiana.José Ignacio Concha, por su parte, reconoce que nunca tuvo prejuicios negativos hacia Israel, pero sí temores transmitidos por terceros. “Decían que era un país cerrado, poco abierto al turismo. Apenas aterrizas te das cuenta de que es exactamente lo contrario”.Las cenas con miembros de la comunidad chilena en Israel revelaron algo profundo: el vínculo emocional es real y cotidiano. “El 7 de octubre hubo chilenos que no durmieron porque tenían familia aquí”, recuerda José Ignacio. Israel no es lejano cuando hay rostros, nombres y afectos de por medio.Ciencia, innovación y coexistenciaEl recorrido por el Peres Center for Peace and Innovation, el Weizmann Institute y el Technion mostró otra faceta del país: la apuesta permanente por el conocimiento, incluso en contextos adversos. En el Technion, el foco estuvo puesto en la coexistencia: estudiantes de distintos orígenes, religiones y visiones compartiendo aulas, investigación y futuro.Esa lógica de preparación y resiliencia se volvió tangible en el Hospital Rambam, donde conocieron el hospital subterráneo capaz de duplicar su capacidad en situación de emergencia. “La logística, la planificación, la capacidad de reacción es impresionante”, señala Marjorie. Para ella, es un modelo que Chile debería observar con atención, especialmente frente a catástrofes naturales.Isfiya: hospitalidad y lealtadUno de los momentos más significativos fue el almuerzo en Isfiya, en una casa drusa. Para los tres, fue un descubrimiento. Una comunidad árabe, con identidad propia, que mantiene una relación de lealtad con el Estado de Israel, sin renunciar a su cultura. “Nuevamente aparece la integración, el respeto, la convivencia”, resume Marjorie.Memoria que duele, pero educaEl viaje no evitó los lugares más difíciles. Kibutz Nir Oz y el sitio de Nova marcaron un antes y un después. Allí, los testimonios personales reemplazaron cualquier narrativa política. Rodrigo lo explica con claridad: “No hay análisis conceptual posible cuando estás en un lugar que fue violentado. El dolor humano lo ocupa todo”.El memorial de Nova reúne los rostros de jóvenes diversos, cosmopolitas, congregados por la música y la libertad. Fotografías, piedras colocadas como señal de memoria, testimonios de sobrevivientes. Israel no esconde la herida: la muestra, la explica y la transforma en aprendizaje. “Es imposible quedar al margen del horror”, coincide el grupo. Pero también destacan algo clave: la memoria no paraliza al país. Convive con la vida, con la reconstrucción, con la educación.Jerusalem: espiritualidad, diversidad y respetoEn Jerusalem, recorrieron la Ciudad Vieja y sus cuatro barrios. Para Marjorie, fue una de las experiencias más potentes: “Desde fuera se habla de conflicto permanente, pero adentro se ve convivencia, espiritualidad, respeto”. Caminar de noche por el barrio musulmán, sin guía, y sentirse seguros, fue revelador.La visita a Yad Vashem fue otro punto de inflexión. José Ignacio Concha destaca que allí se comprende por qué la existencia del Estado de Israel es vital. “El antisemitismo no empezó con los nazis. Es una persecución histórica. El Estado judío no es un capricho, es una necesidad”.Agua, diplomacia y futuroEn Ashkelon, la planta desaladora abrió una reflexión inevitable sobre Chile y la crisis hídrica. Rodrigo fue categórico: “Israel tiene la fórmula. Esto debería replicarse mediante alianzas públicas y privadas. No podemos seguir improvisando”.Las reuniones en el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Universidad Hebrea, el Magen David Adom y el Israel Museum completaron una visión amplia: un país que discute, discrepa, se tensiona, pero no se detiene.Volver distintosLos tres coinciden en que regresan distintos. Con más información, sí, pero sobre todo con experiencia vivida. “Israel transforma”, resume José Ignacio. Marjorie habla de convertirse en “pequeños embajadores” de lo visto. Rodrigo, escritor de columnas, lo dice sin rodeos: “Ahora opino con conocimiento de causa”.Este viaje no buscó convencer, sino mostrar. Y en ese ejercicio honesto, Israel apareció con todas sus contradicciones, dolores y virtudes. Un país seguro, diverso, resiliente, que no teme a la discrepancia y que sigue viviendo, incluso cuando le duele.