publicado hace 6 días

WIZO CEFI: Israel al servicio de la educación chilena

Invitadas por la Embajada de Israel en Chile para conocer de primera mano la realidad del país y compartir experiencias, María Jesús Ponce, exdirectora de la Escuela Israel de Santiago, y Ruth Dini Valenzuela, directora de la Escuela República de Israel de Arica —ambas de la red WIZO - CEFI—, recorrieron universidades, centros de innovación, sitios históricos y comunidades. A su regreso, coinciden: el país sorprende por sus avances tecnológicos, pero sobre todo por la fortaleza humana que sustenta su desarrollo.En apenas unos kilómetros conviven la espiritualidad de Jerusalem, la energía de Tel Aviv, la vanguardia científica y comunidades que intentan reconstruirse tras la tragedia del 7 de octubre de 2023. La ruta de las educadoras incluyó el Instituto Weizmann, el Technion, el Centro Peres para la Paz y la Innovación, el kibutz Nir Oz y el sitio del festival Nova, además de reuniones con la Cancillería israelí.Entre la historia y el futuroUno de los aspectos que más impactó a ambas fue el contraste entre la profundidad histórica de Jerusalem y el dinamismo de Tel Aviv. Para María Jesús Ponce, recorrer Jerusalem significó encontrarse con escenarios que solo habitaban en los relatos bíblicos que estudió desde niña. "Caminar por las calles donde ocurrieron hechos fundamentales de la historia espiritual de la humanidad fue un hito inolvidable", señala, destacando la capacidad del país para proyectarse al futuro sin renunciar a sus raíces.Ruth Dini describe la experiencia desde la clásica máxima local: "En Jerusalem se reza; en Tel Aviv se disfruta; en Haifa se trabaja". Una convivencia con maticesEl viaje derribó visiones simplificadas sobre la zona. Ponce recuerda especialmente una conversación en Jerusalem con ciudadanos palestinos. Una frase quedó grabada en su memoria: "Esto no es Israel contra Palestina; es Israel contra un grupo terrorista". Este encuentro le permitió entender los matices de una realidad que se muestra en blanco y negro.Asimismo, Ruth Dini observó que la convivencia cotidiana se da con total naturalidad en universidades, centros de investigación y en las calles, donde personas de diferentes orígenes comparten el mismo espacio urbano.Lecciones para las aulas chilenasComo líderes educativas, la observación del sistema escolar y académico fue prioritaria. María Jesús Ponce destaca la articulación entre el mundo académico, el sector privado y el Estado. "La innovación no depende únicamente de la tecnología; depende de una actitud frente al error y al aprendizaje", afirma. Su meta ahora es promover en Chile el pensamiento crítico y una cultura escolar orientada a la investigación desde edades tempranas.Ruth Dini subraya el énfasis que Israel otorga a la formación ciudadana, la responsabilidad comunitaria y el pensamiento crítico. A su regreso, asegura que buscará reforzar en su establecimiento de Arica valores como el respeto, la resiliencia y la libertad, además de apuntalar las áreas de lectura, matemáticas y ciencias.Trascendencia y gratitudAl sintetizar la experiencia, Ponce elige la palabra "trascendencia" y evoca la imagen de una calle donde conviven la piedra milenaria y la tecnología del mañana. Dini se queda con la sensación de haber descubierto algo inalcanzable desde la distancia: "Ningún video o película retrata la belleza del país".Ponce concluye con un profundo agradecimiento a WIZO por abrirles esta oportunidad estratégica con la embajada: "Esta experiencia transformó mi perspectiva personal y profesional. Regresé con la mente colmada de ideas innovadoras y el firme compromiso de honrar esta oportunidad a través de una gestión educativa con sentido de trascendencia, que enriquezca el futuro de los estudiantes en la comunidad que me toque liderar".Entrevista a Evelyn Schatloff G., presidenta WIZO Chile¿Qué es lo que más destaca de la red “Escuelas República de Israel”?Se trata de uno de los proyectos más significativos que WIZO Chile ha desarrollado a lo largo de su historia con cerca de seis mil alumnos en la actualidad. WIZO - CEFI (PASI), creada en 1974, ha permitido a nuestra institución amadrinar 14 establecimientos educacionales ubicados desde Arica hasta Traiguén, construyendo un vínculo permanente entre Chile e Israel a través de la educación.  ¿Qué programas podría destacar?Desde hace más de dos décadas, WIZO - CEFI (1974-2026) desarrolla el Seminario ‘Sembrando Educación’, Rene Cogan Z"L, que reúne anualmente a directivos y docentes de la Red, promoviendo la innovación pedagógica, el liderazgo educativo y el intercambio de experiencias. Además, estos tres últimos años comenzamos el programa de WIZO - CEFI, LEGO Challenge – SparkTalents, que busca acercar a los estudiantes de las Escuelas República de Israel al mundo de la educación STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) mediante una metodología práctica, creativa y colaborativa basada en la robótica educativa con LEGO.  ¿Cómo surge este viaje? Este viaje surge de la Embajada de Israel en Chile y WIZO CEFI, que cumple un rol importante en promover una visión amplia y auténtica de Israel, basada en el diálogo y la educación.Premiar a estas dos directoras refleja el espíritu que inspira a WIZO Chile: construir puentes, promover la educación y contribuir a un mundo mejor para las futuras generaciones, realizando Tikun Olam. 

publicado hace 20 días

EL APORTE DE LAS BOMBAS “ISRAEL” DE ÑUÑOA Y VALPARAÍSO: 120 años de vida judía institucionalizada en Chile

Cada 30 de junio celebramos el Día del Bombero para honrar su labor, valentía y entrega. Es por eso que hoy queremos destacar que la institucionalidad judía en Chile ha aportado con cuarteles de bomberos en Ñuñoa y Valparaíso. La participación en la creación o funcionamiento de instituciones civiles que nada tienen de religioso, es un orgullo para nuestra comunidad.Ñuñoa, 1954: la pioneraLa primera y más antigua es la Quinta Compañía de Bomberos de Ñuñoa, conocida desde su origen como Bomba Israel. El 5 de agosto de 1954, un grupo de voluntarios —entre ellos León Kleinkopf, Oscar Klein y Adolfo Waissbluth— renunció a la Cuarta Compañía, que había adoptado el nombre de Bomba Árabe, para fundar una compañía propia de la colonia judía. Tras superar los exámenes exigidos por la Comandancia, la Quinta fue reconocida oficialmente el 17 de marzo de 1955 y se incorporó en pleno al Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa el 17 de abril de ese año.Desde entonces, la compañía ha llevado el lema "Superación" y ha hecho del Tikún Olam —la reparación del mundo— su principio de servicio. En 1967 dio un paso pionero en el país: creó la Brigada Juvenil Bomba Israel, la primera de su tipo en Chile, modelo que luego se replicó en decenas de compañías a nivel nacional. Valparaíso, de brigada forestal a Bomba IsraelLa historia de la Decimoquinta Compañía de Valparaíso sigue un camino distinto. Nació en 1971 en el cerro Rodelillo como Brigada N°5. El vínculo con la colectividad judía llegó más de tres décadas después de su fundación. Valparaíso había firmado un convenio de hermandad con la ciudad israelí de Bat Yam, y en 2005 el entonces embajador de Israel en Chile, Josef Regev, visitó la compañía invitado por el alcalde porteño. De ese acercamiento surgió la propuesta de adoptar el pabellón y el nombre de Bomba Israel, decisión que la compañía tomó por consenso, incorporando además el himno y la historia de Israel a su identidad.  Ambas compañías atienden emergencias en sus comunas y las aledañas pero, además, se suman a combatir incendios de gran magnitud como los ocurridos en las regiones de Maule y Valparaíso durante las últimas temporadas.Una misma vocación de servicioÑuñoa y Valparaíso demuestran que la presencia judía en Chile no se sostiene en un solo tipo de institución, sino en una red diversa que se adapta a cada ciudad y época para aportar a una sociedad mejor haciendo eco del Talmud: "Quien salva una vida, salva al mundo entero".

publicado 19 Junio 2026

Ellos ya dieron el ejemplo. Ahora nos toca a nosotros.

Al concluir el primer semestre del año escolar, como Fobeju nos llenamos de alegría de saber que gracias al fondo de becas, niños y jóvenes de nuestra comunidad han podido continuar su educación judía en el Instituto Hebreo.Es un logro que nos llena de orgullo, y que solo es posible gracias a nuestros Amigos Fobeju, dentro de los cuales hay un grupo muy especial, que nos demuestra que aunque muchas veces pensamos que somos los adultos quienes estamos educando, terminan siendo ellos quienes más nos enseñan.De marzo a junio los alumnos de 3° a 7° Básico del Instituto Hebreo participaron en una campaña muy especial impulsada por Fobeju, donde cada uno recibió una alcancía con la misión de ayudar a financiar las becas que permiten que sus compañeros puedan continuar en el colegio. Durante meses ahorraron y organizaron pequeñas acciones para aportar a una causa que los trasciende.Verlos con su entusiasmo y alegría al ayudar nos deja una enseñanza profunda.Muchas veces hablamos de la importancia de la continuidad judía como un desafío comunitario, pero fueron precisamente los niños quienes nos recordaron que no se trata de una idea abstracta: es una responsabilidad concreta que recae sobre cada uno de nosotros.Entendieron que el bienestar de otro niño judío también es su responsabilidad y que cada acción, por pequeña que parezca, puede marcar una diferencia significativa en la vida de alguien más.Si nuestros niños son capaces de asumir este compromiso con tanta generosidad, ¿qué nos corresponde hacer a nosotros como adultos?Asegurar que ningún niño judío quede fuera de nuestra comunidad por razones económicas debe ser una misión colectiva, pero también debemos tomarlo como una responsabilidad individual.Los niños ya dieron el primer paso y nos mostraron que la solidaridad no tiene edad. Ahora nos toca a nosotros seguir su ejemplo, asumir nuestro rol de guardianes unos de otros y trabajar juntos para que cada niño que necesite apoyo pueda continuar creciendo, aprendiendo y construyendo su futuro dentro de nuestra comunidad.Queremos agradecer a todos los estudiantes, a sus familias y a quienes hicieron posible esta iniciativa, y también invitar a quienes aún no son Amigos Fobeju a sumarse hoy con una donación mensual… Hoy porque es ahora cuando tenemos que movilizarnos juntos para seguir construyendo oportunidades que cambian vidas. Pueden hacerlo a través de www.fobeju.cl

publicado 07 Mayo 2026

Comunidad activa: Embajadores y voluntarios de Fundación Fobeju

En toda comunidad que aspira a proyectarse en el tiempo, hay pilares silenciosos pero fundamentales que sostienen su continuidad. En nuestro caso, uno de ellos —y quizás el más importante— es la educación judía.Como Fundación Fobeju, estamos orgullosos de contribuir a este propósito, velando por las becas que permiten a cientos de alumnos mantenerse en el Instituto Hebreo y así preservar nuestra identidad.Lograrlo es un desafío enorme que solo puede sostenerse con el compromiso de muchos: familias, voluntarios, estudiantes, exalumnos y toda una comunidad que entiende que el futuro se construye hoy.Además de nuestros Amigos Fobeju, que contribuyen económicamente al fondo de becas, valoramos profundamente la red de voluntarios que hemos ido construyendo en el tiempo, quienes cumplen un rol clave en nuestra labor.Los Embajadores Fobeju son un puente vivo dentro de la comunidad: conectan a las familias del colegio, a sus egresados y a la comunidad judía en general. Transmiten información, motivan, inspiran y movilizan, fortaleciendo así el sentido de unidad, pertenencia y propósito compartido de preservar la educación judía en Chile.Este 2026, como cada año, la red de Embajadores se enriquece con la incorporación de más de 60 madres y padres de todos los niveles del Instituto Hebreo, quienes se han sumado con un compromiso ejemplar. Comprenden que su rol es fundamental para reducir la brecha existente en el financiamiento de becas para la generación de sus hijos, y actúan con una mirada generosa: pensando no solo en sus propios niños, sino también en sus compañeros.El reciente encuentro de Embajadores fue reflejo de este espíritu. Una jornada marcada por la emoción, la energía compartida y la convicción de que, trabajando juntos, es posible generar un impacto real y significativo.Esta red la conforman también voluntarios que, sin ser parte de la comunidad escolar del Instituto Hebreo, han decidido involucrarse activamente con la Fundación. Personas que aportan su tiempo, ideas, gestión y acción, y que, aún sin un vínculo directo con el colegio, se sienten profundamente parte de la misión de Fobeju. Su compromiso nos enriquece a todos, recordándonos que esta causa trasciende los límites de una institución y nos convoca a todos.Y es que cuando hablamos de becas, no hablamos solo de apoyo económico. Hablamos de oportunidades, de identidad, de pertenencia y de futuro. Hablamos de una educación judía que se preserva y se fortalece “de generación en generación” gracias al compromiso colectivo.Los Embajadores y voluntarios de Fundación Fobeju son, en esencia, la expresión viva de una comunidad activa: una comunidad que no solo cree en su misión, sino que trabaja día a día para hacerla realidad.Estamos profundamente agradecidos por cada uno de ellos. Su compromiso, generosidad y dedicación hacen posible que sigamos avanzando con fuerza y propósito. Gracias a ellos y a nuestros Amigos Fobeju podemos seguir asegurando que todos los niños que lo necesitan tengan la oportunidad de continuar su educación en el Instituto Hebreo, fortaleciendo así el presente y el futuro de toda nuestra comunidad.

publicado 21 Noviembre 2025

Alejandro Fosk: “La educación lo es todo; apoyar a los niños es nuestra misión”

