publicado hace 5 días

El escenario económico en medio de un frágil acuerdo para poner fin a la guerra

A dos semanas de haberse firmado el memorándum de entendimiento entre EEUU e Irán, el flujo de buques a través del estrecho de Ormuz comienza a normalizarse de forma gradual. De todos modos, se reconoce un acuerdo en extremo frágil, en medio de ataques esporádicos de Irán y la respuesta consecuente de EEUU. Por lo mismo, se anticipa que la volatilidad y ansiedad de los mercados financieros se mantendrá hacia los próximos meses. De cualquier forma, se reconoce un fuerte retroceso en el precio del petróleo, ubicándose en lo último en torno a 74 US$/b, tras superar los 110 US$/b en marzo pasado, cuando comenzaba la guerra. A pesar de los vaivenes, los mercados incorporan que hacia los próximos meses las presiones inflacionarias irán cediendo. Las preocupaciones en torno a una inflación muy persistente, que hasta hace poco se leía, ha dado paso a una mirada más favorable, lo que se ha reflejado en tasas de interés más bajas a nivel global.Es importante consignar que la dinámica del lado de la actividad económica en medio de la guerra no se vio mayormente afectada, contrario a lo que se podría haber considerado. En primer término, porque se asumía que la acción bélica era transitoria, producto de los incentivos que existían hacia todos los lados involucrados. En segundo término, porque hoy la inteligencia artificial (IA) ha comenzado a jugar un rol fundamental a nivel global, pero especialmente en EEUU. En la primera economía del mundo sus efectos se leen desde dos ángulos principales. En primer lugar, la inversión crece con fuerza, muy concentrada en las nuevas tecnologías que se han desarrollado: Centros de Datos, sistemas vinculados a la IA, insumos tecnológicos y nuevas herramientas. Estos factores determinan que en la actualidad en torno al 80% de la dinámica de crecimiento de EEUU viene desde esta dimensión. Desde el lado de los factores productivos que explican la actividad económica, se advierte un aporte relevante de la productividad, reconociendo los efectos de la IA sobre la eficiencia y modernización de procesos. En menor medida, esto se ha visto también en otras economías, llevando al mundo a una posición relativamente robusta, a pesar de la incertidumbre y la tensión que provocó la guerra.En el caso de Israel, las nuevas tecnologías también juegan un rol clave. Bien sabemos de sus enormes potencialidades y desarrollos de punta, lo que, sumado a un país resiliente y bien preparado para enfrentar las tensiones de la guerra, ha llevado a contener de buena manera los enormes impactos sobre su economía. Si bien el crecimiento de su producto se ha recortado algo más de 1% para este año, sigue apuntando a una dinámica positiva, con un crecimiento cercano a 3,5% y sobre 4% el próximo año. Para esos efectos, el mayor gasto público derivado de la guerra y las políticas de apoyo desde el Estado han jugado un rol importante. El Banco Central de Israel, además, recogiendo que la inflación irá descendiendo, derivado del retroceso en el precio de combustibles, ha rebajado la tasa de interés de política monetaria, de forma de dar mayor fuerza a la recuperación.En Chile, en tanto, vemos que la economía ha tenido un muy débil comienzo de año, marcado por caídas en la producción de minería y una desaceleración relevante en comercio y servicios. Hacia el segundo semestre se espera un repunte, reconociendo algunos factores transitorios detrás de ese pobre desempeño. Las menores presiones inflacionarias que comienzan a verse, de la mano con el retroceso de precios de combustibles, contribuye a esa mirada más favorable. En caso de que se avance en reformas estructurales, en donde la Megarreforma que impulsa el Gobierno juega un rol clave, esa perspectiva positiva se fortalece, llevando a que hacia los próximos años el crecimiento se acerque a cifras en torno a 3%.

publicado hace 19 días

Después del Memorándum, hay más perdedores que ganadores

En las relaciones internacionales, más que promesa moral hay un cálculo continuo, que produce ajustes cuando los costos superan los beneficios o interfieren con los objetivos. En el caso de una potencia, se comete un error cuando se ignora la presencia del cálculo, error que también cometen quienes confunden lo que es solo una fase con algo permanente.Es lo que está hoy pasando con las relaciones entre EE. UU. e Israel que aparece con problemas, por algo que hemos insistido en esta columna, la presión ejercida por una elección, la de medio término en noviembre, que hoy la Casa Blanca está perdiendo y que tendría consecuencias tales como un juicio político al presidente y el adelantamiento de la campaña presidencial del 2028.No creo que haya habido traición, sino que operó una situación donde en periodo electoral Washington es notoriamente infiel, y a Israel y en particular, a Netanyahu le pasó algo similar a lo que tuvo lugar cuando Biden los detuvo en las puertas de la ciudad de Rafah en Gaza, motivado por una campaña presidencial que de todas maneras perdió, solo que ahora, con Trump, fue a una escala mayor, y sobre todo, inesperado, por la relación que se había establecido, un costo también ocasionado por la indebida personalización de una alianza entre Estados.No hay duda de que el Memorándum de Entendimiento es entre malo y muy malo para Israel, cuyas demandas de seguridad no aparecen mencionadas, pero equivocadamente en Jerusalén se confundió una etapa con lo permanente. Sin embargo, creo que se va a encontrar como otras veces un acomodo, y, para que este mal momento quede atrás, hay que esperar el resultado de las elecciones que tendrán lugar en ambos países, octubre en Israel y noviembre en EE. UU.

publicado 19 Junio 2026

La esencia del acuerdo es la supervivencia de la República Islámica: los errores de la administración Trump

El canciller de Irán aseguró que “nunca habían estado tan cerca”, en forma similar el primer ministro de Pakistán hablo del “texto definitivo”, toda vez que el Memorándum de Islamabad contemplaba 14 puntos fijándose un plazo de 60 días para la negociación del programa nuclear iraní, lo que confirma que Trump decía la verdad cuando aludía a una negociación, a pesar de los desmentidos que salían de la Guardia Revolucionaria (GR).Por su parte, un alto funcionario, con la debida autorización de Trump revelaba detalles a medios de comunicación escogidos que incluían a INFOBAE, donde se cifraba en un 85% la probabilidad de firmar un acuerdo “en los próximos días” y donde la Casa Blanca resaltaba cinco ejes: primero, la reapertura de Ormuz y el levantamiento del bloqueo estadounidense a los puertos iraníes, segundo, el desmantelamiento del programa nuclear, tercero, la destrucción y posterior retiro del uranio enriquecido por parte de Washington, cuarto, el compromiso que Irán cesaría el apoyo a milicias proxis, y quinto, un régimen de inspección que garantizara el cumplimiento.Este desenlace confirma cuánta razón tenía el más destacado teórico de la guerra, Carl von Clausewitz (1780-1831) cuando definía a la guerra como “la continuación de la política por otros medios”. De concretarse la firma. por ahora se va a poner fin a una rotativa de declaraciones confusas, donde Trump un día hablaba de tomar miliarmente la isla de Jark y al siguiente dejaba sin efecto la amenaza, situación que se repitió más de una vez, dándole la razón al bengalí Premio Nobel de Literatura Rabindranath Tagore (1861-1941) cuando escribía que “cambiar constantemente de opinión no es decisión, sino que se transforma en indecisión”.El problema es que lo acordado no es un tratado como tampoco un acuerdo definitivo, sino que solo es un Memorándum que fija los temas y criterios a ser discutidos durante 60 días, un paso aplaudible hacia la paz, pero por lo mismo podría conducir a error sobre la base de falsas esperanzas. La verdad es que se ingresó a un nuevo terreno, donde lo seguro, es que en todo escenario que no sea el bélico, sobrevive la República Islámica (RI).

publicado 29 Mayo 2026

El desafío de gobernar la seguridad con Inteligencia Artificial

Crecer en América Latina, y de manera muy particular en la Región Metropolitana de Chile, se ha transformado en un complejo ejercicio de resistencia invisible donde las dinámicas urbanas moldean la psicología de sus habitantes desde la infancia. Un reciente y desgarrador estudio desarrollado por World Vision Chile reveló que el 51,6% de los niños, niñas y adolescentes no se siente seguro en su propio barrio, o solo lo hace en ocasiones muy aisladas. No estamos hablando aquí de frías abstracciones estadísticas ni de balances macroeconómicos de oficinas gubernamentales, sino de infancias reales que están creciendo bajo la cruda normalización de las balaceras, el microtráfico, los abordazos y el abandono sistemático de la infraestructura pública. El entorno comunitario, aquel tejido social primario donde históricamente se construía la noción de ciudadanía y vecindario, ha sido secuestrado por un temor constante que altera las rutinas de las familias chilenas.Frente a esta crisis multidimensional, la respuesta institucional tanto del Estado central como de los distintos gobiernos locales ha seguido durante décadas una receta tan predecible como ineficaz, basada en el aumento de patrullas, la instalación de rejas perimetrales y el acopio masivo de cámaras de seguridad. Esta lógica, puramente reactiva, ha demostrado ser insuficiente para contener un fenómeno criminal que el Banco Interamericano de Desarrollo ya ha logrado cuantificar de manera alarmante, señalando que el crimen y la violencia le cuestan a nuestra región aproximadamente el 3,4% de su Producto Interno Busto. Resulta una paradoja brutal que albergando apenas al 8% de la población mundial, América Latina concentre trágicamente un tercio de los homicidios globales, lo que confirma que el viejo paradigma policial de control físico y territorial ha colapsado frente a la sofisticación de las bandas delictivas modernas.Es en este escenario de urgencia regional donde la Inteligencia Artificial y la analítica predictiva surgen como el nuevo santo grial de la gestión pública, tal como se analizó profundamente en la Smart City Expo Santiago del Estero 2026, donde expertos globales advirtieron que el éxito de estas innovaciones no depende del software en sí, sino de la estrategia política que las sustente. En el caso de Chile, el gran error de la última década ha sido la fragmentación comunal, transformando a los municipios en islas tecnológicas donde las zonas de altos ingresos adquieren dispositivos de vanguardia mientras las comunas más vulnerables apenas pueden costear sistemas análogos mal monitoreados. El delincuente común o el crimen organizado no conocen de fronteras municipales; simplemente cruzan una avenida y el sistema pierde su rastro, convirtiendo a miles de cámaras de seguridad en meros testigos mudos que graban el delito de forma inerte, pero que son incapaces de prevenirlo o de gatillar una respuesta coordinada.

