“Cisjordania ocupada”:

02 Abril 2021, Santiago de Chile

La administración Biden adoptó los términos de Trump sobre Israel y luego aclaró

Fuente: Radio Jai

En el informe anual del Departamento de Estado de EE. UU., Israel fue definido como” Israel, Cisjordania y Gaza “, similar a años anteriores en los que sirvió la administración Trump. A modo de comparación, en el informe anual de derechos humanos de 2016 bajo el mandato de Barack Obama, Israel apareció bajo el nombre de “Israel y los Territorios Ocupados”.
El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Ned Price, se vio obligado a dejar en claro que el informe publicado por la administración Biden “incluye el término “ocupación” en el contexto del estado actual de Cisjordania”. En el primer informe anual de derechos humanos publicado por el nuevo gobierno, adoptó los términos utilizados por la administración Trump en sus informes recientes. Sin embargo, el prefacio del documento establece que “el lenguaje del informe no tiene la intención de transmitir una posición sobre el estado final de las cuestiones sobre las que las partes en el conflicto deben negociar, incluidos los límites de la soberanía israelí en Jerusalén o las fronteras entre Israel y un futuro estado palestino “.
La jefa del Departamento de Estado de Derechos Humanos en la administración de Biden, Lisa Patterson, agregó que el informe generalmente usa nombres geográficos y dijo que el uso de los términos “Israel, Cisjordania y Gaza” podría facilitar las cosas a los lectores. Los Altos del Golán, sobre los que Trump declaró la soberanía israelí en 2019, apenas se mencionan en el informe publicado por la administración Biden, y en los casos en los que tampoco se agregó el término “ocupado”. 

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    Nueva Directiva asume la CJCh

    En Asamblea realizada el pasado viernes 19 de marzo, los Presidentes de las instituciones comunitarias que son miembro de la CJCh, eligieron la directiva que liderará durante 2021 y 2022. En la Presidencia, Vicepresidencia de Asuntos Internos y Tesorería, fueron reelectos Gerardo Gorodischer, Jacqueline Rosenberg y Alexis Rozowski, respectivamente. A su vez, asumieron como Directora de Asuntos Externos, la abogada Ariela Agosin y como Directora de Comunicaciones y Relaciones Públicas, la periodista Andrea Froimovich. Por su parte, el Plan de Emergencia Comunitario (PEC) continuará bajo el liderazgo de Roberto Minzer y como Director de Seguridad (OSC), Ariel Schapiro.

    Les presentamos la nueva Yeshivá “VeZot Hatorá”

    Según la Enciclopedia Judaica, una Yeshivá es un centro de estudio talmúdico. Según el nuevo proyecto de Yeshivá del Círculo Israelita de Santiago, CIS, “VeZot Hatorá”, una yeshivá es -además- un lugar inclusivo, de estudio de fuentes judías diversas, en donde todos quienes quieran adentrarse en la riqueza del estudio del judaísmo puedan hacerlo, de manera enriquecedora y con una dinámica de aprendizaje constante. De esto se trata el nuevo y ambicioso proyecto liderado por el staff espiritual del CIS, liderado por el Rabino Eduardo Waingortin, quien es además el precursor de la idea que ahora da vida a esta yeshivá. Según nos relata, “buscamos que sea un centro de extensión, para que el estudio no quede solo en la sinagoga sino que se extienda a los hogares, y que el conocimiento del judaísmo pueda estar en la sociedad. Estas eran aspiraciones que teníamos hace mucho tiempo, pero nunca las pudimos canalizar porque no estaban estructuradas. Entonces, surge una estructura que pueda contenerla, para la que nos pareció que el concepto Yeshivá, el nombre, era muy sustantivo en el aprendizaje y transmisión de la herencia judía. Entonces quisimos recuperar ese nombre que es tradicional, con un formato tanto tradicional como moderno”. El Rabino Eduardo nos explica que la yeshivá es algo amplio, “que abarca todas las etapas de la vida. No vamos a ser exclusivos, sino inclusivos. Quien quiera participar y estudiar en la Yeshivá “VeZot Hatorá” va a ser aceptado con todo gusto.  Y el sello masortí está en la inclusión, acá no van a haber temas prohibidos, acá se discute y se habla sobre todo; acá las fuentes pueden ser absolutamente heterodoxas y pueden provenir de las ciencias, del pensamiento universal y judío contemporáneo. Esa es esencialmente la marca de esta yeshivá. Es el judaísmo insertado en las necesidades del hombre y la mujer de hoy”. Igualdad de género y diversidad de fuentes: características de una yeshivá masortitQuisimos profundizar un poco más respecto a las características e implicancias de este nuevo proyecto del CIS, y conversamos con el Rabino Ariel Sigal para conocer cómo funcionará la Yeshivá “VeZot Hatorá” en la práctica y quiénes podrán participar, así como cuáles son las particularidades de una yeshivá patrocinada por la corriente judía masortí. Rab Ari, ¿puedes comentarnos qué motivó la creación de la Yeshivá “VeZot Hatorá” y cuál es el objetivo del proyecto?-Hay una linda metáfora que nos permite comprender este modelo. Es probable que a muchos nos gusta el mar y existen dos maneras de disfrutarlo. La mayoría del tiempo tiene que ver con entrar, nadar y flotar en la superficie. También hay momentos en donde queremos aventurarnos para conocer más y bajamos a las profundidades para bucear y comprender esa maravilla desde una perspectiva distinta. Este es el espíritu de la yeshivá, bucear en las profundidades judías encontrando poderosas razones auténticas que le dan sustento a lo que hacemos, creemos y practicamos. El objetivo de este proyecto es involucrar a todos aquellos que están buscando un estudio sistemático, programado y abarcador. En la metáfora, hacer parte a aquellos que quieren descender a las profundidades y buscar segundas y terceras lecturas.Muchos se podrán preguntar “¿Una yeshivá masortí? ¿No es esa una exclusividad de la ortodoxia?”. ¿Qué responderías? ¿Es este proyecto una respuesta también a esas preguntas? -La palabra “Yeshivá” se refiere a sentarse a estudiar. Y aunque es cierto que conocemos más las yeshivot ortodoxas, estudiar es una obligación y un privilegio de todo Am Israel. Las características distintivas de una yeshivá masortit son esencialmente dos. La primera es la igualdad de género. En una yeshivá masortit estudiamos hombres y mujeres, y lo hacemos juntos, entendiendo que los diferentes enfoques no pueden sino enriquecer la experiencia. En segundo lugar, la variedad de textos abordados, que incluyen, además de Sifrei Kodesh (literatura sagrada como la Torá, Talmud, Midrash y Zohar) los aportes de la filosofía y de todo el espectro del pensamiento judío. Este proyecto intenta enamorar a todos y a todas del conocimiento de nuestras fuentes inagotables.¿Para quiénes está dirigida la yeshivá? ¿Y qué se busca de los talmidim?-Es un público muy particular, que debe tener el tiempo semanal para estudiar “one on one” y el coraje para enfrentarse con el texto, que a veces se presenta con enigmas y enunciados atemporales. No solamente hablamos de arameo, hebreo o inglés como una barrera, sino también la perspectiva para abordar pensamientos que tienen más de 2.000 años. Se busca que los talmidim tengan el desafío personal de someterse una dinámica de estudio constante y se animen enunciados que traen la Torá de Moshé MiSinai.El movimiento conservador está haciendo un trabajo muy relevante en cuando a la práctica judía igualitaria. En ese sentido, ¿cómo pueden participar las mujeres en este proyecto?-De todas maneras, es el punto alto de este proyecto. Las mujeres tienen exactamente el mismo lugar que hombres frente a la Torá y el judaísmo. Las invitamos a que se sumen y participen. No se trata de forzar textos o Halajá -ley judía- para justificar un lugar preestablecido para ellas. Las mujeres son bienvenidas y será uno de los focos en donde este proyecto se propone ser relevante.¿Cuáles son las dinámicas de estudio de la Yeshivá: horarios, sesiones, trabajos, lecturas, etc.?-El estudio puede ser vía Zoom, pero siempre el tiempo real de estudio es el compartido durante la jevruta -método de estudio en Yeshivá- y no hay tareas extras. Eso significa que el tiempo comprometido al estudio es el tiempo en el que se avanza, tanto para comprender el texto como para formular las preguntas. Proponemos encuentros semanales y si bien no hay un plazo para finalizar las unidades de estudio, a medida construimos una hoja de ruta que nos de la pauta que vamos avanzando. Semestralmente, construimos una pequeña publicación tanto escrita como audiovisual en donde damos cuenta las huellas transitadas por los distintos talmidim. Además de eso, VeZot Hatorá, ofrecerá publicaciones mensuales de tinte académico y la lectura transversal y anual de un mismo libro para toda la comunidad, Séfer beYajad.¿Qué contenidos se van a abordar?-Hay tres maslulim de estudio: Mesorati, que abarca textos clásicos desde la Biblia, Talmud y exégetas clásicos; Sijli, traducido como racional o cognitivo, en donde el poder del nominalismo atraviesa distintos libros que traen explicaciones consistentes encadenadas que pueden ser comprendidas por la mente humana (por ejemplo, Hiljot Mamrim, Emunot veDeot, Perek Jelek, Shmona Prakim), y, el último, Rujani, en donde se intenta abordar el misticismo, las metáforas y los relatos que componen las leyendas judías a través de la mística y el esencialismo (como Derej H, Mesilat Yesharim y Zohar). Proponemos lecturas de libros completos en formato físico, que puedan ser atesorados en la biblioteca judía de cada talmid.¿Cómo se pueden inscribir quienes estén interesados en participar y qué compromiso se espera de los talmidim?-A los interesados, los invitamos a que escriban a rabinato@cis.cl para tener una reunión y poder programar el estudio. Vale aclarar que el formato de Yeshivá no reemplaza un grupo de estudio clásico donde participa algún congregante, sino que es un compromiso complementario. Les sugerimos que estén muy atentos para enterarse de las próximas novedades y siguientes pasos.

    Eres un ocho

    Hay una forma muy simple de saber si eres una persona religiosa.Si aceptas que más allá de todo lo que podamos descubrir a través de la ciencia, siempre habrá algo que no lograremos comprender del todo, entonces eres una persona religiosa. La persona religiosa acepta que realmente hay un misterio inexplicable que trasciende todo lo que podremos alguna vez descubrir. Aceptar esto es un acto de profunda humildad.Esta enseñanza se manifiesta en la parashá que leemos esta semana. La parashá lleva como título el número ocho. En hebreo se llama shminí. Pero, ¿qué tiene que ver el ocho con el misterio, la fe y la religión?Por un lado, uno de los aspectos que nos permite vivir la vida en forma pacífica es que la misma es relativamente predecible y rutinaria. Gracias a nuestro intelecto hemos podido descubrir el orden subyacente en el mundo y sabemos que podemos despertarnos tranquilos porque todo tiene una función.Sabemos que el delicado equilibrio cósmico nos dará mañana aire, sol, tierra, agua y alimentos. Todo lo conocido por nosotros tiene una estructura equilibrada en el nivel subatómico. Las leyes de la gravedad y la velocidad de la luz son constantes y predecibles. Detrás de la creación se encuentra el diseño y, por lo tanto, el propósito.Pero, por otro lado, uno de los aspectos que no nos permite vivir tranquilos a menos que aceptemos el misterio y lo incomprensible en la vida, es que justamente no todo es predecible. Bien lo hemos recordado en este último año y estas semanas en que las noticias de COVID19 hacen que nuestros días cambien de un momento a otro.Todo esto enseña que hay un ordenamiento manifiesto el cual es representado en nuestra tradición por el número siete. Siete es el número que representa una situación estable. Siete es el número de los días de la semana simbolizando una unidad. El sonido físico de este mundo vibraba en el arpa del rey David que tenía siete cuerdas. Lo predecible y rutinario, lo que podemos entender y controlar se manifiesta en este número.Pero el número ocho representa un cambio, un punto de inflexión y es un número sagrado para nuestra tradición. Es lo innombrable que produce el sonido de esa arpa en nosotros. El octavo día es un recomenzar en un nuevo nivel. No es un día más sino la representación elevada del ciclo que concluye una octava más aguda guiándonos hacia lo superior. Así, en el misterio de lo inexplicable, cada hijo es circuncidado en el octavo día, comenzando la segunda semana de su existencia como un nuevo miembro del pacto con D-s. El número ocho marca en esta parashá la dedicación del Mishkán, el primer lugar donde habita la presencia divina.Por esta razón nuestra parashá se titula “el octavo día”, el día en que los fenómenos imposibles del Mishkán se hicieron realidad. “Siete” dio paso a “ocho”, y todo el pueblo judío pudo presenciar milagro tras milagro. Aceptar el ocho en tu vida es aceptar el milagro de tu propia existencia. Es una invitación a verte a ti mismo más allá de un conjunto de músculos, tendones y huesos representados por el número siete. Es elevarte dentro del misterio que habita dentro tuyo. Tú también puedes lograr y vivir en tu ocho. Significa aprovechar tu alma. Aquello de lo divino inexplicable que vive en ti, dentro de tu Mishkán.

    ¿Tiene sentido traer hijos al mundo?

