03 Enero 2020, Santiago de Chile

Guerra civil en Libia

Por Por Isaac Caro, Experto en Asuntos Internacionales, Universidad Alberto Hurtado

Libia es un país árabe, productor y exportador de petróleo, ubicado en el norte de África, perteneciente al Magreb, donde también se incluyen a Argelia, Marruecos, Túnez y Mauritania. De estos países, especialmente dos, Túnez y Libia, tuvieron cambios importantes durante la denominada Primavera Árabe registrada entre 2010 y 2012, y que también impactó a muchos otros Estados árabes, como Egipto, Siria y Yemen. En algunos casos, como en Egipto, Túnez y Yemen, se terminó con los gobiernos de Mubarak, Ben Ali y Saleh, respectivamente, los que llevaban décadas en el poder. En lo que respecta a Siria, se inició una guerra civil en contra del presidente Assad, la que aun continua vigente, y ha llevado a uno de los desplazamientos de migrantes más importantes desde la Segunda Guerra Mundial. Finalización/cambio de regímenes dictatoriales y/o guerras civiles ha sido por lo tanto la consecuencia más importante de la Primavera Árabe.
En el caso de Libia, tenemos una situación muy particular: junto con darse término a un gobierno liderado por Muamar el Kadafi durante 42 años, se da inicio a una guerra civil, que se ha visto agravada desde abril de 2019, con la intervención explícita de potencias regionales y extra regionales. El desarrollo del Estado de Libia desde 1969 hasta 2011 estuvo fuertemente relacionado con el liderazgo de Kadafi, quien fuera reiteradamente acusado por los países occidentales de apoyar el terrorismo. Es emblemático el caso del avión Pan Am, en un itinerario de Frankfort a Detroit, derribado en la localidad británica de Lockerbie, el 21 de diciembre de 1988, provocando la muerte de más de 250 personas. Las investigaciones apuntaron a que el propio Kadafi estaba directamente involucrado en el atentado.
La Primavera Árabe que se desarrolló desde principios del 2011, en Trípoli y otras ciudades libias, y que llevó a fuertes manifestaciones contrarias al régimen de Kadafi, fueron apoyadas por la comunidad internacional, especialmente por el mundo occidental, que recordaba el rol del líder libio en su apoyo al terrorismo. En marzo de 2011, el Consejo de Seguridad de la ONU estableció una zona de exclusión aérea que permitió una intervención de la OTAN contra objetivos militares libios defendidos por las tropas de Kadafi. Las operaciones militares duraron hasta octubre de 2011, cuando Kadafi fue capturado y ejecutado por los rebeldes libios. Tras la desaparición del legendario líder libio, las disputas internas se consolidaron, dando paso a una guerra civil que continúa hasta la actualidad.
A pesar de la formación de un Consejo Nacional de Transición y de un Congreso General Nacional, no se logró formar una transición pacífica, sino que por el contrario emergieron diversos enfrentamientos entre grupos rivales, dando lugar a dos gobiernos. Uno, reconocido por la ONU con sede en Trípoli, encabezado por el presidente del gobierno de “unidad nacional”, Fayes al Sarraj. Otro, liderado por el general Jalifa Haftar, comandante del autoproclamado Ejército Nacional Libio, quien ha conducido un gobierno paralelo en la zona de Cirenaica, en el oeste del país. A partir de 2015 la situación empeoró con la llegada de milicias del Estado Islámico, las que fueron exitosamente combatidas por el comandante Haftar, de donde deriva parte de su “prestigio internacional”. En abril de 2019, el general Haftar se colocó como misión capturar Trípoli, lo que ha profundizado las divisiones y enfrentamientos entre las distintas milicias.