publicado 22 Mayo 2026

La difícil salida a la guerra en Irán

A dos meses y medio de iniciada la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán no se vislumbra una solución rápida al conflicto. A pesar de los reiterados anuncios de un acuerdo por parte del presidente Donald Trump, las diferencias entre Washington y Teherán se profundizan. Con la mediación de Pakistán, ha trascendido que las diferentes propuestas de paz han sido rechazadas por los bandos contrincantes, sin que se sepa con certeza cuáles son los términos exactos que se negocian. Sin embargo, pareciera ser que las principales diferencias entre las partes en conflicto dicen relación con el programa nuclear y el desarrollo balístico iraní, además de otros temas, como la apertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento de sanciones y la reconstrucción iraní. En las pasadas conversaciones de Islamabad, del 11 y 12 de abril del presente, Estados Unidos había propuesto una moratoria de 20 años en el programa nuclear iraní, lo que fue rechazado por Teherán, que aceptaba una moratoria de solo cinco años. A pesar de que el programa nuclear irani ha sufrido daños por los bombardeos de Estados Unidos e Israel en contra de las instalaciones nucleares, este no ha sido destruido según señala el Organismo Internacional de Energía Atómica. Por el contrario, Irán ha podido proteger una parte importante del uranio enriquecido al 60%, porcentaje cercano al 90% necesario para tener un arma nuclear. En cuanto al desarrollo de misiles balísticos, fuentes del destacado Instituto de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus iniciales en inglés) estiman que Irán cuenta con un arsenal aproximado de 3.000 misiles, de los cuales varios tienen un alcance intercontinental cercano a los 4.000 kilómetros. Estos misiles tienen la capacidad de alcanzar todo el territorio israelí y el de los países árabes del Golfo, así como partes importantes de Europa.  El gobierno de Trump ha señalado que el desarrollo misilístico de Irán se encuentra debilitado, no existiendo fuentes internacionales suficientemente confiables que acrediten el grado preciso de destrucción que ha tenido este tipo de armamento en dos meses y medio de guerra. Sin embargo, según el SIPRI, a pesar de la guerra, Irán ha logrado una reconstrucción de su arsenal misilístico y una sofisticación tecnológica en su producción, por lo cual este programa sigue siendo un factor importante de inestabilidad en la región.Considerando sólo estos dos aspectos, el programa nuclear y el desarrollo misilístico iraní, se podría afirmar que los objetivos planteados por Israel y Estados Unidos al atacar a Irán el 28 de febrero no se han cumplido.  Por el contrario, el régimen islámico ha mostrado una fuerte resistencia enfrentando a la principal potencia del globo y a la principal potencial de la región. Tampoco se ha logrado un cambio de régimen, tan anhelado por parte importante de la comunidad internacional. Todos estos factores parecieran demostrar que la vía negociada, con una importante participación multilateral, es la más efectiva para alcanzar un acuerdo que impida la proliferación nuclear iraní. 

publicado 07 Mayo 2026

La Flotilla Sumud: provocación con pasaporte chileno

Publicado por El Líbero. 5 de mayo de 2026La semana pasada, siete ciudadanos chilenos participaron en la llamada Flotilla Sumud, presentada ante la opinión pública como un gesto humanitario hacia Gaza. Pero la realidad es muy distinta, y los chilenos merecen conocerla.Comencemos por lo más básico: los barcos no iban cargados con ayuda, sino con activistas que denigran la labor humanitaria, porque pretenden ser una solución a algo que ya está resuelto.Desde octubre de 2025, más de 1,5 millones de toneladas de ayuda humanitaria han ingresado a Gaza a través de los canales legítimos establecidos por la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU. La mercadería entra, los medicamentos entran. Por tanto, lo que esta flotilla intentaba no era alimentar a nadie, sino violar ilegalmente un bloqueo naval reconocido por el derecho internacional. Para tales efectos, tenían un guion preparado de antemano y cientos de actores para interpretarlo. De hecho, los activistas tenían grabados previamente videos con sus reacciones, como quien escribe una noticia antes de que los hechos se produzcan.Los siete chilenos que participaron no son voluntarios ingenuos. Son activistas profesionales que sabían exactamente a dónde iban y qué iba a ocurrir. Eligieron este escenario conscientemente, a sabiendas de que serían interceptados y devueltos a sus países de origen.En este punto, cabe hacerse una pregunta simple: si mañana un grupo de activistas extranjeros intentara ingresar ilegalmente a las costas chilenas, desafiando deliberadamente la soberanía y las leyes del país, ¿qué esperaría la ciudadanía que hiciera su gobierno? Israel, como Chile y como cualquier estado soberano, defendería sus fronteras.Un asunto que no se ha abordado mayormente en este episodio es quién financia esta flotilla. Organizar algo de esta envergadura, con decenas de embarcaciones, logística internacional y una maquinaria de comunicaciones bien aceitada, cuesta millones de dólares. No es una colecta de vecinos, es una operación que despilfarra recursos significativos en relaciones públicas, en vez de destinarlos a ayuda humanitaria real. ¿De dónde viene ese dinero? ¿Con qué agenda?Ya basta de odio. Israel no es el enemigo de nadie en esta región, y menos de Chile, con quien nos unen lazos profundos de amistad y cooperación.Por eso, resulta lamentable que estos chilenos que dicen apoyar la causa palestina pongan sus esfuerzos en campañas de propaganda antiisraelí y no en proyectos o iniciativas que realmente puedan promover la paz en la región.Hoy hago un llamado público a estos siete ciudadanos chilenos que participaron en la flotilla. Los invito a dialogar, a escucharnos, y a hablar de paz. Porque la paz no se construye con provocaciones en alta mar, se construye con conversaciones honestas, en tierra firme.

publicado 07 Mayo 2026

“La fortaleza de una sociedad se construye en el bienestar de sus madres y en el futuro de sus hijos.”

En el Día de la Madre, hay algo que atraviesa profundamente a toda madre judía: la capacidad de sostener la vida, la identidad y la esperanza, incluso en los momentos más desafiantes.Es una herencia silenciosa, tejida a lo largo de generaciones, donde el amor y la fortaleza se entrelazan como una forma de trascendencia.Este día especial no es solo una celebración, sino una pausa necesaria. Un momento para visibilizar aquello que muchas veces ocurre en silencio: la entrega constante, la presencia incondicional y la capacidad de sostener a otros, aun en medio de las propias dificultades.Ser madre no es solo un rol; es una forma de entregar, educar, cuidar, transmitir y construir futuro.Porque su impacto no siempre se mide en lo visible, pero es profundamente determinante en la vida de los hijos, en la solidez y unidad de la familia y en la continuidad de las comunidades.Es un reconocimiento a ese amor que no descansa y a esa fortaleza que, muchas veces, no se nombra ni se valora. Este reconocimiento aunque se exprese en este día, nos invita a sostenerlo de manera permanente y a profundizarlo en la vida cotidiana.Allí, en medio de las exigencias y desafíos de la vida diaria, las madres no solo cuidan; también sostienen, protegen y contienen, acompañando a sus familias incluso cuando ellas mismas enfrentan sus propias dificultades.“Madres que, sin necesidad de palabras, transmiten día a día que la vida se cuida, se defiende y se proyecta hacia el futuro.”La resiliencia de las madres, en la adversidad y tiempos de guerra, se transforma en un acto de profunda humanidad: seguir criando con amor en medio del miedo, transmitir valores cuando el entorno parece quebrarse y sostener la dignidad cuando todo alrededor tambalea.Mujeres judías que, incluso en tiempos difíciles, siguen siendo puente hacia el futuro.Desde WIZO, esta realidad se reconoce y se acompaña, entendiendo que detrás de cada proceso de crecimiento, de cada historia de superación, hay muchas veces una madre que sostuvo, guio y no soltó.Hoy, más que nunca, reafirmamos nuestro compromiso de estar junto a ellas:“Porque todas somos parte de una misma comunidad, de una red de mujeres que se sostiene, se acompaña y se fortalece mutuamente, transformando la experiencia individual en una verdadera fraternidad.”Reafirmando que en cada Madre hay una historia de coraje.“Y que en cada madre judía, además, vive un legado que, una y otra vez, elige la vida, resguardando y transmitiendo el valor de la familia como pilar esencial.”En este Día de la Madre, celebramos, agradecemos y reconocemos profundamente a cada una de ellas.¡Feliz Día de las Madres!

publicado 30 Abril 2026

¿Puede haber paz duradera entre el Líbano e Israel mientras Hezbollah no se desarme?

Se viven días de optimismo. Con EE. UU. como facilitador, Israel y el Líbano ya se han reunido dos veces a nivel de enviados y embajadores, en negociaciones directas y en preparación de una reunión entre Netanyahu y el presidente Aoun en un futuro cercano. El jueves 23 de abril, Donald Trump anunció que el alto al fuego se extendería por otras tres semanas, un cese de hostilidades que no “alcanza al 100 %”, se apresuró en aclarar el embajador israelí en la ONU, lo cual es cierto, considerando que cada misil, ataque o provocación de Hezbollah tiene una inmediata respuesta israelí, a veces devastadora.Salvo por grupos como este, ambos países, vecinos y fronterizos, deberían haber tenido mejores relaciones, incluso estrechas, pero demasiado ha influido en el Líbano la interferencia extranjera, ya que factores internacionales han sido determinantes. El conflicto se inicia en 1948, al día siguiente de la Declaración de Independencia de Israel, cuando El Líbano es uno de los 5 países árabes cuyos ejércitos invaden. El Líbano había sido creado desgajando territorio de la gran Siria donde Francia reemplazó al imperio otomano, fundamentalmente para que la minoría cristiana tuviera protección a través de un complicado arreglo político-confesional.Después del cese del fuego, la frontera común fue por años una zona relativamente tranquila, pero todo cambió cuando las milicias palestinas fueron expulsadas de Jordania en 1970 tras el septiembre negro, instalándose en el sur de El Líbano para atacar a Israel desde ese territorio. Lo hecho por la OLP, el FLP y otros grupos menores, va a tener como consecuencia invasiones de Israel en 1978 y 1982. Esta segunda genera la expulsión de Arafat y sus cercanos, de Beirut a Túnez. A partir de 1975, la radicalización y la interferencia de Siria llevan a una guerra civil entre musulmanes y cristianos, acabando con el estatus de El Líbano como “el París del Medio Oriente”.

