publicado 07 Mayo 2026

Comunidad activa: Embajadores y voluntarios de Fundación Fobeju

En toda comunidad que aspira a proyectarse en el tiempo, hay pilares silenciosos pero fundamentales que sostienen su continuidad. En nuestro caso, uno de ellos —y quizás el más importante— es la educación judía.Como Fundación Fobeju, estamos orgullosos de contribuir a este propósito, velando por las becas que permiten a cientos de alumnos mantenerse en el Instituto Hebreo y así preservar nuestra identidad.Lograrlo es un desafío enorme que solo puede sostenerse con el compromiso de muchos: familias, voluntarios, estudiantes, exalumnos y toda una comunidad que entiende que el futuro se construye hoy.Además de nuestros Amigos Fobeju, que contribuyen económicamente al fondo de becas, valoramos profundamente la red de voluntarios que hemos ido construyendo en el tiempo, quienes cumplen un rol clave en nuestra labor.Los Embajadores Fobeju son un puente vivo dentro de la comunidad: conectan a las familias del colegio, a sus egresados y a la comunidad judía en general. Transmiten información, motivan, inspiran y movilizan, fortaleciendo así el sentido de unidad, pertenencia y propósito compartido de preservar la educación judía en Chile.Este 2026, como cada año, la red de Embajadores se enriquece con la incorporación de más de 60 madres y padres de todos los niveles del Instituto Hebreo, quienes se han sumado con un compromiso ejemplar. Comprenden que su rol es fundamental para reducir la brecha existente en el financiamiento de becas para la generación de sus hijos, y actúan con una mirada generosa: pensando no solo en sus propios niños, sino también en sus compañeros.El reciente encuentro de Embajadores fue reflejo de este espíritu. Una jornada marcada por la emoción, la energía compartida y la convicción de que, trabajando juntos, es posible generar un impacto real y significativo.Esta red la conforman también voluntarios que, sin ser parte de la comunidad escolar del Instituto Hebreo, han decidido involucrarse activamente con la Fundación. Personas que aportan su tiempo, ideas, gestión y acción, y que, aún sin un vínculo directo con el colegio, se sienten profundamente parte de la misión de Fobeju. Su compromiso nos enriquece a todos, recordándonos que esta causa trasciende los límites de una institución y nos convoca a todos.Y es que cuando hablamos de becas, no hablamos solo de apoyo económico. Hablamos de oportunidades, de identidad, de pertenencia y de futuro. Hablamos de una educación judía que se preserva y se fortalece “de generación en generación” gracias al compromiso colectivo.Los Embajadores y voluntarios de Fundación Fobeju son, en esencia, la expresión viva de una comunidad activa: una comunidad que no solo cree en su misión, sino que trabaja día a día para hacerla realidad.Estamos profundamente agradecidos por cada uno de ellos. Su compromiso, generosidad y dedicación hacen posible que sigamos avanzando con fuerza y propósito. Gracias a ellos y a nuestros Amigos Fobeju podemos seguir asegurando que todos los niños que lo necesitan tengan la oportunidad de continuar su educación en el Instituto Hebreo, fortaleciendo así el presente y el futuro de toda nuestra comunidad.

publicado 21 Noviembre 2025

Alejandro Fosk: “La educación lo es todo; apoyar a los niños es nuestra misión”

FOBEJU es la fundación que, desde hace años, garantiza algo esencial para la comunidad judía: que ningún niño o joven quede fuera de la educación judía por razones económicas.Hoy la fundación acompaña a 110 familias y 190 niños y niñas del Instituto Hebreo, entregando becas que les permiten formarse, crecer y participar plenamente de la vida escolar y comunitaria. La necesidad es enorme: se requieren más de 900 millones de pesos al año para cubrir becas.La Fundación ha desarrollado múltiples formas de donar: aportes únicos, membresías “Amigos FOEJU”, compra de certificados solidarios y una tienda con productos judaicos. Además, permite donaciones de empresas en Chile y aportes desde Estados Unidos con beneficios tributarios. Conversamos con su presidente, Alejandro Fosk, quien nos contó qué lo mueve: “Es muy bonito dar… La tzedaká es algo para el alma. Pedir es hacerle un favor a quien está dando, porque se le entrega la posibilidad de mejorar como persona, más aún cuando se trata de que un niño tenga educación judía”.Fosk – quien se declara orgulloso del trabajo “24/7” del equipo que sostiene la operación diaria- recuerda un dato que lo marcó: “Hace dos años, de nueve alumnos con puntaje nacional, seis eran becados”. Para él, ese dato lo resume todo.“El impacto que tiene una beca sobre un niño, sobre una familia, la posibilidad de trascender y generar movilidad social, es tremendo. La educación lo es todo —afirma—. Por eso tenemos que apoyar al colegio y a los niños. Esa es nuestra misión”.—¿Qué motivó esta campaña?“Necesitamos 900 millones de pesos cada año solo para cubrir becas. Hacia final de año estábamos 150 millones lejos de la meta, por eso, desde el 9 de octubre al 9 de noviembre hicimos esta campaña para reunir lo que faltaba y asegurar la permanencia de esos 190 alumnos en el Instituto Hebreo".—¿A qué atribuyes el éxito de la recaudación?“Fue un buen modelo. Contamos con muchísimos voluntarios: uno por cada nivel del colegio, exalumnos, apoderados… Y el domingo 9 de noviembre hicimos una Llamatón, dedicándonos exclusivamente a llamar a posibles donantes para pedirles un aporte único, y a nuestros “Amigos  FOBEJU”, para que hicieran un esfuerzo adicional en el marco de la campaña.Estamos muy contentos: cumplimos la meta para financiar becas, y es la primera vez que lo logramos de esta forma”.—¿Cómo mantendrán el compromiso de los donantes ahora que la campaña terminó?“Esta campaña fue momentánea, pero el trabajo continúa como siempre, enfocándonos en buscar recursos de diferentes formas que nos permitan llegar a públicos diversos. Seguiremos con actividades como campeonatos deportivos, impulsando el “Legado” de los IV Medios, luego con el SOAP solidario y muchas otras. No se trata solo de llamar y pedir: buscamos cumplir la meta por distintas vías. Hay que reinventarse constantemente, porque es un desafío permanente y creciente.Las solicitudes de beca se han duplicado en tres años, porque la situación económica de muchas familias se ha deteriorado, por lo que hacemos grandes esfuerzos por cumplir y concientizar que esto es tarea de todos. En este sentido, es clave que las nuevas generaciones tomen la posta, porque antes teníamos una pirámide de grandes donantes; hoy es al revés: son los “Amigos  FOBEJU”, las donaciones pequeñas y medianas, las que sostienen la fundación”.La importancia de donar: un especial llamado a las empresasAlejandro explica que: “ FOBEJU busca amigos, y un amigo puede donar mil pesos o un millón; lo importante es comprometerse mensualmente para asegurar continuidad.A nivel de empresas, entregamos certificados de donación y ahora también contamos con mecanismos para donaciones desde el extranjero con beneficios tributarios. Es algo muy importante en lo que queremos enfocarnos el próximo año”, enfatiza.Todos podemos ser parte  FOBEJU no solo entrega becas: construye futuro, comunidad y continuidad. Cada aporte —grande o pequeño— cambia una vida, y cada vida cambiada, fortalece al pueblo judío. La misión sigue, y todos podemos ser parte. Recuerda que puedes hacer donaciones o hacerte amigo en el siguiente link. https://fobeju.donando.cl/TestimoniosComo parte del llamado, FOBEJU reunió a donantes y becados en distintos videos. Es así como Karina y Daniel se conocen.Mientras ella cuenta que aporta a FOḄEJU por la continuidad del judaísmo, Daniel se acerca y le dice: “Gracias, porque soy una de las personas a las que ayudaste; ojalá algún día pueda hacer la misma mitzvá que tú”, lo que sorprende y emociona a Karina.Del mismo modo se conocen Esteban y Gali; ella se acerca muy emocionada para conocerlo y agradecerle. Él se alegra y le dice: “Yo estuve en tu misma situación”.

publicado 14 Noviembre 2025

Homenaje a Sima Nisis de Rezepka en el marco del Centenario de WIZO

El pasado lunes 3 de noviembre, en una ceremonia cargada de emoción y recuerdos, fue develada una placa en memoria de Sima Nisis de Rezepka Z.L., destacada directora y fundadora del departamento de Cultura de WIZO Chile hace 47 años, en compañía de su familia: su esposo Salo Rezepka, sus hijas Dalia y Lili , su hermana Raquel Nisis de Hasson y su sobrina Yael Hasson.Sima fue una mujer profundamente comprometida con la labor social y comunitaria de WIZO, tanto en Chile como en Israel. Su dedicación, energía y amor por el trabajo voluntario dejaron una huella imborrable en todas las personas que compartieron con ella.A lo largo de su vida, combinó su trayectoria académica con un incansable espíritu de servicio, siendo ejemplo de liderazgo femenino, solidaridad y entrega hacia las causas que promovían el bienestar de mujeres, niños y familias en situación vulnerable.En la tarde del mismo día, durante la ceremonia de inauguración de la Semana del Centenario de WIZO, se entregó además, de manera póstuma, el Reconocimiento Rebecca Sieff a la memoria de Sima. Este galardón, que lleva el nombre de la fundadora de WIZO, representa uno de los más altos honores dentro de la organización, otorgado a mujeres que han demostrado una trayectoria ejemplar de compromiso, liderazgo y servicio comunitario.Recibir el Reconocimiento Rebecca Sieff es un testimonio del impacto que Sima tuvo en la vida institucional de WIZO y en la comunidad en general. Su legado sigue inspirando a nuevas generaciones de javerot a continuar su camino con el mismo compromiso y pasión que ella demostró en cada uno de sus proyectos.La jornada no solo fue un tributo a su memoria, sino también una reafirmación de los valores que Sima encarnó: solidaridad, educación, justicia social y amor por Israel. Su recuerdo seguirá siendo un faro que ilumina el quehacer de WIZO y de todas las mujeres que creen en la fuerza transformadora del trabajo conjunto.

publicado 14 Noviembre 2025

Exitoso conversatorio sobre los desafíos y alianzas en Medio Oriente

El 11 de noviembre se realizó el conversatorio “La nueva realidad en Medio Oriente”, organizado por La Palabra Israelita y realizado en la sinagoga del Círculo Israelita, en el que tres expertos analizaron los cambios geopolíticos, estratégicos, políticos y comunicacionales que enfrenta el mundo.El panel estuvo compuesto por tres panelistas de lujo: Peleg Lewi, embajador de Israel en Chile, John Griffiths-Spielman, exgeneral de Ejército, licenciado en Ciencias Militares, máster en Seguridad Internacional (Universidad de Georgetown) y doctor en Estudios Americanos (USACH), y Robert Funk, doctor y magíster en Ciencia Política (London School of Economics,) y profesor asociado en la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile. La conversación fue conducida por el rabino Ari Sigal.Sergio Navón, director de la Palabra Israelita, destacó el rol de los medios de comunicación como vehículos de conocimiento, y explicó que esa convicción fue la motivación para organizar el panel.Alianzas regionales y realineamientosEn la instancia, el embajador Peleg Lewi enfatizó el cambio en las dinámicas regionales y la necesidad de ampliar alianzas más allá de las tradicionales. Destacó que hoy emergen socios relevantes en la región: “El proceso de normalización que tuvimos con Bahréin y los Emiratos Árabes, ha sido exitoso. Ellos resultaron ser los mejores aliados de Israel en los últimos dos años. No hubo manifestaciones antiisraelíes en esos países; la única compañía aérea que siguió volando durante toda la guerra contra Israel fue Flydubai; no devolvieron embajadores; no aplicaron sanciones; no hay BDS. Nuestros mejores amigos, al final del día, fueron Bahrein y los Emiratos. Si pudiéramos agregar a Arabia Saudita, estaríamos mejor”, explicó.Lewi abordó también la complejidad del conflicto con Hamás y reflexionó sobre la necesidad de un Estado palestino que no represente una amenaza. “Han tenido cerca de 13 oportunidades de conformar un Estado palestino, empezando el 29 de noviembre de 1947. Hoy necesitamos un vecino que no nos pueda amenazar”, subrayó.“From the river to the sea we will always be…" los israelíes no se irán a ninguna parte, y los palestinos tampoco, por lo tanto, tenemos que aprender a vivir, y para ello se necesitan acuerdos con países que den garantías”, dijo.De la inteligencia a la política: lecciones para ChileEl ex general John Griffiths-Spielman centró su intervención en las lecciones militares y de inteligencia que pueden extrapolarse de Israel a otros Estados. Advirtió que Chile está muy lejos de contar con un sistema de inteligencia robusto e integral: “La inteligencia puede informar, pero el nivel político tiene que actuar”, afirmó.Desde la perspectiva geoestratégica, Griffiths-Spielman consideró los últimos años como un periodo de cambios decisivos en Medio Oriente y recalcó que, desde lo militar, lo ocurrido constituye “el cambio geopolítico y militar más importante en la región en las últimas décadas”, y que este escenario es favorable a Israel.En clave local, advirtió sobre el aumento de conflictos en el mundo y anticipó un escenario “no muy pacífico”. Aunque se dice que Sudamérica es la región más pacífica del mundo en términos de conflictos armados, dijo que, a la vez, es la región más violenta: “Aquí se produce el 85% de todos los secuestros en el mundo y los niveles de criminalidad están disparados”. Mucho de esto, agregó, se debe a que “los Estados son frágiles y les cuesta hacer frente al crimen y eso los lleva a recurrir a las Fuerzas Armadas como una segunda opción de seguridad, lo que termina degradando tanto a las FF.AA. como a las de orden”, aseguró.En ese sentido, resaltó que Israel tiene un Estado robusto y ha sido eficiente en el uso de la fuerza para lidiar con una situación tan compleja como la que impuso Hamás, explicando que ello responde a amenazas no convencionales, motivadas por razones políticas-terroristas.Narrativas, juventud y comunicaciónEl académico Robert Funk puso el acento en la batalla de las narrativas y en la influencia que tienen las nuevas generaciones en el discurso público. “Hemos perdido una generación de jóvenes que se ha sentido seducida por discursos que hablan de genocidio porque recurren a la emoción; eso es un gran problema, porque ellos ocuparán cargos de decisión en el futuro”, sostuvo. Por ello, enfatizó que las estrategias de Israel ya no deben limitarse al poder militar, sino que requieren políticas comunicacionales y acciones culturales que transformen percepciones.En esa línea, John Griffiths se refirió al ciberespacio como “una quinta dimensión de la fuerza”, que es digital, donde cuesta identificar lo verdadero y lo falso. Lo catalogó como “otro desafío para el que debemos preparar a la nueva generación. El poder de lo comunicacional es brutal y los comandantes deben entender esto”, expresó.Relación de Chile e IsraelEl embajador Lewi destacó la relación de más de 70 años entre ambos países y recordó que el presidente Piñera decía que hay una sinergia especial entre Israel y Chile. Esto lo ejemplificó aludiendo a la Comunidad Chilena de Israel: “Es la comunidad más coherente que hay, de todos los países americanos y de todos los países europeos. Lo que hacen es muy importante: están presentes, Chile está siempre presente. Y para Chile creo que Israel también es muy importante”, destacó.John Griffiths recordó un hecho que quizás pocos tenían en sus registros: cuando Chile enfrentó dos graves crisis en 1978, bajo restricciones de EE.UU. e Israel prestó apoyo. “Eso no debemos olvidarlo”, dijo enfático, y criticó la reciente intención de “diversificar” la relación militar: “Eso no se compra, se construye una relación estratégica, y cambiar eso toma décadas”.Por último, advirtió sobre la previsibilidad de nuevas tensiones entre Occidente y otros bloques, dejando entrever que debemos estar atentos, porque “Israel podría ser la punta de lanza de lo que se viene”.AntisemitismoPara el académico Robert Funk, vivimos en una época en que la rabia y la desconfianza impulsan la política, un fenómeno cuyas raíces se remontan a la crisis económica de 2008-2009. Desde entonces, una cadena de crisis —como la Primavera Árabe, Occupy Wall Street, el Estallido Social en Chile y la pandemia— han generado un clima de frustración e incertidumbre global. A esto se suma el miedo al futuro y a los cambios, lo que, en su opinión, produce una demanda por certezas que conduce a liderazgos extremistas y autoritarios, como los que estamos viendo en distintos países.“En ese contexto de malestar social, el antisemitismo —el odio más antiguo del mundo— encuentra terreno fértil. Combatirlo requiere no solo enfrentar el odio, sino también luchar contra la rabia, la incertidumbre y la pulsión por seguir liderazgos autoritarios”, indicó.Convergencias y desafíos futurosA lo largo del panel, los expositores coincidieron en varios puntos: la creciente complejidad del escenario regional, la importancia de fortalecer los sistemas de inteligencia y la capacidad estatal, el papel fundamental de la comunicación en tiempos convulsos y la necesidad de acuerdos internacionales que proporcionen garantías. También destacaron el valor estratégico de las relaciones bilaterales entre Israel y Chile, como parte de una alianza que combina historia, cooperación y desafíos comunes para el futuro.