-------Rodrigo Ojeda● Profesor de Historia y columnista de opinión● Colaborador en iniciativas de diálogo, educación y combate al antisemitismo● Autor de columnas publicadas sobre Israel, antisemitismo y democraciaJosé Ignacio Concha● Abogado, profesional del ámbito académico y social● Analista en temas políticos, sociales y de actualidad● Interlocutor activo con la comunidad judía y con la Embajada de IsraelMarjorie Salazar● Profesional del área de la salud● Directora General en Fundación CISROCO, institución vinculada al trabajo comunitario con personas mayores.● Con casi 10 años de experiencia en trabajo comunitario, acompañamiento familiar y vida institucional

Martín Lee Chalfie, Premio Nobel de Química

Martín Lee Chalfie nació el 15 de enero de 1947 en Chicago, hijo del guitarrista Eli Chalfie y de la dueña de una tienda de ropa, Vivian Friedlen. Su abuelo materno, emigró a Chicago desde Moscú  y sus abuelos paternos, Benjamin y Esther Chalfie, llegaron desde Brest-Litovsk. Se matriculó en la Universidad de Harvard en 1965, con la intención de especializarse en matemáticas, pero se cambió a bioquímica porque combinaba sus intereses en química, matemáticas y biología. Pasó el verano después de su tercer año trabajando en un laboratorio de Harvard, pero le fue tan desalentador fracasar que decidió dedicarse a la biología.Como resultado, en su último año, completó su especialización y cursó derecho, teatro y literatura rusa. También compitió en el equipo de natación de Harvard y fue nombrado capitán en su último año. Tras graduarse en 1969, trabajó en diversos empleos temporales, como la venta de vestidos de sus padres en Chicago y la docencia en la  Day School de Connecticut . En el verano de 1971, su investigación en la Universidad de Yale dio lugar a su primera publicación. Con renovada confianza, regresó a Harvard para realizar estudios de posgrado y obtuvo su doctorado en 1977. Chalfie realizó su investigación postdoctoral en el Laboratorio de Biología Molecular, el que luego lo dejó en 1982 para unirse a la Universidad de Columbia Se casó con Tulle Hazelrigg, con quien tiene una hija . Posteriormente, ella se unió a él en el cuerpo docente de la Universidad de Columbia y le dio permiso para citar su investigación inédita en Science "Proteína verde fluorescente como marcador de expresión génica", que se encuentra entre los 20 artículos más citados en el campo de la biología molecular y la genética, con la condición de que preparara café, cocinara y vaciara la basura todas las noches durante un mes. La Proteína Verde Fluorescente (GFP) es una proteína proveniente de una medusa que emite luz verde brillante bajo luz UV, convirtiéndose en una herramienta esencial en biología molecular para visualizar procesos celulares invisibles, como el desarrollo neuronal o la propagación de células cancerosas, al marcar estructuras o genes específicos. Obtuvo el Premio Nobel de Química de 2008 por el descubrimiento y desarrollo de la GFP. Se quedó dormido durante el comunicado del Comité del Premio Nobel. Al despertar, preguntó ¿quién es el idiota que se llevó el premio esta vez? para descubrir que él era el idiota. Ha publicado más de 100 artículos, de los cuales al menos 25 tienen más de 100 citas. Los resultados de Chalfie dispararon las investigaciones sobre esta proteína y en la actualidad se usa en diversos campos, tales como la biotecnología, la biología del desarrollo, la química ambiental y la medicina, en la que está ayudando a dilucidar los mecanismos celulares por los que se producen muchas enfermedades.  La identidad judía de Martin Chalfie se ha manifestado en su conexión con Israel y su participación en la comunidad científica judía, aunque no es conocido principalmente por una práctica religiosa estricta, sino como un científico de herencia judía que ha contribuido significativamente a la biología y la educación, enfatizando los valores judíos de la investigación y la comunidad, siendo un judío secular y comprometido con sus raíces. Fue invitado en abril de 2018 al Puerto Ideas de Chile.

