publicado hace 4 días

Aniversario del levantamiento del gueto de Varsovia: la dignidad de resistir

Hay fechas que quedan grabadas no por la victoria sino por su significado. El 19 de abril de 1943 es una de ellas. En medio del horror de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, el Gueto de Varsovia se convirtió en el escenario de una rebelión única.El contextoDesde 1940, los nazis habían convertido un sector de la capital de Polonia en una trampa mortal. Cientos de miles de judíos sobrevivían o morían entre el hacinamiento extremo y las epidemias. El gran golpe llegó en 1942, cuando 300.000 personas fueron enviadas a Treblinka.Los que quedaron sabían que serían los próximos, y no lo permitirían.Pésaj: del faraón al nazismoEl 19 de abril de 1943, coincidiendo con la festividad de Pésaj, los alemanes entraron al gueto como siempre, esperando encontrar víctimas indefensas, pero fueron sorprendidos por 750 combatientes que, casi sin armas, decidieron que no caminarían como corderos hacia los vagones. Los celadores se convirtieron en blanco de una resistencia organizada por quienes ya no tenían nada que perder pero que quisieron imponer su valor. Mordejai Anielewicz: El alma de la revueltaEl líder del Levantamiento tenía apenas 24 años. Mordejai Anielewicz, comandante de la Organización Judía de Combate (ŻOB), logró lo impensable: unir a distintos grupos en función de la resistencia.Las tropas nazis enfrentaron a guerrillas de jóvenes resueltos a, al menos, devolver el golpe. Sabían que no podían derrotar al ejército más poderoso de Europa pero durante semanas, los insurgentes lograron sorprender a los alemanes, que finalmente quemaron el gueto para imponerse. “La defensa propia en el gueto es un hecho", dijo Anielewicz antes de morir  Ese triunfo moral sería recordado por siempre.El final  El 16 de mayo de 1943, el humo terminó de cubrir lo que quedaba de la resistencia. La mayoría de los combatientes había muerto. El levantamiento del Gueto de Varsovia fue una luz en uno de los momentos más oscuros de la humanidad, y hoy nos recuerda que resistir se trata más que de heroísmo, de dignidad. 

publicado hace 10 días

Travesía Monastir–Salónica: Un viaje que pone la vida en el centro de la memoria

Durante años, los viajes educativos del Círculo Israelita de Santiago han tenido un eje claro: recorrer Europa para comprender la historia judía, especialmente a través de la memoria de la Shoá. Esas travesías —ya consolidadas y profundamente significativas para generaciones de participantes— han marcado un antes y un después en la manera de entender el pasado. Sin embargo, este 2026 se abre un nuevo capítulo: por primera vez se inaugura la Travesía Monastir–Salónica, una experiencia que propone algo distinto, íntimo y profundamente humano.No se trata solo de sumar un nuevo destino. Se trata de cambiar el punto de partida.La iniciativa, como explica Viviana Kremer, Directora del Voluntariado del Círculo Israelita, nace desde una necesidad que atraviesa a muchas familias de la comunidad judía en Chile: “reconectar con las raíces, particularmente aquellas provenientes de Monastir y la región de los Balcanes”. Es un viaje que no comienza en la tragedia, sino en la vida. En la historia rica, diversa y vibrante de comunidades que durante siglos construyeron identidad, cultura y pertenencia.Porque antes de la pérdida, hubo plenitud.Volver a una vida que existióMonastir —hoy conocida como Bitola— fue una de las comunidades sefardíes más importantes de los Balcanes. Allí, judíos descendientes de la expulsión de España en 1492 construyeron una vida marcada por el ladino, las tradiciones, la religiosidad cotidiana y una fuerte vida comunitaria.Jessica Landes, coordinadora de Travesía, lo plantea con claridad: durante mucho tiempo, el estudio de la Shoá se centró en los mecanismos de exterminio, con epicentro en Polonia. “Pero enfocarse solo en eso puede hacernos perder de vista lo esencial: la vida judía previa”, explica. Monastir viene justamente a ampliar esa mirada.El viaje propone recorrer no solo Bitola, sino también Salónica, otra de las grandes capitales del judaísmo sefardí. En ese trayecto, los participantes no solo observan ruinas o memoriales: caminan calles, imaginan hogares, escuchan ecos de una lengua y una cultura que aún resuenan.“Cuando uno visita estos lugares, deja de hablar de números y empieza a pensar en comunidades concretas”, reflexiona el rabino Ari Sigal. Y en esa transición —de lo abstracto a lo humano— ocurre algo transformador.Recordar como acto espiritualDesde una perspectiva judía, el viaje también tiene una dimensión espiritual profunda. Sigal lo define en una palabra: zajor —recordar.“Recorrer Monastir es acercarse a una ausencia muy concreta”, señala. Pero no es solo recordar la tragedia, sino honrar una forma singular de vida judía. Una vida con características propias, donde convivían tradiciones romaniotas y una fuerte impronta sefardí.Ese matiz es clave. Porque, como subraya Landes, otra de las miradas sesgadas de la historia ha sido entender la Shoá como una tragedia exclusivamente ashkenazí. “La Shoá fue una persecución global que alcanzó a judíos en múltiples geografías y culturas”, afirma.En ese sentido, Monastir obliga a ampliar la narrativa. A reconocer que la diversidad del pueblo judío también fue alcanzada por la destrucción.Comprender el proceso, no solo el finalEl año 1943 marca el punto de quiebre. La gran mayoría de los judíos de Monastir fueron deportados por autoridades búlgaras aliadas de la Alemania nazi. Fueron reunidos en Skopje y enviados en trenes hacia Treblinka, donde la mayoría fue asesinada.Pero la travesía no se queda en ese final.“Es fundamental entender que una comunidad no desaparece de un día para otro”, explica Rab Sigal. Comprender el proceso —la burocracia, la obediencia, la indiferencia— permite enfrentar preguntas incómodas pero necesarias: ¿cómo ocurre algo así?, ¿qué responsabilidades están en juego?Kremer sostiene que la Shoá es una parte ineludible del relato, pero no su eje central. “Solo al conocer la riqueza de la vida previa es posible dimensionar realmente lo que se perdió”, afirma.Y ahí está uno de los sellos distintivos de Travesía: poner en el centro la vida judía.Una memoria que se reconstruye caminandoHay algo que los tres coinciden en destacar: la experiencia de estar ahí lo cambia todo.No es lo mismo estudiar una comunidad que recorrer sus calles. No es lo mismo leer sobre una cultura que imaginarla en su espacio real. En Bitola, los participantes pueden visualizar niños jugando, familias celebrando, voces en ladino llenando el aire.Esa conexión emocional transforma la memoria en algo vivo.“Más que enfrentarse a la pérdida, es reencontrarse con la vida que existió”, dice Kremer. Y ese reencuentro no es pasivo: es activo, identitario, profundamente personal.El viaje, guiado por Manuel Aszyn, incluso incorpora memorias familiares de los propios participantes, generando una experiencia aún más íntima. No es solo historia: es en primera persona.De participantes a transmisoresEl impacto del viaje no termina al regresar a Chile. De hecho, ahí comienza otra etapa.“Los participantes se transforman en transmisores de memoria”, explica Vivi Kremer. No como repetidores de datos, sino como narradores con sentido. Personas capaces de llevar esa historia a sus familias, a sus comunidades, a las nuevas generaciones.Jessica Landes lo define como una responsabilidad activa: entender la memoria no solo como un ejercicio del pasado, sino como una herramienta para construir el presente y el futuro.Y Rab Ari Sigal lo resume con una reflexión potente: cuando desaparece una comunidad judía, no se pierden solo personas. Se pierde una forma de rezar, de hablar, de celebrar, de mirar el mundo.Un viaje distinto, una invitación abiertaA diferencia de otros programas más conocidos, esta travesía no lleva a grandes símbolos universales. No hay una narrativa ya instalada. Y quizás ahí radica su mayor fuerza.“Monastir obliga a una memoria más fina, menos genérica”, dice Sigal. Es una invitación a salir de lo conocido, a abrirse a una historia que, aunque menos difundida, es profundamente propia.Porque muchas de las familias sefaradíes que hoy forman parte de la comunidad judía chilena tienen sus raíces en esos territorios. Este no es un viaje lejano: es un viaje hacia adentro.En tiempos donde la memoria corre el riesgo de volverse abstracta o repetitiva, Travesía Monastir–Salónica propone algo distinto: volver a humanizarla. Recuperar la complejidad, la diversidad y, sobre todo, la vida.Es, en definitiva, una invitación:A caminar las huellas de quienes vinieron antes.A reconstruir una historia que aún late.Y a entender que recordar no es solo mirar atrás, sino decidir qué hacemos, hoy, con ese legado.----------------Los entrevistadosJessica Landes:Directora de Educación Judía del Instituto Hebreo Dr. Chaim Weizmann en Chile, además participa activamente en la comunidad del Círculo Israelita de Santiago.Formación pedagógica en la Universidad Católica de Río de Janeiro, Brasil.Rab Ari Sigal:Rabino del Círculo Israelita de Santiago y Director de Mercaz Lemidá.Sociólogo FSOC-UBA, MA en Integración Regional FCE-UBA, MA Schechter Jerusalén, miembro de Kaiciid IRD, Kaplan Alumni, Mesader Gittin RA.Viviana KremerDirectora del Voluntariado del Círculo Israelita, psicóloga UBA.

publicado hace 10 días

Medio Oriente en vilo

"Una civilización entera morirá esta noche, para no volver jamás. No quiero que suceda, pero probablemente ocurrirá" fue la advertencia de Donald Trump el martes 7 de abril.Su publicación en su red social Truth Social despertó las alarmas en todo el mundoAl día siguiente de esta amenaza, el mismo Trump anunció un acuerdo para "suspender los bombardeos y ataques contra Irán por un periodo de dos semanas".Ante este giro, y la sorpresa del mundo, ahora existe una tregua extremadamente frágil Según Fox News, el mensaje es claro: primero golpear, luego negociar. Una fórmula que busca proyectar control en medio del caos.Sin embargo, The New York Times agrega el factor doméstico: el intento urgente de contener el impacto en los mercados globales, estabilizar el precio del petróleo y proteger la economía estadounidense de un choque externo. El escepticismo de Israel Aunque el anuncio podría significar un respiro, en Israel no hay espacio para ello.Benjamin Netanyahu acepta la tregua, pero no confía. The Jerusalem Post lo resume así: el “dedo en el gatillo” sigue ahí.La República Islámica no es un adversario circunstancial, sino una amenaza estructural, y por lo tanto, cualquier cese al fuego podría ser solo un movimiento táctico para “borrar al Estado judío del mapa” como lo declara Irán abiertamente.   La fragilidad del acuerdo es evidente: incluso tras el anuncio, se reportaron incidentes y hostilidades que alcanzaron a Israel, Emiratos Árabes, Baréin, Qatar y Arabia Saudita.El frente olvidado: Líbano Líbano no está incluido en el acuerdo, por lo tanto, allí donde actúa Hezbolá existe un vacío, que ha llevado a Israel a intensificar los ataques contra el grupo terrorista. Durante el miércoles, los bombardeos en el sur del Líbano elevaron la tensión por posibles represalias que tienen especial impacto en las ciudades del norte como Nahariya, cuyos habitantes siguen viviendo alertados por sirenas que los obligan a llegar a refugios hasta en menos de dos minutos.Por eso Fox News y The Jerusalem Post coinciden en que la frontera con Líbano es hoy el mayor riesgo de escalada inmediata.El poder de Irán El control del estrecho de Ormuz, le permite a Irán, ejercer una presión que trasciende el campo de batalla, como señala The New York Times.Cada movimiento en esa ruta impacta en Europa, en Asia, en los mercados globales.Es una guerra que se siente en las bolsas de valores tanto como en el terreno. Así, Irán no necesita disparar para desestabilizar al mundo entero.EuropaEl Viejo Continente está dividido y carece de liderazgo, pero se abstiene de una acción coordinada. Sufre las consecuencias de la guerra, pero se mantiene al margen. Además del efecto sobre la economía, Europa podría enfrentar una grave crisis energética, nuevos flujos migratorios (donde ya hay saturación) e inestabilidad regional.Como ya es costumbre, España, que había cerrado su espacio aéreo para intervinientes en la guerra, exigió sanciones contra Israel por los ataques.La Unión Europea calificó el alto al fuego como un “paso atrás del abismo”, pero sigue en la inacción.La impredecibilidad y amenazas apocalípticas de Trump, las críticas internas, una Europa prescindente, y una región en permanente conflicto son un escenario que genera incertidumbre, temor y crisis en el mundo entero. Habrá que estar atentos a cada movimiento.

