Para un feliz año nuevo:
David Gross nació en Washington el 19 de febrero de 1941 en el seno de una familia judía proveniente del imperio Austro Húngaro. Sus padres fueron Nora (Faine) y Bertram Myron Gross. Estudió en la escuela secundaria de la Universidad Hebrea de Jerusalén, donde recibió su licenciatura y maestría en 1962, y su doctorado en física en la Universidad de California en 1966. Fue becario junior en la Universidad de Harvard (1966–69) y profesor de Física en la Universidad de Princeton hasta 1997, cuando comenzó a ejercer por sus contribuciones a la física cuántica y el estudio de los orígenes del universo. Es Profesor Emérito de Física Matemática en Princeton. Ha recibido numerosos honores, entre ellos una beca de la Fundación MacArthur en 1987 y la Medalla Dirac en 1988.Gross es catedrático titular de Física Teórica en el Instituto Kavli de Física Teórica (KITP) de la Universidad de California, y anteriormente fue director del KITP y titular de la Cátedra Frederick W. Gluck de Física Teórica. También es miembro del Departamento de Física de la Universidad de California y está afiliado al Instituto de Estudios Cuánticos de la Universidad Chapman en California. Es miembro extranjero de la Academia China de Ciencias.En 1973, trabajando con su primer estudiante de posgrado en la Universidad de Princeton, descubrió la libertad asintótica, lo que los llevó a la formulación de la cromodinámica cuántica (QCD), la teoría de la fuerza nuclear fuerte. La libertad asintótica es un fenómeno en el que la fuerza nuclear se debilita a distancias cortas, lo que explica por qué los experimentos a energías muy altas pueden entenderse como si las partículas nucleares estuvieran formadas por quarks que no interactúan entre sí. Por lo tanto, cuanto más cerca están los quarks entre sí, menor es la interacción fuerte entre ellos; cuando los quarks están extremadamente próximos, la fuerza nuclear entre ellos es tan débil que se comportan casi como partículas libres. La contrapartida de la libertad asintótica es que la fuerza entre los quarks se vuelve más fuerte a medida que se intenta separarlos. Esta es la razón por la que el núcleo de un átomo nunca puede dividirse en sus quarks constituyentes. La cromodinámica cuántica (QCD) completó el Modelo Estándar, que detalla las tres fuerzas básicas de la física de partículas: la fuerza electromagnética, la fuerza débil y la fuerza fuerte. Gross recibió el Premio Nobel de Física de 2004 por este descubrimiento. Gross también formuló la teoría de la cuerda heterótica. En 2015, Gross firmó la Declaración de Mainau 2015 sobre el Cambio Climático el último día de la 65.ª Reunión de Premios Nobel de Lindau. La declaración fue firmada por un total de 76 premios Nobel y entregada al entonces presidente de la República Francesa, François Hollande, como parte de la exitosa Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2015 celebrada en París. Aunque su enfoque principal ha sido la ciencia, su contexto se enmarca en una herencia judía dentro del ámbito académico de alto nivel. Gross se identifica como parte de la tradición judía, caracterizada en muchos casos por la curiosidad y el cuestionamiento, lo que influyó en su búsqueda científica a través de la física teórica. Su primera esposa fue Shulamith Toaff, y tuvieron dos hijos. También tiene una hijastra de su segunda esposa, Jacquelyn Savani.
Hay fechas que quedan grabadas no por la victoria sino por su significado. El 19 de abril de 1943 es una de ellas. En medio del horror de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, el Gueto de Varsovia se convirtió en el escenario de una rebelión única.El contextoDesde 1940, los nazis habían convertido un sector de la capital de Polonia en una trampa mortal. Cientos de miles de judíos sobrevivían o morían entre el hacinamiento extremo y las epidemias. El gran golpe llegó en 1942, cuando 300.000 personas fueron enviadas a Treblinka.Los que quedaron sabían que serían los próximos, y no lo permitirían.Pésaj: del faraón al nazismoEl 19 de abril de 1943, coincidiendo con la festividad de Pésaj, los alemanes entraron al gueto como siempre, esperando encontrar víctimas indefensas, pero fueron sorprendidos por 750 combatientes que, casi sin armas, decidieron que no caminarían como corderos hacia los vagones. Los celadores se convirtieron en blanco de una resistencia organizada por quienes ya no tenían nada que perder pero que quisieron imponer su valor. Mordejai Anielewicz: El alma de la revueltaEl líder del Levantamiento tenía apenas 24 años. Mordejai Anielewicz, comandante de la Organización Judía de Combate (ŻOB), logró lo impensable: unir a distintos grupos en función de la resistencia.Las tropas nazis enfrentaron a guerrillas de jóvenes resueltos a, al menos, devolver el golpe. Sabían que no podían derrotar al ejército más poderoso de Europa pero durante semanas, los insurgentes lograron sorprender a los alemanes, que finalmente quemaron el gueto para imponerse. “La defensa propia en el gueto es un hecho", dijo Anielewicz antes de morir Ese triunfo moral sería recordado por siempre.El final El 16 de mayo de 1943, el humo terminó de cubrir lo que quedaba de la resistencia. La mayoría de los combatientes había muerto. El levantamiento del Gueto de Varsovia fue una luz en uno de los momentos más oscuros de la humanidad, y hoy nos recuerda que resistir se trata más que de heroísmo, de dignidad.
El fin de semana del 11 y 12 de abril de 2026 gran parte de las miradas internacionales estuvieron puestas en Islamabad, la capital de Pakistán, país importante por su relación con Estados Unidos e Irán. Hasta allí llegaron el vicepresidente de Estados Unidos, James David Vance, y el presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf. El objetivo de estas conversaciones, cuyo anfitrión fue Shehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán, era iniciar negociaciones para poner término a la guerra en Irán, que llevaba 42 días. Sin embargo, las conversaciones fueron un fracaso, debido a tres factores principales. El más importante tiene que ver con el tema nuclear. El vicepresidente estadounidense llegó con la exigencia del desmantelamiento de la infraestructura que permitiría a Irán fabricar un arma nuclear, que implicaba suspender el enriquecimiento de uranio, necesario para fabricar un arma nuclear, durante 20 años. Teherán aceptaba sólo una moratoria de cinco años. El segundo está relacionado con el estrecho de Ormuz, importante vía marítima que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán. Mientras Washington exigía la reapertura inmediata y sin restricciones del estrecho para el comercio mundial de petróleo, Teherán declaraba que no habría "paso seguro" a menos que Estados Unidos aceptara un acuerdo que incluyera el levantamiento de las sanciones. Un tercer motivo del fracaso dice relación con la desconfianza mutua, especialmente a partir de una posición cambiante y contradictoria del presidente Trump. Dos semanas antes de la reunión en Islamabad, esto es el 24 de marzo, amenazaba con que Estados Unidos destruiría la civilización iraní si no se reabría el estrecho de Ormuz. Días después señaló que los iraníes eran "grandes negociadores" y que estaba dispuesto a convertir a Irán en un "país muy rico y exitoso" si aceptaban un nuevo acuerdo nuclear. En el contexto de las conversaciones, Trump señaló el primer día un optimismo extremo señalando que las negociaciones eran óptimas, mientras que al día siguiente, cuando se supo del fracaso de las mismas, anunció un bloqueo naval en Ormuz. Pocas dudas hay que un motivo del fracaso de las conversaciones tiene que ver, precisamente, con la falta de confianza mutua a partir del “factor Trump”, una posición cambiante, disonante y contradictoria del presidente de Estados Unidos. En definitiva, el fracaso de Islamabad marca el colapso de la vía diplomática frente a un conflicto que ya suma 42 días de guerra. La imposibilidad de alcanzar un acuerdo se debió fundamentalmente a la brecha insalvable entre la exigencia estadounidense de un desmantelamiento nuclear duradero y la resistencia iraní a renunciar a su soberanía nuclear, sumado a la disputa por el control estratégico del Estrecho de Ormuz. Sin embargo, parece ser que un factor determinante fue la profunda desconfianza generada por la retórica contradictoria de Donald Trump, transitando en pocos días de amenazar con la aniquilación de la civilización iraní a prometer prosperidad económica, ordenando después un bloqueo naval total tras el estancamiento de las negociaciones.
Aunque existen grandes diferencias entre vivir estos días en el norte, el centro o el sur del país, hay un sentimiento que nos unifica a todos independientemente de la coordenada en la que nos encontremos: la incertidumbre. Es una sombra que te acompaña al caminar por la calle, transformando un paseo cotidiano en un ejercicio de supervivencia mental donde vas calculando, casi de forma inconsciente, dónde podrías guarecerte si la alarma comenzara a sonar en ese preciso instante. El objetivo ya no es disfrutar el camino, sino llegar al destino lo más rápido posible.Esa inseguridad no da tregua; se filtra en los espacios más íntimos. Te desvistes para entrar a la ducha y piensas: "¿Sonará ahora?". Estás en el baño y la pregunta se repite. Es una zozobra que no te permite vivir plenamente, un estado de alerta que fractura la cotidianidad más básica.Ya todos sabemos lo que debemos hacer según las instrucciones del Comando de Defensa: bajar al refugio y esperar. Pero hay un momento específico que es el más difícil de procesar. Es cuando la alarma termina de sonar y se hace un silencio eterno. En ese vacío de sonido, uno se queda suspendido, rogando que el impacto no caiga cerca y esperando el estruendo tremendo del misil golpeando la tierra.Hay una realidad técnica en esta guerra que no se comenta en los medios internacionales, pero que nosotros vivimos en carne propia. Irán está utilizando misiles de racimo, armas que traen submuniciones y que, al caer, se dispersan en 30 ó 40 bombas pequeñas en diferentes puntos. Es un tipo de armamento prohibido, pero parece que a nadie fuera de nuestras fronteras le importa. Aquí, esa estadística tiene nombres, apellidos y hogares.Hoy se habla de un alto al fuego y del inicio de conversaciones para dirimir entre los 15 puntos que plantea EE.UU. y los 10 puntos contrapuestos de Irán y sus aliados. Sin embargo, en la calle, la verdad es que la incertidumbre sigue flotando en el ambiente. Nada está dicho. Seguimos escuchando el rugido de nuestros propios aviones cruzando el cielo, recordándonos que la calma es frágil.Como Olim, como ciudadanos, a lo único que aspiramos hoy es a algo que antes dábamos por sentado: poder dormir una noche tranquilos. Una noche entera sin que los celulares nos avisen que un misil viene en camino; una noche donde el silencio sea, finalmente, sinónimo de paz y no de espera.
En el Círculo Israelita de Santiago se realizó la conmemoración de Iom Hashoá. No se trata solo de una fecha en el calendario, sino de un momento de recogimiento para recordar el horror del Holocausto: la discriminación, la persecución, los pogroms, las leyes raciales, los guetos, los vagones, los campos de concentración, las cámaras de gas, las pilas de cadáveres, los crematorios, los cuerpos famélicos de quienes morían y de aquellos que lograron sobrevivir. Mientras el mundo miraba hacia otro lado, la maquinaria nazi asesinaba a seis millones de judíos, además de homosexuales, personas con discapacidad, gitanos y eslavos, entre otros.Por eso, recordar es un deber no solo de los judíos, sino de un mundo que optó por no ver la barbarie. En 1951, se definió que el 27 del mes hebreo de Nisán se conmemorara uno de los pasajes más oscuros de la historia moderna. Fue elegido simbólicamente una semana después del final de Pésaj, la fiesta de la Libertad, en una fecha que coincide con el levantamiento del Gueto de Varsovia, entre otros hitos importantes para el pueblo judío. Ese sería el día del Kadish General (oración de luto) para aquellos que fueron asesinados en el Holocausto, desconociendo el día exacto de su muerte.Autoridades y CeremoniaA la ceremonia asistieron autoridades nacionales como el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna; el alcalde de Lo Barnechea, Felipe Alessandri; el director de la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos (ONAR), Christian Jara; además de representantes de las embajadas de Israel y Polonia.La ceremonia se inició con el encendido de velas por parte de los sobrevivientes del Holocausto para recordar y honrar a los seis millones de judíos asesinados durante la Shoá. Eva Rogazinsky, Susanne Hessinger, Zila Fink, Ana María Wahrenberg, Klara Mosi y Rudi Hayman fueron acompañados por jóvenes integrantes de las Tnuot y representantes de distintas comunidades.A continuación, los rabinos del Círculo Israelita, Comunidad Sefaradí, Comunidad NBI y Comunidad Israelita Valparaíso - Viña del Mar, elevaron oraciones por las almas de las víctimas de la Shoá, recitaron el Izkor, el Kadish y El Male Rajamim, tras lo cual se hizo un minuto de silencio. También se proyectaron videos con testimonios de quienes sobrevivieron a la barbarie y lograron llegar a Chile, en donde encontraron un verdadero “asilo contra la opresión".Discursos y ReflexionesLiat Levy y Matías Muchnik dirigieron unas palabras a los asistentes en representación de las tnout (movimientos juveniles), tras lo cual se presentó “La mesa de Pésaj se desintegra” y “Cartas de las madres/padres a sus hijos”, obras del grupo de teatro y voluntarios, bajo la dirección de Moisés Norambuena y con coreografía de Taly Winer.A continuación, Alfredo Misraji, presidente de la CJCh, señaló que:“Iom Hashoá implica la responsabilidad de no dar por hecho lo que hoy existe. De entender que lo que tenemos fue construido con esfuerzo, con resiliencia desde el dolor y el trauma. De cuidar esa continuidad, como herencia. Tomar conciencia de lo que recibimos… y de lo que estamos llamados a proteger".Galit Silberman, presidenta de la Federación de Estudiantes y Jóvenes Judíos Chile (FEJJ), también se dirigió a los presentes expresando su preocupación por el antisemitismo:“Hoy se justifica la violencia en nuestra contra, se agreden nuestros espacios de educación y de culto religioso, lo que nos preocupa y duele. Frente a la oscuridad del odio, la memoria puede convertirse en nuestra mayor defensa. Nuestra tarea no es solamente recordar, es resignificar la memoria".Por su parte, el embajador de Israel en Chile, Peleg Lewi, destacó el valor de la resiliencia:“Nuestro pueblo eligió no solo sobrevivir, sino creer, crecer, crear, construirse y construir. Construimos en Israel un hogar para todos nosotros, un hogar nacional sobre el cimiento de esperanza, fe y responsabilidad mutua”.“Javer Olam” En esta ocasión, se otorgó el reconocimiento “Javer Olam” a Ignacio Sánchez, exrector de la Pontificia Universidad Católica, quien fue presentado por el rabino Eduardo Waingortin quien dijo: “Mientras tengamos vida tenemos que recordar las millones de vidas que fueron truncadas y también tenemos que reparar. Hoy distinguimos a Ignacio Sánchez por contribuir a esa reparación a través de la educación”.El otrora rector de la Universidad Católica hizo alusión al Concilio Vaticano II, asegurando que: “Recordar es comprometernos activamente con el respeto irrestricto a la dignidad de cada persona humana. En este horizonte, el diálogo ecuménico e interreligioso se presenta como una tarea fundamental”. Precisó, además, que el rechazo al antisemitismo nos convoca a ser constructores de puentes, labor que buscó durante su gestión académica.La ceremonia fue organizada por el Círculo Israelita, el Instituto Hebreo, el Archivo Judío de Chile, la Comunidad Judía de Chile y el Museo Judío de Chile (MIJ). Este último se encargó de la producción y curatoría general del evento, enfocado en el concepto de despojo familiar. "Para profundizar en este mensaje elegimos conectar con la festividad de Pésaj, destacando que el pueblo judío siempre ha podido levantarse", indicó Michelle Reich, directora de operación y desarrollo del MIJ.Así como se estableció en 1951, en Chile y en todo el mundo se recordó que “nunca olvidar” no es solo una declaración, sino un compromiso de honrar la historia de quienes perecieron y de reafirmar que, frente a la oscuridad, el pueblo judío siempre elige la vida.