El conflicto libio ha tenido fuertes implicancias en el mundo árabe, en Turquía y en las potencias mundiales. Uno de los países que ha dado un mayor apoyo al gobierno de Haftar ha sido Egipto, contribuyendo con equipamiento y asesores militares. El general libio ha recibido el respaldo directo del presidente egipcio Al Sisi, quien lo ha recibido en Cairo en varias oportunidades. El apoyo egipcio se explica, en gran parte, debido al fuerte combate que ha librado Haftar en contra de los grupos terroristas y, en especial, en contra de los Hermanos Musulmanes, con presencia en Libia, y que están proscritos en Egipto desde el golpe de Estado de 2013. Arabia Saudita es otro de los grandes países árabes que ha mostrado su firme respaldo al líder del Ejército Nacional Libio. De hecho, diversos informes señalan que los ataques realizados por las fuerzas leales a Haftar en Trípoli han sido financiados por Riad, al tiempo que Haftar era recibido por el rey Salman en el mes de abril de 2019. También los Emiratos Árabes Unidos han dado un fuerte respaldo al líder libio. Este apoyo árabe radica, como se ha señalado, en que se considera a Haftar como un hábil combatiente del Estado Islámico y de los Hermanos Musulmanes.
Por el contrario, las potencias regionales que apoyan al gobierno de Sarraj son principalmente Turquía y Qatar. En el caso de Turquía, el gobierno de Erdogan, partidario del islam político, ha entregado un apoyo absoluto al régimen establecido en Trípoli, lo que incluye armamento, drones y aviones. En diciembre de 2019, Erdogan declaró que enviaría fuerzas militares en apoyo a Sarrai, basándose en que este tendría el reconocimiento internacional. Detrás del apoyo turco, está el acuerdo marítimo firmado con Libia, que permite a Ankara derechos marítimos sobre vastas zonas del Mediterráneo oriental, y que busca minimizar el acuerdo firmado por Grecia, Israel y Chipre, en diciembre de 2019. A la intervención de Turquía en Siria e Irak se suma ahora su presencia en Libia. También Qatar, que ha apoyado a los Hermanos Musulmanes libios, y que actualmente tiene un fuerte enfrentamiento político y diplomático con Arabia Saudita, ha sido un sostén del gobierno de Trípoli.
En el ámbito extra-regional, algunas de las principales potencias se han inclinado hacia su apoyo a Haftar, aunque algunas de ellas oficialmente apoyen al régimen reconocido por la ONU. Desde julio de 2019, Estados Unidos, cambiando su tradicional postura neutral, ha dado su respaldo al comandante Haftar, debido al rol que éste ha tenido en la lucha contra el terrorismo y la protección de los recursos petroleros. El Gobierno francés, por su parte, ha reconocido haber entregado informaciones al comandante Haftar, al cual considera como un aliado importante en la lucha antiterrorista y antiyihadista. El apoyo a Haftar también ha provenido de Rusia, que ha evitado en la ONU cualquier resolución que limite su poder militar. Otro actor extra regional de considerable importancia es Italia, la antigua potencia colonial, la que ha mantenido su neutralidad debido a sus importantes intereses petroleros en Libia.
En definitiva, un nuevo enfrentamiento se consolida a partir de la guerra civil en Libia, la de aquellos países que apoyan al régimen establecido, representados principalmente por Turquía y Qatar, y la de los que prefieren sostener al comandante de Cirenaica, como Egipto y Arabia Saudita, bajo el convencimiento de que aquel ha jugado un rol importantísimo en el combate a la Hermandad Musulmana y al Estado Islámico. Los grandes Estados occidentales y Rusia, a pesar de su reconocimiento oficial al régimen con base en Trípoli, crecientemente empiezan a manifestar su simpatía por el liderazgo de Haftar. Cualquiera sea el desenlace, parece que estamos en presencia de un conflicto que todavía tomara algún tiempo en resolverse.

