YOM KIPUR: MILES DE VOCES, UNA SOLA COMUNIDAD

El Mercaz volvió a llenarse de vida durante Yom Kipur. Más de 3.600 personas participaron de las distintas tefilot, distribuidas en tres servicios paralelos liderados por cuatro rabinos.Familias, jóvenes, adultos mayores y niños se congregaron para detenerse, reflexionar y encontrarse con un profundo sentido de pertenencia.Compartimos las prédicas de los rabinos Lucas Lejderman (Pato), Ari Sigal y Gustavo Kelmeszes, así como los mensajes de Micaela Klas, Ariela Agosin y Claudio Lanis.Jatimá tová y shaná tová.

Mauricio Russo Camhi: el arte de hacerse camino

Antes de ser artista, Mauricio Russo Camhi fue un niño inquieto. Uno de esos que necesitaba hacer cosas con las manos: diseñar, dibujar, construir. La revista Mecánica Popular era una fuente de inspiración y cualquier material podía transformarse en algo nuevo. Madera de balsa, metal, alambre. Había curiosidad, pero también una necesidad de crear.Tenía 13 años cuando una visita escolar al Museo Nacional de Bellas Artes cambió algo. Allí vio los móviles de Alexander Calder y quedó profundamente impresionado por aquellas estructuras que parecían desafiar el equilibrio mientras se movían en el aire. Al volver a su casa construyó su primer móvil, siguiendo un folleto que le habían entregado a la salida.Nunca dejó de hacerlo.“Durante toda mi vida he construido móviles, ya sea por placer propio, para algún regalo o para algún familiar”, cuenta Mauricio en conversación con La Palabra Israelita. Con los años, aquella pasión de infancia se transformó en un trabajo más profesional y dedicado. Y también en una forma particular de mirar el mundo: en su obra nada parece completamente quieto.Esa sensibilidad convive con otra parte esencial de su historia. El judaísmo, dice, no llegó a su vida como una elección tardía, sino como algo inherente a ella. Su familia, vinculada a una historia de inmigración al sur de Chile y de esfuerzo, mantuvo las tradiciones y las festividades. Lo mismo que hoy intenta transmitir a sus hijos y nietos.Quizás por eso, cuando habla de su obra, aparecen naturalmente conceptos como generaciones, transmisión, memoria y comunidad. También el movimiento de las personas que deben abandonar un lugar, recorrer distancias y construir una vida en un territorio diferente. Son temas que aparecen de manera indirecta en su trabajo, pero que tienen una resonancia evidente con su propia historia.Mauricio también encuentra inspiración en relatos antiguos. Pandora, Damocles y Atlas son algunas de las obras nacidas de su interés por la mitología, no solo por sus historias, sino por las enseñanzas que permanecen detrás de ellas.Ahora, esa mirada llega al Mercaz. Hace tiempo que quería exponer allí y siente que encontró una oportunidad especial: encontrarse directamente con un público que, según explica, puede ser especialmente sensible a su propuesta.El título de la exposición —tomado de una de sus obras— habla precisamente de eso: de avanzar. De hacerse camino, atravesar obstáculos y seguir adelante. En ese recorrido quedan experiencias, algunas positivas y otras negativas, pero todas forman parte de la travesía.Y hay algo que Mauricio espera especialmente de esta muestra: el encuentro. “Para mí es vital tener la posibilidad de expresarme y de interactuar con quienes visitan la exposición”, señala en conversación con La Palabra Israelita. Porque quiere escuchar sus inquietudes, conocer sus sensibilidades y, sobre todo, que algo de lo que allí ocurra permanezca.Quizás ese sea, finalmente, el verdadero sentido de su trabajo: poner algo en movimiento y confiar en que, una vez que la obra encuentra al otro, el movimiento continúa.

Israel vuelve a las urnas: Cinco claves para entender unas elecciones decisivas

El escenario del próximo 27 de octubre es muy distinto a cuando se votó por última vez, en noviembre del 2022. Entre ambas elecciones ocurrió la masacre del 7 de octubre, comenzó una guerra que se extendió desde Gaza y Líbano hasta Irán, decenas de miles de reservistas pasaron largos períodos en uniforme y el país atravesó profundas transformaciones políticas y sociales.Sin embargo, una constante permanece: Benjamin Netanyahu vuelve a competir con posibilidades de encabezar el próximo gobierno.La última encuesta de KAN, publicada el 28 de septiembre, refleja lo ajustado de la contienda: el bloque encabezado por el actual primer ministro y el bloque opositor obtendrían 52 escaños cada uno. A nivel de partidos, Yashar, liderado por Gadi Eizenkot, se mantiene como la primera fuerza con 23 escaños, seguido por el Likud de Netanyahu con 21. 1. Un posible bloque de cambioLa principal novedad electoral es Eisenkot. Exjefe del Estado Mayor de las FDI, ingresó al gobierno de emergencia después del 7 de octubre y participó del gabinete de guerra. Posteriormente abandonó el Ejecutivo y terminó creando Yashar, partido con el que hoy disputa el primer lugar.Su perfil combina una extensa trayectoria militar con posiciones de centro. Ha defendido, entre otras medidas, una comisión estatal de investigación sobre las fallas que condujeron al 7 de octubre y un servicio militar o civil más amplio.En el mismo espacio opositor aparecen Bennett y Lapid, que compiten juntos por B’Yajad. Ambos ya gobernaron en 2021 mediante una coalición diversa que reunió derecha, centro, izquierda y, por primera vez, al partido árabe Ra’am.Más hacia la izquierda se encuentra Golán, líder de Los Demócratas, partido surgido de la unión del Laborismo y Meretz.Pero compartir el objetivo de reemplazar a Netanyahu no equivale a compartir una fórmula de gobierno. Los partidos árabes podrían obtener entre 12 y 14 escaños y convertirse nuevamente en árbitros de la elección.Mientras Golan defiende abiertamente la cooperación con ellos, Bennett y Eisenkot han planteado posiciones más restrictivas.2. Netanyahu y un bloque que se niega a desaparecerMuchos analistas pronosticaron el final de la carrera política de Netanyahu porque la masacre ocurrió bajo su gobierno y representó el mayor fracaso de seguridad de la historia reciente de Israel. Pero tres años después, continúa disputando el primer lugar.Netanyahu se ha resistido a crear una comisión estatal de investigación, mientras la oposición ha prometido establecerla si llega al gobierno.Conserva buena parte del bloque que lo ha acompañado durante los últimos años: Shas y Judaísmo Unido de la Torá entre los ultraortodoxos, Otzma Yehudit de Ben-Gvir y la lista conjunta del Sionismo Religioso encabezada por Smotrich.A ese campo podría sumarse Ofer Winter, general retirado cuyo nuevo partido, Amja Israel, oscila alrededor del umbral electoral y que podría alterar el equilibrio entre bloques.3. Una guerra que no terminaEn Gaza, el alto el fuego alcanzado en 2025 redujo los combates, pero siguen sin resolverse cuestiones centrales como el desarme de Hamás y la retirada israelí. Los ataques continúan y la reconstrucción permanece estancada.En el sur del Líbano, Israel mantiene una zona de seguridad mientras las negociaciones para conseguir el desarme de Hezbolá y una eventual retirada israelí continúan sin solución definitiva.El frente más peligroso sigue siendo Irán. Desde los ataques conjuntos estadounidense-israelíes del 28 de febrero, el conflicto continúa activo, aunque Washington busca una salida diplomática. La seguridad seguirá, por lo tanto, condicionando estas elecciones.4. El reclutamiento ultraortodoxo y el carácter del EstadoDurante décadas, decenas de miles de estudiantes de yeshivot estuvieron exentos del servicio militar. Después de tres años de guerra y largos períodos de movilización de reservistas, esa situación genera una oposición creciente.La Corte Suprema anuló por unanimidad una ley que impedía temporalmente arrestar a ultraortodoxos que evadieran el reclutamiento.Y aquí aparece una división clara: los partidos ultraortodoxos buscan proteger esas exenciones, mientras el bloque de cambio propone mecanismos para ampliar su incorporación al servicio militar o civil.La discusión va mucho más allá del Ejército. Se trata de quién asume las obligaciones de la ciudadanía y de la relación entre religión y Estado.5. Israel frente al mundoCon Estados Unidos, la relación gubernamental continúa siendo estrecha bajo Donald Trump, pero las encuestas muestran una erosión del apoyo a Israel especialmente entre los demócratas y también entre los republicanos más jóvenes.En Europa, las diferencias respecto de Gaza, los asentamientos y la cuestión palestina han provocado mayores tensiones diplomáticas y comerciales.América Latina presenta un escenario diferente. Cambios políticos recientes permitieron acercamientos con Chile, Bolivia, Colombia y Honduras, mientras Argentina mantiene bajo Javier Milei una de las relaciones más estrechas con Israel de la región.El 27 de octubre, Israel no decidirá solamente su futuro. También deberá responder preguntas que quedaron abiertas desde el 7 de octubre: quién debe asumir responsabilidad, quién debe servir en el Ejército, cómo terminar las guerras abiertas y qué relación quiere construir el país con sus propios ciudadanos y el mundo.

De la sucá a la Torá: cuando terminar es volver a empezar.

Hay momentos del calendario judío en los que las fiestas parecen sucederse casi sin dejarnos respirar. Rosh Hashaná, Iom Kipur, Sucot, Sheminí Atzeret y Simjat Torá. Tefilot, ayuno, sucá, lulav, encuentros, introspección y alegría.Y de pronto llegamos al final.Pero quizás ésa sea precisamente la pregunta que estos días quieren dejarnos: ¿qué hacemos con todo lo vivido cuando la fiesta termina?Sucot comienza sacándonos de casa. Durante siete días abandonamos, aunque sea simbólicamente, la seguridad de nuestras paredes y habitamos una construcción frágil.בַּסֻּכֹּת תֵּשְׁבוּ שִׁבְעַת יָמִיםBasucot teshvú shiv'at iamim.“En sucot habitarán durante siete días.”(Vaikrá 23:42)Después de Rosh Hashaná y Iom Kipur, días en los que nos preguntamos quiénes somos y quiénes queremos llegar a ser, Sucot nos invita a salir. A dejar por un momento nuestras certezas y mirar el cielo a través del sjaj.Pero después de siete días ocurre algo extraño. La Torá podría simplemente decirnos: terminó Sucot, vuelvan a sus casas.Sin embargo, agrega un día:בַּיּוֹם הַשְּׁמִינִי עֲצֶרֶת תִּהְיֶה לָכֶםBaiom hashminí atzéret tihie lajem.“El octavo día tendrán una asamblea solemne.”(Bamidbar 29:35)Nuestros sabios encontraron en Atzeret la idea de detenerse. Como si después de tantos días intensos Dios nos dijera: todavía no se vayan.Rashí recoge una hermosa imagen: un rey invita a sus hijos a una celebración y, cuando llega el momento de despedirse, les pide que permanezcan un día más:קָשָׁה עָלַי פְּרֵדַתְכֶםKashá alai preidatjem.“Me resulta difícil vuestra separación.”Sheminí Atzeret nos invita entonces a quedarnos un instante más. A no correr inmediatamente hacia lo próximo. A mirar lo vivido y preguntarnos qué queremos llevar con nosotros.Y entonces llega Simjat Torá.Llegamos a las últimas palabras de la Torá. Moshé muere, terminamos Devarim. Pero casi sin detenernos volvemos a comenzar:בְּרֵאשִׁית בָּרָא אֱלֹהִיםBereshit bará Elohim.“En el comienzo creó Dios…”No esperamos una semana. Terminamos y comenzamos nuevamente.Quizás ésa sea una de las imágenes más poderosas del judaísmo: no existe un final que no pueda convertirse en un nuevo comienzo.Cada año volvemos al mismo Bereshit, pero nosotros ya no somos exactamente los mismos. Regresamos después de haber vivido otro año, con nuestras alegrías y pérdidas, nuestros aciertos y errores, nuestras preguntas y esperanzas.La Torá es la misma. Nosotros somos quienes volvemos diferentes.Y entonces descubrimos que estas tres festividades forman un único recorrido:Sucot nos enseña a salir.Sheminí Atzeret nos enseña a detenernos.Simjat Torá nos enseña a volver a empezar.Tal vez ésta sea también la conclusión del largo camino que comenzó en Elul y atravesó los Iamim Noraim.No podemos permanecer eternamente en Iom Kipur. Tampoco podemos vivir todo el año dentro de la sucá ni bailar permanentemente alrededor de la Torá.Tenemos que regresar a casa, al trabajo, a nuestros vínculos, a nuestras responsabilidades y a nuestra rutina.La pregunta no es si volvemos.La pregunta es cómo volvemos.Ojalá podamos llevar algo de la fragilidad de la sucá para ser más humildes; algo delatzor, del detenernos, de Sheminí Atzeret; y mucho de la alegría de Simjat Torá para recordar que, mientras seamos capaces de volver a comenzar, ninguna historia está definitivamente terminada.Jag Sameaj.

Mensaje de Iom Kipur de David Bortnick, Director del Círculo Israelita de Santiago

En estas horas finales de Iom Kipur, comenzando Neila, es un buen momento de parar un segundo, mirar a nuestro alrededor y ver qué es lo que tenemos.Por eso, hoy me gustaría hacer un ejercicio con todos ustedes y espero que me puedan acompañar en él.Me gustaría que miremos a la persona que tenemos al lado, a la familia que tenemos en frente, a la familia que está atrás y una mirada a todas las personas que hoy están sentadas junto a nosotros, compartiendo el día más sagrado de nuestro calendario.Muchas de las familias y personas que vemos, de seguro las conocemos y las llamamos amigos, quizás solo las conocemos a lo lejos o bien, no las conocemos del todo. Sin importar esto, todos sabemos por qué estamos acá y todos sabemos de la importancia de que estén sentados junto a nosotros. Sabemos que no son solo personas y familia, sino que somos una comunidad.La comunidad no es solo una hermosa sinagoga, es más que los rabinos que nos acompañan, la comunidad somos cada uno de nosotros. Somos nosotros los que le damos calor y vida a estas paredes. Somos nosotros los que le damos un sentido a este lugar y lo más importante, somos nosotros los que debemos darle continuidad.Tiempo atrás, en una charla comunitaria, escuché un concepto muy simple que me marcó y que transformó la forma en cómo mirar a las instituciones comunitarias, entre ellas a nuestro querido Mercaz.Esta persona señaló que nuestra generación es afortunada de haber nacido en un lugar en donde la vida judía ya estaba arraigada, en donde existían instituciones comunitarias fuertes y establecidas. Existían comunidades religiosas, colegios, centros médicos, instituciones de ayuda comunitaria entre otras. Al nacer con estas instituciones funcionando, pasa que uno las da por hecho y no piensa que tiempo atrás estas no existían y que fueron familiares nuestros, que ante una necesidad, trabajaron, le dedicaron parte de su vida y recursos a la creación de estas instituciones que garantizan una vida judía sostenible en este rincón del mundo.Pero ¿qué pasa si hoy no nos preocupamos de nuestras instituciones?, ¿qué pasa si no nos preocupamos de nuestra comunidad?Es responsabilidad nuestra, tomar la posta que nos entregaron nuestros familiares y aportar nuestro granito de arena a asegurar la continuidad de nuestra comunidad. Cuando escuché este mensaje, mis hijos estaban en el gan babait, que para los que no saben es una sede del Instituto Hebreo para los niños más chiquitos aquí en el Mercaz y también en la NBI.Como venía todos los días a dejar y a buscar niños, poco a poco mi familia y yo empezamos a asistir a las actividades que el Mercaz organizaba. Purim, Seder de Pesaj, sucot, Jánuca, entre otras, para luego empezar a involucrarnos cada vez más. Clases con el rabino, luego en reuniones para compartir nuestra visión y a trabajar junto a varios equipos en iniciativas para hacer de esta comunidad, la comunidad de todos, hacer del Mercaz no solo la comunidad de cada uno, sino la casa de cada uno.Ha sido un periodo hermoso, en donde junto con la Mary, mi señora, hemos podido aprender de muchas personas, nos ha dado la oportunidad de desarrollarnos, nos ha brindado la oportunidad de crecer y convertirnos en mejores personas y nos ha permitido llevar el judaísmo a nuestras casas y traspasárselo a nuestros hijos.Hoy, en este Neilá, les quiero hacer una invitación. Los quiero invitar al Mercaz. Quiero que sientan la libertad de hacer del Mercaz su espacio. Necesitamos de cada uno de ustedes para seguir fortaleciendo nuestra comunidad. Las posibilidades son infinitas y les aseguro, la retribución es gigantesca. Nosotros como familia, estamos felices y orgullosos de pertenecer al Mercaz, en donde encontramos nuestra casa y de todo corazón queremos que más familias lo puedan experimentar.En el Mercaz hay gente maravillosa. Acérquense, conózcanla, convérsenles. Cuéntenles de qué quieren del Mercaz.Preséntenles un proyecto. Participen de las actividades, traigan a su familia. Involúcrense.El Mercaz es nuestra casa, que nos ha acompañado por muchos años y es responsabilidad de nosotros asegurar que nos siga acompañando por muchos más.