Aniversario de la Conferencia de Wannsee: de “solución local” a “Solución Final”

Este mes se cumplen 84 años de la Conferencia de Wannsee, donde quince altos funcionarios gubernamentales de la Alemania nazi y líderes de las SS coordinaron la implementación de la solución final a la cuestión judía. Así, tal como diría Hannah Arendt décadas después, el mal se volvería "banal" en tanto esto significaría organizar una burocracia e instruir órdenes a individuos que pasarían a ser parte de una maquinaria genocida.  Un 20 de enero de 1942, en una elegante villa junto al lago Wannsee, en las afueras de Berlín, se realizó una de las reuniones más sombrías de la historia moderna: la Conferencia de Wannsee (Wannseekonferenz). Convocada por Reinhard Heydrich, segundo en el mando después del jefe de las SS Heinrich Himmler, y director de la Oficina de Seguridad Principal del Reich (RSHA).  Heydrich era llamado “el hombre de corazón de hierro” por el propio Hitler, “El Carnicero de Praga” o la “Bestia Rubia” en Bohemia y Moravia.En Wannsee, quince altos funcionarios del régimen nazi definieron el protocolo administrativo y la logística para la implementación de la “Solución Final a la Cuestión Judía” (Endlösung der Judenfrage). Ese escalofriante eufemismo se refería a la eliminación sistemática del pueblo judío europeo, un genocidio sin precedentes.Contexto y objetivos de la conferenciaLa discriminación y persecución antijudía de los nazis comenzó en 1933 con la llegada de Adolf Hitler al poder, escalando rápidamente desde leyes discriminatorias hasta asesinatos masivos. Medio millón de judíos ya habían sido asesinados antes de la Conferencia de Wannsee, la mayoría a manos de comandos de fusilamiento. En julio de 1941, el mariscal Hermann Göring ordenó a Heydrich que preparara un plan “total” para la solución de la llamada “cuestión judía”. Seis meses después se concretó esta reunión en la villa de Wannsee, un momento crucial que formalizó la coordinación del genocidio a nivel continental.El principal objetivo de esta conferencia era discutir cómo implementar eficientemente La “Solución Final”, informando a los representantes de ministerios civiles y organismos estatales sobre la política antijudía y garantizando su cooperación logística y burocrática. El líder de la Conferencia, Reinhard Heydrich calculó que aproximadamente 11.000.000 de judíos de Europa serían sometidos a la “solución final”, trasladándolos desde los países ocupados hasta los centros de exterminio en Polonia como principal destino.El Protocolo de WannseeLas actas resultantes de la conferencia, conocidas como el Protocolo de Wannsee - redactadas por Adolf Eichmann, jefe de la sección de Asuntos Judíos del RSHA- identificaban a los participantes y detallaban su acuerdo para cooperar en la implementación de la “Solución Final” a escala europea, bajo el mando de la RSHA y las SS, que serían el brazo armado de la política antijudía en los territorios ocupados.  En 1961, durante el juicio en su contra, en Jerusalem, Eichmann dijo que en Wannsee: "Se acordó cuáles serían los distintos métodos de asesinato.”Una copia del protocolo sobrevivió al final de la guerra y se convirtió en una de las pruebas documentales más importantes en los Juicios de Núremberg. Importancia histórica y memoriaPara instituciones como Yad Vashem la conferencia representa un momento en que la maquinaria del Estado nazi formalizó la planificación del genocidio. Aunque algunos historiadores señalan que el Holocausto comenzó antes de Wannsee, la conferencia simboliza cómo un Estado moderno utilizó su aparato burocrático para sistematizar el genocidio. Esta reunión no fue una cuestión militar más, sino un hito en la historia del genocidio, que expuso la escala, organización y complicidad colectiva dentro del régimen nazi, lo que llevó al asesinato de seis millones de judíos.La villa donde se realizó la conferencia funciona hoy como un sitio conmemorativo y educativo (Haus der Wannsee-Konferenz), recordando a las generaciones presentes la necesidad de no olvidar ni repetir los horrores del pasado. Fuentes consultadas: Yad Vashem, Enciclopedia del Holocausto del USHMM, Deutsche Welle

