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Dos expertos comunitarios en la comisión para la vacuna COVID19

A toda máquina trabaja el Comité Científico Asesor para la Estrategia Nacional de Vacunas COVID19, creado por el Gobierno de Chile y liderado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que tiene como tarea investigar, analizar y recomendar cuales vacunas contra el Corona Virus serán ensayadas en Chile. Luego, la decisión de cual vacuna será adquirida y distribuida para aplicar a la población del país, lo define finalmente el Ministerio de Salud basándose obviamente en las recomendaciones de este comité. Tal como se señala en el sitio web del ministerio, este comité responde a la estrategia que “busca garantizar el suministro oportuno y equitativo de una vacuna segura y efectiva para el COVID19 mediante la colaboración internacional en ensayos clínicos, gracias al talento, la capacidad y experiencia de nuestra comunidad científica en la realización de este tipo de pruebas”. Pero, ¿cómo está trabajando este comité? ¿Qué vacunas están evaluando y qué características son las que se buscan en ellas? ¿Y cuáles son las etapas que debe cumplir el análisis que realizan, hasta llegar a la vacunación masiva contra el COVID19 en Chile? Conversamos con dos de los expertos que integran esta comisión -que además son renombrados investigadores y profesionales comunitarios- el Doctor en Bioquímica Mario Rosemblatt, y el Ingeniero y MBA David Farcas, sobre su labor y expectativas respecto de este proceso. “Lo que interesa evaluar es la capacidad de estas vacunas de generar memoria inmunológica, lo que es muy importante” El Doctor Mario Rosemblatt es Bioquímico de la Universidad de Chile, PhD en Wayne State University y Post Doctorado de la Universidad de Harvard. Trabaja en esta especialidad desde 1972, específicamente en el área de la inmunología. Es fundador y Director Ejecutivo de la Fundación Ciencia y Vida, y profesor de inmunología de la Universidad de Chile y de la Universidad San Sebastián. ¿En qué momento y en qué contexto lo contactaron para sumarse a la comisión que está investigando las vacunas para el COVID19? -Eso es para mí un enigma, pero en algún momento me llamó el Ministro de Ciencias, Andrés Couve, a quien conozco hace muchos años porque somos colegas, trabajamos en un área similar, él también es biólogo. Me contactó para pedirme que pasara a formar parte de este comité y yo acepté con mucho gusto. Eso fue a principios de junio, aproximadamente. ¿Cuál fue la misión que le encomendó el ministro al integrarse a este comité? -La misión del comité, no es la mía personal, es revisar las distintas opciones de vacunas que hay en estos momentos en oferta para que Chile pueda acceder, analizarlas desde el punto de vista científico técnico e informar al Gobierno acerca de lo que este comité piensa que serían las opciones de vacunas para la población. Este es un comité interministerial, presidido por el Presidente de la República, donde están el Ministerio de Ciencias, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Relaciones Exteriores. Entonces, nosotros les vamos a entregar -todavía no hemos llegado a ninguna conclusión, estamos en el período de estudio pero vamos avanzando rápidamente- los resultados de lo que nosotros creemos son las mejores opciones de vacunas para este virus. Han circulado informaciones que dan cuenta de que ya va a comenzar una fase de prueba de una vacuna. -Sí, pero eso no pasó por el comité, pasó indirectamente si tú quieres, lo hemos conversado y discutido, pero este es un convenio que firmó la Pontificia Universidad Católica, PUC, con la empresa China Sinovac, para probar la vacuna que ellos están produciendo. ¿Cuál ha sido la metodología de trabajo del comité? ¿Cómo, por ejemplo, han seleccionado las vacunas de las que han investigado y qué características han tenido en consideración? -Bueno, hay mucha información a nivel de las revistas científicas acerca de las distintas vacunas que se están desarrollando en el mundo, algunas han llegado a los períodos más avanzados de ensayo. De manera que uno se informa más que nada a través de la literatura científica, y posteriormente se hace contacto con los directivos de las distintas empresas que están desarrollando las vacunas, ya sea directamente a través de integrantes de este comité o a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, de los embajadores, quienes en muchos casos han hecho gestiones directas para poner en contacto a los desarrolladores de vacunas con nuestro comité. Y nos juntamos con ellos, a través de Zoom, todas las semanas tenemos dos, tres reuniones con distintas empresas que están desarrollando vacunas, y nos cuentan en qué están, cómo se está avanzando con el desarrollo, si hay que entregar más información se firma un convenio de confidencialidad entre nuestro consejo y la empresa, de manera de tener la información científica a mano para poder tomar decisiones. Son muchas las empresas con las que hemos conversado, pero estamos conversando que -por las capacidades que tiene Chile- si vamos a evaluar algunas vacunas, van a ser unas tres o cuatro. Hay que pensar que cada ensayo de Fase Tres de la vacuna, con voluntarios, necesita alrededor de tres mil personas y toda una infraestructura hospitalaria, vacunatorios, enfermeras, en fin, y no tenemos la capacidad para más que eso. Algunas vacunas no vamos a tener que ensayarlas, se están ensayando en Inglaterra y Brasil, y algunas empresas norteamericanas están ensayando en Estados Unidos, y esos resultados van a ser comunicados en la literatura científica, entonces vamos a tener información de cómo han resultado los ensayos. ¿Qué es lo que se evalúa de la vacuna en la fase de ensayo? -Lo que se evalúa es la efectividad de la vacuna de poder producir anticuerpos contra el virus, que los anticuerpos neutralicen al virus y que además se produzca inmunidad celular. Los voluntarios van a ser evaluados por aproximadamente un año, entonces -en todo ese tiempo- lo que interesa evaluar es la capacidad de estas vacunas de generar memoria inmunológica, lo que es muy importante. ¿A qué se refiere con memoria inmunológica? -El sistema inmune tiene memoria, esta memoria consiste en que -cuando nos encontramos con un patógeno o cuando nos vacunan- el sistema inmune reconoce al patógeno, no solo se generan células que van a ir a eliminar el patógeno pero también se generan células que recuerdan al patógeno durante un largo tiempo, algunas durante toda la vida. Por ejemplo, la vacuna contra el sarampión se usa una vez y quedas protegido para toda la vida. Lo mismo la vacuna contra la tuberculosis. Y eso sucede porque hay células que recuerdan al patógeno y cuando se encuentran con él por segunda vez, reaccionan rápidamente y lo eliminan. ¿Qué viene después de la fase tres, si alguna de la vacuna tiene buenos resultados? -Si la vacuna resulta efectiva y no tiene efectos secundarios, se empieza a vacunar a la gente, se empieza a inmunizar a las poblaciones más vulnerables, partiendo por el personal de salud -que son los que están más expuestos- y luego los adultos mayores y personas que tienen alguna condición de salud que puede agravarse con el virus, como obesidad, hipertensión o diabetes. No se necesita llegar al universo total de la población, por ejemplo en el caso de la vacuna china se están garantizando 10 millones de dosis. Si tú vacunas a esa cantidad de personas, vas a tener la inmunidad de rebaño, que hace que como hay una población que está inmune, es más difícil para el virus poder actuar, y si alguien se infecta, probablemente las personas que están alrededor estén inmunes. ¿Cómo ha sido la experiencia de participar en este comité, en términos profesionales y personales? -Primero que todo, he tenido oportunidad de conocer nuevos colegas y he aprendido montones sobre cómo funciona el mundo de las vacunas, que no era mi expertise, yo he trabajado toda mi vida haciendo investigación en inmunología más básica, más fundamental, acerca de cómo funciona el sistema inmune. Me ha servido más que nada como una experiencia y un aprendizaje, conocer a estos colegas y ver como funciona el mundo de las vacunas. “La meta es muy pragmática: que tengamos vacuna para todos los chilenos” El padre de David Farcas fundó, a fines de los años ’70 y junto a tres socios, la empresa Centrovet, siendo Químico Farmacéutico y Bioquímico. David, por su parte, es Ingeniero Industrial y estudió negocios. “Un perfil poco común en la industria de salud”, según comenta. “Nosotros creamos una empresa farmacéutica dedicada a la salud animal y, aproximadamente, en el 2005, hicimos una apuesta muy importante: hacer que la investigación y desarrollo (I&D) fuera el corazón de la empresa, no un departamento. Eso nos permitió -después de mucho tiempo y varios fracasos- pasar a ser uno de los principales proveedores de fármacos y vacunas para salmones, aves y cerdos en el país. Hoy, en Centrovet trabajan en total 400 personales, 60 de los cuales trabajan en I&D, y competimos con las principales empresas farmacéuticas mundiales”. ¿Cómo te contactaron para ser parte del Comité de Asesores Científicos para la búsqueda de una vacuna COVID19? -Me llamó el ministro Andrés Couve porque un amigo en común le comentó que nosotros éramos de los qué más experiencia práctica podríamos tener en el negocio de vacunas. En Chile hay muy buenos laboratorios que producen fármacos, pero somos muy pocos los que estamos en el negocio de las vacunas. ¿Cuál es la labor de este comité y en qué ha consistido tu participación en específico? -La tarea es identificar y evaluar opciones promisorias de vacunas en desarrollo a nivel internacional, y establecer alianzas para realizar ensayos clínicos en Chile, y al mismo tiempo lograr condiciones de suministro preferente en las vacunas para el país. El Comité de Vacunas COVID19 es un órgano asesor de los ministerios de Ciencias y Salud, no tomamos decisiones. El equipo está formado por los principales investigadores en vacunas a nivel nacional, y mi rol principal ha sido de coordinador de la agenda de trabajo. Además, trato de traer pragmatismo a las conversaciones, con la idea que las transformarlas lo más rápido posible potenciales acuerdos y en planes de acción. La meta es muy pragmática: que tengamos vacuna para todos los chilenos. Según se lee en la prensa, ya se hizo una selección de vacunas a probar, ¿bajo qué criterios se hizo esta elección? -Los criterios son muy pragmáticos, de priorización, con un énfasis en los aspectos técnicos. Primero, que sea segura y efectiva; para eso vemos la información de quien la produce, qué tipo de vacuna es, cual fue la tecnología usada, quien la produce, y los resultados de los estudios que han hecho de la vacuna candidato. También es muy importante entender qué gana nuestro país y nuestra población, y -lo que más le importa a las personas- cuándo estarán las dosis, en qué plazos y con qué costos. Queremos tener, idealmente, cuatro muy buenas vacunas para los chilenos. ¿Qué tan optimista eres respecto de que se pueda encontrar una vacuna efectiva contra este virus? Y si se encuentra, ¿cuál es el protocolo que se va a seguir desde el hallazgo hasta que se pueda usar en la población en Chile? -Esa es la mejor pregunta. Yo personalmente soy muy optimista en todo en mi vida. Hay que entender que, en general, una vacuna demora cinco años en ser desarrollada, y muchas veces los desarrollos se caen. La tasa de éxito es más o menos 20%, o sea 1 de cada 5 vacunas que se desarrollan tiene éxito. Es protocolo es lograr demostrar que sean seguras y efectivas para prevenir las infecciones COVID. La primera etapa va a ser buscar voluntarios entre los trabajadores de la salud, y la prueba debería demorar en su primera etapa seis meses. Soy optimista, y estamos trabajando con mucha presión para que nos vaya bien. Es posible que nos demoremos más, pero vamos a logarlo.

