El Museo Judío cuenta con una amplia oferta de recursos que se suman a su recorrido de Historia Judía y al recientemente ampliado el Holocausto. A través de muestras itinerantes, charlas, ponencias internacionales y presentaciones de películas y libros se refuerza su misión de acercar la cultura judía a la sociedad chilena.
Sofía Cohen, directora ejecutiva del Museo, habla con pasión cuando explica de qué se tratan los recursos educativos ofrecidos en MuseoJudio.cl y que llevan a colegios. Son materiales y actividades para combatir discursos de odio y alertar sobre los peligros de la discriminación. “Estos recursos son utilizados por estudiantes desde 5º básico hasta universitarios”, explica.
También resalta que “colaboramos con ADL (Liga Antidifamación) y fuimos pioneros en Latinoamérica al asociarnos con la USC Shoah Foundation para desarrollar material didáctico en su portal iwitness.usc.edu. Impulsamos la Red Latinoamericana para la Enseñanza de la Shoá (Red LAES). Localmente, trabajamos con Carabineros, diversas universidades, el Archivo Judío de Chile y varias embajadas. Además, continuamos el proyecto “Yo te Nombro” legado por la Fundación Memoria Viva para sensibilizar a jóvenes de nuestra comunidad en momentos trascendentales de su vida como son el bar/bat mitzva y su graduación”.
¿Cuántos visitantes han recibido y qué cambios han experimentado?
Partimos con menos de 1000 visitantes al año y poco a poco fuimos haciéndonos un nombre. Actualmente, llegamos a 10.000 personas al año. Algunos de los colegios que vienen son nuevos, pero la mayoría son instituciones que ya tienen al Museo dentro de su plan anual, lo cual habla del impacto que les causó y nos da la confianza de que para este décimo año alcanzaremos las 100.000 personas. Pero más allá de los números, nos emocionan visitas como las de familias de sobrevivientes del Holocausto o colegios de regiones, quienes viajan largas horas solo para visitarnos, ¡Han venido desde Coelemu!
Ante la creciente demanda que tenía nuestro recorrido de Holocausto, decidimos modernizarlo ocupando herramientas museográficas de punta e. Gracias a donaciones recibidas, hoy ofrecemos una narrativa con foco en el proceso que llevó de los prejuicios al genocidio, la respuesta de Chile y los testimonios de aquellos que hicieron de Chile su patria. También honra a quienes se atrevieron a nadar contra la corriente para salvar vidas. Destacados están Samuel del Campo y María Edwards, dos “Justos Entre Las Naciones” chilenos, cuyo heroísmo creemos debe de ser motivo de orgullo de todos los chilenos.
Hoy, nos embarcamos en un nuevo desafío, nos adjudicamos un fondo del Ministerio de las Culturas y el Patrimonio que nos permitirá dar a conocer la historia única de los judíos de Chile, visitar virtualmente la primera sinagoga de Chile y los primeros pasos de la comunidad de Temuco. Nuestro objetivo principal es destacar la diversidad de orígenes y
tradiciones de nuestra comunidad.
¿Cuál es el objetivo fundacional del Museo y cómo ha evolucionado en esta década?
El objetivo es contar nuestra historia en primera persona y mostrar con orgullo quiénes somos. Más que cambiar, nuestra misión se ha vuelto más urgente ante el aumento del antisemitismo y la desinformación. Ajenos a nuestro pueblo, creen saber mejor que nosotros quienes somos, qué pensamos o cuáles son nuestras intenciones. Esto, lamentablemente, conlleva a teorías conspirativas. El Museo cumple un rol clave para contrarrestar estos prejuicios generalizados.
Impacto educativo y visitas escolares
¿Qué tipo de establecimientos participan más y cómo miden el impacto de las visitas?
El 80% de nuestros visitantes son estudiantes de educación media, en especial de colegios particulares subvencionados. A esto se suman universitarios, grupos religiosos, Carabineros, ONGs, entre otros.
Medimos nuestro impacto por la fidelización de colegios que vuelven cada año, que superan actualmente el 50% de los establecimientos que recibimos. Tenemos evidencia de que, para muchos, el paso por el Museo es el primer encuentro con el mundo judío y que efectivamente logramos cambiar percepciones. Hemos recibido colegios cuyos profesores vinieron como estudiantes y que desde entonces añoraban ejercer para venir con sus alumnos. Hemos recibido a amigos de la comunidad que reportan haber conocido colegas que vinieron al Museo “cuando chicos” y que por eso tienen un mayor aprecio hacia nuestra cultura.
Son pocos los museos judíos en el mundo que albergan bajo el mismo techo la historia del pueblo judío en general, de la comunidad local y del Holocausto, ¿quiénes han sido sus colaboradores más destacados?
Desde el inicio quisimos contextualizar y no centrarnos solo en la Shoá. Nuestra historia es mucho más que eso. En la primera etapa colaboró la Universidad Hebrea de Jerusalem. Para la segunda etapa, con la nueva muestra, trabajó un equipo interno que comprendía a fondo a nuestras audiencias y que cuentan con experiencia de trabajo en Yad Vashem, estudios en sociología y museografía; y también recibimos material del Museo del Holocausto de Buenos Aires y de Curitiba, logrando una experiencia orientada al público latinoamericano.
Proyección y vínculo con la comunidad
¿Cómo celebrarán sus 10 años y cómo se proyectan a futuro?
Como parte del lanzamiento de nuestro décimo aniversario, realizamos la avant premier de la película “A Real Pain” y hemos continuado con una serie de exposiciones y eventos conmemorativos a lo largo del año. Esperamos cerrar este ciclo con la inauguración de la nueva muestra dedicada a la historia de los judíos en Chile, que reafirme nuestro rol como referente cultural y educativo. Para esto estamos levantando fondos.
Mirando hacia adelante, queremos que las futuras generaciones sigan descubriendo el valor de la memoria y vivan con orgullo su identidad, celebrando también la del otro. Nos proponemos redoblar esfuerzos en la lucha contra el antisemitismo, fortaleciendo alianzas que nos permitan construir una mejor sociedad para todos. Para lograrlo, necesitamos que más personas se sumen a nuestra misión —trayendo a sus colegios, colegas y amigos, donando y participando activamente—, porque este trabajo solo es posible si lo hacemos juntos.
¿Qué mensaje le darían a la comunidad sobre la memoria y la identidad?
La memoria y la identidad son pilares del futuro. La historia del pueblo judío en Chile está marcada por la resiliencia y el compromiso con Israel. Reafirmar nuestra identidad es abrirnos al diálogo, no encerrarnos. Debemos contar nuestra historia con orgullo. Invitamos a todos a sumarse, porque la memoria es un acto colectivo de dignidad y continuidad.