Recordando el “Purim de Sarajevo”:

14 Noviembre 2019, Santiago de Chile

Musulmanes y judíos de Bosnia conmemoran siglos de buena convivencia

Fuente: Aurora Israel

Musulmanes y judíos de Bosnia Herzegovina conmemoraron esta semana siglos de buena convivencia y tolerancia mutua al recordar el llamado "Purim de Sarajevo", cuando en 1819 los musulmanes de la ciudad salvaron a una decena de judíos amenazados de muerte por el gobernador otomano local.

Con motivo del bicentenario de este acontecimiento, las dos comunidades organizaron en Sarajevo una conferencia y exhibición para recordar y destacar que la convivencia pacífica entre las dos religiones es posible en estas tierras desde hace unos 500 años.

Todo ello, en medio de crecientes sentimientos antisemitas y islamófobos, no solo en Europa sino en gran parte del mundo.

Tras la expulsión de los sefardíes de España en 1492 decenas de miles de judíos llegaron al Imperio Otomano, y con ello también a lo que hoy es Bosnia Herzegovina.

"Estas dos comunidades son un luminoso ejemplo de cómo dos religiones diferentes pueden cooperar. Los dos pueblos muestran que la tolerancia es la clave del éxito", aseguró Jakob Finci, histórico líder de la comunidad judía de Sarajevo.

"Lo que desconcierta a este mundo dividido por todo tipo de conflictos es cómo los musulmanes y judíos de Bosnia viven juntos, comparten el bien y el mal", agregó el ex político durante la conferencia celebrada el pasado jueves.

LA COMUNIDAD JUDÍA, DIEZMADA POR EL HOLOCAUSTO

La comunidad judía de Sarajevo -con hoy solo entre 700 y 800 personas, en su mayoría de origen español (sefardí)- contaba hasta la Segunda Guerra Mundial con más de 12.000 personas, casi una cuarta parte de la población de la ciudad entonces.

Sin embargo, gran mayoría de los judíos bosnios fueron asesinados durante la ocupación nazi y el Holocausto.
Los musulmanes conforman la principal de las tres grandes comunidades étnica-religiosas de Bosnia, junto a los serbios y croatas, que se enfrentaron durante la sangrienta guerra civil de 1992-1995. En Sarajevo, un 80 % de la población es musulmana actualmente.

El líder de la comunidad islámica bosnia, Husein Kavazovic, expresó durante la conferencia su esperanza de que conmemoraciones conjuntas de este tipo vayan a "fortalecer la unidad" entre ambas comunidades, pero también con otros grupos en el país balcánico, que sigue traumatizado por la guerra civil hace un cuarto de siglo.

UNA REBELIÓN MUSULMANA DA ORIGEN A UNA FIESTA JUDÍA

El motivo concreto de la conmemoración esta semana es el 200 aniversario de una rebelión de los musulmanes sarajevitas contra el gobernador otomano Mehmed Ruzdi Pasha.

Éste había encarcelado al rabino local Moshe Danon y a otros diez prestigiosos judíos de la ciudad, exigiendo un elevado rescate a la comunidad hebrea a cambio de sus vidas.

Unos 3.000 musulmanes se alzaron en armas para protestar ante la sede del gobernador. Lograron no solo salvar a sus vecinos judíos sino también forzar la destitución y expulsión del administrador.

El historiador bosnio Eli Tauber destacó la importancia de este evento para los judíos sarajevitas, que desde entonces festejan cada otoño lo que llama en ladino (judeoespañol) el "Purim di Saray".

Hacen alusión así a la fiesta judía de Purim, que se celebra cada febrero o marzo (dependiendo del calendario judío) para conmemorar la salvación de los judíos en Persia hace 2.500 años cuando un ministro del Rey propuso aniquilar a todos los hebreos.

La salvación sarajevita de 1819 hace pensar de alguna forma en la historia de Purim, expuesta en el Libro de Ester (Meguilat Ester, en hebreo) que se lee cada año y desde hace siglos en las sinagogas de todo el mundo.

"Purim es una celebración de la libertad. Esta es la primera vez que salimos del marco de nuestra propia comunidad. La comunidad Islámica ha aceptado celebrarla con nosotros", concluyó Tauber.