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Recordando a nuestro querido Yaacov Hasson, Z.L.

El pasado 24 de julio se cumplieron 30 años de un trágico y terrible acontecimiento. Luego de su habitual jornada de trabajo como representante de la Anti-Defamation League para el Cono Sur, en Lima, Perú, Yaacov Hasson, Z.L., a pocos metros de su casa, fue sorprendido por un violento acto antisemita que cambiaría el curso de su vida y la de sus seres queridos. Luego de un lento y complejo proceso de rehabilitación, arribó a Chile junto a su querida esposa Raquel, para continuar construyendo un legado de valores humanos, de memoria y judaísmo desde la presidencia de la comunidad judía y otras instancias comunitarias, convirtiendo aquel trágico episodio en un aliciente de compromiso y valor hasta el día de su partida, en abril de 2000. Por ello, hoy, cuando observamos brotes y actos antisemitas que vulneran y amenazan las vidas de nuestros hermanos judíos en Israel y el mundo entero, resulta imprescindible destacar la resiliencia, el coraje y la congruencia de líderes como Yaacov, que nos convoquen, que nos inspiren y que nos permitan entender, tal y como señaló en sus últimas palabras al término de su gestión, que “un judaísmo sin mensajeros no tiene futuro” i y que nadie puede ni debe sustraerse de esta labor. Porque, en definitiva, “hay, no olvidemos, la conciencia que podemos hacer muchas cosas más, porque creemos que son muchas cosas más las imposibles” ii. Hoy, en recuerdo de aquel episodio y sus secuelas y de una vida virtuosa dedicada al judaísmo y a Israel, queremos rendir un tributo a nuestro querido Yaacov, contar su historia de compromiso comunitario y, con su ejemplo, inspirar a las nuevas generaciones de jóvenes judíos a consolidar su fe, su tradición y su fuerza moral - hija de la justicia y de nuestras conciencias iii - en un mundo que progresivamente se repliega en sus fronteras, afligido y desconcertado ante este nuevo escenario de fragilidad compartida. Te fuiste, descendiendo en la planicie, con coraje en las ideas, con gaviotas que se alejan, con un alba inesperado, que nos espera más allá iv. Con ese haz de esperanza, hoy, simplemente queremos decirte gracias. Gracias por tu legado, por tu fe y, sobre todo, por tu compromiso con el pueblo judío, sus raíces, sus frutos y sus flores. Yehi Zijrono Li Brajá. ______________________ i Informe de gestión comunitaria. Yaacov Hasson z´l´, abril, 2000, p. 1. ii Ibíd., p. 27. iii Ibíd., p. 27. iv Extracto del poema “Adios”, del libro “Canto a mi Prójimo”. Yaacov Hasson z´l´, 1985, Lima, Perú

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Comunicado

Queridos socios en particular y Comunidad en general, Qué duda cabe de que estamos viviendo momentos difíciles, de incertidumbre y -por qué no decirlo- en ocasiones de desesperación. Sabemos cuándo comenzó esta tragedia de la pandemia, pero ni el más experto en la materia puede predecir cuándo terminará. Vemos rebrotes en diferentes países del mundo y observamos con preocupación el actuar en nuestro país, es un sinfín de inquietudes sin respuestas certeras por ahora. De lo que sí estamos seguros, es que estamos más cerca que nunca de ustedes: nuestra Comunidad ha liderado el contacto virtual de diferentes maneras para acogerlos, contenerlos, dales esperanza y fe. Comunidad es estar juntos a cada momento, sea cual sea el medio. Es estar juntos en los momentos de celebración, en los momentos de enfermedad y en los momentos de dolor ante pérdidas importantes. Sin duda alguna añoramos el vernos y abrazarnos; extrañamos compartir una mesa de Shabat con la familia y amigos; el rezar todos juntos, en nuestra sinagoga, al parecer aún está lejano. Pero debemos seguir siendo Comunidad. Nuestro pueblo sí que sabe de tragedias, sí que sabe de peregrinajes, y siempre se ha mantenido unido, como una sola Comunidad. Se nos acerca la fecha más importante en nuestro judaísmo, los Iamim Noraim, y una vez más estaremos todos juntos. Nada y nadie nos podrá separar. De la manera que sea, pero estaremos todos juntos, sorteando una vez más todos los obstáculos que el pueblo judío ha debido sortear una y otra vez. Participaremos de las tefilot, de los mensajes enriquecedores de nuestros rabinos, que reconfortan el alma, y estoy cierto que -al terminar- saldremos con nuestro corazón erguido, una vez más, sabiendo que estaremos todos juntos como Comunidad. Nuestra Comunidad lidera diversas campañas de ayuda social, tanto internas como externas, y en estos momentos de aflicción, hemos redoblado nuestros esfuerzos para ir en ayuda de los más necesitados. Queridos amigos, los invito a participar y a contribuir más que nunca en estos Iamim Noraim tan especiales, tan distintos. Nadie sobra, muy por el contrario: queremos ser más almas que nunca juntas, vibrando intensamente nuestra fecha más importante, de la manera que sea, pero siempre juntos. Miguel Infeld Presidente Círculo Israelita de Santiago Para mayor información de Iamim Noraim: +5622-2405000, poly@cis.cl

Traducciones

Siempre le pasaba lo mismo. Cuando alguien traducía uno de sus poemas a una lengua extranjera (al menos, de las que él conocía), sus propios versos le sonaban mejor que en el original. Por eso no le sorprendió que la versión francesa de su poema «El tiempo y la campana» le pareciera estupenda, grácil, sustanciosa. Dos años más tarde, un traductor italiano, que no sabía español, tradujo aquella versión francesa, y aunque él nunca había sido partidario de las versiones indirectas (no olvidaba, sin embargo, que muchos años atrás había conocido a través de ellas a Tolstoy, Dostoievsky y también a Confucio), disfrutó grandemente de su poema in italico modo. Transcurrieron otros tres años y un traductor inglés, que, como la mayoría de los traductores ingleses, no sabía español, se basó en la versión italiana, basada a su vez en la versión francesa. Pese a tan lejano origen, fue la que mayor placer le produjo al primigenio autor hispanoparlante. Solo le asombró un poco (en realidad, lo atribuyó a una errata de tantas) que esta nueva versión indirecta se titulara Burnt Norton y que el nombre del presunto autor fuera un tal T. S. Eliot. Sin embargo, le gustó tanto que decidió encargarse personalmente de traducirla al español.

¡Ninguna! Hojas con sabor a cola

Planta un poco de Artemisia arbotanum —también conocida como la “planta cola”— en el jardín y ya no tendrás necesidad de volver a comprar bebidas gaseosas con sabor a cola. Todo lo que tienes que hacer es arrancar unas hojas para darle sabor a bebidas frías y calientes o a ensaladas, guisos y papas fritas. La planta es una de las 250 variedades de hierbas para la cocina que exporta la firma Hishtil Nurseries, con oficinas y viveros en el centro de Israel, para su venta en supermercados y tiendas de artículos de jardinería y de bricolaje en Europa Occidental y Norteamérica. “Siempre buscamos variedades especiales por todo el mundo para darle otros sabores y aspecto al jardín y la cocina”, afirmó Ofir Elasar, director de marketing y ventas de Hishtil. De la misma familia del estragón, la planta fue descubierta por un herborista en Alemania y sólo se vendía como producto especializado. Hishtil la importó y aplicó su experiencia agronómica para cultivarla para el mercado global hace unos tres años. Y ahora es el principal vendedor. Eyal Inbar, director de exportaciones, le dijo a ISRAEL21c que la compañía vendió ya miles de plantines en todo el mundo. La planta de la cola crece bien en huertas urbanas. Cortesía de Hishtil. La planta Artemisia arbotanum crece bien en huertas urbanas. Foto: cortesía de Hishtil. “La vendemos más en el exterior que en Israel porque es bastante conocida en Europa. La demanda fue alta desde el primer día”, reveló el ejecutivo. La planta crece bien en cualquier tipo de jardín, incluyendo huertas urbanas, y tiene sabor y fragancia similares a la cola con una pequeña nota de anís.

Aumentarán los ataques cibernéticos a causa del COVID-19

Tamir Pardo advirtió que cualquier empresa que encuentre una vacuna se convertirá en blanco de ataques cibernéticos por parte de actores estatales y competidores comerciales. “El brote de coronavirus es una crisis a escala mundial en tres frentes: médico, social y financiero”, dijo el ex jefe del Mossad y actual presidente de XM Cyber Ltd., Tamir Pardo, en una entrevista con el periodista Meir Orbach, de Calcalist. “Alcanza con presenciar las manifestaciones que se están llevando a cabo aquí, en Belgrado y en muchos otros lugares del mundo para darse cuenta de que las personas están en una situación desesperada.” Las crisis de esta magnitud pueden terminar en guerras, ya sean reales o económicas, y revoluciones dentro de los países que conducen al cambio de régimen. Este no es un período simple y sólo estamos al comienzo del camino, añadió. “No creo que los países tengan los recursos para entrar en guerras completas, especialmente porque existen soluciones mucho más baratas. La ciberguerra es mucho más efectiva en estos días, a menos que la ocupación del territorio sea el objetivo final”, señaló el ex jefe de la famosa agencia de espionaje de Israel, describiendo los ciberataques como una” herramienta fantástica” si el objetivo es perturbar las economías u obtener recursos.

Inevitable que explosión de Beirut generara teorías conspiratorias que incitan al odio

“Era inevitable que la trágica explosión de nitrato de amonio en Beirut preparara el escenario para las teorías de conspiración, que generalmente emanan de extremistas de fake news o conocida incitación al odio”, declaró el Dr. Shimon Samuels, Director de Relaciones Internacionales del Centro Simón Wiesenthal, ante la tragedia ocurrida en la capital de Líbano. El Dr. Samuels denunció a un comentarista político británico por sus mensajes en contra del Estado de Israel. Aaron Bastani, anteriormente Aaron Peters por el apellido de soltera de su madre, cambió a su apellido paterno de origen iraní, al tener presuntamente una abuela judía. Bastani era un partidario de Jeremy Corbyn y presionó para que el Partido Laborista rechazara la definición de antisemitismo de la IHRA (Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto). Por tanto, el Partido aceptó sólo una versión truncada. En algunos de sus mensajes más recientes en Twitter, dijo: -14 de febrero de 2020: “La fundación de Israel tuvo lugar en el contexto del racismo”, añadiendo en otra declaración: “Israel se fundó de hecho sobre el racismo, las masacres y el desplazamiento internacional de todo un pueblo…” -28 de junio de 2020: “Israel ha ocupado tres de sus países vecinos en las últimas décadas…” -El último (aparentemente eliminado a toda prisa): “Arma termobárica. Solo una Fuerza Aérea los usa así”. “Sería bueno considerar que se refería a Irán, para que Teherán atribuya indirectamente la culpa a Israel”, sugirió Samuels. “Un ‘teórico de la conspiración’ recordaría la revelación del British Telegraph de que ‘terroristas vinculados a Irán (es decir, Hezbolá) fueron capturados almacenando toneladas de materiales explosivos en las afueras de Londres en una fábrica secreta de bombas británica”. En una edición posterior, los “materiales explosivos” se identificaron como “nitrato de amonio”.