publicado 31 Octubre 2025

¡Mazal Tov por los 40 años de la filial Maimonides de B'nai B'rith!

Palabras del Presidente Maimónides:“Corría el año 1985, Cecilia y yo nos habíamos casado un año antes. Los dos veníamos de un mundo, digamos… no tan judío, amigos, trabajos hasta familias judías y no judías, al menos en mi caso. Había ya viajado a Israel, pensando más en la radioterapia en Israel, mi trabajo y pasión, que en la tierra prometida. Pero había vuelto con el bichito del judaísmo, metido en los huesos, en la médula de los huesos, donde se forma la sangre.Queríamos tener más vínculos con judíos, pero no tan judíos, abiertos progresistas, palabra vilipendiada hoy, y con razón. Recordé de un seminario en el hotel amancay de Reñaca, al que me había llevado mi amigo Danny Szewkis, a un personaje que me había fascinado, Raúl Bitran, prohombre, magnético, inteligente, había sido secretario general de la Universidad de Chile, junto al rector más famoso quizás desde Andres Bello, Edgardo Boeninger. (que me perdonen Domeyko, Valentín Letelier y DON Juan Gómez Milla)”.Se alinean los astros“En la maleta de mi auto encuentro una revista de una institución de nombre impronunciable, Bnai Brith, pero la revista era interesante, y el director ejecutivo de la institución de raro nombre era…. Raúl Bitran. Ceci y yo decidimos ir a verlo, y ver que tal era la Bnai Brith.La dirección estaba en la revista, Lyon 1933, fuimos una tarde noche, y tocamos el timbre, rinnnng rinnng, se abre la puerta y un señor amablemente nos hace pasar, “Hola, buscamos a Raúl Bitran, ¿está? Si está, pase, ¿me dan sus nombres? ¿Claro, Luis Schwartzmann y Cecilia Frenkel (el burro primero) y tú, ¿cómo te llamas? Alejandro, me dijo él. (Alejandro ya tiene más de 47 años en la institución).Al rato apareció Raúl. Se acordaba de mí, cuanto honor. “Lucho, tú eres el que no votó por mí en la universidad”, me dijo. Pa que le conté eso pensé.Queremos pertenecer a la Bnai Brith, es posible ¿? “Claro, pero mira la casualidad, está aquí un médico joven, ¿tú te dedicas a algo con medicina, cierto?, que quiere hacer una nueva logia. ¿¿¿Logia??? Qué diablos será esto.Apareció el joven médico, Rodolfo Klein y nos contó de su proyecto, una nueva logia de gente joven había que rejuvenecer la Bnai Brith. ¿Les suena eso? A usted que ya llegó hasta aquí leyendo. Al poco tiempo aparecían los brotes de lo que sería la gran filial MAIMONIDES”.Buscar incautos “Dany y su hermano Moishe con la Mimi y Rosita, claro, por supuesto, el negro Cohen con Elizabeth, claro, Gabriel Pilowsky y Selma Abaud, adentro; Roberto Gurovich y Rosi Camhi también, Felipe Kohen y Marta Frías, Alejandro Felzenstein e Isabel Recher y por supuesto Rudy Klein y Deborah Shaoul. Quedamos inscritos en el chárter ¿? Dice en letras grandes:  BNAI BRITH INTERNATIONAL BENEVOLENCE, BROTHERLY LOVE, AND HARMONY. Sí, está en inglés, el lenguaje de D-s decía un jefe mío (si está en inglés, todos creen que es cierto).Que se sepa, se otorgó una carta, que en el distrito veinte, los descritos arriba conforman la filial Maimónides con el número 3250. Qué número tenemos. Tiene sellos dorados, letras góticas y cinco firmas (un vicepresidente no firmó), por eso quizás son siempre dos vicepresidentes. Parece una cosa seria. Lo es. Crecimos, nos transformamos en lo que somos hoy día, una filial vibrante, grande, más de 50 miembros, la presidenta de la Bnai Brith está en nuestra filial, varios exdirectores ejecutivos están o estuvieron en la Maimónides, dirigentes comunitarios, hombres y mujeres exitosos, pero sobre todo GENTE BUENA. Buena gente”. A manera de epílogo “La Maimonides de B'nai B'rith es importante. Lo ha sido para muchos de nosotros que nos ha marcado la vida, para bien, hicimos amistades para toda la vida. En ese momento no lo percibíamos siquiera, pero hoy, 40 años después, nos salta en la cara, como una de las cosas más positivas de que formamos parte. Acrecentamos nuestro judaísmo, valoramos más la amistad y el cariño, aprendimos a convivir y no solo vivir, en fin, crecimos como personas y como judíos.  Y lo hicimos en benevolencia, fraternidad y concordia. Pasamos las dificultades propias del crecimiento y adolescencia, tuvimos escisiones que causaron dolor y angustia, pero, quién diría, nos fuimos consolidando, casi sin proponerlo, como una de las filiales más importantes de Bnai Brith Chile. Y para nosotros por supuesto la más importante del mundo. Hoy cumplimos 40 años y estamos en todas las instituciones judías, aportando, hinchando, pero sobre todo cultivando nuestro judaísmo. Y apoyando a Israel”.- Luis Schwartzmann HassonFundador de la filial y casualmente hoy: Presidente de Filial Maimónides, B’nai B'rith.

publicado 24 Octubre 2025

“Estos dos años han sido una pesadilla"

Se lo ve caminar con soltura por el Estadio Israelita antes del acto de conmemoración del ataque del 7 de octubre, en donde tuvo un rol central. Ha recorrido la mayoría de las comunidades, lo conocen y ya se siente en casa. Antes de llegar a nuestro país, Peleg Lewi fue diplomático en Angola, Colombia, Hungría, Francia, Japón y China. En Paraguay tuvo el desafío de reabrir la embajada israelí, lo que permite avizorar una gestión diplomática esperanzadora en Chile.Hijo de padre uruguayo y madre argentina, nacido en Montevideo, tiene un acento latinoamericano que resulta familiar. Es además muy cercano, lo que facilita la conversación.Embajador, ¿cómo recuerda el 7 de octubre?“A las seis y media de la mañana sonaron las alarmas y comenzaron a caer los cohetes. Quince minutos después, mi hermano y su familia estaban en mi puerta, porque ellos no tenían refugio y vinieron al mío. Al principio veíamos las noticias, pero como soy empleado del Ministerio, empecé a recibir más información. Sin embargo, hasta las últimas horas del día no se sabía exactamente lo que estaba pasando. Eso fue lo peor: la incertidumbre, la angustia de no entender la magnitud del ataque.Para nosotros fue el día más difícil. El sentimiento más grande que tuve fue la incertidumbre: no saber lo que estaba pasando, no saber qué hacer o cómo ayudar. Esa es la peor sensación, cuando uno no puede ayudar a quien está en peligro porque no tiene conocimiento de lo que ocurre”.¿Cómo han sido estos dos años?“Una pesadilla. Recién ahora, con el regreso de los secuestrados vivos, tenemos aire para respirar. Por supuesto que estamos esperando a quienes ya no están con nosotros, pero ver una y otra vez las fotos y los videos de las familias reunidas, nos da aire para continuar. Ahora Israel puede comenzar un proceso de reconstrucción, junto con la diáspora y la comunidad judía, para definir quiénes somos ahora y hacia dónde vamos. Recién hoy estamos en posición de iniciar ese camino”. El Embajador Lewi llegó a Chile precisamente en este dramático periodo, representando a un país que no veía su supervivencia amenazada desde hace décadas. Cuenta que esta es la tercera vez que ejerce como embajador y que ha sido bien recibido por autoridades y la prensa. También dice que le sorprenden los ataques personales en redes sociales: “Nunca vi algo así”, y destaca que la comunidad judía lo ha hecho sentir en casa: “Me han recibido con los brazos abiertos”.Aunque aún no presenta credenciales, ya entregó la copia, lo que le permite trabajar normalmente. Agrega que está muy contento en Santiago y que quiere volcarse al gran desafío de representar a Israel en Chile.¿Por qué dice que es un desafío mayor?“Porque el actual gobierno nos ha puesto dificultades, tanto a Israel como a la comunidad judía. Es evidente que las relaciones bilaterales no están en su mejor momento y hay demasiada crítica hacia Israel.Nosotros recibimos la crítica con mucho amor, pero lo que pedimos al gobierno es que sea objetivo. No todo es blanco y negro y no hay que escoger un lado del conflicto.Además, está el desafío de que el conflicto palestino-israelí no debe importarse a Chile. Acá judíos y palestinos son, ante todo, chilenos. Creo que Chile tiene bastantes quiebres y asuntos internos que resolver como para importar un conflicto.Tenemos casi 80 años de relaciones diplomáticas que no se pueden romper en un segundo. Entonces, nuestro trabajo hoy en día en la Embajada es normalizar las relaciones, mantener el diálogo no solamente con el gobierno chileno, sino también con toda la comunidad chilena”.¿El conflicto ya no está importado?“Está, claro que sí. Pero no hay ninguna razón para seguir calentándolo. O sea, hay un problema de diálogo aquí, en Chile, como en otros países. El mundo está polarizado.Yo creo que la comunidad judía ha tratado de mantener el diálogo, de construir puentes, pero para bailar un tango hacen falta dos personas. Entonces, esperemos que la comunidad palestina sea más constructiva. Es decir, que sepa construir y no dañar lo que existe.Además, hay que separar bien a la comunidad judía de Chile, que son primero chilenos. No son responsables de lo que hace un gobierno de Israel. La comunidad judía de Chile es responsable de la comunidad judía de Chile: punto. Por eso también creo que, si hay críticas sobre el gobierno israelí, no hay que esconderlas”.Al mostrarle un medicamento de TEVA y preguntarle ¿Qué es Israel?, responde:“Es esto (apunta al medicamento). Israel es la solución para el futuro. Creo que el mundo no puede avanzar sin Israel. En cualquier ámbito te digo donde está la participación de Israel.No hay una empresa multinacional exitosa que no tenga un centro de R&D, (Research and Development), en Israel. No existe. El que dice boicot está equivocado, porque no tendría GPS, ni celular, no tendría nada”.Nos quedamos con gusto a poco, pero vendrán más conversaciones. Lo importante es confiar en que a veces, el trabajo más importante de un embajador no es la política, sino enseñar a ver las cosas desde otra perspectiva.