Se nos olvidó que somos seres humanos

La pregunta constante que he recibido de amigos, familiares y colegas en los últimos días de conmoción social es: ¿Qué está pasando en Chile? Por supuesto que la explicación es multifactorial y las causas de larga data. La situación social en Chile no se puede expresar solamente por factores como el alza en 30 pesos del transporte, la inequidad en el acceso a la educación, la mala calidad de la salud pública, el precio excesivo de los medicamentos, las escuálidas pensiones, o el costo en general de la vida en nuestro país. Tampoco involucra exclusivamente a las desafortunadas declaraciones de los ministros en las últimas semanas. Hay una respuesta adicional y que atraviesa las demás: se nos olvidó que somos seres humanos. Escribo esta columna desde la comodidad de mi escritorio. Tengo el privilegio de que no me falte nada y de que una de mis máximas preocupaciones es llegar a mi casa para pasear a mi perro. Vivo en una burbuja, y como probablemente muchos otros más de nosotros, siento estabilidad y seguridad en mi vida. En muchos modos, pertenezco a la élite de este país, y por lo mismo una de mis tareas es redistribuir ese privilegio. El profesor canadiense Fred H. Knelman hablaba en 1981 de la ‘miopía social’ que la vida moderna –¡en ese entonces!– estaba generando, explayándose en un canon sociológico abordado por Marx, Weber y Durkheim, la ‘miopía política’: los tomadores de decisiones se alejan físicamente de los grupos sociales menos privilegiados dado el contexto natural de sus vidas. Con ello, se pierde la visión de los problemas que afectan a la ciudadanía y se percibe la realidad como si la viéramos a través de un monóculo. Para resolver esto, contamos con mecanismos en casi todas las democracias que ayudan a mantener ese vínculo: la posibilidad de contratar asesores que se mantengan en contacto con las personas, la imposibilidad de reelegirse indefinidamente, plataformas de participación ciudadana, o sistemas de inteligencia interna, por ejemplo. No obstante, como cualquier enfermo que no ve, es preciso tener un diagnóstico para poder mejorar. El dolor que siente Chile en estos días es porque nuestro país miope no quiere ir al oculista. Vivimos muy pendientes de cuándo se lanza el nuevo teléfono de moda, de conseguir como sea las nuevas zapatillas de marca, de mandar a nuestros hijos al colegio en el cerro más encumbrado de la cordillera, de reservar pasajes de avión en el próximo cyberday a un destino lo más exótico posible, y de la fecha de la preventa en blanco de las entradas a Lollapalooza. Mientras, dejamos de preguntarnos cómo se llama el vecino, de saludar en el ascensor, de darle las gracias a quien nos ayuda a estacionar, de considerar que si un empleado o empleada llega tarde es debido a que debe cruzar la ciudad completa para llegar a trabajar, de agradecerle a la secretaria por preocuparse de los detalles. Lo que hoy está pasando en Chile, esta ‘revuelta social’, no es más que los síntomas de una miopía social aguda que está reclamando por ir al doctor. En una de las noches de protesta, se proyectó la palabra ‘Dignidad’ sobre uno de los lados del edificio Telefónica en Plaza Italia. No era un llamado por más dinero, ni a convertirse en Robbin Hood, ni a comenzar la revolución. Era un clamor por un simple trato justo, un grito a no olvidar que el homo económicus es también un ser humano. Si queremos sanar, y construir una sociedad mejor, debemos empezar por observar con atención a quienes nos rodean.