Durante años, los viajes educativos del Círculo Israelita de Santiago han tenido un eje claro: recorrer Europa para comprender la historia judía, especialmente a través de la memoria de la Shoá. Esas travesías —ya consolidadas y profundamente significativas para generaciones de participantes— han marcado un antes y un después en la manera de entender el pasado. Sin embargo, este 2026 se abre un nuevo capítulo: por primera vez se inaugura la Travesía Monastir–Salónica, una experiencia que propone algo distinto, íntimo y profundamente humano.No se trata solo de sumar un nuevo destino. Se trata de cambiar el punto de partida.La iniciativa, como explica Viviana Kremer, Directora del Voluntariado del Círculo Israelita, nace desde una necesidad que atraviesa a muchas familias de la comunidad judía en Chile: “reconectar con las raíces, particularmente aquellas provenientes de Monastir y la región de los Balcanes”. Es un viaje que no comienza en la tragedia, sino en la vida. En la historia rica, diversa y vibrante de comunidades que durante siglos construyeron identidad, cultura y pertenencia.Porque antes de la pérdida, hubo plenitud.Volver a una vida que existióMonastir —hoy conocida como Bitola— fue una de las comunidades sefardíes más importantes de los Balcanes. Allí, judíos descendientes de la expulsión de España en 1492 construyeron una vida marcada por el ladino, las tradiciones, la religiosidad cotidiana y una fuerte vida comunitaria.Jessica Landes, coordinadora de Travesía, lo plantea con claridad: durante mucho tiempo, el estudio de la Shoá se centró en los mecanismos de exterminio, con epicentro en Polonia. “Pero enfocarse solo en eso puede hacernos perder de vista lo esencial: la vida judía previa”, explica. Monastir viene justamente a ampliar esa mirada.El viaje propone recorrer no solo Bitola, sino también Salónica, otra de las grandes capitales del judaísmo sefardí. En ese trayecto, los participantes no solo observan ruinas o memoriales: caminan calles, imaginan hogares, escuchan ecos de una lengua y una cultura que aún resuenan.“Cuando uno visita estos lugares, deja de hablar de números y empieza a pensar en comunidades concretas”, reflexiona el rabino Ari Sigal. Y en esa transición —de lo abstracto a lo humano— ocurre algo transformador.Recordar como acto espiritualDesde una perspectiva judía, el viaje también tiene una dimensión espiritual profunda. Sigal lo define en una palabra: zajor —recordar.“Recorrer Monastir es acercarse a una ausencia muy concreta”, señala. Pero no es solo recordar la tragedia, sino honrar una forma singular de vida judía. Una vida con características propias, donde convivían tradiciones romaniotas y una fuerte impronta sefardí.Ese matiz es clave. Porque, como subraya Landes, otra de las miradas sesgadas de la historia ha sido entender la Shoá como una tragedia exclusivamente ashkenazí. “La Shoá fue una persecución global que alcanzó a judíos en múltiples geografías y culturas”, afirma.En ese sentido, Monastir obliga a ampliar la narrativa. A reconocer que la diversidad del pueblo judío también fue alcanzada por la destrucción.Comprender el proceso, no solo el finalEl año 1943 marca el punto de quiebre. La gran mayoría de los judíos de Monastir fueron deportados por autoridades búlgaras aliadas de la Alemania nazi. Fueron reunidos en Skopje y enviados en trenes hacia Treblinka, donde la mayoría fue asesinada.Pero la travesía no se queda en ese final.“Es fundamental entender que una comunidad no desaparece de un día para otro”, explica Rab Sigal. Comprender el proceso —la burocracia, la obediencia, la indiferencia— permite enfrentar preguntas incómodas pero necesarias: ¿cómo ocurre algo así?, ¿qué responsabilidades están en juego?Kremer sostiene que la Shoá es una parte ineludible del relato, pero no su eje central. “Solo al conocer la riqueza de la vida previa es posible dimensionar realmente lo que se perdió”, afirma.Y ahí está uno de los sellos distintivos de Travesía: poner en el centro la vida judía.Una memoria que se reconstruye caminandoHay algo que los tres coinciden en destacar: la experiencia de estar ahí lo cambia todo.No es lo mismo estudiar una comunidad que recorrer sus calles. No es lo mismo leer sobre una cultura que imaginarla en su espacio real. En Bitola, los participantes pueden visualizar niños jugando, familias celebrando, voces en ladino llenando el aire.Esa conexión emocional transforma la memoria en algo vivo.“Más que enfrentarse a la pérdida, es reencontrarse con la vida que existió”, dice Kremer. Y ese reencuentro no es pasivo: es activo, identitario, profundamente personal.El viaje, guiado por Manuel Aszyn, incluso incorpora memorias familiares de los propios participantes, generando una experiencia aún más íntima. No es solo historia: es en primera persona.De participantes a transmisoresEl impacto del viaje no termina al regresar a Chile. De hecho, ahí comienza otra etapa.“Los participantes se transforman en transmisores de memoria”, explica Vivi Kremer. No como repetidores de datos, sino como narradores con sentido. Personas capaces de llevar esa historia a sus familias, a sus comunidades, a las nuevas generaciones.Jessica Landes lo define como una responsabilidad activa: entender la memoria no solo como un ejercicio del pasado, sino como una herramienta para construir el presente y el futuro.Y Rab Ari Sigal lo resume con una reflexión potente: cuando desaparece una comunidad judía, no se pierden solo personas. Se pierde una forma de rezar, de hablar, de celebrar, de mirar el mundo.Un viaje distinto, una invitación abiertaA diferencia de otros programas más conocidos, esta travesía no lleva a grandes símbolos universales. No hay una narrativa ya instalada. Y quizás ahí radica su mayor fuerza.“Monastir obliga a una memoria más fina, menos genérica”, dice Sigal. Es una invitación a salir de lo conocido, a abrirse a una historia que, aunque menos difundida, es profundamente propia.Porque muchas de las familias sefaradíes que hoy forman parte de la comunidad judía chilena tienen sus raíces en esos territorios. Este no es un viaje lejano: es un viaje hacia adentro.En tiempos donde la memoria corre el riesgo de volverse abstracta o repetitiva, Travesía Monastir–Salónica propone algo distinto: volver a humanizarla. Recuperar la complejidad, la diversidad y, sobre todo, la vida.Es, en definitiva, una invitación:A caminar las huellas de quienes vinieron antes.A reconstruir una historia que aún late.Y a entender que recordar no es solo mirar atrás, sino decidir qué hacemos, hoy, con ese legado.----------------Los entrevistadosJessica Landes:Directora de Educación Judía del Instituto Hebreo Dr. Chaim Weizmann en Chile, además participa activamente en la comunidad del Círculo Israelita de Santiago.Formación pedagógica en la Universidad Católica de Río de Janeiro, Brasil.Rab Ari Sigal:Rabino del Círculo Israelita de Santiago y Director de Mercaz Lemidá.Sociólogo FSOC-UBA, MA en Integración Regional FCE-UBA, MA Schechter Jerusalén, miembro de Kaiciid IRD, Kaplan Alumni, Mesader Gittin RA.Viviana KremerDirectora del Voluntariado del Círculo Israelita, psicóloga UBA.
Luego de que en 2024 se iniciara una petición de algunos vecinos y organizaciones para renombrarla, la Municipalidad de Ñuñoa finalmente determinó que la calle llamada República de Israel seguirá con el nombre que ostenta desde 1959.La decisión se adoptó "tras un proceso de revisión administrativa, participación ciudadana y análisis jurídico", dijo la comuna en un comunicado, que subrayó que "esta determinación recoge de manera directa la opinión expresada por los vecinos y vecinas del sector que manifestaron su rechazo en una consulta ciudadana".Así, la alcaldía liderada por el alcalde independiente de derecha Sebastián Sichel "ha optado por respetar la voluntad de la comunidad, entendiendo que las decisiones que impactan directamente la vida barrial deben construirse con las personas y no sin ellas"."Explotar conflictos externos para politizar la vida de los vecinos no tiene sentido, menos con dos comunidades que queremos mucho en Ñuñoa, la palestina y la israelita. Y menos aún si quienes viven en esa calle están en contra", comentó el jefe comunal.Hasta 1959, la calle se llama "Nueva Ñuñoa", y fue modificada por el entonces presidente Jorge Alessandri.
Leonid Hurwicz nació el 21 de agosto de 1917 en Moscú, pocos meses antes de la Revolución de Octubre. Su familia, judíos provenientes de Polonia, había sido obligada a emigrar tras la Primera Guerra Mundial, pero poco después del nacimiento de Leonid volvieron a Varsovia. Hurwicz y su familia fueron perseguidos y tuvieron que escapar de Polonia en 1939 tras la invasión nazi, siendo Leonid obligado a permanecer en un campo de trabajo soviético. Al poco tiempo pudo refugiarse en Suiza, Portugal y, finalmente, en Estados Unidos en 1940, donde posteriormente volvería a encontrarse con su familia. Animado por su padre a estudiar Derecho, Hurwicz consiguió en 1938 su Maestría en Leyes en la Universidad de Varsovia. En las clases de economía descubrió su futura vocación, lo cual le llevó a estudiar en la London School of Economics. En 1939 se trasladó a Ginebra donde cursó estudios en el Graduate Institute of International Studies. Tras marchar a los Estados Unidos, continuó estudiando en las universidades de Chicago y Harvard. Hurwicz no tenía ningún título universitario en Economía, y en 2007 señaló que "toda la economía que sé, la sé por escuchar y aprender".En 1941 Hurwicz fue investigador asistente en el MIT y en la Universidad de Chicago. Durante la guerra, dio clases de electrónica para el servicio de comunicaciones del ejército. Entre 1942 y 1944 trabajó en la Universidad de Chicago, en el Instituto de Meteorología y dando clases de estadística en el Departamento de Economía. En 1946 fue profesor asociado de economía en el Iowa State College. Entre 1942 y 1946 trabajó de investigador asociado en la Universidad de Chicago, y luego como profesor visitante dando clases de economía y dirigiendo las investigaciones en la teoría de asignación de recursos. En esta época también trabajó como investigador en economía y estadística matemática en la Universidad de Illinois, como asesor de la RAND Corporation y en materia presupuestaria para el Gobierno de los Estados Unidos. En 1951 fue catedrático de economía y matemáticas en la Escuela de Administración de Empresas de la Universidad de Minnesota; en 1961 fue director de la Escuela de Estadística de esa universidad, y profesor titular de la cátedra de economía en 1989. En 1955 y 1958 fue profesor invitado en la Universidad de Stanford, y fue allí donde publicó en 1959 su influyente artículo sobre diseño de mecanismos titulado "Optimality and Informational Efficiency in Resource Allocation Processes". Hurwicz ha dado clases en numerosas universidades norteamericanas y asiáticas. Entre los numerosos premios que ha recibido, aparte del Premio Nobel de Economía 2007, destaca la National Medal of Science en 1990 y varios Doctorados honoris causa. Hurwicz se ha dedicado a materias tan variadas como la Teoría del Bienestar, la Economía Matemática, o la Economía Pública. Estudió el análisis y comparación de sistemas y técnicas de organización económica, la economía del bienestar, la implementación de objetivos marcados por la elección social, y el desarrollo de modelos de instituciones económicas. Pero su reconocimiento internacional se debe ante todo a sus pioneras investigaciones en Teoría Económica, especialmente acerca del Diseño de Mecanismos e Instituciones.Hurwicz se casó con Evely Jensen, que trabajó como su asistente en la Universidad de Chicago con quien tuvo cuatro hijos. Fue hospitalizado en 2008 de una insuficiencia renal, falleciendo una semana después en Minneapolis.