Mensaje de Iom Kipur de Micaela Klas, Madrijá de Tzeirei Ami y estudiante de Ingeniería Comercial

Muchas gracias, Rabino Eduardo, por invitarme a compartir unas palabras. Birshut haRab, querida comunidad: Yom Kipur es probablemente uno de los momentos más personales del año. Es un momento en que cada uno se conecta con D’s desde su propio lugar, con sus pensamientos, sus errores, sus agradecimientos y todo lo que lleva adentro.Pero hay algo muy lindo en que, aunque sea un momento tan personal, lo hacemos todos juntos, y por momentos en silencio, mirando hacia Yerushalayim. Creo que justamente ahí está lo especial: cada uno está viviendo su propio momento, pero al mismo tiempo somos parte de algo mucho más grande. De una comunidad, de una tradición y de una historia compartida.Como madrijá de muchos de sus hijos, nietos o hermanos, paso mucho tiempo con los chicos de la comunidad. Ellos me enseñan algo increíble todos los días: a pedir y dar perdón con una flexibilidad y facilidad envidiable. Los niños no se quedan atrapados en el orgullo ni en quién tuvo la razón. Piden perdón, sueltan y siguen adelante.A medida que vamos creciendo eso se nos hace cada vez más difícil. Nos cuesta más soltar, reconocer cuando nos equivocamos o simplemente dar el primer paso.Creo que ahí tenemos una responsabilidad muy importante con ellos. Dado que los chicos aprenden muchísimo más de lo que ven que de lo que les decimos.Cuando nos ven parar, pensar sinceramente en nuestras acciones, pedir perdón e intentar empezar de nuevo, les estamos enseñando con el ejemplo.Y eso es justamente lo que hacemos en Yom Kipur. Nos detenemos por un momento de todo lo que está pasando afuera y nos damos el espacio de mirar hacia adentro. De pensar quiénes fuimos este año, qué hicimos bien, en qué nos equivocamos y, sobre todo, quiénes queremos ser de ahora en adelante.Hay algo muy judío en eso. En entender que reconocer nuestros errores y querer ser mejores no nos hace más débiles. Al contrario, es parte de lo que somos y de los valores que queremos transmitir.Nuestra tradición no se transmite solamente con lo que le enseñamos a los chicos en una actividad, o con lo que les contamos sobre judaísmo. También se transmite en momentos como este, donde ven a sus papás, abuelos, hermanos y a toda una comunidad pararse juntos frente a D’s.La fuerza con la que nosotros vivamos nuestro judaísmo hoy va a influir en la fuerza con la que ellos elijan vivirlo mañana.Así que aprovechemos para conectarnos de verdad, cada uno desde su lugar.Que este Yom Kipur nos recuerde que, aunque cada uno esté viviendo su propio momento, estamos parados juntos, conectados por una misma tradición, una misma historia y por el judaísmo que queremos seguir transmitiendo de generación en generación.

Mensaje de Iom Kipur de Claudio Lanis, Magíster en Estudios Políticos.

Quizás una de las obras más famosas del pensador florentino Nicolás Maquiavelo, es “El Príncipe”. Podríamos decir que “El Príncipe” es un manual perfecto para que un individuo logre el poder y lo mantenga. En la obra el autor nos enseña cómo por medio de la mentira, el engaño, prepotencia y la violencia entre otros, es posible obtener el poder y todo sin tener ningún conflicto moral. Una de las cosas interesantes de la obra es que fue escrita hace más de quinientos años y sigue plenamente vigente. Maquiavelo es el maestro de la sospecha, quiere que perdamos la inocencia, quiere que dudemos del hombre, es decir, de nuestras acciones.Para cualquiera de nosotros se hace incomprensible concebir cómo un pensador de la talla de Maquiavelo puede escribir una obra que ensalce todos los males del hombre para que sean usados en provecho de la vileza. Lo hace con una pluma que envuelve. Describe las malas conductas de manera que sean digeridas sin remordimientos. En el alma moderna, un elemento característico es el dudar del bien. El peligro es que al dudar del bien nos acercamos al mal.La historia de la humanidad es testigo de una infinidad de príncipes. Gobernantes que han sido despiadados, que han abusado del poder y la violencia para conseguir sus fines. Nuestro pueblo conoce muy bien a estos príncipes. Pero no solamente príncipes gobernantes, también príncipes individuos, embelesados por el mal han descargado su virulencia hacia nosotros. Como víctimas de estos príncipes es nuestro deber denunciarlos.Pero si leemos con más detención la obra y profundizamos entre líneas veremos que lo que el florentino pretende es mostrarnos la malignidad para así reconocerla. Si reconocemos al príncipe podremos enfrentarlo. Enfrentar al mal no es una tarea fácil ya que la tentación que ejerce el príncipe es inmensa. Para Maquiavelo el bien siempre se monta sobre el mal.Ahora pensemos y reflexionemos, ¿cuántas veces en el último año hemos actuado como el príncipe. ¿Cuántas veces hemos sido altaneros, prepotentes, mentirosos y crueles? ¿Habremos sido capaces de reconocernos como un príncipe? El príncipe no es más que un espejo donde nos reconocemos. Quien hace el mal no puede ser feliz. Uno de los frenos que tiene el hombre para corregir su actuar es la vergüenza, ¿habrá alguno que haya sobrepasado esta barrera? Perder la vergüenza es la pérdida de la moral.Si releemos la obra y escarbamos un poco más, entenderemos cómo Maquiavelo propone enfrentar al príncipe. El autor nos entrega una solución y esta es por medio de la conciencia, entendiendo la conciencia como el puente que separa el bien del mal. Para el autor el pueblo, es decir nosotros, somos los únicos virtuosos ya que nuestro fin es honesto. Está en manos del pueblo impedir al malvado gobernar ya sea a la sociedad o nuestra alma. Esto también lo traslada al individuo, el pensador aboga por la libertad y bienestar del pueblo.Debemos reparar en nuestro comportamiento. Las relaciones se basan por medio del amor y la moral. La interacción con el prójimo debe ser acción y no solo declaración. El que actúa en favor del prójimo termina actuando en favor de uno mismo. El pensador entre líneas nos aclara que ser buena persona no depende del régimen, solo depende de nosotros, es decir de nuestra conciencia.El puente que propone Maquiavelo nos permite reparar nuestro comportamiento. Si el ofensor pide disculpas por sus acciones entonces significa que su conciencia ha prevalecido. Disculparse es uno de los actos de humildad más profundos. También si el ofendido acepta las disculpas estamos frente a un acto de amor profundo, amor de benevolencia. ¿Podemos asegurar que somos capaces de transitar por el puente de nuestra conciencia? Si nos miramos al espejo vemos a un príncipe o nos vemos en nuestra dimensión más íntima, el espejo es el reflejo de nuestra alma. Solo en la intimidad de esa mirada podremos responder en qué lado del puente estamos. Como escribió el pensador nos reconocemos como lobos con piel de oveja.En un adelanto al tiempo propone la separación del Estado en dos, poder terrenal y poder celestial. Pero aclara que a pesar de que estos caminos deben transitar por vías separadas habrá un puente que los conecte, ese puente es la moral. El comportamiento ético en cualquiera de los dos Estados siempre estará del lado del bien.Todos los años al llegar a este momento nos angustiamos por nuestras acciones. La razón es que no sabemos qué pasará, el futuro se aprecia amenazante. La angustia se presenta porque tenemos conciencia del yo, es decir, de lo que hicimos. La angustia revela al hombre lo negativo. El remedio para la angustia es la fe, ya que esta es esperanza. Entonces si todos los años nos angustiamos por nuestras acciones está en nosotros buscar la oportunidad de encontrar el puente.Para poder transitar por este puente de virtud es necesario estar en paz. Solo la paz trae la tranquilidad necesaria para ponderar nuestras acciones. Dios nos entregó el libre albedrío, más somos nosotros quienes administramos nuestro comportamiento, por lo que no debemos culpar a otros por nuestras faltas. Reconocer la falta y perdonar nos acerca a Dios.He acá otra advertencia, acercarse a Dios no significa imitarlo. Los atributos de Dios son de Dios y los atributos del hombre son del hombre. Cuando nos transformamos en príncipes asumimos que tenemos el poder de Dios. Gran error, el poder del príncipe y el de nosotros siempre debe estar supeditado al eterno, de cualquier otra forma nos convertimos en ídolos. Por medio del intelecto uno consigue todas las cosas. Por medio de la voluntad nos unimos a todas las cosas.El perdón es ciertamente una de las más grandes capacidades humanas y quizás la más audaz de las acciones, en la medida en que intenta lo aparentemente imposible, deshacer lo que ha sido hecho, y logra dar lugar a un nuevo comienzo allí donde todo parecía concluido.¿Cuántas familias y amigos están enemistadas por no transitar por el puente. La mayoría de las veces se debe a la vergüenza, entendida esta como un escudo contra un orgullo mal entendido. La vergüenza no es más que nuestra vulnerabilidad, nos muestra indefensos. La vergüenza es una característica solo de los seres humanos, la razón se debe a la tensión entre nuestra dimensión espiritual y la terrenal.Al finalizar la obra, Maquiavelo nos da una esperanza que reconforta. Hace un giro inesperado. Alienta al príncipe a sacar todas sus virtudes nobles y ponerlas a disposición de un bien superior. Esto mismo lo podemos transferir a nosotros. En lo profundo del príncipe, es decir nosotros, siempre encontraremos virtudes positivas, esas que hacen que nuestras acciones sean buenas y moralmente correctas. Nuestro pueblo contó con un libertador, Moisés, quien rompió las cadenas del príncipe faraón y guio a su pueblo a la tierra prometida. ¿Seremos capaces de romper nosotros nuestras cadenas y así llegar a la consumación de la gran obra divina, que no es otra cosa que la vida buena?JATIMÁ TOVÁ

Mensaje de Iom Kipur Ariela Agosin, expresidenta de la Comunidad Judía de Chile.

Shaná Tová y muchas gracias por invitarme a decir unas palabras.Como ven tengo algunos problemas de movilidad y me cuesta mucho estar de pie. Les confieso que, al principio de Yom Kipur, en Kol Nidrei, para la primera AMIDA, dije:“אם אי אפשר לעמוד אז לא עושים עמידה” “Im Y Efshar laamod, az lo osim amida”, si no me puedo parar, no hago la amida, que significa literalmente estar de pie. Es al fin y al cabo un rezo para hacerlo parado.Pero después me detuve un segundo y dije: ¡NO! No sé qué dicen los sabios o la Halajá al respecto – y desde ya pido perdón al rab si es una barbaridad – pero yo voy a hacer la amidá sentada, como pueda.Porque quiero vivir este yom kipur a fondo, lo necesito y sé que todos los necesitamos, necesitamos este STOP obligado que nos da el judaísmo, para pensar, meditar, hacer introspección, perdonar, pedir perdón, perdonarnos a nosotros mismos y pensar en lo que realmente importa.Ahora que las puertas empiezan a cerrarse cuando comienza la Neila, podemos estar muy ansiosos porque estamos cansados y tenemos hambre y aún queda un rato…. O podemos estar muy ansiosos porque queda poco tiempo para este proceso de introspección que nos regala el judaísmo y hay tanto en qué pensar. Optemos por la segunda ansiedad.Y como no queda mucho tiempo, es necesario priorizar. Pero priorizar no es sólo decidir un orden, sino que es elegir. El rabino Jonathan Sacks escribió que se puede vivir sin sentido, pero que es una terrible pérdida.Y se puede vivir también una Neila sin sentido, pero es una triste y grave pérdida, no la desaprovechemos.En este caso, elegir es decidir qué es lo que le da sentido a nuestras vidas.Y quizás esa sea una de las preguntas más importantes que podemos hacernos hoy:Qué es lo realmente importante. Hay algunas ideas que no saltan a todos a la mente:La familia, los amigos, nuestra comunidad, nuestro judaísmo, nuestro pueblo, Israel o una misión específica. A veces unos minutos, horas, días o meses de propósito le pueden dar sentido a una vida completa.Saben, después que se destruyó el Beit Ha Mikdash, nos quedamos sin el gran templo, sin el lugar más sagrado donde estaba el arca de la alianza, sin el Cohen Hagadol -aunque por supuesto tenemos nuestro gran rabino-, todos ellos eran esenciales en Yom Kipur, la labor más sagrada e importante del Cohen hagadol era precisamente en Yom Kipur. PERO, seguimos haciendo Yom Kipur, ¿por qué? Porque quedamos nosotros, el pueblo judío, nuestras oraciones, nuestras costumbres y hoy tenemos además a Israel, cómo soñaron nuestros abuelos y bisabuelos con algo así, es una maravilla. Nosotros, nuestras oraciones y nuestras acciones somos el Beit Hamikdash.Entonces, honremos esa historia milenaria, seamos nosotros el Kodesh Hakodashim, pensemos en lo esencial, incluyendo nuestro círculo más cercano por supuesto y también a Am Israel. Sé que nuestros deseos compartidos para Am Israel son simples y tan complejos a la vez:Que las familias de Eretz Israel puedan vivir una vida normal, en paz, que sus hijos no tengan que ir más a la guerra y que no tenga que correr a los refugios ni construir una habitación segura. Que nuestros hijos y los de todo Am Israel puedan caminar por las calles del mundo orgullosos de su judaísmo y sionismo. Recemos por ello pero también busquémoslo activamente desde donde podamos, cómo podamos, todos podemos hacer algo al respecto.¿Saben? La vida y nuestros pensamientos se llenan con una facilidad impresionante, nos llenamos de urgencias, de trabajo, de deberes. Hagamos el esfuerzo por llenarla con lo que realmente importa, con sentido.Entonces, aprovechemos este ratito que nos queda de Neila, antes que vuelva el ruido de la vida cotidiana.Que cada uno encuentre aquello por lo que realmente quiere rezar.Quizás sea pedir perdón.Quizás sea agradecer.Quizás sea recordar a alguien que ya no está.Quizás sea pedir por nuestra familia, por salud, por Israel, o por la fuerza para cambiar algo que ¡sabemos que tenemos que cambiar! o hacer algo que ¡sabemos que podemos hacer y que haría una diferencia!Lo importante es que este tiempo y nuestras vidas tengan sentido.Querida comunidad, que entendamos todos que el tiempo es un regalo, que debemos aprender a distinguir lo urgente de lo importante y que encontremos el sentido y el propósito de nuestro tiempo en esta tierra.Gmar Jatimá Tová.

