26 Agosto 2022, Santiago de Chile

El verdugo

Por Silvina Ocampo

Como siempre, con la primavera llegó el día de los festivales. El Emperador, después de comer y de beber, con la cara recamada de manchas rojas, se dirigió a la plaza, hoy llamada de las Cáscaras, seguido por sus súbditos y por un célebre técnico, que llevaba un cofre de madera, con incrustaciones de oro.

-¿Qué lleva en esa caja? -preguntó uno de los ministros al técnico.

-Los presos políticos; más bien dicho los traidores.

-¿No han muerto todos? -interrogó el ministro con inquietud.

-Todos, pero eso no impide que estén de algún modo en esta cajita -susurró el técnico, mostrando entre los bigotes, que eran muy negros, largos dientes blancos.

En la plaza de las Cáscaras, donde habitualmente celebraban las fiestas patrias, los pañuelos de la gente volaban entre las palomas; éstas llevaban grabadas en las plumas, o en un medallón que les colgaba del pescuezo, la cara pintada del Emperador. En el centro de la plaza histórica, rodeado de palmeras, había un suntuoso pedestal sin estatua. Las señoras de los ministros y los hijos estaban sentados en los palcos oficiales. Desde los balcones las niñas arrojaban flores.

Para celebrar mejor la fiesta, para alegrar al pueblo que había vivido tantos años oprimido, el Emperador había ordenado que soltaran aquel día los gritos de todos los traidores que habían sido torturados. Después de saludar a los altos jefes, guiñando un ojo y masticando un escarbadientes, el Emperador entró en la casa Amarilla, que tenía una ventana alta, como las ventanas de las casas de los elefantes del Jardín Zoológico. Se asomó a muchos balcones, con distintas vestiduras, antes de asomarse al verdadero balcón, desde el que habitualmente lanzaba sus discursos. El Emperador, bajo una apariencia severa, era juguetón. Aquel día hizo reír a todo el mundo. Algunas personas lloraron de risa. El Emperador habló de las lenguas de los opositores: “que no se cortaron -dijo- para que el pueblo oyera los gritos de los torturados”. Las señoras, que chupaban naranjas, las guardaron en sus carteras, para oírlo mejor; algunos hombres orinaron involuntariamente sobre los bancos donde había pavos, gallinas y dulces; algunos niños, sin que las madres lo advirtieran, se treparon a las palmeras. El Emperador bajó a la plaza. Subió al pedestal. El eminente Técnico se caló las gafas y lo siguió: subió las seis o siete gradas que quedaban al pie del pedestal, se sentó en una silla y se dispuso a abrir el cofre. En ese instante el silencio creció, como suele crecer al pie de una cadena de montañas al anochecer. Todas las personas, hasta los hombres muy altos, se pusieron en puntas de pie, para oír lo que nadie había oído: los gritos de los traidores que habían muerto mientras los torturaban. El Técnico levantó la tapa de la caja y movió los diales, buscando mejor sonoridad: se oyó, como por encanto, el primer grito. La voz modulaba sus quejas más graves alternativamente; luego aparecieron otras voces más turbias pero infinitamente más poderosas, algunas de mujeres, otras de niños. Los aplausos, los insultos y los silbidos ahogaban por momentos los gritos. Pero a través de ese mar de voces inarticuladas, apareció una voz distinta y sin embargo conocida. El Emperador, que había sonreído hasta ese momento, se estremeció. El Técnico movió los diales con recogimiento: como un pianista que toca en el piano un acorde importante, agachó la cabeza. Toda la gente, simultáneamente, reconoció el grito del. Emperador. ¡Cómo pudieron reconocerlo! Subía y bajaba, rechinaba, se hundía, para volver a subir. El Emperador, asombrado, escuchó su propio grito: no era el grito furioso o emocionado, enternecido o travieso, que solía dar en sus arrebatos; era un grito agudo y áspero, que parecía provenir de una usina, de una locomotora, o de un cerdo que estrangulan. De pronto algo, un instrumento invisible, lo castigó. Después de cada golpe, su cuerpo se contraía, anunciando con otro grito el próximo golpe que iba a recibir. El Técnico, ensimismado, no pensó que tal vez suspendiendo la transmisión podría salvar al Emperador. Yo no creo, como otras personas, que el Técnico fuera un enemigo acérrimo del Emperador y que había tramado todo esto para ultimarlo.

El Emperador cayó muerto, con los brazos y las piernas colgando del pedestal, sin el decoro que hubiera querido tener frente a sus hombres. Nadie le perdonó que se dejase torturar por verdugos invisibles. La gente religiosa dijo que esos verdugos invisibles eran uno solo, el remordimiento.

-¿Remordimiento de qué? -preguntaron los adversarios.

-De no haberles cortado la lengua a esos reos -contestaron las personas religiosas, tristemente.

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    Entrevista a Eduardo Guinguis Rotman :“Lej Lejá. Doce judíos llamados a desafiar su mundo”

    ¿Qué responderíamos si nos preguntaran qué personajes judíos han cambiado el rumbo de la humanidad?Eduardo Guinguis hizo su propia selección y escribió Lej Lejá. Doce judíos llamados a desafiar su mundo. Para él, Abraham, Moisés, Jesús, Maimónides, Baruch Spinoza, Karl Marx, Sigmund Freud, Albert Einstein, Franz Kafka, Hannah Arendt, Theodor Herzl y Bob Dylan desafiaron a su mundo respondiendo a los valores del judaísmo.El escritor explica que Lej Lejá es el llamado con el que nace el pueblo judío: es cómo D's le dice a Avram que deje su tierra y parta en busca de un destino desconocido. Pero, para partir, D's lo llama primero a ir a su interior, a buscar en su propio ser la fortaleza para emprender ese camino. Esa es la traducción de Lej Lejá: «Ve hacia ti y después parte».«Todos, a su manera, siguieron ese llamado. Todos lograron primero hacer su Lej Lejá, y por eso fueron capaces de salir y crear algo nuevo», asegura Guinguis.¿Qué lo motivó a escribir el libro?Muchas veces me pregunté qué hay en la esencia del judaísmo que llevó a tantos personajes, desde Abraham hasta Bob Dylan, a contribuir de manera tan decisiva a la cultura occidental. Elegí a doce que admiro profundamente. El número tiene un peso simbólico en la tradición judía: doce son las tribus de Israel y doce los meses del calendario hebreo. No es casualidad. Así como las doce tribus representan a todo Israel, estos doce representan, simbólicamente, la totalidad de las maneras en que esa esencia judía se puede manifestar.Este libro intenta explicar en doce vidas distintas algo que Freud imaginaba en el prólogo a la edición hebrea de Tótem y tabú —un idioma que él mismo no sabía leer—. Allí figuraba un lector preguntándole qué podía quedarle de judío a alguien que se había alejado de la religión de sus padres, de la lengua sagrada y de todo ideal nacional. Freud respondía: «Muchísimo, y probablemente lo esencial».Con este trabajo busco, por un lado, que los jóvenes judíos conozcan el aporte de estos personajes a la cultura y lo que hay en ellos que los identifica como tales; y por otro, que los lectores no judíos conozcan nuestra esencia, alejada de cualquier chauvinismo.¿Cómo los eligió?Todos ellos son admirables porque se enfrentaron a un mundo hostil y, a pesar de ello, cumplieron con su tarea. La huella que dejaron en la historia es colosal, pero, sobre todo, se jugaron la vida en ello. Sin duda hubo otras personalidades no judías que dejaron su marca y enfrentaron la adversidad, pero para estos doce la dificultad fue de un tipo particular: no una piedra en el camino cualquiera, sino una hostilidad dirigida específicamente a su condición de judíos.¿Quiénes quedaron fuera de la selección?Figuras como Emmanuel Lévinas, Gustav Mahler, Arnold Schoenberg, Steven Spielberg, y mujeres extraordinarias como Débora, Rosa Luxemburg, Golda Meir y Ana Frank.¿Con quiénes siente mayor afinidad?Con Albert Einstein, a quien considero el científico más brillante de la historia, y a través de él con Baruch Spinoza, quien fue el primero en atreverse a cuestionar los paradigmas religiosos de su época. Spinoza se adelantó tres siglos a descubrimientos que hoy explica la neurociencia, a la identificación de la democracia liberal como el mejor sistema político y a darle una dimensión divina a la naturaleza. Ambos llevaron una vida personal sencilla y austera, y desplegaron en toda su magnitud los atributos de la esencia judía.Algunos cuestionan la condición judía de Spinoza, Jesús, Marx o Bob Dylan...Sí, no pocos la cuestionarán, pero para mí, todos ellos son profundamente judíos y cada uno de ellos se abrió al mundo para contribuir a perfeccionarlo. Me atrevería a destacar entre ellos a Jesús: él mismo fue categórico según los evangelios al proclamar: «No he venido a abolir la Ley, sino a cumplirla». Además, su mandamiento más citado —amar al prójimo— es una cita casi literal del Levítico, el tercer libro de la Torá. Fue un judío que vivió, murió y fue enterrado como tal, y que llevó hasta sus últimas consecuencias un valor central de la Torá: la protección del desvalido.Estos doce personajes ayudaron a transformar el mundo, e invito a todos los lectores a conocerlos —concluye—.------------------------------------------------------------Dónde obtener el libro Librerías Antártica, Bros, Lolita, Azafrán, y a través de internet en: buscalibre.cl, mercadolibre, top10books.cl 

    CISROCO Hasta los 120: el hogar que la comunidad judía necesita para envejecer en casa

    En el judaísmo existe un deseo que se pronuncia casi como una bendición: vivir hasta los 120 años. Es una aspiración que atraviesa la tradición y que se escucha en celebraciones, oraciones y conversaciones familiares. La campaña “Hasta los 120. Hoy por ti, mañana por mí”, impulsada por Fundación CISROCO, toma ese deseo y lo traduce en algo concreto: un lugar.La urgencia es real: 54 familias consultaron por un cupo este año, la residencia tiene toda su capacidad ocupada y no hay becas disponibles. Además, el 36% de las familias judías tiene hijos viviendo fuera de Chile. De acuerdo con CISROCO, cada mes que pasa, alguien de nuestra comunidad tiene que buscar otra alternativa, lejos de su identidad y de los suyos.Para una persona mayor, eso pesa mucho. No basta con un techo y un plato de comida; se necesita que el Shabat, la kashrut y las festividades formen parte de la rutina y no sean una excepción. La campaña de CISROCO muestra casos reales: personas que celebran Shabat solas mientras sus hijos viven en el extranjero; personas que están en lista de espera y cuya única alternativa es un espacio donde tendrían que ocultar sus raíces; y adultos mayores que han comido kasher durante décadas y no deberían tener que renunciar a ello en la tercera edad. Muchos llegaron a Chile con una maleta y una tradición, ayudaron a levantar instituciones y enseñaron a sus nietos a rezar: hoy necesitan un lugar donde su historia se entienda sin explicaciones. Los residentes participan en talleres, clases y actividades recreativas, pero también pueden celebrar las festividades y disfrutar de una vida comunitaria activa.Por ello, se requiere una ampliación que considere la remodelación y creación de nuevos cupos, un fondo de becas para aquellos que no pueden pagar y un fondo permanente que asegure la sostenibilidad en el tiempo. La meta declarada es reunir $240 millones de pesos. La campaña pone énfasis en la transparencia: los aportes tendrán seguimiento y la institución se compromete a informar a los donantes sobre el avance de las obras y el uso de los fondos.Cuidar a los mayores es, en el fondo, cuidar la memoria colectiva. Esa es la clave de la campaña: que quienes construyeron la vida comunitaria puedan envejecer dentro de ella, rodeados de su idioma, sus costumbres y su gente.La campaña ofrece tres caminos: un aporte único, un aporte mensual sostenido durante doce meses o un legado que incluya a CISROCO en la planificación patrimonial. Cada vía permite convertir la intención en acción.La consigna “Hoy por ti, mañana por mí” resume la lógica de fondo. Hoy se piensa en los padres; mañana serán los hijos quienes piensen en nosotros. Cada cupo que se construye ahora es un lugar que existirá cuando haga falta. CONTACTA A:Freddy Jelenkiewicz, directorMóvil +569/8449-2876Correo: freddyjelen@gmail.com

    Elecciones en Israel

    Ninguna de las dos coaliciones llegó por sí sola, sin contar a los árabes, al número mínimo para formar gobierno, que son 60 más 1 escaños. Entonces, para formar gobierno, Netanyahu y Eisenkot necesitan de más fuerza política. Por el lado de la derecha, o sea, Netanyahu, Smotrich, Ben Gvir y los partidos de derecha, las opciones son dos, o convencer a Avigdor Lieberman de que se una un gobierno de coalición de derecha con los partidos más radicales, lo que es muy poco probable porque hay una batalla de egos muy grande entre Netanyahu y a Lieberman, que es del partido Israel Beiteinu, o convencer a Eisenkot de que se forme un gobierno de unidad nacional, donde hay una rotación entre ambos líderes, los cuales puedan rotar como Netanyahu le propuso a Gantz hace algunos años y al final no se cumplió, lo que le quitó credibilidad a Netanyahu. Eisenkot además, no quiere hacer coalición con Netanyahu, por lo menos eso dice públicamente.La izquierda también tiene dos opciones, o Eisenkot va con Netanyahu y forma este gobierno de rotación entre ellos dos, el cual dejaría fuera a los partidos árabes del gobierno, o, y también por mucha presión de Yair Golán del Partido de los Democrátas, forma coalición con los árabes. En ese cuadro, lograrían hacer gobierno sin la derecha, pero con los árabes. Eso significa integrar al partido de la Reshima meshutefet, la lista mixta como se llama, de origen musulmán, que es un peligro para Israel. De no darse ninguno de estos cuatro escenarios, lo más probable que haya reelecciones. ¿Por qué? Porque ninguno de los dos polos pudo formar gobierno. Eso sería un nuevo juego. Ambos polos empiezan a jugar las cartas, empiezan a negociar, y ahí puede dar un escenario totalmente distinto, para izquierda o para la derecha. Con las  reelecciones, habría un tiempo de negociaciones, un tiempo de acuerdos y un tiempo de propuestas hasta ver lo que ocurre cuando Israel salga a votar. Es importante considerar errores y percances, sobre todo por parte de la derecha. Para poder ser parte de la Knesset y formar gobierno, se debe tener Ajuz ha jasima, que es el porcentaje mínimo de votaciones para lograr cuatro escaños y superar ese porcentaje y estar apto para poder formar gobierno. En la derecha hubo dos partidos, el de Ofer Winter, que se llama Amcha Yisrael, que se traduce al español como "Pueblo de Israel", que es muy de derecha, que apoya los asentamientos y, que por orgullo más que nada, decidió no formar coalición con Netanyahu. Entonces, esos votos de él y del otro partido de la derecha se perdieron en vez de ir a Netanyahu. Es probable que con ellos hubiese llegado a 60 o 61 para formar gobierno sin necesidad de una segunda vuelta. Por el momento no se sabe qué va a pasar, pero lo más probable es que vuelva a haber elecciones. Esto en medio de la preocupación general, y con indicios de un posible ataque a Irán por parte de Israel en conjunto con Estados Unidos, lo cual es muy criticado, sobre todo por parte de la izquierda israelí, que dice que es una excusa de Netanyahu para seguir gobernando. 