FOBEJU es la fundación que, desde hace años, garantiza algo esencial para la comunidad judía: que ningún niño o joven quede fuera de la educación judía por razones económicas.Hoy la fundación acompaña a 110 familias y 190 niños y niñas del Instituto Hebreo, entregando becas que les permiten formarse, crecer y participar plenamente de la vida escolar y comunitaria. La necesidad es enorme: se requieren más de 900 millones de pesos al año para cubrir becas.La Fundación ha desarrollado múltiples formas de donar: aportes únicos, membresías “Amigos FOEJU”, compra de certificados solidarios y una tienda con productos judaicos. Además, permite donaciones de empresas en Chile y aportes desde Estados Unidos con beneficios tributarios. Conversamos con su presidente, Alejandro Fosk, quien nos contó qué lo mueve: “Es muy bonito dar… La tzedaká es algo para el alma. Pedir es hacerle un favor a quien está dando, porque se le entrega la posibilidad de mejorar como persona, más aún cuando se trata de que un niño tenga educación judía”.Fosk – quien se declara orgulloso del trabajo “24/7” del equipo que sostiene la operación diaria- recuerda un dato que lo marcó: “Hace dos años, de nueve alumnos con puntaje nacional, seis eran becados”. Para él, ese dato lo resume todo.“El impacto que tiene una beca sobre un niño, sobre una familia, la posibilidad de trascender y generar movilidad social, es tremendo. La educación lo es todo —afirma—. Por eso tenemos que apoyar al colegio y a los niños. Esa es nuestra misión”.—¿Qué motivó esta campaña?“Necesitamos 900 millones de pesos cada año solo para cubrir becas. Hacia final de año estábamos 150 millones lejos de la meta, por eso, desde el 9 de octubre al 9 de noviembre hicimos esta campaña para reunir lo que faltaba y asegurar la permanencia de esos 190 alumnos en el Instituto Hebreo".—¿A qué atribuyes el éxito de la recaudación?“Fue un buen modelo. Contamos con muchísimos voluntarios: uno por cada nivel del colegio, exalumnos, apoderados… Y el domingo 9 de noviembre hicimos una Llamatón, dedicándonos exclusivamente a llamar a posibles donantes para pedirles un aporte único, y a nuestros “Amigos  FOBEJU”, para que hicieran un esfuerzo adicional en el marco de la campaña.Estamos muy contentos: cumplimos la meta para financiar becas, y es la primera vez que lo logramos de esta forma”.—¿Cómo mantendrán el compromiso de los donantes ahora que la campaña terminó?“Esta campaña fue momentánea, pero el trabajo continúa como siempre, enfocándonos en buscar recursos de diferentes formas que nos permitan llegar a públicos diversos. Seguiremos con actividades como campeonatos deportivos, impulsando el “Legado” de los IV Medios, luego con el SOAP solidario y muchas otras. No se trata solo de llamar y pedir: buscamos cumplir la meta por distintas vías. Hay que reinventarse constantemente, porque es un desafío permanente y creciente.Las solicitudes de beca se han duplicado en tres años, porque la situación económica de muchas familias se ha deteriorado, por lo que hacemos grandes esfuerzos por cumplir y concientizar que esto es tarea de todos. En este sentido, es clave que las nuevas generaciones tomen la posta, porque antes teníamos una pirámide de grandes donantes; hoy es al revés: son los “Amigos  FOBEJU”, las donaciones pequeñas y medianas, las que sostienen la fundación”.La importancia de donar: un especial llamado a las empresasAlejandro explica que: “ FOBEJU busca amigos, y un amigo puede donar mil pesos o un millón; lo importante es comprometerse mensualmente para asegurar continuidad.A nivel de empresas, entregamos certificados de donación y ahora también contamos con mecanismos para donaciones desde el extranjero con beneficios tributarios. Es algo muy importante en lo que queremos enfocarnos el próximo año”, enfatiza.Todos podemos ser parte  FOBEJU no solo entrega becas: construye futuro, comunidad y continuidad. Cada aporte —grande o pequeño— cambia una vida, y cada vida cambiada, fortalece al pueblo judío. La misión sigue, y todos podemos ser parte. Recuerda que puedes hacer donaciones o hacerte amigo en el siguiente link. https://fobeju.donando.cl/TestimoniosComo parte del llamado, FOBEJU reunió a donantes y becados en distintos videos. Es así como Karina y Daniel se conocen.Mientras ella cuenta que aporta a FOḄEJU por la continuidad del judaísmo, Daniel se acerca y le dice: “Gracias, porque soy una de las personas a las que ayudaste; ojalá algún día pueda hacer la misma mitzvá que tú”, lo que sorprende y emociona a Karina.Del mismo modo se conocen Esteban y Gali; ella se acerca muy emocionada para conocerlo y agradecerle. Él se alegra y le dice: “Yo estuve en tu misma situación”.

publicado 14 Noviembre 2025

Homenaje a Sima Nisis de Rezepka en el marco del Centenario de WIZO

El pasado lunes 3 de noviembre, en una ceremonia cargada de emoción y recuerdos, fue develada una placa en memoria de Sima Nisis de Rezepka Z.L., destacada directora y fundadora del departamento de Cultura de WIZO Chile hace 47 años, en compañía de su familia: su esposo Salo Rezepka, sus hijas Dalia y Lili , su hermana Raquel Nisis de Hasson y su sobrina Yael Hasson.Sima fue una mujer profundamente comprometida con la labor social y comunitaria de WIZO, tanto en Chile como en Israel. Su dedicación, energía y amor por el trabajo voluntario dejaron una huella imborrable en todas las personas que compartieron con ella.A lo largo de su vida, combinó su trayectoria académica con un incansable espíritu de servicio, siendo ejemplo de liderazgo femenino, solidaridad y entrega hacia las causas que promovían el bienestar de mujeres, niños y familias en situación vulnerable.En la tarde del mismo día, durante la ceremonia de inauguración de la Semana del Centenario de WIZO, se entregó además, de manera póstuma, el Reconocimiento Rebecca Sieff a la memoria de Sima. Este galardón, que lleva el nombre de la fundadora de WIZO, representa uno de los más altos honores dentro de la organización, otorgado a mujeres que han demostrado una trayectoria ejemplar de compromiso, liderazgo y servicio comunitario.Recibir el Reconocimiento Rebecca Sieff es un testimonio del impacto que Sima tuvo en la vida institucional de WIZO y en la comunidad en general. Su legado sigue inspirando a nuevas generaciones de javerot a continuar su camino con el mismo compromiso y pasión que ella demostró en cada uno de sus proyectos.La jornada no solo fue un tributo a su memoria, sino también una reafirmación de los valores que Sima encarnó: solidaridad, educación, justicia social y amor por Israel. Su recuerdo seguirá siendo un faro que ilumina el quehacer de WIZO y de todas las mujeres que creen en la fuerza transformadora del trabajo conjunto.

publicado 14 Noviembre 2025

Exitoso conversatorio sobre los desafíos y alianzas en Medio Oriente

El 11 de noviembre se realizó el conversatorio “La nueva realidad en Medio Oriente”, organizado por La Palabra Israelita y realizado en la sinagoga del Círculo Israelita, en el que tres expertos analizaron los cambios geopolíticos, estratégicos, políticos y comunicacionales que enfrenta el mundo.El panel estuvo compuesto por tres panelistas de lujo: Peleg Lewi, embajador de Israel en Chile, John Griffiths-Spielman, exgeneral de Ejército, licenciado en Ciencias Militares, máster en Seguridad Internacional (Universidad de Georgetown) y doctor en Estudios Americanos (USACH), y Robert Funk, doctor y magíster en Ciencia Política (London School of Economics,) y profesor asociado en la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile. La conversación fue conducida por el rabino Ari Sigal.Sergio Navón, director de la Palabra Israelita, destacó el rol de los medios de comunicación como vehículos de conocimiento, y explicó que esa convicción fue la motivación para organizar el panel.Alianzas regionales y realineamientosEn la instancia, el embajador Peleg Lewi enfatizó el cambio en las dinámicas regionales y la necesidad de ampliar alianzas más allá de las tradicionales. Destacó que hoy emergen socios relevantes en la región: “El proceso de normalización que tuvimos con Bahréin y los Emiratos Árabes, ha sido exitoso. Ellos resultaron ser los mejores aliados de Israel en los últimos dos años. No hubo manifestaciones antiisraelíes en esos países; la única compañía aérea que siguió volando durante toda la guerra contra Israel fue Flydubai; no devolvieron embajadores; no aplicaron sanciones; no hay BDS. Nuestros mejores amigos, al final del día, fueron Bahrein y los Emiratos. Si pudiéramos agregar a Arabia Saudita, estaríamos mejor”, explicó.Lewi abordó también la complejidad del conflicto con Hamás y reflexionó sobre la necesidad de un Estado palestino que no represente una amenaza. “Han tenido cerca de 13 oportunidades de conformar un Estado palestino, empezando el 29 de noviembre de 1947. Hoy necesitamos un vecino que no nos pueda amenazar”, subrayó.“From the river to the sea we will always be…" los israelíes no se irán a ninguna parte, y los palestinos tampoco, por lo tanto, tenemos que aprender a vivir, y para ello se necesitan acuerdos con países que den garantías”, dijo.De la inteligencia a la política: lecciones para ChileEl ex general John Griffiths-Spielman centró su intervención en las lecciones militares y de inteligencia que pueden extrapolarse de Israel a otros Estados. Advirtió que Chile está muy lejos de contar con un sistema de inteligencia robusto e integral: “La inteligencia puede informar, pero el nivel político tiene que actuar”, afirmó.Desde la perspectiva geoestratégica, Griffiths-Spielman consideró los últimos años como un periodo de cambios decisivos en Medio Oriente y recalcó que, desde lo militar, lo ocurrido constituye “el cambio geopolítico y militar más importante en la región en las últimas décadas”, y que este escenario es favorable a Israel.En clave local, advirtió sobre el aumento de conflictos en el mundo y anticipó un escenario “no muy pacífico”. Aunque se dice que Sudamérica es la región más pacífica del mundo en términos de conflictos armados, dijo que, a la vez, es la región más violenta: “Aquí se produce el 85% de todos los secuestros en el mundo y los niveles de criminalidad están disparados”. Mucho de esto, agregó, se debe a que “los Estados son frágiles y les cuesta hacer frente al crimen y eso los lleva a recurrir a las Fuerzas Armadas como una segunda opción de seguridad, lo que termina degradando tanto a las FF.AA. como a las de orden”, aseguró.En ese sentido, resaltó que Israel tiene un Estado robusto y ha sido eficiente en el uso de la fuerza para lidiar con una situación tan compleja como la que impuso Hamás, explicando que ello responde a amenazas no convencionales, motivadas por razones políticas-terroristas.Narrativas, juventud y comunicaciónEl académico Robert Funk puso el acento en la batalla de las narrativas y en la influencia que tienen las nuevas generaciones en el discurso público. “Hemos perdido una generación de jóvenes que se ha sentido seducida por discursos que hablan de genocidio porque recurren a la emoción; eso es un gran problema, porque ellos ocuparán cargos de decisión en el futuro”, sostuvo. Por ello, enfatizó que las estrategias de Israel ya no deben limitarse al poder militar, sino que requieren políticas comunicacionales y acciones culturales que transformen percepciones.En esa línea, John Griffiths se refirió al ciberespacio como “una quinta dimensión de la fuerza”, que es digital, donde cuesta identificar lo verdadero y lo falso. Lo catalogó como “otro desafío para el que debemos preparar a la nueva generación. El poder de lo comunicacional es brutal y los comandantes deben entender esto”, expresó.Relación de Chile e IsraelEl embajador Lewi destacó la relación de más de 70 años entre ambos países y recordó que el presidente Piñera decía que hay una sinergia especial entre Israel y Chile. Esto lo ejemplificó aludiendo a la Comunidad Chilena de Israel: “Es la comunidad más coherente que hay, de todos los países americanos y de todos los países europeos. Lo que hacen es muy importante: están presentes, Chile está siempre presente. Y para Chile creo que Israel también es muy importante”, destacó.John Griffiths recordó un hecho que quizás pocos tenían en sus registros: cuando Chile enfrentó dos graves crisis en 1978, bajo restricciones de EE.UU. e Israel prestó apoyo. “Eso no debemos olvidarlo”, dijo enfático, y criticó la reciente intención de “diversificar” la relación militar: “Eso no se compra, se construye una relación estratégica, y cambiar eso toma décadas”.Por último, advirtió sobre la previsibilidad de nuevas tensiones entre Occidente y otros bloques, dejando entrever que debemos estar atentos, porque “Israel podría ser la punta de lanza de lo que se viene”.AntisemitismoPara el académico Robert Funk, vivimos en una época en que la rabia y la desconfianza impulsan la política, un fenómeno cuyas raíces se remontan a la crisis económica de 2008-2009. Desde entonces, una cadena de crisis —como la Primavera Árabe, Occupy Wall Street, el Estallido Social en Chile y la pandemia— han generado un clima de frustración e incertidumbre global. A esto se suma el miedo al futuro y a los cambios, lo que, en su opinión, produce una demanda por certezas que conduce a liderazgos extremistas y autoritarios, como los que estamos viendo en distintos países.“En ese contexto de malestar social, el antisemitismo —el odio más antiguo del mundo— encuentra terreno fértil. Combatirlo requiere no solo enfrentar el odio, sino también luchar contra la rabia, la incertidumbre y la pulsión por seguir liderazgos autoritarios”, indicó.Convergencias y desafíos futurosA lo largo del panel, los expositores coincidieron en varios puntos: la creciente complejidad del escenario regional, la importancia de fortalecer los sistemas de inteligencia y la capacidad estatal, el papel fundamental de la comunicación en tiempos convulsos y la necesidad de acuerdos internacionales que proporcionen garantías. También destacaron el valor estratégico de las relaciones bilaterales entre Israel y Chile, como parte de una alianza que combina historia, cooperación y desafíos comunes para el futuro.

publicado 31 Octubre 2025

¡Mazal Tov por los 40 años de la filial Maimonides de B'nai B'rith!