20 años acercando a los jóvenes judíos a su judaísmo y a Israel

Son 67 países en el mundo. 9 en América Latina. 4.000 participantes del continente. 120 que viajarán el próximo año desde Chile, más del doble que en los años anteriores. Con casi 20 años de existencia, el programa Taglit, de la Fundación Taglit Birthright, se ha consolidado como la experiencia de corto plazo en Israel que permite acercar a los jóvenes judíos de la Diáspora a su identidad judía. Con dos salidas anuales para esta región, en enero y en junio-julio, Taglit ya está presente -además de nuestro país- en Argentina, Uruguay, Brasil, Colombia (que se sumó en junio con su primer grupo), Perú (que se suma en enero con su primer grupo), Panamá, México y, parcialmente, Paraguay. Actualmente, busca ampliarse a Bolivia y países de Centro América, como explica Jorge Zak, Vicepresidente de Taglit para América Latina, quien estuvo en los últimos días de visita en Chile promoviendo el programa. Taglit es un programa gratuito para los participantes. El sistema de postulación es online, a través del sitio web www.birthrightisrael.com, y -como explica Jorge- tiene tres requisitos para los postulantes: tener entre 18 y 26 años; tener ascendencia judía vía paterna o materna, y no haber participado de un programa educativo antes de los 18 años por más de tres meses ni haber vivido en Israel después de los 12 años. Taglit, que va a cumplir 20 años desde su fundación, ¿cree que ha cumplido el objetivo con el que se fundó, de acercar la Diáspora a Israel? -Sí, el objetivo esta totalmente cumplido, lo reflejan los números y los resultados. Hasta el año 2000, en que empezó Taglit, viajaban por año alrededor de 2.000 jóvenes en edad universitaria. Y Taglit trajo en el último año a 48.700 jóvenes. En los 19 años de trabajo, próximos a cumplir los 20, trajo casi 720.000 jóvenes. Si pensamos que la Diáspora se compone de seis o siete millones de judíos, 700.000 de ellos vinieron al programa, en familias de cuatro personas promedio, estamos viendo que los números hablan por sí mismos. En los lugares y en países en los que yo tengo mi trabajo, que es todo el continente Latinoamericano y algunos países en los que estoy trabajando en Europa, se observa con claridad cómo viene gente que está totalmente alejada del judaísmo. Para ser claros, no importa que un participante venga de una familia enteramente judía. Muchas veces, esto significa que aun cuando su padre y su madre son judíos, y sus abuelos son también, muchos de los casos -y cuando digo muchos, en algunos lugares el 50% de los casos- para el joven le es ajeno el judaísmo; no es que esté alejado de su comunidad, sino que lo judío le es ajeno. ¿Qué es lo que espera la organización de un participante de Taglit? ¿Cuáles son los efectos esperados? -Tres efectos son los que esperamos, que son los tres objetivos del programa. El primer objetivo del programa o el primer efecto, es la profundización en el pensamiento respecto a su propia identidad, el descubrimiento o redescubrimiento de su identidad judía. Un chico que pertenece al Círculo Israelita de Santiago y que, por ejemplo, va a un grupo como Arkavá, de su identidad sabe, entonces lo que nosotros ayudamos es a profundizarla y que él la viva en Israel, pasando un Shabat, por ejemplo. Pero un joven que no recibió nada de judaísmo, que se empieza a preguntar por su propia identidad... a ese joven le presentamos un judaísmo lindo y que es alegre, que es bueno. El segundo objetivo es que pueda hablar de Israel por mirada propia, no lo que escucha o no sabe, y si no escucha o no sabe no puede decir nada. Que mire Israel, que lo vivencie y que conozca, y que saque sus propias conclusiones. Nosotros no le damos las conclusiones hechas, sino que de alguna manera esperamos que cuando el joven vuelva a su comunidad, y alguien diga o hable algo de Israel, que pueda contestar porque él lo vio. Y el tercer efecto que buscamos, que ahí si depende del trabajo que haga su comunidad, es que el joven se incorpore a la comunidad. Primero, para nosotros es comunidad esto, una institución, pero también es si los jóvenes vuelven y se reúnen en un Shabat en la casa de alguien, o si cuando es Jánuca van a ver el encendido de las velas a alguna parte. No necesariamente tiene que quedar en la institución, en la sinagoga, pero puede que cuando se case piense “Yo estuve en algo, en una sinagoga, y voy a ir”. Eso para nosotros, que es el tercer efecto, de alguna manera es lo comunitario, es sentirse parte de la comunidad y participar de ella. Es importante que todo joven judío chileno que cumpla con los requisitos, sepa que Taglit tiene un regalo esperándolo, que se basa en su derecho a conocer Israel, simplemente por ser judío y de ahí en más, a su regreso, elegir como aplicar todas estas nuevas herramientas para seguir construyendo su identidad judía.