publicado 23 Abril 2026

Los Acuerdos de Isaac: Un nuevo eje de valores y progreso para el Cono Sur

La reciente firma de los Acuerdos de Isaac entre el presidente argentino Javier Milei y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu en Jerusalén no es solo un evento diplomático más; es un cambio de paradigma para nuestra región. Estos acuerdos, bautizados con una clara carga simbólica, ya los comparan con los Acuerdos de Abraham de 2020. Sin embargo, la diferencia es fundamental: mientras que aquellos acuerdos en Medio Oriente hoy enfrentan la fragilidad de una región convulsa y el vaivén de las prioridades de las potencias, los Acuerdos de Isaac nacen de una convicción ideológica y de valores compartidos que buscan una estabilidad mucho más profunda y menos dependiente de la coyuntura del momento. Israel, sabiamente, está poniendo los ojos sobre una región que en las últimas décadas solamente ha sido una prioridad económica para China e India.Para nosotros, este evento redefine el equilibrio de fuerzas en el Cono Sur. A diferencia de los Acuerdos de Abraham, que se centraban en una normalización pragmática entre antiguos rivales, los Acuerdos de Isaac se fundamentan en una alianza estratégica de seguridad y alta tecnología. El pacto incluye memorándums en inteligencia artificial, ciberseguridad y una coordinación directa para frenar la expansión de redes de influencia externas que han operado en América Latina por décadas. El traslado de la embajada argentina a Jerusalén y los nuevos vuelos directos son solo el inicio de una conexión física que busca integrar a Israel en el corazón de nuestra geografía política.Esta alianza representa una oportunidad histórica para América Latina. Al alinearse con la “Start-up Nation”, la región tiene la posibilidad de dar un salto cualitativo: dejar de ser solo una exportadora de materias primas para convertirse en socios en la economía del conocimiento. El acceso a tecnología punta para la gestión hídrica —una urgencia absoluta frente a la sequía en Chile—, la modernización agrícola y la protección de infraestructuras críticas ofrece un camino de desarrollo real. Es, en esencia, la creación de un nuevo bloque que defiende los valores de la democracia liberal frente al autoritarismo global.Sin embargo, este avance no estará exento de turbulencias. Es muy previsible que los partidos de izquierda radical, junto con los movimientos de la cultura “woke” y el BDS, reaccionen con una hostilidad feroz. Veremos intentos de encuadrar esta alianza bajo narrativas de “militarización” o “imperialismo”, buscando aislar políticamente a quienes promueven este acercamiento. Esta presión pondrá a prueba la madurez de nuestras democracias y la capacidad para defender un vínculo que beneficia a todo el continente, más allá de los ruidos ideológicos que suelen distorsionar la realidad de Israel en nuestros países.El camino hacia adelante se ve positivo: los próximos pasos incluirán la creación de fondos de inversión para ciencia y el fomento de intercambios académicos masivos que conecten a nuestros jóvenes con el ecosistema de innovación israelí. Los Acuerdos de Isaac son una señal de esperanza que nos recuerdan que los lazos entre Israel y América Latina están entrando en una fase de profundidad inédita que, lejos de las inestabilidades de otras latitudes, promete transformar nuestro futuro regional.

publicado 16 Abril 2026

Las fallidas conversaciones de Islamabad

El fin de semana del 11 y 12 de abril de 2026 gran parte de las miradas internacionales estuvieron puestas en Islamabad, la capital de Pakistán, país importante por su relación con Estados Unidos e Irán. Hasta allí llegaron el vicepresidente de Estados Unidos, James David Vance, y el presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf. El objetivo de estas conversaciones, cuyo anfitrión fue Shehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán, era iniciar negociaciones para poner término a la guerra en Irán, que llevaba 42 días. Sin embargo, las conversaciones fueron un fracaso, debido a tres factores principales. El más importante tiene que ver con el tema nuclear. El vicepresidente estadounidense llegó con la exigencia del desmantelamiento de la infraestructura que permitiría a Irán fabricar un arma nuclear, que implicaba suspender el enriquecimiento de uranio, necesario para fabricar un arma nuclear, durante 20 años. Teherán aceptaba sólo una moratoria de cinco años. El segundo está relacionado con el estrecho de Ormuz, importante vía marítima que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán. Mientras Washington exigía la reapertura inmediata y sin restricciones del estrecho para el comercio mundial de petróleo, Teherán declaraba que no habría "paso seguro" a menos que Estados Unidos aceptara un acuerdo que incluyera el levantamiento de las sanciones.  Un tercer motivo del fracaso dice relación con la desconfianza mutua, especialmente a partir de una posición cambiante y contradictoria del presidente Trump. Dos semanas antes de la reunión en Islamabad, esto es el 24 de marzo, amenazaba con que Estados Unidos destruiría la civilización iraní si no se reabría el estrecho de Ormuz. Días después señaló que los iraníes eran "grandes negociadores" y que estaba dispuesto a convertir a Irán en un "país muy rico y exitoso" si aceptaban un nuevo acuerdo nuclear. En el contexto de las conversaciones, Trump señaló el primer día un optimismo extremo señalando que las negociaciones eran óptimas, mientras que al día siguiente, cuando se supo del fracaso de las mismas, anunció un bloqueo naval en Ormuz. Pocas dudas hay que un motivo del fracaso de las conversaciones tiene que ver, precisamente, con la falta de confianza mutua a partir del “factor Trump”, una posición cambiante, disonante y contradictoria del presidente de Estados Unidos. En definitiva, el fracaso de Islamabad marca el colapso de la vía diplomática frente a un conflicto que ya suma 42 días de guerra. La imposibilidad de alcanzar un acuerdo se debió fundamentalmente a la brecha insalvable entre la exigencia estadounidense de un desmantelamiento nuclear duradero y la resistencia iraní a renunciar a su soberanía nuclear, sumado a la disputa por el control estratégico del Estrecho de Ormuz. Sin embargo, parece ser que un factor determinante fue la profunda desconfianza generada por la retórica contradictoria de Donald Trump, transitando en pocos días de amenazar con la aniquilación de la civilización iraní a prometer prosperidad económica, ordenando después un bloqueo naval total tras el estancamiento de las negociaciones. 

WIZO CEFI: Israel al servicio de la educación chilena

Invitadas por la Embajada de Israel en Chile para conocer de primera mano la realidad del país y compartir experiencias, María Jesús Ponce, exdirectora de la Escuela Israel de Santiago, y Ruth Dini Valenzuela, directora de la Escuela República de Israel de Arica —ambas de la red WIZO - CEFI—, recorrieron universidades, centros de innovación, sitios históricos y comunidades. A su regreso, coinciden: el país sorprende por sus avances tecnológicos, pero sobre todo por la fortaleza humana que sustenta su desarrollo.En apenas unos kilómetros conviven la espiritualidad de Jerusalem, la energía de Tel Aviv, la vanguardia científica y comunidades que intentan reconstruirse tras la tragedia del 7 de octubre de 2023. La ruta de las educadoras incluyó el Instituto Weizmann, el Technion, el Centro Peres para la Paz y la Innovación, el kibutz Nir Oz y el sitio del festival Nova, además de reuniones con la Cancillería israelí.Entre la historia y el futuroUno de los aspectos que más impactó a ambas fue el contraste entre la profundidad histórica de Jerusalem y el dinamismo de Tel Aviv. Para María Jesús Ponce, recorrer Jerusalem significó encontrarse con escenarios que solo habitaban en los relatos bíblicos que estudió desde niña. "Caminar por las calles donde ocurrieron hechos fundamentales de la historia espiritual de la humanidad fue un hito inolvidable", señala, destacando la capacidad del país para proyectarse al futuro sin renunciar a sus raíces.Ruth Dini describe la experiencia desde la clásica máxima local: "En Jerusalem se reza; en Tel Aviv se disfruta; en Haifa se trabaja". Una convivencia con maticesEl viaje derribó visiones simplificadas sobre la zona. Ponce recuerda especialmente una conversación en Jerusalem con ciudadanos palestinos. Una frase quedó grabada en su memoria: "Esto no es Israel contra Palestina; es Israel contra un grupo terrorista". Este encuentro le permitió entender los matices de una realidad que se muestra en blanco y negro.Asimismo, Ruth Dini observó que la convivencia cotidiana se da con total naturalidad en universidades, centros de investigación y en las calles, donde personas de diferentes orígenes comparten el mismo espacio urbano.Lecciones para las aulas chilenasComo líderes educativas, la observación del sistema escolar y académico fue prioritaria. María Jesús Ponce destaca la articulación entre el mundo académico, el sector privado y el Estado. "La innovación no depende únicamente de la tecnología; depende de una actitud frente al error y al aprendizaje", afirma. Su meta ahora es promover en Chile el pensamiento crítico y una cultura escolar orientada a la investigación desde edades tempranas.Ruth Dini subraya el énfasis que Israel otorga a la formación ciudadana, la responsabilidad comunitaria y el pensamiento crítico. A su regreso, asegura que buscará reforzar en su establecimiento de Arica valores como el respeto, la resiliencia y la libertad, además de apuntalar las áreas de lectura, matemáticas y ciencias.Trascendencia y gratitudAl sintetizar la experiencia, Ponce elige la palabra "trascendencia" y evoca la imagen de una calle donde conviven la piedra milenaria y la tecnología del mañana. Dini se queda con la sensación de haber descubierto algo inalcanzable desde la distancia: "Ningún video o película retrata la belleza del país".Ponce concluye con un profundo agradecimiento a WIZO por abrirles esta oportunidad estratégica con la embajada: "Esta experiencia transformó mi perspectiva personal y profesional. Regresé con la mente colmada de ideas innovadoras y el firme compromiso de honrar esta oportunidad a través de una gestión educativa con sentido de trascendencia, que enriquezca el futuro de los estudiantes en la comunidad que me toque liderar".Entrevista a Evelyn Schatloff G., presidenta WIZO Chile¿Qué es lo que más destaca de la red “Escuelas República de Israel”?Se trata de uno de los proyectos más significativos que WIZO Chile ha desarrollado a lo largo de su historia con cerca de seis mil alumnos en la actualidad. WIZO - CEFI (PASI), creada en 1974, ha permitido a nuestra institución amadrinar 14 establecimientos educacionales ubicados desde Arica hasta Traiguén, construyendo un vínculo permanente entre Chile e Israel a través de la educación.  ¿Qué programas podría destacar?Desde hace más de dos décadas, WIZO - CEFI (1974-2026) desarrolla el Seminario ‘Sembrando Educación’, Rene Cogan Z"L, que reúne anualmente a directivos y docentes de la Red, promoviendo la innovación pedagógica, el liderazgo educativo y el intercambio de experiencias. Además, estos tres últimos años comenzamos el programa de WIZO - CEFI, LEGO Challenge – SparkTalents, que busca acercar a los estudiantes de las Escuelas República de Israel al mundo de la educación STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) mediante una metodología práctica, creativa y colaborativa basada en la robótica educativa con LEGO.  ¿Cómo surge este viaje? Este viaje surge de la Embajada de Israel en Chile y WIZO CEFI, que cumple un rol importante en promover una visión amplia y auténtica de Israel, basada en el diálogo y la educación.Premiar a estas dos directoras refleja el espíritu que inspira a WIZO Chile: construir puentes, promover la educación y contribuir a un mundo mejor para las futuras generaciones, realizando Tikun Olam. 