    ¿Tiene sentido traer hijos al mundo? Algunos creen que no. El impacto de las crisis sociales, ambientales, políticas o económicas hace que muchos jóvenes decidan que, no solo no vale la pena hacerlo, sino que, traerlos a esta realidad es un acto de crueldad hacia los niños. Simplemente, no es justo.El judaísmo tiene mucho que decir al respecto. La primera mitzvá que D-s entrega al ser humano es “Pru urvú”, sean fructíferos y multiplíquense (Bereshit 1:28). El Talmud se preocupa de legislar esta orden divina. ¿Cuándo se puede dar por cumplida esta mitzvá? La idea general es cuando cada progenitor se reemplaza a sí mismo, es decir que cada pareja debería tener al menos dos hijos. Mientras Beit Shamai plantea que una pareja debe tener dos hijos varones, Beit Hilel considera que se cumple la mitzvá con un hijo y una hija (Yebamot 6:6). Algunas autoridades modernas, entre ellas el rabino Moshé Tuttnauer, proponen que, después de la Shoá, en la cual fue asesinada la tercera parte de nuestro pueblo, deberíamos tener tres hijos: dos para reemplazarnos a nosotros mismos y uno adicional para reemplazar a los fallecidos en ese horrendo período. La preservación de la especie y la supervivencia de nuestro pueblo son imperativos fundamentales.La Torá narra el nacimiento de Moshé diciendo que “un hombre de la tribu de Leví tomó a una mujer de la tribu de Leví” (Shemot 2:1) lo que parecería indicar que se trata de una pareja recién formada. Sin embargo, algunos versículos más adelante se nos cuenta que Miriam, la hija mayor del matrimonio, cuida la canasta en la cual espera que su pequeño hermano se salve. Y años más tarde, cuando Moshé vuelve a Egipto a liberar al pueblo hebreo, su hermano mayor, Aarón, sale a su encuentro para ayudarlo. El midrash (Sotá 12a) se hace cargo de la evidente contradicción explicando que, ante el decreto que exigía arrojar al Nilo a los varones hebreos recién nacidos, los hombres resolvieron separarse de sus mujeres para evitar tener más hijos. Sin embargo, las mujeres decidieron afrontar el riesgo y seducir nuevamente a sus esposos.Desde una mirada racional, podríamos tender a empatizar con los hombres. ¿Qué sentido tendría traer niños al mundo en esa situación? Los varones serían asesinados al nacer y, al no haber hombres hebreos, las niñas se casarían necesariamente con egipcios. Por eso el Talmud declara que la liberación de Egipto se debió al mérito de las mujeres justas de aquella generación (Sotá 12a) que apostaron por un futuro que, de tan incierto, parecía inexistente. No solo apostaron por la salvación, hicieron que la salvación fuera posible.El rito del Brit Milá tiene un simbolismo muy fuerte en este sentido: antes de su incorporación al Pacto de Abraham, el niño es colocado por unos instantes en la silla del profeta Eliahu. Según el Tanaj (II Reyes 2:11) Eliahu no murió, sino que fue llevado al cielo para que pueda anunciar, cuando llegue el momento, la venida del Mashíaj. Al poner a nuestros hijos en la silla de Eliahu, estamos tomando conciencia de que este niño podría llegar a ser el Mashíaj; y estamos expresando nuestro deseo, nuestra esperanza, de que pueda ser un agente de cambio que nos ayude a alcanzar un mundo mejor.Cada niño y cada niña que nace llega con un propósito: ayudar a los adultos que lo reciben a mejorar el mundo, unirse a ellos en la cadena de buenas acciones que aporten a la creación de una sociedad más justa y amigable. Negarse a que se sumen a la tarea es darla por perdida antes de comenzarla. Si Moshé no hubiera nacido, no habría habido éxodo de Egipto, no habría habido salvación. Si multiplicamos esta idea por todos los seres humanos, lograríamos ver a cada persona como una apuesta por el éxito de la misión de Tikún olam. Pirkei Avot 2:21 nos dice: “No estás obligado a concluir la tarea, pero no estás exento de la obligación de comenzarla”. Al focalizarnos en la magnitud de las falencias de nuestra sociedad, podríamos caer en el desánimo. Sin embargo, el judaísmo nos dice que el intento vale la pena.¿Da miedo el futuro? A veces sí. Como todos los miedos, el miedo al futuro nos ofrece dos caminos alternativos. Podemos rendirnos ante él, decidir que el mundo está irremediablemente perdido, bajar los brazos y dejar que la desesperanza se apodere de todo. Pero también existe la otra opción. Asumir que siempre persiste una chispa de esperanza, aun dentro de la desesperanza.No podemos darles a nuestros hijos un mundo perfecto, una sociedad ideal. Pero sí podemos hacerlos crecer dentro de una comunidad acogedora que les provea de un marco valórico cercano a esa sociedad ideal a la que aspiramos. Podemos enseñarles un estilo de vida acorde a estos valores. Como judíos, tenemos claro el camino. Podemos educar a nuestros hijos en una vida de mitzvot, donde cada acción esté imbuida de respeto hacia todos los seres humanos; una vida de tradiciones que nos recuerden que debemos plasmar esos valores en la vida cotidiana. Y, sin dejar de estar conectados con quienes son diferentes, podemos rodearnos de gente con la que compartamos valores y así unirnos en un proyecto comunitario que haga la tarea más fácil y más grata.Cada persona debe ser un agente de cambio para el bien. Cada niño que nace trae la esperanza de que la tarea es posible. El judaísmo nos impone la obligación de convertirnos en socios de D-s en la creación, aportando al proyecto de Tikún olam. Todos, tanto nosotros como nuestros hijos, debemos impulsar el cambio y ser un aporte fundamental en la dirección correcta.

    Apoyando a través de la Red de Alimentos

    A  pesar de las dificultades derivadas de la crisis sanitaria que vivimos a causa del COVID19, los y las voluntarias de TuComunidad, del Círculo Israelita de Santiago, CIS, no han cesado en su trabajo en apoyo a las familias más vulnerables de la comuna de Lo Barnechea. Como nos comenta Vivi Kremer, Coordinadora de Tu Comunidad, aun cuando las ollas comunes suspendieron la entrega de raciones de comida, las líderes o referentes de esas agrupaciones sociales han continuado apoyando a las familias que lo necesitan y, en este esfuerzo, cuentan con la colaboración del voluntariado del CIS y, a través de ellos, de la Red de Alimentos. La Red de Alimentos, a la que TuComunidad está adscrita, es una organización sin fines de lucro que beneficia a más de 200.000 personas en nuestro país y une empresas con organizaciones sociales.También, para la Pascua de Resurrección, el voluntariado coordinó con las referentas la entrega de huevitos de chocolates para los niños. Y de la misma forma, continúa con el apoyo a la Escuela de Lenguaje Santa Blanca y a las familias de sus alumnos. Vivi nos señala que prontamente también retomarán el amasado comunitario de jalot, aunque en menor cantidad que el año pasado, ya que se distribuirá una menor cantidad de raciones de comida. Esperamos pronto poder compartirles más detalles de esta actividad, que el año pasado convocó a muchos miembros de nuestra comunidad, unidos por un emotivo esfuerzo solidario de significado profundamente judaico. 

    Israel podría reabrirse por completo el próximo mes

    El jefe del Gabinete de Coronavirus de Israel, Nachman Ash, afirmó hoy que el Estado hebreo podría reabrirse por completo el próximo mes si la morbilidad no aumenta.En declaraciones al Canal 13 de la televisión israelí, Ash destacó que el Ministerio de Salud está retrasando la apertura del sistema educativo como precaución contra los casos de infección de los niños, ya que no están siendo vacunados como la población adulta.“Queremos que regresar a la escuela no cause un exceso de morbilidad. Es solo cuestión de unas pocas semanas, si la tendencia de morbilidad continúa así”, explicó Ash. El jefe del Gabinete de Coronavirus agregó que “por el momento no hay necesidad de actualizar la vacuna. Estamos monitoreando a las personas que han sido vacunadas contra infecciones, para determinar que la vacuna es efectiva, esperamos poder detener cualquier mutación que ponga en peligro el funcionamiento de la vacuna”.En las últimas 24 horas se detectaron 274 nuevos casos, sobre un total de 53.755 tests realizados, por lo que la tasa de positividad se situó en 0,5% y el ritmo reproductivo básico de la enfermedad en 0,76, según el Ministerio de Salud de Israel.La importante disminución de los casos diarios y de las internaciones de gravedad se da gracias a la importante campaña de vacunación masiva que lleva adelante el país y por la cual 5.295.082 israelíes ya se dieron la primera dosis de la Pfizer y 4.894.124 ambas dosis necesarias para adquirir la inmunidad.

    Las cruces del Santo Sepulcro fueron grabadas por albañiles medievales

    Durante mucho tiempo se asumió que las cruces grabadas a lo largo de las paredes de la iglesia más sagrada del cristianismo eran graffitis, pero pueden haber sido obra de albañiles medievales a quienes los peregrinos les pagaron para tallarlas, sugiere una investigación.Venerada en la tradición cristiana como el lugar de la crucifixión y el entierro de Jesús, la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalem suele estar repleta de fieles y clérigos. Eso ha dificultado el estudio de las marcas sagradas. Pero las renovaciones en 2018 en una de sus capillas con miles de cruces apiladas y grabadas a mano dieron a la Autoridad de Antigüedades de Israel y al Colegio Académico Hadassah de Jerusalem una oportunidad para la investigación.En coordinación con la Iglesia Ortodoxa Armenia, que controla la capilla, los eruditos utilizaron cámaras digitales e imágenes tridimensionales para trazar, comparar y fechar las cruces.“Este fenómeno único siempre nos desconcertó: ¿son graffitis de los peregrinos o algo más?”, dijo Amit Re’em, arqueólogo regional de Jerusalem de la Autoridad de Antigüedades. “Vimos que todas [las cruces] tienen la misma profundidad e incluso la marca del albañil”, expresó, fechándolas provisionalmente en el siglo XV. 

    Esto es lo que Israel responderá a la Corte Penal Internacional

    Israel dirá a la Corte Penal Internacional que no tiene autoridad para investigar la presunta comisión de crímenes de guerra por israelíes y terroristas palestinos.En su respuesta formal a la decisión del tribunal con sede en La Haya, Israel sostendrá que no cooperará en forma alguna con la investigación, según un comunicado emitido este jueves por la Oficina del Primer Ministro.“En la carta, también se notará que Israel rechaza completamente las afirmaciones de que está cometiendo crímenes de guerra”, dijo el comunicado.La Oficina del Primer Ministro dijo que la postura de Israel ha sido dada a conocer a la Corte Penal Internacional por “países centrales y expertos de renombre mundial” y enfatizó que el Estado judío está “comprometido con el Estado de derecho” y es capaz de investigar delitos presuntamente cometidos por sus ciudadanos.La decisión sobre cómo responder se reveló después de dos días de conversaciones mantenidas por el primer ministro Benjamín Netanyahu, el ministro de Defensa, Benny Gantz, el ministro de Asuntos Exteriores, Gabi Ashkenazi, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, Aviv Kohavi, el fiscal general, Avijai Mandelblit y otros altos funcionarios.

    Por primera vez las comunidades judías del Golfo se reúnen para Iom HaShoá

    La reciente normalización de las relaciones entre Israel y países del Golfo Pérsico sigue generando momentos emotivos. Este año, por primera vez, la Asociación de Comunidades Judías del Golfo (AGJC) organizó un acto conjunto para recordar a las seis millones de víctimas del genocidio nazi.El acto se transmitió en Qatar, Bahréin, Arabia Saudí, Omán, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos. La AGJC representa a las comunidades en las naciones del Golfo y busca estrechar lazos entre el mundo judío.El acto virtual giró alrededor de la primera visita a Yad Vashem de jóvenes árabes y un debate sobre “cómo los judíos y los musulmanes pueden trabajar en conjunto por un nuevo Medio Oriente”.Por otra parte, las comunidades judías de Bahréin y EAU también realizaron sus propios homenajes. Sin ninguna duda, un hecho histórico que marca un cambio paradigmático en la relación del pueblo judío con los países árabes.