Instancias de diálogo y reflexión

Desde el estallido de la crisis social en nuestro país, la CJCh ha buscado mantener un rol activo en la generación de espacios de diálogo y reflexión. En primer lugar, hace ya más de un mes, se realizó una primera jornada con líderes comunitarios, a la que siguió una reunión de todos los presidentes, directores ejecutivos y rabinos de la Comunidad. Tras esto, se generaron Encuentros abiertos a la Comunidad. El primero fue titulado “El Chile que Viene” y contó con la intervención del diputado Gabriel Silber, la periodista Jennyfer Salvo y analista político Max Colodro. A la semana siguiente, se organizó el Foro “Una Nueva Constitución para Chile” con el abogado de la Universidad de Chile y profesor en Derecho Constitucional de la PUCV, John Charney, y por último el encuentro “Cómo nos cuidamos en tiempo de crisis” con la psicóloga creadora del blog “psicologíaenelhogar”, Jacqueline Deutsch. Como parte de estos espacios se conversó con el Diputado Gabriel Silber-quien participó en los tres primeros encuentros- y quien además ha sido uno de los propulsores de la idea de generar una nueva Constitución, y nos explicó sus razones por lo que trabajó intensamente por el “Acuerdo por la Paz Social y nueva Constitución”. “Primero hay que entender que la actual Constitución fue hecha en dictadura lo que deslegitima su origen ya que no garantiza legitimidad democrática. Es importante entender también que todo lo que en las protestas llaman “abusos”, es porque falta protección social. Lo que en otras constituciones se consideran derechos económicos y sociales, en esta Constitución se estableció que son “libertades”, que no son derechos. Un ejemplo es que establece libertad de enseñanza, no derecho a la educación. Se privilegia la idea de que todos estos elementos -que son necesarios para la vida- son libertades, más que derechos. Otro tema que le daría más legitimidad a la Constitución es que está garantice representatividad de sectores que hoy no están consagrados como el reconocimiento a los pueblos originarios, el rol de las regiones y la igualdad entre hombre y mujer, lo que conlleva a un sistema político más equitativo. La política democrática se basa en que todos somos iguales como ciudadanos. Tenemos los mismos derechos. Ese principio de igualdad está muy dañado por este sistema económico: el que puede pagar es libre de hacer lo que quiera, porque no hay derechos, hay libertades. El problema es que la libertad, sin un sustrato material básico, se convierte en letra muerta. La constitución configura que el Estado es subsidiario y no garante, lo que conlleva un Estado débil, subsidiario, con una orientación del sistema público que pone primero la libertad de ofrecer servicios por parte de los privados, y no la necesidad de garantizar que esos servicios sean cubiertos para la población. La Constitución tiene que establecer normas mínimas y hay que dejarle el resto de las decisiones al juego político, para que cuando gane la derecha se puedan hacer políticas de derecha y cuando gane la izquierda, hacer políticas de izquierda. Pero hoy el país tiene una sola forma de funcionar, porque la Constitución no lo garantiza. La Constitución tiene dos partes: dogmática y orgánica. La parte dogmática es la lista de los derechos, y hay expertos que dicen que en América Latina se han hecho muchos cambios en que se amplió la parte de los derechos. Pero no se tocó la otra parte, que es la orgánica, que en el fondo es la distribución del poder. No se consigue nada con hacer una enorme lista de derechos y decir que la gente tiene derecho a todo, si sigue teniendo un presidente que es capaz de concentrar todo el poder y, en el fondo, hacer lo que quiera. Entonces, junto con establecer derechos –que no digo que no sea importante, porque lo es–, creo que también es crucial analizar bien, con cuidado, la distribución del poder”. Respuesta en base a redacción personal y artículo en Ciper.

VIII Concurso de Arte en el CIS

El pasado 1° de diciembre se llevó a cabo la Inauguración y Premiación del VIII Concurso de Arte en el CIS, organizado por el departamento de Extensión Cultural del Círculo Israelita de Santiago. Al evento asistieron más de ochenta personas, entre familiares y amigos de los participantes. Este año postularon 85 artistas, entre los cuales el jurado formado por Daniela Rosenfeld, Mario Fonseca, Cristián Silva y Pilar Cruz, seleccionó 27 obras. El Primer Lugar, “Premio Yair Misetic Stern”, lo obtuvo la artista Francisca Rojas Pohlhammer con su obra “Taqikunas pänipuniw akapachanxa” (“Todo en el universo es par”). El Segundo Lugar estuvo a cargo del artista Antonia Covarrubias con la obra “Sin Título”, y el Tercer Lugar lo ganó Mercedes Pérez San Martín con su obra “Paisaje Inglés 01”. Para el área de Extensión Cultural es un orgullo poder contar con tan destacados artistas que cada año se suman a este gran concurso, mostrando distintas técnicas.