Israel probará una posible vacuna contra el coronavirus en humanos

Israel comenzará a probar una posible vacuna contra la COVID19 en humanos a partir de octubre, anunció hoy el ministro israelí de Defensa, Benny Gantz. El Instituto de Israel para la Investigación Biotecnológica, dependiente del Ministerio de Defensa, iniciará los tests con seres humanos en unos dos meses, lo que podría suponer la fase final para elaborar un potencial antídoto contra el coronavirus. “El producto está a mano”, dijo Shmuel Shapira, director general del instituto, que trabaja desde hace meses en el desarrollo de la vacuna, la cual aún debe pasar procedimientos regulatorios y los ensayos en humanos, pero aseguró que se va por el buen camino. Las pruebas se harán en coordinación con el Ministerio de Salud, “según todos los procesos requeridos” en seguridad médica, agregó Gantz, que hoy visitó el centro de investigación para conocer los últimos avances, y concretó que todo se pondrá en marcha tras el período de festividades judías que acaba a mediados de octubre. El pasado junio el centro probó con éxito la vacuna en roedores, una etapa preliminar clave para su desarrollo que puede seguir con otros animales y, por último, pasar a la experimentación con humanos, un paso final para comprobar la efectividad y posibles efectos secundarios de la vacunación. El instituto, igual que otros centros científicos israelíes y de todo el mundo, trabaja contrarreloj para hallar algún antídoto contra la COVID-19 desde el inicio de la pandemia. Todo ello se produce mientras Israel sigue en una fuerte segunda ola de coronavirus y en una situación económica frágil, lo que ha hecho crecer el malestar popular contra la gestión gubernamental.

Vacuna contra COVID19 es eficaz en animales

El Instituto Israelí de Investigación Biológica (IIBR, por sus siglas en inglés) aparentemente ha probado que su vacuna es eficaz en no humanos, según una filtración a una cadena de televisión israelí. El laboratorio, dependiente de la Oficina del Primer Ministro y conocido por su secretismo, parece haber progresado en la consecución de una vacuna contra el coronavirus, pero se desconoce si lo será también en humanos, según informó el noticiero del canal 12. El informativo decía que la vacuna en proceso de pruebas ha sido experimentada en animales con un 100% de éxito y la equiparaba con la que se está elaborando en Estados Unidos por la compañía biotecnológica Moderna. El informe también decía que, al contrario que otros protocolos internacionales, la vacuna israelí, cuando esté lista, será usada primero con ciudadanos del país y después exportada. Los científicos del laboratorio esperan que proteja de la enfermedad con una sola dosis. Y si bien no han comenzado las pruebas con humanos, el IIBR ya se está preparando para fabricar de 10 a 15 millones de dosis. Avances anteriores No es la primera vez que los avances de este laboratorio son filtrados a la prensa desde el comienzo de la pandemia en Israel, a mediados de marzo, y, con ellos, las advertencias del Ministerio de Defensa de controlar las expectativas. El mes pasado el IIBR anunció éxito en las pruebas de la vacuna con roedores y también ha dicho que espera tener la vacuna terminada en un año o antes. Ese estudio se publicó en en el sitio bioRxiv y decía que los resultados en hamsters era “una rápida y potente neutralización de los anticuerpos contra SARS-CoV-2”, el virus que causa el coronavirus. En el mes de mayo el mismo instituto confirmó haber aislado el anticuerpo que se cree que puede ser utilizado para desarrollar tratamientos contra el virus, no una vacuna, sino medicamentos para quien ya haya contraído la enfermedad.

The People v. O.J. Simpson

Ryan Murphy es un creador de contenido audiovisual tan prolífico como irregular. Lo defino en esos términos y no como “cineasta” o “guionista”, ya que ha oficiado de productor, guionista y director, tanto en películas como en series. Y uso esos adjetivos porque ha creado tantas de éstas que, evidentemente, no todas pueden ser igual de buenas (menos cuando las alarga tanto). Dentro de su trabajo en series para la televisión (o plataformas de streaming) se cuentan Nip/Tuck y Glee, además de las recientes Hollywood y The Politician, ambas disponibles en Netflix. La recomendación de esta semana también está en Netflix y se basa en una historia real, algo que se conecta con estos tiempos convulsos en los que vivimos, con una realidad que parece estar narrándose con los códigos propios de las series. Incluso, hay quienes dicen (haciendo una broma que no deja de tener sentido) que la última temporada de “Chile” terminó con el Congreso aprobando el retiro del 10%, dándole el segundo golpe de gracia a la dictadura (siendo el primero el acuerdo para el plebiscito); y que la nueva temporada está empezando ahora, con el resurgimiento del conflicto en la Araucanía. El caso de OJ Simpson remeció Estados Unidos a mediados de los noventas. Una estrella del fútbol americano estaba siendo acusada de haber asesinado a su esposa y un presunto amante y, al verse acorralado, en lugar de entregarse decide huir, protagonizando una persecución en auto que fue televisada y transmitida en vivo y en directo. El caso adquirió aun mayor notoriedad por el prestigio del grupo de abogados que contrató Simpson; porque la fiscalía cometió errores que, hasta la fecha, son recordados y ridiculizados, y, especialmente, porque fue un caso en que el componente social pesó tanto o más que el análisis jurídico y que la evidencia fáctica, patentizando la polarización que existe en la sociedad estadounidense en materias raciales, algo que sigue resonando hasta estos días. “The People v. O.J. Simpson: American Crime Story” cuenta todo esto con especial detalle y está estructurada como un courtroom drama, incorporando las particularidades del sistema penal estadounidense a la historia, incluido el rol crucial que desempeñó el jurado y su conformación. El caso de O.J. Simpson ocupa la primera temporada, de 10 capítulos, de la serie antológica “American Crime Story”. Cada temporada relata un crimen distinto que remeció a Estados Unidos y, hasta el momento, sólo se han estrenado dos (la segunda, centrada en el asesinato de Gianni Versace, es excesivamente sádica y demasiado sórdida para mi gusto). El elenco es de lujo (John Travolta, David Shwimmer, Sarah Paulson, Courtney B. Vance, entre otros) y, a título personal, mi única crítica sería que el personaje de O.J. Simpson (interpretado por Cuba Gooding Jr.) es bastante menos carismático y encantador que su homólogo real. Esa gracia que tenía O.J. Simpson, esa sonrisa perfecta, que dificultaba aún más imaginarlo siendo capaz de cometer una atrocidad como la que se le imputaba, coronaba todos los elementos, matices y contradicciones que configuraron el que es, quizás, el caso penal más emblemático del siglo XX.

El Líbano también está hundido en la corrupción y en la división; fuimos advertidos

La explosión en Beirut puede convertirse en un símbolo de la desintegración final del tejido social y la falta de gobernanza Israel no es el Líbano, pero las similitudes no pueden ser ignoradas. La gran explosión que sacudió al Líbano ayer (martes) no se sintió en Israel, y sin embargo, me sentí muy sacudida cuando vi las imágenes del apocalíptico Beirut. Dos veces visité esa ciudad como periodista de asuntos árabes del Canal 9. Dos veces me sorprendió su belleza y glamour. Caminé por sus hermosos barrios que fueron restaurados notablemente con precisión después de la Guerra Civil y reflexioné sobre el trágico destino de esta brillante capital, que siempre está a un paso del próximo desastre. Nadie puede esperar que suceda una tragedia de una magnitud similar a la que aconteció en el puerto de Beirut, y sin embargo, si tuviera que nombrar una capital árabe donde podría ocurrir esto, mencionaría a Beirut sin dudarlo. Las ruinas de la Guerra Civil y los bombardeos israelíes todavía eran visibles en todas partes cuando visité el país en 2005 para cubrir el asesinato de Rafik al-Hariri, el primer ministro que fue asesinado por Hezbollah cuando su convoy pasó por el centro de la ciudad. Incluso en aquella oportunidad se abrió un gran pozo en el suelo y los vidrios de los edificios en un radio de kilómetros volaron por la fuerza de la explosión. 20 personas fueron asesinadas además de Hariri. Un año después, cuando estalló la Segunda Guerra del Líbano, los hermosos edificios de estilo colonial francés restaurados por el fallecido primer ministro volvieron a temblar por los bombardeos. Al igual que el fénix, Beirut siempre se levantaba de los escombros después de hundirse en el polvo. Continuó bailando y regocijándose a pesar de los severos ataques terroristas, e incluso en medio de la crisis en 2008, cuando Hezbollah casi conquistó la ciudad. Muchos libaneses todavía creían que Beirut sería capaz de mantener las apariencias a pesar de que otros se fueron del país, renunciando a la antigua patria que los asfixió y los decepcionó. ¿Cómo se restaura media ciudad que quedó destruida? Antes, el multimillonario al-Hariri se hizo cargo de los trabajos de construcción sobre las ruinas de Beirut después de la Guerra Civil, recaudó fondos y contribuyó en gran medida en diversos proyectos. Pero como se mencionó, no ha estado vivo durante 15 años y ahora no está claro si habrá alguien con una fortuna que pueda salvar al país de sí mismo. Durante muchos años, una gran crisis de gobernanza ha dado señales en el Líbano. A veces se manifiesta en la incapacidad de elegir un presidente o formar un gobierno y otras en la bancarrota. El Líbano, como el Titanic de Oriente Medio, se ha hundido durante todos estos años en la corrupción y en la inmoralidad que han impedido el crecimiento y la renovación, sufriendo una falta de gobernanza y una división que han polarizado aún más a la sociedad libanesa que, de todos modos, siempre se ha estado dividida. En 2020, el Líbano se declaró oficialmente en bancarrota, y el hambre, así como la angustia económica y social, están creciendo y nadie parece hacerse responsable de la situación. No queda mucho del “estado”, que en el mejor de los casos se puede definir como un estado fallido. Israel se muestra hoy solidario con el Líbano, y esto es muy importante, incluso si, como se espera, el país vecino no acepte la ayuda ofrecida. Pero es igualmente importante que no sólo nos sorprendamos ante los horrores, sino que también intentemos comprender: ¿Por qué se perdió el Líbano? ¿Cuáles fueron los procesos que lo llevaron a la situación actual? Entre los países del Medio Oriente, el Líbano siempre ha sido el más parecido a Israel. Paisajes, comida y alegría de vivir. Cuando caminaba por la playa de Beirut, me pareció como si estuviera por llegar al paseo marítimo de Tel Aviv. Pero también en el lado negativo - de la corrupción, la falta de gobernanza y la tremenda división - hay similitudes entre Israel y el Líbano. Israel, por supuesto, no es el Líbano. Las instituciones aquí son mucho más estables y poderosas que lo que han sido alguna vez en el Líbano. Pero incluso en Israel no se puede ignorar el debilitamiento del sistema de gobierno, la grieta que impide la estabilidad gubernamental y la falta de estrategia que caracterizan el período reciente. No es posible salvar al Líbano que ha experimentado una versión reducida del apocalipsis, pero quizás aún podamos salvarnos a nosotros mismos. *Ksenia Svetlova fue miembro de la Knesset por Hamajané Hatzioní, es investigadora principal en el Instituto de Política y Estrategia del Centro Interdisciplinario Herzliya y directora del Programa de Relaciones Israel-Medio Oriente en el Instituto Mitvim. Esta columna fue publicada el 6 de agosto en Ynet Español.