Zhores Alferov, Premio Nobel de Física

Zhores Alferov nació el 15 de marzo de 1930 en Vítebsk, de la Unión Soviética; era hijo de Ivan Karpovich Alferov y de su madre judía Anna Vladimirovna Rosenblum. En 1952, Alferov se graduó del Instituto Electrotécnico Ulyanov de Leningrado. Al año siguiente, se incorporó al personal del Instituto Ioffe, del que se convirtió en director en 1987. Obtuvo el Doctorado en Ciencias Físicas y Matemáticas en 1970, ambos del Instituto Ioffe. Fue elegido miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de la Unión Soviética en 1972 y miembro de pleno derecho en 1979. Desde 1989, fue vicepresidente de la Academia de Ciencias de la URSS y presidente de su Centro Científico de San Petersburgo. Alferov trabajó en transistores y en diodos de germanio para su uso como rectificadores. Los transistores de heterounión permitieron un uso de frecuencia más alta que sus predecesores de homounión, y esta capacidad juega un papel clave en las comunicaciones modernas de telefonía móvil y satélital. Un enfoque particular fue el uso de heterouniones para crear láseres semiconductores capaces de emitir láser a temperatura ambiente. Fue por este trabajo que Alferov recibió el Premio Nobel de Física de 2000 "por el desarrollo de heteroestructuras semiconductoras utilizadas en la electrónica de alta velocidad y la optoelectrónica". El desarrollo de las heteroestructuras semiconductoras revolucionó el diseño de semiconductores y tuvo una serie de aplicaciones comerciales inmediatas, incluyendo LED, lectores de códigos de barras y CD. Según la Real Academia Sueca de Ciencias “Sin Alferov, no sería posible transferir toda la información de los satélites a la Tierra ni tener tantas líneas telefónicas entre ciudades”. En 1989, Alferov fue presidente del Centro Científico de Leningrado, una organización general que comprende 70 instituciones, organizaciones, empresas y sociedades científicas. En la década del 2000, a través de su papel en la administración académica y en el parlamento, Alferov abogó por el avance del sector de la nanotecnología en Rusia y trabajó para impulsarlo. Recibió numerosos premios y membrecías de academias, tanto rusas como internacionales.Alferov fue elegido diputado del Parlamento ruso, en 1995 por el partido político Nuestro Hogar – Rusia , generalmente considerado afín a las políticas del presidente Boris Yeltsin. En 1999, fue reelegido, esta vez en la lista del Partido Comunista. Fue reelegido en 2003 y nuevamente en 2007. Alferov era ateo y expresó objeciones a la educación religiosa. Fue uno de los firmantes de la carta abierta al presidente Vladimir Putin de miembros de la Academia Rusa de Ciencias contra la clericalización de Rusia. Desde noviembre de 2018, Alferov padecía una crisis hipertensiva . Falleció el 1 de marzo de 2019 en San Petersburgo a la edad de 88 años. Su esposa fue Tamara Darskaya. Juntos tuvieron un hijo, Ivan, y una hija, Olga. Su madre provenía de una familia judía. Su padre, era bielorruso de origen ortodoxo. Por tanto, Alferov tenía ascendencia judía por línea materna. Sin embargo, Alferov no practicaba el judaísmo. En entrevistas y biografías se describió como ateo. Desde el punto de vista de la ley religiosa judía tradicional (halajá), una persona nacida de madre judía es considerada judía, independientemente de si practica la religión. No obstante, en términos de creencias personales, Alferov se identificaba como ateo y no como practicante del judaísmo. 

Israel también juega este Mundial: la tecnología que hace posible el espectáculo

Mientras las mejores selecciones del mundo disputan el Mundial de 2026 en Estados Unidos, Canadá y México, Israel también forma parte del torneo, aunque no figure en el fixture. Su influencia se despliega lejos del césped, en una red de tecnologías que hoy resulta indispensable para que el campeonato funcione con los estándares que exige un evento seguido por miles de millones de personas.La ausencia de la selección israelí contrasta con el protagonismo alcanzado por las empresas del país en áreas tan diversas como la inteligencia artificial, la ciberseguridad, el análisis de datos, la producción audiovisual y la accesibilidad. En el fútbol moderno, la innovación también gana partidos.Tecnología al servicio del mayor Mundial de la historiaEl torneo más grande organizado por la FIFA, con 48 selecciones participantes, depende de soluciones capaces de procesar enormes volúmenes de información en tiempo real y de garantizar la seguridad de millones de espectadores.En ese escenario destaca Sentrycs, compañía nacida en Tel Aviv que aporta sistemas para detectar, rastrear y neutralizar drones no autorizados mediante tecnología Cyber-over-RF, una herramienta que protege estadios y zonas de aficionados sin interferir con las comunicaciones ni las transmisiones televisivas.La experiencia de quienes siguen el Mundial desde cualquier parte del planeta también lleva sello israelí. WSC Sports, una de las empresas líderes del ecosistema tecnológico del país, utiliza inteligencia artificial para generar automáticamente resúmenes, clips personalizados y contenido para redes sociales apenas ocurren las jugadas más importantes, revolucionando la forma en que los fanáticos consumen fútbol.A ello se suma LSports, responsable de suministrar estadísticas y datos en vivo a medios de comunicación, plataformas digitales y operadores especializados, mientras SeatPick facilita la búsqueda y comparación de entradas para reducir fraudes y mejorar la experiencia de los aficionados.El compromiso con una competencia más inclusiva también tiene origen israelí. Por cuarto Mundial consecutivo, Sign Now ofrece interpretación en lengua de señas para los partidos, permitiendo que millones de personas sordas puedan seguir el torneo con mayor accesibilidad.Una historia de innovación que cambió el fútbolLa presencia israelí en el deporte no comenzó con esta Copa del Mundo. Desde principios de la década de 2010, Israel se consolidó como uno de los polos mundiales del sports-tech, impulsando desarrollos que hoy forman parte del fútbol profesional.Empresas como Pixellot revolucionaron las transmisiones mediante cámaras automatizadas con inteligencia artificial; Replay Technologies, posteriormente adquirida por Intel, llevó las repeticiones en 360 grados a las principales competiciones internacionales; y PlaySight desarrolló sistemas de análisis de rendimiento y revisión de jugadas que acercaron herramientas similares al VAR a ligas y academias de todo el mundo.Este crecimiento responde a un ecosistema de innovación que combina inteligencia artificial, visión computacional, sensores y ciberseguridad. Con un mercado interno reducido, las startups israelíes nacen con una vocación global, lo que explica su rápida inserción en ligas, federaciones y grandes eventos deportivos.Hoy, cuando el Mundial entra en su fase decisiva, Israel sigue sin estar entre los equipos que buscan levantar la copa. Sin embargo, está presente en cada transmisión, en cada estadística, en la seguridad de los estadios y en buena parte de las herramientas que hacen posible el espectáculo. Porque en el fútbol del siglo XXI, la influencia ya no se mide únicamente por los goles: también se mide por la capacidad de innovar.

Andrés Nahmías y la Travesía Monastir Salónica

Las “Travesías” del Círculo Israelita de Santiago son viajes de inmersión cultural que han incluido destinos como España, Polonia e Israel. En junio se realizó la Travesía Monastir–Salónica, en colaboración con la Comunidad Sefaradí. Andrés Nahmías, quien propuso la ruta, nos contó detalles de la planificación y de su experiencia.¿Cómo surgió esta Travesía inédita?Todo se gestó cuando fui por primera vez a un viaje a Polonia, en el que sentimos la experiencia de nuestros antepasados que estuvieron y sufrieron en la Segunda Guerra Mundial. Ahí conocí a Jessica y le planteé: "¿Por qué no hacemos una travesía a Monastir?".  Ella misma contactó a su amigo uruguayo, Manu, quien vive en Israel y conocía la ruta. Así empezamos a planificar los tres. Manu y Jessi con su experiencia armaron el grueso del viaje y yo aporté con lugares que tienen mucho significado para las familias que llegaron de esa región, como el lago Ohrid. Muchos teníamos parientes que escaparon justo un día antes de la deportación en Monastir, donde se llevaron al 98% de la población judía; ese es el caso de una tía abuela mía y otros judíos sefaradíes que están en Chile, como las familias Cohen y Pardo Telias, cuya madre también escapó por ahí. Era fundamental conocer ese punto.Luego, abrimos las inscripciones y en la noche de degustación sefaradí, que es en noviembre, anuncié este viaje: al día siguiente, ya había 26 inscritos solo por el lado sefaradí, más otros 14 o 15 que venían del Mercaz. Finalmente viajamos 47 personas, un éxito total para esta primera Travesía.¿Cómo fueron las reacciones del grupo ante esta experiencia compartida?Si bien era un grupo muy diverso de varias edades, la experiencia para todos fue fantástica y, hasta el día de hoy, están súper motivados. Quiero destacar a dos personas muy importantes: a Manu, nuestro guía, y al Rabino Ari. Ambos, además de relatar en cada punto la importancia histórica del lugar, nos hicieron sentir con mucho sentimiento esos espacios que visitamos.¿Qué significó esta vivencia a nivel personal, especialmente al visitar los lugares de origen de sus familias?Fue muy emocionante. Cuando estábamos en Monastir recorriendo las calles, de repente, parábamos frente a una casa y nos decían: "Esta es la casa de la familia Pardo", por ejemplo. Caminábamos otro par de cuadras y señalaban: "Esta es la casa de la familia Levy", y finalmente llegamos a la casa de mi familia, la familia Nahmias.Fue tremendamente emocionante conocer el lugar donde nació mi papá, mis tíos y mis abuelos. También logramos permiso para ingresar, y hubo momentos muy conmovedores que, como dije, emocionaron a muchos de los que asistimos a este viaje.

Myriam Telias en Travesía Monastir: UN VIAJE AL ORIGEN: GRECIA Y MACEDONIA

Los viajes educativos del Círculo Israelita de Santiago han logrado que decenas de participantes comprendan la historia judía, y su propia historia, reconectando con sus raíces. La Travesía Monastir–Salónica, que se realizó en colaboración con la Comunidad Sefaradí por primera vez en junio de 2026, trajo un nuevo punto de partida para muchas familias que llegaron a Chile provenientes de esa región.Myriam Telias Pardo nos contó en primera persona de esta Travesía, que realizó junto a sus hermanas Ketty y Mónica.¿Qué la motivó a sumarse al viaje?Todo empezó con una llamada de mi hermana Ketty, contándome que el Mercaz organizaba un viaje a Grecia y Macedonia. Desde el primer momento la idea me entusiasmó: nuestra madre, Tina Pardo, había nacido en Monastir (hoy Bitola) en 1934, y un día antes de que los nazis llegaran para deportar a la comunidad judía hacia los campos de exterminio de Treblinka, había logrado escapar a Albania junto a nuestros abuelos y otros parientes.Pronto se sumaron mi otra hermana, Mónica, y algunos descendientes de aquel grupo de once personas que protagonizó la huida. Creíamos estar preparados para esta aventura, pero nunca imaginamos que sería un antes y un después en nuestras vidas.¿Hay algún lugar que la haya emocionado especialmente? A medida que nos acercábamos a Monastir, la emoción crecía. Al llegar visitamos el cementerio judío, hoy completamente abandonado: la maleza devora las lápidas de nuestros antepasados, y el deterioro nos hace estremecer. Nos hablaron de un proyecto de reconstrucción: “El Parque de la Vida”, que por ahora quedó solo en eso: un proyecto.Recorrer las calles de Monastir, cruzar el puente sobre el río Dragor —el mismo que mencionaba nuestra madre en su libro—, caminar por el viejo bazar y respirar ese aire cargado de historia fue una experiencia que excede cualquier descripción. Dos guías locales excepcionales nos llevaron además al Archivo Judío de Monastir, donde se conservan carpetas del censo de 1930. Ver los nombres, las fotografías, los documentos —incluso el cuaderno de notas de la hermana de nuestro abuelo— fue uno de los momentos más conmovedores del viaje. Entre esos papeles encontramos también las direcciones de las casas familiares, que pudimos visitar y fotografiar, reconectándonos una vez más con nuestra historia.¿Cuál es el lugar con mayor significado que visitaron? Nos alojamos junto al lago Ohrid, donde nuestra madre solía pasar los veranos y guardaba hermosos recuerdos en familia, hasta que el 10 de marzo de 1943 -ese invierno-, fue distinto: desde esas orillas partieron en dos botes once personas, enfrentando el frío, el miedo y la persecución, para escapar hacia Albania. Estar en ese mismo lugar y contemplar ese lago tan bello y sereno, tantos años después, resultó casi surreal.¿Cuál es el mayor sentimiento que despertó ese lugar?Día a día crecía en nosotros la necesidad de honrar la memoria de nuestra madre, y el viaje nos enseñó, una vez más, la fortaleza de nuestro pueblo. Nos acompañó el Rab Ari Sigal, cuya entrega y palabras profundas fueron una guía espiritual constante, y Manu, nuestro guía principal, que con enorme sensibilidad le dio sentido y emoción a cada paso de la memoria histórica.¿Cómo evalúa el itinerario, las visitas, los guías y el viaje en general?El viaje fue maravilloso en todos los sentidos: la organización, el itinerario, los temas abordados, los lugares visitados y los guías. Todo fue mágico y estuvo profundamente bien pensado. Un viaje con sentido, que permanecerá en nuestros corazones para siempre.