    Shark Tank IH: Emprender también es una forma de construir comunidad

    La sala se llenó de propuestas, preguntas y nervios. En la NBI, cerca de 30 estudiantes de tercero medio defendieron sus proyectos ante un panel de emprendedores, en la segunda versión del Shark Tank del Instituto Hebreo. La jornada reunió a familias, profesores y mentores, el embajador de Israel en Chile, Peleg Lewi, el presidente de la Comunidad Judía de Chile, Dr. Alfredo Misraji y la directora de Innovación de la Municipalidad de Lo Barnechea, Makarena Contreras.Los equipos presentaron Kippot Studios, Numa, Weiky, Somn, Pyme Bot, Weeb Bites y Creakits. Detrás de cada nombre hubo un proceso de trabajo que comenzó mucho antes de subir al escenario: pensar una idea, revisar si podía convertirse en un negocio y decidir cómo presentarla. En el camino, los alumnos tuvieron que abordar conceptos como costos, presupuestos y finanzas, además de definir a quién querían llegar y qué valor ofrecía cada proyecto.No todo fue lineal. Según relataron algunos de los estudiantes durante la jornada, hubo equipos que cambiaron de idea e incluso replantearon su propuesta cuando ya estaban avanzados. Ese recorrido también formó parte de la experiencia: aprender que emprender no consiste solo en tener una ocurrencia, sino en escuchar, corregir y volver a intentarlo antes de salir a mostrar el producto.La rectora del Instituto Hebreo, Ariela Judkovski explicó, durante la apertura, que el objetivo era poner en acción las habilidades creativas y de comunicación de los alumnos, y vincular el emprendimiento con la identidad judía. “Queremos aprender a emprender como judíos en el mundo bajo nuestro concepto de Tikun Olam”, planteó. En su visión, una idea capaz de transformar su entorno puede dejar huella y, a la vez, expresar valores y sentido de continuidad.Judkovski también manifestó su orgullo por esta segunda edición y dijo que la iniciativa llegó para quedarse y crecer. Agradeció la presencia municipal y señaló que le gustaría que experiencias de este tipo pudieran compartirse con otros espacios educativos, incluida la educación pública. La invitación, así, no quedó restringida a la sala ni al colegio: se proyectó hacia una colaboración más amplia con la comunidad.Lewi animó a los estudiantes a perseverar y les recordó que un rechazo no necesariamente cierra una puerta; puede ser información útil para mejorar la propuesta y volver a presentarla. En sus palabras ante los alumnos, destacó también el valor de formar equipos mixtos, en los que distintas miradas puedan aportar al desarrollo de las ideas. Su mensaje apuntó a que un proyecto no termina con la presentación: después viene el trabajo de probarlo, adaptarlo y sostenerlo en el tiempo.Los siete mentores —Allan Turski, Daniela Baytelman, Desiree Grinspun, Jacko Leopold, Mijael Maldavsky, Sharoni Rosenberg y Samuel Weinstein— acompañaron a los grupos durante el proceso. El jurado, integrado por Chantal Goldshmidt, Dominique Rosenberg, Arie Rezepka, Maia Hojman, Matías Wolf y Efrain Alvo, escuchó las presentaciones y entregó comentarios sobre las propuestas. Las preguntas y observaciones fueron parte de la evaluación, pero también del aprendizaje: los equipos debieron explicar sus decisiones, responder a dudas y considerar cómo llevar sus ideas al siguiente paso.Mientras los jueces deliberaban, Marcos Alvo estuvo a cargo del intervalo y ofreció una charla que fue una verdadera pausa entre las presentaciones y los resultados, con los estudiantes todavía atentos a lo que ocurría en el escenario.Goldshmidt, jurado y miembro del directorio del Círculo Israelita, describió la jornada en conversación con este medio como un encuentro de “energía, emoción, sentido de comunidad y propósito”. La experiencia, dijo, busca entregar herramientas para el futuro laboral que no se limitan al rendimiento académico. “Salir al mundo laboral requiere muchísimo más que solamente rendimiento académico”, señaló. También valoró que los jóvenes tuvieran que enfrentar desafíos, administrar recursos acotados y presentar una propuesta en un entorno competitivo.Su mirada recoge uno de los sentidos centrales de la actividad: que el aprendizaje ocurra haciendo. Los alumnos no solo estudiaron conceptos de negocios, sino que tuvieron que aplicarlos a una iniciativa propia, trabajar en equipo y exponerla ante personas con experiencia. En esa combinación, la competencia se convirtió también en una instancia para reconocer el esfuerzo y abrir conversaciones sobre lo que cada proyecto necesita para avanzar.Ariela Judkovski agradeció a las familias y a quienes acompañaron a los estudiantes durante el año. La segunda edición del Shark Tank dejó algo más que una evaluación de ideas: una oportunidad para que los jóvenes pusieran en práctica lo aprendido y se imaginaran como emprendedores con un propósito. Como resumió Goldshmidt, el colegio se atrevió a conectar educación, emprendimiento, valores y comunidad.

    Yitzhak Rabin: Legado de un estadista y mártir de la paz

    Yitzhak Rabin z¨l, ejerció como Primer Ministro del Estado de Israel en dos periodos: de 1974 a 1977, y desde julio de 1992 hasta su trágico asesinato el 4 de noviembre de 1995. Nacido en Jerusalem el 1 de marzo de 1922 e hijo de inmigrantes, conoció desde temprana edad la vulnerabilidad de los asentamientos judíos frente a ataques y matanzas a judíos por parte de árabes. Tras la fundación del Estado y la creación de las Fuerzas de Defensa de Israel, consolidó su trayectoria militar en la Haganá y el Palmaj. Posteriormente, como embajador en Washington hasta 1973, impulsó una sólida cooperación estratégica que afianzó la asistencia militar estadounidense.En 1975, concretó el Acuerdo Interino con Egipto, propiciando la retirada israelí del Canal de Suez a cambio de la libre navegación. El 25 de julio de 1994, rubricó el tratado de paz con Jordania, hito que le mereció el Premio Nobel de la Paz pese al asedio del terrorismo. Lamentablemente, pasado un año más tarde, el extremismo ideológico segó su vida, truncando una perspectiva perdurable de entendimiento entre israelíes y palestinos.Rabin encarna el martirio por una causa justa: la búsqueda de la paz. Su liderazgo excepcional propugnaba la concordia social. Su ausencia ya por 31 años representa un menoscabo irreparable para Israel, y aún más lamentable para toda la región, incluso para la contraparte del mundo árabe, que, si bien tiene sectores reacios a la paz, aún existen grupos e individuos que quisieran hacer parte de una alternativa de entendimiento. El legado de Rabin permanece incólume; ante los comicios complejos y polarizados, adquiere absoluta vigencia su llamamiento a replantear el futuro y abrir el debate a si es posible reconfigurar el liderazgo y las alianzas para superar la fractura nacional.Hasta el día de hoy se le recuerda, conmemora y se le rinde homenaje a aquel hombre que le apostó a la paz; y tras tan reñidas y cuestionadas elecciones con dejos de la guerra, invitamos a reflexionar ante uno de sus tantos esperanzadores mensajes: “Debemos pensar en otro modo, ver las cosas de otra manera. La paz requiere de un mundo de nuevos conceptos, nuevas definiciones”.¿Será posible trazar entonces un puente conceptual entre la visión de paz de Rabin y los debates que hoy fragmentan a la sociedad israelí?

    Nuevo Departamento de Educación: el compromiso del Mercaz con la continuidad judía

    El compromiso con la enseñanza ha sido un pilar estructural del Círculo Israelita de Santiago (CIS) desde sus orígenes, cuando se constituyó como Unión Israelita en Chile en 1909. Su objetivo no solo era sostener el culto, sino transmitir la tradición.Este mandato cobró fuerza en 1916 con la creación de la Congregación Israelita Talmud Torá, que albergó las primeras aulas donde se enseñaba a los hijos de la primera generación de inmigrantes ashkenazíes y cuyo propósito central era educativo y religioso.La fusión entre la Unión Israelita y Talmud Torá —que dio origen al Círculo Israelita de Santiago en 1920 — formalizó la misión: la educación judía no podía entenderse separada de la vida comunitaria y espiritual.Consolidación de los espacios de estudio: La era de Serrano (1930–1980)Con el traslado a la sede de Serrano (1930) y la posterior edificación de la Gran Sinagoga (1953), los programas formativos ganaron infraestructura. La biblioteca y sus salones albergaron clases, conferencias y difusión de literatura judía. Con los años, los programas de Talmud Torá y educación para adultos experimentaron una profunda renovación.A comienzos de 1990, la creación de Bet-El institucionalizó la educación no formal.El gran salto La creación del Departamento de Educación del Mercaz simboliza la consolidación de la promesa hecha en 1920: hacer del aprendizaje el hilo conductor de la identidad y la continuidad judía en Chile.Conversamos con los actores clave de la iniciativa.Roman Yosif, director del Círculo Israelita ¿Cuál es la mirada institucional que ha llevado a la profesionalización de la gestión educativa?El Círculo Israelita de Santiago es una comunidad líder y central en el panorama educativo de la comunidad judía chilena desde hace más de 100 años, y hoy cumple un rol clave a nivel latinoamericano. Somos la comunidad conservadora más grande de la región, con más de 1.000 personas estudiando con nosotros anualmente; contamos con el Talmud Torá más grande de Chile, administramos la Jevra Kadisha y nos coordinamos con las demás sinagogas de todas las corrientes, entre muchos otros espacios con un impacto transversal en la vida judía en Chile.En este contexto, el Mercaz siempre ha considerado la educación como parte de su foco principal. Hoy entendemos que debemos dar un salto para brindar a nuestros socios y a la comunidad entera la mejor educación judía y sionista de habla hispana, con un fuerte énfasis en transformar la identidad y la vida práctica. Como decía Shimon Peres, nuestro deber es asegurar que nuestros nietos sean judíos; para ello, debemos estar a la altura de una institución que moviliza a más de 5.000 personas. La creación de este departamento se enmarca en un proceso de crecimiento sostenido del CIS en los últimos 15 años. Este avance ha sido impulsado por hitos clave como la puesta en marcha de la nueva sede del Mercaz en 2010, el Plan de Continuidad Judía de 2012 junto con la llegada de tres nuevos rabinos, la creación de la Fundación Avayú y el Proyecto Kadima en 2018, y la incorporación a la Red Neta de comunidades conservadoras en 2022.¿Qué significa "¿Educar la cabeza, las manos y el corazón”?En la Torá está muy presente la enseñanza del uso de los tefilín en la cabeza, el brazo y las manos, lo cual nuestros rabanim interpretan como poner el pensamiento, el sentimiento y la acción al servicio de la continuidad judía en Chile.Por ello, al hablar de educar con la cabeza, las manos y el corazón, establecemos que la educación no puede ser únicamente racional o teórica. Debe conectar con lo emocional y las historias personales, y traducirse en la acción y en la práctica de mitzvot, de halajá y de la vida judía. Estos tres pilares constituyen la esencia de nuestra nueva aproximación educativa para todas las instancias de la comunidad, desde una actividad KEF, un grupo de estudio de KIVUN, hasta un encuentro de KADIMA o una clase del CEA.Jessica Landes, directora del nuevo Departamento.Jessica es una figura conocida en la comunidad. Creó el programa “Travesía” del Círculo Israelita, es licenciada en pedagogía de la Universidad Católica de Rio de Janeiro, Brasil y magíster en Educación de la Universidad Hebrea de Jerusalén.¿Cuál es tu mayor anhelo para etapa de consolidación y formalización del área de educación?Mi sueño es que el Círculo sea cada vez más un espacio de aprendizaje permanente, de crecimiento espiritual, de diálogo y de construcción colectiva. Una comunidad donde personas de todas las edades puedan encontrar oportunidades para profundizar su identidad judía y sentirse protagonistas de su continuidad.No se trata solamente de transmitir el judaísmo a la próxima generación, sino de preguntarnos qué tipo de judaísmo estamos viviendo y qué legado queremos dejar.¿De qué se trata el proyecto en la práctica?Queremos construir un proyecto educativo integral, con una visión de largo plazo, que acompañe a las personas en las distintas etapas de sus vidas.Esto incluye espacios de estudio de Torá, pensamiento judío, historia, filosofía, espiritualidad y actualidad; experiencias vivenciales vinculadas con Shabat, los jaguim y las mitzvot; viajes educativos como Travesía, que nos permitan encontrarnos con nuestra memoria y nuestras raíces; y programas de formación de liderazgo y diálogo comunitario.Me interesa especialmente que logremos conectar tres dimensiones que muchas veces aparecen separadas: el conocimiento, la experiencia y la acción. Que lo que estudiamos dialogue con lo que vivimos y que lo que vivimos se traduzca en nuestras elecciones cotidianas.Dentro de los objetivos del departamento está construir una comunidad de líderes. ¿A qué se refiere esto exactamente?Queremos formar personas con conocimientos, identidad, sensibilidad y herramientas para asumir responsabilidades, generar iniciativas, escuchar perspectivas diferentes y tomar decisiones basadas en valores judíos.Una comunidad fuerte no es aquella que tiene unos pocos líderes que hacen todo, sino aquella que logra despertar en muchas personas el deseo y la capacidad de asumir responsabilidades.Mi aspiración es que cada vez más personas de distintas edades y trayectorias se sientan no solamente parte del Círculo, sino también responsables de construirlo. Porque la continuidad judía no es tarea de unos pocos: es una responsabilidad colectiva.Comisión de Educación del Mercaz:Roman Yosif, David Bortnik, Nicole Finkelstein, Daniela Dukes, rabino Ari Sigal, Jessica Landes

    La esperanza que resiste: Voces de heroísmo tras el 7 de octubre

    El jueves 22 de octubre, la Comunidad Judía de Chile (CJCh), la Embajada de Israel en Chile y Limud Chile convocaron a la comunidad a recordar el 7 de octubre de 2023. El acto central, realizado en la NBI, reunió a autoridades, rabinos, estudiantes del Instituto Hebreo y miembros de la comunidad judía en torno a una pregunta que atraviesa las historias de aquel día: cómo actuar cuando el miedo y la violencia irrumpen en la vida cotidiana.La respuesta no se ofreció como una consigna, sino a través de testimonios. Un día en octubre (One Day in October), escrito por los autores israelíes Yair Agmon y Oriya Mevorach, reúne 40 relatos en primera persona de sobrevivientes, héroes y familiares que vivieron las primeras 24 horas del ataque de Hamás. Agmon viajó a Chile y Argentina para presentar el libro, y en Santiago conversó con Abraham Yudelevich ante el público.La actividad comenzó con un video sobre el ataque y una intervención teatral de los alumnos del Instituto Hebreo. Después de las palabras de apertura, Alfredo Misraji, presidente de la Comunidad Judía de Chile, se dirigió a los asistentes. Su intervención dio paso a un momento de oración por las víctimas, conducido por cuatro rabinos: Yonathan Szewkis recitó El Male Rajamim; Gustavo Kelmeszes, Izkor; Martin Pussetto, un salmo; y Dani Zang, el Kadish.Tras una segunda intervención teatral de los estudiantes, habló el embajador de Israel en Chile, Peleg Lewi. Las representaciones y los discursos pusieron en primer plano la dimensión humana de la tragedia: detrás de cada nombre, una vida, una familia y un futuro que merecían ser recordados. Entre las personas evocadas especialmente por sus vínculos con Chile estuvieron Gina Pak, Loren Garcovich, Noa Glasberg, Itay Berdichevsky y Tomer Shpirer.En la entrevista, Agmon transmitió una energía intensa y cercana. Habló con pasión de los protagonistas y de la diversidad de experiencias que reúne el libro: historias de supervivencia, de pérdida y de personas que, en medio del peligro, encontraron la manera de socorrer a otros. Más que detenerse en una sola imagen del 7 de octubre, la conversación permitió ver la trama de decisiones y vínculos que aparece en cada testimonio.Uno de los relatos compartidos durante el encuentro llevó esa idea a una conclusión poderosa. Después de enfrentarse a los terroristas y sentir que la violencia no podía reparar lo ocurrido, el protagonista comprende que su respuesta será “hacer el bien. Un bien igual de poderoso que el dolor y la maldad”. La frase, narrada como parte de uno de los testimonios, no minimiza el sufrimiento ni promete una reparación fácil. Habla de una elección moral: impedir que el odio determine todo lo que viene después.Ese es también el pulso del libro. En sus páginas, el heroísmo no pertenece únicamente a quienes combatieron. Está en quienes protegieron a sus familias, buscaron a sus seres queridos, compartieron información o atendieron a los heridos con los medios disponibles. La esperanza aparece en acciones concretas, a veces pequeñas, que permitieron resistir y sostener a otros cuando la ayuda aún no llegaba.La participación de los jóvenes del Instituto Hebreo dio una significación especial a la conmemoración. Al representar algunas de estas historias, los estudiantes no solo acompañaron el recuerdo de las víctimas: mostraron cómo la memoria pasa de una generación a otra. Esa transmisión importa en una comunidad que conoce de cerca el peso de los nombres y la necesidad de mantener vivas las historias.Al cierre, los asistentes se pusieron de pie para entonar el Hatikva, el himno nacional de Israel. La jornada reunió oración, arte, testimonios y música en un acto de duelo, pero también de afirmación: recordar a quienes fueron asesinados, honrar a quienes sobrevivieron y reconocer la humanidad y el coraje que emergieron en las horas más oscuras.