    Heredando silencios

    Hace algunos días atrás comencé a escuchar un nuevo podcast que me recomendaron, llamado “De eso no se habla”, el cual narra distintas historias sobre silencios individuales y colectivos, y cómo romperlos. Después de escuchar y digerir un par de capítulos, me quedé pensando en mi propia historia. En mi historia, como mujer, madre, hija, nieta y como tercera generación de sobrevivientes de la Shoá.  Coincidentemente, hace algunos días atrás me escribió una amiga, ex compañera del magíster que realicé hace ya varios años, para pedirme si le podía enviar mi Tesis de Grado (“Transmisión transgeneracional del trauma en nietos de sobrevivientes del Holocausto”) porque estaba atendiendo en la consulta a un chiquitito de 8 años, cuarta generación de sobrevivientes. Me contaba que estuvieron conversando sobre las diferencias entre generaciones y los desafíos que le toca enfrentar a cada una de ellas. Entonces, sentí que la vida me estaba mostrando una temática de la que era necesario hablar, escribir y contar. Y bueno… aquí estoy en esa hazaña. El convertirme en madre me ha hecho enfrentarme permanentemente a la pregunta sobre cómo me gustaría criar a mi hijo. Qué cosas me gustaría que pasaran en nuestra dinámica familiar. Qué valores son relevantes para mí transmitir. Y he llegado a la conclusión de que cada mujer y cada familia encontrará sus propias prioridades e intereses, entendiendo que cada sistema familiar se constituye y funciona de una manera diversa, subjetiva y única, con sus propios recursos y necesidades. Desde allí que lo que para mí sea prioridad en mi crianza, puede ser muy diferente a lo que piense y sienta mi compañera del lado. Pero hay algo que me parece transversal y que creo que es nuestro desafío como parte del colectivo de la tercera generación de sobrevivientes: el recuperar y comunicar memorias que no han podido tener un espacio en nuestras dinámicas familiares cotidianas. Está estudiado que el silencio fue protagonista de las interacciones entre la primera y segunda generación de sobrevivientes. Era demasiado doloroso para los padres narrar y revivir una experiencia devastadora, plagada de trauma y sufrimiento. Y era demasiado angustioso para los hijos preguntar y enfrentarse a un rostro marcado por el dolor y la pérdida. Entonces, nuestros padres y madres crecieron en familias donde lo no dicho deambulaba permanentemente. El silencio era un miembro más del árbol genealógico, y se sabía que había cuestiones de las que no se tenía permiso para hablar. Y llegamos nosotros, los nietos, 60 años después, cargados de dudas, de fantasmas y con ganas de saber y de entender. Pienso que, al estar generacionalmente más distanciados de la experiencia de trauma, se nos hace más fácil atrevernos a preguntar por nuestra historia y por nuestras raíces. Desde ese lugar es que quienes, estamos actualmente criando, tenemos el desafío de ofrecer a la cuarta generación un espacio donde estemos emocionalmente disponibles para hacernos preguntas entre todos, para saber cómo nos sentimos, grandes y chicos, chicos y grandes.  Implica cambiar el mecanismo de esconder lo displacentero debajo de la alfombra, por una manera diferente, que permita ir deshaciendo los silencios e incorporando el dolor como parte inherente de la experiencia vital. Un ambiente familiar en el cual se puede hablar, sin juicios ni presiones, de cómo se siente cada uno nos hace sentir acogidos y reconocidos en nuestra vivencia emocional. Un niño, que puede hacer preguntas que son respondidas, tendrá más herramientas para ir construyendo su sentido de sí mismo con mayor coherencia, al comprender que su relato tiene continuidad y sentido con la historia de quienes generacionalmente lo anteceden. Destapar silencios cuesta, duele y asusta… pero también sana y nutre. Por mi parte, aún soy una mamá en pañales, con solo 18 meses de práctica, y probablemente el cómo vaya llevando mi crianza se irá dando un poco sobre la marcha, como buen proceso humano, dinámico e incierto. Pero de lo que sí estoy clara es que quiero que mi casa sea un lugar donde nos podamos sentir cómodos de callar cuando lo sintamos necesario, pero también sentirnos libres de pensar e integrar los ecos de nuestra historia, de ofrecerles un espacio real a las sombras y a los silencios que todas las familias cargamos, para que no queden rondando a puertas cerradas. * Recomiendo el documental israelí “The flat”, de Arnon Goldfinger. 

    Jugando al tenis siempre gano 6/0 y 6/0

    Corría el mes de julio de 2019. Nos íbamos a las Maccabiadas de México; en mi caso, “por fútbol”, entre comillas porque mis desgarros me llevaban casi como aguatero. Estábamos jugándonos el pase al tercer lugar contra Estados Unidos (y era primera vez que el fútbol adulto de Chile podía postular a una medalla) cuando el DT me dice que me toca entrar… Les juro que entré, no pasaron más de siete minutos y mi isquitibial me llamó y me dijo: “Nene, aquí termina el fútbol para ti”. Salí amargado y también boté una que otra lágrima. La impotencia y frustración a veces nos muestran que no somos tan fuertes como creemos.Llegando a Santiago, y luego de un mes de recuperación, un fui a buscar a mis hijos a sus entrenamientos en el Estadio Israelita. Me senté en el casino y me pregunto: “¿Qué voy a inventar para hacer deporte?”. En esos días de orfandad deportiva, mi cuñado y gran amigo Alan Tunik (presidente de la rama de tenis) me invitó a jugar tenis y me motivó a intentarlo.Jugué unas seis a siete clases, me sentí Boris Becker (por lo rubio) o Marin Cilic (por lo alto) y preparado para ingresar a la rama de tenis.Reconozco que estaba nervioso, nunca había competido en un deporte individual que era, además, muy nuevo para mí. Fue ahí cuando, con un poco de susto o vergüenza de perder 6/0-6/0, me dije que de igual forma lo iba a intentar. Y le pedí a Alan que me metiera al chat de escalerilla de la rama de tenis del EIM. Cuando ingresé a este, un chat con casi 200 personas, tuve alguna cordialidad y una que otra talla con respecto a mi pasado futbolista. Sin entender la dinámica, pregunté si alguien quería jugar conmigo y nadie contestó. A la semana siguiente volví a preguntar y de nuevo no hubo respuesta. En ese momento me puse a pensar que tenía que cambiar la estrategia, comprendí que tenía que ser yo el que debía desordenar un poco ese chat y fue ahí cuando se me ocurrió invitar a toda la rama a un asado. Increíblemente todos respondieron, se hizo el asado y yo por fin tuve con quien jugar.En este chat hay gente de la Tercera Edad y gente muy joven, se utiliza para desafiar a rivales por utilizar su ranking en la escalerilla y así poder ir avanzando lugares en el escalafón. Obviamente, yo partí último, mi puesto era el 94.Fueron pasando los meses y los resultados en contra, y me fui dando cuenta de que este chat de escalerilla es mucho más que solo tenis. Nos tocó llegar a esta fatídica pandemia, el encierro, la soledad y -por qué no decirlo- la amargura. Y ahí empezó a florecer lo mejor de nosotros, del chat de tenis, que tan competitivo es. Nos dimos cuenta que el chat no solo era para organizar partidos por el escalafón, que no solo había personas queriendo ganarte, sino que también estábamos para apoyarnos cuando más se necesita. El poder anunciar algún producto que un cercano está vendiendo, de poder hacer Tikún Olam con nuestro equipo de cancheros y peloteros, de ayudar a nuestros compañeros de rama que tampoco lo estaban pasando bien y, también, de hacer sentirnos cerca (aunque sea por Whatsaap) cuando realmente estamos lejos.Cuando se acabó el primer encierro, volvimos todos como niños chicos a jugar en la arcilla. La risa se contagiaba por el solo hecho de estar ahí, de tocar una raqueta, de sentir el sonido al abrir un tarro de pelotas… Es ahí cuando nos damos cuenta lo poco que necesitamos para ser felices (aunque sea por un ratito).En una de estas tantas palizas que me dieron, y como soy un poco distraído, un día, en la mitad de un partido, desde la cancha de al lado, un caballero mayor de nuestra rama me dice: “Mira hijo, mientras estemos viéndonos aquí, con el sudor y el sol en la cara, no podemos estar tan mal”. Sus palabras me tocaron muy en lo profundo de mi alma y, acompañado de que estamos en momentos donde todo nos emociona y nos llega más fuerte, decidí en ese momento hacer un cambio de switch y tratar de disfrutar de lo simple de la vida y, sobre todo, de estar en una cancha de tenis.Cada vez que juego un partido converso con mi rival, me gusta conocerlos, aprender y sobre todo escuchar sus vivencias y opiniones. No siempre tenemos la oportunidad de jugar en una escalerilla tan heterogénea y con gente tan valiosa que nos pueda entregar tanto.Hoy en la rama de tenis somos más de 200 personas, el fanatismo y la sana competencia solo ha hecho que en este chat se conozca más gente, se logre ayudar a los más necesitados, y se luche contra la asimilación en un entorno judío y deportivo.Agradezco infinitamente pertenecer a una institución deportiva y judía como el EIM, donde a nuestros hijos se le inculca el compañerismo y el esfuerzo, pero más agradezco pertenecer a un chat con 199 amigos.Para terminar, decir que el solo hecho de vestirme, agarrar mi bolsa y raquetas, partir al estadio, jugar y hacer deporte me hacen sentir que gane 6/0-6/0 ¡incluso cuando me ganan por paliza!

    La vacuna de coronavirus protege también a quien no se inocula

    El objetivo mundial es lograr la inmunidad grupal contra el Covid-19 y un nuevo estudio israelí respalda fuertemente esta ambición al mostrar que los vacunados en realidad también protegen a aquellos que no quieren o no pueden vacunarse.La investigación, que aún no ha sido revisada por pares, fue realizada por el laboratorio del profesor Roy Kishony, en el Instituto Tecnológico Technion, en colaboración con el centro de salud Maccabi.“Quisimos investigar qué pasa en los infrecuentes casos en los que alguien vacunado se contagia”, dijo el doctor Idan Yalin, coautor del estudio. “Y para lograrlo, no podíamos solo ver si eran positivos o negativos, sino que entramos a ver el número de partículas virales que tenían”.Yalin indicó que la carga viral está influida por diversos elementos, incluyendo el período de contagio, la edad del paciente y el sexo, por ejemplo. Y los vacunados que se contagiaban con el virus presentaban una carga viral cuatro veces menor que aquellos que no fueron inoculados, según el estudio, publicado en la revista científica Nature Medicine.Importantes inferenciasLos contagios en Israel han disminuido importantemente en las últimas semanas, y los investigadores apuntan a que no es sorprendente, ya que está demostrado que quien se vacuna (en este caso con Pfizer-BioNTech) es muy improbable que enferme de coronavirus, y hasta ahora, más de la mitad de la población israelí ha sido vacunada.Los científicos han percibido que las personas que se contagiaron con Covid-19 después de haber recibido una dosis de la vacuna tienen carga viral menor y por tanto menos posibilidades de transmitir el virus, sin embargo, aún no está claro cómo esto se manifiesta en la vida real ni si realmente los no vacunados están más a salvo del virus cuando quienes les rodean están inoculados.Esto es relevante porque, aunque se espera que se apruebe el uso de vacunas para mayores de 12 años, los menores de esa edad quedarán sin vacunar por ahora. Además de los adultos que no pueden o no quieren hacerlo.El estudio analizó los datos médicos de niños, que aún no pueden ser inoculados, en unas 223 comunidades israelíes, y descubrió que cuanto más extendida la vacunación entre adultos, menos probable es que los niños den positivo.Protección cruzada“Estos resultados ofrecen pruebas observacionales de que la vacuna no solo protege al individuo sino también ‘protección cruzada’ a los no vacunados en la comunidad”, escribieron los investigadores del Instituto de Tecnología israelí Technion y de los servicios de salud Maccabi.Si sucede el mismo tipo de protección probada con niños en adultos no vacunados, Israel estaría camino a la inmunidad grupal, al igual que otras sociedades con gran parte de la población vacunada.El estudio, que se encuentra online, examinó la ratio de vacunación en adultos con intervalos de tres semanas en relación con datos de test de Covid de niños locales 35 días después. Encontraron una clara correlación entre la cantidad de adultos inmunizados y la bajada de resultados positivos en niños. Es decir, que con cada 20 puntos de aumento de adultos vacunados en una comunidad, el riesgo de que los menores den positivo se reduce a la mitad.La inmunidad grupal, que había sido discutida con cautela por los médicos del mundo por la escasez de datos sobre la capacidad de la vacuna de prevenir el contagio, vuelve a ser relevante.

    Una nueva serie estará inspirada en la historia de un soldado israelí

    La historia de vida de Ziv Shilon, un soldado israelí que fue gravemente herido y tiempo después se convirtió en un empresario exitoso, será el punto de partida de una nueva serie televisiva internacional.Shilon fue víctima de un ataque terrorista en 2012, en su último día de servicio en el ejército de Israel, después de un operativo al sur de la Franja de Gaza. Un explosivo se detonó directamente en su cuerpo y provocó la pérdida de su mano izquierda, además de graves heridas en la derecha que le exigieron una reconstrucción y una extensa etapa de rehabilitación.A los 32 años, Shilon ganó popularidad al destacarse como maratonista y luego en un exitoso hombre de negocios en el campo de la alta tecnología y las inversiones. Además, el año pasado participó de un reality show que mostró durante una semana la convivencia con sus hijos, en ausencia de su esposa Adi.La serie será dirigida por Shahar Segal y Oren Yaakoby, en colaboración con la guionista iraní Nagar Jawadi. Shilon, el protagonista, trabajará en la producción como asesor artístico.