¿Cómo quieres envejecer? Tú eliges

Hace solo una década, era común escuchar que cuando una persona cumplía los 65 años llegaba a la Tercera Edad. Concepto que asociamos inmediatamente al asilamiento, deterioro, jubilación, etc. Esa conexión involuntaria se traducía en predecir esta última etapa y en consecuencia a una despedida de la vida, de la alegría, de la vigencia a nivel intelectual, física y social. Hoy, aquello es completamente distinto, porque los de 80 se sienten de 60. Viven, actúan, son y se comportan como personas vitales y capaces de proponerse y lograr concretar proyectos. La gran mayoría de quienes viven esta etapa de la vida quieren seguir sintiéndose útiles, activos y ojalá laboralmente disponibles todavía, pero en algunos casos, sus capacidades físicas son más bajas, o simplemente enfrentan recuperaciones post operatorias o de circunstancias aisladas que requieren rehabilitar. Hoy los adultos mayores no se contentan con quedarse en sus casas, subsistir con sus jubilaciones o dedicar gran parte de sus días a sus nietos. Mantienen su validez de ser humano individual y diferente de cualquier otro, con sus aprendizajes, profesiones, intereses, entre otros. De esta manera, queremos invitarlos a conocer la Residencia Beit Israel, que a través de un estudio profundo de la diversidad de necesidades, mayor o menor apoyo al adulto mayor, rehabilitaciones, necesidad de independencia, etc., ha logrado con el esfuerzo de años una residencia integral y pionera en diversos temas. Hemos adquirido los conocimientos y expertise para escuchar al Adulto Mayor y sus familias y de entender qué y cuál es el tipo de apoyo que requiere. De esa manera podemos ofrecerles desde una residencia que actúa como un hogar de vivienda protegida, concepto que se aplica a todos nuestros adultos mayores que viven en ella con total libertad y disfrutan de las comodidad del dejar de hacerse cargo de sus casas, para centrarse en ellos y en lo que les gusta y quieren hacer. Ellos son los reyes de la residencia y cada tarde de verano es una tarde con amigos en espacios adaptados especialmente para su comodidad. Pero entendemos que, como todos y cada uno de nosotros, estamos en un proceso de envejecimiento. Por lo que a su vez contamos con una atención del adulto mayor con necesidades más tangibles y ofrecemos todos los apoyos necesarios para que los cambios y posibles deterioros en sus funciones sean apoyadas individualmente, fomentando su autonomía desde el respeto a sus procesos de dependencia y promoviendo la capacidad de elección y libertades ambientales que le otorguen más seguridad. Consecuencialmente la percepción personal de aún tener el control de sí mismo y de sus decisiones, pero ya en un ambiente más seguro y contenido. Asimismo tenemos la difícil misión de llegar a la última etapa, para la que estamos preparados en términos tanto médicos, nutricionales, kinésicos y espirituales que nos permite llegar en condiciones de paz y compañía hasta el final del camino. Creemos fervientemente que los adultos mayores también necesitan su independencia, los invitamos a conocernos y contarles muchos planes para que envejecer sea un proceso saludable y de calidad de vida inserto en la comunidad judía. Porque envejecer es parte de vivir, ¡y en Beit Israel se vive mejor!

Buscando un cambio de paradigma entre niños y adultos

La Carpa de la Paz en este Festival Internacional de Innovación Social, fiiS, 2019 marca un gran hito en la historia de nuestro movimiento, ya que estará inserta dentro de los pocos eventos masivos que se mantienen en pie en Chile después del estallido social de octubre pasado. En nuestra carpa del 2018 tuvimos a Zev Siegl (en la foto), cofundador de Starbucks, quien después de subirse como orador principal al escenario, se sentó a compartir un café turco bajo la carpa y nos habló de la importancia del escucharnos y aceptarnos para poder conversar de verdad y cómo el café (y el humus) hacen de vasodilatador para que todo esto suceda. Este sábado 7 tendremos bajo la carpa, entre muchas actividades, un cabildo de niños en la mañana y otro de adultos por la tarde, los que, ayudados por el café, el humus y los dulces de Daniel’s Bakery, esperamos que logren canalizar las ideas de nuestros asistentes para lograr que este cambio de paradigma, del cual creemos que ya no hay vuelta atrás, sea hecho de manera tal que todas las ideas y sentimientos sean escuchados y respetados. Por eso, los temas centrales serán “Cómo sueñas Chile” para niños y “Aceptémonos antes de hablar” para adultos. Esperamos de corazón tener nuevamente a la gente con buena energía que siempre nos ha acompañado y entregado buenas vibras para avanzar en nuestro movimiento de integración, que hoy tiene más relevancia que nunca. Gracias a ellos, los que han estado bajo la carpa, es que existe la Carpa de la Paz.