Instituto Hebreo se posiciona entre los 10 mejores colegios de Chile en la PAES 2025

Un destacado resultado obtuvo el Instituto Hebreo en la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES) 2025, al alcanzar el 6° lugar a nivel nacional, consolidándose entre los 10 mejores colegios del país.La generación de IV Medio 2025 logró 25 puntajes nacionales, un hito especialmente significativo considerando que la prueba fue rendida por 89 estudiantes, lo que implica que el 28% de la generación obtuvo puntaje máximo, reflejando el alto nivel académico alcanzado.Entre los resultados sobresalientes, destacan Yael Mayerson y Eitan Pantoja, quienes obtuvieron doble puntaje nacional en Matemática 1 (M1) y Ciencias. A ellos se suman los estudiantes que alcanzaron puntaje máximo en Matemática 1 (M1): Diego Agurto, Mikaela Bennett, Gabriel Brenner, Isabella Chang, Colomba Durandeau, Luna Foncea, Naomí Freudenthal, Gabriel Guiloff, Henry Herskovits, Benjamín Jofré, Samuel Lewinsohn, Felipe Piket, Meital Preiss, Ilan Rosenberg, Laura Rufatt, Nicolás Schroder, Matías Schueftan, Jack Stern, Sebastián Strauss, Yosef Weinstein y Samuel Wurgaft.Más allá de las cifras, desde la institución destacan el carácter colectivo del logro.“Nuestro colegio alcanzó el 6° lugar a nivel nacional y obtuvo 25 puntajes nacionales en la PAES 2025. Es un resultado que va mucho más allá de los números”, señaló Rosamaría Medina, directora general del Instituto Hebreo. “Estos resultados nos motivan a seguir fortaleciendo una educación de calidad, que abre puertas al mundo, con foco en el aprendizaje y el bienestar integral de nuestros estudiantes”.En la misma línea, la rectora Ariela Judkovski subrayó el rol de la comunidad educativa:“Este logro es el reflejo de un camino recorrido en comunidad: desde las morot del Gan hasta los morim de Enseñanza Media, junto a las familias, el Vaad y todos quienes formaron a nuestros estudiantes en la tradición judía y sus valores. Es un logro de todos quienes somos parte del Instituto Hebreo”.

Entrevista a Noam Shomron: "¡Hasta los ciento veinte!": ya no es deseo, es la promesa de la genómica, la IA y el Big Data

¿No sería increíble que, en lugar de que un paciente tenga que ir al hospital, un sistema unificado de salud identifique a las personas en alto riesgo, las contacte proactivamente y realice diagnósticos y tratamientos a distancia? Esto ya ocurre en Israel y de aplicarse en países como Chile, podría disminuir notablemente las listas de espera y evitar que 36.000 personas mueran al año por atención deficiente, como dio a Conocer la Universidad Andrés Bello en 2024.Impacta escuchar al profesor Noam Shomron, uno de los líderes de esta revolución basada en el conocimiento del ADN y el ARN. Su lectura permite anticipar enfermedades mucho antes de que aparezcan los síntomas.El origen de este cambio copernicano es el Proyecto Genoma Humano, que sorprendió al mundo en el año 2000, al allanar el camino hacia avances en diagnósticos y medicina personalizada. Formado en el MIT, Shomron lidera el equipo de Genómica Funcional en la Universidad de Tel Aviv, también el laboratorio multidisciplinario de innovación. A sus 55 años, es considerado una de las figuras más influyentes en la convergencia entre genómica, inteligencia artificial (IA) y Big Data, que deriva en lo que se llama medicina de precisión. En su paso de 48 horas por Chile, tuvimos el privilegio de conversar con él.¿Cómo es el futuro de la salud que propones, donde se anticiparán síntomas y diagnósticos? Buscamos predecir enfermedades antes de que aparezcan. Cuanto antes la identifiques, mejor puedes detenerla. Esa es la idea: si recopilamos suficientes datos de individuos saludables y enfermos y seguimos un curso de tiempo (viendo qué pasa cada año o cada mes), podríamos detectar un punto de inflexión. Si vemos que estás en una mala ruta o deteriorándote, podemos observar qué hizo otra gente para prevenir la enfermedad, ya sea por su genética o por el estilo de vida que los mantiene saludables. ¿Eso es lo que haces combinando Big Data e Inteligencia Artificial (IA)?Sí. Estamos usando Big Data y las computadoras nos ayudan a entenderlo mejor. La genómica en sí no tendría este resultado sin Big Data e Inteligencia