Mantener la memoria de los sobrevivientes y de la Shoá, nuestro deber

Como todos los años, desde que el año 2005 la Organización de Naciones Unidas, ONU, estableciera el 27 de enero como el Día Internacional de Recordación del Holocausto, en recuerdo de la liberación del campo de concentración de Auschwitz, sucedido en esa fecha, el Ministerio de Relaciones Exteriores del Gobierno de Chile, la Comunidad Judía de Chile y B’nai B’rith Chile, con el apoyo de la Fundación Memoria Viva, el Museo Interactivo Judío y el Archivo del Judaísmo Chileno, realizaron la ceremonia en recuerdo de los seis millones de víctimas de la máquina de exterminio nazi, en el genocidio acaecido durante la Segunda Guerra Mundial. Encabezó la ceremonia de este año, que además marcó el 75° Aniversario de la liberación de Auschwitz por parte de los Aliados, el Ministro de RR.EE., Teodoro Ribera, que en su discurso señaló: Hoy recordamos los guetos, el trabajo forzado y los campos de concentración y de exterminio; a las más de seis millones de personas a quienes les fue cruelmente arrebatada la vida, entre ellos, a cerca de un millón de niños. Rememoramos, también, a aquellos hombres y mujeres que muchas veces, de manera anónima, estuvieron dispuestos a arriesgar su propia vida para salvar la de los demás", aseguró el Canciller Ribera. Recordó entonces a los chilenos María Edwards McClure y Samuel del Campo, "reconocidos como 'Justos entre las naciones', quienes con excepcional valentía y desinteresadamente salvaron tantas vidas inocentes". En tanto, el Presidente de la CJCh, Gerardo Gorodischer, hizo un homenaje a Elie Alevy, Z.L., y David Feuerstein, Z.L., sobrevivientes de la Shoá fallecidos en el último año. Además, planteó que debemos “asumir la responsabilidad colectiva de educar y fortalecer la resiliencia contra las ideologías del odio. Recordar también es transmitir. Pensar en el pasado es proteger el futuro. La historia es algo que debe contarse siempre. La cadena nunca debe romperse. Nuestros hijos y nietos deberán guardar en lo más profundo de su corazón la conciencia de ocurrido. Somos la última generación que podrá escuchar el testimonio en vida de los sobrevivientes y la primera generación que deberá educar sin ellos (…) Es necesario enseñar, reflexionar, aprender, trabajar con la conciencia social y la responsabilidad civil, aprender a convivir y a resolver situaciones sin apelar a la violencia”. Luego del encendido de las seis velas en honor a los seis millones de víctimas judías del Holocausto, se encendió una séptima luminaria en memoria de los grupos étnicos y minorías que también fueron víctima de los nazis, como masones, gitanos y diversidades sexuales, y los rabinos Gustavo Kelmeszes, del Círculo Israelita de Santiago; Daniel Zang, de la Comunidad Israelita Sefaradí, y Pablo Gabe, de la Comunidad NBI, pronunciaron la tefilá El Maalé Rajamim. A continuación, se escuchó el testimonio de Marta Neuwirth, sobreviviente de Auschwitz y Bergen-Belsen. Con sentidas palabras, Marta recordó la traumática vivencia de los campos de concentración, el trabajo asignado, la pérdida de su madre y hermano, y la liberación y posterior llegada a Chile. Luego de la liberación, relató, “me enfermé y me llevaron al hospital. Cuando desperté, una enfermera con una gran capa me atendía en mi cama, una cama con sábanas. Hablaba un idioma que no conocía, hoy sé que es inglés. Me entrego un huevo, en ese momento pensé que era el manjar más grande que había comido en vida. Completamente sola, me llevaron en un barco de la Cruz Roja a Suecia. Desnuda, cubierta de una frazada y cubierta en un grueso polvo blanco. Nos atendieron y cuidaron. Por primera vez en mucho tiempo fui al colegio, me alimenté de a poco, hice amistades. Hasta que un día dos hombres de una organización judía, pasaron recopilando nombres de familiares que alguna de nosotras tuviese en algún país del mundo para poder contactar. Fue así como en una radio chilena leyeron el nombre de un tío mío que había emigrado muchos años antes para acá. Mi tío se convirtió en un nuevo padre para mí, y Chile en mi nuevo país. Un país que me recibió con los brazos abiertos, y que me permitió construir una vida y una familia”. Al finalizar la ceremonia, se entregó el Premio Luz y Memoria al actor y director teatral, Nissim Sharim, fundador de la compañía Teatro ICTUS, en virtud de su trabajo por la cultura y los Derechos Humanos, en especial durante los oscuros días del régimen militar en Chile. “Esto honra e ilumina mi existencia”, señaló Sharim, emocionado, y destacó la inspiración profundamente judía de su carrera en las artes escénicas.