    Polonia invita al Museo Judío de Chile a un viaje para la cooperación

    El Ministerio de Relaciones Exteriores de Polonia organiza viajes de estudio y vinculación institucional sobre distintos temas, a los que invita a profesionales de diversos países. En el ámbito de la memoria y la Shoá, Chile contaba con un solo cupo. La Embajada de Polonia lo asignó a la directora ejecutiva del Museo Judío de Chile, Sofía Cohen, en reconocimiento a su labor y la del Museo en materia de educación sobre el Holocausto y la memoria de la vida judía que se perdió.El viaje, financiado íntegramente por el gobierno polaco, tuvo un propósito claro: buscar colaboraciones entre instituciones de memoria de ambos países y fortalecer el vínculo de los descendientes de judíos polacos en Chile, además de mostrar tanto la vida judía que desapareció como la que hoy se reconstruye.En Varsovia, Sofía Cohen se reunió con la Sección de Asuntos Judíos del Departamento de Diplomacia Pública y Cultural de la Cancillería polaca y con representantes del Instituto Histórico Judío, que resguarda el Archivo Ringelblum, el registro clandestino de la vida en el gueto de Varsovia. Luego conversó con la dirección del Museo de Historia de los Judíos Polacos, POLIN, levantado en el área del antiguo gueto y dedicado a mil años de presencia judía en Polonia.En Cracovia, la agenda incluyó una visita al Memorial y Museo Auschwitz-Birkenau, así como una reunión con su subdirectora. Cohen también afianzó lazos con la dirección del Museo Judío de Galicia, en el barrio de Kazimierz, y con los organizadores del Festival de Cultura Judía, que desde hace más de tres décadas convoca a miles de personas cada verano. En la misma ciudad visitó el Centro Comunitario Judío (JCC), uno de los motores del renacer de la vida judía en Cracovia.De estos encuentros surgieron oportunidades concretas de desarrollo colaborativo entre el Museo Judío de Chile y organismos polacos.La vida que se reconstruyePolonia tiene hoy unos 10 mil judíos; cerca de 2 mil viven en Varsovia. Su centro ortodoxo es la sinagoga Nożyk, construida en 1902 y una de las pocas que sobrevivieron a la guerra, porque los nazis la usaron como granero y establo.Ahí, Cohen compartió la cena de Shabat con miembros de la comunidad, visitantes de todo el mundo y una mujer ucraniana que espera su estatus de refugiada para luego hacer aliá. “Conocí una comunidad pequeña, unida y que sigue reconstruyéndose”, cuenta. En la sinagoga y en el kidush se alternan constantemente el polaco y el inglés para integrar a los extranjeros.El contraste aparece en las mismas ciudades. En Varsovia, Cohen visitó el lugar donde funcionó el orfanato de Janusz Korczak antes de la deportación. En el camino hacia la Umschlagplatz, desde donde el educador fue enviado a la muerte junto a los niños a su cargo, vio el monumento a Korczak y también las marcas en el suelo que señalan el trazado del muro del gueto. “Hoy podemos pasar de un lado a otro de lo que es una marca en el piso. Antes era la diferencia entre la vida y la muerte”, reflexiona.En Lublin, donde antes de la Shoá vivían más de 40 mil judíos, hoy quedan apenas unas decenas. De la Gran Sinagoga solo queda una placa. “Son lugares que, a simple vista, podrían pasar desapercibidos, pero que conservan fragmentos de una vida judía que alguna vez llenó las calles de esta ciudad”, dice.“En las afueras de la ciudad está Majdanek, era extraño estar en un lugar donde sabes que tanta gente fue asesinada y, al mismo tiempo, escuchar los pájaros y ver el pasto crecer”, dice Cohen. Arquitecta de formación, se detuvo en las torres y barracas: “Noté lo metódicos, industrializados y perfectamente ejecutados que eran sus sistemas constructivos. Muestra de la inteligencia al servicio del mal”.Un parque sobre un campo de concentraciónLa última visita fue el antiguo campo de concentración de Płaszów, en Cracovia. Gran parte del terreno es hoy un área verde que los vecinos recorren como si fuera un parque.La escena obliga a preguntarse cómo se usan los sitios de memoria y qué lugar ocupan en la vida cotidiana de una ciudad. La vida sigue, y debe seguir. Pero el pasado, sin desconocer lo que se vivió, es lo que nos permite construir un futuro mejor. Ese es también el trabajo que el Museo Judío de Chile hace todos los días, y que hoy suma nuevos aliados al otro lado del mundo.

    La Intifada francesa

    Según la biblia del traductor, la palabra árabe “intifada” en castellano equivale a varias, siendo dos de ellas “agitación” y “levantamiento”. Se asocia con el medio oriente, pero también aplica a otras realidades, al calor del grito “globalizar la intifada”, que al parecer en Francia fue escuchado junto al pañuelo conocido como Kufiya, tanto que muchas banderas fueron exhibidas en las manifestaciones, con excepción de la francesa.A través del mundo, las preguntas son varias ¿qué le pasó a Francia? ¿por qué Francia? Si ocurrió allá, podría pasar en cualquier país, ¿también EE. UU? De partida, fue violencia inaceptable en todo lugar, donde no solo sorprende su nivel sino también la falta de respuesta, la ineficiencia demostrada por el Estado y sus gobernantes, ya que no es la protesta legítima de gente que quiere mejorar a su sociedad, sino la revolución molecular de aquellos que desprecian al país y sus tradiciones, debido a que por sobre sus excesos colonialistas sobresale una inmensa obra civilizatoria, que al mundo ha aportado algunas de las mejores trayectorias del humanismo. Más aún, sin Francia no se explica la idea misma de Occidente al ser uno de sus vértices, por lo que duele ver como acepta que se intente erradicar lo que la hizo grande y admirada.Francia es expresión de historia y cultura, destino de emigración y turismo, y sin duda sus ciudadanos han tomado malas decisiones, ya que molesta ver como sucesivos gobiernos la han llevado a una creciente irrelevancia, donde es difícil encontrar en los últimos siglos otro momento donde Europa tenga menos peso que ahora en la balanza de poder. ¿Por qué Francia no despierta de una tragedia europea, donde al igual que en el Reino Unido y España se acepta -sin todavía reacción - la leyenda negra creada por sus enemigos?Francia es el país de Napoleón y De Gaulle, donde antes se lloró por derrotas militares como la de 1940 hoy hay lágrimas por las instituciones y los franceses que han renunciado a defender a Francia, indebidamente multiplicando sus defectos y errores, en parte, herencia intelectual e influencia de lo que representó mayo 1968 y su “Prohibido Prohibir”.

    Netanyahu aventaja a Eisenkot, pero pierde escaños y se abren múltiples escenarios de gobierno

    En mayo de 1996, miles de israelíes se fueron a dormir convencidos de que Shimon Peres continuaría siendo primer ministro. Las primeras encuestas a boca de urna anticipaban su victoria, pero el recuento terminó dando un triunfo ajustado a Benjamin Netanyahu, quien llegaría al poder por primera vez. Treinta años después, Israel volvió a vivir una noche electoral de resultados cambiantes, nuevamente con Netanyahu como protagonista.Inicialmente, los canales 12 y 13 proyectaron entre 52 y 53 escaños para el bloque opositor encabezado por Gadi Eisenkot, frente a 50 del oficialismo. Sin embargo, durante la madrugada, las proyecciones comenzaron a modificarse y el escrutinio oficial terminó mostrando una ventaja para Netanyahu.Con el 100% de las mesas electorales ordinarias escrutadas, y a la espera del recuento de los votos especiales, el bloque encabezado por Benjamin Netanyahu suma 53 escaños, frente a los 48 del bloque opositor liderado por Gadi Eisenkot. Los partidos árabes, por su parte, registran un resultado histórico con 19 diputados. Aunque el Likud se consolida como la principal fuerza política individual, ninguno de los dos grandes bloques alcanza los 61 escaños necesarios para asegurar una mayoría parlamentaria en la Knéset.El resultado constituye una demostración de la capacidad de resistencia política de Netanyahu, después de cuatro años marcados por la masacre del 7 de octubre, una guerra en múltiples frentes y profundas divisiones internas. Sin embargo, también representa un retroceso para su coalición, que llegó a reunir 68 escaños durante la legislatura anterior. Más allá de los bloques tradicionales: los posibles escenarios para formar gobiernoEl bloque encabezado por Benjamin Netanyahu reúne al Likud, partido de derecha nacionalista; Shas y Judaísmo Unido de la Torá, representantes de los sectores ultraortodoxos; y las formaciones de derecha radical Otzma Yehudit, de Itamar Ben-Gvir, y Sionismo Religioso, de Bezalel Smotrich, que compitió junto a Zehut.Frente a ellos se encuentra Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor y líder de Yashar, una formación centrista que busca reemplazar a Netanyahu. Su bloque incluye a Beyajad, la alianza entre Naftali Bennett y Yair Lapid, que combina sectores de derecha liberal y centro secular; Israel Beitenu, del nacionalista secular Avigdor Lieberman; y Los Demócratas, encabezados por Yair Golan, representantes de la izquierda sionista y socialdemócrata.Sin embargo, la división entre ambos bloques no necesariamente anticipa la composición del próximo gobierno. Con ninguno de ellos cerca de los 61 escaños necesarios para asegurar una mayoría parlamentaria, las negociaciones podrían dar lugar a nuevas alianzas.Por ahora, se perfilan tres escenarios principales.El primero es un gobierno de derecha y centro sionista encabezado por Netanyahu, que incorpore a sectores de la actual oposición, como Yashar de Eisenkot, Beyajad de Bennett y Lapid o Israel Beitenu de Lieberman, dejando fuera a Los Demócratas y a los partidos árabes. Aunque esta fórmula permitiría construir una mayoría parlamentaria, enfrenta importantes obstáculos: Eisenkot ha rechazado gobernar bajo Netanyahu, incluso mediante un acuerdo de rotación, mientras otros dirigentes opositores también han descartado incorporarse a una coalición liderada por el actual primer ministro. El segundo escenario es un gobierno encabezado por Eisenkot con apoyo de los partidos árabes. Una alternativa sería incorporar a Ra'am, la formación islamista moderada de Mansour Abbas, que ya participó en el gobierno de Bennett y Lapid entre 2021 y 2022. Sin embargo, incluso con sus escaños, el bloque de Eisenkot no alcanzaría los 61 diputados necesarios para asegurar una mayoría parlamentaria. Por ello, otra posibilidad sería formar un gobierno minoritario, es decir, un Ejecutivo que consiga asumir y mantenerse en el poder mediante el apoyo externo o la abstención de otras fuerzas parlamentarias, sin necesidad de incorporarlas formalmente a la coalición. Sin embargo, Bennett y Lieberman se han opuesto a depender del respaldo árabe, mientras Yair Golan se ha mostrado más abierto a esa cooperación. Abbas, por su parte, expresó su disposición a participar en un gobierno de cambio.El tercer escenario es la convocatoria de nuevas elecciones. Si los vetos personales y las diferencias ideológicas impiden alcanzar los acuerdos necesarios, Israel podría regresar a las urnas, como ocurrió durante la prolongada crisis política que llevó al país a celebrar cinco elecciones entre 2019 y 2022.Así, aunque Netanyahu conserva la ventaja electoral y el Likud se mantiene como el partido más votado, su continuidad en el poder está lejos de estar garantizada. La verdadera disputa comienza ahora, cuando los dirigentes deberán decidir qué compromisos están dispuestos a asumir para evitar un nuevo bloqueo político.El voto árabe, protagonista inesperadoUno de los acontecimientos más relevantes de las elecciones fue la elevada participación del electorado árabe israelí, que impulsó un crecimiento histórico de su representación parlamentaria. Este fenómeno se produjo en una jornada de participación nacional récord en casi tres décadas: el 77,7% de los electores acudió a las urnas, la cifra más alta desde 1999. Con el escrutinio de las mesas ordinarias, la Lista Conjunta, integrada por Hadash, Ta'al y Balad, obtiene una proyección de 12 escaños, mientras que Ra'am, el partido islamista moderado encabezado por Mansour Abbas, alcanza siete. En conjunto, 19 diputados, un máximo histórico para las formaciones árabes, frente a los diez obtenidos en 2022. Este avance podría convertirlas en actores decisivos para la formación del próximo gobierno, especialmente ante la ausencia de una mayoría parlamentaria clara. Un largo camino para formar gobiernoEl escrutinio continuará durante los próximos días, especialmente con el recuento de los denominados sobres dobles, un mecanismo utilizado por soldados, diplomáticos, pacientes hospitalizados y otros ciudadanos que votan fuera de sus mesas habituales. Estos sufragios se introducen en un segundo sobre que permite verificar la identidad del elector y evitar duplicaciones, preservando el secreto del voto.La Comisión Electoral Central dispone hasta el 4 de noviembre para publicar los resultados oficiales. Posteriormente, el presidente Isaac Herzog deberá consultar con los partidos representados en la nueva Knéset y designar al diputado que considere con mayores posibilidades de formar gobierno, que no necesariamente será el líder del partido más votado.El candidato elegido tendrá 28 días para conseguir los acuerdos necesarios, con una posible extensión de 14 días adicionales. Si fracasa, podrán iniciarse nuevas rondas de negociación con otros candidatos, prolongando aún más la incertidumbre política.