El 8 de abril fue un día especial para la periodista y fotógrafa Ximena Hinzpeter. Fue el lanzamiento de su primera novela Asesinato por Piedad: inspirada en hechos reales, en la que aborda su infancia y la compleja relación con su padre. Ese día, su hermano, el exministro Rodrigo Hinzpeter, fue uno de los presentadores de un libro que también lo retrata. ¿Por qué la relación con tu papá fue tan compleja?Mi papá se fue de la casa cuando yo tenía 18 años. Formó otra familia con otra mujer y sus hijos. Después solo lo veía en su consulta de pediatra, donde atendía a mis hijos.¿Cuándo se reencontraron? Una noche de 2016 me llamó y me dijo: "No sé dónde estoy". Le contesté: "Busca algo abierto y pregunta el nombre de la calle". Estaba en Vitacura con Padre Hurtado, justo donde se encontraba la casa de mi infancia, que él había abandonado 30 años antes. Muy simbólico. Tenía demencia vascular. Con mis hermanos nos hicimos cargo de él y lo llevamos a un hogar.¿Eso te motivó a escribir una novela autobiográfica? Estaba muy enojada con mi papá. Fue una forma de sanar y perdonarlo. Necesitaba elementos autobiográficos para acercarme a una verdad emocional. Exponer lo íntimo que incomoda, pero también puede abrir una verdad compartida.¿Qué opinan tus hermanos del libro?A Rodrigo le encantó. Me dijo que se lo devoró. Mi hermano mayor Daniel no lo ha leído.¿Por qué elegiste ese título?Mi papá estaba en el piso de un hogar para personas no autovalentes. Sentí que me pedía ayuda para morir. Fantaseé con terminar con su sufrimiento. Entre otras ideas, pensé en contagiarlo de coronavirus, pero justo cerraron el hogar por el Covid.¿Lo habrías hecho?No me habría atrevido.La madre, Moisés Ville y la Chimba¿Cómo llegaste a la fotografía?Heredé la cámara de mi papá, que sentí como su regalo. Tengo hipoacusia bilateral severa, que me aísla y la fotografía se volvió una forma de conexión. Además, durante muchos años, me salvó de la pena. Empecé a recorrer Santiago y me encontré con esta gente tan linda y de verdad que está en la Chimba, lo que cuesta encontrar en Chile. El resultado del trabajo fue el primer libro de fotos: "La Chimba, del otro lado".¿Y el segundo libro "La Aldea sí es Global"?Las críticas apuntaban a que solo fotografiaba la pobreza. La clase alta chilena es beata y aburrida. No pasa eso en el extranjero. Hice fotomontajes con personas de Chile y de otros países de distintas clases sociales. Sin desconocer la desigualdad, refleja que, en el fondo, todos somos iguales. Para los dos me gané el Fondart.¿Se venden esas fotos?Las vendo yo de forma directa a través de mi instagram @xime_hinz¿En qué trabajas ahora?Ahora me interesa lo íntimo, familiar. Estoy trabajando en un proyecto sobre mi madre. Nuestra relación ha sido difícil y fotografiarla también. Pero ha sido una forma de reconciliarme con ella.¿Qué otros proyectos tienes en carpeta?Estoy escribiendo dos novelas. Una basada en una relación de 13 años que se terminó, y otra, Departamento de soltera, sobre mi vida actual. Además, quiero viajar a Moisés Ville, donde llegaron mis antepasados, para explorar sus raíces y expandir su obra hacia la memoria colectiva.
"Una civilización entera morirá esta noche, para no volver jamás. No quiero que suceda, pero probablemente ocurrirá" fue la advertencia de Donald Trump el martes 7 de abril.Su publicación en su red social Truth Social despertó las alarmas en todo el mundoAl día siguiente de esta amenaza, el mismo Trump anunció un acuerdo para "suspender los bombardeos y ataques contra Irán por un periodo de dos semanas".Ante este giro, y la sorpresa del mundo, ahora existe una tregua extremadamente frágil Según Fox News, el mensaje es claro: primero golpear, luego negociar. Una fórmula que busca proyectar control en medio del caos.Sin embargo, The New York Times agrega el factor doméstico: el intento urgente de contener el impacto en los mercados globales, estabilizar el precio del petróleo y proteger la economía estadounidense de un choque externo. El escepticismo de Israel Aunque el anuncio podría significar un respiro, en Israel no hay espacio para ello.Benjamin Netanyahu acepta la tregua, pero no confía. The Jerusalem Post lo resume así: el “dedo en el gatillo” sigue ahí.La República Islámica no es un adversario circunstancial, sino una amenaza estructural, y por lo tanto, cualquier cese al fuego podría ser solo un movimiento táctico para “borrar al Estado judío del mapa” como lo declara Irán abiertamente. La fragilidad del acuerdo es evidente: incluso tras el anuncio, se reportaron incidentes y hostilidades que alcanzaron a Israel, Emiratos Árabes, Baréin, Qatar y Arabia Saudita.El frente olvidado: Líbano Líbano no está incluido en el acuerdo, por lo tanto, allí donde actúa Hezbolá existe un vacío, que ha llevado a Israel a intensificar los ataques contra el grupo terrorista. Durante el miércoles, los bombardeos en el sur del Líbano elevaron la tensión por posibles represalias que tienen especial impacto en las ciudades del norte como Nahariya, cuyos habitantes siguen viviendo alertados por sirenas que los obligan a llegar a refugios hasta en menos de dos minutos.Por eso Fox News y The Jerusalem Post coinciden en que la frontera con Líbano es hoy el mayor riesgo de escalada inmediata.El poder de Irán El control del estrecho de Ormuz, le permite a Irán, ejercer una presión que trasciende el campo de batalla, como señala The New York Times.Cada movimiento en esa ruta impacta en Europa, en Asia, en los mercados globales.Es una guerra que se siente en las bolsas de valores tanto como en el terreno. Así, Irán no necesita disparar para desestabilizar al mundo entero.EuropaEl Viejo Continente está dividido y carece de liderazgo, pero se abstiene de una acción coordinada. Sufre las consecuencias de la guerra, pero se mantiene al margen. Además del efecto sobre la economía, Europa podría enfrentar una grave crisis energética, nuevos flujos migratorios (donde ya hay saturación) e inestabilidad regional.Como ya es costumbre, España, que había cerrado su espacio aéreo para intervinientes en la guerra, exigió sanciones contra Israel por los ataques.La Unión Europea calificó el alto al fuego como un “paso atrás del abismo”, pero sigue en la inacción.La impredecibilidad y amenazas apocalípticas de Trump, las críticas internas, una Europa prescindente, y una región en permanente conflicto son un escenario que genera incertidumbre, temor y crisis en el mundo entero. Habrá que estar atentos a cada movimiento.
Alan Heeger, físico y químico estadounidense galardonado con el Premio Nobel de Química en 2000, nació el 22 de enero de 1936 en el seno de una familia judía de inmigrantes rusos. Su origen familiar está profundamente arraigado en la tradición de inmigrantes judíos que escaparon de la opresión rusa, estableciéndose en el medio oeste estadounidense.Comenzó la universidad con el fin de hacerse ingeniero, pero pronto se dio cuenta de que su destino estaba en la investigación, terminando por hacer la doble titulación en Física y Matemáticas. En 1957 se licenció en la Universidad de Nebraska y en 1961 obtuvo el grado de Doctor en Ciencias Físicas por la Universidad de California, en Berkeley. Aquí comenzó una tesis teórica pero le recomendaron dedicarse al trabajo experimental en estrecha relación con la teoría, cosa que hizo. Su carrera científica se ha centrado en el estudio de las propiedades electrónicas y ópticas de polímeros metálicos y semiconductores, con el fin de desarrollar estos materiales para su uso en aplicaciones comerciales. Heeger es autor de más de 750 publicaciones en revistas científicas de alto impacto y de aproximadamente 50 patentes, los que poseen un gran potencial para el desarrollo de aplicaciones en el área de la electrónica plástica, tales como las pantallas electroluminiscentes de teléfonos celulares y computadores portátiles, las células solares y los circuitos electrónicos integrados. El descubrimiento de dichos polímeros tuvo lugar cuando uno de sus alumnos cometió un error en la síntesis de un poliacetileno al añadir una cantidad de catalizador mil veces superior a la indicada. Se esperaba conseguir una lámina oscura adherida a las paredes del recipiente de reacción y, en vez de esto, se produjo una lámina plateada y brillante, semejante al aluminio y fácilmente extensible. Se obtuvo así una nueva especie de polímero nunca vista. Las investigaciones fructificaron cuando se pensó en dopar el polímero con yodo. Las láminas plateadas flexibles pasaron a ser láminas metálicas doradas y su conductividad aumentó más de mil millones. En 1990 fundó la empresa UNIAX cuyo objetivo era llevar los dispositivos electrónicos plásticos al mercado, la que fue adquirida con Dupont. Asimismo, fue cofundador de las empresas Konarka Technologies, RitDisplay (Taiwan) y Diode Solutions.Ocupó diversos cargos académicos, entre los que destacan el de profesor de Física en la Universidad de Santa Bárbara en California, Director del Instituto de Sólidos Orgánicos y Polímeros, profesor de Materiales, profesor adjunto de Física en la Universidad de Utah, y es miembro honorario de organismos públicos y privados de todo el mundo. Además del Premio Nobel, ha recibido numerosos galardones, como el Premio Oliver E. Buckley de Física de la Materia Condensada, el Premio Balzan de Ciencia de Nuevos Materiales, la Medalla Presidencial a la Trayectoria Distinguida de la Universidad de Pensilvania , la Medalla del Rector de la Universidad de California , Santa Bárbara, y varios doctorados honoris causa. Heeger es miembro de la Academia Nacional de Ingeniería (EE. UU.), la Academia Nacional de Ciencias (EE. UU.), la Academia China de Ciencias y la Academia Coreana de Ciencias. En la actualidad sus intereses científicos siguen centrados en la ciencia y tecnología de los polímeros metálicos y semiconductores, así como en el desarrollo de biosensores para la detección de proteínas y de secuencias específicas en ADN.
Después de casi ocho años de trabajo conjunto, la red NETA alcanza hoy un momento de madurez y proyección. Lo que comenzó como una intuición compartida —la necesidad de pensar el judaísmo comunitario en clave de red— hoy se consolida como una realidad que une a Bet El (México), la comunidad Shalom (Brasil), el Círculo Israelita de Santiago (Chile), Lamroth HaKol (Argentina), el Centro Unión (Córdoba, Argentina) y Beth Torah (Miami, Estados Unidos).NETA no es solo una articulación entre comunidades: es, sobre todo, una visión. Una apuesta por un judaísmo masortí más conectado, colaborativo y significativo para los desafíos actuales. A través de sus distintos ejes —formación rabínica, desarrollo de liderazgo, trabajo con juventudes y propuestas educativas innovadoras— la red ha logrado generar un espacio donde las ideas circulan, las experiencias se comparten y cada comunidad se fortalece en vínculo con las demás.El reciente encuentro en Miami marcó un hito fundamental. Allí, luego de años de construcción paciente, se dio un paso decisivo: la formalización de NETA a través de la creación de estatutos. Este momento no es un cierre, sino una apertura. Es el paso de una red en crecimiento a una red consolidada, con bases firmes y proyección regional.Uno de los mayores valores de NETA es su capacidad de sostener la diversidad. Cada comunidad aporta su identidad, su historia y su contexto, enriqueciendo un entramado que se fortalece justamente en esa pluralidad. En un mundo muchas veces fragmentado, NETA propone lo contrario: construir juntos, pensar en red, crecer en vínculo.Hoy, el desafío es seguir ampliando el impacto, profundizando la formación y acompañando a nuevas generaciones. Porque cuando las comunidades se encuentran y trabajan juntas, no solo crecen: se transforman.¿Cuál es el significado de Neta?"Neta" (נטע) es un término hebreo que tiene varios significados, dependiendo del contexto:1. Semilla: En hebreo, "neta" significa "semilla" o "planta". Puede simbolizar crecimiento, desarrollo y potencial.2. Plantar: En hebreo, "neta" también es un verbo que significa "plantar" o "sembrar", como en "neta et ha'etz" (נטע את העץ), que significa "plantar un árbol".3. Fundar: En algunos contextos, "neta" puede significar "fundar" o "establecer", como en "neta et ha'ir" (נטע את העיר), que significa "fundar una ciudad".4. Cultivar: También puede significar "cultivar" o "desarrollar", como en "neta et ha'adam" (נטע את האדם), que significa "cultivar al ser humano".En el contexto de una organización o red de comunidades, "Neta" podría interpretarse como:- Un nuevo comienzo o una nueva etapa en la conexión y colaboración entre las comunidades.- Un espacio para sembrar ideas, proyectos e iniciativas que promuevan el crecimiento y el desarrollo.- Un lugar para cultivar y cuidar las relaciones y la cooperación entre las comunidades.