Palabras del Presidente Maimónides:“Corría el año 1985, Cecilia y yo nos habíamos casado un año antes. Los dos veníamos de un mundo, digamos… no tan judío, amigos, trabajos hasta familias judías y no judías, al menos en mi caso. Había ya viajado a Israel, pensando más en la radioterapia en Israel, mi trabajo y pasión, que en la tierra prometida. Pero había vuelto con el bichito del judaísmo, metido en los huesos, en la médula de los huesos, donde se forma la sangre.Queríamos tener más vínculos con judíos, pero no tan judíos, abiertos progresistas, palabra vilipendiada hoy, y con razón. Recordé de un seminario en el hotel amancay de Reñaca, al que me había llevado mi amigo Danny Szewkis, a un personaje que me había fascinado, Raúl Bitran, prohombre, magnético, inteligente, había sido secretario general de la Universidad de Chile, junto al rector más famoso quizás desde Andres Bello, Edgardo Boeninger. (que me perdonen Domeyko, Valentín Letelier y DON Juan Gómez Milla)”.Se alinean los astros“En la maleta de mi auto encuentro una revista de una institución de nombre impronunciable, Bnai Brith, pero la revista era interesante, y el director ejecutivo de la institución de raro nombre era…. Raúl Bitran. Ceci y yo decidimos ir a verlo, y ver que tal era la Bnai Brith.La dirección estaba en la revista, Lyon 1933, fuimos una tarde noche, y tocamos el timbre, rinnnng rinnng, se abre la puerta y un señor amablemente nos hace pasar, “Hola, buscamos a Raúl Bitran, ¿está? Si está, pase, ¿me dan sus nombres? ¿Claro, Luis Schwartzmann y Cecilia Frenkel (el burro primero) y tú, ¿cómo te llamas? Alejandro, me dijo él. (Alejandro ya tiene más de 47 años en la institución).Al rato apareció Raúl. Se acordaba de mí, cuanto honor. “Lucho, tú eres el que no votó por mí en la universidad”, me dijo. Pa que le conté eso pensé.Queremos pertenecer a la Bnai Brith, es posible ¿? “Claro, pero mira la casualidad, está aquí un médico joven, ¿tú te dedicas a algo con medicina, cierto?, que quiere hacer una nueva logia. ¿¿¿Logia??? Qué diablos será esto.Apareció el joven médico, Rodolfo Klein y nos contó de su proyecto, una nueva logia de gente joven había que rejuvenecer la Bnai Brith. ¿Les suena eso? A usted que ya llegó hasta aquí leyendo. Al poco tiempo aparecían los brotes de lo que sería la gran filial MAIMONIDES”.Buscar incautos “Dany y su hermano Moishe con la Mimi y Rosita, claro, por supuesto, el negro Cohen con Elizabeth, claro, Gabriel Pilowsky y Selma Abaud, adentro; Roberto Gurovich y Rosi Camhi también, Felipe Kohen y Marta Frías, Alejandro Felzenstein e Isabel Recher y por supuesto Rudy Klein y Deborah Shaoul. Quedamos inscritos en el chárter ¿? Dice en letras grandes:  BNAI BRITH INTERNATIONAL BENEVOLENCE, BROTHERLY LOVE, AND HARMONY. Sí, está en inglés, el lenguaje de D-s decía un jefe mío (si está en inglés, todos creen que es cierto).Que se sepa, se otorgó una carta, que en el distrito veinte, los descritos arriba conforman la filial Maimónides con el número 3250. Qué número tenemos. Tiene sellos dorados, letras góticas y cinco firmas (un vicepresidente no firmó), por eso quizás son siempre dos vicepresidentes. Parece una cosa seria. Lo es. Crecimos, nos transformamos en lo que somos hoy día, una filial vibrante, grande, más de 50 miembros, la presidenta de la Bnai Brith está en nuestra filial, varios exdirectores ejecutivos están o estuvieron en la Maimónides, dirigentes comunitarios, hombres y mujeres exitosos, pero sobre todo GENTE BUENA. Buena gente”. A manera de epílogo “La Maimonides de B'nai B'rith es importante. Lo ha sido para muchos de nosotros que nos ha marcado la vida, para bien, hicimos amistades para toda la vida. En ese momento no lo percibíamos siquiera, pero hoy, 40 años después, nos salta en la cara, como una de las cosas más positivas de que formamos parte. Acrecentamos nuestro judaísmo, valoramos más la amistad y el cariño, aprendimos a convivir y no solo vivir, en fin, crecimos como personas y como judíos.  Y lo hicimos en benevolencia, fraternidad y concordia. Pasamos las dificultades propias del crecimiento y adolescencia, tuvimos escisiones que causaron dolor y angustia, pero, quién diría, nos fuimos consolidando, casi sin proponerlo, como una de las filiales más importantes de Bnai Brith Chile. Y para nosotros por supuesto la más importante del mundo. Hoy cumplimos 40 años y estamos en todas las instituciones judías, aportando, hinchando, pero sobre todo cultivando nuestro judaísmo. Y apoyando a Israel”.- Luis Schwartzmann HassonFundador de la filial y casualmente hoy: Presidente de Filial Maimónides, B’nai B'rith.

publicado 24 Octubre 2025

“Estos dos años han sido una pesadilla"

Se lo ve caminar con soltura por el Estadio Israelita antes del acto de conmemoración del ataque del 7 de octubre, en donde tuvo un rol central. Ha recorrido la mayoría de las comunidades, lo conocen y ya se siente en casa. Antes de llegar a nuestro país, Peleg Lewi fue diplomático en Angola, Colombia, Hungría, Francia, Japón y China. En Paraguay tuvo el desafío de reabrir la embajada israelí, lo que permite avizorar una gestión diplomática esperanzadora en Chile.Hijo de padre uruguayo y madre argentina, nacido en Montevideo, tiene un acento latinoamericano que resulta familiar. Es además muy cercano, lo que facilita la conversación.Embajador, ¿cómo recuerda el 7 de octubre?“A las seis y media de la mañana sonaron las alarmas y comenzaron a caer los cohetes. Quince minutos después, mi hermano y su familia estaban en mi puerta, porque ellos no tenían refugio y vinieron al mío. Al principio veíamos las noticias, pero como soy empleado del Ministerio, empecé a recibir más información. Sin embargo, hasta las últimas horas del día no se sabía exactamente lo que estaba pasando. Eso fue lo peor: la incertidumbre, la angustia de no entender la magnitud del ataque.Para nosotros fue el día más difícil. El sentimiento más grande que tuve fue la incertidumbre: no saber lo que estaba pasando, no saber qué hacer o cómo ayudar. Esa es la peor sensación, cuando uno no puede ayudar a quien está en peligro porque no tiene conocimiento de lo que ocurre”.¿Cómo han sido estos dos años?“Una pesadilla. Recién ahora, con el regreso de los secuestrados vivos, tenemos aire para respirar. Por supuesto que estamos esperando a quienes ya no están con nosotros, pero ver una y otra vez las fotos y los videos de las familias reunidas, nos da aire para continuar. Ahora Israel puede comenzar un proceso de reconstrucción, junto con la diáspora y la comunidad judía, para definir quiénes somos ahora y hacia dónde vamos. Recién hoy estamos en posición de iniciar ese camino”. El Embajador Lewi llegó a Chile precisamente en este dramático periodo, representando a un país que no veía su supervivencia amenazada desde hace décadas. Cuenta que esta es la tercera vez que ejerce como embajador y que ha sido bien recibido por autoridades y la prensa. También dice que le sorprenden los ataques personales en redes sociales: “Nunca vi algo así”, y destaca que la comunidad judía lo ha hecho sentir en casa: “Me han recibido con los brazos abiertos”.Aunque aún no presenta credenciales, ya entregó la copia, lo que le permite trabajar normalmente. Agrega que está muy contento en Santiago y que quiere volcarse al gran desafío de representar a Israel en Chile.¿Por qué dice que es un desafío mayor?“Porque el actual gobierno nos ha puesto dificultades, tanto a Israel como a la comunidad judía. Es evidente que las relaciones bilaterales no están en su mejor momento y hay demasiada crítica hacia Israel.Nosotros recibimos la crítica con mucho amor, pero lo que pedimos al gobierno es que sea objetivo. No todo es blanco y negro y no hay que escoger un lado del conflicto.Además, está el desafío de que el conflicto palestino-israelí no debe importarse a Chile. Acá judíos y palestinos son, ante todo, chilenos. Creo que Chile tiene bastantes quiebres y asuntos internos que resolver como para importar un conflicto.Tenemos casi 80 años de relaciones diplomáticas que no se pueden romper en un segundo. Entonces, nuestro trabajo hoy en día en la Embajada es normalizar las relaciones, mantener el diálogo no solamente con el gobierno chileno, sino también con toda la comunidad chilena”.¿El conflicto ya no está importado?“Está, claro que sí. Pero no hay ninguna razón para seguir calentándolo. O sea, hay un problema de diálogo aquí, en Chile, como en otros países. El mundo está polarizado.Yo creo que la comunidad judía ha tratado de mantener el diálogo, de construir puentes, pero para bailar un tango hacen falta dos personas. Entonces, esperemos que la comunidad palestina sea más constructiva. Es decir, que sepa construir y no dañar lo que existe.Además, hay que separar bien a la comunidad judía de Chile, que son primero chilenos. No son responsables de lo que hace un gobierno de Israel. La comunidad judía de Chile es responsable de la comunidad judía de Chile: punto. Por eso también creo que, si hay críticas sobre el gobierno israelí, no hay que esconderlas”.Al mostrarle un medicamento de TEVA y preguntarle ¿Qué es Israel?, responde:“Es esto (apunta al medicamento). Israel es la solución para el futuro. Creo que el mundo no puede avanzar sin Israel. En cualquier ámbito te digo donde está la participación de Israel.No hay una empresa multinacional exitosa que no tenga un centro de R&D, (Research and Development), en Israel. No existe. El que dice boicot está equivocado, porque no tendría GPS, ni celular, no tendría nada”.Nos quedamos con gusto a poco, pero vendrán más conversaciones. Lo importante es confiar en que a veces, el trabajo más importante de un embajador no es la política, sino enseñar a ver las cosas desde otra perspectiva.