    De la minoría al liderazgo

    En muchas ciudades, en los tiempos anteriores a la guerra (en Kalisz, por ejemplo), los grupos sionistas ocupaban, en el mejor de los casos, una posición secundaria detrás de otras organizaciones políticas judías con diferentes orientaciones y metas, tales como el partido bundista socialista o el partido tradicionalista Agudath Israel, el cual representaba a la gran población judía ortodoxa. Sin embargo, durante toda la guerra, miembros de movimientos de jóvenes sionistas adoptaron posiciones de liderazgo en organizaciones de resistencia en ghettos y de lucha de partisanos.A comienzos de la guerra, en septiembre de 1939, la mayoría de los líderes oficiales judío-polacos huyeron de Varsovia y de las otras ciudades importantes de Polonia rumbo a la Unión Soviética o al extranjero, o fueron capturados, encarcelados y ejecutados. Algunos de los líderes que sí se quedaron durante la guerra fueron obligados a participar en el Judenrat (consejo judío) de sus ciudades y pueblos durante ese período. Sin embargo, después del inicio de la guerra, una cantidad de líderes de la juventud sionista que habían logrado huir hacia el Este decidieron regresar a la Polonia bajo ocupación. Este fue el caso de los líderes del movimiento juvenil de Varsovia, muchos de los cuales habían huido hacia Vilna para escapar de la invasión nazi en Septiembre de 1939. Los líderes juveniles de movimientos (como Hashomer Hatzair, Dror, Betar y He-Halutz), tales como Mordechai Anilewicz , Zivia Lubetkin, Yitzhak Zuckerman, Josef Kaplan, Frumka Plotnicka, Tosia Altman y Samuel Breslaw, eligieron regresar voluntariamente después de varios meses en Rusia y Lituania. Los que regresaron a Varsovia estaban motivados por un sentido de la responsabilidad como líderes locales, no solo con sus jóvenes chanichim (miembros del movimiento) sino con la comunidad judía en su totalidad.Bajo la ocupación alemana, la juventud sionista organizada trabajó para comprender mejor las necesidades de la comunidad judía en un sentido más amplio. Mientras que, antes de la guerra, sus actividades se habían concentrado en la “elite” de la juventud judía que se capacitaba para la aliyah hacia Palestina, durante ella, su sentido de la responsabilidad y el alcance de sus actividades se ampliaron. Como parte de su esfuerzo educativo, los movimientos de jóvenes sionistas establecieron kibutz y escuelas clandestinas en los ghettos. A través de la actividad continua durante la guerra, la comunicación entre ghettos y la creación de una prensa clandestina, los grupos de jóvenes sionistas mantenían una mejor organización de sus movimientos que otros grupos políticos (los cuales cayeron o fueron seriamente debilitados por el peso de la persecución alemana y las políticas de exterminio). Tosia Altman, por ejemplo, pasó la primera mitad de 1940 viajando a diversas ramas de Hashomer Hatzair en el Generalgouvernement y Galicia para asistir en la organización del movimiento.A su vez, estos líderes de movimientos juveniles se convirtieron en los líderes de la resistencia de los ghettos y tomaron la iniciativa de determinar la acción política y social en la clandestinidad. Antes de la guerra, los movimientos juveniles dependían en gran parte de los shlichim (emisarios) de Palestina para decidir sobre la creación de políticas. Sin embargo, durante la guerra, al estar mayormente incomunicados con el mundo exterior y ser mucho más independientes y autónomos que antes, los movimientos juveniles funcionaron como fuente de información del mundo exterior y surgieron como alternativa de organización de líderes aparte del Judenrat. Puesto que los líderes de los movimientos juveniles eran mucho más jóvenes que los demás líderes políticos, no se enfrentaron con la tarea extremadamente difícil de formar parte del Judenrat. No obstante, los movimientos juveniles comenzaron rápidamente a criticar mucho al Judenrat y a la policía judía y, a menudo, los convertían en los primeros blancos de sus ataques políticos y físicos en la vida clandestina dentro de los ghettos. En muchos casos, los movimientos juveniles fueron los primeros que evaluaron las primeras masacres judías como parte de un programa exhaustivo y, por lo tanto, fueron decisivos para la organización inicial de la resistencia. La movilidad de los líderes de los movimientos juveniles también les permitió hacer públicas las primeras noticias de las atrocidades en Lituania, como en el caso del regreso de Tosia Altman desde Vilna a Varsovia a fines de 1941. Aún así, muchos miembros de los grupos juveniles fueron muy autocríticos después de la guerra por no haber reconocido el peligro ni haber organizado la resistencia antes. A pesar de esa autocrítica, sus acciones durante el período de ocupación alemana colocaron a los movimientos juveniles en una excelente posición para asumir el liderazgo después de la guerra, tanto desde su propio punto de vista como del de otros sobrevivientes.

    Nos cuidamos en cuarentena

    ¿Sabían ustedes que en cuarentena no podemos recibir nuevos residentes? Así es, las disposiciones sanitarias del Ministerio de Salud prohíben el ingreso de residentes a establecimientos de larga estadía para adultos mayores (ELEAM) de comunas en cuarentena.Sin embargo, en CISROCO tenemos una mirada esperanzadora y sabemos que esto va a pasar. Por eso, en la residencia nos seguimos cuidando y cuidamos con cariño y atención a cada residente, para que prontamente podamos esperar con los brazos abiertos a otros adultos mayores que quieren hacer de nuestra casa su casa.Por lo mismo, seguimos recibiendo llamados de personas mayores y sus familias que quieren conocer nuestros servicios, instalaciones y a la familia CISROCO, que -en cuanto sea seguro para todos- podrán conocernos presencialmente.Por eso, los invitamos a visitar mientras tanto nuestra página web, seguir nuestras redes sociales y contactarse con nosotros, que cordialmente les ayudaremos en el proceso de ingreso y acogida.

    Honrando con la vida, la memoria de los muertos

    Al señalar el pueblo judío -y junto a nosotros también todos aquellos ciudadanos del mundo, de distintas religiones, que rechazan el odio y el antisemitismo- un nuevo Iom HaShoá, recordamos. Pero eso no es todo.El recuerdo es importante, merecido, ineludible. Las oraciones por los muertos. Las ceremonias solemnes. Las velas recordatorias. Pero lo central es la apuesta por la vida de todos aquellos que lograron sobrevivir y que dedicaron los años posteriores a aquel horror, a formar nuevas familias, a seguir adelante, sin buscar venganza sino normalidad. Es imposible resumir en pocas líneas lo que aquello significó. Y más difícil aún nos resulta entender plenamente cómo es que habiendo salido de allí, pudieron seguir viviendo. Eso no es mera suerte ni casualidad. Lo es quizás la supervivencia física. Pero luego, el seguir adelante, el apostar por la vida, es una elección que imagino los sobrevivientes habrán tenido que tomar día a día, una y otra vez.Y pienso en Ana Vinocur, de bendita memoria, que enseñó a recordar sin odiar y fue hasta condecorada por ello por la Embajada de Polonia en Uruguay. Porque enseñó con ejemplo, sin rencor, pero con digna firmeza.Y en Frida Kovo de Medina, oriunda de Salónica, que en su departamento de Tel Aviv nos contó hace muchos años cómo le explicaron, cuando buscaba a sus padres en Auschwitz, que “tus padres, los de todos, salieron por esa chimenea”. Y mientras esa señora mayor hablaba y se le caían las lágrimas recordando “a papá y mamá, a los que ya no volví a ver”, estaba rodeada de fotos de sus nietos en su comedor. Vivió hasta los 92 años. Al cumplir 90 tenía a su alrededor una gran familia y numerosos amigos.Y pienso en Moshé Haelion, al que entrevisté años atrás cuando estaba por cumplir 90 y ya tiene varios más y disfruta de sus hijos, nietos y bisnietos y sigue siendo un símbolo. Este judío griego hoy residente en Bat Yam en Israel, traductor de grandes obras clásicas del griego al hebreo, oyó en aquellos oscuros años de la Shoá, de boca de un amigo, que su madre y su hermana habían sido asesinadas y pensó que había enloquecido. Pero siguió adelante.Y recuerdo a Lidia Vago, nacida en 1924, que logró llegar a Israel después de la Shoá, contándome hace muchos años sobre las clases de literatura que intentaban organizar en el campo de concentración “para que no maten nuestro espíritu”.Y en Mijael Goldman, que pasó la Shoá en Polonia, llegó luego de la guerra a Israel, fue alto oficial de policía y participó en el equipo de investigación en el juicio a Adolf Eichmann condenado a la pena capital. Y en Abraham Grant, ex entrenador de la Selección Nacional de fútbol de Israel, que contó en un programa de radio sobre su padre, sobreviviente de la Shoá, que gritaba por las noches en forma desgarradora, pero en los días intentaba siempre irradiar alegría en el seno de la familia.Y en Rita Weiss, que perdió a más de 70 miembros de su familia, pero creó una nueva en Israel, y habló a nuestro micrófono sonriente, abrazada con su nieta Limor, su única venganza posible.Y tantos, tantos, tantos más…                      Recordemos a los que fueron asesinados y siguen vivos en la memoria nacional del Pueblo Judío. Y seamos conscientes del impresionante ejemplo de los sobrevivientes que pasaron lo peor y dedicaron su tiempo a vivir, crear y construir.

    “Me motiva la pregunta eterna de a dónde pertenezco, ¿en dónde está mi hogar?”

    En esta ocasión Manuel Férez, profesor de Medio Oriente y Cáucaso e integrante del equipo de Oriente Medio News, entrevistó a Carol Isaacs/The Surreal McCoy, autora del libro “The Wolf of Baghdad” (“El lobo de Bagdad”) novela gráfica publicada en 2020 por la editorial Myriad Editions (www.myriadeditions.com) y que relata la vida judía iraquí así como su violento final. “El lobo de Bagdad” nos permite abordar la experiencia judía en el Medio Oriente de manera más amplia, utilizando para ello testimonios personales atesorados por aquellos que vivieron y experimentaron la expulsión y que han sido transmitidos intergeneracionalmente lo que ha dado forma a una memoria e identidad colectiva entre sus descendientes. La vida judía del mundo árabe en general, así como el proceso de expulsión judía en particular, no son aún conocidos de manera amplia ni recogidos por la academia latinoamericana. Obras como la de Carol Isaacs ayudan a paliar esta falta de información sobre esta parte de la historia judía y del Medio Oriente, y abren nuevas perspectivas tanto intelectuales como metodológicas para aproximarnos al judaísmo medio oriental. “The Wolf of Baghdad” (“El lobo de Bagdad”) es un libro que gira entorno a la destrucción de la comunidad judía de Irak. ¿Podrías platicarnos sobre la vida judía en Irak antes de 1940? -La población judía en Irak, para 1940, se estimaba en 150 mil personas y componía más de un tercio de la población total de Baghdad para ese momento. La presencia judía en tierras del actual Irak puede trazarse al 586 AC, cuando Nabucodonosor llevó a 40 mil judíos cautivos a Babilonia desde el Reino de Judea. Los judíos iraquíes constituyen una de las comunidades judías más antiguas y culturalmente significativas del mundo. Después de la conquista musulmana, del año 762 DCc, su fortuna dependería de quién gobernaba. Sin embargo, los judíos iraquíes florecieron bajo el Imperio Otomano desde el Siglo XIV hasta principios del XX, y durante el subsiguiente  Mandato Británico la población judía  jugó un papel importante en los primeros días de la independencia de Irak en la cual los judíos también fueron centrales en la vida cívica y cultural. Por ejemplo, en la década de 1930, músicos judíos escribieron algunas de las canciones clásicas más famosas de la época que todavía son populares, a pesar de que Saddam Hussein borró sus nombres como compositores, reclasificando la música como "tradicional".La reciente muerte de un médico judío en Bagdad deja el número de judíos restantes en Irak en tres personas. ¿Cuál fue tu motivación principal para escribir e ilustrar este libro?-Principalmente, me motiva la pregunta eterna de a dónde pertenezco, ¿en dónde está mi hogar? He vivido en dos mundos toda mi vida, uno en el que nací y crecí y otro del que mi familia vino y sobre el cual a veces hablaba. Quería saber más y contar la historia poco conocida de ese otro mundo a través de sus memorias y recuerdos.Bajo el seudónimo The Surreal McCoy has publicado viñetas en varios medios como New Yorker y Spectator, ¿hay algún vínculo entre tu trabajo como viñetista y “The Wolf of Baghdad”?-Son dos facetas diferentes, así que no hay más vínculo que el ser publicadas por la misma persona. “El Lobo de Bagdad” es mi primera experiencia en el arte gráfico secuencial de forma larga, pues por lo general mi trabajo es un gag de un solo panel. Así que además de ser una experiencia personal única, “El Lobo de Bagdad” también fue un desafío profesional. La primera vez que leí/contemplé visualmente “El Lobo de Bagdad” me recordó a Persépolis, el famoso libro de Marjane Satrapi sobre su experiencia como niña en una República Islámica de Irán recién fundada. ¿Cuáles son las similitudes y diferencias entre ambos libros, que tienen un formato parecido?-Tengo una confesión que hacer: ¡nunca he leído Persépolis! Pero por lo que me han platicado sobre el libro de Satrapi, una gran diferencia es que ella describe su vida como niña en Irán mientras que yo nunca he puesto un pie en Irak más allá de mi imaginación guiada por los recuerdos de mis familiares.El final de la vida judía en El Medio Oriente es un evento traumático, "un homeland perdido", como dice el subtítulo de tu libro. ¿Es posible recuperar la vida judía en el mundo árabe? Hay varios proyectos culturales y arquitectónicos, pero ¿cómo recuperar la vida judía más allá de museos, libros, conferencias y películas?-Ahora hay un gran interés en algunos iraquíes sobre quiénes eran los judíos que habitaron su país y se están haciendo algunas preguntas difíciles sobre por qué abandonaron Irak. Si eso significa que alguna vez habrá una oportunidad o invitación formal para regresar, es aún una incógnita. Algunos de los miembros mayores de mi familia que experimentaron el trauma de perder sus hogares ciertamente no están interesados en regresar a un país que esencialmente se volvió contra ellos y los obligó a salir. Pero tal vez las generaciones más jóvenes podrían estar más dispuestas a algún tipo de reconciliación, sólo el tiempo lo dirá.Incluso a mí me han invitado a visitar Irak y si no hubiera sido por la situación de inseguridad que prevalence allí y las complicaciones de la pandemia, ya habría ido. Pero sólo habría sido para contar la historia de mi familia a aquellos iraquíes que quieran escucharla. Lamentablemente ya no queda nada material de su pasado para visitar. ¿Arabes judíos o judíos del mundo árabe? El concepto “mizrají” es poderoso y controversial. En tú opinion, ¿cuál es el significado y sentido de ser una judía mizrají?-El término “judío mizrají” ha sido recientemente reclamado de manera positiva  por los judíos de los países árabes e Irán, ya que durante muchos años solía ser un término bastante peyorativo. Por lo demás a mí me gusta el término “judío babilónico” pues implica una larga historia en el país que es fácticamente correcta.Háblanos del “Mito del lobo” y otros aspectos que te ayudaron a crear y recrear la atmósfera social, política y cultural del Bagdad  antes, durante y después de la violencia contra los judíos.-Me encontré con un libro que fue escrito por David Sassoon en 1917 llamado "Una historia de los judíos en Bagdad". En el capítulo sobre mitos y supersticiones (¡de los cuales había muchos!) escribió que algunos judíos creían que mantener un lobo en el sótano del hogar protegería a la familia, especialmente a los niños pequeños, contra los malos espíritus.Un viejo amuleto que encontré entre las pertenencias de mi difunta madre resultó estar hecho de un diente de lobo. Tradicionalmente estaría fijado a la cuna de un bebé para su protección. Cuando viajé recientemente a Jordania hablé con algunos beduinos locales sobre esta superstición y descubrí que también creen en lo mismo. Parece que en Oriente Medio un lobo es considerado como un protector en lugar de un agresor como se ve en el resto del mundo.¿Cuál fue el motivador principal de la violencia contra la comunidad judía de Irak? En América Latina no se habla mucho del tema, ni en los medios de comunicación ni en la academia. -En el siglo pasado, la violencia experimentada por los judíos que condujo a su expulsión fue una mezcla tóxica entre el nacionalismo árabe y la influencia de la ideología nazi. Por ejemplo, en 1932 se publicaron en periódicos árabes, en forma de entregas semanales, el “Mein Kampf” mismo que ya había sido traducido al árabe. Radio Berlín comenzó las emisiones árabes el mismo año y en 1939 el sistema escolar de Irak comenzó a seguir un modelo educativo nazi. Lo anterior, junto con el acoso sistémico, la violencia y los asesinatos, llevó a los judíos a sentirse muy inseguros. En 1941, durante el vacío de poder de dos días que siguió a un Golpe de Estado pro-nazi, muchos judíos fueron asesinados y sus casas y negocios fueron saqueados y destruidos. Esto se conoció como el “Farhud” (palabra árabe para pogrom) y para muchos judíos significó el principio del fin de sus vidas en Irak.Cuéntanos sobre la reacción del mundo literario, académio y en las comunidades judías a la publicación de “El lobo de Bagdad”. -La reacción ha sido abrumadoramente positiva y alentadora. Ha habido mucho interés en nuestra historia porque es tan poco conocida, incluso entre los judíos de ascendencia europea. La partida de los judíos de Irak era conocida como el "Éxodo silencioso" porque se fueron con poco alboroto, pasando a reconstruir silenciosamente sus vidas en otros lugares. He sido entrevistada por muchos académicos que no solo están interesados en la historia, sino en el método de contarla como una memoria gráfica desde la perspectiva de una familia y a través de sus propias palabras.Una universidad en Irak ha pedido recientemente que el Lobo de Bagdad sea añadido a su plan de estudios de cuarto año de pregrado inglés y me invitaron a dar una conferencia en línea a sus estudiantes. El libro no sólo fue elegido para el Club de Lectura “Jewish Women's Archive 2021” en Estados Unidos, sino también para el Club de Libros “New Arab” en inglés, la publicación hermana del sitio web árabe Al-Araby al-Jadeed.Muchas gracias Carol por platicar con nosotro, pues uno de los objetivos principales de Oriente Medio News es dar a conocer trabajos como el tuyo, que nos invitan a abordar Medio Oriente y el Cáucaso desde diferentes perspectivas. “El lobo de Bagdad” es una gran referencia para aquellos interesados no solo en la historia del judaísmo en la zona sino para quienes que busquen llevar a la luz eventos ignorados y marginados por la academia tradicional.