Quiero agradecer de corazón la preocupación, el cariño y los mensajes de amigos, familiares y conocidos que están fuera de Israel en estos días. Por eso me pareció importante contarles, de forma simple, cómo es la vida cotidiana acá cuando estamos bajo ataques de misiles.La mayoría de las casas tienen espacios protegidos: puede ser una habitación reforzada dentro del departamento (el “mamad”) o refugios compartidos en los edificios (“miklat”). También hay refugios en la calle, en escuelas y en lugares públicos para quien esté afuera – o no tengan refugio en su departamento o edificio – al sonar la alarma.Cuando hay un ataque —por ejemplo, desde Irán— recibimos primero una alerta en el celular (sí, incluso en español) avisándonos que en pocos minutos puede sonar la sirena en nuestra zona. Al poco rato, suena la alarma en toda la ciudad, un sonido muy reconocible, y tenemos aproximadamente un minuto y medio para entrar al espacio protegido más cercano.En el norte del país, donde los ataques desde Líbano son más frecuentes, la población tiene aún menos tiempo: entre 30 y 90 segundos. Y últimamente está pasando bastante seguido.La misma aplicación que nos avisa que entremos al refugio también nos indica cuándo ya es seguro salir.Yo vivo en Raanana, cerca de Tel Aviv. En mi edificio tenemos un refugio común en la planta baja, donde nos encontramos vecinos de todas las edades: familias con niños, jóvenes, personas mayores. Desde el 7 de octubre aprendimos a convivir así, y desde que empezó esta nueva etapa de la guerra, esto pasó a ser parte de la rutina diaria.Y lo más increíble es eso: después de cada alarma… seguimos.Si estábamos cocinando, volvemos a cocinar.Si estábamos leyendo, seguimos leyendo.Si estábamos durmiendo, tratamos de volver a dormir.Si estábamos trabajando, retomamos el trabajo.Si estábamos en el supermercado, seguimos comprando.Si estábamos festejando, seguimos festejando.La vida no se detiene.A veces incluso hay momentos casi absurdos. Hoy (día 18 de la guerra), por ejemplo, estaba en el balcón tomando café con amigos, disfrutando de un hermoso día de invierno, cuando llegó la pre-alerta. Seguimos conversando… hasta que nos dimos cuenta de que la sirena no sonó en nuestra zona. Y bueno, seguimos tomando café.Aunque los misiles muchas veces son interceptados en el aire, pueden caer restos —fragmentos— y por eso nos quedamos unos minutos más en los refugios después de la alarma.Existen varios sistemas de defensa que interceptan los misiles según su alcance, y eso ayuda muchísimo. Aun así, la rutina de las sirenas sigue siendo parte de la vida.Puede sonar fuerte desde afuera, pero para quienes vivimos acá, lamentablemente esto ya es cotidiano. Suena la alarma, vamos rápido al refugio, esperamos… y después seguimos con lo que estábamos haciendo.Esa rutina, por simple que parezca, es lo que nos ayuda a mantenernos en pie, incluso con noches interrumpidas y poco sueño.Porque al final, a pesar de todo, la vida sigue. Puede que este articulo se publique días después de ser escrito… si es que es así, seguimos adelante ya que justamente esta es nuestra fortaleza: seguir adelante a pesar de todo. Am Israel Jai
En tiempos de sobreabundancia informativa, la verdad compite en condiciones desiguales con la mentira. Pocas áreas ilustran mejor este problema que el debate sobre Israel, el sionismo y el conflicto en Medio Oriente. Las redes sociales han amplificado una serie de narrativas simplificadas o abiertamente falsas. Se repiten con facilidad afirmaciones como que “los judíos son europeos provenientes de Polonia o Alemania” o que Israel es un proyecto colonial, sin raíces históricas en la región. Estas ideas no solo son imprecisas: son el resultado de una preocupante desconexión con la evidencia histórica más básica.Poco se sabe que la primera mención conocida de Israel aparece en Egipto hace 3200 años, en la estela de Merneptah. La estela de Tel Dan, del siglo IX a.e.c., menciona explícitamente la “Casa de David”. Los rollos de Ketef Hinnom, datados en el siglo VI a.e.c. y encontrados en Jerusalén, contienen la primera referencia conocida al Dios de Israel por su nombre. Estos no son relatos religiosos: son hallazgos arqueológicos ampliamente aceptados.Sin embargo, estos datos rara vez forman parte del debate público contemporáneo. En su lugar, se impone una narrativa ahistórica que describe al sionismo como un proyecto de “colonialismo de asentamiento”, equiparándolo con experiencias europeas en África o América. El problema de esta analogía no es solo político, sino epistemológico: borra tres mil años de continuidad histórica, cultural y religiosa. Refleja una extraordinaria deshonestidad y flojera intelectual.Hace unos días derramamos gotas de vino en un plato, haciéndonos cargo del sufrimiento de los Egipcios, incluso cuando nos persiguieron. Es nuestro deber reconocer y lamentar lo que sufren nuestros enemigos, pero lo hacemos porque no ignoramos las verdades incómodas. La empatía surge del análisis informado, no parte de premisas históricamente falsas. Es una cortesía que demasiadas veces no se nos extiende a nosotros.Parte del problema radica en la naturaleza misma de la tradición judía. El judaísmo es, ante todo, una religión de la memoria. Los judíos, dijo Martin Buber en una charla en Frankfurt en 1934, “somos una comunidad basada en la memoria. Un recuerdo común nos ha mantenido unidos y nos ha permitido sobrevivir ... (esto) significa que una generación pasó a la siguiente un recuerdo que ganó alcance – pues un nuevo destino y nueva vida emocional se acumulaban constantemente – y que se realizó de una manera que podríamos llamar orgánica.”Un pueblo, entonces, no se define únicamente por creencias, sino por la transmisión de una historia compartida. Esa memoria, que conecta generaciones a lo largo de los milenios, no siempre se traduce fácilmente a los términos del debate político contemporáneo.Y es aquí donde Pésaj adquiere un significado especial. El seder no es solamente una cena ritual: es un ejercicio sistemático de transmisión de memoria. Cada generación está obligada a contar la historia como si la hubiera vivido. El seder es un intento deliberado de preservar identidad frente al olvido.Frente a esto, el fenómeno del fake news actúa en dirección contraria. No solo distorsiona hechos actuales; también erosiona la memoria histórica. En el caso de Israel, esa erosión permite que narrativas simplificadas ganen terreno precisamente porque muchos – periodistas, académicos, y tomadores de decisiones importantes – no conocen los antecedentes básicos.Combatir este problema no es sencillo, pero hay algunas posibles estrategias. Primero, insistir en la evidencia: datos históricos, arqueológicos y documentales deben ocupar un lugar central en el debate. Segundo, elevar el estándar del discurso público: no todas las opiniones tienen el mismo valor. Y tercero, fomentar una alfabetización histórica mínima, especialmente en contextos donde las analogías fáciles sustituyen al análisis. Eso – lo sabían los autores de la Hagadá – empieza por casa.
Israel atraviesa un momento complejo pero decisivo: una sociedad resiliente, una economía que desafía los pronósticos y un escenario político polarizado, pero con un liderazgo que se percibe fuerte. En un contexto global donde el antisemitismo adopta nuevas formas y las alianzas internacionales se vuelven ambiguas, la resolución rápida de la guerra parece inviable. Entrevistamos a Gabriel Ben Tasgal, analista en política israelí y terrorismo islámico. Con formación en la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Autónoma de Barcelona, su mirada aporta la profundidad necesaria para entender este rompecabezas geopolítico.En una entrevista dijiste que había dos posiciones bastante claras entre la población israelí en relación con la guerra contra Irán. ¿Nos puedes ampliar?Así es. La primera visión sostiene que la guerra es necesaria: si se logra desarmar nuclearmente a Irán o reducir significativamente su capacidad misilística, ya sería un gran logro.La segunda va más allá y plantea que la guerra es necesaria, pero que además debe apuntar a derrocar al régimen.¿Cómo están sobrellevando el tercer año en guerra?Pese al ataque de Hamás y el trauma de los secuestros, la sociedad muestra una alta resiliencia. Hay una capacidad de adaptación notable, incluso en condiciones extremas.También se ha instalado una sensación particular: la de estar viviendo días fundacionales, casi de “reconstrucción nacional”, como una nueva independencia que podría redefinir el Medio Oriente. Esa percepción da sentido al sacrificio cotidiano.Al mismo tiempo, es una sociedad que logra sostener su funcionamiento: trabajo remoto, continuidad productiva y adaptación constante. Esto es posible, en parte, porque se trata de un país relativamente rico, lo que amortigua presiones sociales más extremas.En ese sentido: ¿cómo se está comportando la economía israelí?Israel entró a la guerra con reservas cercanas a los 220.000 millones de dólares.El costo estimado del conflicto ronda los 70.000 millones.La economía se sustenta en cuatro pilares principales: la alta tecnología, que ha mostrado una resiliencia significativa; el corte de diamantes; el turismo; y la industria de defensa, con fuerte desarrollo e innovación. Este último se ha fortalecido significativamente.Aunque la incertidumbre ha reducido la inversión (en el mercado inmobiliario, por ejemplo), hay una clara resiliencia de la economía: Israel empezó esta guerra con un ingreso per cápita, de 56.000 dólares y ahora está en 64.000, y el shekel se ha mantenido fuerte frente al dólar.Es decir: se sigue produciendo y funcionando, incluso en guerra. ¿Cómo podemos entender que Trump asegure que está negociando con Irán y estos lo nieguen diciendo que “está negociando solo”?Respecto a Donald Trump, la percepción es que existe una estrategia clara, aunque difícil de leer en sus declaraciones.Su enfoque sería: identificar un “eje” adversario (Irán, Cuba, Venezuela), ejercer presión externa sin desplegar tropas en tierra, evitar repetir errores de Irak, Afganistán o Vietnam, y apostar a cambios internos en esos regímenes.Sus declaraciones públicas generan confusión, lo que podría ser parte de una estrategia deliberada para desorientar tanto a medios como a adversarios.¿Entonces qué es lo concreto? Sobre los resultados, no hay consenso: mientras algunos creen que no ha logrado lo esperado, otros sostienen que los procesos de este tipo no pueden medirse en tiempos cortos.Lo cierto es que no se puede derrocar en semanas a un régimen que lleva 47 años en el poder, con fanáticos “escatológicos” que buscan el fin de la humanidad y una estructura dispuesta a sacrificar a su propia población.Los resultados han sido significativos: primero se golpeó a la dirigencia política y militar, luego la capacidad misilística y ahora la economía, lo que apunta a debilitar el sustento del régimen, y especialmente el de la Guardia Revolucionaria.A nivel político: ¿cómo se está reordenando la política israelí y cuáles son las proyecciones para cuando termine la guerra?El escenario político israelí sigue fuertemente polarizado entre posiciones “pro” y “anti” Netanyahu.Sin embargo, incluso reconociendo su responsabilidad en los hechos del 7 de octubre, también al Primer Ministro se le atribuye haber logrado reposicionar estratégicamente a Israel en la región.Hoy, la evaluación es que seguirá siendo el líder con mayor capacidad percibida y que es altamente probable que vuelva a ser primer ministro.En ese escenario, sería deseable una alianza con Naftali Bennett, formando un gobierno de unidad nacional que reduzca la dependencia de sectores más extremos.Hace algunas semanas se produjeron ataques simultáneos en distintas ciudades de Europa y Norteamérica. Harakat Ashab al Yamin se atribuyó la autoría en Bélgica y Países Bajos ¿se trata de antisemitismo clásico o está influenciado por la penetración del islam radical?Es una alianza entre el antisemitismo clásico europeo, porque Europa es la cuna del antisemitismo y un antisemitismo de corte nazi que viene del Medio Oriente, muy influido por el Mufti de Jerusalem. A esto se suma el radicalismo islámico de grupos como el que nombras, que es una versión chiita del islam.También están los sectores de la izquierda extrema y corrientes de extrema derecha conspirativa como las de Tucker Carlson.En síntesis, es una combinación entre el “viejo” y el “nuevo” antisemitismo.Para combatirlo se requiere: educación -lo que en Chile hace el Museo Judío- como la estrategia más sólida y sostenible en el largo plazo; la acción legal, que hoy se considera clave para sancionar conductas y generar disuasión efectiva; y la autoprotección.Gabriel Ben Tasgal ofrece un análisis claro y directo. En su diagnóstico advierte que no existen soluciones inmediatas, pero que lo que ocurre hoy marcará un cambio geopolítico global. Termina la entrevista con un potente mensaje: “El pueblo judío en Israel está en su momento de gloria. Nunca hemos estado tan bien como ahora. Nunca”.
Hasta un aumento de $370 por litro en gasolinas y $580 en diésel se anunció esta semana en nuestro país, lo que derivará en una mayor inflación y costo de vida.En este contexto las críticas a la dependencia mundial del petróleo toman más fuerza, dando espacio a acelerar la marcha hacia un nuevo sistema energético global. La innovación en esta materia está reduciendo el uso del petróleo en distintos sectores, lo que se refleja en la mayor compra de vehículos eléctricos o híbridos. De hecho, el año pasado en Europa las ventas de éstos superaron a las ventas de modelos a gasolina.Esto viene de la mano de sistemas de carga inalámbrica en carreteras y mejoras en baterías para reemplazar los motores de combustión. El aporte de IsraelIsrael, líder mundial en energía solar desde hace décadas, con grandes parques fotovoltaicos y proyectos termosolares en el desierto de Néguev, apunta a cubrir el 30% de su electricidad con energías renovables para 2030. El International Trade Administration (EE.UU.) destaca su plan de transporte, que aspira a una transición gradual a autos eléctricos y camiones de gas natural, lo que considera nada menos que la prohibición de importar coches de gasolina a partir de 2030.Considerando nuestra geografía, caracterizada por una radiación solar privilegiada en el norte, Israel puede transformarse en un referente tecnológico y un modelo de gestión, sobre todo de cara al Plan de Descarbonización, que apunta —entre otros objetivos— a eliminar las emisiones de los vehículos particulares para el año 2040.El almacenamiento de energía es otro desafío. En Israel, ZOOZ Power, está desarrollando un sistema que almacena energía mecánicamente y permite cargas ultra rápidas sin colapsar la red eléctrica. Soluciones como estas hacen posible operar estaciones de carga incluso en áreas donde la infraestructura eléctrica es limitada.El Jerusalem Post agrega otras iniciativas como TIGI Solar, que desarrolla colectores solares térmicos para producir calor a alta temperatura; Nostromo Energy, que fabrica sistemas de almacenamiento de energía térmica para enfriar edificios comerciales; y ZutaCore, que desarrolla tecnología de enfriamiento para chips en granjas de servidores, entre otros.Se suman otras tecnologías para áreas que demandan mayor energía, como transporte marítimo, aéreo e industria pesada, en donde el hidrógeno verde parecer ser una solución. Las compañías israelíes H2Pro (que recibió el respaldo de Bill Gates), HydroLite, QD-SOL y Purammon están desarrollando tecnologías basadas en este recurso.Estas tecnologías podrían ser complementarias a la estrategia nacional de hidrógeno en Chile.Así, Israel, junto con otros países que lideran la innovación tecnológica, está contribuyendo a un sistema energético más descentralizado y basado en la producción local, lo que permitirá reducir el poder geopolítico de los países exportadores de petróleo, que hoy aproblema al mundo.