publicado hace 14 días

La vida continua bajo el sonido de las sirenas

Quiero agradecer de corazón la preocupación, el cariño y los mensajes de amigos, familiares y conocidos que están fuera de Israel en estos días. Por eso me pareció importante contarles, de forma simple, cómo es la vida cotidiana acá cuando estamos bajo ataques de misiles.La mayoría de las casas tienen espacios protegidos: puede ser una habitación reforzada dentro del departamento (el “mamad”) o refugios compartidos en los edificios (“miklat”). También hay refugios en la calle, en escuelas y en lugares públicos para quien esté afuera – o no tengan refugio en su departamento o edificio – al sonar la alarma.Cuando hay un ataque —por ejemplo, desde Irán— recibimos primero una alerta en el celular (sí, incluso en español) avisándonos que en pocos minutos puede sonar la sirena en nuestra zona. Al poco rato, suena la alarma en toda la ciudad, un sonido muy reconocible, y tenemos aproximadamente un minuto y medio para entrar al espacio protegido más cercano.En el norte del país, donde los ataques desde Líbano son más frecuentes, la población tiene aún menos tiempo: entre 30 y 90 segundos. Y últimamente está pasando bastante seguido.La misma aplicación que nos avisa que entremos al refugio también nos indica cuándo ya es seguro salir.Yo vivo en Raanana, cerca de Tel Aviv. En mi edificio tenemos un refugio común en la planta baja, donde nos encontramos vecinos de todas las edades: familias con niños, jóvenes, personas mayores. Desde el 7 de octubre aprendimos a convivir así, y desde que empezó esta nueva etapa de la guerra, esto pasó a ser parte de la rutina diaria.Y lo más increíble es eso: después de cada alarma… seguimos.Si estábamos cocinando, volvemos a cocinar.Si estábamos leyendo, seguimos leyendo.Si estábamos durmiendo, tratamos de volver a dormir.Si estábamos trabajando, retomamos el trabajo.Si estábamos en el supermercado, seguimos comprando.Si estábamos festejando, seguimos festejando.La vida no se detiene.A veces incluso hay momentos casi absurdos. Hoy (día 18 de la guerra), por ejemplo, estaba en el balcón tomando café con amigos, disfrutando de un hermoso día de invierno, cuando llegó la pre-alerta. Seguimos conversando… hasta que nos dimos cuenta de que la sirena no sonó en nuestra zona. Y bueno, seguimos tomando café.Aunque los misiles muchas veces son interceptados en el aire, pueden caer restos —fragmentos— y por eso nos quedamos unos minutos más en los refugios después de la alarma.Existen varios sistemas de defensa que interceptan los misiles según su alcance, y eso ayuda muchísimo. Aun así, la rutina de las sirenas sigue siendo parte de la vida.Puede sonar fuerte desde afuera, pero para quienes vivimos acá, lamentablemente esto ya es cotidiano. Suena la alarma, vamos rápido al refugio, esperamos… y después seguimos con lo que estábamos haciendo.Esa rutina, por simple que parezca, es lo que nos ayuda a mantenernos en pie, incluso con noches interrumpidas y poco sueño.Porque al final, a pesar de todo, la vida sigue. Puede que este articulo se publique días después de ser escrito… si es que es así, seguimos adelante ya que justamente esta es nuestra fortaleza: seguir adelante a pesar de todo. Am Israel Jai

publicado 19 Marzo 2026

Embajada de Israel en Buenos Aires: 34 años del primer ataque terrorista iraní en la región

El 17 de marzo de 1992 un devastador atentado destruyó la sede de la Embajada de Israel en Buenos Aires, dejando a una veintena de personas asesinadas y 242 heridos. Fue el primer gran atentado del fundamentalismo islámico en suelo argentino y anticipó, de manera trágica, lo que ocurriría dos años más tarde con el ataque a la AMIA.Aquel martes, una camioneta cargada con explosivos fue detonada frente al edificio diplomático, ubicado en la calle Arroyo. En segundos, la explosión redujo la embajada a escombros y afectó también a edificios vecinos, una iglesia católica y una escuela. Entre las víctimas hubo diplomáticos israelíes, empleados argentinos, transeúntes y niños que se encontraban en las cercanías. La brutalidad del ataque reveló una nueva realidad: el terrorismo internacional había llegado al Cono Sur. Las investigaciones que siguieron apuntaron a una misma dirección: Hezbolá habría ejecutado el atentado por orden del entonces líder supremo iraní Alí Jameneí.La lógica del atentado respondía a una estrategia que ya comenzaba a consolidarse en distintas partes del mundo: atacar objetivos judíos o israelíes fuera de Medio Oriente como forma de proyectar el poder de grupos radicales. Esa misma estrategia encontraría su expresión más dramática en 1994: el atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), cuando un coche bomba derrumbó el edificio, dejando 85 muertos y más de 300 heridos, convirtiéndose en el atentado terrorista más sangriento de la historia argentina. Las investigaciones posteriores volvieron a señalar a Irán y a Hezbolá como responsables.Tres décadas después, ambos atentados siguen siendo una herida abierta. Las víctimas y sus familias continúan esperando justicia en medio de una historia marcada por irregularidades judiciales, encubrimientos y largos años de impunidad, incluido el caso del fiscal Alberto Nisman, a quien algunos han denominado la ‘víctima 86’”. Cada aniversario convoca a sobrevivientes, familiares y ciudadanos que se niegan a olvidar. Hoy, en medio de una guerra abierta entre Israel y el régimen iraní, aquellos atentados vuelven a recordarnos que el terrorismo internacional está presente en nuestro continente hace más de tres décadas. Más aún: la semana pasada, Irán anunció que los cuerpos diplomáticos israelíes en todo el mundo podrían convertirse en “objetivos legítimos” en caso de que Israel ataque instalaciones diplomáticas iraníes en el Líbano. La advertencia generó preocupación internacional, especialmente en la embajada de Israel en Argentina, ante lo cual, el gobierno reforzó su seguridad.  Esto no es nuevo. Diversos analistas han advertido la presencia de redes vinculadas a Hezbolá en América Latina, especialmente en la llamada Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay, así como en Venezuela. Chile también ha sido mencionado. Patricia Bullrich y Marco Rubio han planteado públicamente preocupaciones sobre actividades del grupo en el país. En respuesta a estas inquietudes, en 2025 la Cámara de Diputadas y Diputados de Chile aprobó una iniciativa solicitando al presidente Gabriel Boric reconocer formalmente a Hezbolá como organización terrorista y reforzar la cooperación internacional para prevenir cualquier intento de actividad de este grupo en territorio chileno. Aquello no prosperó.Los atentados de 1992 y 1994 en Argentina no fueron solo ataques contra objetivos israelíes o judíos. Fueron también ataques contra Argentina, contra su convivencia democrática y contra la idea de que comunidades diversas pueden vivir juntas en paz.Treinta y cuatro años después del atentado a la embajada, la memoria sigue siendo un acto de responsabilidad colectiva. Recordar es rebelarse contra la impunidad y entender que el terrorismo es una amenaza real y permanente.  

publicado 12 Marzo 2026

El conflicto con Irán en la voz de los chilenos en Israel

A propósito del conflicto con Irán, entrevistamos a chilenos que viven en Israel. Se los escucha tranquilos, totalmente adaptados a un país que siempre se ubica en el top 10 en los rankings de felicidad, pese a tener este tipo de episodios. Débora Sigloff habla desde la profundidad del corazón, Pamela Werbin destaca la seguridad de su ciudad, Netanya, Alejandro Krausz está tranquilo y Ari Agosin dice que “no hay un país más seguro que Israel”.Acá sus testimonios.DÉBORA SIGLOFF BRODSKYEstamos agotados. Esta guerra es de un calibre mayor y desgraciadamente se unió El Líbano, que en mi caso es muy mala noticia, porque vivo en Nahariya, y acá tenemos 15 segundos para reaccionar una vez que suena la sirena.Pero desde mi trabajo son solo 8 segundos porque estoy a 2,5 kilómetros de la frontera, y por lo tanto, en camino al resto de las ciudades. Entonces estás todo el día viendo misiles y drones pasar, y escuchando bombazos y explosiones. Te acostumbras a eso, pero lo más importante es que valoras la confianza: no creo que haya otro país que pueda enfrentar una guerra como lo estamos haciendo acá. Tienes que confiar en que estás protegido por la mejor tecnología, literalmente. Se complica mucho cuando tienes hijos, sobre todo cuando son hijos pequeños. Yo tengo 4 hijos; 3 están acá, dos son jayalim y mi hijo chico tiene 9 años. Es difícil para los niños y como padres porque no podemos quedarnos en la casa, tratamos de hacer la vida lo más normal posible para no parar la economía, porque si eso pasa, significa que ellos ganan la guerra, y eso no lo vamos a permitir. Eso es lo maravilloso: ver cómo el pueblo se une en esta instancia, ese es el lado que me gusta a mí.Aprendes a valorar todos esos clichés que uno publica en Instagram, realmente cuando vives en situación de guerra, los entiendes y los aplicas. “Gracias por salir al trabajo”, “Gracias por volver del trabajo”. Te das cuenta de lo que realmente vale el tiempo, la tranquilidad, darte una ducha larga, poder comer tranquilo, abrazar a los que quieres, reírte en una mesa. Son cosas que uno da por hecho, y en momentos de guerra, entiendes su valor. ¡Dormir! ¡Dormir toda una noche de corrido! La lección es: ¡Vive, vive la vida lo más que puedas, vive a concho, porque todo es tan frágil!Hay algo del Hatikva, que realmente tiene un sentido súper profundo, que es la esperanza de que todo mejore, de que vamos a estar bien, de que el país va a prevalecer.PAMELA WERBIN ROSENBERGSiento que los israelíes están muy acostumbrados a esto y nadie se lo toma tanto la tragedia sino como algo que hay que manejar con cuidado. Cuando suena una alarma, todos entran al refugio tranquilos, conversan, y al terminar, también salen en calma.Yo vivo en Netanya, que es bastante tranquilo, a diferencia de otras ciudades más al norte, que tienen a veces un minuto para llegar a un refugio. Eso es muy complicado.Pese al cansancio yo te diría que me siento segura, poco a poco se ha ido abriendo el comercio y eso te permite hacer un poco de vida normal. ALEJANDRO KRAUSZ BITRÁNVivo en Nahariya, cerca de la frontera con el Líbano, desde junio de 2023. El primer conflicto que me tocó enfrentar fue el 7 de octubre, que en esta zona se volvió más complejo hacia 2024 con el involucramiento activo de Hezbolá.Tengo la suerte de tener refugio al lado de mi casa, pero hay algo distinto en esta guerra: el nuevo sistema de alarma. Es un ruido insoportable para avisarte que un misil viene en camino, otra para que entres al refugio y otra para salir. Eso es agotador.En todo caso, yo pienso en la ley de los grandes números; es decir, con un sistema de defensa antiaérea que tiene 95% de efectividad, puedes seguir funcionando como lo hace toda la sociedad israelí.Es importante desmentir las fake news que circulan sobre la segregación racial para ingresar a los refugios. Me consta que no es así, porque me encierro con ellos - 3 o más veces al día- son mis compañeros de trabajo y amigos. Además, los refugios evidentemente están abiertos para todos. Cuando hay una alarma mientras estás en la calle, hay refugios públicos, y también puedes entrar a edificios que tienen espacios abiertos a todos. A nivel domiciliario están los mamad, que son las piezas seguras en edificios o casas.Estoy tranquilo y me siento seguro. A los israelíes les aterran los terremotos; a nosotros los chilenos nos aterran las guerras.ARI AGOSIN WEISZCuando empezó esto, mi pololo me pasó a buscar para irnos adonde su mamá, que tiene un refugio en su casa, y así no pasara solo este periodo. Es algo cultural: se sabe que cuando vienen estas situaciones, es mejor estar acompañados. Yo lo relaciono mucho con el COVID o cuando hay huracanes en Estados Unidos.  Personalmente estaba preparado para que me tocara esto, así que no estaba asustado. No hay país más seguro en el mundo. La primera noche fue un “ir y venir” todo el rato.  El primer día, decíamos: “Ya me voy a hacer un café” y no alcanzabas a hacerte el café y teníamos que volver al refugio.  ¡Y es obvio que cuando te vas a sentar al baño te suena la alarma! Una de las novedades es una aplicación que dice qué posibilidades hay de que te toque una alarma mientras te duchas. Dentro de todo hay harta tranquilidad. De hecho, los papás del gan donde trabajo dicen que los niños están disfrutando el tiempo en familia. También hay cosas cómicas. Por ejemplo, uno se despide diciendo: “Nos vemos en la próxima alarma”.

publicado 12 Marzo 2026

La guerra en Medio Oriente evoluciona entre operaciones en curso y señales de desenlace