publicado 17 Octubre 2025

Isaac Caro, Roman Yosif y Gabriel Zaliasnik opinan

Cuando el fuego se apagaPor Gabriel Zaliasnik, Profesor de Derecho Pena Facultad de Derecho, Universidad de Chile. Expresidente de la CJCh.Escribo esta columna a solo horas que, finalmente, tras 738 días desde la barbarie perpetrada por grupos terroristas palestinos el 7 de octubre de 2023, el conflicto en Gaza llegue a su fin y se liberen los últimos 48 civiles secuestrados, vivos y muertos. El acuerdo de Sharm el Sheij, impulsadopor Washington y apoyado por el mundo árabe y musulmán, marca un punto de inflexión. Lo que no logró el indolente apaciguamiento europeo ni el antisemitismo de Sánchez en España, ni las condenas estériles de la ONU, lo consiguió el Presidente Donald Trump con resión decidida sobre Hamas. Su firme claridad moral —no la fría e interesada equidistancia ni las mal intencionadas palabras vacías de Petro o Boric- abrieron en definitiva la puerta a la paz.Esta guerra no era inevitable. Fue impuesta cuando Hamas con intenciones genocidas asesinó, secuestró y convirtió a inocentes en escudos humanos. Israel respondió como cualquier democracia que se defiende del terrorismo. El acuerdo da un respiro a millones, pero es innegable que estos años rompieron algo profundo: el espejismo de normalidad de la vida judía en todo el mundo. Desde el 7 de octu-bre, cada día nos recuerda que el antisemitismo no desapareció tras el Holocausto de 6 millones de judíos, solo dormía. Cuando el yiha-dismo lo despertó, lo hizo con furia. Las máscaras cayeron y muchos entendimos, con dolor, quiénes estaban realmente a nuestro lado.Pero de ese horror también brotó una certeza. El pueblo judío ya no es un huésped en la historia de otros, sino que un actor libre y soberano en su tierra milenaria, con lengua, sueños y destino propios.Israel no es un accidente geopolítico, sino la prueba viva de la continuidad y renacimiento judío. La guerra reafirmó que por su existencia no debe pedir disculpas. Su firmeza no fue arrogancia sino supervivencia. De allí que la extrema izquierda islamofascista que tanto exigía un cese al fuego unilateral, hoy no celebre.Ahora toca mirar hacia adelante. Gaza debe reconstruirse, pero sobre nuevos fundamentos: desradicalización y educación para la paz. Nunca más un niño debe ser usado como escudo ni convertido en terrorista. Ningún aula debe dedicarse a impartir odio. La ayuda internacional debe estar condicionada al desarme, la rendición de cuentas y la edificación de instituciones civiles palestinas fuertes y no corruptas. Solo así podrá nacer un futuro compartido en el que la prosperidad sustituya al martirio.Hay en el esfuerzo de Trump un nuevo comienzo, uno en que ya no se cuestione la legitimidad de Israel como único estado judío, y uno en que se sienten las bases para la autodeterminación palestina, viviendo en paz y seguridad. Nada lo expresa mejor que la letra de la canción “A new day will rise” de la cantante israeli Yuval Raphael en el festival Eurovision 2025: “Un nuevo día surgirá, la vida continuará. /Todos lloran, no llores solo. /La oscuridad se desvanecerá, todo el dolor pasará. /Pero nos quedaremos, incluso si dices adiós.*Reproducción autorizada por el autor.Publicada en Diario La Tercera. (14-10-2025)--Volver a casa para un nuevo comienzoPor Roman Yosif Capdeville, Director del Círculo Israelita de Santiago.Describir desde las emociones más profundas lo que hemos vivido en las últimas horas parece una tarea imposible. Lo único que podemos afirmar es que estamos cerrando un ciclo largo, complejo y agotador, especialmente para las familias de los secuestrados, para toda la sociedad israelí y para las comunidades judías del mundo que hemos seguido este proceso día a día desde el 7 de octubre de 2023. Nuestro compromiso sionista nunca estuvo tan fuerte como en estos meses.Como generación, somos privilegiados. Hemos sido testigos de la era dorada del desarrollo de la vida judía y del Estado de Israel, nacida en la posguerra y tras 2.000 años de persecuciones. Y hoy también tenemos la fortuna de presenciar el inicio de una nueva etapa en la historia del Estado Judío y de Medio Oriente en general.Nunca antes habíamos estado tan cerca de una estabilización en las relaciones de Israel con sus vecinos árabes y con el mundo musulmán. La cumbre de Sharm El Sheik del lunes, con Trump a la cabeza, es un ejemplo de ello. Allí no solo participaron países moderados como Jordania, Egipto y Arabia Saudita, sino también Qatar, uno de los principales financistas del Hamas, e Indonesia, el país musulmán con mayor población del mundo. Ver esas imágenes llena de esperanza, pues todos muestran voluntad política de poner fin a la guerra provocada por Hamas y sus aliados iraníes, avanzar en la ampliación de los Acuerdos de Abraham y, sobre todo, construir una Gaza sin islam radical y abrir una posible convivencia en paz entre el futuro Estado Palestino e Israel.Hace algo más de un año, tuve la oportunidad de viajar con un grupo de dirigentes comunitarios a Israel para conmemorar Yom Haatzmaut. Fue quizás una de las conmemoraciones más tristes en la historia reciente, en plena guerra, en medio del duelo y la incertidumbre que enfrentaba el país. La tensión social, los secuestrados, los reservistas en movilización, la economía afectada y los cuestionamientos al gobierno de Bibi Netanyahu. En ese momento había mucha confusión, división y poca claridad respecto al futuro. Hoy, tras estos meses, hemos llegado a aquel día con un alto costo en vidas humanas, en salud mental, en cohesión social y en antisemitismo global. Sin embargo, la comunidad internacional, liderada por Estados Unidos, presenta un plan audaz. Habrá que ver los pasos de su real implementación que nos ilusiona a todos. La pregunta que queda en el aire es: ¿Qué viene para la interna de Israel ahora?La imagen que captamos en mayo de 2024 es de un Israel de contrastes. Por un lado, el Tel Aviv de la innovación y los startups billonarios, con el Bnei Brak, donde a pocas cuadras, el mundo ultraortodoxo vive en condiciones de pobreza y lejanía de la modernidad. También tenemos el Israel de los ashkenazim liberales y de las universidades de clase mundial, pero también el Israel Mizrahi, cada vez más relevante, con su cultura más tradicional. oriental y conservadora. A esto hay que sumar las grandes ciudades, donde el valor del metro cuadrado alcanza el de Manhattan, versus las comunidades agrícolas como en el Neguev, que continúan luchando contra el desierto con innovación.Estas diferencias profundas, a veces algo irreconciliables según demógrafos como Sergio Della Pergola, enriquecen a un Israel diverso y lo convierten en una potencia cultural, económica, militar y social única en el mundo.Pero, tras el fin de esta guerra, Israel debe enfocarse en revisar su sistema político fragmentado, sus políticas públicas respecto a la comunidad ultraortodoxa, y en avanzar en la integración de la población árabe-israelí. Es fundamental repensar su estrategia de defensa, manteniendo alianzas con Occidente, pero sin depender exclusivamente de ellas para enfrentar futuros escenarios de agresión.Todos estos desafíos de largo plazo requieren consensos y una visión de Estado, tal vez apuntando a un nuevo gobierno de unidad nacional. La sociedad israelí necesita potenciar a sus liderazgos moderados, aislar a los más radicales y asegurar la sostenibilidad del Estado para sus próximos 77 años, que estará en juego durante esta etapa decisiva.Lo positivo es que, tras la masacre del 7 de octubre y la guerra en múltiples frentes que siguió, se abre un nuevo escenario para diseñar, con liderazgo, fuerza y sabiduría, el futuro del Pueblo Judío.Desde Chile, también podemos ser parte de esa construcción. Es momento de fortalecer nuestra comunidad: más amable, más integrada, con menos odios y con menos deslegitimación entre instituciones. Lo anterior con un foco especial en ser fuertes por dentro para los desafíos que tenemos hacia el exterior, donde nadie sobra. Tenemos todos una responsabilidad ética con nuestro pasado y con la continuidad judía de nuestros hijos, que al igual que en Israel, requiere más Ahavat Jinam (amor gratuito) para asegurar una vida judía plena, profunda y significativa.La invitación es compleja y simple a la vez: Hinei ma tov umanaim shevet ajim gam yajad, aprovechemos este momento de catarsis colectiva como pueblo, para que este volver a casa simbolice volver a ser más hermanos y caminar más juntos que nunca este nuevo comienzo.Am Israel Jai.--Acuerdo de paz Israel-Hamás: Alcances y limitaciones Por Isaac Caro, Universidad Alberto HurtadoEl 13 de octubre de 2025 será considerado como un día histórico para Israel y para el conjunto de Medio Oriente. En primer lugar, tuvo lugar la liberación de 20 rehenes israelíes que fueron capturados en el ataque llevado a cabo por Hamás en contra de Israel el 7 de octubre de 2023. Aquel día el movimiento islamista asesinó a unas 1.200 personas, tomando como rehenes a unas 250. En segundo lugar, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio un discurso ante la Knesset o parlamento israelí, celebrando el cese al fuego y el regreso de los rehenes, anunciando un nuevo amanecer para la región. Anteriormente, sólo tres presidentes estadounidenses se habían dirigido ante la Knesset.  En marzo de 1979, el discurso de Jimmy Carter se dio en el contexto de las negociaciones que llevaron a los Acuerdos de Campo David, en virtud de los cuales Egipto e Israel firmaron un tratado de paz. Posteriormente, después de los Acuerdos de Oslo entre Israel y la Organización de Liberación Palestina, en octubre de 1994 Bill Clinton se dirigió a los legisladores israelíes. En la década siguiente, el 15 de mayo de 2008, George W. Bush pronunció un discurso con motivo del 60 aniversario de la fundación del Estado de Israel. El tercer hecho, también significativo, refiere a la firma del acuerdo de paz alcanzado por Israel y Hamás, suscrito en la ciudad egipcia de Sharm el Sheik, por el presidente Trump y los máximos dirigentes de Egipto, Turquía y Qatar, que actuaron como mediadores de este convenio. En una ceremonia que contó con la presencia de más de 20 jefes de Estado y de Gobierno se selló un acuerdo impulsado por el presidente estadounidense y que genera esperanzas para una paz duradera en la guerra de Gaza, como primer paso para una solución al largo conflicto israelí-palestino. El acuerdo, de 20 puntos, establece, entre otras cosas, un cese al fuego, la liberación de rehenes israelíes, la excarcelación de presos palestinos, lo cual se ha cumplido, faltando que Hamás libere a los rehenes muertos en cautivero. Además, quedan muchos temas que parecieran ser difíciles de resolver, como el desarme definitivo del grupo terrorista Hamás, la reconstrucción de Gaza, la retirada completa de las fuerzas de defensa israelíes, y la forma de gobierno en Gaza. Al respecto, se establece la conformación de una “junta de paz”, presidida por el presidente Trump, con la participación del exprimer ministro británico, Tony Blair, así como el despliegue de “fuerzas policiales palestinas” con el apoyo de Egipto y Jordania. A pesar de todas sus limitaciones, el acuerdo abre un camino de esperanza hacia una paz duradera en la región, que sea consistente con la ampliación de los Acuerdos de Abraham, en que nuevos países árabes reconozcan y entablen por primera vez relaciones diplomáticas con Israel, y se avance en la fórmula de dos Estados, que incluya fomentar las condiciones para la creación de un “futuro Estado palestino”, como lo estipula el punto 19 del acuerdo. 

publicado 17 Octubre 2025

¡Estamos completos!