Pesaj es la fiesta de la libertad y, probablemente, la que más inunda nuestra memoria cuando pensamos en los recuerdos de infancia. Esas mesas largas, llenas de comida, con aromas increíbles, llenas de familia, de melodías, donde claramente la identidad judía se expresaba en su máxima dimensión. Pesaj tiene que ver también con el presente, con el esfuerzo que cada uno de nosotros hace para tener un seder maravilloso y significativo para su familia.Y Pesaj tiene que ver con la historia del pueblo judío, porque habla de una gesta de liberación, probablemente la primera documentada, de un grupo de esclavos que sale a la libertad. En Pesaj está la mano de D-os en todo momento, desde que escucha el ruego de los judíos desde que identifica a Moshé como el encargado de sacarlos de Egipto; D-os está en la apertura del Mar Rojo; D-os está en el maná del desierto, en la nube que los conduce de día y en la columna de fuego que los conduce durante la noche; y D-os está en la ansiedad de todo ser humano por conseguir la libertad. Probablemente la fiesta que más se celebra en el pueblo judío es Pesaj. Tiene que ver con las particularidades de la comida, con las prohibiciones del jametz, las proezas de construir, con los pocos elementos que son kasher le Pesaj, algo maravilloso como son los manjares de la celebración. Tiene que ver con aprenderse los relatos, recordarlos y hacerlos viables para nuestros propios hijos. Porque la esencia de la libertad está en que cada generación tiene que sentirse como si hubiese salido de la esclavitud. Y la esencia de la libertad es que cada generación mejore y perfeccione la forma de definir esa libertad.Por eso el mandato es “be higadeta lebinja”: y le narrarás a tus hijos. De ahí la Hagadá, “be higadeta"; y la Hagadá es el resumen de la interpretación de generaciones que, una tras otra, vivenciaron y sintieron que Pesaj es sustancial para la vida judía. A toda mi querida comunidad, a toda mi familia extendida, que tantos años hemos compartido cosas hermosas y también difíciles, pero que siempre hemos estado juntos, les deseo Pesaj kasher vesameaj. Un Pesaj donde podamos reencontrarnos con esa linda sensación de libertad que nos permite respirar profundo. Que podamos reencontrarnos con esos signos de identidad de las cuatro preguntas, de las cuatro copas, que podamos distinguir en esta celebración aquellas memorias tan ricas que tenemos y que no queremos olvidar jamás. En síntesis, que seamos libres y que disfrutemos de un hermoso Pesaj.
El 31 de marzo de 1492, los Reyes Católicos —Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón— tomaron una decisión que cambiaría profundamente la historia de España. Ese día firmaron el Edicto de Granada, también llamado Decreto de la Alhambra. Con este decreto, se ordenaba la expulsión de todos los judíos que no aceptaran convertirse al cristianismo. Durante mucho tiempo, judíos, cristianos y musulmanes convivieron en la península ibérica con distintos niveles de estabilidad. Sin embargo, hacia finales del siglo XV esa convivencia empezó a tensarse cada vez más, hasta dar paso a un clima de creciente intolerancia religiosa, debiendo circunscribirse a barrios segregados y a usar distintivos en su ropa.En ese contexto surgió primero la Inquisición, establecida en 1478 para vigilar y castigar la herejía, especialmente entre judíos conversos que podían ser influenciados por comunidades judías para “judeizarse”. Así, la expulsión sería la solución para garantizar la unidad religiosa del reino tras la conquista de Granada.El plazo estipulado por el Edicto para abandonar el territorio fue el 31 de julio de 1492, que coincidió con el 9 de Av (Tishá B'Av), día de duelo judío por la destrucción del Primer y Segundo Templo de Jerusalem, entre otras tragedias.Esta fecha marcó definitivamente el fin de siglos de presencia judía en la península ibérica y dio paso a una de las diásporas más significativas y recordadas en la historia del pueblo judío.Contenido El Edicto de Granada establecía medidas estrictas y definitivas. Todos los judíos, sin excepción de edad, origen o condición, debían abandonar los territorios de Castilla y Aragón antes de finales de julio de 1492, plazo que posteriormente se extendió hasta agosto. Quienes se rebelaran enfrentaban la pena de muerte y la confiscación de sus bienes. Aunque el decreto no lo expresaba abiertamente, ofrecía la alternativa de convertirse al cristianismo. Muchos judíos optaron por bautizarse para permanecer en España, mientras que otros prefirieron el exilio. Diáspora sefaradí A los expulsados se les permitió vender sus propiedades, pero no podían llevar consigo oro, plata ni moneda acuñada, lo que provocó pérdidas económicas significativas y abusos durante el proceso de salida. Este éxodo forzado dio origen a la diáspora sefaradí, nombre derivado de “Sefarad”, término hebreo para España.Los judíos sefaradíes se dispersaron por el norte de África, Portugal, Italia, los Países Bajos y, especialmente, el Imperio Otomano, donde fueron recibidos con mayor tolerancia. Muchos también llegaron a América, particularmente en los primeros años de la colonización, cuando la Inquisición aún no estaba plenamente establecida en el continente.Consecuencias económicas y culturalesDiversos historiadores coinciden en que la salida de los judíos de España generó un debilitamiento de ciertos sectores económicos como el comercio, las finanzas y la medicina, entre otras áreas.Por otra parte, la convivencia entre religiones había dado lugar a importantes avances en filosofía, ciencia y literatura. La expulsión implicó la desaparición de este desarrollo que había florecido durante siglos en toda la península. Como resultado, en la región terminó la multiculturalidad medieval para dar paso a la uniformidad religiosa.El camino al “Nuevo Mundo” Aunque los Reyes prohibieron el paso de judíos a sus colonias, muchos conversos llegaron a lo que hoy es Latinoamérica durante los primeros años de la conquista.Figuras centrales de la exploración, como Cristóbal Colón, han sido objeto de estudios que sugieren un posible origen judío o vínculos con familias conversas. Más allá de este debate, lo cierto es que sus expediciones incluyeron a personas de ascendencia judía, reflejando una presencia que, aunque muchas veces invisibilizada, fue parte del proceso de descubrimiento y conquista.En la expedición de Hernán Cortés, por ejemplo, se ha documentado la presencia de hombres como Hernando Alonso, Gonzalo (o Francisco) de Morales y Diego de Ocaña, algunos de los cuales terminaron siendo perseguidos y ejecutados por la Inquisición en 1528. Estos casos evidencian que, incluso en zonas apartadas, el peligro no desaparecía completamente.Más cerca de lo que hoy es Chile, también hubo presencia de conversos. Según el historiador Günter Böhm, varios descendientes de judíos estuvieron entre los primeros conquistadores que llegaron a este territorio. Entre ellos se mencionan nombres como Diego García de Cáceres, quien llegó a ser alcalde de Santiago, Francisco de Gudiel, uno de los fundadores de Concepción y Pedro de Omepezoa (o Homem de Pessoa), quien alcanzó posiciones de gobierno en distintas regiones del imperio español en América.Otros ejemplos notables son Alonso Álvarez, Juan Serrano, Pedro de Salcedo y Rodrigo de Oroño, este último teniente general en la expedición de Diego de Almagro.Estos casos demuestran que —pese a la presión religiosa que los obligó a mantenerse en silencio— los judíos tienen presencia en Chile desde el siglo XVI.El orgullo sefaradíLa expulsión de 1492 fue declarada inválida por el gobierno español cinco siglos después, el 16 de diciembre de 1968, tras la Ley de Libertad Religiosa de 1967 y con motivo de la inauguración de la Sinagoga de Madrid. Fue revocado definitivamente el 1 de abril de 1992 por el rey Juan Carlos I. Actualmente, ciudades como Toledo, Girona, Segovia o Córdoba son parte de la Red de Juderías de España, que busca preservar este legado histórico.Dondequiera que se establecieran, los sefaradíes conservaron su lengua -el ladino- sus tradiciones, gastronomía y música, y una memoria muy viva de su origen.El Edicto de Granada, un símbolo histórico de intolerancia, marcó el final de una época en España, así como el inicio de una vida judía en distintas latitudes, incluyendo Latinoamérica, reflejando la inquebrantable resiliencia del pueblo judío. ___________Súmate a la “Travesía Sefarad”Para conocer de cerca esta historia, el Círculo Israelita invita a ser parte de la “Travesía Sefarad”, una experiencia única para recorrer la historia, las huellas y la memoria del judaísmo en España y Portugal. Este viaje conecta pasado y presente a través de ciudades, relatos y vivencias que siguen latiendo hasta hoy; un recorrido lleno de historia, sentido y judaísmo.Para solicitar más información, escribe a vivi@cis.cl
Richard Axel nació el 2 de julio de 1946, en Nueva York, y se crió en Brooklyn en el seno de una familia de inmigrantes judíos polacos, donde su padre trabajaba como sastre. Se graduó del Stuyvesant High School en 1963, y se doctoró en 1970 en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore, de donde pasó a investigar en el Instituto de Investigación del Cáncer de la Universidad de Columbia y en el Instituto Nacional de Salud. En 1969, recibió el premio de investigación de la Sociedad Médica Johns Hopkins.Junto a la doctora Linda Buck iniciaron sus estudios en equipo cuando ella era una investigadora posdoctoral en el grupo de Axel en la Universidad de Columbia. Ambos decidieron no buscar las proteínas receptoras de olores, sino los genes que contenían las instrucciones para producirlas. Después de varios intentos fallidos, en 1991 encontraron los genes que permitieron estudiar el sentido del olfato mediante técnicas modernas de biología molecular y celular, y comprender cómo el cerebro distingue entre los olores. Además, su descubrimiento sirvió de base para identificar los genes de proteínas receptoras en otras especies. Hasta la década de los noventa, cuando Axel y Buck presentaron sus resultados, el olfato había sido uno de los sentidos más enigmáticos. Las investigaciones se centraban sobre todo en analizar la audición y la visión, considerados sistemas sensoriales aparentemente más vitales. Los dos científicos revolucionaron este campo de estudio al ser los primeros en utilizar la metodología molecular para determinar el funcionamiento de este sentido. Ambos descubrieron la existencia de unos 1000 genes que funcionan como receptores olfativos, capaces de reconocer y memorizar aproximadamente 10 mil sustancias odoríferas conocidas. Cada célula olfativa está especializada en identificar un número concreto de olores, cuya señal se transmite al cerebro mediante impulsos eléctricos. Todos los receptores son proteínas relacionadas entre sí, pero difieren en pequeños detalles. Cada receptor consiste en una cadena de aminoácidos anclada a la membrana celular, que la atraviesa siete veces.El Instituto Karolinska de Estocolmo les concedió en 2004 el Premio Nobel de Medicina y Fisiología, por sus trabajos para desentrañar el misterio del sentido del olfato. Fue galardonado por la Academia de las Ciencias de Nueva York en 1984. Entre otros, también recibió el premio a la Excelencia en Ciencia y Tecnología de la ciudad de Nueva York y la medalla de la Academia de Medicina de Nueva York por su contribución a las ciencias biomédicas. Junto con la doctora Linda Buck, obtuvo el galardón Unilever Science y el premio de neurociencia Perl/UNC. Es miembro de la Academia Nacional de las Ciencias, de la Academia Americana de las Artes y las Ciencias y de la Sociedad Filosófica Americana.Está casado con su colega Cornelia Bargmann. Antes lo estuvo con Ann Axel, trabajadora social en el Centro Médico de la Universidad de Columbia. Richard Axel se identifica como un orgulloso judío estadounidense. Su crianza estuvo marcada por la calidez familiar en Brooklyn, aunque alejada de una práctica religiosa estricta. Se identifica fuertemente con su herencia judía y su contexto como neoyorquino. Aunque creció en un hogar "vacío de libros, arte o música", sus padres fomentaron un profundo respeto por el aprendizaje. Axel, junto con otros científicos de origen judío, ha expresado que los factores religiosos no deben limitar la ciencia.