Tras más de dos años de guerra en múltiples frentes, la población civil israelí enfrenta otra vez una dinámica conocida, aunque con una intensidad inusual y desgastante.Las alarmas anti-misiles vuelven a marcar el ritmo de los días. En prácticamente todo el país y sobre todo en la zona centro y norte, las rutinas se quiebran sin previo aviso y las noches son fragmentadas por alertas que irrumpen en la madrugada. Una y otra vez, millones de israelíes repiten un gesto aprendido: correr hacia el refugio más cercano. Los números reflejan esa presión cotidiana. En casi dos semanas, ciudades del centro como Tel Aviv, Bnei Brak, Rishon Letzion y Lod han superado las 70 alarmas. En el norte, localidades como Haifa, Metula y Kiriat Shmona sobrepasan las 40. Los proyectiles son lanzados en oleadas que, en ocasiones, se presentan de manera cruzada y coordinada entre el régimen iraní y Hezbolá (que ha intensificado sus ataques sobre todo contra el norte de Israel). Mientras los ataques provenientes de Irán incluyen una alerta anticipada en los celulares de la ciudadanía, los disparos desde el Líbano activan las alarmas de forma inmediata y sin advertencia previa.Hasta ahora, el episodio más reciente con víctimas fatales se registró el lunes 9 de marzo. En Jolón, el impacto de esquirlas de un misil con municiones de racimo dejó dos muertos y elevó a doce el total de fallecidos en Israel desde el inicio de la Operación “León Rugiente”.Según el Comando del Frente Interno, el 50% de los misiles balísticos disparados por Irán contra Israel en la guerra actual portan ojivas de racimo, que se abren en el aire y dispersan múltiples explosivos sobre zonas densamente pobladas.Mientras tanto, las restricciones a la vida civil continúan vigentes, con ciertas flexibilizaciones graduales pese a las incesantes alarmas anti-misiles. De acuerdo con las directrices impuestas, está prohibido realizar actividades educativas presenciales y las actividades laborales están permitidas únicamente en lugares desde los que se pueda llegar a un espacio protegido estándar dentro del tiempo de respuesta. Las reuniones y servicios se autorizan hasta un máximo de 50 personas, siempre bajo la misma condición de acceso inmediato a un refugio. La evolución de la ofensiva militarMientras la población se adapta a una nueva rutina bajo amenaza constante, el plano militar avanza hacia una nueva etapa operativa. Tras un inicio de operaciones con objetivos de alto impacto —entre ellos, la eliminación del Líder Supremo Alí Jameneí—, la denominada “fase 2” de la guerra apunta ahora, según las FDI, a consolidar la destrucción de infraestructura nuclear y militar. El objetivo: desestabilizar al régimen iraní y limitar su capacidad ofensiva.Un comunicado oficial de las FDI señaló que “el esfuerzo combinado para seguir degradando las capacidades de lanzamiento y las capacidades de defensa del régimen continúa”, junto con “la expansión continua de los ataques contra la infraestructura de producción de misiles balísticos en todo Irán”. La formulación describe una campaña sostenida orientada tanto a neutralizar sistemas operativos como a afectar la base industrial que permite su reposición.Fuentes militares estiman que cerca del 75% de los lanzadores de misiles iraníes han sido eliminados. Sin embargo, ese avance no neutraliza la amenaza para la población civil israelí y en el resto de Medio Oriente. El régimen asegura que aún podría sostener ataques durante un período prolongado, mientras que las FDI han señalado que la neutralización de lanzadores restantes se vuelve progresivamente más compleja en un territorio extenso y con infraestructura dispersa. Se perfilan estrategias de salida El conflicto, no obstante, trasciende el frente estrictamente militar. En el plano político interno iraní, Mojtaba Jamenei, hijo de Alí Jameneí, fue designado como nuevo Líder Supremo. Informes afirman que fue hospitalizado tras ataques aéreos y todavía no hace apariciones públicas en su nuevo cargo. La transición abre interrogantes sobre la continuidad y debilitación del régimen en Teherán, en medio de presiones externas y reconfiguraciones internas.Las lecturas sobre el estado de la guerra también divergen en el escenario internacional. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que “está prácticamente terminada” y que se encuentra “muy adelantada respecto al cronograma”, que previamente la Casa Blanca había estimado de una duración de cuatro a seis semanas.En entrevista con CBS News el lunes 9 de marzo, Trump agregó: “No tienen marina, no tienen comunicaciones, no tienen fuerza aérea. Sus misiles están dispersos. Sus drones están siendo destruidos por todas partes, incluida su fabricación de drones. Si uno observa, no les queda nada. No queda nada en sentido militar”.Desde Teherán, el mensaje es distinto. “Somos nosotros lo que determinaremos el fin de la guerra”, señaló la Guardia Revolucionaria Iraní, subrayando que la conducción del conflicto no se rige por evaluaciones externas. Al mismo tiempo, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, señaló en su cuenta de X que “al hablar con los líderes de Rusia y Pakistán, reafirmé que (…) la única manera de poner fin a esta guerra, es reconocer los derechos legítimos de Irán, el pago de reparaciones y garantías internacionales firmes contra futuras agresiones”. Asimismo, el Primer Ministro Netanyahu se dirigió nuevamente de forma directa al pueblo iraní a través de su cuenta de X, indicando que “en los próximos días crearemos las condiciones para que puedan alcanzar su destino [eliminar al régimen de los ayatolás]. Cuando llegue el momento adecuado, y ese momento se acerca rápidamente, les pasaremos la antorcha. ¡Prepárense para aprovechar el momento!”En medio de esa creciente pugna por imponer la narrativa del cierre del conflicto, el Estrecho de Ormuz aparece como punto crítico: es una de las rutas petroleras más importantes del mundo, y las advertencias iraníes de impedir el tránsito de crudo mientras continúen los ataques de Estados Unidos e Israel elevan el temor a interrupciones en el suministro energético internacional, lo que podría afectar la toma de decisiones en Washington.La combinación de factores militares, políticos y económicos dificulta cualquier pronóstico. Por ahora, la duración de la guerra permanece incierta.La redacción de este artículo concluyó el miércoles 11 de marzo a las 23:59 (hora de Israel).

publicado 06 Marzo 2026

Eliminado Ali Jameneí: un punto de quiebre histórico en Medio Oriente.

La mañana del sábado 28 de febrero comenzó en Israel con una notificación de alarma en los teléfonos de millones de civiles, que instruía a habilitar los refugios anti-misiles en todo el país. En paralelo, pasadas las 8:00 de la mañana, aviones de la Fuerza Aérea israelí bombardeaban Teherán, donde más de 40 altos mandos de la Guardia Revolucionaria se reunían, incluyendo al dictador Ali Jameneí, hoy confirmado muerto. Así comenzó la operación conjunta entre Israel y Estados Unidos contra el régimen de los ayatolás en Irán. La confrontación continúa hasta hoy y podría durar varias semanas. Tras más de un mes de especulaciones y preparativos —incluyendo el despliegue visible de cientos de aeronaves y recursos de artillería hacia Medio Oriente— ambos países iniciaron lo que describieron como una acción “preventiva”. El objetivo declarado no se limita a neutralizar la amenaza nuclear o degradar infraestructura militar específica. La ambición es directamente desmantelar el régimen.El presidente Donald Trump, en su primera declaración pública tras iniciada la operación, se dirigió directamente a la sociedad civil iraní: “Cuando terminemos, tomen el control de su Gobierno. Será suyo para que lo tomen. Esta será probablemente su única oportunidad durante generaciones”.Asimismo, el Primer Ministro Netanyahu justificó la acción militar declarando que “no se debe permitir que este régimen terrorista asesino se arme con armas nucleares que le permitan amenazar a toda la humanidad”, e hizo un llamamiento similar al de su par estadounidense: “Ha llegado el momento de que todos los sectores del pueblo iraní —persas, kurdos, azeríes, baluchis y ahwazis— se liberen del yugo de la tiranía y construyan un Irán libre y pacífico”.El golpe inicial fue contundente. En cuestión de horas, las FDI y el ejército estadounidense atacaron infraestructura militar estratégica, bases de la Guardia Revolucionaria, centros de comando, lanzadores de misiles y varias instalaciones gubernamentales clave en Teherán y otras ciudades. La apuesta, desde el primer momento, es alterar el equilibrio político interno de la República Islámica.La Revolución de 1979 y el régimen puertas adentroHace 47 años, la instauración de la República Islámica transformó a Irán en un sistema de poder teocrático que consolidó un modelo de gobierno con severas restricciones a las libertades civiles. La imposición obligatoria del código de vestimenta para las mujeres, la represión sistemática de la disidencia política y la censura a la prensa son algunas de las más denunciadas.Ese malestar se volvió particularmente visible en las últimas semanas, en las que distintas ciudades iraníes y universidades han sido escenario de manifestaciones contra el régimen, reprimidas con dureza por las fuerzas de seguridad.Las estimaciones sobre el número de víctimas varían considerablemente, en parte debido a las restricciones informativas y cortes de internet impuestos en el país. El gobierno iraní ha reconocido más de 3.000 muertos, mientras que la organización Human Rights Activists in Iran (HRANA) asegura haber verificado más de 6.000 fallecidos y mantiene otros 17.000 casos bajo investigación, lo que podría elevar el total a más de 22.000. La situación generó condenas internacionales y, el mismo día de lo comienzo de la operación conjunta entre Israel y EE.UU., los gobiernos de Francia, Alemania y el Reino Unido instaron al régimen iraní a “poner fin a la violencia y la represión contra su propio pueblo”.Exportación de terrorismoEl régimen, de orientación islamista radical, no solo estructuró un modelo autoritario hacia adentro, sino que también proyectó su influencia hacia el exterior mediante la exportación de redes y operaciones vinculadas al terrorismo. Esa proyección alcanzó incluso a América Latina, a través de atentados perpetrados en Buenos Aires en la década de 1990 y en Panamá, contra el vuelo 901 de Alas Chiricanas en 1994, atribuido a Hezbolá. Pero el punto de inflexión no fue el respaldo a milicias regionales ni las operaciones encubiertas en el extranjero, sino el avance sostenido del programa nuclear iraní. Para Israel, la combinación entre una ideología abiertamente hostil y la capacidad potencial de producir armas nucleares altera de manera irreversible el equilibrio estratégico.Según el embajador de Estados Unidos en Israel, Steve Witkoff, en una entrevista con Fox News, durante la primera ronda de negociaciones previos a la guerra actual, los representantes iraníes reconocieron poseer 460 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, aseverando que “eran conscientes de que eso podría producir 11 bombas nucleares”.La respuesta iraní El régimen lanzó ataques contra Israel y varios países de la región, entre ellos Jordania, Arabia Saudita, Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Chipre. Incluso, el miércoles 4 de marzo, se reportó un ataque contra Turquía, interceptado por la OTAN.Hacia Israel se han lanzado cientos de misiles balísticos, de los cuales alrededor de un cuarto entran en el espacio aéreo israelí. Entre ellos, una gran mayoría han sido interceptados por la Cúpula de Hierro, pero algunos han alcanzado zonas urbanas en el norte y centro del país.Impactos directos se reportaron en Tel Aviv, Beit Shemesh y Beersheva, dejando una decena de fallecidos —todos civiles— y más de mil heridos. Además, en las últimas jornadas Hezbolá se ha sumado a los ataques contra Israel desde el Líbano.Con esta multiplicidad de frentes, Teherán parece buscar convertir la guerra en un problema regional compartido. Al atacar territorios de terceros Estados, el cálculo podría ser que estos gobiernos presionen a Estados Unidos para frenar la ofensiva. En otras palabras, transformar la campaña militar en un dilema político para la Casa Blanca.El riesgo de escalada es evidente. A diferencia del conflicto previo, en julio del 2025, donde era posible una salida diplomática y un acuerdo del cese al fuego, la eliminación del liderazgo iraní y la intención final de la operación modifican la ecuación. La pregunta central ya no es únicamente si la amenaza nuclear y balística puede ser contenida, sino qué arquitectura política podría emerger en Irán tras una operación de esta magnitud. La historia regional ofrece advertencias claras: la remoción de un régimen no garantiza estabilidad inmediata ni transición ordenada. El desafío no es sólo militar, sino político.