Casi 1.000 personas disfrutaron del “Bustán Sefaradí”

Con una asistencia de 420 personas en la primera noche y 450 en la segunda, se presentó la obra “Bustán Sefaradí”, de Yitzjak Navón, los días 15 y 16 de enero, en la Sinagoga Maguén David de la Comunidad Israelita Sefaradí de Santiago. La obra más representada de la historia del teatro en Israel volvió a presentarse en Chile, después de 12 años desde su primer estreno en el país. Si bien las funciones estaban originalmente programadas para el mes de noviembre, en el marco de la Semana Sefaradí, la contigencia nacional obligó a cancelar la actividad y reagendar la presentación de la obra. En esta pieza del renombrado dramaturgo israelí, relata la historia de Mushón y su regreso a Jerusalem, específicamente a su barrio sefaradí de la infancia, después de muchos años de lejanía. Este regreso marca el reencuentro con las historias de su familia, vecinos, amigos, las kantikas, pero sobre todo con un cruel secreto enterrado hace muchos años. En el montaje realizado por la Comunidad Sefaradí de Chile, el elenco estuvo compuesto por actores que son miembros de la kehilá y del ishuv, que deslumbraron con su talento, y se ganaron los aplausos y las felicitaciones del público.

Año Nuevo de los Árboles, con la naturaleza y en camaradería

Hasta el lunes 3 de febrero están abiertas las inscripciones para ser parte de la celebración de Tu BiShvat comunitario, en el que participan las comunidades Sefaradí, Israelita de Viña del Mar, NBI y el Círculo Israelita de Santiago, y que se llevará a cabo el domingo 9 de febrero, desde las 9.30 hrs. La actividad se desarrollará en el Estadio Israelita de Reñaca, para lo cual partirán buses climatizados desde la Comunidad Sefaradí, que trasladarán a destino a los asistentes que podrán participar de una jornada de charlas y otras entretenciones, además de contar con la posibilidad de disfrutar de un almuerzo buffet y, por supuesto, disfrutar la naturaleza en este Tu BiShvat, Año Nuevo de los Árboles. Para más informaciones y consultas sobre valores, escribir al correo electrónico asistente@sefaradies.cl.

Presidente Comunidad Judía de Chile

Cuando en 2005 la Asamblea General de las Naciones Unidas, designó al día 27 de enero como Día Internacional de Recordación de las Víctimas del Holocausto, estableció el imperativo ético y moral para todas las naciones del mundo de luchar contra el antisemitismo, el racismo y toda forma de intolerancia. El día no fue escogido al azar, sino que un 27 de enero de 1945, las tropas soviéticas lograron liberar el campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau. Hoy se conmemoran 75 años de esa fecha histórica, significativa y conmovedora, que abrió una puerta de esperanza en medio de las horas más oscuras de la humanidad. Recordar es un deber porque con memoria construimos futuro, y perpetuar la memoria permite asegurar ese mismo futuro. En este Día Internacional se honra a los más de 15 millones de hombres, mujeres, ancianos, jóvenes y niños asesinados, porque no sólo fueron 6 millones de judíos masacrados, sino también millones de gitanos, minorías sexuales, discapacitados, entre muchos otros considerados en aquel entonces una lacra para el régimen nazi. Por todos ellos es que este dolor es histórico y universal. Quienes sobrevivieron al Holocausto y dedicaron su vida a transmitir los horrores vividos, nos recuerdan que es en los jardines más oscuros donde se siembran las semillas más brillantes de la esperanza. Como país no podemos estar ausente del debate mundial en torno al aumento de los actos de odio, discriminación y el resurgimiento del antisemitismo. Si queremos ser un modelo para el continente y un faro de luz, debemos ser parte de la construcción de sociedades más respetuosas y tolerantes. Nos hubiese gustado que nuestro país haya sido miembro del International Holocaust Remembrance Alliance (IHRA), para haber estado presente en Jerusalem donde más de 50 líderes mundiales se dieron cita en el V Foro Mundial del Holocausto - un hecho sin precedentes en la historia de Israel - desde el Presidente de Rusia, Francia, Alemania, Grecia, hasta los Reyes de España, Holanda, el príncipe Carlos y Presidentes latinoamericanos se reunieron con la promesa de recordar, la lucha contra la negación del holocausto y combatir el odio. En la misma línea, el 22 de enero recién pasado, el concejo de Ministros de IHRA conformado por 35 países, firmó en Bruselas una declaración para comprometerse a luchar contra la distorsión del Holocausto, el antisemitismo y otras formas de discriminación. El Holocausto determinó la pauta del mal absoluto, por tanto, pertenece al legado universal de todos los seres civilizados. Las lecciones históricas del Holocausto debieran convertirse en un código cultural que promueva la enseñanza de valores humanísticos, la democracia, los derechos humanos, la tolerancia, la condena al racismo y las ideas totalitarias. Como dijo el Rey Felipe VI de España esta semana desde Israel “nadie está a salvo, no podemos mirar hacia otro lado”. *Columna publicada en Cooperativa.cl el 24 de enero de 2020.

