#Nanohack contra la pandemia, de Chile para el mundo
Por LPI
Con el total de la capacidad instalada de impresoras 3D en Santiago, y un punto fijo de producción en el Hub de Providencia -donde 30 impresoras trabajan “non stop” en la fabricación de estas mascarillas- la #Nanohack tiene la particularidad que también ha posicionado a Chile ante los ojos de autoridades y especialistas internacionales, ya que su fabricación es realizada con filamento de cobre, material antibacterial para impresión 3D, que es producido y comercializado por Copper 3D y que ha hecho a muchos en el extranjero conocer de las capacidades antimicrobiales del cobre, principal producto de exportación de nuestro país.
El diseño de la #Nanohack -que debe su nombre a las nano partículas de cobre presentes en su material de fabricación y a que es un “hackeo” de la mascarilla N95- se ha popularizado de tal forma que su modelo, de libre disposición, ya ha sido descargado 15 millones de veces. Eso permite que, en cualquier parte del mundo, alguien con una impresora 3D y los materiales pertinentes, puedan fabricar estas mascarillas para su comunidad. Así lo explica Daniel Martínez, Co-fundador y Director de Innovación de Copper 3D, quien señala que “lo que pasó acá es que la pandemia nos agarró con un muy buen "know how" de nuestros materiales, y de aplicaciones que habíamos diseñado para otras cosas, y como equipo pensamos en aportar con algo más que con los insumos. Y empezamos a ver cuáles eran las áreas en las que podíamos hacer una contribución, y llegamos rápidamente al tema de las mascarillas”.
Si bien en un comienzo pensaron tramitar la patente de la mascarilla -que además de antimicrobial, es lavable y reutilizable-, luego desistieron de esa idea y subieron el modelo a su sitio web. Y por esto adoptaron el slogan #Hackthepandemic para promocionarla, qué también es la URL de su sitio web, www.hackthepandemic.cl, donde se puede comprar la #Nanohack por un valor de $ 29.750.
Martínez explica que el concepto pegó muy fuerte en los Makers, porque llevaba un llamado a la acción: “Tú, que tienes una impresora 3D en tu casa, que es una minifábrica, ocúpala para hacer algo que pueda servirle a tu comunidad. La comunidad Maker, primero, se volcó a descargar el modelo, y se descargó muchísimas veces, y después empezaron a imprimirlo y a mejorarlo. Y todo esto pasó casi en horas, o días. A mediados de marzo, ya era una locura. Los mails reventaron, la página web reventó, el servidor se cayó, nos contactaron de universidades como Harvard, Stanford o del MIT para poder colaborar, y de los sistemas de salud italiano y del español”.
Fue alrededor de este tiempo que Andrés Aguilera, Country Manager de TOM Chile, se contactó con Copper 3D para ofrecerles su colaboración. Entre ambas organizaciones existía ya una relación previa, ya que la empresa de materiales antimicrobiales para impresoras 3D ha sido partner de TOM desde la primera realización de la Makeathon, que es evento anual que se hace desde 2018 y que reúne a Makers y a personas con discapacidades físicas en la búsqueda de soluciones para la vida diaria de las segundas. Fue, entonces, esa red de Makers la que TOM puso a disposición de Copper 3D para el desarrollo de la mascarilla #Nanohack, alianza de la cual también nació la idea de crear TOM 3D, la empresa vinculada al proyecto que ahora está a cargo de la distribución de los materiales de cobre de la empresa chilena.
Como señala Aguilera, gracias a la red de distribuidores internacionales de Copper 3D han podido llegar, por ejemplo, al Gobierno de Polonia, que -después de conocer la mascarilla- decidió adoptar la #Nanohack para todas sus representaciones diplomáticas. En Chile, además, le han presentado la mascarilla a la Ministra Karla Rubilar; al Ministro Sebastián Sichel; a la SEREMI de Desarrollo Social; al alcalde Felipe Alessandri, de Santiago; al Senador Guido Girardi, y -prontamente- al alcalde Joaquín Lavín de Las Condes y al alcalde Rodolfo Carter, de La Florida.
“El gran aporte de TOM son dos cosas: uno, que puso a disposición su red de Makers para el diseño de la mascarilla, y luego -para la fabricación distribuida- TOM hizo un llamado a todas las personas que tuvieran impresora 3D a inscribirse. Entonces, hoy en día tenemos una gran base de datos de más de 700 impresoras 3D en Chile, las tenemos rastreadas y geolocalizadas”, explica Andrés Aguilera. Y agrega que actualmente, Tikkún Olam Makers Chile está postulando a una serie de proyectos, “el primero para un fondo concursable de la Universidad Bernardo O’Higgins, para fabricar 2.000 mascarillas para que sean 100% donadas. Por otro lado, estamos postulando en la Fundación Schustermann, a un fondo de USD $ 5.000 para fabricar mascarillas para donación. Además, estamos fabricando 400 escudos faciales para ser donados a la Teletón. Y con la alianza que tenemos con Makers Chile, se ha entregado un total de 2.000 escudos faciales en distintos centros de atención primaria”.