publicado 29 Enero 2026

Enero 1980, Israel y Egipto inician relaciones diplomáticas

Tras la creación del Estado de Israel en 1948, el proceso de paz con Egipto es uno de los hitos más relevantes del siglo XX pues fue dicha nación árabe una de las que se opuso más firmemente a la existencia de un Estado judío. De hecho, el país de las monumentales pirámides fue parte de múltiples conflictos armados, incluyendo las guerras de 1948, 1956, 1967 y la guerra del Yom Kipur en 1973. El paso hacia la paz comenzó a gestarse con una audaz decisión del presidente egipcio Anwar el-Sadat de visitar Jerusalem en noviembre de 1977, algo nunca antes visto por parte de un líder árabe. Esta visita fue percibida como una señal clara de que Egipto estaba dispuesto a explorar conversaciones, aun cuando la mayoría de los países árabes se mantenían firmes en su rechazo a reconocer de manera formal la soberanía de Israel.  Los Acuerdos de Camp David y el Tratado de PazLa firma de los Acuerdos de Camp David (septiembre de 1978), negociados bajo la mediación del presidente estadounidense Jimmy Carter, entre el líder egipcio Sadat y el primer ministro israelí Menájem Begin, estableció un marco para la paz en el que, por primera vez, Egipto reconoció formalmente la existencia de Israel como Estado soberano y se comprometió a negociar un tratado de paz definitivo. Dieciséis meses después, el 26 de marzo de 1979, se firmó el tratado de paz que puso fin al estado de guerra entre ambos países, dio pie a la normalización diplomática. Por una parte, se estableció la retirada de Israel de la Península del Sinaí —bajo control israelí desde la Guerra de los Seis Días en 1967— mientras que Egipto aceptó mantener la zona desmilitarizada. Por otra, se garantizaron derechos de navegación para barcos israelíes a través del Canal de Suez y la libertad de paso por los estrechos estratégicos de Tirán y el Golfo de Aqaba. Normalización y consecuenciasLas relaciones formales entre Egipto e Israel comenzaron oficialmente el 26 enero de 1980 -que es lo que conmemoramos esta semana- cuando se intercambiaron embajadores y se comenzaron a establecer canales políticos, económicos y de cooperación entre ambas naciones. Sin embargo, esta paz no estuvo exenta de controversias. Egipto fue expulsado de la Liga Árabe y gran parte del mundo árabe consideró la decisión de Sadat como una traición a la causa palestina y a la unidad árabe frente a Israel. La tensión interna culminó con el asesinato de Sadat en 1981 por extremistas contrarios al tratado. Una paz duradera, aunque complejaHoy, más de cuatro décadas después, la paz entre Israel y Egipto sigue vigente. Pese que a menudo ha sido descrita como una “paz fría”, ha evitado conflictos armados directos y ha permitido que canalicen esfuerzos diplomáticos hacia otros asuntos regionales. Este hecho marcó el reconocimiento formal de su derecho a existir por parte de un vecino árabe y abrió el camino para futuras conversaciones de paz, lo que se cristalizó en 1994 con el Tratado de Paz con Jordania, firmado por el primer ministro Itzjak Rabin y el Rey Hussein.El avance de los Acuerdos de AbrahamCuarenta años después, la situación con algunos países vecinos ha evolucionado. En 2020 se firmaron una serie de tratados diplomáticos para normalizar relaciones entre Israel Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos, todo ello bajo mediación de EE.UU. En 2025 se anunció que Kazajstán se unirá a los Acuerdos de Abraham.Lo que partió con Egipto hoy se proyecta en nuevas alianzas que buscan fomentar la convivencia y el entendimiento mutuo, y la cooperación comercial, tecnológica y de seguridad (especialmente frente a Irán).En 1978 Sadat y Begin iniciaron un camino que podría convertirse en la base de un cambio histórico en Medio Oriente.

publicado 29 Enero 2026

El “último secuestrado”: El hijo que todo un pueblo esperaba

Con la identificación y recuperación de Ran Gvili, Israel cerró el capítulo de los secuestros iniciados el 7 de octubre de 2023. Por primera vez desde la guerra de 2014, no quedan ciudadanos israelíes cautivos en Gaza, un hecho que marca un hito nacional, aunque no alivie el dolor de quienes perdieron a los suyos. Pero para su familia, sus compañeros y todo un país que aprendió a llamarlo “el último secuestrado”, el verdadero legado de Ran está en las decisiones que tomó el 7 de octubre y en la forma en que su nombre se transformó en símbolo de responsabilidad, coraje y amor por Am Israel.Cuando empezaron a llegar las noticias de los ataques en el sur ese fatídico 7 de octubre, Ran Gvili estaba en su casa, en Meitar, de licencia médica y esperando una cirugía por una lesión en el hombro. No estaba obligado a salir. Tenía un justificativo perfecto para quedarse: el dolor físico, el permiso médico, el miedo legítimo. Pero, según contó su padre, Itzik, Ran le dijo que no pensaba dejar a sus compañeros luchar solos, que con la fractura igual podía sostener un arma corta. Esa frase, y la mirada que la acompañó, quedaron grabadas en la memoria de la familia como el momento en que su hijo eligió, conscientemente, ponerse de pie para defender a otros.Ran tenía 24 años y era voluntario de la unidad Yasam del Negev, fuerzas especiales de la Policía de Israel entrenadas para situaciones de alto riesgo. Quienes lo conocieron lo describen como el que siempre iba adelante, el que no dudaba en tomar la delantera cuando había que entrar a una zona peligrosa, pero que al mismo tiempo sabía detenerse a atender a un herido, ofrecer una palabra de calma o un vaso de agua. En las fotos que su madre, Talik, compartió en redes, se lo ve joven, con uniforme, pero también rodeado de amigos y familia, sonriendo, como cualquier muchacho de 24 años con toda la vida por delante.Aquel sábado, Ran decidió presentarse en la comisaría de Beerseba, sumarse a su equipo y dirigirse hacia el área del festival Nova y de los kibutzim atacados. En el camino, el grupo se topó con terroristas en las cercanías de Kibutz Alumim. Un compañero recuerda que Ran fue el primero en reaccionar, que tiró de la anilla de una granada y abrió fuego, arrastrando con su decisión al resto del equipo, que hasta ese segundo todavía luchaba contra el shock de estar viendo terroristas cara a cara por primera vez. “Su calma me dio la fuerza para levantarme”, contó ese policía, que sobrevivió gracias a ese gesto y a esa voz que lo sacó de la parálisis.La batalla en torno al cruce de Alumim fue feroz. Ran resultó herido en el brazo y en la pierna, pero aun así logró seguir luchando y evacuar junto a un compañero hacia una zona con vegetación al lado del camino. Habían pasado antes por una estación de servicio para asistir a los heridos; sus padres conservan una foto suya ayudando en ese improvisado puesto de primeros auxilios, otra imagen que condensa quién era: un combatiente que también sabía agacharse junto a los caídos. Las fuerzas israelíes encontraron luego catorce cuerpos de terroristas en el lugar del secuestro; sus compañeros hablan de algo “de película”, de una resistencia casi imposible para alguien joven, herido y con un hombro roto.En algún punto de ese combate, Ran fue capturado y llevado a Gaza. Desde entonces, durante más de un año, su nombre dejó de ser sólo el de un hijo, un hermano, un amigo, para convertirse en “el último secuestrado”. Su madre repetía que para ellos era natural que él fuera “el primero en ir y el último en volver”, una frase que mezcla dolor y orgullo y que resonó con fuerza en una sociedad entera pendiente del destino de sus rehenes. Israel se transformó en una especie de vigilia colectiva, con rostros de secuestrados en banderas, murales, plazas y sinagogas, y en ese mosaico el de Ran ocupaba un lugar particular: era el recordatorio de que la historia aún no estaba cerrada.La noticia de la recuperación de sus restos, localizados en un cementerio de Gaza durante una operación militar, llegó acompañada de un mensaje claro del ejército: todos los rehenes israelíes han sido ya repatriados. Para la opinión pública, eso marca un hito y despeja un obstáculo en el camino hacia la siguiente fase del cese el fuego; para la familia Gvili, en cambio, significa algo más íntimo y a la vez muy judío: poder hacer levaiá, poder llorar y honrar a Ran con el ritual y las palabras que merece.Dirigentes israelíes subrayaron que Ran “fue el primero en ir a pelear y el último en regresar”, prometiendo que su nombre no será olvidado. Pero la memoria judía no se sostiene sólo en discursos oficiales, sino en la forma en que una historia entra en el relato de un pueblo. La de Ran Gvili dialoga con un hilo muy antiguo de nuestra tradición: el del joven que decide hacerse responsable, que sale al encuentro del peligro porque sabe que del otro lado hay judíos en riesgo, que entiende que “kol Israel arevim ze bazé”, que todos somos responsables unos de otros.En las comunidades de la diáspora, también en América Latina, el nombre de Ran se suma ahora a la larga lista de nombres que pronunciamos en Iom Hazikarón, en los rezos por los caídos y en las tefilot por la paz de Israel. Al recordar su historia, no hablamos sólo de una tragedia lejana, sino de un muchacho de 24 años que podría haber sido parte de cualquiera de nuestras kehilot: que tenía padres que se preocupaban, amigos con quienes salir, planes que ya no se cumplirán. Contar su vida, poner rostro y biografía allí donde durante meses escuchamos sólo “el último secuestrado”, es también un acto de justicia y de humanidad: devolverle a Ran lo que jamás debió perder, ni en manos de Hamas ni en el ruido de la política, su condición de persona única, de hijo de am Israel.Tenía 24 años. Tenía planes, amigos, padres que lo esperaban. Hoy su nombre se suma a los que pronunciamos en los días de memoria, pero también a los que nos recuerdan quiénes somos cuando llega el momento de elegir. Ran fue el último secuestrado. Y tal vez por eso, su historia no es solo la del final de una guerra, sino la de una responsabilidad que no se abandona.Cómo lo encontraron y cómo volvió a IsraelTras meses de incertidumbre y búsquedas infructuosas, los servicios de inteligencia israelíes lograron concentrar la atención en un cementerio de Gaza, gracias a información obtenida tanto en interrogatorios a milicianos como a partir de indicios entregados por mediadores y confirmados por Hamas y la Yihad Islámica.Durante el fin de semana, unidades del ejército, junto a especialistas forenses y odontólogos militares, exhumaron e inspeccionaron cientos de cuerpos hasta hallar el de Ran, que fue identificado mediante registros dentales y otras pruebas forenses.Una vez confirmada la identidad, sus restos fueron trasladados por una ruta militar segura desde el cementerio en el norte de Gaza hasta territorio israelí, cruzando la línea amarilla que separa las zonas bajo control de Israel en la Franja.En Israel, el cuerpo fue recibido por la Policía, la Rabanut Militar y el Instituto Nacional de Medicina Forense, que completaron el proceso de identificación y prepararon todo para entregarlo a su familia y permitirle finalmente un entierro digno en su país.

David Gross, Premio Nobel de Física

David Gross nació en Washington el 19 de febrero de 1941 en el seno de una familia judía proveniente del imperio Austro Húngaro. Sus padres fueron Nora (Faine) y Bertram Myron Gross. Estudió en la escuela secundaria de la Universidad Hebrea de Jerusalén, donde recibió su licenciatura y maestría en 1962, y su doctorado en física en la Universidad de California en 1966. Fue becario junior en la Universidad de Harvard (1966–69) y profesor de Física en la Universidad de Princeton hasta 1997, cuando comenzó a ejercer por sus contribuciones a la física cuántica y el estudio de los orígenes del universo. Es Profesor Emérito de Física Matemática en Princeton. Ha recibido numerosos honores, entre ellos una beca de la Fundación MacArthur en 1987 y la Medalla Dirac en 1988.Gross es catedrático titular de Física Teórica en el Instituto Kavli de Física Teórica (KITP) de la Universidad de California, y anteriormente fue director del KITP y titular de la Cátedra Frederick W. Gluck de Física Teórica. También es miembro del Departamento de Física de la Universidad de California y está afiliado al Instituto de Estudios Cuánticos de la Universidad Chapman en California. Es miembro extranjero de la Academia China de Ciencias.En 1973, trabajando con su primer estudiante de posgrado en la Universidad de Princeton, descubrió la libertad asintótica, lo que los llevó a la formulación de la cromodinámica cuántica (QCD), la teoría de la fuerza nuclear fuerte. La libertad asintótica es un fenómeno en el que la fuerza nuclear se debilita a distancias cortas, lo que explica por qué los experimentos a energías muy altas pueden entenderse como si las partículas nucleares estuvieran formadas por quarks que no interactúan entre sí. Por lo tanto, cuanto más cerca están los quarks entre sí, menor es la interacción fuerte entre ellos; cuando los quarks están extremadamente próximos, la fuerza nuclear entre ellos es tan débil que se comportan casi como partículas libres. La contrapartida de la libertad asintótica es que la fuerza entre los quarks se vuelve más fuerte a medida que se intenta separarlos. Esta es la razón por la que el núcleo de un átomo nunca puede dividirse en sus quarks constituyentes. La cromodinámica cuántica (QCD) completó el Modelo Estándar, que detalla las tres fuerzas básicas de la física de partículas: la fuerza electromagnética, la fuerza débil y la fuerza fuerte. Gross recibió el Premio Nobel de Física de 2004 por este descubrimiento. Gross también formuló la teoría de la cuerda heterótica. En 2015, Gross firmó la Declaración de Mainau 2015 sobre el Cambio Climático el último día de la 65.ª Reunión de Premios Nobel de Lindau. La declaración fue firmada por un total de 76 premios Nobel y entregada al entonces presidente de la República Francesa, François Hollande, como parte de la exitosa Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2015 celebrada en París. Aunque su enfoque principal ha sido la ciencia, su contexto se enmarca en una herencia judía dentro del ámbito académico de alto nivel. Gross se identifica como parte de la tradición judía, caracterizada en muchos casos por la curiosidad y el cuestionamiento, lo que influyó en su búsqueda científica a través de la física teórica. Su primera esposa fue Shulamith Toaff, y tuvieron dos hijos. También tiene una hijastra de su segunda esposa, Jacquelyn Savani. 