publicado 17 Octubre 2025

Isaac Caro, Roman Yosif y Gabriel Zaliasnik opinan

Cuando el fuego se apagaPor Gabriel Zaliasnik, Profesor de Derecho Pena Facultad de Derecho, Universidad de Chile. Expresidente de la CJCh.Escribo esta columna a solo horas que, finalmente, tras 738 días desde la barbarie perpetrada por grupos terroristas palestinos el 7 de octubre de 2023, el conflicto en Gaza llegue a su fin y se liberen los últimos 48 civiles secuestrados, vivos y muertos. El acuerdo de Sharm el Sheij, impulsadopor Washington y apoyado por el mundo árabe y musulmán, marca un punto de inflexión. Lo que no logró el indolente apaciguamiento europeo ni el antisemitismo de Sánchez en España, ni las condenas estériles de la ONU, lo consiguió el Presidente Donald Trump con resión decidida sobre Hamas. Su firme claridad moral —no la fría e interesada equidistancia ni las mal intencionadas palabras vacías de Petro o Boric- abrieron en definitiva la puerta a la paz.Esta guerra no era inevitable. Fue impuesta cuando Hamas con intenciones genocidas asesinó, secuestró y convirtió a inocentes en escudos humanos. Israel respondió como cualquier democracia que se defiende del terrorismo. El acuerdo da un respiro a millones, pero es innegable que estos años rompieron algo profundo: el espejismo de normalidad de la vida judía en todo el mundo. Desde el 7 de octu-bre, cada día nos recuerda que el antisemitismo no desapareció tras el Holocausto de 6 millones de judíos, solo dormía. Cuando el yiha-dismo lo despertó, lo hizo con furia. Las máscaras cayeron y muchos entendimos, con dolor, quiénes estaban realmente a nuestro lado.Pero de ese horror también brotó una certeza. El pueblo judío ya no es un huésped en la historia de otros, sino que un actor libre y soberano en su tierra milenaria, con lengua, sueños y destino propios.Israel no es un accidente geopolítico, sino la prueba viva de la continuidad y renacimiento judío. La guerra reafirmó que por su existencia no debe pedir disculpas. Su firmeza no fue arrogancia sino supervivencia. De allí que la extrema izquierda islamofascista que tanto exigía un cese al fuego unilateral, hoy no celebre.Ahora toca mirar hacia adelante. Gaza debe reconstruirse, pero sobre nuevos fundamentos: desradicalización y educación para la paz. Nunca más un niño debe ser usado como escudo ni convertido en terrorista. Ningún aula debe dedicarse a impartir odio. La ayuda internacional debe estar condicionada al desarme, la rendición de cuentas y la edificación de instituciones civiles palestinas fuertes y no corruptas. Solo así podrá nacer un futuro compartido en el que la prosperidad sustituya al martirio.Hay en el esfuerzo de Trump un nuevo comienzo, uno en que ya no se cuestione la legitimidad de Israel como único estado judío, y uno en que se sienten las bases para la autodeterminación palestina, viviendo en paz y seguridad. Nada lo expresa mejor que la letra de la canción “A new day will rise” de la cantante israeli Yuval Raphael en el festival Eurovision 2025: “Un nuevo día surgirá, la vida continuará. /Todos lloran, no llores solo. /La oscuridad se desvanecerá, todo el dolor pasará. /Pero nos quedaremos, incluso si dices adiós.*Reproducción autorizada por el autor.Publicada en Diario La Tercera. (14-10-2025)--Volver a casa para un nuevo comienzoPor Roman Yosif Capdeville, Director del Círculo Israelita de Santiago.Describir desde las emociones más profundas lo que hemos vivido en las últimas horas parece una tarea imposible. Lo único que podemos afirmar es que estamos cerrando un ciclo largo, complejo y agotador, especialmente para las familias de los secuestrados, para toda la sociedad israelí y para las comunidades judías del mundo que hemos seguido este proceso día a día desde el 7 de octubre de 2023. Nuestro compromiso sionista nunca estuvo tan fuerte como en estos meses.Como generación, somos privilegiados. Hemos sido testigos de la era dorada del desarrollo de la vida judía y del Estado de Israel, nacida en la posguerra y tras 2.000 años de persecuciones. Y hoy también tenemos la fortuna de presenciar el inicio de una nueva etapa en la historia del Estado Judío y de Medio Oriente en general.Nunca antes habíamos estado tan cerca de una estabilización en las relaciones de Israel con sus vecinos árabes y con el mundo musulmán. La cumbre de Sharm El Sheik del lunes, con Trump a la cabeza, es un ejemplo de ello. Allí no solo participaron países moderados como Jordania, Egipto y Arabia Saudita, sino también Qatar, uno de los principales financistas del Hamas, e Indonesia, el país musulmán con mayor población del mundo. Ver esas imágenes llena de esperanza, pues todos muestran voluntad política de poner fin a la guerra provocada por Hamas y sus aliados iraníes, avanzar en la ampliación de los Acuerdos de Abraham y, sobre todo, construir una Gaza sin islam radical y abrir una posible convivencia en paz entre el futuro Estado Palestino e Israel.Hace algo más de un año, tuve la oportunidad de viajar con un grupo de dirigentes comunitarios a Israel para conmemorar Yom Haatzmaut. Fue quizás una de las conmemoraciones más tristes en la historia reciente, en plena guerra, en medio del duelo y la incertidumbre que enfrentaba el país. La tensión social, los secuestrados, los reservistas en movilización, la economía afectada y los cuestionamientos al gobierno de Bibi Netanyahu. En ese momento había mucha confusión, división y poca claridad respecto al futuro. Hoy, tras estos meses, hemos llegado a aquel día con un alto costo en vidas humanas, en salud mental, en cohesión social y en antisemitismo global. Sin embargo, la comunidad internacional, liderada por Estados Unidos, presenta un plan audaz. Habrá que ver los pasos de su real implementación que nos ilusiona a todos. La pregunta que queda en el aire es: ¿Qué viene para la interna de Israel ahora?La imagen que captamos en mayo de 2024 es de un Israel de contrastes. Por un lado, el Tel Aviv de la innovación y los startups billonarios, con el Bnei Brak, donde a pocas cuadras, el mundo ultraortodoxo vive en condiciones de pobreza y lejanía de la modernidad. También tenemos el Israel de los ashkenazim liberales y de las universidades de clase mundial, pero también el Israel Mizrahi, cada vez más relevante, con su cultura más tradicional. oriental y conservadora. A esto hay que sumar las grandes ciudades, donde el valor del metro cuadrado alcanza el de Manhattan, versus las comunidades agrícolas como en el Neguev, que continúan luchando contra el desierto con innovación.Estas diferencias profundas, a veces algo irreconciliables según demógrafos como Sergio Della Pergola, enriquecen a un Israel diverso y lo convierten en una potencia cultural, económica, militar y social única en el mundo.Pero, tras el fin de esta guerra, Israel debe enfocarse en revisar su sistema político fragmentado, sus políticas públicas respecto a la comunidad ultraortodoxa, y en avanzar en la integración de la población árabe-israelí. Es fundamental repensar su estrategia de defensa, manteniendo alianzas con Occidente, pero sin depender exclusivamente de ellas para enfrentar futuros escenarios de agresión.Todos estos desafíos de largo plazo requieren consensos y una visión de Estado, tal vez apuntando a un nuevo gobierno de unidad nacional. La sociedad israelí necesita potenciar a sus liderazgos moderados, aislar a los más radicales y asegurar la sostenibilidad del Estado para sus próximos 77 años, que estará en juego durante esta etapa decisiva.Lo positivo es que, tras la masacre del 7 de octubre y la guerra en múltiples frentes que siguió, se abre un nuevo escenario para diseñar, con liderazgo, fuerza y sabiduría, el futuro del Pueblo Judío.Desde Chile, también podemos ser parte de esa construcción. Es momento de fortalecer nuestra comunidad: más amable, más integrada, con menos odios y con menos deslegitimación entre instituciones. Lo anterior con un foco especial en ser fuertes por dentro para los desafíos que tenemos hacia el exterior, donde nadie sobra. Tenemos todos una responsabilidad ética con nuestro pasado y con la continuidad judía de nuestros hijos, que al igual que en Israel, requiere más Ahavat Jinam (amor gratuito) para asegurar una vida judía plena, profunda y significativa.La invitación es compleja y simple a la vez: Hinei ma tov umanaim shevet ajim gam yajad, aprovechemos este momento de catarsis colectiva como pueblo, para que este volver a casa simbolice volver a ser más hermanos y caminar más juntos que nunca este nuevo comienzo.Am Israel Jai.--Acuerdo de paz Israel-Hamás: Alcances y limitaciones Por Isaac Caro, Universidad Alberto HurtadoEl 13 de octubre de 2025 será considerado como un día histórico para Israel y para el conjunto de Medio Oriente. En primer lugar, tuvo lugar la liberación de 20 rehenes israelíes que fueron capturados en el ataque llevado a cabo por Hamás en contra de Israel el 7 de octubre de 2023. Aquel día el movimiento islamista asesinó a unas 1.200 personas, tomando como rehenes a unas 250. En segundo lugar, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio un discurso ante la Knesset o parlamento israelí, celebrando el cese al fuego y el regreso de los rehenes, anunciando un nuevo amanecer para la región. Anteriormente, sólo tres presidentes estadounidenses se habían dirigido ante la Knesset.  En marzo de 1979, el discurso de Jimmy Carter se dio en el contexto de las negociaciones que llevaron a los Acuerdos de Campo David, en virtud de los cuales Egipto e Israel firmaron un tratado de paz. Posteriormente, después de los Acuerdos de Oslo entre Israel y la Organización de Liberación Palestina, en octubre de 1994 Bill Clinton se dirigió a los legisladores israelíes. En la década siguiente, el 15 de mayo de 2008, George W. Bush pronunció un discurso con motivo del 60 aniversario de la fundación del Estado de Israel. El tercer hecho, también significativo, refiere a la firma del acuerdo de paz alcanzado por Israel y Hamás, suscrito en la ciudad egipcia de Sharm el Sheik, por el presidente Trump y los máximos dirigentes de Egipto, Turquía y Qatar, que actuaron como mediadores de este convenio. En una ceremonia que contó con la presencia de más de 20 jefes de Estado y de Gobierno se selló un acuerdo impulsado por el presidente estadounidense y que genera esperanzas para una paz duradera en la guerra de Gaza, como primer paso para una solución al largo conflicto israelí-palestino. El acuerdo, de 20 puntos, establece, entre otras cosas, un cese al fuego, la liberación de rehenes israelíes, la excarcelación de presos palestinos, lo cual se ha cumplido, faltando que Hamás libere a los rehenes muertos en cautivero. Además, quedan muchos temas que parecieran ser difíciles de resolver, como el desarme definitivo del grupo terrorista Hamás, la reconstrucción de Gaza, la retirada completa de las fuerzas de defensa israelíes, y la forma de gobierno en Gaza. Al respecto, se establece la conformación de una “junta de paz”, presidida por el presidente Trump, con la participación del exprimer ministro británico, Tony Blair, así como el despliegue de “fuerzas policiales palestinas” con el apoyo de Egipto y Jordania. A pesar de todas sus limitaciones, el acuerdo abre un camino de esperanza hacia una paz duradera en la región, que sea consistente con la ampliación de los Acuerdos de Abraham, en que nuevos países árabes reconozcan y entablen por primera vez relaciones diplomáticas con Israel, y se avance en la fórmula de dos Estados, que incluya fomentar las condiciones para la creación de un “futuro Estado palestino”, como lo estipula el punto 19 del acuerdo. 

Zhores Alferov, Premio Nobel de Física

Zhores Alferov nació el 15 de marzo de 1930 en Vítebsk, de la Unión Soviética; era hijo de Ivan Karpovich Alferov y de su madre judía Anna Vladimirovna Rosenblum. En 1952, Alferov se graduó del Instituto Electrotécnico Ulyanov de Leningrado. Al año siguiente, se incorporó al personal del Instituto Ioffe, del que se convirtió en director en 1987. Obtuvo el Doctorado en Ciencias Físicas y Matemáticas en 1970, ambos del Instituto Ioffe. Fue elegido miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de la Unión Soviética en 1972 y miembro de pleno derecho en 1979. Desde 1989, fue vicepresidente de la Academia de Ciencias de la URSS y presidente de su Centro Científico de San Petersburgo. Alferov trabajó en transistores y en diodos de germanio para su uso como rectificadores. Los transistores de heterounión permitieron un uso de frecuencia más alta que sus predecesores de homounión, y esta capacidad juega un papel clave en las comunicaciones modernas de telefonía móvil y satélital. Un enfoque particular fue el uso de heterouniones para crear láseres semiconductores capaces de emitir láser a temperatura ambiente. Fue por este trabajo que Alferov recibió el Premio Nobel de Física de 2000 "por el desarrollo de heteroestructuras semiconductoras utilizadas en la electrónica de alta velocidad y la optoelectrónica". El desarrollo de las heteroestructuras semiconductoras revolucionó el diseño de semiconductores y tuvo una serie de aplicaciones comerciales inmediatas, incluyendo LED, lectores de códigos de barras y CD. Según la Real Academia Sueca de Ciencias “Sin Alferov, no sería posible transferir toda la información de los satélites a la Tierra ni tener tantas líneas telefónicas entre ciudades”. En 1989, Alferov fue presidente del Centro Científico de Leningrado, una organización general que comprende 70 instituciones, organizaciones, empresas y sociedades científicas. En la década del 2000, a través de su papel en la administración académica y en el parlamento, Alferov abogó por el avance del sector de la nanotecnología en Rusia y trabajó para impulsarlo. Recibió numerosos premios y membrecías de academias, tanto rusas como internacionales.Alferov fue elegido diputado del Parlamento ruso, en 1995 por el partido político Nuestro Hogar – Rusia , generalmente considerado afín a las políticas del presidente Boris Yeltsin. En 1999, fue reelegido, esta vez en la lista del Partido Comunista. Fue reelegido en 2003 y nuevamente en 2007. Alferov era ateo y expresó objeciones a la educación religiosa. Fue uno de los firmantes de la carta abierta al presidente Vladimir Putin de miembros de la Academia Rusa de Ciencias contra la clericalización de Rusia. Desde noviembre de 2018, Alferov padecía una crisis hipertensiva . Falleció el 1 de marzo de 2019 en San Petersburgo a la edad de 88 años. Su esposa fue Tamara Darskaya. Juntos tuvieron un hijo, Ivan, y una hija, Olga. Su madre provenía de una familia judía. Su padre, era bielorruso de origen ortodoxo. Por tanto, Alferov tenía ascendencia judía por línea materna. Sin embargo, Alferov no practicaba el judaísmo. En entrevistas y biografías se describió como ateo. Desde el punto de vista de la ley religiosa judía tradicional (halajá), una persona nacida de madre judía es considerada judía, independientemente de si practica la religión. No obstante, en términos de creencias personales, Alferov se identificaba como ateo y no como practicante del judaísmo. 