Artificial.El cáncer y el Alzheimer son de las causas globales de muerte más importantes. ¿Cómo podría cambiar el mundo con esta tecnología?Hace 100 años, una infección era casi una sentencia de muerte; a veces se amputaban órganos infectados, algo que hoy suena tonto. Con el cáncer hacemos algo similar: extirpamos el órgano si podemos. Creemos que algún día eso no tendrá sentido. Si entendemos el cáncer lo suficientemente bien, podría convertirse en una enfermedad crónica con la que se pueda vivir si se controla. Al igual que luchamos contra las bacterias con antibióticos, lucharemos contra el cáncer con “balas mágicas”, de hecho, algunos tipos de cáncer ya son curables.¿Podemos detener el cáncer?Hemos demostrado que podemos detener la propagación del cáncer de mama agresivo en ratones. Otros laboratorios han estado trabajando en la lucha contra el melanoma en humanos y han descubierto que, mediante células inmunitarias, pueden controlarlo. Nuestros hallazgos aún no se aplican en humanos, pero los estamos perfeccionando. Sin embargo, estamos muy avanzados en la detección del cáncer: mediante un simple análisis de sangre (biopsia líquida), podemos encontrar moléculas que indican la presencia de cáncer de forma no invasiva.Hablas sobre la "genómica responsable", diciendo que podríamos incluso llegar a testear el ADN de políticos, parejas o bebés. Considerando que ha aumentado el número de abortos tras detectar anomalías, ¿es ético analizar el ADN de un bebé si eso pudiera llevar a un aborto voluntario?Hoy, la medicina se concentra principalmente en mutaciones que causan enfermedades severas. Con el tiempo anticiparemos condiciones que no amenazan la vida y que podrían corregirse inmediatamente después del nacimiento, por ejemplo, mediante la suplementación de aminoácidos.Actualmente, existen pruebas para mujeres embarazadas que permiten leer el ADN embrionario a partir de la sangre materna, lo que abre la posibilidad de intervenir en las primeras etapas del desarrollo. En Estados Unidos ya se realizan tratamientos incluso dentro del útero.¿Todo esto significa que viviremos hasta los 120 años?Sabemos que la población está envejeciendo y que hay menos médicos por habitante. Por eso tendremos que pedir ayuda a la IA, y con ello, las personas que nacen hoy podrían vivir hasta los 120 años, a menos que no cuiden su estilo de vida.En Chile hay miles de personas esperando por un médico y muchas mueren en la espera. ¿Cómo puede la IA ayudar en este problema?Puede ayudar porque, en lugar de esperar a un médico, una computadora podría dar resultados inteligentes antes de la consulta.En Israel, por ejemplo, todo está en línea, lo que permite que, en lugar de que el paciente se acerque al hospital, el sistema (al ser más inteligente) identifique a las personas en alto riesgo y las contacte proactivamente. El diagnóstico y tratamiento pueden hacerse a distancia.¿Cómo podría concretarse una colaboración científica entre Israel y Chile?Hablando de lo que hacemos, teniendo encuentros y reuniones para compartir hallazgos, estando en contacto con las nuevas generaciones.  Podemos aprender mucho mutuamente y crear nuevas iniciativas. Actualmente colaboro principalmente con Estados Unidos y Alemania, pero hay mucho potencial aquí. Por eso, valoro tanto este viaje organizado por Jennyfer Salvo con quien estamos ampliando las redes en América Latina.Ad me'ah v'esrim"Ad me'ah v'esrim" (אֲדֵי מֵאָה וְעֶשְׂרִים) es una frase en hebreo que significa "¡Que vivas hasta los ciento veinte!", y que usamos para desear una vida larga y saludable, como la que la tradición atribuye a Moisés. En algunos años, ya no será solo una expresión de buenos deseos: será una realidad.-------------------El ADN (Ácido Desoxirribonucleico) y el ARN (Ácido Ribonucleico) son ácidos nucleicos esenciales: el ADN almacena la información genética a largo plazo como un manual de instrucciones, formando una doble hélice, mientras que el ARN actúa como intermediario, llevando esas instrucciones del ADN a los ribosomas para construir proteínas.Genómica: estudio científico de un genoma completo, es decir, todo el ADN de un organismo, analizando su estructura, función, evolución e interacciones.