Prédica Yom Kipur Rabinos Lucas Lejderman (Pato) y Ari Sigal

Voy a empezar contando tres historias de personas que por culpa de malas decisiones a nivel valórico tuvieron resultados malos en sus vínculos.El primero, un joven muy exitoso profesionalmente, pero que está triste porque no tiene ningún tiempito para aumentar sus prácticas judaicas y espirituales.El segundo, el papá que solo trabajó y hoy está divorciado y los hijos no quieren hablar con él.El funeral de un padre que ni los hijos quisieran hacer su hesped.¿Qué exige Dios de nosotros en este momento de la historia?En el libro 21 lecciones para el siglo XXI, Yuval Noah Harari describe un ser humano amenazado por algoritmos, irrelevancia, manipulación y pérdida de sentido.La tradición judía responde que el ser humano nunca es irrelevante, porque fue creado betzelem Elohim, a imagen de Dios, y porque tiene una misión que ninguna máquina puede reemplazar: asumir responsabilidad moral, cuidar al otro, empatizar y convertir el mundo en una morada para la Presencia Divina.El peligro no es solamente que una computadora tome decisiones por nosotros.El verdadero peligro es que nosotros dejemos de decidir.Ahora que salió la 5.ª temporada de Fauda, hay una historia de estos últimos años que, para mí, expresa de manera extraordinaria qué significa la libertad judía y que el rav Gustavo la contó hace algunos meses.Eliya Cohen fue secuestrado el 7 de octubre desde el festival Nova. Pasó 505 días en cautiverio en Gaza.Le quitaron prácticamente todo.Le quitaron su casa. Le quitaron su familia.Le quitaron la luz del día.Le quitaron la posibilidad de saber qué estaba ocurriendo afuera.Le quitaron su comida, su privacidad y el control sobre su propio cuerpo.Y también le quitaron sus tefilín.Pero había algo que sus captores no podían quitarle: Su capacidad de decidir quién quería seguir siendo.Eliya contó que cada mañana se iba a un rincón. No tenía tefilín. Entonces cerraba los ojos e imaginaba que se los colocaba.Imaginaba las vueltas de la correa alrededor de su brazo.Imaginaba el tefilín sobre su cabeza.Imaginaba cada movimiento.Después hablaba con Dios y recitaba Shir Lamaalot.Día tras día.No había cuero.No había cajas.No había pergamino.Pero todavía había una decisión: “Ustedes pueden controlar dónde está mi cuerpo. Pero no pueden decidir quién soy”.Quizás esa sea una de las definiciones más profundas de libertad que podemos traer a este Iom Kipur. Porque la libertad más profunda no comienza cuando nadie puede obligarnos a hacer algo. La libertad comienza cuando, incluso bajo enormes presiones externas, todavía podemos preguntarnos: ¿Quién quiero ser?Y nosotros, gracias a Dios, no estamos en un túnel. Pero vivimos rodeados de otras fuerzas que intentan decidir por nosotros.Algoritmos que deciden qué vamos a mirar.Redes sociales que deciden qué debemos desear.Publicidades que nos dicen qué necesitamos comprar.La necesidad de aprobación que determina qué mostramos.Nuestros impulsos que nos convencen de que todo deseo debe ser satisfecho inmediatamente.Por eso, la pregunta de Iom Kipur no es solamente: ¿Somos libres?La pregunta es mucho más incómoda: ¿Qué estamos haciendo con nuestra libertad?La respuesta judía: la libertad no es hacer lo que deseo.Para el judaísmo, ser libre nunca significó simplemente satisfacer nuestros deseos. La libertad es la capacidad de gobernar esos deseos.Aquí entra el Musar, que comprendió algo extraordinariamente moderno: conocer el bien no garantiza practicarlo.Podemos saber perfectamente qué debemos hacer y, aun así, vivir de manera contraria.Podemos saber que tenemos que llamar a nuestros padres y no llamarlos.Saber que debemos pedir perdón y no pedirlo.Saber que debemos luchar contra todo tipo de injusticia y, aun así, callarnos.Saber que debemos ser más generosos y seguir encontrando razones para no dar.Saber que debemos guardar el teléfono cuando estamos con nuestros hijos y volver a mirarlo treinta segundos después.Por eso el Musar no propone solamente conocimiento. Propone entrenamiento moral: examen personal, repetición, disciplina, control del ego y transformación de nuestros hábitos.Kol Nidrei habla de palabras que pronunciamos y compromisos que no conseguimos cumplir. Cuántas veces dijimos: voy a estar más con mis hijos; voy a llamar a mis padres; voy a estudiar; voy a cuidar mi cuerpo; voy a involucrarme; voy a dejar el teléfono; voy a controlar mi enojo; voy a dar más; voy a estar más presente. Y pasó otro año.Esta noche no venimos solamente a liberarnos de promesas. Venimos a recuperar la capacidad de comprometernos. De elegir. De decidir conscientemente qué va a gobernar nuestra vida.Durante estas 25 horas quiero que una pregunta nos persiga: ¿quién gobierna mi vida? ¿Mis impulsos o mis valores? ¿El algoritmo o mi conciencia? ¿La comodidad o mi responsabilidad? ¿El miedo o mi misión? ¿Nuestra misión o nuestra necesidad de aprobación?¿Aquello que verdaderamente creemos o aquello que simplemente nos acostumbramos a hacer?Eliya Cohen no podía elegir dónde dormir.No podía elegir qué comer.No podía elegir cuándo salir.Pero cada mañana todavía podía elegir quién era.Nosotros tenemos infinitamente más libertad.La pregunta es si la estamos utilizando.Una de las respuestas judías a Harari, entonces, no es destruir la tecnología. No es escapar del mundo moderno. No es negar los algoritmos ni la inteligencia artificial.Es construir una interioridad suficientemente fuerte para que ninguna de esas fuerzas termine decidiendo quiénes somos.Porque tal vez esa sea una de las grandes misiones espirituales de nuestro tiempo: recuperar nuestra capacidad de elegir.Elegir nuestros valores.Elegir nuestras prioridades.Elegir nuestra generosidad.Elegir nuestra comunidad.Elegir nuestras mitzvot.Elegir qué clase de padres, hijos, amigos, parejas y seres humanos queremos ser.Y quizás eso sea, finalmente, la teshuvá.No solamente arrepentirnos de las decisiones equivocadas del año que pasó.Sino recuperar el derecho —y la obligación— de volver a decidir bien.Quiera Dios que de este Iom Kipur salgamos un poco más libres, un poco más responsables y, sobre todo, más profundamente humanos y judíos.

Prédica Yom Kipur Rabino Gustavo Kelmeszes

Kol Nidrei y el regreso a lo cotidiano. La kedushá, la tefilá y la renovación después del dolorHay canciones que uno escucha. Y hay canciones que, en determinados momentos, sostienen a una persona. En octubre de 1973, durante la Guerra de Iom Kipur, Israel vivía uno de esos momentos. Miles de familias no sabían dónde estaban sus hijos. Había radios encendidas, rumores, silencios y una pregunta que se repetía en miles de casas: ¿volverá?En aquellos días Naomi Shemer escribió לו יהי, Lu Yehi. Lo que había comenzado como una versión hebrea de “Let It Be” terminó convirtiéndose, con una melodía propia, en algo completamente israelí: casi una tefilá nacional. Soldados, maestros y padres le escribieron para contarle que la canción expresaba lo que ellos no podían decir y los ayudaba a atravesar la incertidumbre.Una de esas cartas llegó desde el kibutz Maoz Haim. Bracha Vardi había perdido en la guerra a su marido, Menajem, de 34 años, y había quedado con tres hijos pequeños. El mayor, Amijai, tenía seis. En el jardín infantil, después de aprender Lu Yehi, la maestra pidió a los niños que imaginaran palabras nuevas. Amijai expresó un único deseo: poder ver a su padre y no solamente a su madre. Luego agregó: Lu Yehi. Ojalá. Que así sea. Naomi Shemer respondió que, si su canción había ayudado a ese niño a rezar, para ella era suficiente.Antes de saber que Menajem había muerto, Bracha le había enviado al frente una carta copiándole la canción. Regresó sin haber llegado a destino. Dos meses después de su muerte nació otro niño en la familia. Le pusieron Menajem. No es una historia con final feliz: el padre no volvió y la familia tuvo que aprender a vivir con la ausencia. Pero dentro de la pérdida apareció una tefilá, y dentro del duelo, una nueva vida que recibió el nombre de quien ya no estaba. Eso no es olvidar. Eso es התחדשות, hitjadshut. Renovarse no significa regresar al punto anterior al dolor, sino descubrir que, incluso después del משבר, mashber, todavía puede nacer algo.Quizás allí haya algo esencial de Kol Nidrei. Rezar no significa tener todas las respuestas. A veces la tefilá nace precisamente cuando no las tenemos, cuando llevamos a Dios nuestra esperanza, nuestra gratitud, nuestro miedo, nuestra pérdida e incluso nuestro enojo. Seguimos hablando y pidiendo porque creemos que, aun cuando no comprendemos, no estamos solos.Por eso necesitamos la קדושה, kedushá: apartar por unas horas el ruido cotidiano y abrir un espacio para el encuentro con Dios. En Iom Kipur agradecemos, pedimos, confesamos, recordamos y decimos:סְלַח לָנוּ מְחַל לָנוּ כַּפֵּר לָנוּSlaj lanu mejal lanu kaper lanuPerdónanos discúlpanos concédenos expiaciónEntramos en la kedushá para acercarnos a lo divino y regresar a la vida de otra manera. La palabra נורא, norá, aparece en la Torá cuando Yaakov escapa de Esav. Está solo, tiene miedo y no sabe qué será de su vida. Se acuesta en medio del camino, con una piedra como almohada, y sueña con una escalera que une tierra y cielo. Cuando despierta dice:אָכֵן יֵשׁ ה׳ בַּמָּקוֹם הַזֶּה וְאָנֹכִי לֹא יָדָעְתִּיAjén yesh Adonai bamakom hazé veanojí lo yadátiVerdaderamente Dios está en este lugar y yo no lo sabíaמַה נּוֹרָא הַמָּקוֹם הַזֶּהMa norá hamakom hazéQué sobrecogedor es este lugarLa presencia ya estaba allí. Lo que faltaba era que Yaakov se detuviera lo suficiente para descubrirla. Durante el año vivimos en la שגרה, shigrá, la rutina: trabajamos, resolvemos, contestamos mensajes y corremos hacia el próximo compromiso. Vivimos como si miráramos permanentemente el Waze. El Waze responde: ¿cómo llego al próximo lugar? Iom Kipur pregunta: ¿dónde estoy? ¿Qué lugar tiene Dios en mi vida? ¿Dónde están mis vínculos? ¿Qué parte de mi vida funciona en automático? ¿Qué persona tengo tan cerca que dejé de verla?Iom Kipur es una מתנה, mataná, un regalo, y una הזדמנות, hizdamnut, una oportunidad para לעצור, laatzor: frenar. Un automóvil eléctrico debe detenerse y conectarse a una estación de carga. No se detiene porque haya fracasado ni porque el viaje terminó. Se detiene porque quiere seguir viajando. Mientras está quieto recupera la energía que necesitará para volver al camino.Quizás Iom Kipur sea nuestra estación de carga espiritual. Durante veinticinco horas detenemos el viaje y nos desconectamos del ruido cotidiano para volver a conectarnos con Dios. La tefilá, la Torá, el silencio, el Vidui, el Shemá, Kol Nidrei, Izkor y Ne’ilá crean ese espacio. Desde allí miramos nuestra historia, a quienes amamos, a quienes herimos, nuestros sueños y nuestros errores. La carga tiene sentido porque después viene el camino.La kedushá no es el destino final. Nos permite regresar al חול, jol, lo cotidiano, de otra manera. Después de Havdalá volvemos a la casa, al trabajo, a las conversaciones pendientes, a la sociedad real, a Israel real y a nosotros mismos, reales. Allí comienza la verdadera prueba. Si la tefilá termina cuando cerramos el Majzor, algo quedó incompleto: lo sagrado debe tocar la manera en que hablamos, perdonamos, cuidamos y actuamos.אַחֲרֵי הַחַגִּים יִתְחַדֵּשׁ הַכֹּלAjarei hajaguim itjadesh hakolDespués de las fiestas todo se renovaráEn Hitjadshut, Naomi Shemer recuerda las herramientas que quedaron en el patio: el martillo, la escalera y la azada. Después de elevarnos hay que volver a construir. משבר, mashber; נחמה, nejamá; התחדשות, hitjadshut: quiebre, consuelo, renovación. Lo vivimos como pueblo después del 7 de octubre, y cada uno lo vive también en su propia historia. La אמונה, emuná, no significa afirmar que comprendemos todos los dolores. Puede significar seguir buscando y rezando aun desde la pregunta. A veces no podemos volver a ser quienes éramos. Debemos preguntarnos qué podemos construir ahora con las herramientas que todavía tenemos. Eso es להיוולד מחדש, lehivaled mejadash: volver a nacer llevando nuestra historia.Yehuda Amijai recuerda aquellos problemas escolares de matemática: un tren sale de una ciudad y otro desde otra; ¿a qué hora se encontrarán? Pero pregunta lo que el libro no preguntaba: ¿qué sucederá cuando se encuentren? La matemática calcula el encuentro. La vida no. No sabemos qué conversación cambiará nuestra historia ni cuánto tiempo tendremos con quienes amamos. Yaakov también descubre un encuentro: וַיִּפְגַּע בַּמָּקוֹם, vayifgá bamakom. Iom Kipur une ambos movimientos: el encuentro con Dios y, desde esa profundidad, un encuentro más verdadero con el otro.Por eso el חשבון הנפש, jeshbón hanéfesh, no es solamente introspección. Es un balance espiritual y moral de la vida que recibimos y de lo que hicimos con ella. ¿Qué hice bien? ¿Dónde herí? ¿Dónde pude reparar y no reparé? Pero también: ¿qué no hice? La llamada que no hice, el abrazo que postergué, el perdón que dejé para más adelante, la conversación que evité, la persona que necesitaba que estuviera y yo estaba demasiado ocupado.עַל חֵטְא שֶׁחָטָאנוּ לְפָנֶיךָAl jet shejatanu lefanejaPor el pecado que cometimos ante TiEl Vidui es reconocer nuestras acciones, asumir responsabilidad y pedir la posibilidad de cambiar. Rosh Hashaná nos llevó al כלל, klal: el mundo y la creación. Iom Kipur nos lleva al פרט, prat: a mí, a aquello que nadie puede reparar en mi lugar. Rabí Zusia de Anípoli temía que en el cielo no le preguntaran por qué no había sido Moshé, sino: “Zusia, ¿por qué no fuiste Zusia?” No se nos pide vivir la vida de otro, sino responder qué hicimos con la vida que nos fue confiada.Todo el recorrido de Iom Kipur expresa ese movimiento. En Kol Nidrei frenamos. En Shajarit profundizamos el encuentro y nos preguntamos qué llevaremos de la kedushá al resto de nuestra vida. Así, cada momento del día nos conduce desde la detención y la memoria hacia la responsabilidad, la acción y el regreso. La cima espiritual sólo cobra sentido cuando abre nuevamente el camino cotidiano. En Izkor llevamos a la plegaria la memoria de quienes ya no están. En Maasim Tovim convertimos las palabras en acción. En Ne’ilá llegamos a la cima y repetimos ה׳ הוּא הָאֱלֹהִים, Adonai Hu HaElohim. Pero incluso allí falta algo fundamental: volver.El judaísmo no nos pide permanecer apartados de la vida. Nos pide llevar algo de la presencia divina a nuestra casa, nuestra familia, nuestro trabajo, nuestra comunidad, nuestra sociedad, Israel y la manera en que tratamos al otro. Ésa es la pregunta: ¿volvemos iguales o podemos להתחדש, lehitjadesh, renovarnos? No borrando la historia ni olvidando a quienes ya no están, sino haciendo algo nuevo con todo ello.Llegamos a Iom Kipur con lo que salió bien y con lo que salió mal, con lo que perdimos, con lo que todavía soñamos y con aquello que necesitamos reparar. Que sepamos frenar, rezar y escuchar. Que podamos reconocer la presencia divina allí donde, durante la shigrá, no supimos verla. Y que volvamos a la vida cotidiana no más perfectos, pero sí más despiertos; no sin heridas, pero sí con emuná; no empezando de cero, sino dispuestos a comenzar de nuevo.גְּמַר חֲתִימָה טוֹבָהGmar Jatimá Tová

publicado hace 7 días

Discurso de Yom Kipur de Miguel Infeld, presidente CIS

Querida comunidad:Iom Kipur, sin duda, es el momento más sensible y significativo de nuestro calendario. Una noche para detenernos, mirar hacia adentro y preguntarnos quiénes somos, qué hemos hecho y, sobre todo, qué queremos construir hacia adelante.Y este año esa reflexión tiene para mí un significado especialmente profundo.Ser judío hoy, en Chile y en el mundo, no es exactamente lo mismo que hace algunos años.Hemos vuelto a encontrarnos con expresiones de antisemitismo que creíamos superadas. Muchos de nuestros jóvenes lo han vivido en sus universidades, en las redes sociales o simplemente en su vida cotidiana.Y frente a esa realidad, hemos sentido con más fuerza que nunca la necesidad de estar juntos, de defender nuestra identidad y de sentirnos parte de nuestro pueblo.Es precisamente en momentos como éste cuando entendemos el verdadero valor de tener una comunidad.El Círculo Israelita es nuestra casa.Es el lugar donde podemos vivir nuestra identidad judía con libertad y orgullo. Donde educamos a nuestros hijos, acompañamos a nuestros adultos mayores, celebramos nuestras alegrías y nos abrazamos en los momentos difíciles.Y es también el lugar desde donde podemos organizarnos, actuar y expresar con claridad nuestro compromiso con el pueblo judío y con el Estado de Israel.Quiero compartir con ustedes algunos números.No porque los números sean lo importante, sino porque detrás de cada uno de ellos hay personas.Hay vida judía.El Círculo Israelita nació como una pequeña comunidad en el centro de Santiago. En 2006 éramos 546 familias.Hoy somos más de 1.230 familias y nos hemos convertido en una comunidad líder de la vida judía en Latinoamérica.Pero hay otro número que a mí me emociona todavía más.Cada semana, 366 jóvenes participan en Kivún y BBYO, y otros 230 jóvenes en Bet-El. Son casi 600 jóvenes participando semanalmente en nuestra comunidad.Pensemos un momento lo que significa eso.