Roger Myerson, Premio Nobel de Economía

Roger Myerson nació el 29 de marzo de 1951 en Boston en el seno de una familia judía. Estudió en la Universidad de Harvard , donde obtuvo su licenciatura summa cum laude , y su maestría en matemáticas aplicadas en 1973. Completó su doctorado en matemáticas aplicadas en la Universidad de Harvard en 1976. Su tesis doctoral se tituló “Una teoría de los juegos cooperativos”. De 1976 a 2001, Myerson fue profesor de economía en la Kellogg School of Management de la Universidad Northwestern, donde realizó gran parte de su investigación galardonada con el Premio Nobel. De 1978 a 1979, fue investigador visitante en la Universidad de Bielefeld . Fue profesor visitante de economía en la Universidad de Chicago de 1985 a 1986 y de 2000 a 2001. Se convirtió en profesor de economía en Chicago en 2001. Actualmente, es el primer Profesor Distinguido David L. Pearson de Estudios de Conflictos Globales en la Universidad de Chicago.  Myerson fue uno de los tres ganadores del Premio Nobel de Economía de 2007   por sus contribuciones a la teoría del diseño de mecanismos. Myerson realizó una contribución pionera a la teoría del diseño de mecanismos al descubrir una conexión fundamental entre la asignación que se debía implementar y las transferencias monetarias necesarias para inducir a los agentes informados a revelar su información con veracidad. La teoría del diseño de mecanismos permite distinguir entre las situaciones en las que los mercados funcionan bien y aquellas en las que no. Esta teoría ha ayudado a los economistas a identificar mecanismos de negociación, esquemas de regulación y procedimientos de votación eficientes. Hoy en día, la teoría desempeña un papel central en muchas áreas de la economía y en algunos campos de la ciencia política. En 1991 escribió un libro de texto general sobre teoría de juegos, y también ha escrito sobre la historia de la teoría de juegos, incluyendo su revisión de los orígenes y la importancia de la teoría de juegos no cooperativos. Hay tres conceptos que llevan su nombre: Teorema de Myerson-Satterthwaite, Mecanismo de Myerson, y Planchado de Myerson.Myerson es miembro de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias, la Academia Nacional de Ciencias, el Consejo de Relaciones Exteriores y la Sociedad Filosófica Estadounidense. Es miembro de la Sociedad de Teoría de Juegos, y forma parte del consejo asesor del International Journal of Game Theory. Myerson recibió un doctorado honoris causa de la Universidad de Basilea en 2002 y el Premio Jean-Jacques Laffont en 2009. También formó parte del jurado de Ciencias Sociales del Premio Infosys en 2016. En 1980, Myerson se casó con Regina Weber y la pareja tuvo dos hijos, Daniel y Rebecca. Su hija, Rebecca es economista de la salud en la Universidad de Wisconsin-Madison. En junio de 2024, 16 premios Nobel de Economía , entre ellos Myerson, firmaron una carta abierta argumentando que las políticas fiscales y comerciales de Donald Trump, junto con los esfuerzos por limitar la independencia de la Reserva Federal, reactivarían la inflación en Estados Unidos. A nivel académico y personal, mantiene una conexión activa con la comunidad y el mundo académico judío. Ha colaborado estrechamente con centros de investigación en instituciones clave de Israel, como el Center for Rationality de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Una travesía inspiradora: Monastir y Salónica

Hace algunos años nuestra comunidad comenzó a organizar viajes con contenido histórico y cultural. Primero fue Polonia, luego Sefarad y, recientemente, Monastir y Salónica. Hace unas semanas tuve la oportunidad de participar en esta última travesía junto a un grupo de 47 personas, muchas de ellas descendientes de familias originarias de esa región.Antes de partir recibimos una preparación que nos permitió comprender mejor la vida judía en estas ciudades y la magnitud de una Shoá mucho menos conocida que la ocurrida en Europa Central. Ya en terreno, las cifras cobraron vida: en Salónica, donde los judíos representaban cerca del 60% de la población, sobrevivió apenas el 2%; en Monastir, ninguno de los 3.276 deportados regresó.Lo que más me impactó no fueron los números, sino los silencios. Sinagogas vacías, libros, Sifrei Torá y objetos que aún permanecen como testigos mudos de comunidades que alguna vez fueron vibrantes. En Salónica sobrevivió una sola de las 60 sinagogas que existían; en Monastir no quedó ninguna.Para mí, el momento más emotivo fue recorrer las calles donde nacieron mis padres y mis abuelos. Escuchar durante años sus historias en ladino y luego caminar por esos mismos lugares fue una experiencia difícil de describir. Por momentos sentí que el tiempo se había detenido.También me impresionó el abandono de antiguos cementerios judíos, especialmente el de Monastir, fundado en 1497. Sin una comunidad que los cuide, estos lugares corren el riesgo de desaparecer. Esto me llevó a pensar en Temuco, ciudad que acogió a cerca de mil inmigrantes provenientes de Monastir (un tercio de los deportados en 1943) y donde se levantó la primera sinagoga de Chile, un lugar donde solo quedan algunas decenas de judíos que luchan por preservar y cuidar este legado para las futuras generaciones.Regresé con una mezcla de tristeza, orgullo y gratitud. Tristeza por todo lo que se perdió, orgullo por la riqueza de la vida judía que floreció en estas tierras y gratitud por haber podido conectar con una parte tan importante de mi historia familiar. Fue sin duda, una travesía inspiradora.

Claudio Khon: El experto hídrico israelí que volvió para desafiar la forma en que Chile piensa el agua

Hay historias que parecen cerrar un círculo.La de Claudio Kohn es una de ellas.Nacido en Chile, hizo Aliá junto a su familia cuando era adolescente, Kohn regresó este mes al país para participar en Exponor 2026 y sostener reuniones con especialistas y autoridades vinculadas a la infraestructura y la gestión del agua. Lo hizo convertido en una voz reconocida internacionalmente en materia hídrica, con una carrera construida entre Israel y Australia, dos países que han debido aprender a convivir con la escasez de agua y transformar ese desafío en una oportunidad de innovación.Su visita fue organizada por la consultora Softpower Connections, cuya labor consiste en acercar a Chile experiencias, tecnologías y expertos de clase mundial. “Lo que hacemos es ayudar a ampliar la conciencia sobre los desafíos del futuro, trayendo tecnologías y personas que nos permiten entender hacia dónde van las tendencias mundiales y las mejores prácticas”, explicó su CEO, Jennyfer Salvo al referirse a la invitación realizada a Claudio.La presencia del especialista tuvo dos hitos principales: una exposición en Exponor, la tercera feria minera más importante del mundo, realizada en Antofagasta, y una mesa técnica en Santiago junto al Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), reconocido centro de estudios que asesora al Estado en materias de planificación estratégica.Pero detrás del experto existe también una historia personal de crecimiento. Kohn recordó que su experiencia escolar en el país estuvo lejos de ser sencilla. Incluso llegó a ser expulsado de su colegio. Sin embargo, el cambio de vida que significó emigrar a Israel transformó completamente su trayectoria.Allí encontró oportunidades, desarrolló una carrera científica y profesional de alto nivel y terminó convirtiéndose en un referente internacional en tratamiento de aguas, reutilización hídrica y tecnologías de ósmosis inversa. Actualmente es candidato a doctorado en la Universidad Tecnológica de Sídney (UTS), en Australia, además de poseer un Máster en Ciencias Ambientales de la Universidad Hebrea de Jerusalem.Lo que Australia puede enseñarle a ChileEn Exponor, Kohn centró gran parte de su presentación en las similitudes entre Chile y Australia.Ambos países dependen fuertemente de la minería, poseen extensas zonas áridas y enfrentan crecientes restricciones hídricas. Sin embargo, explicó que Australia ha desarrollado herramientas de planificación que permiten administrar mejor sus recursos. “Australia tiene una muy buena administración de aguas”, señaló durante una entrevista realizada en el marco de su visita.Uno de los elementos que destacó fue el manejo de las cuencas hidrográficas. “Allá se administra la cuenca completa. No importa dónde están los límites políticos o municipales. Primero se determina cuánta agua necesita el ecosistema para sobrevivir, después cuánto requiere la población y recién entonces se asigna lo demás a la agricultura o la industria”, explicó.También destacó que los derechos de agua australianos son dinámicos y pueden ajustarse según las condiciones reales de disponibilidad hídrica. “Los modelos que existen hoy son muchísimo mejores que los de hace cincuenta años. El problema es que los ríos cambian y la realidad climática varía también”, sostuvo.La comparación con Chile surgió de manera natural. “El río ya no entrega la misma cantidad de agua que antes, pero los derechos de agua siguen siendo los mismos. Ese es uno de los mayores desafíos que enfrenta Chile”, comentó.Israel: convertir la escasez en una fortalezaSi Australia representa un modelo de gobernanza, Israel encarna para Kohn el ejemplo más notable de innovación tecnológica aplicada al agua.“Israel se basa en una estrategia totalmente diferente. Es tremendamente agresivo en tecnología”, afirmó.Recordó que las políticas de reutilización de aguas nacieron por una necesidad urgente. “Simplemente no había suficiente agua para todos”, relató.Según explicó, el reciclaje de aguas residuales comenzó hace décadas enfrentando una fuerte resistencia cultural. “La mayoría de los agricultores no quería usar agua reciclada. Hoy la piden y pagan por ella porque es agua de excelente calidad”, señaló.Israel complementó esa estrategia con la construcción de grandes plantas desalinizadoras. “Llegó un momento en que no quedó otra opción”, explicó.Actualmente, la combinación entre reutilización, desalinización y eficiencia tecnológica ha convertido al país en una referencia global en seguridad hídrica.Tecnología, minería y futuroLa exposición en Exponor también abordó uno de los temas que más interés generó entre los asistentes: la incorporación de nuevas tecnologías a la industria minera.Kohn presentó casos australianos donde la automatización ya es parte de la operación diaria. “Hay minas donde los camiones son operados desde centros de control ubicados a cientos de kilómetros de distancia”, explicó.También mostró avances en robótica, inteligencia artificial y sistemas de monitoreo remoto. “Lo que estamos viendo es una transformación completa de la minería”, afirmó.Uno de los conceptos que más llamó la atención fue el de los llamados “gemelos digitales”, modelos virtuales que replican procesos reales para anticipar problemas y optimizar operaciones. “Tú puedes simular lo que ocurrirá en el futuro antes de que ocurra en la planta real”, contó.Asimismo, destacó el potencial de la inteligencia artificial para optimizar el uso del agua, mejorar procesos industriales y aumentar la eficiencia operacional.Debate estratégico para ChileTras su paso por Antofagasta, Kohn viajó a Santiago para participar en una mesa técnica organizada junto al Consejo de Políticas de Infraestructura, CPI.En la reunión participaron representantes del mundo público, privado y académico, como Juan Carlos Latorre, Estefanía Rodríguez, Felipe Garrido, Reinaldo Fuentealba, Rachel Bernardin, Pamela Libedinsky y Patricio Poblete, quienes analizaron experiencias internacionales aplicables a la realidad chilena.La conversación se centró en cómo adaptar experiencias internacionales a la realidad chilena. Uno de los principales focos fue el fortalecimiento de los Sistemas Sanitarios Rurales (SSR), antiguos APR, considerados una prioridad para garantizar acceso seguro al agua en distintas zonas del país.Durante el encuentro, Kohn compartió experiencias desarrolladas en Australia e Israel y planteó la necesidad de pensar el agua como una política de Estado.Kohn presentó modelos australianos de gestión de cuencas y también la experiencia israelí en tratamiento centralizado de aguas residuales, planteando que el agua debe ser entendida como un activo estratégico nacional y no únicamente como un recurso disponible y sostuvo la necesidad de “pensar el agua como una política de Estado”.Un regreso con significadoAl finalizar su agenda, Claudio Kohn valoró especialmente la posibilidad de contribuir al debate chileno sobre agua, minería e innovación. También destacó el rol de quienes hicieron posible el encuentro. “Jennyfer Salvo fue un puente estratégico para conectar experiencias globales con las necesidades reales de Chile”, señaló.Más allá de las conferencias y reuniones, su visita tuvo un componente simbólico difícil de ignorar.Décadas después de dejar Chile siendo un adolescente, regresó convertido en un especialista reconocido internacionalmente. Un profesional formado en Israel, consolidado en Australia y hoy dedicado a investigar cómo asegurar el acceso al agua en un mundo cada vez más exigente.Y en un país donde la sequía, el crecimiento de la minería y el cambio climático obligan a tomar decisiones de largo plazo, su mensaje fue claro: las soluciones existen, pero requieren visión, innovación y la capacidad de aprender de quienes ya enfrentaron los mismos desafíos.