    Israel: la elección del 27 está tan cerrada que los partidos árabes israelíes podrían decidir el futuro político de Netanyahu

    Cuando hay tanta gente que opina sin tener mayor conocimiento sobre una realidad tan diferente como es el Medio Oriente, y en particular, Israel y los árabes israelíes como son llamados aquellos que en 1948 decidieron quedarse, es llamativo lo que me ocurrió con la inteligencia artificial, ya que la situación es lo suficientemente compleja para que Gemini en un gesto de humildad, decidiera excusarse de opinar.Así me pasó, ya que todavía soy parte de esa minoría que solo la consulta esporádicamente, pero, aunque sobre los árabes israelíes he escrito y hecho docencia, de todas maneras, decidí consultarles “sobre el papel que han jugado los partidos árabes en la Knesset”, el parlamento israelí, ya que me interesaba saberlo durante la guerra actual. La sorprendente respuesta decía “se recomienda consultar directamente los canales informativos autorizados”, consejo que también sería útil para tanto medio de comunicación que en vez de hacer lo señalado, difundieron la propaganda de Hamas.El martes 27 de este mes, las elecciones definirán el futuro del primer ministro que más tiempo ha estado en el cargo, pero no de la guerra, ya que eso lo deciden más bien los enemigos de Israel, y la respuesta de Israel corresponde más bien a políticas de Estado que a ideas personales. Sin embargo, el resultado puede definir el futuro político de Benjamín Netanyahu, ya que va a impactar en dos decisiones que se han dilatado por demasiado tiempo. La primera es que la Corte Suprema ha recibido demasiadas presiones y ha esquivado el bulto de fallar si es culpable o inocente de los cargos de corrupción electoral que han llevado a otros políticos, incluyendo algún exprimer ministro a la cárcel, siendo la segunda, la muy esperada comisión de investigación de las responsabilidades en la total falta de preparación para la mortífera invasión de Hamas, origen, a no olvidarlo, de la actual guerra.Es una elección muy cerrada, tal como han sido los últimos tres comicios, dos ganados y uno perdido por Netanyahu y a no ser que todas las encuestas estén equivocadas como en Brasil, se va a repetir lo ocurrido en ellas, virtual empate, agravado por algo que es habitual en Israel, que quien gana o pierde no es decidido por la votación, sino que ello es fruto de una negociación posterior, donde hay un intercambio de favores con partidos menores, muchas veces de raíz religiosa, para decidir quién forma gobierno, cuya mayoría parlamentaria es de solo un par de votos y que, tal como ha ocurrido en estos años, les da una indebida voz de altos decibeles a sectores extremos, que, sin embargo, tienen el poder de chantaje sobre si continúa o no el primer ministro en ese cargo.

    Fundación Contigo: Encuentros que construyen Comunidad

    Durante la última semana, Fundación Contigo desarrolló distintas actividades de acompañamiento, voluntariado y encuentro.Contigo Emergencias: un nuevo encuentro en el albergueEl sábado, voluntarios de Contigo Emergencias regresaron al albergue para personas en situación de calle. Llevaron ensaladas y, junto con las personas del albergue, prepararon pollos a la parrilla para compartir una comida.Mane Olivares, voluntaria a cargo de Contigo Emergencias, comentó: “Lo más emocionante fue sentir cómo, en cada encuentro, se siguen fortaleciendo los lazos entre la Fundación y las personas del albergue. Cocinar juntos y compartir la mesa son formas sencillas de acompañarnos y construir comunidad”.Comedor Abierto junto a Fundación BarnecheaEn otra jornada de Comedor Abierto, realizada junto a Fundación Barnechea, voluntarios participaron en la preparación y el servicio de alimentos. Las imágenes muestran a los equipos colaborando en la cocina y a los asistentes compartiendo la mesa, en un espacio de encuentro y cercanía.Actividades junto al Jardín El TrébolLa semana también incluyó actividades con el Jardín El Trébol. Los niños participaron en juegos grupales con materiales coloridos, en una experiencia de interacción y aprendizaje compartido.Estas tres iniciativas expresan una misma convicción: la solidaridad se construye a través de la presencia, el trabajo conjunto y los vínculos cotidianos.

    Campaña de Recaudación Fobeju 2026: La historia no sigue sola: hoy depende de todos

    “Soy el guardián de mi hermano”. La frase recibe cada día a los alumnos en la entrada del Instituto Hebreo y resume un principio central del judaísmo: cuando una persona necesita ayuda, toda la comunidad es responsable de su bienestar.Ese es el espíritu que guía a la Fundación Fobeju, que trabaja para que ningún alumno quede sin vivir la experiencia de ser parte de un colegio con identidad judía, de excelencia y de una comunidad que lo acoge. Detrás de cada donación recibida a lo largo del año hay un gesto de solidaridad, compromiso y esperanza. Sin embargo, aún queda un importante camino por recorrer: faltan 200 millones de pesos para alcanzar la meta de este año.Un desafío mayor“Trabajamos siempre para mantener nuestro compromiso con la continuidad de la educación judía y, sobre todo, con el sueño de que cada niño pueda seguir siendo parte del Instituto Hebreo. Este año el desafío es mayor, ya que casi el 50% de las familias becadas requiere más de un 70% de ayuda este segundo semestre”, explicó Yael Korol, Directora Ejecutiva de Fundación Fobeju.A esto se suma una ampliación del apoyo: desde 2026, la fundación no sólo cubre la colegiatura, sino también costos adicionales como textos, útiles escolares y almuerzos, lo que entrega un mayor respiro a las familias.Una semana para sumarseLa campaña culminará con dos actividades abiertas a toda la comunidad. El sábado 24 de octubre se realizará un Bingo comunitario, una noche de sorpresas, premios y entretenimiento. Al día siguiente, el domingo 25, tendrá lugar la Llamatón en el Instituto Hebreo, donde voluntarios contactarán a miembros de la comunidad para invitarlos a aportar.Desde la fundación destacan que cada aporte, sin importar su monto, marca una diferencia. “Detrás de cada beca hay una familia que necesita apoyo, un niño que merece seguir adelante y una comunidad que puede hacer la diferencia”, subrayan.Cómo colaborar:• Entradas para el Bingo: link abajo• Donaciones desde Chile y el extranjero: donaciones.fobeju.cl• Ex alumnos del IH: pueden donar a través del link de su generación, disponible en www.fobeju.cl

    Tres años del 7 de octubre: entre la solidaridad, la protesta y la glorificación de la violencia

    Al cumplirse tres años del ataque de Hamás contra Israel, el 7 de octubre de 2023, se realizaron manifestaciones en distintas ciudades del mundo en apoyo a la causa palestina. En Nueva York, según City Journal, algunos participantes utilizaron vestimentas asociadas a grupos armados y corearon consignas favorables a Hamás. El medio también informó sobre un encuentro convocado para “rendir homenaje a los mártires”.En los campus estadounidenses, la Liga Antidifamación (ADL) reportó una pancarta en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) con un tanque cruzando la frontera el 7 de octubre, y material que mostraba a personas enmascaradas que portaban rifles. Por su parte, una publicación en Instagram de las agrupaciones estudiantiles Student Committee for Defense and Solidarity (SCDS) y Peoples Defense Front de la Universidad Estatal de Pensilvania (Penn State), declaraba: “¡Hoy se cumple el tercer aniversario de la Operación «Inundación de Al-Aqsa»! ¡Gloria a la resistencia palestina! ¡Larga vida a la Inundación de Al-Aqsa!”.La ADL sostiene que estos hechos forman parte de una tendencia de glorificación de la violencia en el movimiento universitario. Otras organizaciones y manifestantes rechazan esa lectura y dicen que las consignas eran minoritarias.Tensión en el Reino UnidoEn Londres también hubo movilizaciones. Según Times of Israel, aunque la policía prohibió el uso de máscaras, decenas de asistentes las usaron igualmente. Este tipo de protestas ha generado controversia en Reino Unido. En mayo de 2026, Reuters informó que algunos legisladores británicos las calificaron de 'marchas de odio'. En la misma línea, el entonces primer ministro Keir Starmer advirtió sobre el “efecto acumulativo” de las manifestaciones propalestinas en la comunidad judía, y aseguró que consignas como "Globalizar la Intifada" son inaceptables.El 15 de octubre de 2026, un grupo de personas enmascaradas interrumpió una conferencia de Adam Wagner en City St George’s, institución perteneciente a la Universidad de Londres. Wagner -abogado especializado en derechos humanos- representa a familiares de diez personas con vínculos británicos secuestradas por Hamás. El propio Wagner dijo que los activistas gritaron frases como "los rehenes sionistas fueron asesinados por los propios sionistas" y "colonos, vuelvan a casa". Santiago de ChileEn Chile, la marcha del sábado 10 de octubre partió a las 12:00 desde Metro Universidad Católica hacia Plaza Los Héroes. La convocatoria fue de Solidaridad por Palestina Universidad de Chile y de la FECh, con adhesión de sindicatos, organizaciones sociales y de la Comunidad Palestina. Las demandas centrales fueron un embargo de armas a Israel, sanciones internacionales y la suspensión de acuerdos comerciales y académicos.Durante la marcha, según el Grupo de Amistad Chile-Israel del Senado, una camioneta con jóvenes encapuchados y cubiertos con keffiyeh proyectó una estética de violencia. El Grupo Interparlamentario de la Cámara de Diputados afirmó que la escena evocó los ataques de Hamás y pidió a los organizadores que expliquen su sentido y se deslinden de cualquier reivindicación. La agencia AJN informó que la Embajada de Israel la condenó como una "performance" frente a La Moneda. Mientras avanzaban, según el medio Interferencia, los manifestantes corearon consignas contra el gobierno de Benjamin Netanyahu, así como contra el presidente chileno, José Antonio Kast. También hubo gritos como "¡Fuera de Chile! ¡Fuera de Argentina! ¡Fuera el sionismo de América Latina!".Quienes defienden la marcha sostienen que el señalamiento de antisemitismo en cada crítica a Israel silencia a los palestinos. Quienes la cuestionan sostienen que la omisión del 7 de octubre y la celebración de la violencia contra civiles contribuyen a un clima de hostilidad hacia los judíos. Antisionismo y cifras del antisemitismoLa Liga Antidifamación (ADL) considera que determinadas expresiones antisionistas pueden constituir antisemitismo cuando se traducen en ataques contra judíos o instituciones judías, o cuando se responsabiliza colectivamente a los judíos por las acciones de Israel.Las cifras del primer informe anual del Grupo de Trabajo J7, que reúne a organizaciones de las comunidades judías de Argentina, Australia, Canadá, Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos, muestran un aumento de los incidentes antisemitas registrados en esos países: de 8.065 en 2022 a 21.427 en 2023.Solidaridad, violencia y omisión Las marchas de apoyo a Palestina reflejan la complejidad de un conflicto que continúa generando movilización y debate en distintas partes del mundo. Mientras sus participantes defienden el derecho a protestar y denunciar las acciones del Gobierno israelí, las consignas y símbolos registrados en algunas manifestaciones han abierto cuestionamientos sobre los límites entre la crítica política, el antisionismo y el antisemitismo. La discusión sigue centrada en cómo distinguir las expresiones de solidaridad con la población palestina de aquellas que justifican la violencia contra civiles o promueven la hostilidad hacia los judíos.

    Israel y los judíos: cómo reaccionar ante un odio demasiado grande para un pueblo y un país tan pequeño

    ¿Hasta cuándo? Esta semana fue ilustrativa del tema de esta columna. El miércoles 30 de septiembre, el vuelo FZ1073 de Flydubai viajaba de Dubái a Tel Aviv con sus tripulantes y 172 pasajeros, cuando el copiloto “inició la ejecución de un atentado atacando al capitán indio Smit Machchhar con un hacha de emergencia”, según estableció el fiscal general de los Emiratos Árabes Unidos, hoy, el país árabe más cercano a Israel. La idea era estrellar el avión mediante acto suicida, idealmente en territorio israelí. Sin embargo, la acción heroica del capitán herido y de valerosos pasajeros produjo el verdadero milagro de que se lograra estabilizar la nave y aterrizarla en Tabuk, Arabia Saudita, sin víctimas que lamentar.Final feliz, pero no para todos. Conocidos medios como CNN, la BBC y prensa tradicional, mucha de ella prestigiosa, sembraron todo tipo de dudas sobre lo ocurrido, reduciéndolo todo a un “altercado” entre el piloto y su copiloto, omitiendo el carácter terrorista, que además recordaba la tragedia del vuelo 93 que se estrelló el 11/9 en Shanksville, Pensilvania, y donde la acción de pasajeros héroes evitó lo que tenía como objetivo atentar contra la Casa Blanca. Para mí, esa sorpresa se unía a lo que en forma abrumadora se leía en las RRSS: teorías conspirativas de todo tipo, culpando a Netanyahu y repitiendo todo lo que se ha dicho de Israel desde el 7-X 2023.La pregunta es hasta cuándo le va a seguir pasando a Israel, ya que le viene ocurriendo desde hace tiempo, y ha empeorado desde la invasión de Hamas, por lo que como país no ha reaccionado bien ante esta ofensiva en su contra, y a todo nivel.Aunque yo prefiero usar el termino judeofobia, antisemitismo se ha usado por más tiempo para explicar y describir lo que ocurre. No es el gobierno de derecha de Netanyahu, ya que esta situación la ha vivido Israel desde su Declaración de Independencia el 14 de mayo de 1948. Al día siguiente comenzó la invasión de los ejércitos de cinco países árabes y en paralelo la deslegitimación comunicacional, a pesar de que la orientación política de ese primer gobierno era de izquierda.