publicado hace 14 días

“Fauda” vuelve al caos: la temporada que Israel no podía contar como antes

Hay temporadas que continúan una historia y otras que nacen porque la realidad obligó a cambiarla. La quinta temporada de Fauda, estrenada mundialmente en Netflix el 8 de septiembre, pertenece a la segunda categoría. La serie israelí creada por Lior Raz y Avi Issacharoff regresa después de casi cuatro años, pero lo hace a un mundo completamente distinto al que dejó en su cuarta entrega.El punto de partida es el 7 de octubre de 2023. Dos años después de la masacre perpetrada por Hamas, Doron Kavillio —interpretado por Raz— sigue cargando con las consecuencias psicológicas de aquel día. En paralelo, Eli y Salem, dos hombres que perdieron a sus familias, emprenden una misión de venganza que los lleva hasta Marsella, siguiendo el rastro de un terrorista de Hamas. Doron termina involucrándose para impedir que esa búsqueda personal desencadene algo todavía mayor.Lo más significativo es que esta historia no era la que originalmente habían escrito sus creadores. Después del 7 de octubre, Raz e Issacharoff decidieron descartarla y comenzar nuevamente. “No podíamos mantener el plan original”, explicó Raz en una conversación en Connecticut, donde contó que la magnitud de lo ocurrido había hecho imposible continuar como si nada hubiera sucedido.La decisión también abrió una de las principales polémicas de esta temporada. Fauda siempre ha provocado discusiones por su representación del conflicto israelí-palestino: mientras sus seguidores valoran el realismo y la complejidad de sus personajes, sus detractores la han acusado de glorificar las operaciones israelíes. En esta ocasión, algunas críticas apuntan a que la serie aborda con intensidad el ataque de Hamas, pero dedica menos espacio a las consecuencias de la guerra en Gaza.La controversia aumenta con los episodios 7 y 8, que recrean el 7 de octubre desde la perspectiva de sus protagonistas. Los productores emitieron una advertencia especial: las imágenes y sonidos podían resultar demasiado difíciles de ver, hasta el punto de recomendar a quienes lo necesitaran saltarse ambos capítulos.Y allí está, probablemente, el mayor mérito de esta temporada. Fauda sigue teniendo persecuciones, infiltraciones y tiroteos, pero el verdadero enemigo esta vez no siempre aparece con un arma. Es el trauma. La culpa. La necesidad de encontrar sentido después de una tragedia.La quinta temporada no intenta convertir el 7 de octubre en un simple recurso argumental. Intenta mostrar qué ocurre cuando una sociedad todavía está intentando comprender aquello que le pasó. Y quizá por eso Fauda vuelve más incómoda, más dolorosa y, también, más humana.

publicado hace 20 días

48ª Jornada Espiritual WIZO: Un Espacio de Reflexión, Resiliencia y Renovación

El pasado lunes 7 de septiembre de 2026, el Departamento de Cultura WIZO Sima Nisis de Rezepka llevó a cabo la 48ª versión de la Jornada Espiritual 5787, una instancia concebida para la preparación interior e introspección de cara a los Iamim Noraim que se avecinan.Bajo el profundo y significativo lema "Un antes y un después del 7 oct: Identidad, resiliencia y visión a futuro", el encuentro propuso un espacio de pausa, balance y profunda reconexión. El trágico e impactante ataque perpetrado el 7 de octubre en Israel marcó un hito doloroso e imborrable que transformó a la sociedad israelí y a las comunidades judías en todo el mundo. Sin embargo, frente al dolor y la incertidumbre, la respuesta del pueblo judío ha sido la reafirmación de su dignidad, la fraternidad y la fuerza colectiva.Esta 48ª versión de la jornada abordó cómo la resiliencia no ha sido solo una capacidad de resistencia, sino una fuerza viva que ha renovado la identidad, redefinido prioridades y consolidado la unión comunitaria. En la antesala de un nuevo año judío, la introspección personal se entrelazó con el compromiso colectivo de honrar la memoria, transformar el impacto de la crisis en acción con sentido y mirar hacia el futuro con fe y determinación.Durante toda la jornada, rabinos y educadores de las distintas comunidades se reunieron para acompañar este proceso de preparación espiritual. Ari Sigal, rabino del Círculo Israelita de Santiago se refirió al poder de la Teshuvá, a la importancia de cerrar las ofensas pendientes y ser una fuente de Brajá. Daniel Zang, rabino de la Comunidad Israelita Sefaradí, hizo el recuento de las Seder ha Brajot, explicando los Simanin para la noche de Rosh Hashana. Aharón Benzadón, rabino de Aish Hatorah se refirió a la importancia del cumplimiento de las mitzvot, y a la transmisión de éstas de padres a hijos, sin esperar un despertar como el del 7 de octubre. La Seminarista Ruthy Libfrand se refirió al 7 de octubre como un silencio que era ruido y que derivó en mayor cohesión entre la gente, también habló de la importancia del judaísmo como una identidad y como un territorio que no tiene suelo. Yonatan Szewkis, rabino de Comunidad Israelita de Valparaíso-Viña del Mar hizo un llamado a pensar cuál será la tefilá de cada uno este año, y a través de la historia de Sara, Agar y Haná, recordó que para que exista el bien tiene que crearse el mal. Alan Geni, rabino de Makom Chile se refirió a la metáfora bíblica en relación con la decendencia judía “como las estrellas del cielo y la arena del mar”, señalando que si bien es importante seguir brillando también se debe acoger al de al lado, y ser como el Shamash. Martín Pusetto, rabino de la Comunidad NBI, haciendo referencia a citas bíblicas de Ezra y Jeremías y al violento despertar que fue el 7 de octubre, señaló la importancia de construir y reinventarse, pero sin olvidar. Cerró la jornada el Rabino Shmuel Szteinhendler de Beit Emunah, se refirió al cambio que significó el 7 de octubre y los tiempos tan difíciles que nos toca vivir, señalando la importancia de mantenernos erguidos, sin pedir perdón ni permiso, continuando la senda de la resiliencia de los que nos precedieron, transmitiendo ese legado a las futuras generaciones.Así la 48ª Jornada Espiritual concluyó reafirmando el compromiso histórico de WIZO con la cultura, la memoria y la vida comunitaria, dejando un mensaje de esperanza, unidad y resiliencia ante los tiempos por venir.

publicado 03 Septiembre 2026

Yoel Levy: Seguir corriendo por los hermanos Bibas Z”L

Cuando Yoel Levy cruza una meta vestido de Batman, las fotografías suelen mostrar una imagen poderosa: un corredor, una capa, el naranja convertido en símbolo y cientos de personas preguntándose quiénes eran esos dos niños que amaban al superhéroe.Pero detrás del personaje hay algo menos visible.“Después de una de mis carreras quise dejarlo todo”, reconoce Levy, conocido mundialmente como The Jewish Fitness Coach. Había pensado regresar a casa y poner fin a un proyecto que comenzó tras el 7 de octubre, cuando decidió correr en memoria de la familia Bibas y, especialmente, de Ariel y Kfir.Un mensaje inesperado cambió todo.Al llegar a su casa, recibió palabras de apoyo de Yarden Bibas. “Él no sabía que yo estaba pensando en abandonar, pero me dijo lo orgulloso que estaba del viaje que estaba haciendo. Sentí que alguien, desde arriba, me estaba diciendo que siguiera. Todavía hay personas que necesitan conocer esta historia”.Y siguió.El domingo 30 de agosto, Levy corrió la Media Maratón de Santiago, una nueva estación de una travesía que ya lo ha llevado por distintos países y continentes. En Chile fue invitado por Fobeju, institución dedicada a preservar y fortalecer el legado de la educación judía, y compartió con jóvenes y miembros de la comunidad en el Instituto Hebreo.Para Yael Korol, directora ejecutiva de Fobeju, su presencia representó precisamente esa capacidad de transformar una pasión personal en un mensaje colectivo.Levy entiende bien esa conexión. “Mi misión ha sido unir a las comunidades judías alrededor del mundo”, explica. “En momentos difíciles necesitamos recordar que nos tenemos unos a otros”.Su historia, sin embargo, no es solamente la de alguien que encontró una causa. Es también la de un joven que cambió después del 7 de octubre.“Yo era una persona antes y otra diferente después”, cuenta. El deporte se convirtió en una forma de procesar lo ocurrido y, al mismo tiempo, en una herramienta para no quedarse paralizado frente al dolor.Cada vez que se pone el traje de Batman, dice, sigue siendo emocional. “Nunca se hace fácil. Pero también representa que, cuando llegan tiempos difíciles, volvemos a levantarnos y seguimos adelante”.En sus carreras ha enfrentado apoyo, cariño y también comentarios antisemitas. Ha aprendido que no puede controlar todo. “Hay que concentrarse en lo que uno sí puede controlar”, señala. “Construir confianza, enfrentar los desafíos y no dejar que las opiniones de otras personas definan tu misión”.En Chile dejó un mensaje especialmente dirigido a los jóvenes: no esperar a tener poder o fama para generar un impacto.“Encuentren aquello que les apasiona y vean cómo pueden usarlo para ayudar a otros”, aconseja. “No se rindan cuando las cosas se pongan difíciles”.Quizás esa sea la verdadera razón por la que Yoel Levy sigue corriendo.No porque crea que puede cambiar el pasado. Tampoco porque una capa pueda protegerlo del odio.Corre porque entendió que algunas historias no pueden quedar quietas.Y porque, mientras alguien siga preguntando quiénes fueron Ariel y Kfir Bibas, habrá una respuesta corriendo hacia adelante.

publicado 28 Agosto 2026

¿Cuál es la labor de la Jevra Kedisha?

La Jevrá Kedushá ocupa un lugar muy particular dentro de la vida de una comunidad judía. Su nombre significa literalmente “sociedad sagrada”, y no es casual: acompaña uno de los momentos más delicados de la existencia humana, cuando ya no queda nada por hacer por una persona salvo honrarla.Nuestros sabios llaman a esta tarea jesed shel emet, una bondad verdadera. Rashi explica que el acto de bondad realizado con quien ha fallecido es un jesed sin expectativa de devolución. Quien participa de la Jevrá hace algo que probablemente nadie verá, nadie aplaudirá y que la persona que recibe ese cuidado nunca podrá agradecer.En el Círculo Israelita de Santiago, la Jevrá está dividida en un equipo de hombres y otro de mujeres. Los hombres realizan la tahará de los hombres y las mujeres la de las mujeres, preservando así el principio de tzniut, pudor y dignidad, también después de la muerte.La tarea principal es la tahará, la preparación ritual del cuerpo para la sepultura. Incluye su limpieza y purificación, y luego la colocación de los tajrijim, las vestimentas blancas y sencillas con las que tradicionalmente somos enterrados. Allí desaparecen las diferencias sociales que tantas veces nos acompañan en vida: ricos y pobres, dirigentes y personas anónimas, todos regresamos de la misma manera.La halajá entiende que el cuerpo conserva su kavod, su dignidad, incluso después de la muerte. Por eso cada movimiento se realiza con cuidado, cada palabra importa y todo el procedimiento está rodeado de respeto.La Jevrá Kedushá nos recuerda algo esencial del judaísmo: una comunidad no sólo acompaña a sus miembros durante la vida. También sabe cómo acompañarlos hasta el final.

publicado 28 Agosto 2026

Chile - Irán: Una relación de bajo perfil

Universidad Alberto HurtadoEl 22 de agosto de 2026, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile anunció el cierre temporal de su Embajada en Teherán a partir del 31 de agosto de 2026. Esta medida responde a razones económicas y a la situación de seguridad por el conflicto bélico en Irán y el contexto regional. Sin embargo, la decisión no interrumpe las relaciones diplomáticas bilaterales, las cuales se han mantenido en un bajo perfil desde 2018 mediante encargados de negocios y no a nivel de embajadores.Los vínculos de Chile con Irán han pasado por diferentes momentos de acercamiento y contención. En 1980, un año después de la Revolución Islámica, Teherán rompió sus relaciones con Santiago, debido a la dictadura militar chilena, siendo reanudadas en 1991 con la vuelta a la democracia.  De 1999 a 2014, aunque existían relaciones, estas se caracterizaron por el cierre de la Embajada iraní en Santiago. La reapertura de la Embajada de Chile en Teherán y de la Embajada de Irán en Santiago se produjo en 2015. Durante este periodo, probablemente el de mayor intensidad en las relaciones bilaterales, existió una cumbre entre los cancilleres Heraldo Muñoz y Mohamed Zarif y se firmó un Memorándum de Entendimiento. La consolidación de estos lazos diplomáticos se sustentó, fundamentalmente, en el pacto denominado P5 + 1, suscrito entre Irán, los integrantes permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (EE.UU., Rusia, China, Francia y el Reino Unido) junto a Alemania. Dicho acuerdo buscaba fiscalizar el desarrollo nuclear iraní como contrapartida a la eliminación de las restricciones financieras. A partir del año 2017, la salida unilateral de la administración estadounidense del tratado provocó un nuevo distanciamiento en el diálogo bilateral entre Chile e Irán. A lo anterior, es preciso agregar que diferentes grupos de la sociedad civil tuvieron un rol crítico en las relaciones entre Chile e Irán, ejerciendo una postura contraria ante cualquier acercamiento. Algunos puntos críticos para una consolidación de la relación bilateral han estado vinculados con la alianza geopolítica de Teherán con los países del ALBA, su involucramiento en el atentado contra la AMIA (1994) en Argentina, y el apoyo al terrorismo internacional. Además de lo anterior, las reiteradas violaciones a los derechos humanos por parte del régimen iraní fueron denunciadas por el Estado chileno, independientemente del giro ideológico del gobierno chileno.  Tras la muerte de la joven Mahsa Amini en 2022, por parte de la policía moral del régimen, Santiago levantó la voz ante la comunidad internacional para condenar la represión desatada contra los y las manifestantes. En conclusión, el cierre temporal de la Embajada de Chile en Teherán es reflejo de una continuidad de una dinámica de bajo perfil que ha caracterizado la relación bilateral desde 2018, en la cual las aprehensiones sobre la situación de los derechos humanos en Irán y las presiones ejercidas por diversos actores de la sociedad civil chilena han marcado límites claros a un mayor acercamiento geopolítico. 

publicado 21 Agosto 2026

Cada 22 de agosto: el mundo recuerda a las víctimas de la violencia religiosa, en un contexto marcado por el alza del antisemitismo

Cada 22 de agosto, Naciones Unidas conmemora el Día Internacional en Conmemoración de las Víctimas de Actos de Violencia Basados en la Religión o las Creencias. La fecha fue instaurada en 2019 por la Asamblea General mediante la resolución A/RES/73/296, a propuesta de Polonia. La conmemoración condena la violencia y el terrorismo dirigidos contra personas por su religión o creencias, y reafirma que ningún acto de esta naturaleza puede asociarse a una fe, nacionalidad o grupo étnico en particular.En 2026, esta jornada adquiere una relevancia especial para las comunidades judías del mundo. Casi tres años después del ataque terrorista de Hamás del 7 de octubre de 2023 —el mayor asesinato masivo de judíos desde el Holocausto—, distintos organismos internacionales han documentado un incremento sostenido de incidentes antisemitas a nivel global. Universidades, espacios públicos y plataformas digitales han sido escenario de una ola de hostilidad hacia personas e instituciones judías, muchas veces bajo la forma de discurso de odio, vandalismo o agresiones directas.Organizaciones como la Liga Antidifamación (ADL) y observatorios europeos han reportado cifras récord de denuncias por antisemitismo en los últimos años, en países tan diversos como Estados Unidos, Francia, Alemania y el Reino Unido. En América Latina, comunidades judías —incluida la de Chile— han expresado su preocupación por la normalización de expresiones de odio en redes sociales y por hechos puntuales de intimidación hacia instituciones y espacios comunitarios.El 22 de agosto es una oportunidad para visibilizar que la lucha contra el antisemitismo forma parte de una causa más amplia —la defensa de la libertad religiosa y de creencias para todas las minorías— y para reafirmar el llamado de la ONU a los Estados a proteger a las comunidades religiosas de la violencia y la discriminación.De la misma forma, esta conmemoración tiene un valor pedagógico, pues permite relevar estos temas ante la opinión pública y las instituciones del país, haciendo ver que el antisemitismo y todas las formas de violencia basadas en la religión y la identidad son actos de odio que se deben erradicar, para lo cual se requiere, entre otras cosas, herramientas legales que protejan a las minorías de forma efectiva.A propósito de este tema, en la próxima página encontrará un reporte de ADL que indica que 2025 fue el tercer año con mayor número de delitos de odio contra los judíos, según el FBI.