    Un Camino

    Yo hacía por segunda vez el mismo camino. Ahora  era más fácil. Ya conocía su sentido del humor  y casi lo compartía.    En  la playa , una energía extraña transportada por aguas salobres,  hacía romper olas  enormes  que llenaban de espuma la orilla  mientras en  lo alto, nubes algodonosas  vestían de blanco todo el paisaje.   El viento quiso acompañarme. Una tormenta doblaba unas  palmeras derramando hojas y arena.   Caminé   rodeada por las hilachas de un pasado que hablaban  en una lengua que  no entendí  lo que  me impedían  despertar recuerdos guardados en tiempos sin tiempo. La tormenta empezó por  desordenar mis cabellos y mis dudas.   Muerte, dije entonces al algoritmo que me acompañaba   Muerte,¿ Cómo te gustaría morir?

    Cómo trabaja “La Base”, el grupo neonazi que preocupa a la inteligencia de Estados Unidos

    El grupo neonazi “La Base” fue identificado como una preocupación por el extremismo doméstico en una versión no publicada de un informe reciente de las agencias de espionaje estadounidenses; pero no se menciona en una versión pública del mismo informe, dijeron tres fuentes familiarizadas con ambas versiones.La versión no pública del informe también señala que los miembros estadounidenses de este grupo habían viajado a Ucrania para luchar con las fuerzas prorrusas contra el gobierno central electo del país, informaron dos de las fuentes consultadas.En el informe del 17 de marzo, las agencias de espionaje estadounidenses advirtieron sobre una amenaza constante de que extremistas violentos por motivos raciales, como los supremacistas blancos, llevaran a cabo ataques con víctimas en masa contra civiles, mientras que los grupos de milicias atacan a la policía y al personal y edificios gubernamentales.Pero la versión pública de cuatro páginas del informe proporciona pocos detalles sobre tales grupos o movimientos y no da nombres.Las agencias involucradas en la producción del informe se negaron a comentar sobre la versión no pública del documento o por qué se redujo para su divulgación masiva.El Proyecto Contra-Extremista (CEP), que monitorea a los extremistas políticos, describió a La Base como un “grupo aceleracionista” que fomenta la anarquía y entrena a sus miembros para librar una guerra racial.Los miembros de La Base, cuyo líder estadounidense supuestamente vive ahora en Rusia, se describen a sí mismos como soldados justicieros que defienden a la “raza europea” de un sistema infectado por valores judíos, según la Liga Anti-Difamación, otro grupo de monitoreo.

    Una lección de humildad

    Cierto día el califa Harun al Raschid organizó un gran banquete en el salón principal de palacio. Las paredes y el cielo raso brillaban por el oro y las piedras preciosas con las que estaban adornados. Y la gran mesa estaba decorada con exóticas plantas y flores Allí estaban los hombres más nobles de toda Persia y Arabia. También estaban presentes como invitados muchos hombres sabios, poetas y músicos. Después de un buen tiempo de transcurrida la fiesta, el califa se dirigió al poeta y le dijo: -Oh, príncipe hacedor de hermosos poemas, muéstranos tu habilidad, describe en versos este alegre y glorioso banquete. El poeta se puso de pie y empezó con estas palabras: -¡Salud!, oh califa, y goza bajo el abrigo de vuestro extraordinario palacio. -Buena introducción -dijo Raschid-. Pero permítenos escuchar más de tu discurso. El poeta prosiguió: -Y que en cada nuevo amanecer te llegue también una nueva alegría. Que cada atardecer veas que todos tus deseos fueron realizados. -¡Bien, bien! Sigue pues con tu poema. El poeta se inclinó ligeramente en señal de agradecimiento por tan deferentes palabras del califa y prosiguió: -¡Pero cuando la hora de la muerte llegue, oh mi califa, entonces, aprenderás que todas las delicias de la vida no fueron más que efímeros momentos, como una puesta de sol. Los ojos del califa se llenaron de lágrimas, y la emoción ahogó sus palabras. Cubrió su rostro con las manos y empezó a sollozar. Luego, uno de los oficiales que estaba sentado cerca del poeta alzó la voz: -¡Alto! El califa quiso que lo alegraran con cosas placenteras, y tú le estás llenando la cabeza con cosas muy tristes. -Deja al poeta solo –dijo Raschid-. Él ha sigo capaz de ver la ceguera que hay en mí y trata de hacer que yo abra los ojos. Harun al Raschid (Aaron el Justo), fue el más grande de los califas de Bagdad. Se puede encontrar más historias sobre él en ese maravilloso libro conocido como Las mil y una noches.

    La fractura de Europa que Philippe Sands grafica en su novela “Calle Este-Oeste” sucede hoy

    Pese a que han transcurrido 76 años desde el término de la II Guerra Mundial y la Shoá, el Viejo Continente aparece más quebrantado que nunca con un antisemitismo rampante que desgraciadamente nos hace recordar aquellos años previos al genocidio nazi y a lo que ocurrió durante y posteriormente, y eso el autor lo relata magníficamente en su libro.Philippe Sands, un destacado abogado y jurista judío británico, experto en derecho internacional que ha sido autor de dos novelas muy exitosas: “Calle Este-Oeste” (2017) y “Ruta de Escape” (2021) ha concedido varias entrevistas a medios alrededor del mundo. Cuando publicó su primera novela “Calle Este-Oeste en donde rastrea los misterios de su familia y retrata a los juristas que introdujeron los conceptos jurídicos de genocidio y de crímenes contra la humanidad. Es más, en la última novela de John La Carré, éste último escribió en 2017: “Quisiera dar las gracias especialmente a Philippe Sands, que me guio con el ojo de un abogado y la comprensión de un escritor”.Sands que en octubre 17 cumplirá 61 años, es uno de los abogados de derechos humanos más reputados del Reino Unido, que ha estado implicado en los principales procesos de los últimos años: Pinochet, Bosnia, Irak, Ruanda… Autor de varios ensayos jurídicos, una invitación para dar una conferencia en Lviv o Leópolis, una ciudad ucrania que antes fue polaca y antes austrohúngara, cambió su vida. Allí había nacido su abuelo, pero también los dos fundadores del derecho internacional, los juristas que inventaron los conceptos de “crimen contra la humanidad” y “genocidio”. Y también había pasado por ahí Hans Frank, el gobernador nazi de Polonia, responsable de la muerte de las familias de estas tres personas. Aquella invitación se convirtió en un libro, Calle Este-Oeste, uno de los fenómenos literarios del año en el mundo anglosajón, ahora traducido por Francisco J. Ramos Mesa en la Editorial catalana Anagrama. Es a la vez una obra de intriga que trata de responder a viejos misterios familiares, la evocación de un mundo perdido —toda la familia de su abuelo fue asesinada por los nazis— y un retrato de las figuras que lograron algo que parecía imposible entonces: que los Gobiernos no tuviesen derecho a hacer lo que quisiesen con sus ciudadanos. Sands visitó España a finales de septiembre para presentar su libro. Esta conversación tuvo lugar durante el Hay Festival de Segovia. El periodista Guillermo Altares del diario El País de España entrevistó a Sands el 21 de noviembre de 2017 y el abogado contestó así a las preguntas presentadas por el reportero español.Una vieja frase de Albert Camus hablaba de que, entre su madre y la justicia, elegía a su madre. Uno de los protagonistas de su libro es Niklas Frank, hijo de Hans Frank, gobernador nazi de Polonia, juzgado como criminal de guerra en Núremberg y ejecutado. Sin embargo, Niklas siempre reconoció los crímenes de su padre. ¿Cree que viviríamos en una sociedad mejor si más gente fuese capaz de dar ese paso, de renunciar a su tribu en nombre de la justicia?Creo que es una excepción. La primera vez que me encontré con él, lo primero que hizo fue sacar una fotografía de su padre muerto, que realmente me chocó. Mostró un odio hacia su progenitor que me hizo sentir incómodo. Lleva siempre consigo esa foto de su padre poco después de morir ahorcado. Fue el primer hijo de un alto cargo nazi que dijo que su padre era criminal y merecía morir. Fue un escándalo en Alemania. Me gusta su actitud, pero la lleva demasiado lejos.Mantiene que su libro no es sobre el Holocausto, sino sobre la memoria y los secretos, pero ¿no cree que también describe al mundo que cambió por completo tras los crímenes nazis?Hay un hueco en la historia de mi familia: mi abuelo nunca habló de ello, mi madre tampoco. Y algo ocurrió cuando cumplí los 50 años y quería saber quién era. Me invitaron a Lviv y tuve la oportunidad de ir a conocer la casa en la que nació mi abuelo. Lo entendí cuando, hablando con mi hijo de 21 años hace unos meses, acababa de leer el libro y me dijo: “Es muy interesante. Conozco la historia de la familia, pero tú, cuando tenías mi edad, no lo sabías. Eso nos hace muy diferentes”. Lo que planea sobre todo es la historia de Europa en los años treinta, los asesinatos masivos de judíos, y polacos, que al final desencadenaron una revolución: antes de ese momento, el Estado era soberano. Si el rey o el gobernante quería matar a la mitad de su población, nadie se lo iba a impedir, la ley internacional no existía.¿No es algo que sigue produciéndose ahora? Myanmar (antigua Birmania) ha expulsado a cientos de miles de rohinyás en semanas, en un claro episodio de limpieza étnica, y nadie ha podido frenarlo. Se han producido muchas atrocidades masivas desde 1945. Algo ha cambiado, pero ¿ha cambiado lo suficiente?Antes de 1945, la ley internacional siempre guardaba silencio. Sobre los judíos en Alemania nadie dijo nada, porque Alemania podía tratar a sus ciudadanos como quisiese, los judíos, los homosexuales, los discapacitados. Y en ese sentido el cambio fue revolucionario, aunque esos cambios son muy lentos, no se puede esperar que se transforme el comportamiento humano. Pasarán años, décadas, antes de que se produzcan cambios reales para que se transforme la protección de los individuos y los grupos. Los dos juristas que retrata en su libro, Hersch Lauterpacht y Raphael Lemkin, acuñaron los conceptos de “crimen contra la humanidad”, el primero, y “genocidio”, el segundo, que fueron utilizados por primera vez en los juicios de Núremberg. ¿Cuál es la diferencia entre ellos? En términos simples: “crímenes contra la humanidad” busca proteger al individuo frente a la violencia en guerras y matanzas. “Genocidio” trata de la protección de grupos, todos los genocidios son crímenes contra la humanidad, pero no al revés. La diferencia esencial es que, si matas a 100.000 individuos, siempre será un crimen contra la humanidad, pero sólo será un genocidio, según la ley, si puedes demostrar que la matanza tenía como objetivo destruir al grupo en todo o en parte. Creo que la pregunta habría que plantearla de la siguiente manera: ¿Quieres que la ley te proteja como un individuo o quieres que la ley te proteja como miembro de un grupo, religioso, nacional, el que sea? ¿Qué soy antes, un individuo o un miembro de un grupo?Uno de los grandes personajes del libro es la ciudad, ahora en Ucrania, en la que coinciden todos los personajes, Lviv o Leópolis, Lemberg en otras épocas. En Postguerra, Tony Judt explica que hubo una Europa multiétnica y multirreligiosa que desapareció con la II Guerra Mundial. ¿Cree que Lviv simboliza esa transformación? No creo que simbolice una Europa que ha desaparecido, creo que ha cambiado: Lviv en los años treinta, Londres en los años dos mil. No creo que haya tantas diferencias. Lviv en los años treinta vivía un bullicio de intelectuales, escritores, arquitectos, comerciantes, con tensiones entre los diferentes grupos, pero era también una urbe vibrante, con música, cine, teatro…Como la ciudad en la que vivo ahora. Pero en quince años todo desapareció. Eso me fuerza a plantear una pregunta: ¿Por qué damos por hecho que el Londres actual no puede desaparecer, que estará aquí para siempre? Empezamos por el Brexit, que es una demonización de los otros… ¿Por qué no podría ocurrir en Londres, en París o en Barcelona?Toma prestado el título de Joseph Roth, que también era de Lviv, y cita a Stefan Zweig. ¿Por qué cree que son dos autores que ahora mismo se están leyendo mucho, sobre todo Zweig y sus memorias, El mundo de ayer? “El mundo de ayer” es un libro increíble. Volvemos a ellos porque algo está ocurriendo y por eso nos inspira. El motivo por el que volvemos a leerlos es que sentimos que algo está pasando en Europa de nuevo, ya sea el Brexit, lo que ocurre en Hungría, el nacionalismo en Cataluña. Europa está viviendo una fractura y la última vez que algo así ocurrió fue en los años treinta. Y los autores que nos inspiraron durante esa ruptura fueron Zweig o Roth o el más desconocido Józef Wittlin.