Las fallidas conversaciones de Islamabad

El fin de semana del 11 y 12 de abril de 2026 gran parte de las miradas internacionales estuvieron puestas en Islamabad, la capital de Pakistán, país importante por su relación con Estados Unidos e Irán. Hasta allí llegaron el vicepresidente de Estados Unidos, James David Vance, y el presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf. El objetivo de estas conversaciones, cuyo anfitrión fue Shehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán, era iniciar negociaciones para poner término a la guerra en Irán, que llevaba 42 días. Sin embargo, las conversaciones fueron un fracaso, debido a tres factores principales. El más importante tiene que ver con el tema nuclear. El vicepresidente estadounidense llegó con la exigencia del desmantelamiento de la infraestructura que permitiría a Irán fabricar un arma nuclear, que implicaba suspender el enriquecimiento de uranio, necesario para fabricar un arma nuclear, durante 20 años. Teherán aceptaba sólo una moratoria de cinco años. El segundo está relacionado con el estrecho de Ormuz, importante vía marítima que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán. Mientras Washington exigía la reapertura inmediata y sin restricciones del estrecho para el comercio mundial de petróleo, Teherán declaraba que no habría "paso seguro" a menos que Estados Unidos aceptara un acuerdo que incluyera el levantamiento de las sanciones.  Un tercer motivo del fracaso dice relación con la desconfianza mutua, especialmente a partir de una posición cambiante y contradictoria del presidente Trump. Dos semanas antes de la reunión en Islamabad, esto es el 24 de marzo, amenazaba con que Estados Unidos destruiría la civilización iraní si no se reabría el estrecho de Ormuz. Días después señaló que los iraníes eran "grandes negociadores" y que estaba dispuesto a convertir a Irán en un "país muy rico y exitoso" si aceptaban un nuevo acuerdo nuclear. En el contexto de las conversaciones, Trump señaló el primer día un optimismo extremo señalando que las negociaciones eran óptimas, mientras que al día siguiente, cuando se supo del fracaso de las mismas, anunció un bloqueo naval en Ormuz. Pocas dudas hay que un motivo del fracaso de las conversaciones tiene que ver, precisamente, con la falta de confianza mutua a partir del “factor Trump”, una posición cambiante, disonante y contradictoria del presidente de Estados Unidos. En definitiva, el fracaso de Islamabad marca el colapso de la vía diplomática frente a un conflicto que ya suma 42 días de guerra. La imposibilidad de alcanzar un acuerdo se debió fundamentalmente a la brecha insalvable entre la exigencia estadounidense de un desmantelamiento nuclear duradero y la resistencia iraní a renunciar a su soberanía nuclear, sumado a la disputa por el control estratégico del Estrecho de Ormuz. Sin embargo, parece ser que un factor determinante fue la profunda desconfianza generada por la retórica contradictoria de Donald Trump, transitando en pocos días de amenazar con la aniquilación de la civilización iraní a prometer prosperidad económica, ordenando después un bloqueo naval total tras el estancamiento de las negociaciones. 

El silencio eterno: La geografía de la incertidumbre en Israel

Aunque existen grandes diferencias entre vivir estos días en el norte, el centro o el sur del país, hay un sentimiento que nos unifica a todos independientemente de la coordenada en la que nos encontremos: la incertidumbre. Es una sombra que te acompaña al caminar por la calle, transformando un paseo cotidiano en un ejercicio de supervivencia mental donde vas calculando, casi de forma inconsciente, dónde podrías guarecerte si la alarma comenzara a sonar en ese preciso instante. El objetivo ya no es disfrutar el camino, sino llegar al destino lo más rápido posible.Esa inseguridad no da tregua; se filtra en los espacios más íntimos. Te desvistes para entrar a la ducha y piensas: "¿Sonará ahora?". Estás en el baño y la pregunta se repite. Es una zozobra que no te permite vivir plenamente, un estado de alerta que fractura la cotidianidad más básica.Ya todos sabemos lo que debemos hacer según las instrucciones del Comando de Defensa: bajar al refugio y esperar. Pero hay un momento específico que es el más difícil de procesar. Es cuando la alarma termina de sonar y se hace un silencio eterno. En ese vacío de sonido, uno se queda suspendido, rogando que el impacto no caiga cerca y esperando el estruendo tremendo del misil golpeando la tierra.Hay una realidad técnica en esta guerra que no se comenta en los medios internacionales, pero que nosotros vivimos en carne propia. Irán está utilizando misiles de racimo, armas que traen submuniciones y que, al caer, se dispersan en 30 ó 40 bombas pequeñas en diferentes puntos. Es un tipo de armamento prohibido, pero parece que a nadie fuera de nuestras fronteras le importa. Aquí, esa estadística tiene nombres, apellidos y hogares.Hoy se habla de un alto al fuego y del inicio de conversaciones para dirimir entre los 15 puntos que plantea EE.UU. y los 10 puntos contrapuestos de Irán y sus aliados. Sin embargo, en la calle, la verdad es que la incertidumbre sigue flotando en el ambiente. Nada está dicho. Seguimos escuchando el rugido de nuestros propios aviones cruzando el cielo, recordándonos que la calma es frágil.Como Olim, como ciudadanos, a lo único que aspiramos hoy es a algo que antes dábamos por sentado: poder dormir una noche tranquilos. Una noche entera sin que los celulares nos avisen que un misil viene en camino; una noche donde el silencio sea, finalmente, sinónimo de paz y no de espera.

Iom Hashoá en el Círculo Israelita de Santiago El compromiso inquebrantable con la memoria y el futuro del pueblo judío

En el Círculo Israelita de Santiago se realizó la conmemoración de Iom Hashoá. No se trata solo de una fecha en el calendario, sino de un momento de recogimiento para recordar el horror del Holocausto: la discriminación, la persecución, los pogroms, las leyes raciales, los guetos, los vagones, los campos de concentración, las cámaras de gas, las pilas de cadáveres, los crematorios, los cuerpos famélicos de quienes morían y de aquellos que lograron sobrevivir. Mientras el mundo miraba hacia otro lado, la maquinaria nazi asesinaba a seis millones de judíos, además de homosexuales, personas con discapacidad, gitanos y eslavos, entre otros.Por eso, recordar es un deber no solo de los judíos, sino de un mundo que optó por no ver la barbarie. En 1951, se definió que el 27 del mes hebreo de Nisán se conmemorara uno de los pasajes más oscuros de la historia moderna. Fue elegido simbólicamente una semana después del final de Pésaj, la fiesta de la Libertad, en una fecha que coincide con el levantamiento del Gueto de Varsovia, entre otros hitos importantes para el pueblo judío. Ese sería el día del Kadish General (oración de luto) para aquellos que fueron asesinados en el Holocausto, desconociendo el día exacto de su muerte.Autoridades y CeremoniaA la ceremonia asistieron autoridades nacionales como el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna; el alcalde de Lo Barnechea, Felipe Alessandri; el director de la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos (ONAR), Christian Jara; además de representantes de las embajadas de Israel y Polonia.La ceremonia se inició con el encendido de velas por parte de los sobrevivientes del Holocausto para recordar y honrar a los seis millones de judíos asesinados durante la Shoá. Eva Rogazinsky, Susanne Hessinger, Zila Fink, Ana María Wahrenberg, Klara Mosi y Rudi Hayman fueron acompañados por jóvenes integrantes de las Tnuot y representantes de distintas comunidades.A continuación, los rabinos del Círculo Israelita, Comunidad Sefaradí, Comunidad NBI y Comunidad Israelita Valparaíso - Viña del Mar, elevaron oraciones por las almas de las víctimas de la Shoá, recitaron el Izkor, el Kadish y El Male Rajamim, tras lo cual se hizo un minuto de silencio. También se proyectaron videos con testimonios de quienes sobrevivieron a la barbarie y lograron llegar a Chile, en donde encontraron un verdadero “asilo contra la opresión".Discursos y ReflexionesLiat Levy y Matías Muchnik dirigieron unas palabras a los asistentes en representación de las tnout (movimientos juveniles), tras lo cual se presentó “La mesa de Pésaj se desintegra” y “Cartas de las madres/padres a sus hijos”, obras del grupo de teatro y voluntarios, bajo la dirección de Moisés Norambuena y con coreografía de Taly Winer.A continuación, Alfredo Misraji, presidente de la CJCh, señaló que:“Iom Hashoá implica la responsabilidad de no dar por hecho lo que hoy existe. De entender que lo que tenemos fue construido con esfuerzo, con resiliencia desde el dolor y el trauma. De cuidar esa continuidad, como herencia. Tomar conciencia de lo que recibimos… y de lo que estamos llamados a proteger".Galit Silberman, presidenta de la Federación de Estudiantes y Jóvenes Judíos Chile (FEJJ), también se dirigió a los presentes expresando su preocupación por el antisemitismo:“Hoy se justifica la violencia en nuestra contra, se agreden nuestros espacios de educación y de culto religioso, lo que nos preocupa y duele. Frente a la oscuridad del odio, la memoria puede convertirse en nuestra mayor defensa. Nuestra tarea no es solamente recordar, es resignificar la memoria".Por su parte, el embajador de Israel en Chile, Peleg Lewi, destacó el valor de la resiliencia:“Nuestro pueblo eligió no solo sobrevivir, sino creer, crecer, crear, construirse y construir. Construimos en Israel un hogar para todos nosotros, un hogar nacional sobre el cimiento de esperanza, fe y responsabilidad mutua”.“Javer Olam” En esta ocasión, se otorgó el reconocimiento “Javer Olam” a Ignacio Sánchez, exrector de la Pontificia Universidad Católica, quien fue presentado por el rabino Eduardo Waingortin quien dijo: “Mientras tengamos vida tenemos que recordar las millones de vidas que fueron truncadas y también tenemos que reparar. Hoy distinguimos a Ignacio Sánchez por contribuir a esa reparación a través de la educación”.El otrora rector de la Universidad Católica hizo alusión al Concilio Vaticano II, asegurando que: “Recordar es comprometernos activamente con el respeto irrestricto a la dignidad de cada persona humana. En este horizonte, el diálogo ecuménico e interreligioso se presenta como una tarea fundamental”. Precisó, además, que el rechazo al antisemitismo nos convoca a ser constructores de puentes, labor que buscó durante su gestión académica.La ceremonia fue organizada por el Círculo Israelita, el Instituto Hebreo, el Archivo Judío de Chile, la Comunidad Judía de Chile y el Museo Judío de Chile (MIJ). Este último se encargó de la producción y curatoría general del evento, enfocado en el concepto de despojo familiar. "Para profundizar en este mensaje elegimos conectar con la festividad de Pésaj, destacando que el pueblo judío siempre ha podido levantarse", indicó Michelle Reich, directora de operación y desarrollo del MIJ.Así como se estableció en 1951, en Chile y en todo el mundo se recordó que “nunca olvidar” no es solo una declaración, sino un compromiso de honrar la historia de quienes perecieron y de reafirmar que, frente a la oscuridad, el pueblo judío siempre elige la vida.

Ñuñoa optó por mantener la calle República de Israel

Luego de que en 2024 se iniciara una petición de algunos vecinos y organizaciones para renombrarla, la Municipalidad de Ñuñoa finalmente determinó que la calle llamada República de Israel seguirá con el nombre que ostenta desde 1959.La decisión se adoptó "tras un proceso de revisión administrativa, participación ciudadana y análisis jurídico", dijo la comuna en un comunicado, que subrayó que "esta determinación recoge de manera directa la opinión expresada por los vecinos y vecinas del sector que manifestaron su rechazo en una consulta ciudadana".Así, la alcaldía liderada por el alcalde independiente de derecha Sebastián Sichel "ha optado por respetar la voluntad de la comunidad, entendiendo que las decisiones que impactan directamente la vida barrial deben construirse con las personas y no sin ellas"."Explotar conflictos externos para politizar la vida de los vecinos no tiene sentido, menos con dos comunidades que queremos mucho en Ñuñoa, la palestina y la israelita. Y menos aún si quienes viven en esa calle están en contra", comentó el jefe comunal.Hasta 1959, la calle se llama "Nueva Ñuñoa", y fue modificada por el entonces presidente Jorge Alessandri.