Gertrude Belle Elion, Premio Nobel de Medicina

Gertrude Belle Elion nació el 23 de enero de 1918 en Nueva York, hija de inmigrantes judíos. Sus padres fueron Robert Elion, judío lituano y dentista, y Bertha Cohen,  polaca costurera. Su interés por la ciencia, y en particular por la química, se acrecentó cuando tenía 15 años al ver morir a su abuelo de cáncer. Quería conocer ese mal para  combatirlo y curar a quienes lo padecían. Ingresó al Hunter College, donde se licenció en química, pero tuvo que conseguir una beca, graduándose summa cum laude en 1937. Aún con el título, le costó conseguir trabajo de investigadora, incluso sin sueldo, por los prejuicios que en esa época hacia las mujeres científicas. Sus quince solicitudes de ayuda financiera para estudios de postgrado fueron rechazadas por lo que ingresó a una escuela de secretariado, a la que asistió sólo seis semanas antes de encontrar trabajo, y luego otro empleo como profesora de secundaria. Finalmente consiguió trabajar como ayudante de laboratorio y profesora de química, con lo cual pudo costearse los estudios de Máster en Química en la Universidad de Nueva York, donde era la única mujer de su clase. Los prejuicios de género de la época también le impidieron obtener el título de doctora, pero posteriormente le otorgaron tres doctorados honoris causa. Así, estuvo como supervisora en supermercados y en un laboratorio de alimentos. Al ingresar Estados Unidos a la II Guerra Mundial, muchos técnicos de laboratorio partieron al frente y eso abrió la entrada de mujeres científicas a cargos antes inaccesibles. Así, en 1944, comenzó como asistente de George H. Hitchings en la actual compañía farmacéutica GlaxoSmithKline, donde pasó a los campos de bioquímica, inmunología y farmacología.Aún no se conocía la estructura del ADN pero Elion y Hitchings plantearon la hipótesis que si el ADN era necesario para el crecimiento de bacterias, parásitos y células tumorales, podrían bloquear su crecimiento introduciendo partes erróneas de ADN en el organismo. La clave era fabricar moléculas similares a las bases de los ácidos nucleicos, pero que tuvieran algún error estructural que consiguiera detener su metabolismo sin dañar las células humanas. Su investigación, por la que le otorgaron el Premio Nobel en Medicina en 1988 junto a George Hitchings y James W. Black, fue el estudio de las diferencias bioquímicas entre células humanas normales y agentes causantes de enfermedades para diseñar fármacos que pudieran eliminar o inhibir la reproducción de patógenos particulares sin dañar las células huéspedes. Elion revolucionó la elaboración de medicamentos al descubrir fármacos todavía hoy esenciales, como para los trasplantes de órganos, la leucemia y el virus del herpes. Otros premios fueron la Medalla Nacional a la Ciencia y el Premio Lemelson-MIT . En 1991 se convirtió en la primera mujer perteneciente al National Inventors Hall of Fame. Fue Jefa del Departamento de Terapia Experimental de Borroughs Wellcome, una posición que mantuvo hasta su jubilación en 1983, pero no dejó de lado su pasión por la ciencia. Continuó como investigadora emérita, ayudando en el desarrollo, en 1984, del primer medicamento contra el SIDA. También trabajó para el Instituto Nacional del Cáncer, la American Association for Cancer Research y la Organización Mundial de la Salud. Murió en 1998 de ochenta y un años por causas naturales; su novio falleció de leucemia lo que la impactó y nunca se casó.

Entre la razón y la locura: El Disruptivo legado de David L. Rosenhan

David L. Rosenhan (1929–2012) es una de las figuras más controversiales e influyentes en la historia de la psiquiatría y la psicología clínica del siglo XX. Quizás su mayor logro radica en haber protagonizado —literalmente desde el lado del experimento— un cuestionamiento radical al modo en que se diagnosticaban las enfermedades mentales: cuando él y varios colegas sanos lograron “engañar” a hospitales psiquiátricos, exhibieron lo frágil de un sistema que etiquetaba antes que observar. Pero antes de llegar a eso, su formación y su espíritu judío dieron forma al investigador que llegó a desafiar los muros del asilo.De la Yeshiva al laboratorio: formación y raícesNacido en Jersey City, Nueva Jersey, el joven Rosenhan fue un estudiante de yeshivá en su juventud, según los registros de Stanford, lo que implica que creció inmerso en ese ambiente de texto, disciplina y pensamiento juicioso.) Obtuvo su Bachelor of Arts en Matemáticas en Yeshiva College en 1951 —una institución que combina formación judía con excelencia