Una molécula logra destruir células malignas

Una pequeña molécula llamada PJ34 puede hacer que las células cancerosas se autodestruyan. Así lo afirma un estudio realizado en Israel por científicos de la Universidad de Tel Aviv y publicado recientemente en la revista biomédica Oncotarget. La profesora Malka Cohen-Armon y su equipo de la Facultad de Medicina Sackler experimentaron con el uso de xenoinjertos: trasplantaron cáncer de páncreas humano en ratones. El sistema inmunitario de los ratones estaba comprometido para que sus cuerpos no rechazaran las células trasplantadas. Durante dos semanas, y junto al equipo de la doctora Talia Golan del Centro de Investigación del Cáncer del Centro Médico Sheba, los científicos inyectaron la molécula PJ34 en los roedores. Originalmente, la PJ34 fue desarrollada para tratar accidentes cerebrovasculares pero luego pronto se descubrió que teñía un poderoso efecto sobre las células cancerígenas humanas. Es que la molécula genera errores durante la duplicación celular, lo que lleva a la muerte rápida de las células malignas. «En una investigación publicada en 2017, descubrimos un mecanismo que causa la autodestrucción de las células cancerosas humanas durante su duplicación (lo que se conoce como mitosis), sin afectar a las normales», explicó Cohen-Armon. Y añadió: «Ahora aprovechamos esta información para erradicar con eficiencia las células de cáncer de páncreas humano en xenoinjertos». Un mes después de que la molécula fue inyectada a los ratones, los científicos hallaron que la cantidad de células cancerígenas en los tumores de los roedores se había reducido entre un 80 y un 90 por ciento. Incluso hubo casos en que el tumor desapareció por completo. Cohen-Armon señaló que los ratones tratados no sufrieron efectos adversos tras recibir la molécula PJ34 ni experimentaron cambios en su peso o comportamiento. También fue significativo que la molécula interrumpiese exclusivamente la duplicación de células cancerosas humanas dejando vivas solo a las sanas. Profesora Malka Cohen-Armon (izquierda), de la Universidad de Tel Aviv, y doctora Talia Golan del Centro Médico Sheba. Foto cortesía de la Universidad de Tel Aviv. Aunque PJ34 podría funcionar contra otros tipos de células cancerosas, el cáncer de páncreas es algo apremiante. Es el duodécimo cáncer más común del mundo y el cuarto entre los más mortales. Es que este tipo de la enfermedad es, a menudo, resistente a los tratamientos existentes. Diagnosticar de forma temprana el cáncer de páncreas es algo difícil porque no suele haber síntomas. De esta forma, cerca del 80 por ciento de los pacientes son diagnosticados en la etapa metastásica. Lo más grave es que menos del tres por ciento de los pacientes en esa fase sobreviven más de cinco años después de ser diagnosticados. La investigación tiene potencial para desarrollar un nuevo tratamiento contra este cáncer tan agresivo en los humanos. Y también podría resultar eficaz contra cánceres de mama, pulmón, cerebro y ovarios. Por estos días, la molécula PJ34 ahora se está probando en ensayos preclínicos de acuerdo con las regulaciones de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). Pronto llegarán las pruebas en animales más grandes y luego se podrá comenzar los exámenes clínicos en humanos. En junio pasado, un estudio de investigación internacional dirigido por Golan demostró la efectividad del nuevo régimen de medicamentos para el cáncer de páncreas en personas con Mutaciones BRCA.