Traducciones

¡Ninguna! Hojas con sabor a cola

Aumentarán los ataques cibernéticos a causa del COVID-19

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Vacuna contra COVID19 es eficaz en animales

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El Líbano también está hundido en la corrupción y en la división; fuimos advertidos

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Un viaje judaico por el mundo

“Ninguno de los dos y nadie de nuestra familia había pisado, ni siquiera de visita, un motorhome, entonces era mudarnos de una casa en que cada uno tenía su espacio, a algo desconocido, a estar 24/7 juntos, y eso en sí fue un aprendizaje para nuestra familia y para nosotros como padres. Nos enfrentamos a los miedos que nos provocaba esta aventura y tuvimos la fortaleza de dejar los miedos atrás y decir “Bueno, salgamos y hagámoslo”, porque nos podemos quedar toda la vida pensando en nuestros sueños, en las cosas que puedes hacer, y el miedo te puede dejar anclado y nunca realizarlos. Y creemos que la vida es eso, es para disfrutarla y vivir experiencias, porque al fin y al cabo, lo que nos vamos a llevar todos van a ser las experiencias”. Así relata Mariano Juchnowicz -42 años, argentino, profesión actor e instructor de artes marciales- la aventura que desde marzo de 2019 emprendió con su familia, arriba de una casa rodante, o motorhome, con el plan de recorrer todo el continente americano hasta su límite más al Norte. Casado con la chilena Geraldine Chapochnick -36 años, actriz, doula y creadora de contenido digital- y padres, ambos, de cuatro niños -Yehuda (8), Noam (7), Luba (6) y Maor (3)- decidieron dejar lo material, vendieron todo, hicieron un fondo de ahorro y con eso compraron el vehículo que sería su medio de transporte y su casa, y emprendieron el viaje. “Pensamos que lo peor que puede pasar es fracasar, que saliste y tienes que volver. Y bueno, se vuelve. La vida es así”, dice Mariano desde Barranquilla, Colombia, donde están actualmente. Partieron desde Buenos Aires rumbo a Brooklyn, Estados Unidos, con sus hijos en una motorhome, dejando casa, trabajo y todo atrás. ¿Qué los motivó a partir en esta aventura? -Nuestro objetivo inicial en el viaje era llegar hasta Alaska, y Brooklyn era una parada obligada que -de hecho- la queríamos hacer más o menos dentro de estas fechas, a mediados de agosto, porque queríamos llegar a la casa central de Jabad Lubavitch, que se encuentra ahí, en Crowheights, en la casa más conocida como “770, seven seventy”, que es la casa del Rebbe. Estábamos muy entusiasmados con realizar el primer corte de pelo que se le realiza a los niños cuando cumplen tres años, y queríamos hacerlo ahí a nuestro chiquitito, Maor, el más pequeño de todos los viajeros. Era una parada para luego continuar viaje hacia Canadá y Alaska. Pensamos en Alaska, la última punta de América, por ir hasta el punto máximo donde puedas llegar. Es el límite máximo que nos permite llegar la tierra, y es como un manera poética de decir lo que el mismo nombre de nuestro proyecto indica, “Sin fronteras”, la frontera no solamente significa una barrera entre un país y otro, o algo geográfico que nos divide, también puede ser emocional, sicológico o de límites físicos. Entonces, nos propusimos llegar hasta el último límite de nuestras propias fronteras. Esto es una búsqueda, es un viaje de experiencia. ¿Por qué nombraron a su proyecto “Judaísmo sin fronteras”? -Tenemos dos proyectos, “Judaísmo sin fronteras” (en Instagram @judaismosinfronteras) y “Familia sin fronteras” (en Instagram @familiasinfronteras), en el primero narramos el viaje desde el ojo y la perspectivas de nuestra experiencia como familia judía en la ruta, y contamos las diferentes comunidades que visitamos, judíos con los que nos encontramos, festividades que celebramos en diferentes lugares. Es una familia que está en un motorhome comiendo kasher, cuidando Shabat y haciendo Tefilá en un volcán, en una montaña, en una ciudad, en un Beit Hakneset, en un Beit Jabad, en una comunidad, solos. Pasamos Pésaj en Sao Paulo (Brasil), Shavuot en Salta (Argentina), Rosh Hashaná y Iom Kipur en Guayaquil (Ecuador), Purim en Barranquilla (Colombia), y así. Y el otro es un proyecto un poco más abierto, en que narramos el viaje desde el punto de vista de criar viajando y nuestra experiencia como familia en general, qué hacen los chicos, cómo se sienten, qué es viajar con niños, donde paseamos, qué tips de viaje para familias podemos dar, va por ahí. ¿Cómo ha sido la experiencia de vivir un judaísmo sin fronteras? -Hemos tenido oportunidad de pasar un Shabat, por ejemplo, en el Salar de Uyuni, en Bolivia, y se nos sumaron que estaban en otros motorhome, que aceptaron nuestra invitación a compartir nuestra mesa de Shabat. Muchas veces nos encontramos con personas no judías en el viaje, y esto es muy interesante, porque -como judíos- hay un estigma y hay muchos prejuicios respecto de qué es un judío y cómo son. Y este bus de 1959, viajando con esta familia “poco ortodoxa”… Nosotros somos judíos orgullosos, y ese orgullo lo reflejamos con humildad y con alegría y la gente no judía que se cruza con esta nave, y tiene la oportunidad de compartir y conocer a gente judía, se da cuenta de que todos los prejuicios y cosas que ha escuchado alguna vez se caen al piso, y que no son verdad, y eso ha sido muy positivo y enriquecedor para nosotros como familia. Hemos podido descubrir y hacernos amigos no judíos en muchos lugares. ¿Cuál es su plan de ruta? ¿Se vio éste afectado por la pandemia? -Sí, hemos tenido que tomar una pausa y nos hemos reinventado, de alguna manera, realizando actividades por Zoom, charlas y las mismas actividades que hacíamos presencialmente, en las comunidades, cuando viajábamos. Tratamos de continuar nuestro viaje. Nosotros partimos en Argentina, seguimos a Brasil, volvimos y recorrimos Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia. Cada país, la verdad, no ha encantado con su cultura y su gente, y más que un lugar en particular, lo que más hemos disfrutado y lo que más nos ha llenado y enriquecido ha sido la experiencia humana, el reencontrarse con la gente y darse cuenta de que es buena, es solidaria, es generosa, es abierta, que quiere vivir en un mundo de paz, con alegría.

publicado hace 3 días

Pacientes cardíacos no acuden a tiempo al hospital por miedo al coronavirus

Según un nuevo estudio, enfermos del corazón en Israel arriesgan sus vidas durante la pandemia al esperar demasiado tiempo antes de ir al hospital por miedo a contagiarse de COVID19. De acuerdo el cardiólogo Shlomi Matetzky, director de la unidad de cuidados intensivos del Hospital Sheba, a las afueras de Tel Aviv, los pacientes cardíacos tardaron una hora más en llegar a los hospitales entre los meses de marzo y abril de 2020 que entre esos mismos meses el año 2018. Matetzky analizó 1.500 casos de 13 grandes hospitales del país para llegar a esta conclusión. “Mi principal hallazgo es que los pacientes llegan una hora más tarde y esta hora, que he llamado ‘la hora dorada’, es la que importa a la hora de salvar vidas”, explicó el médico. Matetzky insistió en que, durante décadas, han estado pidiendo encarecidamente a los pacientes cardíacos llegar antes, ya que, en ese lapso, es cuando se ven casos de muerte súbita y es en esta hora en la que tienen oportunidad de salvar a los pacientes. “La gente está dudando a la hora de venir a los hospitales y ese es un gran error”, señaló, porque arriesgan a que su corazón esté sometido a más daño y sea más probable que sufra insuficiencia cardíaca. “Entendemos que esto sucede porque se escucha todo el tiempo que hay pacientes de coronavirus en el hospital y tienen miedo”, añadió. “Pero el miedo al coronavirus no implica ser negligentes con la salud”. Muchos médicos israelíes advirtieron que el impacto del virus en el funcionamiento hospitalario seguramente causaría más muertes que la propia pandemia. Los retrasos en la atención, según Matetzky, probablemente hayan afectado a la salud de los pacientes. Dijo el médico que, comparado con 2018, ha habido un 60% de aumento en los pacientes cardíacos que llegaron a situaciones “clínicas sin retorno”, situaciones como la muerte, insuficiencia cardíaca o arritmia ventricular. Sin embargo, su investigación también descubrió que ha habido un 12% más de pacientes con ataque cardíaco llegando a los hospitales israelíes comparado con 2018. Y que la explicación a este aumento es que tiempos de crisis suelen provocar más ataques cardíacos. “Sospecho que los números son mayores, aunque no se han hecho estudios todavía, y que muchos han muerto en casa”, lamentó el médico, quien insistió en que el mensaje es no descuidar la salud ni los chequeos rutinarios por miedo al contagio.

publicado hace 3 días

Nuevos artículos de investigación sobre la comunidad judía de Chile

La organización AMILAT, Asociación Israelí de Investigadores de Judaísmo Latinoamericano, que comenzó sus actividades en Jerusalem hace 45 años, anuncia que ha subido a internet su nuevo sitio: https://amilat.online/. En el mismo se han incluido todos los volúmenes de “Judaica Latinoamericana”, con acceso libre y gratuito a cada uno de sus artículos. La colección Judaica Latinoamericana presenta trabajos científicos de los ámbitos de estudios históricos, sociales y literarios, que fueron presentados en las sesiones sobre América Latina en el Congreso Mundial de Estudios Judaicos realizado en Jerusalem. Estas sesiones se vienen realizando, por iniciativa y con la organización de AMILAT, desde 1984. El estudio y la investigación de la vida judía en Chile están presentes entre los cerca de 200 artículos publicados hasta ahora en los ocho tomos publicados de Judaica Latinoamericana y en el noveno que está en edición. Esta publicación incluye 16 artículos científicos que se refieren a la comunidad judía de Chile. Esta prolífera producción de trabajos de investigación es el resultado del trabajo académico a lo largo de los años de cinco investigadores chilenos y cuatro investigadores israelíes (algunos de origen chileno), entre los cuales se puede mencionar al Dr. Moshé Nes-El Arueste. Z.L, a cuya memoria se dedicó el tomo VIII. Estos trabajos abordan una amplia gama de temas sobre la vida judía en América Latina: Inmigración, Organización comunitaria, Educación judía, Identidad, Sionismo, Estudios de género, Relaciones con el gobierno y con la sociedad no judía, Antisemitismo, Literatura y Creación cultural. En la siguiente entrevista, realizada en la radio israelí en español KAN 11, hay una descripción detallada de las actividades de AMILAT: https://www.kan.org.il/Podcast/item.aspx?pid=17222. Para más información sobre las actividades de Amilat y publicaciones, por favor escribir al correo electrónico amilat.info@gmail.com.