Leonid Hurwicz, Premio Nobel de Economía

Leonid Hurwicz nació el 21 de agosto de 1917 en Moscú, pocos meses antes de la Revolución de Octubre. Su familia, judíos provenientes de Polonia, había sido obligada a emigrar tras la Primera Guerra Mundial, pero poco después del nacimiento de Leonid volvieron a Varsovia. Hurwicz y su familia fueron perseguidos y tuvieron que escapar de Polonia en 1939 tras la invasión nazi, siendo Leonid obligado a permanecer en un campo de trabajo soviético. Al poco tiempo pudo refugiarse en Suiza, Portugal y, finalmente, en Estados Unidos en 1940, donde posteriormente volvería a encontrarse con su familia. Animado por su padre a estudiar Derecho, Hurwicz consiguió en 1938 su Maestría en Leyes en la Universidad de Varsovia. En las clases de economía descubrió su futura vocación, lo cual le llevó a estudiar en la London School of Economics. En 1939 se trasladó a Ginebra donde cursó estudios en el Graduate Institute of International Studies. Tras marchar a los Estados Unidos, continuó estudiando en las universidades de Chicago y Harvard. Hurwicz no tenía ningún título universitario en Economía, y en 2007 señaló que "toda la economía que sé, la sé por escuchar y aprender".En 1941 Hurwicz fue investigador asistente en el MIT y en la Universidad de Chicago. Durante la guerra, dio clases de electrónica para el servicio de comunicaciones del ejército. Entre 1942 y 1944 trabajó en la Universidad de Chicago, en el Instituto de Meteorología y dando clases de estadística en el Departamento de Economía. En 1946 fue profesor asociado de economía en el Iowa State College. Entre 1942 y 1946 trabajó de investigador asociado en la Universidad de Chicago, y luego como profesor visitante dando clases de economía y dirigiendo las investigaciones en la teoría de asignación de recursos. En esta época también trabajó como investigador en economía y estadística matemática en la Universidad de Illinois, como asesor de la RAND Corporation y en materia presupuestaria para el Gobierno de los Estados Unidos. En 1951 fue catedrático de economía y matemáticas en la Escuela de Administración de Empresas de la Universidad de Minnesota; en 1961 fue director de la Escuela de Estadística de esa universidad, y profesor titular de la cátedra de economía en 1989. En 1955 y 1958 fue profesor invitado en la Universidad de Stanford, y fue allí donde publicó en 1959 su influyente artículo sobre diseño de mecanismos titulado "Optimality and Informational Efficiency in Resource Allocation Processes". Hurwicz ha dado clases en numerosas universidades norteamericanas y asiáticas. Entre los numerosos premios que ha recibido, aparte del Premio Nobel de Economía 2007, destaca la National Medal of Science en 1990 y varios Doctorados honoris causa. Hurwicz se ha dedicado a materias tan variadas como la Teoría del Bienestar, la Economía Matemática, o la Economía Pública. Estudió el análisis y comparación de sistemas y técnicas de organización económica, la economía del bienestar, la implementación de objetivos marcados por la elección social, y el desarrollo de modelos de instituciones económicas. Pero su reconocimiento internacional se debe ante todo a sus pioneras investigaciones en Teoría Económica, especialmente acerca del Diseño de Mecanismos e Instituciones.Hurwicz se casó con Evely Jensen, que trabajó como su asistente en la Universidad de Chicago con quien tuvo cuatro hijos. Fue hospitalizado en 2008 de una insuficiencia renal, falleciendo una semana después en Minneapolis. 

Escritora Ximena Hinzpeter:

El 8 de abril fue un día especial para la periodista y fotógrafa Ximena Hinzpeter. Fue el lanzamiento de su primera novela Asesinato por Piedad: inspirada en hechos reales, en la que aborda su infancia y la compleja relación con su padre. Ese día, su hermano, el exministro Rodrigo Hinzpeter, fue uno de los presentadores de un libro que también lo retrata. ¿Por qué la relación con tu papá fue tan compleja?Mi papá se fue de la casa cuando yo tenía 18 años. Formó otra familia con otra mujer y sus hijos. Después solo lo veía en su consulta de pediatra, donde atendía a mis hijos.¿Cuándo se reencontraron? Una noche de 2016 me llamó y me dijo: "No sé dónde estoy". Le contesté: "Busca algo abierto y pregunta el nombre de la calle". Estaba en Vitacura con Padre Hurtado, justo donde se encontraba la casa de mi infancia, que él había abandonado 30 años antes. Muy simbólico. Tenía demencia vascular. Con mis hermanos nos hicimos cargo de él y lo llevamos a un hogar.¿Eso te motivó a escribir una novela autobiográfica? Estaba muy enojada con mi papá.  Fue una forma de sanar y perdonarlo. Necesitaba elementos autobiográficos para acercarme a una verdad emocional. Exponer lo íntimo que incomoda, pero también puede abrir una verdad compartida.¿Qué opinan tus hermanos del libro?A Rodrigo le encantó. Me dijo que se lo devoró. Mi hermano mayor Daniel no lo ha leído.¿Por qué elegiste ese título?Mi papá estaba en el piso de un hogar para personas no autovalentes. Sentí que me pedía ayuda para morir. Fantaseé con terminar con su sufrimiento. Entre otras ideas, pensé en contagiarlo de coronavirus, pero justo cerraron el hogar por el Covid.¿Lo habrías hecho?No me habría atrevido.La madre, Moisés Ville y la Chimba¿Cómo llegaste a la fotografía?Heredé la cámara de mi papá, que sentí como su regalo. Tengo hipoacusia bilateral severa, que me aísla y la fotografía se volvió una forma de conexión. Además, durante muchos años, me salvó de la pena. Empecé a recorrer Santiago y me encontré con esta gente tan linda y de verdad que está en la Chimba, lo que cuesta encontrar en Chile. El resultado del trabajo fue el primer libro de fotos: "La Chimba, del otro lado".¿Y el segundo libro "La Aldea sí es Global"?Las críticas apuntaban a que solo fotografiaba la pobreza. La clase alta chilena es beata y aburrida. No pasa eso en el extranjero. Hice fotomontajes con personas de Chile y de otros países de distintas clases sociales. Sin desconocer la desigualdad, refleja que, en el fondo, todos somos iguales. Para los dos me gané el Fondart.¿Se venden esas fotos?Las vendo yo de forma directa a través de mi instagram @xime_hinz¿En qué trabajas ahora?Ahora me interesa lo íntimo, familiar. Estoy trabajando en un proyecto sobre mi madre. Nuestra relación ha sido difícil y fotografiarla también. Pero ha sido una forma de reconciliarme con ella.¿Qué otros proyectos tienes en carpeta?Estoy escribiendo dos novelas. Una basada en una relación de 13 años que se terminó, y otra, Departamento de soltera, sobre mi vida actual. Además, quiero viajar a Moisés Ville, donde llegaron mis antepasados, para explorar sus raíces y expandir su obra hacia la memoria colectiva.

Alan Heeger, Premio Nobel de Química

Alan Heeger, físico y químico estadounidense galardonado con el Premio Nobel de Química en 2000, nació el 22 de enero de 1936 en el seno de una familia judía de inmigrantes rusos. Su origen familiar está profundamente arraigado en la tradición de inmigrantes judíos que escaparon de la opresión rusa, estableciéndose en el medio oeste estadounidense.Comenzó la universidad con el fin de hacerse ingeniero, pero pronto se dio cuenta de que su destino estaba en la investigación, terminando por hacer la doble titulación en Física y Matemáticas. En 1957 se licenció en la Universidad de Nebraska y en 1961 obtuvo el grado de Doctor en Ciencias Físicas por la Universidad de California, en Berkeley. Aquí comenzó una tesis teórica pero le recomendaron dedicarse al trabajo  experimental en estrecha relación con la teoría, cosa que hizo. Su carrera científica se ha centrado en el estudio de las propiedades electrónicas y ópticas de polímeros metálicos y semiconductores, con el fin de desarrollar estos materiales para su uso en aplicaciones comerciales. Heeger es autor de más de 750 publicaciones en revistas científicas de alto impacto y de aproximadamente 50 patentes, los que poseen un gran potencial para el desarrollo de aplicaciones en el área de la electrónica plástica, tales como las pantallas electroluminiscentes de teléfonos celulares y computadores portátiles, las células solares y los circuitos electrónicos integrados. El descubrimiento de dichos polímeros tuvo lugar cuando uno de sus alumnos cometió un error en la síntesis de un poliacetileno al añadir una cantidad de catalizador mil veces superior a la indicada. Se esperaba conseguir una lámina oscura adherida a las paredes del recipiente de reacción y, en vez de esto, se produjo una lámina plateada y brillante, semejante al aluminio y fácilmente extensible. Se obtuvo así una nueva especie de polímero nunca vista. Las investigaciones fructificaron cuando se pensó en dopar el polímero con yodo. Las láminas plateadas flexibles pasaron a ser láminas metálicas doradas y su conductividad aumentó más de mil millones. En 1990 fundó la empresa UNIAX cuyo objetivo era llevar los dispositivos electrónicos plásticos al mercado, la que fue adquirida con Dupont. Asimismo, fue cofundador de las empresas Konarka Technologies, RitDisplay (Taiwan) y Diode Solutions.Ocupó diversos cargos académicos, entre los que destacan el de profesor de Física en la Universidad de Santa Bárbara en California, Director del Instituto de Sólidos Orgánicos y Polímeros, profesor de Materiales, profesor adjunto de Física en la Universidad de Utah, y es miembro honorario de organismos públicos y privados de todo el mundo. Además del Premio Nobel, ha recibido numerosos galardones, como el Premio Oliver E. Buckley de Física de la Materia Condensada, el Premio Balzan de Ciencia de Nuevos Materiales, la Medalla Presidencial a la Trayectoria Distinguida de la Universidad de Pensilvania , la Medalla del Rector de la Universidad de California , Santa Bárbara, y varios doctorados honoris causa. Heeger es miembro de la Academia Nacional de Ingeniería (EE. UU.), la Academia Nacional de Ciencias (EE. UU.), la Academia China de Ciencias y la Academia Coreana de Ciencias. En la actualidad sus intereses científicos siguen centrados en la ciencia y tecnología de los polímeros metálicos y semiconductores, así como en el desarrollo de biosensores para la detección de proteínas y de secuencias específicas en ADN.

NETA: tejiendo red, construyendo futuro

Después de casi ocho años de trabajo conjunto, la red NETA alcanza hoy un momento de madurez y proyección. Lo que comenzó como una intuición compartida —la necesidad de pensar el judaísmo comunitario en clave de red— hoy se consolida como una realidad que une a Bet El (México), la comunidad Shalom (Brasil), el Círculo Israelita de Santiago (Chile), Lamroth HaKol (Argentina), el Centro Unión (Córdoba, Argentina) y Beth Torah (Miami, Estados Unidos).NETA no es solo una articulación entre comunidades: es, sobre todo, una visión. Una apuesta por un judaísmo masortí más conectado, colaborativo y significativo para los desafíos actuales. A través de sus distintos ejes —formación rabínica, desarrollo de liderazgo, trabajo con juventudes y propuestas educativas innovadoras— la red ha logrado generar un espacio donde las ideas circulan, las experiencias se comparten y cada comunidad se fortalece en vínculo con las demás.El reciente encuentro en Miami marcó un hito fundamental. Allí, luego de años de construcción paciente, se dio un paso decisivo: la formalización de NETA a través de la creación de estatutos. Este momento no es un cierre, sino una apertura. Es el paso de una red en crecimiento a una red consolidada, con bases firmes y proyección regional.Uno de los mayores valores de NETA es su capacidad de sostener la diversidad. Cada comunidad aporta su identidad, su historia y su contexto, enriqueciendo un entramado que se fortalece justamente en esa pluralidad. En un mundo muchas veces fragmentado, NETA propone lo contrario: construir juntos, pensar en red, crecer en vínculo.Hoy, el desafío es seguir ampliando el impacto, profundizando la formación y acompañando a nuevas generaciones. Porque cuando las comunidades se encuentran y trabajan juntas, no solo crecen: se transforman.¿Cuál es el significado de Neta?"Neta" (נטע) es un término hebreo que tiene varios significados, dependiendo del contexto:1. Semilla: En hebreo, "neta" significa "semilla" o "planta". Puede simbolizar crecimiento, desarrollo y potencial.2. Plantar: En hebreo, "neta" también es un verbo que significa "plantar" o "sembrar", como en "neta et ha'etz" (נטע את העץ), que significa "plantar un árbol".3. Fundar: En algunos contextos, "neta" puede significar "fundar" o "establecer", como en "neta et ha'ir" (נטע את העיר), que significa "fundar una ciudad".4. Cultivar: También puede significar "cultivar" o "desarrollar", como en "neta et ha'adam" (נטע את האדם), que significa "cultivar al ser humano".En el contexto de una organización o red de comunidades, "Neta" podría interpretarse como:- Un nuevo comienzo o una nueva etapa en la conexión y colaboración entre las comunidades.- Un espacio para sembrar ideas, proyectos e iniciativas que promuevan el crecimiento y el desarrollo.- Un lugar para cultivar y cuidar las relaciones y la cooperación entre las comunidades.