En distintas épocas, hay personas que enriquecen nuestra relación con el pasado. Con ese espíritu recordamos hoy a Isaac Frenkel Rosenberg (1931–2024), cuya vida refleja un constante diálogo entre lo foráneo y el ethos local.Nacido en Chile e hijo de inmigrantes judíos ucranianos, Frenkel creció en un entorno donde la cultura, la comunidad y el compromiso social marcaron profundamente su formación. Desde joven mostró inquietudes tanto sociales como artísticas. Siendo estudiante del Instituto Nacional, participó en la organización de una de las primeras huelgas estudiantiles del establecimiento en 1949, lo que evidenció tempranamente su interés por la participación cívica y la defensa de sus convicciones.A los 12 años ya cantaba en actividades públicas y obtuvo reconocimiento como intérprete. Su vínculo con la música lo acompañó toda la vida. Desarrolló una profunda sensibilidad musical, influido tanto por la tradición judía como por la música popular presente en su entorno familiar.Uno de sus mayores aportes fue su rol como mecenas de la música en Chile. Desde la Fundación Beethoven, institución que llegó a dirigir, impulsó importantes iniciativas para acercar la música clásica a la comunidad. Entre ellas destaca la histórica visita de la Orquesta Filarmónica de Israel en 1995, un hito que no solo permitió al público acceder a una de las agrupaciones más prestigiosas del mundo, sino que también abrió espacios formativos para jóvenes músicos a través de clases magistrales gratuitas.Frenkel entendió la cultura como un puente de encuentro entre las personas. Su trabajo no estuvo motivado por el lucro, sino por la convicción de que el acceso a la música y a las artes debía ser amplio e inclusivo. En este sentido, promovió activamente la participación de estudiantes y las profesores, impulsando una visión democratizadora del arte. Su compromiso fue profundamente vital, basado en la convicción de la igualdad entre personas y en la necesidad de brindar oportunidades a quienes lo requieren.Entre sus contribuciones destaca también el rescate sonoro del salmo sinfónico El Rey David de Arthur Honegger, dirigido por Víctor Tevah y narrado por Roberto Parada en la década de 1950. Esta grabación, editada en 1998, se convirtió en el primer registro de valor histórico del Archivo Sonoro de la Universidad de Chile y fue concebida como un homenaje a los 50 años del Estado de Israel.En el ámbito comunitario, ocupó cargos relevantes a nivel internacional en organizaciones como B’nai B’rith, lo que le permitió establecer vínculos con importantes líderes políticos y culturales.Isaac Frenkel fue, en definitiva, un gestor cultural comprometido que impulsó proyectos de alto nivel y dejó una huella duradera en el desarrollo de la música en Chile. Su trayectoria demuestra que la pasión, la perseverancia y el sentido de comunidad pueden transformar el acceso a la cultura y enriquecer la vida de las personas. En 2020 como gesto final de coherencia con su vida y su compromiso con la memoria, donó en vida todo su legado documental al Archivo, donde hoy puede ser consultado por la sociedad.
Al iniciar el Zoom se reconoce el ritmo tan distintivo que hizo de Ricardo Israel una de las voces más influyentes del análisis internacional en la radio chilena, hasta 2008, cuando fue candidato a alcalde por Santiago y posteriormente candidato presidencial (2013). Hoy reside en Florida, EE. UU., vinculado al Interamerican Institute for Democracy, donde continúa escribiendo columnas y publicando libros. El más reciente es “En defensa de Israel”.Fue una larga e iluminadora conversación —difícil de condensar en este espacio— con el destacado abogado de la Universidad de Chile, licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona, magíster en Latin American Government and Politics y doctor en Ciencia Política por la Universidad de Essex (Inglaterra).Antes de hablar del libro, Ricardo Israel recuerda su historia personal, que comenzó en la ciudad de Los Ángeles, Chile, donde existía una pequeña comunidad judía. En 1973, recién egresado de Derecho en la Universidad de Chile, fue detenido. Luego vivió el exilio y, de regreso al país en 1981, participó en la Comisión Chilena de Derechos Humanos y se integró al Instituto de Ciencia Política de la Universidad de Chile, del que llegaría a ser director.Es un judío orgulloso de su tradición “miti -mota” (sic), con un abuelo materno que habló español como alemán toda su vida, y el paterno, de Esmirna, que nunca dejó de hablar ladino. “Esa amplitud ha acompañado mi carrera y mis análisis”, explica. También declara que, a lo largo de su vida, ha experimentado la judeofobia en distintas instancias. La que más le duele probablemente es su salida de la universidad de Chile: “Fue una expresión de antisemitismo muy violento”, indica.Una identidad reafirmadaEn esa línea dice que, tras el ataque de Hamás a Israel, hizo algo que nunca había hecho: ponerse una kipá y usar un jai para autoafirmarse públicamente. Sobre su último libro “En defensa de Israel” dice: “El 7 de octubre es mi cumpleaños y quedé tan impresionado que decidí escribirlo el mismo 8 de octubre”.El libro examina la guerra en múltiples frentes, incluyendo el de la propaganda, y el aumento de la judeofobia; desmonta mentiras, cuestiona la narrativa que presenta a Israel como una potencia colonial y defiende su derecho a existir y a garantizar su seguridad.Considerando lo que ha vivido Israel, ¿Por qué hay que salir en su defensa?No deberíamos, pero eso es lo que hay, y ante eso debemos reaccionar. Lo que ocurrió fue enorme, y también lo que logró Israel. Esta es la segunda guerra más importante de su historia después de la Guerra de la Independencia, cuando muchos pensaban que el país no sobreviviría. Militarmente, lo que logró ahora fue incluso más complejo que la Guerra de los Seis Días.Yo califico a Israel como la madre de todo Estado. Si hay un Estado con continuidad histórica —y ni siquiera los chinos pueden decir lo mismo— es el judío: mismo idioma, mismo pueblo y todas las características de un Estado por miles de años.Solo hay algo de tanta duración: la judeofobia.Entonces abordar un fenómeno de miles de años es una pérdida de tiempo. Yo prefiero partir en la inversa: por el orgullo que uno siente por un Estado judío tan próspero, tan poderoso que ganó una guerra en siete frentes con una superioridad aérea, sobre Irán y todo el Medio Oriente. Mas aún: Israel es poderoso también por la tecnología, la cantidad de orquestas, ballet, sinfónicas, museos, y la lectoría de libros, entre otros. Esos son los índices que marcan el orgullo de Israel y que a mí me dejan tranquilo. Entonces, a Israel hay que defenderlo como lo que es no tenemos que estar pendientes de que actúe según lo que determinan los que nos odian. La guerra y la narrativa¿Por qué la narrativa anti-Israel tiene tanto éxito? Porque ha ocupado el espacio que tuvo el proletariado en el marxismo clásico.En el siglo pasado, el proletariado era el portador de la historia. Hoy el wokismo ha adoptado otras banderas, como la liberación de Palestina o la causa indígena.En ese marco, Israel terminó ocupando el lugar simbólico que antes tenían los burgueses frente al proletariado. Y en ese esquema no importa demasiado lo que uno haga o diga.El rol de las comunidades judíasLe preguntamos cómo es posible quedar impávidos cuando la propaganda está dominando el relato; su respuesta alude a las comunidades judías de la diáspora.Israel ganó la guerra en siete frentes, pero perdió en el octavo: el de la propaganda. En nada ha fracasado tanto como en eso, y debe corregirlo. Pero también se necesita la colaboración de las comunidades judías.Para mí, el ejemplo a seguir son los afroamericanos. Como ellos dicen —y son los únicos que lo dicen—: “a nosotros no nos hubiera pasado lo mismo, porque ya no nos pasó”.A pesar de su historia de discriminación, hoy casi nadie se atreve a enfrentarlos. Martin Luther King, que era un distinguido prosionista, decía que el ejemplo de su lucha eran los judíos. Yo creo que hoy nosotros podemos aprender de ellos.Eso significa acudir a los tribunales todas las veces que sea necesario.Un ejemplo fue Inglaterra: frente a reiterados episodios antisemitas, la presión de la comunidad terminó debilitando el liderazgo laborista de Jeremy Corbyn.Entonces hay mucho que hacer todavía, y lo primero, es no tener complejos y acudir a los tribunales todas las veces que sea necesario.Ricardo Israel “hace falta”Después de un par de décadas fuera de Chile, Ricardo Israel es una voz que “hace falta”, su análisis es necesario cuando los temas internacionales son un segmento que muchas veces parecen un anecdotario en televisión. Su libro invita a comprender mejor el conflicto, cuestionar narrativas instaladas y reafirmar la identidad judía, destacando el lugar que Israel ocupa en el mundo.Para quienes buscan su solidez, es recomendable seguirlo en Infobae y en su quehacer en el Interamerican Institute for Democracy.
Roy Jay Glauber nació en Nueva York el 1 de septiembre de 1925, hijo de Emanuel B. Glauber y Felicia Fox, ambos judíos. Fue parte de la promoción 1941 de la Escuela Secundaria de Ciencias del Bronx. Con doce años ya había fabricado su propio telescopio, que aún conservaba, y un aparato que polarizaba la luz. Por algo relacionado con aquello, la teoría sobre cómo contar fotones, recibió el Nobel casi 70 años después. Realizó sus estudios en la Universidad de Harvard. Tras su segundo año, fue reclutado para trabajar en el Proyecto Manhattan, donde, a los 18 años, fue uno de los científicos más jóvenes del Laboratorio Nacional de Los Álamos. Su trabajo consistió en calcular la masa crítica de la bomba atómica. Tras dos años en Los Álamos, regresó a Harvard, donde obtuvo su licenciatura en 1946 y su doctorado en 1949. La investigación de Glauber abordó problemas en diversas áreas de la óptica cuántica, campo que, en términos generales, estudia las interacciones electrodinámicas cuánticas de la luz y la materia. También trabajó en diversos temas de la teoría de colisiones de alta energía, incluyendo el análisis de colisiones de hadrones y la correlación estadística de partículas producidas en reacciones de alta energía. En sus resultados, publicados en 1963, Roy Glauber estableció las bases de la óptica cuántica mostrando que la teoría cuántica rige el campo de la óptica. Pudo explicar las diferencias fundamentales entre fuentes cálidas de luz, como las ampolletas eléctricas, con una mezcla de frecuencias y fases, y los láseres que dan una frecuencia y fase concretas. Sus últimas investigaciones fueron estudiar los átomos ultrafríos, un estado de la materia gobernado por una matemática muy extraña en la que aparecen cantidades cuyo cuadrado es cero.Glauber recibió la Medalla Albert A. Michelson del Instituto Franklin de Filadelfia, el Premio Max Born de la Sociedad Óptica de América, el Premio Dannie Heineman de Física Matemática de la Sociedad Americana de Física y compartió el Premio Nobel de Física de 2005. Glauber recibió la Medalla de Oro del CSIC de España, y fue nombrado Miembro Extranjero de la Royal Society. Durante muchos años Glauber participó en las ceremonias de los Premios Ig Nobel, parodias de los auténticos premios Nobel, que reconocen los logros que primero hacen reír a la gente y luego la hacen pensar. Se perdió la ceremonia de 2005, ya que le entregaban el Premio Nobel de Física.Roy J. Glauber es ampliamente citado en registros de la comunidad científica como uno de los numerosos físicos judíos que han recibido el Nobel. En su discurso del Premio Nobel, Glauber hizo una referencia humorística mezclando la ciencia con sus raíces al comentar que los "cuantos de luz" han existido desde que el Señor dijo: "Hágase la electrodinámica cuántica", lo cual describió como una "traducción moderna del hebreo".Tras su fallecimiento el 26 de diciembre de 2018 a los 93 años en Newton, Massachusetts, se llevó a cabo un entierro privado coordinado por una funeraria especializada en servicios para la comunidad judía. Estuvo casado con Patricia L. Glauber, con quien tuvo dos hijos, aunque posteriormente se divorciaron. Glauber es recordado principalmente por sus contribuciones fundamentales a la óptica cuántica, pero su identidad judía forma parte integral de su biografía como científico estadounidense del siglo XX.
La Contraloría General de la República instruyó a los municipios de Puente Alto y La Cisterna no volver a izar la bandera del Estado de Palestina, tras lo ocurrido en dependencias municipales durante 2025.A través de un oficio de la División de Gobiernos Regionales y Municipalidades, el ente fiscalizador se pronunció luego de que dos personas, bajo reserva de identidad, solicitaran revisar dichos actos.Según el documento, el 23 de junio de 2025 se realizó el izamiento tanto en el frontis del edificio consistorial de Puente Alto como en el Centro Cultural Juan Estay.Al día siguiente, se llevó a cabo un acto similar en el frontis del edificio consistorial del municipio de La Cisterna.Contraloría sobre el izamiento de bandera de Palestina en Puente Alto y La CisternaLas municipalidades argumentaron “que la actividad realizada consistió en la visita protocolar de la embajadora que señalan, con el objetivo de promover la integración de la comunidad extranjera en las respectivas comunas“.En una publicación realizada el 25 de junio en la cuenta de la Embajada del Estado de Palestina en Chile, señalaron que la bandera que fue izada en La Cisterna fue “en solidaridad y apoyo frente al sufrimiento del Pueblo Palestino”.En la instancia de La Cisterna participaron la embajadora Vera Baboun, el alcalde Joel Olmos, la diputada Lorena Pizarro y los concejales Mónica Quezada, Alejandro Urrutia y Carola Espíndola, entre otros asistentes.El gesto simbólico había sido aprobado previamente por el Concejo Municipal de La Cisterna el 19 de junio.Por su parte, Contraloría concluyó que el izamiento de la aludida bandera extranjera no resultaba procedente. Esto se debió a que se llevó a cabo en un bien municipal y eso no guarda relación con el cumplimiento de un fin institucional.Por ello, el organismo contralor concluyó que las dos municipalidades “deben arbitrar las medidas necesarias para evitar la reiteración del uso de dependencias municipales en actos ajenos a los fines propios de los municipios, como lo es el izamiento de un pabellón extranjero”.