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La primera despachadora de Hatzalah

“Siempre me interesó el área de la salud. Yo era la que curaba heridas desde chica”, dice Elizabeth Guendelman, Arsenalera Quirúrgica, casada, mamá de cinco hijos y parte de la Comunidad de Aish Hatorah y primera despachadora de Hatzalah en Chile. Es parte de organización de primeros auxilios desde su llegada al país, y en esta entrevista nos cuenta cómo ha sido esta experiencia. ¿Desde cuándo eres parte de Hatzalah? -El 2016, Roberto Gorodischer me contó que Shmuel Shajer quería traer Hatzalah a Chile. Me entusiasmé inmediatamente, ¡era mi sueño! Me explicaron que no se iban a tener rescatistas mujeres pero que existía la posibilidad de ser parte de la Central de Despacho (donde se reciben las llamadas y se despacha a los rescatistas). Así comenzamos un periodo de marcha blanca en el que los tres éramos despachadores y ellos dos eran, a la vez, rescatistas, de un total de ocho. ¿Qué trabajo es el que realiza un despachador? ¿Funciona por turnos? ¿Dónde realizas este trabajo físicamente? -Un despachador se encarga de recibir la llamada, categorizarla, tomando los datos del paciente y su ubicación, asegurándonos que la escena es segura para los rescatistas. También debemos determinar el nivel de conciencia de la persona, si es que respira, indagar sobre la posibilidad de contagio COVID19 y enfermedades de base. Además, preguntamos sobre seguros médicos o convenios hospitalarios, si se necesita ambulancia u otros servicios de emergencia. A la vez, podemos dar las primeras indicaciones, como por ejemplo RCP, detención de hemorragias, etc. Hoy somos tres despachadoras activas y una que está con post natal. En general, estamos conectadas 24/7. Cada despachadora trabaja con dos celulares para poder recibir la llamada en uno y despachar con el otro. Trabajamos full en equipo, ya que durante las llamadas tenemos que estar como un pulpo (usando las manos que no tenemos). Nos apoyamos 100% en cada emergencia. Por ahora no existe una central de despacho, cada una atiende desde el lugar en el que se encuentre. A través de nuestra campaña de fundraising (para ampliación del perímetro y capacitación de nuevos rescatistas y despachadoras), el 2 de agosto comenzamos un curso de formación de radio-operadores y telefonistas de emergencia, dictado por el Colegio Americano de Cirujanos. Se incorporaron cinco nuevas despachadoras, y esperamos a 15 nuevos rescatistas. De esta forma, en el futuro podremos llegar a más lugares y tendremos la posibilidad de hacer turnos. ¿Cómo te tuviste que capacitar para realizar este trabajo? -Cuando partí, la base que me dieron los estudios de Arsenalería Quirúrgica fueron fundamentales. De todas maneras, el mayor aprendizaje fue sobre la marcha. El 2018 se incorporaron dos despachadoras, Ivonne B. y Galia R. Este año se incorporó Taly L. De esta forma, Roberto y Shmuel quedaron liberados de la central de despacho y pudieron dedicarse exclusivamente al rescate. La capacitación continua es muy importante para nosotros, por lo que -el 2018- las despachadoras nos incorporamos a el entrenamiento de primeros auxilios que se dictaba en el curso de formación de siete nuevos rescatistas. Luego participamos en “Los primeros siete minutos”, impartida por Maguén Adom Israel (MDA), y distintas capacitaciones de médicos de la comunidad sobre temas actuales, como COVID19 y primeros auxilios psicológicos. También hacemos reuniones en las que revisamos los casos y procedimientos para ir mejorando como equipo, asesorados siempre por nuestro Director Médico. ¿Y cómo ha sido esta experiencia hasta ahora? ¿Cómo te sientes siendo la primera mujer en el rol de despachadora? -La experiencia ha sido increÍble. Por momentos muy intensa y a veces complicada, ya que en muchas ocasiones conocemos al paciente. Es difícil mantenerse al margen emocionalmente, por tratarse de una comunidad tan pequeña. Me siento muy afortunada de haber tenido la posibilidad de integrarme al grupo desde sus comienzos y ser testigo de cómo hemos ido avanzando responsablemente, buscando profesionalizarnos cada día. Es un tremendo orgullo ser parte de Hatzalah, un equipo que trabaja completamente comprometido en ayudar a otros de forma desinteresada, aunque esto implique salir de la casa a cualquier hora, en cualquier situación, ya sea Shabat, reuniones familiares, etc. Haber sido la primera mujer en entrar a un equipo de puros hombres fue un desafío, pero rápidamente me sentí acogida y respetada. Me siento conmovida y entusiasmada por formar parte de algo tan trascendente. Espero que otras mujeres se animen a entregar parte de su tiempo a ayudar a los demás y, por qué no, en un futuro formar el primer equipo femenino de rescatistas en Chile. Quiero aprovechar de agradecer especialmente a Ivonne, Galia y Taly por hacer posible el trabajo de todos los dias; la Central de Despacho funciona gracias al trabajo en equipo, no sólo una persona. Hoy en día en que muchos se enfocan en los aspectos negativos de la sociedad, ser testigo de la entrega, la bondad, el compromiso y el cariño que cada integrante de Hatzalah aporta en cada atención me da esperanzas de que cada uno de nosotros puede ser un agente de cambio y aportar con un granito de arena para hacer un mundo mejor.

publicado hace 10 días

¿Cómo arreglar el mundo?

Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas. Cierto día, su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo de distraer su atención. De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo: «como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie». Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así. Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamaba calmadamente. «Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo». Al principio el padre no creyó en el niño! Pensó que sería imposible que, a su edad hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares. ¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido capaz? De esta manera, el padre preguntó con asombro a su hijo: – Hijito, tú no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lo lograste? Papá, respondió el niño; yo no sabía como era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta los recortes y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era. “Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta la hoja y vi que había arreglado al mundo”.

publicado hace 10 días

The party box, ¡siempre hay razones para celebrar!

Esta semana, en nuestra sección de apoyo a emprendedores comunitarias, queremos invitarles a conocer The Party Box. Porque los datos buenos se comparten... ¡comparte The Party Box con todos tus amigos y conocidos! ¿Cómo funciona The Party Box? Nos contactas... Nos cuentas de tu evento, ya sea personal, familiar, con amigos o empresarial... Nos encargamos de hacerte llegar una propuesta y su presupuesto y juntos terminamos de definir los detalles... Nos envías los datos de tus invitados ya cada uno de ellos le llegará su Party Box a su hogar y los datos para sumarse al evento por mail. Luego, sólo quedará relajarse y esperar el tan ansiado momento y ¡disfrutar al máximo! ¡Así de fácil y entretenido es! Conoce más de The Party Box en sus perfiles de Instagram (@thepartybox_ro) o Facebook (Facebook.com/The-Party-Box-101396744991622).

publicado hace 10 días

Personal branding, herramienta efectiva durante un proceso de selección laboral

Los desafíos para buscar trabajo en esta contingencia sanitaria y económica son grandes, por eso recurrir a técnicas que mejoren la empleabilidad y otorguen una ventaja comparativa respecto de otros candidatos, a la hora de una selección laboral, es altamente recomendada por expertos. Y conversamos con uno de ellos, el ingeniero comercial Felipe Hirschberg, para conocer más -en este contexto de qué es el branding personal y cómo se puede aprovechar para mejorar nuestro “atractivo” ante reclutadores y empleadores. ¿Qué es el branding personal y por qué es relevante en estos tiempos? -El branding personal puede describirse como una intención deliberada en dejar una huella en las personas con las que interactuamos, generando así la capacidad de ser recordados o identificados con ciertas características particulares y diferenciadoras. A medida que la conexión e interacción entre las personas es cada vez más rápida, sino instantánea, gracias a las plataformas tecnológicas y a la alta exposición que ellas generan, se vuelve cada vez más desafiante contar con una narración consistente de uno mismo y de lo que se desea proyectar. ¿Cuál es su utilidad y cómo se aplica? -La utilidad de realizar este ejercicio de crear un relato de mí mismo es que me brinda la oportunidad de revisar cuáles son realmente mis motivaciones y qué desafíos me interesa tomar para cumplirlas. Esto, ayuda a generar una impresión mucho más convincente con quien interactúo y me ayuda a transmitir de una manera clara y ordenada cuáles son mis intereses y características diferenciadoras y cómo éstas pueden ser relevantes o de utilidad para quien recibe mi mensaje. ¿Cómo se puede potenciar una búsqueda de trabajo con herramientas de branding personal? -Cuando se está en una transición laboral, quién realiza este ejercicio narrativo se encuentra en una situación ventajosa, tanto para identificar las oportunidades laborales que serán de su real interés, como también para optar a ellas, al desenvolverse de manera más efectiva en la transmisión de sus fortalezas e intereses durante un proceso de selección laboral. Así como antiguamente se debía plasmar esto en un currículum y aplicar a ofertas de empleo, hoy las herramientas son múltiples y digitales. Hoy no solo está el desafío de estar presente en múltiples plataformas utilizadas -redes sociales, portales de empleo, grupos de networking, Head Hunters, outplacements- sino de ser consistente en ellas, saber elegir en cuáles estar presente y no sobreexponerse. La herramienta más utilizada hoy y que reúne todas estas características (estar presente sin estar sobreexpuesto, comunicar la situación de empleo actual e intereses laborales, y generar contacto con tomadores de decisión) es sin duda la red social LinkedIn. ¿Qué herramientas de branding personal pueden ser útiles para alguien que busca trabajo? ¿Qué recomendaciones harías y cuáles son, para ti, los errores más frecuentes que se cometen? -La primera instancia en que se utiliza el branding personal para buscar empleo es en la presentación personal de uno mismo y de su situación actual cuando se generan o se retoman redes de contacto con este fin. En este discurso de primer aproach ya es muy importante ser estratégico, ya que se busca no solo comunicar, sino también generar interés para abrir una oportunidad y lograr recordación. En esta instancia, es importante entender que lo que se busca es solo generar una oportunidad para posteriormente ser entrevistado o evaluado. Por lo que se debe ser preciso en el mensaje y proactivo (de manera activa y respetuosa) en el seguimiento para conseguir una oportunidad de evaluación. Una vez que se tiene la oportunidad de ser entrevistado para una posición en particular, es muy importante la preparación. Esto incluye no solamente revisar y preparar mi narración (experiencia, intereses, fortalezas y motivaciones), sino también investigar y recopilar la mayor información posible sobre la historia y situación actual de la empresa a la que estoy postulando (reputación, cultura, resultados y desafíos). Esto me da la oportunidad de conocer si mis valores están alineados con la cultura de la empresa y de entender dónde puede estar mi aporte a la compañía (destacando ciertas fortalezas y compartiendo experiencias previas similares a las que atraviesa la empresa). Además, mostrarme preparado durante una entrevista no solo es una importante señal de interés de mi parte para quien me evalúa, sino que a su vez me da una sensación de control sobre la entrevista, lo que me permite desenvolverme de manera más segura y tomar un rol protagónico, lo que generará alta recordación en el entrevistador. No menos importante en la preparación, sobre todo en la modalidad actual de trabajo a distancia, es asegurarse de contar con un ambiente cómodo para el desempeño y que genere una buena impresión en quien me entrevista. Tanto utilizar una indumentaria acorde a la formalidad de la compañía a la que postulo, como también asegurarme que todas las herramientas audiovisuales funcionen de manera correcta, generarán una entrevista fluida y dejarán una buena sensación en quien me entrevista. En cuanto al discurso mismo durante una entrevista laboral, lo más importante es ser consistente en mis experiencias y motivaciones durante toda la entrevista, sin importar que ésta pueda ir tomando un curso que nos haga sentir que no somos la persona idónea para la posición. Si bien es positivo mostrar flexibilidad, uno de los errores más comunes que cometen los candidatos es llevar ésta al extremo, cayendo en contradicciones respecto de sus motivaciones o en una evidente adaptación o exageración de ellas en función de la posición en particular, lo que genera desconfianza y demuestra ansiedad o desesperación por obtener un empleo. Una recomendación para lograr consistencia y credibilidad es ser capaz de dar ejemplos concretos de mi experiencia laboral que confirmen mis fortalezas y logros de manera tangible. Por otra parte, es importante transmitir de manera transparente los motivos de cambios laborales anteriores, no emitir juicios respecto de antiguas relaciones laborales y de relatar hechos con la mayor objetividad. Por último, es importante entender una entrevista laboral como una oportunidad de realizar preguntas al entrevistador y aclarar dudas respecto de lo que se espera de la persona a contratar, de los desafíos de la posición y de la empresa, como también de los próximos pasos en un proceso de selección. Tampoco se debe olvidar que del otro lado de la entrevista hay una persona, con quien podemos generar empatía a través del relato de alguna anécdota o alguna historia que consideremos pertinente, que le brinde espontaneidad al momento y que ayude a dejar una marca, que sí o sí será una marca personal.