¿Cómo quieres envejecer? Tú eliges

Hace solo una década, era común escuchar que cuando una persona cumplía los 65 años llegaba a la Tercera Edad. Concepto que asociamos inmediatamente al asilamiento, deterioro, jubilación, etc. Esa conexión involuntaria se traducía en predecir esta última etapa y en consecuencia a una despedida de la vida, de la alegría, de la vigencia a nivel intelectual, física y social. Hoy, aquello es completamente distinto, porque los de 80 se sienten de 60. Viven, actúan, son y se comportan como personas vitales y capaces de proponerse y lograr concretar proyectos. La gran mayoría de quienes viven esta etapa de la vida quieren seguir sintiéndose útiles, activos y ojalá laboralmente disponibles todavía, pero en algunos casos, sus capacidades físicas son más bajas, o simplemente enfrentan recuperaciones post operatorias o de circunstancias aisladas que requieren rehabilitar. Hoy los adultos mayores no se contentan con quedarse en sus casas, subsistir con sus jubilaciones o dedicar gran parte de sus días a sus nietos. Mantienen su validez de ser humano individual y diferente de cualquier otro, con sus aprendizajes, profesiones, intereses, entre otros. De esta manera, queremos invitarlos a conocer la Residencia Beit Israel, que a través de un estudio profundo de la diversidad de necesidades, mayor o menor apoyo al adulto mayor, rehabilitaciones, necesidad de independencia, etc., ha logrado con el esfuerzo de años una residencia integral y pionera en diversos temas. Hemos adquirido los conocimientos y expertise para escuchar al Adulto Mayor y sus familias y de entender qué y cuál es el tipo de apoyo que requiere. De esa manera podemos ofrecerles desde una residencia que actúa como un hogar de vivienda protegida, concepto que se aplica a todos nuestros adultos mayores que viven en ella con total libertad y disfrutan de las comodidad del dejar de hacerse cargo de sus casas, para centrarse en ellos y en lo que les gusta y quieren hacer. Ellos son los reyes de la residencia y cada tarde de verano es una tarde con amigos en espacios adaptados especialmente para su comodidad. Pero entendemos que, como todos y cada uno de nosotros, estamos en un proceso de envejecimiento. Por lo que a su vez contamos con una atención del adulto mayor con necesidades más tangibles y ofrecemos todos los apoyos necesarios para que los cambios y posibles deterioros en sus funciones sean apoyadas individualmente, fomentando su autonomía desde el respeto a sus procesos de dependencia y promoviendo la capacidad de elección y libertades ambientales que le otorguen más seguridad. Consecuencialmente la percepción personal de aún tener el control de sí mismo y de sus decisiones, pero ya en un ambiente más seguro y contenido. Asimismo tenemos la difícil misión de llegar a la última etapa, para la que estamos preparados en términos tanto médicos, nutricionales, kinésicos y espirituales que nos permite llegar en condiciones de paz y compañía hasta el final del camino. Creemos fervientemente que los adultos mayores también necesitan su independencia, los invitamos a conocernos y contarles muchos planes para que envejecer sea un proceso saludable y de calidad de vida inserto en la comunidad judía. Porque envejecer es parte de vivir, ¡y en Beit Israel se vive mejor!

