Toxicidad Colectiva
Por Rabino Ariel Sigal
Un hombre israelita, Zimri, se acuesta con una mujer pagana, y se transgrede la norma prevista para los Benei-Israel. La ira divina se desata como consecuencia de esta acción y miles en el campamento de Israel comienzan a morir. Pinjas, siendo sacerdote, mata a quienes cometen aquella ofensa sexual frente a D-s. Pinjas hijo de Eleazar, no sólo que no es criticado por su acción, sino que es alabado a través del sacerdocio y un “Brit Shalom” –pacto de paz-. Los Sabios se preguntan, ¿sólo Pinjas vio lo que allí ocurría? Las acciones ejecutadas de manera pública tienen un nivel tóxico superior e inciden desfavorablemente en cualquier sociedad.
El judaísmo manifiesta dos tipos de conductas, las que se realizan de manera pública y colectiva, y aquellas que involucran el ámbito privado – BeTzina-. Las públicas –BeFaresia-, precisan de un mínimo de 10 judíos, -minián-. Curiosamente tanto para santificar el nombre de D´s –Kidush Hashem- como para profanarlo –Jilul HaShem-, se precisa de un quórum. Para ejemplo, si un individuo es forzado a maldecir a D-s en un recinto privado y sin testigos, no tiene el mismo impacto que si ocurre con presencia de testigos.
El Talmud argumenta: “Si Zimri se hubiera apartado de la mujer y Pinjas lo hubiera matado, Pinjas hubiera sido ejecutado por aquella acción. Si Zimri hubiera matado a Pinjas, él no hubiera sido ejecutado ya que Pinjas era considerado su perseguidor” (Talmud Bavli – Sanedrín 82a). Pinjas no es héroe, era pasible de muerte si Zimri reaccionaba a tiempo. Pinjas no es inimputable, si la acción no hubiera sido denigrante ante la profanación de la vida y el nombre de D-s. Lo que hace Pinjas, más allá de su recinto privado y su estatus personal, es ocuparse por el estándar de la sociedad. Pinjas, sabe que puede perder más que ganar, pero actúa porque sus acciones previenen un futuro incierto que lleva a la profanación.
La letra ‘yud’ en el nombre de Pinjas está escrita de forma más pequeña (Bemidbar-Números 25:11) porque no podemos validar la violencia. La ‘yud’ simboliza a D-s y al judaísmo que está dentro de nosotros, y al usar la violencia, siempre se ve disminuida. Es más cómodo juzgar la violencia desatada por Pinjas, aunque tenga el don para observar y rectificar. El actúa frente a una sociedad que se denigra y se vuelve carente de valores, equidad y derechos. En donde un hombre transgrede, Pinjas observa la posibilidad de volver a D-s. Detenernos y darnos el tiempo, es la oportunidad para analizar lo que vemos y actuar por los Cielos.