publicado hace 10 días

“Este rebrote está siendo MUY duro”

Las noticas respecto del rebrote del COVID19 en Israel son preocupantes, hasta atemorizantes. Al parecer, el relajamiento de las medidas de confinamiento y el retorno de los ciudadanos a su “vida normal”, pre virus, hizo que volvieran a subir los contagios. Medios de comunicación en español, como Aurora Israel, hablan de 2.000 nuevos contagiados diarios. Una situación realmente alarmante, sobre la cual quisimos saber más en primera persona, a través del publicista chileno-israelí Jair Meirovich, de 38 años, que vive en Israel hace 14 años, actualmente en Netanya. ¿En qué trabajabas cuando comenzó la pandemia, sigues en ese mismo lugar de trabajo? ¿Y cómo trabajaste en el período de cuarentena? -Hace seis años abrí una empresa de soluciones digitales y financieras para empresas con presencia online, y sí, sigo en el mismo trabajo. Durante el periodo de cuarentena toda la empresa continuó trabajando desde sus casas. ¿Cómo se está viviendo este rebrote en Israel? ¿Hasta ahora, cómo ha afectado la vida de las personas? -Este rebrote está siendo MUY duro. Cuando el gobierno impuso la primera cuarentena (que duró casi tres meses), toda la gente estaba muy confundida y asustada por el virus, por lo que acataron muy bien las restricciones y medidas de la cuarentena, y -gracias a eso- se logró controlar muy bien el número de nuevos contagiados y los números bajaron de manera muy positiva. El problema fue que, en términos económicos, durante la cuarentena muchísima gente se vio afectada. Primero, la gran cantidad de personas que fue despedida por empresas que cerraron o tuvieron que reducir su personal, y segundo (y el tema que está causando mayores problemas hoy) todos los independientes, dueños de empresas, restaurantes, bares, locales de todo tipo de comercio, etc. Ellos se vieron tan afectados, que una vez que la primera cuarentena término comenzaron a manifestarse en contra del Gobierno para recibir ayuda. Y el Gobierno hizo un plan de ayuda que lamentablemente no funcionó muy bien ni ayudó, realmente, ya que para “calificar” a esta ayuda, había que coincidir con muchos parámetros a los que muchas empresas no calificaban, por ende a muchos no les llego esta ayuda y la situación se empezó a tornar más y más difícil para ellos y la economía del país, en general. En términos de salud, lógicament,e está siendo terrible, pero creo que lo que más se discute en televisión y de lo que más se habla es del tema económico. La mayoría de la gente afectada dice preferir “contagiarse” pero poder trabajar y llevar comida a sus casas. Por ende, la situación se transformó desde “Miedo al virus” a “No toda la gente que se contagia se enferma con síntomas graves, por ende se prefiere tomar el riesgo y poder seguir con una vida más normal y poder trabajar”. Hay muchísima gente que no ha podido trabajar en mucho tiempo, que perdió sus negocios, no pudo generar plata y pagar sus gastos, comprar comida, etc. La situación para muchos es realmente difícil, por lo que yo personalmente entiendo esa desesperación que están viviendo y el gran malestar en contra de las autoridades para poder tener una ayuda para una vida digna y poder tener comida en sus mesas. Y claro, también entiendo la postura del Gobierno, ya que me imagino que no debe ser fácil balancear los problemas en el área de salud y en el área económica. El poder, realmente, definir quienes necesitan más ayuda y generar un sistema que realmente funcione para poder derivar toda esa ayuda y dinero a esas personas, debe ser de una logística muy compleja y -en tiempos de pandemia- claramente el gobierno debe estar con mil problemas y a full. ¿Qué crees que puede haber causado este rebrote? -Claramente, cuando levantaron la primera cuarentena la gente se lo tomó de manera irresponsable. Todos volvieron a salir a las calles, a sus vidas normales, y muchas medidas de prevención no se cumplieron como debió haber sido (usar mascarillas, mantener distancia, evitar lugares de mucha gente, etc). Y también creo que por la presión que había con el tema económico, el Gobierno se apresuró en reabrir todo y terminar la cuarentena. Hay también 2 factores que yo personalmente veo como causantes claves de este segundo rebrote: la población “religiosa” (en Jerusalem y muchos otros lugares), por un tema de desinformación (el no estar mirando televisión y escuchando noticias constantemente), pierde un poco la noción de lo que está pasando y cuáles son las indicaciones a seguir que el Gobierno está constantemente imponiendo. Y también por el hecho de que en sus hogares, y en todas sus actividades diarias (rezos en sinagogas, lugares de estudio, celebraciones y eventos, etc.), hay encuentros de mucha gente conglomerada, por ende es casi imposible realmente mantener distancia o cumplir las medida, y eso ha hecho que el volumen de contagio se dispare en todas esas comunidades. En segundo lugar, Tel Aviv y su población “joven”, por un tema de irresponsabilidad y el contexto del lugar. Tel Aviv es una ciudad Joven, que no duerme incluso con este virus y, particularmente, después de la primera cuarentena, la gente se “disparó” a las calles, a los bares, a la playa (estamos pleno verano acá), y lógicamente en todos estos lugares no se utilizan mascarillas ni se cumplen las medidas. ¿Y cómo estás viviendo tu día a día en estos momentos? -Como la gran mayoría, intentando acostumbrarme a esta nueva realidad. Hoy la mayor parte de Israel no está bajo cuarentena y, por ende, la mayoría de la gente está saliendo a las calles y haciendo sus vidas casi normales. Yo, personalmente, tengo la suerte de poder trabajar desde casa (y así también todo mi equipo de trabajo), por lo que puedo evitar salir mucho a la calle. También tengo la suerte de estar bien económicamente, lo que me facilita el pedir supermercado y otros servicios y necesidades básicas a domicilio, y evitar salir. Y, por último, vivo en una casa con patio, que lógicamente me facilita a mí y mi familia (tengo tres hijos) el poder estar en casa sin sentirnos tan encerrados y no volvernos locos, como a muchas familias que viven en departamentos les debe pasar, y que claramente esa desesperación los hace salir más a las calles para tomar aire y sentirse menos enclaustrados.

publicado hace 10 días

Un proyecto que crece y entrelaza a la comunidad judía con los vecinos Lo Barnechea