    Encuentros con Mordejai Gebirtig

    Conocí a Mordejai Gebirtig en una galería de Concepción, en una tienda de discos, a principios de los noventa. David, el entusiasta propietario, exponía orgulloso su nueva partida de CDs con “música de Israel”. Era entretenido examinar los títulos recién llegados, tanto como invadir de pronto los parlantes del local con la insólita judeidad de cada prueba musical. A veces había hallazgos memorables, intérpretes que todavía recuerdo y que conforman la banda sonora de mi vida. En aquella ocasión, descubrí un tema maravilloso, Yankele, una canción de cuna yidish interpretada por Yaacov Shapiro. Tal vez por ser pediatra o por tener hijos pequeños, me cautivó a la primera oída. David quiso abonar mi entusiasmo haciéndome escuchar una segunda versión del tema, esta vez desde un CD de Jacqui Süssholz, un cantante jasídico, que vino a confirmar mi percepción inicial. En el sobre del disco había un comentario del intérprete, unas notas anecdóticas que acompañaban cada canción y que eran parte de su show: “¿Qué hacer cuando el bebé no quiere dormir? Su mamá le cuenta cuentos, pero eso no le da sueño. El papá le muestra los últimos resultados de Wall Street y es como si nada, hasta se despierta un poco más. Para adormecerlo la mamá le trata de hablar: mi Yankele, si ya tienes todos tus dientecitos, estás por ir a la escuela, pronto aprenderás Talmud, y serás un médico o, si eres perezoso y fracasas en la vida, abogado… y también te vas a casar, con la sobrina de nuestra vecina, que es una buena chica, a los seis años toca la marcha turca de Mozart… entonces, ¿por qué todavía te mojas en la cuna?, ¿por qué no quieres dormir…? No será nada fácil hacer un mentsh de ti. Y en ese mismo momento, el niño bosteza: Es ahora o nunca cuando hay que cantarle “Yankele””. Quise saber quién era el autor de Yankele. Leí Mordejai Gebirtig. Para mí, un nombre completamente nuevo. Ese fue nuestro primer encuentro.En aquellos días, hablo de treinta años atrás, no había YouTube ni Spotify, ninguna plataforma virtual donde encontrar música de semejante autor, así que mi contacto posterior se limitó a algunos casetes y CDs que compartía con don Américo, el guía espiritual de nuestra Kehilá, quien hablaba yidish y que desde su juventud europea conocía esas canciones. No contábamos con una web tan amplia e inmediata como ahora, así que mis siguientes encuentros con Mordejai Gebirtig tuvieron que ser más bien casuales y directos. Al año siguiente, en un viaje a Polonia, durante un paseo por el antiguo barrio judío de Kazimierz en Cracovia, a continuación de visitar la sinagoga Remuh y el viejo cementerio vecino, advertí en una fachada de la calle Joselewicza una placa recordatoria. Me acerqué curioso, a ver de qué se trataba. Su lectura me sacudió como una revelación: “Aquí vivió el gran poeta y cantor popular yidish Mordejai Gebirtig (Mordeje Bertig), nacido en Cracovia el 4 de abril de 1877 y asesinado por un soldado alemán en el gueto de Cracovia el 4 de junio de 1942”. Me quedé con piel de gallina, paralizado frente a la casa, antes de atreverme a cruzar la puerta principal. Subí por la vieja escalera, con la emoción de rozar los mismos peldaños y de tocar las mismas paredes que en otros tiempos cobijaron su vida. De regreso al hotel caminé ingrávido, poseído por sus melodías, invadido por la melancolía, la ternura y la juzpá de su música, como flotando, sumergido en un sueño de Chagall. Nuestro tercer encuentro ocurrió en otro viaje, esta vez en una librería judía de Berlín. Allí, en un estante pleno de tesoros bibliográficos, descubrí un hermoso libro que reunía su historia y su obra musical, que contenía algunas fotografías, junto a las notas y textos de sus canciones, una compilación hecha por un Gebirtig-meshiguene, Manfred Lemm, un cantautor alemán. Mordejai Gebirtig pasó toda su vida en Cracovia. Era un sencillo mueblista que mientras restauraba armarios antiguos o renovaba viejas mesas iba creando canciones. Las apuntaba en un papel y más tarde las tocaba con un dedo en el piano de un amigo, quien las transcribía en notas musicales. Al principio las compartía en un círculo familiar, sin la menor esperanza de que se difundieran alguna vez. Sin embargo, sus melodías no tardaron en correr de boca en boca por toda Polonia, se publicaron en cancioneros, cruzaron el océano hasta Estados Unidos y la Argentina, viralizándose por todo el mundo judío, en un viaje fascinante que continúa hasta nuestros días, manteniendo su presencia siempre viva en cada festival de música yidish. Sería inútil tratar de transmitir el sabor de su obra en esta crónica. Sería tan estéril como pretender explicar un tema de Bob Dylan, una canción de Leonard Cohen o un single de Amy Winehouse. En YouTube o Spotify encontraremos excelentes versiones de Yankele, Kinder yoren, Avreml, Reysele, Es brent, en la voz de tan buenos intérpretes como Java Alberstein, Dudu Fisher, Efim Alexandrov o Theodore Bikel, sin mencionar a la nueva generación de cantantes que le siguen dando vida y actualidad.Dicen que cuando olvidamos a nuestros muertos, ellos mueren por segunda vez. Sin embargo, he aprendido con los años que más bien ocurre al revés: somos nosotros quienes en parte morimos, quienes sin darnos cuenta recortamos nuestra vida. Escuchemos a Gebirtig. Nos hará bien. Dejemos fluir en nosotros su miel de yidishkait, esa dulzura ancestral que ni la más oscura de las noches consiguió borrar.

    Mensaje de Pésaj

    Durante la noche del Séder de Pésaj leemos una de las frases centrales de la Hagadá que comienza diciendo “Bejol dor vador”... El texto completo nos recuerda que “en cada generación una persona está obligada a verse a sí misma como si ella hubiese salido de Egipto”. El mensaje es claro: esta historia es mi historia. Esta liberación no le pasó al pueblo judío sino a mí.Más allá del mensaje de pertenencia, hay otra lectura posible de este mismo texto que emerge si ponemos el punto en otra parte de la oración. Podemos leerlo así, “en cada generación una persona está obligada a verse a sí misma”. Esta es la semana en la que debemos hacer una introspección diferente, mirarnos a nosotros mismos. Para que esta invitación no sea simplemente teórica, la tradición nos obliga a renunciar al jametz por unos días.Es importante entender que la diferencia entre el alimento que es jametz y el que es matzá, entre lo prohibido y lo permitido, es muy sútil. Ambos son lo mismo, agua y harina, con una diferencia central: el tiempo de leudado entre ambos. Ese tiempo mide en nuestra tradición el ensanchamiento de la combinación de los mismos productos. Para nuestros maestros, lo que se ensancha y se infla representa al ego. Nosotros somos exactamente el mismo producto que puede puede vivir una vida de humildad altruista o ensanchamiento egoísta. Darle tiempo a que los productos leuden es darle a nuestro “yo” demasiado tiempo e importancia para que se ponga por encima de todo lo demás haciendo estragos.Cuando evitamos leudar brota la dimensión más poderosa para una vida plena de sentido: la humildad. Desde ese lugar lo único que podemos hacer es agradecer. Entender que todo lo que comemos, bebemos, bendecimos y compartimos no nos pertenece. Pasa a través nuestro y nosotros debemos ser el prisma que refleja esa abundancia. Pero si es tan importante la experiencia de la matzá por encima del jametz, ¿por qué no comemos solamente matzá todo el año?La matzá que representa la humildad, en exceso puede llevarnos a la auto-negación de nuestro propio valor. Confundirnos al punto tal de creer que no somos nada. Necesitamos algo del ego que nos permita crear, levantarnos cada mañana con un sentido de misión y propósito, de buscar nuestros logros y alcanzar nuestras metas. De hecho, la tradición en su sabiduría nos permite comer matzá todo el año si queremos, pero nos obliga a detener totalmente el jametz por una semana para reubicar la brújula de nuestra existencia. Pese a que podemos ser humildes todo el año, sabemos que la inclinación más natural es comer más jametz, es ser más egoístas. Esa es la razón por la cual estamos obligados a nutrirnos una semana entera de humildad.Que pueda esta dieta de jametz no solo alinearnos esta semana, sino que pueda su espíritu acompañarnos todos los días. ¡Moadim Lesimja!

    Pésaj 2021: “El año que viene… SI”

    Las características de las celebraciones familiares actuales en nuestra tradición, muestran valor, transformación, creatividad y riqueza, las cuales se utilizan para fortalecer la identidad de las familias judías. En su momento, el judaísmo sin Templo colocó a la familia como nuevo centro de su vida cultural y encontró en el complemento entre sinagoga y hogar, el secreto para sobrevivir.“Este año estamos esclavizados, el próximo año seremos libres…” enunciábamos en Pésaj 2020, pensando en que íbamos a ganarle pronto a una nueva plaga en el siglo XXI.  Pero nos encontramos de nuevo cara a cara con los residentes de la casa, y/o rostros deseosos de observar y hablar, en un computador. Otra vez la fiesta de peregrinaje, de libertad y primavera, se celebró aislados de nuestros seres queridos, o restringidos en nuestros encuentros. Si hay algo que identifica el hogar judío es la mesa, el altar del Templo. La comida adquiere una connotación ritual, y nos invita a compartir nuestra historia y anécdotas de generaciones pasadas que empapan nuestro pensamiento y celebramos como memorias vivas. Nuestra mesa habitualmente nos invitaba a ser hospitalarios y pensar en el otro.Hace unos días atrás, cuando varias comunas de Santiago retrocedimos a cuarentena, se registró una cifra récord de permisos temporales. Según reportes entregados por las autoridades en las últimas semanas (marzo 2021) se habrían solicitado el máximo de desplazamientos contabilizados (por fin de semana) desde que se comenzó con este sistema de permisos para moverse fuera del hogar. De igual forma los contagios aumentaron, de modo que hoy tenemos más acotados todavía, nuestras posibilidades de traslado. Y es que somos seres sociales por naturaleza. Necesitamos vernos, hablarnos y abrazarnos, en un encuentro real. Aproximadamente un año después, evaluamos las secuelas y ponemos más atención en lo emocional, pensando en los síntomas que deja el aislamiento, por preservar la salud física. Hace un tiempo ya, que pudimos reconocer que necesitamos también, otro tipo de bienestar, y que refleja nuestra composición como seres humanos. Los estudios revelan lo que nos sucede y reviven la definición de salud de la OMS: «un estado de completo de bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». Quienes piensan que, no socializar, o tener impedimentos para ello -pese a la cantidad de recursos que existen hoy en día- provocan un encierro en uno mismo. Esto podría complicar la empatía, la solidaridad, la escucha. En fin, nuestros elementales e inapelables vínculos. El Talmud en Pesajim nos recuerda que la historia de Pésaj comienza con oprobio y vergüenza pero termina en alabanza y gratitud. Que esa, sea la linealidad de nuestras vidas y los aprendizajes. Seamos optimistas. Hoy tenemos muchas vacunas. Muchas. Seguras. Efectivas. La confianza en las vacunas aumenta, así como los nuevos tratamientos frente a casos graves. Y la pandemia a nivel mundial decrece. Seamos agradecidos. El año que viene… SI. ¡El año que viene juntos!