académica— para luego proseguir con una maestría en economía (1953) y un doctorado en psicología (1958) en la Universidad de Columbia. Esa formación inicial en un entorno judío profundo pudo haberle infundido una sensibilidad ante la dignidad del individuo, la justicia intelectual y el cuestionamiento moral. Más tarde, como profesor de derecho y psicología en Stanford entre 1971 y 1998, Rosenhan combinó su interés por la mente con una mirada jurídica, aplicando métodos psicológicos al ámbito del testimonio, la selección de jurados y la deliberación en juicios. La hazaña mayor: “On Being Sane in Insane Places”El salto al estrellato académico le llegó con su célebre experimento, publicado en 1973 en la revista Science bajo el título On Being Sane in Insane Places. Entre 1969 y 1972, Rosenhan organizó un estudio en dos fases con el propósito de averiguar si los psiquiatras podían distinguir a una persona sana de una enferma solo con el protocolo habitual de diagnóstico. La fase uno: los pseudopacientesRosenhan reclutó a ocho individuos sin antecedentes psiquiátricos —incluyéndose a sí mismo, psicólogos, un pediatra, un psiquiatra, un pintor y una ama de casa—, quienes fingieron escuchar voces que repetían palabras vagas como “empty”, “hollow” y “thud” (vacío, hueco, golpe) para ser admitidos en hospitales psiquiátricos. Una vez admitidos, los pseudopacientes actuaron con total normalidad: dijeron que las alucinaciones habían cesado, siguieron las rutinas del hospital y cooperaron con el personal. Pero ninguna institución supo identificarlos correctamente: todos fueron diagnosticados con esquizofrenia u otro trastorno mental, obligados a recibir tratamiento y permanecieron internados entre 7 y 52 días. Ese experimento sorprendió al mundo porque reveló que el diagnóstico psiquiátrico se cerraba sobre la etiqueta: una vez catalogado como “enfermo”, todo comportamiento —incluso los gestos más normales— se interpretaba a través del prisma de la enfermedad mental.La fase dos: el hospital que aceptó el retoEn una movida provocadora, un hospital universitario invitó a Rosenhan a enviar pseudopacientes para que su personal los detectara. Durante un periodo, el hospital evaluó 193 admisiones y calificó a 41 personas como sospechosas de ser actores, aunque en realidad Rosenhan no había enviado a ninguno. Con ello Rosenhan mostró que incluso advertido del engaño, el personal reconoce impostores donde no los hay, confirmando su tesis de que el contexto domina el diagnóstico.Trampa con propósito: cómo engañó y por quéRosenhan no buscaba simplemente ridiculizar la psiquiatría; su maniobra tenía propósito moral y científico. Utilizó el “engaño ético controlado” para poner al descubierto los sesgos institucionales, la deshumanización y el poder de las etiquetas. Al mentir solo en el síntoma inicial y ceñirse a la verdad en todo lo demás, forzó a los hospitales a diagnosticar con la mínima información posible, revelando que muchas decisiones se basaban en prejuicios, expectativas y estructuras de poder más que en evidencias clínicas.Aunque años después algunos críticos han cuestionado inconsistencias y posibles exageraciones en los datos, la importancia del mensaje permanece: la fragilidad del sistema diagnóstico y el potencial daño al paciente.  Una herencia ambivalente, pero indispensableLa figura de Rosenhan sigue siendo motivo de debate: algunos lo consideran un héroe intelectual que expuso un sistema opresor; otros lo señalan como autor de un experimento lleno de lagunas. Pero más allá de las polémicas, su contribución permanece viva. Muchos programas de formación en psicología y psiquiatría enseñan su estudio como advertencia: nunca subestimar el efecto del entorno y del etiquetado en la salud mental.Se podría decir que él “engañó” para despertar. Al desafiar a la comunidad psiquiátrica con su propio cuerpo y su ingenio, amplió el espacio para el paciente como sujeto activo, digno de escucha y respeto. Su espíritu, quizá alimentado por su formación judía —por ese trasfondo que valora el cuestionamiento del poder, la justicia y el cuidado del ser humano—, lo impulsó a trascender el laboratorio y hacer justicia simbólica al que sufre.Hoy, cuando las instituciones de salud mental aún enfrentan críticas por el estigma, la medicalización o la despersonalización del paciente, la obra de David L. Rosenhan sigue siendo un llamado necesario: nunca dejar de preguntarse ¿quién define la cordura?Fuentes utilizadas:Rosenhan, D. L., On Being Sane in Insane Places (1973). (demenzemedicinagenerale.net)“David L. Rosenhan, Professor