    DECLARACIÓN PÚBLICA: Grupo de Amistad Chile Israel del Senado de la República

    El Grupo de Amistad Chile-Israel del Senado de la República manifiesta su preocupación por los símbolos y expresiones exhibidos durante la marcha realizada el pasado sábado en Santiago.Una convocatoria cuyo propósito era solidarizar con la causa palestina terminó mostrando imágenes y expresiones que generan legítima preocupación, entre ellas una camioneta con jóvenes encapuchados y cubiertos con keffias, proyectando una estética asociada a la violencia y la confrontación.Estos hechos adquieren especial sensibilidad a pocos días de conmemorarse un nuevo aniversario del 7 de octubre de 2023, fecha en que Hamás perpetró una masacre que provocó un sufrimiento indescriptible en la sociedad israelí y profundizó el drama humano que viven israelíes y palestinos.Reconocemos que la libertad de expresión y el derecho a manifestarse pacíficamente son pilares fundamentales de toda democracia. La solidaridad con el pueblo palestino merece respeto, al igual que toda expresión ciudadana que se desarrolle de manera pacífica. Sin embargo, ninguna causa política puede situarse por encima de la dignidad humana, ni la solidaridad puede transformarse en una expresión de indiferencia o celebración frente al sufrimiento ajeno.En este sentido, hacemos nuestras las palabras del papa León XIV en su encíclica Magnifica Humanitas, cuando afirma: «Desarmemos las palabras y contribuiremos a desarmar la tierra» (n.º 214). En el mismo pasaje, el Pontífice nos recuerda que la paz comienza en la manera en que miramos, escuchamos y hablamos de los demás, y nos llama a rechazar «la guerra de las palabras y de las imágenes». Su reflexión constituye una invitación a cuidar el lenguaje público, rechazar los prejuicios y evitar que las diferencias políticas o ideológicas deriven en expresiones de hostilidad o glorificación de la violencia.Por ello, hacemos un llamado a las autoridades competentes a examinar los antecedentes relacionados con estos hechos y evaluar, conforme a la legislación vigente, si corresponde adoptar alguna medida.Defender la libertad de expresión no significa permanecer indiferentes ante manifestaciones que puedan interpretarse como una glorificación de la violencia o una promoción del odio. La democracia exige respeto por la diversidad de opiniones, pero también un compromiso irrestricto con la dignidad humana, la convivencia pacífica y el rechazo a toda forma de violencia.Grupo de Amistad Chile-IsraelSenado de la República de Chile

    Más allá del aplauso: la historia solidaria de Don Francisco

    Hay personajes que forman parte de la memoria de un país casi sin pedir permiso. Don Francisco es uno de ellos. Su voz, sus gestos y aquella particular manera de entrar a los hogares durante décadas son parte del paisaje emocional de varias generaciones. Pero detrás del personaje televisivo existe también una historia marcada por la solidaridad, la inmigración y la capacidad de convertir la popularidad en acción.Eso es lo que propone “Más allá del aplauso: Don Francisco y la Solidaridad”, exposición que actualmente se presenta en la Sala Estudio Gigante del Centro de Extensión Alameda de la Pontificia Universidad Católica de Chile. La muestra, que estará abierta hasta el 17 de octubre de 2026 con entrada liberada, reúne fotografías, objetos, documentos y material audiovisual para recorrer más de cuatro décadas de iniciativas solidarias vinculadas a Mario Kreutzberger.Entre los episodios que aparecen está el origen de la Teletón chilena, pero también momentos menos conocidos de una trayectoria en la que Kreutzberger utilizó su enorme llegada pública para reaccionar frente a situaciones que conmovían al país. Un ejemplo es el caso de Rodrigo Anfruns, ocurrido en 1979, cuando el entonces conductor de Sábados Gigantes incluso se ofreció como intermediario ante quien aseguraba tener secuestrado al niño.Pero hay una característica que atraviesa buena parte de esta historia: Don Francisco ha sabido convertirse en un gran comunicador en momentos en que Chile necesita escucharse a sí mismo. La Teletón es, quizás, el ejemplo más evidente. Desde 1978, su figura quedó estrechamente ligada a una iniciativa que consiguió instalar la solidaridad con los niños y jóvenes con discapacidad en el centro de la conversación nacional.La misma capacidad volvió a aparecer frente a las catástrofes. “Chile ayuda a Chile”, campaña solidaria impulsada tras el terremoto de 2010 y nuevamente utilizada después de otras emergencias, convirtió una vez más a la televisión en un punto de encuentro. En medio de la incertidumbre, Don Francisco asumió el rol de convocante y comunicador, articulando rostros, instituciones y ciudadanos alrededor de una idea sencilla: ayudar al que lo necesita.Hay, además, una dimensión personal que atraviesa esta historia. Mario Kreutzberger nació en Talca, hijo de inmigrantes judíos alemanes que llegaron a Chile huyendo de la persecución nazi. Sus raíces estuvieron presentes desde sus primeros pasos artísticos: fue en el Club Israelita Maccabi donde comenzó a utilizar el personaje que terminaría dando origen a su conocido nombre televisivo.Quizás por eso la exposición adquiere una lectura que va más allá de la televisión. Habla de pertenencia, de gratitud y de la responsabilidad que puede acompañar al éxito. También recuerda que, en una sociedad cada vez más fragmentada, hubo un comunicador capaz de sentar a millones de chilenos frente a una misma pantalla y convocarlos a mirar al otro.

    Judíos que construyen el futuro de Chile

    Una vida entre la ciencia, la memoria y la academiaHay historias que parecen hechas de varios libros. La de Mario Suwalsky Weinsymer es una de ellas. El científico y académico —hijo de inmigrantes judíos llegados desde Polonia— ayudó a levantar instituciones científicas cuando la investigación chilena todavía daba sus primeros pasos. Sus padres nacieron en Kolno, un pequeño shtetl del noreste de Polonia. En un contexto político, económico y social cada vez más difícil, decidieron emigrar. Su padre partió primero, buscando un lugar seguro y con futuro, y después de pasar por distintos países llegó a Chile. Diez años más tarde pudo traer a su esposa. Nueve meses después nació Mario, el primero de sus tres hijos.La familia vivió inicialmente en Santiago, luego en Chillán y más tarde en Valdivia. Allí, siendo niño, comenzó a aparecer una curiosidad que terminaría acompañándolo durante toda su vida. Coleccionaba plantas, hacía experimentos y buscaba explicaciones a aquello que llamaba su atención. Recuerda, entre ellos, haber intentado resolver por qué el agua de una botella salía a borbotones. Diseñó una solución que, para su orgullo infantil, descubrió posteriormente que ya había sido inventada siglos antes.En Concepción, donde la familia se trasladó en 1947, hizo su Bar Mitzvá y se integró al movimiento sionista B’Nei Zion. Allí también vivió, siendo muy joven, la emoción de una comunidad que celebraba el nacimiento del Estado de Israel. “Mis raíces judías han influido definitivamente en mi carácter, forma de vida y mi amor y orgullo por lo judío e Israel”, recuerda.La Universidad de Concepción terminó de abrirle la puerta a ese mundo que desde niño buscaba entender. Ingresó a Química y Farmacia y comenzó una carrera académica que se prolongaría durante casi seis décadas. Su camino lo llevó hasta Israel, donde realizó su doctorado en el Instituto Weizmann, estudiando la relación entre el ADN y las proteínas. Más tarde, una beca Guggenheim le permitió continuar su formación en Harvard, donde investigó las membranas celulares y su relación con distintos sistemas químicos.Pero su aporte no quedó limitado al laboratorio. A su regreso a Chile participó activamente en la construcción de una institucionalidad científica que prácticamente estaba comenzando. Creó el Laboratorio de Rayos X, impulsó el primer doctorado en Química de la Universidad de Concepción, apoyó la creación del Departamento de Polímeros y participó en el proceso que llevó desde el Instituto de Química a la actual Facultad de Ciencias Químicas. Décadas después, esos aportes fueron reconocidos por la propia universidad.Su trabajo científico estuvo centrado en comprender cómo distintas sustancias afectan las membranas de las células. Estudió medicamentos, metales, pesticidas y compuestos presentes en plantas chilenas como el maqui y la murta, además de investigaciones relacionadas con el daño oxidativo y el Alzheimer. Publicó sus resultados en revistas científicas y presentó su trabajo en congresos internacionales.Fue Cónsul de Polonia en Concepción, miembro de varias academias científicas, y recibió diversos reconocimientos, entre ellos el Merentibus, otorgado por la Universidad Jagiellonia de Polonia. A nivel comunitario, dirigió y representó a la Comunidad Judía de Concepción, parte inseparable de su historia.El científico nunca ha dejado de compartir sus conocimientos: con sus alumnos en el laboratorio, en la comunidad judía y, durante años, también desde las páginas de La Palabra Israelita.Diseño, creatividad y emprendimientoSi Suwalsky construyó instituciones científicas desde Concepción, Aline Israel levanta hoy una marca desde el diseño. Fundadora y directora creativa de ENILĀ, marca de diseño de autor que nació hace menos de dos años, fue incluida por Forbes Chile en la lista “30 Under 30”, que reconoce a jóvenes talentos que transforman distintas industrias del país. Su historia muestra que la vocación por crear puede tomar formas muy distintas, pero se alimenta de la misma pregunta por el legado y la identidad.Aline combina diseño, creatividad y emprendimiento para demostrar que desde Chile es posible construir una marca de moda con identidad propia y un modelo de negocio sostenible.“Creo que lo que me condujo a la distinción Forbes fue, sobre todo, mi pasión por la moda, el diseño y la creatividad, pero también por crear una comunidad en torno a la marca y hacer que las personas se sientan parte de lo que estamos construyendo”, explica Aline.Siempre vinculada con la comunidad judía, fue parte de Bet-El y sigue conectada a través del Mercaz y de distintas instancias comunitarias. Al ser consultada sobre cómo imagina su marca dentro de diez años, dice: “Sueño con que ENILĀ se convierta en una marca chilena reconocida internacionalmente, pero sin perder su identidad ni el valor de lo local. Me encantaría mirar hacia atrás en diez años y sentir que ayudamos a demostrar que desde Chile se puede construir una marca de moda relevante a nivel global”.Ambas historias muestran cómo la ciencia, la creatividad y el emprendimiento permiten a los miembros de nuestra comunidad dejar una huella en el desarrollo del país.

    El eco de las voces: Poner palabras al horror

    Hay acontecimientos que podemos contar.Podemos decir dónde ocurrieron, cuándo, quiénes estaban, qué pasó primero y qué pasó después. Podemos ordenar los hechos y construir un relato.Y hay experiencias frente a las cuales las palabras llegan tarde.Experiencias que, por su intensidad, no pueden ser inmediatamente inscriptas, ligadas, narradas, significadas.Y eso es, en parte, lo que llamamos el trauma.El trauma no es solamente aquello terrible que ocurrió. Es también aquello que, por su intensidad, no pudo ser inscripto, ligado, narrado, significado en el momento en que ocurrió.El 7 de octubre pertenece, para muchos, a ese territorio difícil de nombrar.Fue el horror. Fue una masacre. Fue ese día que quebró tantas vidas.Pero ¿cómo se cuenta algo que, para quienes lo vivieron, desbordó las posibilidades habituales de comprender y de significar?Esta pregunta estuvo muy presente en la conmemoración que realizamos en el Instituto Hebreo a propósito del tercer aniversario del 7 de octubre. Y estuvo acompañada por un libro que acaba de llegar a nuestra comunidad: Un día en Octubre. 40 héroes. 40 historias de Yair Agmon y Orya Mevorach.El libro reúne cuarenta testimonios de personas que vivieron en primera persona aquel día. Cuarenta relatos. Cuarenta voces. Cuarenta historias de personas que, en medio del horror, tuvieron que decidir, actuar, cuidar, proteger, resistir, sobrevivir.Cuarenta testimonios de héroes por un día.Y quizás no sea casual que un libro de testimonios haya sido el eje de nuestra conmemoración.Porque Un día en Octubre no pretende explicar el 7 de octubre. No intenta encontrar una explicación para aquello que, en muchos sentidos, todavía resulta inexplicable.Nos propone algo diferente.Nos invita a preguntarnos qué hacemos los seres humanos cuando algo irrumpe de tal manera en nuestras vidas que rompe nuestras posibilidades habituales de darle sentido.¿Qué hacemos cuando las palabras no alcanzan?Cuando aquello que ocurrió es demasiado grande, demasiado violento, demasiado inesperado para poder ser inmediatamente comprendido, narrado, elaborado.Cuando algo puede ser narrado, podemos empezar a construir una representación de ello.Esto ocurrió.Fue en tal lugar.A tal hora.Yo estaba allí.Después pasó esto.Luego aquello.El relato empieza, de alguna manera, a poner cierta distancia entre nosotros y el acontecimiento.Pero hay experiencias frente a las cuales las palabras llegan tarde.Y entonces puede aparecer el cuerpo, que recuerda antes que la conciencia.Una imagen vuelve.Un sonido.Un olor.Una escena.Un miedo que aparece sin que sepamos por qué.Una pesadilla.Un ataque de pánico.Una reacción del cuerpo.Una imposibilidad de hacer algo que antes era cotidiano.Porque aquello que no pudo ser elaborado puede aparecer de otra manera: como repetición.Hay una idea del psicoanálisis que resulta especialmente signifi cativa para pensar esto: recordar, repetir y reelaborar.Aquello que no puede ser recordado y pensado puede, muchas veces, aparecer como repetición.Y elaborar no signifi ca simplemente recordar para dejar atrás.No se trata de olvidar.Se trata de poder recordar sin quedar nuevamente atrapados dentro de aquello que se recuerda.Quizás allí Un día en Octubre adquiere, para mí, un signifi cado todavía más profundo.Los cuarenta testimonios de este libro son, de alguna manera, cuarenta intentos de poner palabras donde hubo horror.No porque las palabras alcancen para explicar lo sucedido. Probablemente nunca alcancen.Sino porque narrar es una de las formas que tenemos los seres humanos de empezar a darle una forma a aquello que, cuando ocurrió, no tenía forma.Cada testimonio intenta hacer algo con lo vivido.Y lo hace de una manera singular.Gali Eilon cuenta: “Intenté ayudar todo lo que pude”. Una historia atravesada por la necesidad de actuar frente al otro cuando todo alrededor se desmorona.Tali Hadad nos acerca al poder de la maternidad, a ese vínculo primario que puede convertirse en fuerza y refugio incluso en las circunstancias más extremas.Michaela Koretzki afi rma: “Mi propósito es traer vida al mundo”. Una frase que adquiere una enorme potencia cuando es pronunciada en medio de la muerte y la destrucción.Shlomo Ron nos ofrece algo diferente: “El exacto opuesto de todas esas historias de héroes”. Una historia de miedo, de fragilidad, de límites, de impotencia. Y quizás también una historia necesaria, porque no todos pudieron ser héroes. No todos pudieron actuar. No todos pudieron salvar. Ser humano también es tener miedo, quedar paralizado, no saber qué hacer.Netta Epstein nos trae una historia de amor: “¿Quién se enamora en la primera cita?”. Porque detrás de cada persona asesinada había una vida, vínculos, proyectos, conversaciones, amores. Personas que amaban y eran amadas.Yadin Gellman cuenta “Dos cosas me mantuvieron con vida”, una historia que nos lleva a preguntarnos qué puede sostener a una persona cuando todo parece perdido.Y Emily y Thomas Hand nos conmueven con “Gracias, papi, por estar vivo”: el reencuentro de un padre y su hija después del horror, y con él, la posibilidad de que la vida vuelva a abrirse paso.Siete historias.Siete vidas.Siete maneras diferentes de atravesar aquel día.No siete explicaciones.No siete respuestas.Siete voces.Y hay algo que me conmueve especialmente de la decisión de llevar estas historias a través de las voces de nuestros estudiantes: ellos no vienen a hablar en nombre de quienes las vivieron.Vienen a prestar su voz.A acompañar esas historias.A hacerlas circular.A impedir que el silencio sea la única respuesta posible frente al horror.Y aquí aparece algo profundamente arraigado en nuestra tradición judía: la construcción de comunidad, la memoria colectiva.Nuestra historia está construida alrededor de relatos que contamos una y otra vez. Relatos que pasan de una generación a otra. Relatos que no contamos solamente para recordar qué ocurrió, sino para transmitir quiénes somos.Recordamos para no olvidar.Recordamos para transmitir.Para enseñar.Para cuidar.Para hacer presente a quien ya no está.Y nuestro pueblo también sabe acerca de la elaboración colectiva.El duelo se acompaña.Decimos los nombres.Contamos las historias.Nos hacemos presentes.Por eso, tres años después del 7 de octubre, creo que nuestra tarea no es solamente recordar lo ocurrido.Es también preguntarnos qué hacemos con esa memoria.Cómo la transmitimos a nuestros niños y jóvenes.Cómo logramos que recordar no sea quedar atrapados en el horror, sino construir una memoria que permita reconocer el dolor, honrar a quienes ya no están, acompañar a quienes sobrevivieron y sostener la vida.No podremos encontrar palabras capaces de explicar todo lo que ocurrió aquel 7 de octubre.Quizás algunas cosas permanezcan para siempre más allá de nuestras posibilidades de comprensión.Pero sí podemos hacer algo.Podemos escuchar.Podemos recordar.Podemos acompañar.Podemos cuidar las historias de quienes todavía están intentando encontrar una manera de vivir con aquello que les ocurrió.Podemos hacer que sus voces circulen.Y podemos hacerlo juntos.Porque quizás elaborar el trauma no sea solamente encontrar palabras para aquello que nos pasó.Quizás sea también encontrar a otros con quienes podamos sostener esas palabras.Y tal vez eso sea lo que una comunidad puede ofrecer cuando el horror irrumpe:Un lugar donde la historia pueda ser contada.Un lugar donde la memoria pueda ser sostenida.Un lugar donde el dolor no tenga que ser llevado en soledad.Porque las alegrías se viven en colectivo.Y las tristezas también se elaboran en colectivo.Así construimos comunidad.Así sostenemos nuestra memoria.Así, como pueblo judío, seguimos contando nuestras historias.Y mientras podamos seguir poniéndoles palabras, sus historias seguirán viviendo.