    ¿Cómo lidian con el trauma transgeneracional la segunda y la tercera generación?

    La memoria siempre ha sido un eje central en la identidad judía. Nos han inculcado desde muy pequeños a transmitir y relatar nuestra historia, tal como nos indica la Hagadá de Pesaj, “Veigadeta lebinjá”, y le contarás a tus hijos.No podría ser distinto con la Shoá, donde “la memoria es el vínculo estructural fundamental entre quienes escriben sobre el Holocausto desde la experiencia directa, así como desde el inquietante legado que toma la forma del retorno imaginativo” .La obligación de la tansmision de la memoria, se transforma así, en un deber supremo.La psicoanalista argentino-israelí Yolanda Gampel y otros profesionales del área, han tomado como punto de partida el axioma de que la Shoá produjo un “efecto sísmico” que ha traspasado a las siguientes generaciones, como una “transmisión radioactiva transgeneracional”. Como nieta de sobrevivientes, y habiendo recibido el trauma a través de mis abuelos y padres, me interesa analizar el impacto de la Shoá en la memoria particular y colectiva de la segunda y tercera generación.La generación de mi padre tuvo que lidiar muchas veces con el silencio, la represión y la negación de sus padres que hacían un esfuerzo por no recordar lo vivido. Fue este silencio el que mantuvo a los sobrevivientes en un estado de luto crónico y permanente.El impacto que este silencio causó en sus hijos, no demoró en hacerse sentir, ya que éstos fueron privados de ver a sus padres gozar de la vida. Crecieron con una sobrecarga de miedo, con sus emociones minimizadas y con la sensación de estar siempre en deuda con sus padres, por todo el sufrimiento al cual fueron expuestos. Con culpa.Son hijos que lucharon por ser reconocidos como tal, en un intento desesperado de apodersarse del padre ausente, generando así muchos conflictos. Estos hijos se encontraron frente a dos opciones, “permanecer fideicomisario del pasado de sus padres o contener la ansiedad excesiva de los padres en el proceso de separarse de ellos, conviertiendose así en el padre protector de los padres” .Perseguidos por la historia, se vieron obligados a aceptar el peso de la memoria colectiva que les fue transmitida y asumir la tarea de sustentarla. Es una generación que sintió la carga de la historia de la Shoá y construyó la memoria a partir del vacum de la misma, una memoria ausente que es rellenada con silencios, una sensación de vacío y de culpa por no haber estado ahí.Aunque no estuvieron fisicamente en aquel evento traumático, culturalmente se sintieron parte de él, “no estuvieron allá físicamente, pero si en la imaginación, viven en un lugar incómodo para encontrarse suspendido” .La tercera generación, la generación de los nietos, surgió en el medio de una tensión entre saber y no saber. No vivieron de cerca las consecuencias del trauma vivido por sus abuelos. Mientras la segunda generación sentió que esta memoria les fue impuesta, la tercera generación accedió a este pasado de formas mucho mas espontáneas.  “Es una generación que busca ser el tapiz de conexiones familiares y continuidad judía desbloqueando el pasado familiar y reactivando las raíces” .Esto porque tienen que lidiar con la brecha del tiempo y de la memoria. Son observadores e interpretadores de este pasado. La recuperación de esta historia, para nosotros, la tercera generación, se transformó en eje central en nuestra formación identitaria, en una forma de dar significado a quienes somos y así poder proyectarnos en el futuro.Siento en la piel la frase “sin saber de donde venimos nunca sabremos quienes somos” y a la vez a lo que alude Abrahm Infeld sobre la memoria: “Historia significa saber lo que sucedió en el pasado, memoria significa preguntar cómo lo que sucedió en el pasado influye en mí y en mi vida hoy”.La memoria colectiva para la tercera generación “es un acto de desafío frente a la memoria ausente, los nietos crean un collage de la memoria individual, colectiva e histórica, vinculando identidades personales y colectivas en momentos de la historia traumática” .Según Pisano, para esta generación la Shoá “se convierte no solo en un elemento de identidad colectiva e individual, sino en la infraestructura báscia a través de la cual se configura el mundo” .Evocamos la presencia del pasado para verlo con nuestras propias historias en proceso. “Todo acto de memoria es también un acto de narrativa” , y el relato siempre es una eleción y una re-lectura del pesado, nunca es el evento en sí mismo, sino la articulación mediada y filtrada a través de las limitaciones del lenguaje y la consciencia.Según la psicologa social francesa Dominique Frisher, la tercera generación es más consciente de su responsabilidad de guardar la memoria, de transmitir las historias familiares y sobre todo de mantenerse alerta para prevenir que se olvide esta tragedia o que vuelvan ideologías como las practicadas durante el nazismo.Además, yo diría que logramos dialogar entre nuestra memoria particular judía y la universal, contruyendo un relato terapéutico, al retomar nuestras raíces y a la vez tratar también de transmitir enseñanzas universales a partir de nuestro trauma particular.No es recordar para no olvidar, sino recordar para actuar en la contrucción de un mundo mejor.

    ¿Puede la MUJER tomar vino en Pesaj?*

    Esto también debemos preguntarnosEn términos académicos, con absoluta seguridad podemos reconocer que el ritual de Pésaj tal cual lo practicamos hoy, corresponde a la época de la destrucción del Segundo Templo. Los académicos afirman que la presencia romana dio el carácter de un banquete, en donde pequeños bocadillos son servidos mientras que los comensales disfrutan percibiendo majestuosidad y compartiendo lo que la gastronomía francesa denominará hors d’oeuvre. En esta estructura, con una raíz ritual de 2000 años, cabe preguntar cuál fue el rol de la mujer asignado. ¿Acaso la mujer estaba contemplada en la mesa del Séder? ¿Se le asigna el cumplimiento de los mismos preceptos que a los hombres, tanto como Pésaj, Matzá y Maror? ¿Puede una mujer cumplir con las cuatro copas y beber vino delante de hombre? Las respuestas actuales son evidentes y obvias, de igual modo, proponemos este desafío de indagar en el origen de los textos vectores y concebir su legitimidad.Iehuda y Iehoshua Ben LeviEn la Tosefta Pesajim 10:4 -189 dEc- nos enseñan que “un hombre está comandado a alegrarse junto a sus hijos y los miembros de su casa en las festividades de peregrinaje -Pesaj, Shavuot y Sucot-. ¿Con qué se alegra? Con el vino como está escrito: el vino alegrará el corazón del hombre -Tehilim 104:15-. Rabi Iehuda dice: mujeres en lo que es apropiado para ellas e hijos en lo que es apropiado para ellos”.En esta pasaje tanaítico -época Mishna II dEc-, no hay un significado simbólico al vino. El fragmento ni siquiera refiere a Pesaj sino a todas las festividades. En el Talmud Babli Pesajim 108a, Rabi Iehoshua Ben Levi, un sabio posterior, transforma el vino para las mujeres desde un significado de la alegría hacia un nuevo significado que implica recordar el milagro.“Y R. Iehoshua Ben Levi dijo: las mujeres están obligadas a las cuatro copas porque ellas también fueron afectadas por el mismo milagro”. Esta contundente expresión es retomada por los rabinos medievales y debaten si el vino simbolizaría la justiciosa ayuda para promover la redención por parte de las mujeres o simplemente que fueron salvadas también junto a los hombres.Sin embargo debemos detenernos en la afirmación de la Tosefta Pesajim, porque la sugerencia indica que las mujeres y los niños deben encontrar un reemplazo al vino. En este contexto, el vino es solo para los hombres adultos. En Yerushalmi 10:1, 37b y Bavli 109a interpretan que en lugar de vino varios tipos de ropa son apropiados como regalo para las mujeres en la noche del Seder.Otras fuentes rabínicas mencionan que es inapropiado para la mujer beber vino. Por ejemplo, Tosefta Ketuvot 5:7 declara que una mujer pobre siendo abastecida por su marido “no recibe vino, debido a que las mujeres de los hombres pobres no beben vino”. Dennis Smith, “From Symposium to Eucharist” afirma que en la cultura greco-romana las mujeres están prohibidas de beber vino. Es evidente que los textos rabínicos de la época estén influencias por las ideas dominantes.Academia, estudio y revisiónNo obstante, una braita -mishna no oficial- encontrada en el Babli 108b sitúa que la mujer está obligada a bebe de las cuatro copas de Pesaj: “Enseñaron nuestros Sabios, todos están obligados a estas copas, hombres, mujeres y bebés”. Esta cita iría en línea con R. Iehoshua Ben Levi -mujeres son parte del milagro-. Al tiempo, esta braita no tiene un paralelismo en el Talmud jerosolimitano. Aquí parte la investigación de R. Prof. Shamma Friedman “Towards a characterization of Bablonian baraitot”, en donde argumenta que esta Braita babilónica es una invención literaria posterior con argumentos convincentes. Más aún, el formato “las mujeres están obligadas a X porque ellas también fueron afectadas por el mismo milagro” aparece en en el Talmud babilónico en contextos adicionales: encendiendo luces de Janucá -Shabbat 23a- y lectura de la -Meguilá 4a-. En ambos lugares, los enunciados son atribuidos a R. Iehoshua Ben Levi lo que presume comprender que sus palabras no fueron originalmente adjudicadas al contexto de Pesaj.La conclusión parece indicar que en Eretz Israel la costumbre de ley era que la mujer no beba vino en la noche del Seder. Sin embargo, esta costumbre comenzó a cambiar en Babilonia y así lo demuestra Shmuel Safrai en su libro “Haggadah of the Sages”.Podemos resumir que el vino adquirió un significado simbólico para celebrar, más aún, cambió de un status de “apropiado” a “mandatorio” para ser consumido por las mujeres.En otras palabras, cuándo el vino funcionaba como un desinhibidor social, la sociedad patriarcal consideraba inapropiado para la mujer que beba vino. Cuando se tornó en un símbolo de la salvación y la libertad, las mujeres fueron incluidas en esta obligación. Siguiendo al Talmud babilonio, y posteriormente la Halajá -ley judía- se asume que la mujer está comandada a beber de las cuatro copas de vino en la noche de Pesaj -Shuljan Aruj Oraj Jaim 463:14-.En síntesis, promovemos la aceptación y absoluta igualdad en términos de cumplimiento de esta mitzva, en donde la mujer es considerada como par en la mesa del seder: sin exclusión, sin detrimentos, sin menosprecio, sin menoscabo, sin roles que enjuicien su lugar y rol. Fomentamos que las cuatro copas sean la instancia para hablar del milagro y la salvación, que conduzcan a la construcción de un significado profundo de iguales ante D-s y su ley.Para seguir construyendo paradigmas:-Tali Sendovski ha estado trabajando en la bodega Golan Heights -fabricantes de las marcas de vino Golan y Yarden- durante 25 años y fue la primera mujer en trabajar como enóloga en la industria moderna del vino israelí. Realizó un maestría en bioquímica y enología en Israel y comenzó a trabajar en el laboratorio de la bodega. En 1987, recibió una oferta de la bodega para ir a UC-Davis a estudiar enología.-Irit Shank Boxer, pertenece a la sexta generación de una familia de agricultores y propietarios de viñedos. Estudió enología en la Universidad de Adelaide en Australia y trabaja en Barkan Winery en Hulda, que es la segunda bodega más grande de Israel. Se encuentra trabajando junto a Shmuel Boxer -su padre-, quien fue el fundador de la bodega.* Este artículo académico pertenece a la Yeshivat HaMercaz “VeZot HaTorá”, conducida por el Rabinato del Circulo Israelita de Santiago. La Yeshivá es referente legítimo y auténtico de estudio serio y profundo de judaísmo en Chile.