Mundial de Fútbol y el recuerdo de la Shoá: "No Fue un Juego": El fútbol como espejo de la tragedia

Cada cuatro años, la Copa Mundial de Fútbol paraliza al planeta. Es una fiesta de banderas y hermandad ajena a los dolores del mundo. Sin embargo, el deporte nunca es neutral; está indisolublemente ligado al devenir de la humanidad, y el fútbol tiene una memoria oculta que no debe ser olvidada.Bajo esta premisa la muestra "No Fue un Juego: el fútbol durante el Holocausto", presentada por el Museo Judío de Chile en el Centro Cultural Carabineros hasta el próximo 26 de julio, recuerda -precisamente cuando todas las miradas se dirigen al Mundial de Fútbol- que la exclusión, los prejuicios y el antisemitismo lograron permear este deporte de las formas más inimaginables.Una investigación de alcance internacionalIdeada por el periodista argentino Leonardo Albajari, la muestra revela la perversa utilización del deporte como una eficaz herramienta de propaganda nazi, y por otro lado, revela que el fútbol fue un espacio de resistencia espiritual a la vez que una dramática cuestión de vida o muerte.La propuesta cuenta con un indiscutible valor educativo que ha sido reconocido y premiado internacionalmente.El camino de la segregación: De las canchas a la exclusiónUno de los hitos documentados en la muestra aborda la velocidad con la que el nazismo contaminó el tejido deportivo germano. Corría el año 1933 cuando, mediante la tristemente célebre Declaración de Stuttgart, los principales clubes alemanes decidieron, por iniciativa propia y antes de que las leyes del Estado los obligaran formalmente, excluir a todos sus jugadores, entrenadores y comisiones directivas de origen judío.La población judía solo podría practicar este deporte dentro de sus propios clubes comunitarios y ligas segregadas, como la Maccabi o la Schild. Este último bastión de identidad deportiva sirvió como refugio frente a la hostilidad exterior, hasta que en 1938 las autoridades del Tercer Reich prohibieron definitivamente cualquier tipo de actividad deportiva judía, completando el ciclo de aislamiento social previo a las deportaciones masivas.La frágil línea de la supervivencia en los camposQuizás el aspecto más estremecedor del proyecto de Albajari radica en retratar el fútbol en las fronteras de la muerte. En campos de concentración y exterminio como Auschwitz, existieron campos de juego improvisados o deliberadamente construidos a escasos metros de las cámaras de gas y los crematorios, donde los oficiales de las SS obligaban a los prisioneros a disputar partidos para su propio entretenimiento dominical.En ese entorno, las habilidades con el balón trazaban una frontera invisible pero real entre la vida y la ejecución inmediata. Un guardameta ágil o un delantero habilidoso que lograba impresionar a los guardias podía conseguir pequeñas raciones extra de sopa, un trozo de pan adicional o ser reubicado en trabajos menos desgastantes. Aquellos minutos ganados en el campo de juego no eran deporte; eran una tragedia de resistencia física y mental donde el balón se transformaba en una herramienta para intentar sobrevivir.Un llamado al presenteEn momentos donde los discursos de odio, el racismo y la xenofobia reaparecen con fuerza inusitada, "No Fue un Juego" propone mirar el pasado no solo con dolor, sino como una advertencia para el presente. Nos insta a cuidar el deporte como un espacio sagrado de inclusión, resiliencia e identidad.Porque recordar lo ocurrido durante la Shoá a través del fútbol nos enseña que el deporte nunca está verdaderamente aislado de los peligros del extremismo. La exposición alienta a combatir los prejuicios tanto dentro como fuera de la cancha, recordándonos que, incluso en sus momentos más oscuros, el fútbol fue muchísimo más que un juego.

EL APORTE DE LAS BOMBAS “ISRAEL” DE ÑUÑOA Y VALPARAÍSO: 120 años de vida judía institucionalizada en Chile

Cada 30 de junio celebramos el Día del Bombero para honrar su labor, valentía y entrega. Es por eso que hoy queremos destacar que la institucionalidad judía en Chile ha aportado con cuarteles de bomberos en Ñuñoa y Valparaíso. La participación en la creación o funcionamiento de instituciones civiles que nada tienen de religioso, es un orgullo para nuestra comunidad.Ñuñoa, 1954: la pioneraLa primera y más antigua es la Quinta Compañía de Bomberos de Ñuñoa, conocida desde su origen como Bomba Israel. El 5 de agosto de 1954, un grupo de voluntarios —entre ellos León Kleinkopf, Oscar Klein y Adolfo Waissbluth— renunció a la Cuarta Compañía, que había adoptado el nombre de Bomba Árabe, para fundar una compañía propia de la colonia judía. Tras superar los exámenes exigidos por la Comandancia, la Quinta fue reconocida oficialmente el 17 de marzo de 1955 y se incorporó en pleno al Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa el 17 de abril de ese año.Desde entonces, la compañía ha llevado el lema "Superación" y ha hecho del Tikún Olam —la reparación del mundo— su principio de servicio. En 1967 dio un paso pionero en el país: creó la Brigada Juvenil Bomba Israel, la primera de su tipo en Chile, modelo que luego se replicó en decenas de compañías a nivel nacional. Valparaíso, de brigada forestal a Bomba IsraelLa historia de la Decimoquinta Compañía de Valparaíso sigue un camino distinto. Nació en 1971 en el cerro Rodelillo como Brigada N°5. El vínculo con la colectividad judía llegó más de tres décadas después de su fundación. Valparaíso había firmado un convenio de hermandad con la ciudad israelí de Bat Yam, y en 2005 el entonces embajador de Israel en Chile, Josef Regev, visitó la compañía invitado por el alcalde porteño. De ese acercamiento surgió la propuesta de adoptar el pabellón y el nombre de Bomba Israel, decisión que la compañía tomó por consenso, incorporando además el himno y la historia de Israel a su identidad.  Ambas compañías atienden emergencias en sus comunas y las aledañas pero, además, se suman a combatir incendios de gran magnitud como los ocurridos en las regiones de Maule y Valparaíso durante las últimas temporadas.Una misma vocación de servicioÑuñoa y Valparaíso demuestran que la presencia judía en Chile no se sostiene en un solo tipo de institución, sino en una red diversa que se adapta a cada ciudad y época para aportar a una sociedad mejor haciendo eco del Talmud: "Quien salva una vida, salva al mundo entero".

Sydney Altman, Premio Nobel de Química

Sydney Altman nació el 7 de mayo de 1939 en Montreal. Su madre, trabajadora textil, provenía de Polonia, y pertenecía a una familia con gran tradición religiosa, en la que su abuelo era un estudioso del Talmud; su padre era originario de Ucrania, trabajó en granjas colectivas en Canadá y posteriormente fue propietario de una pequeña tienda de comestibles. Se licenció en el MIT antes de comenzar su posgrado en física en la Universidad de Columbia. Abandonó dicho programa tras 18 meses y posteriormente se matriculó en el Centro Médico de la Universidad de Colorado para estudiar biofísica. Tras trabajar en la Universidad de Vanderbilt y en la Universidad de Harvard, Altman se trasladó al Laboratorio de Biología Molecular del MRC en Cambridge, Inglaterra, para realizar una estancia postdoctoral. Luego consiguió un puesto de profesor en la Universidad de Yale en 1971, donde permaneció el resto de su vida. Fue jefe de departamento y decano de Yale College. En Yale, Altman continuó sus estudios sobre la ribonucleasa P, demostrando que la subunidad de ARN de la enzima era responsable de su actividad enzimática. Fue la primera ribozima conocida, y la idea resultó algo controvertida. Las enzimas son sustancias que aceleran los procesos químicos en las células de los organismos sin consumirse. Durante mucho tiempo se creyó que todas las enzimas eran proteínas. Sidney Altman y Thomas Cech demostraron que el ARN también puede funcionar como enzima. Altman estudió una enzima con la capacidad de escindir el ARN. Esta enzima era una combinación de proteína y ARN. Altman descubrió que la enzima perdía su capacidad de escisión si se eliminaba el ARN de la proteína. Posteriormente, también logró demostrar que el ARN por sí solo tenía la misma capacidad de escisión que la enzima. Altman escribió que “muchos de los experimentos que realizamos fueron sencillos desde un punto de vista bioquímico. Lo que no pude aprender de nadie fue la amplia gama de reacciones ante una idea novedosa: una enzima con una subunidad catalítica de ARN”. No obstante, su investigación en Yale le valió a Altman el Premio Nobel de 1989, que compartió con Thomas CechAdemás del Premio Nobel, Altman recibió el Premio Rosenstiel de la Universidad de Brandeis y la Medalla de Oro Lomonosov de la Academia Rusa de Ciencias. Fue elegido miembro de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias y fue miembro tanto de la Academia Nacional de Ciencias como de la Sociedad Filosófica Estadounidense. En 2014, Yale lo nombró profesor emérito de biología molecular, celular y del desarrollo. Aunque se había jubilado oficialmente, el laboratorio de Altman continuó su investigación hasta 2021.Si bien Sidney Altman desarrolló una carrera científica laica y universal, su conexión con el judaísmo trascendió lo cultural y se hizo presente en momentos históricos cruciales. En la Segunda Guerra Mundial, mientras se desempeñaba como oficial en la Marina, Altman organizó y dirigió servicios religiosos de Rosh Hashanah supliendo la falta de rabinos militares. A lo largo de su vida, fue un defensor activo de la libertad académica y científica, expresando su postura en contra de boicots internacionales dirigidos a instituciones académicas de Israel. Viudo de su esposa Ann, falleció el 5 de abril 2022. A Altman le sobreviven sus dos hijos, Daniel y Leah, y cuatro nietos. 