Dada la contingencia, preparamos la caravana rápidamente para dar respuesta a un sentir comunitario. Y fue muy emocionante. La gente estaba muy alegre, entusiasmada, salieron gritando, cantando, con niños. Fue una explosión de alegría por la liberación de los secuestrados. Los miembros de nuestra comunidad tenían ansias de expresar lo que sentían, sin miedo, con mucha energía. Aún cuando quedan cuerpos en Gaza, tenemos la alegría de recuperar a los vivos, y seguiremos la lucha hasta que vuelvan todos.Alfredo Misraji, presidente de la CJCh--Creo que la alegría que se sentía en la caravana nos dio mucho ánimo como comunidad. Nunca había visto tanto orgullo de ser judío en Chile como ayer, judíos de todas las edades con banderas de Israel, música en hebreo y gritando “Am Israel Jai”. Lo que más me alegró fue la cantidad de personas que aplaudían al paso de los autos. Mostrarnos como somos, con la unidad y los valores que tenemos, nos abre muchas puertas, y lo que hicimos ayer lo demuestra.Mica Tramer, presidenta de la FEJJ--Lo del lunes fue un hecho histórico por la cantidad de gente. Además fue una oportunidad única que muestra que sí podemos salir a la calle, que sí hay necesidad de expresar, levantar la cabeza y alzar la voz. Creo que no tenemos que tener miedo de salir. La comunidad no está acostumbrada a este tipo de cosas, y ¡pucha que lo necesita! Fue un momento de encuentro en que, desde niños hasta abuelitas, estuvieron felices gritando “Am Israel Jai”. Estábamos todos felices, y fue un gran acierto hacerlo ese mismo día, porque la caravana se transformó en un espacio de desahogo. Necesitamos aprender que sí podemos salir a la calle: como comunidad lo merecemos. El miedo de que mucha gente nos va a criticar o amenazar, debe quedar atrás. Los aplausos y el apoyo que recibimos fueron mucho más que las ofensas. ¡Se puede salir y mostrar el orgullo judío!Gerardo Gorodisher, expresidente de la CJCh--Después de dos años marcados por tanto dolor, odio e indiferencia, salí a las calles de Santiago con mis banderas de Chile e Israel, un poco asustada al comienzo, pero con más ganas de mostrar mi apoyo a la paz y celebrar la vuelta de los rehenes que tanto, tanto esperamos.Recibí gestos de apoyo, aplausos y miradas sonrientes que me sorprendieron y me emocionaron.El silencio que tantas veces dolió en las redes hoy casi no estuvo en mi recorrido. Fue esperanzador. Fue sanador.Gracias de corazón, si en estos dos años no elegiste la indiferencia, si mandaste un mensaje, una reacción, una palabra de apoyo o simplemente estuviste ahí.Quizás no “tenías nada que ver con la causa”, pero elegiste la empatía, la amistad y el cariño.Jamás olvidaremos eso tampoco.Hoy volví a sentir esperanza <3Nicole Alter--Participar en la caravana fue una experiencia profundamente significativa para mí. No fue solo un acto simbólico: fue una expresión de memoria, unidad y esperanza. Sentí el peso del dolor colectivo, pero también la fuerza de un pueblo que no se resigna al olvido ni al silencio.Me conmovió —y gratamente sorprendió— ver tantas muestras espontáneas de apoyo de personas en las calles: gestos, miradas, bocinazos, manos levantadas. En un mundo que tantas veces elige mirar hacia otro lado, ese respaldo sincero devolvió algo de fe en la humanidad.Volví de esa caravana con el corazón lleno y la convicción más firme de que, mientras haya quienes se movilicen por la vida y la dignidad humana, ningún cautiverio ni oscuridad podrá vencer del todo.Ariel Schapiro--Debo confesar que hoy lloré de emoción. Teníamos que salir a las calles, porque el mundo tiene que ver y sentir lo importante que es este momento, en que se han liberado a veinte rehenes, se está alcanzando la paz, se ha declarado un alto al fuego y, cada vez más, Hamás está quedando aislado.Por eso esta caravana —con más de 300 autos y cientos de banderas— fue una instancia muy especial para estar con la comunidad y compartir nuestra alegría con todos los chilenos.Shai Agosin, expresidente de la CJCh--La caravana fue un momento de catarsis: por fin pudimos permitirnos estar felices después de dos años de angustia y tristeza. Celebrar orgullosos a nuestro amado Israel en las calles, junto a tanta gente, y recibir la buena onda de quienes pasaban a nuestro lado fue maravilloso.Ariela Agosin, expresidenta de la CJCh--Siento que, después de dos años en que venimos sintiendo un dolor en el corazón, una tremenda pena, un abandono y una soledad muy grande, en que muchos pensaban que tenían que esconder su judaísmo o sentían miedo de expresarlo abiertamente en la calle, esta fue una muy buena experiencia.Fue un momento de alegría, de esperanza, porque empezamos a sentir el término de la guerra y un horizonte mucho más positivo y esperanzador, por lo cual era necesario abrazarnos, mirarnos, salir a la calle juntos y decir que estamos orgullosos de quienes somos y de vivir nuestro judaísmo abiertamente, en la calle y sin miedo.Dafne Englander, directora ejecutiva CJCh--No tenía claro cuántos seríamos los que íbamos a participar en la caravana por el término de la guerra y la liberación de los Jatufim. Cuando estacioné detrás de otro auto antes de la calle Ben Gurión, pude ver que los judíos de Chile dijimos “presente”. Mi emoción era inmensa, y junto a mi señora empezamos a cantar a toda voz “Am Israel Jai”.Durante el recorrido pude ver a personas en la calle que nos aplaudían, y eso me llenó de orgullo.Salo Goldzweig--Fue emocionante ver la convocatoria espontánea a la Caravana por la Vida y la Paz en Chile, celebrando la alegría por la liberación de nuestros hermanos secuestrados por Hamás. Una multitud se reunió con globos, banderas y sonrisas para recorrer las calles entre bocinas y esperanza. Fue un momento histórico para nuestra comunidad, que quedará grabado en nuestra memoria y en el corazón de nuestros hijos.Tauba Müller--Tengo 46 años y no recuerdo haber salido con banderas de Israel a mostrar nuestra identidad sionista, y esto fue más emocionante todavía porque lo pude compartir con mi esposa y mis dos hijos, que estaban muy emocionados, muy orgullosos de Israel, de mostrar que somos judíos, que somos sionistas, que amamos al Estado de Israel y deseamos que perdure en el tiempo. Y quisimos salir a manifestárselo a todo el país. Y la verdad es que recibimos mucho apoyo. Hubo muchos pulgares hacia arriba, muchos toques de bocina en respuesta a los nuestros, muchos aplausos. Algunos autos nos felicitaban o hacían el símbolo de la paz. Entonces fue muy lindo, muy lindo, y nos dejó con el alma muy llena.Creo que para todos los que participamos, para las nuevas generaciones, y en especial para mis hijos, este fue un mensaje muy potente: no escondernos y mostrar con orgullo nuestro sionismo.Diego Barr--Lo que se sintió en este momento tan histórico, en que liberaron a los rehenes, fue súper emocionante. Ver a tanta gente de la comunidad unida, sin escondernos y alzando la voz por lo felices que estábamos después de dos años tan duros, me conmovió profundamente.Me sorprendió mucho ver que también había gente que nos apoyaba, que levantaba el pulgar, nos sonreía y aplaudía.Eso también me dio mucha emoción y alegría, porque no me hubiera imaginado que, más allá del antisemitismo que vemos en las redes sociales, hay gente en la calle que nos apoya.Galit Rezepka

publicado 10 Octubre 2025

Círculo Israelita de Santiago y Club La Dehesa se unen para fortalecer la vida judía en Chile

El 25 de septiembre quedará marcado como una fecha significativa para la comunidad judía en Chile. En esa jornada, el Círculo Israelita de Santiago (Mercaz) y el Club La Dehesa, firmaron una alianza estratégica con el objetivo de potenciar la vida comunitaria, deportiva y social de sus socios, abriendo un espacio de cooperación que, según todos los participantes, será duradero y fructífero.La ceremonia se realizó en el Kadima Center, en un ambiente de cercanía con palabras de las autoridades de ambas instituciones, quienes coincidieron en que el acuerdo representa una forma concreta de tender puentes y crear sinergias.Desde el Círculo Israelita de Santiago, el entusiasmo también se hizo notar. David Naschelski, director del CIS, recalcó el valor de trabajar de manera conjunta con instituciones de prestigio: “Estamos muy contentos de hacer esta alianza que va a fortalecer los beneficios que podemos ofrecer a nuestros socios. Al mismo tiempo, seguimos estrechando lazos comunitarios con otras instituciones y generando un modelo de crecimiento mutuo. Esto no se trata de que cada institución crezca sola, sino de que todos podamos potenciarnos. Además, el Mercaz aporta volumen de socios que es un buen match con las necesidades del club. Al final, todos ganamos”, señaló Naschelski.Tradición y aperturaPara Sebastián Bercovich, director del Club La Dehesa, este acuerdo es parte de un proceso natural de acercamiento a la comunidad judía en Chile: “Estamos muy contentos y emocionados. Esta alianza es parte de uno de los pilares más importantes para nuestro Directorio, que es justamente proteger y profundizar los valores fundacionales y la identidad judía de nuestro Club tal como lo imaginaron sus fundadores hace más de 60 años. Estamos seguros que esta alianza será próspera, duradera y traerá grandes beneficios para los socios de ambas instituciones”.El Mercaz reafirma su rol comunitarioEn representación del Círculo Israelita de Santiago, Mario Kiblisky, director ejecutivo del Mercaz, destacó que se trata de una nueva etapa: “Hace algunas semanas nos asociamos con el Estadio Israelita, y ahora con el Club La Dehesa. Estos acuerdos reflejan lo que entendemos como vida comunitaria: un espacio donde la cultura judía y el deporte se entrelazan para fortalecer la identidad judía en un entorno plural, abierto y diverso. En concreto, familias socias del Círculo Israelita de Santiago podrán optar a ser socios del Club La Dehesa en la categoría “No Golf”, con una membresía mensual que se pagará directamente al Club, actualmente de UF 5. Además, estarán exentos del pago de la cuota de incorporación. Andrea Arueste - andrea@cis.cl.-, directora del Centro Comunitario, podrá resolver dudas y entregar mayor información”.Una apuesta por la tradición y la familiaEl espíritu de esta alianza también fue resaltado por quienes ven en el Club La Dehesa un espacio donde el judaísmo pueda transmitirse a las nuevas generaciones.Marco Castro Silva, gerente general de la inmobiliaria del Club, expresó: “Lo que más valoro es mantener las tradiciones. Siempre hemos estado atentos a resguardar los valores judíos. Para mí es fundamental que estas cosas se traspasen de generación en generación. Mis hijos crecieron vinculados al Mercaz, celebrando sus etapas de vida judía, y este acuerdo me emociona porque asegura que esas experiencias sigan vivas para otras familias”.Una mirada desde la gestión Para la administración del Club, este acuerdo es también una oportunidad para acercar la cultura judía a quienes no forman parte directa de la colonia, pero comparten su espíritu.Pablo Millar Talciani, gerente general del Club Deportivo lo explicó de esta manera: “Cuando me hice socio, hace cinco años, la comunidad me abrió las puertas como si fuera uno más. Hoy, estar involucrado en este acuerdo con el Mercaz me parece extraordinario, porque refleja el deseo del club de mantener raíces y valores judíos. Personalmente, me ha permitido aprender muchísimo sobre el judaísmo, una religión que merece ser conocida y valorada. Este es un beneficio enorme y espero que sea solo el inicio de muchas más iniciativas conjuntas”.Un futuro compartidoEl acuerdo no solo abre puertas para proyectos inmediatos, sino que también proyecta un horizonte de colaboración a largo plazo. Tanto el Mercaz como el Club La Dehesa coincidieron en que este es apenas el primer paso de un proceso que traerá consigo actividades conjuntas, programas culturales, deportivos y sociales que enriquecerán la experiencia de los socios de ambas instituciones.En un Chile donde la vida comunitaria judía se enfrenta a desafíos de integración, pertenencia y continuidad, acciones como esta confirman que el trabajo conjunto es la clave para crecer con solidez.Un mensaje de unidadLos testimonios de los protagonistas de esta firma coincidieron en una idea central: la importancia de mantener vivas las costumbres judías en un contexto de apertura y colaboración.La alianza entre el Círculo Israelita de Santiago y el Club La Dehesa no es solo un acuerdo administrativo. Es un símbolo de lo que significa ser parte de una colectividad: mirar al futuro sin olvidar las raíces, compartir experiencias diversas y, sobre todo, construir juntos.Con la firma del acuerdo, ambas instituciones sellan un compromiso que trasciende lo formal. Una alianza que une deporte, cultura, tradición y comunidad, con la certeza de que, trabajando en conjunto, el camino será más fuerte y más enriquecedor para todos.

publicado 03 Octubre 2025

95 AÑOS JUNTO A LA COMUNIDAD

Este año, La Palabra cumple 95 años de vida. Casi un siglo de presencia ininterrumpida lo convierte en un testigo privilegiado de la historia reciente de Chile, de la comunidad judía y de las transformaciones del mundo. Desde sus primeros números, el semanario asumió una tarea clara: ser un puente de información, reflexión y encuentro.Somos el único semanario judío de Chile, una responsabilidad que asumimos con la seriedad que exige la memoria y con la apertura que demanda el presente. Nuestra línea editorial ha sido siempre transversal: aquí confluyen voces diversas, opiniones distintas y miradas críticas, en un espacio donde lo central no es la uniformidad, sino la conversación y la construcción colectiva. La Palabra Israelita nació como una publicación al servicio de la comunidad, pero con el tiempo ha trascendido esas fronteras. Hoy somos leídos en todo el mundo por judíos y no judíos, por quienes buscan conocer más sobre la vida comunitaria y también por quienes valoran la riqueza de una mirada plural, democrática y profundamente conectada con los desafíos de la sociedad chilena.A lo largo de estos 95 años hemos acompañado a varias generaciones, y nuestro compromiso sigue intacto: mantenernos abiertos, fieles a la verdad y a la diversidad, y seguir siendo una tribuna donde la historia, la identidad y el diálogo se encuentren. La Palabra Israelita es, en definitiva, más que un semanario. Es memoria viva, voz transversal y espacio abierto. Un lugar donde la tradición se une al presente para seguir construyendo futuro

George Andrew Olah, Premio Nobel de Química

George Andrew Olah nació 22 de mayo de 1927 en Budapest en un contexto marcado por la historia del pueblo judío en Europa central; sus padres fueron Magda Krasznai y Gyula Oláh, ambos de origen judío, aunque algunas fuentes indican que sus padres se convirtieron al catolicismo un año antes de su nacimiento. Durante la Segunda Guerra Mundial, Olah y sus padres lograron sobrevivir escondiéndose en Budapest durante los últimos meses del conflicto. Su hermano mayor, Peter, falleció en un campo de prisioneros de guerra ruso al final de la contienda. Después de la escuela secundaria estudió en la Universidad Técnica de Budapest, donde obtuvo la maestría y doctorado en ingeniería química. De 1949 a 1954, enseñó en la escuela química orgánica, y en los dos años siguientes trabajó en la Academia Húngara de Ciencias, donde fue director científico asociado y jefe del departamento de química orgánica.  Debido a la Revolución Húngara de 1956, él y su familia se mudaron a Inglaterra y luego a Canadá, siendo contratado en la Dow Chemical, donde  comenzó su trabajo pionero sobre carbocationes, estableciéndose finalmente en Estados Unidos. En 1965 ingresó a la Universidad Case Western Reserve en Cleveland, donde dirigió el departamento de química y fue Profesor Distinguido de Investigación. En 1977, Olah se mudó a la Universidad del Sur de California.  A partir de 1980, se desempeñó como Profesor Distinguido de Química y más tarde en la escuela de ingeniería.   Sus investigaciones de carbocationes no clásicos estables lo llevaron al descubrimiento del metano protonado. Olah recibió el Premio Nobel de Química en 1994 "por su contribución a la química de los carbocationes". También recibió, entre otros reconocimientos, la Medalla Priestley, el máximo galardón otorgado por la Sociedad Química Estadounidense, y la Medalla a la Excelencia en la Investigación Química de la Sociedad Química Estadounidense en 1996. Más adelante, su investigación pasó de los hidrocarburos y su transformación en combustible a la economía del metanol, es decir, la generación de metanol a partir de metano.  En 2005, Olah escribió un ensayo que promovía la economía del metanol en el que sugería que el metanol podría producirse a partir de hidrógeno y  dióxido de carbono de origen industrial o atmosférico utilizando energía de fuentes renovables y nucleares.Se casó con Judit Ágnes Lengyel y tuvieron dos hijos. Olah falleció el 8 de marzo de 2017 en California. Tras su muerte, el gobierno húngaro declaró que “el país ha perdido a un gran patriota y a una de las figuras más destacadas de la vida científica húngara”. En 1997, la familia Olah creó el Fondo George A. Olah que otorga premios anuales a químicos destacados, los que son seleccionados y administrados por la Sociedad Química Estadounidense.  A menudo se le menciona en listas de científicos judíos laureados con el premio Nobel, reflejando su pertenencia a esta colectividad cultural y religiosa. Aunque es ampliamente reconocido como uno de los científicos de ascendencia judía más destacados, su relación con esta identidad fue compleja y marcada por el contexto histórico de su país natal. En su autobiografía, Olah reconoció su herencia judía al recordar las dificultades de la guerra, pero nunca se describió a sí mismo como judío. Siempre se identificó primordialmente como un ciudadano global y un estadounidense de origen húngaro, muy orgulloso de sus raíces académicas y culturales en Hungría.