    Red Latinoamericana para la Enseñanza de la Shoá cumple un año de actividades en medio de la pandemia

    Hasta la fecha, se han realizado más de 30 charlas online sobre temáticas que se relacionan con la historia del Holocausto. En abril de 2020, cuando las instituciones educativas tuvieron que cerrar sus puertas debido a la pandemia del Coronavirus, un grupo de directores y representantes del Museo del Holocausto de Curitiba, Brasil, el Museo del Holocausto de Buenos Aires, Argentina, y el Museo Interactivo Judío de Chile decidieron reunirse, de manera virtual, para continuar con el estudio, la enseñanza y divulgación del Holocausto en Latinoamérica. Así fue como se creó la Red Latinoamericana para la Enseñanza de la Shoá (Red LAES), que tiene como objetivo general proveer de distintas perspectivas de análisis y formas de enseñar el Holocausto orientadas a toda la región, además de divulgar cómo respondieron los países latinoamericanos en relación al régimen nazi. Además de las instituciones convocantes (los museos previamente mencionados), hay otras nueve que actualmente forman parte de la Red LAES. En total, son 12 instituciones de Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Guatemala, Uruguay, Paraguay, México, Panamá y Puerto Rico. En junio de 2020, cuando se creó formalmente la Red, se lanzó la primera actividad de la misma. Se trató de una serie de conferencias virtuales denominadas “Latinoamérica habla del Holocausto”, en las cuales cada institución ofició de anfitriona y desarrolló los principales acontecimientos que vinculan a su país con respecto al fenómeno nazi, los refugiados judíos y su impacto en la actualidad. Posteriormente se realizaron charlas con sobrevivientes del Holocausto, ciclos de cines y entrevistas con autores de libros históricos. “La Red LAES es símbolo de la resiliencia, de esa capacidad que le permite a ciertas personas anteponerse a las adversidades que se presentan en la vida. Y justamente en medio de la pandemia, cuando los museos tuvimos que cerrar y dejar de antender a nuestro público objetivo, aunamos esfuerzos y vínculos para seguir difundiendo las enseñanzas del Holocausto desde una perspectiva latinoamericana. Este año estamos desarrollando nuevos recursos educativos en conjunto y ya se han sumado nuevos miembros a la Red. La idea es consolidarnos para así educar a una audiencia de habla española y portuguesa”, explica Beate Wenker, directora de educación del Museo Interactivo Judío de Chile.Este 2021, la nueva parrilla de charlas empezará con una entrevista exclusiva y en vivo a Ana María Wahrenberg y Betty Grebenschikoff, dos amigas y sobrevivientes del Holocausto que pudieron reunirse de manera virtual después de 82 años separadas; y cuya noticia ha recorrido el mundo y nos ilustra de manera concreta la importancia de la capacidad de poder sobreponerse a la adversidad y el valor de la amistad. La conversación se realizará el próximo 13 de abril, a las 18 hrs., a través de la página de Facebook del MIJ y en www.facebook.com/laesred. Nota en el canal Chilevisión Noticias, Chile

    La economía bajo la lupa

    Los índices económicos y las proyecciones para Chile auguran que el año 2021 será mejor que el 202, aunque habrá sectores que demorarán más en revertir el impacto provocado por la pandemia. ¿Qué pasa ahora, que estamos en medio de esta segunda ola? Lo conversamos con dos especialistas comunitarios, el economista Patricio Eskenazi y la ingeniera comercial Pamela Auszenker para analizar las proyecciones macro y micro económicas para Chile y el contexto mundial. Patricio Esquenazi: “El 2020 fue tan malo que ser exitoso el 2021 es tarea fácil”En los últimos meses, los números respecto de la economía nacional eran bastante optimista. Ahora que ya estamos en plena segunda ola, ¿se puede mantener ese optimismo?-Sí, el 2020 fue tan malo que ser exitoso el 2021 es tarea fácil. Haciendo las cosas de manera ordenada, nada extraordinario, Chile va a crecer 6% este año, y si lo hace un poco mejor, va a ser cercano a 7%. Ese es el rango que tiene mayor consenso y así lo ha indicado también el Banco Central. Hubo muchas cosas que no se hicieron, que quedaron paralizadas, que hay que recuperarlas, por ejemplo, inversiones que no se hicieron el 2020, se van a hacer el 2021. Imagínate que tuvieras que reponer equipos, maquinaria, hacer crecer las plantas, todas esas cosas que estaban planeadas y financiadas, se postergaron, entonces en vez de crecer un poco el 2020 y un poco el 2021, caímos 5,8% el 2020, vamos a crecer algo el 2021 y vamos a terminar más o menos al mismo nivel que teníamos al 2019. El mundo está más o menos igual, aunque algunos van a crecer con más fuerza. Estados Unidos va a seguir siendo fuerte y eso también nos ayuda, porque China y Estados Unidos son destinos importantes de nuestras exportaciones. Lo otro que ayuda harto son los dos retiros del 10%. Fue mucha, mucha plata, y no toda esa plata se gastó. Algunos de esos fondos ayudaron a pagar deudas, entonces esa gente ahora tiene más ingreso disponible; otra parte se fue a consumo, pero hay una parte que está ahorrada y se puede consumir. Entonces, por el lado de las empresas van a invertir harto, por el lado de las personas -y por los planes de ayuda- van a consumir harto, y el gobierno está gastando harto. Los tres grandes actores de la economía –que son las personas, las empresas y el gobierno- están gastando harto. Patricio, tú dices que si las cosas se hacen bien, podríamos llegar al crecimiento esperado. ¿Cuáles son esas cosas?-Primero, la vacunación, que es muy importante, que te permite funcionar al 100%. Entonces, si la vacunación sigue como va hasta ahora, probablemente el crecimiento va a ser del orden del 6,5-6,7%. Y los segundo más clave es cómo se va desarrollando la discusión política, porque eso afecta las expectativas de invertir o de contratar, de todo. ¿En relación a las elecciones que vienen?-Sí, porque si crees que las cosas están enredadas y pensabas cambiar el auto, quizás esperas. Las empresas hacen lo mismo con sus inversiones. Entonces, la incertidumbre es enemiga del desarrollo económico. Se han criticado mucho estas cuarentenas a media marcha, en el sentido de que no hay una paralización total de la actividad, y por eso se endurecieron las medidas. Pero, ¿crees que esto también refleja un aprendizaje respecto de que sí hay servicios o rubros que pueden seguir funcionando, como la construcción?-Mi lectura es que cuando comenzó el virus estábamos muy temerosos y cuando supimos que había vacunas, vimos la luz al final del túnel, nos relajamos demasiado. Eso explica el aumento de los casos. Y obviamente que el gobierno, cuidando la salud, va a querer que la economía funcione lo más activa posible, porque no se puede separar la salud de la economía, esa es una falsa dicotomía. Y respecto de las actividades esenciales, no puede ser que todas las actividades sean esenciales, pero por otra parte no hay que olvidar que la sociedad está súper integrada, si tú quieres que una empresa funcione, tienen que funcionar otros bienes y servicios disponibles, para que los proveedores de las empresas esenciales también puedan atenderlas. El empleo está tan rezagado, que va a ser el dolor de cabeza el 2021 y el 2022, porque la economía se va a recuperar pero el empleo no, el empleo se demora. ¿Qué recomendaciones le darías a la gente para cuidar su economía familiar?-Las cosas típicas a las que uno debiera prestar atención es que estructuralmente no se debe gastar más de lo que uno tiene, de lo que uno gana, ahora este es un momento en el que sí es razonable hacerlo y pudiste ahorrar (que, para mí, el número mágico es tener seis veces el valor de tus gastos ahorrado) y están cayendo tus ingresos, puedes gastar de lo ahorrado. Que se posterguen las deudas, eso alivia harto a la gente y más allá de una decisión financiera, es de sobrevivencia. Y no hay muchas más recetas, si al final la cuestión es: recibes un monto de plata, gastas un monto, si gastas menos lo vas a ahorrar, si gastas más lo vas a financiar con deudas. No hay más que eso. Pamela Auszenker: “Es probable que recién hacia finales del año 2022, o incluso comienzos del 2023, lleguemos a los niveles pre-pandemia”“Efectivamente, lo que tenemos ahora, solo por la base de comparación, es que Chile – y todo el resto del mundo- van a tener un crecimiento positivo. Salvo contadas excepciones, este 2021 va a ser positivo para gran parte del mundo en términos de crecimiento económico. Pero eso no significa que vamos a estar mejor que en pre-pandemia, sino que recién vamos a empezar a recuperarnos de toda la caída que vimos durante el año pasado, y es probable que recién hacia finales del año 2022, o incluso comienzos del 2023, lleguemos a los niveles pre- pandemia. Eso es importante entenderlo, porque se está proyectando un crecimiento del orden del 6% en la economía chilena, pero eso tiene mucho que ver con la base de comparación: el año pasado caímos muy fuerte, entonces este año vamos a tener un mayor crecimiento”. ¿El mismo fenómeno explicaría, entonces, las proyecciones a nivel mundial?-De todas maneras, el fenómeno que esta pasando en Chile también está pasando en Estados Unidos, Europa, China, con en la misma magnitud, pero sí la gran mayoría de los países va a estar mostrando crecimiento positivo, porque al final el golpe que tuvieron el año pasado, hizo que cayeran muy fuerte, y eso hace que ahora te recuperes más rápido. Uno de los principales sectores afectados en esta pandemia es el empleo. ¿Qué crees que suceda ahora, con esta nueva cuarentena total?-Todas las medidas de cuarentena y de restricciones de movimiento que tengamos van a hacer que se demore más el empleo en recuperarse. También por un tema de base de comparación, y hacia finales de año, de no tener cuarentenas, probablemente igual vamos a terminar bastante mejor que el año pasado. Pero sí con una recuperación probablemente más lenta de lo que hubiéramos pensado un mes atrás.¿Qué pasa con el empleo femenino? Los especialistas hablan de un retroceso de 20 años en la integración de la mujer al mercado laboral. -Es complejo, y eso tiene varias aristas. Yo no soy especialista en temas laborales o de género, pero sí puedo mencionar que esto tiene un doble impacto para la mujer, primero porque suele tener más presencia en el sector servicio y ahí es donde hemos visto el mayor rezago, el mayor impacto, y que además es uno de los que se va a demorar más en recuperarse. Y esto es una tendencia mundial, no es solo Chile donde el sector servicios ha sido el más golpeado. En segundo lugar, sobre todo en un país como este, donde las mujeres son en general las cuidadoras de los niños y de los adultos mayores, en el minuto en que cerraron los colegios y las trabajadoras de casa no pudieron seguir trabajando, obviamente muchas mujeres se vieron obligadas a dejar de trabajar. Entonces tienes ese doble efecto. En términos de qué medidas tomar, sin ser experta, reitero, puedo decir que es algo que se ha visto en las empresas cómo se ha ido trabajando, especialmente en las grandes empresas, mucho más que en empresas más pequeñas, y que se ve en los temas sociales, de gobernanza y medio ambiente, uno de los grandes ítems es el tema de equidad de género, es una preocupación constante, aunque probablemente todavía no ha permeado al resto de la economía, y hay que buscar mecanismos para que eso pase. En términos de economías familiares, ¿qué recomendarías para este contexto?-A veces es difícil dar consejos tan generales, porque obviamente las realidades de cada uno son distintas, pero siempre en épocas de crisis es muy importante tratar de restringir los gastos lo más posible. Y en esa línea, y de manera permanente, no solo en crisis, apostar también a ajustar los gastos a los niveles de ingresos y tener un colchón de ahorros. Yo no sé si se pueden dar muchos más consejos, pero se puede ser organizado y no confiarse en que van a venir tiempos mejores, en el sentido de que si bien las proyecciones económicas son positivas, probablemente la recuperación no va a ser pareja para todos los sectores económicos, la velocidad va a ser distinta, vamos a tener sectores que se van a demorar más en recuperarse. Y estamos viendo que además se anuncian medidas mucho más estrictas, como el cierre del comercio no esencial, entonces a no confiarse y continuar con cautela, con ser responsable a nivel presupuesto. 

    Las tnuot en las vidas de los jóvenes

    Las tnuot son parte importante del día a día de muchos de los jóvenes de nuestra comunidad, en ellas se comparte con los amigos, se aprende de manera no formal sobre diversos temas, se genera un sentido de pertenencia al judaísmo y, por supuesto, se forman líderes.Yo pertenezco a Tzeirei-Ami, pero -más allá de mis preferencias personales- soy una persona pro tnuot, ya que creo que son un lugar donde uno puede ser uno mismo y hacer realmente lo que se te dé la gana, por mas feo que suene. Las tnuot son lugares donde los sueños se hacen realidad.El otro día, en conversación con el more/rab Pato, me dijo algo de lo que nunca antes me dado había dado cuenta: “Las tnuot son un lugar donde tú hasta los 13/14 años vas a consumir y recibir entretenimiento y aprendizaje, pero al entrar a escuela de madrijim o curs hadrajá uno ya no va a recibir, sino que va a entregar”. Menciono esto ya que me pareció interesante su punto de vista, porque yo siempre lo había visto de la forma de que uno va a pasarlo bien y aprender, incluso cuando eres madrij/a, pero por otro lado siempre he pensado que es un gran sacrificio de parte de l@s madrijim/ot, ya que para organizar las actividades de un sábado o domingo (dependiendo del movimiento) primero se tienen que juntar para organizar el programa y -más importante- las peulot. Después, motivar a los janijim para que vayan (sobretodo cuando son kvutzot de niñ@s mas chi@s) y, por último, ejecutar todo lo que organizaron, sumandolé los imprevistos que puedan ocasionarse, como que se escapen los janijim.De algo que aún no hemos hablado es de las peulot. Las peulot son un momento de aprendizaje relativamente express dentro del sábado, las cuales cuando era chico odiaba y de hecho me escapaba para no participar, porque las encontraba el momento aburrido del sábado. Pero, en tercero básico, mi madrij, Alexander Roizman, me enseñó el esfuerzo que ponían los madrijim en las peulot, y con el tiempo las comencé a valorar gracias a él. Hoy en día las peulot son para mí la parte más importante del sábado, porque me di cuenta que en ellas aprendo cosas que muchas veces no aprendo en lugares de educación formal como el colegio y me gusta más esta modalidad.Quiero dejarles un par de testimonios de madrijim de distintas tnuot sobre el valor de ellas en sus vidas.“Para mi Tzeirei es como un mundo paralelo, o una familia gigante. Requiere mucho tiempo y energía, pero te entrega tanto que da ganas de usar tu tiempo en eso.Te da una muy buena base de judaísmo y sionismo, y por sobre todo un sentido de pertenencia y relaciones únicas”. Sandra Roizman, madrijá curs hadrajá Tzeirei-Ami.“Para mí la tnuá significa un espacio en el que podemos vivir y entregar experiencias, valores y emociones capaces de generar un cambio profundo y significativo en los janijim y madrijim del movimiento. La tnuaá nos da la posibilidad de ser quien nosotros queramos cada sábado e, incluso, cumplir sueños que nos hacen desarrollarnos día a día como líderes comunitarios, como judíos y más importante que todo, como personas”. Mauricio Camhi, Rosh Shijvá de Maccabi Hatzair. Para finalizar quiero motivarlos a ir a tnuot o, si tienen hijos, hacer que vayan, da lo mismo a cuál, lo importante es que vayan porque van a aprender y disfrutar como en ningún otro lugar. Generando amistades para toda la vida y un sentido de pertenencia único.