publicado 13 Agosto 2026

Paul Greengard, Premio Nobel de Medicina

Paul Greengard nació en Nueva York, hijo de Pearl Meister y Benjamín Greengard, un comediante de vodevil. Los padres eran judíos, pero al fallecer su madre su madrastra era episcopaliana, por lo que fue criado en la tradición cristiana. Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió en la Armada como técnico electrónico en el MIT, donde trabajó en un sistema de alerta temprana contra aviones kamikaze japoneses. Tras la guerra, estudió en el Hamilton College, donde se graduó en 1948 con una licenciatura en matemáticas y física. Decidió no cursar estudios de posgrado en física porque la mayor parte de la investigación en física de la posguerra se centraba en las armas nucleares, y en su lugar se interesó por la biofísica. Comenzó sus estudios de posgrado en la universidad Johns Hopkins donde trabajó en la función molecular y celular de las neuronas. Recibió su doctorado en 1953 y comenzó su trabajo postdoctoral en las universidades de Londres, Cambridge y de Amsterdam. Posteriormente, fue director del departamento de Bioquímica en los Laboratorios de Investigación Geigy. Tras dejar Geigy en 1967, trabajó brevemente en el Albert Einstein College de Medicina de la universidad Yeshiva y en la universidad Vanderbilt antes de incorporarse como profesor del departamento de Farmacología de la Universidad de Yale. En 1983 se unió al profesorado de la Universidad Rockefeller. Greengard fue miembro del Consejo de Gobernadores Científicos del Instituto de Investigación Scripps.Cuando Greengard comenzó su carrera de investigador en la década de 1950, los científicos creían que la transmisión nerviosa era puramente eléctrica, ya que se pensaba que las células nerviosas se comunicaban exclusivamente a través de neurotransmisores que provocaban impulsos eléctricos. En contra de sus colegas, Greengard decidió investigar los mecanismos moleculares subyacentes a la comunicación neuronal. A lo largo de 15 años, Greengard demostró que este método de señalización alternativo, ahora conocido como transmisión sináptica lenta, es de hecho el medio predominante por el cual las neuronas se comunican entre sí, y lo que le llevó a conseguir el Nobel. Greengard describió cómo las células reaccionan a la dopamina, un importante neurotransmisor en el cerebro relacionado con el placer y nuestros sentimientos felices. Su trabajo proporcionó la ciencia que sería la base para muchos fármacos antisicóticos, que modulan las señales químicas en el cerebro. “Paul era un científico icónico cuya extraordinaria carrera de siete décadas transformó nuestra comprensión de la neurociencia”, ha afirmado el presidente de Rockefeller. “Sus descubrimientos establecieron un nuevo paradigma que requiere la comprensión de la bioquímica de las células nerviosas en lugar de simplemente sus actividades eléctricas. Este trabajo ha tenido un gran impacto. Hoy en día, se reconoce que las anomalías en la señalización entre las neuronas son la base de muchos trastornos neurológicos y psiquiátricos, como la enfermedad de Parkinson, la esquizofrenia, la depresión, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad y el abuso de sustancias”, sentencia. En 1985, Greengard se casó con la escultora Ursula von Rydingsvard, con quien tuvo dos hijos. Murió el 13 de abril de 2019. No se le conoce haber practicado activamente el judaísmo ni por haber hecho del tema religioso un aspecto central de su vida pública o de su carrera científica. Su legado estuvo centrado en la neurociencia y en el estudio de la señalización neuronal. 

publicado 13 Agosto 2026

Palabras del Presidente del Vaad Hajinuj

Inicio estas líneas abordando dos ideas que atraviesan, de manera transversal, nuestra experiencia como Vaad Hajinuj.La primera es que quienes pasamos por el Hebreo —en cualquier cargo o rol— nos sumamos a una parte muy acotada de un camino largo, que se construye sobre lo que otros han avanzado antes que nosotros. Creo firmemente que parte de lo que nos hace exitosos como institución es contar con una estructura diseñada para que los progresos sean graduales, de modo que, con el trabajo de todos, exista evolución y nunca revolución.La segunda es que entiendo la tarea que nos corresponde como un constante ejercicio de balance entre el proyecto educativo institucional de nuestro Colegio y la realidad cotidiana de nuestra comunidad educativa.Desde esta mirada, trabajamos para combinar una identidad judeo-sionista profunda con el respeto por las diversas formas de vivir el judaísmo. Esto resulta, probablemente, más evidente para quienes somos orgullosos ex alumnos y, a la vez, apoderados del Hebreo: si nos remontamos 20, 30 o 40 años atrás, muchos de los elementos que hoy forman parte de nuestro día a día en el Colegio eran, sencillamente, inimaginables.Construimos una identidad que se profundiza sobre la base del pluralismo. Hoy contamos con mayor y mejor contenido judaico; nuestros talmidim tienen más instancias judaicas a lo largo de la semana y viven muchos más hitos judaicos durante su paso por el IH. Nuestro Colegio es reconocido globalmente por su liderazgo en educación judeo-sionista plural, y hacemos cada vez mayores esfuerzos por involucrar a los apoderados en el desarrollo de la identidad judía de sus hijos.Junto con lo anterior, buscamos combinar excelencia académica con vocación de inclusión. Desde hace ya algunos años, con variaciones menores, todos compartimos el orgullo comunitario de ver al IH en lo más alto del ranking PAES, fruto de un trabajo sistemático y riguroso liderado por nuestra Directora Académica, Rosita Medina.Pero esa excelencia académica ha avanzado hasta volverse absolutamente transversal en nuestro Colegio: desde el fuerte impulso al bilingüismo que comienza en Gan, hasta la implementación del programa IGCSE de la Universidad de Cambridge, reconocido internacionalmente por su excelencia.Sabemos que este esfuerzo colectivo por dar un salto de calidad genera nuevas exigencias para todos: profesores, alumnos y apoderados. Sin embargo, estamos plenamente convencidos de que, en el corto plazo, todos cosecharemos los frutos de lo que hoy estamos sembrando.También entendemos que la inclusión educativa no es solo un desafío propio de nuestra institución, sino un eje transversal a la educación de hoy en todo el mundo: exige poner la mirada en la personalización del proceso pedagógico, ofreciendo a cada talmid las oportunidades concretas para avanzar en sus propios aprendizajes, y requiere que la institución misma se flexibilice para alojar a todos en sus diferencias. Por ello hemos desplegado, de manera rigurosa, diversas estrategias de acompañamiento, reforzamiento y apoyos específicos, diseñadas institucionalmente para cada nivel. Confiamos en que el trabajo sistemático de nuestras morot y morim, sumado al compromiso de los estudiantes y de sus familias, es el camino para avanzar juntos hacia un mejor Colegio para todos.Desde hace ya algunos años, la apertura al mundo encaminando el proyecto más allá de las salas y el deporte se han convertido en nuevos pilares de nuestra institución. El IH participa con éxito en diversas competencias deportivas, concursos de inglés y olimpiadas de matemáticas y robótica. A esto se suman alianzas con el EIM y el Club de Golf, que permiten ampliar de forma importante la oferta deportiva para nuestros talmidim.Gracias al impulso de nuestra Rectora y al compromiso de algunos apoderados, hoy contamos también con programas de acercamiento al mundo del trabajo y al emprendimiento. En el ámbito artístico, el Music Kef del IH y Musical ya son citas imperdibles en nuestro calendario.Como Vaad Hajinuj, tenemos la convicción de contar con el mejor equipo directivo del país, liderado por nuestra Rectora, Ariela Judkovski, un equipo comprometido con la excelencia y la mejora continua. Estamos orgullosos de lo alcanzado y, a su vez, plenamente conscientes de que debemos seguir siempre avanzando, revisando y perfeccionando nuestro quehacer. Es por ello que hemos generado nuevas instancias para escuchar a los apoderados, que se suman al extraordinario trabajo que realiza el CGP para canalizar inquietudes e iniciativas.Reconocemos especialmente la labor de FOBEJU, organización que continúa moviendo las fronteras en cuanto a su apoyo para abrir oportunidades, acercar nuevas familias y permitir que más niños puedan ser parte de nuestro proyecto educativo. De esta manera, FOBEJU contribuye de forma concreta a construir una comunidad más fuerte, inclusiva y comprometida con su futuro. Quisiera concluir agradeciendo profundamente la labor y el compromiso de cada una de nuestras morot, morim, funcionarios, directivos y colaboradores del IH en general, que dedican su tiempo, esfuerzo y energía a formar talmidim capaces de llegar al máximo de su potencial: desarrollándose plenamente en el ámbito que decidan, siendo personas íntegras, judíos orgullosos de su identidad y un aporte a la sociedad.

publicado 13 Agosto 2026

Generación del Cambio: una huella que permanece

Cuando pienso en la Generación 2025, me viene inmediatamente a la mente el nombre con el que ellos mismos decidieron identificarse: la Generación del Cambio. Lo que comenzó como una consigna terminó convirtiéndose en una definición precisa de quienes fueron y de la huella que dejaron en el Instituto Hebreo.A lo largo de su trayectoria escolar, y especialmente durante sus últimos años, estos jóvenes demostraron una capacidad poco común para cuestionar aquello que parecía establecido, proponer nuevas formas de hacer las cosas y asumir el desafío de liderar transformaciones con responsabilidad. Comprendieron que cambiar no significa romper con la tradición, sino fortalecerla y proyectarla hacia el futuro.Con esta generación comenzaron iniciativas que hoy forman parte de la vida institucional del colegio. Fueron los primeros en participar del Programa de Aproximación al Mundo Laboral, una experiencia que permitió a los estudiantes conocer espacios reales de trabajo, dialogar con profesionales y comenzar a construir, desde la experiencia, sus propios proyectos de vida. Lo que nació como una innovación hoy se ha consolidado como una parte fundamental de la formación de nuestros estudiantes.También fueron protagonistas de la renovación de nuestro proyecto de emprendimiento. Lo que comenzó como una experiencia extracurricular impulsada por su entusiasmo y compromiso se transformó posteriormente en una asignatura electiva, incorporando al currículo una formación orientada a la creatividad, la innovación, la resolución de problemas y el trabajo colaborativo. En un mundo que exige iniciativa y capacidad de adaptación, esta generación ayudó a abrir un camino que seguirá beneficiando a quienes vengan después.Su liderazgo también se expresó en el fortalecimiento de la participación estudiantil. Promovieron nuevas formas de representación, impulsaron vínculos con organizaciones juveniles de la comunidad judía y contribuyeron a construir puentes entre la experiencia escolar y los desafíos que encontrarán en la vida universitaria y profesional. Entendieron que el liderazgo no consiste únicamente en ocupar espacios de representación, sino en generar oportunidades para otros.Quizás uno de sus aportes más significativos haya sido la manera en que comenzaron a transformar algunas prácticas culturales profundamente arraigadas en la vida escolar. Se atrevieron a revisar tradiciones, a preguntarse si seguían representando los valores que queremos transmitir y a proponer formas más respetuosas, conscientes y coherentes de construir comunidad. Demostraron que es posible honrar la historia sin dejar de mejorarla.Pero la Generación 2025 no será recordada únicamente por los cambios que impulsó. Será recordada por la forma en que los llevó adelante: con resiliencia, sensibilidad, compromiso y un profundo sentido de pertenencia. Supieron enfrentar momentos complejos, convivieron con desafíos que exigieron madurez y aprendieron que toda transformación significativa requiere diálogo, perseverancia y valentía.Este año también nos permitió reafirmar una convicción central para nuestro proyecto educativo. Vivimos tiempos de grandes transformaciones sociales, culturales y tecnológicas, y el desafío de la educación es preparar a nuestros jóvenes para desenvolverse en un mundo cada vez más complejo sin perder de vista quiénes son. Nuestra misión sigue siendo formar personas académicamente preparadas, profundamente conectadas con sus raíces judías, comprometidas con Medinat Israel, guiadas por valores sólidos y capaces de aportar positivamente a la sociedad.Al momento de leer estas páginas, muchos de los 92 estudiantes que egresaron en diciembre de 2025 ya estarán transitando nuevas etapas: algunos en Israel, otros iniciando estudios superiores o incorporándose a distintos proyectos personales y profesionales. Todos ellos llevan consigo una parte de esta comunidad que los acompañó durante años y que forma parte de su identidad.Existe una idea que me acompañó durante todo este año. Las comunidades perduran cuando logran transmitir su historia de generación en generación. Los colegios son uno de los espacios donde esa transmisión ocurre de manera más profunda. Cada estudiante que egresa del Instituto Hebreo se convierte en un nuevo eslabón de una cadena que comenzó mucho antes de nosotros y que continuará mucho después. Algunos de nuestros egresados representan la cuarta generación de sus familias en esta institución; otros son la primera. Todos, sin excepción, forman parte de una misma historia compartida.La Generación del Cambio deja un legado que trasciende sus años escolares. Deja nuevas tradiciones, nuevas oportunidades y nuevas formas de pensar el liderazgo y la vida comunitaria. Pero, por sobre todo, deja una enseñanza: que el cambio verdadero nace cuando las personas se animan a hacerse responsables del futuro que quieren construir.Felicitaciones, Generación 2025. Gracias por abrir caminos. Su huella permanecerá en la historia del Instituto Hebreo por muchos años más.Este año también quedará en nuestra memoria por la partida de nuestro querido Maxi Nagel Hirsch z”l, un acontecimiento que conmovió profundamente a toda la comunidad del Instituto Hebreo. Su ausencia nos enfrentó al dolor, pero también nos recordó la fortaleza que nace cuando una comunidad se reúne para acompañar, sostener y cuidar a quienes más lo necesitan. En medio de la tristeza, vimos desplegarse lo mejor de nuestros valores: la empatía, la solidaridad, el sentido de pertenencia y la responsabilidad mutua. Como educadores y como comunidad, aprendimos una vez más que la escuela es mucho más que un lugar de aprendizaje académico; es un espacio donde construimos vínculos significativos, donde encontramos contención en los momentos difíciles y donde aprendemos, juntos, a dar sentido incluso a las experiencias más dolorosas. El recuerdo de Maxi permanecerá siempre entre nosotros, como parte de la historia y del corazón de nuestra comunidad.Al mirar este año en perspectiva, queda la certeza de que una comunidad se construye tanto en los momentos de celebración como en aquellos que ponen a prueba nuestra fortaleza. La Generación 2025 deja un legado de liderazgo, iniciativa y capacidad de transformar la realidad, pero también nos deja el ejemplo de una generación que aprendió a acompañarse, a sostenerse y a crecer en comunidad.Cada estudiante que egresa del Instituto Hebreo se lleva una parte de esta historia, y al mismo tiempo deja una parte de sí para quienes vendrán después. Así se construye la continuidad: generación tras generación, persona tras persona, experiencia tras experiencia.Gracias, Generación del Cambio, por los caminos que abrieron, por las preguntas que se atrevieron a formular y por la huella que dejan en nuestra comunidad. Que los valores, aprendizajes y vínculos construidos en estos años los acompañen siempre. El futuro los espera; el Instituto Hebreo será para siempre parte de su historia, y ustedes serán para siempre parte de la nuestra.

publicado 07 Agosto 2026

José Codner, presidente del Comité de Construcción (discurso en ceremonia de primera piedra, 26 octubre 2007) "Esta es una piedra generacional"

"Esta es una piedra generacional"Contento, pero con la sensación de haber asumido una nueva responsabilidad, se mostró José Codner, presidente del Comité de Construcción, luego de la colocación de la primera piedra del nuevo Mercaz Kehilatí.A continuación su discurso:«Frente a un hecho que se puede dar cada cincuenta o cien años, hoy tenemos la suerte de proceder a la colocación simbólica de la primera piedra del Nuevo Centro de Eventos Mercaz Kehilatí, la nueva casa de la Comunidad Israelita de Santiago.Tal como lo manifesté en el servicio de Neilá en el último Iom Kipur, yo acepté la invitación para encabezar este proyecto pues en términos absolutos, y sin entrar a detalles, era para mí un proyecto de continuidad judía, y en términos relativos, además, una manera muy importante de poder proyectarnos con nuestra cultura y tradiciones como un centro de extensión hacia la Comuna de Lo Barnechea, en particular, y a la sociedad chilena toda.Dentro de lo que es la tradición de colocar una primera piedra, podemos mirar dicho evento de dos maneras: o es una piedra fundacional o es una piedra generacional. Yo me quedo con la segunda frase: es una piedra generacional.El Pueblo Judío existe hace más de 3.800 años. Las generaciones de este Pueblo que han pasado a través del tiempo nos han dejado grandes responsabilidades frente a la humanidad: sí, fuimos el primer pueblo en adoptar una religión monoteísta libremente, somos el Pueblo del Libro, y en este acto de algún modo estamos reafirmando nuestra fe, una forma de ver la vida y de ayudar al prójimo, de estudiar y difundir las expresiones de la cultura, del arte y de nuestras tradiciones.Es decir, hoy se está realizando un cambio generacional, y tengo la sensación de que esto no es algo nuevo, sino que es la continuidad de lo que otras generaciones ya hicieron.Esto es asumir nuestra responsabilidad: «am Israel jai ve kaiam», lo cual significa: «El pueblo judío vive y perdura para la eternidad».Esta primera piedra fue traída desde Jerusalén, nuestra Ciudad Santa y jamás olvidada por el Pueblo de Israel. Jerusalén está con nosotros en este acto.Quisiera aprovechar de señalar algunos conceptos fundamentales de este proyecto: No es sólo una sinagoga, es un centro cultural y comunitario, donde queremos que el espíritu judío esté presente, abierto a cada uno de los miembros de nuestro pueblo y a la comunidad toda, en especial a esta comuna de Lo Barnechea, que nos ha cobijado ya por tantos años.Tenemos un acuerdo para que funcione acá una sede oriente del Centro de Estudios Judaicos de la Universidad de Chile, donde se darán cursos y charlas del más alto nivel académico en esa materia, lo cual esperamos conformará junto a expresiones de la música, el teatro y las artes plásticas, un centro cultural y de eventos de alto nivel.Les daré una muy sintética descripción del Nuevo Mercaz Kehilatí: A la manera de un parque, con jardines y plazas simbólicas que conviven entre sí, se distinguen cuatro edificios bien delimitados: Un edificio de Culto, con dos sinagogas, una mikveh y también una sala de tahará para dignificar los momentos de la partida de nuestros difuntos. Un edificio de la Cultura, con 11 salas de clases, una moderna biblioteca, una cafetería para 80 personas, y las dependencias administrativas.Un gran salón de fiestas para 450 personas sentadas cenando, adaptable a una configuración del tipo de conferencias con capacidad para 850 personas. Y un «parking», con 224 estacionamientos cubiertos en un solo nivel.Estos cuatro edificios se articulan por medio de La Plaza de la Vida, el corazón de todo el conjunto.El próximo viernes 26 de octubre terminaremos la tercera ronda de licitaciones con las empresas constructoras, y en los próximos 30 días anunciaremos oficialmente la adjudicación de la obra e iniciaremos la construcción propiamente tal en noviembre de 2007. Espero que esta magnífica obra sea entregada a la comunidad en el último trimestre de 2008.Amigos míos, ustedes saben lo que en el Judaísmo significa la palabra Tzedaká y que es uno de los cuatro pilares de nuestra religión. Por eso, desde el fondo de mi corazón les pido vuestra ayuda, sólo nos falta lograr donaciones por el 10% del costo total del proyecto para estar totalmente financiados y así efectuar en el 100% la construcción y alhajamiento de la obra.Vuestra ayuda es muy importante, y si ya ayudasteis, vuelvan a cooperar. Si no lo han hecho, contacten nuestra administración (fono 2405000 o en sus oficinas del Instituto Hebreo) o directamente a mí o a Sergio Jodorkovsky.Vuestra ayuda es esperada por vuestra comunidad.»