Israel también juega este Mundial: la tecnología que hace posible el espectáculo

Mientras las mejores selecciones del mundo disputan el Mundial de 2026 en Estados Unidos, Canadá y México, Israel también forma parte del torneo, aunque no figure en el fixture. Su influencia se despliega lejos del césped, en una red de tecnologías que hoy resulta indispensable para que el campeonato funcione con los estándares que exige un evento seguido por miles de millones de personas.La ausencia de la selección israelí contrasta con el protagonismo alcanzado por las empresas del país en áreas tan diversas como la inteligencia artificial, la ciberseguridad, el análisis de datos, la producción audiovisual y la accesibilidad. En el fútbol moderno, la innovación también gana partidos.Tecnología al servicio del mayor Mundial de la historiaEl torneo más grande organizado por la FIFA, con 48 selecciones participantes, depende de soluciones capaces de procesar enormes volúmenes de información en tiempo real y de garantizar la seguridad de millones de espectadores.En ese escenario destaca Sentrycs, compañía nacida en Tel Aviv que aporta sistemas para detectar, rastrear y neutralizar drones no autorizados mediante tecnología Cyber-over-RF, una herramienta que protege estadios y zonas de aficionados sin interferir con las comunicaciones ni las transmisiones televisivas.La experiencia de quienes siguen el Mundial desde cualquier parte del planeta también lleva sello israelí. WSC Sports, una de las empresas líderes del ecosistema tecnológico del país, utiliza inteligencia artificial para generar automáticamente resúmenes, clips personalizados y contenido para redes sociales apenas ocurren las jugadas más importantes, revolucionando la forma en que los fanáticos consumen fútbol.A ello se suma LSports, responsable de suministrar estadísticas y datos en vivo a medios de comunicación, plataformas digitales y operadores especializados, mientras SeatPick facilita la búsqueda y comparación de entradas para reducir fraudes y mejorar la experiencia de los aficionados.El compromiso con una competencia más inclusiva también tiene origen israelí. Por cuarto Mundial consecutivo, Sign Now ofrece interpretación en lengua de señas para los partidos, permitiendo que millones de personas sordas puedan seguir el torneo con mayor accesibilidad.Una historia de innovación que cambió el fútbolLa presencia israelí en el deporte no comenzó con esta Copa del Mundo. Desde principios de la década de 2010, Israel se consolidó como uno de los polos mundiales del sports-tech, impulsando desarrollos que hoy forman parte del fútbol profesional.Empresas como Pixellot revolucionaron las transmisiones mediante cámaras automatizadas con inteligencia artificial; Replay Technologies, posteriormente adquirida por Intel, llevó las repeticiones en 360 grados a las principales competiciones internacionales; y PlaySight desarrolló sistemas de análisis de rendimiento y revisión de jugadas que acercaron herramientas similares al VAR a ligas y academias de todo el mundo.Este crecimiento responde a un ecosistema de innovación que combina inteligencia artificial, visión computacional, sensores y ciberseguridad. Con un mercado interno reducido, las startups israelíes nacen con una vocación global, lo que explica su rápida inserción en ligas, federaciones y grandes eventos deportivos.Hoy, cuando el Mundial entra en su fase decisiva, Israel sigue sin estar entre los equipos que buscan levantar la copa. Sin embargo, está presente en cada transmisión, en cada estadística, en la seguridad de los estadios y en buena parte de las herramientas que hacen posible el espectáculo. Porque en el fútbol del siglo XXI, la influencia ya no se mide únicamente por los goles: también se mide por la capacidad de innovar.

Andrés Nahmías y la Travesía Monastir Salónica

Las “Travesías” del Círculo Israelita de Santiago son viajes de inmersión cultural que han incluido destinos como España, Polonia e Israel. En junio se realizó la Travesía Monastir–Salónica, en colaboración con la Comunidad Sefaradí. Andrés Nahmías, quien propuso la ruta, nos contó detalles de la planificación y de su experiencia.¿Cómo surgió esta Travesía inédita?Todo se gestó cuando fui por primera vez a un viaje a Polonia, en el que sentimos la experiencia de nuestros antepasados que estuvieron y sufrieron en la Segunda Guerra Mundial. Ahí conocí a Jessica y le planteé: "¿Por qué no hacemos una travesía a Monastir?".  Ella misma contactó a su amigo uruguayo, Manu, quien vive en Israel y conocía la ruta. Así empezamos a planificar los tres. Manu y Jessi con su experiencia armaron el grueso del viaje y yo aporté con lugares que tienen mucho significado para las familias que llegaron de esa región, como el lago Ohrid. Muchos teníamos parientes que escaparon justo un día antes de la deportación en Monastir, donde se llevaron al 98% de la población judía; ese es el caso de una tía abuela mía y otros judíos sefaradíes que están en Chile, como las familias Cohen y Pardo Telias, cuya madre también escapó por ahí. Era fundamental conocer ese punto.Luego, abrimos las inscripciones y en la noche de degustación sefaradí, que es en noviembre, anuncié este viaje: al día siguiente, ya había 26 inscritos solo por el lado sefaradí, más otros 14 o 15 que venían del Mercaz. Finalmente viajamos 47 personas, un éxito total para esta primera Travesía.¿Cómo fueron las reacciones del grupo ante esta experiencia compartida?Si bien era un grupo muy diverso de varias edades, la experiencia para todos fue fantástica y, hasta el día de hoy, están súper motivados. Quiero destacar a dos personas muy importantes: a Manu, nuestro guía, y al Rabino Ari. Ambos, además de relatar en cada punto la importancia histórica del lugar, nos hicieron sentir con mucho sentimiento esos espacios que visitamos.¿Qué significó esta vivencia a nivel personal, especialmente al visitar los lugares de origen de sus familias?Fue muy emocionante. Cuando estábamos en Monastir recorriendo las calles, de repente, parábamos frente a una casa y nos decían: "Esta es la casa de la familia Pardo", por ejemplo. Caminábamos otro par de cuadras y señalaban: "Esta es la casa de la familia Levy", y finalmente llegamos a la casa de mi familia, la familia Nahmias.Fue tremendamente emocionante conocer el lugar donde nació mi papá, mis tíos y mis abuelos. También logramos permiso para ingresar, y hubo momentos muy conmovedores que, como dije, emocionaron a muchos de los que asistimos a este viaje.

El escenario económico en medio de un frágil acuerdo para poner fin a la guerra

A dos semanas de haberse firmado el memorándum de entendimiento entre EEUU e Irán, el flujo de buques a través del estrecho de Ormuz comienza a normalizarse de forma gradual. De todos modos, se reconoce un acuerdo en extremo frágil, en medio de ataques esporádicos de Irán y la respuesta consecuente de EEUU. Por lo mismo, se anticipa que la volatilidad y ansiedad de los mercados financieros se mantendrá hacia los próximos meses. De cualquier forma, se reconoce un fuerte retroceso en el precio del petróleo, ubicándose en lo último en torno a 74 US$/b, tras superar los 110 US$/b en marzo pasado, cuando comenzaba la guerra. A pesar de los vaivenes, los mercados incorporan que hacia los próximos meses las presiones inflacionarias irán cediendo. Las preocupaciones en torno a una inflación muy persistente, que hasta hace poco se leía, ha dado paso a una mirada más favorable, lo que se ha reflejado en tasas de interés más bajas a nivel global.Es importante consignar que la dinámica del lado de la actividad económica en medio de la guerra no se vio mayormente afectada, contrario a lo que se podría haber considerado. En primer término, porque se asumía que la acción bélica era transitoria, producto de los incentivos que existían hacia todos los lados involucrados. En segundo término, porque hoy la inteligencia artificial (IA) ha comenzado a jugar un rol fundamental a nivel global, pero especialmente en EEUU. En la primera economía del mundo sus efectos se leen desde dos ángulos principales. En primer lugar, la inversión crece con fuerza, muy concentrada en las nuevas tecnologías que se han desarrollado: Centros de Datos, sistemas vinculados a la IA, insumos tecnológicos y nuevas herramientas. Estos factores determinan que en la actualidad en torno al 80% de la dinámica de crecimiento de EEUU viene desde esta dimensión. Desde el lado de los factores productivos que explican la actividad económica, se advierte un aporte relevante de la productividad, reconociendo los efectos de la IA sobre la eficiencia y modernización de procesos. En menor medida, esto se ha visto también en otras economías, llevando al mundo a una posición relativamente robusta, a pesar de la incertidumbre y la tensión que provocó la guerra.En el caso de Israel, las nuevas tecnologías también juegan un rol clave. Bien sabemos de sus enormes potencialidades y desarrollos de punta, lo que, sumado a un país resiliente y bien preparado para enfrentar las tensiones de la guerra, ha llevado a contener de buena manera los enormes impactos sobre su economía. Si bien el crecimiento de su producto se ha recortado algo más de 1% para este año, sigue apuntando a una dinámica positiva, con un crecimiento cercano a 3,5% y sobre 4% el próximo año. Para esos efectos, el mayor gasto público derivado de la guerra y las políticas de apoyo desde el Estado han jugado un rol importante. El Banco Central de Israel, además, recogiendo que la inflación irá descendiendo, derivado del retroceso en el precio de combustibles, ha rebajado la tasa de interés de política monetaria, de forma de dar mayor fuerza a la recuperación.En Chile, en tanto, vemos que la economía ha tenido un muy débil comienzo de año, marcado por caídas en la producción de minería y una desaceleración relevante en comercio y servicios. Hacia el segundo semestre se espera un repunte, reconociendo algunos factores transitorios detrás de ese pobre desempeño. Las menores presiones inflacionarias que comienzan a verse, de la mano con el retroceso de precios de combustibles, contribuye a esa mirada más favorable. En caso de que se avance en reformas estructurales, en donde la Megarreforma que impulsa el Gobierno juega un rol clave, esa perspectiva positiva se fortalece, llevando a que hacia los próximos años el crecimiento se acerque a cifras en torno a 3%.

Myriam Telias en Travesía Monastir: UN VIAJE AL ORIGEN: GRECIA Y MACEDONIA

Los viajes educativos del Círculo Israelita de Santiago han logrado que decenas de participantes comprendan la historia judía, y su propia historia, reconectando con sus raíces. La Travesía Monastir–Salónica, que se realizó en colaboración con la Comunidad Sefaradí por primera vez en junio de 2026, trajo un nuevo punto de partida para muchas familias que llegaron a Chile provenientes de esa región.Myriam Telias Pardo nos contó en primera persona de esta Travesía, que realizó junto a sus hermanas Ketty y Mónica.¿Qué la motivó a sumarse al viaje?Todo empezó con una llamada de mi hermana Ketty, contándome que el Mercaz organizaba un viaje a Grecia y Macedonia. Desde el primer momento la idea me entusiasmó: nuestra madre, Tina Pardo, había nacido en Monastir (hoy Bitola) en 1934, y un día antes de que los nazis llegaran para deportar a la comunidad judía hacia los campos de exterminio de Treblinka, había logrado escapar a Albania junto a nuestros abuelos y otros parientes.Pronto se sumaron mi otra hermana, Mónica, y algunos descendientes de aquel grupo de once personas que protagonizó la huida. Creíamos estar preparados para esta aventura, pero nunca imaginamos que sería un antes y un después en nuestras vidas.¿Hay algún lugar que la haya emocionado especialmente? A medida que nos acercábamos a Monastir, la emoción crecía. Al llegar visitamos el cementerio judío, hoy completamente abandonado: la maleza devora las lápidas de nuestros antepasados, y el deterioro nos hace estremecer. Nos hablaron de un proyecto de reconstrucción: “El Parque de la Vida”, que por ahora quedó solo en eso: un proyecto.Recorrer las calles de Monastir, cruzar el puente sobre el río Dragor —el mismo que mencionaba nuestra madre en su libro—, caminar por el viejo bazar y respirar ese aire cargado de historia fue una experiencia que excede cualquier descripción. Dos guías locales excepcionales nos llevaron además al Archivo Judío de Monastir, donde se conservan carpetas del censo de 1930. Ver los nombres, las fotografías, los documentos —incluso el cuaderno de notas de la hermana de nuestro abuelo— fue uno de los momentos más conmovedores del viaje. Entre esos papeles encontramos también las direcciones de las casas familiares, que pudimos visitar y fotografiar, reconectándonos una vez más con nuestra historia.¿Cuál es el lugar con mayor significado que visitaron? Nos alojamos junto al lago Ohrid, donde nuestra madre solía pasar los veranos y guardaba hermosos recuerdos en familia, hasta que el 10 de marzo de 1943 -ese invierno-, fue distinto: desde esas orillas partieron en dos botes once personas, enfrentando el frío, el miedo y la persecución, para escapar hacia Albania. Estar en ese mismo lugar y contemplar ese lago tan bello y sereno, tantos años después, resultó casi surreal.¿Cuál es el mayor sentimiento que despertó ese lugar?Día a día crecía en nosotros la necesidad de honrar la memoria de nuestra madre, y el viaje nos enseñó, una vez más, la fortaleza de nuestro pueblo. Nos acompañó el Rab Ari Sigal, cuya entrega y palabras profundas fueron una guía espiritual constante, y Manu, nuestro guía principal, que con enorme sensibilidad le dio sentido y emoción a cada paso de la memoria histórica.¿Cómo evalúa el itinerario, las visitas, los guías y el viaje en general?El viaje fue maravilloso en todos los sentidos: la organización, el itinerario, los temas abordados, los lugares visitados y los guías. Todo fue mágico y estuvo profundamente bien pensado. Un viaje con sentido, que permanecerá en nuestros corazones para siempre.