¿Cómo se adapta La Halajá al mundo moderno?

¿Puede un algoritmo supervisar la producción de alimentos kasher? ¿La fertilización in vitro cambia quién es la madre según la ley judía? ¿Está prohibido usar el celular en Shabat aunque no enciendas ninguna llama?Hay quienes imaginan la ley judía como un código de piedra, inmóvil y ajeno a la realidad. Nada más lejos de la verdad. La Halajá es, desde siempre, un organismo vivo. Su herramienta principal se llama she’elot u-teshuvot —preguntas y respuestas— y lleva siglos permitiendo que los grandes rabinos apliquen principios antiguos a situaciones que sus autores jamás imaginaron. El rabino que codificó las leyes del Shabat no conoció la electricidad. Y sin embargo, esos mismos principios generaron debates ricos y rigurosos sobre interruptores, sensores de movimiento y marcapasos.El método no cambia: se estudia el Talmud, se consultan los códigos medievales, se considera el contexto humano real. Lo que sí varía son las conclusiones, y eso también es parte de la tradición. Las corrientes asquenazí, sefaradí y jasídica frecuentemente no coinciden, y esa diversidad no es un defecto del sistema —es su riqueza.Un ejemplo concreto: el principio de pikuaj néfesh, que obliga a preservar la vida humana por encima de casi cualquier otra norma, permitió adaptar las reglas del ayuno de Yom Kipur para personas con diabetes o enfermedades cardíacas. La ley no ignoró la medicina. La incorporó. La Halajá no pretende detener el tiempo. Pretende algo más difícil y más hermoso: santificarlo.

El desafío de gobernar la seguridad con Inteligencia Artificial

Crecer en América Latina, y de manera muy particular en la Región Metropolitana de Chile, se ha transformado en un complejo ejercicio de resistencia invisible donde las dinámicas urbanas moldean la psicología de sus habitantes desde la infancia. Un reciente y desgarrador estudio desarrollado por World Vision Chile reveló que el 51,6% de los niños, niñas y adolescentes no se siente seguro en su propio barrio, o solo lo hace en ocasiones muy aisladas. No estamos hablando aquí de frías abstracciones estadísticas ni de balances macroeconómicos de oficinas gubernamentales, sino de infancias reales que están creciendo bajo la cruda normalización de las balaceras, el microtráfico, los abordazos y el abandono sistemático de la infraestructura pública. El entorno comunitario, aquel tejido social primario donde históricamente se construía la noción de ciudadanía y vecindario, ha sido secuestrado por un temor constante que altera las rutinas de las familias chilenas.Frente a esta crisis multidimensional, la respuesta institucional tanto del Estado central como de los distintos gobiernos locales ha seguido durante décadas una receta tan predecible como ineficaz, basada en el aumento de patrullas, la instalación de rejas perimetrales y el acopio masivo de cámaras de seguridad. Esta lógica, puramente reactiva, ha demostrado ser insuficiente para contener un fenómeno criminal que el Banco Interamericano de Desarrollo ya ha logrado cuantificar de manera alarmante, señalando que el crimen y la violencia le cuestan a nuestra región aproximadamente el 3,4% de su Producto Interno Busto. Resulta una paradoja brutal que albergando apenas al 8% de la población mundial, América Latina concentre trágicamente un tercio de los homicidios globales, lo que confirma que el viejo paradigma policial de control físico y territorial ha colapsado frente a la sofisticación de las bandas delictivas modernas.Es en este escenario de urgencia regional donde la Inteligencia Artificial y la analítica predictiva surgen como el nuevo santo grial de la gestión pública, tal como se analizó profundamente en la Smart City Expo Santiago del Estero 2026, donde expertos globales advirtieron que el éxito de estas innovaciones no depende del software en sí, sino de la estrategia política que las sustente. En el caso de Chile, el gran error de la última década ha sido la fragmentación comunal, transformando a los municipios en islas tecnológicas donde las zonas de altos ingresos adquieren dispositivos de vanguardia mientras las comunas más vulnerables apenas pueden costear sistemas análogos mal monitoreados. El delincuente común o el crimen organizado no conocen de fronteras municipales; simplemente cruzan una avenida y el sistema pierde su rastro, convirtiendo a miles de cámaras de seguridad en meros testigos mudos que graban el delito de forma inerte, pero que son incapaces de prevenirlo o de gatillar una respuesta coordinada.

Judíos en Chile: Cuatrocientos años de corrientes migratorias

Al conmemorar 120 años de vida judía institucionalizada en Chile, se hace necesario destacar la importancia de Günter Böhm en la investigación sobre la historia de los judíos en nuestro país: desde los Anusim (forzados) de la península ibérica en la Colonia hasta los inmigrantes alemanes del siglo XX.A mediados del siglo XX, este insigne historiador, llegado a Chile en 1939 huyendo del nazismo, fundaría el Centro de Estudios Judaicos de la Universidad de Chile y publicaría libros fundamentales sobre la vida judía en Chile. Colonia y Anusim. En “Los Judíos en Chile durante la Colonia”, rescató del silencio la historia de cientos de familias que habían vivido ocultando su fe para sobrevivir. Revisando minuciosamente archivos civiles y los expedientes del Santo Oficio, reveló que los judíos conversos o Anusim estuvieron presentes desde los primeros días de la Conquista, tras la expulsión de los judíos de España. Böhm documenta que muchos vieron en el Nuevo Mundo una oportunidad para escapar de la Inquisición, agregando que, el porcentaje de sangre judía presente en las familias chilenas pudo alcanzar o superar el 20 o 25 por ciento. Integrándose a la sociedad local participaron activamente en la construcción económica, social y cultural del naciente país. Para evitar al Tribunal de la Inquisición muchas veces terminaron asimilándose. De allí emerge la historia del médico Francisco Maldonado de Silva, quien fue arrestado por judaizante y condenado a morir en la hoguera; un testimonio imborrable de la resistencia espiritual judía en América.Inmigración alemana del siglo XIX. En otro de sus libros, “Inmigración de judíos de habla alemana a Chile y Perú durante el siglo XIX”, Böhm volvería a destacar la llegada de judíos: esta vez durante el siglo XIX y de origen alemán, quienes también contribuyeron de forma decisiva al desarrollo del país.La pequeña escala y enorme dispersión geográfica dificultaron la continuidad de la vida judía. Sin embargo, el historiador destaca a figuras como Pedro Herzl, uno de los primeros médicos alemanes establecidos en Chile; Salomón Goldenberg, quien ayudó a fortalecer los espacios culturales en Chillán; y Francisco Kaskel, quien trabajó codo a codo con los colonos del sur del país.  Formación del CREJ y vida comunitaria modernaEn el siglo XX, vendría el fortalecimiento de la vida comunitaria, y con ello, la necesidad de institucionalización.Ese cambio histórico definitivo tuvo un nombre: Comité Representativo de las Entidades Judías en Chile, el CREJ.La creación del CREJ, que se transformó en la Comunidad Judía de Chile (CJCh), marcó un antes y un después en nuestra historia. Por primera vez, los judíos en Chile dejaron de ser individuos dispersos y marcados por el recuerdo de la persecución para transformarse en una comunidad organizada, visible y orgullosa de su identidad.De allí surgieron sinagogas, colegios, cementerios y organizaciones comunitarias que consolidaron la vida judía chilena moderna. Tras siglos de caminar en la dispersión o el silencio, los judíos decidieron crear una institucionalidad que se ha fortalecido con los años.Los textos de Böhm son fundamentales para mostrar una etapa poco conocida de nuestra historia: la de aquellos inmigrantes pioneros que dejaron una huella silenciosa pero persistente y significativa en la formación del Chile moderno. Su obra evidencia que la historia judía en Chile no comenzó con las grandes inmigraciones del siglo XX, sino que sus raíces más profundas se pueden descubrir en registros oficiales, apellidos transformados, documentos familiares, lápidas antiguas y pequeños gestos de preservación religiosa.

Gabriel Ben Tasgal en Chile: Israel entre la ofensiva y la innovación

El tablero geopolítico del Medio Oriente atraviesa un cambio de paradigma radical. Durante años, la doctrina predominante parecía centrarse en la contención de las amenazas adyacentes y la gestión de periodos intermitentes de calma. Sin embargo, los acontecimientos recientes han forzado una reconfiguración absoluta en la mentalidad estratégica. Gabriel Ben Tasgal, reconocido experto en seguridad internacional, inteligencia y política del Medio Oriente, sostiene que nos encontramos ante una transformación profunda e irreversible: “Creo que Israel va a atacar a Irán... la política de Israel antes era intentar conseguir calma, ahora empieza a ir al ataque”. Esta declaración no debe de ninguna manera leerse como un vaticinio catastrofista, sino como la constatación objetiva de una nueva tendencia en la que ya no basta con esperar pasivamente la próxima agresión, optando en su lugar por neutralizar las capacidades hostiles antes de que pongan en riesgo la supervivencia nacional.Las fisuras internas del régimen de TeheránFrente a la narrativa simplista que presenta a la República Islámica como una potencia monolítica e inexpugnable, Ben Tasgal ofrece una disección quirúrgica de sus vulnerabilidades estructurales. El analista expone que el verdadero motor del régimen no es la devoción ideológica generalizada, sino el control monopolístico de los recursos: “La Guardia Revolucionaria tiene el control del 50% de la economía... el régimen puede ahogarse internamente”. Esta alarmante asimetría económica alimenta tensiones sociales permanentes dentro de una juventud urbana desencantada que rechaza abiertamente los dogmas clericales.A este complejo escenario interno se suman crisis de subsistencia gravísimas, como un desabastecimiento hídrico crónico provocado por años de sequía e infraestructuras colapsadas que literalmente hunden el suelo de las principales urbes bajo un entramado de socavones urbanos. Con un respaldo popular real que escasamente roza el 30%, dependiente del clientelismo estatal, las masivas movilizaciones ciudadanas dentro de Irán no claman por batallas extranjeras; al contrario, la consigna popular en las calles es explícita: “no queremos más Gaza, no queremos más Beirut, queremos Teherán”. El descontento civil demuestra que el aparato teocrático ha preferido dilapidar sus riquezas financiando el terrorismo regional en lugar de asegurar el bienestar de sus propios habitantes.Justicia operativa y precisión frente a la infamiaPor lo tanto, la nueva postura preventiva israelí busca presionar de forma inteligente estas fisuras internas. La desarticulación de las redes terroristas patrocinadas por Teherán cuenta hoy con una capacidad técnica y de inteligencia sin precedentes históricos. Ben Tasgal enfatiza la rigurosidad con la que se opera para hacer justicia y proteger a los civiles de la barbarie: “La unidad Nili... identificó a cada uno de los que entró a matar gente. Israel va a matar a cada uno de los que atentó el 7 de octubre”. Esta determinación ejemplifica un principio irrenunciable: la individualización de las responsabilidades penales y operativas para neutralizar con precisión quirúrgica a quienes planifican y ejecutan actos terroristas, eludiendo la lógica de una confrontación total y protegiendo los más altos estándares éticos en el campo de batalla.Este compromiso con la verdad y la precisión es indispensable para contrarrestar las persistentes campañas de desinformación que pretenden distorsionar la realidad de las operaciones defensivas en Gaza. El analista recurre rigurosamente a la evidencia empírica provista por los propios registros en la zona de conflicto: “El 72% de los muertos en Gaza son hombres de 18 a 55 años... son combatientes y con cifras entregadas por ellos mismos”. Un porcentaje de tal magnitud concentrado de forma exclusiva en el segmento demográfico en edad de combatir demuestra de manera irrefutable que las fuerzas de defensa centran sus esfuerzos en repeler a militantes armados que emplean de forma sistemática a su propia población civil como escudos humanos.El giro del chiismo: Del terrorismo al lavado de activosLa influencia desestabilizadora de Irán, no obstante, extiende sus tentáculos mucho más allá de las fronteras de Medio Oriente, alcanzando activamente el continente americano a través de redes y la penetración de un fenómeno técnicamente denominado como “Atentado en la Repisa”. Ben Tasgal explica que bajo esta modalidad se planifica todo en detalle, se consiguen las bombas, explosivos, autobomba o lo que sea necesario, mientras actualizan inteligencia y dejan todo preparado. Un claro ejemplo histórico ocurrió cuando en febrero de 1992, Israel eliminó al entonces secretario general de Hezbollah, Abbas al-Musawi. A las tres semanas, la organización voló la embajada de Israel en Argentina. Como advierte el experto, en tres semanas es imposible planificar y conseguir los explosivos o el coche bomba; por lo tanto, ya lo tenían preparado, confirmando que la existencia actual de células dormidas en la región es una realidad latente.Sin embargo, el analista advierte sobre una mutación fundamental en el comportamiento de estos grupos operativos. A diferencia de las décadas pasadas, marcadas por la violencia directa y explícita, el enfoque actual prioriza la infiltración económica profunda, con dinámicas geográficas muy particulares respecto a dónde golpear. La lógica estratégica dicta que no se atacará a quien brinda apoyo político implícito, sino en un territorio donde se pueda generar un fuerte impacto mediático y favorecer la causa extremista. Pese a este riesgo latente, hoy el enfoque delictivo es principalmente financiero: “las comunidades Chiitas más fuertes se están dedicando, principalmente, a lavar dinero. Esperemos que no hagan atentados”.El poder blando y el valor de la innovación israelíEsta penetración fundamentalista se complementa con el avance de otros actores estatales que financian narrativas y buscan presencia en la región a través del poder blando, la inversión y los patrocinios académicos en lugar de la diplomacia clásica: "Creo que detrás de todo esto está Qatar... Qatar compró universidades, invirtió 4.700 millones." Frente a este complejo escenario, la resiliencia de Israel no se limita exclusivamente a la contención militar, sino a su liderazgo en investigación y desarrollo. En palabras de Ben Tasgal, “Israel se transforma en la potencia tecnológica... me ahorra un montón de dinero”. Desde sistemas de cámaras inteligentes para resguardar infraestructuras hasta tecnologías de punta en desalinización, el conocimiento israelí ofrece respuestas eficientes a nivel mundial.Lamentablemente, ciertas corrientes políticas en América Latina adoptan posturas dogmáticas e ideologizadas que entorpecen la histórica y fructífera relación bilateral, llegando al extremo de limitar la adquisición de tecnología de seguridad que resulta vital para combatir flagelos domésticos como el crimen organizado. El panorama futuro de la seguridad global exige anticiparse a desafíos inminentes, ya que las tácticas de agresión convencionales están mutando aceleradamente hacia plataformas más dinámicas y económicas: “En el futuro van a ser con drones, drones explosivos... un dron hoy puede cargar 100 kilos”.Ante este escenario desafiante, Ben Tasgal mezcla realismo y urgencia, invitando a mirar más allá de las consignas para comprender los riesgos reales y valorar la estrategia de defensa activa del Estado hebreo. En sus palabras: "Hay periodos de calma y periodos de guerra... en el tiempo de calma somos más productivos económicamente y desarrollamos tecnología". Su propuesta final es consolidar la cooperación tecnológica y de seguridad con los países aliados, entendiendo que la innovación israelí se erige como un socio estratégico indispensable y un faro de desarrollo civil para todas aquellas sociedades que valoran la libertad frente al extremismo.