“Estoy feliz de que podamos compartir esta bendición y que ustedes puedan ser parte de esto”, dijo Jessica Adasme el jueves 23 de julio recién pasado, en el encuentro vía Zoom. Ella, junto a su familia, entrega 150 raciones de comida en una olla común en el sector de La Ermita, en Lo Barnechea, raciones a las que se suman las jalot que, todas las semanas, un grupo de personas de la comunidad judía chilena -lideradas por “Contigo”, del voluntariado de TuComunidad del Círculo Israelita de Santiago (CIS)- prepararan simultáneamente desde sus casas, conectadas a través de Zoom y de esta hermosa mitzvá del amasado de jalot puesta al servicio del Tikún Olam, el precepto que nos llama a mejorar el mundo. Un proyecto que partió tímidamente al comienzo del mes de julio, como cuenta Sarah Russo (en el recuadro), con la idea de proveer de este pan tan especial para el Pueblo Judío a una olla común, y que ya alcanza para ocho, habiendo entregado hasta el 22 de julio un total de 4.230 jalot. Y no sólo eso, porque lo que pretendía reunir a 20 voluntarios, convoca a más de cien, siendo familias completas las que se juntan frente a una pantalla a amasar en conjunto, con el acompañamiento espiritual de Gachi Waingortin, quien comparte con los participantes un breve shiur, dándole un sentido aún más espiritual y de crecimiento personal. Un proyecto maravilloso, que ha motivado aportes personales como el de Mario Kreutzberger e institucionales como el de la Comunidad Judía de Chile, CJCh, y que ya está siendo replicado por otras comunidades de Santiago, como la Comunidad NBI. Todos unidos por un mismo ideal. Todos amasando con el mismo amor. Conversamos con parte del equipo de voluntarias de “Contigo” -Vivi Kremer, Esther Croudo, Daniela Roitstein, Ely Rothfeld, Jeanette Stifel, Silvana Aisemberg, Gisela Fischman y Evelyn Bravo- para conocer cómo nació esta iniciativa, cómo evalúan el impacto que tiene y qué significa -para ellas en lo personal y para el voluntariado del CIS en general- el resultado visto hasta ahora. ¿Cómo nació este proyecto? Ely Rothfeld: Este es un trabajo de mucho tiempo que venimos realizando con nuestros vecinos. No nos vemos como un equipo que haga caridad, si no más bien un intercambio de cariño, de conocimiento, de información. Estamos insertos en una comunidad, y la comunidad es un espectro amplio, mucho más amplio que el de la sinagoga y el centro social, sino que estamos geográficamente en un lugar, y quizás detrás de estas grandes paredes no nos damos cuenta. Vivi Kremer: Complementando lo que decía Ely, y me gustaría hacer hincapié, es que el evento de jalot para los vecinos surge por añadidura a todo un proceso, de casi cuatro años de trabajo, que venimos haciendo en terreno con los vecinos, inclusive con la brújula de las capacitaciones que tenemos con Mauricio Rosenblut y, en esa línea, nos movemos de lo que hubiera sido el trabajo asistencialista y empezamos a conocer a nuestros vecinos, y a entablar un vínculo que -en palabras de Mauricio- es un vínculo dignificante. Entonces, se trata de encontrar la luz que hay en los vecinos y de potenciar esa luz que a veces ellos mismos no ven. Y a raíz de esto nació esta idea, para potenciar las mismas iniciativas que ellos han desarrollado para paliar esta contingencia de la pandemia, como estas ollas comunes. Sabemos que cada uno de los vecinos, de los referentes que están haciendo una olla, lo está pasando mal; para ellos el mismo día a día es un gran desafío. Por eso quisimos apoyarlos y entregarles algo que fuera parte de nuestra identidad. Evelyn Bravo: Quisimos entregarles algo con sentido, que fuera parte de nuestra historia, no sólo darles el alimento y entregar algo con cariño ¿Y por qué decidieron hornear jalot? ¿Por qué no cualquier otro tipo de comida judía? Jeanette Stifel: Queríamos darle un sentido. Nosotros siempre articulamos proyectos con los vecinos desde las habilidades de ellos, y en esta pandemia nos surgió la inquietud de cocinar para ellos. Y no nos dimos cuenta de lo virtuoso del proyecto que logramos. Siempre mirábamos de nosotros hacia los vecinos, y acá se hizo algo muy potente, que es el cariño de toda una comunidad amasando junta, y el cómo vas armando comunidad y el sentido que le da eso. Yo que soy bastante práctica y pensaba “Por qué no les mandamos la harina”, porque sólo el acopio y el coordinar 80 casas que amasaran me parecía una logística tremenda. Pero acá se creó algo tan virtuoso que es que logramos unir hacia adentro, a la comunidad junta, con algo que diera sentido a todos, en común. Silvana Aisemberg: Ya sabíamos de experiencias de personas que estaban cocinando para ollas comunes desde su casa, muchas mujeres, y ahí se nos ocurrió dar algo nuestro. Tuvimos otras experiencias previas con jalot, nosotras trabajamos con otra fundación que se llama Tañi, donde concurren personas adultas con alguna capacidad limitada, y dentro de sus proyectos tienen amasado de pan, y horneamos jalot con ellos y con alumnos del colegio. Porque uno de nuestros objetivos es ese, llegar a los vecinos y articular a la comunidad judía con la gente del barrio, que nos conozcan y conocerlos. Todo lo que hacemos es para potenciar esos vínculos dignificantes. Y así surgió este proyecto, que leudó y creció, como la masa de las jalot. Gisela Fischman: Una de las cosas que las cosas que las referentes de las ollas habían planteado es que ellas dan la comida, pero que a la gente le gusta tener un pancito con la comida. Entonces, pensamos en pancito y la asociación libre nos llevó a la jalá, que es el pan judío por excelencia. Decidimos convocar y armamos el Zoom, que además tiene otro componente, que es que se suma Gachi Waingortin y nos explica una Parashá, entonces ya no es solo una experiencia de estar amasando, que ya es súper potente, sino también un aprendizaje para nosotras y una oportunidad de crecimiento personal. Algo que pasa de algo tan pedestre que es el amasado de un pan a algo espiritual. Y ya los vecinos empiezan a hablar de las jalot, ya no hablan del “pancito”, y ya hay un lenguaje compartido. Daniela Roistein: Me gustaría agregar que nosotras conocemos los nombres de muchísimos vecinos, por ahí era gente que veíamos y no saludábamos, pero hoy en día es tan cercano el vínculo y tan dignificante. Eso también es darle un kavod (honor) a la persona. Yo personalmente soy vecina de una persona que vivía en la población Juan Pablo II y ahora vive acá, a tres cuadras de mi casa, y somos muy cercanas; cuando su marido falleció, fui al velorio. EB: Y lo importante es que cada jueves, además de la gente de la comunidad, invitamos a los referentes de las ollas para que nos cuenten su experiencia. Eso es muy bonito. ¿Cómo evalúan, hasta ahora, el resultado de este proyecto? JS: Lo que es bonito es que al mismo tiempo estamos lejos, pero estamos muy cerca. Esto sería muy difícil de hacer si hubiera que llevar gente a un lugar o que la persona de las ollas viniera. Tiene ventajas el Zoom. ER: Toda la gente que participa está tan feliz de participar. Mi casa es casa de acopio y cuando llega la gente a dejar sus jalot, llega con una sonrisa hasta arriba. Todos se sienten parte del proceso, donde han pensado en el vecino, y este proyecto ha alcanzado dimensiones monstruosas en tres semanas, imagínate que podemos cubrir todo el pan de todos los almuerzos de viernes y sábado de las ollas. Esther Croudo: Son ocho ollas, que alimentan a 1.460 personas en total, en distintos días de la semana. DR: Y además del amasado de jalot, gracias a una campaña que el Círculo Israelita de Santiago con Contigo lanzaron, se les provee de productos para cocinar. VK: Como punto de inicio de este proyecto, nosotros tuvimos un Zoom con todos los referentes de las ollas y fue muy interesante, porque nosotros los conocimos así. Había un vínculo, pero no los conocíamos a todos, y fue impresionante, porque de golpe nos contactamos con sus realidades, porque cada persona es una realidad. Y fue impresionante porque en ese primer Zoom, no nos pidieron nada. Uno cree que se acerca y te van a pedir algo, y no. Es al revés. Hasta que se genera el interés de que te acepten algo, es todo un proceso. Y hago hincapié en el proceso, porque este es un proyecto que se quiere replicar, pero construir los vínculos es lento. Uno puede estar al lado, y hacer del otro alguien invisible. Hasta que tiene un nombre y que sea alguien para nosotros, ha sido una construcción tan potente para este equipo, y la alegría de este proyecto es que sigue potenciando esta construcción.

publicado hace 10 días

¿Cómo llegamos aquí?

Mucho tiempo atrás, en el famoso relato de Sodoma y Gomorra, fue Abraham quien intervino pidiendo una congregación de 10 justos para que salven a las ciudades. Sin embargo, los 10 justos no aparecieron y tanto Abraham como Lot conservaron sus tfilot beiajid –rezos de manera individual-. La búsqueda de Abraham era un acto heroico para sostener una asamblea terrenal digna. Los elegidos tendrían la capacidad de revertir el mal, la perversión y el daño pero sobre todo, traer de regreso la presencia divina. El coronavirus nos hizo revivir este relato. Todo lo malo ocurriendo ahí fuera, y cada cuál desde su hogar, presumiendo encontrar aún lo positivo y la esperanza. Pretendimos que nuestras plegarias fueran colectivas, aún en la complejidad y la distancia. Tanto como hizo Abraham, desafiamos la realidad procurando encontrar justos. Hemos consumido horas de Zoom, Hang Out, Whatsapp y Facebook Live simulando construir comunidades en medios digitales. Todas las plataformas y dinámicas han sido novedad, pero la gran novedad, fue reconocer la infinita sabiduría que existe Comunidad más allá de los espacios físicos. Comunidades digitales Nada puede separarnos del contacto físico, del minián tangible de 10, del abrazo para el deudo y la mirada clavada en los pasos de la Torá al ser extraída del Arca. La Kehilá se gesta en el saludo previo de la llegada al evento y en la sonrisa cómplice de pertenecer a un pueblo de identidad milenaria. Pero también, hay Comunidad en la comida sencilla posterior, donde con café o copa en mano celebramos la vida y el instante sagrado. Es el preciso instante donde el leikaj o la jalá cobran protagonismo y dan absoluta vida al pueblo judío. Aprendimos la técnica de silenciar micrófonos, cuando sólo deseamos que otros sepan que estamos para acompañarlos. Aprendimos a activar nuestros micrófonos, porque entendimos que nuestras palabras y emociones podían acariciar, incluso en la distancia. Aprendimos a enfocar una cámara, para regalar nuestra sonrisa o nuestra cara de preocupación ante los hechos. Aprendimos que nuestra casa, nuestro computador, Tablet o celular puede traernos “mikdash meat” –una porción de santuario- y conectar con nuestras almas. Aprendimos a querernos porque así reconocemos que también un prójimo nos necesita. Aprendimos que esta crisis no es el final del pueblo judío sino la oportunidad de tener mayor autonomía en nuestros rituales y religiosidad. No nos definen los pixeles, no nos definen los viewers, no nos definen los likes, no nos definen los followers, no nos define el HD y tampoco nos define el ancho de banda. Algunos prefieren ver esta crisis, como la destrucción misma del Templo de Jerusalem que trasladada a nuestros días, es el fin de la Comunidad como modelo de supervivencia judía. Es cierto que, técnicamente y a través de Internet, no podemos cantar al unísono. También reconocemos que el Amén que se responde al Kadish de un deudo siempre llega tarde. Pero al mismo tiempo, nunca hemos democratizado tanto los espacios, los estudios y las oportunidades para conectar con lo más sagrado de nuestras vidas. Una nueva ventana El Talmud en Bendiciones 6a, insiste que D-s forma parte y asiste al quorum de 10 y los define como asamblea. La ley judía, O.J. 55:14 define el caso de alguien que se pare detrás de una sinagoga y exista una ventana como separación entre esa persona y la sinagoga, incluso de varios pisos de altura y metros de ancho: si su cara es vista por los demás, es válido para ser parte del minián y ser contado entre los 10. Cada judío está obligado a rezar, y puede hacerlo solo, sin un minián. Pero las congregaciones también pueden establecer un vínculo con la oración comunitaria sin minián presencial y omitir la recitación de “devarim shebikdushah” -no barjú, kedushah o kaddish-. Aunque técnicamente no hay una repetición de la Amidah –plegaria central- en ausencia de un minián, el “sheliaj tzibur” –quien dirige- puede elegir recitar la Amidah lo suficientemente fuerte como para que otros la escuchen, omitiendo kedushah, pero alentando el canto congregacional. Existen fallos suficientes para alentar en época de crisis a constituir minián digital. Aunque la invitación más poderosa, es a demostrarnos la fortaleza espiritual de la comunidad y la de un pueblo obstinado, que se niega aceptar la individualidad y soledad como valores conductuales. No hay destrucción de Jerusalem, aunque tal vez estemos en un exilio como el de Babilonia. Pero estamos abriendo ventanas, para que nuestras caras se vean. Estamos detrás las sinagogas, para que nuestras familias sigan siendo parte de este entramado dorado. Estamos activos y con sueños, sabiendo que -en nuevos paradigmas- las huellas de nuestro pueblo permanecerán juntas y unidas en la historia de la Humanidad.