Roger Myerson, Premio Nobel de Economía

Roger Myerson nació el 29 de marzo de 1951 en Boston en el seno de una familia judía. Estudió en la Universidad de Harvard , donde obtuvo su licenciatura summa cum laude , y su maestría en matemáticas aplicadas en 1973. Completó su doctorado en matemáticas aplicadas en la Universidad de Harvard en 1976. Su tesis doctoral se tituló “Una teoría de los juegos cooperativos”. De 1976 a 2001, Myerson fue profesor de economía en la Kellogg School of Management de la Universidad Northwestern, donde realizó gran parte de su investigación galardonada con el Premio Nobel. De 1978 a 1979, fue investigador visitante en la Universidad de Bielefeld . Fue profesor visitante de economía en la Universidad de Chicago de 1985 a 1986 y de 2000 a 2001. Se convirtió en profesor de economía en Chicago en 2001. Actualmente, es el primer Profesor Distinguido David L. Pearson de Estudios de Conflictos Globales en la Universidad de Chicago.  Myerson fue uno de los tres ganadores del Premio Nobel de Economía de 2007   por sus contribuciones a la teoría del diseño de mecanismos. Myerson realizó una contribución pionera a la teoría del diseño de mecanismos al descubrir una conexión fundamental entre la asignación que se debía implementar y las transferencias monetarias necesarias para inducir a los agentes informados a revelar su información con veracidad. La teoría del diseño de mecanismos permite distinguir entre las situaciones en las que los mercados funcionan bien y aquellas en las que no. Esta teoría ha ayudado a los economistas a identificar mecanismos de negociación, esquemas de regulación y procedimientos de votación eficientes. Hoy en día, la teoría desempeña un papel central en muchas áreas de la economía y en algunos campos de la ciencia política. En 1991 escribió un libro de texto general sobre teoría de juegos, y también ha escrito sobre la historia de la teoría de juegos, incluyendo su revisión de los orígenes y la importancia de la teoría de juegos no cooperativos. Hay tres conceptos que llevan su nombre: Teorema de Myerson-Satterthwaite, Mecanismo de Myerson, y Planchado de Myerson.Myerson es miembro de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias, la Academia Nacional de Ciencias, el Consejo de Relaciones Exteriores y la Sociedad Filosófica Estadounidense. Es miembro de la Sociedad de Teoría de Juegos, y forma parte del consejo asesor del International Journal of Game Theory. Myerson recibió un doctorado honoris causa de la Universidad de Basilea en 2002 y el Premio Jean-Jacques Laffont en 2009. También formó parte del jurado de Ciencias Sociales del Premio Infosys en 2016. En 1980, Myerson se casó con Regina Weber y la pareja tuvo dos hijos, Daniel y Rebecca. Su hija, Rebecca es economista de la salud en la Universidad de Wisconsin-Madison. En junio de 2024, 16 premios Nobel de Economía , entre ellos Myerson, firmaron una carta abierta argumentando que las políticas fiscales y comerciales de Donald Trump, junto con los esfuerzos por limitar la independencia de la Reserva Federal, reactivarían la inflación en Estados Unidos. A nivel académico y personal, mantiene una conexión activa con la comunidad y el mundo académico judío. Ha colaborado estrechamente con centros de investigación en instituciones clave de Israel, como el Center for Rationality de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Una travesía inspiradora: Monastir y Salónica

Hace algunos años nuestra comunidad comenzó a organizar viajes con contenido histórico y cultural. Primero fue Polonia, luego Sefarad y, recientemente, Monastir y Salónica. Hace unas semanas tuve la oportunidad de participar en esta última travesía junto a un grupo de 47 personas, muchas de ellas descendientes de familias originarias de esa región.Antes de partir recibimos una preparación que nos permitió comprender mejor la vida judía en estas ciudades y la magnitud de una Shoá mucho menos conocida que la ocurrida en Europa Central. Ya en terreno, las cifras cobraron vida: en Salónica, donde los judíos representaban cerca del 60% de la población, sobrevivió apenas el 2%; en Monastir, ninguno de los 3.276 deportados regresó.Lo que más me impactó no fueron los números, sino los silencios. Sinagogas vacías, libros, Sifrei Torá y objetos que aún permanecen como testigos mudos de comunidades que alguna vez fueron vibrantes. En Salónica sobrevivió una sola de las 60 sinagogas que existían; en Monastir no quedó ninguna.Para mí, el momento más emotivo fue recorrer las calles donde nacieron mis padres y mis abuelos. Escuchar durante años sus historias en ladino y luego caminar por esos mismos lugares fue una experiencia difícil de describir. Por momentos sentí que el tiempo se había detenido.También me impresionó el abandono de antiguos cementerios judíos, especialmente el de Monastir, fundado en 1497. Sin una comunidad que los cuide, estos lugares corren el riesgo de desaparecer. Esto me llevó a pensar en Temuco, ciudad que acogió a cerca de mil inmigrantes provenientes de Monastir (un tercio de los deportados en 1943) y donde se levantó la primera sinagoga de Chile, un lugar donde solo quedan algunas decenas de judíos que luchan por preservar y cuidar este legado para las futuras generaciones.Regresé con una mezcla de tristeza, orgullo y gratitud. Tristeza por todo lo que se perdió, orgullo por la riqueza de la vida judía que floreció en estas tierras y gratitud por haber podido conectar con una parte tan importante de mi historia familiar. Fue sin duda, una travesía inspiradora.

Claudio Khon: El experto hídrico israelí que volvió para desafiar la forma en que Chile piensa el agua

Hay historias que parecen cerrar un círculo.La de Claudio Kohn es una de ellas.Nacido en Chile, hizo Aliá junto a su familia cuando era adolescente, Kohn regresó este mes al país para participar en Exponor 2026 y sostener reuniones con especialistas y autoridades vinculadas a la infraestructura y la gestión del agua. Lo hizo convertido en una voz reconocida internacionalmente en materia hídrica, con una carrera construida entre Israel y Australia, dos países que han debido aprender a convivir con la escasez de agua y transformar ese desafío en una oportunidad de innovación.Su visita fue organizada por la consultora Softpower Connections, cuya labor consiste en acercar a Chile experiencias, tecnologías y expertos de clase mundial. “Lo que hacemos es ayudar a ampliar la conciencia sobre los desafíos del futuro, trayendo tecnologías y personas que nos permiten entender hacia dónde van las tendencias mundiales y las mejores prácticas”, explicó su CEO, Jennyfer Salvo al referirse a la invitación realizada a Claudio.La presencia del especialista tuvo dos hitos principales: una exposición en Exponor, la tercera feria minera más importante del mundo, realizada en Antofagasta, y una mesa técnica en Santiago junto al Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), reconocido centro de estudios que asesora al Estado en materias de planificación estratégica.Pero detrás del experto existe también una historia personal de crecimiento. Kohn recordó que su experiencia escolar en el país estuvo lejos de ser sencilla. Incluso llegó a ser expulsado de su colegio. Sin embargo, el cambio de vida que significó emigrar a Israel transformó completamente su trayectoria.Allí encontró oportunidades, desarrolló una carrera científica y profesional de alto nivel y terminó convirtiéndose en un referente internacional en tratamiento de aguas, reutilización hídrica y tecnologías de ósmosis inversa. Actualmente es candidato a doctorado en la Universidad Tecnológica de Sídney (UTS), en Australia, además de poseer un Máster en Ciencias Ambientales de la Universidad Hebrea de Jerusalem.Lo que Australia puede enseñarle a ChileEn Exponor, Kohn centró gran parte de su presentación en las similitudes entre Chile y Australia.Ambos países dependen fuertemente de la minería, poseen extensas zonas áridas y enfrentan crecientes restricciones hídricas. Sin embargo, explicó que Australia ha desarrollado herramientas de planificación que permiten administrar mejor sus recursos. “Australia tiene una muy buena administración de aguas”, señaló durante una entrevista realizada en el marco de su visita.Uno de los elementos que destacó fue el manejo de las cuencas hidrográficas. “Allá se administra la cuenca completa. No importa dónde están los límites políticos o municipales. Primero se determina cuánta agua necesita el ecosistema para sobrevivir, después cuánto requiere la población y recién entonces se asigna lo demás a la agricultura o la industria”, explicó.También destacó que los derechos de agua australianos son dinámicos y pueden ajustarse según las condiciones reales de disponibilidad hídrica. “Los modelos que existen hoy son muchísimo mejores que los de hace cincuenta años. El problema es que los ríos cambian y la realidad climática varía también”, sostuvo.La comparación con Chile surgió de manera natural. “El río ya no entrega la misma cantidad de agua que antes, pero los derechos de agua siguen siendo los mismos. Ese es uno de los mayores desafíos que enfrenta Chile”, comentó.Israel: convertir la escasez en una fortalezaSi Australia representa un modelo de gobernanza, Israel encarna para Kohn el ejemplo más notable de innovación tecnológica aplicada al agua.“Israel se basa en una estrategia totalmente diferente. Es tremendamente agresivo en tecnología”, afirmó.Recordó que las políticas de reutilización de aguas nacieron por una necesidad urgente. “Simplemente no había suficiente agua para todos”, relató.Según explicó, el reciclaje de aguas residuales comenzó hace décadas enfrentando una fuerte resistencia cultural. “La mayoría de los agricultores no quería usar agua reciclada. Hoy la piden y pagan por ella porque es agua de excelente calidad”, señaló.Israel complementó esa estrategia con la construcción de grandes plantas desalinizadoras. “Llegó un momento en que no quedó otra opción”, explicó.Actualmente, la combinación entre reutilización, desalinización y eficiencia tecnológica ha convertido al país en una referencia global en seguridad hídrica.Tecnología, minería y futuroLa exposición en Exponor también abordó uno de los temas que más interés generó entre los asistentes: la incorporación de nuevas tecnologías a la industria minera.Kohn presentó casos australianos donde la automatización ya es parte de la operación diaria. “Hay minas donde los camiones son operados desde centros de control ubicados a cientos de kilómetros de distancia”, explicó.También mostró avances en robótica, inteligencia artificial y sistemas de monitoreo remoto. “Lo que estamos viendo es una transformación completa de la minería”, afirmó.Uno de los conceptos que más llamó la atención fue el de los llamados “gemelos digitales”, modelos virtuales que replican procesos reales para anticipar problemas y optimizar operaciones. “Tú puedes simular lo que ocurrirá en el futuro antes de que ocurra en la planta real”, contó.Asimismo, destacó el potencial de la inteligencia artificial para optimizar el uso del agua, mejorar procesos industriales y aumentar la eficiencia operacional.Debate estratégico para ChileTras su paso por Antofagasta, Kohn viajó a Santiago para participar en una mesa técnica organizada junto al Consejo de Políticas de Infraestructura, CPI.En la reunión participaron representantes del mundo público, privado y académico, como Juan Carlos Latorre, Estefanía Rodríguez, Felipe Garrido, Reinaldo Fuentealba, Rachel Bernardin, Pamela Libedinsky y Patricio Poblete, quienes analizaron experiencias internacionales aplicables a la realidad chilena.La conversación se centró en cómo adaptar experiencias internacionales a la realidad chilena. Uno de los principales focos fue el fortalecimiento de los Sistemas Sanitarios Rurales (SSR), antiguos APR, considerados una prioridad para garantizar acceso seguro al agua en distintas zonas del país.Durante el encuentro, Kohn compartió experiencias desarrolladas en Australia e Israel y planteó la necesidad de pensar el agua como una política de Estado.Kohn presentó modelos australianos de gestión de cuencas y también la experiencia israelí en tratamiento centralizado de aguas residuales, planteando que el agua debe ser entendida como un activo estratégico nacional y no únicamente como un recurso disponible y sostuvo la necesidad de “pensar el agua como una política de Estado”.Un regreso con significadoAl finalizar su agenda, Claudio Kohn valoró especialmente la posibilidad de contribuir al debate chileno sobre agua, minería e innovación. También destacó el rol de quienes hicieron posible el encuentro. “Jennyfer Salvo fue un puente estratégico para conectar experiencias globales con las necesidades reales de Chile”, señaló.Más allá de las conferencias y reuniones, su visita tuvo un componente simbólico difícil de ignorar.Décadas después de dejar Chile siendo un adolescente, regresó convertido en un especialista reconocido internacionalmente. Un profesional formado en Israel, consolidado en Australia y hoy dedicado a investigar cómo asegurar el acceso al agua en un mundo cada vez más exigente.Y en un país donde la sequía, el crecimiento de la minería y el cambio climático obligan a tomar decisiones de largo plazo, su mensaje fue claro: las soluciones existen, pero requieren visión, innovación y la capacidad de aprender de quienes ya enfrentaron los mismos desafíos.

Mundial de Fútbol y el recuerdo de la Shoá: "No Fue un Juego": El fútbol como espejo de la tragedia

Cada cuatro años, la Copa Mundial de Fútbol paraliza al planeta. Es una fiesta de banderas y hermandad ajena a los dolores del mundo. Sin embargo, el deporte nunca es neutral; está indisolublemente ligado al devenir de la humanidad, y el fútbol tiene una memoria oculta que no debe ser olvidada.Bajo esta premisa la muestra "No Fue un Juego: el fútbol durante el Holocausto", presentada por el Museo Judío de Chile en el Centro Cultural Carabineros hasta el próximo 26 de julio, recuerda -precisamente cuando todas las miradas se dirigen al Mundial de Fútbol- que la exclusión, los prejuicios y el antisemitismo lograron permear este deporte de las formas más inimaginables.Una investigación de alcance internacionalIdeada por el periodista argentino Leonardo Albajari, la muestra revela la perversa utilización del deporte como una eficaz herramienta de propaganda nazi, y por otro lado, revela que el fútbol fue un espacio de resistencia espiritual a la vez que una dramática cuestión de vida o muerte.La propuesta cuenta con un indiscutible valor educativo que ha sido reconocido y premiado internacionalmente.El camino de la segregación: De las canchas a la exclusiónUno de los hitos documentados en la muestra aborda la velocidad con la que el nazismo contaminó el tejido deportivo germano. Corría el año 1933 cuando, mediante la tristemente célebre Declaración de Stuttgart, los principales clubes alemanes decidieron, por iniciativa propia y antes de que las leyes del Estado los obligaran formalmente, excluir a todos sus jugadores, entrenadores y comisiones directivas de origen judío.La población judía solo podría practicar este deporte dentro de sus propios clubes comunitarios y ligas segregadas, como la Maccabi o la Schild. Este último bastión de identidad deportiva sirvió como refugio frente a la hostilidad exterior, hasta que en 1938 las autoridades del Tercer Reich prohibieron definitivamente cualquier tipo de actividad deportiva judía, completando el ciclo de aislamiento social previo a las deportaciones masivas.La frágil línea de la supervivencia en los camposQuizás el aspecto más estremecedor del proyecto de Albajari radica en retratar el fútbol en las fronteras de la muerte. En campos de concentración y exterminio como Auschwitz, existieron campos de juego improvisados o deliberadamente construidos a escasos metros de las cámaras de gas y los crematorios, donde los oficiales de las SS obligaban a los prisioneros a disputar partidos para su propio entretenimiento dominical.En ese entorno, las habilidades con el balón trazaban una frontera invisible pero real entre la vida y la ejecución inmediata. Un guardameta ágil o un delantero habilidoso que lograba impresionar a los guardias podía conseguir pequeñas raciones extra de sopa, un trozo de pan adicional o ser reubicado en trabajos menos desgastantes. Aquellos minutos ganados en el campo de juego no eran deporte; eran una tragedia de resistencia física y mental donde el balón se transformaba en una herramienta para intentar sobrevivir.Un llamado al presenteEn momentos donde los discursos de odio, el racismo y la xenofobia reaparecen con fuerza inusitada, "No Fue un Juego" propone mirar el pasado no solo con dolor, sino como una advertencia para el presente. Nos insta a cuidar el deporte como un espacio sagrado de inclusión, resiliencia e identidad.Porque recordar lo ocurrido durante la Shoá a través del fútbol nos enseña que el deporte nunca está verdaderamente aislado de los peligros del extremismo. La exposición alienta a combatir los prejuicios tanto dentro como fuera de la cancha, recordándonos que, incluso en sus momentos más oscuros, el fútbol fue muchísimo más que un juego.