El linaje oculto de Runway: El tejido judío que sostiene el imperio de Miranda Priestly

En el imaginario colectivo, The Devil Wears Prada (2006) es una oda al exceso, la alta costura y la tiranía estética. Sin embargo, para quienes conocen la urdimbre de Manhattan, la película es, en esencia, una narrativa profundamente judía que ha permanecido oculta bajo capas de seda y satén. Con el anuncio de una esperada secuela, la industria vuelve la mirada hacia el origen de este universo que no nació en las pasarelas de París, sino en las raíces de una comunidad que transformó el Garment District en el epicentro del mundo.El génesis de la ficciónLa arquitectura de la historia se apoya en dos pilares de nuestra herencia. Primero, su autora, Lauren Weisberger, quien creció en una familia de firmes valores en Scranton y Allentown antes de graduarse en Cornell. Weisberger no solo aportó su experiencia como asistente de Anna Wintour, sino que inyectó en el personaje de Andy Sachs la clásica lucha de la joven intelectual que debe navegar un entorno que parece rechazar su esencia.Pero el vínculo más fascinante reside en el guion. Aline Brosh McKenna, hija de sobrevivientes del Holocausto e inmigrantes israelíes, fue la encargada de traducir la novela a la pantalla. En una reciente reflexión para el podcast The Mash-Up Americans, Brosh McKenna confesó la verdad que el cine de la época no se atrevía a explicitar: "Andy Sachs es ciertamente judía. Sachs es el nombre de mi abuela... Es una historia sobre una mujer judía, pero eso nunca se mencionaba hace doce años".Miranda Priestly: El secreto de Miriam PrinchekAunque la cultura popular asocia a Miranda Priestly exclusivamente con Wintour, el canon literario de Weisberger revela una verdad mucho más compleja y simbólica. En la novela original, la mujer más poderosa de la moda nació como Miriam Princhek, en el seno de una humilde familia judía ortodoxa.La historia de Miranda es la historia del ascenso y la asimilación: una mujer que debió "limar" sus raíces para conquistar una industria que, históricamente, ha tenido una relación ambivalente con la identidad externa. Miranda no es solo una villana; es el reflejo de la resiliencia y la reinvención necesaria para liderar un mundo donde el apellido y la procedencia solían dictar el límite del éxito.El Manhattan que cosieron nuestros abuelosNo se puede entender el éxito de la revista Runway sin reconocer que la industria editorial y de confección en Nueva York fue levantada por manos judías. Desde los sastres que llegaron de Europa del Este a finales del siglo XIX hasta los grandes magnates de la actualidad, la moda neoyorquina es, por definición, un legado de nuestra diáspora.La participación judía en esta industria no es tangencial; es estructural. Como señaló la Dra. Lorynn Divita en una reciente conferencia sobre el espíritu de la época en la moda: "La necesidad de autenticidad implica un toque humano, empatía y verdad", elementos que la comunidad ha aportado al negocio desde la época de los talleres de costura en el Lower East Side hasta las juntas directivas de los grandes conglomerados de lujo actuales.Hoy, mientras esperamos el regreso de estos personajes a la pantalla grande, la industria ya no oculta sus nombres. La historia detrás de El Diablo viste de Prada nos recuerda que, debajo del cerúleo y las pieles, late el corazón de una cultura que no solo viste a Nueva York, sino que la diseñó desde sus cimientos. La secuela no solo traerá nuevas tendencias, sino que enfrentará a un mundo que, finalmente, parece listo para reconocer quiénes son los verdaderos arquitectos del estilo.

Israel mira desde afuera la negociación que puede redefinir Medio Oriente

La escena resume una realidad incómoda para Israel. Después de una operación conjunta con Estados Unidos destinada a golpear decisivamente al régimen iraní, ese mismo régimen aparece ahora sentado en una negociación internacional. Israel, en cambio, mira desde afuera.Un diagnóstico duro viene de Danny Citrinowicz, investigador senior sobre Irán en el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel. En declaraciones a Reuters, describió el acuerdo como una “catástrofe” estratégica para Israel: “Fuimos a derrocar al régimen con respaldo de Estados Unidos y terminamos con Washington dándole legitimidad y fortaleciendo al mismo régimen que queríamos derribar”.El problema es que Irán ha demostrado durante décadas una notable capacidad para convertir la presión internacional en tiempo, concesiones y margen de maniobra. La pregunta israelí, por lo tanto, no es solo qué firmará Teherán, sino quién verificará su cumplimiento y qué ocurrirá si vuelve a incumplir.La preocupación no es solo israelí. Michael Ratney, exembajador estadounidense en Arabia Saudita y analista de CSIS, advirtió que “los iraníes son muy buenos haciendo que las negociaciones sobre su expediente nuclear duren tanto como ellos quieren que duren”. Para Jerusalén, esa es precisamente la sospecha de fondo: que el plazo de 60 días termine convertido en otra forma de comprar tiempo.En concreto, el memorando abre una ventana de 60 días para avanzar hacia un acuerdo final. En ese plazo se discutirán los puntos centrales: el uranio enriquecido, las inspecciones internacionales, el programa nuclear, los misiles, el alivio de sanciones y la estabilidad de los frentes regionales. El vicepresidente JD Vance afirmó que se había establecido una “buena base” para un acuerdo exitoso. Pero esa frase, recibida con optimismo en Washington, suena mucho más ambigua desde Israel.El motivo es simple: para Israel, el expediente iraní nunca ha sido solo nuclear. Irán no amenaza únicamente desde sus instalaciones atómicas, sino también desde la red de milicias, aliados y proxies que ha construido en el Líbano, Siria, Irak, Yemen y Gaza. Por eso, cuando Washington habla de proteger al mismo tiempo “la seguridad de Israel” y “la soberanía del Líbano”, como dijo Vance en Suiza, en Jerusalén aparece una pregunta inmediata: ¿hasta dónde puede ser soberano el Líbano mientras Hezbolá mantenga un poder militar que escapa al control del Estado?Netanyahu lo expresó en términos militares al afirmar que los combatientes israelíes en el sur del Líbano tienen “completa libertad de acción” para frustrar amenazas contra ellos o contra los residentes del norte de Israel. Esa frase resume una doctrina compartida por gran parte del establishment de seguridad israelí, más allá del gobierno de turno: Israel no aceptará quedar atado por un marco diplomático que le impida actuar frente a amenazas inmediatas.Las tensiones que marcan la política interna Israel se encamina hacia elecciones en los próximos meses y el debate sobre Irán se convertirá inevitablemente en una cuestión electoral. Las encuestas recientes muestran al Likud aún competitivo, pero con un bloque oficialista debilitado; al mismo tiempo, figuras como Gadi Eisenkot y Naftali Bennett aparecen como posibles articuladores de una alternativa.La clave no será solamente quién obtiene más escaños, sino quién puede formar gobierno. Bennett conserva una ventaja política particular: es de derecha, tiene credenciales en seguridad y podría resultar más aceptable para votantes que rechazan a Netanyahu pero no quieren un giro ideológico hacia la izquierda. Eisenkot, por su parte, aporta prestigio militar. Lapid sigue siendo un actor central del campo opositor, aunque con menor capacidad de penetrar en sectores de derecha. Sin Netanyahu, un gobierno encabezado por Bennett, Eisenkot u otra figura de centro-derecha intentaría probablemente recomponer la coordinación institucional con Washington, reducir tensiones personales y reconstruir confianza con sectores tanto del Partido Republicano como del Partido Demócrata, además de Europa. El estilo sería distinto; los objetivos, no tanto. Cualquier gobierno israelí exigirá que Irán no obtenga armas nucleares, que las inspecciones sean reales y que Israel conserve libertad de acción frente a Hezbolá y otros brazos iraníes. El tablero internacionalAunque la negociación nuclear con Irán y la expansión de los Acuerdos de Abraham no son lo mismo, Trump ha intentado vincular ambos procesos políticamente: según Reuters, el 25 de mayo pidió a Arabia Saudita, Qatar, Pakistán y Turquía, entre otros, sumarse en bloque a los acuerdos de normalización con Israel, como parte de su esfuerzo por cerrar la guerra con Irán. Allí la pieza central es Arabia Saudita. Una normalización entre Riad y Jerusalén podría reordenar Medio Oriente en favor de un bloque más pragmático, sunita y alineado con Estados Unidos, frente al eje revolucionario liderado por Irán.No es casual que documentos de Hamás revelados en Israel indiquen que uno de los objetivos del ataque del 7 de octubre era impedir la normalización entre Israel y Arabia Saudita. Para Hamás y para Irán, un acuerdo saudí-israelí no sería solo un gesto diplomático: sería una amenaza estratégica, porque consolidaría una región menos dependiente de la lógica de las milicias y más orientada a la cooperación económica, tecnológica y de seguridad.Neil Quilliam, investigador asociado de Chatham House, advirtió en una pieza de Reuters que Arabia Saudita estuvo “casi a bordo de la normalización” hace algunos años, pero que hoy está “lejos de eso”. Para Israel, la oportunidad saudí sigue siendo estratégica; para Riad, en cambio, el costo político de acercarse a Jerusalén sigue siendo alto mientras Gaza y la cuestión palestina dominen la conversación regional.Qatar ocupa un lugar distinto. Es aliado cercano de Estados Unidos, mediador y actor diplomático con canales abiertos hacia múltiples bandos. Pero en Israel su imagen está marcada porque durante años albergó a líderes de Hamás y mantuvo vínculos financieros y políticos con la organización. Por eso, no debe ser presentado como un candidato natural a los Acuerdos de Abraham. Su papel no es el de socio estratégico de normalización, sino el de mediador útil, influyente y, para muchos israelíes, problemático.Con Europa, la tensión ha sido persistente en los últimos años. Un nuevo gobierno israelí podría mejorar el tono, abrir canales y reducir parte de la desconfianza, especialmente si no depende de figuras que Europa considera extremas. Pero las diferencias de fondo no desaparecerían. Gaza, Cisjordania, asentamientos, ayuda humanitaria, Líbano, Irán y el uso de la fuerza seguirían marcando la agenda.Para Israel, Europa es importante en comercio, tecnología, legitimidad diplomática y cooperación regional. Pero también es vista, muchas veces, como un actor que exige moderación sin ofrecer garantías de seguridad equivalentes. Una coalición más pragmática podría administrar mejor esa tensión, pero difícilmente podría eliminarla.¿Qué podría ocurrir al término de las negociaciones?Si Irán no entrega el uranio, bloquea inspecciones o incumple sus compromisos, Washington tendría varias opciones: extender las negociaciones, endurecer sanciones o restaurar una amenaza militar creíble, entre otras. Para Jerusalén, el peor escenario sería una diplomacia sin consecuencias: un proceso que frene a Israel y alivie a Irán.Netanyahu ha dicho que, “con acuerdo o sin acuerdo”, Irán no tendrá armas nucleares mientras él sea primer ministro. Pero esa frase podría ser pronunciada por casi cualquier líder israelí viable. La diferencia no está en el objetivo final, sino en la forma de alcanzarlo: confrontación directa o presión internacional.Así, el régimen que muchos creían que debía ser neutralizado vuelve a negociar. Sus aliados regionales siguen activos. Arabia Saudita calcula, Qatar media, Europa presiona y Estados Unidos decide. Israel, mientras tanto, mira desde afuera una mesa que puede definir su seguridad, su política exterior y quizás también su próximo gobierno.