Todo un mundo (y un nuevo Chile) por delante

A pocos días de la ceremonia de graduación de los Cuartos Medios Generación 2019 del Instituto Hebreo, nos reunimos con cinco representantes de este variopinto grupo de alumnos y con el director del colegio, Sergio Herskovits, para conversar sobre el futuro, cómo visualizan lo que se les viene por delante, cómo influyó la formación del Hebreo en su carga valórica y qué expectativas tienen para el mundo que está por venir. Igal Dukes, Alex Gomberoff, Dominique Nathan, Mijal Neiman y Sandra Roizman, respondieron con madurez y claridad a las preguntas, mostrando que a pesar de la situación actual, a nivel social, en la que egresan, y la incertidumbre de qué va a pasar en adelante, tienen una idea muy formada y muchas ganas de enfrentar los desafíos que promete la vida universitaria. ¿Cómo se sienten en estos últimos días antes de su egreso definitivo del colegio? Sandra: Pensé que iba a estar muy triste, porque veía a todo el mundo llorar porque se iban del colegio, y yo siento que estamos todos un poco en las mismas, de que ya hay que terminar esta etapa y partir con la otra. Nos hablan de la universidad y de la PSU hace mil años, lo tenemos muy internalizado, además algunos de nosotros nos vamos a Shnat (programa de capacitación y liderazgo para madrijim, de Masá), a Israel, entonces eso nos tiene muy ansiosos. Dominique: Creo que la parte emotiva o triste que tiene el tema salir del colegio fue en El Túnel (la ceremonia de despedida de los cursos menores del colegio). Pero ahora que viene la graduación uno está ansioso, porque escucha de personas más grandes que dicen “Conozco un mundo nuevo, es algo totalmente distinto”. Y eso por lo menos a mí me trae ansiosa. Mijal: Como que la parte llorar de pena ya fue, ahora tenemos que ver lo que nos espera en adelante. Alex: A mí también me pone triste no seguir viendo a mis amigos, pero con lo que ha estado pasando está todo más o menos detenido, estamos como entremedio de dos cosas. Todavía no damos la PSU, todavía no estamos partiendo nuestra vida en la universidad, pero tampoco estamos en el colegio. Entonces es raro. ¿Esta contingencia, a nivel país, cambió en algo los planes que tenían para después de su egreso? Igal: Yo he escuchado de mucha gente que está analizando irse a algún programa a Israel o irse a Estados Unidos. Hablando en lo personal, yo también me voy a Shnat y se me ha hecho muy complicado porque mi ida depende de mis puntajes de PSU, de eso va a depender cuánto tiempo voy. Mijal: Yo quiero estudiar Medicina, quizás más adelante hacer otra cosa afuera. Sandra: Creo que la contingencia nacional, más que cambiar lo que vamos a hacer en el futuro, cambia lo que estamos haciendo en el presente. Al final muchos de nosotros se están yendo a la playa, dejaron de estudiar para la PSU, estamos muy colapsados, pero el tema es que nos han alargado el plazo todo el año. Entonces, creo que es algo que nos afecta momentáneamente, pero no a futuro. Uno de los temas que enfrentan muchos egresados del Instituto Hebreo es convivir con la sociedad no judía. ¿Creen que el haber pasado por este colegio, la formación que tuvieron, les da herramientas especiales paran enfrentar este desafío? Sandra: Yo creo que sí. Creo que una de las cosas particulares de este colegio es el tema de la comunidad, la familia y todo eso. Con lo que está pasando en Chile siento que todos estamos más tranquilos, estamos más acompañados, y siento que eso es un poco por el cómo nos educaron. Dominique: También la tnuá nos da muchas herramientas, en Curs (Escuela de Madrijim) nos preparan muy bien para poder responder ante cualquier cosa. Pero más allá de estar en un colegio judío y en una tnuá es conocimiento propio, si tú estás metido en el tema judío y quieres estar preparado para responder al resto, tú mismo debes agarrar las herramientas que puedes, estudiar historia, buscar de dónde vienen los distintos mitos, y tener una respuesta ante cualquier cosa que te puedan decir. Y también ver qué tipo de judío quieres ser. ¿Han pensado si le gustaría tener un rol en la universidad, por ejemplo, en la política comunitaria? Igal: Yo creo que así como judíos y como nos educó el colegio, todos debiéramos tener cierta incidencia en el mundo al que estamos saliendo, puede ser pasiva, puede ser el escuchar y dar tu opinión a un amigo, o puede ser participar en el Centro de Alumnos y moverse en las redes sociales de la universidad. Pero yo creo que como judíos, por todo lo que nos ha pasado y por como nos ha educado el colegio, debiéramos tener al menos una mínima incidencia en este mundo que se nos está abriendo. Alex: Yo creo que también tenemos que actuar como gente normal, mucha gente cree que nunca ha visto un judío en su vida, entonces falta mucho de hacer nuestra vida normal pero diciendo que somos judíos, para que la gente vea que uno es una persona cualquiera. Cuando uno conoce a un amigo contarle de qué se trata la cultura en la que vivimos, para que así se conecten un poco más. Y también es bueno, aunque no es necesario que la mayoría, pero al menos algunos de nuestra generación, se metan en política, como sé que lo han hecho otras personas de otras generaciones. Estar involucrados como cualquier otro sector. Sergio: ¿Hay gente que se va a meter en política? ¿Saben? Alex: Yo creo que sí, pero no necesariamente lo tienen pensado. Sandra: Yo creo que es cosa de la personalidad y todo aporta, pero en nuestra generación hay desde la gente que va a contarle a sus amigos y ayudar desde más de atrás, y también hay muchas personas que probablemente van a ser del Centro de Alumnos de la universidad. Sergio, una pregunta para ti: ¿cómo ves a esta generación que egresa? Sergio: Yo de esta generación veo -que es lo que más satisfacción me da- el proceso de maduración que tuvieron. Es una generación que a nosotros nos desafío como educadores, muchísimo, y tuvimos que aprender había que abordarla de una manera diferente, y bien diferente a las generaciones anteriores y a las que vienen después. Una generación que tiene mucha opinión propia, es la que no le gusta que la mandoneen, y que estoy seguro que como comunidad nos va a traer muchas satisfacciones, porque han crecido mucho y han logrado florecer en muchos aspectos. Nosotros tenemos un asado de despedida que hacemos profesores y alumnos, y a mí me conmovió profundamente el que tuvimos con ellos, porque los vi muy bien, los vi que crecieron. Y no porque haya que estar de acuerdo en todo, sino porque creo que ellos supieron diferenciar entre los desacuerdos y los vínculos. Pero se van con mucho cariño del colegio y eso me pone muy contento. ¿Cuáles creen que son los desafíos principales para los alumnos que egresan del Instituto Hebreo? Sergio: Mira, hace tres años mi preocupación principal era el alcohol y la droga. Ahora ellos entran a un mundo en que hace cuatro años no existía el tema del feminismo, no existía el tema de la crisis social que está viviendo Chile ni las redes sociales que transformaron todos los modelos. La crisis de representatividad y el modo en que se lidera, lo lideran. Es decir, es un mundo nuevo que nosotros no conocemos tampoco como adultos, pero creo que ellos lo van a poder abordar mejor, porque no vienen con modelos preconcebidos. Ellos van a formar parte de la construcción del nuevo modelo de Chile y del mundo que viene. Van a estar frente a un mundo muy distinto del que conocemos nosotros. Ahora está habiendo un cambio de paradigma, es muy interesante el mundo que les toca vivir, la verdad es que me gustaría ser adolescente de nuevo, porque uno puede asustarse frente a eso, pero también puede ser constructor. Para Uds., como alumnos ¿qué creen que va a ser lo más desafiante en esta nueva etapa? Sandra: Con la contigencia nacional, que la universidad funcione regularmente. Yo creo que cuando partamos la universidad va a seguir la duda de si hay clases o no. Mijal: Yo creo que el tema de separarse de los amigos, porque si bien estamos en Tzeirei Amí, muchos se van a Shnat y algunos nos quedamos, es distinto entrar a un grupo totalmente nuevo de personas y tener tu grupo de amigos en otro lugar. Eso es igual difícil. Dominique: Adaptarse a un mundo nuevo, tanto en la universidad como en la contingencia, porque la universidad es un mundo totalmente distinto y también con todo lo que está pasando, no saber lo que va a pasar el día de mañana. Alex: Siempre se habla de los amigos, de que es difícil mantenerlos, pero la verdad creo que a nosotros nos va a tocar más duro, porque como que todo se está polarizando. En particular, mantener a la comunidad judía unida se va a hacer cada vez más difícil, y muchas veces lo que nos une a nuestros amigos es la comunidad pero es muy fácil que todo eso se quiebre y que terminen alejándose por pensamientos distintos, ya sea dentro del judaísmo como de la política nacional. Entonces mantenerse unido en el mundo polarizado de hoy día va a ser difícil. Igal: Es obvio que no podemos dejar de lado la contingencia, pero yo creo que lejos lo que nos toca más difícil es la confusión en la que estamos viviendo. Porque a todos les ha tocado separarse de su generación cuando terminan Cuarto Medio y empieza la universidad, pero a tus más amigos los vas a seguir viendo y al resto lo vas a seguir viendo muy excepcionalmente. Justamente ahora, eso es mucho más duro, como decía Alex. Es mucho más fácil que haya mucho más cambio que en otras generaciones.