publicado hace 18 días

Divino (y activo) tesoro

Nuestros jóvenes, desde sus primeras edades a sus años después del egreso de los estudios universitarios, son un pilar fundamental de las actividades del Círculo Israelita de Santiago (CIS). Y en este contexto de pandemia y cuarentena, han mantenido y diversificado sus reuniones, programas y proyectos, como nos cuenta en esta entrevista el Rabino Ari Sigal, del CIS. ¿Cuál es la oferta de programas y proyectos del CIS para los jóvenes, y qué segmentos etáreos abarcan? -Las ofertas de programas y proyectos del CIS para los jóvenes se mantienen en formato digital, tanto para los pequeños con Kef, a través de Instagram, como con Bet El con clases, espacios y peulot durante los días domingo, lo cual ha sido un éxito durante este primer semestre. En el caso de universitarios, a través de Arkavá por plataforma Zoom y -por supuesto- también en lo que es Kesher y Kivún en adolescentes, a través de distintas dinámicas, por ejemplo Instagram, Zoom y plataformas que permiten juegos digitales con ellos, en los que tienen que elegir cartas, jugar, dibujar, y sobre todo sentir que están interactuando como se hace de manera presencial. Seguimos ofreciendo actividades y construcción de comunidad y sentido, a pesar de la cuarentena, desde las edades tempranas de un año, hasta los 35 años en lo que respecta a los jóvenes. Es decir, todo lo que ofrece de manera presencial el CIS, lo sigue ofreciendo de manera digital. Pero sumado a todo ello, lo que hemos incorporado son llamadas más puntuales, más extensas a los jóvenes. Era algo que no lo hacíamos previo al Corona virus, pero sí lo hemos incorporado para darle profundidad al vínculo y a la relación. Una de las desventajas es que el espacio de encuentro presencial era una posibilidad de intercambio social que ahora desaparece. Y por eso las llamadas telefónicas o entrevistas vía Zoom, como -por ejemplo- almuerzos con jóvenes, nos permiten conocer en qué andan, cuáles son sus preocupaciones, motivaciones e ilusiones o avances en sus vidas. ¿Cuál es el objetivo de esta parrilla de programas? En el fondo, ¿cuál es la propuesta que el CIS hace a los jóvenes a través de esta oferta? -El objetivo, por supuesto sigue siendo el mismo: fomentar la continuidad y crecer en espiritualidad y práctica judía. La propuesta del CIS, a través de esta oferta, es que sigan ligados a temas que vuelvan a conectar su alma con un propósito de elevación y de santidad, que puedan incorporar mitzvot a su agenda y que sientan que el judaísmo les ofrece algo superador, de trascendencia y construcción de sentido en sus vidas, además de crear el marco social entre ellos mismos para discutir temáticas que en la vorágine del día a día, con su universidad, sus estudios y sus compromisos, a veces no afloran sus visiones judaicas. Por eso es que el objetivo de la parrilla es acercarnos, desde todos los puntos de vista, a una experiencia diferente para ellos, que sea exclusivamente judía. Y lo último, ¿cómo crees que los jóvenes reciben esta propuesta y cómo se involucran en la comunidad? -Sorprendentemente, es la generación que nació en la tecnología y en Internet. Al inicio, fueron los más motivados para poder acercarse a Zoom, pero con el correr de las semanas y de los meses de aislamiento, éste se volvió lo más tedioso, porque era la misma plataforma durante horas y horas, debido a que la universidad también la utiliza. Ahí tuvimos que innovar y mostrarnos más flexibles respecto de qué era lo que pasaba en nuestro Zoom, y por supuesto no podíamos competir con una clase formal en esta plataforma, sino que intentamos trasladarnos hacia una conversación amena. Probamos otras plataformas y dinámicas, e incluso armamos – en vez de experiencias masivas, grupales- reuniones más pequeñas, de a dos o tres personas, para que los temas emocionales pudieran aflorar y así ir en profundidad, con grupos más pequeños, donde tal vez era más fácil exponer temas individuales. Ciertamente, en grupos de más de 10 personas vía Zoom, es complejo -y más desde la casa- abrirse a temas individuales, personales, y por eso los grupos más pequeños nos ayudaron a seguir enfrentando la pandemia. Hoy en día tenemos grupos masivos, grupos reducidos, almuerzos con jóvenes, llamadas telefónicas personales y sobretodo buscamos una exclusividad del vínculo y del diálogo.

publicado hace 18 días

ESPOSA INQUEBRANTABLE

Desde que el brote de la epidemia explotó, por fin he logrado imaginar mi propia muerte. No es que antes no lo hubiera intentado, pero cada vez que estaba en cama acostado, con los ojos cerrados, e intentaba vislumbrar mis últimos suspiros, algo salía mal. Si imaginaba que perdía el control de mi auto sobre la autopista, por ejemplo, a la deriva entre los carriles con las llantas aferradas a una velocidad de más de cien kilómetros por hora mientras hostiles y furiosos conductores tocaban el claxon, al final, unos segundos antes del impacto, el auto se deslizaba sobre el acotamiento, y aunque había una buena dosis de drama y bolsas de aire expulsadas, de alguna forma conseguía salir con vida. Y no era sólo con accidentes de autos. Había de todo: ataques terroristas, violentos zafarranchos con los vecinos, un paro cardiaco fulminante estando al aire durante algún programa cultural de la televisión pública. Sin importar cuánto me esforzara, al final siempre sobrevivía. Algunas de las fantasías iban tan lejos que terminaban conmigo dando una entrevista televisiva en el noticiero de la tarde con el pelo todo enmarañado. En otras despertaba en una cama de hospital, mi hijo se me tiraba encima para abrazarme emocionado. Pero todos los incidentes terminaban, a pesar de mis genuinos esfuerzos, sin fatalidades. Y después llegó el Coronavirus y puso todo en su lugar. Ahora puedo, cada vez que me acuesto por las noches, cerrar los ojos y visualizarme siendo transportado al hospital con serios problemas respiratorios. Los pocos doctores que resisten en las atestadas salas de urgencia han tocado fondo por completo. Mi esposa le pide amablemente a un joven doctor con la mirada extenuada que por favor me atienda mientras le explica que soy un paciente de alto riesgo porque tengo asma. El doctor le devuelve una mirada vacía. Está pensando en algo más. Quizá en cómo lucirá su propia muerte cuando le llegue la hora. O está pensando en ducharse. Intento sonreír —leí en algún lugar que cuando las personas sonríen despiertan simpatía, y que es por ello que los estafadores lo hacen tan a menudo—, así que me calzo mi sonrisa más encantadora. Si tan solo el doctor cara-de-niño volteara a verme de inmediato podría conectarse con mi humanidad, y la sonrisa en mi cándido rostro le recordaría algún tío que quiso durante la infancia y que murió en un accidente de auto. Pero no voltea. Está mirando algo más. Está mirando a un gigante peludo con una creciente calva parado justo en el cubículo de la enfermería gritando como un demente. Deduzco por sus bramidos que lleva tres horas esperando que alguien examine a su padre. Una enfermera entrada en años le pide que se calme. En lugar de responderle algo, el gigante peludo enciende un cigarrillo. Un guardia chaparro, sin cuello, corre a su encuentro para decirle que lo apague, y el gigante peludo responde que lo hará, tan pronto como un doctor revise a su padre y ni un segundo antes. Mi esposa intenta atraer la atención del doctor cara-de-niño pero éste la ignora y avanza hacia el gigante y su padre. A mí me parece que, sin importar cuánto lo intente, no puedo meter aire en mis pulmones. Es como empujar una puerta cerrada. Conozco esta sensación desde que era un niño, recuerdo cada detalle de los ataques de asma. Pero entonces siempre había un pequeño hilo de aire que conseguía pasar. Y a los doctores solía importarles. Volteo a ver a mi esposa. Está llorando, lo cual me saca de quicio. Mi muerte está a la vuelta de la esquina, ya he hecho las paces con ello. En cualquier momento, me habré ido. ¿Pero qué hay con esas lágrimas? ¿Por qué tengo que dejar la maravillosa vida que tuve así: sin sol, sin cielo azul, con un gigante peludo pegando de alaridos y fumando en mi jeta, mientras mi amada esposa llora? Se supone que la muerte tiene que ser como el episodio de final de temporada en la serie de televisión de tu vida. Salvo que, como ahora estás muerto, la siguiente temporada jamás se lleva a cabo. ¿Y quién quiere que la última escena de una serie muestre a una familia llorosa en una sala de urgencias repleta y desorbitada? Digo «familia» aunque mi hijo no está aquí. Está en casa jugando Fortnite. Al menos eso es lo que estaba haciendo cuando me trajeron al hospital. Le pedí que no viniera porque tenía miedo de que se contagiara de algo en la sala de urgencias. Los tiempos del Coronavirus no son los mejores para contraer alguna enfermedad, aunque seas sólo un niño. Me alegra que no me vea acabado. Si estuviera aquí, y si viera a mi esposa llorando, él también comenzaría a llorar: en lo que toca a las emociones, es un imitador. Y todo el asunto se volvería muy denso. Quiero decirle algo a mi esposa para que se sienta feliz, para que se distraiga, algo para que deje de llorar. Pero no puedo hablar más. Estoy muerto. Y luego no puedo dormir en lo que resta de la noche. Abro el tema con mi esposa. Sé que los tiempos del Coronavirus no son los mejores para confesiones de ningún tipo, pero todo este asunto me corroe por dentro, como una hemorroide, y debe ser aclarado. —¿Eso es todo? —me pregunta—, ¿eso es lo que te está molestando? No que mueras joven, o que dejas tras de ti una esposa, un hijo y un conejo, sino el hecho de que me ponga a llorar? —Intento explicarle que el Coronavirus, mis pulmones defectuosos, el colapso de los servicios de salud, el gigante peludo fumando en la sala de urgencias, son circunstancias dadas. No hay nada que pueda hacer sobre ello. Pero en cambio su llanto implica una opción. Y en lo que a mí respecta es una decisión muy problemática. —Okey —dice mi esposa con su típica voz condescendiente, esa que utiliza con los perros que le ladran en la calle mientras están amarrados—. ¿Entonces lo que me estás diciendo, como parte de nuestros preparativos para el peor escenario posible, es que quieres que trabaje en eso? ¿Que llegue preparada para que cuando te caigas muerto frente a mí en la sala de urgencias no llore? Asiento emocionado. Es un momento atípico. La mayoría de las veces no logro que comprenda realmente lo que quiero. —Así que si ahora mismo te prometo que, sin importar lo que suceda, no voy a llorar y que en lugar de eso voy a… no sé… cerrarte el ojo… —piensa para sí misma… Le explico que no me tiene que cerrar el ojo, con que me tome de la mano y esté serena y contenida es suficiente. Como esas madres desconsoladas que aparecen en la televisión para exigirnos que no cedamos ante el terrorismo. Se puede ver que no es fácil para ellas, que están deshechas por dentro, pero que proyectan fuerza, que mantienen las apariencias. Es mucho más fácil irte cuando sabes que estás dejando tras de ti una esposa inquebrantable—. No hay problema —asiente mi esposa—, si eso te facilita las cosas, lo haré. Cero lágrimas. Trato hecho. Esa noche permanezco en vilo acostado en mi cama. Mi esposa está dormida, puedo escuchar su respiración rítmica a mi lado, y cuando cierro los ojos ahí está todo esperándome: el dolor, la centelleante luz fluorescente encima de mi cama, el aire que rehúsa entrar en mis pulmones. Puedo escuchar al gigante peludo y a la enfermera mayor tratando de calmarlo. Lucho por intentar llevar aire dentro de mí, empujo la puerta tan fuerte como puedo, pero está atrancada. Flotando encima de mí, mi amada esposa busca con la mirada al doctor. Sabe que no hay ninguna posibilidad de encontrarlo pero aun así lo intenta. Me estoy quedando sin aire y ella lo presiente. Me mira fijamente y puedo ver a través de sus ojos que es el fin. Toma mi mano y acerca su rostro a ella. Ella es fuerte, como esas madres de la televisión pero mucho más serena. Sus ojos verdes me dicen: es una pena que te vayas, compañero, pero todo estará bien tras tu partida. Me quedo dormido.