La Cosmogonía Visual y el Retorno de Mauricio Avayú

Hay una voz interna que guía la mano de Mauricio Avayú, un mandato que trasciende la técnica y se sumerge en las profundidades de la mística judía. Para este artista visual, cada lienzo es una exégesis, una forma de corregir errores históricos y una búsqueda incansable de la excelencia. "Donde la mano no trabaja con el alma en conjunto, no hay arte", suele decir citando a Da Vinci, pero en su caso, esa alma está impregnada de la sabiduría milenaria del Tanaj y la Cábala. Su vínculo con el arte sagrado comenzó mucho antes de los grandes formatos y las exposiciones internacionales, ya en el Instituto Hebreo, dibujó a Abraham destruyendo los ídolos de su padre, una imagen potente que terminó en el anuario escolar y que marcaría su primer contacto con el dibujo bíblico. Sin embargo, el camino hacia la consagración no fue lineal. Avayú se formó como diseñador industrial, una carrera que hoy se manifiesta en la lógica estructural de su obra. "Yo hago una armadura y tiene los pernos y los remaches en los lugares que tiene que estar", explica, subrayando que en su obra el realismo no es solamente visual, sino también conceptual y espiritual.El Rigor de la Línea y el Hemisferio DerechoLa verdadera transformación de Mauricio ocurrió bajo la tutela de Hernán Valdovinos, un maestro de disciplina extrema. Tras años de búsqueda, el encuentro se produjo de manera casi providencial en las afueras de Santiago. Valdovinos lo sometió a seis meses de tirar únicamente líneas rectas. "Lo que hace es que alineas tu mano perfecta con tu ojo", relata Mauricio, pero el trasfondo era mayor: se trataba de silenciar el hemisferio izquierdo —el del ego, el hambre y el miedo— para abrir el derecho, donde reside la intuición y la conexión con el alma. Este proceso dio paso a lo que él llama "errores divinos", uno de los conceptos más importantes dentro de su lenguaje artístico. En su obra sobre la Escalera de Jacob, actualmente en Taiwán, pintó el viento en direcciones opuestas entre el cielo y la tierra sin darse cuenta. Al percatarse, estuvo a punto de borrarlo, hasta que comprendió la profundidad del error: en los cielos la energía es puro Jésed (bondad, derecha), mientras que en el mundo material la energía fluye distinto. "Estaba perfecto. Si lo hubiera pensado, jamás se me hubiera ocurrido", confiesa, contando que su obra es a menudo una co-creación con una energía superior. Corrigiendo a los Gigantes: El Mural de la ToráLa ambición de Mauricio se cristalizó al observar las imprecisiones teológicas en las grandes obras del Renacimiento. Al ver la Capilla Sixtina, notó que Miguel Ángel, aunque genio de la anatomía, desconocía los detalles de la Torá. "Están cambiando la historia", pensó al ver representaciones que no se ajustaban al texto sagrado. Así nació su proyecto de vida: el Mural de la Torá, una obra monumental de 50 metros de largo. Cada uno de sus paneles responde a la proporción matemática de 2,5 por 1,5, basada en las medidas que, según la Torá, Dios entregó a Moshé para la construcción del Arca de la Alianza. Sus lienzos replican esta geometría sagrada, permitiendo que el espectador, al observar los 40 paneles, recorra los ciclos espirituales necesarios para recibir la revelación. Es un trabajo donde la libertad nace de la limitación: "Cuando tú tienes tantas limitaciones, es cuando más libre eres". Para pintar el árbol del conocimiento, por ejemplo, Avayú no apela a la fantasía, sino a los textos que sugieren que era una higuera, basándose en que Adán y Eva se cubrieron con sus hojas. Un Embajador del Arte Judío en el MundoDesde su galería en Aventura, Florida —una zona con una de las mayores concentraciones de vida judía fuera de Israel—, Mauricio ha llevado su mensaje a las más altas esferas. Sus obras han sido recibidas por líderes como Benjamín Netanyahu, Javier Milei, Michelle Bachelet, Vicente Fox; la Vicepresidencia de Taiwán, Hsiao Bi-khim; el Alcalde de Jerusalem, Moshe Lion; el ex Rabino en Jefe de Israel, Meir Lau y el animador chileno Mario Krrutzberger.  El Papa Francisco, León XIV, al recibir una imagen de Abraham albergando a los ángeles, destacó la transparencia de los ojos, un detalle que el artista considera vital porque "es lo que le da vida a un cuadro". Pero más allá de los mandatarios, es el impacto en el espectador común lo que define su éxito. Mauricio recuerda a un prominente abogado chileno llorando frente a uno de sus cuadros, o a una familia en el Museo Rivera de México que se detuvo en silencio absoluto, conmovida por la conexión emocional de la obra. "El arte tiene esa capacidad que va más allá... te humaniza", reflexiona frente al avance de la inteligencia artificial. El Retorno al MercazEl próximo 30 de junio, el Mercaz del Círculo Israelita se convertirá en el epicentro de este reencuentro. Para Mauricio, este espacio representa su origen: él mismo diseñó la estructura que hoy permite exhibir arte en el Hall de las Sinagogas. En esta ocasión, traerá una propuesta variada que incluye Originales y "Prints" intervenidos: Reproducciones en tela sobre las que el artista vuelve a pintar para darles un carácter único. Impresiones en seda: Obras que adquieren un brillo y una intensidad de color excepcional, entregadas recientemente a alcaldes en Florida y Jerusalem. Esculturas de corazones: Piezas tridimensionales que incorporan el nombre de Shadai, funcionando como códigos de protección y guardianes de las puertas de Israel y, Simbología viva: El León de Judá y retratos como "El escriba a través del espejo", donde el espectador debe usar un reflejo para leer correctamente el texto, simbolizando la conexión entre el mundo material y el espiritual. La exposición no será solo una muestra pasiva. Mauricio estará presente para dialogar con los asistentes y revelar las múltiples capas de significado ocultas en cada composición. "Es una exposición de arte que se explica y se aprende mucho de Torá", afirma. Cada piedra en el piso de sus paisajes, cada dirección del viento y cada tono de color cuenta una historia de nuestra sabiduría. Es una invitación a buscar sentido en un mundo que a menudo parece haberlo perdido, un viaje desde el pincel de un hombre hacia el corazón de un pueblo. -------------------------------------El Escriba a Través del EspejoEn esta obra, Mauricio Avayú representa a un sofer escribiendo un Sefer Torá en el instante inicial del Bereshit. El personaje posee una inquietante particularidad: al caminar frente a la pintura, el escriba no solo sigue al espectador con la mirada, sino también con el movimiento completo de su cabeza, generando una presencia casi viva.El secreto espiritual de la obra se revela a través del espejo. El texto hebreo del Sefer Torá fue escrito deliberadamente al revés, de izquierda a derecha. Solo al reflejarlo puede leerse correctamente. En ese instante ocurre una transformación simbólica: el escriba, originalmente diestro, pasa a verse como zurdo. Para Avayú, esto representa la activación del hemisferio derecho, asociado a la intuición, las emociones y la dimensión espiritual del ser humano.La composición guarda además un detalle oculto: la pluma del escriba apunta exactamente hacia la palabra “Or”, que en hebreo significa “Luz”, aludiendo al primer acto de la creación y a la idea de que toda revelación espiritual comienza iluminando aquello que permanece oculto.Am Israel ChaiLa obra “Am Israel Chai” de Mauricio Avayú presenta al León de Yehudá emergiendo con fuerza y solemnidad desde una estructura de piedra ancestral, rodeado por el Shema Israel flotando a su alrededor como un campo espiritual de protección sobre el pueblo judío. El león representa a Yehudá, origen del nombre Yehudim, recordándonos que la identidad judía nace de esa tribu y de su conexión directa con la fuerza espiritual y la continuidad de Israel.En la parte superior de la obra aparece una secuencia aparentemente simple de ladrillos: cinco, cuatro y uno. Sin embargo, detrás de esta composición se esconde un complejo código místico. El número 541 corresponde a la gematría de la palabra Israel, situada justo debajo de los bloques. A su vez, el cinco representa la letra Hei, el cuatro representa la letra Dalet —Delet, “puerta” en hebreo— y el uno simboliza a Dios. La composición revela entonces una idea central: la Hei se transforma en la puerta hacia lo divino.La simbología se profundiza aún más al observar el nombre Yehudá. Si a Yehudá se le retira la letra Dalet, la “puerta”, permanece el Nombre Sagrado: Yud Kei Vav Kei. De este modo, la obra plantea que Yehudá contiene en sí mismo el acceso espiritual hacia Dios.Pero quizás uno de los secretos más ocultos de la pintura aparece cuando el espectador contempla la estructura completa: el marco de piedra y ladrillos que rodea al león forma discretamente la silueta de un ojo de cerradura. Entonces todo cobra sentido. El León de Yehudá no es solamente un símbolo de fuerza y supervivencia; es también la llave espiritual capaz de abrir la puerta hacia la luz, la identidad y la conexión divina.El Toro de JerusalemEl Toro simboliza el peso y la fuerza de las tradiciones del pueblo judío. Su armadura desgastada representa las innumerables batallas, persecuciones y desafíos que han debido superarse a lo largo de la historia, mientras que sobre ella se encuentra grabado el versículo del Salmo 137:«Si me olvidare de ti, oh Jerusalén, que mi diestra pierda su destreza».Las piedras del suelo forman la secuencia 7-5-7-7, cuya suma es 26, el valor numérico del Nombre Divino, y las ocho piedras del Kotel que aparecen al fondo evocan la eternidad y la alianza inquebrantable entre Dios y Su pueblo.Más que un símbolo de poder, esta obra es un homenaje a la fe, la memoria, la resiliencia y la esperanza de un pueblo cuya historia continúa viva.