Andrew Fire, Premio Nobel de Medicina

Andrew Fire nació en California el 27 de abril de 1959 en una familia judía. Se graduó de la escuela secundaria Fremont y asistió a la Universidad de California, Berkeley donde recibió una licenciatura en matemáticas en 1978 a la edad de 19 años. Luego pasó al Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde recibió un doctorado en biología en 1983; se trasladó a Cambridge, Inglaterra, como becario postdoctoral, y fue miembro del  Laboratorio de Biología Molecular del MRC. De 1986 a 2003, Fire ingresó al Departamento de Embriología de la Institución Carnegie de Washington, donde publicó el trabajo inicial sobre el ARN de doble cadena como desencadenante del silenciamiento génico. Fue profesor adjunto del Departamento de Biología de la Universidad Johns Hopkins en 1989 y se unió al profesorado de Stanford en 2003. A lo largo de su carrera, Fire ha recibido subvenciones de investigación de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos. Es miembro de la Academia Nacional de Ciencias y de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias; también forma parte del Consejo de Asesores Científicos y del Centro Nacional de Biotecnología de los Institutos Nacionales de Salud.El ARN tiene múltiples funciones, entre ellas, el ARN mensajero (ARNm) que transporta la información genética del ADN a la formación de proteínas. El ARNm suele ser una espiral monocatenaria, pero también existe en forma bicatenaria. En 2006, Fire con Craig Mello obtuvo el Premio Nobel de Medicina por un trabajo publicado por primera vez en 1998 en la revista Nature.  Fire y colegas informaron que pequeños fragmentos de ARN de doble cadena (dsRNA) desactivaban eficazmente genes específicos, provocando la destrucción del ARNm con secuencias que coincidían con el dsRNA. Como resultado, el ARNm no podía traducirse en proteína. Fire  descubrió que el dsRNA era mucho más eficaz en el silenciamiento génico que el método de interferencia de ARN con ARN monocatenario descrito anteriormente. Dado que solo se requería un número reducido de moléculas de dsRNA para el efecto observado, Fire  propuso que estaba involucrado un proceso catalítico. Esta hipótesis fue confirmada por investigaciones posteriores. La mención del Premio Nobel decía: “los galardonados de este año han descubierto un mecanismo fundamental para controlar el flujo de información genética”. El director de la Unidad de Genética Humana del Consejo de Investigación Médica, sobre el alcance y las implicaciones de la investigación opinó que es muy inusual que un trabajo revolucione por completo nuestra forma de pensar sobre los procesos biológicos y la regulación, pero esto ha abierto un campo completamente nuevo en biología. Este trabajo pionero ha sido aprovechado por innumerables investigadores, lo que les ha permitido comprender mejor la función de los genes tanto en células normales como cancerosas. Asimismo, las nuevas tecnologías derivadas del descubrimiento de Fire han contribuido a abrir numerosas oportunidades en el descubrimiento de fármacos, el diagnóstico y el tratamiento de diversas enfermedades humanas, incluido el cáncer. La investigación actual del Dr. Fire se centra en comprender la maquinaria molecular que controla la interferencia de ARN y la respuesta a la información genética externa.Además del Premio Nobel, Fire ha recibido numerosos premios y distinciones. Por otra parte, no hay mucha información personal sobre su matrimonio, hijos o vida familiar privada, porque Fire rara vez habla de esos temas en entrevistas o medios.

El regreso silencioso: las comunidades judías que resurgen en el siglo XXI

La llegada a Israel de un grupo de migrantes provenientes de India, que reivindican ascendencia judía, vuelve a poner en el centro del debate una pregunta tan antigua como contemporánea: ¿quién es judío hoy?El arribo —ocurrido en abril de 2026— se enmarca en procesos de aliyá que Israel ha sostenido durante décadas, particularmente con comunidades que afirman descender de antiguas poblaciones judías dispersas por el mundo. En este caso, se trata de integrantes vinculados a los Bnei Menashe, un grupo originario del noreste de India que sostiene ser descendiente de una de las tribus perdidas de Israel.Su historia, que combina tradición oral, prácticas religiosas y procesos formales de conversión, ha sido objeto tanto de reconocimiento como de controversia dentro del mundo judío. Sin embargo, en los últimos años, distintos gobiernos israelíes han facilitado su inmigración, en coordinación con autoridades religiosas.Este nuevo grupo no es un caso aislado, sino parte de una tendencia más amplia: el resurgimiento —y en algunos casos, redescubrimiento— de comunidades judías en distintas partes del mundo.Comunidades que nunca desaparecieronAunque para muchos estas historias parecen recientes, lo cierto es que forman parte de un fenómeno histórico de larga data. A lo largo de los siglos, múltiples comunidades judías fueron forzadas a ocultar su identidad, convertirse a otras religiones o vivir en los márgenes de la historia oficial.Uno de los casos más emblemáticos es el de los judíos de Belmonte, Portugal, descendientes de los llamados “criptojudíos” o anusim, que mantuvieron prácticas judías en secreto tras la expulsión y persecución durante la Inquisición. Durante generaciones, estas familias conservaron rituales en privado, transmitiendo su identidad en silencio hasta poder, siglos después, practicar abiertamente el judaísmo.Algo similar ocurrió con los judíos de Mashhad, quienes en el siglo XIX fueron obligados a convertirse al islam. A pesar de ello, continuaron observando tradiciones judías en la clandestinidad, creando una doble identidad que perduró por generaciones.En África, la historia de los Beta Israel —los judíos etíopes— también refleja este patrón de aislamiento y preservación. Durante siglos, esta comunidad vivió separada del resto del mundo judío, hasta ser reconocida oficialmente y protagonizar operaciones masivas de traslado a Israel en el siglo XX.Por su parte, en India, además de los Bnei Menashe, existen comunidades como los judíos de Cochin, cuya presencia se remonta a más de mil años y que representan una de las diásporas judías más antiguas de Asia.Un fenómeno del siglo XXIEn distintas regiones del mundo —desde América Latina hasta África y Asia— emergen grupos que reivindican raíces judías, impulsados tanto por la investigación histórica como por la búsqueda de identidad en un mundo globalizado.En ese contexto, la llegada reciente desde India adquiere un significado que va más allá de lo inmediato. No se trata solo de un grupo de nuevos inmigrantes, sino de un reflejo de cómo el pasado continúa moldeando el presente.A medida que estas historias salen a la luz, Israel se enfrenta al desafío de equilibrar su rol como Estado-nación con su identidad como hogar del pueblo judío en toda su diversidad.El regreso que interpelaEl retorno de comunidades como los Bnei Menashe no solo implica un desplazamiento geográfico, sino también un viaje simbólico: el paso desde los márgenes hacia el reconocimiento.Es, en muchos sentidos, el eco contemporáneo de una historia milenaria de dispersión y regreso. Pero también es una señal de que, incluso después de siglos de silencio, la identidad puede persistir —y eventualmente, encontrar el camino de vuelta.En un mundo donde las fronteras culturales parecen cada vez más difusas, estas comunidades recuerdan que la historia no siempre se pierde: a veces, simplemente espera ser redescubierta.

“Israel no es un lugar más, aquí está el hogar”: el viaje del Dr. Eitan Dines de Chile al Hospital Carmel

Con motivo del 78.º Día de la Independencia, nos reunimos con el Dr. Eitan Dines, nuevo inmigrante y residente de cirugía en el Hospital Carmel, para conversar sobre el recorrido que hizo desde el cómodo Santiago hasta el departamento de cirugía del Hospital Carmel. “A veces, quienes nacieron aquí no valoran cuán especial es este país. Desde afuera, Israel no es algo obvio: es una elección”, dice el Dr. Dines.En el 78.º Día de la Independencia del Estado de Israel, mientras las parrillas están encendidas y los aviones sobrevuelan Haifa, el Dr. Eitan Dines siente, quizá por primera vez en su vida, que está exactamente en el lugar donde debe estar. Para la mayoría de nosotros, el Día de la Independencia es un día libre y de ceremonias, pero para Eitan (30), casado con Miriam y padre de Naomi y Tzvi, se trata de un hito de una elección consciente y cotidiana de vivir aquí.El Dr. Eitan, actualmente residente de cirugía general (Cirugía A) en el Hospital Carmel, no llegó aquí por dificultades económicas ni por falta de oportunidades. Al contrario, dejó atrás Chile, un país donde disfrutaba de una vida estable, una cálida comunidad judía en Santiago y una carrera médica que ya comenzaba a despegar. “Dejé atrás una vida excelente”, admite con sinceridad. “Trabajé como médico de urgencias en el hospital más grande de Chile, y me ofrecieron financiar mi especialización en cirugía allí. Dejarlo todo y emigrar a Israel es una decisión de gran peso”.Entre Santiago y Tiberíades: el camino hacia la identidadEitan nació en Venezuela, se trasladó a Bolivia y creció en Santiago de Chile. A pesar de la comodidad económica, su corazón siempre estuvo en otro lugar. “Mi identidad principal siempre fue judía”, cuenta. “Crecí en una familia sionista, e Israel siempre fue visto como el hogar natural. Comenzó leyendo sobre la historia del pueblo, continuó con visitas anuales a mis abuelos en Tiberíades y maduró hasta una conclusión clara: como judíos, nuestro lugar está aquí, en Israel”.El trasfondo de la inmigración no fue solo idealista, sino también resultado de una realidad cambiante. En Chile vive la comunidad palestina más grande fuera de Medio Oriente, y su influencia política y académica es notable. Aunque Eitan señala que se podía caminar con kipá por la calle, el discurso antiisraelí que se intensificó tras los acontecimientos del 7 de octubre se volvió mucho más perceptible.El momento en que todo se vuelve realUno de los momentos más conmovedores en la historia de Eitan es el de la despedida de su antiguo hogar. “Recuerdo que estábamos sentados en el suelo del departamento vacío en Santiago, después de haber desmontado todo”, relata con emoción. “Nos miramos, mi esposa Miriam y yo, y entendimos que era definitivo. Era real. Por un lado, era la realización de un sueño; por otro, un dolor enorme dejar a la familia y a los amigos, saber que los niños crecerán lejos de los abuelos”.La llegada profesional al país no fue sencilla. “Llegar como médico inmigrante es un enorme desafío. Hay una barrera idiomática y nadie te conoce. Tienes que demostrarte desde cero”. Su hogar profesional lo encontró en el Departamento de Cirugía A del Hospital Carmel, bajo la dirección del Dr. Arie Bitterman. “Estoy muy agradecido con el Dr. Bitterman por haberme aceptado en el departamento. Es un lugar con un ambiente muy familiar, y eso marcó toda la diferencia en mi proceso de integración”.El encuentro con la “jutzpá” israelíComo alguien que trató pacientes en Chile, el encuentro con el paciente israelí fue para él “una cultura completamente distinta”. En Chile, explica, el paciente suele aceptar la palabra del médico como definitiva. ¿Y en Israel? “El israelí pregunta, verifica, discute y quiere entender todo. Al principio es desafiante, especialmente por la franqueza israelí, pero hoy lo valoro. Es un paciente involucrado, que se preocupa. Me exige como médico ser no solo más preciso, sino también mucho más humano”.Dos años de perspectiva y un llamado a la unidadHoy, mientras celebra el Día de la Independencia en su nuevo hogar en Haifa, el Dr. Eitan tiene un mensaje claro para el público israelí: “A veces, quienes nacieron aquí no valoran cuán especial es este país. Desde afuera, Israel no es algo obvio: es una elección. Vivir aquí no es solo una decisión personal, es parte de algo mucho más grande al que todos estamos conectados”.El Dr. Eitan Dines no es solo un nuevo inmigrante, sino parte de una generación de profesionales que eligieron renunciar a la comodidad personal por un sentido de misión nacional. En el departamento de cirugía del Carmel no solo opera cuerpos, sino que también construye un puente entre la diáspora e Israel, una nueva página en la historia de independencia de todos nosotros.“¿Haifa es hoy nuestro hogar?”, pregunta y responde de inmediato: “Definitivamente sí. El Hospital Carmel, y especialmente Cirugía A, son el corazón de este hogar. No ocurrió en un día, pero hoy lo sé: vale la pena estar aquí, ser parte de la construcción de algo real y no solo espectadores”.