of Law and Psychology, Emeritus”, Stanford Law School. (law.stanford.edu)Lee Ross et al., “David L. Rosenhan (1929-2012)”, American Psychologist (obituario). (PubMed)“The Great Pretender: The Undercover Mission That Changed Our Understanding of Madness”, Psychiatric Times. (Psychiatric Times)Science History Institute, artículo “The Fraud That Transformed Psychiatry”. (Science History Institute)“On Being Sane in Insane Places … it is a work half done”, Indian Journal of Psychiatry. (PMC)___________Cambio de rumbo: del estigma a la centralidad del pacienteEl impacto de Rosenhan fue profundo y duradero:1. Cuestionamiento de la fiabilidad diagnóstica: su experimento colocó en el debate académico la validez de los diagnósticos psiquiátricos, mostrando que el diagnóstico no era una ciencia exacta sino una construcción social influida por expectativas.2. Reforma institucional: su estudio contribuyó a acelerar el movimiento hacia la desinstitucionalización de los pacientes mentales y el desarrollo de atención comunitaria más humana. 3. Énfasis en la dignidad del paciente: denunció el tratamiento pasivo del individuo en hospitales mentales, revelando que muchos pacientes eran observados como objetos, no sujetos con historia, voz y derechos.4. Influencia en manuales diagnósticos y ética clínica: sus cuestionamientos orientaron revisiones críticas del DSM y la reflexión sobre la responsabilidad del médico al emitir etiquetados. Algunos autores dicen que el experimento “sacudió los cimientos de la psiquiatría moderna” y empujó hacia manuales más rigurosos. 5. Puente entre psicología y derecho: Rosenhan aplicó conceptos psicológicos al mundo legal, interpelando sobre cómo las decisiones clínicas pueden tener consecuencias jurídicas y humanas. En suma, la hazaña de Rosenhan fue demostrar que el diagnóstico psiquiátrico puede fallar si reduce al paciente a etiquetas y no atiende a su historia y contexto.“Sólo cuando la locura deja de ser vestida de etiqueta queda al descubierto su verdadero rostro”.

Noam Shomron en Chile

Pocas veces se tiene el privilegio de conocer, de primera fuente, a quienes están redefiniendo el futuro de la ciencia y la medicina a escala global. Por primera vez en Chile, llega el profesor Noam Shomron, director del laboratorio de Genómica Funcional y del laboratorio de Innovación de la Universidad de Tel Aviv, una de las instituciones científicas más influyentes del mundo.Shomron es un referente internacional de la medicina de precisión basada en datos, un campo que integra inteligencia artificial, Big Data y genética para transformar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades. Su trabajo lo ha posicionado como uno de los líderes de la nueva frontera de la genómica computacional y la salud digital, donde la ciencia, la tecnología y el impacto humano convergen.Su visita a Chile —de solo 48 horas— es posible gracias a Softpower Connections, la boutique de consultoría fundada y liderada por Jennyfer Salvo, especializada en conectar conocimiento de clase mundial, expertos globales y oportunidades estratégicas para América Latina. Esta invitación refleja el rol de Softpower como puente entre los ecosistemas científicos y de innovación más avanzados del mundo y la región.Durante su intensa agenda en el país, el profesor Shomron participará en las siguientes actividades: • Escuela de Medicina de la Universidad Católica y UC CHRISTUS, donde dictará la charla “IA y Genómica: Innovando en el futuro de la Medicina de Precisión”6 de enero, 11:00 horas. Registro disponible en https://transferenciaydesarrollo.uc.cl/actualidad/agendas/charla-ia-y-genomica-innovando-en-el-futuro-de-la-medicina-de-precision/  • Encuentro con la Facultad de Medicina de la Universidad del Desarrollo, junto a investigadores y académicos. • Actividad privada con líderes del sector salud, enfocada en los desafíos estratégicos de la innovación biomédica. • En Concepción, será keynote speaker del Startup Connect Deeptech Biobío 20267 de enero, desde las 10:00 horas, en la Universidad del Desarrollo, reuniendo a líderes de la academia, la ciencia y el emprendimiento deeptech del sur de Chile. Registro disponible en el sitio oficial.Formado en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), Noam Shomron cuenta con más de 200 publicaciones científicas, ha fundado más de 13 startups basadas en sus investigaciones y patentes, y fue precursor de la primera maestría en salud digital. Su visita representa una oportunidad única para Chile de dialogar directamente con uno de los arquitectos del futuro de la medicina.