“Me gustaría poder decir que los alemanes hemos entendido el Holocausto”

El presidente de Alemania confesó en un importante discurso el miércoles que no estaba convencido de que su país hubiera captado las lecciones del Holocausto. Hablando en una sesión del Bundestag, el parlamento federal de Alemania, para conmemorar el 75 aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz, Frank-Walter Steinmeier advirtió que “los espíritus malignos del pasado ahora aparecen con un nuevo disfraz“, informó The Algemeiner. Entre los asistentes al evento del Bundestag se encontraba el presidente israelí, Reuven Rivlin. Al reconocer la presencia de Rivlin en la audiencia, Steinmeier comentó: “Me gustaría poder decir hoy con convicción, especialmente frente a nuestro invitado de Israel: los alemanes lo hemos entendido“. Continuó: “Pero, ¿cómo puedo decir esto cuando el odio y la agitación se están extendiendo, cuando el veneno del nacionalismo se está filtrando nuevamente en los debates, incluso en nuestro país?“ Steinmeier luego recurrió al fuerte aumento de los ultrajes antisemitas en Alemania durante el año pasado. “¿Cómo puedo decir esto cuando usar la kipá se convierte en un riesgo personal, o cuando los judíos retiran su menorá cuando llega el lector del medidor de electricidad?“, comentó un emotivo Steinmeier. “¡¿Cómo puedo decir esto cuando un terrorista de derecha en Halle en Yom Kipur asesina a dos personas y la pesada puerta de madera de la sinagoga sola evita una masacre de hombres, mujeres y niños judíos?!“ Al igual que con Steinmeier, Rivlin enfatizó la importancia del pasado como guía para el presente, destacando la amenaza que representa Irán para Israel. “Los iraníes tienen la aspiración de destruir la existencia del Estado de Israel, nuestra destrucción es para ellos un objetivo político y estratégico“, dijo Rivlin a los parlamentarios alemanes. En cuanto al tema del antisemitismo persistente en Alemania, mientras tanto, Rivlin fue igualmente directo. “Alemania no debe fallar aquí“, dijo. En ese sentido, Rivlin declaró: “Estoy aquí para decirles que el Estado de Israel y Alemania son socios verdaderos“.

Marruecos alaba el plan de paz de Trump

El gobierno de Marruecos alabó hoy el plan de paz del presidente estadounidense Donald Trump para el conflicto palestino por ser "convergente" con su visión del conflicto israelí-palestino, y añadió que "aprecia los esfuerzos constructivos por la paz de la Administración Trump". La opinión del gobierno marroquí fue expresada en una declaración del ministro de Exteriores Naser Burita, que se suma así a mensajes similares de otros países árabes como Egipto, Arabia Saudita o Emiratos Árabes Unidos, en contraste con la opinión de Turquía, que calificó el plan de "inaceptable". El gobierno de Rabat asegura que el plan de Trump incluye "elementos de convergencia con los principios que (Marruecos) siempre ha defendido", y cita concretamente la idea de una solución de dos estados, la defensa del diálogo entre las dos partes (israelíes y palestinos) y la dimensión política y económica del plan. Marruecos añade que un proceso de paz constructivo debe incluir una solución "realista, aplicable, equitativa y duradera" y debe "satisfacer los derechos legítimos del pueblo palestino a un estado viable y soberano con Jerusalén Este como capital", pese a que el plan excluye este último detalle y deja a Jerusalén como "capital indivisible de Israel". Mientras tanto, la clase política marroquí -tradicionalmente pro palestina- ha guardado silencio, y solamente el grupo islamista de Justicia y Caridad, ilegal pero tolerado, condenó el plan de Trump argumentando que equivale a "una nueva agresión contra Palestina, que consolida la ocupación sionista".

Putin otorgó el perdón a la joven israelí encarcelada en Rusia

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, otorgó hoy el perdón a la joven israelí encarcelada en su país, Naama Issachar, según informó la agencia de noticias rusa Interfax. Issachar, de 27 años, fue sentenciada por Rusia a 7,5 años de prisión después de que se encontraron casi 10 gramos de marihuana en su equipaje durante una escala en un aeropuerto de Moscú en abril. Ella negó el contrabando de drogas, señalando que no había intentado ingresar a Rusia durante la escala en su camino a Israel desde la India, y no tuvo acceso a su equipaje durante su breve estadía en el aeropuerto ruso. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, voló a Moscú hoy, en un viaje sin previo aviso, luego de su reunión en la Casa Blanca con Donald Trump, por lo que ya se especulaba con la posibilidad de la liberación de Issachar. El martes, el gobernador regional de Moscú, Andrei Vorobyev, firmó su solicitud de indulto, el último paso necesario antes de que Putin pudiera abordar el asunto.

COMENTARIOS

Ingresar