En un conversatorio marcado por la reflexión y el análisis del escenario actual, el embajador de Israel abordó tanto el contexto internacional como los desafíos que enfrenta hoy la sociedad israelí, junto con el rol que deben asumir las comunidades judías en la diáspora.Uno de los puntos más relevantes fue la referencia al liderazgo político en Israel y el complejo escenario que atraviesa el país. En ese marco, se explicó que el actual conflicto no se entiende únicamente como una confrontación entre Estados, sino como una guerra contra el régimen iraní, considerado una amenaza estratégica. Esta visión coincide con lo planteado por diversas autoridades israelíes, quienes han señalado que el objetivo es debilitar o, incluso, generar un cambio en dicho régimen.Junto con ello, se analizó la actualidad de la sociedad israelí, destacando las tensiones internas, los desafíos en materia de cohesión social y la necesidad de proyectar una visión de futuro que fortalezca la educación y la convivencia. Más allá del análisis internacional, el encuentro puso un fuerte énfasis en el rol de la comunidad judía en Chile. Se destacó la importancia de avanzar hacia una mayor participación en la vida pública y política, entendiendo que la representación y la incidencia son claves para fortalecer la voz comunitaria.En este contexto, el embajador valoró especialmente el activismo solidario de la comunidad, subrayando que forma parte esencial de los valores judíos: estar presentes cuando el país lo necesita, especialmente en momentos de crisis o catástrofes. Asimismo, se hizo un llamado a enfrentar el antisemitismo con decisión, no solo desde lo discursivo, sino también a través de acciones concretas y herramientas legales. En paralelo, se relevó la importancia de promover espacios de diálogo que permitan construir puentes y fortalecer la convivencia.Finalmente, el conversatorio dejó como mensaje central la necesidad de una comunidad unida, activa y consciente de su rol, capaz de combinar identidad, pensamiento crítico y compromiso con la sociedad en la que está inserta.
El 17 de marzo de 1992 un devastador atentado destruyó la sede de la Embajada de Israel en Buenos Aires, dejando a una veintena de personas asesinadas y 242 heridos. Fue el primer gran atentado del fundamentalismo islámico en suelo argentino y anticipó, de manera trágica, lo que ocurriría dos años más tarde con el ataque a la AMIA.Aquel martes, una camioneta cargada con explosivos fue detonada frente al edificio diplomático, ubicado en la calle Arroyo. En segundos, la explosión redujo la embajada a escombros y afectó también a edificios vecinos, una iglesia católica y una escuela. Entre las víctimas hubo diplomáticos israelíes, empleados argentinos, transeúntes y niños que se encontraban en las cercanías. La brutalidad del ataque reveló una nueva realidad: el terrorismo internacional había llegado al Cono Sur. Las investigaciones que siguieron apuntaron a una misma dirección: Hezbolá habría ejecutado el atentado por orden del entonces líder supremo iraní Alí Jameneí.La lógica del atentado respondía a una estrategia que ya comenzaba a consolidarse en distintas partes del mundo: atacar objetivos judíos o israelíes fuera de Medio Oriente como forma de proyectar el poder de grupos radicales. Esa misma estrategia encontraría su expresión más dramática en 1994: el atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), cuando un coche bomba derrumbó el edificio, dejando 85 muertos y más de 300 heridos, convirtiéndose en el atentado terrorista más sangriento de la historia argentina. Las investigaciones posteriores volvieron a señalar a Irán y a Hezbolá como responsables.Tres décadas después, ambos atentados siguen siendo una herida abierta. Las víctimas y sus familias continúan esperando justicia en medio de una historia marcada por irregularidades judiciales, encubrimientos y largos años de impunidad, incluido el caso del fiscal Alberto Nisman, a quien algunos han denominado la ‘víctima 86’”. Cada aniversario convoca a sobrevivientes, familiares y ciudadanos que se niegan a olvidar. Hoy, en medio de una guerra abierta entre Israel y el régimen iraní, aquellos atentados vuelven a recordarnos que el terrorismo internacional está presente en nuestro continente hace más de tres décadas. Más aún: la semana pasada, Irán anunció que los cuerpos diplomáticos israelíes en todo el mundo podrían convertirse en “objetivos legítimos” en caso de que Israel ataque instalaciones diplomáticas iraníes en el Líbano. La advertencia generó preocupación internacional, especialmente en la embajada de Israel en Argentina, ante lo cual, el gobierno reforzó su seguridad. Esto no es nuevo. Diversos analistas han advertido la presencia de redes vinculadas a Hezbolá en América Latina, especialmente en la llamada Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay, así como en Venezuela. Chile también ha sido mencionado. Patricia Bullrich y Marco Rubio han planteado públicamente preocupaciones sobre actividades del grupo en el país. En respuesta a estas inquietudes, en 2025 la Cámara de Diputadas y Diputados de Chile aprobó una iniciativa solicitando al presidente Gabriel Boric reconocer formalmente a Hezbolá como organización terrorista y reforzar la cooperación internacional para prevenir cualquier intento de actividad de este grupo en territorio chileno. Aquello no prosperó.Los atentados de 1992 y 1994 en Argentina no fueron solo ataques contra objetivos israelíes o judíos. Fueron también ataques contra Argentina, contra su convivencia democrática y contra la idea de que comunidades diversas pueden vivir juntas en paz.Treinta y cuatro años después del atentado a la embajada, la memoria sigue siendo un acto de responsabilidad colectiva. Recordar es rebelarse contra la impunidad y entender que el terrorismo es una amenaza real y permanente.
Elinor Ostrom nació en California el 7 de agosto de 1933, hija de Adrian Awan, judío, diseñador, y Leah Hopkins, música, protestante, que se separaron cuando Elinor era niña. Nació, creció y vivió junto a su madre en la pobreza durante la Gran Depresión Económica de 1929. De su madre aprendió a cultivar hortalizas y a preparar conservas para ahorrar dinero. Pudo asistir a una escuela secundaria en Beverly Hills y recibir una buena educación; participó en el equipo de debate, lo cual favoreció su habilidad en la argumentación, la crítica y a superar su tartamudez. Aunque no tenía apoyo económico de su madre, Ostrom consiguió un B.A. con honores en ciencia política en la UCLA en 1954. Fue la primera en su familia en tener un título universitario. En esa época, una mujer no tenía grandes aspiraciones laborales; sin embargo, logró ser contratada a los 21 años en una empresa que exportaba productos electrónicos.En 1957 regresó a la UCLA para cursar un posgrado, mientras trabajaba en una oficina de personal de dicha universidad. Durante el posgrado cursó un seminario que era supervisado por Vincent Ostrom, con quien contrajo matrimonio en 1963. Recibió un M.A. en 1962 y el doctorado en 1965, ambos en la UCLA en ciencia política. En 1965, Elinor y Vicent se mudaron a Bloomington, Indiana. Ahí se convirtió en catedrática. Junto a su esposo comenzó un coloquio informal que se convirtió en el Taller de Teoría Política y Análisis de Políticas, que atraería a muchos investigadores. A comienzos de los años 70, su equipo comenzó a estudiar la organización policial en 80 áreas metropolitanas, en los que hacían recorridos con patrulleros de la policía, recogiendo datos y entrevistando a peatones. El estudio concluyó que contar con un gran volumen de efectivos no hace que el trabajo sea mejor. Ostrom fue una de las más destacadas en el área de recursos compartidos o bienes comunes, en particular, cómo los seres humanos interactúan para mantener a largo plazo bosques, pesca, sistemas de irrigación, pastizales, etc. Ostrom estudió la manera como las comunidades han instituido prácticas que han permitido la preservación de recursos comunes y evitado la degradación del entorno.En 2009 se convirtió en la primera mujer en ganar el Premio Nobel de Economía, lo que significó un homenaje público al rigor, la trayectoria y la creatividad intelectual de una mujer que era politóloga, además de su enfoque interdisciplinario y su impresionante producción de cientos de publicaciones que divulgaban sus investigaciones sobre los bienes comunes. Además, editó numerosos libros de ciencia política y administración pública. En el momento de su muerte, en 2012, se desempeñaba como Investigadora Senior y directora del Taller que creó.Elinor tuvo una relación compleja y bicultural con la religión debido a su origen familiar mixto. Durante su infancia, asistía a una iglesia protestante con su madre, pero pasaba los fines de semana con la familia judía de su padre. Ostrom recordaba con afecto las cenas de Shabat en casa de su tía judía, quien mantenía un hogar kosher. Ostrom sufrió acoso antisemita durante su etapa escolar. Relató que otros niños la rodeaban y le gritaban insultos por el origen de su padre. Estas experiencias de discriminación influyeron en su enfoque hacia el estudio de comunidades locales y grupos marginados.
Los cambios de gobierno siempre representan una oportunidad para mirar el futuro con una perspectiva renovada, particularmente cuando las relaciones entre los países han pasado momentos complejos. Producto de una serie de acciones en el plano bilateral y ciertos alineamientos multilaterales adoptados por Chile, las relaciones con Israel pasaron por un paréntesis alejado de su historia y tradición.No es el momento de ahondar en las desavenencias pasadas, sino de trabajar por la normalización de las relaciones, pensando especialmente en los desafíos que tienen ambos países y en las necesidades e intereses de sus pueblos. Israel y Chile comparten una historia de cooperación de casi ocho décadas, que se ha caracterizado por la amistad diplomática, el intercambio de conocimiento, el respeto a la democracia y los derechos humanos, y una vocación común por innovar para un mundo mejor.Aunque geográficamente distantes, Israel y Chile comparten rasgos que han marcado su desarrollo: aislamiento geográfico, territorios con condiciones climáticas desafiantes, procesos migratorios complejos, desafíos de seguridad, vocación por la ciencia y la tecnología, y sociedades activas en causas de equidad, educación, justicia social y conservación ambiental.De esta forma, el camino ya recorrido, puede ser una base sólida para seguir avanzando en los desafíos comunes. Por ejemplo, la cooperación tecnológica ha sido uno de los pilares del vínculo. Israel es reconocido mundialmente por su ecosistema de investigación, desarrollo e innovación, y existen amplias posibilidades de ampliar programas conjuntos entre instituciones científicas y organismos dedicados al fomento de la innovación.En otro ámbito, la experiencia israelí en gestión eficiente del agua, integración de energías renovables y desarrollo de soluciones tecnológicas para la agricultura han sido durante años un puente para el desarrollo y el progreso, constituyendo elementos claves frente a la crisis hídrica que no da tregua.Algo similar ocurre en el mundo de la minería, donde la integración de tecnologías de gestión hídrica, energías solares y sistemas avanzados de tratamiento de agua ofrece una solución ampliamente apreciada en la mayor industria chilena.En el sector de la salud pública y la gestión de emergencias, la cooperación también tiene un enorme historial y potencial. Israel ha desarrollado capacidades relevantes en telemedicina y en medicina de catástrofes, áreas particularmente importantes para países que enfrentan emergencias naturales con frecuencia, desde terremotos hasta incendios forestales.La cooperación también se extiende a áreas como seguridad pública y ciberseguridad, la cooperación puede contribuir al fortalecimiento de capacidades frente a desafíos globales cada vez más complejos, como el narcotráfico y el crimen organizado.La relación entre Israel y Chile no se limita a la diplomacia tradicional. Es, sobre todo, una relación de cooperación práctica, basada en la convicción de que el intercambio de conocimientos, experiencias, modelos y tecnologías puede generar beneficios concretos para ambas sociedades.En un mundo marcado por cambios acelerados, transformaciones tecnológicas, y desafíos climáticos, migratorios y de seguridad, las alianzas basadas en la innovación y el desarrollo adquieren un valor especial. El nuevo ciclo político que se abre en Chile puede ofrecer una oportunidad propicia para profundizar las relaciones con Israel, retomar con fuerza los canales de cooperación internacional y explorar nuevas áreas de trabajo conjunto.