    Shadows of October: Cuando la memoria se niega a desaparecer

    Hay películas que se miran. Hay otras que, de alguna manera, nos miran a nosotros. Shadows of October: Israel Under Siege, documental estrenado en 2026 y dirigido por Beau Lee, pertenece a esta segunda categoría. Porque hablar del 7 de octubre de 2023 no es solamente reconstruir una fecha: es acercarse a una herida que todavía permanece abierta y a las historias de quienes tuvieron que aprender a vivir después de ella.El documental se construye a partir de testimonios de sobrevivientes y voces expertas que permiten dimensionar las consecuencias del ataque perpetrado por Hamás contra Israel. Pero su mayor valor está precisamente en no reducir aquella jornada a cifras, mapas o titulares. Detrás de cada dato hay una persona, una familia, una casa que quedó vacía, una comunidad que cambió para siempre.Shadows of October recuerda que el 7 de octubre comenzó mucho antes de que el mundo conociera sus imágenes y que sus consecuencias tampoco terminaron cuando cesaron los primeros ataques. El documental aborda el impacto que la masacre tuvo sobre Israel y también el aumento del antisemitismo y de las tensiones que siguieron en distintos lugares del mundo.Hay momentos particularmente difíciles de mirar, no necesariamente por lo que muestran, sino por lo que evocan. El espectador sabe que detrás de cada testimonio existe una vida que fue dividida en un antes y un después. Y allí aparece uno de los grandes méritos de la película: devolver humanidad a una historia que, con demasiada frecuencia, ha quedado atrapada en la discusión política.Para el público judío, la experiencia adquiere además otra dimensión. El 7 de octubre no es una fecha distante ni una noticia archivada. Es memoria familiar, preocupación, silencio, preguntas y, para muchos, una sensación de vulnerabilidad que volvió a instalarse de una manera que parecía imposible en pleno siglo XXI.Por eso este documental también puede entenderse como un ejercicio de memoria. No pretende cerrar una herida —porque algunas heridas no se cierran—, sino impedir que el tiempo la transforme en indiferencia.En tiempos en que las imágenes desaparecen rápidamente de nuestras pantallas y las tragedias compiten entre sí por unos segundos de atención, Shadows of October propone detenerse. Escuchar. Recordar.Porque recordar a las víctimas no significa quedarse atrapados en el pasado. Significa reconocer sus vidas, preservar sus historias y defender el derecho de una comunidad a mantener viva su memoria.A tres años del 7 de octubre, quizás ese sea el gesto más importante que deja esta película: no permitir que quienes fueron asesinados, secuestrados y marcados para siempre por aquella jornada se conviertan solamente en una cifra. Tenían nombres. Tenían familias. Tenían sueños. Y merecen ser recordados.

    El día que puso a prueba la moralidad del mundo

    El 7 de octubre de 2023 comenzó como un día de celebración. En Israel, las familias se preparaban para Shabat y Simjat Torá, mientras miles de jóvenes participaban en el festival Nova.A las 6:29 de la mañana todo cambió. Miles de terroristas de Hamás irrumpieron desde Gaza y atacaron comunidades israelíes. Más de 1.200 personas fueron asesinadas, entre ellas niños, mujeres y ancianos. Familias enteras fueron masacradas o quemadas en sus hogares. Se cometieron actos de violencia sexual y 251 personas fueron secuestradas y llevadas a Gaza.Durante los años siguientes, algunos rehenes regresaron con vida; otros fueron asesinados en cautiverio. En enero de 2026, después de 843 días de angustia, fueron recuperados los restos del último secuestrado. Israel pudo así cumplir el compromiso de no dejar atrás a ninguno de los suyos.Pero estos tres años dejaron al descubierto algo que trasciende la tragedia israelí: la rapidez con que parte del mundo perdió la claridad moral frente al terrorismo. Mientras aún se desarrollaba la masacre, hubo manifestaciones que la celebraron, y al día siguiente, algunos ya comenzaron a condenar a Israel. Los crímenes fueron negados, relativizados o presentados como una consecuencia inevitable del conflicto. Los secuestrados desaparecieron progresivamente de los titulares, y el 7 de octubre dejó de ser considerado el punto de partida de la guerra, para convertirse, simplemente, en parte del “contexto”.Al mismo tiempo, el antisemitismo se expandió de manera alarmante por el mundo, producto del accionar de colectivos ideologizados que señalan a los judíos como cómplices de lo que pasa en Medio Oriente. Así, las comunidades judías han debido reforzar la seguridad de sinagogas y escuelas, y muchos judíos han optado por ocultar símbolos de su identidad. El odio que comenzó con un ataque contra Israel encontró eco mucho más allá de sus fronteras. El 7 de octubre también transformó Oriente Medio. Israel enfrentó simultáneamente a Hamás, Hezbolá, los hutíes y a otros grupos fundamentalistas. El conflicto demostró que la amenaza no se limitaba a una organización terrorista, sino que formaba parte de una coalición más amplia, dirigida y financiada por Irán, con el objetivo de eliminar a Israel y desestabilizar la región.Tres años después, la pregunta fundamental sigue siendo moral. No se trata de negar el sufrimiento de ningún pueblo ni de ignorar la complejidad del conflicto palestino. Se trata de algo más elemental, de preguntarnos si somos capaces de distinguir entre quienes deliberadamente asesinan, secuestran y atacan a civiles, y quienes tienen el derecho y la obligación de defender a los suyos.El 7 de octubre puso a prueba a Israel, y los tres años posteriores han puesto a prueba al mundo, por cierto, con un saldo bastante cuestionable, dada su incapacidad de reconocer el mal, llamarlo por su nombre y enfrentarlo sin excusas.A tres años de la masacre más horrible de nuestros tiempos, sigue plenamente vigente la necesidad de rechazar el antisemitismo sin ambages, de negarse a glorificar el terrorismo y de recordar a sus víctimas sin relativizaciones.

    Wizo Chile conmemora tres años del 7 de octubre: Un espacio de encuentro, memoria y resiliencia

    En un emotivo encuentro realizado en la Sede WIZO, el martes 6 pasado  nos reunimos para conmemorar tres años desde el fatídico ataque terrorista perpetrado por Hamas en Israel el 7 de octubre de 2023.Fue un espacio de contención, reflexión y encuentro en torno a la resiliencia y a la fuerza que nos une a Israel.  La jornada dio inicio con las palabras de apertura de la presidenta de WIZO Chile, Evelyn Schatloff. El mensaje estuvo marcado por la emoción y el compromiso, recordó a las 1.200 víctimas, a las familias devastadas y a los jaialim que han entregado su vida por la defensa del Estado de Israel. Asimismo, hizo especial énfasis en la condena a la violencia sexual perpetrada contra las mujeres durante los ataques y durante su cautiverio.  "Recordar no es quedarse en el dolor. Recordar es honrar, dar testimonio y actuar".En su intervención, repasó las múltiples acciones que WIZO ha desplegado durante estos tres años. En Israel, inmediatamente luego del fatídico día, la habilitación de guarderías de emergencia en hospitales, la acogida en aldeas juveniles a familias evacuadas, el apoyo a familias de reservistas y la contención psicológica.En WIZO Chile, la campaña de emergencia "Israel Bajo Ataque", la Gala Viaje Musical, encuentros testimoniales, iniciativas conmemorativas como "Sabores de la Memoria" (en homenaje a la jaielet Sahar Saudyan Z”L), la ceremonia de Hafrashat Jalá, participación en en diferentes encuentros comunitarios como la Velatatón y Jalatón, en conjunto con el Círculo Israelita de Santiago y el voluntariado de javerot en Israel junto a Taglit.  En el ámbito internacional, las gestiones diplomáticas ante las Naciones Unidas para visibilizar la violencia sexual en contextos de conflicto, destacando la reciente participación de la presidenta mundial, Anat Vidor, en Abu Dhabi.  Tras las palabras de apertura, el Rabino Ari Sigal, reflexionó sobre la importancia de enfrentar la adversidad desde la fe, la tradición judía y la resiliencia que ha caracterizado históricamente al pueblo judío. En sus palabras, ofreció un marco de contención espiritual para procesar el dolor colectivo e invitó a mantener encendida la esperanza. Como símbolo de este compromiso con la memoria y la vida, el Rabino Sigal, junto a la presidenta de WIZO Chile, Evelyn Schatloff, procedieron a encender una vela en memoria de las víctimas y por la seguridad de los jaialim.Luego se dio paso a un conversatorio guiado por la psicóloga Analía Stutman, junto a la seminarista y mora Ruth Libfrand, y el rabino Ari Sigal, quienes compartieron sus reflexiones e invitaron a las asistentes a expresar sus vivencias y sentimientos.Durante el diálogo, se abordó el profundo impacto emocional tras tres años de repercusiones sociales, políticas y humanas. Analía Stutman analizó los componentes psicológicos detrás del pesar comunitario, explicando cómo la empatía, el sentido de pertenencia transgeneracional y la memoria emotiva hacen que los trágicos sucesos resuenen como propios en la comunidad judía.El encuentro permitió a los presentes profundizar en la importancia de  nuestra comunidad como espacio seguro de autocuidado y contención.Asimismo, se enfatizó la relevancia de alzar la voz en entornos locales con argumentos sólidos y de conectarse con el orgullo de ser judío.  La jornada concluyó reafirmando que la respuesta comunitaria ante la adversidad debe ser constante, transformando el dolor en compromiso y manteniendo una actitud de unión. "Ante la oscuridad, encendemos una luz. Am Israel Jai".   

    Zajor: Israel a tres años del 7 de octubre

    A las 6:29 de la mañana del 7 de octubre de 2023 —cuando el pueblo judío celebraba Simjat Torá—, miles de terroristas cruzaron la frontera desde Gaza hacia Israel: asesinaron a más de 1.200 personas y secuestraron a 251.Detrás de cada cifra hay un nombreEli Sharabi, miembro del kibutz Beeri, pasó 491 días en cautiverio; al ser liberado en febrero de 2025 supo que su esposa, Liyan, y sus hijas, Noya y Yahel, habían sido asesinadas aquel día, y que su hermano Yossi había muerto en manos de sus captores. 85 personas fueron asesinadas en cautiverio.Entre las más de 1.200 personas asesinadas durante el ataque, hubo cinco chilenos (o de origen chileno): • Gina Pak: chilena de 90 años. Fue sacada del refugio. La asesinaron a tiros.• Loren Dafna Garcovich: chilena de 47 años, originaria de San Felipe, fue quemada en el refugio del kibutz Kissufim, junto a su esposo Iván Illarramendi. • Noa Glasberg: hija de chilena de 39 años, asesinada en su casa en el kibutz Ein Hashloshá. • Itay Berdichevsky: nieto de chileno de 30 años de edad. Asesinado junto a su esposa en su hogar, tras    poner a salvo a sus hijos gemelos de 11 meses, que lograron sobrevivir.• Tomer Shpirer: hijo de madre chilena de 37 años. Asesinado mientras hacía ciclismo durante la jornada del ataque. Comunidad internacional: silencios que también hierenSi la masacre fue la primera herida, la indiferencia de quienes debían nombrarla fue la segunda. Pese a que los propios terroristas grabaron y transmitieron sus crímenes en vivo, y a que los sobrevivientes presenciaron o experimentaron violencia sexual, gran parte del movimiento feminista internacional guardó silencio. Recién en 2024, el informe de la enviada especial de la ONU sobre violencia sexual en los conflictos, Pramila Patten, concluyó que había motivos razonables para creer que hubo violaciones durante el ataque, y encontró información clara y convincente de violencia sexual contra los rehenes.Más inquietante aún es el negacionismo, que surgió apenas horas después de la masacre. La ADL documentó cómo políticos, periodistas y dirigentes atribuyeron a Israel las muertes del festival Nova o calificaron los relatos de asesinatos y violaciones como propaganda. Por ello, tres años después, recordar el 7 de octubre no consiste solo en honrar a las víctimas sino en negarse a que el mundo olvide.Una sociedad que se pone de pieUn estudio de 2026 que siguió a 680 israelíes desde antes del ataque mostró que los signos de probable estrés postraumático casi se duplicaron un mes después —de 16,1% a 29,8%— y que, más de dos años más tarde, aún alcanzaban el 19,7%. La psicóloga clínica Sharon Slater explica que sanar exige comprender que el trauma terminó y que ya se vive en el “después”, algo difícil tras años de incertidumbre.Mientras, el país reconstruye. De las 47 comunidades evacuadas en la frontera con Gaza, 43 ya regresaron, y unos 5.000 nuevos habitantes se han instalado en la zona; Kfar Aza comenzó su retorno el 31 de agosto y Beeri tiene previsto hacerlo a fines de diciembre. AntisemitismoEl ataque de Hamás desató una ola de odio sin precedentes. En Estados Unidos, la Anti- Defamation League (ADL) registró 8.873 incidentes antisemitas, el récord desde que comenzó a medirlos en 1979 (ADL). Francia cuadruplicó sus incidentes en 2023: solo en los tres meses posteriores al ataque acumuló lo mismo que en los tres años anteriores (Europe 1). En el Reino Unido, los incidentes subieron de 1.662 a 4.103, con 266 agresiones físicas (Community Security Trust). En 2024, Estados Unidos sufrió la cifra más alta de incidentes en 46 años de registro de la ADL (9.354). Por primera vez, la mayoría de los casos, el 58%, tenía relación con Israel o el sionismo, y las universidades se convirtieron en epicentro: allí los incidentes crecieron 84%. En Chile hubo vandalizaciones y agresiones verbales en las afueras de recintos comunitarios.En 2025 las cifras totales bajaron, pero la amenaza se volvió más letal.Para el director de la ADL, Jonathan Greenblatt, el antisemitismo es hoy una emergencia global.Recordar En julio, la Knéset estableció un día nacional de recuerdo y creó la Autoridad de Memoria de la Masacre y el Heroísmo.En esa línea, el pasado 5 de octubre, el presidente israelí, Isaac Herzog, inauguró el día nacional de conmemoración del 7 de octubre de 2023 bajando la bandera israelí a media asta a las 6:29 de la mañana, el minuto exacto en que comenzó el ataque.Zajor (recordar) es un mandato que ha servido al pueblo judío para seguir adelante. Esta semana, en Israel y en todo el mundo, se recuerda a las 1.200 personas asesinadas y a las 251 secuestradas en Gaza, mientras los niños todavía despiertan de noche y los kibutzim vuelven a encender sus luces.

    De la sucá a la Torá: cuando terminar es volver a empezar.