“Argentina no compra un problema calificando a Hezbollah de terrorista”

La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) rechazó la versión de que la Argentina compra un problema al decir que Hezbollah es una organización terrorista y advirtió que el país “estuvo de liquidación” para el grupo libanés cuando se perpetraron los atentados a la Embajada de Israel en Buenos Aires y la sede de la AMIA. En declaraciones a la Agencia de Noticias AJN, el presidente de la DAIA, Jorge Knoblovits, salió al cruce de lo declarado por una asesora del presidente elector Alberto Fernández. “Decir eso cuando hubo dos atentados es desconocimiento puro. Está probado judicialmente la participación del Hezbollah en ambos ataques, y también es sabido por todos cómo operan en la Triple Frontera”, contestó el titular de la representación política de la comunidad judía en la Argentina. La polémica, que se desató a días de la reinauguración del Museo del Holocausto, se inició a partir de una serie de afirmaciones de Sabina Frederic, quien tras una reunión para elaborar un plan de acción para el futuro gobierno argentino sostuvo que la decisión del gobierno de Mauricio Macri de etiquetar a Hezbollah como organización terrorista respondía a “una exigencia de Estados Unidos”.

Las protestas continúan en Irak

Centenares de iraquíes continúan protestando este sábado en la ciudad de Nasiriya, en el sur del país, donde en los últimos dos días han muerto al menos 46 personas, a pesar de la dimisión del primer ministro, Adel Abdelmahdi, que hoy fue aprobada por el Consejo de Ministros en una sesión extraordinaria. Un gran número de manifestantes está rodeando la sede de la Comandancia de la Policía de Di Qar, ubicada en Nasiriya, mientras las fuerzas de seguridad disparan al aire con munición real para dispersar a los manifestantes, informó una fuente del Ministerio de Interior iraquí que pidió el anonimato. A pesar de que las autoridades de Di Qar decretaran esta madrugada tres días de duelo en toda la provincia tras los feroces enfrentamientos de las dos últimas jornadas que se saldaron con al menos 46 muertos en Nasiriya, los manifestantes han tomado el control de los principales puentes que unen la ciudad a través del Éufrates desde esta mañana. Después de que el pasado miércoles los manifestantes irrumpieran en el consulado iraní de Nayaf, también en el sur de Irak de mayoría chií, hubo una escalada de violencia que fue condenada por las principales autoridades de esa rama del islam y líderes políticos y desembocó en la renuncia del primer ministro. Abdelmahdi anunció el viernes su renuncia al frente del Ejecutivo y esta mañana el Consejo de Ministros aprobó la decisión durante una reunión extraordinaria, en la que se habló de formalizar este domingo la dimisión del primer ministro en una “sesión especial” en el Parlamento iraquí.

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