El impacto de lo digital en lo particular y en lo global
Por LPI
Como comenta el rabino del Círculo Israelita de Santiago, CIS, Lucas “Pato” Lejderman, el mayor impacto de este proceso es “para quien está acostumbrado con el abrazo, con la demostración de cariño. Como es difícil demostrar el mismo cariño y el mismo calor humano de una comunidad por medios digitales, además del desafío de lograr incorporar a gente que tiene dificultad para estar conectado, hemos pasado un tiempo de adaptación. Pero actualmente, cientos de nuestros socios, especialmente aquellos que están más solos, encontraron el camino para estar conectados con nosotros, para estar recibiendo el mensaje, tanto desde el marco cognitivo como principalmente desde el marco social y espiritual de nuestra comunidad”.
Llamadas a los socios, comunicación diaria, todo se realiza con
la misma cercanía de siempre. Y
a eso se sumaron, por ejemplo, las
shivot virtuales, “porque no queremos dejar pasar solos un momento tan complejo y tan difícil”, dice el rabino Pato, que señala que en muchos de estos servicios -y respetando el protocolo sanitario, que limita la cantidad de personas que se pueden reunir- el rabino Eduardo Waingortin, del CIS, ha participado de manera virtual, con una llamada, o un Zoom. Los funerales que han oficiado el rabino Ari Sigal, el rabino Gustavo Kelmeszes o el Jazán Ariel Foigel, todos del CIS, también han contado con la participación del rabino Eduardo por celular o por Zoom, trayendo un mensaje y consuelo a los deudos.
“Siempre estamos innovando, buscando diferentes novedades y actividades, llenando la grilla de todas semanas con charlas, cursos, encuentros y entrevistas. La cantidad de gente que llama a los rabanim para preguntar, para conversar, para llorar, para compartir, para hacer el “Yeutz”, el aconsejamiento, sólo se potencializó. Ese es el lado lindo, porque ahora es más fácil, están todos en casa. Si antes una charla un domingo en la noche era más difícil de hacer, ahora sentarse en el living y esperar las buenas charlas, que son el hit de la semana. Todos los cursos y grupos de estudios que se están haciendo, la posibilidad de traer invitados internacionales que antes no se podía o era más difícil, pero ahora por la tecnología es mucho más fácil, todo eso es un plus”.
Por eso el rabino Pato señala que “en este sentido, creo que en poco tiempo el CIS logró tener de cinco a ocho actividades online al día, y hay mucha más gente asistiendo a los cursos, porque de repente la gente de Concepción puede estar conectada, y la gente de Valdivia, no solamente la gente acá de Santiago. Y estamos recibiendo un feedback maravilloso por la cantidad enorme de participantes, semanalmente son miles de computadoras conectadas a las más diferentes actividades. Creo que, en este sentido, la comunidad tiene que estar orgullosa de que, en tan poco tiempo y con poca preparación más mucho de corazón, el staff completo del CIS, desde nuestros voluntarios a los funcionarios y profesionales, están impactando a miles y miles de personas”.
“Perdimos el contacto, perdimos el día a día de esta juntos físicamente, pero se potencia en participación, en demostraciones de cariño e incluso en mayor facilidad, porque hay gente -por ejemplo- que tiene hijos chicos y que antes no podía, pero ahora participa de ciclos como “Orim u banim”. Antes era complejo para los papás dejar a sus hijos en casa, y ahora los hacen dormir y se conectan a una charla sobre cómo mejorar la forma de ser papás. Esos son ejemplos de cosas la tecnología permite y creo personalmente, es camino sin vuelta, creo que incluso después que pase la locura de esta pandemia vamos a seguir teniendo una serie de cursos online, porque es mucho más fácil y entretenido”.