Como cada año, en el Día Internacional de la Mujer, la comunidad judía se reunió para celebrar, reconocer y valorar el aporte de las mujeres que, desde distintos ámbitos, hacen contribuciones al país y a la vida comunitaria.El rabino Eduardo Waingortin y Ezequiel Klas representaron al Círculo Israelita de Santiago (Mercaz) en este encuentro que reunió a distintas instituciones judías, y que además tuvo a dos protagonistas. Se trata de María del Pilar Cruz, directora de Extensión Cultural del Mercaz, quien junto a Sharoni Rosenberg, ofrecieron una inspiradora charla sobre liderazgo, compromiso y el rol de la mujer en la construcción de comunidad.Además, Ely Rothfeld, perteneciente al voluntariado “TuComunidad”, y fundadora de “Contigo” —hoy Fundación Contigo Tzedaká—, recibió un reconocimiento como una de las Mujeres Destacadas 2026.Tauba Müller, Sarah Russo y Olga Báscoli también fueron reconocidas por su trabajo y dedicación. Por su parte, Mery Nachari, presidenta de la Comunidad Sefaradí, fue distinguida por su liderazgo y por impulsar durante años esta instancia intercomunitaria que refleja un espíritu de unidad.La jornada concluyó con un momento de celebración y alegría, acompañado por las voces de María José Lechuga y Sandra Verdugo, cerrando así un encuentro marcado por la emoción, el reconocimiento y el fortalecimiento de nuestros vínculos comunitarios.-----------Recuadro 1Entrevista a Ely Rothfeld, mujer destacada por su liderazgo solidario¿Qué significa este reconocimiento para ti? Estoy súper contenta y agradecida que me hayan premiado, pero siento que es como producto del trabajo de un super equipo: todas mujeres de la directiva, y un equipo grande que está detrás, que hace mucho, y que además tiene la mejor voluntad y se deja liderar. Entonces estoy súper contenta; recibo el premio en lo personal, y un poco en reconocimiento de todo el trabajo que hizo mi mamá, que yo siento que seguí su posta, y también en representación de todo el equipo.¿Fue Sorpresa el Premio?Sí, fue sorpresa, yo no pensé que me iban a distinguir a mí. Pensé que nos iban a mencionar a nosotras como Fundación Contigo y que íbamos a subir, no todas, pero las que podíamos llegar. La Andrea Arueste me insistió mucho en que yo fuera; como yo coordino el equipo no me pareció que fuera tan raro que me insistiera. Ahí nos sentamos todas juntas y de repente empiezan a nombrar de a una y ¡wow! Claro que fue sorpresa.¿Algo que quieras compartir?Estoy súper contenta, súper agradecida del Mercaz que me nominó. Pensábamos que éramos invisibles y en realidad no, no lo éramos, entonces es lindo tener ese reconocimiento. Ojalá que esto también nos dé visibilidad como fundación y podamos seguir creciendo y haciendo más proyectos que nos traigan alegría y acercamiento a la comunidad de Lo Barnechea.Recuadro 2Palabras de Vivian Kremer, Directora del Voluntariado del Círculo Israelita para Ely RothfeldEn el marco del Día Internacional de la Mujer, reconocimos a Ely Rothfeld, perteneciente al voluntariado “TuComunidad”, y fundadora de “Contigo”, hoy Fundación Contigo Tzedaká. Gracias a su liderazgo visionario y profundamente humano, el proyecto se consolidó, y adquirió relevancia.Cada proyecto que ha liderado se ha transformado en una inspiración y en un aporte concreto para mejorar este mundo.Desde “Años Dorados” en tiempos de pandemia, acompañando con cercanía y constancia a adultos mayores frágiles, hasta el actual Comedor Abierto mensual junto a la Fundación Barnechea.Su sensibilidad especial hacia las personas en situación de vulnerabilidad, su preocupación genuina y personalizada por cada historia, sus innumerables visitas al albergue para personas en situación de calle, llevando comida casera y su dedicación para que también, quienes viven en situación de calle puedan celebrar Navidad, reflejan una manera de hacer comunidad que nos acerca a una humanidad más amplia y solidaria. Eli no solo creó proyectos: sembró conciencia, compromiso y esperanza.Su liderazgo nos inspira, y hace de este mundo, un lugar mejor.Viviana Kremer Directora del Voluntariado
A propósito del conflicto con Irán, entrevistamos a chilenos que viven en Israel. Se los escucha tranquilos, totalmente adaptados a un país que siempre se ubica en el top 10 en los rankings de felicidad, pese a tener este tipo de episodios. Débora Sigloff habla desde la profundidad del corazón, Pamela Werbin destaca la seguridad de su ciudad, Netanya, Alejandro Krausz está tranquilo y Ari Agosin dice que “no hay un país más seguro que Israel”.Acá sus testimonios.DÉBORA SIGLOFF BRODSKYEstamos agotados. Esta guerra es de un calibre mayor y desgraciadamente se unió El Líbano, que en mi caso es muy mala noticia, porque vivo en Nahariya, y acá tenemos 15 segundos para reaccionar una vez que suena la sirena.Pero desde mi trabajo son solo 8 segundos porque estoy a 2,5 kilómetros de la frontera, y por lo tanto, en camino al resto de las ciudades. Entonces estás todo el día viendo misiles y drones pasar, y escuchando bombazos y explosiones. Te acostumbras a eso, pero lo más importante es que valoras la confianza: no creo que haya otro país que pueda enfrentar una guerra como lo estamos haciendo acá. Tienes que confiar en que estás protegido por la mejor tecnología, literalmente. Se complica mucho cuando tienes hijos, sobre todo cuando son hijos pequeños. Yo tengo 4 hijos; 3 están acá, dos son jayalim y mi hijo chico tiene 9 años. Es difícil para los niños y como padres porque no podemos quedarnos en la casa, tratamos de hacer la vida lo más normal posible para no parar la economía, porque si eso pasa, significa que ellos ganan la guerra, y eso no lo vamos a permitir. Eso es lo maravilloso: ver cómo el pueblo se une en esta instancia, ese es el lado que me gusta a mí.Aprendes a valorar todos esos clichés que uno publica en Instagram, realmente cuando vives en situación de guerra, los entiendes y los aplicas. “Gracias por salir al trabajo”, “Gracias por volver del trabajo”. Te das cuenta de lo que realmente vale el tiempo, la tranquilidad, darte una ducha larga, poder comer tranquilo, abrazar a los que quieres, reírte en una mesa. Son cosas que uno da por hecho, y en momentos de guerra, entiendes su valor. ¡Dormir! ¡Dormir toda una noche de corrido! La lección es: ¡Vive, vive la vida lo más que puedas, vive a concho, porque todo es tan frágil!Hay algo del Hatikva, que realmente tiene un sentido súper profundo, que es la esperanza de que todo mejore, de que vamos a estar bien, de que el país va a prevalecer.PAMELA WERBIN ROSENBERGSiento que los israelíes están muy acostumbrados a esto y nadie se lo toma tanto la tragedia sino como algo que hay que manejar con cuidado. Cuando suena una alarma, todos entran al refugio tranquilos, conversan, y al terminar, también salen en calma.Yo vivo en Netanya, que es bastante tranquilo, a diferencia de otras ciudades más al norte, que tienen a veces un minuto para llegar a un refugio. Eso es muy complicado.Pese al cansancio yo te diría que me siento segura, poco a poco se ha ido abriendo el comercio y eso te permite hacer un poco de vida normal. ALEJANDRO KRAUSZ BITRÁNVivo en Nahariya, cerca de la frontera con el Líbano, desde junio de 2023. El primer conflicto que me tocó enfrentar fue el 7 de octubre, que en esta zona se volvió más complejo hacia 2024 con el involucramiento activo de Hezbolá.Tengo la suerte de tener refugio al lado de mi casa, pero hay algo distinto en esta guerra: el nuevo sistema de alarma. Es un ruido insoportable para avisarte que un misil viene en camino, otra para que entres al refugio y otra para salir. Eso es agotador.En todo caso, yo pienso en la ley de los grandes números; es decir, con un sistema de defensa antiaérea que tiene 95% de efectividad, puedes seguir funcionando como lo hace toda la sociedad israelí.Es importante desmentir las fake news que circulan sobre la segregación racial para ingresar a los refugios. Me consta que no es así, porque me encierro con ellos - 3 o más veces al día- son mis compañeros de trabajo y amigos. Además, los refugios evidentemente están abiertos para todos. Cuando hay una alarma mientras estás en la calle, hay refugios públicos, y también puedes entrar a edificios que tienen espacios abiertos a todos. A nivel domiciliario están los mamad, que son las piezas seguras en edificios o casas.Estoy tranquilo y me siento seguro. A los israelíes les aterran los terremotos; a nosotros los chilenos nos aterran las guerras.ARI AGOSIN WEISZCuando empezó esto, mi pololo me pasó a buscar para irnos adonde su mamá, que tiene un refugio en su casa, y así no pasara solo este periodo. Es algo cultural: se sabe que cuando vienen estas situaciones, es mejor estar acompañados. Yo lo relaciono mucho con el COVID o cuando hay huracanes en Estados Unidos. Personalmente estaba preparado para que me tocara esto, así que no estaba asustado. No hay país más seguro en el mundo. La primera noche fue un “ir y venir” todo el rato. El primer día, decíamos: “Ya me voy a hacer un café” y no alcanzabas a hacerte el café y teníamos que volver al refugio. ¡Y es obvio que cuando te vas a sentar al baño te suena la alarma! Una de las novedades es una aplicación que dice qué posibilidades hay de que te toque una alarma mientras te duchas. Dentro de todo hay harta tranquilidad. De hecho, los papás del gan donde trabajo dicen que los niños están disfrutando el tiempo en familia. También hay cosas cómicas. Por ejemplo, uno se despide diciendo: “Nos vemos en la próxima alarma”.
Tras más de dos años de guerra en múltiples frentes, la población civil israelí enfrenta otra vez una dinámica conocida, aunque con una intensidad inusual y desgastante.Las alarmas anti-misiles vuelven a marcar el ritmo de los días. En prácticamente todo el país y sobre todo en la zona centro y norte, las rutinas se quiebran sin previo aviso y las noches son fragmentadas por alertas que irrumpen en la madrugada. Una y otra vez, millones de israelíes repiten un gesto aprendido: correr hacia el refugio más cercano. Los números reflejan esa presión cotidiana. En casi dos semanas, ciudades del centro como Tel Aviv, Bnei Brak, Rishon Letzion y Lod han superado las 70 alarmas. En el norte, localidades como Haifa, Metula y Kiriat Shmona sobrepasan las 40. Los proyectiles son lanzados en oleadas que, en ocasiones, se presentan de manera cruzada y coordinada entre el régimen iraní y Hezbolá (que ha intensificado sus ataques sobre todo contra el norte de Israel). Mientras los ataques provenientes de Irán incluyen una alerta anticipada en los celulares de la ciudadanía, los disparos desde el Líbano activan las alarmas de forma inmediata y sin advertencia previa.Hasta ahora, el episodio más reciente con víctimas fatales se registró el lunes 9 de marzo. En Jolón, el impacto de esquirlas de un misil con municiones de racimo dejó dos muertos y elevó a doce el total de fallecidos en Israel desde el inicio de la Operación “León Rugiente”.Según el Comando del Frente Interno, el 50% de los misiles balísticos disparados por Irán contra Israel en la guerra actual portan ojivas de racimo, que se abren en el aire y dispersan múltiples explosivos sobre zonas densamente pobladas.Mientras tanto, las restricciones a la vida civil continúan vigentes, con ciertas flexibilizaciones graduales pese a las incesantes alarmas anti-misiles. De acuerdo con las directrices impuestas, está prohibido realizar actividades educativas presenciales y las actividades laborales están permitidas únicamente en lugares desde los que se pueda llegar a un espacio protegido estándar dentro del tiempo de respuesta. Las reuniones y servicios se autorizan hasta un máximo de 50 personas, siempre bajo la misma condición de acceso inmediato a un refugio. La evolución de la ofensiva militarMientras la población se adapta a una nueva rutina bajo amenaza constante, el plano militar avanza hacia una nueva etapa operativa. Tras un inicio de operaciones con objetivos de alto impacto —entre ellos, la eliminación del Líder Supremo Alí Jameneí—, la denominada “fase 2” de la guerra apunta ahora, según las FDI, a consolidar la destrucción de infraestructura nuclear y militar. El objetivo: desestabilizar al régimen iraní y limitar su capacidad ofensiva.Un comunicado oficial de las FDI señaló que “el esfuerzo combinado para seguir degradando las capacidades de lanzamiento y las capacidades de defensa del régimen continúa”, junto con “la expansión continua de los ataques contra la infraestructura de producción de misiles balísticos en todo Irán”. La formulación describe una campaña sostenida orientada tanto a neutralizar sistemas operativos como a afectar la base industrial que permite su reposición.Fuentes militares estiman que cerca del 75% de los lanzadores de misiles iraníes han sido eliminados. Sin embargo, ese avance no neutraliza la amenaza para la población civil israelí y en el resto de Medio Oriente. El régimen asegura que aún podría sostener ataques durante un período prolongado, mientras que las FDI han señalado que la neutralización de lanzadores restantes se vuelve progresivamente más compleja en un territorio extenso y con infraestructura dispersa. Se perfilan estrategias de salida El conflicto, no obstante, trasciende el frente estrictamente militar. En el plano político interno iraní, Mojtaba Jamenei, hijo de Alí Jameneí, fue designado como nuevo Líder Supremo. Informes afirman que fue hospitalizado tras ataques aéreos y todavía no hace apariciones públicas en su nuevo cargo. La transición abre interrogantes sobre la continuidad y debilitación del régimen en Teherán, en medio de presiones externas y reconfiguraciones internas.Las lecturas sobre el estado de la guerra también divergen en el escenario internacional. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que “está prácticamente terminada” y que se encuentra “muy adelantada respecto al cronograma”, que previamente la Casa Blanca había estimado de una duración de cuatro a seis semanas.En entrevista con CBS News el lunes 9 de marzo, Trump agregó: “No tienen marina, no tienen comunicaciones, no tienen fuerza aérea. Sus misiles están dispersos. Sus drones están siendo destruidos por todas partes, incluida su fabricación de drones. Si uno observa, no les queda nada. No queda nada en sentido militar”.Desde Teherán, el mensaje es distinto. “Somos nosotros lo que determinaremos el fin de la guerra”, señaló la Guardia Revolucionaria Iraní, subrayando que la conducción del conflicto no se rige por evaluaciones externas. Al mismo tiempo, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, señaló en su cuenta de X que “al hablar con los líderes de Rusia y Pakistán, reafirmé que (…) la única manera de poner fin a esta guerra, es reconocer los derechos legítimos de Irán, el pago de reparaciones y garantías internacionales firmes contra futuras agresiones”. Asimismo, el Primer Ministro Netanyahu se dirigió nuevamente de forma directa al pueblo iraní a través de su cuenta de X, indicando que “en los próximos días crearemos las condiciones para que puedan alcanzar su destino [eliminar al régimen de los ayatolás]. Cuando llegue el momento adecuado, y ese momento se acerca rápidamente, les pasaremos la antorcha. ¡Prepárense para aprovechar el momento!”En medio de esa creciente pugna por imponer la narrativa del cierre del conflicto, el Estrecho de Ormuz aparece como punto crítico: es una de las rutas petroleras más importantes del mundo, y las advertencias iraníes de impedir el tránsito de crudo mientras continúen los ataques de Estados Unidos e Israel elevan el temor a interrupciones en el suministro energético internacional, lo que podría afectar la toma de decisiones en Washington.La combinación de factores militares, políticos y económicos dificulta cualquier pronóstico. Por ahora, la duración de la guerra permanece incierta.La redacción de este artículo concluyó el miércoles 11 de marzo a las 23:59 (hora de Israel).