La difícil salida a la guerra en Irán

A dos meses y medio de iniciada la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán no se vislumbra una solución rápida al conflicto. A pesar de los reiterados anuncios de un acuerdo por parte del presidente Donald Trump, las diferencias entre Washington y Teherán se profundizan. Con la mediación de Pakistán, ha trascendido que las diferentes propuestas de paz han sido rechazadas por los bandos contrincantes, sin que se sepa con certeza cuáles son los términos exactos que se negocian. Sin embargo, pareciera ser que las principales diferencias entre las partes en conflicto dicen relación con el programa nuclear y el desarrollo balístico iraní, además de otros temas, como la apertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento de sanciones y la reconstrucción iraní. En las pasadas conversaciones de Islamabad, del 11 y 12 de abril del presente, Estados Unidos había propuesto una moratoria de 20 años en el programa nuclear iraní, lo que fue rechazado por Teherán, que aceptaba una moratoria de solo cinco años. A pesar de que el programa nuclear irani ha sufrido daños por los bombardeos de Estados Unidos e Israel en contra de las instalaciones nucleares, este no ha sido destruido según señala el Organismo Internacional de Energía Atómica. Por el contrario, Irán ha podido proteger una parte importante del uranio enriquecido al 60%, porcentaje cercano al 90% necesario para tener un arma nuclear. En cuanto al desarrollo de misiles balísticos, fuentes del destacado Instituto de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus iniciales en inglés) estiman que Irán cuenta con un arsenal aproximado de 3.000 misiles, de los cuales varios tienen un alcance intercontinental cercano a los 4.000 kilómetros. Estos misiles tienen la capacidad de alcanzar todo el territorio israelí y el de los países árabes del Golfo, así como partes importantes de Europa.  El gobierno de Trump ha señalado que el desarrollo misilístico de Irán se encuentra debilitado, no existiendo fuentes internacionales suficientemente confiables que acrediten el grado preciso de destrucción que ha tenido este tipo de armamento en dos meses y medio de guerra. Sin embargo, según el SIPRI, a pesar de la guerra, Irán ha logrado una reconstrucción de su arsenal misilístico y una sofisticación tecnológica en su producción, por lo cual este programa sigue siendo un factor importante de inestabilidad en la región.Considerando sólo estos dos aspectos, el programa nuclear y el desarrollo misilístico iraní, se podría afirmar que los objetivos planteados por Israel y Estados Unidos al atacar a Irán el 28 de febrero no se han cumplido.  Por el contrario, el régimen islámico ha mostrado una fuerte resistencia enfrentando a la principal potencia del globo y a la principal potencial de la región. Tampoco se ha logrado un cambio de régimen, tan anhelado por parte importante de la comunidad internacional. Todos estos factores parecieran demostrar que la vía negociada, con una importante participación multilateral, es la más efectiva para alcanzar un acuerdo que impida la proliferación nuclear iraní. 

3.500 personas celebraron Iom Haatzmaut

Una jornada marcada por la música, la alegría, el encuentro intergeneracional y el profundo sentido de pertenencia que caracteriza a la vida judía en Chile fue el sello de la celebración comunitaria de Iom Haatzmaut 2026, que reunió a toda la comunidad. Familias completas, jóvenes, niños, adultos mayores, movimientos juveniles, instituciones y voluntarios fueron parte de una tarde que combinó celebración, emoción y comunidad, consolidándose como uno de los encuentros más masivos y transversales del año.Al inicio del evento,  los rabinos recitaron oraciones por el bienestar de Chile y de Israel (Tefilah LiShlom HaMedinah).Uno de los momentos más esperados fue la presentación, por primera vez en Chile, del cantante israelí Noam Buskila, quien con su energía y carisma hizo cantar, bailar y emocionarse a los asistentes con canciones profundamente ligadas a la identidad y memoria colectiva del pueblo judío.Durante la actividad también estuvo presente Eli Cohen, sheliaj de la Agencia Judía, quien acompañó a la comunidad en esta importante celebración.El presidente de la Comunidad Judía de Chile, Alfredo Misraji, destacó durante su intervención el valor humano y comunitario de esta fecha: “Me encanta ver a tantas familias reunidas, a nuestros javerim compartiendo, a los madrijim llenando de energía cada espacio y a los abuelos emocionándose al ver a las nuevas generaciones. Iom Haatzmaut es celebrar nuestro regreso a las raíces, a nuestra tierra ancestral, a nuestra historia y a nuestra identidad. Es reencontrarnos, cantar juntos, recorrer el shuk, abrazarnos y recordar que seguimos aquí, unidos, generación tras generación”.La jornada también incluyó momentos especialmente emotivos. Se recordó con cariño a Marcos Kaplún Z”L, cuya reciente partida dejó una profunda huella en la comunidad, y se realizó un reconocimiento a Roberto Muñoz por su trayectoria y permanente compromiso con la vida judía, Israel y el fortalecimiento comunitario.El embajador de Israel, Peleg Lewi, compartió un poema de su autoría, en el que destacó el regreso del pueblo judío a su tierra ancestral: “Los hijos de la libertad volvieron al hogar, cruzaron mar y río, para construir aquí tierra y nación, para materializar el sueño de la generación. Desde las cenizas, desde las lágrimas, construiremos futuro, canción y resurrección”.En representación de la Federación de Estudiantes y Jóvenes Judíos (FEJJ), su presidenta, Galit Silberman, dijo: “Como juventud, no podemos pedir un mejor ejemplo que eventos como este, en que nos reunimos todos a celebrar el retorno a nuestra tierra y la supervivencia de nuestro pueblo. Porque hemos vivido momentos tremendamente difíciles, pero ante la posibilidad de sucumbir a la tragedia, hemos hecho totalmente lo contrario. Combatimos el odio con amor, y la oscuridad con luz. No perdemos la fe ni la esperanza. Nos acercamos a D’s y a nuestra comunidad. Y, sobre todo, celebramos la vida”.La celebración dejó imágenes de unión, emoción y esperanza, reafirmando una vez más la importancia de encontrarse como comunidad para celebrar las raíces, la identidad y el futuro compartido.

Alexey Alexeyevich Abrikosov, Premio Nobel de Física

Alexey Alexeyevich  Abrikosov nació en Moscú  el 25 de junio de 1928, hijo de dos médicos : Aleksey Abrikosov y Fani Wulf. Su madre era judía .  Después de graduarse de la escuela secundaria en 1943, Abrikosov estudió tecnología energética. Se graduó de la Universidad Estatal de Moscú en 1948. De 1948 a 1965, trabajó en el Instituto de Problemas Físicos de la Academia de Ciencias de la URSS, donde recibió su Ph.D. en 1951 por la teoría de la difusión térmica en plasmas, y luego su doctorado en Ciencias Físicas y Matemáticas en 1955 por la tesis sobre electrodinámica cuántica a altas energías. Trabajó en el Instituto Landau de Física Teórica, fue profesor en la Universidad Estatal de Moscú, profesor titular en el Instituto de Física y Tecnología de Moscú , y en el Instituto de Acero y Aleaciones de Moscú. Fue miembro de pleno derecho de la Academia de Ciencias de la URSS, y miembro de pleno derecho de la Academia de Ciencias de Rusia.En dos trabajos publicados en 1952 y 1957, Abrikosov explicó cómo el flujo magnético puede penetrar una clase de superconductores. Esta clase de materiales se denomina superconductores de tipo II, que permitieron la utilización de la superconductividad en múltiples aplicaciones, y son la base esencial para el desarrollo de transporte por trenes levitados.  La disposición de las líneas de flujo magnético resultante se conoce como red de vórtices de Abrikosov. Escribió un libro emblemático sobre física teórica del estado sólido, que se ha utilizado para formar a físicos en este campo durante décadas.Durante las purgas antisemitas de la era de Stalin, como la "Lucha contra los cosmopolitas sin raíces" o el "Complot de los médicos judíos", su origen judío dificultó su contratación en instituciones de investigación. El KGB llegó a sospechar que Abrikosov era sobrino del físico judío Lev Landau, su mentor.  Abrikosov se mudó a los Estados Unidos en 1991 donde, hasta su jubilación, trabajó en el Laboratorio Nacional Argonne de Illinois, en el que fue Científico Distinguido del Grupo de Teoría de la Materia Condensada de la División de Ciencia de Materiales. Cuando recibió el Premio Nobel, su investigación se centraba en los orígenes de la magnetoresistencia, una propiedad de algunos materiales que cambian su resistencia al flujo eléctrico bajo la influencia de un campo magnético.   Abrikosov recibió los Premio Lenin, Memorial Fritz London y el Premio Estatal de la URSS en 1982. En 1989 recibió el Premio Landau de la Academia de Ciencias de Rusia. En 1991, Abrikosov recibió el Premio John Bardeen de la Corporación Sony. Ese mismo año fue elegido Miembro Honorario Extranjero de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias . También fue miembro de la Real Academia de Londres, miembro de la Sociedad Estadounidense de Física y, en 2000, fue elegido miembro de la prestigiosa Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. Recibió el Premio Nobel de Física en 2003 junto a otro físico de origen judío, Vitaly Ginzburg, por sus trabajos pioneros en superconductividad. Aunque se crió en un entorno científico secular, instituciones como la Jewish Virtual Library lo incluyen en sus registros de físicos teóricos judíos destacados por sus contribuciones a la ciencia. Estuvo casado con Svetlana Yuriyevna Bunkova, y tuvo tres hijos. Falleció en California el 29 de marzo de 2017 a los 88 años.

7 de octubre: Se reconfirma el uso de violencia sexual como arma de guerra

Quienes presenciaron los primeros registros de la masacre de Hamás contra Israel quedaron pasmados, perplejos y aún incrédulos ante la magnitud de la maldad terrorista. Pese a la crudeza de las imágenes, el mundo se resistía a reconocer lo ocurrido: la cacería humana en el festival Nova, el asalto a los kibutzim donde familias enteras murieron calcinadas en sus refugios, y la invasión de hogares donde los terroristas dejaron una huella implacable de sangre de niños, mujeres y ancianos.Como si de una macabra producción cinematográfica se tratara, los mismos perpetradores registraron lo que ellos consideraban sus "momentos de gloria". Grabaron también el secuestro de las 250 personas llevadas a Gaza, entre ellas quienes han pasado ya 600 días en un cautiverio donde las torturas y violaciones se convirtieron en rutina. Para quienes recuperaron los cuerpos mutilados y violados, la verdad fue evidente desde el primer día; para el resto del mundo, las imágenes que circulaban de forma aislada por internet no parecieron suficientes. ¿Se dudaba por la brutalidad de los hechos o porque, simplemente, estas víctimas no importaban?Cronología de la evidencia frente a la indiferenciaDesde noviembre de 2023, la organización Physicians for Human Rights Israel (PHRI) ya advertía sobre el uso de la violencia sexual y de género como arma estratégica. A este informe le siguieron el registro completo del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel y las pruebas forenses de la Policía israelí.A medida que el tiempo avanzaba, los organismos internacionales no pudieron seguir ignorando los hechos:• Marzo 2024: Pramila Patten (ONU) emitió el informe sobre violencia sexual en conflictos.• Mayo 2024: La Corte Penal Internacional (CPI) despachó órdenes de arresto que incluían cargos explícitos por violación contra los líderes terroristas.• Junio 2024: Se publicó el informe sobre crímenes de guerra y lesa humanidad de la ONU.• Julio 2024: Human Rights Watch (HRW) documentó los abusos sexuales de los ataques liderados por Hamás.• Abril 2025: La Secretaría General de la ONU emitió finalmente su informe anual ratificando estos crímenes.Aun así, la verdad parece no haber golpeado con suficiente fuerza a quienes dicen defender los derechos humanos solo de forma selectiva. El orgullo de los perpetradores, que llamaban a sus familias para transmitir en vivo sus crímenes, quedó registrado como una prueba irrefutable que muchos prefirieron omitir para instalar un relato que parece haber comenzado recién el 8 de octubre.El patrón de brutalidad organizadaEl informe más exhaustivo hasta la fecha, publicado este pasado 12 de mayo de 2026, pone fin a cualquier espacio para la duda. Según recogen medios internacionales como la BBC, CNN, The New York Times y France 24, el documento consolida miles de fragmentos de evidencia: desde testimonios de sobrevivientes y socorristas de la unidad ZAKA, hasta análisis post-mortem que revelan signos inequívocos de abuso brutal.La evidencia fotográfica y de video documenta mutilaciones genitales y violaciones en grupo. Los hallazgos confirman que estas agresiones no fueron incidentes aislados de individuos fuera de control, sino un plan organizado de "violencia sexual generalizada" destinado a deshumanizar y aterrorizar a la población civil.La verdad necesaria contra el silencio y el negacionismoDurante demasiado tiempo, instituciones internacionales, líderes de opinión y naciones mantuvieron un silencio ensordecedor, exigiendo pruebas que existían desde el mismo octubre de 2023. Como señala el análisis de la CNN, la comunidad internacional ya no tiene excusas para ignorar el uso de la violación como táctica de guerra por parte de Hamás.Este informe es una verdad desgarradora, pero imperativa. La opinión pública debe entender, finalmente, que el 7 de octubre no fue solo un ataque contra Israel, sino un día oscuro para la humanidad y una amenaza directa para un mundo occidental que, hasta hoy, prefirió desviar la mirada.