Sydney Altman, Premio Nobel de Química

Sydney Altman nació el 7 de mayo de 1939 en Montreal. Su madre, trabajadora textil, provenía de Polonia, y pertenecía a una familia con gran tradición religiosa, en la que su abuelo era un estudioso del Talmud; su padre era originario de Ucrania, trabajó en granjas colectivas en Canadá y posteriormente fue propietario de una pequeña tienda de comestibles. Se licenció en el MIT antes de comenzar su posgrado en física en la Universidad de Columbia. Abandonó dicho programa tras 18 meses y posteriormente se matriculó en el Centro Médico de la Universidad de Colorado para estudiar biofísica. Tras trabajar en la Universidad de Vanderbilt y en la Universidad de Harvard, Altman se trasladó al Laboratorio de Biología Molecular del MRC en Cambridge, Inglaterra, para realizar una estancia postdoctoral. Luego consiguió un puesto de profesor en la Universidad de Yale en 1971, donde permaneció el resto de su vida. Fue jefe de departamento y decano de Yale College. En Yale, Altman continuó sus estudios sobre la ribonucleasa P, demostrando que la subunidad de ARN de la enzima era responsable de su actividad enzimática. Fue la primera ribozima conocida, y la idea resultó algo controvertida. Las enzimas son sustancias que aceleran los procesos químicos en las células de los organismos sin consumirse. Durante mucho tiempo se creyó que todas las enzimas eran proteínas. Sidney Altman y Thomas Cech demostraron que el ARN también puede funcionar como enzima. Altman estudió una enzima con la capacidad de escindir el ARN. Esta enzima era una combinación de proteína y ARN. Altman descubrió que la enzima perdía su capacidad de escisión si se eliminaba el ARN de la proteína. Posteriormente, también logró demostrar que el ARN por sí solo tenía la misma capacidad de escisión que la enzima. Altman escribió que “muchos de los experimentos que realizamos fueron sencillos desde un punto de vista bioquímico. Lo que no pude aprender de nadie fue la amplia gama de reacciones ante una idea novedosa: una enzima con una subunidad catalítica de ARN”. No obstante, su investigación en Yale le valió a Altman el Premio Nobel de 1989, que compartió con Thomas CechAdemás del Premio Nobel, Altman recibió el Premio Rosenstiel de la Universidad de Brandeis y la Medalla de Oro Lomonosov de la Academia Rusa de Ciencias. Fue elegido miembro de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias y fue miembro tanto de la Academia Nacional de Ciencias como de la Sociedad Filosófica Estadounidense. En 2014, Yale lo nombró profesor emérito de biología molecular, celular y del desarrollo. Aunque se había jubilado oficialmente, el laboratorio de Altman continuó su investigación hasta 2021.Si bien Sidney Altman desarrolló una carrera científica laica y universal, su conexión con el judaísmo trascendió lo cultural y se hizo presente en momentos históricos cruciales. En la Segunda Guerra Mundial, mientras se desempeñaba como oficial en la Marina, Altman organizó y dirigió servicios religiosos de Rosh Hashanah supliendo la falta de rabinos militares. A lo largo de su vida, fue un defensor activo de la libertad académica y científica, expresando su postura en contra de boicots internacionales dirigidos a instituciones académicas de Israel. Viudo de su esposa Ann, falleció el 5 de abril 2022. A Altman le sobreviven sus dos hijos, Daniel y Leah, y cuatro nietos. 

El linaje oculto de Runway: El tejido judío que sostiene el imperio de Miranda Priestly

En el imaginario colectivo, The Devil Wears Prada (2006) es una oda al exceso, la alta costura y la tiranía estética. Sin embargo, para quienes conocen la urdimbre de Manhattan, la película es, en esencia, una narrativa profundamente judía que ha permanecido oculta bajo capas de seda y satén. Con el anuncio de una esperada secuela, la industria vuelve la mirada hacia el origen de este universo que no nació en las pasarelas de París, sino en las raíces de una comunidad que transformó el Garment District en el epicentro del mundo.El génesis de la ficciónLa arquitectura de la historia se apoya en dos pilares de nuestra herencia. Primero, su autora, Lauren Weisberger, quien creció en una familia de firmes valores en Scranton y Allentown antes de graduarse en Cornell. Weisberger no solo aportó su experiencia como asistente de Anna Wintour, sino que inyectó en el personaje de Andy Sachs la clásica lucha de la joven intelectual que debe navegar un entorno que parece rechazar su esencia.Pero el vínculo más fascinante reside en el guion. Aline Brosh McKenna, hija de sobrevivientes del Holocausto e inmigrantes israelíes, fue la encargada de traducir la novela a la pantalla. En una reciente reflexión para el podcast The Mash-Up Americans, Brosh McKenna confesó la verdad que el cine de la época no se atrevía a explicitar: "Andy Sachs es ciertamente judía. Sachs es el nombre de mi abuela... Es una historia sobre una mujer judía, pero eso nunca se mencionaba hace doce años".Miranda Priestly: El secreto de Miriam PrinchekAunque la cultura popular asocia a Miranda Priestly exclusivamente con Wintour, el canon literario de Weisberger revela una verdad mucho más compleja y simbólica. En la novela original, la mujer más poderosa de la moda nació como Miriam Princhek, en el seno de una humilde familia judía ortodoxa.La historia de Miranda es la historia del ascenso y la asimilación: una mujer que debió "limar" sus raíces para conquistar una industria que, históricamente, ha tenido una relación ambivalente con la identidad externa. Miranda no es solo una villana; es el reflejo de la resiliencia y la reinvención necesaria para liderar un mundo donde el apellido y la procedencia solían dictar el límite del éxito.El Manhattan que cosieron nuestros abuelosNo se puede entender el éxito de la revista Runway sin reconocer que la industria editorial y de confección en Nueva York fue levantada por manos judías. Desde los sastres que llegaron de Europa del Este a finales del siglo XIX hasta los grandes magnates de la actualidad, la moda neoyorquina es, por definición, un legado de nuestra diáspora.La participación judía en esta industria no es tangencial; es estructural. Como señaló la Dra. Lorynn Divita en una reciente conferencia sobre el espíritu de la época en la moda: "La necesidad de autenticidad implica un toque humano, empatía y verdad", elementos que la comunidad ha aportado al negocio desde la época de los talleres de costura en el Lower East Side hasta las juntas directivas de los grandes conglomerados de lujo actuales.Hoy, mientras esperamos el regreso de estos personajes a la pantalla grande, la industria ya no oculta sus nombres. La historia detrás de El Diablo viste de Prada nos recuerda que, debajo del cerúleo y las pieles, late el corazón de una cultura que no solo viste a Nueva York, sino que la diseñó desde sus cimientos. La secuela no solo traerá nuevas tendencias, sino que enfrentará a un mundo que, finalmente, parece listo para reconocer quiénes son los verdaderos arquitectos del estilo.

Después del Memorándum, hay más perdedores que ganadores

En las relaciones internacionales, más que promesa moral hay un cálculo continuo, que produce ajustes cuando los costos superan los beneficios o interfieren con los objetivos. En el caso de una potencia, se comete un error cuando se ignora la presencia del cálculo, error que también cometen quienes confunden lo que es solo una fase con algo permanente.Es lo que está hoy pasando con las relaciones entre EE. UU. e Israel que aparece con problemas, por algo que hemos insistido en esta columna, la presión ejercida por una elección, la de medio término en noviembre, que hoy la Casa Blanca está perdiendo y que tendría consecuencias tales como un juicio político al presidente y el adelantamiento de la campaña presidencial del 2028.No creo que haya habido traición, sino que operó una situación donde en periodo electoral Washington es notoriamente infiel, y a Israel y en particular, a Netanyahu le pasó algo similar a lo que tuvo lugar cuando Biden los detuvo en las puertas de la ciudad de Rafah en Gaza, motivado por una campaña presidencial que de todas maneras perdió, solo que ahora, con Trump, fue a una escala mayor, y sobre todo, inesperado, por la relación que se había establecido, un costo también ocasionado por la indebida personalización de una alianza entre Estados.No hay duda de que el Memorándum de Entendimiento es entre malo y muy malo para Israel, cuyas demandas de seguridad no aparecen mencionadas, pero equivocadamente en Jerusalén se confundió una etapa con lo permanente. Sin embargo, creo que se va a encontrar como otras veces un acomodo, y, para que este mal momento quede atrás, hay que esperar el resultado de las elecciones que tendrán lugar en ambos países, octubre en Israel y noviembre en EE. UU.

Israel mira desde afuera la negociación que puede redefinir Medio Oriente

La escena resume una realidad incómoda para Israel. Después de una operación conjunta con Estados Unidos destinada a golpear decisivamente al régimen iraní, ese mismo régimen aparece ahora sentado en una negociación internacional. Israel, en cambio, mira desde afuera.Un diagnóstico duro viene de Danny Citrinowicz, investigador senior sobre Irán en el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel. En declaraciones a Reuters, describió el acuerdo como una “catástrofe” estratégica para Israel: “Fuimos a derrocar al régimen con respaldo de Estados Unidos y terminamos con Washington dándole legitimidad y fortaleciendo al mismo régimen que queríamos derribar”.El problema es que Irán ha demostrado durante décadas una notable capacidad para convertir la presión internacional en tiempo, concesiones y margen de maniobra. La pregunta israelí, por lo tanto, no es solo qué firmará Teherán, sino quién verificará su cumplimiento y qué ocurrirá si vuelve a incumplir.La preocupación no es solo israelí. Michael Ratney, exembajador estadounidense en Arabia Saudita y analista de CSIS, advirtió que “los iraníes son muy buenos haciendo que las negociaciones sobre su expediente nuclear duren tanto como ellos quieren que duren”. Para Jerusalén, esa es precisamente la sospecha de fondo: que el plazo de 60 días termine convertido en otra forma de comprar tiempo.En concreto, el memorando abre una ventana de 60 días para avanzar hacia un acuerdo final. En ese plazo se discutirán los puntos centrales: el uranio enriquecido, las inspecciones internacionales, el programa nuclear, los misiles, el alivio de sanciones y la estabilidad de los frentes regionales. El vicepresidente JD Vance afirmó que se había establecido una “buena base” para un acuerdo exitoso. Pero esa frase, recibida con optimismo en Washington, suena mucho más ambigua desde Israel.El motivo es simple: para Israel, el expediente iraní nunca ha sido solo nuclear. Irán no amenaza únicamente desde sus instalaciones atómicas, sino también desde la red de milicias, aliados y proxies que ha construido en el Líbano, Siria, Irak, Yemen y Gaza. Por eso, cuando Washington habla de proteger al mismo tiempo “la seguridad de Israel” y “la soberanía del Líbano”, como dijo Vance en Suiza, en Jerusalén aparece una pregunta inmediata: ¿hasta dónde puede ser soberano el Líbano mientras Hezbolá mantenga un poder militar que escapa al control del Estado?Netanyahu lo expresó en términos militares al afirmar que los combatientes israelíes en el sur del Líbano tienen “completa libertad de acción” para frustrar amenazas contra ellos o contra los residentes del norte de Israel. Esa frase resume una doctrina compartida por gran parte del establishment de seguridad israelí, más allá del gobierno de turno: Israel no aceptará quedar atado por un marco diplomático que le impida actuar frente a amenazas inmediatas.Las tensiones que marcan la política interna Israel se encamina hacia elecciones en los próximos meses y el debate sobre Irán se convertirá inevitablemente en una cuestión electoral. Las encuestas recientes muestran al Likud aún competitivo, pero con un bloque oficialista debilitado; al mismo tiempo, figuras como Gadi Eisenkot y Naftali Bennett aparecen como posibles articuladores de una alternativa.La clave no será solamente quién obtiene más escaños, sino quién puede formar gobierno. Bennett conserva una ventaja política particular: es de derecha, tiene credenciales en seguridad y podría resultar más aceptable para votantes que rechazan a Netanyahu pero no quieren un giro ideológico hacia la izquierda. Eisenkot, por su parte, aporta prestigio militar. Lapid sigue siendo un actor central del campo opositor, aunque con menor capacidad de penetrar en sectores de derecha. Sin Netanyahu, un gobierno encabezado por Bennett, Eisenkot u otra figura de centro-derecha intentaría probablemente recomponer la coordinación institucional con Washington, reducir tensiones personales y reconstruir confianza con sectores tanto del Partido Republicano como del Partido Demócrata, además de Europa. El estilo sería distinto; los objetivos, no tanto. Cualquier gobierno israelí exigirá que Irán no obtenga armas nucleares, que las inspecciones sean reales y que Israel conserve libertad de acción frente a Hezbolá y otros brazos iraníes. El tablero internacionalAunque la negociación nuclear con Irán y la expansión de los Acuerdos de Abraham no son lo mismo, Trump ha intentado vincular ambos procesos políticamente: según Reuters, el 25 de mayo pidió a Arabia Saudita, Qatar, Pakistán y Turquía, entre otros, sumarse en bloque a los acuerdos de normalización con Israel, como parte de su esfuerzo por cerrar la guerra con Irán. Allí la pieza central es Arabia Saudita. Una normalización entre Riad y Jerusalén podría reordenar Medio Oriente en favor de un bloque más pragmático, sunita y alineado con Estados Unidos, frente al eje revolucionario liderado por Irán.No es casual que documentos de Hamás revelados en Israel indiquen que uno de los objetivos del ataque del 7 de octubre era impedir la normalización entre Israel y Arabia Saudita. Para Hamás y para Irán, un acuerdo saudí-israelí no sería solo un gesto diplomático: sería una amenaza estratégica, porque consolidaría una región menos dependiente de la lógica de las milicias y más orientada a la cooperación económica, tecnológica y de seguridad.Neil Quilliam, investigador asociado de Chatham House, advirtió en una pieza de Reuters que Arabia Saudita estuvo “casi a bordo de la normalización” hace algunos años, pero que hoy está “lejos de eso”. Para Israel, la oportunidad saudí sigue siendo estratégica; para Riad, en cambio, el costo político de acercarse a Jerusalén sigue siendo alto mientras Gaza y la cuestión palestina dominen la conversación regional.Qatar ocupa un lugar distinto. Es aliado cercano de Estados Unidos, mediador y actor diplomático con canales abiertos hacia múltiples bandos. Pero en Israel su imagen está marcada porque durante años albergó a líderes de Hamás y mantuvo vínculos financieros y políticos con la organización. Por eso, no debe ser presentado como un candidato natural a los Acuerdos de Abraham. Su papel no es el de socio estratégico de normalización, sino el de mediador útil, influyente y, para muchos israelíes, problemático.Con Europa, la tensión ha sido persistente en los últimos años. Un nuevo gobierno israelí podría mejorar el tono, abrir canales y reducir parte de la desconfianza, especialmente si no depende de figuras que Europa considera extremas. Pero las diferencias de fondo no desaparecerían. Gaza, Cisjordania, asentamientos, ayuda humanitaria, Líbano, Irán y el uso de la fuerza seguirían marcando la agenda.Para Israel, Europa es importante en comercio, tecnología, legitimidad diplomática y cooperación regional. Pero también es vista, muchas veces, como un actor que exige moderación sin ofrecer garantías de seguridad equivalentes. Una coalición más pragmática podría administrar mejor esa tensión, pero difícilmente podría eliminarla.¿Qué podría ocurrir al término de las negociaciones?Si Irán no entrega el uranio, bloquea inspecciones o incumple sus compromisos, Washington tendría varias opciones: extender las negociaciones, endurecer sanciones o restaurar una amenaza militar creíble, entre otras. Para Jerusalén, el peor escenario sería una diplomacia sin consecuencias: un proceso que frene a Israel y alivie a Irán.Netanyahu ha dicho que, “con acuerdo o sin acuerdo”, Irán no tendrá armas nucleares mientras él sea primer ministro. Pero esa frase podría ser pronunciada por casi cualquier líder israelí viable. La diferencia no está en el objetivo final, sino en la forma de alcanzarlo: confrontación directa o presión internacional.Así, el régimen que muchos creían que debía ser neutralizado vuelve a negociar. Sus aliados regionales siguen activos. Arabia Saudita calcula, Qatar media, Europa presiona y Estados Unidos decide. Israel, mientras tanto, mira desde afuera una mesa que puede definir su seguridad, su política exterior y quizás también su próximo gobierno.