    Hay momentos del calendario judío en los que las fiestas parecen sucederse casi sin dejarnos respirar. Rosh Hashaná, Iom Kipur, Sucot, Sheminí Atzeret y Simjat Torá. Tefilot, ayuno, sucá, lulav, encuentros, introspección y alegría.Y de pronto llegamos al final.Pero quizás ésa sea precisamente la pregunta que estos días quieren dejarnos: ¿qué hacemos con todo lo vivido cuando la fiesta termina?Sucot comienza sacándonos de casa. Durante siete días abandonamos, aunque sea simbólicamente, la seguridad de nuestras paredes y habitamos una construcción frágil.בַּסֻּכֹּת תֵּשְׁבוּ שִׁבְעַת יָמִיםBasucot teshvú shiv'at iamim.“En sucot habitarán durante siete días.”(Vaikrá 23:42)Después de Rosh Hashaná y Iom Kipur, días en los que nos preguntamos quiénes somos y quiénes queremos llegar a ser, Sucot nos invita a salir. A dejar por un momento nuestras certezas y mirar el cielo a través del sjaj.Pero después de siete días ocurre algo extraño. La Torá podría simplemente decirnos: terminó Sucot, vuelvan a sus casas.Sin embargo, agrega un día:בַּיּוֹם הַשְּׁמִינִי עֲצֶרֶת תִּהְיֶה לָכֶםBaiom hashminí atzéret tihie lajem.“El octavo día tendrán una asamblea solemne.”(Bamidbar 29:35)Nuestros sabios encontraron en Atzeret la idea de detenerse. Como si después de tantos días intensos Dios nos dijera: todavía no se vayan.Rashí recoge una hermosa imagen: un rey invita a sus hijos a una celebración y, cuando llega el momento de despedirse, les pide que permanezcan un día más:קָשָׁה עָלַי פְּרֵדַתְכֶםKashá alai preidatjem.“Me resulta difícil vuestra separación.”Sheminí Atzeret nos invita entonces a quedarnos un instante más. A no correr inmediatamente hacia lo próximo. A mirar lo vivido y preguntarnos qué queremos llevar con nosotros.Y entonces llega Simjat Torá.Llegamos a las últimas palabras de la Torá. Moshé muere, terminamos Devarim. Pero casi sin detenernos volvemos a comenzar:בְּרֵאשִׁית בָּרָא אֱלֹהִיםBereshit bará Elohim.“En el comienzo creó Dios…”No esperamos una semana. Terminamos y comenzamos nuevamente.Quizás ésa sea una de las imágenes más poderosas del judaísmo: no existe un final que no pueda convertirse en un nuevo comienzo.Cada año volvemos al mismo Bereshit, pero nosotros ya no somos exactamente los mismos. Regresamos después de haber vivido otro año, con nuestras alegrías y pérdidas, nuestros aciertos y errores, nuestras preguntas y esperanzas.La Torá es la misma. Nosotros somos quienes volvemos diferentes.Y entonces descubrimos que estas tres festividades forman un único recorrido:Sucot nos enseña a salir.Sheminí Atzeret nos enseña a detenernos.Simjat Torá nos enseña a volver a empezar.Tal vez ésta sea también la conclusión del largo camino que comenzó en Elul y atravesó los Iamim Noraim.No podemos permanecer eternamente en Iom Kipur. Tampoco podemos vivir todo el año dentro de la sucá ni bailar permanentemente alrededor de la Torá.Tenemos que regresar a casa, al trabajo, a nuestros vínculos, a nuestras responsabilidades y a nuestra rutina.La pregunta no es si volvemos.La pregunta es cómo volvemos.Ojalá podamos llevar algo de la fragilidad de la sucá para ser más humildes; algo delatzor, del detenernos, de Sheminí Atzeret; y mucho de la alegría de Simjat Torá para recordar que, mientras seamos capaces de volver a comenzar, ninguna historia está definitivamente terminada.Jag Sameaj.

    Mauricio Russo Camhi: el arte de hacerse camino

    Antes de ser artista, Mauricio Russo Camhi fue un niño inquieto. Uno de esos que necesitaba hacer cosas con las manos: diseñar, dibujar, construir. La revista Mecánica Popular era una fuente de inspiración y cualquier material podía transformarse en algo nuevo. Madera de balsa, metal, alambre. Había curiosidad, pero también una necesidad de crear.Tenía 13 años cuando una visita escolar al Museo Nacional de Bellas Artes cambió algo. Allí vio los móviles de Alexander Calder y quedó profundamente impresionado por aquellas estructuras que parecían desafiar el equilibrio mientras se movían en el aire. Al volver a su casa construyó su primer móvil, siguiendo un folleto que le habían entregado a la salida.Nunca dejó de hacerlo.“Durante toda mi vida he construido móviles, ya sea por placer propio, para algún regalo o para algún familiar”, cuenta Mauricio en conversación con La Palabra Israelita. Con los años, aquella pasión de infancia se transformó en un trabajo más profesional y dedicado. Y también en una forma particular de mirar el mundo: en su obra nada parece completamente quieto.Esa sensibilidad convive con otra parte esencial de su historia. El judaísmo, dice, no llegó a su vida como una elección tardía, sino como algo inherente a ella. Su familia, vinculada a una historia de inmigración al sur de Chile y de esfuerzo, mantuvo las tradiciones y las festividades. Lo mismo que hoy intenta transmitir a sus hijos y nietos.Quizás por eso, cuando habla de su obra, aparecen naturalmente conceptos como generaciones, transmisión, memoria y comunidad. También el movimiento de las personas que deben abandonar un lugar, recorrer distancias y construir una vida en un territorio diferente. Son temas que aparecen de manera indirecta en su trabajo, pero que tienen una resonancia evidente con su propia historia.Mauricio también encuentra inspiración en relatos antiguos. Pandora, Damocles y Atlas son algunas de las obras nacidas de su interés por la mitología, no solo por sus historias, sino por las enseñanzas que permanecen detrás de ellas.Ahora, esa mirada llega al Mercaz. Hace tiempo que quería exponer allí y siente que encontró una oportunidad especial: encontrarse directamente con un público que, según explica, puede ser especialmente sensible a su propuesta.El título de la exposición —tomado de una de sus obras— habla precisamente de eso: de avanzar. De hacerse camino, atravesar obstáculos y seguir adelante. En ese recorrido quedan experiencias, algunas positivas y otras negativas, pero todas forman parte de la travesía.Y hay algo que Mauricio espera especialmente de esta muestra: el encuentro. “Para mí es vital tener la posibilidad de expresarme y de interactuar con quienes visitan la exposición”, señala en conversación con La Palabra Israelita. Porque quiere escuchar sus inquietudes, conocer sus sensibilidades y, sobre todo, que algo de lo que allí ocurra permanezca.Quizás ese sea, finalmente, el verdadero sentido de su trabajo: poner algo en movimiento y confiar en que, una vez que la obra encuentra al otro, el movimiento continúa.

    Israel vuelve a las urnas: Cinco claves para entender unas elecciones decisivas

    El escenario del próximo 27 de octubre es muy distinto a cuando se votó por última vez, en noviembre del 2022. Entre ambas elecciones ocurrió la masacre del 7 de octubre, comenzó una guerra que se extendió desde Gaza y Líbano hasta Irán, decenas de miles de reservistas pasaron largos períodos en uniforme y el país atravesó profundas transformaciones políticas y sociales.Sin embargo, una constante permanece: Benjamin Netanyahu vuelve a competir con posibilidades de encabezar el próximo gobierno.La última encuesta de KAN, publicada el 28 de septiembre, refleja lo ajustado de la contienda: el bloque encabezado por el actual primer ministro y el bloque opositor obtendrían 52 escaños cada uno. A nivel de partidos, Yashar, liderado por Gadi Eizenkot, se mantiene como la primera fuerza con 23 escaños, seguido por el Likud de Netanyahu con 21. 1. Un posible bloque de cambioLa principal novedad electoral es Eisenkot. Exjefe del Estado Mayor de las FDI, ingresó al gobierno de emergencia después del 7 de octubre y participó del gabinete de guerra. Posteriormente abandonó el Ejecutivo y terminó creando Yashar, partido con el que hoy disputa el primer lugar.Su perfil combina una extensa trayectoria militar con posiciones de centro. Ha defendido, entre otras medidas, una comisión estatal de investigación sobre las fallas que condujeron al 7 de octubre y un servicio militar o civil más amplio.En el mismo espacio opositor aparecen Bennett y Lapid, que compiten juntos por B’Yajad. Ambos ya gobernaron en 2021 mediante una coalición diversa que reunió derecha, centro, izquierda y, por primera vez, al partido árabe Ra’am.Más hacia la izquierda se encuentra Golán, líder de Los Demócratas, partido surgido de la unión del Laborismo y Meretz.Pero compartir el objetivo de reemplazar a Netanyahu no equivale a compartir una fórmula de gobierno. Los partidos árabes podrían obtener entre 12 y 14 escaños y convertirse nuevamente en árbitros de la elección.Mientras Golan defiende abiertamente la cooperación con ellos, Bennett y Eisenkot han planteado posiciones más restrictivas.2. Netanyahu y un bloque que se niega a desaparecerMuchos analistas pronosticaron el final de la carrera política de Netanyahu porque la masacre ocurrió bajo su gobierno y representó el mayor fracaso de seguridad de la historia reciente de Israel. Pero tres años después, continúa disputando el primer lugar.Netanyahu se ha resistido a crear una comisión estatal de investigación, mientras la oposición ha prometido establecerla si llega al gobierno.Conserva buena parte del bloque que lo ha acompañado durante los últimos años: Shas y Judaísmo Unido de la Torá entre los ultraortodoxos, Otzma Yehudit de Ben-Gvir y la lista conjunta del Sionismo Religioso encabezada por Smotrich.A ese campo podría sumarse Ofer Winter, general retirado cuyo nuevo partido, Amja Israel, oscila alrededor del umbral electoral y que podría alterar el equilibrio entre bloques.3. Una guerra que no terminaEn Gaza, el alto el fuego alcanzado en 2025 redujo los combates, pero siguen sin resolverse cuestiones centrales como el desarme de Hamás y la retirada israelí. Los ataques continúan y la reconstrucción permanece estancada.En el sur del Líbano, Israel mantiene una zona de seguridad mientras las negociaciones para conseguir el desarme de Hezbolá y una eventual retirada israelí continúan sin solución definitiva.El frente más peligroso sigue siendo Irán. Desde los ataques conjuntos estadounidense-israelíes del 28 de febrero, el conflicto continúa activo, aunque Washington busca una salida diplomática. La seguridad seguirá, por lo tanto, condicionando estas elecciones.4. El reclutamiento ultraortodoxo y el carácter del EstadoDurante décadas, decenas de miles de estudiantes de yeshivot estuvieron exentos del servicio militar. Después de tres años de guerra y largos períodos de movilización de reservistas, esa situación genera una oposición creciente.La Corte Suprema anuló por unanimidad una ley que impedía temporalmente arrestar a ultraortodoxos que evadieran el reclutamiento.Y aquí aparece una división clara: los partidos ultraortodoxos buscan proteger esas exenciones, mientras el bloque de cambio propone mecanismos para ampliar su incorporación al servicio militar o civil.La discusión va mucho más allá del Ejército. Se trata de quién asume las obligaciones de la ciudadanía y de la relación entre religión y Estado.5. Israel frente al mundoCon Estados Unidos, la relación gubernamental continúa siendo estrecha bajo Donald Trump, pero las encuestas muestran una erosión del apoyo a Israel especialmente entre los demócratas y también entre los republicanos más jóvenes.En Europa, las diferencias respecto de Gaza, los asentamientos y la cuestión palestina han provocado mayores tensiones diplomáticas y comerciales.América Latina presenta un escenario diferente. Cambios políticos recientes permitieron acercamientos con Chile, Bolivia, Colombia y Honduras, mientras Argentina mantiene bajo Javier Milei una de las relaciones más estrechas con Israel de la región.El 27 de octubre, Israel no decidirá solamente su futuro. También deberá responder preguntas que quedaron abiertas desde el 7 de octubre: quién debe asumir responsabilidad, quién debe servir en el Ejército, cómo terminar las guerras abiertas y qué relación quiere construir el país con sus propios ciudadanos y el mundo.

    Mensaje de Iom Kipur de David Bortnick, Director del Círculo Israelita de Santiago

    En estas horas finales de Iom Kipur, comenzando Neila, es un buen momento de parar un segundo, mirar a nuestro alrededor y ver qué es lo que tenemos.Por eso, hoy me gustaría hacer un ejercicio con todos ustedes y espero que me puedan acompañar en él.Me gustaría que miremos a la persona que tenemos al lado, a la familia que tenemos en frente, a la familia que está atrás y una mirada a todas las personas que hoy están sentadas junto a nosotros, compartiendo el día más sagrado de nuestro calendario.Muchas de las familias y personas que vemos, de seguro las conocemos y las llamamos amigos, quizás solo las conocemos a lo lejos o bien, no las conocemos del todo. Sin importar esto, todos sabemos por qué estamos acá y todos sabemos de la importancia de que estén sentados junto a nosotros. Sabemos que no son solo personas y familia, sino que somos una comunidad.La comunidad no es solo una hermosa sinagoga, es más que los rabinos que nos acompañan, la comunidad somos cada uno de nosotros. Somos nosotros los que le damos calor y vida a estas paredes. Somos nosotros los que le damos un sentido a este lugar y lo más importante, somos nosotros los que debemos darle continuidad.Tiempo atrás, en una charla comunitaria, escuché un concepto muy simple que me marcó y que transformó la forma en cómo mirar a las instituciones comunitarias, entre ellas a nuestro querido Mercaz.Esta persona señaló que nuestra generación es afortunada de haber nacido en un lugar en donde la vida judía ya estaba arraigada, en donde existían instituciones comunitarias fuertes y establecidas. Existían comunidades religiosas, colegios, centros médicos, instituciones de ayuda comunitaria entre otras. Al nacer con estas instituciones funcionando, pasa que uno las da por hecho y no piensa que tiempo atrás estas no existían y que fueron familiares nuestros, que ante una necesidad, trabajaron, le dedicaron parte de su vida y recursos a la creación de estas instituciones que garantizan una vida judía sostenible en este rincón del mundo.Pero ¿qué pasa si hoy no nos preocupamos de nuestras instituciones?, ¿qué pasa si no nos preocupamos de nuestra comunidad?Es responsabilidad nuestra, tomar la posta que nos entregaron nuestros familiares y aportar nuestro granito de arena a asegurar la continuidad de nuestra comunidad. Cuando escuché este mensaje, mis hijos estaban en el gan babait, que para los que no saben es una sede del Instituto Hebreo para los niños más chiquitos aquí en el Mercaz y también en la NBI.Como venía todos los días a dejar y a buscar niños, poco a poco mi familia y yo empezamos a asistir a las actividades que el Mercaz organizaba. Purim, Seder de Pesaj, sucot, Jánuca, entre otras, para luego empezar a involucrarnos cada vez más. Clases con el rabino, luego en reuniones para compartir nuestra visión y a trabajar junto a varios equipos en iniciativas para hacer de esta comunidad, la comunidad de todos, hacer del Mercaz no solo la comunidad de cada uno, sino la casa de cada uno.Ha sido un periodo hermoso, en donde junto con la Mary, mi señora, hemos podido aprender de muchas personas, nos ha dado la oportunidad de desarrollarnos, nos ha brindado la oportunidad de crecer y convertirnos en mejores personas y nos ha permitido llevar el judaísmo a nuestras casas y traspasárselo a nuestros hijos.Hoy, en este Neilá, les quiero hacer una invitación. Los quiero invitar al Mercaz. Quiero que sientan la libertad de hacer del Mercaz su espacio. Necesitamos de cada uno de ustedes para seguir fortaleciendo nuestra comunidad. Las posibilidades son infinitas y les aseguro, la retribución es gigantesca. Nosotros como familia, estamos felices y orgullosos de pertenecer al Mercaz, en donde encontramos nuestra casa y de todo corazón queremos que más familias lo puedan experimentar.En el Mercaz hay gente maravillosa. Acérquense, conózcanla, convérsenles. Cuéntenles de qué quieren del Mercaz.Preséntenles un proyecto. Participen de las actividades, traigan a su familia. Involúcrense.El Mercaz es nuestra casa, que nos ha acompañado por muchos años y es responsabilidad de nosotros asegurar que nos siga acompañando por muchos más.