Pésaj, memoria y fake news

En tiempos de sobreabundancia informativa, la verdad compite en condiciones desiguales con la mentira. Pocas áreas ilustran mejor este problema que el debate sobre Israel, el sionismo y el conflicto en Medio Oriente. Las redes sociales han amplificado una serie de narrativas simplificadas o abiertamente falsas. Se repiten con facilidad afirmaciones como que “los judíos son europeos provenientes de Polonia o Alemania” o que Israel es un proyecto colonial, sin raíces históricas en la región. Estas ideas no solo son imprecisas: son el resultado de una preocupante desconexión con la evidencia histórica más básica.Poco se sabe que la primera mención conocida de Israel aparece en Egipto hace 3200 años, en la estela de Merneptah. La estela de Tel Dan, del siglo IX a.e.c., menciona explícitamente la “Casa de David”. Los rollos de Ketef Hinnom, datados en el siglo VI a.e.c. y encontrados en Jerusalén, contienen la primera referencia conocida al Dios de Israel por su nombre. Estos no son relatos religiosos: son hallazgos arqueológicos ampliamente aceptados.Sin embargo, estos datos rara vez forman parte del debate público contemporáneo. En su lugar, se impone una narrativa ahistórica que describe al sionismo como un proyecto de “colonialismo de asentamiento”, equiparándolo con experiencias europeas en África o América. El problema de esta analogía no es solo político, sino epistemológico: borra tres mil años de continuidad histórica, cultural y religiosa. Refleja una extraordinaria deshonestidad y flojera intelectual.Hace unos días derramamos gotas de vino en un plato, haciéndonos cargo del sufrimiento de los Egipcios, incluso cuando nos persiguieron. Es nuestro deber reconocer y lamentar lo que sufren nuestros enemigos, pero lo hacemos porque no ignoramos las verdades incómodas. La empatía surge del análisis informado, no parte de premisas históricamente falsas. Es una cortesía que demasiadas veces no se nos extiende a nosotros.Parte del problema radica en la naturaleza misma de la tradición judía. El judaísmo es, ante todo, una religión de la memoria. Los judíos, dijo Martin Buber en una charla en Frankfurt en 1934, “somos una comunidad basada en la memoria. Un recuerdo común nos ha mantenido unidos y nos ha permitido sobrevivir ... (esto) significa que una generación pasó a la siguiente un recuerdo que ganó alcance – pues un nuevo destino y nueva vida emocional se acumulaban constantemente – y que se realizó de una manera que podríamos llamar orgánica.”Un pueblo, entonces, no se define únicamente por creencias, sino por la transmisión de una historia compartida. Esa memoria, que conecta generaciones a lo largo de los milenios, no siempre se traduce fácilmente a los términos del debate político contemporáneo.Y es aquí donde Pésaj adquiere un significado especial. El seder no es solamente una cena ritual: es un ejercicio sistemático de transmisión de memoria. Cada generación está obligada a contar la historia como si la hubiera vivido. El seder es un intento deliberado de preservar identidad frente al olvido.Frente a esto, el fenómeno del fake news actúa en dirección contraria. No solo distorsiona hechos actuales; también erosiona la memoria histórica. En el caso de Israel, esa erosión permite que narrativas simplificadas ganen terreno precisamente porque muchos – periodistas, académicos, y tomadores de decisiones importantes – no conocen los antecedentes básicos.Combatir este problema no es sencillo, pero hay algunas posibles estrategias. Primero, insistir en la evidencia: datos históricos, arqueológicos y documentales deben ocupar un lugar central en el debate. Segundo, elevar el estándar del discurso público: no todas las opiniones tienen el mismo valor. Y tercero, fomentar una alfabetización histórica mínima, especialmente en contextos donde las analogías fáciles sustituyen al análisis. Eso – lo sabían los autores de la Hagadá – empieza por casa.

Entrevista exclusiva para La Palabra Israelita Gabriel Ben Tasgal: “Una teocracia de 47 años no cae en seis días”

Israel atraviesa un momento complejo pero decisivo: una sociedad resiliente, una economía que desafía los pronósticos y un escenario político polarizado, pero con un liderazgo que se percibe fuerte. En un contexto global donde el antisemitismo adopta nuevas formas y las alianzas internacionales se vuelven ambiguas, la resolución rápida de la guerra parece inviable. Entrevistamos a Gabriel Ben Tasgal, analista en política israelí y terrorismo islámico. Con formación en la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Autónoma de Barcelona, su mirada aporta la profundidad necesaria para entender este rompecabezas geopolítico.En una entrevista dijiste que había dos posiciones bastante claras entre la población israelí en relación con la guerra contra Irán. ¿Nos puedes ampliar?Así es. La primera visión sostiene que la guerra es necesaria: si se logra desarmar nuclearmente a Irán o reducir significativamente su capacidad misilística, ya sería un gran logro.La segunda va más allá y plantea que la guerra es necesaria, pero que además debe apuntar a derrocar al régimen.¿Cómo están sobrellevando el tercer año en guerra?Pese al ataque de Hamás y el trauma de los secuestros, la sociedad muestra una alta resiliencia. Hay una capacidad de adaptación notable, incluso en condiciones extremas.También se ha instalado una sensación particular: la de estar viviendo días fundacionales, casi de “reconstrucción nacional”, como una nueva independencia que podría redefinir el Medio Oriente. Esa percepción da sentido al sacrificio cotidiano.Al mismo tiempo, es una sociedad que logra sostener su funcionamiento: trabajo remoto, continuidad productiva y adaptación constante. Esto es posible, en parte, porque se trata de un país relativamente rico, lo que amortigua presiones sociales más extremas.En ese sentido: ¿cómo se está comportando la economía israelí?Israel entró a la guerra con reservas cercanas a los 220.000 millones de dólares.El costo estimado del conflicto ronda los 70.000 millones.La economía se sustenta en cuatro pilares principales: la alta tecnología, que ha mostrado una resiliencia significativa; el corte de diamantes; el turismo; y la industria de defensa, con fuerte desarrollo e innovación. Este último se ha fortalecido significativamente.Aunque la incertidumbre ha reducido la inversión (en el mercado inmobiliario, por ejemplo), hay una clara resiliencia de la economía: Israel empezó esta guerra con un ingreso per cápita, de 56.000 dólares y ahora está en 64.000, y el shekel se ha mantenido fuerte frente al dólar.Es decir: se sigue produciendo y funcionando, incluso en guerra.  ¿Cómo podemos entender que Trump asegure que está negociando con Irán y estos lo nieguen diciendo que “está negociando solo”?Respecto a Donald Trump, la percepción es que existe una estrategia clara, aunque difícil de leer en sus declaraciones.Su enfoque sería: identificar un “eje” adversario (Irán, Cuba, Venezuela), ejercer presión externa sin desplegar tropas en tierra, evitar repetir errores de Irak, Afganistán o Vietnam, y apostar a cambios internos en esos regímenes.Sus declaraciones públicas generan confusión, lo que podría ser parte de una estrategia deliberada para desorientar tanto a medios como a adversarios.¿Entonces qué es lo concreto?   Sobre los resultados, no hay consenso: mientras algunos creen que no ha logrado lo esperado, otros sostienen que los procesos de este tipo no pueden medirse en tiempos cortos.Lo cierto es que no se puede derrocar en semanas a un régimen que lleva 47 años en el poder, con fanáticos “escatológicos” que buscan el fin de la humanidad y una estructura dispuesta a sacrificar a su propia población.Los resultados han sido significativos: primero se golpeó a la dirigencia política y militar, luego la capacidad misilística y ahora la economía, lo que apunta a debilitar el sustento del régimen, y especialmente el de la Guardia Revolucionaria.A nivel político: ¿cómo se está reordenando la política israelí y cuáles son las proyecciones para cuando termine la guerra?El escenario político israelí sigue fuertemente polarizado entre posiciones “pro” y “anti” Netanyahu.Sin embargo, incluso reconociendo su responsabilidad en los hechos del 7 de octubre, también al Primer Ministro se le atribuye haber logrado reposicionar estratégicamente a Israel en la región.Hoy, la evaluación es que seguirá siendo el líder con mayor capacidad percibida y que es altamente probable que vuelva a ser primer ministro.En ese escenario, sería deseable una alianza con Naftali Bennett, formando un gobierno de unidad nacional que reduzca la dependencia de sectores más extremos.Hace algunas semanas se produjeron ataques simultáneos en distintas ciudades de Europa y Norteamérica. Harakat Ashab al Yamin se atribuyó la autoría en Bélgica y Países Bajos ¿se trata de antisemitismo clásico o está influenciado por la penetración del islam radical?Es una alianza entre el antisemitismo clásico europeo, porque Europa es la cuna del antisemitismo y un antisemitismo de corte nazi que viene del Medio Oriente, muy influido por el Mufti de Jerusalem. A esto se suma el radicalismo islámico de grupos como el que nombras, que es una versión chiita del islam.También están los sectores de la izquierda extrema y corrientes de extrema derecha conspirativa como las de Tucker Carlson.En síntesis, es una combinación entre el “viejo” y el “nuevo” antisemitismo.Para combatirlo se requiere: educación -lo que en Chile hace el Museo Judío- como la estrategia más sólida y sostenible en el largo plazo; la acción legal, que hoy se considera clave para sancionar conductas y generar disuasión efectiva; y la autoprotección.Gabriel Ben Tasgal ofrece un análisis claro y directo. En su diagnóstico advierte que no existen soluciones inmediatas, pero que lo que ocurre hoy marcará un cambio geopolítico global. Termina la entrevista con un potente mensaje: “El pueblo judío en Israel está en su momento de gloria. Nunca hemos estado tan bien como ahora. Nunca”.

El alza de combustibles reabre debate energético

Hasta un aumento de $370 por litro en gasolinas y $580 en diésel se anunció esta semana en nuestro país, lo que derivará en una mayor inflación y costo de vida.En este contexto las críticas a la dependencia mundial del petróleo toman más fuerza, dando espacio a acelerar la marcha hacia un nuevo sistema energético global. La innovación en esta materia está reduciendo el uso del petróleo en distintos sectores, lo que se refleja en la mayor compra de vehículos eléctricos o híbridos. De hecho, el año pasado en Europa las ventas de éstos superaron a las ventas de modelos a gasolina.Esto viene de la mano de sistemas de carga inalámbrica en carreteras y mejoras en baterías para reemplazar los motores de combustión. El aporte de IsraelIsrael, líder mundial en energía solar desde hace décadas, con grandes parques fotovoltaicos y proyectos termosolares en el desierto de Néguev, apunta a cubrir el 30% de su electricidad con energías renovables para 2030. El International Trade Administration (EE.UU.) destaca su plan de transporte, que aspira a una transición gradual a autos eléctricos y camiones de gas natural, lo que considera nada menos que la prohibición de importar coches de gasolina a partir de 2030.Considerando nuestra geografía, caracterizada por una radiación solar privilegiada en el norte, Israel puede transformarse en un referente tecnológico y un modelo de gestión, sobre todo de cara al Plan de Descarbonización, que apunta —entre otros objetivos— a eliminar las emisiones de los vehículos particulares para el año 2040.El almacenamiento de energía es otro desafío. En Israel, ZOOZ Power, está desarrollando un sistema que almacena energía mecánicamente y permite cargas ultra rápidas sin colapsar la red eléctrica. Soluciones como estas hacen posible operar estaciones de carga incluso en áreas donde la infraestructura eléctrica es limitada.El Jerusalem Post agrega otras iniciativas como TIGI Solar, que desarrolla colectores solares térmicos para producir calor a alta temperatura; Nostromo Energy, que fabrica sistemas de almacenamiento de energía térmica para enfriar edificios comerciales; y ZutaCore, que desarrolla tecnología de enfriamiento para chips en granjas de servidores, entre otros.Se suman otras tecnologías para áreas que demandan mayor energía, como transporte marítimo, aéreo e industria pesada, en donde el hidrógeno verde parecer ser una solución.  Las compañías israelíes H2Pro (que recibió el respaldo de Bill Gates), HydroLite, QD-SOL y Purammon están desarrollando tecnologías basadas en este recurso.Estas tecnologías podrían ser complementarias a la estrategia nacional de hidrógeno en Chile.Así, Israel, junto con otros países que lideran la innovación tecnológica, está contribuyendo a un sistema energético más descentralizado y basado en la producción local, lo que permitirá reducir el poder geopolítico de los países exportadores de petróleo, que hoy aproblema al mundo.