publicado 07 Agosto 2026

Douglas Osheroff, Premio Nobel de Física

Douglas Osheroff nació el 1 de agosto de 1945 en Aberdeen, Washington. Su padre, William Osheroff, era hijo de inmigrantes judíos que habían emigrado de Rusia . Su madre, Bessie Anne Ondov, enfermera, era hija de inmigrantes eslovacos cuyo padre era pastor luterano. Osheroff fue confirmado en la Iglesia Luterana, pero tuvo la oportunidad de elegir y decidió no seguir asistiendo. El declaró: “Supongo que, a nivel emocional, acepto la idea de Dios, pero no sé cómo se manifestaría”. Obtuvo su licenciatura en 1967 en Caltech, donde asistió a clases y realizó investigaciones de pregrado. Osheroff se unió al Laboratorio de Física Atómica y del Estado Sólido de la Universidad de Cornell como estudiante de posgrado, donde realizó investigaciones en física de bajas temperaturas para investigar el comportamiento del helio-3 (3He), isótopo del más abundante He-4 (4He), a temperaturas cercanas al cero absoluto. Osheroff descubrió efectos inesperados en sus mediciones, del 3He que se explicaron como transiciones a una fase superfluida. Cuando ciertas sustancias se enfrían a temperaturas extremadamente bajas, se vuelven superfluidas. La superfluidez es un estado de la materia caracterizado por una viscosidad exactamente igual a cero. A diferencia de los líquidos comunes, estos fluidos se desplazan sin fricción interna y pueden fluir interminablemente, llegando incluso a ascender por las paredes de sus recipientes. Recibió compartido el Premio Nobel de Física en 1996 por este descubrimiento. Osheroff se doctoró en la Universidad de Cornell en 1973. Posteriormente trabajó durante 15 años en los Laboratorios Bell en New Jersey, donde continuó investigando fenómenos a bajas temperaturas en 3He. En 1987 se incorporó a los Departamentos de Física y Física Aplicada de la Universidad de Stanford, donde también fue jefe de departamento entre 1993 y 1996. Actualmente, Osheroff es profesor emérito de  la Universidad de Stanford, y su investigación se centra en fenómenos que ocurren a temperaturas extremadamente bajas. El descubrimiento de la superfluidez en el 3He permitió a los científicos estudiar directamente en sistemas macroscópicos, o visibles, los efectos mecánicos cuánticos que anteriormente solo se habían estudiado indirectamente en moléculas, átomos y partículas subatómicas.Osheroff fue seleccionado para formar parte del panel de investigación del transbordador espacial Columbia. Actualmente forma parte del consejo asesor de Scientists and Engineers for America, una organización centrada en promover la ciencia rigurosa en el gobierno estadounidense. Osheroff es zurdo y suele atribuir a ello algunas de sus peculiaridades y excentricidades. También es un fotógrafo aficionado; además, ha impartido en varias ocasiones el curso introductorio de física de Stanford sobre electricidad y magnetismo, así como laboratorios de pregrado sobre física de bajas temperaturas. Entre sus actividades de divulgación de la física, Osheroff participó en los festivales de ciencia para estudiantes de secundaria y preparatoria, y es invitado de honor oficial en el Torneo Internacional de Jóvenes Físicos. En 1970 se casó con la bioquímica Phyllis Liu. Osheroff es uno de los 20 estadounidenses galardonados con el Premio Nobel de Física que firmaron una carta dirigida al presidente George W. Bush, instándolo a revertir el daño causado a la investigación científica básica en el proyecto de ley de asignaciones generales del año 2008, solicitando fondos de emergencia adicionales.  Douglas Osheroff tiene una relación con el judaísmo principalmente por la ascendencia familiar de su padre, no porque sea conocido como una figura religiosa judía.

publicado 07 Agosto 2026

Gabriel Zaliasnik entregó sus Cartas Credenciales como embajador de Chile en Israel subrayando su compromiso con la cooperación bilateral

El presidente de Israel, Isaac Herzog, recibió el pasado lunes las Cartas Credenciales de Gabriel Zaliasnik, nuevo embajador de Chile ante el Estado de Israel. La ceremonia - realizada en la Residencia Presidencial de Jerusalén- marcó el regreso de un representante diplomático chileno a Tel Aviv después de más de dos años con el cargo vacante, tras la salida de Jorge Carvajal San Martín, quien en octubre de 2023 fue llamado a consultas a Santiago por el gobierno de Gabriel Boric en medio de tensiones por la guerra en Gaza.Su designación fue anunciada oficialmente el 4 de junio por el Ministerio de Relaciones Exteriores, luego de que el presidente José Antonio Kast se reuniera con Herzog durante el cambio de mando en Costa Rica y le adelantara el pronto retorno de un embajador chileno.Zaliasnik es abogado de la Universidad de Chile y magíster en Artes Liberales por la Universidad Adolfo Ibáñez. Fundó el estudio AZ Abogados junto a Rodrigo Albagli y presidió la Comunidad Judía de Chile entre 2006 y 2010. Tras conocerse su nombramiento, agradeció la confianza del presidente Kast a través de sus redes sociales, comprometiéndose a “cuidar la relación bilateral estratégica de más de 70 años" entre ambos países.En la ceremonia de entrega de Credenciales, además de Chile, también presentaron las suyas los nuevos embajadores de Sri Lanka, Georgia, Alemania y Honduras. Este último, al igual que Chile, también mantuvo una larga vacancia.El presidente Herzog valoró el regreso del embajador de Chile: “Su llegada representa un hito en las relaciones entre Israel y Chile, y he tenido el gran honor de formar parte de este proceso”, expresó.Tras la ceremonia Zaliasnik dijo que: “Fue un momento único, que tiene un sentido de propósito y misión muy especial. Lo atesoraré toda mi vida. Sentí un enorme orgullo al escuchar el himno nacional y la bandera de Chile flameando orgullosa en Jerusalén”Una agenda bilateral en marchaEn conversación con La Palabra Israelita, el embajador de Chile destacó la intensa agenda de reuniones desde su arribo a Israel. "Junto al canciller israelí, Gideon Sa'ar, abordamos la agenda bilateral y la cooperación política entre ambos países. Hace algunos días nos reunimos con Roey Fisher, comisionado de Comercio de Israel, y Noa Heinemann, directora para América del Norte y Latinoamérica y encargada de ciberseguridad. Al día siguiente de la entrega de las Cartas Credenciales, sostuvimos un encuentro con Stanley Morais, de EL AL Israel Airlines, para avanzar en una conexión vía Buenos Aires que acerque Chile e Israel y facilite viajes, turismo, negocios y comercio".Zaliasnik también está trabajando para retomar la relación con los más de 10.000 chilenos residentes en Israel (la mayor cantidad de todo el Medio Oriente y África). "Ellos han resentido la ausencia de su embajador; han dicho que se sintieron abandonados cuando en 2023 el entonces embajador no regresó tras ser llamado a consulta por el gobierno. Por eso, después de dos años, una de las cosas más importantes es llenar este vacío y hacerles sentir nuevamente la conexión con nuestro país".Como dijo el Canciller, Francisco Pérez Mackenna, la relación entre ambos países debe entenderse como una política de Estado de largo plazo que recupere su histórica cooperación. En esa línea, explica el nuevo embajador: "Estamos dedicándonos a recomponer el vínculo bilateral para que ambos países se vean beneficiados".Puedes seguir la cuenta de la Embajada de Chile en Israel en todas las redes sociales.

publicado 30 Julio 2026

Eric Maskin, Premio Nobel de Economía

Eric Maskin nació en Nueva York el 12 de diciembre de 1950 en el seno de una familia judía. Se graduó de la escuela secundaria Tenafly en 1968. En 1972 se graduó de Harvard con una licenciatura en matemáticas. En 1974 obtuvo una maestría en matemáticas aplicadas y en 1976 obtuvo un doctorado en matemáticas aplicadas, ambos en Harvard. En 1975-76, fue estudiante visitante en la Universidad de Cambridge. En 1976, tras obtener su doctorado, fue investigador asociado en la Universidad de Cambridge. Al año siguiente, se unió al profesorado del MIT. En 1985 regresó a Harvard como Profesor de Economía, donde permaneció hasta 2000. Durante la década de 1990 asesoró al Banco de Italia sobre el funcionamiento de sus subastas de bonos. En 2000 se trasladó al Instituto de Estudios Avanzados en Princeton. En 2010, recibió un doctorado honoris causa en economía de la Universidad de Camboya. En 2011, Maskin regresó a Harvard como profesor de economía y matemáticas.  Fue galardonado con el Premio Nobel de Economía de 2007 “por haber sentado las bases de la teoría del diseño de mecanismos”. Maskin ha trabajado en diversas áreas de la teoría económica, como la teoría de juegos, la economía de los incentivos y la teoría de contratos. Es especialmente conocido por sus artículos sobre diseño e implementación de mecanismos y juegos dinámicos. Sus proyectos de investigación incluyen la comparación de diferentes reglas electorales, el análisis de las causas de la desigualdad y el estudio de la formación de coaliciones. Es miembro de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias, la Sociedad Econométrica, la Asociación Económica Europea, y miembro correspondiente de la Academia Británica. Fue presidente de la Sociedad Econométrica en 2003. En 2014, fue nombrado profesor visitante en la Universidad Covenant de Nigeria. En 2017, recibió el título de Profesor Honoris Causa de HEC Paris. Además, es presidente del consejo asesor de la Olimpiada Internacional de Economía. En 2026 se convirtió en presidente de la Asociación Económica Internacional. Maskin ha propuesto el uso del método de votación "Total Vote Runoff", como una forma de solucionar los problemas  de la segunda vuelta instantánea en las jurisdicciones estadounidenses que lo utilizan, asegurando el apoyo mayoritario del ganador y eligiendo candidatos más ampliamente aceptables. En 2024, 16 premios Nobel de Economía, entre ellos Maskin, firmaron una carta abierta argumentando que las políticas fiscales y comerciales de Donald Trump, junto con los esfuerzos por limitar la independencia de la Reserva Federal, reactivarían la inflación en Estados Unidos. Maskin sugirió que las patentes de software inhiben la innovación en lugar de estimular el progreso. Argumentó que las industrias del software, los semiconductores y la informática han sido innovadoras a pesar de la histórica debilidad de la protección de patentes. La innovación en estas industrias ha sido secuencial y complementaria, por lo que la competencia puede aumentar las ganancias futuras de las empresas. En una industria tan dinámica, "la protección de patentes puede reducir la innovación general y el bienestar social". Maskin es de origen judío y participa en algunas instituciones académicas vinculadas a Israel, como la Escuela de Verano de Teoría Económica en Jerusalém. No hay evidencia pública de que sea un judío observante ni de que haya hecho declaraciones detalladas sobre sus creencias religiosas personales. Está casado con Gayle Sklaren, con quien tiene un hijo.

publicado 30 Julio 2026

¿Qué elementos son determinantes para la continuidad judía?

Hay personas que enseñan a través de grandes discursos. Otras lo hacen con una frase dicha en el momento justo. Para mí, Pepe Codner fue una de esas personas.En 2012, mientras comenzaba el proceso para incorporarme al Círculo Israelita de Santiago, atravesaba una duda muy profunda: no sabía si Chile sería realmente mi destino. Había conversaciones sobre contratos, responsabilidades y aspectos administrativos, pero Pepe llevó la discusión a otro lugar. Recuerdo que dijo, en esencia: "Más que crearle cláusulas a Ari para que cumpla, tenemos que darle oportunidades para que sueñe. Si él sueña, y la institución acompaña ese sueño, entonces tendremos muchas más posibilidades de construir continuidad judía y proyección".No sé si él alcanzó a dimensionar el impacto de esas palabras. Yo sí. Fueron determinantes para mi decisión de elegir Chile. En ese instante comprendí que estaba frente a una institución que entendía que el judaísmo no se sostiene únicamente con reglamentos, cargos o estructuras, sino con personas inspiradas, capaces de soñar y de contagiar esos sueños a otros.Con el paso de los años descubrí que aquella frase no hablaba solamente de mí. Expresaba una filosofía de liderazgo. La continuidad judía no depende únicamente de programas o instituciones sólidas. Depende, sobre todo, de comunidades que sepan despertar vocaciones, confiar en las personas y acompañarlas para que desarrollen todo su potencial al servicio del pueblo judío.Cada vez que vuelvo a ese recuerdo entiendo que Pepe no me estaba ofreciendo simplemente un trabajo; me estaba invitando a construir un proyecto de vida. Esa confianza marcó mi camino, fortaleció mi convicción y me dio la certeza de que hacer judaísmo y vivir judaísmo no eran un detalle técnico, sino una manera de latir al unísono con una comunidad.Si hoy me preguntaran cuál es el elemento más determinante para la continuidad judía, respondería sin dudar: líderes capaces de inspirar sueños y comunidades capaces de sostenerlos. Yo elegí Chile por eso. Y esa es, quizás, la enseñanza más profunda que Pepe me dejó.

publicado 30 Julio 2026

Pepe Codner: un constructor de comunidad

Hay personas cuya huella no se mide por los cargos que ocuparon, sino por el futuro que ayudaron a construir. José "Pepe" Codner fue una de ellas.Su compromiso con el judaísmo organizado trascendió cualquier responsabilidad institucional. Allí donde había un desafío para fortalecer la vida judía, allí estaba él, aportando su tiempo, su experiencia, su capacidad de convocar y, sobre todo, su profunda convicción de que las comunidades no se heredan: se construyen cada día.Tuve el privilegio de compartir con Pepe muchos años de trabajo, de conversaciones, de proyectos y también de decisiones difíciles. Siempre encontré en él a un dirigente que sabía escuchar, que respetaba las distintas miradas y que nunca perdía de vista el objetivo superior: asegurar la continuidad y el crecimiento del Círculo Israelita de Santiago y de la vida judía en nuestro país.Su nombre quedará unido para siempre a uno de los hitos más trascendentes de nuestra historia institucional: la construcción del Mercaz. Muchos podrán admirar la belleza del edificio, pero quienes conocimos ese proceso sabemos cuánto esfuerzo, perseverancia, responsabilidad y visión fueron necesarios para hacerlo realidad. Pepe comprendió que levantar una sinagoga era mucho más que construir un espacio físico; era crear un hogar donde generaciones enteras pudieran rezar, estudiar, celebrar, educarse y encontrarse como pueblo.Cuando instalamos el Sefer Torá dedicado en reconocimiento a su trayectoria y a su labor, compartí una reflexión que hoy cobra todavía más sentido. Dije entonces que los milagros no ocurren por sí solos. Los milagros necesitan personas que se animen a empujarlos, que crean en ellos antes de que existan y que trabajen incansablemente hasta convertirlos en realidad. Pepe fue una de esas personas.Su compromiso con la tarea judía no conoció límites institucionales. Supo colaborar, tender puentes y comprender que, por encima de las diferencias, existe una responsabilidad común hacia el pueblo judío. Nunca buscó protagonismo personal; encontraba su mayor satisfacción en ver crecer las instituciones y en saber que contribuía a un futuro mejor para las próximas generaciones.En lo personal, siempre agradeceré su amistad, su lealtad y la confianza con la que acompañó mi labor rabínica. Compartimos alegrías y también momentos complejos, y en todos ellos encontré a un hombre íntegro, respetuoso y profundamente comprometido con aquello en lo que creía.Nuestros Sabios enseñan que la verdadera grandeza de una persona se reconoce por las obras que continúan dando fruto aun después de su partida. Basta recorrer hoy nuestro Mercaz, ver a los niños en Bet El y en Talmud Torá, a las familias reunidas en Shabat, a las parejas que construyen allí su hogar judío y a tantas personas que encuentran en nuestra comunidad un espacio de pertenencia, para comprender que el legado de Pepe sigue vivo.Las generaciones futuras quizás no conozcan todas las decisiones que él tomó ni las incontables horas de trabajo silencioso que dedicó a nuestra comunidad. Pero disfrutarán de los frutos de su visión. Y esa es, probablemente, la forma más elevada de trascendencia.Que el recuerdo de José "Pepe" Codner sea siempre una bendición para su querida familia y para toda la comunidad judía de Chile. Que el ejemplo de su vida nos inspire a seguir construyendo, con la misma generosidad, responsabilidad y amor por nuestro pueblo.