    Mensaje de Iom Kipur de Micaela Klas, Madrijá de Tzeirei Ami y estudiante de Ingeniería Comercial

    Muchas gracias, Rabino Eduardo, por invitarme a compartir unas palabras. Birshut haRab, querida comunidad: Yom Kipur es probablemente uno de los momentos más personales del año. Es un momento en que cada uno se conecta con D’s desde su propio lugar, con sus pensamientos, sus errores, sus agradecimientos y todo lo que lleva adentro.Pero hay algo muy lindo en que, aunque sea un momento tan personal, lo hacemos todos juntos, y por momentos en silencio, mirando hacia Yerushalayim. Creo que justamente ahí está lo especial: cada uno está viviendo su propio momento, pero al mismo tiempo somos parte de algo mucho más grande. De una comunidad, de una tradición y de una historia compartida.Como madrijá de muchos de sus hijos, nietos o hermanos, paso mucho tiempo con los chicos de la comunidad. Ellos me enseñan algo increíble todos los días: a pedir y dar perdón con una flexibilidad y facilidad envidiable. Los niños no se quedan atrapados en el orgullo ni en quién tuvo la razón. Piden perdón, sueltan y siguen adelante.A medida que vamos creciendo eso se nos hace cada vez más difícil. Nos cuesta más soltar, reconocer cuando nos equivocamos o simplemente dar el primer paso.Creo que ahí tenemos una responsabilidad muy importante con ellos. Dado que los chicos aprenden muchísimo más de lo que ven que de lo que les decimos.Cuando nos ven parar, pensar sinceramente en nuestras acciones, pedir perdón e intentar empezar de nuevo, les estamos enseñando con el ejemplo.Y eso es justamente lo que hacemos en Yom Kipur. Nos detenemos por un momento de todo lo que está pasando afuera y nos damos el espacio de mirar hacia adentro. De pensar quiénes fuimos este año, qué hicimos bien, en qué nos equivocamos y, sobre todo, quiénes queremos ser de ahora en adelante.Hay algo muy judío en eso. En entender que reconocer nuestros errores y querer ser mejores no nos hace más débiles. Al contrario, es parte de lo que somos y de los valores que queremos transmitir.Nuestra tradición no se transmite solamente con lo que le enseñamos a los chicos en una actividad, o con lo que les contamos sobre judaísmo. También se transmite en momentos como este, donde ven a sus papás, abuelos, hermanos y a toda una comunidad pararse juntos frente a D’s.La fuerza con la que nosotros vivamos nuestro judaísmo hoy va a influir en la fuerza con la que ellos elijan vivirlo mañana.Así que aprovechemos para conectarnos de verdad, cada uno desde su lugar.Que este Yom Kipur nos recuerde que, aunque cada uno esté viviendo su propio momento, estamos parados juntos, conectados por una misma tradición, una misma historia y por el judaísmo que queremos seguir transmitiendo de generación en generación.

    Mensaje de Iom Kipur de Claudio Lanis, Magíster en Estudios Políticos.

    Quizás una de las obras más famosas del pensador florentino Nicolás Maquiavelo, es “El Príncipe”. Podríamos decir que “El Príncipe” es un manual perfecto para que un individuo logre el poder y lo mantenga. En la obra el autor nos enseña cómo por medio de la mentira, el engaño, prepotencia y la violencia entre otros, es posible obtener el poder y todo sin tener ningún conflicto moral. Una de las cosas interesantes de la obra es que fue escrita hace más de quinientos años y sigue plenamente vigente. Maquiavelo es el maestro de la sospecha, quiere que perdamos la inocencia, quiere que dudemos del hombre, es decir, de nuestras acciones.Para cualquiera de nosotros se hace incomprensible concebir cómo un pensador de la talla de Maquiavelo puede escribir una obra que ensalce todos los males del hombre para que sean usados en provecho de la vileza. Lo hace con una pluma que envuelve. Describe las malas conductas de manera que sean digeridas sin remordimientos. En el alma moderna, un elemento característico es el dudar del bien. El peligro es que al dudar del bien nos acercamos al mal.La historia de la humanidad es testigo de una infinidad de príncipes. Gobernantes que han sido despiadados, que han abusado del poder y la violencia para conseguir sus fines. Nuestro pueblo conoce muy bien a estos príncipes. Pero no solamente príncipes gobernantes, también príncipes individuos, embelesados por el mal han descargado su virulencia hacia nosotros. Como víctimas de estos príncipes es nuestro deber denunciarlos.Pero si leemos con más detención la obra y profundizamos entre líneas veremos que lo que el florentino pretende es mostrarnos la malignidad para así reconocerla. Si reconocemos al príncipe podremos enfrentarlo. Enfrentar al mal no es una tarea fácil ya que la tentación que ejerce el príncipe es inmensa. Para Maquiavelo el bien siempre se monta sobre el mal.Ahora pensemos y reflexionemos, ¿cuántas veces en el último año hemos actuado como el príncipe. ¿Cuántas veces hemos sido altaneros, prepotentes, mentirosos y crueles? ¿Habremos sido capaces de reconocernos como un príncipe? El príncipe no es más que un espejo donde nos reconocemos. Quien hace el mal no puede ser feliz. Uno de los frenos que tiene el hombre para corregir su actuar es la vergüenza, ¿habrá alguno que haya sobrepasado esta barrera? Perder la vergüenza es la pérdida de la moral.Si releemos la obra y escarbamos un poco más, entenderemos cómo Maquiavelo propone enfrentar al príncipe. El autor nos entrega una solución y esta es por medio de la conciencia, entendiendo la conciencia como el puente que separa el bien del mal. Para el autor el pueblo, es decir nosotros, somos los únicos virtuosos ya que nuestro fin es honesto. Está en manos del pueblo impedir al malvado gobernar ya sea a la sociedad o nuestra alma. Esto también lo traslada al individuo, el pensador aboga por la libertad y bienestar del pueblo.Debemos reparar en nuestro comportamiento. Las relaciones se basan por medio del amor y la moral. La interacción con el prójimo debe ser acción y no solo declaración. El que actúa en favor del prójimo termina actuando en favor de uno mismo. El pensador entre líneas nos aclara que ser buena persona no depende del régimen, solo depende de nosotros, es decir de nuestra conciencia.El puente que propone Maquiavelo nos permite reparar nuestro comportamiento. Si el ofensor pide disculpas por sus acciones entonces significa que su conciencia ha prevalecido. Disculparse es uno de los actos de humildad más profundos. También si el ofendido acepta las disculpas estamos frente a un acto de amor profundo, amor de benevolencia. ¿Podemos asegurar que somos capaces de transitar por el puente de nuestra conciencia? Si nos miramos al espejo vemos a un príncipe o nos vemos en nuestra dimensión más íntima, el espejo es el reflejo de nuestra alma. Solo en la intimidad de esa mirada podremos responder en qué lado del puente estamos. Como escribió el pensador nos reconocemos como lobos con piel de oveja.En un adelanto al tiempo propone la separación del Estado en dos, poder terrenal y poder celestial. Pero aclara que a pesar de que estos caminos deben transitar por vías separadas habrá un puente que los conecte, ese puente es la moral. El comportamiento ético en cualquiera de los dos Estados siempre estará del lado del bien.Todos los años al llegar a este momento nos angustiamos por nuestras acciones. La razón es que no sabemos qué pasará, el futuro se aprecia amenazante. La angustia se presenta porque tenemos conciencia del yo, es decir, de lo que hicimos. La angustia revela al hombre lo negativo. El remedio para la angustia es la fe, ya que esta es esperanza. Entonces si todos los años nos angustiamos por nuestras acciones está en nosotros buscar la oportunidad de encontrar el puente.Para poder transitar por este puente de virtud es necesario estar en paz. Solo la paz trae la tranquilidad necesaria para ponderar nuestras acciones. Dios nos entregó el libre albedrío, más somos nosotros quienes administramos nuestro comportamiento, por lo que no debemos culpar a otros por nuestras faltas. Reconocer la falta y perdonar nos acerca a Dios.He acá otra advertencia, acercarse a Dios no significa imitarlo. Los atributos de Dios son de Dios y los atributos del hombre son del hombre. Cuando nos transformamos en príncipes asumimos que tenemos el poder de Dios. Gran error, el poder del príncipe y el de nosotros siempre debe estar supeditado al eterno, de cualquier otra forma nos convertimos en ídolos. Por medio del intelecto uno consigue todas las cosas. Por medio de la voluntad nos unimos a todas las cosas.El perdón es ciertamente una de las más grandes capacidades humanas y quizás la más audaz de las acciones, en la medida en que intenta lo aparentemente imposible, deshacer lo que ha sido hecho, y logra dar lugar a un nuevo comienzo allí donde todo parecía concluido.¿Cuántas familias y amigos están enemistadas por no transitar por el puente. La mayoría de las veces se debe a la vergüenza, entendida esta como un escudo contra un orgullo mal entendido. La vergüenza no es más que nuestra vulnerabilidad, nos muestra indefensos. La vergüenza es una característica solo de los seres humanos, la razón se debe a la tensión entre nuestra dimensión espiritual y la terrenal.Al finalizar la obra, Maquiavelo nos da una esperanza que reconforta. Hace un giro inesperado. Alienta al príncipe a sacar todas sus virtudes nobles y ponerlas a disposición de un bien superior. Esto mismo lo podemos transferir a nosotros. En lo profundo del príncipe, es decir nosotros, siempre encontraremos virtudes positivas, esas que hacen que nuestras acciones sean buenas y moralmente correctas. Nuestro pueblo contó con un libertador, Moisés, quien rompió las cadenas del príncipe faraón y guio a su pueblo a la tierra prometida. ¿Seremos capaces de romper nosotros nuestras cadenas y así llegar a la consumación de la gran obra divina, que no es otra cosa que la vida buena?JATIMÁ TOVÁ

    Mensaje de Iom Kipur Ariela Agosin, expresidenta de la Comunidad Judía de Chile.

    Shaná Tová y muchas gracias por invitarme a decir unas palabras.Como ven tengo algunos problemas de movilidad y me cuesta mucho estar de pie. Les confieso que, al principio de Yom Kipur, en Kol Nidrei, para la primera AMIDA, dije:“אם אי אפשר לעמוד אז לא עושים עמידה” “Im Y Efshar laamod, az lo osim amida”, si no me puedo parar, no hago la amida, que significa literalmente estar de pie. Es al fin y al cabo un rezo para hacerlo parado.Pero después me detuve un segundo y dije: ¡NO! No sé qué dicen los sabios o la Halajá al respecto – y desde ya pido perdón al rab si es una barbaridad – pero yo voy a hacer la amidá sentada, como pueda.Porque quiero vivir este yom kipur a fondo, lo necesito y sé que todos los necesitamos, necesitamos este STOP obligado que nos da el judaísmo, para pensar, meditar, hacer introspección, perdonar, pedir perdón, perdonarnos a nosotros mismos y pensar en lo que realmente importa.Ahora que las puertas empiezan a cerrarse cuando comienza la Neila, podemos estar muy ansiosos porque estamos cansados y tenemos hambre y aún queda un rato…. O podemos estar muy ansiosos porque queda poco tiempo para este proceso de introspección que nos regala el judaísmo y hay tanto en qué pensar. Optemos por la segunda ansiedad.Y como no queda mucho tiempo, es necesario priorizar. Pero priorizar no es sólo decidir un orden, sino que es elegir. El rabino Jonathan Sacks escribió que se puede vivir sin sentido, pero que es una terrible pérdida.Y se puede vivir también una Neila sin sentido, pero es una triste y grave pérdida, no la desaprovechemos.En este caso, elegir es decidir qué es lo que le da sentido a nuestras vidas.Y quizás esa sea una de las preguntas más importantes que podemos hacernos hoy:Qué es lo realmente importante. Hay algunas ideas que no saltan a todos a la mente:La familia, los amigos, nuestra comunidad, nuestro judaísmo, nuestro pueblo, Israel o una misión específica. A veces unos minutos, horas, días o meses de propósito le pueden dar sentido a una vida completa.Saben, después que se destruyó el Beit Ha Mikdash, nos quedamos sin el gran templo, sin el lugar más sagrado donde estaba el arca de la alianza, sin el Cohen Hagadol -aunque por supuesto tenemos nuestro gran rabino-, todos ellos eran esenciales en Yom Kipur, la labor más sagrada e importante del Cohen hagadol era precisamente en Yom Kipur. PERO, seguimos haciendo Yom Kipur, ¿por qué? Porque quedamos nosotros, el pueblo judío, nuestras oraciones, nuestras costumbres y hoy tenemos además a Israel, cómo soñaron nuestros abuelos y bisabuelos con algo así, es una maravilla. Nosotros, nuestras oraciones y nuestras acciones somos el Beit Hamikdash.Entonces, honremos esa historia milenaria, seamos nosotros el Kodesh Hakodashim, pensemos en lo esencial, incluyendo nuestro círculo más cercano por supuesto y también a Am Israel. Sé que nuestros deseos compartidos para Am Israel son simples y tan complejos a la vez:Que las familias de Eretz Israel puedan vivir una vida normal, en paz, que sus hijos no tengan que ir más a la guerra y que no tenga que correr a los refugios ni construir una habitación segura. Que nuestros hijos y los de todo Am Israel puedan caminar por las calles del mundo orgullosos de su judaísmo y sionismo. Recemos por ello pero también busquémoslo activamente desde donde podamos, cómo podamos, todos podemos hacer algo al respecto.¿Saben? La vida y nuestros pensamientos se llenan con una facilidad impresionante, nos llenamos de urgencias, de trabajo, de deberes. Hagamos el esfuerzo por llenarla con lo que realmente importa, con sentido.Entonces, aprovechemos este ratito que nos queda de Neila, antes que vuelva el ruido de la vida cotidiana.Que cada uno encuentre aquello por lo que realmente quiere rezar.Quizás sea pedir perdón.Quizás sea agradecer.Quizás sea recordar a alguien que ya no está.Quizás sea pedir por nuestra familia, por salud, por Israel, o por la fuerza para cambiar algo que ¡sabemos que tenemos que cambiar! o hacer algo que ¡sabemos que podemos hacer y que haría una diferencia!Lo importante es que este tiempo y nuestras vidas tengan sentido.Querida comunidad, que entendamos todos que el tiempo es un regalo, que debemos aprender a distinguir lo urgente de lo importante y que encontremos el sentido y el propósito de nuestro tiempo en esta tierra.Gmar Jatimá Tová.