En 2025, la ADL registró un récord histórico de agresiones antisemitas y ataques con armas letales, el tercer año con más incidentes antisemitas en total

Nueva York, NY, 6 de mayo de 2026: El año 2025 fue uno de los períodos más violentos para los judíos estadounidenses; las agresiones físicas alcanzaron niveles récord y, por primera vez desde 2022, los ataques antisemitas provocaron muertes en suelo estadounidense y víctimas mortales judías por primera vez desde 2019 , según la Auditoría Anual de Incidentes Antisemitas de la Liga Antidifamación (ADL), publicada hoy.Hubo 6.274 incidentes de agresión, acoso y vandalismo antisemita en 2025, con un promedio de 17 incidentes por día. Aunque este total representa una disminución del 33 % con respecto a 2024, sigue siendo considerablemente más alto que el total de años anteriores a la masacre de Hamas el 7 de octubre de 2023 en Israel, y ocupa el tercer lugar más alto en incidentes antisemitas (después de 2023 y 2024), desde que la ADL comenzó a documentarlos en 1979.Aun cuando los incidentes en general disminuyeron, las agresiones físicas aumentaron un 4 % y los incidentes de agresión con arma letal aumentaron un 39 %. Además, tres personas fueron asesinadas en ataques antisemitas el año pasado: dos víctimas en el tiroteo del 21 de mayo de 2025 frente al Capital Jewish Museum en Washington, D.C., y una víctima que murió a causa de las heridas sufridas en el ataque incendiario del 1 de junio de 2025, durante el evento “Run for Their Lives” en Boulder, Colorado.“Nuestra Auditoría 2025, que muestra que fue uno de los años registrados más violentos para los judíos estadounidenses, recuerda cuán drásticamente ha cambiado el panorama de amenazas. Las cifras que hace cinco años nos habrían horrorizado ahora son nuestro nuevo estándar mínimo”, afirmó Jonathan Greenblatt, CEO y director nacional de la ADL. “Las personas están siendo asesinadas por antisemitismo en suelo estadounidense, y miles más están siendo amenazadas. La ADL no se detendrá hasta que eso cambie”.Principales hallazgos:• Agresiones: 203 incidentes fueron clasificados como agresión, lo que representa un aumento del 4 % en comparación con 2024 (196 incidentes).o Los incidentes de agresión con arma letal aumentaron a 32 en 2025, frente a los 23 de 2024.o Al menos 300 personas fueron víctimas de incidentes de agresión. Fue el primer año desde 2019 en que personas judías fueron asesinadas en Estados Unidos en ataques antisemitas.• Agresiones: 203 incidentes fueron clasificados como agresión, lo que representa un aumento del 4 % en comparación con 2024 (196 incidentes).o Los incidentes de agresión con arma letal aumentaron a 32 en 2025, frente a los 23 de 2024.o Al menos 300 personas fueron víctimas de incidentes de agresión. Fue el primer año desde 2019 en que personas judías fueron asesinadas en Estados Unidos en ataques antisemitas.● Vandalismo: 2.068 incidentes (una disminución del 21 % respecto a 2024) fueron clasificados como vandalismo.● Acoso: 4.003 incidentes (una disminución del 39 % respecto a 2024) fueron clasificados como acoso.● Alcance geográfico: Los incidentes antisemitas ocurrieron en los 50 estados y en el Distrito de Columbia. Los estados con mayores niveles de incidentes fueron Nueva York (1.160), California (817) y Nueva Jersey (687).“Detrás de cada uno de estos incidentes hay una persona real: una familia amenazada en su sinagoga, un rabino atacado en la calle, un estudiante acosado en el campus”, dijo Oren Segal, vicepresidente sénior de Lucha contra el Extremismo e Inteligencia de la ADL. “En 2025 vimos algunos de los ataques antisemitas más violentos de la historia reciente. Aunque los incidentes en general disminuyeron, el aumento de las agresiones físicas es un duro recordatorio de que un nivel históricamente alto de antisemitismo pone en riesgo vidas judías. La seguridad de las comunidades judías depende de nuestra voluntad colectiva de responder a este momento con urgencia, que es lo que hacemos cada día en la ADL”.Una disminución notable en el total de incidentes, pero ninguna comunidad estadounidense está a salvo.Los incidentes en las escuelas K-12 se mantienen estables.A diferencia de la mayoría de los lugares, los incidentes en las escuelas K-12 no judías se mantuvieron casi iguales en 2025, con 825 en comparación con los 860 de 2024. Mientras que los incidentes en otros tipos de lugares suelen estar impulsados por la actividad organizada de grupos, tanto desde espacios antiisraelíes como supremacistas blancos, en las escuelas K-12 la mayoría de los incidentes involucran conductas individuales entre pares, comportamientos entre pares, tales como el acoso antisemita o estudiantes que vandalizan las aulas con esvásticas. El equipo de litigio de la ADL ha entablado varios casos contra escuelas K-12, incluido uno contra el Distrito Escolar Regional Concord-Carlisle, que recientemente concluyó con el distrito escolar aceptando tomar medidas para abordar el antisemitismo.Factores que explican la disminución de los incidentes antisemitas en 2025:● Los incidentes en los campus universitarios registraron la caída más pronunciada de todas, en parte debido a que las universidades abordaron el antisemitismo en sus campus. En 2025, la ADL registró 583 incidentes antisemitas en campus universitarios, lo que representa un 66 % menos que en 2024 (1.694 incidentes).o Combatir el antisemitismo en los campus universitarios es una prioridad fundamental para la ADL. Desde su lanzamiento en 2024, el Campus Antisemitism Report Card de la ADL ha impulsado avances significativos en la forma en que las universidades abordan el antisemitismo, con un aumento considerable en 2026 de la proporción de instituciones que obtienen calificaciones A y B, a medida que las universidades adoptan más políticas recomendadas por la ADL. Pero la amenaza del antisemitismo en los campus universitarios está lejos de desaparecer; los incidentes siguieron siendo casi casi tres veces más altos que en 2021. La ADL también presentó varias demandas bajo el Título VI y llegó a un acuerdo en una denuncia contra Pomona College, lo que ejerció presión adicional sobre los campus para adoptar reformas significativas en respuesta a la amenaza de litigio.● En 2025, el 45 % de todos los incidentes (2.847 incidentes) estuvieron relacionados con Israel o el sionismo. Esta es una tasa menor que la de 2024, cuando el 58 % de los incidentes antisemitas estaban relacionados con Israel. Las manifestaciones antiisraelíes con retórica extrema contra Israel que cruzaron la línea hacia el antisemitismo también disminuyeron significativamente: un 67 % en general y un 83 % en los campus universitarios.● También hubo una caída de casi el 50 % en la distribución de propaganda supremacista blanca.Metodología.La Auditoría de la ADL incluye actos criminales y no criminales de acoso, vandalismo y agresión contra individuos y grupos, reportados a la ADL por víctimas, autoridades, medios de comunicación y organizaciones aliadas, y evaluados por los expertos de la ADL.Los datos completos sobre los incidentes antisemitas en 2016-2025 están disponibles en el H.E.A.T. Map de la ADL, una herramienta interactiva en línea que permite a los usuarios graficar geográficamente los incidentes antisemitas y actividad extremista. El conjunto completo de datos también puede ser descargado por cualquier persona que desee examinar más de cerca los incidentes individuales.La ADL se cuida de no confundir la crítica general a Israel o el activismo antiisraelí con el antisemitismo. Las protestas políticas legítimas, el apoyo a los derechos palestinos o las expresiones de oposición a las políticas israelíes no se incluyen en la Auditoría. Como ejemplo, un poco menos de la mitad de las manifestaciones antiisraelíes evaluadas por la ADL incluían contenido antisemita que calificó para ser incluido en esta Auditoría. El enfoque de la ADL en cuanto a las expresiones relacionadas con Israel corresponde a la definición de antisemitismo de la IHRA. La metodología completa de la Auditoría está en el informe en nuestro sitio web.La Auditoría ofrece una instantánea de una de las formas en que los judíos estadounidenses enfrentan el antisemitismo, pero una comprensión completa del antisemitismo en Estados Unidos exige otras formas de análisis, incluyendo encuestas de opinión pública, evaluaciones del antisemitismo en línea y análisis de la actividad extremista, todo lo cual la ADL ofrece en otros informes.La ADL es la principal organización contra el odio en el mundo. Fundada en 1913 para proteger al pueblo judío, la ADL trabaja para poner fin a la difamación del pueblo judío y garantizar justicia y trato justo para todos. Ante el aumento del antisemitismo y el extremismo, protegemos, defendemos y educamos a través de una combinación de programas y servicios que utilizan las innovaciones y tecnologías más recientes, y buscamos crear un mundo sin odio. Más en www.adl.org.

Shavuot: La entrega de la Torá y su mensaje para el Chile de hoy

Esta semana celebramos Shavuot, la festividad que conmemora la entrega de la Torá en el Monte Sinaí. Para muchos es “la fiesta de los lácteos” y los cheesecakes. Pero en su raíz, Shavuot es mucho más: es el momento en que un pueblo aceptó una ley, un pacto y una responsabilidad que trascienden generaciones.Para una comunidad que valora la tradición, la familia y el orden moral, Shavuot tiene tres enseñanzas urgentes para el presente.1. La libertad necesita ley para no degenerar en caosEl Éxodo sacó a Israel de Egipto, pero sin la Torá en Sinaí, la libertad se habría convertido en anarquía. El mensaje es claro: no basta con liberarse de lo que oprime. Una sociedad libre necesita principios objetivos que ordenen la conducta, protejan al débil y pongan límites al poder.Hoy vemos el resultado cuando se confunde libertad con ausencia de normas. La Torá entregada en Shavuot no es imposición externa, sino un marco aceptado voluntariamente: “Haremos y escucharemos” [Éxodo 24:7]. Ese orden voluntario es lo que permite que una comunidad prospere sin depender de un Estado omnipresente.2. El valor del estudio y la transmisión intergeneracionalShavuot se celebra leyendo toda la noche y estudiando. No hay procesiones ni sacrificios: el acto central es el aprendizaje. El judaísmo entendió hace 3,300 años que una nación sin transmisión de su historia, sus valores y su ley, desaparece en dos generaciones.En una época de inmediatez y distracción digital, ese énfasis en el estudio es una corrección. La identidad no se hereda por inercia. Se transmite en la mesa del Shabat, en la conversación con los hijos, en el esfuerzo por entender por qué hacemos lo que hacemos. Las sociedades que abandonan esa transmisión terminan adoptando cualquier ideología de moda.3. Responsabilidad mutua y santidad de la vida cotidianaLa Torá no se entregó solo a los sacerdotes o a los eruditos. “Todo el pueblo respondió a una” [Éxodo 19:8]. La responsabilidad moral es colectiva. Leyes sobre el trato al empleado, al extranjero, al vecino y a la tierra muestran que la santidad no está solo en el templo, sino en el mercado, en el trabajo, en el hogar.Esa visión choca con la tendencia moderna a separar lo privado de lo público, lo religioso de lo cívico. Shavuot nos recuerda que no hay ámbito neutral: o elevamos lo cotidiano con exigencia ética, o lo dejamos degradarse. La familia, el trabajo honesto, el respeto a la palabra dada, son parte del mismo pacto.Una fiesta para hoyShavuot no es nostalgia. Es una invitación a renovar el compromiso con algo más grande que nosotros: una ley moral recibida, no inventada; una comunidad que se sostiene en la responsabilidad mutua; una cultura que se transmite con intención.En tiempos donde todo parece líquido, la entrega de la Torá nos dice que hay verdades que no cambian, y que una sociedad que las olvida, paga el precio. Que esta Shavuot sirva para volver a preguntarnos: ¿qué estamos transmitiendo a la próxima generación, y bajo qué principios queremos vivir como país?Jag Sameaj.

La Flotilla Sumud: provocación con pasaporte chileno

Publicado por El Líbero. 5 de mayo de 2026La semana pasada, siete ciudadanos chilenos participaron en la llamada Flotilla Sumud, presentada ante la opinión pública como un gesto humanitario hacia Gaza. Pero la realidad es muy distinta, y los chilenos merecen conocerla.Comencemos por lo más básico: los barcos no iban cargados con ayuda, sino con activistas que denigran la labor humanitaria, porque pretenden ser una solución a algo que ya está resuelto.Desde octubre de 2025, más de 1,5 millones de toneladas de ayuda humanitaria han ingresado a Gaza a través de los canales legítimos establecidos por la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU. La mercadería entra, los medicamentos entran. Por tanto, lo que esta flotilla intentaba no era alimentar a nadie, sino violar ilegalmente un bloqueo naval reconocido por el derecho internacional. Para tales efectos, tenían un guion preparado de antemano y cientos de actores para interpretarlo. De hecho, los activistas tenían grabados previamente videos con sus reacciones, como quien escribe una noticia antes de que los hechos se produzcan.Los siete chilenos que participaron no son voluntarios ingenuos. Son activistas profesionales que sabían exactamente a dónde iban y qué iba a ocurrir. Eligieron este escenario conscientemente, a sabiendas de que serían interceptados y devueltos a sus países de origen.En este punto, cabe hacerse una pregunta simple: si mañana un grupo de activistas extranjeros intentara ingresar ilegalmente a las costas chilenas, desafiando deliberadamente la soberanía y las leyes del país, ¿qué esperaría la ciudadanía que hiciera su gobierno? Israel, como Chile y como cualquier estado soberano, defendería sus fronteras.Un asunto que no se ha abordado mayormente en este episodio es quién financia esta flotilla. Organizar algo de esta envergadura, con decenas de embarcaciones, logística internacional y una maquinaria de comunicaciones bien aceitada, cuesta millones de dólares. No es una colecta de vecinos, es una operación que despilfarra recursos significativos en relaciones públicas, en vez de destinarlos a ayuda humanitaria real. ¿De dónde viene ese dinero? ¿Con qué agenda?Ya basta de odio. Israel no es el enemigo de nadie en esta región, y menos de Chile, con quien nos unen lazos profundos de amistad y cooperación.Por eso, resulta lamentable que estos chilenos que dicen apoyar la causa palestina pongan sus esfuerzos en campañas de propaganda antiisraelí y no en proyectos o iniciativas que realmente puedan promover la paz en la región.Hoy hago un llamado público a estos siete ciudadanos chilenos que participaron en la flotilla. Los invito a dialogar, a escucharnos, y a hablar de paz. Porque la paz no se construye con provocaciones en alta mar, se construye con conversaciones honestas, en tierra firme.