publicado 24 Julio 2026

David Baltimore, Premio Nobel de Medicina

David Baltimore nació el 7 de marzo de 1938 en Nueva York, hijo de Gertrude Lipschitz y Richard Baltimore. Su padre fue criado como judío ortodoxo y su madre era atea; Baltimore observaba las festividades judías y asistía a la sinagoga con su padre hasta su Bar Mitzvah. Se graduó de la escuela secundaria Great Neck North en 1956 y atribuyó su interés por la biología al Programa de Estudiantes de Verano del Laboratorio Jackson en Maine. Fue en este programa donde conoció a Howard Temin, con quien más tarde compartiría el Premio Nobel. Baltimore obtuvo su licenciatura en química con honores en el Swarthmore College en 1960.  El futuro prometedor de Baltimore se hizo evidente cuando ingresó al programa de posgrado en biología del MIT en 1960. Su interés inicial en la genética de fagos pronto dio paso a una pasión por los virus animales. Se trasladó a la Universidad Rockefeller para completar su investigación doctoral sobre virología animal. Allí realizó descubrimientos fundamentales sobre la replicación viral y su efecto en el metabolismo celular, incluyendo la primera descripción de una replicasa de ARN, terminando su doctorado en solo dos años. Después de su doctorado, Baltimore regresó al MIT para realizar una investigación postdoctoral en 1963. Continuó su trabajo sobre la replicación viral utilizando el poliovirus y se formó en enzimología en el Albert Einstein College of Medicine en 1964. En 1965, Baltimore se fue al Instituto Salk de Estudios Biológicos en La Jolla. Ahí conoció a su futura esposa, Alice Huang. Juntos, llevaron a cabo experimentos clave sobre partículas defectuosas interferentes y pseudotipos virales. En 1968, llegó al departamento de biología del MIT como profesor asociado de microbiología.  Alice también se trasladó al MIT para continuar su investigación; se convirtieron en pareja y se casaron en octubre de 1968. Baltimore descubrió la transcriptasa inversa, la enzima que polimeriza el ADN a partir del ARN. Al hacerlo, descubrió una clase distinta de virus, llamados retrovirus, que utilizan al ARN para catalizar la síntesis de ADN viral. Esto cambió la versión simplificada del dogma central de la biología molecular que establecía que la información genética fluye unidireccionalmente del ADN al ARN y a las proteínas. La transcriptasa inversa es esencial para la reproducción de los retrovirus, permitiendo que estos virus conviertan las cadenas de ARN viral en cadenas de ADN viral. Los virus que entran en esta categoría incluyen el virus del sida. El descubrimiento de la transcriptasa inversa, fue realizado simultáneamente con Howard Temin. Este descubrimiento facilitó el aislamiento y la reproducción de genes individuales, y fue aclamado como evidencia de que los enfoques moleculares y virológicos para comprender el cáncer darían lugar a nuevos tratamientos oncológicos. En 1972, a los 34 años, Baltimore obtuvo la titularidad como profesor de biología en el MIT, cargo que ocupó hasta 1997. Recibió el Premio Nobel de Medicina de 1975 a los 37 años, "por sus descubrimientos sobre la interacción entre los virus tumorales y el material genético de la célula". David Baltimore tuvo una conexión cultural y espiritual con el judaísmo a través de su familia, aunque se identificó personalmente como secular; celebró festividades judías en su infancia y asistió a la escuela hebrea. Murió de cáncer el 6 de septiembre de 2025, a los 87 años.

publicado 24 Julio 2026

106 años de WIZO Mundial: Un sueño que continúa caminando

“106 años de un sueño que continúa caminando”.Con profunda gratitud y orgullo, este mes de Julio conmemoramos los 106 años de WIZO Mundial (Women's International Zionist Organization), una organización nacida de la visión de mujeres extraordinarias que comprendieron que contribuir a la construcción de la sociedad en la Tierra de Israel era una responsabilidad compartida de todo el pueblo judío.El legado de nuestras pionerasEn 1920, en Londres, un grupo de mujeres visionarias preocupadas por el bienestar de la mujer y la infancia, encabezadas por Rebecca Sieff, Vera Weizmann, Edith Eder y Romana Goodman, transformó esa convicción en una realidad que, más de un siglo después, continúa cambiando vidas.Ellas comprendieron que construir el futuro significaba invertir en las personas: en la educación, la salud, el desarrollo social y el fortalecimiento del liderazgo femenino.Bajo el liderazgo de Rebeca Sieff, quien presidió WIZO Mundial entre 1949 y 1963, la organización impulsó la creación de las primeras guarderías infantiles, centros de capacitación para mujeres y programas de bienestar familiar. Desde la época del Mandato Británico hasta el desarrollo del Estado de Israel, su visión combinó el ideal sionista con un profundo compromiso por la justicia social y el voluntariado.“Educar, apoyar y empoderar a las mujeres y a la infancia es construir el futuro de una nación.” (Rebecca Sieff)De la historia global al corazón de WIZO Chile“Los grandes legados no se construyen en un solo momento, se construyen generación tras generación.”Hace solo un año celebrábamos con emoción el Centenario de WIZO Chile. Hoy, con el mismo orgullo, nos unimos a WIZO Mundial para honrar 106 años de liderazgo, servicio y entrega, reafirmando que somos parte de un movimiento global dinámico y transformador.Este legado vive en miles de voluntarias que, en decenas de países, continúan sembrando esperanza a través del servicio y la solidaridad cotidiana.En WIZO Chile nos sentimos profundamente orgullosas de ser parte de esta historia. Honramos a quienes nos precedieron y renovamos nuestro compromiso de seguir trabajando con los mismos pilares que inspiraron a nuestras fundadoras: solidaridad, liderazgo, educación, voluntariado, responsabilidad y un profundo amor por Israel y el pueblo judío.El mayor homenaje a nuestras fundadoras no es recordar su historia, es continuar su obra.Al celebrar estos 106 años, rendimos homenaje a todas las mujeres que hicieron posible este camino y renovamos nuestra convicción de seguir construyendo un futuro más fuerte, inclusivo y solidario para las próximas generaciones.¡Mazal Tov a WIZO Mundial por sus 106 años de liderazgo, servicio y compromiso!

publicado 24 Julio 2026

¿En qué va la guerra de Irán? Ya hay una novedad: el conflicto futuro es Israel vs Turquía

Regresaron los bombardeos norteamericanos a Irán, después que se firmara un Memorándum de Entendimiento, el cual ya había generado un distanciamiento con Israel. La decisión de negociar fue motivada por la cercanía con las elecciones de medio término, que tendrán lugar en noviembre de este año, con encuestas que favorecen a los demócratas, por lo que se buscó una salida que estabilizara el mercado del petróleo, reabriendo el estrecho de Ormuz, acuerdo que fue casi inmediatamente violado por Teherán, donde para paralizar ese estrecho, más que una marina de guerra solo necesita del funcionamiento habitual de los seguros, ya que basta cualquier incidente o la simple amenaza, para que se paralice la cobertura, tal como ocurriera en años anteriores con los Hutíes en el mar Rojo.En todo caso, la negociación y su posterior fracaso demostró el insuficiente conocimiento que tiene EE. UU. de la región a pesar de su ya larga presencia, toda vez que victoria y derrota no significan lo mismo que en occidente, y Washington simplemente se equivocó al suponer que la superioridad militar y económica se traduciría en una ventaja diplomática o negociadora, y por ello, fue superado en la mesa de negociación por un país mucho más débil, lo que se notó desde la forma como se impuso el estilo iraní, aun antes que empezaran las negociaciones en Ginebra. Sus términos fueron los de la cultura del bazar que es mucho más que una tradición comercial, representando toda una escuela de negociación, paciente, compleja, atenta a las señales psicológicas de la contraparte, incluyendo el lenguaje no verbal. EE. UU. ingresó con objetivos claros y un cronograma, demostrando que mucha información tiene, pero como otras veces, su fracaso se debe no a la falta de datos sino lo que significan, la falta de comprensión de esa cultura, que especial atención le prestó al calendario electoral.Al final se debió reconocer el fracaso, que lo registrado en el papel nada significaba para Teherán, la razón que se ha repetido por 47 años, que no son interlocutores confiables. Este cambio en EE. UU. ha tenido consecuencias, ya que los distintos actores se adaptaron al nuevo escenario de distintas formas, por lo que ha habido modificaciones en su posición hacia Irán, tanto en los países árabes como en el propio EEUU. Es decir, como los vacíos de poder no se mantienen en la realidad geopolítica del mundo, ante el hecho que Irán se ha debilitado y ya no produce el temor que generaba en la región como tampoco dispone de la red de proxis que había creado en varios países, salvo Hezbolá y los Hutíes, es Turquía quien se ha fortalecido para llenar ese vacío en representación del islamismo, por lo que Israel ya ha comenzado a prepararse para un escenario de creciente probabilidad.

publicado 17 Julio 2026

Herbert Hauptman, Premio Nobel de Química

Herbert Hauptman nació el 14 de febrero de 1917 en una familia judía en la ciudad de Nueva York, siendo el hijo mayor de Leah Rosenfeld e Israel Hauptman.   Desde temprana edad se interesó por la ciencia y las matemáticas, las cuales estudió en la escuela secundaria Townsend Harris, se graduó del City College de Nueva York y obtuvo una maestría en matemáticas de la Universidad de Columbia en 1939. Después de la guerra, comenzó una colaboración con Jerome Karle en el Laboratorio de Investigación Naval en Washington, y al mismo tiempo se matriculó en el programa de doctorado en la Universidad de Maryland, y obtuvo su doctorado en 1955 en matemáticas con una disertación en la clasificación de la teoría de números. Esta combinación de conocimientos en matemáticas y química física les permitió abordar de frente el problema de fase de la cristalografía de rayos X. Su trabajo sobre este problema fue criticado porque, en ese momento, se creía que el problema era irresoluble. Para 1955, Hauptman y Karle idearon ecuaciones matemáticas para extraer información de fase a partir de la intensidad de los puntos resultantes de la difracción de rayos X reflejados por los cristales. Sus ecuaciones permitieron determinar la ubicación de los átomos dentro de las moléculas del cristal mediante el análisis de la intensidad de los puntos. Su método fue ignorado durante varios años, pero gradualmente los cristalógrafos comenzaron a utilizarlo para determinar la estructura tridimensional de miles de pequeñas moléculas biológicas, incluidas las de muchas hormonas, vitaminas y antibióticos. Antes de que ellos desarrollaran su método, se tardaba cerca de dos años en deducir la estructura de una molécula simple, pero en la década de 1980, utilizando poderosos computadores para realizar los complejos cálculos, se podía hacer en unos dos días.Fue la aplicación de este método matemático a una amplia variedad de estructuras químicas lo que llevó a la Real Academia Sueca de Ciencias a nombrar a Herbert Hauptman y a Jerome Karle ganadores del Premio Nobel de Química de 1985. Hauptman fue autor de más de 170 publicaciones. En 1970, se unió al grupo de cristalografía del Instituto de Investigación Médica Hauptman-Woodward (anteriormente Fundación Médica de Buffalo), del cual se convirtió en director de investigación en 1972. Hasta su fallecimiento, se desempeñó como presidente del Instituto de Investigación Médica Hauptman-Woodward, así como profesor de investigación en el departamento de ciencias biofísicas y profesor adjunto en el departamento de informática de la Universidad de Buffalo. Antes de llegar a Buffalo, trabajó como matemático y supervisor en varios departamentos del Laboratorio de Investigación Naval desde 1947. Estuvo casado con Edith Citrynell desde el 10 de noviembre de 1940, con quien tuvo dos hijas, Barbara y Carol. En su vida adulta no practicó el judaísmo como religión. En diversas ocasiones se declaró ateo y sostuvo que la ciencia y la religión eran incompatibles. Estas ideas quedaron reflejadas especialmente en su autobiografía “On the Beauty of Science: A Nobel Laureate Reflects on the Universe, God, and the Nature of Discovery” de 2008, donde defendió una visión naturalista del universo y el pensamiento crítico.  En 2003, fue uno de los 22 premios Nobel que firmaron el Manifiesto Humanista. En 2006, la Asociación Humanista Estadounidense le otorgó el Premio Científico Isaac Asimov.

publicado 17 Julio 2026

Travesía Monastir Salónica: un viaje de continuidad

Rabino Ari Sigal, Guía religioso del viaje:El diseño del recorridoDurante meses trabajamos junto a Vivi Kremer, Jessica Landes, Manuel Aizing, grandes travesistas de experiencias anteriores, además de los directores del Círculo Israelita de Santiago y de la Comunidad Sefaradí para llevar a cabo este viaje de continuidad. Estudiamos historia, testimonios, literatura, pensamiento rabínico y archivos locales, pero siempre con una pregunta de fondo: ¿qué queremos que una persona sienta cuando pisa estos lugares? Así fue tomando forma el recorrido. La espiritualidad de Meteora. La continuidad de Ioannina. La barbarie de Veria. El esplendor de Salónica. La pertenencia de Monastir. La esperanza de Ohrid. La responsabilidad de Skopje.Cada lugar tenía una misión dentro de una misma historia: comprender de dónde venimos, qué fuimos capaces de construir, qué fuimos capaces de perder y cuál es la responsabilidad que tenemos hoy de seguir construyendo judaísmo.Lo que enseña la memoriaMientras más estudiaba, menos me interesaban las estadísticas y más me conmovían las historias como las de cinco participantes que pudieron tocar las paredes y golpear las puertas de las casas donde habían vivido sus propios antepasados.Ahí entendí que la memoria no vive en los monumentos. Vive en las personas. Y creo que ese fue el secreto de esta travesía. No fuimos a recorrer lugares donde ocurrió la historia. Fuimos a encontrarnos con personas que siguen escribiéndola. Porque la memoria judía no consiste solamente en recordar cómo murieron nuestros antepasados. Consiste, sobre todo, en seguir viviendo aquello por lo que ellos vivieron. Esa, para mí, fue la mayor enseñanza del viaje.La transformación del grupoLo que más me emocionó fue ver cómo el viaje iba transformando a las personas. Los primeros días había curiosidad; hacia el final había pertenencia. Empezaron sacando fotografías y terminaron abrazándose, cantando, haciendo preguntas, escribiendo testimonios y sintiendo que esa historia también les pertenecía.Creo que eso es lo más valioso de estas experiencias: volver a casa con más ganas de participar, construir comunidad y transmitir el judaísmo a la siguiente generación. La travesía no termina cuando uno vuelve a Chile: ahí recién empieza.Jessica Landes: Fundadora y guía de los viajes “Travesía”El origen de la ideaEl año pasado, durante Travesía Polonia, Andrés Nahmias me comentó su deseo de crear un viaje similar a Grecia y Macedonia del Norte. Esa propuesta me entusiasmó aún más, porque muchas familias de la comunidad judía chilena tienen sus raíces en Salónica y Monastir. Sentí de inmediato que era un proyecto con un enorme valor histórico, identitario y emocional.Durante el vuelo de regreso a Chile, Andrés y yo ya estábamos diseñando el itinerario. Apenas aterricé, llamé a Manuel Azyn, un amigo de muchos años quien organizó conmigo Travesía Sefarad, y le propuse que construyéramos juntos este nuevo recorrido. De la idea al recorridoEn el equipo de Travesía del Mercaz hubo una convicción compartida de que este proyecto respondía a la necesidad de seguir ampliando los espacios de encuentro con nuestra memoria, nuestra identidad y nuestro patrimonio colectivo.Junto a Manuel Azyn revisamos bibliografía, analizamos distintas rutas, contactamos especialistas locales y buscamos aquellos lugares e historias que permitieran comprender no solo el pasado de las comunidades judías de Grecia y Macedonia del Norte, sino también su legado y su relevancia para nuestra identidad actual.Una travesía que ya tiene lista de esperaHaber desarrollado este proyecto en conjunto con la comunidad sefaradí fue, sin duda, uno de los grandes aciertos porque las diferencias enriquecen nuestra identidad colectiva y nos hacen mucho más fuertes cuando trabajamos juntos.El resultado superó todas nuestras expectativas. Lo que vivimos durante el recorrido fue más emocionante de lo que imaginábamos. Muchos participantes encontraron documentos con los nombres de sus antepasados, visitaron las ciudades donde habían vivido sus familias e, incluso, pudieron conocer las casas en las que ellos habían nacido o crecido. Esos momentos transformaron el viaje en una experiencia profundamente personal e inolvidable.Hoy contamos con una lista de espera para la próxima Travesía Monastir–Salónica 2027.