La Cosmogonía Visual y el Retorno de Mauricio Avayú

Hay una voz interna que guía la mano de Mauricio Avayú, un mandato que trasciende la técnica y se sumerge en las profundidades de la mística judía. Para este artista visual, cada lienzo es una exégesis, una forma de corregir errores históricos y una búsqueda incansable de la excelencia. "Donde la mano no trabaja con el alma en conjunto, no hay arte", suele decir citando a Da Vinci, pero en su caso, esa alma está impregnada de la sabiduría milenaria del Tanaj y la Cábala. Su vínculo con el arte sagrado comenzó mucho antes de los grandes formatos y las exposiciones internacionales, ya en el Instituto Hebreo, dibujó a Abraham destruyendo los ídolos de su padre, una imagen potente que terminó en el anuario escolar y que marcaría su primer contacto con el dibujo bíblico. Sin embargo, el camino hacia la consagración no fue lineal. Avayú se formó como diseñador industrial, una carrera que hoy se manifiesta en la lógica estructural de su obra. "Yo hago una armadura y tiene los pernos y los remaches en los lugares que tiene que estar", explica, subrayando que en su obra el realismo no es solamente visual, sino también conceptual y espiritual.El Rigor de la Línea y el Hemisferio DerechoLa verdadera transformación de Mauricio ocurrió bajo la tutela de Hernán Valdovinos, un maestro de disciplina extrema. Tras años de búsqueda, el encuentro se produjo de manera casi providencial en las afueras de Santiago. Valdovinos lo sometió a seis meses de tirar únicamente líneas rectas. "Lo que hace es que alineas tu mano perfecta con tu ojo", relata Mauricio, pero el trasfondo era mayor: se trataba de silenciar el hemisferio izquierdo —el del ego, el hambre y el miedo— para abrir el derecho, donde reside la intuición y la conexión con el alma. Este proceso dio paso a lo que él llama "errores divinos", uno de los conceptos más importantes dentro de su lenguaje artístico. En su obra sobre la Escalera de Jacob, actualmente en Taiwán, pintó el viento en direcciones opuestas entre el cielo y la tierra sin darse cuenta. Al percatarse, estuvo a punto de borrarlo, hasta que comprendió la profundidad del error: en los cielos la energía es puro Jésed (bondad, derecha), mientras que en el mundo material la energía fluye distinto. "Estaba perfecto. Si lo hubiera pensado, jamás se me hubiera ocurrido", confiesa, contando que su obra es a menudo una co-creación con una energía superior. Corrigiendo a los Gigantes: El Mural de la ToráLa ambición de Mauricio se cristalizó al observar las imprecisiones teológicas en las grandes obras del Renacimiento. Al ver la Capilla Sixtina, notó que Miguel Ángel, aunque genio de la anatomía, desconocía los detalles de la Torá. "Están cambiando la historia", pensó al ver representaciones que no se ajustaban al texto sagrado. Así nació su proyecto de vida: el Mural de la Torá, una obra monumental de 50 metros de largo. Cada uno de sus paneles responde a la proporción matemática de 2,5 por 1,5, basada en las medidas que, según la Torá, Dios entregó a Moshé para la construcción del Arca de la Alianza. Sus lienzos replican esta geometría sagrada, permitiendo que el espectador, al observar los 40 paneles, recorra los ciclos espirituales necesarios para recibir la revelación. Es un trabajo donde la libertad nace de la limitación: "Cuando tú tienes tantas limitaciones, es cuando más libre eres". Para pintar el árbol del conocimiento, por ejemplo, Avayú no apela a la fantasía, sino a los textos que sugieren que era una higuera, basándose en que Adán y Eva se cubrieron con sus hojas. Un Embajador del Arte Judío en el MundoDesde su galería en Aventura, Florida —una zona con una de las mayores concentraciones de vida judía fuera de Israel—, Mauricio ha llevado su mensaje a las más altas esferas. Sus obras han sido recibidas por líderes como Benjamín Netanyahu, Javier Milei, Michelle Bachelet, Vicente Fox; la Vicepresidencia de Taiwán, Hsiao Bi-khim; el Alcalde de Jerusalem, Moshe Lion; el ex Rabino en Jefe de Israel, Meir Lau y el animador chileno Mario Krrutzberger.  El Papa Francisco, León XIV, al recibir una imagen de Abraham albergando a los ángeles, destacó la transparencia de los ojos, un detalle que el artista considera vital porque "es lo que le da vida a un cuadro". Pero más allá de los mandatarios, es el impacto en el espectador común lo que define su éxito. Mauricio recuerda a un prominente abogado chileno llorando frente a uno de sus cuadros, o a una familia en el Museo Rivera de México que se detuvo en silencio absoluto, conmovida por la conexión emocional de la obra. "El arte tiene esa capacidad que va más allá... te humaniza", reflexiona frente al avance de la inteligencia artificial. El Retorno al MercazEl próximo 30 de junio, el Mercaz del Círculo Israelita se convertirá en el epicentro de este reencuentro. Para Mauricio, este espacio representa su origen: él mismo diseñó la estructura que hoy permite exhibir arte en el Hall de las Sinagogas. En esta ocasión, traerá una propuesta variada que incluye Originales y "Prints" intervenidos: Reproducciones en tela sobre las que el artista vuelve a pintar para darles un carácter único. Impresiones en seda: Obras que adquieren un brillo y una intensidad de color excepcional, entregadas recientemente a alcaldes en Florida y Jerusalem. Esculturas de corazones: Piezas tridimensionales que incorporan el nombre de Shadai, funcionando como códigos de protección y guardianes de las puertas de Israel y, Simbología viva: El León de Judá y retratos como "El escriba a través del espejo", donde el espectador debe usar un reflejo para leer correctamente el texto, simbolizando la conexión entre el mundo material y el espiritual. La exposición no será solo una muestra pasiva. Mauricio estará presente para dialogar con los asistentes y revelar las múltiples capas de significado ocultas en cada composición. "Es una exposición de arte que se explica y se aprende mucho de Torá", afirma. Cada piedra en el piso de sus paisajes, cada dirección del viento y cada tono de color cuenta una historia de nuestra sabiduría. Es una invitación a buscar sentido en un mundo que a menudo parece haberlo perdido, un viaje desde el pincel de un hombre hacia el corazón de un pueblo. -------------------------------------El Escriba a Través del EspejoEn esta obra, Mauricio Avayú representa a un sofer escribiendo un Sefer Torá en el instante inicial del Bereshit. El personaje posee una inquietante particularidad: al caminar frente a la pintura, el escriba no solo sigue al espectador con la mirada, sino también con el movimiento completo de su cabeza, generando una presencia casi viva.El secreto espiritual de la obra se revela a través del espejo. El texto hebreo del Sefer Torá fue escrito deliberadamente al revés, de izquierda a derecha. Solo al reflejarlo puede leerse correctamente. En ese instante ocurre una transformación simbólica: el escriba, originalmente diestro, pasa a verse como zurdo. Para Avayú, esto representa la activación del hemisferio derecho, asociado a la intuición, las emociones y la dimensión espiritual del ser humano.La composición guarda además un detalle oculto: la pluma del escriba apunta exactamente hacia la palabra “Or”, que en hebreo significa “Luz”, aludiendo al primer acto de la creación y a la idea de que toda revelación espiritual comienza iluminando aquello que permanece oculto.Am Israel ChaiLa obra “Am Israel Chai” de Mauricio Avayú presenta al León de Yehudá emergiendo con fuerza y solemnidad desde una estructura de piedra ancestral, rodeado por el Shema Israel flotando a su alrededor como un campo espiritual de protección sobre el pueblo judío. El león representa a Yehudá, origen del nombre Yehudim, recordándonos que la identidad judía nace de esa tribu y de su conexión directa con la fuerza espiritual y la continuidad de Israel.En la parte superior de la obra aparece una secuencia aparentemente simple de ladrillos: cinco, cuatro y uno. Sin embargo, detrás de esta composición se esconde un complejo código místico. El número 541 corresponde a la gematría de la palabra Israel, situada justo debajo de los bloques. A su vez, el cinco representa la letra Hei, el cuatro representa la letra Dalet —Delet, “puerta” en hebreo— y el uno simboliza a Dios. La composición revela entonces una idea central: la Hei se transforma en la puerta hacia lo divino.La simbología se profundiza aún más al observar el nombre Yehudá. Si a Yehudá se le retira la letra Dalet, la “puerta”, permanece el Nombre Sagrado: Yud Kei Vav Kei. De este modo, la obra plantea que Yehudá contiene en sí mismo el acceso espiritual hacia Dios.Pero quizás uno de los secretos más ocultos de la pintura aparece cuando el espectador contempla la estructura completa: el marco de piedra y ladrillos que rodea al león forma discretamente la silueta de un ojo de cerradura. Entonces todo cobra sentido. El León de Yehudá no es solamente un símbolo de fuerza y supervivencia; es también la llave espiritual capaz de abrir la puerta hacia la luz, la identidad y la conexión divina.El Toro de JerusalemEl Toro simboliza el peso y la fuerza de las tradiciones del pueblo judío. Su armadura desgastada representa las innumerables batallas, persecuciones y desafíos que han debido superarse a lo largo de la historia, mientras que sobre ella se encuentra grabado el versículo del Salmo 137:«Si me olvidare de ti, oh Jerusalén, que mi diestra pierda su destreza».Las piedras del suelo forman la secuencia 7-5-7-7, cuya suma es 26, el valor numérico del Nombre Divino, y las ocho piedras del Kotel que aparecen al fondo evocan la eternidad y la alianza inquebrantable entre Dios y Su pueblo.Más que un símbolo de poder, esta obra es un homenaje a la fe, la memoria, la resiliencia y la esperanza de un pueblo cuya historia continúa viva.