Pesaj kasher vesameaj

Pesaj es la fiesta de la libertad y, probablemente, la que más inunda nuestra memoria cuando pensamos en los recuerdos de infancia. Esas mesas largas, llenas de comida, con aromas increíbles, llenas de familia, de melodías, donde claramente la identidad judía se expresaba en su máxima dimensión. Pesaj tiene que ver también con el presente, con el esfuerzo que cada uno de nosotros hace para tener un seder maravilloso y significativo para su familia.Y Pesaj tiene que ver con la historia del pueblo judío, porque habla de una gesta de liberación, probablemente la primera documentada, de un grupo de esclavos que sale a la libertad. En Pesaj está la mano de D-os en todo momento, desde que escucha el ruego de los judíos desde que identifica a Moshé como el encargado de sacarlos de Egipto; D-os está en la apertura del Mar Rojo; D-os está en el maná del desierto, en la nube que los conduce de día y en la columna de fuego que los conduce durante la noche; y D-os está en la ansiedad de todo ser humano por conseguir la libertad. Probablemente la fiesta que más se celebra en el pueblo judío es Pesaj. Tiene que ver con las particularidades de la comida, con las prohibiciones del jametz, las proezas de construir, con los pocos elementos que son kasher le Pesaj, algo maravilloso como son los manjares de la celebración. Tiene que ver con aprenderse los relatos, recordarlos y hacerlos viables para nuestros propios hijos. Porque la esencia de la libertad está en que cada generación tiene que sentirse como si hubiese salido de la esclavitud. Y la esencia de la libertad es que cada generación mejore y perfeccione la forma de definir esa libertad.Por eso el mandato es “be higadeta lebinja”: y le narrarás a tus hijos. De ahí la Hagadá, “be higadeta"; y la Hagadá es el resumen de la interpretación de generaciones que, una tras otra, vivenciaron y sintieron que Pesaj es sustancial para la vida judía. A toda mi querida comunidad, a toda mi familia extendida, que tantos años hemos compartido cosas hermosas y también difíciles, pero que siempre hemos estado juntos, les deseo Pesaj kasher vesameaj. Un Pesaj donde podamos reencontrarnos con esa linda sensación de libertad que nos permite respirar profundo. Que podamos reencontrarnos con esos signos de identidad de las cuatro preguntas, de las cuatro copas, que podamos distinguir en esta celebración aquellas memorias tan ricas que tenemos y que no queremos olvidar jamás. En síntesis, que seamos libres y que disfrutemos de un hermoso Pesaj.

Edicto de Granada: la expulsión de los judíos de Sefarad

El 31 de marzo de 1492, los Reyes Católicos —Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón— tomaron una decisión que cambiaría profundamente la historia de España. Ese día firmaron el Edicto de Granada, también llamado Decreto de la Alhambra. Con este decreto, se ordenaba la expulsión de todos los judíos que no aceptaran convertirse al cristianismo. Durante mucho tiempo, judíos, cristianos y musulmanes convivieron en la península ibérica con distintos niveles de estabilidad. Sin embargo, hacia finales del siglo XV esa convivencia empezó a tensarse cada vez más, hasta dar paso a un clima de creciente intolerancia religiosa, debiendo circunscribirse a barrios segregados y a usar distintivos en su ropa.En ese contexto surgió primero la Inquisición, establecida en 1478 para vigilar y castigar la herejía, especialmente entre judíos conversos que podían ser influenciados por comunidades judías para “judeizarse”. Así, la expulsión sería la solución para garantizar la unidad religiosa del reino tras la conquista de Granada.El plazo estipulado por el Edicto para abandonar el territorio fue el 31 de julio de 1492, que coincidió con el 9 de Av (Tishá B'Av), día de duelo judío por la destrucción del Primer y Segundo Templo de Jerusalem, entre otras tragedias.Esta fecha marcó definitivamente el fin de siglos de presencia judía en la península ibérica y dio paso a una de las diásporas más significativas y recordadas en la historia del pueblo judío.Contenido  El Edicto de Granada establecía medidas estrictas y definitivas. Todos los judíos, sin excepción de edad, origen o condición, debían abandonar los territorios de Castilla y Aragón antes de finales de julio de 1492, plazo que posteriormente se extendió hasta agosto. Quienes se rebelaran enfrentaban la pena de muerte y la confiscación de sus bienes. Aunque el decreto no lo expresaba abiertamente, ofrecía la alternativa de convertirse al cristianismo. Muchos judíos optaron por bautizarse para permanecer en España, mientras que otros prefirieron el exilio. Diáspora sefaradí A los expulsados se les permitió vender sus propiedades, pero no podían llevar consigo oro, plata ni moneda acuñada, lo que provocó pérdidas económicas significativas y abusos durante el proceso de salida. Este éxodo forzado dio origen a la diáspora sefaradí, nombre derivado de “Sefarad”, término hebreo para España.Los judíos sefaradíes se dispersaron por el norte de África, Portugal, Italia, los Países Bajos y, especialmente, el Imperio Otomano, donde fueron recibidos con mayor tolerancia. Muchos también llegaron a América, particularmente en los primeros años de la colonización, cuando la Inquisición aún no estaba plenamente establecida en el continente.Consecuencias económicas y culturalesDiversos historiadores coinciden en que la salida de los judíos de España generó un debilitamiento de ciertos sectores económicos como el comercio, las finanzas y la medicina, entre otras áreas.Por otra parte, la convivencia entre religiones había dado lugar a importantes avances en filosofía, ciencia y literatura. La expulsión implicó la desaparición de este desarrollo que había florecido durante siglos en toda la península. Como resultado, en la región terminó la multiculturalidad medieval para dar paso a la uniformidad religiosa.El camino al “Nuevo Mundo” Aunque los Reyes prohibieron el paso de judíos a sus colonias, muchos conversos llegaron a lo que hoy es Latinoamérica durante los primeros años de la conquista.Figuras centrales de la exploración, como Cristóbal Colón, han sido objeto de estudios que sugieren un posible origen judío o vínculos con familias conversas. Más allá de este debate, lo cierto es que sus expediciones incluyeron a personas de ascendencia judía, reflejando una presencia que, aunque muchas veces invisibilizada, fue parte del proceso de descubrimiento y conquista.En la expedición de Hernán Cortés, por ejemplo, se ha documentado la presencia de hombres como Hernando Alonso, Gonzalo (o Francisco) de Morales y Diego de Ocaña, algunos de los cuales terminaron siendo perseguidos y ejecutados por la Inquisición en 1528. Estos casos evidencian que, incluso en zonas apartadas, el peligro no desaparecía completamente.Más cerca de lo que hoy es Chile, también hubo presencia de conversos. Según el historiador Günter Böhm, varios descendientes de judíos estuvieron entre los primeros conquistadores que llegaron a este territorio. Entre ellos se mencionan nombres como Diego García de Cáceres, quien llegó a ser alcalde de Santiago, Francisco de Gudiel, uno de los fundadores de Concepción y Pedro de Omepezoa (o Homem de Pessoa), quien alcanzó posiciones de gobierno en distintas regiones del imperio español en América.Otros ejemplos notables son Alonso Álvarez, Juan Serrano, Pedro de Salcedo y Rodrigo de Oroño, este último teniente general en la expedición de Diego de Almagro.Estos casos demuestran que —pese a la presión religiosa que los obligó a mantenerse en silencio— los judíos tienen presencia en Chile desde el siglo XVI.El orgullo sefaradíLa expulsión de 1492 fue declarada inválida por el gobierno español cinco siglos después, el 16 de diciembre de 1968, tras la Ley de Libertad Religiosa de 1967 y con motivo de la inauguración de la Sinagoga de Madrid. Fue revocado definitivamente el 1 de abril de 1992 por el rey Juan Carlos I. Actualmente, ciudades como Toledo, Girona, Segovia o Córdoba son parte de la Red de Juderías de España, que busca preservar este legado histórico.Dondequiera que se establecieran, los sefaradíes conservaron su lengua -el ladino- sus tradiciones, gastronomía y música, y una memoria muy viva de su origen.El Edicto de Granada, un símbolo histórico de intolerancia, marcó el final de una época en España, así como el inicio de una vida judía en distintas latitudes, incluyendo Latinoamérica, reflejando la inquebrantable resiliencia del pueblo judío. ___________Súmate a la “Travesía Sefarad”Para conocer de cerca esta historia, el Círculo Israelita invita a ser parte de la “Travesía Sefarad”, una experiencia única para recorrer la historia, las huellas y la memoria del judaísmo en España y Portugal. Este viaje conecta pasado y presente a través de ciudades, relatos y vivencias que siguen latiendo hasta hoy; un recorrido lleno de historia, sentido y judaísmo.Para solicitar más información, escribe a vivi@cis.cl

Richard Axel, Premio Nobel de Medicina

Richard Axel nació el 2 de julio de 1946, en Nueva York, y se crió en Brooklyn en el seno de una familia de inmigrantes judíos polacos, donde su padre trabajaba como sastre. Se graduó del Stuyvesant High School en 1963, y se doctoró en 1970 en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore, de donde pasó a investigar en el Instituto de Investigación del Cáncer de la Universidad de Columbia y en el Instituto Nacional de Salud. En 1969, recibió el premio de investigación de la Sociedad Médica Johns Hopkins.Junto a la doctora Linda Buck iniciaron sus estudios en equipo cuando ella era una investigadora posdoctoral en el grupo de Axel en la Universidad de Columbia. Ambos decidieron no buscar las proteínas receptoras de olores, sino los genes que contenían las instrucciones para producirlas. Después de varios intentos fallidos, en 1991 encontraron los genes que permitieron estudiar el sentido del olfato mediante técnicas modernas de biología molecular y celular, y comprender cómo el cerebro distingue entre los olores. Además, su descubrimiento sirvió de base para identificar los genes de proteínas receptoras en otras especies. Hasta la década de los noventa, cuando Axel y Buck presentaron sus resultados, el olfato había sido uno de los sentidos más enigmáticos. Las investigaciones se centraban sobre todo en analizar la audición y la visión, considerados sistemas sensoriales aparentemente más vitales. Los dos científicos revolucionaron este campo de estudio al ser los primeros en utilizar la metodología molecular para determinar el funcionamiento de este sentido. Ambos descubrieron la existencia de unos 1000 genes que funcionan como receptores olfativos, capaces de reconocer y memorizar aproximadamente 10 mil sustancias odoríferas conocidas. Cada célula olfativa está especializada en identificar un número concreto de olores, cuya señal se transmite al cerebro mediante impulsos eléctricos. Todos los receptores son proteínas relacionadas entre sí, pero difieren en pequeños detalles. Cada receptor consiste en una cadena de aminoácidos anclada a la membrana celular, que la atraviesa siete veces.El Instituto Karolinska de Estocolmo les concedió en 2004 el Premio Nobel de Medicina y Fisiología, por sus trabajos para desentrañar el misterio del sentido del olfato. Fue galardonado por la Academia de las Ciencias de Nueva York en 1984. Entre otros, también recibió el premio a la Excelencia en Ciencia y Tecnología de la ciudad de Nueva York y la medalla de la Academia de Medicina de Nueva York por su contribución a las ciencias biomédicas. Junto con la doctora Linda Buck, obtuvo el galardón Unilever Science y el premio de neurociencia Perl/UNC. Es miembro de la Academia Nacional de las Ciencias, de la Academia Americana de las Artes y las Ciencias y de la Sociedad Filosófica Americana.Está casado con su colega Cornelia Bargmann. Antes lo estuvo con Ann Axel, trabajadora social en el Centro Médico de la Universidad de Columbia. Richard Axel se identifica como un orgulloso judío estadounidense. Su crianza estuvo marcada por la calidez familiar en Brooklyn, aunque alejada de una práctica religiosa estricta. Se identifica fuertemente con su herencia judía y su contexto como neoyorquino. Aunque creció en un hogar "vacío de libros, arte o música", sus padres fomentaron un profundo respeto por el aprendizaje. Axel, junto con otros científicos de origen judío, ha expresado que los factores religiosos no deben limitar la ciencia.