publicado 10 Julio 2026

Zhores Alferov, Premio Nobel de Física

Zhores Alferov nació el 15 de marzo de 1930 en Vítebsk, de la Unión Soviética; era hijo de Ivan Karpovich Alferov y de su madre judía Anna Vladimirovna Rosenblum. En 1952, Alferov se graduó del Instituto Electrotécnico Ulyanov de Leningrado. Al año siguiente, se incorporó al personal del Instituto Ioffe, del que se convirtió en director en 1987. Obtuvo el Doctorado en Ciencias Físicas y Matemáticas en 1970, ambos del Instituto Ioffe. Fue elegido miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de la Unión Soviética en 1972 y miembro de pleno derecho en 1979. Desde 1989, fue vicepresidente de la Academia de Ciencias de la URSS y presidente de su Centro Científico de San Petersburgo. Alferov trabajó en transistores y en diodos de germanio para su uso como rectificadores. Los transistores de heterounión permitieron un uso de frecuencia más alta que sus predecesores de homounión, y esta capacidad juega un papel clave en las comunicaciones modernas de telefonía móvil y satélital. Un enfoque particular fue el uso de heterouniones para crear láseres semiconductores capaces de emitir láser a temperatura ambiente. Fue por este trabajo que Alferov recibió el Premio Nobel de Física de 2000 "por el desarrollo de heteroestructuras semiconductoras utilizadas en la electrónica de alta velocidad y la optoelectrónica". El desarrollo de las heteroestructuras semiconductoras revolucionó el diseño de semiconductores y tuvo una serie de aplicaciones comerciales inmediatas, incluyendo LED, lectores de códigos de barras y CD. Según la Real Academia Sueca de Ciencias “Sin Alferov, no sería posible transferir toda la información de los satélites a la Tierra ni tener tantas líneas telefónicas entre ciudades”. En 1989, Alferov fue presidente del Centro Científico de Leningrado, una organización general que comprende 70 instituciones, organizaciones, empresas y sociedades científicas. En la década del 2000, a través de su papel en la administración académica y en el parlamento, Alferov abogó por el avance del sector de la nanotecnología en Rusia y trabajó para impulsarlo. Recibió numerosos premios y membrecías de academias, tanto rusas como internacionales.Alferov fue elegido diputado del Parlamento ruso, en 1995 por el partido político Nuestro Hogar – Rusia , generalmente considerado afín a las políticas del presidente Boris Yeltsin. En 1999, fue reelegido, esta vez en la lista del Partido Comunista. Fue reelegido en 2003 y nuevamente en 2007. Alferov era ateo y expresó objeciones a la educación religiosa. Fue uno de los firmantes de la carta abierta al presidente Vladimir Putin de miembros de la Academia Rusa de Ciencias contra la clericalización de Rusia. Desde noviembre de 2018, Alferov padecía una crisis hipertensiva . Falleció el 1 de marzo de 2019 en San Petersburgo a la edad de 88 años. Su esposa fue Tamara Darskaya. Juntos tuvieron un hijo, Ivan, y una hija, Olga. Su madre provenía de una familia judía. Su padre, era bielorruso de origen ortodoxo. Por tanto, Alferov tenía ascendencia judía por línea materna. Sin embargo, Alferov no practicaba el judaísmo. En entrevistas y biografías se describió como ateo. Desde el punto de vista de la ley religiosa judía tradicional (halajá), una persona nacida de madre judía es considerada judía, independientemente de si practica la religión. No obstante, en términos de creencias personales, Alferov se identificaba como ateo y no como practicante del judaísmo. 

publicado 10 Julio 2026

El escenario económico en medio de un frágil acuerdo para poner fin a la guerra

A dos semanas de haberse firmado el memorándum de entendimiento entre EEUU e Irán, el flujo de buques a través del estrecho de Ormuz comienza a normalizarse de forma gradual. De todos modos, se reconoce un acuerdo en extremo frágil, en medio de ataques esporádicos de Irán y la respuesta consecuente de EEUU. Por lo mismo, se anticipa que la volatilidad y ansiedad de los mercados financieros se mantendrá hacia los próximos meses. De cualquier forma, se reconoce un fuerte retroceso en el precio del petróleo, ubicándose en lo último en torno a 74 US$/b, tras superar los 110 US$/b en marzo pasado, cuando comenzaba la guerra. A pesar de los vaivenes, los mercados incorporan que hacia los próximos meses las presiones inflacionarias irán cediendo. Las preocupaciones en torno a una inflación muy persistente, que hasta hace poco se leía, ha dado paso a una mirada más favorable, lo que se ha reflejado en tasas de interés más bajas a nivel global.Es importante consignar que la dinámica del lado de la actividad económica en medio de la guerra no se vio mayormente afectada, contrario a lo que se podría haber considerado. En primer término, porque se asumía que la acción bélica era transitoria, producto de los incentivos que existían hacia todos los lados involucrados. En segundo término, porque hoy la inteligencia artificial (IA) ha comenzado a jugar un rol fundamental a nivel global, pero especialmente en EEUU. En la primera economía del mundo sus efectos se leen desde dos ángulos principales. En primer lugar, la inversión crece con fuerza, muy concentrada en las nuevas tecnologías que se han desarrollado: Centros de Datos, sistemas vinculados a la IA, insumos tecnológicos y nuevas herramientas. Estos factores determinan que en la actualidad en torno al 80% de la dinámica de crecimiento de EEUU viene desde esta dimensión. Desde el lado de los factores productivos que explican la actividad económica, se advierte un aporte relevante de la productividad, reconociendo los efectos de la IA sobre la eficiencia y modernización de procesos. En menor medida, esto se ha visto también en otras economías, llevando al mundo a una posición relativamente robusta, a pesar de la incertidumbre y la tensión que provocó la guerra.En el caso de Israel, las nuevas tecnologías también juegan un rol clave. Bien sabemos de sus enormes potencialidades y desarrollos de punta, lo que, sumado a un país resiliente y bien preparado para enfrentar las tensiones de la guerra, ha llevado a contener de buena manera los enormes impactos sobre su economía. Si bien el crecimiento de su producto se ha recortado algo más de 1% para este año, sigue apuntando a una dinámica positiva, con un crecimiento cercano a 3,5% y sobre 4% el próximo año. Para esos efectos, el mayor gasto público derivado de la guerra y las políticas de apoyo desde el Estado han jugado un rol importante. El Banco Central de Israel, además, recogiendo que la inflación irá descendiendo, derivado del retroceso en el precio de combustibles, ha rebajado la tasa de interés de política monetaria, de forma de dar mayor fuerza a la recuperación.En Chile, en tanto, vemos que la economía ha tenido un muy débil comienzo de año, marcado por caídas en la producción de minería y una desaceleración relevante en comercio y servicios. Hacia el segundo semestre se espera un repunte, reconociendo algunos factores transitorios detrás de ese pobre desempeño. Las menores presiones inflacionarias que comienzan a verse, de la mano con el retroceso de precios de combustibles, contribuye a esa mirada más favorable. En caso de que se avance en reformas estructurales, en donde la Megarreforma que impulsa el Gobierno juega un rol clave, esa perspectiva positiva se fortalece, llevando a que hacia los próximos años el crecimiento se acerque a cifras en torno a 3%.

publicado 03 Julio 2026

Roger Myerson, Premio Nobel de Economía

Roger Myerson nació el 29 de marzo de 1951 en Boston en el seno de una familia judía. Estudió en la Universidad de Harvard , donde obtuvo su licenciatura summa cum laude , y su maestría en matemáticas aplicadas en 1973. Completó su doctorado en matemáticas aplicadas en la Universidad de Harvard en 1976. Su tesis doctoral se tituló “Una teoría de los juegos cooperativos”. De 1976 a 2001, Myerson fue profesor de economía en la Kellogg School of Management de la Universidad Northwestern, donde realizó gran parte de su investigación galardonada con el Premio Nobel. De 1978 a 1979, fue investigador visitante en la Universidad de Bielefeld . Fue profesor visitante de economía en la Universidad de Chicago de 1985 a 1986 y de 2000 a 2001. Se convirtió en profesor de economía en Chicago en 2001. Actualmente, es el primer Profesor Distinguido David L. Pearson de Estudios de Conflictos Globales en la Universidad de Chicago.  Myerson fue uno de los tres ganadores del Premio Nobel de Economía de 2007   por sus contribuciones a la teoría del diseño de mecanismos. Myerson realizó una contribución pionera a la teoría del diseño de mecanismos al descubrir una conexión fundamental entre la asignación que se debía implementar y las transferencias monetarias necesarias para inducir a los agentes informados a revelar su información con veracidad. La teoría del diseño de mecanismos permite distinguir entre las situaciones en las que los mercados funcionan bien y aquellas en las que no. Esta teoría ha ayudado a los economistas a identificar mecanismos de negociación, esquemas de regulación y procedimientos de votación eficientes. Hoy en día, la teoría desempeña un papel central en muchas áreas de la economía y en algunos campos de la ciencia política. En 1991 escribió un libro de texto general sobre teoría de juegos, y también ha escrito sobre la historia de la teoría de juegos, incluyendo su revisión de los orígenes y la importancia de la teoría de juegos no cooperativos. Hay tres conceptos que llevan su nombre: Teorema de Myerson-Satterthwaite, Mecanismo de Myerson, y Planchado de Myerson.Myerson es miembro de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias, la Academia Nacional de Ciencias, el Consejo de Relaciones Exteriores y la Sociedad Filosófica Estadounidense. Es miembro de la Sociedad de Teoría de Juegos, y forma parte del consejo asesor del International Journal of Game Theory. Myerson recibió un doctorado honoris causa de la Universidad de Basilea en 2002 y el Premio Jean-Jacques Laffont en 2009. También formó parte del jurado de Ciencias Sociales del Premio Infosys en 2016. En 1980, Myerson se casó con Regina Weber y la pareja tuvo dos hijos, Daniel y Rebecca. Su hija, Rebecca es economista de la salud en la Universidad de Wisconsin-Madison. En junio de 2024, 16 premios Nobel de Economía , entre ellos Myerson, firmaron una carta abierta argumentando que las políticas fiscales y comerciales de Donald Trump, junto con los esfuerzos por limitar la independencia de la Reserva Federal, reactivarían la inflación en Estados Unidos. A nivel académico y personal, mantiene una conexión activa con la comunidad y el mundo académico judío. Ha colaborado estrechamente con centros de investigación en instituciones clave de Israel, como el Center for Rationality de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

publicado 03 Julio 2026

Una travesía inspiradora: Monastir y Salónica

Hace algunos años nuestra comunidad comenzó a organizar viajes con contenido histórico y cultural. Primero fue Polonia, luego Sefarad y, recientemente, Monastir y Salónica. Hace unas semanas tuve la oportunidad de participar en esta última travesía junto a un grupo de 47 personas, muchas de ellas descendientes de familias originarias de esa región.Antes de partir recibimos una preparación que nos permitió comprender mejor la vida judía en estas ciudades y la magnitud de una Shoá mucho menos conocida que la ocurrida en Europa Central. Ya en terreno, las cifras cobraron vida: en Salónica, donde los judíos representaban cerca del 60% de la población, sobrevivió apenas el 2%; en Monastir, ninguno de los 3.276 deportados regresó.Lo que más me impactó no fueron los números, sino los silencios. Sinagogas vacías, libros, Sifrei Torá y objetos que aún permanecen como testigos mudos de comunidades que alguna vez fueron vibrantes. En Salónica sobrevivió una sola de las 60 sinagogas que existían; en Monastir no quedó ninguna.Para mí, el momento más emotivo fue recorrer las calles donde nacieron mis padres y mis abuelos. Escuchar durante años sus historias en ladino y luego caminar por esos mismos lugares fue una experiencia difícil de describir. Por momentos sentí que el tiempo se había detenido.También me impresionó el abandono de antiguos cementerios judíos, especialmente el de Monastir, fundado en 1497. Sin una comunidad que los cuide, estos lugares corren el riesgo de desaparecer. Esto me llevó a pensar en Temuco, ciudad que acogió a cerca de mil inmigrantes provenientes de Monastir (un tercio de los deportados en 1943) y donde se levantó la primera sinagoga de Chile, un lugar donde solo quedan algunas decenas de judíos que luchan por preservar y cuidar este legado para las futuras generaciones.Regresé con una mezcla de tristeza, orgullo y gratitud. Tristeza por todo lo que se perdió, orgullo por la riqueza de la vida judía que floreció en estas tierras y gratitud por haber podido conectar con una parte tan importante de mi historia familiar. Fue sin duda, una travesía inspiradora.

publicado 26 Junio 2026

Mundial de Fútbol y el recuerdo de la Shoá: "No Fue un Juego": El fútbol como espejo de la tragedia

Cada cuatro años, la Copa Mundial de Fútbol paraliza al planeta. Es una fiesta de banderas y hermandad ajena a los dolores del mundo. Sin embargo, el deporte nunca es neutral; está indisolublemente ligado al devenir de la humanidad, y el fútbol tiene una memoria oculta que no debe ser olvidada.Bajo esta premisa la muestra "No Fue un Juego: el fútbol durante el Holocausto", presentada por el Museo Judío de Chile en el Centro Cultural Carabineros hasta el próximo 26 de julio, recuerda -precisamente cuando todas las miradas se dirigen al Mundial de Fútbol- que la exclusión, los prejuicios y el antisemitismo lograron permear este deporte de las formas más inimaginables.Una investigación de alcance internacionalIdeada por el periodista argentino Leonardo Albajari, la muestra revela la perversa utilización del deporte como una eficaz herramienta de propaganda nazi, y por otro lado, revela que el fútbol fue un espacio de resistencia espiritual a la vez que una dramática cuestión de vida o muerte.La propuesta cuenta con un indiscutible valor educativo que ha sido reconocido y premiado internacionalmente.El camino de la segregación: De las canchas a la exclusiónUno de los hitos documentados en la muestra aborda la velocidad con la que el nazismo contaminó el tejido deportivo germano. Corría el año 1933 cuando, mediante la tristemente célebre Declaración de Stuttgart, los principales clubes alemanes decidieron, por iniciativa propia y antes de que las leyes del Estado los obligaran formalmente, excluir a todos sus jugadores, entrenadores y comisiones directivas de origen judío.La población judía solo podría practicar este deporte dentro de sus propios clubes comunitarios y ligas segregadas, como la Maccabi o la Schild. Este último bastión de identidad deportiva sirvió como refugio frente a la hostilidad exterior, hasta que en 1938 las autoridades del Tercer Reich prohibieron definitivamente cualquier tipo de actividad deportiva judía, completando el ciclo de aislamiento social previo a las deportaciones masivas.La frágil línea de la supervivencia en los camposQuizás el aspecto más estremecedor del proyecto de Albajari radica en retratar el fútbol en las fronteras de la muerte. En campos de concentración y exterminio como Auschwitz, existieron campos de juego improvisados o deliberadamente construidos a escasos metros de las cámaras de gas y los crematorios, donde los oficiales de las SS obligaban a los prisioneros a disputar partidos para su propio entretenimiento dominical.En ese entorno, las habilidades con el balón trazaban una frontera invisible pero real entre la vida y la ejecución inmediata. Un guardameta ágil o un delantero habilidoso que lograba impresionar a los guardias podía conseguir pequeñas raciones extra de sopa, un trozo de pan adicional o ser reubicado en trabajos menos desgastantes. Aquellos minutos ganados en el campo de juego no eran deporte; eran una tragedia de resistencia física y mental donde el balón se transformaba en una herramienta para intentar sobrevivir.Un llamado al presenteEn momentos donde los discursos de odio, el racismo y la xenofobia reaparecen con fuerza inusitada, "No Fue un Juego" propone mirar el pasado no solo con dolor, sino como una advertencia para el presente. Nos insta a cuidar el deporte como un espacio sagrado de inclusión, resiliencia e identidad.Porque recordar lo ocurrido durante la Shoá a través del fútbol nos enseña que el deporte nunca está verdaderamente aislado de los peligros del extremismo. La exposición alienta a combatir los prejuicios tanto dentro como fuera de la cancha, recordándonos que, incluso en sus momentos más oscuros, el fútbol fue muchísimo más que un juego.